scieee Open visual document viewer

La formación de los valores nobiliarios en el reinado de Isabel la Católica

Carrasco Martínez, Adolfo

Abstract

Producción Científica

Full text

LA FORMACIÓN DE LOS VALORES NOBILIARIOS EN EL REINADO DE ISABEL LA CATÓLICA] Po Adol o Ca asco Ma ínez P o eso Ti ula de His o ia Mode na Uni e sidad de Valladolid Según el izconde de Cha eaub iand, "la a is oc acia ha pasado po es edades sucesi as: la época de las supe io idades, la de los p i ile- gios yla edad de las anidades". Desde su pe spec i a omán ica, conside aba que la eli e nobilia ia había expe imen ado un p oceso de ipO biológico, como si se a a a de un o ganismo ViVO, que c ece, madu a y po in decae. He aquí una isión o ganicis a yespi i ual a un iempo, omán ica en de ini i a, que se nu ía de una imagen idealizada de la condición nobilia ia e in e p e aba con nos- algia la his o ia de la nobleza desde la Edad Media has a el siglo XIX. Si seguimos su esquema, podemos iden i ica la edad de las supe io idades con la Edad Media, el iempo de la caballe ía ydel es ablecimien o de linajes en oda Eu opa g acias al despliegue de las i udes especí icamen e nobilia- ias, es deci , las Vi udes mili a es. Es la e apa undacional, c ea i a, diná- mica, el iempo de la adquisición de p es igio, de la conquis a del pode y de la ocupación de la cúspide social. Vend ía después una segunda edad, iempo de dominio, de consolidación, de dis u e de lo log ado median e la ijación de un sis ema de p i ilegios; es la ho a, po consiguien e, de la de ensa del es a us yel inmo ilismo del esquema socíal. Así, la nobleza pe- i ica sus alo es yles do a de mecanismos que blindan el acceso al es a- men o, pa a p ese a las posiciones de p eeminencia. En onces, la gene- osidad yel de oche de i alidad que los habían ca ac e izado en el pasa- do, según es e esquema idealizado, quedan elegados. Po in, es e o ga- Es e abajo p o iene de una con e encia impa ida en ene o de 2004 en el Semina io IsabelI de Cas illa: su apo ación a laHis o ia deEspaña,o gamzado po la D a. Ruiz T ape o en ene o de 2004. 22 ADOLFO CARRASCO MARTÍNEZ nismo i o que es la nobleza, llega a la ine i able decadencia, el empo de las anzdades, que es el que Vi e el p opio Cha eaub iand. Es la época des- c i a en sus ob as y en las de o os, como S endhal, Maupassan oTóls oi, que denuncian los anac onismos de una a is oc acia de la sang e encapsu- lada en su bu buja de ecue dos añejos incompa ibles con los alo es con- empo áneos dic ados po la pujan e bu guesía. E iden emen e, es és a una in e p e ación a ís ica ysen imen al de la his o ia de la nobleza, eñida de pesimismo yaño anza. Cha eaub iand hace una lec u a en cla e pe sonal de la génesis y la e olución del g upo al que pe enece: de la supe io idad del pasado se ha desembocado en un p esen e -su p esen e- en el que sólo hay anidades. Es la his o ia de la declinación desde la excelencia. Y sin emba go, a pesa de que no debe- mos a ibui en é minos his o iog á icos más alo a las Memo ias del con- de que el de la imp esión del a is a, sus obse aciones pueden se i nos en an o que cons i uyen una ap oximación in e p e a i a de la his o ia de la nobleza elabo ada desde la memo ia nobilia ia, De es a o ma, despojando de ca ga emocional el esquema de Cha eau- b iand, pe o man eniendo sus líneas básicas, es posible iden i ica el pe- nodo que a desde el úl imo e cio del siglo XV a los p ime os años del XVI con el momen o en que e mina la edad de las supe io idades nobilia- ias y la nobleza mg esa en el iempo de los p i ilegios. Es en onces cuan- do en Eu opa en e a se p odujo un in enso deba e sob e la na u aleza on- ológica de la nobleza, sob e quiénes e an los nobles, cuáles e an sus