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IIP 2/02
In o me a Inicia i a P opia
sob e Población Inmig an e
en Cas illa y León
Sesión de ap obación
Pleno o dina io 1 de ma zo de 2002
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DIAGNÓSTICO DEMOGRÁFICO REGIONAL Y DE LA MIGRACIÓN EXTERIOR
Cas illa y León posee en es os momen os una densidad de población es eces in e io al
p omedio nacional, apenas 26 habi an es po kilóme o cuad ado, con amplias zonas po debajo del
umb al de despoblación (menos de 5 hab./km2) que a ec an a la casi o alidad de la p o incia de
So ia, No e de Bu gos y Palencia y anja occiden al de Salamanca y Zamo a. El núme o de sus
habi an es ha descendido de o ma con inua desde 1950, consecuencia p ime o de la emig ación
hacia egiones de mayo dinamismo económico y pos e io men e, desde los años se en a, de una
caída d ás ica de la na alidad, has a si ua se en un c ecimien o na u al de signo nega i o que a ec a a
odas sus p o incias. La asa de na alidad en 1999 e a del 6,95 po mil (9,40 en España) y la de
mo alidad ascendía al 10 po mil, un pun o supe io a la media. Las consecuencias de al dinámica
ecesi a son el ex emo en ejecimien o de su población y la despoblación del mundo u al, en e a la
concen ación en los núcleos u banos y cen os coma cales de se icios.
El po cen aje de mayo es de 65 años es supe io al 20% del o al de habi an es (22,7% en el
año 2001), cinco pun os po encima del p omedio nacional, mien as los jó enes meno es de 16 años
ep esen an sólo el 13% de la población. Con es os da os, el índice de en ejecimien o o núme o de
ancianos po cada jo en es de los mayo es de España (1,7 en el 2001). Las pi ámides de edad más
en ejecidas co esponden a las p o incias de So ia, Zamo a y Á ila, a ec adas con mayo in ensidad
po la emig ación en e los años cincuen a y se en a. Los con as es en e el mundo u bano y u al
son cada día mayo es, con po cen ajes de ancianos que duplican en el campo a los exis en es en las
ciudades. En el conjun o de municipios de menos de 2.000 habi an es dominan hoy día los g upos de
edad de 65 a 80 años, con ex ensas gene aciones huecas en e los 40 y los 59 años, a la pa que los
escalones in e io es a 30 años pie den e ec i os de o ma cons an e. Po el con a io, en las ciudades
las gene aciones más cuan iosas ienen aho a en e 20 y 50 años de edad, aunque desde 1986 se
es á educiendo el núme o de meno es de 16 años. Solamen e los núcleos u ales más p óximos a
las ciudades, bene iciados po la dinámica pe iu bana, han ganado población y expe imen ado un
eju enecimien o. Los desequilib ios campo-ciudad se ex ienden ambién a la composición po sexos,
mos ando una acen uada masculinización de los núcleos u ales de meno en idad, al habe
emig ado las muje es a las capi ales y cen os de se icios en busca de abajo. Es a
descompensación es oda ía mayo si analizamos los g upos en edad é il (15 a 49 años), que en el
medio u al mues an la p esencia de 124 homb es po cada 100 muje es, cuando en el conjun o
egional la p opo ción es 105 a 100.
Apa e del consabido p oblema del pago de pensiones y jubilaciones que conlle a el enómeno
del en ejecimien o, es p eciso insis i en el inc emen o de las necesidades asis enciales, di íciles de
e alua pe o cubie as de o ma muy agmen a ia. Un 37% de los ancianos p esen an
discapacidades de algún ipo y, en el mejo de los supues os, solamen e una quin a pa e de ellos se
bene ician de asis encia ex e na o se encuen an en esidencias. Nos encon amos con una e ce a
Edad cada día más nume osa, en e a una ayuda amilia en e oceso, pues las muje es, que
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adicionalmen e a endían a los ancianos, no pueden compa ibiliza esos cuidados con su
inco po ación al me cado labo al. La asis encia a los mayo es pasa po la necesidad de medidas
polí icas que conlle en una signi ica i a c eación de empleo, p opo cionado po mano de ob a
inmig an e, como ya es á comenzando a sucede desde hace unos años. Bien median e la
con a ación di ec a, bien po medio de emp esas de a ención a domicilio, los abajado es ex anje os
es án llamados a cub i pa e de es e hueco en nues o me cado labo al.
El segundo mayo p oblema demog á ico a ec a a la dis ibución espacial de su población,
consecuencia de los eajus es económicos y sus consecuencias en la gene ación de empleo. Cas illa
y León p o undiza ac ualmen e en su ca ác e de egión pe i é ica en lo económico, con g andes
di e encias en su in e io . Las ans o maciones ag a ias expulsa on un nume oso con ingen e de
población o iginando un éxodo u al uni e sal y gene alizado, mien as las ciudades y especialmen e,
las más indus ializadas, concen aban pa e de esos e ec i os. Sin emba go, el sis ema de
poblamien o apenas se ha modi icado, man eniendo su agmen ación y abundando los núcleos de
pequeño amaño, de en e 500 y 100 habi an es. En el lado opues o, hay 23 núcleos u banos que
concen an el 54% de la población, pe o la ama u bana es ágil y escasa, con una malla laxa de la
que solamen e des acan las capi ales, Pon e ada, Mi anda de Eb o y A anda de Due o.
Aunque los lujos mig a o ios ex a egionales han pe dido impo ancia, la e olución de la
dinámica na u al omó el ele o, ex emando los con as es en e el mundo u bano y u al. De los
2.248 municipios exis en es a p incipios de los años no en a, 1.997 han pe dido población a lo la go
de la úl ima década y sólo 238 expe imen a on cie o c ecimien o. El 75% de las pé didas se
concen an en los municipios u ales y ciudades como Valladolid y Salamanca, mien as quienes más
ganan son sus núcleos pe iu banos (Laguna de Due o y San a Ma a de To mes).
La espe anza de ecupe ación demog á ica es iba en g an medida en el signo de los saldos
mig a o ios. Los municipios u ales man ienen su pé didas po emig ación, ya muy limi adas po me o
ago amien o, pe o ambién los u banos debido a la c isis de di e en es sec o es económicos y a la
apa ición de un nue o modelo esidencial que desplaza a las amilias hacia las á eas pe i é icas de
Valladolid, León, Salamanca, Bu gos y Sego ia. Jun o a la inmig ación de e o no, p o agonizada po
an iguos emig an es a Mad id, As u ias y Bilbao, es as son las causas que explican el c ecimien o de
algunos municipios u ales o semiu banos.
Mien as los lujos mig a o ios in e nos inc emen an la concen ación demog á ica y modi ican
el modelo esidencial u bano a a o de las pe i e ias, la mig ación ex e na ha su ido una
ans o mación adical desde 1975. Los lujos de salida p ác icamen e han desapa ecido o son
insigni ican es, aumen ando los esiden es ex anje os du an e el úl imo cua o del siglo XX,
especialmen e desde la segunda mi ad de los años no en a. A inales de los se en a había 4.000
ex anje os en Cas illa y León y hoy día supe an los 34.000, as los p ocesos ex ao dina ios de
egula ización de los años 2000 y 2001. Jun o al e o no de españoles jubilados, las cuencas mine as
leonesas son las p ime as en acoge inmig an es po ugueses y cabo e dianos, a quienes se suman
du an e los úl imos años y en oda la Comunidad los ma oquíes, búlga os, colombianos, dominicanos
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y ecua o ianos, supe ando cada una de es as nacionalidades el milla de pe sonas. G acias a ellos el
balance mig a o ia ha cambiado de signo, o nándose posi i o desde 1996. Aunque la egión sigue
siendo un á ea de baja inmig ación, la endencia señala un cla o inc emen o, siguiendo un i mo
incluso supe io al p omedio nacional.
El apo e o áneo no es oda ía su icien e, sin emba go, pa a compensa las pé didas
demog á icas de la egión, es imadas en unos 12.000 habi an es anuales de media du an e los
p óximos ein e años. En ausencia de inmig ación, Cas illa y León e á me mada su población en
unos doscien os mil habi an es has a el año 2025, acen uándose su en ejecimien o has a con a con
un 28% de ancianos ( es po cada jo en). Los nacimien os ambién disminui án, al educi se el
núme o de muje es é iles, sob e odo a pa i del 2015. La mano de ob a expe imen a á se ios
as o nos en su composición po edad y aunque su núme o apenas a ia á, cada ez se án más los
mayo es de 45 años, en e a un me cado labo al que p ecisa á de jó enes capaces de adap a se a
unos sis emas de p oducción en con inua mu ación. En el año 2001 hay 557.000 cas ellanos y
leoneses de 45 a 64 años de edad, pe o en el 2025 alcanza án los 716.000. En cambio los 748.000
que hoy ienen de 25 a 44 años, se án en el u u o solamen e 463.000.
La p opia dinámica in e na de la población es incapaz de emedia es e posible u u o, pues las
muje es solamen e ienen como media un hijo cada una, y aunque el índice sin é ico de ecundidad
aumen ase a 1,6 hijos po muje en edad é il en los p óximos ein icinco años, el núme o o al de
nacimien os apenas aumen a ía en un pa de milla es al año. Po el con a io, la mayo espe anza de
ida supond á un inc emen o en las ci as de ancianos, aumen ando con ellos las necesidades
asis enciales y de inanciación de pensiones y jubilaciones. Se a a de p oblemas demog á icos muy
se ios, con cla as epe cusiones sociales, labo ales y económicas, que solamen e pod ían e i a se
pa cialmen e median e un mayo impulso de la inmig ación.
LA CRECIENTE INMIGRACIÓN EXTRANJERA EN ESPAÑA Y CASTILLA Y LEÓN
Desde mediados de los años ochen a España ha pasado a se un país ecep o de inmig an es,
con el e o no de quienes ma cha on a o os países eu opeos en las décadas an e io es y la llegada
de nue os lujos p oceden es de á eas menos desa olladas o a ec adas po se ias c isis económicas.
Aún así, nues o país solamen e ienen un 2,7% de esiden es ex anje os y Cas illa y León ag upa
únicamen e el 3% de ese o al. Habiendo pe dido más de 800.000 habi an es en e 1960 y 1980 po
causa de la emig ación, has a 1986 no iene luga una en ada signi ica i a de ex anje os (8.500),
que se e á e o zada en los años siguien es, aumen ando cons an emen e el i mo de llegadas. Con
odo, sigue siendo una de las egiones españolas menos a o ecidas po es e enómeno y en el
p oceso de egula ización del año 2000 apenas le co espondie on un 1,2% de las solici udes
esuel as en oda España.
La e olución del p oceso inmig a o io ha sido, no obs an e, pa alela a la nacional, aunque
pa iendo de ci as ela i as muy in e io es. El aumen o del núme o de esiden es ex anje os ue
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cons an e pe o ex emadamen e len o en e 1975 y 1986, acele ándose el i mo has a 1996 e
in ensi icándose a pa i de dicho año. A comienzos de los años ochen a la c isis mundial se deja
sen i en nues o país y desciende el saldo mig a o io, aunque man eniéndose en alo es posi i os.
En 1986 el inc emen o ue no able, un 32,5% en é minos ela i os (dos mil esiden es más), an e las
expec a i as despe adas po la en ada de España en la Comunidad Eu opea. En los años siguien es
se educen las llegadas, que uel en a ascende en 1992 y 1993, g acias a la p oyección de la
imagen de España en el ex e io . T as una nue a caída en 1994, la egión uel e a ene saldos
posi i os en su censo de esiden es ex anje os, expe imen ando un sal o cuan i a i o y cuali a i o
(10.000 esiden es en 1990, 20.000 en 1998, 30.000 a comienzos de 2000, y 35.000 a inales de
2001).
León es la única p o incia con un censo conside able de ex anje os desde 1975 y sigue
concen ando hoy día el mayo núme o de ellos, pe o su e olución es más i egula y es á pe diendo
peso ela i o debido al cie e de explo aciones mine as. En Á ila, Sego ia y So ia, las ci as han sido
mínimas has a la segunda mi ad de los años no en a, momen o a pa i del cual el c ecimien o es
explosi o, en especial en as dos p ime as, a o ecidas po la ce canía de Mad id, Palencia y Zamo a,
han enido una e olución más len a en es e sen ido, mien as Salamanca y Valladolid han duplicado
el núme o de esiden es ex anje os en apenas cinco años, supe ando ac ualmen e los cua o mil, al
igual que Bu gos, si bien con un c ecimien o algo más len o.
En cuan o a la nacionalidad de los inmig an es, la mayo pa e de los esiden es en la
Comunidad, co esponde a países eu opeos, debido a la apo ación po uguesa. Pe o los cambios
es án siendo ambién muy ápidos en es e aspec o. Los eu opeos e an el 70% del o al en 1981 y en
2000 un 58%, en e al inc emen o de los a icanos (4% y 16% en ambos años, espec i amen e) y
una cie a es abilidad en e ame icanos (21%) y asiá icos (4-5%). Es e úl imo g upo es á in eg ado
p incipalmen e po chinos, en odas las ciudades de la egión, y pakis aníes concen ados en
Bembib e. De en e los hispanoame icanos han pasado a se dominan es los colombianos,
dominicanos, y ecua o ianos, en pe juicio de a gen inos y enezolanos, mien as los cabo e dianos
son sus i uidos po ma oquíes como nacionalidad a icana con mayo p esencia en la egión.
También en e los esiden es eu opeos se ha dado un gi o adical, pe diendo impo ancia anceses,
alemanes e ingleses, y ganándola a pasos agigan ados, búlga os, polacos y umanos.
La dis ibución espacial de es os inmig an es mues an una exace bada endencia a la
concen ación, como demues an que en 1999 solamen e 22 municipios (el 1% del o al) con aban
con más de cien ex anje os esiden es, sumando en e odos ce ca de 11.000 pe sonas (el 67%).
Las ciudades de León, Valladolid, Salamanca y Bu gos, ocupaban en onces y lo siguen haciendo
aho a las p ime as posiciones, demos ando asimismo capacidad de a acción algunos municipios
u banos no capi ales de p o incia, como Pon e ada, San And és del Rabanedo, A anda de Due o,
Mi anda de Eb o y Bena en e. Jun o a odos ellos, los núcleos mine os de Villablino, Bembib e y, en
menos p opo ción Fabe o, Igüeña, To e del Bie zo y Villaga ón, pe enecen asimismo a es e g upo.
Po úl imo, Fuen es de Oño o en Salamanca y B i iesca en Bu gos, el p ime o po su ce canía a
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Po ugal, y el segundo po encon a se en la u a de los inmig an es, como Mi anda, comple an el
g upo.
El modelo de localización espacial de los inmig an es, aún conse ando las ca ac e ís icas
desc i as, ha a iado lige amen e en los úl imos años como consecuencia de la a acción que poseen
algunos cen os coma cales e incluso núcleos de menos de dos mil habi an es como cen os
ecep o es de mano de ob a empleada en labo es ag ícolas. Así es á sucediendo a lo la go de la
Ribe a del Due o o en Tie a de Pina es, po ejemplo. Los eu opeos con inúan concen ándose, como
an es, en las ciudades de mayo en idad, con la excepción de los po ugueses, en las cuencas
mine as y a lo la go de la anja on e iza salman ina. Los a icanos mues an una mayo dispe sión,
a incados en ciudades y cen os coma cales, sal o los cabo e dianos que se concen an en León.
Encon amos impo an es comunidades de hispanoame icanos en Bu gos, León, Salamanca y
Valladolid, así como en Pon e ada, A anda de Due o, Mi anda de Eb o y Bena en e, pe o menos en
Palencia y So ia. Bembib e concen a a los pakis aníes, mien as los chinos se dis ibuyen en e odas
las capi ales p o inciales.
CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LOS INMIGRANTES Y CONDICIONES
DE VIDA
Las pi ámides de población de los esiden es ex anje os nos mues an la impo ancia de los
g upos de adul os jó enes, apenas p esencia de mayo es de 50 años, y una p opo ción de meno es
de ein e en aumen o, aunque los niños de menos de cinco años con oda ía escasos. En cuan o a
su dis ibución po sexos, dominan las muje es en e los 25 y 45 años, con un mayo equilib io en el
es o delas edades. Con a a po an o con las es uc u as de la población local, co espondien es a
una pi ámide en o ma de bulbo ca ac e ís ica de una población en ejecida. Donde la inmig ación es
un enómeno más ecien e, como sucede en So ia, la p opo ción de meno es de edad es ín ima,
aumen ando allí donde el asen amien o de amilias ex anje as ha sido an e io , caso de León. Las
di e encias son sin emba go muy impo an es dependiendo de la nacionalidad de los inmig an es.
Los eu opeos p oceden es de países de la Unión mues an pi ámides más compac as, con una
dis ibución po sexos equilib ada y mayo p esencia de jó enes. El p edominio de los po ugueses,
con nume osa p esencia amilia , ma ca de o ma de e minan e es a es uc u a. Pe o los esiden es
o igina ios de o os países comuni a ios ( anceses, alemanes, e c.) se concen an en las edades de
25 a 40 años, y al igual que los nue os apo es llegados de Á ica e Hispanoamé ica, se ca ac e izan
po esponde al concep o de inmig ación de abajado es, siendo oda ía escasa la eag upación
amilia y p edominando las pe sonas jó enes y sol e as. Desde Eu opa del es e la inmig ación
amilia es más impo an e, con mayo abundancia de pa ejas o madas po adul os jó enes con hijos,
y una ele ada p opo ción de casados, aunque llegan más homb es que muje es. Su c ecien e
núme o (en 2001 ya e an un 30% del o al de eu opeos esiden es en la egión) es á suponiendo un
ápido eju enecimien o de es a comunidad de nacionalidades.
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El conjun o hispanoame icano p esen a po el con a io una es uc u a más desequilib ada,
p edominando las muje es jó enes y sol e as, si bien son ambién ecuen es las casadas que llegan
con algún hijo pequeño y las mad es sol e as. Den o de es e colec i o empiezan a se signi ica i os
los ma imonios mix os con españoles, sob e odo en los casos de colombianas y cubanas. En el
u u o es de p e e un inc emen o de es a endencia, pues aunque en p incipio la idea que aen es la
de e o na a su país, sal o en el caso de las casadas, las demás acaban po pe manece en España.
Los a icanos ep esen an dos g upos pe ec amen e di e enciados, in eg ados po cabo e dianos,
con una pi ámide de población p opia de una inmig ación amilia en la cual dominan las
gene aciones de los pad es (30 a 50 años de edad) y sus descendien es (5 a 20 años) y el es o, la
mayo ía mo oquíes, a ones sol e os en edad labo al con apenas p esencia de pa ejas con hijos.
Aunque sean pocas, es as amilias poseen las mayo ecundidad de en e odos los g upos
ex anje os (3 hijos po muje ), po lo que la base de la pi ámide es más amplia. Finalmen e, los
asiá icos cons i uyen una inmig ación de ca ác e amilia , con p esencia equilib ada de odos los
g upos de edad en ambos sexos.
En cuan o a su ni el de o mación, los inmig an es ex anje os di ie en sensiblemen e según su
luga de p ocedencia. En conjun o, un 47% posee es udios p ima ios, el 32% o mación p o esional,
6% bachille a o y 13% es udios supe io es, no con ando con es udios de ningún ipo el 2% es an e.
Los a icanos son los menos cuali icados, los la inoame icanos nos suelen ene es udios p ima ios y
en meno medida, secunda ios, siendo los eu opeos o ien ales los más cuali icados, sob e odo en
ma e ia de o mación p o esional. La endencia más ecien e es hacia el inc emen o en los ni eles de
o mación, siendo mayo ía en e los llegados desde el 2000 quienes poseen es udios medios (30%) y
o mación p o esional (11%). El po cen aje de i ulados uni e si a ios alcanza un 15%, g acias a los
llegados de Ecuado , p incipalmen e, y a los es udian es uni e si a ios en gene al, mien as aquellos
sin es udios aumen an has a el 8% debido al mayo núme o de ma oquíes.
La o mación del inmig an e se comple a g acias a p og amas de al abe ización, de
conocimien o del cas ellano y de o mación p o esional lle ados a cabo po di e sas ins i uciones y
ONGs, en los cuales el núme o de insc i os aumen a ápidamen e, siendo p eciso impulsa la
con a ación de nue os p o eso es. Eu opeos del Es e, po ugueses y b asileños, no encuen an
g ades di icul ades pa a ap ende el español, pe o sí las ienen los a icanos y asiá icos. La
con luencia de alumnos de dis in as nacionalidades en las mismas aulas inc emen a además los
p oblemas de la enseñanza, an o pa a adul os como pa a meno es. Jun o al idioma, el conocimien o
de la cul u a y cos umb es locales esul a imp escindible pa a su inse ción en la sociedad, así como
los cu sillos pa ayuda a la búsqueda de empleo y enseña las nociones básicas de algunas
p o esiones.
El p oblema de la educación a añe ambién a la escola ización in an il, al aumen a
ápidamen e el núme o de hijos de inmig an es ma iculados, que en 1998 no llegaban al milla en
oda la egión, y en 2000 ya e an 2.559. En la p o incia de León, aunque concen a la mayo can idad
de niños y jó enes, hay ac ualmen e una cie a es abilidad en es a demanda, pe o en Sego ia, So ia
y Valladolid, el inc emen o es á siendo muy ápido. A las di icul ades de asimilación de idioma y
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cos umb es se une la de i ada de los inmig an es en si uación adminis a i a i egula , que no
escola izan a sus hijos po miedo a la expulsión. El p oblema es in enso en e la inoame icanos y
a icanos, mien as la inco po ación a las aulas se p oduce an es en e los hijos de eu opeos del Es e.
La adap ación del los hijos de inmig an es p esen a en colegios e ins i u os los p oblemas
ob ios emanados de g upos mul icul u ales, pe o po egla gene al, son acep ados con apidez po
sus compañe os y la p esencia de p o eso es de educación compensa o ia ayuda en el p oceso de
in eg ación. Los p oblemas más g a es su gen en e quienes lle an menos iempo en la egión,
amilias ubicadas en ba ios ca ac e izados po una mayo ma ginación, que con i en con g upos
sociales p oblemá icos en su p opia calle y en el cen o de enseñanza.
Pe o an es que la p opia o mación, el alojamien o cons i uye el p ime p oblema a a on a po
pa e de los inmig an es. Las opciones disponibles pasan po ecu i a albe gues colec i os, pisos
p opo cionados po ONGs, alquile es compa idos en e a ios compa io as y po úl imo, en el mejo
de los casos, la disponibilidad de una i ienda amilia . El alquile de pisos se e di icul ado po el
echazo de los p opie a ios, especialmen e en el caso de población no eu opea. La ca es ía de la
i ienda obliga a compa i gas os en e, a eces, diez y has a quince pe sonas, o iginando
si uaciones de hacinamien o. Cuando el núme o de inquilinos es muy ele ado, algunos p opie a ios
cob an una cuo a po pe sona en luga de un alquile conjun o, ob eniendo así mayo es bene icios.
Po lo gene al, se a a de pisos de 60-65 m2, con alquile es que ondan las 40-50.000 pese as,
localizados en ba ios pe i é icos en inmuebles su gidos en e los años 50 y 70, o en á eas
deg adadas del casco his ó ico. El con ac o en e p opie a io e inquilinos suele se di ec o, sin pasa
po agencias inmobilia ias y se basa con ecuencia en un simple acue do e bal, lo cual pe mi e la
u ilización de i iendas con ín imas condiciones de habi abilidad. En el medio u al la si uación es
peo , sob e odo pa a los abajado es de empo ada, alojados en casas en es ado de semi uina o en
na es, an e la nega i a de los p opie a ios a alquila las nume osas casas deshabi adas. Quienes
más su en es a si uación son los a icanos, sob e odo subsaha ianos, y en gene al los abajado es
sin papeles, habiéndose dado casos de abusos.
Los albe gues colec i os donde pueden acoge se empo almen e es as pe sonas son los
mismos a los que acuden colec i os ma ginados (indigen es) y la con i encia en e g upos an
dispa es es sin duda pe judicial, al pone en con ac o a los ecién llegados con los p oblemas de
d ogadicción, alcoholismo y delincuencia. Po el con a io, quienes habi an pisos pa icula es ienen
más ácil su in eg ación y la con i encia con el ecinda io no ha dado luga a p oblemas g a es. Los
cen os de eunión p e e idos po los inmig an es (locu o ios ele ónicos, es aciones de au obuses y
e oca il) si en pa a omen a la solida idad en e compa io as, pe o ambién con o man g upos
demasiado ce ados en e a los españoles y o os ex anje os, que di icul an su in eg ación.
Pa a omen a la in eg ación social y soluciona los p oblemas de o mación, abajo y
alojamien o, en Cas illa y León, jun o a las Adminis aciones Públicas, abajan un impo an e conjun o
de ONGs, sindica os y alguna o ganización emp esa ial. La Jun a de Cas illa y León colabo a con la
asociación DESOD (Desa ollo y Solida idad) en el P og ama de A ención In eg al a Inmig an es, pe o
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ambién Cá i as, C uz Roja, PROCOMAR-Red Acoge, y o os colec i os, es án inme sos en a eas de
ayuda al inmig an e. Aseso amien o en ámi es adminis a i os, en la búsqueda de i ienda y
empleo, y cu sillos de o mación son las ac i idades más comunes, pe o ambién se incluyen en
algunos casos la comida, la disponibilidad de do mi o ios o pisos y el a amien o médico. Po su
pa e, los sindica os se cen an en la p oblemá ica labo al, apoyando al abajado ex anje o y
denunciando las con a aciones ilegales y si uaciones abusi as. Incluso las asociaciones de ecinos,
en aquellos ba ios ob e os donde es mayo la p esencia de inmig an es, es án desa ollando
p og amas a ayuda (enseñanza del idioma, al abe ización, o mación...). En cuan o a las
Adminis aciones Locales, la p edisposición es buena en los cen os coma cales del medio u al,
aunque los ecu sos son cla amen e insu icien es, pese a con a en ocasiones con el apoyo de las
Dipu aciones P o inciales. En las ciudades la si uación es muy di e sa y allí donde exis en albe gues
municipales, los esul ados son con adic o ios, al a ae como ya dijimos una clien ela muy a iada.
La ape u a a los inmig an es del de Valladolid, supuso, po ejemplo, la des iación de los lujos de
llegada desde Bu gos has a es a o a ciudad, dis ibuyéndose pos e io men e a o as á eas de la
egión, aunque muchos de los ecién llegados quedasen en la capi al del Pisue ga.
La p ocedencia del inmig an e epe cu e asimismo en su mayo o meno acilidad de
in eg ación, despe ando más ecelos po pa e de la población local los a icanos de colo y, sob e
odo, los á abes, musulmanes y gi anos umanos. Además la población apoya más la mig ación
empo al, al admi i la al a de mano de ob a en el medio u al y en empleos es aciones, pe o iende a
limi a la pe manen e. Es a al a de sensibilización po pa e de nues a sociedad, jun o a una
impo an e desin o mación sob e las necesidades eales de abajado es ex anje os, di icul a la
in eg ación, que no sólo ha de se “legal” o “labo al”, sino ambién social, en odos sus aspec os. La
exis encia de p og amas especí icos de o mación, especialmen e di igidos a la in eg ación escola en
las cuencas mine as de León y en Mi anda de Eb o, con p o eso es bilingües, han dado buenos
esul ados en e po ugueses y cabo e dianos, po lo que con end ía p omo e los en los casos de
o as nacionalidades, ya que omen an la u u a pa icipación de los meno es en la sociedad
cas ellana y leonesa, mos ando la gene ación de los hijos una mayo in eg ación que la de sus
p ogeni o es. Jun o a ello, la pues a en ma cha en el 2002 del Plan de A ención a la Di e sidad, po
pa e de la Conseje ía de Educación de la Jun a de Cas illa y León, se di ige a la de ensa de la
di e sidad cul u al, o o aspec o a conside a .
En el medio u al del g ado de in eg ación depende del ipo de inmig ación. Los abajado es
empo ales i en o almen e al ma gen de la población local, sin apenas con ac os, ya que su p opio
ca ác e i ine an e lo impide. En cambio, los pe manen es mues an un g ado de acep ación muy
ele ado, al igual que sucedía en las cuencas mine as. No es a o encon a ex anje os con al os
ni eles de cuali icación, pe ec amen e in eg ados en la sociedad u al. El núme o de municipios
u ales que eclamen una inmig ación cuali icada a en aumen o, comp ome iéndose a la in eg ación
social y labo al de los ecién llegados. Las o e as se di igen en especial a los eu opeos del Es e y
la inoame icanos, como sucede en Mayo ga y Go doncillo en el Valle del Cea, p o ejemplo. La
excepción la cons i uyen los pakis aníes de León, au oexcluidos de su comunidad local, aunque los
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és as, las ONGs, y o as o ganizaciones, ya que en la ac ualidad se duplican ac uaciones que pueden
supone una me ma de los esul ados.
Aunque se iene dando una endencia al alza en los úl imos años en los pe misos de abajo,
su núme o con inúan muy po debajo de las ci as eales, exis iendo empleos de c ecien e o e a sin
cub i po la población au óc ona (asis encia a pe sonas mayo es, conduc o es pa a el sec o del
anspo e, e c.). Po o o lado, la población inmig an e es á copando sec o es como la limpieza, la
hos ele ía, y ag icul u a, que esul an menos a ac i os pa a los abajado es nacionales. Es en es e
ipo de con a os donde es án apa eciendo nue os sis emas de con a ación a a és de emp esas
que apo an mano de ob a ex anje a, cob ando sus se icios y ope ando median e subcon a as.
Aunque es a con a ación p esen a odas las ca ac e ís icas de legalidad o mal, es con enien e lle a
a cabo desde la Adminis ación un seguimien o de es e nue o sis ema empleado y de las
condiciones en las que desempeñan el abajo sus empleados.
Se comp ueba en el es udio que el pe iodo que anscu e desde el pe miso de esidencia
has a con a con con a o de abajo, se si úa en o no a los cinco meses (excesi amen e la go), y
es e des ase empuja al inmig an e a subsis i di icul osamen e ue a del ma co de la legalidad, pues
no puede pe manece sin ing esos an o iempo.
RECOMENDACIONES
Den o de la polí ica de la Unión Eu opea, la egulación es ablecida en las Leyes 4/2000 y
8/2000, en el RD 864/2001, así como en el p og ama global de egulación y coo dinación de la
ex anje ía y de la inmig ación en España (GRECO), cons i uye el ma co no ma i o en el que
desa olla las acciones en es a ma e ia. Teniendo en cuen a es e ma co no ma i o, el CES
ecomienda:
1.- Es necesa io e imp escindible con a con un Plan Regional, de ca ác e in eg al que a ienda
al enómeno de la inmig ación en odas sus necesidades: de o mación labo al e idioma, de
aseso amien o, de necesidades de alojamien o, de medidas de in eg ación social en el campo de la
i ienda, educación, sanidad y cul u a, de a ención ju ídica y sensibilización, an o de las
Adminis aciones como de la sociedad en gene al. Todo ello eniendo como in úl imo el de su
inse ción social y que si a pa a e o za las ac uaciones de inse ción sociolabo al.
2.- El hecho de que las Adminis aciones se apoyen en ONGs y en Agen es Sociales y
Económicos en las a eas que les son p opias, no debe ob ia que es a aquélla a quién co esponde
a ende a la si uación de los inmig an es desde sus p opios se icios, y no debe con ia a
o ganizaciones del ipo que sea una a ea p opia; o a cosa es que además de sus p opios es ue zos
sume o os. En es e sen ido debe c ea se una ed pública de acogida de inmig an es.
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3.- Es necesa ia la o mación especí ica del pe sonal de las dis in as Adminis aciones que
pueda ene un con ac o di ec o con la población inmig an e, como pueda se policía local, pe sonal
sani a io, e c., pa a un a amien o co ec o de las si uaciones que se p esen en.
4.- Se ecomienda a la Jun a de Cas illa y León la elabo ación de un es udio en p o undidad
sob e la inmig ación, pa a conoce su e dade a dimensión, ca ac e ís icas y p oblemas, y una
pos e io a ea de seguimien o de es e enómeno que aunque no es nue o, sí es aho a cuando es á
eniendo una p esencia más signi ica i a y en c ecien e aumen o en Cas illa y León. Es el momen o
adecuado pa a inclui es e hecho en las polí icas sociales y de desa ollo de la Jun a de Cas illa y
León. En es e sen ido es con enien e que desde el obse a o io sociolabo al de Cas illa y León se
es udie la dimensión eal de la inmig ación, las peculia idades de és a, su e olución, y ealice ambién
una labo de seguimien o y ac ualización.
5.- Desde los Ayun amien os con necesidad de abajado es ex anje os pa a ac i idades de
campaña o empo ada, ha de cumpli se con la obligación ecogida en la Ley de Ex anje ía de
ga an iza un alojamien o digno pa a es e colec i o.
6.- La a ención a domicilio de pe sonas mayo es es una buena can e a labo al pa a inmig an es
en una Comunidad como Cas illa y León con un amplio po cen aje de población en ejecida, y el CES
ecomienda que desde la Ge encia de Se icios Sociales se es udien sus po encialidades.
7.- Cas illa y León necesi a, a la is a de sus da os poblacionales, más que ninguna o a
Comunidad “mig aciones de eemplazo”, ayuda án a equilib a su balance demog á ico, p ocu ando
su asen amien o es able y a o eciendo, si es posible y siemp e con ando con su olun ad, que ijen
su domicilio en el medio u al.
