•,i
Á 1Í - •' T j
VA
1
í
ó. 1
-í
^xomo, pR.í
La Secciou p ime a iene la Lon a de some e ] al
ilus ado exámen y supe io ap obación de Y. E. el
p oyec o' de Reglamen o que acompaña y se e ie e á la
Casa de Ampa o, obje o de la especial solici ud de V. E.
y luga en donde más inmedia amen e se eje ci an sus
sen imien os de ca idad que an o le enal ecen; pe o á
pa que es a Sección obedece y cumple con el indicado
es udio el exp eso manda o de Y. E., juzga opo uno
expone á su ele ado c i e io aquellos o os an eceden
es y conside aciones que le si ie on de guia y unda
men o á su dic ámen.
La his o ia del Es ablecimien o se á, pues, el p ime o
de en e los a ios es emos que ab aza deba en es e
in o me, siquie a sean los da os que allegó su diligen
cia aunque de econocida impo ancia, escasos en nú
me o, y al esp esa los eclamen la concisión y b e edad
posibles.
Aunque la glo ia de su undación de jus icia y en
p ime é mino co esponda á la Jun a municipal de
Bene icencia, que en 1.'" de Feb e o de 1851, y bajo la
denominación de Casa-Ampa o, ab ió es e asilo bené ico
á los pob es en la casa Hospicio de Mise ico dia, no
cabe duda de que es e loable y ilan ópico pensamien o
al ez no bubié ase is o pues o en p ác ica, á pesa
de la susc icion iniciada en el ecinda io pa a su eali
zación y sos enimien o, sin el e icaz apoyo y decidida
coope ación de V. E., auxiliado en es a pa e po la
Jun a p o incial; po que, en e ec o, y á poco, los ecu
sos de la Jun a y los dona i os olun a ios de los eci
nos de la ciudad, con que an es le do a an, ue on pau
la inamen e desminuyendo, bas a desapa ece casi po
comple o, amino ando la exis encia de Ins i ución an
p o echosa como ú il y necesa ia.
Así, pues, y sup imidas po dec e o de Í7 de Di
ciemb e de 1868 las Jun as municipales, y no obs
an e lo p ecep uado en la ley de Bene icencia en 20 de
Junio de 1849 y Reglamen o gene al pa a su ejecución
de 14 de Mayo de 1852, que en sus espec i os a ícu
los 2.°, 3," y T." y 3.° y 6.'’ de e minan de una mane a
cla a y conc e a las pe sonas y co po aciones á que ha
yan de suje a se es a clase de Asilos, de la compe encia
en es e caso de la Dipu ación p o incial, V. E. no dudó
en llama esuel amen e á sí el de que se a a, a e
niéndose ménos á las p esc ipciones de la ley que á los
impulsos de su inago able ca idad , y de en onces da a
el pe manen e auxilio que V. E. le p es ó con gene oso
pa ocinio, eje ci ando sob e el mismo aquellos ac os
que no se e ie en sólo á la pa e di ec i a del Es able
cimien o, sino ambién á la c[ue á su adminis ación
oca y co esponde.
Como consecuencia ine i able del p ocede de V. E.,
que cada dia más enia a i mándose en la idea de me
jo a , en cuan o posible ue a, aun á cos a de g andes
sac i icios , la condición mo al y ísica de los albe gados
en el esp esado Asilo, que po cie o ocupaban un local
en la Casa de Mise ico dia que no sa is acía las necesi
dades que la índole y na u aleza de es os es able
cimien os eclaman , hubo de aco da y esol e V. E.
en 15 de Ma zo de 1870 y 28 de Feb e o de 1871 su
ins alación en la nue a Casa de Ampa o, ó sea el ex
con en o de San o Domingo, no sin in e i al e ec o
cuan iosas sumas pa a hospeda los con enien emen e,
pe o log ando po in su aslación de ini i a el 5 de
Ma zo de 1871, si dia de glo ioso ecue do po el he dico
hecho de a mas que conmemo a en sus ani e sa ios
la S. H. Za agoza, de hoy más, y en o o d den de
ideas, dia de in imo egocijo, po que desde él se pe pe
ua á la p ác ica de una de las i udes que más hon
an y enal ecen á la humanidad, cual es la ca idad
c is iana.
