LA FORMACIÓN
DE
LOS VALORES
NOBILIARIOS
EN
EL
REINADO
DE
ISABEL LA CATÓLICA]
Po
Adol o
Ca asco
Ma ínez
P o eso Ti ula de His o ia Mode na
Uni e sidad de Valladolid
Según el izconde de Cha eaub iand, "la a is oc acia ha
pasado
po
es edades sucesi as: la época de las supe io idades, la de los p i ile-
gios yla
edad
de las anidades".
Desde
su pe spec i a omán ica, conside aba
que
la eli e nobilia ia
había expe imen ado un
p oceso
de ipO biológico,
como
si se a a a de
un
o ganismo
ViVO,
que c ece,
madu a
y
po
in decae.
He
aquí
una
isión
o ganicis a yespi i ual a un iempo, omán ica en de ini i a, que se
nu ía
de
una
imagen idealizada de la condición nobilia ia e
in e p e aba
con
nos-
algia la his o ia de la nobleza desde la
Edad
Media
has a
el siglo
XIX.
Si
seguimos su esquema,
podemos
iden i ica la
edad
de
las
supe io idades
con
la
Edad
Media, el
iempo
de la caballe ía ydel es ablecimien o de linajes
en
oda
Eu opa
g acias al despliegue de las i udes especí icamen e nobilia-
ias, es deci , las Vi udes mili a es.
Es
la e apa undacional, c ea i a, diná-
mica, el
iempo
de la adquisición de p es igio, de la
conquis a
del
pode
y
de la
ocupación
de la cúspide social. Vend ía después
una
segunda edad,
iempo
de dominio, de consolidación, de dis u e de lo log ado
median e
la ijación de
un
sis ema de p i ilegios; es la
ho a,
po
consiguien e, de la
de ensa del es a us yel inmo ilismo del esquema socíal. Así, la
nobleza
pe-
i ica sus alo es yles
do a
de mecanismos
que
blindan el acceso al es a-
men o,
pa a
p ese a las posiciones de p eeminencia.
En onces,
la gene-
osidad yel
de oche
de i alidad que los
habían
ca ac e izado en el pasa-
do,
según es e esquema idealizado,
quedan
elegados.
Po
in, es e o ga-
Es e abajo p o iene de una con e encia impa ida en ene o de 2004 en el Semina io
IsabelI de
Cas illa:
su
apo ación
a laHis o ia deEspaña,o gamzado
po
la D a. Ruiz T ape o en
ene o de 2004.
22
ADOLFO
CARRASCO
MARTÍNEZ
nismo
i o
que
es la nobleza, llega a la ine i able decadencia, el
empo
de
las
anzdades,
que
es el
que
Vi e el
p opio
Cha eaub iand.
Es
la
época
des-
c i a
en
sus
ob as
y en las de
o os,
como
S endhal,
Maupassan
oTóls oi,
que
denuncian
los
anac onismos
de
una
a is oc acia de la sang e encapsu-
lada en su
bu buja
de
ecue dos
añejos
incompa ibles
con
los alo es
con-
empo áneos
dic ados
po
la
pujan e
bu guesía.
E iden emen e,
es
és a
una
in e p e ación
a ís ica ysen imen al de la
his o ia de la nobleza,
eñida
de
pesimismo
yaño anza.
Cha eaub iand
hace
una
lec u a
en
cla e
pe sonal
de la génesis y la e olución del
g upo
al
que
pe enece: de la supe io idad del
pasado
se ha
desembocado
en
un
p esen e
-su
p esen e-
en
el
que
sólo
hay
anidades. Es la his o ia de la
declinación
desde
la excelencia. Y sin
emba go,
a
pesa
de que
no
debe-
mos
a ibui
en
é minos
his o iog á icos
más
alo
a las
Memo ias
del
con-
de
que
el de la
imp esión
del a is a, sus obse aciones
pueden
se i nos
en
an o
que
cons i uyen
una
ap oximación in e p e a i a de la his o ia de
la
nobleza
elabo ada
desde
la
memo ia
nobilia ia,
De
es a o ma,
despojando
de ca ga
emocional
el
esquema
de Cha eau-
b iand,
pe o
man eniendo
sus líneas básicas, es posible iden i ica el
pe-
nodo
que
a
desde
el
úl imo
e cio del siglo
XV
a los
p ime os
años del
XVI
con
el
momen o
en
que
e mina
la
edad
de las supe io idades nobilia-
ias y la
nobleza
mg esa
en
el
iempo
de los p i ilegios.
Es
en onces
cuan-
do
en
Eu opa
en e a
se
p odujo
un
in enso
deba e
sob e
la na u aleza
on-
ológica de la nobleza,
sob e
quiénes
e an
los nobles, cuáles
e an
sus alo-
es, y
o a
se ie de cues iones elacionadas
con
la
cuo a
de
pode
social,
económico
ypolí ico
que
podía
eclama
pa a
sí el
segundo
es amen o.