alo- es, y o a se ie de cues iones elacionadas con la cuo a de pode social, económico ypolí ico que podía eclama pa a sí el segundo es amen o. Las mani es aciones de es e deba e eu opeo son múl iples yes án ligadas, en cada caso, a las condiciones pa icula es de los e i o ios. En F ancia, Ingla e a, Alemania, en Bo goña, en I alia, en Cas illa, en Po ugal o en A agón, se ab ie on in ensas polémicas en o no a la idea de la nobleza y el pode ', En el caso que nos ocupa, que es el de la co ona de Cas illa, iden i ica- mos el momen o con el emado de los Reyes Ca ólicos Na u almen e, las echas ienen aquí un alo o ien a i o, ya que los p ocesos que a amos son di íciles de ence a en una c onología es ic a y se desbo dan hacia a ás yhacia delan e de es os limi es. En cualquie caso, lo impo an e es que en es a e apa se econoce la o mulación de las pos u as básicas que de e mina on un deba e siemp e abie o y en con inua eelabo ación, una polémica in elec ual ín imamen e ligada a la ealidad sociopolí ica que, an- o en la España de los Habsbu go como en el siglo de los Bo bones, pe - 2MACZAK, An om: "Tne Nobili y-S a e Rela ionship", en Wol gang REINHARDT (ed.): Powe Eli esand S a e Building. Ox o d, 1996,pp. 189-206. LA FORMACIÓN DE LOS VALORES NOBILIARIOS... 23 i ió po que cons i uía un e n ono de con on ación den o de la a qui- ec u a del An iguo Régimen. Siguiendo el diagnós ico de Cha eaub iand, en el iempo de los p i ilegios nunca se acalló el co o de oces que discu- ían sob e las jus i icaciones de esos mismos p i ilegios:'. EL DEBATE SOBRE LA DEFINICIÓN DE LA NOBLEZA. Bajo Isabel I, como hemos dicho, se aquila an las pos u as que an a con- o ma , los siguien es es siglos, el a senal a gumen a i o en o no a la condición nobilia ia. Y con a án cla i icado , es as ideas pueden se alinea- das en o no a dos conjun os de pos u as. Un g upo se aglu ina al ededo de la idea de que la nobleza es una e- compensa o o gada po el mona ca a los se icios p es ados, una ó mula de econocimien o indi idual que digni ica a su descendencia. La cla e de es a concepción es que la dis ibución del hono social es un monopolio de la co ona; el ey epa e me cedes que conlle an el p es igia social en unción de los mé i os pe sonales. Es deci , la nobleza se asocia indisolu- blemen e a la idea de se icio y iene un con enido ci il y polí ico, además de que, e en ualmen e, lle a apa ejada una epe cusión económica. La o a pos u a, opues a a la an e io , eside en la conside ación de la nobleza como una condición o igina ia, p imigenia, ances al, alcanzada en un momen o pasado no ijado de mane a exac a pe o siemp e emo o. Tal es a us hab ía sido ob enido po se es supe io es al es o de los homb es, do ados de ca ac e ís icas ísicas y de alo es mo ales descollan es que los había habili ado pa a accede , de modo na u al y sin discusión del es o de los homb es, a la excelencia. A a és de la sang e, es os asgos de dis in- ción se hab ían ansmi ido incólumes, de gene ación ygene ación, sin de- e io o; eincluso se hab ían acen uado con el paso del iempo, po decan- ación o en i ud de un p oceso de pu i icación, según algunos -pocos- llega án aa i ma . En consecuencia, cuando el ey concede í ulos y hono- es, lo que hace es simplemen e econoce una condición ya p eexis en e. Así, el sobe ano no o o ga nobleza, no es uen e de hono au én ico, sino únicamen e el adminis ado que se limi a aadjudica lo que los indi iduos olinajes ya poseen po sí y po he encia. 