Inspi ándose, pues, V. E. en las inal e ables má
ximas de la mo al uni e sal y de la iloso ía, que nos
enseñan que la idea de ca idad, i ud sublime, consig
nada en odos los códigos sag ados, es la aspi ación
cons an e y endencia i esis ible del espí i u á mi a
en el pob e y des alido un sé digno de la p o ección
que quisié amos ob ene noso os en su caso, aun dejando
apa e los di inos p ecep os de la eligión c is iana,
que al p oclama la a e nidad de los homb es, nos im-
VI
puso, con su san a doc ina, debe es ineludibles pa a
con nues os semejan es, en a monía con los inna os j
más pu os a ec os del co azcn humano, nadie pod á
es aña , j mónos conocidos como son los ilan ópicos
sen imien os q^ue animan á V. E,, su esolución en p ó
del anciano y menes e oso, cuya desdichada sue e no
podia V. E. e en mane a alguna indi e en e, sin p o
cu a le auxilio y consuelo en sus quizá inme ecidas
ibulaciones,
Pe o es a, p o ección o o gada á los pob es, no es so
lamen e una obligación mo al y eligiosa, sino ambién
un debe social de al a ascendencia, an o en el ó den
polí ico como en el económico, y cuya since a p ác ica
o ece el signo ca ac e ís ico del p og eso in elec ual de
los pueblos, al pa que es uno de los más pode osos ele
men os de bienes a ma e ial y p ospe idad pública.
Consignados es os p incipios, ácil y na u almen e
de ellos se desp ende la necesidad de que con celo y
cons ancia, cualidades que á V. E. en an al o g ado
ado nan y que en e dad no me ecen esci acion alguna,
se con inúe y pe se e e po la bené ica senda emp en
dida y con ibuyan á que sea el epe ido Asilo, si no
modelo de en e odos los de su clase y des ino, á lo
ménos digno de la p e e en e a ención y cuidados de
V. E. y de la impo an e y noble ciudad que en la
pa e económica le cupo la hon osa a ea de egi y ad
minis a .
Quizá en el dia no co esponda con enien emen e,
ni haya podido alcanza aquel g ado de pe ección á
que los gene osos deseos de V. E. á se posible y en el
p ime momen o lo hubie a ele ado; pe o el núme o de
VII
cien o sesen a acogidos que en él lioy se albe gan y dis
u an de egula comodidad y de solici ud, aseo y ali
men os esme ados, á pesa de que la capacidad del local
en que se con ienen no es su icien e oda ía pa a sub
eni á las c ecien es necesidades de la población y del
Es ablecimien o, dan a medida de lo que ya y no en
lejano iempo espe a puede V. E. del p og esi o de
sa ollo de an bené ica ius i uoion, mediando siemp e,
como es de p ome e su esuel a olun ad^ humani a ia
ayuda y ecunda p o ección.
En el en e an o, y mien as llega esa anhelada
época, un debe de jus icia obliga á es a Sección á p o
pone á V. E. con el ín imo con encimien o y sa is ac
ción de que asilo aco da á V., E. con idén icos sen i
mien os, un o o de g acias á aquellas dignísimas pe
sonas que con plausible celo y una cons ancia nunca
in e umpida con ibuye on á la c eación de la Casa-
Ampa o, y luego en si uación di ícil po sus escasos e
cu sos la aslada on al local en que hoy se encuen a
y en donde un no pequeño núme o de in elices bendi
cen á V. E. po sus bene icios; humilde pe o dulce e
compensa que hallan siemp e las acciones que se dedi
can al soco o de los desg aciados y al ali io de sus
mise ias.