Las mani es aciones de es e
deba e
eu opeo
son
múl iples yes án ligadas,
en cada caso, a las
condiciones
pa icula es de los e i o ios.
En
F ancia,
Ingla e a, Alemania, en
Bo goña,
en I alia, en Cas illa,
en
Po ugal
o
en
A agón,
se
ab ie on
in ensas polémicas en
o no
a la idea de la
nobleza
y el
pode ',
En
el
caso
que
nos
ocupa,
que
es el de la
co ona
de Cas illa, iden i ica-
mos
el
momen o
con
el
emado
de los Reyes Ca ólicos
Na u almen e,
las
echas
ienen
aquí
un
alo
o ien a i o, ya
que
los
p ocesos
que
a amos
son
di íciles de
ence a
en
una
c onología
es ic a y se
desbo dan
hacia
a ás yhacia delan e de es os limi es.
En
cualquie caso, lo
impo an e
es
que
en es a
e apa
se
econoce
la
o mulación
de las
pos u as
básicas
que
de e mina on
un
deba e
siemp e abie o y en
con inua
eelabo ación,
una
polémica
in elec ual
ín imamen e
ligada a la ealidad sociopolí ica que,
an-
o
en la
España
de los
Habsbu go
como
en
el siglo de los
Bo bones,
pe -
2MACZAK, An om: "Tne Nobili y-S a e Rela ionship", en Wol gang REINHARDT
(ed.):
Powe
Eli esand
S a e
Building.
Ox o d, 1996,pp. 189-206.
LA
FORMACIÓN
DE
LOS
VALORES
NOBILIARIOS...
23
i ió
po que
cons i uía
un
e n ono
de
con on ación
den o
de la a qui-
ec u a del
An iguo
Régimen. Siguiendo el diagnós ico
de
Cha eaub iand,
en el
iempo
de los p i ilegios
nunca
se acalló el
co o
de oces
que
discu-
ían
sob e
las jus i icaciones de esos
mismos
p i ilegios:'.
EL
DEBATE
SOBRE LA
DEFINICIÓN
DE
LA
NOBLEZA.
Bajo Isabel I,
como
hemos
dicho, se aquila an las
pos u as
que
an
a
con-
o ma , los siguien es es siglos, el a senal a gumen a i o en
o no
a la
condición
nobilia ia. Y
con
a án cla i icado , es as ideas
pueden
se alinea-
das en
o no
a
dos
conjun os
de pos u as.
Un
g upo
se aglu ina al ededo de la idea de que la
nobleza
es
una
e-
compensa
o o gada
po
el
mona ca
a los se icios
p es ados,
una
ó mula
de
econocimien o
indi idual que digni ica a su descendencia. La cla e de
es a
concepción
es que la dis ibución del
hono
social es
un
monopolio
de la co ona; el ey epa e me cedes
que
conlle an el p es igia social
en
unción
de
los
mé i os pe sonales. Es deci , la
nobleza
se asocia indisolu-
blemen e
a la idea de se icio y iene
un
con enido
ci il y polí ico, además
de que, e en ualmen e, lle a apa ejada
una
epe cusión
económica.
La
o a
pos u a,
opues a
a la an e io , eside en la conside ación de la
nobleza
como
una
condición
o igina ia, p imigenia, ances al, alcanzada
en
un
momen o
pasado
no
ijado de
mane a
exac a
pe o
siemp e
emo o.
Tal
es a us hab ía sido
ob enido
po
se es supe io es al
es o
de los
homb es,
do ados
de ca ac e ís icas ísicas y de alo es mo ales descollan es
que
los
había habili ado
pa a
accede , de
modo
na u al
y sin discusión del
es o
de
los
homb es,
a la excelencia. A a és
de
la sang e, es os asgos de dis in-
ción
se
hab ían
ansmi ido incólumes, de
gene ación
ygene ación, sin
de-
e io o; eincluso se hab ían
acen uado
con
el
paso
del
iempo,
po
decan-
ación o en i ud de
un
p oceso
de pu i icación, según algunos
-pocos-
llega án aa i ma .
En
consecuencia,
cuando
el ey
concede
í ulos y
hono-
es, lo que hace es simplemen e
econoce
una
condición
ya p eexis en e.
Así, el
sobe ano
no
o o ga
nobleza,
no
es uen e de
hono
au én ico, sino
únicamen e
el
adminis ado
que
se limi a aadjudica lo
que
los indi iduos
olinajes ya
poseen
po
sí y
po
he encia.
3Pa a un
ace camien o
a la h s onog a ía de las dos úl imas décadas del siglo
XX
so-
b e la nobleza cas ellana bajomedíe al, son imp escindibles los abajos ecopila o ios de
QUINTANILLA
RASO, Ma
Concpeción:
"Nobleza
yseño íos en Cas illa du an e la Ba-
Ja
Edad
Media. Apo aciones de la his o iog a ía ecien e", en Anua o deEs udios
Medie a-
les,
14 (1984), pp. 613-639; "His o iog a ía de una eli e de pode : la nobleza cas ellana ba-
jomedie al", en Hispama, 175 (1990), pp. 719-736;
"El
p o agonismo nobilia io en la Cas-
illa bajomedie al,
Una
e isión his o iog á ica (1984-1997)", en
Medie alismo,
7 (1997),
pp. 187-233.
