scieee Science in your language
[en] (orig)

Oracion fúnebre que en las exequias de la Reyna Nuestra Señora Doña María Isabel Francisca de Braganza (en paz descanse)

Abstract

Bellido, Valero; Magallón, Francisco

Read accessible full text

Oracion fúnebre que en las exequias de la Reyna Nuestra Señora Doña María Isabel Francisca de Braganza (en paz descanse)

Publisher: imprenta de Francisco Magallon
Year: 1819
Source: https://zaguan.unizar.es/record/80046/files/CAJ_27_628ar.pdf
O RACION FUN EBRE '
QUE EN LAS EXEQUIAS
DE LA REYNA NUESTRA SEÑORA
DOÑA MARÍA ISABEL FRANCISCA
B E BRAGANZA
( EN PAZ DESCANSE )
CELEBRADAS, DE ÓRDEN
DE SU Excmo. y Rmo. P. MINISTRO GENERAL
F . CIRILO ALAMEDA^
POR LA COMUNIDAD
DE SAN FRANCISCO DE ZARAGO
EL a6 DE ENERO DE 1819,
DIJO
EL P. F . VALERO BELLIDO
de la misma ó den, doc o en eología
y lec o en el colegio de San Diego
de la misma ciudad.
O
IV', i?
CON LICENCIA:
Za agqza: imp en a de F ancisco Magallon*
año 1819.
•(lw6*66ee8e»6*6e«6ee6M6eeOooeo6Ceo{oe(|oe lo|^»(|o66eo<leee»6(ld6(|oeee6 l6e|!< eeoo(leee6o le
Ahs ulis i quasi en as deside ium meum y elu
nubes pe ansii salas meanx nunc au em possi-
den me dies a lic ionis. cap. 30. s . 15 & i6.
Sup a mo uum plo an de eci enim lux ejus... modi-
eum plo a sup a mo uum quoniam equie i . Eccle-
lias ici cap. aa. j^s. 10 ^ ix.
Cuchillo del Seño ! has a cuando no pa
a ás! ¿qué no han bas ado á en bo a
us agudos ilos an os y an mo ales gol
pes como ya habías desca gado sob e no
so os? ¿somos acaso Amoni as, ó habi a
do es de Ascalón? ¿qué has hecho con los
hijos de Ab ahan, con la nación ca óli
ca, pa imonio del Dios de Jacob que la
dio en he encia álos hijos de su José? Mu
e o Domini usquequo non quiesces ! Cuchillo
del Seño has a cuando no has de pa a l
Ses is i sa is. Bas aba, sin aco da me aho
a de más, bas aba con que casi desde
*su misma cuna, apenas hayas cesado de
amenaza y de he i al inocen e y pe 
seguido Fe nando VII, cuyas desg acias
mi amos como nues as y mas que como
nues as odos sus ieles asallos: bas aba
lo que con él hicis e; po que, calumnias,
pe secución, cá cel p ime o; engaños, ai
ciones, elonías después, odo en Mad id;
desp ecios, á seguida , insul os, despojos,
amenazas has a de mue e en Bayona; la 
ga y penosa cau i idad en F ancia; ig
nominioso, pa a el impío i ano que lo de
c e ó 5 y pesado pa a el eligioso mona 
ca que lo su ía , ignominiosoy pesada p e
sidio en Valcncey.... sce i& i sa is; ¿no bas^
aba es o ? No, sin duda no, po que el
Seño e habia 'dicho, e agina e ad occi^
dendum, sal de u es uche pa a ma a . Bien,
•pe o ya lo hicis e con que se yó cuan
os de los asallos de es e Rey. En manos
de Assu a a del u o de Dios qui as e
>a ida á miles y miles de los hijos, de
Is ael has a educi á escomb os, á cemen
e ios, á pá amos muchas de las pobla^
ciones de Judá... sa is i sa is. Toda ía no?
No ada ía, po que añadió el Seño cu
ya oz e mue e, lima e u in e icias e
idgeas ^ a íla e de nue o pa a ma a de
nue o. Bien 5 pe o ya lo hicis e. Sin con a
con las que ya p imei'o habías mue o, la
p ime a muge y la hija p ime a de Fe 
nando, lo hicis e con su amado io el in
an e D. An onio y con su ca a hija la
in an a Doña Ma ía Isabel Luisa, u o-
p ime o de su segunda y cas a unión, y
p imicias de la malog^ ada ecundidad de
su e dade a Raquel: s¿e isíi sa is : ing e-
de e in aginam uam: e ige a e e sile
bas a , bas a ya, uel e e á u aina , des
cansa y e ésca e. No quie es aun ? pues
■ qué e al a? é ! qué e al a í ¡qué e
al a!