Al expone es a Sección la impo ancia de la Casa-
Ampa o, las a enciones pe en o ias que sa is ace, su es
ado ac ual y las e o mas de que es suscep ible, ó más
bien su p og esi o desen ol imien o, áci amen e se de
mues a la necesidad de do a la de cie as eglas posi
i as, independien es de la in e p e ación necesa ia
men e a iable de ios indi iduos, á que suje a se deban
— 6 —
eces de las que po g acia se les Imbie e concedido: si
pe noc asen ue a, cua o, y si anscu iesen cua en a
y ocho ho as después de su al a, sin ol e ni habe
a isado los jus os mo i os que pa a ello u ie en, se án
dados de baja como dese o es.
A . 15. Todo acogido des inado á se icio es e io
y que po el compo amien o obse ado ue a de la Casa
diese mo i o á se ep endido, se á decla ado suspenso
en el eje cicio de su ocupación po un mes, y si Teinci-
diese queda á p i ado de ella.
A . 16. El de e io o é inu ilización de he amien
as y ma e iales, si se hicie e maliciosamen e, se á cas
igado con eclusión de uno á cua o dias y e ención
del jo nal, has a el ein eg o del pe juicio causado.
A . 17. Los acogidos no pod án p es a se mu ua
men e dine o con in e és, ni ende , ni cambia opas
de su uso, bajo la pena de ep ensión pública po la
p ime a ez, y es dias de eclusión si eincidiesen.
A . 18. La Di ección pod á concede pe miso pa a
sali en compañía de sus amilias á los acogidos que á
ello se hagan ac eedo es po su buen compo amien o;
eg esando al es ablecimien o los que ob engan es a
g acia una ho a an es de anochece acompañados de
pe sona in e esada.
A . 19. Incu i án en la pena de p i ación de sa
lida en los casos de g acia:
1 Los que dejasen de le an a se á la ho a p e ijada
ó al asen al a eglo y aseo p e enidos.
2." Los que no concu iesen á sus pues os con pun
ualidad ó dejasen de en a en los do mi o ios y come
do es con el d den y compos u a debidos.
3. " Los que hiciesen sus na u ales necesidades en
o os si ios que los des inados al e ec o.
4. “ Los que causa en en el edi icio y a bolado algún
de e io o de insigni ican e impo ancia.
5. ^ Los que se acos asen en las camas es idos ó
calzados ó dejasen de cumpli las ó denes con enien es
al aseo y limpieza de sus pe sonas.
6. ® Los que se p esen asen eb ios en el es ableci
mien o, siendo es os p i ados además de la ación de
ino po ocho dias,
A . 20. Los que u basen el ó den en las ho as de
descanso con g i os, juegos, uidos ú o os escasos, se án
cas igados con encie o de uno á cua o dias, y la misma
pena se impond á á los que con naipes ó po o os me
dios jugasen dine o, lico es ó ino.
A . 21. Los que come ie en acciones deshones as
ó p onunciasen palab as escandalosas, se án cas igados
con dos dias de encie o, y si eincidiesen se aumen a á
la pena has a ocho dias. Los que después de habe su
ido es os cas igos con inuasen come iendo aquellas al
as se án espulsados del es ablecimien o.
A . 22. Los que no gua den en la Iglesia la debi
da compos u a ó u ben el ó den en los comedo es, a
lle es ó do mi o ios, se án ep endidos públicamen e.
A . 23. Las inju ias, amenazas y iñas en e los
acogidos, se án cas igadas con encie o de uno á ocho
dias según la g a edad de los casos.
A . 24. El acogido que come ie e es a a ó a e
ías en el asilo, se á cas igado con ocho dias de encie o
po p ime a ez, y si eincidiese, se a pues o á disposi
ción del Juez compe en e.
■
l
i
-8-
A . 25. No se pe mi i á que los acogidos se pon
gan apodos, y el que al a e á es a p e ención se á cas
igado á juicio del S . Di ec o .
A . 26. Cualquie a o o al a no exp esada en es e
eglamen o se á cas igada con las penas ma cadas en el
mismo según la g a edad á juicio delS . Di ec o .
A . 27. Las ecompensas á a o de los acogidos
que po su conduc a se hagan á ellas ac eedo es, se án:
1. “ Mención liono íñca.
2. “ Pe miso pa a sali del es ablecimien o.
3. “ Colocación en ca go e ibuido que se conside e
necesa io pa a el se icio in e io del asilo.