24
ADOLFO
CARRASCO
MARTÍNEZ
Es os
dos
enunciados an agónicos admi ían ma izaciones, a iaciones y
desa ollos pa icula es,
po que
los
a gumen os
no
pe manecie on
es á i-
cos.
Espoleados
po
la
con on ación
de pa ece es y
sob e
odo
po
las
Implicaciones p ác icas
que
unas uo as concepciones de la condición
no-
bilia ia conlle aban, es a dinámica de
onos
polémicos gene ó
una
in ensa
ac i idad in elec ual.
Hubo
apo aciones icas, o as
menos
aliosas en sus
con enidos
pe o
esul a on Igualmen e e elado as de
un
de e minado
ambien e
cul u al.
Quizás
las
consecuencias
de
mayo
calado
ue on
las de
índole
p ác ica,
pues
de la de inición de nobleza dependía la
p omoción
social, el acceso a los ca gos, la
p ospe idad
y la segu idad económicas,
además del
econocmien o
público
en
una
sociedad es á ica,
con
pocos
esquicios
pa a
la mo ilidad.
Po
odo
ello, el
deba e
in elec ual en
o no
a la
nobleza
se desplegó en
la segunda
pa e
del SIglo
XV
con
odo
y
en
ese
pe íodo
a lo a on las li-
neas maes as
que
luego adqui i ían
p o undidad
en los siglos
XVI
YXVII.
Es
e iden e
que
es amos, en es a
cues ión
como
en
muchas
o as, an e un
pe iodo
-el
einado de Isabel
I-
en el
que
el
iempo
his ó ico es más
denso
que
el simple
i mo
c onológico,
pues o
que el ascu so de pocas
décadas se
sucedie on
los acon ecimien os
con
apidez y cuyas consecuen-
cías
ue on
decisi as en la con igu ación de las Ideas,
en
o no
a la nobleza
y
en
o no
ao as cues iones.
En
el epicen o de es a dinámica, los
mu-
chos y ápidos cambios
supusie on
la consolidación de ini i a de las bases
sob e
las
que
se edi icó la
p ospe idad
de la al a nobleza, du ade a en los
siglos enide os. Y
como
pa e
de es a a qui ec u a obus a, se elabo ó un
sis ema de alo es, o al
menos
el
g an
ma co
de e e encia
sob e
el
que
discu i á
la
conduc a
y la é ica a is oc á icas.
Es e
deba e
eó ico
en
o no
al se noble, a la de inición de nobleza,
cons i uyó
una
uen e p imo dial de iqueza ideológica. Y,
como
e emos
a
con inuación,
sus p incipales bene icia ios ue on
sob e
odo
los que ya
pe enecían alinajes p es igiosos y
pode osos,
no
an o
quienes aspi aban
a
aumen a
su
nobleza
desde
posiciones bajas o in e medias del es amen o,
ni quienes
ambicionaban
ing esa en el
g upo
p i ilegiado.
De
odas o -
mas, el deba e, siemp e alimen ado
con
apo aciones más o
menos
alio-
sas,
supuso
un
ilón
con inuo
de
a gumen os
ace ca de la p eemiencia so-
cial y el
pode ,
que
e an
las
g andes
cues iones pues as sob e el ape e de
la sociedad coe ánea.
Po
o o
lado, desen oca íamos la cues ión si ob iásemos los o ígenes
ilosó icos, eológicos yju ídicos y la adición medie al de los
que
e a i-
bu a io
el
deba e
sob e
la nobleza
en
la
época
de Isabel 1.
De
hecho,
la polémica se desa olla en el úl imo e cio del siglo
XV
so-
b e
el eje de las esis nobilia ias expues as
po
Ba olo de Sasso e a o en
la
pnme a
mi ad
del siglo
XIV.
El
ju is a i aliano
pasó
a se
una
au o idad
LA FORMACIÓN
DE
LOS VALORES NOBILIARIOS... 25
en odas las a gumen aciones
sob e
la nobleza, de inexcusable ci a
como
lo
e an
los clásícos g ecola inos o los pad es de la iglesia. Su exposición,
dis inguía es ipos de
nobleza
- eológica,
na u al y
ci il-
siguiendo el
modelo
omis a que luego, en los siglos
XVI
y
XVII,
se epe i á has a la
saciedad en la a adís ica eu opea".