3Pa a un ace camien o a la h s onog a ía de las dos úl imas décadas del siglo XX so- b e la nobleza cas ellana bajomedíe al, son imp escindibles los abajos ecopila o ios de QUINTANILLA RASO, Ma Concpeción: "Nobleza yseño íos en Cas illa du an e la Ba- Ja Edad Media. Apo aciones de la his o iog a ía ecien e", en Anua o deEs udios Medie a- les, 14 (1984), pp. 613-639; "His o iog a ía de una eli e de pode : la nobleza cas ellana ba- jomedie al", en Hispama, 175 (1990), pp. 719-736; "El p o agonismo nobilia io en la Cas- illa bajomedie al, Una e isión his o iog á ica (1984-1997)", en Medie alismo, 7 (1997), pp. 187-233. 24 ADOLFO CARRASCO MARTÍNEZ Es os dos enunciados an agónicos admi ían ma izaciones, a iaciones y desa ollos pa icula es, po que los a gumen os no pe manecie on es á i- cos. Espoleados po la con on ación de pa ece es y sob e odo po las Implicaciones p ác icas que unas uo as concepciones de la condición no- bilia ia conlle aban, es a dinámica de onos polémicos gene ó una in ensa ac i idad in elec ual. Hubo apo aciones icas, o as menos aliosas en sus con enidos pe o esul a on Igualmen e e elado as de un de e minado ambien e cul u al. Quizás las consecuencias de mayo calado ue on las de índole p ác ica, pues de la de inición de nobleza dependía la p omoción social, el acceso a los ca gos, la p ospe idad y la segu idad económicas, además del econocmien o público en una sociedad es á ica, con pocos esquicios pa a la mo ilidad. Po odo ello, el deba e in elec ual en o no a la nobleza se desplegó en la segunda pa e del SIglo XV con odo y en ese pe íodo a lo a on las li- neas maes as que luego adqui i ían p o undidad en los siglos XVI YXVII. Es e iden e que es amos, en es a cues ión como en muchas o as, an e un pe iodo -el einado de Isabel I- en el que el iempo his ó ico es más denso que el simple i mo c onológico, pues o que el ascu so de pocas décadas se sucedie on los acon ecimien os con apidez y cuyas consecuen- cías ue on decisi as en la con igu ación de las Ideas, en o no a la nobleza y en o no ao as cues iones. En el epicen o de es a dinámica, los mu- chos y ápidos cambios supusie on la consolidación de ini i a de las bases sob e las que se edi icó la p ospe idad de la al a nobleza, du ade a en los siglos enide os. Y como pa e de es a a qui ec u a obus a, se elabo ó un sis ema de alo es, o al menos el g an ma co de e e encia sob e el que discu i á la conduc a y la é ica a is oc á icas. Es e deba e eó ico en o no al se noble, a la de inición de nobleza, cons i uyó una uen e p imo dial de iqueza ideológica. Y, como e emos a con inuación, sus p incipales bene icia ios ue on sob e odo los que ya pe enecían alinajes p es igiosos y pode osos, no an o quienes aspi aban a aumen a su nobleza desde posiciones bajas o in e medias del es amen o, ni quienes ambicionaban ing esa en el g upo p i ilegiado. De odas o - mas, el deba e, siemp e alimen ado con apo aciones más o menos alio- sas, supuso un ilón con inuo de a gumen os ace ca de la p eemiencia so- cial y el pode , que e an las g andes cues iones pues as sob e el ape e de la sociedad coe ánea. Po o o lado, desen oca íamos la cues ión si ob iásemos los o ígenes ilosó icos, eológicos yju ídicos y la adición medie al de los que e a i- bu a io el deba e sob e la nobleza en la época de Isabel 1. De hecho, la polémica se desa olla en el úl imo e cio del siglo XV so- b e el eje de las esis nobilia ias expues as po Ba olo de Sasso e a o en la pnme a mi ad del siglo XIV. El ju is a i aliano pasó a se una au o idad LA FORMACIÓN DE LOS VALORES NOBILIARIOS... 