8.- En elación con las “mig aciones de eemplazo”, la Comunidad de Cas illa y León ha de
ene en cuen a las si uaciones que a a iesan di e en es países ibe oame icanos; a la is a de los
acon ecimien os que i e A gen ina, y de las si uaciones económicas y sociales que, sin e es i esa
g a edad, esul an ambién p eocupan es en o os países Ibe oame icanos, el CES c ee que an a
de i a se consecuencias a co o plazo en ma e ia de inmig ación pa a España y, po ello, pa a
Cas illa y León. En es e o den de cosas es necesa io que po los Ejecu i os Nacional y Regional,
e e ida nues a ecomendación a es e úl imo, se p e ean es a egias de acogimien o, así como
in aes uc u as y apoyos, que el Consejo en iende que deben o ien a se desde la necesa ia
solida idad con es os países, his ó ica y ac ualmen e, an p óximos.
9.- Deben sepa a se en los albe gues colec i os, dos ealidades que nada ienen que e : las
de los inmig an es y la de los indigen es, ya que en la ac ualidad se u ilizan los mismos, y no es
bueno, pues se ace can los inmig an es a p oblemas de d ogas, alcohol y delincuencia.
10.- Es con enien e simpli ica y agiliza los ámi es de la Adminis ación en la ob ención de los
pe misos de abajo, pa a e i a que p oli e en emp esas in e mediando en es e me cado. Pa a ello,
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pod ía u iliza se un sis ema de en anilla única, y mejo a la coo dinación en e los di e en es ni eles
de la Adminis ación.
11.- Debe es ablece se un sis ema o ganiza i o que log e la e ec i a coo dinación de
ac uaciones en ma e ia de inmig ación, de las di e en es Adminis aciones, Adminis ación del Es ado,
Jun a de Cas illa y León, Dipu aciones P o inciales y Ayun amien os, e i ando el solapamien o de
ac uaciones en e ellas, ap o echando las posibilidades que b inda el p og ama GRECO.
12.- C ea , a a és de las o ganizaciones ag a ias, canales de con a ación de empo e os
pa a a eas en el campo cuidando de ga an iza sus de echos económicos, de i ienda, condiciones
de abajo, e c., poniendo a es os abajado es en con ac o con las emp esas ag ícolas in e esadas
con el in de e i a casos de con a ación i egula (ya exis e una inicia i a de COAG en es e sen ido).
13.- En elación con la demanda labo al de conduc o es, debe ía c ea se un p ocedimien o de
homologación de los pe misos de conduci o bien i ma con enios con odos aquellos países de los
que p oceden el g ueso de los inmig an es.
14.- El CES desea ansmi i una especial p eocupación an e la si uación labo al de las/os
empleadas/os de hoga , dada la al a de con ol que exis e sob e las condiciones de con a ación de
es as pe sonas. Así mismo p eocupa la si uación des a o able que se de i a del p ocedimien o de
de e minación anual de los con ingen es pa a es e sec o de ac i idad.
15.- El inc emen o de la población inmig an e en Cas illa y León, plan ea a la población
au óc ona una si uación nue a y es el momen o de o ien a co ec amen e las elaciones de
con i encia e in eg ación median e p og amas p e en i os educa i os y o ma i os. El CES
ecomienda ealiza una labo an icipada desde la Adminis ación, pa a que, aho a que oda ía no
exis en se ias di icul ades de con i encia de la población inmig an e y la au óc ona, se adop en
medidas de p e ención de la xeno obia y se omen e la in e cul u alidad.
16.- Es necesa io p es a a ención a la escola ización y a la sanidad de los meno es, y en es e
sen ido es especialmen e necesa ia la a ención educa i a pa a los niños de 0 a 3 años de edad
(adop ando alguna decisión posi i a sob e la si uación de los hijos de los inmig an es sin papeles,
pues es una si uación de hecho que no puede igno a se.
17.- Es necesa io que desde el Ejecu i o Regional, se elabo e un es udio de las necesidades
eales de mano de ob a en la Comunidad, pues os de abajo no cubie os po nacionales, ni el de
o mación eque ido, e c., po que ello pe mi i ía ealiza una o e a de empleo di igido
especí icamen e a la población inmig an e y plani ica las necesidades de o mación de és a, de o ma
más ealis a. Los cupos que ienen concediéndose en los úl imos años a Cas illa y León, se es iman
insu icien es pa a cub i la o e a de abajo des inada a es e colec i o.
18.- A a és de campañas de in o mación debe mos a se la ealidad social de la inmig ación
como un enómeno posi i o, des acando al abajado inmig an e como un co izan e más a la
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Segu idad Social, un con ibuyen e a la Hacienda Pública, y un man enedo de se icios que
di ícilmen e pod ían sos ene se sin ellos (colegios públicos, cen os sani a ios, e c.).
19.- Es necesa io e mina con la p eca iedad en el abajo de los inmig an es, que llega a
supe a el 50% de sus elaciones labo ales, y p o oca si uaciones de mo ilidad casi cons an es,
di icul ando su asen amien o, su eag upamien o amilia , y el acceso a una i ienda.
20.- Conocido el g a e p oblema de la i ienda pa a es e colec i o, la Adminis ación debe
ga an iza las mismas condiciones de acceso pa a odos, cons i uyéndose en cauce de
in e mediación en e p opie a ios e inquilinos, y de ga an ía de és os.
LA POBLACIÓN INMIGRANTE
EN CASTILLA Y LEÓN
DOCUMENTO TÉCNICO
AUTORES
UNIVERSIDAD DE LEÓN
Lo enzo López T igal
(Di ec o ) Ca ed á ico de Geog a ía Humana
José Co izo Al a ez
P o eso Ti ula de Análisis Geog á ico Regional
José Somoza Medina
Ayudan e de Geog a ía Humana
Pablo Díez Alonso
Beca io, Licenciado en Geog a ía
UNIVERSIDAD DE VALLADOLID
José Ma ía Delgado U echo
(Codi ec o ) P o eso Ti ula de Geog a ía Humana
Ped o Caballe o Fe nández-Ru e e
P o eso Ti ula de Geog a ía Humana
Eugenio Ba aja Rod íguez
P o eso Ti ula de Análisis Geog á ico Regional
Elisa Ma ía Macías Co de o
Beca ia, Licenciada en Geog a ía
UNIVERSIDAD DE ALICANTE
Vicen e Gozál ez Pé ez
(Aseso ex e no) Ca ed á ico de Geog a ía Humana
*Las opiniones exp esadas en el documen o écnico co esponden a sus au o es y su publicación no signi ica que el Consejo Económico y Social se
iden i ique necesa iamen e con las mismas
LA POBLACIÓN INMIGRANTE EN CASTILLA Y LEÓN
P ólogo
1. Sín esis del diagnós ico demog á ico egional y de la mig ación ex e io
1.1. Decli e del c ecimien o na u al de la población
1.2. El en ejecimien o demog á ico en Cas illa y León
1.3. Despoblación u al y concen ación u bana
1.4. La mig ación ex e io
1.5. Las p oyecciones de población. Una imagen de u u o de la población en
Cas illa y León
2. La c ecien e inmig ación ex anje a en España y Cas illa y León
2.1. El enómeno inmig a o io en Cas illa y León en el con ex o español
2.2. E olución en la en ada de inmig an es ex anje os esiden es desde 1975
2.3. Cuan i icación po comunidades de o igen de los inmig an es
2.4. La dis ibución espacial y cambios ecien es
3. Ca ac e ís icas sociodemog á icas de los inmig an es y condiciones de ida
3.1. Es uc u a de edad, sexo y es ado ci il
3.2. Ni el de es udios, o mación y p oblemá ica educa i a
3.3.Condiciones de ida y i ienda
3.4. P oblemá ica ligada a la in eg ación del inmig an e en la sociedad
3.5. Se icios de apoyo a la inse ción social y labo al de los inmig an es
ex anje os
3.6.La in eg ación social en la escuela y en el medio u al, mine o y u bano
4. La inse ción de los inmig an es en el empleo y es uc u a ocupacional
4.1. Si uación ju ídica y condiciones labo ales de los inmig an es abajado es
4.2. Sec o es de mayo ac i idad en e los inmig an es
4.3. La inse ción en la ac i idad mine a e indus ial
4.4. La especi icidad en las ac i idades de se icios
4.5. El empleo en el campo: La demanda insa is echa de mano de ob a y su
p oblemá ica ac ual
4.5.1. El empleo es acional de jo nale os
4.5.2. La di icul ad pa a cap a abajado es inmig an es
4.5.3. El ecu so al abajado ex anje o en si uación i egula
4.5.4. Inicia i as pione as en la o ganización del abajo es acional
4.5.5. Di icul ades pa a consegui abajado es ijos po cuen a ajena
5. Pe spec i as y ca encias de la población inmig an e.
5.1. Mig aciones de eemplazo y p oblemá ica demog á ica
5.2. Necesidades de i adas del asen amien o de inmig an es
PRÓLOGO
El In o me sob e «La población inmig an e en Cas illa y León» p e ende se un
documen o alioso, con plan eamien os y diagnós icos que alcancen ni eles supe io es a
los es udios cali icados como “In o me”. El es udio de la población ex anje a en la
egión ha sido abo dado, sin pe de nunca de is a el ca ác e aplicado y de u u o pa a
la egión que es e In o me pe sigue.
Así, el p ime capí ulo del In o me pone de elie e los g a es p oblemas que
ac ualmen e se ges an en la geodemog a ía de Cas illa y León, con una población que
acen úa sus ca encias en c ecimien o na u al, en en ejecimien o, en mig aciones, en
mano de ob a y en poblamien o.
A pa i de la dinámica demog á ica egional, en el pasado ecien e y en la
ac ualidad, el In o me hace p e isiones pa a el u u o ecien e y a medio plazo, an o
sob e compo amien os demog á icos como sob e si uaciones de las dis in as a iables
geodemog á icas. En las conclusiones se esponde con una de las al e na i as que
ac ualmen e esul a “impues a”, la inmig ación ex anje a, pe o que es p eciso asumi y
encauza pa a que esul e bene iciosa an o pa a los p opios inmig an es como pa a la
egión y sus habi an es. Bajo es a óp ica se abo da el g ueso del In o me, dedicado a la
población ex anje a. P ime o se si úa es a inmig ación en el con ex o nacional, y
después se analizan a escala egional sus ca ac e ís icas demog á icas, su inse ción en el
empleo egional, las ca encias que p esen a es a población inmig ada y las medidas pa a
su in eg ación.
Con iamos que los des ina a ios de es e In o me sepan alo a lo, y en
consecuencia ac úen según sus ecomendaciones, y ambién que pongan los medios pa a
publica lo, pa a que así o os muchos ciudadanos ambién puedan u iliza lo y oma
no a de él.
Vicen e Gozál ez Pé ez.
Ca ed á ico de Geog a ía Humana.
Uni e sidad de Alican e.
CAPÍTULO I
Sín esis del diagnós ico demog á ico egional y de la mig ación ex e io
1.1. Decli e del c ecimien o na u al de la población
La Comunidad Au ónoma cas ellano-leonesa es conocida en el ámbi o eu opeo y
español po su amplia ex ensión, equi alen e a la de países como Po ugal, y po es a
dominada po acíos y despoblados u ales, simila es a los de buena pa e de las
egiones in e io es ibé icas. En e ec o, desde una isión e i o ial a la ez que
demog á ica, la egión de Cas illa y León se ca ac e iza po dos hechos di e enciados e
in e elacionados: Uno, la baja densidad de población de 26,5 habi an es / kilóme o
cuad ado, es eces menos que la densidad de población española, aunque
desigualmen e dis ibuida a escala de los e i o ios p o inciales, yendo desde una
máxima densidad en la p o incia de Valladolid, la más u banizada, 60,9, a una mínima
en So ia, 8,8. Dos, la ecindad de la egión u bana de Mad id sob e la que han
g a i ado buena pa e de las salidas de la población cas ellana y leonesa y cen o
succionado especialmen e de las p o incias de So ia, Á ila y Sego ia, po lo que el
po encial de población de és as es al o po la p oximidad de Mad id.
Pe o al ma gen de es a isión más e i o ial, los e dade os p oblemas
demog á icos plan eados en la sociedad cas ellano-leonesa son, como hemos p ecisado
en el an e io In o me La población en el desa ollo de Cas illa y León, a la is a de la
ecien e dinámica de la población egional, de un lado, la e olución gene al a la baja de
la asa de ecundidad, el a anzado p oceso de en ejecimien o de la población, el saldo
mig a o io nega i o, lo que p o oca una si uación demog á ica de decli e gene al y la
p esencia de gene aciones huecas en la base de la es uc u a e a ia de las poblaciones
u ales; de o o lado, cambios signi ica i os en el p oceso de u banización aho a más
bien ca ac e izado po el as ase de población desde las ciudades a sus á eas
pe iu banas inmedia as, las únicas poblaciones que c ecen en la úl ima década en la
egión, así como el inc emen o ápido de la has a aho a escasa inmig ación de
e o nados y ex anje os p oceden e del ex e io .
Los indicado es y es adís icas de la e olución poblacional en la egión han sido
al amen e nega i os, pe diendo año as año e ec i os de población. Sin emba go, en e
a es a si uación que apenas iene discusión de ma ices, se nos p esen a en los úl imos
años una cie a ecupe ación demog á ica mo i ada más que po el llamado
“ enacimien o del mundo u al” po la llegada de inmig an es e o nados y sob e odo
ecien emen e de ex anje os en especial a las ciudades. Nos en en amos así en la
década p esen e an e el iejo p oblema demog á ico de pé dida con inua de ecu sos
demog á icos que iene como causa la mínima na alidad añadida al saldo mig a o io
nega i o y como e ec os la despoblación u al y el en ejecimien o, a la ez que se inicia
un nue o ciclo de inmig ación pa icula men e ex anje a y se consolida el p oceso de
pe i e ización o al ozización en las á eas u banas e ocediendo el p opio c ecimien o
poblacional u bano.
Pues bien, a pa i de es a sín esis de la ca ac e ización de la población
cas ellano-leonesa, la p incipal cons a ación es la dinámica eg esi a y con inuada desde
1950, que p ecisamen e alcanzaba po en onces su máximo de población, lo que ha
conducido a la pé dida de unos cua ocien os mil habi an es medio siglo después,
ol iendo en el año 2000 a la ci a de población egional de 1930. Las causas que
explican es e decli e se deben a la educción y es ancamien o del c ecimien o na u al y
sob e odo a la in ensa salida mig a o ia hacia el ex e io de la egión, con ue e
incidencia a su ez en la caída de las asas de na alidad.
Tal dinámica puede segui se a a és del modelo de la ansición demog á ica
que iene aquí el pe iodo cen al de ele ado saldo na u al en e los años 1930 y 1960,
con asas de na alidad que an desde 30 a 20 po mil y de mo alidad que bajan de 20 a
10 po mil. Con es e di e encial es aba asegu ado el c ecimien o de no habe sido po el
ue e i mo de emig ación desde los años cincuen a a los se en a. Po ello, al llega a la
e apa ini ansicional se ha pe dido buena pa e de ese saldo na u al posi i o, y se
comple a á a mediados de los años 80 con un saldo na u al igual a ce o, que en 1991 se
ans o ma ya en nega i o: na alidad (8,00/00) y mo alidad (9,50/00) = -1,50/00.
Fenómeno que pe se e a y a ianza aún más du an e los años siguien es, así en 1997 la
na alidad baja a 7,3 0/00 mien as que la mo alidad asciende a 10,0 0/00, con saldo, po
an o, de –2,7 0/00. Si bien, al inal, el decli e no se á an ala man e al egis a se cada
año que pasa unos saldos mig a o ios menos nega i os, si uándose en 1997 en un –
1,20/00.
En es e sen ido, los indicado es al uso si úan a nues a comunidad au ónoma no
ya en e las que menos c ecen, sino en la que p esen a un dec ecimien o más acusado a
lo la go del siglo, llegando a sus pos ime ías con una a iación de la población absolu a
(en e 1990 y 1998) de -2,4%, la más nega i a, en e a un inc emen o del 2,5% en el
conjun o de España. Asimismo, las bajas densidades son dominan es, con medias de 26
hab/km2 en e a los 79 del conjun o del país, pe o con amplios espacios (más del 50%
de su e i o io) po debajo de los 10, e incluso de los 5 hab/km2. Cuen a, de igual
mane a, con ni eles de en ejecimien o sus ancialmen e po encima de la media nacional
(el 20% es población anciana), el c ecimien o ege a i o a oja un balance nega i o
(-6.754 habi an es anuales en e a un c ecimien o medio nacional de 21.201) y el saldo
mig a o io, aunque ha descendido mucho, sigue siendo de los mayo es del país, con
medias de -3.000 anuales. Todo ello dibuja un cuad o sociodemog á ico no sólo
ad e so, sino ala man e en muchos casos.
Es a si uación, po supues o, se di e si ica y cambia si la p esen amos a escala
de p o incias y a endiendo a la clasi icación de espacios u ales y u banos. Así las
p o incias más u alizadas ienen en 1997 un saldo na u al aún más nega i o, caso de
Á ila (-4,20/00), So ia (-4,70/00) o Zamo a (-5,40/00) p o incia donde la asa de
mo alidad (11,90/00) casi duplica a la de na alidad (6,50/00). Además, en odas las
p o incias el saldo es nega i o, incluida la de Valladolid (-0,50/00), y la ep oducción
biológica es asimismo nega i a. De es e pano ama se sal an solamen e con un
dinamismo ep oduc o las á eas u banas, o más conc e amen e buena pa e de los
núcleos pe iu banos de las ciudades medias, y algunos de los núcleos u banos, es o es,
una mínima p opo ción del mapa municipal de la egión, donde cada ez más domina la
mancha del decli e y es ancamien o demog á ico.
En gene al, en Cas illa y León y en mayo o meno medida en el es o de
España, la caída de las asas de na alidad y de ecundidad, ha es ado de e minada po
una se ie de ac o es que han acele ado el p oceso: A) La ue e incidencia de los
mo imien os mig a o ios que han incidido en el aciamien o de las gene aciones
p oc eado as y que ha ocasionado un inc emen o del índice de masculinidad, la
educción de la capacidad p oc eado a y la disminución en suma de alumb amien os. B)
La b usca caída de la asa de ecundidad desde los años 80 ha conducido a que en la
ac ualidad la asa ne a de ep oducción o núme o medio de hijas po cada muje en edad
é il se encuen e po debajo de la unidad (0,5) incidiendo de o ma nega i a en la
capacidad de eemplazo gene acional, si uado a la mi ad del es ablecido en o no a 2,1
hijos po muje . C) Los cambios en las asas de ecundidad especí icas po edad u o de
un compo amien o ep oduc o mode no que se cen a sob e odo en muje es de 20 a 34
años, en e o as azones po el uso gene alizado y ex endido de los mé odos de con ol
de la na alidad. D) La educción de la asa de nupcialidad se si úa aho a en un 4 po mil,
un pun o menos que en España, especialmen e mo i ado po la salida de muje es del
medio u al, a la ez que el e aso en la edad media de con ae ma imonio.
De es e análisis que ya adelan amos en el In o me La población en el desa ollo
de Cas illa y León, se concluye que la acción conjun a y combinada de odos es os
ac o es ha incidido no ablemen e en la ans o mación de la capacidad y del modelo
ep oduc o de Cas illa y León. El decli e demog á ico ha sido ápido, pues ha ocu ido
en un co o pe iodo de iempo e incluso se puede acen ua en los p óximos años debido
a la magni ud adqui ida.
Una c isis demog á ica, en suma, capaz de modi ica el compo amien o
adicional e impone el de co e mode no que se ha ex endido po oda la egión.
En e ec o, la na alidad ha seguido un umbo semejan e al del conjun o del país,
es deci , endencia dec ecien e, pe o más acusada. Sólo en la década de los no en a, las
asas de na alidad han pasado del 8,04 po mil (1990) al 6,95 po mil (1999) (en España
del 10,170/00 al 9,400/00). De es e modo, la endencia a la disminución de la na alidad es
muy d ás ica en Cas illa y León a pa i de mediados de los se en a, cons i uyendo una
de las mani es aciones más des acadas de los cambios que se es án ope ando en el
as ondo social de la egión. En ci as absolu as, nues a egión e descende el
olumen de nacimien os desde ci as supe io es a los 40.000 indi iduos a mediados de
los 70 a ci as que ondan los 17.000 en 1999.
Po su lado, el compo amien o de las asas de mo alidad en Cas illa y León ha
sido peculia , pues de habe sido en o no a 10 po mil a mediados de la década de 1950
se educe años más a de, con un umb al mínimo en alguna p o incia como Valladolid
has a 6,3, pasa a inc emen a se sucesi amen e en la asa media egional con una nue a
ase de c ecimien o de las de unciones: en 1981 a 8,40/00, en 1991 a 9,50/00 y en la
ac ualidad de nue o emon a a 100/00, un pun o po encima de la de España, u o del
p og esi o en ejecimien o en especial de las á eas u ales y de las p o incias menos
u banizadas y la co espondien e endencia alcis a en las de unciones.
De odo ello se de i a el decli e o c ecimien o nega i o de la población egional
a pa i de los años ochen a, que es ya gene alizado en los no en a en odas las
p o incias, incluso en las que más han esis ido como Sego ia y Valladolid, debido al
lige o descenso de la na alidad y epun e alcis a de la mo alidad con la consiguien e
En de ini i a, la ac ual si uación demog á ica puede y debe ene epe cusiones
impo an es en el me cado de abajo y, consecuen emen e en el diseño de mecanismos
o cauces de in eg ación de la población inmig an e, máxime si enemos en cuen a que el
pano ama p e isible pa a un u u o p óximo no hace sino acen ua los asgos
es uc u ales ya des acados.
TABLA 2. PRINCIPALES INDICADORES DE ESTRUCTURA DEMOGRÁFICA
AÑO 1996 (Fuen e: INE, Pad ón Municipal de Habi an es)
Tasa de Vejez
Índice de
En ejecimien o Edad Media Edad Mediana
P o incia Ru al U bana P o incia Ru al U bana P o incia Ru al U bana P o incia Ru al U bana P o incia
Á ila 31,70
15,30
23,46
3,07
0,86
1,65
48,24
38,05
43,04
50,53
35,91
41,20
Bu gos 30,13
15,30
19,49
3,52
0,98
1,42
48,11
38,78
41,36
48,73
36,86
39,23
León 29,15
16,48
20,46
2,92
1,11
1,51
47,39
39,47
41,91
48,75
37,09
39,67
Palencia 27,93
16,84
20,83
2,61
1,09
1,48
46,27
39,35
41,65
45,63
37,38
39,27
Salamanca 27,44
17,93
20,64
2,37
1,25
1,48
45,86
40,28
41,72
45,55
37,92
39,16
Sego ia 28,24
16,90
21,75
2,45
1,04
1,54
46,02
39,05
42,03
45,29
36,47
39,25
So ia 34,32
17,93
25,34
4,19
1,07
1,96
50,41
39,70
44,46
53,56
37,27
42,71
Valladolid 23,50
13,52
15,40
1,93
0,96
1,10
43,72
38,39
39,23
41,49
36,34
36,97
Zamo a 31,12
16,41
24,84
3,05
1,01
1,94
48,23
39,08
44,32
50,79
36,86
43,29
C. y León 28,98
15,74
20,20
2,77
1,05
1,47
46,98
39,09
41,64
47,56
36,91
39,35
1.3.- Despoblación u al y concen ación u bana.
Ampli ud y di e sidad, cons i uyen los a ibu os que han dado adicionalmen e
ca ác e a nues a egión. El p ime o, po que la con ie en en la mayo de las CC.AA.
de España y en uno de los mayo es ámbi os adminis a i os subnacionales de la UE; el
segundo, po que su pa icula con igu ación isiog á ica -que jus i ica ambien es
ecológicos di e enciados- ha gene ado, adicionalmen e, unos modelos espaciales de
ocupación y de o ganización cla amen e con as ados.
Esos modelos o ganiza i os di e enciados y la al a de cohesión y a iculación
socioespacial de la que adicionalmen e ha adolecido la egión cas ellano leonesa,
jus i icaba el hecho de que en el análisis geog á ico de la misma se ecu ie a a la
búsqueda de los múl iples ac o es que explicaban una ealidad an dis in a.
Sin emba go, desde hace ya algunos lus os desde las dis in as amas sociales se
hace e e encia a que el es udio de la población y, sob e odo, al alcance de la
despoblación, no es ya una a iable dependien e, sino un ac o es uc u al que
de e mina y explica buena pa e de la ealidad en su conjun o, pa icula men e en una
egión donde la u alidad cons i uye o a de las señas de iden idad más conspicuas.
Es en es e con ex o en el que hay que en ende exp esiones como la que en su
momen o hizo amosa Ga cía Fe nández: la dese ización como hipé bole de la
despoblación, que ejempli ica la en idad de un enómeno que se ex iende po buena
pa e del e i o io y que lo ha lle ado p og esi amen e de la a onía a la in olución.
Es po ello que, a los a ibu os inicialmen e expues os, hay que ag ega , sin
ningún géne o de dudas, el del aciamien o o la despoblación. Cas illa y León, ya no es
sólo una egión amplia y di e sa, sino ambién cada ez más acía: o o componen e
que deja cla as huellas en el paisaje, pues las secuelas del abandono abundan po
doquie .
En es e sen ido, los indicado es al uso si úan a la nues a comunidad au ónoma
no ya en e las que menos c ecen, sino en la que p esen a un dec ecimien o más acusado
a lo la go del siglo, llegando a sus pos ime ías con una a iación de la población
absolu a (en e 1990 y 1998) de B2,4%, la más nega i a, en e a un inc emen o del
2,5% en el conjun o de España. Asimismo, las bajas densidades son dominan es, con
medias de 26 hab/km2 en e a los 79 del conjun o del país, pe o con amplios espacios
(más del 50% de su e i o io) po debajo de los 10, e incluso de los 5 hab/km2. Cuen a,
de igual mane a, con ni eles de en ejecimien o sus ancialmen e po encima de la media
nacional (el 20% es población anciana), el c ecimien o ege a i o a oja un balance
nega i o (-6.754 habi an es anuales en e a un c ecimien o medio nacional de 21.201) y
el saldo mig a o io, aunque ha descendido mucho, sigue siendo de los mayo es del país,
con medias de B3.000 anuales. Todo ello dibuja un cuad o sociodemog á ico no sólo
ad e so, sino ala man e en muchos casos.
An e la p egun a del po qué de es a si uación, la espues a es cla a: la
emig ación. Cas illa y León ha sido adicionalmen e una egión de emig an es. La
con inuidad en el iempo de es a sang ía y la p opo ción que llega a adqui i en
de e minados momen os, jus i ica los asgos es uc u ales que ac ualmen e i e buena
pa e de su e i o io.
Hubo momen os en los que los saldos nega i os e an compensados con los
apo es de una dinámica na u al no ablemen e expansi a. Todo ello acon ecía desde
inales del siglo XIX has a sob epasada la mi ad del siglo XX. E an saldos impo an es
(du an e oda la p ime a mi ad del siglo XX se ue on acumulando has a alcanza unos
alo es de 688 mil pe sonas) pe o no impidie on que, u o de una i alidad supe io a la
media, la población siguie a c eciendo a un i mo acep able y que incluso en esas echas
alcanzase el máximo de población: 2,8 millones de habi an es, cuando a comienzos de
siglo apenas supe aba los 2,3. Pod íamos deci que se consumían los in e eses, pe o no
el capi al humano.
Sin emba go, en las décadas siguien es (desde mediados de los 50 y has a bien
en ados los 70), en el con ex o de las p o undas as o maciones socioeconómicas que
i ió el país, la emig ación adquie e p opo ciones ales que ue on imposibles de
compensa con una dinámica na u al cada ez más es ic i a. Téngase en cuen a que
en e 1950 y 1975 el balance mig a o io es nega i o en casi un millón de pe sonas
(966.000), con alo es máximos du an e la década de los sesen a (-457.000).
Los eajus es económicos p oducidos a escala nacional lle a on asociados una
edis ibución del me cado labo al que explica el que se p odujese al desbandada. En
esos momen os, Cas illa y León p o undiza en su condición de egión pe i é ica en lo
económico, pe o den o del espacio egional ambién había di e encias. Así, las
ans o maciones ag a ias o ien adas en su dimensión p oduc i is a expulsaban mano de
ob a de los municipios u ales; en ellos la emig ación ue uni e sal y gene alizada. Po
el con a io, los núcleos u banos y undamen almen e los más indus ializados
e u ie on población e incluso expe imen a on un ue e c ecimien o.
Pé dida de peso en los municipios u ales y ganancias, más o menos
impo an es, en los p incipales núcleos u banos, esumen las ca ac e ís icas de un
modelo básico que unciona á has a la década de los ochen a. Sin emba go, no debemos
pe de de is a que la debilidad de los escasos cen os de a acción exis en es
p o oca on que la mayo pa e de los que se ma chaban lo hicie an hacia o as egiones
o hacia o os países. Globalmen e hablando, se es aban consumiendo ya no sólo los
in e eses, sino el p opio capi al humano.
La consecuencia de odo ello es ob ia. La población o al comienza a descende
( 2,5 millones de habi an es en 1981; 2,48 millones en 1999) y se mengua su peso
ela i o en el conjun o del país (si en 1900 suponía el 12,38% del o al, en 1998 sólo
ep esen a el 6%). La mayo pa e de las p o incias pie den igualmen e posiciones en el
ango nacional, y las bajas densidades se gene alizan. Pe o, como ha señalado José
O ega Valcá cel, "el hecho signi ica i o no es an o la exis encia de es as bajas
densidades u ales en á eas de economía ag a ia dominan e, sino la a eza y
excepcionalidad de las densidades al as, en elación con la análoga excepcionalidad de
las g andes aglome aciones humanas (...) Los 2,5 millones de habi an es, que equi alen
a la población de una me ópoli u bana media, se encuen an en el e i o io cas ellano y
leonés diseminados po un dispe so sis ema de asen amien os de muy escasa población,
con muy con ados pun os de ue e concen ación humana, y és os en condiciones que
ampoco ep esen an á eas de in ensa ag upación". Lo cual enlaza con o o aspec o
cla e y muy inculado al aciamien o: la dis uncionalidad del modelo de poblamien o
de Cas illa y León.
En e ec o, la emig ación ha canalizado las salidas mayo i a iamen e hacia
des inos ex a egionales desde amplios conjun os de componen e u al. La magni ud
del abandono ha de e minado que se hable con p opiedad de éxodo u al, y es en es e
ámbi o donde las consecuencias son más ácilmen e pe cep ibles. En es e sen ido, se ha
de comen a que la emig ación ha ac uado sob e un sis ema de poblamien o que apenas
se ha modi icado y que des aca po su agmen ación, dominando ab umado amen e la
p esencia de pequeños núcleos.
Es adís icamen e hablando, el INE con abiliza 6.149 en idades singula es de población
(Censo de 1991), ag upadas adminis a i amen e Bdespués de no ables eajus es- en
2.247 municipios. De ellos des aca la p esencia de los de meno es dimensiones, pues el
87% es á po debajo de los 1.000 habi an es, dominando los comp endidos en e 500 y
100. Siguiendo las ca ego ías adminis a i as al uso, pod íamos deci que el 94%
(2.120) de odos ellos es án po debajo de los 2.000 habi an es ( u ales); el 4,6% (105)
se ían semiu banos y poco más del 1% (23) end ían más de 10.000 (u banos).
Po es a azón, lo que llama la a ención es p ecisamen e la acusada u alidad de
Cas illa y León en elación con el conjun o del país. Compa a i amen e hablando, en
es a egión se concen an el 46% de los municipios de menos de 100 habi an es, que
aglu inan una p opo ción simila de población. Si hacemos e e encia al es a o
comp endido en e los 100 y 500 ob end emos alo es semejan es: el 42% de los
núcleos y el 41% de la población. Y odo ello pese a que la endencia de "lo u al"
declina, pues es es a ca ego ía en la que sis emá icamen e se ienen cons a ando las
mayo es pé didas: p ime o po la en idad del éxodo, segundo po las g a es secuelas
que han dejado (los núcleos u ales, que a comienzos de siglo acogían a los 2/3 de los
cas ellanos y leoneses, han expe imen ado al aciamien o que según los úl imos da os
sólo ep esen aban 1/3 del o al).
Mien as, en los segmen os u banos la elación es in e sa. La ca ego ía u bana
se encuen a p esen e en sólo 23 núcleos, que concen an el 54% de la población. La
u banización de la egión es po an o algo an incon es able como su condición ecien e
y escaso alcance. En e ec o, la u banización, no llega a los ni eles medios del país, pe o
además, como ha señalado O ega Valcá cel, se a a de una ama u bana ágil, con
muy pocas en idades u banas, con una población escasa en olumen y en p opo ción del
o al, y que o man una malla muy laxa sob e el e i o io de la comunidad, pues con la
excepción de las capi ales de p o incia, sólo des acan núcleos con cie a en idad en el
caso de Pon e ada, A anda de Due o y Mi anda de Eb o. Asimismo no hay g andes
aglome aciones (Valladolid, con poco más de 300.000 habi an es es la de mayo
amaño), como ampoco exis e una ama u bana ep esen a i a de ciudades pequeñas
(en e 10 y 50 mil habi an es), lo que O ega denomina "semille os de u banización".
En e medias, en el ámbi o semiu bano, enemos 105 municipio, el 4,6% del
o al, que ag upan el 16% de la población. Es os núcleos, aunque más a díamen e,
ambién han expe imen ado el mismo p oceso de pé dida de en idad, lo que ep esen a
una acen uación de los con as es y un se io p oblema en la a iculación de un e i o io
an ex enso.