El
de Sasso e a o de inía la nobleza ci il o polí ica
como
un
hecho
le-
gal y no
como
un
p incipio cons i u i o de la sociedad. O lo que es lo
mismo, la
nobleza
como
g upo
social dependía de la
o denación
emanada
del sobe ano,
que
se a ogaba la condición de
sup ema
uen e de ley. La
nobleza e a
una
condición ju ídica, con e ida
po
el p íncipe a los indi i-
duos, explica Ba ola. Aunque, eso sí, se o o gaba
sob e
la base de la i -
ud
ac edi ada
po
el candida o, es deci , no e a
una
decisión
me amen e
a bi a ia del mona ca, sino que e a en esencia
una
capacidad disc eccional
del ey, ligada a un
conc e o
sis ema de alo es, que implicaba el
econo-
cimien o público de los mé i os indi iduales.
De
es a o ma,
Ba ola
de
Sasso e a o an icipaba
una
ei indicación de las Vi udes cí icas o sociales
ínculadas
con
la Vida pública o, en sen ido
es nc o,
al
pode
del p íncipe.
y
p ecisamen e lo hacía en un
con ex o
de amplia discusión
sob e
el
po-
de .
Po
a ias azones, en el
XV
cas ellano, las esis ba olis as
encon a on
amplio eco.
P ime o
po que
sus
a gumen os
cons i uían
un
apoyo unda-
men al
de cualquie nue a nobleza, es deci , de cualquie sec o nobilia io
ele ado ecien emen e
po
la
olun ad
del sobe ano. Segundo
po que
el
ju is a i aliano espaldaba al
pode
moná quíco
en su
empeño
po
de ini
su
au onomía
espec o de cualquie
o a
au o idad y, en es e caso,
en
cuan-
o al
con ol
de las o mas del
econocimien o
social yeconómico.
Tan o
po
una
como
po
o a
azón,
Ba ola
de Sasso e a o se
con i ió
en
e e-
encia de
cons an e
apa ición
en e
los au o es
que
se
ocupaban
de es as
cues iones, y en pied a de oque,
po
a iliación o
po
echazo, de cualquie
discu so nobilia io.
De
una
u
o a
mane a, la amplia
p oducción
esc i a
cas ellana e e ida a la nobleza, a la caballe ía yo as cues iones a ines, gi-
a,
en
iempos de los Reyes Ca ólicos, en
o no
aes as opiniones, sea
pa a
con i ma las, sea
pa a
impugnadas.
Me de end é, acon inuación, sólo en algunos de los au o es de más eco
en aquella
ho a
y
con
mayo
p oyección en las décadas siguien es,
como
son
mosén
Diego
de Vale a, el
obispo
Alonso
de Ca agena,
Ped o
G acia
Dei
y
He nán
Mexía, cuyos esc i os ma e ializa on
un
deba e
que
pi o aba
sob e
la a iculación del
pode
y
sob e
la p eeminencia social.
4
Comen anos sob e Ba olo de Sasso e a o en RABIL J ., Albe :
Know edge,
Goodness
and
Powe .
The
Deba e
o e
Nobili y
amongQua ocen o
I alian
Humamsm.
Nue a Yo k, 1991,
pp.
11-14.
26
ADOLFO
CARRASCO
MARTÍNEZ
LA
NOBLEZA,
GRUPO
DE
CABALLEROS AL SERVICIO
DEL
SOBERANO.
Si
op amos
po
ag upa los gené icamen e,
an o
Vale a
como
Ca agena se
alinean en la de ensa de
una
nobleza
de se icio
subo dinada
al
p oyec o
moná quico.
Es
muy
signi ica i o
que
ambos
pa an
del iejo
concep o
de
caballe ía y, inculándolo al de nobleza, insis an en la necesidad de que,
p incipalmen e, sean qUlenes
ab azan
la
unción
mili a los
me ecedo es
de
econocimien os yescla ecimien o, La en ega a las a mas y la leal ad a la
co ona
se ele an, pues,
como
los alo es del
g upo
nobilia io.
Es
es a
una
isión polí ica
que
muy
cla amen e apa ece
en
el Doc inal
de
los
caballe os
del
ObISpO
de Bu gos
Alonso
de Ca agena.
El
lib o es
una
e-
copilación
o denada
y
comen ada
de las disposiciones egulado as de la
conduc a
del caballe o en el
De echo
cas ellano.
Con
ello, Ca agena
p e-
endía cla i ica el
es a u o
legal de la caballe ía, conside ada
po
él
como
la e dade a nobleza. A juicio del
ObISpO,
la ines abilidad polí ica y la im-
plicación de los
nobles
en los con lic os bajo
Juan
II,
Imponían
una
ecapI-
ulación acla a o ia de cuál e a la na u aleza de la ins i ución de la caballe-
ía y los debe es, los de echos y la é ica
p opios
del caballe o, siemp e en-
endidos
como
la única ía de acceso a la nobleza.
En
su isión polí ico-
social, la
nobleza
au én ica esidía en el
mé i o
y el es ue zo pe sonales
demos ados
en el se icio mili a y
econocidos
po
la co ona.