Dios de i ud, animadme, pues no
engo alo , animadme pa a deci lo que
le al aba, y lo que hizo hoy pun ual
men e há un mes. Qué golpe! el que des
ca gó á las 9 y 25 minu os de aquella
noche!... De ez hi ió á casi oda la Eu
opa y las Amé icas. O golpe! ií solo
semb as e la cons e nación, las Lig imas
y el lu o en F ancia, en I alia, en Ñá
peles, en Sicilia, en Po ugal, en el B a
sil, en España, en sus Indias... Todo lo
has enlu ado; po que llo an , si, y mas
jus a é i emediablemen e que Ana la au
sencia de su Tobías, llo an la an e
pen ina como emp ana mue e de la
muy al a, muy pode osa, muy augus
a y sobe ana seño a Doña Ma ía
Isabel F ancisca de B aganza Reyna de
España y de sus Indias, la llo an los e
yes de F ancia sus ios en Pa ís, sus abue
los en Roma, en Sicilia y Ñapóles sus
p imos 5 sus paisanos y a o ecidos en
Po ugal, sus pad es y he manos en ‘ el
B asil, odos noso os sus hijos en Espa
ña ; y la llo a sob e odos y mas inconT-
solablemen e que odos el Da id , el Jo-
sías, el Josa a , el Clodo eo, el Luis, el
Reca edo, el Al onso ,, el nue o y ñl ima
Fe nando, el solo digno esposo de al Rey^

na, el ínejo y mas desg aciado de los
eyes mode nos y del que nada digo que
no haya dicho p ime o el o o publico
de la nación. G an Dios! es o, es o al
aba que hace á ues o cuchillo, qui
a á Fe nando su esposa, á noso os nues
a mad e, y á las dos Espadas su Rey-
na: es o le al aba que hace : se lo man
das eis y lo hizo.
Descansa á ya? Vos lo sabéis: oda
ía nos queda en que se he idos:: sois
nues o Dios:: aquí es amos::: lo que que
áis::: bagase u olun ad asi en la ie 
a como en el cielo. Pei'o si aun allí en
el cielo os dicen las almas de los mue 
os desde debajo del al a ¿ po qué no
de iendes nues a sang e V oid aquí á la
a ligida aunque esignada España que os
dice con Job y po mi boca: abs ulis i
quasi en us deside ium meu n , e elu
nubes pe ansii salus mea^ á mane a
de en u ecido ien o me a eba as e lo
que yo mas ap eciaba, y como lige a nu
be pasó mi salud , la que hacía mi e
licidad y mi glo ia ; nunc au em ma ees-
ci in me anima mea, e possideni me dies
u lic ionis po eso aho a es á ma chi a
mi alma y me poseen dias de a licción.
Ó angus iada España ! is e y a ligida na
ción , ¿ á quién e compa a é en es os dias
de u queb an o ? u dolo es an inmen-
so como jus ó 5 ¿ quién e consola a ? Llo á
pues 5 e di é con el eclesiás ico, llo a u
pé dida , quizás i epa able : llo a el que
la mue e á mane a de inespe ado u a-
can e haya p i ado an p on o de una
Heyna. que e a us delicias , y el que ha
ya pasado an lige a como nube lle ada
del ien o la que iba á hace u elicidad
y u glo ia : llo a sob e la Reyna que mu-,
pió po que le al ó su luz egempla y
bene iciosa: sup a mo uum plo a i de eci
enim lux ejus, Pe o después de habe con
cedido es e pequeño desahogo á u dolo ,
y después de habe pagado es e ibu o
á- la piedad , á la g a i ud y á la j'us icia;
que cese u llan o, que enga la eligio»
en u auxilio y e consuele con la pía-,
dosa é de que u di un a Reyna descansa
ya ó descansa á luego en paz po la mi
se ico dia del Dios á quien si ió: inodi-
cum plo a sup a mo uum quoniam equie i ^
Y hed aqui, ieles, lo que engo á
deci os en la o ación úneb e que de ó -
den de nues o Excmo. y Rmo.P. Mní o.
Gene al, consag amos hoy los pob es hijos
de S. F ancisco á la digna memo ia de nues
a p o ec o a especial la Reyna Doña Ma
ía Isabel F ancisca de B aganza. Vengo
á deci os los jus os mo i os de dolo que
iene oda la España en la mue e de
es a su bene iciosísima Reyna, y los unda-*
s
dos mo i os de consüeló'que ieliela Espa
ña de la mue e de es a su ca ólica y muy
piadosa Reyna: debe llo a la España es-
-a mue e, po que en ella su Rey pe dió
la esposa mas amable, y odos lá Reyna
mas bené ica: sup a mo uum ph a de eci
eniin lux ejus, puede la España consola --
se de es a mue e , po que su di un a Rey
na , como c is iana y eligiosa llenó pe -;
ec amen e los debe es de hija, de espo
sa , de mad e, de seño a, de Reyna; po
lo que podemos c ee piadosamen e que
descansa en paz : nodicum plo a sup a ino ^
uum quoniam equie i . La España jus a
men e a iigida po la mue e de su Rey
na : la España eligiosamen e consolada dé
la mue e de su Reyna. A e Ma ía,
Ahs ulis i quasi en as deside ium meum^e élu nubes ^c»
LA ESPAÑA JUSTAMENTE AFLIGIDA.