Pe o la emig ación no sólo ha enido un papel cla e en la con igu ación de un
modelo e i o ial cla amen e desequilib ado, sino que ha dejado secuelas que pasan
ac u a a comienzos del siglo ac ual. En e las más impo an es des aca la
desa iculación p o ocada en la es uc u a po edades de la población, des acando en
es e sen ido el ue e en ejecimien o ya comen ado. Sin emba go, no pocos habían
pues o sus espe anzas en la exis encia de un con ingen e aún impo an e de población
jo en, en e 25 y 45 años que en unción de su compo amien o ep oduc o pod ían
habe impulsado al alza el c ecimien o ege a i o. La ealidad, globalmen e, pa ece
camina po o os de o e os y aún admi iendo un compo amien o inicialmen e más
p olí ico, lo cie o es que la dinámica y adopción de pau as na alis as no di ie en
sus ancialmen e de los p opios de una sociedad ca ac e izada po la baja na alidad, si
bien con el ag a an e de que las coho es é iles es án cada ez más me madas.
En e ec o, la na alidad ha seguido un umbo semejan e al del conjun o del país,
es deci , endencia dec ecien e, pe o más acusada. Sólo en la década de los no en a, las
asas de na alidad han pasado del 8,04 po mil (1990) al 6,95 po mil (1999) (en España
del 10,17 al 9,40). De es e modo, la endencia a la disminución de la na alidad es muy
d ás ica en Cas illa y León a pa i de mediados de los se en a, cons i uyendo una de las
mani es aciones más des acadas de los cambios que se es án ope ando en el as ondo
social de la egión. En ci as absolu as, nues a egión e descende el olumen de
nacimien os desde ci as supe io es a los 40.000 indi iduos a mediados de los 70 a
ci as que ondan los 17.000 en 1999.
Bien es cie o que hoy los mo imien os mig a o ios no alcanzan la p opo ción
de hace décadas (los emig an es, en la úl ima década del siglo oscilan en e los 15.000 y
25.000 anuales; alo es lige amen e supe io es a los que en an, po lo que los saldos
nega i os siguen siendo una cons an e, pe o con alo es medios nega i os de en e
3.000 y 4.000 al año), pe o la mayo pa e del e i o io p esen a cla a e idencia de
in olución, y la i alidad, pa ece esidi en unos escasos cen os: los u banos. Sin
emba go, el modelo de c ecimien o u bano y despoblación u al, igen e desde
mediados del siglo pasado, pa ece cla amen e ago ado, no an o po la despoblación
u al sino po la cla a desacele ación del c ecimien o u bano.
El balance de la población de de echo du an e los años no en a es cla amen e
nega i o: a oja unas pé didas globales de B122.400 habi an es. De los 2.248 municipios
exis en es a p incipios de los 90, 1.997 p esen an pé didas de población; 13 no han
a iado y sólo 238 han expe imen ado cie o c ecimien o. Es os han apo ado un o al de
64.874 habi an es, incapaces de con a es a los -187.274 de los que acumulaban
pé didas.
Con i mando la endencia p e isible, el g ueso de las pé didas las apo an los
municipios de menos de 2.000 habi an es, es deci , los u ales: el 75% del balance
nega i o. Po el con a io, las ganancias es án en el lado de los municipios u banos:
43,8%. Pe o lo cie o es que exis en 10, de los 23, núcleos u banos que pie den
población: es bien signi ica i o que en es e g upo los dos municipios que más pie den
son dos de las ciudades más impo an es: Valladolid y Salamanca, y que, po el
con a io, los que más ganan, sean dos núcleos de su pe iu bano: Laguna de Due o y
San a Ma a de To mes (po de ás de San And és de Rabanedo).
Una endencia que se co obo a en los conside ados semiu banos: donde 37
ganan población y 68 la pie den. Los p ime os inculados a la dinámica de las
aglome aciones y a su pujanza económica, lo con a io a lo acon ecido en los segundos,
donde el caso de las cuencas mine as es espec acula . Algo que ambién se pe cibe en
las ca ego ías u ales, si bien diluido en un con ex o de pé didas gene alizadas.
Todo ello esume las endencias de un pob e balance, donde se conjuga, po un
lado, un c ecimien o ege a i o muy concen ado y exiguo y, po o o, los eajus es
asociados a los mo imien os mig a o ios.
Du an e la úl ima década se ha p oducido un balance ege a i o nega i o que
alcanza un alo de B61.889. Los saldos nega i os son gene alizados, pues un o al de
2.096 municipios ienen un balance de es e signo, a ojando pé didas de B76.376
habi an es. La mayo concen ación de és as es á en los municipios más pequeños, en el
ámbi o u al, pa icula men e en los es a os de menos de 1.000 habi an es, pues en él
más del 90% de los municipios son nega i os. En conjun o, en los u ales se concen an
el 80% de las pé didas, con i mando una endencia eg esi a ca ac e izada po la baja
na alidad y la al a mo alidad.
Po el con a io, los saldos posi i os es án muy concen ados, pues sólo a ec an
a 131 municipios, que apo an un balance que no llega a las 15.000 pe sonas.
Concen ación oda ía más e iden e si conside amos que la mayo pa e de es a
can idad es á concen ada en 9 núcleos u banos. Con odo, algunos núcleos, como León,
Salamanca, Palencia, Zamo a, ya e idencian eg esión na u al. La dinámica posi i a de
los semiu banos es á con as ada, y son más los que pie den que los que ganan, mien as
en el ámbi o u al, los balances posi i os es án en unción de una i alidad inducida po
nue os esiden es.
An e la exigüidad del balance na u al, la única posibilidad de ecupe ación de la
población es iba en la na u aleza posi i a de los saldos mig a o ios. Es o no es á
ocu iendo en é minos gene ales, y du an e oda la década han p edominado las salidas,
a ojando un balance nega i o que onda las 40.000 pe sonas.
De odas o mas, es signi ica i o cons a a la en idad de los desplazamien os
in a egionales (que en la década de los no en a oscilan en e los 25.000 y 40.000
anuales) y, sob e odo, el hecho de que desde 1981 las 2/3 de esos desplazamien os sean
in ap o inciales y es én cla amen e empa en ados con los eajus es expe imen ados en
las g andes capi ales.
Son, como es lógico, muy nume osos los núcleos que pie den población po
emig ación: 1.655 del o al a ojan un balance nega i o. En es e sen ido llama la
a ención la cla a equipa ación en e el mundo u al y el u bano. Los u ales ienen un
saldo nega i o de 45.472, pe o los u banos (y son 15) a ojan alo es nega i os de
35.236. La p ime a cues ión es á asociada al len o go eo que sigue de i ándose del
mundo u al, y la segunda iene que e con la c isis de cie os sec o es (Villa ino, en
elación con la mine ía es bien exp esi o) y, sob e odo, con el nue o pa ón esidencial
asociado a la dinámica u bana (Valladolid, León, Salamanca, Bu gos y Sego ia son los
p incipales cen os de emig ación). De hecho, es a es la cla e pa a en ende el g ueso de
es os mo imien os que canalizan a esiden es u banos hacia las pe i e ias u ales,
p i ilegiando sin duda a algunos núcleos (que son los que más c ecen), pe o a ec ando a
un núme o oda ía mayo .
Si a es o le ag egamos la uel a al campo de an iguos emig an es u banos; la
alo ación de la ida u al po pa e nue os esiden es (sob e odo en de e minadas
á eas bajo la in luencia de las g andes aglome aciones de As u ias, Bilbao y sob e odo
Mad id), y la a acción labo al en algunas á eas, en ende emos que el balance posi i o
se ex ienda po más de 552 municipios, buena pa e sin duda u ales, pe o odo hay que
deci lo, con saldos exiguos. Tampoco es á de más, en es e sen ido, alo a o a cues ión
de signi icación: la población lo an e, de in de semana o es acional, y, po úl imo, la
inmig ación ex anje a, que si bien iene escasa en idad, cons i uye un enómeno en
p og esión.
1. 4. La mig ación ex e io
En la demog a ía egional, la emig ación ha sido un ac o dominan e en cuan o
que ha enido una ue e incidencia en la úl ima e apa de la ansición demog á ica de
Cas illa y León a a és de la caída de las asas de na alidad y en la misma es uc u a
demog á ica, pues se puede ad e i que una mig ación ne a nega i a (con saldos
anuales en pasadas décadas de más del 2 po cien o que acia on buena pa e de la
egión de posibles mad es) ha conducido años después a la baja na alidad y al
en ejecimien o. En e ec o, los es p ime os cua os del siglo XX es u ie on
ca ac e izados po mo imien os mig a o ios que a ec a on a impo an es con ingen es
de población, calculados en una ci a conside able de 457.000 salidas de pe sonas con
des ino a Amé ica (A gen ina en especial) has a 1960 y desde 1960 a 1975 a Eu opa
(Suiza, Alemania y F ancia) y cuyos e ec os con ibuyen a explica en buena medida la
ac ual si uación sociodemog á ica de la egión y su es uc u a poblacional en pa icula .
Sin emba go, hacia 1975 asis imos a un no able cambio en la dinámica
mig a o ia, condicionada aho a po la paula ina disminución del po encial mig a o io
(ya quedan pocos e ec i os en las á eas u ales pa a emig a , si bien el saldo de las
mig aciones in e io es con inua siendo nega i o), has a llega a desapa ece
p ác icamen e la emig ación ex e io , que había sido o icialmen e unos 136.000 en e
1961 y 1975 con des ino a Eu opa y en su mayo ía p oceden e de las es p o incias
occiden ales (Salamanca, León y Zamo a, en es e o den) que en es e sen ido han es ado
más ce canas a los asgos de una ue e emig ación adicional de las egiones ecinas
gallega y as u iana. Se impone po en onces la ealidad de la coyun u a eu opea, po un
lado –pe iodo de ecesión del empleo que a a iesan los países de des ino- y de los
complejos cambios socioeconómicos habidos en España, po o o –con i encia de una
impo an e bolsa de abajado es desempleados y de una ac i ud poco a o able a los
desplazamien os al ex e io .
El aumen o del núme o de esiden es ex anje os siguió a lo la go del úl imo
cua o del siglo XX unas endencias semejan es a las del conjun o nacional, pe o
pa iendo de ni eles ela i os cla amen e in e io es. Has a la p ime a mi ad de los años
ochen a las ci as absolu as mues an cambios mínimos, siendo a pa i de 1986 cuando
el c ecimien o se acele a, in ensi icándose en la segunda mi ad de los no en a. Sin
emba go, es solamen e du an e la úl ima década analizada, de 1991 a 2000, cuando los
inc emen os po cen uales en España y la egión se igualan, llegando incluso la segunda
a supe a el p omedio. En e 1991 y 1995 el aumen o del núme o de ex anje os
esiden es ue del 39% en ambos espacios, llegando en el pe íodo 1996-2000 al 74% a
escala nacional y al 84% en Cas illa y León, como consecuencia del p oceso de
egulación del 2000.
Pe o no hay que con undi es os da os ela i os con la ealidad mos ada po las
ci as absolu as, las cuales e lejan la mínima cuan ía del enómeno inmig a o io. A
inales de los años se en a esidían en Cas illa y León unos cua o mil ex anje os y ya
comenzada la década de los no en a, apenas se sob epasaban los diez mil, es deci , un
0,4% de la población o al, cuando en España e an el 1%. Es e po cen aje solamen e se
log ó alcanza en la egión en el año 2000 y pa a en onces en conjun o de la población
nacional el peso ela i o de los esiden es ex anje os e a ya supe io al 2%.
El c ecimien o expe imen ado en el año 2000 es consecuencia además de un
p oceso ex ao dina io de egula ización de ex anje os, que concluyó con 137.454
solici udes admi idas de las 246.089 p esen adas en oda España. A ellas deben suma se
las de i adas del nue o p oceso anunciado en Junio de 2001, as las p o es as y
encie os de inmig an es pos e io es a la en ada en igo de la modi icada Ley de
Ex anje ía el 23 de Ene o de 2001. Pueden acoge se a él los ex anje os que,
ac edi ando habe se asen ado en el país an es de esa echa, engan una si uación de
“a aigo”, bien po es a inco po ados al me cado labo al o posee una o e a de abajo,
bien po ene ínculos amilia es, o bien po habe esidido egula men e con
an e io idad. La no ma i a se aplicó p ime o a los ecua o ianos, median e el cu ioso
sis ema del e o no “ olun a io” a su país pa a eg esa con la documen ación en egla,
pe o se ex endió pos e io men e a colombianos y a o os g upos, median e acue dos de
egula ización con las delegaciones del Gobie no en Ca aluña, Mu cia y Valencia. En e
unos y o os, sumados a la e isión de expedien es echazados con an e io idad, unas
ochen a mil pe sonas más consiguie on el pe miso de esidencia en e inales del 2000 y
junio de 2001. La dis ibución espacial de los inmig an es no ha su ido sin emba go
g andes modi icaciones po los úl imos apo es, concen ándose en Mad id y Ba celona
(36% del o al), el li o al medi e áneo y las islas (un 14%). En Andalucía eside o o
14%, la mayo ía en las zonas cos e as de Alme ía y Málaga, mien as que en el Le an e
se encuen an sob e odo en Alican e, Ge ona, Valencia, Ta agona y Mu cia.
Pe o no sólo no ha habido modi icaciones en las p e e encias de des ino,
sino que se han inc emen ado las di e encias espaciales en e los cen os de mayo
acogida y el es o. De las solici udes concedidas en el p oceso ex ao dina io de
egula ización del año 2000, el 30% co esponden a la capi al del Es ado, un 10% a
Ba celona y un 7% a Mu cia y Alme ía, mien as las nue e p o incias de Cas illa y
León ag upan an sólo el 1,5% (2.123). Que Cas illa y León no supone un des ino
deseado po los inmig an es queda bas an e cla o si nos ijamos no en las solici udes
concedidas, sino en el o al de las p esen adas. De las 229.570 esuel as, ya sea po
concesión, denegación o a chi adas, apenas el 1,2% co esponden a es a comunidad
au ónoma. León es la p o incia donde se acumula el mayo núme o, un 27% del o al,
mien as en Zamo a, So ia y Palencia las ci as son ín imas, colocándose en las úl imas
posiciones de oda la nación y p ecedidas po Te uel, Á ila y Valladolid. Las p o incias
p e e idas siguen siendo Mad id y Ba celona, sumando en e ambas algo más de cien
mil solici udes.
La no edad es, pues, que la emig ación adicional pasa á a se sus i uida en los
úl imos ein icinco años po un cie o mo imien o de e o no de an e io es emig an es
ya jubilados –con un s ock de más de cien mil esiden es en Amé ica y sob e odo en
Eu opa que pueden eg esa en pa e según su p oyec o de ida- y paula inamen e
ambién de inmig an es ex anje os, en el caso de Cas illa y León p ime amen e hacia
las cuencas mine as y más ecien emen e hacia las ciudades, p oduciéndose en es e
pe iodo un no able inc emen o de esiden es ex anje os según la uen e de la Di ección
Gene al de Policía: en 1975 e an 4.803 y en 1999 son ya 22.908. Pe o as el úl imo
p oceso de egula ización y el inc emen o de las llegadas, la es adís ica a 30 de
sep iemb e de 2001, según la Delegación del Gobie no en Cas illa y León, e leja un
núme o de 34.547 ex anje os, con sie e nacionalidades que supe an la ci a de mil
esiden es (po ugueses, ma oquíes, búlga os, colombianos, dominicanos, ecua o ianos
y anceses) e ins alados p edominan emen e en la p o incia de León (el 25,11 %), lo
que hace un o al de 8.677 ex anje os, con es localizaciones p incipales en El Bie zo,
Tales cambios a ec a án se iamen e a la es uc u a po edad de la población labo al,
an o en ci as absolu as como ela i as. La elación de dependencia o cocien e en e inac i os
(meno es de 16 años y mayo es de 65) y ac i os (población de 16 a 65 años) apenas a ia á
has a el 2016 (un 0,56), aunque a pa i de en onces el aumen o se á ápido (0,62 en 2024). Su
peso ela i o sob e el o al de habi an es llega á incluso a ascende lige amen e a mediados de
la década del 2001, con un 65%, medio pun o más que aho a. Pe o en ci as absolu as la
educción del núme o de pe sonas en edad ac i a es ya un hecho con i mado, con ando la
egión con 1,6 millones en 2001, 1,5 en 2014 y 1,3 en 2025. El mayo p oblema eside sin
emba go en el en ejecimien o de esa población ac i a, muy p onunciado en los p óximos
años. Pa a analiza lo se han
es ablecido es conjun os, in eg ados
po los más jó enes, de 16 a 24 años
de edad, cuya pa icipación en el
me cado labo al es muy limi ada, al
p oduci se la en ada al mismo en
edades supe io es, el de 25 a 44 años y
po úl imo, el de 45 a 64, g upo con
mayo es di icul ades pa a adap a se a
los cons an es cambios inhe en es a
las nue as o mas de p oducción.
Los abajado es con edades
in e medias dominan en es os
momen os el pano ama labo al,
cons i uyendo el g upo de ac i os
po enciales más nume oso, unos
750.000 en el 2001. Quienes han de
eemplaza los, los más jó enes, apenas llegan a 290.000, siendo casi el doble la ci a de
aquéllos con edades supe io es a los 45 años (560.000). En o no al año 2012 el g upo de
mayo edad iguala á en cuan ía al de 25 a 44 años, pasando a se el dominan e en los años
pos e io es. En un plazo de iempo ela i amen e educido, quince años, la escasez de mano
de ob a jo en se á po an o un p oblema impo an e. Si en la ac ualidad po cada diez
pe sonas en edad in e media hay cua o jó enes abajando o en ase de o mación y sie e
mayo es de 45 años, es as p opo ciones se án en el 2024 de es y quince, espec i amen e.
Más de la mi ad de los ac i os po enciales supe a án los 45 años en el 2021, con oda la
p oblemá ica que ello en aña en ma e ia de econ e sión labo al, o mación con inua,
p oduc i idad, e c.
Nos encon amos po an o con unos p oblemas demog á icos muy se ios que a ec an
al conjun o de la población cas ellana y leonesa, a sus es uc u as po edad, su capacidad
ep oduc i a, la composición de su ue za labo al y en de ini i a, su u u o económico a
medio y la go plazo. An e al pano ama, es p eciso oma en conside ación un amplio elenco
de medidas enden es a palia en lo posible los p oblemas de i ados del escena io desc i o en
es as p oyecciones. Y de en e odas ellas, el ema conc e o de la inmig ación de ex anje os
es una de las que se han de conside a con de enimien o. ¿Puede la inmig ación soluciona , al
menos pa cialmen e, alguno de los p oblemas desc i os?. La p egun a ha sido con es ada
a i ma i amen e po las Naciones Unidas en sus es udios e e idos al conjun o de la Unión
Eu opea, aunque en el caso de España exis en dudas al espec o. El análisis de allado de las
ca ac e ís icas de los lujos inmig a o ios en Cas illa y León nos pe mi i á en e e cómo la
llegada de nue os inmig an es pod ía palia las endencias nega i as desc i as has a aho a.
CASTILLA Y LEÓN, 2021
100.000 50.000 050.000 100.000
0-4
5-9
10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55-59
60-64
65-69
70-74
75-79
80-84
85-89
90-94
95-99
100 y +
Homb es Muje es
CAPÍTULO II
La c ecien e inmig ación ex anje a en España y Cas illa y León
2.1. El enómeno inmig a o io en Cas illa y León en el con ex o español
El úl imo pe iodo de g andes mo imien os mig a o ios que ha conocido España u o
luga en los años cincuen a y sesen a del pasado siglo XX, en el que salen de nues o país con
des ino a algunos países eu opeos (F ancia, Alemania, Suiza, G an B e aña, Países Bajos)
ap oximadamen e dos millones de emig an es.
Desde mediados de los años se en a el lujo emig a o io se alen iza has a el pun o de
que en e 1975 y 1990 se egis a el e o no de unos 500.000 emig an es, en lo que puede
in e p e a se como un cambio en la endencia emig a o ia que había enido p edominando.
Sin emba go, si enemos en cuen a que se calcula que en 1999 había 1.571.941 españoles
esiden es ue a de nues o país y 801.329 esiden es ex anje os, po el balance se puede
conside a que España con inúa siendo un país de emig ación.
De cualquie modo, desde mediados de los años ochen a, España pasó a con igu a se
más como país ecep o de inmig an es que emiso de emig an es. En e las azones que
explican el cambio es án aquellas que p o ocan la caída en las salidas de emig an es y las que
jus i ican la en ada de inmig an es. En e las p ime as, podemos señala el in del ciclo
expansi o que a escala eu opea había seguido a la segunda gue a mundial y pos e io
econs ucción; Eu opa había en ado en c isis a comienzos de los años se en a y ello hizo
descende la capacidad de demanda de mano de ob a inmig an e, en buena pa e española, que
comienza el e o no. Las azones del segundo ipo es án en elación con la ecupe ación
económica de nues o país en la segunda mi ad de los años ochen a, así como la en ada en la
Unión Eu opea y la pos e io adhesión a los acue dos de Schengen, ela i os a la lib e
ci culación de pe sonas; odo es o, además, en el con ex o de un modelo en el que la
mo ilidad de los ac o es p oduc i os, incluido el abajo, es cada ez mayo y uno de los
elemen os básicos del nue o o den in e nacional, en lo que ha dado en llama se globalización:
la mo ilidad, los lujos, (conc e amen e los mig a o ios) a ec an p ác icamen e a odos los
países.
La consecuencia de lo an e io es, como señalamos, el e o no de medio millón de
emig an es y la en ada en nues o país de un núme o c ecien e de inmig an es de muy
di e sas p ocedencias y de odos los con inen es, aunque el p edominio co esponde a los
p oceden es de la Unión Eu opea.
Po lo demás, en el ámbi o de Eu opa Occiden al, la inmig ación es un enómeno que
a ec a con dis in a in ensidad a los países: nos encon amos con unos 19 millones de
ex anje os, de los que más de sie e esiden en Alemania, aunque el mayo peso ela i o
co esponde a Luxembu go, donde los inmig an es son el 33% de la población o al. En es e
sen ido, España se encuen a en e los países eu opeos con meno p opo ción de inmig an es,
que se si úa en el 2,7% de la población o al.
En es e con ex o, la inmig ación ex anje a asen ada en Cas illa y León supone un
p omedio del 2,80% de los ex anje os en España pa a el pe iodo que a de 1975 a 31 de
ma zo de 2001, siendo en es a úl ima echa el 2,95%; el alo máximo se alcanzó en 1992, en
el que la p opo ción llegó al 3,22%.
Cas illa y León ha enido una la ga ayec o ia de dinámica emig a o ia, que se aduce
en un saldo nega i o de al ededo de 1,8 millones de pe sonas (calculado median e el mé odo
de balance poblacional) en e 1900 y la ac ualidad. T as el pa én esis de los años ein a y
cua en a, el mayo olumen de salidas po emig ación llega en las décadas de 1960 y 1970,
con más de 800.000 pe sonas, lo que supone una pé dida ap oximada del 30% de la población
egional en esos ein e años y un alo es imado de la asa de mig ación de –12,40/00 pa a
1961-1970.
Nues a comunidad no es ajena a la e olución gene al del con ex o eu opeo y español
que hemos eseñado, de mane a que la asa mig a o ia nega i a cae en la década de 1970 (-
7,20/00). Desde mediados los años se en a se dejan sen i en la egión los e ec os de la d ás ica
disminución de emig ación ex e io hacia Eu opa, así como la alen ización del éxodo u al;
igualmen e, un cie o e o no de emig an es y la llegada de inmig ación ex anje a hace que el
balance, aunque nega i o, sea más a o able que en los pe iodos an e io es.
La educción de la emig ación en Cas illa y León se mani ies a, sob e odo, desde
comienzos de los años ochen a, sin que ello suponga que desapa ezca la endencia, pues o que
en e 1981 y 1990 la egión llegó a ene un saldo nega i o ce cano a 37.000 pe sonas, según
la es adís ica de mig aciones del INE.
La úl ima década del siglo XX nos o ece ambién un balance nega i o que, po
ejemplo, pa a la mig ación in e io en e 1990 y 1999 alcanza a 42.000 pe sonas. Es un
balance nega i o no compensado con la c ecien e en ada de población inmig an e ex anje a
(incluyendo los e o nos).
El p ime cambio signi ica i o en la en ada de inmig an es ex anje os en Cas illa y
León iene luga en 1986, año en el que se egis an casi 8.500 ex anje os, con un aumen o de
más de 2.000 con espec o al año an e io , lo que supone un aumen o de casi un e cio en el
núme o de inmig an es. Los años 1992 y 1993 ma can o o pun o de in lexión, pues o que en
es os años en an casi 5.000 ex anje os, que ele an la p opo ción de los mismos en el
conjun o de la población egional 0,60%; es un alo bajo pe o que duplica la que enía en
1986. Po lo demás, el peso de la población ex anje a esiden e con espec o al conjun o
español, alcanza en es as echas los alo es más al os: 3,22% en 1992 y 3,17% en 1993.
Finalmen e, en e 1997 y 2001 (a 30 de sep iemb e) se duplica el núme o de
ex anje os esiden es en nues a Comunidad, con la en ada en la misma de algo más de
20.000 pe sonas; ello ele a la p opo ción de inmig an es ex anje os al 1,4% de la población
o al egional. Es el alo más al o alcanzado y en ello in luyen el i mo c ecien e de en ada
de inmig an es y el descenso de la población cas ellana y leonesa.
2.2. E olución en la en ada de inmig an es ex anje os esiden es desde 1975
Como hemos is o en el apa ado an e io , la inmig ación en la comunidad de Cas illa
y León pod ía cali ica se como débil, an o en su elación con las magni udes del o al
nacional, como, sob e odo has a 1995, en compa ación con los da os que o ecen o os
Es ados eu opeos de nues o en o no. Sin emba go, las ci as globales aumen an
p og esi amen e en los úl imos cinco años de o ma llama i a, pe o la p opo ción de
ex anje os esiden es no supe aba en el año 2000 el 1,1% de la población o al, una
p opo ción ela i a que debe además ma iza se po la con inua pé dida de e ec i os de la
egión.
Po o o lado, cuando se con abiliza el núme o de habi an es de nacionalidad
ex anje a en los censos de población, se aúnan los da os de aquellos que p oceden de un ipo
de emig ación económica o sociopolí ica, con los abajado es y descendien es de es os
abajado es locales que emig a on en su día a países eu opeos como Suiza, Alemania o
F ancia y as su pe manencia y adopción en es os luga es eg esan a España. Así po
ejemplo, el 28,4% de los ex anje os de o igen suizo que egis aba la e isión del Pad ón a 31
de diciemb e de 2000 en Cas illa y León enían menos de 20 años y el 13,2% de los anceses
más de 65.
Pa a ma iza si cabe un poco más las ca ac e ís icas del hecho que nos disponemos a
analiza , se debe ene en cuen a que los p ocesos de egula ización lle ados a cabo po el
gobie no español en los úl imos años han p oducido un aumen o ap eciable del egis o de
ex anje os esiden es en nues o país, si bien pa a el caso de Cas illa y León es e aumen o no
ha sido an signi ica i o. En la egula ización e ec uada en el año 2000, las 2.758 solici udes
esuel as en la comunidad suponían únicamen e el 1,2% del o al nacional y más
conc e amen e cinco p o incias; Zamo a, So ia, Palencia, Á ila y Valladolid se si uaban en e
las seis con menos expedien es ami ados de España, con Te uel in e calada en el cua o
pues o empezando desde el inal, y León, la p o incia con un mayo núme o de solici udes,
ocupando el pues o 36.
La es adís ica que hace e e encia al núme o de ex anje os esiden es en España
con abiliza el núme o de és os que a una de e minada echa esiden legalmen e en nues o
país, al es a en posesión de un pe miso de esidencia en igo . La clasi icación de los
ex anje os esiden es en España se elabo a a pa i de los da os p opo cionados po el
Regis o de Ex anje os Residen es de la Di ección Gene al de la Policía del Minis e io del
In e io . Se a a de da os ipo s ock e e idos al úl imo día del mes o año co espondien e. En
ellos se incluyen además de los ex anje os some idos al égimen gene al las pe sonas que han
ob enido el asilo polí ico, los e ugiados polí icos y los apá idas. No es án comp endidos en
cambio los es udian es, el pe sonal diplomá ico, los ep esen an es de o ganizaciones
in e nacionales y el pe sonal mili a de la OTAN (A. Izquie do Esc ibano, 1992; p.29).
En 1975, el núme o de esiden es ex anje os en Cas illa y León se si uaba según el
Anua io de Mig aciones en 4.803 pe sonas, ein icinco años después es e g upo alcanzaba los
27.613 e ec i os, una e olución que signi icaba p ác icamen e mul iplica po seis el
con ingen e inicial. En el conjun o del Es ado, los ex anje os esiden es en la p ime a echa
e an 165.289 y 938.783 en la segunda, ambién seis eces más, siguiendo po an o una
e olución simila .
Es a semejanza se ap ecia con cla idad en el g á ico compa a i o, que e leja no sólo
la misma dinámica gene al sino incluso una e olución in e anual p ác icamen e en pa alelo. A
g andes asgos el núme o de esiden es ex anje os se man iene es able en el pe íodo 1975-
1980 en el caso español mien as en Cas illa y León mues a una lige a cu a descenden e,
pa a inc emen a se en los dos ámbi os le emen e en el quinquenio pos e io . La p ime a
egula ización de inmig an es lle ada a cabo en 1986 supone un pun o de in lexión al alza que
man iene su i mo de c ecimien o has a 1990, de o ma más p onunciada en el o al nacional.
En e 1991 y 1995, con cua o p ocesos de egula ización in e medios, la dinámica es
i egula en ambos casos, pa a acele a el i mo de inc emen o cla amen e en los úl imos años,
pues de hecho el núme o de esiden es ex anje os egis a un mayo c ecimien o en el
pe íodo 1996-2000 que el acumulado en los ein e años an e io es, an o en Cas illa y León
como en el o al de España.
0
100.000
200.000
300.000
400.000
500.000
600.000
700.000
800.000
900.000
1.000.000
1.100.000
1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001
(1)
Residen es en España
0
5.000
10.000
15.000
20.000
25.000
30.000
35.000
Residen es en Cas illa y León
España
Cas illa y León (1) Los da os de 2001 co esponde al 31 de Ma zo.
Residen es ex anje os en España y Cas illa y León.
(Fuen e: Anua io de Mig aciones y Delegación del Gobie no en Cas illa y León)
La e olución en la en ada de inmig an es ex anje os en Cas illa y León queda pa en e
en la igu a siguien e, donde a p ime a is a se ap ecia la dinámica i egula seguida po la
inmig ación has a 1997. En e 1976 y 1978 el saldo espec o al núme o de esiden es es
nega i o, conc e amen e en 1977 el con ingen e ex anje o con pe miso de esidencia
desciende en 621 e ec i os, casi el 13% de los egis ados el año an e io . De 1979 a 1981 el
balance cambia de signo, alcanzando el úl imo año ci ado un inc emen o de 884 inmig an es
espec o al egis ado en 1980, lo que supone un alo ela i o del 17%. A comienzos de los
años 1980 la c isis mundial se deja sen i en nues o país y es e hecho coyun u al epe cu e en
un cla o descenso de la endencia, que se man iene en alo es posi i os pe o muy educidos,
en o no al 1% de inc emen o medio anual. El año de 1986 es a ípico po su ue e inc emen o
en el olumen de población egis ada, den o de la e olución man enida en e 1975 y 1991.
En es e hecho in luye la egula ización ealizada po el gobie no, como ya se ha expues o,
pe o igualmen e se debe elaciona con la nue a imagen que España p oyec a al ex e io as
su inco po ación a la Comunidad Eu opea. Un hecho que sin duda ac uó como ac o
ele an e en la mo i ación de nume osos inmig an es pa a explica es e c ecimien o gene al,
que en la egión se ci ó en un aumen o del censo de ex anje os esiden es de 2.080 pe sonas,
32,5% en é minos ela i os. En 1987 las expec a i as se educen d ás icamen e y el núme o
de pe misos cae, con un saldo nega i o de 318. De 1988 a 1991 la dinámica uel e a se
le emen e posi i a, supe ando el balance en 1990 los 1.000 e ec i os. En 1992 y 1993 la
si uación coyun u al uel e a se a o able y especialmen e en lo que se e ie e a la imagen
p oyec ada po el país con los acon ecimien os in e nacionales que se suceden, de al o ma
que el inc emen o supe a en núme o du an e los dos años al egis ado en 1986, p ác icamen e
duplicando el con ingen e de ex anje os. La esaca llega nue amen e en 1994, con una
in lexión nega i a de 1.482 pe sonas. El bienio siguien e eanuda la endencia más epe ida
has a ese momen o, con un le e c ecimien o del saldo que no llega a los 1.000 nue os
inmig an es. Po úl imo, la e olución gene al se modi ica en el úl imo pe íodo analizado,
cuando el c ecimien o de los años 1997, 1998 y 1999 no sólo se man iene en 2000 sino que
pa ece expe imen a un sal o cuan i a i o al alza que pe sis e en el iempo según pa ecen
con i ma los p ime os da os del año 2001.
-2.000
-1.000
0
1.000
2.000
3.000
4.000
5.000
6.000
1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000
Residen es ex anje os Polinómica (Residen es ex anje os)
E olución in e anual del núme o de esiden es ex anje os en Cas illa y León
1975-2000
(Fuen e: Anua io de Mig aciones 2000)
A mane a de comen a io gene al podemos elaciona la e olución de las en adas de
inmig an es ex anje os en Cas illa y León, y po ex ensión en el e i o io nacional, con la
dinámica luc uan e de su desa ollo económico y más conc e amen e con la imagen
p oyec ada al ex e io en de e minados momen os. Una imagen que se e ue za
pode osamen e en los úl imos años del siglo XX.
