He mēneus. Re is a de T aducción e In e p e ación Núm. 3 - Año 2001
APUNTES SEMIÓTICOS EN TORNO A LA TRADUCCIÓN
DE TEXTOS TRANSCONTEXTUALIZADOS
Manuel RAMIRO VALDERRAMA
Uni e sidad de Valladolid
He accedido gus oso a la in i ación del di ec o de He mēneus pa a que desa olla a, a modo
de in oducción, un ema elacionado con alguna de las secciones de la e is a de nues a acul ad,
que a anza con paso i me po el camino emp endido hace es años.
La que encia, que no engo epa o en sus i ui po de oción, me ha lle ado a Lib o de
Manuel, una ob a de Co áza de cuyas pe spec i as aduc ológicas me he ocupado
in e mi en emen e du an e es a úl ima década. No oy a con a de cuándo da a mi a ición a
Co áza , pe o he de acla a que es pos e io a mis once años de es ancia en A gen ina, “allá lejos y
hace iempo”, pa a deci lo con el í ulo de una aducción que pasa po se o iginal1.
Lee y es udia a Co áza es un e inado y labo ioso place , en la medida en que su ob a
e mina en ol iéndo e en su compleja semiosis o al, que e sume ge –si ú e dejas, cla o es á– en
su inquie an e juego de espejos, es é ico y i al.
En o as ocasiones, he analizado aspec os globales de la ob a (Rami o, 1992/1995, 1994,
1998), siemp e desde una pe spec i a semió ica in eg ado a, que es la que me pa ece más adecuada
pa a abo da las ob as li e a ias (Johansen, 1949; Ba hes y o os, 1970; T aban , 1975; Láza o
Ca e e , 1980; Ke b a -O ecchioni, 1983; Pozuelo, 1988).
Hoy aigo aquí un ema meno , aunque in e esan e, que nunca había acome ido di ec amen e.
Es bien sabido que Julio Co áza simul aneaba en Pa ís sus a eas de esc i o y de aduc o li e a io
con la de aduc o p o esional en o ganismos in e nacionales y con las ac i idades que, desde 1963,
de i aban de su comp omiso i al con “el o o lado”, Ibe oamé ica, que en ealidad e a “su lado”2.
Tengo conocimien o a a és de Rosa io Ga cía Lope, de la exis encia de una esis de Albe
Ribas, que no he podido consul a , sob e las aducciones de la ob a de M. You cena Mémoi es
1Fa away and long ago, del esc i o a gen ino-inglés Guille mo E. Hudson, hijo de no eame icano, que nació en
A gen ina en 1841 y se ino a Ingla e a en 1874, donde publicó en inglés. A pesa de ello, es a y o as ob as de
asun o a gen ino se es udian como li e a u a a gen ina. Cu ioso ema pa a es udia co espondencias c uzadas en e
los llamados polisis emas o igen y me a (RABADÁN, M, 1991, pp. 294-295).
2 P ecisamen e Lib o de Manuel es una de las ob as en que comp omiso y a e se plasman en compleja cla e na a i a
en la que los elemen os c í ico-lúdicos son el con apun o in elec ual a la ac i idad e oluciona ia.
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d’Had ien. No me cons a, en cambio, que haya es udios especí icos dedicados a analiza la elación
en e el Co áza esc i o y el aduc o , pe o es muy posible que exis an. En odo caso, es e mío no
se si úa en el ensayo écnico –que hubie a exigido un p e io análisis del es ado de la cues ión y un
desa ollo di e en e– sino en sus aledaños, pues p e ende o ece unos apun es eó icos, un esbozo
semió ico del compo amien o del aduc o que se e a a en Lib o de Manuel3.
1.–PLANTEAMIENTO SEMIÓTICO: PRESUPUESTOS DEL DESLINDE DE PLANOS
TEXTUALES
Como p obablemen e sepa el lec o , Lib o de Manuel es una de las ob as caleidoscópicas de
Co áza que, como al, se ca ac e iza po la he e ogeneidad de sus ma e iales li e a ios y la
homogeneidad de in e p e ación o sen ido (Rami o, 1994, 120-123, especialmen e la no a 7). En e
el ma e ial de di e sa p ocedencia que aglu ina el ex o –las piececi as mul icolo es del
caleidoscopio–, se encuen an los eco es de pe iódicos anceses y la inoame icanos (Co áza usa
es e é mino, con p e e encia a hispanoame icano o a ibe oame icano). Solo egis a en la página
914 un eco e en inglés, del He ald T ibune, que no aduce po que conside a que los des ina a ios
de la icción, los pe sonajes miemb os de la Joda5 y sus adhe idos conocen esa lengua:
Nadie le pide a Susana que aduzca, la no icia es á en inglés y ob iamen e los anceses
son ipos cul os y los la inoame icanos ya se sabe, el inglés es la lengua del u u o y la
amilia e la hace ap ende aunque no quie as po que hay que pensa en el po eni , las
becas y esas cosas, miji o6.