25 en odas las a gumen aciones sob e la nobleza, de inexcusable ci a como lo e an los clásícos g ecola inos o los pad es de la iglesia. Su exposición, dis inguía es ipos de nobleza - eológica, na u al y ci il- siguiendo el modelo omis a que luego, en los siglos XVI y XVII, se epe i á has a la saciedad en la a adís ica eu opea". El de Sasso e a o de inía la nobleza ci il o polí ica como un hecho le- gal y no como un p incipio cons i u i o de la sociedad. O lo que es lo mismo, la nobleza como g upo social dependía de la o denación emanada del sobe ano, que se a ogaba la condición de sup ema uen e de ley. La nobleza e a una condición ju ídica, con e ida po el p íncipe a los indi i- duos, explica Ba ola. Aunque, eso sí, se o o gaba sob e la base de la i - ud ac edi ada po el candida o, es deci , no e a una decisión me amen e a bi a ia del mona ca, sino que e a en esencia una capacidad disc eccional del ey, ligada a un conc e o sis ema de alo es, que implicaba el econo- cimien o público de los mé i os indi iduales. De es a o ma, Ba ola de Sasso e a o an icipaba una ei indicación de las Vi udes cí icas o sociales ínculadas con la Vida pública o, en sen ido es nc o, al pode del p íncipe. y p ecisamen e lo hacía en un con ex o de amplia discusión sob e el po- de . Po a ias azones, en el XV cas ellano, las esis ba olis as encon a on amplio eco. P ime o po que sus a gumen os cons i uían un apoyo unda- men al de cualquie nue a nobleza, es deci , de cualquie sec o nobilia io ele ado ecien emen e po la olun ad del sobe ano. Segundo po que el ju is a i aliano espaldaba al pode moná quíco en su empeño po de ini su au onomía espec o de cualquie o a au o idad y, en es e caso, en cuan- o al con ol de las o mas del econocimien o social yeconómico. Tan o po una como po o a azón, Ba ola de Sasso e a o se con i ió en e e- encia de cons an e apa ición en e los au o es que se ocupaban de es as cues iones, y en pied a de oque, po a iliación o po echazo, de cualquie discu so nobilia io. De una u o a mane a, la amplia p oducción esc i a cas ellana e e ida a la nobleza, a la caballe ía yo as cues iones a ines, gi- a, en iempos de los Reyes Ca ólicos, en o no aes as opiniones, sea pa a con i ma las, sea pa a impugnadas. Me de end é, acon inuación, sólo en algunos de los au o es de más eco en aquella ho a y con mayo p oyección en las décadas siguien es, como son mosén Diego de Vale a, el obispo Alonso de Ca agena, Ped o G acia Dei y He nán Mexía, cuyos esc i os ma e ializa on un deba e que pi o aba sob e la a iculación del pode y sob e la p eeminencia social. 4 Comen anos sob e Ba olo de Sasso e a o en RABIL J ., Albe : Know edge, Goodness and Powe . The Deba e o e Nobili y amongQua ocen o I alian Humamsm. Nue a Yo k, 1991, pp. 11-14. 26 ADOLFO CARRASCO MARTÍNEZ LA NOBLEZA, GRUPO DE CABALLEROS AL SERVICIO DEL SOBERANO. Si op amos po ag upa los gené icamen e, an o Vale a como Ca agena se alinean en la de ensa de una nobleza de se icio subo dinada al p oyec o moná quico. Es muy signi ica i o que ambos pa an del iejo concep o de caballe ía y, inculándolo al de nobleza, insis an en la necesidad de que, p incipalmen e, sean qUlenes ab azan la unción mili a los me ecedo es de econocimien os yescla ecimien o, La en ega a las a mas y la leal ad a la co ona se ele an, pues, como los alo es del g upo nobilia io. Es es a una isión polí ica que muy cla amen e apa ece en el Doc inal de los caballe os del ObISpO de Bu gos Alonso de Ca agena. El lib o es una e- copilación o denada y comen ada de las disposiciones egulado as de la conduc a del caballe o en el De echo cas ellano. Con ello, Ca agena p e- endía cla i ica el es a u o legal de la caballe ía, conside ada po él como la e dade a nobleza. A juicio del ObISpO, la ines abilidad polí ica y la im- plicación de los nobles en los con lic os bajo Juan II, Imponían una ecapI- ulación acla a o ia de cuál e a la na u aleza de la ins i ución de la caballe- ía y los debe es, los de echos y la é ica p opios del caballe o, siemp e en- endidos como la única ía de acceso a la nobleza. En su isión polí ico- social, la nobleza au én ica esidía en el mé i o y el es ue zo pe