Si analizamos la misma e olución po p o incias encon a emos algunas
pa icula idades que me ecen se des acadas. En Á ila, la población ex anje a con pe miso de
esidencia en 1975 se ci cunsc ibía a 46 pe sonas, mien as a 31 de ma zo de 2001 alcanzaba
las 1.441 pe sonas. En es a p o incia la dinámica se ca ac e iza po un cla o es ancamien o
has a 1984, un lige o c ecimien o en el pe íodo 1985-1998 y un ue e inc emen o ela i o en
1999 y 2000. La capacidad de a ae población de es a p o incia se man iene p ác icamen e en
suspenso has a 1999, cuando el núme o de ex anje os esiden es se si úa en el 0,8%.
Bu gos pa e de una si uación simila de es ancamien o has a 1979 y de un le e
inc emen o pos e io has a 1990. Desde esa echa el i mo posi i o se inc emen a has a los
da os de 2001.
La p o incia de León es la única de la comunidad que cuen a con un con ingen e de
población ex anje a esiden e conside able, pues ya en 1975 el núme o de pe misos de
esidencia se ci aba en 2.647. Aquí la e olución es singula men e nega i a en e 1975 y
1978. A pa i de esa echa se suceden dos in lexiones en dien es de sie a cuyos momen os de
mayo índice se si úan en 1981 y 1987. Desde 1989 el c ecimien o es con inuo y a un i mo
semejan e has a el año 2001.
Palencia mues a una dinámica simila a la egis ada en Á ila, sólo que en es e caso
los cambios de endencia se ealizan en 1987 y 1998.
Salamanca expe imen a un c ecimien o débil desde 1975 has a 1987 cuando se
p oduce un descenso signi ica i o en el núme o de pe misos de esidencia, que se man iene en
los dos años siguien es. Desde 1990 c ece la población ex anje a esiden e a un i mo len o
sólo modi icado en el año 2000.
Sego ia e a la p o incia española que en 1975 con abilizaba el meno núme o de
esiden es ex anje os, 34, si uándose en alo es semejan es has a 1991. El inc emen o más
exp esi o se p oduce a pa i de 1997, llegando a 31 de ma zo de 2001 a con abiliza 3.451
pe sonas, la cua a p o incia de Cas illa y León en el núme o de ex anje os esiden es en esa
echa, as mul iplica po 100 sus e ec i os en el pe íodo 1975-2001.
So ia compa e las ci as i iso ias de Sego ia has a 1997, momen o en el que
expe imen a un le e c ecimien o.
Valladolid comienza el pe íodo aco ado en es e análisis con unas es adís icas
des a o ables, no ecupe ando has a 1983 el núme o de ex anje os esiden es de 1975. De
1987 a 1990 se p oduce un c ecimien o impo an e que ans o ma su signo en e 1991 y
1996. Finalmen e el núme o de ex anje os esiden es se duplica en los úl imos años.
Po úl imo Zamo a se man iene du an e odo el pe iodo analizado con un c ecimien o
le e, sin des aca se excesi amen e ni al alza ni a la baja.
Del análisis de es os esul ados p o inciales podemos des aca la impo ancia ecien e
de la población ex anje a en las p o incias más p óximas a Mad id y en especial en la de
Sego ia, la e olución i egula de León, el paula ino desa ollo de la inmig ación en So ia y el
man enimien o de las endencias posi i as en Bu gos.
En esumen, en el análisis de la en ada de inmig an es ex anje os desde 1975 des aca
la simili ud de la e olución global en e Cas illa y León y España, eniendo en cuen a la escala
in e io que le con ie e el po cen aje de la población ex anje a esiden e sob e el o al
poblacional. Des aca asimismo la i egula idad en la dinámica in e anual, ma cando unos
ciclos que pa ecen asocia se a la imagen que el país p oyec a al ex e io en el es o del
mundo. Po p o incias sob esale la e olución de León, as el cie e de nume osas
explo aciones mine as a inales de los años 1970, y el desa ollo posi i o de la inmig ación en
Sego ia, en e al es ancamien o de o os luga es, como Zamo a o Palencia.
2.3.Cuan i icación po comunidades de o igen de los inmig an es
En el año 2000 la mayo p opo ción de esiden es ex anje os po con inen es en
Cas illa y León con inuaba, al igual que ein e años a ás, lide ada po los de o igen eu opeo,
g acias al apo e de la inmig ación po uguesa.
Pese a es a con inuidad en la p eponde ancia del Viejo Con inen e, la composición po
comunidades de o igen ha a iado os ensiblemen e en los úl imos años, inc emen ándose el
núme o de inmig an es p oceden es de Á ica, especialmen e ma oquíes. De hecho, el
con ingen e luso ag upaba a 31 de diciemb e de 2000 a casi el 24% del o al de esiden es
ex anje os y el de o igen ma oquí al 10,5%. En 1981 el Censo egis aba a una población
ex anje a de o igen po ugués de 3.034 e ec i os, lo que suponía el 48% del o al. En esa
echa el segundo g upo en p opo ción e a el ancés con el 12% y el e ce g upo lo
cons i uían los inmig an es a gen inos con el 4,9%.
1981 2000
Eu opa 69,60% 57,91%
Amé ica 21,79% 21,16%
Á ica 4,03% 15,63%
Asia 4,27% 5,16%
Oceanía 0,28% 0,11%
Tabla 4. P ocedencia de los ex anje os esiden es en Cas illa y León po con inen es.
(Fuen e: Censo de 1981 y Delegación del Gobie no en Cas illa y León)
En la abla se ap ecia más cla amen e la impo ancia del g upo de o igen eu opeo y el
inc emen o po cen ual de los inmig an es de o igen a icano. Los g upos p oceden es de
Oceanía apenas han a iado en su composición y peso ela i o. En los ex anje os de o igen
asiá ico se acusa un aumen o del con ingen e de inmig an es de o igen chino que se unen a los
p oceden es de Pakis án, quienes con o man una singula colonia en la p o incia de León
asociados de o ma adicional a la ac i idad mine a. Los inmig an es de o igen ame icano
ambién a ían en su composición a lo la go de es os años, inc emen ándose el núme o de
colombianos, dominicanos y ecua o ianos a cos a de a gen inos y enezolanos. Po lo que
espec a a aquellos de o igen a icano aumen a conside ablemen e el con ingen e p oceden e
de Ma uecos, de 79 a 3.190, que se une a la colonia cabo e diana, adicional en las cuencas
mine as leonesas al igual que la pakis aní. Po úl imo, en los ex anje os de o igen eu opeo se
educe la comunidad ancesa, alemana e inglesa, aumen ando en con aposición los
inmig an es de o igen búlga o y polaco.
Se puede deci que la e olución de las comunidades de o igen desc i a mues a un
cambio e iden e en la endencia mig a o ia, pues se educe el núme o de ex anje os
p oceden es de mig aciones de e o no, con nacionalidades ancesa, alemana, suiza, a gen ina
o enezolana, y se inc emen a el de aquellos inmig an es con o igen en países pob es de odos
los con inen es; ma oquíes, colombianos, dominicanos, ecua o ianos, búlga os, polacos o
senegaleses.
6.709
3.190
1.722
1.629
1.305
1.069
1.057
908
811
750
744
709
672
618
574
566
550
542
451
444
442
315
299
235
01.000 2.000 3.000 4.000 5.000 6.000 7.000 8.000
JAPÓN
SENEGAL
VENEZUELA
ALEMANIA
PAKISTÁN
RUMANÍA
ARGENTINA
GRAN BRETAÑA
PERÚ
ITALIA
POLONIA
MÉXICO
BRASIL
CABO VERDE
ESTADOS UNIDOS
CUBA
CHINA
FRANCIA
ECUADOR
REP. DOMINICANA
COLOMBIA
BULGARIA
MARRUECOS
PORTUGAL
P incipales países de p ocedencia de los ex anje os esiden es en ma zo de 2001.
(Fuen e: Delegación del Gobie no en Cas illa y León)
Po con inen es, los ex anje os esiden es p oceden es de la Unión Eu opea en 1996
ep esen aban el 91% del o al de los p oceden es del Viejo Con inen e, mien as que sólo
cinco años después, según la es adís ica a 31 de ma zo de 2001, ese po cen aje se había
educido al 71,6%. En el e ec o con a io se encon aban los inmig an es p oceden es de la
Eu opa O ien al, el 4,8% en la p ime a echa y el 27,8% en la segunda. Po nacionalidades,
las pe sonas con pe miso de esidencia p oceden es de los países de la Unión Eu opea
mos aban en es os cinco años una lige a endencia al inc emen o de sus e ec i os,
sob esaliendo en é minos ela i os el c ecimien o po cen ual de los b i ánicos e i alianos, y
en alo es absolu os el núme o de po ugueses que pasan de se 5.340 en 1996 a 6.709 en
2000, el 68,3% del o al de los ecinos comuni a ios asen ados en nues a egión. Den o de
los Es ados que con o man la Eu opa O ien al des aca el c ecimien o de los búlga os, an o en
po cen ajes como en alo es eales, pues de los 61 ex anje os egis ados con es a
nacionalidad se pasa a 1.722. El inc emen o ela i o de los umanos es simila , de 42 a 451, si
bien la segunda nacionalidad de es e espacio po núme o de e ec i os es la polaca, con 272
pe sonas en 1996 y 618 en ma zo de 2001.
El con inen e a icano albe ga a la segunda nacionalidad en núme o de e ec i os en e
el o al de ex anje os esiden es. Los na u ales de Ma uecos o maban en la p ime a echa
una colonia de 839 pe sonas, que se ha inc emen ado du an e esos años has a los 3.190. Po el
con a io, la segunda comunidad a icana ins alada desde hace décadas en nues o e i o io e
descende en es os años su con ingen e. Los cabo e dianos e an 1.165 en 1998 y en apenas
dos años su comunidad se ha educido en un 36%, has a los 744. Es a educción es á
Tabla 6. Des inos de los inmig an es po p o incias. E olución ecien e
1995 1997 1999 2001
Á ila 506
632
822
1441
Bu gos 1776
2169
3263
3604
León 5499
6355
7495
7921
Palencia 598
700
1043
1372
Salamanca 2324
2221
2820
4709
Sego ia 896
1242
2008
3451
So ia 418
730
1244
1822
Valladolid 1806
2302
2981
4139
Zamo a 805
1071
1232
1568
Cas illa y
León 14628
17422
22908
30027
Fuen e: Delegación del Gobie no en Cas illa y León.
Según es os da os de la Delegación del Gobie no, el a ac i o de León como gene ado
de empleo pa a los inmig an es pa ece que ha desapa ecido, como consecuencia de la c isis en
las cuencas mine as, po enciándose el de las ciudades y su en o no inmedia o (cons ucción y
se icios) y el de algunos cen os coma cales, inculado a ac i idades ag ícolas y ganade as,
explo ación o es al, así como a abajos e en uales de muy a iado espec o. En cualquie
caso y, pese a la ausencia de da os municipales sal o los ob enidos a a és de en e is as con
esponsables de los ayun amien os, puede deci se que la dis ibución espacial p esen a un
modelo mucho menos concen ado que el an e io , con mayo pa icipación de odas las
p o incias en la acogida de ex anje os y con un papel más des acado del medio u al.
La p opo ción de inmig an es con espec o a la población o al ha aumen ado
conside ablemen e en elación a 1996, pues a los nue os apo es se une el hecho del
es ancamien o o me ma de los au óc onos. En aquel año León e a la única p o incia en
supe a el 1%, Palencia y Sego ia no alcanzaban un 0,75% y las demás es aban po debajo del
0,5%, A inales del 2000 odas las p o incias se hallaban po encima de ese lími e, con
Sego ia a la cabeza (más del 2%) y León, Salamanca y So ia supe ando el 1%. Palencia,
Valladolid y Zamo a e an las p o incias donde es os g upos enían un meno peso ela i o.
Po úl imo, a inales del p ime imes e del 2001 puede ap ecia se, una ez ami adas las
solici udes de esidencia p esen adas sob e odo po la inoame icanos (ecua o ianos y
boli ianos), el inc emen o de los índices co espondien es a Bu gos, Valladolid y Zamo a
(en e un 0,75 y 1% de población ex anje a) y So ia (más del 2%). Tan o en es a p o incia
como en la de Sego ia ha enido luga el asen amien o de g upos ma oquíes, búlga os y, en
meno cuan ía, ecua o ianos, p incipales esponsables de los cambios mencionados.
CAPÍTULO III
Ca ac e ís icas sociodemog á icas de los inmig an es y condiciones de ida.
3.1. Las es uc u as po sexo, edad y es ado ci il.
La pi ámide de población de los ex anje os esiden es en Cas illa y León di ie e
conside ablemen e de la local, po mo i os áciles de comp ende . Es amos hablando, en su
mayo pa e, de pe sonas que ienen a la búsqueda de un abajo, jó enes o adul os en edad
ac i a, sol e os o casados que han dejado a su amilia en el país de o igen. A medio y la go
plazo se iende hacia la eag upación amilia o a la o mación de nue as pa ejas, pe o el
enómeno inmig a o io, sal o en el caso de algunas nacionalidades muy conc e as, es muy
ecien e en la egión, po lo que oda ía no ha podido da o igen a p ocesos de consolidación
amilia gene alizados. Po mo i os simila es, el núme o de jó enes meno es de edad y el de
ancianos es aún educido, aunque en odos los aspec os ci ados es p eciso hace ma izaciones
de acue do con el luga de p ocedencia.
En 2001 la población cas ellana y leonesa mues a una pi ámide con cla o pe il de
bulbo, esul ado un p olongado p oceso de en ejecimien o an o po su base (dé ici de
nacimien os) como po la cúspide (aumen o del núme o de ancianos). El sec o medio es á
dominado aún po población adul a jo en, de 20 a 39 años de edad, pe o las gene aciones más
jó enes disminuyen p og esi amen e su amaño, a la pa que comienzan a ensancha se los
g upos de mayo es de 40 años. Po el con a io, el conjun o de inmig an es ex anje os posee
una es uc u a po edad ex emadamen e jo en, con apenas un 5,3% de mayo es de 65 años
en e al 22,9% de la población nacional. El peso ela i o de los jó enes meno es de 16 años
es mayo en e los inmig an es, un 17,2% y 12,9% espec i amen e, pese a se educido el
núme o de pa ejas casadas con hijos. El aspec o más in e esan e eside sin emba go en el
77,5% de inmig an es con edades comp endidas en e los 16 y 64 años, muy supe io en
CASTILLA Y LEÓN, 2001
PIRÁMIDES COMPARATIVAS DE NACIONALES Y EXTRANJEROS
6543210123456789
0-4
5-9
10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55-59
60-64
65-69
70-74
75-79
80-84
85-89
90-94
95-99
100 y más
%
HOMBRES MUJERES
Nacionales Ex anje os
FUENTE: Elabo ación p opia a pa i de da os del I.N.E
y de la delegación del Gobie no en Cas illa y León.
é minos ela i os al co espondien e a la población au óc ona (64,2%). Es a dis ibución po
g upos de edad queda pa en e en los índices más signi ica i os, ya se a e de cuan i ica el
en ejecimien o demog á ico, que es de 1,8 ancianos po cada jo en en la egión en e a sólo
0,3 en e los inmig an es, o la asa de dependencia, elación en e población jo en más
población anciana y población en edad ac i a, de 55,9% y 29,0%, espec i amen e.
Pe o con inúa siendo la pi ámide de edades el mé odo que mejo ep esen a las
di e encias en e ambas poblaciones. La composición po sexo y edad de los inmig an es
apenas ha a iado de 1996 a 2001, aunque se haya duplicado el núme o, concen ando sus
e ec i os en e los 20 y 45 años y con ando con una p opo ción de jó enes supe io a la
egional sal o en los p ime os amos, los meno es de cinco años, apenas un pa de cen ena es
en 1999 y según nues a es imación menos de 350 en el 2001. Es as ci as an educidas se
deben a que los hijos de inmig an es que conse an la nacionalidad de sus pad es son escasos
en e quienes lle an más años en España, limi ándose a los nacidos de pa ejas con poco
iempo de esidencia y en g an medida, a mad es sol e as o di o ciadas llegadas a nues o país
con hijos pequeños o que los han enido aquí. En gene al, den o de su p opio colec i o, los
meno es de ein e años p esen an po cen ajes bajos en oda la egión, especialmen e allí
donde la inmig ación es un enómeno más ecien e, como sucede en la p o incia de So ia.
León cons i uye la única excepción, con mayo p opo ción de jó enes de 10 a 20 años de
edad, hijos de inmig an es po ugueses y cabo e dianos.
El núme o de ex anje os disminuye ápidamen e po encima de los 45 años y a pa i
de los 50 su impo ancia, an o ela i a como absolu a, es mínima. Nue amen e encon amos
en el ca ác e ecien e de la inmig ación la explicación más lógica, jun o a la limi ación
empo al de muchos desplazamien os. Exis en se ias dudas, sin emba go, de que es e úl imo
compo amien o se gene alice y los inmig an es e o nen a su país de o igen anscu idos
a ios años y conseguidos unos aho os o llegada la edad de la jubilación. El único ejemplo de
una comunidad ex anje a asen ada desde hace años en Cas illa y León es el ya mencionado
de los cabo e dianos en las cuencas mine as y en e ellos, las mig aciones de e o no son casi
inexis en es. Los jubilados, con edades en o no a los cincuen a años, poseen hoy día
i ienda p opia en Pon e ada, así como hijos que an o i án en los p óximos años a la
uni e sidad, po lo que la idea de ol e a Cabo Ve de acaba po ol ida se. Sí se es án
p oduciendo no obs an e cambios de esidencia hacia la p o incia de Mad id, donde exis e
o a des acada comunidad de es a misma nacionalidad en Villalba, así como hacia Alican e,
en To e ieja, a aídos po el clima y la o e a de abajo en el sec o u ís ico. Tales
desplazamien os a ec an sob e odo a amilias que habi aban i iendas de alquile en el
Bie zo, donde la mayo concen ación co esponde a Bembib e y en el alle de Laciana, en
Villablino (R.Moldes Fa elo, 2000).
Un úl imo elemen o ca ac e ís ico de la pi ámide de población ex anje a esiden e en
la Comunidad es el impo an e desequilib io en su es uc u a po sexos. El índice de
masculinidad o cocien e en e homb es y muje es es en e los inmig an es de 0,82, cuando en
los cas ellanos y leoneses alcanza el 0,97. Un análisis po g upos de edad nos pe mi e
islumb a que es en el conjun o de adul os jó enes, de 20 a 39 años, donde la dis ibución
po sexos a o ece más a las muje es, mien as en edades supe io es hay un equilib io en e
ambos o es lige amen e supe io el núme o de a ones. La si uación es in e sa a la exis en e
en el conjun o de España, donde el índice de masculinidad de los esiden es ex anje os es del
1,02, con una igualdad numé ica en odos los g upos de edad sal o los an e io men e
indicados, donde domina el componen e masculino.
La compa ación en e las pi ámides de nacionales y ex anje os en España y en la
egión pe mi e ap ecia pe ec amen e las di e encias desc i as. A escala nacional las
es uc u as po edad de los inmig an es p esen an un mayo equilib io en e jó enes y
ancianos, asemejándose al conjun o nacional, mien as en Cas illa y León es no able la
escasez de mayo es de 50 años. Y aunque exis e una coincidencia en la abundancia de
inmig an es en edad ac i a en e 20 y 44 años, supe ando con ampli ud en é minos ela i os
la impo ancia de es os g upos de edad en la población au óc ona, la disimili ud en su
es uc u a po sexos es no able. En e los ex anje os esiden es en España hay 1,1 homb es
po muje en esos umb ales de edad, cuando en Cas illa y León la elación se in ie e, con 1,3
muje es po cada homb e (índice de masculinidad de 0,79). La di e encia en e los pe iles po
edad de las pi ámides de esiden es ex anje os en la Comunidad Au ónoma y el conjun o
español se explican an o po el ca ác e más ecien e de la inmig ación como po la escasa
p esencia de pa ejas de jubilados p oceden es de países de la Unión Eu opea. En España los
esiden es p o enien es de ese ámbi o, excluido Po ugal, suponen el 39% de los inmig an es,
cuando en Cas illa y León son apenas un 15%. La inmig ación po uguesa, en cambio, es
abundan e, con una dis ibución po sexos más pa eja (1,1 homb e po muje ), si bien en e
los 25 y 34 años dominan las muje es. Se a a del colec i o con mayo an igüedad en la
egión, ca ac e izado po una p esencia nume osa de amilias, mien as que los nue os apo es
llegados de países de Eu opa del Es e e Hispanoamé ica esponden mayo i a iamen e al
concep o de mig ación de abajado es, es deci , pe sonas jó enes y sol e as. Es necesa io po
an o analiza con de enimien o no sólo el o igen de es os nue os lujos, sino ambién las
ca ac e ís icas demog á icas de cada uno de ellos, con el in de en ende las peculia idades del
ac ual p oceso inmig a o io, que en poco se asemeja al de mediados de los años se en a.
Los esiden es con nacionalidad eu opea poseen la pi ámide de población más
equilib ada en su es uc u a po sexos, si bien la p opo ción de homb es aumen a a pa i de
los 45 años, alcanzando índices de masculinidad de 1,2 a 1,4. Hay un escaso núme o de
ancianos, así como de jó enes, cuya p esencia se educe ápidamen e po debajo de los 15
años de edad. En 1996 nue e de cada diez p o enían de un país miemb o de la Unión Eu opea
y den o de ella, los po ugueses signi icaban un 70%, aunque la si uación iende a a ia con
el inc emen o de los lujos o iginados en Eu opa del Es e. En e los po ugueses dominan dos
g andes g upos de edad, co espondien es a los llegados desde mediados de los años se en a y
a los hijos de quienes aho a ienen en e 35 y 50 años. Si en e los de mayo edad se ap ecia el
p edominio de los homb es, po debajo de los cua en a años la dis ibución po sexos es
equilib ada, debido a la mayo in ensidad de la inmig ación emenina desde los años ochen a.
Las pa ejas asen adas en onces ienen aho a hijos de 10 a 19 años, siendo pocos los meno es
de esa edad. Las causas se encuen an an o en la caída de la ecundidad como en el hecho de
que el núme o de posibles p ogeni o es, con edades de 25 a 35 años, es in e io .
Las es uc u as demog á icas de los esiden es po ugueses cons i uyen no obs an e
una excepción en e los eu opeos, aún siendo oda ía quienes p edominan. Tan o anceses
como alemanes, así como los pe enecien es a o as nacionalidades con meno p esencia
(i alianos, b i ánicos holandeses y belgas, sob e odo), concen an sus e ec i os en los g upos
de 25 a 39 años de edad y, en meno medida, en los colindan es, con una dis ibución po
sexos que a ía den o de unos umb ales no muy amplios. Se a a de una inmig ación
causada po mo i os me amen e labo ales y con pe íodos de es ancia p ede inidos, sin
capacidad pa a ija la población a la go plazo, como demues a el educido núme o de
jubilados y de meno es de edad. En consecuencia, su cuan ía no ha expe imen ado g andes
a iaciones en los úl imos años.
F en e al modelo de Eu opa Occiden al, los p oceden es de países del Es e
mues an en su conjun o un componen e amilia más desa ollado, con ela i a
abundancia de pa ejas de adul os jó enes (25 a 39 años) y en é minos p opo cionales,
un mayo núme o de meno es de edad que en e los comuni a ios. Los casados son
mayo ía ab umado a (el 61%), aunque llegan más homb es que muje es, sob e odo po
encima de los ein a años. A las amilias con uno o dos hijos se une o o con ingen e
simila en cuan ía de sol e os (el 31%), siendo po an o nume osos los casados que
i en sin su pa eja. La azón es iba en que los homb es suelen llega p ime o en busca
de abajo y una ez conseguido és e y disponiendo de una i ienda, aen al es o de la
amilia, enómeno que ya se de ec a en Cas illa y León. En los países de o igen la
si uación económica y en ocasiones, polí ica, es mucho más con lic i a, su iendo
g a es p oblemas en los luga es de abajo, sob e odo si se a a de áb icas donde
ienen una jo nada labo al muy la ga y cob an un sala io mínimo, si uación que se
empeo a aún más a consecuencia del cie e de muchas emp esas. Es así como el homb e
decide emig a a o o país buscando mayo es ing esos que en ia á pe iódicamen e a la
muje y a los hijos que han pe manecido en el país de o igen. Los polacos e an la
mino ía mayo i a ia en 1999, pe o ac ualmen e su núme o es iplicado po el de
búlga os, con ando ambién con una p esencia c ecien e de umanos. Los lujos
p oceden es de es os es países han expe imen ado un c ecimien o conside able en
apenas cinco años, sob e odo los búlga os, que han pasado de an sólo 61 esiden es en
1996 a 2.717 a inales del e ce imes e del 2001. A ellos se han unido nue os g upos,
sob e odo a menios, pe o ambién yugosla os, bosnios, usos y uc anianos, has a
alcanza una ci a supe io a las cua o mil pe sonas. El esul ado es un impo an e
cambio en la es uc u a po nacionalidades de los inmig an es eu opeos, descendiendo la
p opo ción de los comuni a ios del 90% señalado pa a el año 1996 a ap oximadamen e
un 70% en el 2001, mien as los eu opeos o ien ales inc emen an su p esencia has a
ce ca del 30%. Jun o a su c ecien e núme o, el segundo asgo des acable de es os g upos
eside en el ca ác e de ini i o del desplazamien o en la mayo ía de los casos. Ya se
a e de amilias o de indi iduos aislados, la idea p edominan e es consegui pe misos
de esidencia y abajo pe manen es, po lo que su con ibución al c ecimien o
demog á ico eal es cada día más impo an e.
T as los eu opeos, los hispanoame icanos son el segundo conjun o de
inmig an es con mayo p esencia en Cas illa y León. Sus es uc u as demog á icas
poseen además unos asgos bien di e enciados, des acando en e odos ellos el bajo
índice de masculinidad, con un p omedio de 2,5 muje es po cada a ón. En las edades
co espondien es a la población ac i a el índice asciende a 4, llegando incluso a 5
muje es po cada homb e en el g upo de 25 a 29 años de edad. El desequilib io a a o
de las muje es es un asgo común con independencia de la nacionalidad, alcanzando su
máxima exp esión en e las comunidades ca ibeñas y cen oame icanas. El ejemplo más
ex emo co esponde a los dominicanos, con 4,2, pe o la si uación es simila en los
g upos de ac i os jó enes cubanos, colombianos, ecua o ianos, b asileños, e c. Es
p eciso conside a además que es os índices medios se encuen an ma izados en pa e
po una dis ibución po sexos más igualada en los más jó enes, nacidos ya en España,
así como po la de los más ancianos, en e quienes se incluyen pa ejas de españoles
jubilados que habiendo adop ado la nacionalidad del país de acogida, e o nan aho a a
su luga de o igen. En la población adul a jo en, los inmig an es llegados en busca de
abajo, la g an mayo ía son muje es de 25 a 40 años de edad. En el país de o igen los
homb es abajan en la ag icul u a o en la ganade ía, p opo cionando al hoga muy
pocos ing esos. La muje en cambio iene más acilidad pa a emig a a España, donde
busca un abajo en la economía sume gida ( ealizando a eas de empleadas de hoga o
iéndose obligadas a eje ce la p os i ución) pa a pode manda dine o a su país y
ayuda a la amilia.
El es ado ci il de los inmig an es hispanoame icanos con empla múl iples
si uaciones, siendo mino i a ias las amilias. Po el con a io, esul an abundan es las
muje es casadas de 30 a 44 años que se han desplazado solas, dejando en el país de
o igen al ma ido y los hijos. Su es ancia en Cas illa y León es empo al, o al menos esa
es su in ención, eg esando al cabo de es o cua o años. Una impo ancia simila
poseen las jó enes de 20 a 29 años, siendo ela i amen e ecuen es las mad es sol e as
cuyo hijo ha nacido aquí. Con emplaban su desplazamien o como algo empo al, pe o a
medida que anscu e el iempo y sob e odo, una ez que han log ado egula iza su
si uación legal, los plazos au oimpues os pa a e o na se an p olongando
inde inidamen e. Po úl imo, ambién ienden a gene aliza se los ma imonios mix os de
hispanoame icanas con españoles, sob e odo en e colombianas y cubanas, pe o son
muy escasos los opues os, en e inmig an e y española. Los casados con compa io as o
con españoles son pese a odo una mino ía nume osa, el 36%, encon ándose la mayo ía
sol e os (57%).
A es as endencias gene ales escapan solamen e los esiden es a gen inos,
quienes aún concen ando sus e ec i os en los g upos de ac i os, mues an una pi ámide
de población di e en e a la de los an e io men e ci ados. Nos encon amos en es e caso
pa icula con una inmig ación de ca ác e amilia , p edominando las pa ejas con un
único hijo y con edades medias supe io es a las egis adas en o os colec i os. En e
los homb es dominan los g upos de 30 a 45 años de edad, mien as que en el conjun o
emenino las edades son algo in e io es, des acando ya po su impo ancia los g upos de
25 años en adelan e. También ienen una p esencia signi ica i a los mayo es de 65 años,
españoles que emig a on a A gen ina con an e io idad a los años sesen a y adop a on
esa nacionalidad. Una ez jubilados, cuando sus hijos son mayo es de edad y ienen su
p opia amilia, op an po ol e a su luga de o igen. Es a pa icula mig ación de
e o no es una cons an e en Cas illa y León desde los años ochen a, aunque los lujos
son muy débiles y aba can no solamen e a emig ados esiden es en A gen ina, sino
HISPANOAMÉRICA (1999)
6 4 2 0 2 4 6 8 10 12 14
De 0 a 4 años
De 5 a 9 años
De 10 a 14 años
De 15 a 19 años
De 20 a 24 años
De 25 a 29 años
De 30 a 34 años
De 35 a 39 años
De 40 a 44 años
De 45 a 49 años
De 50 a 54 años
De 55 a 59 años
De 60 a 64 años
De 65 a 69 años
De 70 a 74 años
De 75 y más
% sob e o al
Homb es
Muje es
FUENTE: Pad ón Municipal de Habi an es 1999 (I.N.E.)
ambién a cubanos y, en mucha meno cuan ía, chilenos, enezolanos y mexicanos. La
ela i a an igüedad del enómeno, jun o a la mayo espe anza de ida emenina y la
ele ada edad media de los e o nados, dan luga a que el núme o de iudas sea
conside ablemen e al o. Pe o se a a de una po ción ín ima de la inmig ación
hispanoame icana y po an o apenas modi ica la pi ámide gene al de ese conjun o,
dominada po la p esencia de los g upos mayo i a ios de colombianos (2.646 a echa 30
de sep iemb e de 2001) y ecua o ianos (2.245).
La inmig ación a icana p esen a dos ace as o almen e di e en es, al se el
esul ado del asen amien o de cabo e dianos en las cuencas mine as leonesas, ya
comen ado, así como de los mode nos lujos p o agonizados sob e odo po mag ebíes,
que a ec an a oda la egión. Has a 1999 se concen aban en las p o incias de Bu gos,
León, Salamanca y Valladolid, pe o en los dos úl imos años ha aumen ado ápidamen e
su núme o en Sego ia, que ag upa casi a un milla de ellos, así como en So ia, con o os
cua ocien os. Mien as en el caso de los cabo e dianos la inmig ación de homb es
jó enes se ha ans o mado, median e la eag upación amilia , en una pi ámide
dominada po las gene aciones de los pad es, pa ejas con edades que oscilan en e los
30 y 50 años y de sus hijos, de 5 a 20 años, la nue a oleada se ca ac e iza po la
p esencia mayo i a ia de a ones sol e os en edad ac i a y un educido núme o de
pa ejas con hijos. Aún habiendo ep esen an es de una amplia gama de países, los
ma oquíes, 3.674 censados a inales de sep iemb e del 2001, cons i uyen el p incipal
colec i o, seguidos a g an dis ancia po los senegaleses, apenas escien os. Llegados a
Cas illa y León as habe eco ido a ias comunidades au ónomas (Andalucía,
Valencia, Mu cia, Mad id y, en meno núme o de ocasiones, Ca aluña, País Vasco y
Cas illa-La Mancha), mues an una ex emada mo ilidad espacial, ligada sin duda al
hecho de encon a mayo es di icul ades pa a log a su in eg ación. Su p ime obje i o
es el en ío de dine o a su amilia en Ma uecos, plan eándose su es ancia aquí como
empo al pa a ol e a su país al cabo de unos años o u iliza España como cabeza de
puen e hacia o os des inos en la Unión Eu opea. Pe o, al igual que en o os casos,
cuando log an un abajo medianamen e es able cambian de pa ece e in en an el
eag upamien o amilia . Las amilias ma oquíes esiden es en Cas illa y León son, del
conjun o de inmig an es, las poseedo as de una ecundidad más ele ada y aunque la
edad media de las pa ejas no es al a (unos ein a años), cuen an con un p omedio de
es hijos po muje . Resul ado de ello es la pi ámide de población de esiden es
ex anje os con una base más amplia, pese a que el pe il gene al quede des igu ado po
la concen ación de e ec i os en los adul os de sexo masculino. Sin emba go el núme o
de casados es aun educido, apenas una quin a pa e, co espondiendo el 80% a los
sol e os. Den o de es as nacionalidades no apa ecen di o ciados ni iudos, mien as
en e los eu opeos del Es e e hispanoame icanos su núme o comienza a inc emen a se,
aún man eniéndose en índices mínimos (6 y 5% espec i amen e). La ausencia de
di o ciados en el caso de la población musulmana se debe ambién a que al si uación es
mal is a en el caso de los homb es, po lo que decla an encon a se sol e os, aunque no
sea así.