CORTÁZAR (1973, 90)
La compa ación del ex o que Co áza p oduce en español con el o iginal ancés de los
eco es es solo el obje o ma e ial de mi indagación, no su obje o o mal, pa a deci lo con una
dis inción escolás ica. Como se desp ende del í ulo del abajo, lo que in e esa a es e obse ado es
el conjun o semió ico en que el con as e in e ex ual cob a sen ido. Es e conjun o iene su
mani es ación más inmedia a en el co ex o7 de Lib o de Manuel en que se inse a y su sen ido
úl imo, en el in e ex o de la ob a o al de Co áza , que es el uni e so semió ico en el que ce amos
3 No he encon ado en su Ob a c í ica ningún ensayo sob e la aducción.
4 La edición o iginal es de 1973, pe o ci o po la edición que hoy se puede encon a más ácilmen e: CORTÁZAR, J.,
1995, Lib o de Manuel, Mad id, Al agua a.
5 La Joda es el nomb e de un pequeño g upo “ e oluciona io” a ípico, o mado básicamen e po ibe oame icanos que,
con el apoyo de dos o es anceses, se dedican a ac i idades p esun amen e sub e si as, que el lec o puede
conoce , si aún no las conoce. El nomb e del g upo es un guiño al lec o :
Joda /1. Pe juicio; moles ia; incon enien e; / 2. Mo a, b oma / 3. Discu so o acción que e elan al a de se iedad / 4.
Di e sión, ies a. (Apud CONDE, 1998, s .)
6 Es á cla o que miji o no es diminu i o de mijo, sino un oca i o o og á icamen e dis azado, al más pu o es ilo
co aza iano. ¡Qué le amos a hace !
7 Uso co ex o como “con ex o e bal explíci o”, pa a pode usa con ex o con mayo libe ad, es deci , como
“con ex o e bal implíci o o explíci o”. He acuñado el é mino anscon ex ualiza po que no disponía de ninguno
que exp esa a mejo , en una sola palab a, la idea de inse ción en un con ex o nue o conno ado . Recon ex ualiza
pod ía en ende se como “ ecupe a un con ex o pe dido”, que no es el caso que nos ocupa.
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momen áneamen e el análisis8. Po eso, pa a acili a p esun amen e al lec o la o ien ación en el
complejo juego de planos semió icos implíci os, con end á explica los aquí. Recu i é al manejo
del zoom me asemió ico –pe mí aseme es a me á o a ilus a i a– que nos o ece Hjemsle (1943,
167-173) y nos acili a G eimas (1976, 22-25). Me e ie o a sus cua o ni eles semió icos:
P ima io:
El de la lengua obje o. Aquí se á el ancés de los ex os pe io
dís icos iniciales.
Secunda io: Es el me alenguaje desc ip i o, que p ac ican en es e caso los
pe sonajes de la no ela que eligen los ex os pe iodís icos, los aducen y los
comen an.
Te cia io: Es el ni el de la semió ica cien í ica, o semiología, como mé odo
de análisis. En él p ecisamen e se si úa es e abajo.
Cua e na io: Rizando el izo, llega íamos has a la epis emología que subyace a la semió ica
cien í ica o semiología. Noso os no amos a c uza es e umb al.
Es e zoom nos pe mi i á desplaza nos, pues, en e es si uaciones comunica i as:
Pa imos de es a a i icial si uación he menéu ica –doblemen e “he menéu ica” si a endemos
al sopo e “mediá ico” en el que se p oduce el in e cambio comunica i o– que, a ue za de se an
habi ual en nues a cul u a, e mina sin iéndose como na u al.