¿Quién da á agua á mi cabeza, y á
mis ojos uen e de lág imas, y llo a é dia
y noche los mue os de la hija de mi pue
blo? ¡qué golpe el que ha su ido mi na
ción ! al con empla lo, el dolo y la is
eza me sacan de m i: yo es oy a u dido:
obs upo ob inui me; ¡Ay de mí mad e mia
pa ia! mi dolo se ha hecho pe pe úo, no
hay cu a: pa a ;mi he ida': mihi ma e
y
mea í' insanabilis pla¿a mea^ ehiii cu a u
Seño habéis abandonado ájudá, ó abo
mina ues a alma de Sion ? sino, po qué
nos habéis he ido y de mane a que no
hallamos emedio ? gua e e go pe cusis i
nos i a u Hulla si sani as’^ Espe ábamos
el iempo de salud, y ino el de la u 
bación, y el queb an o! Qué es es o, ieles?
españoles qué es es o ? Es, que cuen a aqui
Je emías las calamidades de su pa ia, ó
es que p o e iza las que hoy a ligen á la
nues a , que llo a á sus ilus es mue 
os y no halla con que consola se de un
golpe an o mas sensible cuan o menos es
pe ado ? Ay! espe ábamos que el pa o de
nues a augus a Reyna, po cuya elici
dad la iglesia oda de España hacía con
inua O ación á Dios; espe ábamos que
su pa o calmase los cuidados que nos in
quie aban, po e un he ede o de la
co ona y de las i udes de sus pad es:
espe ábamos un pa o eliz, que hiciese
ol ida las lág imas que empeza on á co 
e de nues os ojos cuando la mue e
de la p ime a In an a, y apenas suspen
die on su cu so has a que él anuncio del
nue o p eñado con i ió en aleg es i as
los is es ayes de nues o desconsuelo; ex“
pec a imus empus cu a ionis , e ecce u ^
ba ió; y he que ino la u bación mas es
pan osa 5 po que el ángel del es e minio
X
de su in ancia. Po ugal que la poseyd
has a los diez años lo sabe, y nunca ol
ida á las mise ico dias, aunque como do
niña 5 que admi o en su in an a Ma ía
Isabel, y aun no sé yo, aun no sé yo si pe 
dona á jamás ála en onces e ol osa F an
cia , con a cuyas iolencias hubo de bus
ca se un asilo á la o a pa e de los ma
es , no sé yo si le pe donona á jamás
el que la p i ase de an amable y be
ne iciosa P incesa. La mise ico dia c ecid
con ella desde su in ancia: si, el B asil lo sa
be y nunca pod á ol ida
.....
¿ cómo ha
de ol ida lo? y aun ¿ cómo no ha de ben
deci siemp e la memo ia de es a muge
ue e, aunque jó en, que le ué de le
jos y á la que ió pa i , y aun mas que
pa i con sus pob es odo el asignado
de In an a? egemplo g ande! y sob ado
pa a ac edi a de bené ica á o a que
nues a di un a Reyna cuyas ob as de
ca idad ue on an as, ó ue on masque
sus dias , po que en algunos ¡ cuán as
hizo!
Asi es, y no pe mi a Dios, que yo
insul e á la e dad á p esencia de los mis
mos al a es donde se le ado a : asi es que
la Reyna Isabel es endió de con inuo sus
manos al pob e y ya se sabe, y públi
co es la piadosa in e sión que hacia de
los 4oS ls. de que podía dispone men^

í8
de los pob es.
i Ó pob es, con azón la llamabais ues
o consuelo: hué anos, muy bien la ape^
ilidabais ues a mad e: in elices odos^
jus amen e la p egonabais ues a bienhe
cho a ; muy jus as y debidas son pues
esas lág imas con que habéis egado su
palacio, ues as calles, ues as plazas,
iel camino mismo del Esco ial has a dé mi
les de oso os acompañas eis su eal ca-.