Finaliza es e comen a io con la obligada e e encia a la inmig ación p oceden e
del con inen e asiá ico, de meno impo ancia cuan i a i a, in eg ada po unas dos mil
pe sonas de las cuales más de la mi ad p o ienen de China y Taiwán. Se localizan en
odas las ciudades de la egión, si bien la mayo concen ación co esponde a
Valladolid, con un e cio del o al y su i mo de c ecimien o es len o en compa ación
con las o as nacionalidades es udiadas. A di e encia de ellas, se a a de una
inmig ación ma cada po un ca ác e cla amen e amilia , con p esencia equilib ada de
odos los g upos de edad en ambos sexos desde los más jó enes has a los cincuen a
años, momen o a pa i del cual los e ec i os se educen a un mínimo. La pi ámide
mues a una me ma en la cuan ía de las gene aciones más jó enes, meno es de cinco
años, pe o al se un da o pun ual no puede conside a se esul ado del descenso eal de la
ecundidad, has a la echa es abilizada en los dos hijos po muje . A es a inmig ación
china, la única des acable en Cas illa y León p oceden e de Asia, se suma el g upo de
los pakis aníes. A di e encia de los an e io es, es os se concen an en la localidad de
Bembib e (León), donde esiden más de cua ocien os del medio milla llegados a la
egión, o mando amilias con un ele ado núme o de hijos meno es de edad y sin
ancianos. Su in ención es pe manece en el país y, al igual que los cabo e dianos,
muchos de ellos han ami ado ya su nacionalidad española.
3.2. Ni el de es udios, o mación y p oblemá ica educa i a.
La población inmig an e que llega a Cas illa y León p esen a di e en es g ados
de o mación según su p ocedencia. Los da os e e idos al conjun o de inmig an es
ex anje os ex acomuni a ios mues an que el 47% posee es udios p ima ios, el 32% ha
cu sado alguna de las amas de la Fo mación P o esional de su país de o igen, el 6%
iene el í ulo de bachille a o, el 13% es udios supe io es y el 2% no cuen a con ningún
ipo de es udios. No obs an e, las di e encias dependiendo del país de o igen son muy
ma cadas. La población p oceden e de Á ica es la que menos cuali icación posee. En
cambio, los la inoame icanos suelen ene es udios p ima ios, aunque no al an casos en
los que han cu sado secunda ia e incluso es udios supe io es. En cambio, es la
población p oceden e de Eu opa del Es e la que más cuali icada es á pa a desa olla un
o icio. El sis ema educa i o de es os países pe mi e adqui i una o mación p o esional
muy especí ica a lo la go de cinco años de es udio, lo que hace que sea p ecisamen e
es e colec i o el que demande los mejo es pues os de abajo en los sec o es de la
indus ia y la cons ucción. Mien as que la ca encia de los ciudadanos p oceden es de
Eu opa del Es e pasa sólo po el Idioma, a los alumnos sudame icanos y ma oquíes se
les de ec an impo an es acíos de al abe ización básica.
El ni el de ins ucción que ienen los inmig an es llegados a Cas illa y León más
ecien emen e p esen a algunas di e encias con espec o a los da os ya enunciados,
consecuencia de las modi icaciones de ec adas en cuan o a su p ocedencia. Du an e el
año 2000 y con independencia de su luga de o igen, ue on mayo ía quienes habían
cu sado enseñanzas medias y o mación p o esional, mien as el po cen aje de i ulados
uni e si a ios apenas a ió con espec o a los ya p esen es en la egión (7,4% de
licenciados y 7,6% de diplomados). La cua a pa e posee un ni el de o mación
asimilable al BUP o COU (25,8%), a los que se añade o o 4,2% que ha comple ado la
enseñanza secunda ia obliga o ia. Uno de cada diez inmig an es ha cu sado algún ipo
de o mación p o esional, sob e odo FP2 (7,6%) y en meno cuan ía, FP1 (2,8%). En
cambio sí se p odujo un aumen o en e aquéllos sin ningún ipo de es udios, que
alcanza on el 8,1% de los nue os esiden es. En con apa ida, los inmig an es con
es udios básicos (EGB) son una mino ía en e los in eg an es es os nue os lujos, es
eces y media menos en en e los ya esiden es con an e io idad en la egión. El es o,
has a alcanza el 100%, co esponde a ex anje os que aún eniendo es udios no han
decla ado el ni el de los mismos (un 14,5%) o no han que ido con es a a la p egun a
(8,0%). En el p ime caso la causa puede se un desconocimien o del ni el que
co esponde a los es udios cu sado en el país de o igen con su co espondien e en
España, mien as que en el segundo encon amos an o a pe sonas sin es udios, que no
desean mani es a su condición, como a o os con es udios supe io es que piensan puede
esul a con ap oducen e pa a sus in e eses decla a lo, ya que en a ían en compe encia
con los españoles en la búsqueda a medio plazo de un abajo en mejo es condiciones.
Son pocos po an o los miemb os del colec i o inmig an e ca en es de es udios,
de los cuales una g an mayo ía ienen o igen a icano. Es a población es la que meno
ni el de ins ucción posee, ca eciendo p ác icamen e de indi iduos que hayan cu sado
licencia u as o diploma u as, sal o los solici ados po las ONGs, cen os de acogida y
de enseñanza pa a a ende a sus compa io as (p o eso es, médicos y en e me os,
p incipalmen e). El inc emen o del ni el de o mación y especialmen e, del núme o de
p o esionales y écnicos medios, de i a de la nue a oleada p oceden e del Es e de
Eu opa, mien as en e los hispanoame icanos des aca la impo ancia que es á
adqui iendo la llegada de es udian es uni e si a ios, sob e odo de o igen sudame icano,
que solici an ayudas pa a alojamien o y pa a soluciona los ámi es adminis a i os con
el in de man ene sus becas. De Sudamé ica se in ensi ica asimismo el lujo de
i ulados uni e si a ios, con ca e as muy di e sas (p o eso es, pe iodis as, ingenie os,
in o má icos, economis as), aún siendo una mino ía. En de ini i a, se es á p oduciendo
una adap ación a las necesidades de mano de ob a cuali icada exis en es en el me cado
labo al de Cas illa y León y más conc e amen e, a las su gidas en el medio u bano. La
población a icana sigue ocupando los pues os de abajo menos especializados
demandados po el sec o ag a io y la cons ucción, mien as que los hispanoame icanos
ocupan una anja labo al cada día más ex ensa, g acias a la mayo di e si icación de
los ni eles de o mación en e los nue os inmig an es, en especial en el caso de la
población masculina. En e las muje es p edominan po el con a io las que poseen
ni eles de ins ucción bajos en odos los casos, con la excepción de las eu opeas. El
mayo g ado de o mación de los ecién llegados no impide, sin emba go, que se
en en en a los lógicos p oblemas de asimilación de una cul u a y, en muchos casos,
idioma di e en e, po lo que pa a log a an o su in eg ación en la sociedad como el
mejo ap o echamien o de es os ecu sos humanos, es p ecisa su inclusión en
p og amas especí icos de ap endizaje.
Los p og amas de al abe ización desa ollados po la Jun a de Cas illa y León,
los ayun amien os y las dipu aciones p o inciales, así como los pues os en ma cha po
di e sas ONGs, asociaciones de ecinos y o as ins i uciones se cen an en a o ece el
desa ollo de los conocimien os de odas las pe sonas que lo solici en. La exis encia de
es os cu sos ambién es á a o eciendo a la población de inmig an es, sob e odo a las
muje es que son las que más acuden a es os p og amas de o mación. Los expe os en
educación de adul os han de ec ado en los úl imos años un inc emen o de los
inmig an es que ecu en a cu sos pa a ap ende el idioma y pa a inicia se y
pe ecciona en la esc i u a o la lec u a. En el año 2000 y solamen e en la p o incia de
Valladolid 359 pe sonas ex anje as ue on a endidas en es os p og amas. Las
enseñanzas iniciales impa idas se di iden en dos ni eles, el de al abe ización básica,
donde los alumnos no ienen plazo empo al pa a su ap endizaje y el ni el II, donde se
pe eccionan las des ezas de lec u a, esc i u a y ma emá icas, adqui iendo asimismo
conocimien os de cul u a gene al.
Independien emen e del ni el de es udios que posean los miemb os del colec i o
inmig an e, muchos se encuen an an e un mismo obs áculo, el ap endizaje del
cas ellano. La acilidad pa a ap ende nues o idioma no siemp e es la misma, como
esul a ob io en el caso de la población p oceden e de Amé ica La ina (sal o los
b asileños), que no ienen p oblemas en es e sen ido, pese a las di e encias en gi os y
exp esiones, siendo su p incipal p eocupación la búsqueda de alojamien o y abajo. El
es o de los inmig an es iene que memo iza unas ases básicas pa a pode a on a la
búsqueda de un empleo, no siendo in ecuen es los que consiguen uno sin habla una
sola palab a de cas ellano.
La población p oceden e de Eu opa del Es e mues a una cie a acilidad pa a
ap ende español, aunque el dominio del lenguaje coloquial a de en o no al año o año
y medio. Po ugueses y b asileños ampoco encuen an g andes p oblemas po la
simili ud de ambas lenguas y su ap endizaje es más ápido. En cambio, la población
p oceden e de Á ica y Asia se en en a a mayo es di icul ades, pues ienen que pa i
ap endiendo una g a ía di e en e a la suya. Tan g ande llega a se el obs áculo que
aunque gene almen e acaban po consegui habla nues o idioma, no llegan a pode
Pe o si las condiciones de la i ienda en las ciudades son deplo ables, en el
medio u al llegan a lími es ex emos. La exis encia de casas abandonadas no implica
disponibilidad de alojamien os, al nega se los p opie a ios a alquila las a inmig an es,
especialmen e a los p oceden es del No e de Á ica, Ecuado o Rumanía. En el caso de
amilias con abajado es ijos el p oblema es meno , bien po que su pe manencia en el
pueblo les ha hecho conocidos pa a los demás habi an es, bien po se el empleado
quién p opo ciona la i ienda. En cambio, los abajado es empo ales es án expues os a
un echazo gene alizado. Tan o su cuan ía como sus cos umb es, o almen e ajenas a las
de la población au óc ona, gene an ese echazo, siendo palpables los sín omas de
acismo con a odo aquél con un colo de piel más oscu o, independien emen e de su
nacionalidad. Los mismos emp esa ios se niegan en ocasiones a con a a inmig an es
a icanos y sob e odo, p oceden es de la zona subsaha iana. El alojamien o de los
empo e os se soluciona habili ando malamen e an iguos ba acones, na es de
maquina ia, almacenes, o casas abandonadas en es ado de semi uina. No disponen de
mobilia io, la comida se p epa a en iejas cocinas de bu ano, due men en colchones
sob e el suelo y la ausencia de agua co ien e y sani a ios es no ma común. En es os
casos la inde ensión del inmig an e es o al, pues se a a de indocumen ados a quienes
no queda o a opción labo al. Pe o ambién encon amos si uaciones pa ecidas que
a ec an a ex anje os con pe misos de esidencia y abajo, con a ados en o igen po
emp esas p i adas dedicadas al papel de in e media ios en e el emp esa io ag ícola y
los inmig an es. Una ez lle ados al luga de abajo, la emp esa se desen iende po
comple o de las condiciones de ida de su eó ico clien e (pues o que el inmig an e ha
pagado po los desplazamien os, ámi es y búsqueda de empleo), quedando odo en
manos de la buena o mala olun ad del empleado .
3.4. P oblemá ica ligada a la in eg ación del inmig an e en la sociedad.
Las condiciones de ida del inmig an e no dependen exclusi amen e, po
supues o, de la ob ención de los co espondien es pe misos, un pues o de abajo, una
i ienda digna y un ni el o ma i o adecuado. La in eg ación en las sociedades de
acogida se lle a a cabo a a és de un eno me es ue zo en odos los ámbi os y ni eles de
esponsabilidad social, cuya inalidad es con ibui a la con i encia de odas las
pe sonas en igualdad de opo unidades y de echos. Se pe sigue an e odo ga an iza el
espe o de los de echos humanos y que las condiciones económicas, polí icas, sociales y
cul u ales den posibilidades a odos de sa is ace sus necesidades básicas y desa olla
su p oyec o de ida y sus po encialidades. En odas las ciudades de Cas illa y León hay
una se ie de o ganizaciones dependien es de la Adminis ación Pública y no
gube namen ales que cen an sus es ue zos en la ayuda a es e colec i o, al que se le
niega en ocasiones el acceso y dis u e de de echos undamen ales, siendo p eciso
ealiza an e la sociedad una doble labo de sensibilización. Po un lado, en con a de las
si uaciones y es uc u as de empob ecimien o y exclusión social. Y po o o, a a o de
la implan ación de alo es de jus icia, solida idad y espe o de la dignidad de odas las
pe sonas.
No obs an e, a pesa de los es ue zos que ealizan odas es as en idades, la
in eg ación social de los inmig an es es una a ea muy di ícil, mucho más si enemos en
cuen a los p ejuicios exis en es al espec o. Uno de los p incipales p oblemas con que
nos encon amos al habla de in eg ación adica en que los inmig an es buscan ayuda en
los mismos si ios a los cuales se di igen indigen es y pe sonas excluidas de la sociedad.
Es os g upos sociales se encuen an en una si uación mucho más des a o ecida que el
colec i o de inmig an es, po lo que el hecho de que compa an las mismas
ins alaciones y busquen el uso de los mismos se icios empieza a se con lic i o, pues
es amos hablando de pe sonas con ca ac e ís icas y p oblemas bien di e enciados. Los
indigen es, po lo gene al, son indi iduos desanimadas, sin me as en la ida, con
p oblemas de d ogadicción o alcoholismo y que p ac ican la mendicidad. En cambio,
los inmig an es o man un colec i o de escasos ecu sos económicos, aunque suelen
ae algo de dine o pa a subsis i en el país de des ino du an e unos días; con es udios,
desde básicos has a uni e si a ios; con obje i os en la ida y, en muchas ocasiones, con
una amilia a la que manda dine o pa a que pueda subsis i en el país de o igen du an e
un iempo, an es de pode aé sela a España. La unión de es os dos g upos sociales bajo
un mismo echo y dis u ando de los mismos se icios ha acabado po desa olla casos
de d ogadicción, alcoholismo y delincuencia en e inmig an es que habían enido a
abaja . Es a si uación es imposible de e i a , pues aunque se limi e la en ada de un
colec i o o se cie en de e minados cen os, siemp e hab á o os luga es en los que se
p oduzca el con ac o en e ambos. Se a a además de uno de los ac o es más dañino
pa a la imagen de los inmig an es, lo cual epe cu e en mayo es di icul ades de
in eg ación.
En cambio, cuando la si uación de los inmig an es se es abiliza y consiguen un
hoga en el que i i , la si uación es di e en e. Como no ma gene al, no suele habe
con lic os en e el p opie a io que alquila en piso y los inquilinos e incluso se p oduce
un p oceso paula ino de acep ación, que no de in eg ación, de la población inmig an e
po pa e de los ecinos del mismo inmueble. Con el paso del iempo, llega un
momen o en que la o ma de elaciona se con la población española se le ha uel o
amilia al inmig an e, sabiendo cómo maneja se en las si uaciones dia ias. Si al mismo
iempo ha ido a anzando ex e namen e en su inse ción labo al y ecinal e in e namen e
en la acep ación de lo que ha ido consiguiendo y de la iden idad social adqui ida
median e ello, su in eg ación es a á p ác icamen e conseguida. Pe o hab á casos en los
que oda ía ol e á a p esen á sele su condición de ex anje o, cuando sea obje o de
disc iminaciones injus i icadas; la p obabilidad de que es o ocu a depende á de la
apa iencia ex e na de sus asgos aciales. Los inmig an es p oceden es de Eu opa del
es e y un sec o de la población la inoame icana lo iene más ácil en es e campo po que
sus asgos ísicos no les dela an.
De es as ideas se deduce que la in eg ación social de los inmig an es no debe se
lle ada a cabo an sólo po los miemb os pe enecien es a dicho colec i o, sino que la
sociedad ecep o a debe de acep a los pa a que se pueda lle a a cabo una in eg ación
a o able. Indudablemen e, los inmig an es se encuen an en un en o no di e en e al de
su país de o igen, lo cual les obliga a in oduci cambios en su conduc a, a ap ende
no mas undamen ales de compo amien o y los alo es p edominan es en la sociedad
de des ino. Ellos son quienes deben hace mayo es es ue zos. La sociedad ecep o a, en
p incipio, no se e obligada a cambia , an sólo a acep a la exis encia de es as pe sonas.
Pa a ello debe de desapa ece uno de los mayo es p oblemas de hoy en día en es e
campo, la xeno obia. La xeno obia se p e ende palia a a és de jo nadas que omen en
la in eg ación de pe sonas de aza di e en e y pa a ello se p e ende da a conoce en e
los miemb os de la sociedad ecep o a algunas de las cos umb es de la población
inmig an e mayo i a ia y desa olla un espe o hacia esas cos umb es.
En Cas illa y León el echazo a los ex anje os no cons i uye oda ía un
p oblema des acable, pe o el ápido aumen o de su núme o en un co o espacio de
iempo puede hace que su ja a co o o medio plazo. La población española a i ma, po
egla gene al, no e se a ec ada pe sonalmen e po la inmig ación, aunque cuando se
p esen an si uaciones ex ao dina ias, como sucedió con la egula ización de inales del
2000 y el p oblema de los ecua o ianos, a comienzos del 2001, la p eocupación po sus
e ec os en el país se dispa a, según da os del C.I.S. No es imp obable, po an o, que una
BARÓMETRO SOBRE INMIGRACIÓN EN ESPAÑA
(SEPTIEMBRE 2000 - JULIO 2001)
0,0
5,0
10,0
15,0
20,0
25,0
30,0
35,0
sep-00 oc -00 no -00 dic-00 ene-01 eb-01 ma -01 ab -01 may-01 jun-01 jul-01
Po cen ajes
Po cen ajes
A ec a a España A ec a pe sonalmen e
FUENTE: Cen o de In es igaciones Sociológicas.
Elabo ación p opia.
espues a semejan e enga luga en e los cas ellanos y leoneses, lo cual jus i ica la
impo ancia de las ac i idades des inadas a e i a el echazo.
No obs an e y po mucho que se a ance en el camino hacia la in eg ación, la
población inmig an e siemp e se sen i á o igina ia de o o país y end á la necesidad y el
deseo de compa i sus expe iencias con o as pe sonas que han pasado po una
si uación simila . Es así como han empezado a su gi pun os en los que se eúnen es os
colec i os según su nacionalidad, en ba es, disco ecas, plazas, pa ques o es aciones
donde in e cambia sus expe iencias. En es os luga es se p oduce una seg egación
ins an ánea con espec o a o os g upos, con el obje i o de in e cambia in o mación e
incluso de econs i ui , amplia o desa olla las edes mig a o ias. Uno de los pun os de
eunión p e e idos en nues as ciudades son los locu o ios ele ónicos. Los inmig an es
acuden a ellos en las p ime as ocasiones únicamen e pa a ealiza las llamadas a la ga
dis ancia, mucho más ba a as que desde cabinas, pe o ac ualmen e se es á gene ando
una ed de comunicación en o no a los locu o ios, con i iéndose ambién en cen os de
búsqueda de piso en alquile e incluso de abajo. Los p opios inmig an es acuden con
o e as de abajo o anuncios en los que buscan compañe os pa a compa i piso. Tal es
la si uación a la cual se ha llegado que los p opie a ios de los locu o ios empiezan a
pensa en c ea una e is a o incluso en p omo e una ONG o asociaciones especí icas,
como la Asociación Eu ola ina su gida en Valladolid en o no a un locu o io del ba io
de la Rondilla. Su inalidad eside en p opo ciona in o mación básica, pues muchos de
los inmig an es ecién llegados a la ciudad se encuen an pe didos y no saben muy bien
que pasos deben de segui . Los inmig an es u ilizan asimismo o os se icios o e ados
po algunos locu o ios, como el en ío de ax, gi os banca ios o pequeños paque es a los
amilia es. Los obje os que más ecuen emen e se mandan son, a pa e de dine o,
o og a ías, papeles que necesi an pa a solici a algún pe miso, medicamen os (sob e
odo los cubanos) y algún que o o egalo pe sonal en echas señaladas.
Locu o ios y es aciones de e oca iles y au oca es son los cen os de eunión
p e e idos en las ciudades de la egión, pe o si bien po encian la solida idad en e
g upos nacionales y acili an la esolución de p oblemas básicos, ambién a o ecen el
man enimien o de cí culos de elaciones ce ados. A pesa de exis i una olun ad social
que pe sigue la in eg ación, son muchas las abas pa a consegui al in. Los p opios
inmig an es cie an sus pue as a la nue a sociedad y se limi an a elaciona se con
pe sonas de su misma nacionalidad, denegando la ayuda que le puedan p es a pe sonas
incluso de su mismo con inen e, pues cada país iene sus p opios ámi es a segui (un
colombiano no iene que p esen a los mismos papeles que un ecua o iano, po
ejemplo).
3.5 Se icios de apoyo a la inse ción social y labo al de los inmig an es ex anje os.
Desde el lado de la sociedad cas ellana y leonesa son muchas las en idades que
con ibuyen a acili a la in eg ación y sol en a los p oblemas de la población
inmig an e. Sus ines sociales son muy di e en es, al con lui sindica os, o ganizaciones
no gube namen ales, asociaciones de ecinos, ayun amien os, o ganizaciones
emp esa iales, dipu aciones p o inciales y la p opia Jun a de Cas illa y León, a a és de
su Conseje ía de Sanidad y Bienes a Social y más conc e amen e, de la Ge encia de
Se icios Sociales. En odas ellas se p opo ciona in o mación según su p opio ámbi o
de compe encias o especialización, en el caso de las ONGs, pe o ambién apo an un
conjun o muy di e so de se icios.
La Asociación Desa ollo y Solida idad - DESOD -, una en idad sin ánimo de
luc o que desa olla el p og ama "A ención In eg al a Inmig an es" (P og ama
HORIZON), inanciado po el Fondo Social Eu opeo en el ma co de la Inicia i a
Comuni a ia de Empleo y Desa ollo de los Recu sos Humanos y po la Jun a de
Cas illa y León, que lo puso en uncionamien o desde la Conseje ía de Sanidad y
Bienes a Social. Su ámbi o de ac uación a di igido a pe sonas inmig an es esiden es
empo al o pe manen emen e en la comunidad au ónoma de Cas illa y León, aba cando
a ios campos de ac uación. O ecen aseso ía ju ídica, que incluye in o mación y
o ien ación al inmig an e sob e sus de echos y obligaciones legales, la esolución de
consul as especí icas en ma e ia de ex anje ía y de echo in e nacional p i ado,
asis encia legal pa a la eag upación amilia , nacionalidad, asilo, u ela de meno es,
con ingen es o au o izaciones ex ao dina ias de empleo, en e o as cues iones.
Realizan ac i idades o ma i as, di igidas al ap endizaje del idioma, o mación básica,
compensa o ia y p o esional, cu sos, semina ios y alle es, e c. Las labo es de acogida a
los inmig an es comp enden el p opo ciona in o mación, o ien ación y ges ión de
ecu sos y p es aciones sociales, o mando además un olun a iado social especializado.
Pa a op imiza ecu sos ealizan es udios de las necesidades de los ex anje os y
omen an su pa icipación en odas las ac i idades. Colabo an asimismo con
o ganizaciones eligiosas pa a o ece alojamien o, desayuno y cena a los inmig an es
más necesi ados, bien en cen os de acogida (Hoga Pax, po ejemplo) o en pisos
pa icula es. Po úl imo, apoyan la inse ción labo al, median e la edacción de
cu ículos, p epa ación de en e is as de abajo o edacción de o e as de empleo.
También pa icipan en la búsqueda ac i a de empleo y omen o del au oempleo pa a que
el inmig an e pueda c ea su p opia emp esa.
En Cá i as se pe siguen una se ie de obje i os que llegan asimismo mucho más
allá de palia las necesidades básicas de los inmig an es. Al igual que DESOD
p opo cionan in o mación gene al y aseso amien o en el ámbi o legal, labo al y sob e
ecu sos y p es aciones, in e esándose especialmen e en palia la inde ensión ju ídica
que su en los inmig an es a la ho a de en en a se a los ámi es de legalización, abusos
labo ales, p oblemas adminis a i os, di icul ades con el idioma, e c. Se pe sigue e i a
la p eca iedad y la ilegalidad, que inalmen e con e gen en ma ginación, pa a lo cual
o ien an en la búsqueda ac i a de empleo y acili an el con ac o con emp esas de abajo
empo al o cualquie o a que demande mano de ob a ex anje a, aseso ando sob e la
con a ación, segu idad social y o as p es aciones a las cuales ienen de echo, den o de
su p og ama Sende o In eg a Empleo. Además, eje cen una labo de in e mediación en
la ealización de ges iones con el Se icio de Ex anje os del Gobie no Ci il, la
Delegación de T abajo, la policía o la Agencia Española de Coope ación In e nacional.
En ma e ia social ayudan an o al inmig an e indi idual como a las edes de apoyo e
in eg ación, además de desa olla ac i idades de sensibilización an e los p oblemas de
disc iminación o xeno obia. Sus abajado es sociales p opo cionan se icios de
alimen ación, a ención sani a ia y medicinas, opa, la ande ía, e c., a a és de sus
Cen os de Día, e incluso ayuda económica pa a el pago de alquile es y ecibos. El
Cen o de Día iene como inalidad da unos se icios de a ención mínima a pe sonas
sin ecu sos económicos o des a o ecidas socialmen e, aunque cada ez es mayo la
p esencia de inmig an es. Tan ele ado es el núme o de es e colec i o que se ha
es ingido su en ada a un lími e de e minado. Además, el hecho de que los "sin echo"
y los inmig an es compa an las mismas ins alaciones y busquen el uso de los mismos
se icios empieza a se con lic i o, como ya se indicó an e io men e.
O a asociación que o ece ayuda a es e colec i o es PROCOMAR (P omoción
de Colec i os Ma ginados)-Red Acoge, una ede ación de ámbi o nacional con di e sas
á eas de ac uación. P opo ciona, como las an e io es, unos se icios de in o mación,
o ien ación y aseso amien o legal, labo al y social, desa ollando además a eas de
apoyo en ma e ia de alojamien o y educación pa a adul os y meno es, des inadas sob e
odo en el conocimien o del idioma español. Pa icipan en la di ulgación de la
p oblemá ica de los inmig an es y en la sensibilización de la sociedad, pa a omen a la
de ensa de sus de echos, median e ac i idades ealizadas po olun a ios que incluyen el
es udio del enómeno de la inmig ación y el man enimien o de una bolsa de empleo.
C uz Roja ambién iene un se icio de a ención especial pa a inmig an es,
donde ayuda en odo lo posible a la in eg ación de es e colec i o. Las medidas que lle a
a cabo no se di e encian mucho de las ya desc i as, aunque ienen su p opio P og ama
Ope a i o de Inmig an es que o ece ayuda pa a la ob ención de o e as de empleo a
quienes ya poseen los pe misos de abajo y esidencia, a la pa que p opo cionan
alojamien o empo al a pe sonas necesi adas, si bien es e se icio no es exclusi o pa a
la población inmig an e. Den o del plan de acogida la C uz Roja ambién alquila pisos
des inados a se ocupados po los inmig an es, pe o ac ualmen e es án eniendo
p oblemas pa a encon a pa icula es dispues os a p opo ciona los. Las pe sonas que
ocupan ales i iendas a ían en unción de las si uaciones y en ocasiones nos
encon amos con mad es sol e as, con homb es i iendo en g upo e incluso con amilias
en e as a las que se o ece un hoga . En es os inmuebles los inmig an es no ienen que
paga el alquile y en ocasiones se les acili a la comida y los bienes de p ime a
necesidad, a la ez que se man iene un seguimien o a a és de educado es sociales
sob e su p oceso de inse ción en la sociedad.
Las asociaciones de ecinos y los colec i os de educación de adul os, cen ados
en la p oblemá ica pa icula de cada ba io, han in eg ado ambién en e sus obje i os
la ayuda al inmig an e, especialmen e en aquellas ciudades y ba ios donde su
concen ación es mayo . Allí donde la ubicación de ex anje os es más an igua han
llegado a desa olla se icios simila es a los o ecidos po las ONGs ya mencionadas
(aseso amien o, búsqueda de alojamien o y abajo, clases de español, o mación
labo al, e c.), p eocupándose po la in eg ación no sólo de los adul os, sino asimismo de
los meno es de edad, al acili a su in eg ación en colegios públicos y comple a su
educación median e clases complemen a ias, según sus necesidades y p oblemá ica
pa icula .
Las o e as de se icios a los inmig an es p opo cionadas po los ayun amien os
di ie en conside ablemen e de un municipio a o o, aunque como es lógico, en las
ciudades es donde se puede encon a un elenco más a iado de opciones. En gene al,
los inmig an es ienen acceso a la mayo ía de las p es aciones di igidas a los colec i os
ma ginados en gene al, como son los comedo es y albe gues públicos o las
denominadas Aayudas de eme gencia a amilias necesi adas. No obs an e, comienza a
se ecuen e el es ablecimien o de cupos de admisión po nacionalidades, debido a la
sa u ación p o ocada po la a luencia masi a de inmig an es en algunas ciudades donde
el p oceso ha sido más ecien e. Además, la ape u a de es os es ablecimien os públicos
a los ex anje os implica la pola ización de los nue os lujos mig a o ios hacia las
ciudades donde es án ubicados, aumen ando las necesidades de p es ación se icios. El
albe gue exis en e en Bu gos uncionaba has a hace unos años como uno de los
p incipales cen os de acogida en la u a No e de la inmig ación a España, llegando a él
g an pa e de la población p oceden e de los países del Es e de Eu opa. Cuando
comenzó a unciona en Valladolid o o de es os cen os la ciudad pasó a o ma pa e
de la misma u a, concen ando la llegada de inmig an es de Es e, cuyo núme o se ha
mul iplicado en muy poco iempo.
Los sindica os Unión Gene al de T abajado es y Comisiones Ob e as ambién
lle an a cabo di e sas ac uaciones des inadas a la inse ción labo al de los inmig an es.
La UGT de Cas illa y León, a a és de las dis in as á eas de Acción, a iende las
consul as de los abajado es ex anje os que llegan a la comunidad y p opo ciona
aseso ía labo al. Desde mediados de los años no en a man iene un Se icio de
Inmig ación des inado a o ien a e in o ma al inmig an e, acili ando las ges iones an e
la Delegación de Gobie no o Á ea de T abajo. Median e el seguimien o y con ol de
di e sas emp esas se ha conseguido que accedan a las mismas condiciones labo ales
dis u adas po la población española, de ec ando y denunciando a emp esa ios sin
esc úpulos que abusan y explo an a miemb os de es e colec i o, con el in de acaba con
el abajo clandes ino. El á ea de inmig ación de UGT apoya al inmig an e en múl iples
ma e ias, pe o especialmen e en emas legales y labo ales. Aseso amien o sob e asilo y
e ugio, eag upación amilia , ob ención de la nacionalidad, ami ación de los
pe misos de esidencia y abajo, eno ación de documen os, isados y expulsiones son
algunas de las consul as más ecuen es. En el aspec o labo al se cen an en da a
conoce sus de echos a los abajado es, in o ma sob e los con enios colec i os y
condiciones de los despidos, eclamación de sala ios y iniqui os, así como en mejo a
la o mación an o de abajado es en ac i o como de desempleados.
En Comisiones Ob e as se han c eado cen os exclusi os de a ención a
inmig an es denominados Cen os de In o mación al T abajado Ex anje o (CITE). La
apues a ealizada po CC.OO. consis e en ex ende la ed de CITE de o ma p og esi a
po odo el e i o io español. Ac ualmen e, en Cas illa y León exis en cen os en León,
Salamanca y Valladolid, aunque desde cada uno de ellos se a ienden ambién consul as
del es o de las p o incias. En un u u o se p e enden ab i nue os CITE en Palencia y
So ia. Sus obje i os coinciden con los del Se icio de Inmig ación de la UGT (aseso ía
legal y labo al, comba i la disc iminación, de ende sus de echos y denuncia los
abusos, e c.), además de po encia los es udios sob e la si uación y pe spec i as de la
inmig ación en Cas illa y León, in e cambiando expe iencias con o as egiones. Lo que
más p eocupa a los inmig an es que pasan po es os cen os es la ob ención del pe miso
de abajo, ema al que se e ie e un 42% de las consul as. En el 2001 ue ambién
masi a la can idad de pe sonas que se ace ca on a los CITE pa a solici a in o mación
sob e la egula ización ex ao dina ia lle ada a cabo en ese año. Po úl imo, son
asimismo ecuen es las p egun as que aluden a los de echos que ienen en sanidad, a la
alidez de su pe miso de conduci o a p oblemas labo ales de oda índole.