sonales demos ados en el se icio mili a y econocidos po la co ona. Es deci , el ey e a el único con capacidad legí ima pa a concede el hono y, po an- o, el esponsable de la sis ema ización de la co espondencia en e un- ciones -se icios- yp emios. A a o de es a opinión p omoná quica de la dis ibución del p i ilegio y de la excelencia social, el obispo bu galés desplegaba su exégesis de las leyes de las Pa idas, del Fue o Juzgo, o os ue os y del O denamien o de Alcalá, cosidas odas es as disposiciones po el a gumen o de la necesidad de que la nobleza " e o nase" a sus alo es y unciones adicionales como único camino pa a segu a la paz, la a monía y la es abilidad del eino. El ex o de Ca agena debió de es a edac ado an es de 1445 (p oba- blemen e en 1444, según Viña Lis e) y ci culó en nume osas coplas ma- nusc i as. En plena sin onía con el p oyec o polí ico de los Reyes Ca óli- cos, es lógico que el ex o uese dado a las p ensas du an e el p oceso de some imien o a la co ona de la a is oc acia desa ollado po los sobe anos du an e la p ime a pa e de su gobie no. Así, después de habe ci culado en nume osas coplas manusc i as, la ob a se imp imió en Bu gos en 1487, luego en Se illa en 1492, pa a luego se eedi ado o a ez en Bu gos en el 97. En la misma línea yconsecu i o en el iempo, hemos de e e i nos aho- a al caballe o yle ado Mosén Diego de Vale a, uno de los más conspI- cuos in elec uales del pano ama del cua ocien os y muy inculado a la LA FORMACIÓN DE LOS VALORES NOBILIARIOS... 27 co e. Su Esp go de la e dade a nobleza, ex o nacido pa a la polémica in elec- ual, es á conside ado como una caía de esonancia de las esis de Ba ola de Sasso e a o y, en e ec o, es la e sión cas ellana más comple a de la lí- nea doc inal que de ine la nobleza como una concesión eg a en ecom- pensa demé i os yse icios, Podemos a ibui a la ob a dos obje i os un- damen ales: el pnme o, pedagógico, consis en e en mos a alos nobles el código é ico que co esponde a su ango; el segundo obje i o es polí ico y eside en o ece una ía de acceso a la nobleza median e el cul i o de las i udes pe sonales y el es ue zo, que ob iene ecompensa segu a de la mano del ey. Vale a de iende una di e enciación social basada en la excelencia pe - sonal, en los alo es indi iduales, y no en una sociedad es á ica que se li- mi a a ep oduci el es a us po el pa en esco. Es el Rey qwen monopoliza el ennoblecimien o, medio po el cual son econocidos los mé i os del in- di iduo. Pe o a más allá, pues a ibuye al sobe ano no sólo la po es ad de concede de nobleza en un momen o dado a una pe sona, sino una espe- cie de capacidad cons an e pa a digni ica , con su sola ce canía, aquienes se encuen en a su se icio en su en o no: "E an o se puede alguno dezi más noble quan o es más ce cano a la co ona eal'". Vale a mega exp esamen e que la sang e ansmi a la nobleza y que el linaje pueda ac edi a po sí solo la i ud de un indi iduo. Y con ello ab e la ía a la egene ación o la supe ación indi idual, una po encialidad que, desa ollada, puede acili a el ing eso en la condición nobilia ia. En co- espondencia con es a esis, decla a la posibilidad de la pé dida de la no- bleza si el compo amlen o no es á a la al u a de la calidad ob enida, es de- ci , admi e la exis encia de p ocesos degene a i os mo i ados po el apa - amien o de la conduc a que e i ica la pe enencia al ango. En esumen, la nobleza pa a Vale a es, a un iempo, una dis inción y una esponsabili- dad, una condición pe sonal, no he edi a ia ni i alicia. En ealidad, como ha esc i o O a io Di Camilla, Vale a p opone un a que ipo de noble que es una e sión idealizada del caballe o, a mónicamen e es o zado con las a mas y consag ado a las le as, un ipo que es expues o median e la con- as ación c í ica con lo que no debe se un noble 6• Dice ex ualmen e: s VALERA, Diego de: Espo/0 de e dade a nobleza, en P osos as cas ellanos del s glo XV: Tomo 1,ed. de Ma io Penna, Bibilio eca de Au o es Españoles, ol. 116, Mad id, 1959, pp. 100- 101. 