dá e , no obs an e lo c udo y ne osa
de la es ación; muy jus as ue an u-^
es as lág imas , que se án el p eciosa
bálsamo, que conse e siemp e esca la
memo ia de una Reyna de cuya bene i-
cencía pa icipaban odos. ¿Quién sino
le pidid jamás un a o que ella pudie
se hace sin o ensa de la jus icia, que na
lo ecibiese al ins an e ? Cuando conoció
la necesidad ¿ espe ó ni siquie a k que se
le pidiese el emedio? Después que hizo
la g acia ¿su ió ni aun las demos acáo-
nes del ag adecimien o ? Delicado place ^
y ecompensa la mas inocen e del be
ne icio! ó Reyna gene osa y bené ica: si
ya di un a podéis se sensible á la glo
ia de la ie a , ol ed alguna ez los
ojos á ues os a ligidos asallos con la mis
ma bondad con que solíais mi a los cuan
do i a, y enid á ecoge en sus lág i
mas y suspi os la ecompensa mas dulce
de ues a bene icencia, y el ibu o mas
since o de su g a i ud. ¡Cómo os amaba
la España! y en especial los que es cono
cían, i cómo,os amaban! y po eso, cuan
do los pelig os de ues o p ime pa o,
qué expues os! que laus pe ennis en Ma
d id ! qué no enas! qué o aciones! qué
suplicas! qué lág imas! y lág imas de un
ulgo que no sabe ingi su dolo , ni
llo a la pé dida sino de lo que ama! ó!
y que no hayas i ido mas iempo !:;: pe
o us días ue on b e es: pasas e como
lige a nube: buscas e en ano el es o de
us años: la e ce a, ó cua a pa e no mas
con abas de ellos po que díes anuo-
wn nos o um in ipsis sep uagin a anni^
d au em in po en a ibus oc ogin a , la e 
ce a ó cua a pa e no mas con abas de
us años cuando ya bajas e al sepulc o: se
co ó el hilo de u p eciosa ida, cuando
apenas había hecho mas que u di se, y
.euando se empezaba á ege la ela de u
einado : nos e p ome íamos pa a nues os
succeso es, y ni aun pa a noso os has si
do mas que lo que bas ó pa a conoce 
e, y pa a hace aho a mas inconsolable
nues o dolo , mas común nues a is-)
eza , y mas uni e sal nues o llan o , co
mo de la mue e de su he mano, decía
el P. S. Amb osio : p i a um imiis sed
le us publicis uni e so um Jle ibus es con*
20
$ec a us.
Sí, ca ólicos, el llan o uni e sal de
la España es el mejo a gumen o de la
bene icencia de su di un a Reyna , pues
la llo an has a los niños, que en Mad id
han suspendido sus di e siones, y no se
acue dan de jugue es desde que mu ió su
amable sobe ana. La llo amos odos y o
dos con a25on, po que en su mue e o
dos hemos pe dido, el Rey una esposa
la mas ca iñosa y ie na, los in an es una
he mana la mas a able que los a aba
y que ía se a ada de ellos como al,
la g andeza su egemplo, su espejo las ma
d es , las, nobles y seño as, los pob es su
ampa o, los hué anos su mad e, los hos
pi ales su consuelo, los sace do es su e
ne ado a , su p o ec o a. las eligiones,
y odos la mejo Reyna. Repi amos
pues, Seño , como ien o impe uoso nos
a eba as e la p enda de nues os mas es
pe uosos ca iños, y como lige a nube pa
gó nues a salud: ahs ulis i 'quasi en us
deside ium meum^ e elu nubes pe ansii
salus mea::: nunc au em possiden me dies
a lic ionis. Llo emos pues en desahogo
de es a a licción sob e nues a mue a
po que nos al ó su luz: sup a mo uum
plo a ; de eci enim lux ejus. Pe o es o mis
mo, ca ólicos, el habe sido nues a luz la
que mu ió, puede po o a pa e conso*
21
lá nós, po que pojemos c ee piadosamen
e que nues a di un a descansa ya (5 des
cansa á luego en paz po la mise ico dia
de Dios que no hab á desa endido sus
ob as, ni ha á el so do á nues as o acio
nes : modiciim plo a sup a mo iiium quo^
niam equie i .
LA ESPAÑA RELIGIOSAMENTE CONSOLADA.