CAPÍTULO IV.
Gobie no del es ablecimien o.
A . 28. El gobie no del es ablecimien o es a á di
idido en es secciones, á sabe : Di ección, Adminis a
ción y Con abilidad.
A . 29. La Di ección es a á á ca go de los seño es
Concejales que cons i uyan la Sección del Ayun a
mien o que en ienda en el amo de bene icencia con el
o icial sec e a io de la misma. La adminis ación se á
di igida po las he manas de la ca idad esiden es en
dicho es ablecimien o, mien as su solici ud y compo a
mien o las haga es imables como has a el p esen e; y
la con abilidad co e á á ca go de la Deposi a ía del
Ayun amien o.
A . 30. Las he manas de la ca idad es a án obli
gadas á cumpli y hace cumpli lo p esc i o en es e e
glamen o y las ó denes de la di ección en odo aquello
que no se oponga á las eglas de su ins i u o.
- 9 —
A . 31. Hab á en el es ablecimien o un celado
nomb ado po la Di ección, un auxilia elegido en e
los acogidos po cada ein a plazas de es os, un ecau
dado j un po e o, de la misma p ocedencia, con la e
ibución que se les asigne. Todos es os empleados de
pende án inmedia amen e de la Di ección, pe o es a án
subo dinados, en p ime é mino, á la Supe io a de las
he manas de la ca idad, como adminis ado a del es a
blecimien o
A . 32. Se á a ibución de la misma Supe io a,
bajo su esponsabilidad, el nomb amien o délas he ma
nas que hayan de enca ga se de la despensa, gua da-
opa, cocina y demás se icios in e io es del es ableci-
cimien o; ecomendándoles el mayo celo en el cuidado
y dis ibución de los a ículos de despensa, aseo y es
me ada colocación de las opas, y buena condimen a
ción y cochu a de los alimen os des inados á los pob es.
A . 33. Hab á un Capellán, un Médico-Ci ujano
y un ba be o minis an e nomb ados po el Ayun a
mien o, á p opues a de la Di ección, con la do ación
co espondien e.
Del Di ec o .
A . 34. El P esiden e de la Di ección se á 'el Je e
supe io local del es ablecimien o, y po lo an o á su
ca go es a á el égimen y gobie no in e io del mismo,
como ambién el que se obse e y cumpla con exac i
ud lo p e enido en es e eglamen o, an o po los em
pleados y dependien es, como po los acogidos, é im
pond á las penas ma cadas en el mismo.
A . 35. Es a á acul ado pa a sepa a á los em"
— 10 —
picados que sean de nomb amien o de la Di ección, y
suspende en el eje cicio de su ca go á los que sean
nomb ados po el Ayun amien o, dando á és e cuen a
pa a lo que c ea p oceden e; y asimismo pa a concede
á odos los empleados y acogidos las licencias empo a
les que solici asen con jus os mo i os.
A . 36. Pod á dispone la adquisición de comes i
bles, géne os, ma e iales y e ec os necesa ios pa a el
se icio de los acogblos has a la can idad de 2500 pese
as, aliéndose al e ec o de co edo que p esen e las
co espondien es mues as pa a su p ueba. Si el alo
de los a ículos ó e ec os que hubie en de comp a se ex
cediese de dicha can idad, se á necesa ia la au o ización
del Ayun amien o.
A . 37. Pod á asimismo au o iza las ob as de e
pa ación del es ablecimien o, siemp e que su impo e no
excedie e de 250 pese as y hubiese c édi o disponible
den o del p esupues o municipal ap obado.
Del Acizin,inis ad.o .
A . 38. La Supe io a de las he manas de la ca i
dad, como adminis ado a del es ablecimien o, end á á
su ca go odo lo conce nien e al se icio in e io , p o
cediendo siemp e de acue do con el Di ec o , dándole
conocimien o de cualquie suceso ex ao dina io y p e
sen ándole dia iamen e un es ado clasi icado de los in
di iduos del es ablecimien o.