Todos los o ganismos mencionados, jun o a o os muchos no ci ados po que la
g an a iedad de sus obje i os lo impide, colabo an en la in eg ación de los inmig an es
en Cas illa y León, ayudando a conoce las ca ac e ís icas sociodemog á icas y la
e dade a si uación de es a población. La impo ancia de la labo ealizada es cada día
mayo an e el ápido inc emen o del núme o de inmig an es. Como mues a, DESOD, la
o ganización que concen a un mayo núme o de solici udes de ayuda, ha a endido en e
ene o y sep iemb e de 2001, solamen e en Valladolid, al iple de pe sonas que en odo
el año 1998 . El aumen o egis ado en es a capi al se jus i ica según DESOD po el
hecho de habe se con e ido en cen o de ecepción de ex anje os, pa e de los cuales
emig an con pos e io idad a o as p o incias.
3. 6. La in eg ación social en la escuela y en el medio u al, mine o y u bano
La llegada de pe sonas de nacionalidad ex anje a a una de e minada sociedad
plan ea un enómeno cada ez de mayo ascendencia, a medida que es a población es
ela i amen e más nume osa, como es la cues ión de las ac i udes de in eg ación o de
exclusión social. En es e caso se a a de qué piensan al espec o, de un lado y de o o,
los cas ellanos y leoneses y los p opios ex anje os con esidencia en la egión sob e su
in eg ación o no en el medio social, que amos a di e encia a su ez en el In o me en e
medio u al, medio mine o y medio u bano en la medida que se co esponde con
dis in as ipologías de ac i idad, de asen amien os y de hábi a . Asimismo, end emos en
cuen a p ime amen e, as una in oducción al concep o axiológico de in eg ación, la
in eg ación en el ámbi o escola .
Algunos es udios ealizados en España a a és de análisis de encues as a lo
la go de los años 90 ( al como se ecoge en el ecien e de Juan Díez Nicolás, Los
españoles y la inmig ación, Mad id, Minis e io de T abajo y Asun os Sociales, 1999)
han alo ado las ac i udes espec os de di e en es g upos sociales y según á eas de al a o
baja inmig ación, siendo en el caso de es as segundas en las que se incluye Cas illa y
León. Se pa e de una obse ación gene al de que los españoles encues ados en es os
años en elación a la xeno obia, acismo y exclusión social dan espues as más bien
posi i as pues “las ac i udes y compo amien os disc imina o ios no han encon ado el
más mínimo apoyo social” (página 185). Es a conclusión ya no se sos iene desde la
apa ición de los b o es de xeno obia habidos en las á eas medi e áneas españolas en el
año 2000, que obligan a e isa es e ipo de análisis más op imis a.
El mismo Díez Nicolás ecoge posiciones di e en es, que e e en es a las á eas
de baja inmig ación podemos ag upa del siguien e modo sob e la ac i ud de la
población: más “ a o able” (supe io a un índice 6) espec o a las pe sonas p oceden es
de la Eu opa comuni a ia, los sudame icanos, los eu opeos del Es e y los asiá icos; es
“menos a o able” (en e 5,5 y 6) hacia los g upos de a icanos neg os,
no eame icanos, usos, judíos; y es “des a o able” (menos de 5,5) hacia los á abes y
musulmanes y los gi anos (en su mayo ía, como es sabido, españoles, pe o ambién
po ugueses o eu opeos del Es e). Nos encon amos, de un lado, an e iejos p ejuicios y
ac i udes de exclusión que se c uzan en la ac ualidad, de o o lado, con una ac i ud de
mayo o meno echazo o acep ación de pe sonas según sus nacionalidades más o
menos a ines a la nues a. Po o o lado, Díez Nicolás en página 172, señala que “pa ece
habe ac i udes algo más nega i as hacia la inmig ación p ecisamen e en las
Comunidades Au ónomas que eciben menos inmig ación” lo que puede so p ende un
an o, y asimismo en página 183 concluye que a la is a de las in es igaciones “sí hay
g an can idad de da os que pe mi en a i ma que las ac i udes hacia la inmig ación y los
inmig an es con cada ez más a o ables (o menos des a o ables)”.
Po o o lado, según es conocido, en España y en endemos que ambién en
Cas illa y León, se cuen a con una amplia base social que p e ie e has a aho a en e los
ipos de inmig ación que sea empo al y egula izada y apoya la limi ación o cuo a de
los abajado es ex anje os pe manen es. En cualquie caso, has a que se e leja en una
encues a del Cen o de In es igaciones Sociológicas en 1990, el asen amien o de
ex anje os no se encon aba en e los “p incipales p oblemas de la sociedad”.
Pos e io men e se a econociendo po odos la impo ancia y e ec os del enómeno
inmig a o io, máxime obse ando la posición del Es ado español como genda me del
Su oes e de la Unión Eu opea y como e i o io de en ada an e los ecinos países
mag ebíes y en cie a medida an e los llegados desde La inoamé ica en lo que cada ez
más es un puen e aé eo. Po ello, una ez que el lujo mig a o io in e nacional adquie e
un papel cada ez más ele an e y que a ec a a odo el país en mayo o meno medida,
se ha p oducido un cambio signi ica i o en cuan o a la pe cepción de la inmig ación
como “p oblema” (mi ada de la exclusión) o como “ enómeno” de i ado de la di isión
in e nacional an e el desa ollo (mi ada de la in eg ación).
En suma, la in eg ación de los inmig an es iene una na u aleza
mul idimensional, en cuan o ep esen a a la ez una in eg ación “legal” o dis u e de
una si uación ju ídica es able, “labo al” o posibilidad de acceso al abajo y a la
o mación p o esional, “ amilia ” o de echo a la eag upación, “ esidencial” o de echo a
i ienda digna, “educa i a” inco po ación en dis in as edades al sis ema educa i o,
“sani a ia” o acceso no malizado al sis ema de salud, “cí ica” o pa icipación en
ins i uciones y asociaciones au óc onas”… Debe se po ello un obje i o a pe segui , un
e o educa i o, labo al, polí ico, que depende á en cada caso de asgos como la
nacionalidad, la e nia, los años de esidencia en país y localidad de des ino, de la
si uación económica y p o esional, accesibilidad a la i ienda, la mayo o meno
concen ación de ciudadanos ex anje os, el idioma hablado y el ni el cul u al. Todo
es á a su ez en dependencia de lo que se es ablece en la sociedad de acogida como
“inmig an e” y al ango sociológico es á dependiendo de la mayo o meno capacidad
de in eg ación de los mismos inmig ados.
La in eg ación escola del alumnado ex anje o es elemen o p imo dial en es e
p oceso al posibili a la inco po ación a la sociedad de des ino a los hijos de los
inmig an es. La escuela se con igu a así como un medio a o able pa a la in eg ación de
los más jó enes y posibili a la in eg ación con el medio social de modo no malizado. En
es e sen ido, es un ejemplo cla i icado cómo se puso en ma cha, po p ime a ez en el
cu so 1987-1988 en algunos colegios públicos de las cuencas mine as de León y más
a de en localidades como Mi anda de Eb o y ambién en Enseñanza Secunda ia, el
“P og ama Hispano-Luso de Acción Educa i a y Cul u al”, el cual iene la i ud de
apoya con docencia bilingüe impa ida po p o eso es po ugueses a escola es de es a
nacionalidad, cabo e dianos e incluso españoles (en muchos casos hijos de po ugués)
den o de una educación in e cul u al. En e sus obje i os des aca el de a o ece la
in eg ación de es e alumnado en el sis ema educa i o español, p omo e el espe o y el
ap ecio po las di e encias cul u ales, educando pa a la o mación de ciudadanos lib es,
esponsables y pa icipa i os en una sociedad mul icul u al, colabo a en la mejo a de la
in eg ación de los inmig an es den o de sus comunidades locales.
Pues bien, de las encues as que hemos ealizado (Lo enzo López T igal, di ec o ,
E aluación del P og ama…, 1992) cons a amos que los niños po ugueses y
cabo e dianos a endidos po es e P og ama salen e o zados en su o mación y
mues an a ni el gene al una in eg ación supe io a la que p esen an sus amilia es
adul os. Ellos se con ie en en los mejo es embajado es e in e media ios en e su
amilia y la comunidad local. Sin emba go, no se puede deci de lo mismo en e los
abajado es inmig an es empo e os en el campo, donde la escola ización de los niños
de amilias ashuman es es educida y a pesa de los es ue zos po apoya su
escola ización e in eg ación los esul ados son aún no sa is ac o ios.
momen o po la ex e nalización de las ac i idades menos p oduc i as lle ada a cabo po
g andes emp esas de la egión, pe o a los que ac ualmen e acuden ambién pequeños y
medianos emp esa ios. La cons ucción, los se icios de limpieza, la hos ele ía y la
ag icul u a, jun o a indus ias suje as a g andes oscilaciones en su p oducción, como
algunas del sec o ag oalimen a io, se abas ecen median e es e sis ema de una pa e de
la mano de ob a empo al que p ecisan.
Es imposible hace una gene alización sob e el compo amien o de las emp esas
especializadas en ges iona las o e as de abajo pa a inmig an es, pe o la inde ensión
de és e an e el posible abuso del emp esa io ha quedado más que demos ada con la
ape u a de p ocesos judiciales en a ias comunidades au ónomas, no habiendo sido
ajena Cas illa y León a semejan e hecho. T a ándose de abajos empo ales, la emp esa
cob a di ec amen e po las a eas ealizadas, sin que exis a un ínculo di ec o en e el
empleado y los abajado es, cuya elación con ac ual es con la emp esa. El pe miso
de abajo de los inmig an es se concede po que p e iamen e se ha p esen ado una
o e a de abajo y si és a no se ma e ializa, acaban po encon a se en si uación
i egula . Valga de ejemplo la de ención en A anda de Due o a inales de Junio de 2000
de dos colombianos y un español que cap aban abajado es en Colombia, con la
p omesa de sala ios ele ados y papeles en egla. Se les cob aba po el iaje 2.284 eu os
(380.000 pese as) y una ez aquí, debían ealiza labo es ag ícolas y se les descon aba
del sueldo el alojamien o, la manu ención, la opa y los desplazamien os, con lo cual les
quedaba menos de 6 eu os po ho a de abajo (mil pese as). Aún siendo un caso
conc e o, si e pa a explica el uncionamien o de las ma ias su gidas, ambién en
nues a egión, al ampa o de las necesidades no cubie as de mano de ob a y de los
educidos cupos de abajado es ex anje os au o izados has a es os momen os.
La egulación de abajado es ex anje os ya asen ados en la egión, como se
indicó, es po supues o o a de las posibles ías pa a no maliza su acceso al me cado
labo al. El p ime paso consis e en apo a la documen ación p ecisa que demues e una
es ancia p olongada, una o e a de abajo o ínculos amilia es. El inmig an e puede
acudi a un abogado pa a e ec ua es os ami es o el empleado di igi se a emp esas y
p o esionales especializados en ales ac i idades, los cuales lle an a cabo la ami ación
de la solici ud e incluso o ecen di ec amen e al emp esa io la mano de ob a que
necesi a, como en el caso an e io . Sin duda és e ha sido y p obablemen e segui á siendo
en el u u o el mé odo al que debe acoge se la mayo pa e de los abajado es
inmig an es, sal o que se log e un inc emen o en la cuo a de pe misos de abajo
co espondien e a Cas illa y León. El inmig an e en si uación i egula pasa a eng osa
el amplio espec o de la economía sume gida, a la espe a de un nue o p oceso
ex ao dina io de egula ización, de una modi icación de la Ley de Ex anje ía o de
consegui los equisi os necesa ios pa a ob ene sus pe misos de esidencia y abajo. Es
lo sucedido en el año 2000, cuando el 77% de los casi es mil inmig an es que
p esen a on su solici ud en la egión consiguie on que és a les ue a concedida. Po
supues o, siemp e se ad ie e del ca ác e único y úl imo de odo p oceso ex ao dina io,
pe o la ealidad iende a con adeci es as p omesas polí icas y el inmig an e acaba po
con ia en consegui su obje i o an es o después.
La e olución seguida en la concesión de pe misos de abajo señala una
endencia al alza en los úl imos años, pe o las ci as se man ienen muy po debajo de las
necesidades eales. A lo la go de la década de los no en a solamen e se sob epasa on
los dos mil pe misos en 1991 y 1999, aunque en el p ime año ue consecuencia del
p oceso ex ao dina io de egula ización lle ado a cabo en 1990 y 1991. En el 2000 se
llega on a con abiliza 2.079 solamen e en e ene o y julio, sin con abiliza el p oceso
de egulación de inales de años, consolidándose además los cambios que enían
ad i iéndose en su dis ibución p o incial. Sego ia, So ia y Valladolid inc emen an el
núme o de pe misos, colocándose incluso la p ime a de ellas po delan e de León, que
has a esa echa había sido la que con aba odos los años con el mayo núme o (un 38%
del o al en 1991). Ac ualmen e ese po cen aje es del 19%, pa ecido al de Sego ia
(21%) y Valladolid (17%). Bu gos, Salamanca y So ia concen an un 8, 10 y 12%
espec i amen e, mien as en Á ila, Palencia y Zamo a no se llega al 5%. La endencia
du an e el úl imo quinquenio (1996-2000) es hacia una es abilización en es as es
p o incias, con ci as anuales in e io es al cen ena .
A inales del e ce imes e del año 2001 ya se habían concedido 1.816
pe misos de abajo y esidencia. La p o incia con mayo núme o de solici udes es
Valladolid, seguida de León y Bu gos, mien as Á ila es la que p esen a una meno
demanda. Pe o a pesa de se unas ci as muy p ome edo as pa a los que i en ue a de
nues as on e as, el p oblema con inúa localizándose en la población inmig an e que
ya se encuen a en la egión y no puede accede a es os con ingen es. Dado que el
INEM jus i ica el aumen o del núme o de pe misos concedidos po la ele ada can idad
de o e as de abajo que se quedan sin ocupa an e la al a de pe sonal dispues o a
desempeña los, una polí ica enden e a acili a la egula ización de los ya esiden es es
esencial, an o pa a esol e la si uación de explo ación labo al a la que se encuen an
some idos, como en espues a a la demanda emp esa ial.
Jun o a la edis ibución in e na de las concesiones, Cas illa y León ha
aumen ado signi ica i amen e su pa icipación en el conjun o nacional. Has a 1997 la
egión ob enía en e un 1,2 y 1,4% de los pe misos de abajo concedidos a inmig an es
en odo el país, sal o en los años 1990 y 1991, cuando se llegó a un 2%, pe o en
condiciones ex ao dina ias. Desde esa echa has a aho a la p opo ción ha ascendido al
2,9%, a la pa que aumen aba la impo ancia de la con a ación po cuen a ajena,
DISTRIBUCIÓN PROVINCIAL DE LOS PERMISOS DE TRABAJO
0
100
200
300
400
500
600
700
800
900
1.000
1.100
1.200
1.300
1.400
1.500
1.600
1.700
1.800
1.900
2.000
2.100
2.200
2.300
2.400
2.500
2.600
2.700
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 *
Á ila Bu gos León Palencia Salamanca Sego ia So ia Valladolid Zamo a
FUENTE: Minis e io de T abajo y Asun os Sociales. Elabo ación p opia. * De Ene o a Julio
siemp e supe io en es a comunidad au ónoma al p omedio nacional. Es os con a os
ienden a concen a cada ez más la ac i idad de los inmig an es, pues si en 1990
suponían un 72% en oda España y un 85% en Cas illa y León, en el 2000 ep esen aban
ce ca del 95% en ambos casos. La pé dida de impo ancia de la con a ación po cuen a
p opia, del au oempleo en de ini i a, no es sólo ela i a, a ec ando ambién a las ci as
absolu as. Si du an e la p ime a mi ad de los años no en a e an más de 250 los nue os
pe misos concedidos anualmen e a inmig an es ex anje os pa a eje ce como
au ónomos en la egión, en la segunda no llega on a 200. La c eación de pequeños
negocios amilia es pa ece concen a se en g upos muy conc e os, de c ecimien o
limi ado (inmig ación china, po ejemplo), mien as los abajado es in eg an es de los
lujos hoy día más in ensos, como ma oquíes, colombianos y ecua o ianos, son
asala iados, pendien es siemp e de consegui la eno ación de sus con a os. La
egulación ex ao dina ia del 2000 si ió no obs an e pa a saca de la economía
sume gida a pa e de los inmig an es que abajan po cuen a p opia en di e sos
se icios de epa ación y man enimien o, de o ma que la p opo ción de ex anje os
a iliados a la Segu idad en el égimen especial de au ónomos es aún del 14% del o al.
Pe o si el abajo esul a insegu o incluso pa a inmig an es llegados con los
pe misos en egla y o e a de empleo, la si uación de quien se halla a la espe a de
ob ene los es mucho peo . El abajado ex anje o sin pe miso come e una in acción
g a e, que puede se penalizada con mul a de 300 a 6.010 eu os (50.001 a 1.000.000 de
pese as) o con la expulsión del país, que anula cualquie o a au o ización y p ohíbe el
eg eso po un pe íodo mínimo de es años y máximo de diez. El emp esa io que los
con a a se expone a mul as de 6.010 a 60.101 eu os (1.000.001 a 10.000.000 de
pese as), al se ca alogada su in acción como muy g a e. Aunque la cuan ía inal
depende á de la capacidad económica del in ac o , ambién hay que ene en cuen a que
Ase incu e en una in acción po cada uno de los abajado es ex anje os ocupados@
(a ículo 54 de la Ley de Ex anje ía), lo cual pa ece es a siguiendo un elemen o
disuaso io de suma impo ancia.
PERMISOS DE TRABAJO CONCEDIDOS EN CASTILLA Y LEÓN
(% SOBRE EL TOTAL NACIONAL)
0,0
0,5
1,0
1,5
2,0
2,5
3,0
3,5
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 *
% sob e o al nacional
FUENTE: Minis e io de T abajo y Asun os Sociales. Elabo ación
p opia.
(*) De Ene o a Julio
No hay es adís icas ehacien es que nos pe mi an conoce con exac i ud la
si uación eal y las condiciones de abajo de los inmig an es, siendo necesa ia la
ealización de un análisis mucho más p o undo que el p esen e pa a pode abo da
semejan e ema. No obs an e, son muchas las o ganizaciones no gube namen ales que
pa icipan en a eas de ayuda al inmig an e, a las que se suma el es ue zo ealizado po
algunos sindica os y o ganizaciones emp esa iales, bien po sus p opios medios o bien
pa icipando en p og amas pa a omen o del empleo sub encionados po el Minis e io
de T abajo y Asun os Sociales. La expe iencia dia ia de es as o ganizaciones en el
abajo con inmig an es en Cas illa y León esul a coinciden e en é minos gene ales en
cuan o al ipo de p oblemas más ecuen es, que ma can la di e encia de su si uación
labo al con espec o a los nacionales. La al a de in o mación adecuada es uno de ellos,
especialmen e la e e ida a sus de echos labo ales. A pesa de que los abajado es
inmig an es con ibuyen a la segu idad social, ni ellos ni sus amilias llegan a alcanza
de los mismos bene icios y se icios sociales que la población española. Y es
p ecisamen e esa desin o mación la que hace que los abajado es inmig an es se sien an
desp o egidos y en condiciones di e en es a las de los abajado es españoles. Tal
ci cuns ancia, jun o con la explo ación labo al que en ocasiones padecen po ello, hace
pensa en la necesidad de una mayo implicación de las adminis aciones locales y
au onómica en es a ma e ia, papel lle ado a cabo en es os momen os po ONGs y
sindica os.
El abajado ex anje o iene a España con escasos ecu sos económicos, con
isado de u is a y en busca de una o e a de abajo que le pe mi a eg esa a su país
legalmen e, con una p opues a de empleo y po úl imo -y quizás es o sea lo más di ícil-
in en a euni el dine o su icien e pa a que el e o no sea un camino de ida y uel a. En
es a úl ima ase es cuando su gen de o ma más ecuen e los abusos emp esa iales, bien
po la ía del con a o ic icio (caso de Fachadas Pisue ga), o bien a a és de la
explo ación emp esa ial (como sucedió en 2001 en el municipio de Quin anaman i go,
en Bu gos), en ando ya de lleno en el ámbi o de la denominada economía sume gida.
Cuando un emp esa io equie e la mano de ob a de población inmig an e de o ma
ilegal, nunca lo a a econoce a a és de in e media ios (sindica os, asociaciones,
ONG...) sino que busca el con ac o di ec o con el abajado . El caso llega al pun o de
que si una asociación acude a e a un emp esa io que solici a inmig an es, és e pone
como condición que sean legales, mien as que si es el inmig an e el que es ablece
con ac o di ec o con el emp esa io, en ningún momen o le pide los papeles ni comen a
que se le a a con a a . Si bien no odos los casos son iguales, la si uación a ía en
unción del ipo de abajo de que hablemos.
Los ipos de abajo que demandan y que suelen encon a los miemb os de es e
colec i o son muy a iados. Las muje es ealizan a eas en el se icio domés ico o en
emp esas de limpieza e incluso empiezan a ene ele ancia en el sec o de la hos ele ía.
En cambio, los homb es acapa an una mayo a iedad de abajos, ya sea en el sec o de
la cons ucción (escayolis as, ca e ille os, azulejis as, palis as, peones de albañile ía,
ca pin e os, piza is as e incluso apa ejado es), en indus ias y alle es ( esado es,
mecánicos elec icis as, o iciales de p ime a, chapis as, soldado es, ce aje os, e c.), en
la ganade ía ( aque os, pas o es), ag icul u a ( odo ipo de labo es) o se icios
(cama e os, conduc o es epa ido es, agen es de segu idad), jun o a un sin in de
empleos di e sos ca ac e izados po su nula especialización (mozos de almacén, de
ca ga y desca ga, e c.). Aquéllos que poseen una cuali icación media cons i uyen un
g upo que, den o de es e colec i o, pod íamos cali ica de a o unado, al exis i una
impo an e demanda en sus se icios. Po el con a io, la mano de ob a menos
cuali icada es á some ida a abajos e en uales y en mul i ud de ocasiones, en si uación
i egula .
No obs an e, no odos los inmig an es solici an abajos de es a índole, pues hay
pe sonas muy cuali icadas y p epa adas pa a ealiza abajos de p o eso , con able,
pue icul o , médico, masajis a- isio e apeu a, ingenie o mine o, abogado, den is a,
policía, adminis a i o, co edo de segu os, pe iodis a, delinean e, economis a,
o óg a o, ingenie o ag ónomo... unas cuali icaciones aco des con los es udios que han
ealizado en su país de o igen, en especial los p oceden es de Eu opa del Es e.
La si uación labo al de las muje es es bien di e en e a la de los homb es.
Gene almen e suelen ealiza a eas di íciles de con ola po la Inspección de T abajo,
y en consecuencia, es án en condiciones labo ales i egula es, con sala ios muy
in e io es al mínimo in e p o esional. La anja del me cado de abajo que acapa an
es as pe sonas demanda una g an lexibilidad empo al y las abajado as ex anje as se
adap an mejo -o deben adap a se- a es e equisi o. Además, la población emenina de
Cas illa y León, en su mayo pa e, no es á dispues a a ealiza es e ipo de a eas, po lo
que nos encon amos an e un dé ici de mano de ob a en el se icio domés ico y más
aún en las condiciones labo ales y sala iales que acep an las abajado as ex anje as.
Pe o las si uaciones y su p oblemá ica son muy di e en es según el abajo ealizado,
po lo que esul a indispensable analiza po sepa ado cada uno de los ipos de ac i idad
donde mayo núme o de abajado es inmig an es podemos encon a .
4.2. Sec o es de mayo ac i idad en e los inmig an es.
La in o mación cuan i a i a sob e dis ibución sec o ial de los abajado es
ex anje os en Cas illa y León p o iene de los pe misos de abajo y esidencia
concedidos po los Minis e ios de T abajo y Asun os Sociales y de In e io ,
espec i amen e, po lo que se a a an sólo de una ap oximación a la ealidad, al no se
posible inclui a aquéllos sin pe miso de abajo o en si uación o almen e i egula .
Bas e deci que en 1999 no llegaban a 4.000 los pe misos igen es, en e a una
población ex anje a con pe miso de esidencia ce cana a las 23.000 pe sonas, de las
cuales 18.000 se encon aban en edad labo al. Po sexo, de los ap oximadamen e 6.000
homb es de 16 a 64 años de edad, enían pe miso de abajo menos de 2.500 y en e las
muje es, 1.400 de un o al posible de 12.000. Como esul a ob io, aún eliminando de las
ci as p eceden es a quienes se dedican exclusi amen e a a eas del hoga , es udian es,
pa ados y ciudadanos de países de la Unión Eu opea, que no p ecisan ales pe misos, el
conjun o de los abajado es ex anje os en si uación i egula es sumamen e amplio,
pudiendo llega a iguala al de aquéllos con pe miso de abajo. Sin duda es a
p opo ción ha descendido como consecuencia de la egula ización ex ao dina ia del
año 2000 y la que a o eció a algunos g upos muy conc e os a comienzos del 2001
(ecua o ianos), pe o el inc emen o de los lujos hace p e e un e o no a co as simila es.
A echa 31 de ma zo de 2000 el núme o de pe misos de abajo igen es se había
duplicado, llegando a 7.440, una ci a sin duda mucho más ce cana a la ealidad que la
admi ida an sólo unos meses an es. El 84% de las solici udes p esen adas po
inmig an es en Cas illa y León en la p ime a mi ad de ese año demandaban
conjun amen e el pe miso de esidencia y de abajo (1.698 solici udes de un o al de
2.024) y un 62% lle aban menos de seis meses buscando empleo, da os que indican la
impo ancia c ecien e de la mano de ob a inmig an e.
Las limi aciones de las ci as o iciales no sólo a ec an al núme o de abajado es
inmig an es, sino ambién a su dis ibución po sec o es de ac i idad. Los abajos de
ca ác e empo al en ag icul u a, cons ucción y se icios se nu en de esa mano de ob a
no egula izada, con impo an es di e encias según el país de o igen y el sexo. La
p oblemá ica de los indocumen ados, some idos a una mayo explo ación, ha de se
a ada po an o de o ma independien e y la base pa a su es udio no puede se o a que
las in o maciones p opo cionadas po o ganizaciones no gube namen ales. Aún
conociendo las limi aciones de ales uen es de in o mación, a las cuales no es ajena su
excesi a agmen ación, cons i uyen el único camino pa a islumb a la impo ancia de
una economía sume gida que, en algunas ac i idades económicas conc e as, como el
abajo domés ico, supe an en núme o al de los abajado es dados de al a en la
segu idad social.
Un p oblema añadido en Cas illa y León en el análisis del abajo de los
inmig an es eside en su g an mo ilidad espacial y labo al. Con independencia del
abajo empo al ligado a las labo es ag ícolas, que se á analizado con p o undidad más
adelan e, la con a ación po co os pe íodos de iempo es común a g an núme o de las
a eas ealizadas po los ex anje os. En 1999 el 65 % de los a iliados a la Segu idad
Social cambió de empleo al menos en una ocasión du an e pe íodo de an sólo seis
meses y una e ce a pa e de ellos u ie on que desplaza se a o a p o incia pa a ealiza
la nue a ac i idad. Ag icul u a, cons ucción y hos ele ía son los es sec o es donde el
cambio de luga de abajo esul a más ecuen e, mien as que en el se icio domés ico
aunque és e se p oduce en a ias ocasiones du an e los p ime os meses, a medio plazo
acaba po da luga a una mayo es abilidad en el empleo. Los cambios in e sec o iales
esul an asimismo usuales, sob e odo aquéllos que implican el desplazamien o de un
medio u al - abajos en ag icul u a y ganade ía- a o o u bano -cons ucción y
se icios-. Un caso pa icula es el e e ido a la ac i idad mine a, ca ac e izada po una
ma cada es abilidad en el empleo de las p ime as gene aciones de inmig an es. Las
modi icaciones en el ipo de ac i idad económica ienen un ca ác e in e gene acional,
abajando mayo i a iamen e los hijos en el sec o se icios, como esul ado de la
pé dida de empleos en la mine ía y de la búsqueda de mejo es condiciones de ida, que
suelen eni acompañadas de un cambio de esidencia an o in ap o incial (desde las
cuencas mine as hacia las ciudades de León y Pon e ada) como ex a egional (hacia
Mad id). El desplazamien o espacial y labo al es oda ía mayo en el g upo de los
inmig an es no egula izados, a ec ando especialmen e a ma oquíes y umanos, cuyos
p ime os abajos se localizan en el campo. En el supues o de egula iza se su si uación,
el des ino inal es, al igual que en o os g upos, las ciudades.
La dis ibución espacial de los abajado es, así como el ipo de ac i idad
ealizada, han su ido impo an es ans o maciones en los úl imos años. F en e a un
modelo adicional en el que los má genes de localización se encon aban muy limi ados
pa a cada una de las nacionalidades, se ha pasado a o o mucho más dispe so. La
mine ía de León concen aba a po ugueses, cabo e dianos y pakis aníes, mien as en la
anja on e iza de Zamo a y Salamanca se empleaban en ac i idades ag a ias los
po ugueses, ocupándose del se icio domés ico en las ciudades las inmig an es
hispanoame icanas y epa iéndose los ma oquíes en e abajos e en uales en el campo
y la cons ucción en el medio u bano. Hoy día la ag icul u a iende a p opo ciona un
mayo núme o de empleos empo ales y a los adicionales inmig an es po ugueses se
han unido no sólo los ma oquíes, sino ambién subsaha ianos, hispanoame icanos y
algunos g upos p oceden es de países del es e de Eu opa (búlga os y sob e odo, gi anos
umanos). El cie e de explo aciones mine as se ha aducido en una meno
concen ación de e ec i os labo ales en el Bie zo, aumen ando en cambio la
co espondien e a las ciudades y su á ea de in luencia, aunque según in o maciones de
la Segu idad Social, en el 2000 se man enían oda ía en esa p o incia 427 de los 431
empleos en mine ía ocupados po ex anje os en oda la egión.
Los p ocesos de expansión u bana, po enciados po los desplazamien os de
población de ca ác e cen í ugo hacia nue as á eas esidenciales de la pe i e ia, han
supues o el inc emen o de la demanda de mano de ob a en el sec o de la cons ucción.
Así sucede en León (San And és del Rabanedo), Salamanca (San a Ma a de To mes) y
Valladolid (A oyo, Laguna de Due o). El enómeno se ha ex endido ecien emen e a
capi ales de meno amaño, a ec ando a municipios colindan es con Sego ia (La
Las illa) y Zamo a (Mo ales del Vino) y a ciudades como A anda de Due o, Mi anda
de Eb o o Bena en e, en e o as. En el es o de las capi ales el empleo en cons ucción
se ha concen ado más en el p opio é mino municipal, englobando incluso las nue as
á eas de esidencias uni amilia es, siendo Bu gos el máximo exponen e de es a
si uación. La mayo pa e de los inmig an es i man con a os empo ales de cinco días
de du ación (lunes a ie nes), po ob a y se icio o abajan a des ajo. Jun o a los g upos
ya mencionados, hay que menciona en echas más ecien es a los ob e os
especializados p oceden es de países del Es e de Eu opa. Su esidencia, sal o en núcleos
de cie a en idad, se localiza en la capi al, desde donde se asladan a las di e en es
ob as de la pe i e ia.
El empleo u bano de la población inmig an e se ex iende ambién al sec o de la
indus ia, aunque las ci as son muy in e io es a las de la cons ucción (375 en e a 818,
según es imaciones ob enidas a pa i de los da os de la Segu idad Social en el año
2000) . Mien as en las g andes emp esas el empleo de es os abajado es iene un
ca ác e e en ual y suele p oduci se a a és de subcon a as, en las PYMEs la
es abilidad es mayo , incluso en el caso de indus ias ag oalimen a ias que ecu en a
ellos en época de cosecha, median e con a os empo ales eno ados de un año a o o. El
mayo núme o de con a aciones se p oduce en es as pequeñas indus ias y alle es,
ubicadas en capi ales y cen os coma cales de se icios, des acando en ci as absolu as
León y a g an dis ancia aunque c eciendo ápidamen e, Bu gos, So ia y Sego ia. En la
úl ima el empleo se concen a más en la capi al, mien as en las dos p ime as p o incias
ambién podemos encon a g upos ela i amen e nume osos de ma oquíes y eu opeos
del Es e en A anda de Due o, Mi anda de Eb o (Bu gos) , Almazán y Ól ega (So ia). La
con a ación en el sec o indus ial se encuen a muy epa ida espacialmen e en el es o
de las p o incias, con ci as educidas pe o con p esencia c ecien e en odos los núcleos
de amaño medio.
El sec o de los se icios acoge al mayo núme o de abajado es inmig an es en
Cas illa y León, un 60,2% en 1999, lo cual supone unos 4.500 empleados en el 2000. De
ellos, 626 muje es apa ecen a iliadas al égimen especial de empleadas del hoga ,
aunque se es ima que el núme o eal es conside ablemen e más al o, al suma las que
apa ecen dadas de al a bajo o os epíg a es. Su núme o puede sob epasa ácilmen e las
1.100, casi la mi ad de las inmig an es con abajo egula en la egión. La hos ele ía es
o a de las ac i idades aglu inado as del abajo en el sec o e cia io, pe o con un
po cen aje algo in e io (11%), mien as en el come cio mino is a las ci as no llegan al
6%. En cualquie caso es os da os esul an me amen e ap oxima i os, debido a la
impo ancia del empleo e en ual en odos los subsec o es ci ados. Las ci as a ían
cons an emen e de un año a o o, incluso en pocos meses, con inc emen os del empleo
en la hos ele ía en e a descensos en el abajo domés ico du an e la época es i al, po
ejemplo. La única endencia pe manen e es la que señala a los se icios como p incipal
uen e de empleo emenino en e las inmig an es y den o de ellos, la g an impo ancia
del se icio domés ico.