Pa a consola á Is ael de la mue e de
su g an pon í ice Simón, no hallaba un
au o sag ado o o medio mas á pi'opdsi-
o que el de eco da sus ob as y i 
udes. Y es o es pun ualmen e lo que
puede consola á la España a ligida po
la mue e de su Reyna. Es muy jus o la
llo emos po los mo i os que yo acabo
de apun a , pues ampoco pe mi e el
iempo o a cosa que apun a . Empe o no
quie o igno éis lo que puede en algún
modo consola os: no quie o que ues a
is eza sea como la de los gen iles que
no ienen espe anza alguna : sois ieles y
c eeis que Jesús lle a á consigo á la glo
ia á los que con él mu ie on. Mas qué
ému ié así nues a Reyna? Dios lo sabe:
yo no lo puedo sabe : no conocí su sen
ido, ni ui conseje o suyo; Dioslo sa
be: nadie mas; y yo eme ía que la nue-
ya Isabel ca ólica inie a aída de la e^

22
ligioii que mam 5 con la leche ^ es udiíí
coa cuidado, ap endió con pe ección, c e^
yó con docilidad, mi ó con espe o , y
obse ó con exac i ud , y casi con esc ú
pulo ; eme ía, digo , inie a la nue a Isa
bel ca ólica, y con una indignación que
no conoció cuando i a, condenase la p os*
íi ucion de mi minis e io, si ol idado yo
de lo que debo al luga que ocupo in
giese habe is o, como el senado Gé
minio á D usila he mana de Galigula, in
giese como él. habe is o á nues a di
un a Reyna subi á los cielos, y con e 
sa con los dioses. Lejos de mí y de o
do ca ólico las o pes y g ose as adulaciones-
de P oclo.Nume io A icoyTlesimaco con-
espe o á Ró aulo, Pysis a o y Augus o.
Hablemos como loque somos: hablemos el.
idioma de la eligión, y es a dice: 5^na
die sabe si es digno de amo ó de abo --
ecimien o : odo se ese a incie o pa-.
a lo po eni : al cual ue e la ob a
de cada uno el Seño lo p oba á como
con uego, y en onces se e á lo que e a
paja ó es opa, ó pla a ú o o : el Seño '
coia á á los hijos de Le í, y limpia á las
manchas de las hijas de Sion en espí L
u de a do y uegos. Has a aquí los li--
b os san os, y yo añado, ¿ quién sabe si
aho a mismo , aho a mismo es á el Seño
limpiando en el uego del pu ga o ia
las manchas de la hija de Sien nues-^
a di un a Reyna ? Po que ¿ quién sabe
si su alma al sali de es e mundo , cu
yo ai e de co upción es an pegadizo
y con agioso?... Quién sabe?.. Mas conoz
co , que casi os o ende ni descon ianza:
me -pa ece oigo le an a se de enmedio de
oso os con a mí una oz hija del amo
y del dolo que dice, el Dios ico en mi
se ico dias ¿hab á dejado de usa las con
una muge ca ólica y eligiosa que como*
ál llenó los debe es de hija, de esposa,
de mad e, de seño a y de Reyna ? No, ie
les , no digo haya dejado de usa las: c eo
que las usó; pe o es a mi é no puede aqui
pasa de piadosa, undada en lo mismo
que decís, y que jus amen e es el mo i
o de consuelo que yo os p oponía.
Yo sé que la Reyna Isabel ué buena
hija 5 sí, y quizás la mejo de Jas seis;
que como allos de oli o odeaban la
mesa de unos eyes idelísimos, y eme o
sos de Dios Juan y Ca lo a, descendien
es de eyes san os, de los He menegildos,
Fe nandos, Al onsos, Luises, que se yd>
cuan os mas. Ma ía Isabel ué buena hi
ja. ¿No lo es la que en nada dá que
sen i á sus pad es? Pues Ma ía Isabel loa
complació en odo. ¿ No lo es la que en
odo some e su olun ad y su juicio al j'iii-
cio y olun ad de sus pad es ? Pues Ma-
ía Isabel ni casi u o que hace es o,
po que ampoco u o, ó á lómenos no
mani es ó mas gus o, mas inclinaciones,
mas olun ad que la olun ad, gus os, é
inclinaciones de los que la engend a on;
jamás is ió, ni usó cosa alguna, que su
mad e no le p esc ibie a. ¿ Es buena hi
ja la que ama, espe a, obedece y e
ne a á sus pad es? Pues Ma ía Isabel ca
si los ado aba. ¿ Lo es* en in la que po
el odo de sus i udes iliales se llega
á me ece ?... Pues Ma ía Isabel... Pe o
es o ya lo di éis oso os Pad es de es a
Isabel: luego que ues a oz cese en el
llan o, y cuando ya no co an de ues
os ojos las lág imas que os cues a su em
p ana mue e, nos di éis el amo de p e
e encia que os me eció es a hija que e a
como ues o ídolo, y que se condujo siem
p e según las ins ucciones que ecibió ya
de aquella anciana y i uosísima seño a á
quien siemp e amó y oyó como á maes a,
á quien si ió en sus indisposiciones como
pudie a hace lo la mas pe ec a hospi
ala ia, y cuya mue e llo ó ama gamen
e añadiendo : ¿ no he de llo a la mue e
de quien medió educación, y me enseñó
las i udes ? siemp e se condujo según las
ins ucciones que le dió ya es a seño a, ya
aquel eligioso he mano mió que la en
señó las p ime as le as el ca ecismo, la§
lenguas, algunos a ados de las ciencias
na u ales, y aun de la di ina : siemp e
se condujo según es as ins ucciones, y
según ambién las que oso os mismos le
dis eis 5 ins ucciones las mas semejan es
á las que el anciano Tobías did á su hi
jo, Salomón al suyo, y el eclesiás ico á
odos. Ven u osos pad es , oso os la en
señas eis, y oso os is eis muy bien lo
g ado el u o de ues o magis e io : lo
sabéis, y yo no ha é mas que eco da
os , que desde que so apax'ld de oso
os , ni en un ápice, ni en una jo a al-
d á ues os p ecep os, ni aun á los sa
ludables consejos que le dis eis al despe
di os de ella: odo lo, cumplid como se
lo habíais enca gado.