Es
deci , el
ey e a el único
con
capacidad legí ima
pa a
concede
el
hono
y,
po
an-
o, el esponsable de la sis ema ización de la
co espondencia
en e
un-
ciones
-se icios-
yp emios. A a o de es a
opinión
p omoná quica
de
la dis ibución del p i ilegio y de la excelencia social, el
obispo
bu galés
desplegaba su exégesis de las leyes de las Pa idas, del
Fue o
Juzgo,
o os
ue os y del
O denamien o
de Alcalá, cosidas
odas
es as disposiciones
po
el
a gumen o
de la necesidad de
que
la
nobleza
" e o nase"
a sus alo es y
unciones adicionales
como
único
camino
pa a
segu a la paz, la
a monía
y la es abilidad del eino.
El
ex o
de Ca agena
debió
de es a
edac ado
an es de 1445 (p oba-
blemen e
en 1444, según Viña Lis e) y ci culó en
nume osas
coplas ma-
nusc i as.
En
plena sin onía
con
el
p oyec o
polí ico de los Reyes Ca óli-
cos, es lógico
que
el
ex o
uese
dado
a las
p ensas
du an e
el
p oceso
de
some imien o
a la
co ona
de la a is oc acia desa ollado
po
los
sobe anos
du an e
la
p ime a
pa e
de su gobie no. Así, después de
habe
ci culado
en
nume osas
coplas manusc i as, la
ob a
se
imp imió
en Bu gos
en
1487,
luego
en
Se illa en 1492,
pa a
luego se eedi ado
o a
ez
en
Bu gos en el
97.
En
la
misma
línea yconsecu i o
en
el
iempo,
hemos
de e e i nos aho-
a al caballe o yle ado
Mosén
Diego
de Vale a,
uno
de los más conspI-
cuos in elec uales del
pano ama
del cua ocien os y
muy
inculado a la
LA
FORMACIÓN
DE
LOS VALORES
NOBILIARIOS...
27
co e. Su
Esp go
de
la
e dade a
nobleza,
ex o
nacido
pa a
la
polémica
in elec-
ual, es á
conside ado
como
una
caía de esonancia de las esis de
Ba ola
de
Sasso e a o
y, en e ec o, es la
e sión
cas ellana
más
comple a
de la
lí-
nea
doc inal
que
de ine
la
nobleza
como
una
concesión
eg a
en
ecom-
pensa
demé i os
yse icios,
Podemos
a ibui a la
ob a
dos
obje i os
un-
damen ales: el
pnme o,
pedagógico,
consis en e
en
mos a
alos
nobles
el
código é ico
que
co esponde
a su ango; el
segundo
obje i o
es polí ico y
eside
en
o ece
una
ía de acceso a la
nobleza
median e
el cul i o de las
i udes
pe sonales
y el es ue zo,
que
ob iene
ecompensa
segu a de la
mano
del ey.
Vale a
de iende
una
di e enciación social
basada
en
la excelencia pe -
sonal,
en
los alo es indi iduales, y
no
en
una
sociedad
es á ica
que
se li-
mi a
a
ep oduci
el es a us
po
el
pa en esco.
Es
el Rey
qwen
monopoliza
el
ennoblecimien o,
medio
po
el cual
son
econocidos
los
mé i os
del
in-
di iduo.
Pe o
a
más
allá,
pues
a ibuye al
sobe ano
no
sólo la
po es ad
de
concede
de
nobleza
en
un
momen o
dado
a
una
pe sona,
sino
una
espe-
cie de
capacidad
cons an e
pa a
digni ica ,
con
su sola ce canía, aquienes
se
encuen en
a su se icio
en
su
en o no:
"E
an o
se
puede
alguno
dezi
más
noble
quan o
es
más
ce cano
a la
co ona
eal'".
Vale a
mega
exp esamen e
que
la sang e
ansmi a
la
nobleza
y
que
el
linaje
pueda
ac edi a
po
sí solo la
i ud
de
un
indi iduo. Y
con
ello
ab e
la ía a la egene ación o la
supe ación
indi idual,
una
po encialidad
que,
desa ollada,
puede
acili a el
ing eso
en la
condición
nobilia ia.
En
co-
espondencia
con
es a esis, decla a la posibilidad de la
pé dida
de la
no-
bleza si el
compo amlen o
no
es á a la al u a de la calidad
ob enida,
es de-
ci ,
admi e
la exis encia de
p ocesos
degene a i os
mo i ados
po
el apa -
amien o
de la
conduc a
que
e i ica la
pe enencia
al ango.
En
esumen,
la
nobleza
pa a
Vale a es, a
un
iempo,
una
dis inción
y
una
esponsabili-
dad,
una
condición
pe sonal,
no
he edi a ia ni i alicia.
En
ealidad,
como
ha
esc i o
O a io
Di
Camilla, Vale a
p opone
un
a que ipo
de
noble
que
es
una
e sión
idealizada del caballe o,
a mónicamen e
es o zado
con
las
a mas y
consag ado
a las le as,
un
ipo
que
es
expues o
median e
la
con-
as ación
c í ica
con
lo
que
no
debe
se
un
noble
6•
Dice
ex ualmen e:
s VALERA, Diego de:
Espo/0
de
e dade a
nobleza,
en
P osos as
cas ellanos
del
s glo
XV:
Tomo
1,ed. de Ma io Penna, Bibilio eca de Au o es Españoles, ol. 116, Mad id, 1959, pp. 100-
101.