6 DI CAMILLO, O a io: "Las eo ías de la nobleza en el pensamien o é ico de Diego de Vale a", en RODRÍGUEZ PUÉRTOLAS, Julio; DI CAMILLO, O a io; DÍEZ BORQUE, José Ma ía; MONEDERO BERMEJO, Miguel Ángel: Mosén Diego Vale ay su Iempo, Cuenca, 1996, pp. 68-69. 28 ADOLFO CARRASCO MARTÍNEZ "Ya son mudados po la mayo pa e aquellos p opósi os con los qua- les la ca alle ía ue comenzada. En onces se busca a en el ca alle o sola i ud, ago a es buscada ca alle ía pa a no pecha ; en onces, a in de hon a es a o den, ago a pa a oba en su nomb e; en onces pa a de en- de la epública, ago a pa a seño ea la; en onces la o den los i uosos buscaban, ago a los iles a ella pa a ap o echa se de solo su nomb e. Ya las cos umb es de ca alle ía en obo e i anía son e o madas ... ya no en e güenc;an de se me cado es e usa de o icios aun más desones os, an es piensan aques as cosas pode con eni se; sus pensamien os que se solían sólo el bien público, con g an deseo de allega iquezas po ma es y ie as son espa zidos."? He aquí la exposición de un sis ema de alo es que el au o conside a el adecuado pa a los nobles. Un sis ema de alo es basado en las i udes in- di iduales y en los mé i os pe sonales. LA NOBLEZA, CONDICIÓN HEREDITARIA Y AUTÓNOMA DEL PODER REAL. En el bando con a io a es as posiciones se encuen an los que es iman la e dade a nobleza como una condición he edada, o gmana, y, lo más im- po an e desde el pun o de is a polí ico, independien e del pode de la co ona. Fe nán Mexía y Ped o G acia Dei, en e o os, la expusie on coe- áneamen e ylo hicie on, aunque esul e pa adójico, empleando como pun o de pa ida al p opio Ba ola de Sasso e a o. Ope a on sob e los a - gumen os del i aliano eo ien ándolos -de o mándolos- hacia la a i ma- ción de la p imacía de la sang e yde la he encia sob e el mé i o pe sonal. El Blasón Gene al y nobleza de! Uni e so, de Ped o G acia Dei, apa eció en Ca ia en 1489. Se o ganiza en dos pa es, una dedicada a la de inición de la nobleza y sus o ígeness -es la pa e que más nos in e esa aho a-, se- guida de una segunda en o no a lo genealógico yhe áldica, que es conse- cuencia de las ideas expues as al p incipio. En el capí ulo cua o, dedicado a "Dónde y cómo la nobleza o o p incipio", puede lee se: " ... es de sabe que nobleza es bondad de buenas cos umb es, na u- almen e, po doc ina op íncipe alcancada, donde al noble con iene e- ne genealogía, doc ina, iqueza yan igüedad, syn al a de posesión pa a que su nobleza sea enida sob e los comunes'". 7VALERA, Diego de: Esp% ... ,p. 89. 8GRACIA DEI, Ped o de: Blasón gene al y nobleza del Uni e so, Badajoz, 1993 ( acsímilde la edición de 1882 según la pnme a en Ca ia, en 1489, cap. 4°, s. p. LA FORMACIÓN DE LOS VALORES NOBILIARIOS... 29 Admi e, po an o, que se puede accede a la nobleza a a és de es ías: po nacimien o, po ap endizaje o po pe eccionamien o y, en e ce luga , po me ced del ey. En cualquie caso, al noble le "con iene" posee cua o asgos pa a goza de nobleza incon es able, que son: Genealogía: se hijo de una descendencia noble. Doc ina: ac edi a con su ayec o ia pe sonal y su sabidu ía la calidad de noble. Riqueza: en endida signo isible de escla ecimien o, como ecomienda la li e a u a ju ídica medie al. An zgüedad: la pe enencia a un linaje cuya memo ia hunda sus aíces en el pasado emo o, ydesde ese o igen se man enga una cadena de descen- dien es... En consecuencia con es a concepción de pa ida, ija en cua o las o - mas en que su gió la nobleza: - La necesidad de que los mejo es os en asen la de ensa en e a los malos. - La lógica de que los mejo es egula an la jus icia y los con lic os so- ciales. - La buena o ganización de la economía aconsejó que los más capaci- ados asumiesen la ges ión de los bienes ya endiesen las demandas ma e- iales del cue po social. - La i ud pe sonal exhibida po algunos ecomendaba con ia les el gobie no. o dicho de o a mane a, los nobles se ele a on, digámosolo así, po con- senso social, en azón de su supe io idad mili a , su capacidad pa a impa i jus icia, su buen sen ido en la ges ión económica y su habilidad polí ica. Y, como dice G acia Dei, después de asumi las unciones ec o as de la socie- dad en ese iempo undacional sin da ación de inida, los nobles " ... y assí poco a poco los sucesso es [de és os] co nenca on de se llama a possessión buscando sus a o es, a que unos po amo ylos o os po emo consen ie on ibu a la olun a ia libe ad."? Es deci , hubo un áci o econocimien o de la supe io idad de algunos como única mane a de asegu a la iabilidad de la ida en socíedad y, de ahí el some imien o a su lide azgo, que implicó la enuncia a la libe ad y a 9 Ibidem. 36 ADOLFO CARRASCO MARTÍNEZ de in e eni en cues iones de pode y de hace se oi po el sobe ano ", Los acon ecimien os así lo demos a on. El ac i o p o agonismo en los asun os del eino de pe sonajes como el duque de Náje a, el Almuan e y el Condes able as 1504, que culmina con el papel a is oc á ico en la gue a de las Comunidades, así lo e idencian'". La libe ad con la que ges iona on los des inos de sus linajes, el empeño que pusie on en cons ui ex ensos y compac os es ados seño iales, la ag esi idad con la que in e enían en la polí ica de las ciudades, el man e- nimien o de con ingen es mili a es que manejaban como ue za disuaso ia ollegaban au iliza en ope aclOnes iolen as, odo ello, nos emi e a una al a nobleza ue e, que med a al mismo iempo, y sin que sea con adic o- io, que el pode moná quico se a i ma. Po an o, ¿exis e o no una isión nobilia ia del pode al e na i a a la de la co ona? Responde a la p egun a implica la iden i icación de un idea io polí ico nobilia io de un calado ycohe encia simila opa ecido al que adjudicamos a las mona quías, cues ión compleja y que nos aleja del núcleo cen al de es e abajo. De odos modos, puede alega se, como p ime a ap oxima- ción, que pa a la nobleza es deseable una co ona débil ydependien e, con poco ma gen de au onomía, una co ona que necesi e del espaldo mili a , polí ico y económico de los seño es; y, como obje i o máximo, la a is o- c acia aspi a a un ey cuya a ea de gobie no se ci cunsc iba a epa i los hono es y las dignidades en e pocas y pode osas amilias. Aho a bien, de ahí a a i ma que la eli e nobilia ia, como g upo compac o, u iese un p o- g ama polí ico comple o, hay un la go echo. Es más, odo pa ece indica que es a conside ación gené ica sob e un p íncipe ágil no ascendió a p opues as polí icas que incluyesen una de e minada idea del Es ado. En es e sen ido, los acon ecimien os son elocuen es, como el hecho de que los Reyes Ca ólicos log a an una paci icación de la Cas illa seño ial, aun- que len a y con concesiones, pe o e icaz a eno de los esul ados, en los años ochen a del siglo XV, a base de combina la negociación de pac os con el uso de la ue za ylle a con esc upulosa cau ela la polí ica de a a con cada seño o linaje po sepa ado, pa a así i cons uyendo una ed de acue dos ysome imien os'". Aho a bien, la ama labo iosamen e ejida 23 QUINTANILLA RASO, M" Concepción: "La nobleza en la lus o ia polí ica cas ella- na en la segunda mi ad del s1gloXV. Bases de pode ypau as de compo amien o", en Con- g esso In e naaonal Ba olomeu Dias ea sua época. Ac as, ol. 1, D. Jodo JI ea polí ca qua ocen ns a, Opo o, 1989, pp. 182-184. 