Yo c eo, que cuando es a ues a hija,
acompañada de su digna he mana , aho a
nues a in an a F ancisca de Ásis, iba á
sali de ues a co e pa a la nues a
le di íais lo que Ragüel y Ana á Sa a
su hija, y á su ye no Tobías el jo en:
Angelus Domini sanc us si in i ine e es^
o el Angel san o del Seño os acom
pañe en ues o la go iage á España,
y os lle e elizmen e á los b azos de ues
os esposos Fe nando y Ca los Ma ía
Isid o : pe duca que ms incólumes y con
es o, y después de ab aza las y besa las
apj'ehenden es & osculan es, las dejas eis e-
4
.
€u emi us leonis, i ü & e^s'i ü, & si*
u os supe he bam, i a & hila i as ejus»
^Qué cuidado' po que odos sus domés icos
i an en el san o emo .de Dios oigan
misa, eciban los sac amen os, y odas
las noches, á imi ación, y en compañía
suya y de su esposo, ecen de odillas
el san o osa io! jQué esme o y qué di
ligencia en odo' lo demás! no, no hubo
en su eal casa senda que ella no con
side ase, ni de ella pod á deci se jamás
que comió alguna ez el pan ociosa. No
plan ó iña del u o de sus manos, es
e dad, es o no le co espondía, pe o
ella se hizo es idos dobles,! y las ob as
de su pincel y de su aguja, en iadas j5o
ella , y pa a es imulo de las niñas á esos
U ilísimos es ablecimien os undados po
ella misma, depond án siemp e de su ha
bilidad y aplicación. íQué humildad! y
aun (si asi aliese deci lo) ¡qué noble
bajeza en sus acciones! bien lo. sabéis
damas y cama e as suyas , que alguna
ez deciáis : es a buena Seño a no nos can*
sa en nada^ odo se lo hace. Voso as sa
béis que apenas eneis de ues o o icio
mas que el nomb e y el hono ; el ca 
go casi odo es de la Reyna, pues po
io Común, la Reyna se is e, la Reyna
se desnuda, la Reyna se p ende, la Reyna
se ade eza, y aun la Reyna, cuando al

sali de casa se le ha descosido nn lazo
y ais á cose lo diligen es, la Reyna os
dice : ahed la aguja, que ya lo cose é
yo. O muge es! hazañe as y melind osas
muge es, hedoos condenadas aquí po una
Jleyna de quien os hab íais hon ado se
escla as 5 si ella hubie a que ido se se
ño a mas que pa a hace bien y da
buenos egemplos.
Ah! y si mi dolo me pe mi iese pen
sa aquí en o i*a cosa mas que en su pé 
dida, yo es a ía pensando en que la pos
e idad end á de echo pa a deci de la
Reyna Isabel lo que de aquel homb e
ma a illoso del eclesiás ico : bea i qui e
ide un & in amici ia ua deco a i sun ^
dichosos los qué e ie on, elices los
que i ie on con igo, y los que se hon
a on con u buena amis ad y amable
I a o; y yo desde luego digo ya que iíe
ejus ia pulch a^ & omnes Siemi ce ejus
paci ica, que sus caminos , en cuan o pu
dimos e , caminos he mosos, y sus sen
das odas, pací icas. Si, ella ué una de
las paci icado as de las casas , y la que
unió en a e nidad e dade a y bajo su
cabeza legí ima á las he manas de la ca i
dad, hijas de S. Vicen e Paul, que con
poca edi icación se habían sepa ado : de
es e modo siemb a la paz aún ue a de
SU casa 5 la que siemp e y en odo la
Ó
35
^ona ni aun á los mejo es Reyes de la
ie a ; pe o ni ann ellos sé yo que ha-
-yan hablado mal de la Reyna Isabel.