6
DI
CAMILLO, O a io: "Las eo ías de la nobleza en
el
pensamien o é ico de Diego
de Vale a", en
RODRÍGUEZ
PUÉRTOLAS, Julio;
DI
CAMILLO, O a io;
DÍEZ
BORQUE,
José Ma ía;
MONEDERO
BERMEJO,
Miguel
Ángel:
Mosén
Diego
Vale ay su
Iempo,
Cuenca, 1996, pp. 68-69.
28
ADOLFO
CARRASCO
MARTÍNEZ
"Ya son mudados
po
la mayo pa e aquellos p opósi os
con
los qua-
les la ca alle ía ue comenzada. En onces se busca a en el ca alle o sola
i ud, ago a es buscada ca alle ía pa a no pecha ; en onces, a in de
hon a es a o den, ago a pa a oba en su nomb e; en onces pa a de en-
de la epública, ago a pa a seño ea la; en onces la o den los i uosos
buscaban, ago a los iles a ella pa a ap o echa se de solo su nomb e. Ya
las cos umb es de ca alle ía en obo e i anía son e o madas
...
ya no
en e güenc;an de se me cado es e usa de o icios aun más desones os,
an es piensan aques as cosas
pode
con eni se; sus pensamien os que se
solían sólo el bien público, con g an deseo de allega iquezas
po
ma es
y ie as son espa zidos."?
He
aquí
la
exposición
de
un
sis ema
de
alo es
que
el
au o
conside a
el
adecuado
pa a
los
nobles.
Un
sis ema
de
alo es
basado
en
las
i udes
in-
di iduales y
en
los
mé i os
pe sonales.
LA
NOBLEZA,
CONDICIÓN
HEREDITARIA
Y
AUTÓNOMA
DEL
PODER
REAL.
En
el
bando
con a io
a
es as
posiciones
se
encuen an
los
que
es iman
la
e dade a
nobleza
como
una
condición
he edada,
o gmana,
y, lo
más
im-
po an e
desde
el
pun o
de
is a
polí ico,
independien e
del
pode
de
la
co ona.
Fe nán
Mexía
y
Ped o
G acia
Dei,
en e
o os,
la
expusie on
coe-
áneamen e
ylo
hicie on,
aunque
esul e
pa adójico,
empleando
como
pun o
de
pa ida
al
p opio
Ba ola
de
Sasso e a o.
Ope a on
sob e
los a -
gumen os
del
i aliano
eo ien ándolos
-de o mándolos-
hacia
la a i ma-
ción de la
p imacía
de
la
sang e
yde la
he encia
sob e
el
mé i o
pe sonal.
El
Blasón
Gene al
y
nobleza
de!
Uni e so,
de
Ped o
G acia
Dei,
apa eció
en
Ca ia
en
1489. Se
o ganiza
en
dos
pa es,
una
dedicada
a la
de inición
de
la
nobleza
y
sus
o ígeness
-es
la
pa e
que
más
nos
in e esa
aho a-,
se-
guida
de
una
segunda
en
o no
a lo genealógico yhe áldica,
que
es
conse-
cuencia
de las
ideas
expues as
al
p incipio.
En
el
capí ulo
cua o,
dedicado
a
"Dónde
y
cómo
la
nobleza
o o
p incipio",
puede
lee se:
"
...
es de sabe que nobleza es bondad de buenas cos umb es, na u-
almen e,
po
doc ina op íncipe alcancada, donde al noble con iene e-
ne genealogía, doc ina, iqueza yan igüedad, syn al a de posesión pa a
que su nobleza sea enida sob e los comunes'".
7VALERA, Diego de:
Esp%
...
,p. 89.
8GRACIA
DEI,
Ped o de:
Blasón
gene al
y
nobleza
del
Uni e so,
Badajoz, 1993 ( acsímilde
la edición de 1882 según la
pnme a
en Ca ia, en 1489, cap. 4°, s. p.
LA FORMACIÓN
DE
LOS VALORES NOBILIARIOS... 29
Admi e,
po
an o, que se
puede
accede a la
nobleza
a a és de es
ías:
po
nacimien o,
po
ap endizaje o
po
pe eccionamien o y, en
e ce
luga ,
po
me ced
del ey.
En
cualquie caso, al
noble
le
"con iene"
posee
cua o asgos pa a goza de
nobleza
incon es able,
que
son:
Genealogía:
se hijo de
una
descendencia noble.
Doc ina:
ac edi a
con
su ayec o ia pe sonal y su sabidu ía la calidad
de noble.
Riqueza:
en endida signo isible de escla ecimien o,
como
ecomienda
la li e a u a ju ídica medie al.
An zgüedad:
la pe enencia a
un
linaje cuya
memo ia
hunda
sus aíces en
el
pasado
emo o,
ydesde ese o igen se man enga
una
cadena de descen-
dien es...