A . 39. Tend á á su cuidado la educación eligiosa
de las acogidas, la enseñanza y di ección en sus labo es^
la con ección de los alimen os y su dis ibución, el la
ado de opas, su cons ucción y epasos; auxiliándose
— 11 —
pa a odos es os abajos del núme o de acogidas que
conside e necesa io y sean ap as pa a el caso.
P esen a á odos los meses al Di ec o un es ado de
los e ec os consumidos en cada uno de ellos y de las
exis encias que esul en en el almacén.
Pa a el desca go de los ense es, opas y demás e ec os
del in en a io, acompaña á á és e la d den de baja i
mada po el Di ec o y Sec e a io.
A . 40. Es a án á sus inmedia as ó denes, el cela
do , los auxilia es, el po e o y odos los acogidos, los
cuales se bailan obligados á p es a obediencia, an o
á la Supe io a, como á las demás he manas de la ca idad
delegadas de aquella. En odo lo conce nien e al buen
se icio del es ablecimien o, y en ausencia del Di ec
o , pod á la misma Supe io a impone las penas de e*
glamen o dándole pa e e bal ó po esc i o.
Del Ca^pellan.
A . 41. El Capellán del es ablecimien o es a á
obligado á celeb a una misa p i ada en la Iglesia del
es ablecimien o odos los dias y á la ho a que le designe
la Supe io a, de acue do con la Di ección.
A . 42. El Capellán end á á su ca go el cuidado
y gobie no de la Iglesia, la inspección de las alhajas,
opas, o namen os y demás obje os des inados al cul o,
p ocu ando en odo el mayo ó den y aseo.
A . 43. Los domingos y es i idades, desde la p i
me a Dominica de Ad ien o has a la e ce a después de
Pascua de Resu ección, concluido quesea el E angelio,
di igi á á los acogidos una plá ica doc inal, inspi án
doles en ella amo á la i ud y ho o al icio, hacién-
^12 —
doles comp ende la g a i ud á que son deudo es y el
bene icio que ha de esul a les de su buen compo a
mien o, asi como el espe o y conside ación que deben
ene á odos sus supe io es.
A . 44. Se á de su obligación el enseña la doc i.
na c is iana al acogido que no la sepa; p epa a á odos
cuando hayan de comulga ; exho a los á que lo^ e i i-
quen con la ecuencia p opia de un buen ca ólico y e
za con los acogidos el Rosa io odas las a des.
Del Médico-Ci ujano.
A . 45. Se á obligación del p o eso de Medicina
y Ci ujía econoce á los acogidos que sean admi idos
en el es ablecimien o y decla a si padecen alguna en
e medad con agiosa.
A . 46. Visi a á dia iamen e las en e me ías de
ambos sexos, á p ime a ho a de la mañana, pa a cono
ce de las dolencias y en e medades que padezcan los
acogidos, y con conocimien o de ellas, dispond á las me"
dicinas y alimen os que concep úe necesa ios pa a su cu'
ación, ó su pase al Hospi al p o incial, siemp e que
aquellas p esen en ca ác e de g a edad y que á su
juicio no hubiese p obabilidad de se p on o cu adas.
A . 47. Se á ambién de su obligación acudi in
media amen e al es ablecimien o an luego como eciba
a iso á causa de ci cuns ancia u gen e que lo exija, in
o ma sob e las eclamaciones de los acogidos con mo
i o de licencias ú o a p e ensión alegando al a de sa
lud, y igila el buen se icio de las en e me ías dando
pa e á la Di ección de cuan o conside e con enien e
pa a el opo uno emedio.
13 -
Del Ba be o Aiixiis axi e.
A . 48, Se á obligación del ba be o minis an e
acompaña al Médico en su isi a o dina ia y enca
ga se del cumplimien o de las disposiciones de és e en
la pa e que co esponda á su p o esión.
A ei a á odos los sábados á los acogidos les co a á
el pelo odos los meses.
Del Celado y sus auxilia es.