¡Qué conduc a hab á sido la que asi pu
do apa la boca á oda maledicencia!
no7i e a qui loque e u de ea e bum ma-
lum^ no hubo quien hablase mal de ella;
y es que ella no o endió á nadie, po 
que ni aun de lejos se quiso me e en
las cosas de gobie no. Fe nando einaba
solo 5 Isabel no que ia eina mas que en
el co azón de Fe nando, y el de sus es
pañoles. Su co azón, aunque an bene i-
eioso, se negó cons an emen e á los em
peños espan ado no mas que con la imagen
de una injus icia que po espe o suyo
se pudie a come e : hay es á el Rey
es a es la única espues a que salió de
6u boca á cuan os a a on de in e esa la
pa a el log o de sus p e ensiones; y pa
a mí es o es habe sido g ande Reyna,
po que cosa g ande es, dice S. Amb o
sio , el que cada uno sea lo que debe se :
g ande es aliquem in a se anquillim
£sse & sibi con eni e.
Mas ¿qué es año es uese buena hija,
buena esposa , buena mad e, buena seño
a , buena Reyna la que ué buena c is
iana? Y lo ué nues a Isabel. Sus pa
d es , asi como el san o Tobias á su hijo,
la enseña on á eme á Dios an e odas
3^
cosas, j le emió; y po eso su p imé-
a diligencia al le an a se e a la o acioa
■ men al, luego oi misa, y eza una e 
o osísima o ación po la salud de su es
•poso y bien de la mona quía : la ense*-
ña on á se ag adecida á Dios, y lo ué;
y en p ueba, asi que desemba ca en Cá
diz , se a odilla, besa la ie a, á al
emplo, dá g acias al Seño que la lib o
de los pelig os del-ma , y epa e cuan
iosas limosnas, que es á los di inos ojos
el sac i icio mas ag adable, y el incien
so de mejo olo : la ensena on á espe
a la eligión y la espe o, y de mane
a que pa a deci lo con o me, e a me
nes e o o discu so en e o : aun es á edi i
cada Se illa de la piedad y de oción con
que la id isi a el cue po de S. Fe nan
do su pa ien e. Aunque ca i a i a y mise^
ico diosa, no po eso ol idó las demás
obligaciones de la eligión, po que nun
ca c eyó lo que pa ece c een algunos
g andes, es o es, que pa a ellos odo el
e angelio es á educido á la mise ico dia:
Isabel no pensó así. Las he manas de la
ca idad de las que consin ió en se gene
ala , la a chico adia del osa io de la
que e a he mana mayo y p o ec o a, los
emplos de S. F ancisco de Asis y de
Paula, del colegio de S o. Tomás, de
nues a S a. de A ocha , la eal capilla
- , 57
y su o á o io p i ado, son buenos es
igos de su eligión : ellos saben la e
cuencia y e o de sus con esiones y co
muniones : ellos saben, que cuando se
con iesa no quie e ni aun el almohadón
de es ilo, ni mas mullido que la des
nuda ie a, y ellos le han oído deci :
aunque yo supiese con ce idumb e que
mi alma es aba pu a, no me a e e ia á
comulga sin con esa me p ime o : ellos
saben sus isi as á Jesús sac amen ado,
sus no enas á nues as S as. de A ocha y
de la Soledad, su de oción especial á Jesús
Naza eno, con o as mil cosas mas, que
yo no engo luga de e e i ; pe o am
poco debo calla lo que mas pa ece puede
consola nos de su mue e, y es aquel es a
en su eal capilla y o a oiúo desde las 9
has a dadas las 3 de la mañana la noche
del nacimien o de Jesús, mis e io de que
ué siemp e de o ísima. Mas ay! que ya
casi oco el a al momen o que nos la
a eba ó, y al mismo iempo que oy á
e e i una acción e dade amen e eli
giosa y aun he oica, no epa o en que
es casi la ul ima de su ida. No accele-
emos la ep esen ación de una agedia
eal y en es emo las imosa.
Veamos p ime o á es a Reyna e dade a
men e c is iana, y que ya en las íspe as
de su p ime pa o, se habia p epa ado pa-j

38
a su iage á la e e nidad con una con^
• esion gene al de oda su ida , y con los
demás soco os que o ece la eligión , me
nos el úl imo que la iglesia no concede
■ sino en pelig os mas p óximos, mas cie 
os , y de o a calidad; eamos como
oye, con ap obación del S . Pa ia ca á
■ quien lo ha hecho p egun a , oye des
pues de la media noche es misas se-
:guídas, comulga en una de ellas, y o a
e o osamen e : eamos... pe o p ime o
oigamos, oigamos á esa alma g andemen
e eligiosa esponde á quien compadeci
do le dice : Sejíom, mi e V. M. que es o
mucho abajo, a endida la si uación
■ en que se halla ^ oigámosla esponde : Ah
que si los eyes m damos buen egemp/o!...