En
consecuencia
con
es a
concepción
de pa ida, ija en
cua o
las o -
mas en
que
su gió la nobleza:
- La necesidad de que los mejo es os en asen la de ensa en e a los
malos.
- La lógica de
que
los mejo es egula an la jus icia y los con lic os so-
ciales.
- La
buena
o ganización de la economía aconsejó
que
los más capaci-
ados asumiesen la ges ión de los bienes ya endiesen las demandas ma e-
iales del
cue po
social.
- La
i ud
pe sonal exhibida
po
algunos
ecomendaba
con ia les el
gobie no.
o
dicho de o a mane a, los nobles se ele a on, digámosolo así,
po
con-
senso social, en azón de su supe io idad mili a , su capacidad pa a impa i
jus icia, su
buen
sen ido en la ges ión económica y su habilidad polí ica. Y,
como
dice G acia Dei, después de asumi las unciones ec o as de la socie-
dad en ese iempo undacional sin da ación
de inida,
los nobles
"
...
y
assí poco a poco los sucesso es [de és os]
co nenca on
de se
llama a
possessión
buscando sus a o es, a que unos po amo ylos
o os po emo consen ie on ibu a la olun a ia libe ad."?
Es deci ,
hubo
un áci o
econocimien o
de la supe io idad de algunos
como
única
mane a
de asegu a la iabilidad de la ida en socíedad y, de
ahí el
some imien o
a su lide azgo,
que
implicó la enuncia a la libe ad y a
9
Ibidem.
36
ADOLFO
CARRASCO
MARTÍNEZ
de in e eni
en
cues iones de
pode
y de hace se
oi
po
el
sobe ano
",
Los
acon ecimien os así lo
demos a on.
El
ac i o
p o agonismo
en
los
asun os
del eino de pe sonajes
como
el
duque
de Náje a, el
Almuan e
y el
Condes able
as 1504,
que
culmina
con
el
papel
a is oc á ico en la gue a
de las Comunidades, así lo e idencian'".
La libe ad
con
la
que
ges iona on
los des inos de sus linajes, el
empeño
que
pusie on
en
cons ui
ex ensos y
compac os
es ados seño iales, la
ag esi idad
con
la
que
in e enían en la polí ica de las ciudades, el
man e-
nimien o
de con ingen es mili a es
que
manejaban
como
ue za disuaso ia
ollegaban au iliza en ope aclOnes iolen as,
odo
ello,
nos
emi e a
una
al a nobleza ue e, que
med a
al
mismo
iempo, y sin
que
sea con adic o-
io,
que
el
pode
moná quico se a i ma.
Po
an o, ¿exis e o
no
una
isión
nobilia ia del
pode
al e na i a a la de la
co ona?
Responde
a la
p egun a
implica la iden i icación de
un
idea io polí ico
nobilia io de
un
calado ycohe encia simila opa ecido al
que
adjudicamos
a las mona quías, cues ión compleja y
que
nos
aleja del
núcleo
cen al de
es e abajo.
De
odos
modos,
puede
alega se,
como
p ime a
ap oxima-
ción, que
pa a
la nobleza es deseable
una
co ona
débil ydependien e,
con
poco
ma gen de au onomía,
una
co ona
que
necesi e del espaldo mili a ,
polí ico y
económico
de los seño es; y,
como
obje i o máximo, la a is o-
c acia aspi a a
un
ey cuya a ea de
gobie no
se ci cunsc iba a epa i los
hono es
y las dignidades
en e
pocas
y
pode osas
amilias.
Aho a
bien, de
ahí a a i ma
que
la eli e nobilia ia,
como
g upo
compac o,
u iese
un
p o-
g ama
polí ico comple o, hay
un
la go echo.
Es
más,
odo
pa ece indica
que
es a conside ación gené ica
sob e
un
p íncipe ágil
no
ascendió a
p opues as
polí icas que incluyesen
una
de e minada
idea del
Es ado.
En
es e sen ido, los acon ecimien os
son
elocuen es,
como
el
hecho
de
que
los Reyes Ca ólicos log a an
una
paci icación de la Cas illa seño ial, aun-
que
len a y
con
concesiones,
pe o
e icaz a
eno
de los esul ados,
en
los
años
ochen a
del siglo XV, a base de
combina
la negociación de
pac os
con
el
uso
de la ue za ylle a
con
esc upulosa cau ela la polí ica de
a a
con
cada
seño
o linaje
po
sepa ado,
pa a
así i
cons uyendo
una
ed
de
acue dos ysome imien os'".
Aho a
bien, la
ama
labo iosamen e
ejida
23
QUINTANILLA
RASO,
M" Concepción:
"La
nobleza
en la lus o ia polí ica cas ella-
na en la segunda mi ad del s1gloXV. Bases de
pode
ypau as de
compo amien o",
en Con-
g esso
In e naaonal
Ba olomeu
Dias ea sua
época.
Ac as, ol. 1, D.
Jodo
JI ea
polí ca
qua ocen ns a,
Opo o,
1989,
pp.