24 MONTERO TEJADA, Rosa M": "Ideología ypa en esco: bases de la ac uación polí- ica del p ime duque de Náje a a comienzos del siglo XVl", en Espacio, Tiempo y Fo ma. His o ia Medie a4 5 (1992), pp. 229-260. 25 SUÁREZ FERNÁNDEZ, L uis: Noblezay mona quía. Pun os de is a sob e la his o ia polí- ca cas ellana del siglo XV Valladolid, 1975 (2aedición), Del mismo: Los Reyes Ca ólicos. Fun- LA FORMACIÓN DE LOS VALORES NOBILIARIOS ... 37 po Isabel y Fe nando no esis ió la mue e de la eina. Como la p opia Isabel esc ibió en su es amen o, emía no habe neu alizado de mane a pe manen e las ambiciones de pode de los g andes'". Tal p eocupación se io con i maba en seguida po la eacción a is oc á ica con a la egencia de Fe nando, en uel a en la c isis dinás ica abie a en 1504 27• Pe o ello desbo da el ma co c onológico de es e es udio. damen os dela Mona quía. Mad id, 1989; y Los Reyes Ca ólicos. La conquis a del ono. Ma- d id, 1989, pp. 159 Yss. 26 Tes amen o de Isabel I, en Manuel BAlLESTEROS GAIBROIS: La ob a de Isabel la Ca ólica. Mad id, 1953, pp. 371-399, ci . po Fe nando DÍAZ-PLAJA: His o ia deEspaña en sus documen os. Siglo XVI. Mad id, 1988, pp. 33-45, en especial, pp. 37-39, donde dice ex- ualmen e: "I e n, po cuan o el ey mi seño y yo, po necesidades eImpo unidades, con- i mamos algunas me cedes ehicimos o as de nue o, de ciudades y illas y luga es y o a- lezas pe enecien es a la co ona eal de los dichos mis emos, los cuales no emana on ni las con i mamos, ni hicimos de u lib e olun ad, aunque las ca as y p o isiones de ellas sue- ne lo con a io, y po que aquellas edundan en de imen o ydismínución de la co ona eal de dichos mis emos y del bien público de ellos, y se ía muy ca goso a mi ánima yconcien- cia no p o eee ce ca de ello; ( ... ) O osí po cuan o acausa de las muchas necesidades que al ey mi seño y a mí ocu ie on después que yo sucedí en es os us einos yseño íos, yo he ole ado áci amen e que algunos g andes ycaballe os ype sonas de ellos hayan lle ado las alcabalas y e cias ypechos, de echos pe enecien es a la co ona ypa imonio eal de los dichos us emos en sus luga es y ie as ydado licencia de palab a aalgunos de ellos pa a lle a las po los se icios que me lucie on. Po ende, que los dichos g andes ycaballe os y pe sonas, a causa de la dicha ole ancia ylicencia que he e udo ydado, no pueden deci que nene ohayan enido uso, cos umb e op esc ipción que pueda pe judica al de echo de la dicha co ona ypa imo uo eal, o a los eyes que después de us días sucediesen los di- chos mis emos, pa a lo lle a , ene ni habe adelan e, po la p esen e, po desca go de u concienc a, digo y decla o que odo lo ole ado po mí ce ca de lo susodicho no pa e JUICIO a la dicha co ona y pa nmo uo eal de los dichos us einos ( ... )I em, po cuan o yo hube sido in o mada que algunos g andes, caballe os ype sonas de los dichos us einos yseño- íos, po o mas ymane as exquis as que no iniesen anues a no icia impedían a los eci- nos y mo ado es de sus luga es y ie as que apelasen de ellos y de sus jusnc as pa a an e nos y nues as chancille ías, como e an obligados, acausa de lo cual las ales pe sonas no alcanzaban u les e a hecho cumplimien o de jus icia y lo que de ello ino a u no icia no lo consen í, an es lo mandé emedia como con enía, y si lo al hubie a de pasa adelan e se ía en mucho daño yde imen o de la p eemmencla eal y sup ema ju isdicción de los dichos mIS einos y de los eyes que después de mIS días en ellos sucediesen, y de los súbdi os y na u ales de ellos ( ... )"0 27 Una isión de COnjun o ecien e sob e la polí ica e nandina as la mue e de Isabel I, es la de BELEN GUER CEBRIA, E nes : Fe nando el Ca ólico. Ba celona, 1999