A . 49. El celado y los auxilia es que la Di ec
ción nomb e de en e los acogidos, end án obligación
de cumpli y hace que se cumplan po quien co es
ponda las ó denes que la Di ección diese, ya sea po es
c i o ó e bales, espec o del des ino ú ocupación que
se designe á los acogidos y cuan o concie na ai O den y
égimen in e io del es ablecimien o. El celado acom
paña á po sí á los asilados que salgan á paseo, 6 bien
designa á el auxilia ó auxilia es que hayan de p es a
es e se icio.
A . 50. Asis i án es os dependien es á odos los
ac os en que los acogidos se eúnan, pa a man ene el
O den, y du an e las ho as de ec eo cuida án de que
sean hones os los juegos y di e siones á que se dedi
quen, impidiendo que se ocupen en los de ca as, da
dos ú o os de sue e y aza , como ambién el que p o
mue an dispu as y quime as, ó se causen daño alguno
y p onuncien palab as deshones as al ando al espe o
y subo dinación debidos á sus supe io es.
A . 51. Se á a ibución del celado cuida de que
la limpieza gene al y pa icula de cada depa amen o
-li
sa ejecu e bien po quien designase el Di ec o y como
delegado del mismo, la Supe io a de las He manas de
la ca idad.
A . 52. Ce a á po la noche, al oque de silencio,
las pue as del es ablecimien o, cuyas lla es en ega á
á la Supe io a de quien las ecibi á po la mañana pa a
ab i al oque de le an a se.
A . 53. No pe mi i á que en los do mi o ios se
ume, se encienda uego, ni se ejecu e ac o alguno con
a io á la decencia y comodidad de los acogidos.
A . 54. Vigila á con el mayo esme o la conse
ación délas p endas de cama, opa del uso de los aco
gidos y de cuan os e ec os es én al se icio de es os en
los do mi o ios, comedo es y demás dependencias de la
Casa, gi ando al e ec o ecuen es isi as pa a e i a
sus acciones, mal e sación ó de e io o, dando pa e in
media amen e al Di ec o , ó á quien co esponda en el
es ablecimien o, de lo que ace ca de es e pun o llega e
á no a .
A . 55. Asis i á el celado con sus auxilia es el
domingo po la mañana á la ope ía, pa a ecibi la
opa limpia que hayan de es i los acogidos, y en e
ga la sucia, mani es ando si hay algún indi iduo que
indispensablemen e necesi e alguna p enda.
A . 56. Cuando asis an-los acogidos á p ocesiones,
en ie os ú o os ac os públicos, i án acompañados del
celado y sus auxilia es, y las muje es di igidas po las
he manas de la ca idad.
A . 57. No se á pe mi ido al celado ni á sus au
xilia es mal a a en ningún caso á los acogidos, pe o
debe án ep ende los cuando diesen mo i o, y sino ue-
-15-
sen obedecidos lo pond án en conocimien o de la Supe-
io a de las he manas de la ca idad pa a que desde luego
y sin pe juicio de da pa e á la Di ección, les imponga
el co espondien e cas igo.
Del Fo e o.
A . 58. El po e o no pod á ausen a se desde que
se ab a po la mañana has a que se cie e po la noche
la pue a p incipal del es ablecimien o, y en caso de
hace lo po necesidad jus a, llama á al que le subs i u
ya, y se á su obligación no pe mi i la salida á ningún
acogido que no se halle compe en emen e au o izado;
cuida á de que no en en pe sonas desconocidas sin pe
miso de la Supe io a, é impedi á que se in oduzcan co
mes ibles y bebidas, y que se ex aiga cosa alguna del
es ablecimien o, sin d den de la misma, dando pa e de
cuan o obse ase en con a io.
A . 59. El po e o se á sus i uido po un auxilia
designado al e ec o, en al caso que enga que ausen a se
de la po e ía.
Dis ibucioia del iempo.
A , 60. Todos los acogidos, no en e mos, se le an
a án á la ho a que al p incipio de cada mes se ija á
po el S . Di ec o de acue do con la adminis ación.
En seguida dobla á cada uno su cama, y colocándose al
pie de ella eza á la o ación de la mañana que di igi á
el celado y sus auxilia es, pasando inmedia amen e á
la a se y peina se á p esencia de es os, y las muje es á
p esencia de las he manas de la ca idad.