182-184.
24
MONTERO
TEJADA,
Rosa
M":
"Ideología
ypa en esco: bases de la ac uación polí-
ica
del
p ime
duque
de Náje a a
comienzos
del siglo
XVl",
en
Espacio,
Tiempo
y
Fo ma.
His o ia
Medie a4
5 (1992), pp. 229-260.
25
SUÁREZ
FERNÁNDEZ,
L uis: Noblezay
mona quía.
Pun os
de
is a
sob e
la
his o ia
polí-
ca
cas ellana
del
siglo
XV
Valladolid, 1975 (2aedición),
Del
mismo: Los
Reyes
Ca ólicos.
Fun-
LA
FORMACIÓN
DE
LOS
VALORES
NOBILIARIOS
...
37
po
Isabel
y
Fe nando
no
esis ió la mue e de la eina.
Como
la p opia
Isabel esc ibió en su es amen o, emía no
habe
neu alizado de mane a
pe manen e
las ambiciones de
pode
de los g andes'".
Tal
p eocupación se
io con i maba en seguida
po
la eacción a is oc á ica con a la egencia
de
Fe nando,
en uel a en la c isis dinás ica abie a en 1504
27•
Pe o
ello
desbo da
el
ma co
c onológico de es e es udio.
damen os
dela
Mona quía.
Mad id, 1989; y
Los
Reyes Ca ólicos. La conquis a del ono. Ma-
d id, 1989, pp. 159 Yss.
26
Tes amen o
de Isabel I, en Manuel
BAlLESTEROS
GAIBROIS:
La
ob a
de
Isabel
la
Ca ólica.
Mad id, 1953, pp. 371-399,
ci .
po
Fe nando
DÍAZ-PLAJA:
His o ia deEspaña en
sus
documen os.
Siglo
XVI.
Mad id, 1988, pp. 33-45, en especial, pp. 37-39,
donde
dice ex-
ualmen e: "I e n,
po
cuan o
el ey
mi
seño
y yo,
po
necesidades eImpo unidades, con-
i mamos algunas me cedes ehicimos o as de nue o, de ciudades y illas y luga es y o a-
lezas
pe enecien es
a la
co ona
eal de los dichos mis emos, los cuales no emana on ni las
con i mamos,
ni
hicimos de u lib e olun ad, aunque las ca as y p o isiones de ellas sue-
ne lo con a io, y
po que
aquellas
edundan
en de imen o ydismínución de la
co ona
eal
de dichos mis emos y del bien público de ellos, y se ía
muy
ca goso a mi ánima yconcien-
cia no p o eee ce ca de ello; (
...
)
O osí
po
cuan o acausa de las muchas necesidades que
al ey mi
seño
y a mí ocu ie on después
que
yo sucedí en es os us einos yseño íos, yo
he ole ado áci amen e que algunos g andes ycaballe os ype sonas de ellos hayan lle ado
las alcabalas y e cias ypechos, de echos pe enecien es a la
co ona
ypa imonio eal de los
dichos us emos en sus luga es y ie as ydado licencia de palab a aalgunos de ellos pa a
lle a las
po
los se icios que me lucie on.
Po
ende, que los dichos g andes ycaballe os y
pe sonas, a causa de la dicha ole ancia ylicencia que he e udo ydado, no
pueden
deci
que nene ohayan enido uso,
cos umb e
op esc ipción
que
pueda
pe judica al de echo de
la dicha
co ona
ypa imo uo eal, o a los eyes que después de us días sucediesen los di-
chos mis emos, pa a lo lle a , ene
ni
habe
adelan e,
po
la p esen e,
po
desca go de u
concienc a, digo y decla o que
odo
lo ole ado
po
mí
ce ca de lo susodicho no pa e
JUICIO
a la dicha co ona y
pa nmo uo
eal de los dichos us einos (
...
)I em,
po
cuan o yo
hube
sido in o mada
que
algunos g andes, caballe os ype sonas de los dichos us einos yseño-
íos,
po
o mas ymane as exquis as
que
no
iniesen anues a no icia impedían a los eci-
nos y mo ado es de sus luga es y ie as que apelasen de ellos y de sus jusnc as pa a an e
nos y nues as chancille ías,
como
e an obligados, acausa de lo cual las ales pe sonas no
alcanzaban u les e a
hecho
cumplimien o de jus icia y lo
que
de ello ino a u no icia no lo
consen í, an es lo
mandé
emedia
como
con enía, y si lo al hubie a de pasa adelan e se ía
en
mucho
daño
yde imen o de la p eemmencla eal y sup ema
ju isdicción
de los dichos
mIS einos y de los eyes que después de mIS días en ellos sucediesen, y de los súbdi os y
na u ales de ellos (
...
)"0
27
Una
isión de COnjun o ecien e
sob e
la polí ica e nandina as la mue e de Isabel I,
es la de
BELEN
GUER
CEBRIA,
E nes :
Fe nando
el
Ca ólico.
Ba celona, 1999