En el se icio de Dios no hay abajo, mal
a o os doy : yo os lo paga é^ oigámosla
esponde es o que nunca debié amos ol
ida , y aho a eamos como la ada en
el saludable baño de la peni encia, y mas
limpia , podemos supone , que los jo e
nes que comie on ios panes de la p opo
sición , come el delicioso maná, el pan
■ i o que bajó del cielo, y que dá deli
cias á los eyes ; eámosla comulga en
la pascua del nacimien o del co de o con
-unas demos aciones de é y de de oción
3nas i as y mas e o osas que nunca;
jcómo si conociese ya ella que es a pas-
39
cua e a la p epa ación y íspe a de su
mue e! ¡ y cómo si supie a ya ella que
no ol e ía á bebe aquella bebida mis e
iosa has a que, po la mise ico dia de
Dios, la bebiese en el ey no de su pa
d e celes ial! Ah! ¡ojala que la sang e de
ese di ino co de o comido po ella en la
íspe a de su mue e hubiese sido una
sag ada señal pa a que el ángel es c mi-
nado no se llegase á ella! y ya que se
llegó 5 po que llegó su ho a; ¡ ójaia haya
sido pa a an ilus e di un a , como en
o o iempo pa a los hijos de Is ael, la
señal di ina de un paso eliz y en u o
so de las inieblas y escla i ud de Egip
o á la luz y libe ad de la e dade a
ie a de p omisión! ¡Ojala, mil eces
ójala! Pensémoslo asi, ca ólicos, y conso-
lemosnos con la piadosa é de que aun
que á nues a Reyna, po lo iolen
o y epen ino del golpe, al ó el con
suelo de ecibi en sus ul imas ho as los
san os sac amen os, no le hab á al ado
el e ec o y la i ud de unas g acias, quo
an poco an es, 46 ho as no mas, que
an poco an es y con an o e o había
ecibido. Pensémoslo así, y c eamos pia
dosamen e que descansa ya, ó descansa á
luego en paz acabada de pu i ica con los
sac i icios y o aciones de sus hijos y a
sallos : modicum plo a .sup a mo uum^
40
quomam equie í .
Y aho a dispensadme el que yo enue
e ues o in uc uoso aunque muy jus
o dolo con la elación ci cuns ancia
da de su las imosa mue e que ya sabéis
po los papeles públicos. Con en aos, con,
que yo diga. Ó co e angus iada, que
nunca pod ás ol ida las i udes y li
be alidades piadosas de es a en idiable
Reyna, que ué g ande, no pa a nues a
mise ia, como el insolen e Di ilo . u o
descoco pa a deci á Pompeyo, según e
ie e Cice ón, que ué g ande no pa a
nues a mise ia, sino pa a nues a elici
dad. O! cómo lo hab íamos espe imen-
ado mas, sino hubiese mue o an p on
o ! Co e angus iada, u la llo as, y el
pob e, el hué ano, la iuda que i án
á pedi e su madi'e y su consolado a, e
ga án con lág imas de ag adecimien o los
elices luga es que habi ó , siemp e que
se les pe mi a pisa los: ellos e mos a
án , como los pob es y iudas de Joppe
al apos o! S. Ped o, sus es idos y úni
cas, ob a de la piedad y mise ico dia de
es a nue a Do cas ó Tabi ha que en e 
mó cíe epen e, y c eo mu ió llena de
limosnas y ob as buenas i ac um es u in-
Ji ma a mo e e u plena bonis ope ibus ,
eleemosinis quas acíeba . Si, las iudas, los
hué anos, los pob es, odos i án, á pe-
ái e su mad e y su consolado a la Reyna'
Ma ía Isabel F ancisca, y eno ando con
sus clamo es la memo ia de sus bene i
cios a i a án ambién la eliz espe anza
y piadosa é, de que ya goza en el cie
lo el p emio de sus limosnas. Es o es lo
que debe consola e, a ligido Fe nando,
y consola nos á odos: es o lo solo capaz
de enjuga las jus as lág imas con que
llo amos la emp ana mue e de una Rey
na an bondadosa y an a nsMe: modicum
plo a sup a mo um quoniam equie i .
Si ieles, cuando sabemos po las ob as
de nues a di un a Reyna, la buena al
ma que le cupo, la c is iana y eligiosa
educación que ecibió, el espe o y e
ne ación con que siemp e mi ó á sus pa
d es y maes os, la idelidad, sumisión y
e nezas que mani es ó á su esposo, la
pe ección con que llenó los debe es de
mad e con la hija única con quien pudo^
hace lo, el cuidado que u o de sus c ia
dos y domés icos, y los buenos egemjúos
que les dió, la ecuencia, de oción y^
e o con que p ac icaba las ob as de
eligión y de piedad, aquella ca idad
asomb osa que usó con los expósi os de
la inclusa, y con las doce muge es po
b es á quienes una ez al año daba de
come , si iéndolas po su misma mano
ios manja es, y animándolas de un modo
'6