Po úl imo, la ag icul u a gene a asimismo un impo an e núme o de empleos
ocupados po población inmig an e, si bien an o el ca ác e es acional de los mismos
como la abundancia de mano de ob a no egula izada impiden es ablece unas ci as
exac as. El Anua io de Mig aciones de 2000 indicaba pa a 1999 la p esencia de 610
abajado es ex anje os ag a ios, pe o los da os de la Segu idad Social a echa 31 de
ma zo de 2000 educía es a can idad a 588. Es lógicamen e a pa i del mes de
sep iemb e cuando las al as expe imen an un mayo inc emen o, pe o siemp e some idas
a g andes oscilaciones, pues las con a aciones se ealizan po espacios de iempo muy
educidos y un mismo inmig an e puede abaja sucesi amen e pa a a ios
emp esa ios. Como ejemplo, en la p o incia de Sego ia las ci as del mes de ma zo se
mul iplican po sie e en Oc ub e, g acias al abajo empo al.
Todos es os da os e elan que cada ez es más necesa ia la mano de ob a que
p opo cionan los inmig an es, como demues a el in o me elabo ado po el Ins i u o
Nacional de Empleo, cons a ando el con ingen e de abajado es ex anje os pa a el año
2002. El documen o ue ealizado a pa i de da os p opo cionados po écnicos del
Ins i u o, sindica os y o ganizaciones emp esa iales de Cas illa y León en cada p o incia
y en él se eclamaba un o al de 4.845 abajado es, de los cuales 395 se ían empo ales
y el es o ijos, aunque la ci a inal se ele ó a 5.445 en la Comisión de Asis encia al
Delegado del Gobie no celeb ada en So ia a inales de oc ub e. La dis ibución de las
solici udes de abajado es po ipo de ac i idad con i ma los da os analizados has a el
momen o, añadiendo como no edad el aumen o de la demanda de es a mano de ob a en
el sec o de la cons ucción. Las 1.660 solici udes p esen adas po los emp esa ios
suponen casi un e cio del o al a escala egional. Sal o en la p o incia de Salamanca,
donde apenas llegan al 8%, en el es o de las p o incias es a ac i idad aglu ina al menos
una quin a pa e de la demanda de inmig an es y alcanza sus máximos en León y
Valladolid, an o en ci as absolu as como ela i as. Peones, albañiles y mampos e os
son los abajado es más buscados, pe o ambién son necesa ios o os más cuali icados,
como enca gados y je es de equipos, ope a ios de g úas, mon aca gas y maquina ia en
gene al y un amplio conjun o de ob e os especializados (enco ado es, alica ado es,
escayolis as, pin o es, e c.). La demanda de abajo po pa e de los inmig an es se
adap a pa cialmen e al esquema desc i o, ya que un 60% de los que buscan empleo en la
cons ucción lo hacen en la ca ego ía de peón. Po con a, al an o iciales de p ime a y
pe sonal de cuali icación media y aquéllos que se p esen an como ales, una ez
some idos a p ueba, suelen poseen una p epa ación in e io a la eque ida po la
emp esa.
Los se icios, que ya son el sec o con mayo can idad de abajado es
inmig an es, con inúan colocándose a la cabeza en la demanda de es a mano de ob a.
Pa a el año 2002 se p ecisan o os 1.668 ex anje os dispues os a cub i las necesidades
DEMANDA DE TRABAJADORES EXTRANJEROS PARA EL AÑO 2002
POR SECTORES DE ACTIVIDAD EN CASTILLA Y LEÓN
26%
0%
31%
5%
7%
14%
6% 3% 8%
Sec o Ag a io Mine ía Cons ucción
Indus ia Hos ele ía Se icio domés ico
T anspo e O os se icios Sin clasi ica
FUENTE: In o me con ingen e abajado es ex anje os. CC.OO. y Delegación del Gobie no. Elabo ación p opia.
su gidas p incipalmen e en el se icio domés ico y la hos ele ía, a los que se suma como
e ce demandan e en cuan ía el sec o del anspo e. En o al, suponen el 31% de las
solici udes, que alcanzan el 39% (2.102 empleos) si añadimos los pues os de abajo que
no apa ecen adsc i os a una ac i idad de e mina, la mayo ía de los cuales se enma ca ía
en es e sec o según se deduce de euniones an e io es de la Comisión de Asis encia.
Una e ce a pa e de la demanda se localiza en Valladolid, p o incia donde se o e an
más de seiscien os empleos. León, con unos cua ocien os y Bu gos, Palencia y
Sego ia, cada una de ellas con algo más de 200, la siguen en impo ancia.
El se icio domés ico es el que concen a mayo demanda y sin duda, ambién el
que gene a mayo echazo en e la población local. Se necesi a casi un milla de
abajado es pa a cub i las plazas acan es (CC.OO. señala la ci a de 949, aunque el
úl imo da o disponible la ebaja a 773), sob e odo en las capi ales allisole ana (350) y
leonesa (250). La demanda de es e ipo de abajos es muy amplia en e las muje es,
pe o se a a en su mayo ía de pe sonas en si uación i egula , ca en es de pe misos de
esidencia y abajo. El hecho de que un 90% de las muje es que se p esen an a
o ganizaciones como Cá i as o Acoge en busca de empleo lo deseen en ac i idades de
se icio domés ico, cuidado de niños y ancianos, limpieza de casas, in e nas, e c., se
debe p ecisamen e a la imposibilidad de encon a abajo ue a de la economía
sume gida.
Con 381 solici udes (478 según CC.OO.) la hos ele ía sigue apa eciendo como
o a de las ac i idades a las que se acogen los inmig an es, ca ac e izada ambién po
sala ios educidos, la gas jo nadas labo ales y ho a ios en pe manen e con lic o con el
man enimien o de cualquie ipo ida amilia no mal. A di e encias de las an e io es,
en es e caso la dis ibución p o incial es más equi a i a y si bien Salamanca ag upa un
mayo núme o de pe iciones (125), en el es o de las p o incias las ci as oscilan en e
60 y 80, ap oximadamen e. Hay que conside a además que an o en Á ila como León,
Sego ia o Valladolid la pene ación de la mano de ob a inmig an es en la hos ele ía es
an e io , con ando con ci as des acadas. Dominan las cama e as, aunque se solici an
asimismo cama e os y cocine os, plazas que son cubie as po abajado es con
expe iencia en su país de o igen. La empo alidad a ec a a un e cio de es os nue os
pues os de abajo, eque idos an o po homb es como po muje es. Tan ele ada es la
necesidad de mano de ob a que los emp esa ios de hos ele ía de Cas illa y León han
in en ado palia las ca encias inco po ando como abajado es ijos a unos 2.000
inmig an es, 400 de ellos en Zamo a, donde la demanda u ís ica ha aumen ado es e año
po la celeb ación de Las Edades del Homb e. A es a si uación se llegó a a és del
acue do ealizado en e C uz Roja y la Fede ación Regional de Emp esa ios de
Hos ele ía. La ONG se enca ga de p opo ciona el cu ículo de los inmig an es y de
da les cu sos de o mación. Deben de se pe sonas cuya si uación en España sea legal y
con una p epa ación adecuada pa a desa olla co ec amen e su abajo. El con enio se
enma ca den o del Plan de Empleo de C uz Roja de España, que cuen a con un
p esupues o de 4.000 millones de pese as, de los cuales 250 se des ina on a Cas illa y
León.
Finalmen e, el sec o del anspo e apa ece en el 2002 como o o de los
p incipales gene ado es de empleo pa a inmig an es, g acias a la impo an e demanda de
conduc o es de anspo e po ca e e a su gida en Valladolid, donde se concen a el
60% de los 353 pues os de abajo o e ados en el úl imo documen o p esen ado po la
Comisión de Asis encia, a los que se añaden en o as p o incias los co espondien es
Ag upando al conjun o de abajado as más cuan ioso, el se icio domés ico p esen a
una gama de si uaciones labo ales excepcionalmen e amplia, an o den o como ue a de la
legalidad. Las empleadas del hoga que no poseen con a o po que sus empleado es no han
que ido i má selo se encuen an en una si uación de ilegalidad, lo cual conlle a la
imposibilidad de eno a sus pe misos de esidencia y de abajo y po lo an o, cuando es os
caducan debe ían abandona el país, aunque en ealidad pasan a una si uación de i egula idad
de la que esul a di ícil sali . La ami ación de un nue o con a o obliga ía a e o na a su país
de o igen pa a ob ene un isado, sal o en el caso de pode demos a una esidencia en
España de al menos dos años. En caso de no cumpli los equisi os o no con a con los aho os
necesa ios pa a el iaje, el camino seguido po la inmensa mayo ía conduce inde ec iblemen e
hacia la economía sume gida.
La mayo pa e de las amilias que buscan empleadas del hoga ex anje as suelen se
de clase media-al a, en las que los dos cónyuges abajan ue a de casa y donde la esposa
posee es udios uni e si a ios o un ni el de cuali icación que le mo i a pa a man ene su
empleo, po lo que busca a o a muje pa a ealiza las a eas domés icas. Podemos es ablece
dos modalidades de se icio domés ico, la p ime a co espondien e a las ex anje as que se
emplean "po ho as", es deci , que abajan unas de e minadas ho as al día en una casa
conc e a. Suelen cob a en e 3,5 y 5 eu os a la ho a (600 y 800 pese as), cuando el sala io
no mal se encuen a en e los 7 y 8,5 eu os (de 1.200 a 1.400 pese as la ho a). El se icio
domés ico ex e no es más di ícil de consegui , supone ene un pues o de abajo más
ines able y p esen a muchos iesgos de desempleo. La segunda modalidad es la de ex anje as
que se emplean como in e nas, comiendo y du miendo en la misma casa en la que ealizan su
abajo, po lo cual pe ciben un sala io que oscila en e los 210 y 390 eu os (35.000 a 65.000
pese as). A inales de 1999 en Cas illa y León apa ecían a iliadas a la Segu idad Social como
ijas medio cen ena de ex anje as, mien as que como discon inuas solamen e había 25, una
ci a que nada iene que e con la ealidad, demos ando la impo ancia del abajo neg o en
es e g upo de ac i idad.
El alojamien o de las abajado as in e nas en la misma casa en la que abajan se
aduce en el inc emen o eal de la jo nada labo al, sin ajus a se a un ho a io con encional o
p ees ablecido. Du an e su es ancia son eque idas pa a ealiza cualquie ipo de ac i idad,
po lo que el cómpu o inal de ho as abajadas al día puede llega a alcanza has a las 16.
Tampoco el hecho de se in e na en un hoga y de con i i con la amilia pa a la que abajan
conlle a una acep ación o al de la inmig an e, pues los empleado es siemp e suelen ma ca
las dis ancias, es ableciendo una seg egación po mo i os é nicos, sociales y económicos. Po
ello un po cen aje ele ado p e ie en abaja po ho as, e i ando el con ac o di ec o con la
amilia y eniendo así más iempo lib e. En cambio, se in e na ambién es bene icioso en
algunos casos pues supone el aho o del alquile de i ienda y la manu ención.
Las ONGs colabo an, en la medida de lo posible, en p opo ciona abajo como
empleadas de hoga in e nas o ex e nas a muje es inmig an es. P ocu an busca una p opues a
de empleo que pe mi a la ob ención del pe miso de abajo y log a del empleado un
con a o, si bien, en el caso de no consegui es o úl imo, in en an que el sueldo sea algo más
ele ado pa a que la abajado a se pague la Segu idad Social como au ónoma.
El abajo de empleada de hoga suele es a acapa ado po muje es
la inoame icanas en su mayo pa e, pues son las que poseen una cul u a más simila a
la nues a y con quienes desde el p ime día se puede es ablece comunicación.
Colombianas, po o iqueñas, ecua o ianas y cos a icenses cons i uyen, en es e o den,
los g upos dominan es. Las muje es p oceden es de Á ica no son muy demandadas
pa a es os pues os, al exis i se ios p oblemas de i ados de cos umb es como la e e ida
a la es imen a. Las pocas abajado as ma oquíes inco po adas al se icio domés ico o
al cuidado de ancianos, o a pa cela donde la mano de ob a inmig an e se encuen a en
plena expansión, deben abandona su opa adicional y es i como eu opeas, lo cual no
es acep ado po sus p opias amilias. Las abajado as de Eu opa del Es e sí lo ue on en
p incipio, pe o las di e encias cul u ales que exis en en e es a población y la española
han hecho que cada ez se equie an menos sus se icios. La o ma de ealiza la
limpieza, o dena las habi aciones, p epa a las coladas de opa u o as si uaciones se
esuel en de mane a ex aña a las cos umb es locales, lo cual p o oca en ocasiones el
desag ado de los dueños de la i ienda quienes, en ez de enseña , solucionan el
p oblema buscándose o a empleada de hoga .
Una ez que la inmig an e ha conseguido euni los aho os su icien es, hace
odo lo posible po ace ca a su amilia a la localidad donde eside y alquila una
i ienda en la que pode i i odos jun os. T as la eag upación amilia , suele se la
muje la que apo a más dine o y más segu idad a la ho a de con a con unos ing esos
mínimos cada mes, ya que su pa eja gene almen e abaja en la cons ucción o
ealizando a eas ag a ias, con empleos e en uales o de ca ác e es acional. Es ella quien
ga an iza el pago del alquile y aunque es a si uación no modi ique la es uc u a de la
unidad amilia , sí a o ece un aumen o de la au onomía y la libe ad de la muje .
Según el sindica o UGT el colec i o de las empleadas de hoga se encuen a
disc iminado espec o al es o de los abajado es, debiendo acep a unas condiciones
labo ales ealmen e ne as as. Si a es o le sumamos que dos de cada es abajado as del
sec o son inmig an es, la si uación empeo a aún más. Las empleadas del hoga se en
mal a adas doblemen e: como inmig an es, po la di icul ad que ienen en el acceso a
mul i ud de se icios y ecu sos, así como a la a ención sani a ia y como abajado as,
ya que el se icio domés ico emune ado, pe o sin con a o, no es econocido como
abajo p opiamen e dicho. Más de la mi ad de las empleadas de hoga en Cas illa y
León (el 58%) abajan sin co iza a la segu idad social. Si hacen menos de 18 ho as
semanales no pueden da se de al a y si ealizan en e 18 y 20 ho as o abajan en a ias
casas, son ellas mismas las que deben su aga los gas os mensuales de co ización.
Además, no ienen de echo a cob a el subsidio po desempleo, no cob an po
en e medad du an e los p ime os 28 días y su pensión apenas supe a las 54.000 pese as,
en e a las 93.000 del Régimen Gene al. An e es a si uación UGT ei indica pa a es e
sec o una se ie de con oles, que bene icia ían a odo el colec i o pe o especialmen e, a
las inmig an es, la pa e más desp o egida. Es necesa io en p ime luga es ablece los
con a os po esc i o, además de con ola las al as de las abajado as en la Segu idad
Social, así como las bajas po en e medad o ma e nidad. Jun o a la pun ualidad en el
pago del sala io, hab ía que elimina la p ác ica ac ual de de ae el 45% del sala io a las
empleadas del hoga in e nas po el alojamien o y la manu ención. Po úl imo, se
p opone ga an iza las pagas ex ao dina ias comple as y no de 15 días, así como
equipa a las indemnizaciones po despido. Con es as ei indicaciones se p e ende no
sólo mejo a la si uación de las empleadas de hoga inmig an es, sino que ambién se
quie e ayuda a la población española que se encuen a en es a si uación. UGT des aca
el hecho de que el núme o de ho as dia ias que abajan las in e nas es de 10 a 11,
mien as que las ex e nas, aún habiéndose es ablecido p e iamen e 4 ho as de abajo
dia io, llegan a cumpli en e 6 y 7. Es os casos se p esen an en las abajado as que no
es án dadas de al a en la segu idad social, si bien ellas mismas no mani ies an su deseo
de denuncia su si uación pues es o supond ía la pé dida inmedia a del pues o de abajo
y en el caso de las in e nas, la pé dida del hoga en el que i en. La si uación es
lógicamen e mucho más g a e pa a las abajado as ex anje as no egula izadas, pe o
ambién pa a quienes cuen an con pe miso de abajo, al ene que pasa a la ilegalidad o
eg esa a su país una ez inalizado el con a o.
El abajo en el sec o de la hos ele ía cons i uye o o e ugio adicional pa a los
inmig an es ex anje os y aunque en es os momen os su impo ancia en cuan o al
núme o de abajado es sea aún en nues a egión lige amen e in e io al p omedio
nacional, la endencia es hacia el aumen o, an o po la po enciación del sec o u ís ico
en las capi ales de Cas illa y León, donde se concen a dicho empleo inmig an e, como
po el p og esi o abandono de po pa e de la población au óc ona de es os pues os de
abajo, debido a sus condiciones ex emas en ma e ia de ho a ios. En el 2001 el 11% de
los abajado es inmig an es pe enecían al sec o y pa a el 2002 una décima pa e de las
solici udes de mano de ob a p esen adas po los emp esa ios co esponden asimismo a
la hos ele ía. El mayo con ol que eje ce la Inspección de T abajo sob e es e sec o
económico impide, al con a io de lo que es egla gene al en el se icio domés ico, que
el abajo sin con a ación adquie a una implan ación des acada. Con odo, es p eciso
di e encia en e los abajado es ijos, que ealizan sus ac i idades du an e oda la
semana y aquéllos con a ados como apoyo pa a las noches de ie nes, sábado y
íspe as de es i o. En es e segundo caso esul a ela i amen e ecuen e encon a
abajado es sin al a en la Segu idad Social, an o nacionales como ex anje os, siendo
signi ica i o que el mayo po cen aje de in acciones de ec adas - algo más de una
e ce a pa e- se concen en p ecisamen e en ales pues os de abajo, supe ando incluso
a la cons ucción -una quin a pa e- y duplicando las come idas en el sec o ag a io. Al
igual que en el caso an e io , dominan ampliamen e los hispanoame icanos y sob e
odo, muje es colombianas y cubanas, aunque ambién encon amos homb es eje ciendo
de cama e os y cocine os.
En el es o de las ac i idades de se icios la p esencia de abajado es
ex anje os es muy in e io , des acando solamen e los sec o es de come cio mino is a y
limpieza. El p ime o de ellos no llega a ag upa un 5% del conjun o de inmig an es,
mien as que en el segundo esul a ía a iesgado adelan a ci a alguna, debido a los
ecuen es cambios de pe sonal en e las emp esas del sec o y a la impo ancia de las
subcon a aciones y de la economía sume gida. Al abaja con is as al público, el
come cio emplea sob e odo a muje es hispanoame icanas, mien as en ac i idades de
limpieza podemos encon a inmig an es de cualquie nacionalidad, an o homb es
como muje es, aunque sean más abundan es és as. El abajo masculino en el sec o de
los se icios ocupa una gama muy amplia, siendo abundan es ambién pa a ellos los
ealizados sin con a ación p e ia. Almacenis as, mozos de ca ga, epa ido es de
bu ano, conduc o es, e c., son o os an os abajos ya ci ados an e io men e, pe o de los
que se ca ece de in o mación su icien e, al exis i una g an mo ilidad labo al.
Pa a inaliza y po la impo ancia que ha adqui ido el ema an o en España
como en Cas illa y León, hemos de habla del p oblema de la p os i ución, úl imo
e ugio de un ele ado núme o de inmig an es que, habiendo pe dido su abajo an e io
o sin ni siquie a habe conseguido un p ime empleo, no les queda más emedio que
en a de la peo o ma posible en la economía sume gida. Ajena a cualquie in en o de
cuan i icación, la ci a más ap oximada que podemos da sob e las ex anje as que
eje cen al o icio en la egión es el de unas ochocien as, la inmensa mayo ía en clubs de
al e ne, dado el mayo pelig o en en aña en su caso el abaja en pisos alquilados,
sal o que es os se encuen en a nomb e de o a pe sona. Los anuncios de elé onos de
con ac os que o ecen isi as a ho el o domicilio co esponden en muchas ocasiones a
clubs, que ecu en a es e sis ema pa a amplia su clien ela y compe i con las españolas
que ope an po su cuen a. El g upo más nume oso es el de las colombianas y en gene al,
hispanoame icanas, a quienes se han unido en los úl imos años muje es p oceden es de
Eu opa del Es e, sob e odo usas y uc anianas. Las si uaciones que podemos encon a
son muy di e sas, desde la comple a ilegalidad has a muje es que con inúan en el o icio
pese a ene su pe miso de esidencia en egla, as habe pe manecido en España más
de dos años. Las ma ias ope an en es a ac i idad de igual o ma que en o as egiones
españo las, si bien su implan ación en Cas illa y León es meno pe o, aunque el con ol
eó ico que eje cen los dueños de los es ablecimien os no es an comple o, en ealidad
las abajado as dependen igualmen e de ellos, no sólo económicamen e sino ambién
pa a log a alojamien o, bien en el p opio local, a ándose de clubs de ca e e a, o bien
en pisos de su p opiedad en las ciudades.
La di e encia en e quienes han ob enido su pe miso de esidencia y las que no
lo ienen es abismal en cuan o a su modo de ida y condiciones labo ales. Las segundas
es án some idas a una in ensa mo ilidad espacial, debiendo cambia su luga de abajo
y ecuen emen e, la p o incia de esidencia, en el momen o en que han sido de enidas
po p ime a ez po la policía, pues aunque quedan en libe ad as el pago de una
sanción económica, la segunda de ención supond ía su expulsión del país. El
in e cambio de muje es ex anje as en e di e sos clubs de al e ne de las p o incias de
Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamo a es p ác ica habi ual, mien as en León son
más ecuen es las elaciones con es ablecimien os de As u ias y Galicia y en Bu gos se
incluye en la u a de los desplazamien os a Can ab ia y La Rioja, sob e odo. Resul a
asimismo no mal la llegada de p os i u as p oceden es de Mad id con des ino a odas las
p o incias de la egión.
Cuando la muje ha ob enido su pe miso de esidencia log a ambién una mayo
independencia con espec o a su empleado , plan eándose, como en cualquie o o
abajo, ae a pa e de su amilia a i i con ella y es ablece de ini i amen e su
esidencia en la ciudad o municipio donde abaja. En el caso de las hispanoame icanas
el abandono de la p os i ución po con ae ma imonio con un español es p ác ica
gene alizada, o mando una amilia econs i uida en la que se incluye, ambién
ecuen emen e, el hijo que ella ha enido como mad e sol e a. De las en e is as a
dueños de es ablecimien os de es e ipo se deduce que más de la mi ad de las
colombianas dejan de eje ce la p os i ución po es a ía en un pe íodo de es años. No
es és e el caso de las eu opeas del Es e, cuya inalidad úl ima es consegui unos aho os
su icien es pa a eg esa a su país y c ea su p opio negocio. Se a a de muje es con
ni el de es udios medio o supe io , cuya idea es no pe manece más de uno o dos años
en nues o país. Su llegada a Cas illa y León ha sido bas an e ecien e, lo que impide
con i ma la e osimili ud de esas a i maciones, aunque el po cen aje de e o no en e
las que lle an más de un año en España y acaban en es a egión es ele ado.
4.5- El empleo en el campo: La demanda insa is echa de mano de ob a y su
p oblemá ica ac ual.
Aunque apa en emen e pueda esul a pa adójico, exis e un dé ici muy
impo an e de mano de ob a en el sec o ag a io de Cas illa y León, que a ec a an o a
los empleos de ca ác e ijo como es acional. Du an e los úl imos quince años Cas illa y
León ha i ido una in ensa me ma de ac i os ag a ios, al pasa de los doscien os mil
egis ados en 1986 a los poco más de ochen a y sie e mil ci ados en el año 2000. Es a
caída gua da cohe encia con los eajus es es uc u ales que se han enido ealizando en
el seno de las explo aciones ag a ias, consolidándose un segmen o sólido de
emp esa ios ag opecua ios y ampliándose el núme o de explo aciones a iempo pa cial o
ges ionadas di ec amen e po jubilados.
En el seno de las explo aciones dinámicas y emp endedo as, o sencillamen e las
adicionalmen e in ensi as, se siguen demandando asala iados. El p oblema adica en
que la mano de ob a nacional echaza es e ipo de ac i idades y los emp esa ios se en
en g a es di icul ades pa a consegui los abajado es necesa ios en el momen o
ap opiado, pues los en iados po el INEM no se adap an a las condiciones del abajo o
lo abandonan en cuan o pueden. En cuan o a los abajado es ex anje os llegados has a
el momen o a la egión, ya sean ijos o e en uales, su núme o es cla amen e insu icien e
pa a sol en a la demanda, pese al ápido inc emen o expe imen ado en los úl imos
años. Po o a pa e, los p oblemas exis en es a la ho a de con a a los son múl iples e
incluyen desde las abas adminis a i as, pasando po la al a de in aes uc u as, has a
los de i ados de la p opia insa is acción del inmig an e con el ipo de labo que se le
asigna. El emp esa io se en en a además a una si uación pe manen e de ince idumb e,
al no conoce de an emano si a a pode dispone del núme o de abajado es p ecisos.
Como consecuencia de ello, son muchos quienes enuncian a un aumen o de su
p oducción, ya se a e de inc emen a la supe icie cul i ada, de cambios en el ipo de
cul i o o del man enimien o de una ac i idad ganade a, al no sabe si a a con a con la
ayuda su icien e pa a la ealización de las labo es co espondien es.
La impo ancia de la mano de ob a inmig an e en abajos es acionales es po
an o cada día mayo en el sec o ag a io, como demues an los da os ela i os a la
concesión de pe misos de empo ada. De los más de es mil abajado es ex anje os
que se acogie on a es e ipo de pe misos en España du an e los sie e p ime os meses de
2001, el 59% i ma on con a os pa a la ealización de a eas ag ícolas y o o 11%
es aban inculados a ac i idades ganade as.
4.5.1. El empleo es acional de jo nale os.
Si en el sec o ganade o de nues a egión los i mos de uso y manejo son menos
p ocli es a la empo alidad, el abajo de ca ác e es acional es á muy inculado a las
p ác icas ag ícolas, p esen ando di icul ades añadidas elacionadas, en p ime luga , con
la du ación de los con a os. Así, mien as en el Le an e español es posible una
con a ación po pe íodos ela i amen e p olongados, de cua o a seis meses de
du ación, en Cas illa y León son muchas las labo es que equie en an sólo un pa de
semanas o, a lo sumo, de meses. El desplazamien o di ec amen e desde el ex anje o no
esul a po an o en able ni pa a los inmig an es, ni pa a los emp esa ios, en el caso de
hace se ca go es os úl imos de la o alidad o de pa e de los gas os del iaje, sal o
quizás si la mano de ob a p ocede de Ma uecos. Los inmig an es de países del Es e de
Eu opa y, sob e odo, de La inoamé ica, cuyo núme o ha aumen ado muy ápidamen e,
p ecisan una es ancia más p olongada. El sis ema pa a log a lo consis e en encadena
unas labo es con o as, bien den o de la egión o bien, y es e es el ecu so más
u ilizado, en e di e en es egiones. La endimia y la campaña de la pa a a gene almen e
se solapan, aunque comience p ime o la pa a a. Pa e de los que han es ado en ellas se
di igen después a los i e os de plan as de esa, inc emen ando su núme o con o os
inmig an es p oceden es de Ca aluña, donde han es ado abajando en los u ales. Así
se an enlazando unos con a os con o os, p olongando la es ancia en el país has a
en abiliza el desplazamien o. Na u almen e, su gen o os p oblemas más di íciles de
abo da , como son los elacionados con la du ación de cada campaña de ecogida y de
las llu ias. Si se p olonga excesi amen e la ecogida de u as en Ca aluña, los
ag icul o es cas ellanos y leoneses se encuen an sin mano de ob a en el momen o más
necesa io. Y si las llu ias e asan las cosechas en la egión, los inmig an es han de
queda se mien as de b azos c uzados. En odos los casos la con a ación de ex anje os,
siendo imp escindible, no asegu a la ealización de las labo es en el momen o más
adecuado.
Las ac i idades ag a ias que equie en mano de ob a inmig an e son muy
di e sas, aunque sin duda las mayo es necesidades su gen en época de cosecha.
T adicionalmen e han sido la ecogida de la pa a a y la endimia las que concen an es a
demanda, añadiéndose a las mismas, aunque en ámbi os espaciales más educidos, o as
ac i idades como las elacionadas con la plan a de la esa, el ajo o el pue o. La
endimia más emp ana suele comenza en la zona de Rueda a mediados de Sep iemb e,
eniendo luga en la Ribe a del Due o a inales de ese mes o comienzos de Oc ub e, con
una du ación ap oximada de ein e a ein icinco días. En el caso de la pa a a, la
exis encia de di e en es a iedades y épocas de siemb a ala ga el pe íodo de ecogida
desde Julio has a No iemb e, aunque no exis e una echa lími e conc e a, ya que la
empo ada se ex iende en ealidad has a acaba la cosecha, dependiendo de las
condiciones me eo ológicas e incluso de los p ecios del p oduc o. La pa a a ex a
emp ana y conc e amen e la a iedad Jae la comienza en Valladolid en Julio (Laguna
de Due o, po ejemplo) o a mediados de ese mes, como sucede en el sec o o ien al de
Salamanca, lindando con Á ila. A pa i de Agos o, en e los días 5 y 15, le co esponde
el u no a las a iedades de pa a a emp ana, la He mes y sob e odo, la Aga ha
(To desillas y Sego ia), mien as la a día, como la a iedad Mona Lisa, coincide
p ác icamen e con la endimia, ecogiéndose desde mediados de Sep iemb e. En
cualquie caso, como ya se indicó, es as echas son siemp e ap oximadas. Un
inc emen o en el p ecio de comp a a los ag icul o es puede o igina un a anque más
emp ano, lo con a io de lo que sucede cuando és e es bajo.
La mano de ob a eque ida en empo ada de pa a a depende no sólo del ni el de
mecanización exis en e en cada coma ca, sino ambién de la a iedad y des ino del
p oduc o. Cuando se a a de cul i os adqui idos po emp esas ag oalimen a ias pa a la
ab icación de pa a as i as, congelados o pla os p ecocinados, po ejemplo, la ecogida
se ealiza con cosechado a, lo que disminuye el gas o en sala ios. En cambio, si la pa a a
es pa a la ado (Aga ha o Mona Lisa), los condicionan es de la en a di ec a al
consumido obligan a ealiza la cosecha a mano, con el in de e i a los golpes que
puedan a ea el p oduc o. Son és as las a eas que p ecisan un núme o de jo nale os más
ele ado, con a ándose pa a ello a cuad illas que an eco iendo las di e en es
coma cas p oduc o as. Dichas cuad illas es aban o madas adicionalmen e po gi anos
o abajado es empo ales po ugueses, pe o hoy día se sus i uyen po inmig an es de
o os países, especialmen e del Mag eb y a icanos en gene al, así como
hispanoame icanos y en meno medida, de los países del Es e de Eu opa. En Salamanca
es co ien e encon a oda ía abajado es gi anos y en municipios donde aún exis e una
población impo an e, como To desillas, se ecu e a jo nale os del luga . La pé dida de
población en nume osos municipios de la egión obliga sin emba go a que la llegada de
inmig an es pa a la ealización de es as a eas sea cada año más necesa ia.
O o cul i o que p ecisa una mano de ob a abundan e es el de la plan a de la
esa, des inada p incipalmen e a su expo ación a la p o incia de Huel a. En el año
2000 había más de quinien as hec á eas dedicadas al mismo en Sego ia y ce ca de
escien as en Á ila, con p esencia aún poco signi ica i a en So ia (30 hec á eas) y
Bu gos (20). La empo ada comienza a mediados de Sep iemb e, ex endiéndose has a
inales de Oc ub e. Todas las labo es han de ealiza se a mano, po lo que el núme o de
jo nale os eque ido es muy al o. Como e e encia bas a deci que solamen e en el
Ca acillo, en Tie a de Pina es sego iana, la ci a es imada po los emp esa ios
ag ícolas onda las es mil pe sonas.
Pa a el cul i o del ajo ambién se ha de ecu i a mano de ob a abundan e, an o
du an e la cosecha como en la ealización de las labo es de p epa ación y embalado
subsiguien es. La ecogida comienza a inales de Junio y se ala ga has a el mes de
Agos o. La mayo concen ación de es e p oduc o se localiza en el sudes e de
Valladolid, p o incia que cuen a con no ecien as hec á eas dedicadas al mismo,
des acando el municipio de Po illo. En Sego ia hay o as seiscien as hec á eas y en
León se supe an las escien as. También lo podemos encon a en Zamo a, pe o en
pequeñas explo aciones amilia es donde no es necesa io un apo e ex e no pa a su
ecolección.
El conjun o de cul i os señalados concen a la mayo ía de la mano de ob a
inmig an e necesa ia en el campo de Cas illa y León, aunque po supues o, no son los
únicos. O os con meno implan ación, como el del pue o en el Ca acillo o la coli lo
en Sego ia, Valladolid y Zamo a, se nu en asimismo de ella. Los in e nade os y
cul i os bajo plás ico la p ecisan ambién, en especial du an e el e ano, cuando se
p oduce la cosecha. Los cul i os de hue a en gene al y los ecológicos en pa icula ,
dedicados a la len eja, alubia, e c., con a an a inmig an es odos los años. Además, la
cosecha no es la única a ea en la cual se da empleo a abajado es empo ales, aunque sí
la que mue e ci as más ele adas. El iñedo, po ejemplo, p ecisa de una poda en e de
en e los meses de Ab il y Mayo si bien, al a a se de una labo más especializada,
o ece sueldos ela i amen e al os y oda ía la ealizan abajado es del luga . Jun o a
las a eas más es ic amen e ag ícolas, la manipulación del p oduc o pa a su en a es
o a ac i idad gene ado a de empleo. A lo la go del año hay que lle a a cabo o as
a eas muy di e sas con las cuales los inmig an es que esiden pe manen emen e en el
medio u al complemen an sus ing esos, como la limpieza de ie as (el qui a las
pied as), mon a y desmon a las cobe u as de iego, el abajo en los i e os o es ales,
e c. Y aunque en mucha meno cuan ía, la ganade ía se e a ec ada igualmen e po la
al a de abajado es locales, debiendo ecu i a los ex anje os en los casos de las
g anjas a ícolas, las de acuno y o ino lác eos y pa a el pas o eo.
4.5.2. La di icul ad pa a cap a abajado es inmig an es.
La despoblación y el en ejecimien o del campo cas ellano y leonés hacen cada
día más di ícil encon a mano de ob a su icien e pa a cub i la demanda en las
ac i idades desc i as y el con inuo deambula de cuad illas que se ins alan en los
núcleos u ales con el in de consegui un abajo empo al esul a un hecho
gene alizado. A los g upos ya conocidos de inmig an es po ugueses, de gi anos o de
pa ados llegados de ue a de la egión, se unen desde hace ya años los de no ea icanos,
eu opeos o ien ales e hispanoame icanos, p oceden es de o as au onomías. Algunos
acuden a la llamada de compa io as a isándoles de la exis encia de abajo, pe o son
más quienes lo buscan de o ma indisc iminada y acaban po es ablece se en pequeños
núcleos sin in aes uc u as adecuadas ni capacidad pa a acoge a una población
ela i amen e nume osa. La ealidad no se co esponde en onces con las expec a i as y
su gen p oblemas de odo ipo, desde la al a de alojamien os y manu ención has a los
de ca ác e social. Desde el pun o de is a del emp esa io ag a io ampoco es és a la
solución adecuada, pues los ecién llegados no es án habi uados en muchos casos al
abajo ag ícola, la es acionalidad de las labo es no se some e a echas ígidas, se abaja
con p oduc os pe ecede os y las explo aciones se encuen an dispe sas, po lo que se
equie e una o ganización bas an e desa ollada pa a pode canaliza adecuadamen e la
mano de ob a disponible. En de ini i a, la llegada deso ganizada de los inmig an es,
como iene sucediendo has a aho a, no p opo ciona al campo los medios humanos
necesa ios en iempo y o ma.
Las abas adminis a i as en ma e ia de con a ación añaden di icul ades a la
si uación desc i a. Po una pa e es á el p oblema de los pe misos de abajo, limi ados a
un espacio p o incial, siendo la mo ilidad geog á ica del inmig an e equisi o necesa io
pa a es e ipo de ac i idades. Un mismo emp esa io puede ene ie as en municipios
pe enecien es a a ias p o incias y, en odo caso, el encadenamien o de unas campañas
con o as, o su yux aposición, obligan al con inuo desplazamien o del pe sonal. Hay que
conside a ambién los e asos de la Adminis ación en la ami ación de es os
pe misos, que en o pecen en g an medida el p oceso. Al a a se de con a os de co a
du ación, ca ac e izados po un in enso ans ase de abajado es en e emp esa ios, los
ámi es bu oc á icos se mul iplican. El cambio de p o incia implica asimismo el del
con enio ag a io igen e y con és e, el de los sala ios, con di e encias ap eciables pa a
el mismo ipo de labo , lo que induce a la insa is acción del inmig an e.
El papel de la Jun a de Cas illa y León en odos es os aspec os ha de se
des acable, ya que la p opia Ley de Ex anje ía adjudica a las Comunidades Au ónomas
la esponsabilidad de in o ma sob e las necesidades de abajado es ex anje os en
Aac i idades de empo ada o campaña@, con el in de egula los pe misos de abajo de
o ma aco de con las mismas (a ículo 42). Es p ecep i o además el ga an iza un
alojamien o digno y condiciones de higiene adecuadas, pa a odo lo cual las
adminis aciones públicas deben p omo e Ala asis encia de unos se icios sociales
adecuados@.
Las necesidades de mano de ob a son muy ele adas y, aún no cub iéndose sal o
en una mínima pa e, gene an ya impo an es p oblemas de alojamien o. La
disponibilidad de albe gues colec i os es limi ada, siendo gene alizado el ecu so al
alquile de i iendas o a que sea el mismo emp esa io quien la p opo cione. En odos
los casos es p eciso un análisis de habi abilidad, asegu ando el cumplimen o de unos
equisi os mínimos. El cos e de ales in aes uc u as, an o las elacionadas con el
alojamien o como con la alimen ación, limpieza e higiene, anspo e, e c., supone una
in e sión po pa e del emp esa io o del Ayun amien o, cuya en abilidad sólo puede
consegui se a medio y la go plazo. La ayuda de la Adminis ación egional en es e
sen ido es ambién necesa ia, si bien el man enimien o de las ins alaciones puede co e
a ca go del emp esa io - i iendas- o de la adminis ación local -albe gues-. Cie o es
que exis e un ele ado núme o de casas desocupadas en los núcleos u ales de meno
en idad, pe o ac ualmen e no si en pa a soluciona las necesidades. Sus p opie a ios no
desean pone las en alquile , bien po ese a las pa a las acaciones es i ales, bien po
no ia se de los posibles inquilinos. En o as ocasiones, es la al a de condiciones de
habi abilidad lo que impide su u ilización. De ahí que algunos con a an es de mano de
ob a comiencen a ecu i , al igual que se iene haciendo en o as egiones, al alquile
de módulos de i iendas p e ab icadas.
No solamen e el abajo es acional se e a ec ado po es a p oblemá ica.
Tampoco esul a ácil en el medio u al la con a ación ija de ex anje os, pues es os,
as un iempo abajando en el campo (unos meses, en el mejo de los casos) y
habiendo conseguido pone en egla sus papeles, p e ie en deja su labo pa a busca un
empleo en la ciudad. El p oblema se in ensi ica po las di icul ades a las que se
en en an los emp esa ios o las emp esas in e media ias pa a selecciona a los
inmig an es. La si uación ideal consis i ía en ealiza dicha selección desde el pun o de
pa ida, buscando abajado es del medio u al con deseos de asen a se de ini i amen e
ellos y sus amilias allí donde se p ecisa su abajo. La ealidad es sin emba go muy
di e en e. Los inmig an es p oceden es de un medio u bano en su p opio país, una ez
conseguido el pe miso de esidencia, abandonan en poco iempo su abajo en el campo
y la mayo pa e de los que han salido del ámbi o u al acaban ambién po aspi a a
ins ala se en una ciudad. La al e na i a adica en ecu i pa a con a aciones ijas a
inmig an es que ya han es ado ealizando abajos empo ales, una ez que el
emp esa io conoce sus capacidades. Pe o es a solución no es aplicable al ele ado
núme o de abajado es ex anje os necesa ios pa a man ene las ac i idades ag a ias en
Cas illa y León. Y pa a ealiza la selección en el país de emig ación hacen al a unas
in e siones cuyo cos e no puede ecae únicamen e en el emp esa io, necesi ándose un
apoyo ins i ucional a a és de embajadas y consulados. La me a o e a gene alizada de
abajo, como sucedió en el caso de los inmig an es ecua o ianos, no elimina el
p oblema.
4.5.3. El ecu so al abajado ex anje o en si uación i egula .
An e la al a de mano de ob a, el ecu so a la p opo cionada po inmig an es en
si uación ilegal es algo co ien e en abajos de co a du ación y de ca ác e muy
di e so. Resul a imposible conoce ci as exac as sob e es os colec i os, pe o su
p esencia es mani ies a en una ein ena de municipios. Se a a de g upos cuyos
miemb os pe enecen po egla gene al a la misma nacionalidad y que, en a ios casos,
lle an años asen ados de o ma pe manen e en la localidad. Abundan los llegados de
países del Es e de Eu opa, búlga os y umanos. Lógicamen e, no se pueden ci a
ejemplos conc e os, dada la si uación adminis a i a de los implicados, pe o si a de
e e encia el sabe que es os g upos pueden supe a las doscien as pe sonas, lo cual
ep esen a a eces en e un 10 y un 15% de la población au óc ona, al es ablece se en
pequeñas localidades de has a dos mil habi an es. La composición homogénea desde el
pun o de is a de la nacionalidad es el esul ado de su p oceso de o mación, pa iendo
siemp e de un núme o muy educido de inmig an es que, conseguido el p ime abajo,
a isan a los demás. Es as pe sonas se desplazan has a aquí po que saben de an emano
que an a encon a abajo, al habe sido eclamadas po sus p opios compa io as, con
la espe anza de log a a medio plazo la egula ización de su si uación adminis a i a.
Allí donde se yux apone la p esencia de inmig an es en si uación i egula con la
llegada de o os con pe miso de abajo, los p ime os esul an desplazados o buscan
egula iza su si uación. La al a de abajado es obliga a los emp esa ios a acudi a una
mano de ob a cuyos sala ios, impues os po la necesidad que los mismos empleado es
ienen de lle a a cabo las labo es ag ícolas o ganade as, pueden supe a en ocasiones
los mínimos ijados po el con enio ag a io. Po el con a io, los abajado es
inmig an es cuya documen ación se encuen a en egla, con independencia de las ías
seguidas has a consegui el con a o, sí se encuen an some idos a los ci ados
con enios. Pe ciben po ello un sueldo quizás a eces más educido, pe o con segu idad
social y las en ajas ob ias de la legalidad, an o pa a ellos como pa a el emp esa io. Su
llegada supone ine i ablemen e la pé dida del empleo pa a los an e io es, al no esul a
ya imp escindibles.
Si el cos e económico de los sala ios esul a mo i o más que su icien e pa a la
con a ación de mano de ob a ex anje a con documen ación en egla, las sanciones
impues as po los subdelegados del Gobie no es ablecidas po la Ley de Ex anje ía son
o o aspec o a conside a , que ha impulsado a lo la go del p esen e año la sus i ución de
jo nale os i egula es en las coma cas donde han llegado aquéllos con pe misos de
abajo. Así ha sucedido en las campañas de la endimia, en las cuales se han
inc emen ado las isi as de inspec o es de abajo, o en de la esa, en Sego ia.
Cuando un ag icul o o ganade o p ecisa de mano de ob a, ya sea es acional o
ija, ha de busca ayuda ex e na pa a pode ealiza la con a ación, pues en la mayo ía
de los casos no conoce cómo con ac a con esos inmig an es, ni posee la capacidad y
iempo necesa ios pa a ealiza los ámi es adminis a i os p ecisos. En es os
momen os exis en a ias ías pa a encauza esa demanda, si bien p o agonizadas po
o ganizaciones con ines y mé odos di e en es. La si uación de los ex anje os aídos
con la documen ación en egla no es sin emba go la misma en odos los casos,
dependiendo de quién se haya enca gado de o ganiza los ámi es. Algunos de es os
sis emas ya han sido analizados en el epíg a e co espondien e a la inse ción de los
inmig an es en el me cado labo al, pe o exis en o as inicia i as que, po su impo ancia
de ca a al u u o del sec o ag a io y po p o eni p ecisamen e de emp esa ios
pe enecien es al mismo, es necesa io explica de alladamen e.
4.5.4. Inicia i as pione as en la o ganización del abajo es acional.
En Cas illa y León la inicia i a más impo an e desa ollada has a el momen o
en es e sen ido co esponde a la o ganización ag a ia COAG y, si bien el p oyec o se
encuen a aún en ase de p ueba, ya ha demos ado su e icacia en o as comunidades
au ónomas, especialmen e en Ca aluña. Todos los ami es co en a ca go de la COAG,
así como la elección de los emp esa ios a quiénes se les p opo ciona la mano de ob a,
una ez comp obado el cumplimien o de unos equisi os de e minados. Los inmig an es
llegan con un pe miso de abajo cuya du ación máxima es de nue e meses, ap o pa a
p esencia de mayo es de cincuen a años y una base educida. En los p oceden es de
Eu opa O ien al la es uc u a po sexo se encuen a equilib ada, con un lige o
p edominio de los a ones, siendo es os mayo i a ias en el caso de los ma oquíes, al
con a io de lo que sucede en e los la inoame icanos.
Si es a endencia se man iene en el u u o, unida a la llegada de con ingen es
más nume osos, el esul ado se á un eju enecimien o del conjun o de la población
ac i a, aumen ando más ápidamen e los g upos de 25 a 44 años que los de edades
supe io es. La población ac i a jo en pod ía man ene se en onces ce cana al 45% del
o al en edad labo al, mien as en el caso de no cumpli se la in ensi icación de los
apo es o áneos, descende ía po debajo de dicho umb al a pa i del 2011. En
de ini i a, si la inmig ación no es la única solución a las pé didas o ales de habi an es,
sí puede se lo en g an medida a los p oblemas del me cado de abajo, ac uando como
au én icas mig aciones de eemplazo. Además, la con ibución de es os nue os
abajado es esul a á decisi a en aspec os an esenciales como la inanciación de la
Segu idad Social, como demues a el hecho de que las co izaciones apo adas po los
inmig an es ue an la causa del supe á i ob enido en el año 2000.
No hemos de ol ida ampoco que es en los g upos de 25 a 35 años donde se
concen an las asas de ecundidad más al as, po lo que la na alidad ha de e se
asimismo a o ecida. En Cas illa y León las expe iencias que se ienen con espec o al
compo amien o de la ecundidad en los colec i os de inmig an es es sin emba go muy
limi ada, des acando el caso de los cabo e dianos en la p o incia de León, po su
impo ancia cuan i a i a y la an igüedad de su asen amien o, desde mediados de los
años se en a. Las pa ejas que ac ualmen e man ienen su allí su esidencia han enido una
media de dos hijos po muje , medio pun o supe io a la de las cas ellanas y leonesas en
idén ico pe íodo, mediados de los ochen a. Di e encia que puede man ene se e incluso
supe a se en e las pa ejas de ma oquíes, pe o no así en el caso de los eu opeos. En
cuan o a los la inoame icanos, su llegada es demasiado ecien e como pa a con a con
da os iables al espec o. El eno me desequilib io de su es uc u a po sexo a a o de
las muje es da á luga a una eac i ación del me cado ma imonial local, pe o su
cuan i icación no puede calcula se aún sin en a en la me a especulación. Lo que sí
puede a i ma se es que la inmig ación po encia á la na alidad, con un mayo núme o de
nacimien os, independien emen e de la e olución del índice sin é ico de ecundidad
en e las ex anje as, pues odo hace p e e que és e úl imo se adap e con ela i a
apidez al p omedio nacional.
La conjunción de los enómenos desc i os pod ía ena el p oceso de
en ejecimien o de la población, siemp e y cuando la cuan ía de los lujos inmig a o ios
aumen e al menos en las p opo ciones indicadas. En cualquie caso, la inmig ación se
ha con e ido ya en un enómeno indispensable pa a sa is ace las necesidades de mano
de ob a de las emp esas a incadas en Cas illa y León, indicando odas las a iables su
endencia al alza. Su epe cusión en las es uc u as po sexo y edad de la población, en
el posible inc emen o de la nupcialidad y, a medio y la go plazo, en la ecupe ación de
la na alidad, depende de las acilidades dadas po la Adminis ación pa a que los
desplazamien os empo ales po mo i aciones labo ales se con ie an en de ini i os y
adop en un ca ác e amilia .
5. 2. Necesidades de i adas del asen amien o de inmig an es.
El In o me emi ido llega a su inal, as habe plan eado y analizado el
diagnós ico de la población egional y en pa icula de la c ecien e inmig ación
ex anje a, es ho a de plan ea las ca encias y necesidades de i adas del asen amien o
es able o es acional de inmig an es en la Comunidad Au ónoma en odas sus
mani es aciones, an o en ma e ia de esidencia como de equipamien os de odo ipo y
especialmen e en odo lo e e en e a su in eg ación social y su inse ción labo al.
An es de segui , hemos de señala dos aspec os ele an es del enómeno
mig a o io en cues ión. P ime o, que la mo ilidad mig a o ia in e nacional es un
enómeno sob e odo de ipo económico que se man iene a lo la go del iempo y es
p e isible que siga en un u u o p ocediendo de las á eas menos desa olladas hacia los
países más desa ollados, endiendo a se así en el caso de la que se di ige hacia España
a la go plazo. Segundo, que la dis ibución espacial de los inmig an es y sus
condiciones de ida y p oblemá ica di ie en en Cas illa y León según se a e de
inmig ación en las ciudades, en las cuencas mine as o en las á eas u ales. A es e
espec o, nos encon amos ecien emen e con una nue a si uación en cuan o a las
llegadas de inmig an es. Son cada ez más nume osos los inmig an es en las ciudades,
mien as que e oceden los g upos de inmig an es en las cuencas mine as. Asimismo
hacia las á eas u ales accede aho a cie a población es able y ya no sólo de ipo
es acional.
Es as ca ac e ís icas p oyec an de en ada ca encias de odo ipo y nue as
necesidades a las que hace en e, en especial en las á eas u banas, donde se dan los
e ec os posi i os de la inmig ación a la ez que los p oblemas y ca encias más no ables
y donde es e enómeno pa ece cons i ui algo es uc u al y pe manen e, ya no
coyun u al como pod ía se conside ado has a hace poco. Las endencias exis en es son
de momen o a o ables a mul iplica es a llegada de inmig an es a nues as ciudades e
incluso en alguna medida a algunos de nues os núcleos u ales, como pa e de un
p oceso gene alizado de asen amien o de lujos mul idi eccionales, lo cual debe
en ende se como posi i o an e el decli e demog á ico de la egión y las p oyecciones
que a ianzan es a endencia.
En es e sen ido pasan a se decisi as las polí icas de in eg ación de inmig an es
en las sociedades de acogida como la nues a. El a ende a los inmig an es económicos
que llegan de es e modo a un i mo ela i amen e más ápido que has a aho a a nues a
egión depende á así de las polí icas públicas de las di e en es Adminis aciones como
del deseo de cada g upo de inmig an es de in eg a se en la sociedad cas ellana y
leonesa. Cues ión és a que hemos obse ado muy di e enciada según se a e de cul u as
y lenguas más o menos a ines. Así los po ugueses e incluso cabo e dianos y en gene al
los la inoame icanos ienden a in eg a se más ácilmen e, mien as que a icanos y
asiá icos o incluso eu opeos o ien ales encuen an más di icul ades. Pe o al de ende
pos u as de in eg ación se deben supe a o as de asimilación (en la que el inmig an e
abandona sus sis emas de conduc a y de o igen pa a adop a los de des ino), de
aislamien o o enquis amien o (el inmig an e se man iene iel a sus adiciones y apenas
las modi ica, caso de pakis aníes o de chinos), y de ma ginación (en especial en el caso
de la segunda o pos e io es gene aciones de inmig an es). La in eg ación is a así desde
la base de la di e sidad cul u al y desde la igualdad de opo unidades y de echos y
debe es con los ciudadanos au óc onos, en un sen ido plu idimensional: in eg ación
legal, labo al, amilia , esidencial, educa i a, sani a ia, elacional y cí ica.
Po o o lado, su si uación a la ho a de en a en nues o país y a a de esidi
en Cas illa y León di ie e pa a aquellos que llegan en si uación de i egula idad y
du an e meses o más iempo en an en la economía sume gida, alojándose en i iendas
pa ocinadas po ONGs o en pisos alquilados compa idos po muchos, llegando a los
lími es del hacinamien o. Es po an o p eciso asegu a que los inmig an es se
encuen en p on o den o del ma co legal del país de acogida y acep en los p incipios
cons i ucionales, e i ando en lo posible que los abajado es es én en si uación de
p eca iedad labo al y sin la cobe u a de la segu idad social, a la pa que se debe
man ene su de echo a la eag upación amilia , cub i sus necesidades de i ienda
digna y de educación en odos sus ni eles, desde las gua de ías has a la educación de
adul os, acili a les un acceso no malizado al sis ema de salud, e c.
Pues bien, cabe p egun a nos aho a sob e la cuan i icación de las necesidades de
i iendas, de gua de ías, de aulas docen es y de o os indicado es pa a hace en e a las
si uaciones mani es adas en el In o me. En es e caso, es imp escindible da en ada a las
O ganizaciones de ayuda de la Inmig ación y a las Adminis aciones municipales pa a
una de inición de las demandas espec i as y polí icas de p o isión de esidencias y
equipamien os, an o pa a cub i las necesidades p eexis en es como pa a p e e las
demandas a co o y medio plazo.
En es e sen ido, hemos obse ado que algunos Ayun amien os u banos han
iniciado es e ipo de seguimien o de necesidades de la inmig ación, consiguiéndose una
p og eso sensible en el de la ciudad de Bu gos con una “O icina de Acogida,
In o mación, O ien ación y Aseso amien o”, con a ención c ecien e que de 475 pe sonas
a endidas en 1999 ha pasado a 1302 en año 2000 y siendo las consul as sob e odo de
ipo labo al y legal, lle ando a cabo p og amas de se icio de empleo, de o mación de
adul os, de alojamien o empo al, de p omoción in e cul u al, de p omoción y o mación
de olun a iado… Sin emba go, no es á apenas desa ollado es e ipo de se icios y
p og amas en o as ciudades de la egión, y en ningún caso po aho a se pe ilan
polí icas aco des con las necesidades de i ienda social, po ejemplo.
Mien as an o, po pa e de algún Ayun amien o u al se p oyec a la acogida de
un núme o de inmig an es de cie a en idad, acili ando a odos los ni eles la in eg ación
labo al y social además de i iendas. Así, el núcleo leonés de Go doncillo de unos 650
habi an es p omue e pues os de abajo y esidencias pa a unas ein e a cua en a
amilias que llega ían desde una localidad de Colombia a lo la go del año 2002.
A escala de la Comunidad Au ónoma, cabe p opone la ampliación a la
población inmig an e ex anje a de las “Es a egias Poblacionales pa a Cas illa y León”,
es udio elabo ado po la Conseje ía de Economía y Hacienda a p incipios del año 2000.
El es udio abo da di e sos subp og amas de polí icas de empleo, de ele o gene acional
y desa ollo en el medio u al, de polí icas de i ienda, de educación in an il, de
se icios sociales, de salud pública, de apoyo a la muje y a las amilias nume osas, de
equipamien os u banos y de coope ación con las ONG. Pa a comple a es e obje i o, se
p opone la c eación de un “Obse a o io Poblacional de Cas illa y León”, que elabo e
anualmen e un in o me y análisis demog á icos y o alezca la sensibilidad y el
consenso social en e los cas ellanos y leoneses en es os p oblemas esenciales pa a
nues a sociedad.
A es e espec o, en el seno de la Adminis ación es a al y egional, es án
su giendo en nues o país di e en es o ganismos que insis en a ni el pa icula de la
población ex anje a en ese mismo obje i o, como el “Fo o de la Inmig ación” y el
“Obse a o io Pe manen e de la Inmig ación” (Minis e io de T abajo y Asun os
Sociales) o la “O icina Regional de la Inmig ación” (OFRIM, Comunidad Au ónoma de
Mad id), en e o os, que p omue en es udios, encuen os y publicaciones sob e al
enómeno inmig a o io. Cabe ano a aquí la con eniencia de p oyec a ambién en
Cas illa y León alguna de es as ac uaciones con ánimo de in o ma , apoya y coo dina
polí icas de ámbi o au onómico y local, bien sea sob e la población en gene al o sob e la
inmig ación ex anje a en pa icula . La al a de in o mación sob e la si uación eal de
los inmig an es ex anje os en la egión cons i uye el p ime eno a una in e ención
e icaz en es a ma e ia, al igual que sucede con cualquie o a. In o mación, coo dinación
e in e ención son, po es e o den, los es pila es en los cuales ha de basa se la
ac uación de la Adminis ación egional.
La p ime a p opues a en i me emanada de es e in o me ha se po an o el
inci a a la Jun a de Cas illa y León a la elabo ación de un es udio en p o undidad sob e
el ema, dejando quizás de lado, al menos pa cialmen e, las simples es adís icas
disponibles po pa e de los o ganismos o iciales. Es imp escindible con a con da os
ecogidos sob e el e eno que nos acla en la impo ancia del enómeno inmig a o io en
las ciudades y núcleos u ales, aludiendo a los p oblemas gene ados en cada uno de
ellos y la o ma de abo da su solución. Mien as en o as Comunidades Au ónomas es e
ipo de análisis ya ha sido ealizado, la a danza con que las nue as oleadas de
inmig an es han a ibado a Cas illa y León no ha impulsado has a el momen o a
emp ende al labo . Sin emba go, los da os ecogidos en es e in o me no dan luga a
dudas. Nos encon amos al comienzo del p oceso y pues o que és e no ha hecho sino
comenza , es aho a el momen o adecuado pa a hace lo.
La coo dinación de es ue zos an e el e o impues o po la inmig ación cons i uye
el segundo ac o cla e en las polí icas a desa olla po la Jun a. Hemos analizado
algunas de las inicia i as lle adas a cabo po o ganizaciones no gube namen ales,
o ganizaciones de emp esa ios ag a ios, sindica os, asociaciones de ecinos y
adminis aciones locales. Sus obje i os son loables, e iden emen e, pe o sus es ue zos
no son su icien es po sepa ado pa a sa is ace las necesidades emanadas de los ecién
llegados. Las ías de comunicación en e la Adminis ación y es as o ganizaciones han
de se más luidas, apoyando la p ime a de mane a i me el abajo ealizado po quien
más ce ca se encuen a del p oblema.
Los modelos de in e ención han de in en a co egi los p oblemas su gidos de
expe iencias conocidas y en es e aspec o, la coo dinación y el conocimien o de lo que
es á haciendo cada cual es undamen al. Sin duda el p ime p oblema con que se
encuen a el inmig an e al llega a nues a egión es el del alojamien o, que debe
abo da se de di e en e o ma según se a e de esiden es es acionales o a más la go
plazo. Los p ime os se encuen an inculados en su mayo ía al abajo en el campo,
siendo necesa io con a con un censo de alojamien os disponibles pa a al in. Hab á que
conoce las necesidades eales de mano de ob a empo al po pa e del emp esa iado
ag a io y las posibilidades de alojamien o en los municipios donde mayo sea la
concen ación de inmig an es, conside ando an o los es ablecimien os comunales que
puedan o ece los ayun amien os, como las o e as p oceden es de p opie a ios
pa icula es de i iendas y de los mismos ag icul o es.
En cuan o a las ciudades, las inicia i as exis en es has a el momen o no han
sol en ada la p oblemá ica einan e. Los albe gues municipales se en sa u ados po la
demanda y la con i encia de inmig an es de dis in as nacionalidades y cos umb es con
población nacional ma ginada es con ap oducen e, a la ez que inciden en un
inc emen o de los lujos hacia los escasos núcleos que cuen an con ales
es ablecimien os, no siemp e espaldado po necesidades eales de mano de ob a. Po el
con a io, allí donde és a es más p ecisa, el p oblema de la i ienda sigue sin abo da se.
La búsqueda de alojamien o a bajo p ecio conduce hacia los ba ios más ma ginados,
al os de equipamien os sociales que solucionen las necesidades del ecién llegado y en
o os casos, el hacinamien o es el e ec o lógico de unos alquile es demasiados ele ados.
Las solici udes p esen adas po emp esa ios y sindica os a las Delegaciones del
Gobie no en ma e ia de mano de ob a ex anje a pueden se un e e en e –aunque no el
único- pa a conoce la demanda po encial en cada ciudad, do ando a los ayun amien os
de los ecu sos necesa ios pa a acoge en un p ime momen o a los nue os esiden es,
ab iendo albe gues donde sean más p ecisos o colabo ando con ONGs y o ganizaciones
eligiosas que o ecen ya es os se icios. El con ol en ma e ia de alojamien o hab ía de
ex ende se al alquile de i iendas pa icula es, uno de los ac uales ocos de explo ación
del inmig an e, sancionando si es p eciso al p opie a io po la p ác ica del cob o abusi o
y la al a de condiciones mínimas de habi abilidad. La nega i a de algunos p opie a ios
a alquila su i ienda a ex anje os ha de comba i se con campañas de sensibilización
pública, sin desca a el apoyo económico median e algún ipo de desg a ación o
sub ención po el alojamien o de inmig an es. La inalidad úl ima, no lo ol idemos, es
la in eg ación de una población necesa ia en Cas illa y León, po lo cual no es á de más
conside a ayudas simila es a las concedidas a o os g upos sociales igualmen e
ma ginados en épocas an e io es.
El conocimien o del idioma cas ellano, la escola ización de los meno es de edad
y la o mación p o esional de los adul os cons i uyen o os an os p oblemas que deben
abo da se desde la Adminis ación. Los hijos de inmig an es sin documen os en egla no
se escola izan po miedo a la expulsión, si uación que puede p olonga se po a ios
años. Debe ía queda cla o pa a el inmig an e el de echo a la educación de sus hijos,
con independencia de su si uación adminis a i a, pues es bien sabido que a la pos e y
en la mayo ía de los casos, és a acaba po no maliza se. Es cie o que an o ONGs como
asociaciones de ecinos, a a és de cen os de educación de adul os, a an de esol e
algunos de los p oblemas ci ados y ya hemos dado ejemplos de colabo ación e icaz
en e ellos y la Adminis ación ( acilidades dadas po la Di ección Gene al de T á ico
pa a la ob ención del pe miso de conduci ). Pe o deben ex ende se a o os aspec os,
como la disponibilidad de aulas en ho a ios aco des a las posibilidades de los
abajado es ex anje os o la con a ación de p o eso es na i os en el caso de quienes
aún no dominan el español.
La Adminis ación iene mucho que deci asimismo en el ema labo al y no ha
de limi a se al aspec o sancionado , po muy impo an e que és e sea. Un sis ema de
“ en anilla única” pa a esol e los p oblemas adminis a i os del inmig an e que desea
egula iza su si uación labo al es cada día más necesa io. Ac ualmen e quien, po los
mo i os que sean, dispone de p opues a de abajo pe o ca ece del pe miso
co espondien e, ha de i i una au én ica odisea pa a log a sali de la economía
sume gida. Su u u o empleado debe acudi p ime o al INEM pa a solici a un
empleado y echaza po causas jus i icadas a las pe sonas en iadas po és e. Al cabo de
un pe íodo de ein a días hábiles, si ninguno de los abajado es p opues os se ajus a a
las necesidades del emp esa io (lo cual no deja de se pa adójico, ya que és e conocía a
la pe sona idónea desde el p incipio), el INEM expide un ce i icado enunciando la
si uación. Con él, el empleado se di ige a la Delegación de T abajo, donde se ami a la
p opues a y la espues a puede a da o os es meses. En el supues o de se a i ma i a,
el inmig an e debe á ol e a su país pa a ob ene el isado, aunque lo pod á ami a
desde aquí cuando el plazo de es ancia en España supe e los dos años. En de ini i a, se
a da án unos cinco meses pa a consegui no maliza la si uación de ese abajado , sin
con a la pé dida de iempo pa a el emp esa io y la necesidad pa a el ex anje o de
segui abajando mien as an o como i egula . Un se icio de a ención al inmig an e,
como el pues o en ma cha po la Dipu ación P o incial de Valladolid en la localidad de
Ísca pa a ayuda en la ami ación de pe misos de esidencia y o e as de abajo,
colabo ando con la ONG DESOD, es quizás el ejemplo a segui a escala egional.
Po el momen o és a y o as inicia i as poseen desg aciadamen e un ca ác e
pun ual, no se encuen an coo dinadas y se desconoce su iabilidad a medio plazo. En
con aposición, las necesidades de mano de ob a inmig an e son mayo es cada año,
sob e odo en el caso de écnicos de ni el medio y pe sonal poco cuali icado. El sec o
de la cons ucción p ecisa no sólo albañiles, sino un amplio conjun o de p o esionales
que escasean en nues a Comunidad. El se icio domés ico se nu e p incipalmen e de
es a mano de ob a, al o e a unas condiciones echazadas po las abajado as locales,
al igual que comienza a sucede en la hos ele ía. Y po supues o, la ag icul u a p ecisa
de abajado es empo ales ex anje os pa a sus i ui a la población u al que an es
ealizaba esas labo es, hoy día emig ada a las ciudades o demasiado en ejecida pa a
cons i ui un apo e álido.
Pe o la in eg ación no es sólo el o ece i ienda, comida y abajo al
inmig an e. En Cas illa y León no se han mani es ado has a aho a p oblemas de acismo
aunque la xeno obia, el miedo –y con él, el odio- al ex anje o puede llega con el
aumen o de su núme o, cada día mayo . Como en odo, mejo se á p e eni que cu a .
Las campañas de concienciación a la población, de acep ación de las cos umb es ajenas,
de espe o a lo di e en e y en gene al, de hace e que los inmig an es son an pe sonas
como ellos, imp escindibles además si que emos e i a el colapso demog á ico de la
egión y el man enimien o de una mano de ob a jo en, aún es án po pone se en ma cha.
El ema de la inmig ación apa ece en nues os in o ma i os cuando susci a un p oblema,
pe o no cuando esuel e una necesidad. Jun o a las campañas desa olladas po ONGs y
sindica os, jun o a los cu sos impa idos en las uni e sidades públicas, la oz de la Jun a
de Cas illa y León ha de llega ambién al ciudadano explicando la si uación. La Jun a
no es una ONG, po supues o. Sus unciones son o as bien dis in as pe o en e ellas, el
abo da con decisión el u u o de la egión es de e minan e. Y en ese u u o han de es a
p esen es los inmig an es, como ya lo es án en la ac ualidad.
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