El p ime golpe de zoom nos lle a a la si uación comunica i a de e e encia, es deci , a la que
ins au a el ex o li e a io de Co áza y que cons i uye el obje o inmedia o de es e análisis. En ella,
hay unos pe sonajes que usan el español pa a habla de ex os anceses, es deci , que se mue en en
el ni el semió ico secunda io en que les ha colocado el au o . Exis e en ese plano gene al una
dualidad implíci o/explíci o que me pa ece necesa io señala . No desdoblo los ac o es po que
conside o que la si uación comunica i a es única: El emiso implíci o es eal y el explíci o
pe enece a la icción, el mensaje o ex o implíci o es el Lib o de Manuel ( ex o eal) y el explíci o,
el álbum de eco es ( ex o i eal). El ecep o implíci o es lec o eal de Co áza , mien as que el
explíci o, se á Manuel, des ina a io i eal de la icción9.
8 Si oda semiosis es ilimi ada (Pei ce dixi ), la de la ob a li e a ia, abie a po de inición, lo es en mayo g ado: La de
Co áza puede en a en sucesi os con ex os semió icos (de época, de luga , de escuela, e c.), que in lui án
ine i ablemen e en su in e p e ación.
9La si uación comunica i a2 encie a una duplicidad de p o agonis as, habida cuen a de la oposición
explíci o/implíci o. Es e esquema se complica á con la inclusión del enómeno aduc o ( e ig. 7).
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El segundo golpe de zoom nos aboca a la si uación comunica i a de los ex os pe iodís icos
iniciales:
Los lec o es di ec os de es e a ículo se con ie en en ecep o es indi ec os o secunda ios de
Lib o de Manuel y en ecep o es e cia ios de los eco es de p ensa que apa ecen en él. He aquí
cómo cambia el p oceso según se in ie e el pun o de is a: Desde nues a si uación comunica i a,
ú e es lec o sinc ónico1 de es as no as y lec o diac ónico3 de los eco es. El lec o sinc ónico2
que se ace ca di ec amen e al ex o de Co áza coincide con su lec o diac ónico2 y el lec o
sinc ónico3 co esponde al lec o diac ónico1, que ue el ecep o di ec o de los pe iódicos anceses
que ci a Co áza . Y los ci a po que él los leyó en su día como lec o diac ónico.
Es muy posible que, lo que he que ido que ue a aguja de ma ea , se haya con e ido en ex o
ma ean e, pe o en mi desca go aduzco que, pa a mí mismo, ha sido necesa io es ablece es os
ni eles de lec u a pa a e i a los áciles deslices inad e idos. Hace explíci o lo implíci o no suele
se un eje cicio semió icamen e es é il, aunque pueda pa ece lo en ocasiones. Sin ol ida que la
explici ud es condición sine qua non de la ciencia y que es os y o os dis ingos o man pa e de lo
que se ía el abajo ex ual p e io a oda aducción ci cunspec a, si se me pe mi e es e
desplazamien o cali ica i o.
En el análisis subsiguien e, oy a ija mi pues o de obse ación en la si uación comunica i a2
en la cual, el ecep o 2 es el lec o implíci o de Lib o de Manuel, an o si lo mi amos desde la
pe spec i a sinc ónica de mi esc i u a, como si lo hacemos desde la c onológica de los ex os. No
obs an e, como es p eciso elegi una e minología inequí oca, adop a é la ca ac e ización
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c onológica, que coincide con la di ección del p oceso de semio ización sucesi a, desde la
si uación comunica i a1, a la si uación comunica i a3:
Aunque el espacio disponible no me pe mi e ap o echa la, me pa ece opo uno o ece la
pis a semió ica que nos ab e la eo ía de la pe cepción, lige amen e modi icada con la addenda del
as ondo y desde ella, es ablece los momen os del p oceso pe cep i o que de e mina, en ealidad,
la pe inencia del análisis:
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Es e juego pe cep i o e in e p e a i o se isualiza ía mejo en un g á ico de cí culos
concén icos que el lec o puede ácilmen e imagina . Es os cí culos concén icos ep esen an el
zoom que el obse ado (lec o /in es igado ) puede maneja hacia delan e o hacia a ás ad in ini um,
pues el ondo se con ie e, cuando es necesa io, en igu a de su as ondo y así sucesi amen e
(mo imien o cen í ugo), de la misma mane a que el as ondo pasa a se ondo y es e, igu a
cuando lo decide el obse ado (mo imien o cen ípe o)10:
2.–EL ANÁLISIS CONTRASTIVO DE LOS DIFERENTES PLANOS SEMIÓTICOS
2.1.–LOS RECORTES PERIODÍSTICOS
Como ha habido necesidad de aludi a ias eces a ellos, ya conocemos la exis encia de esas
no icias de pe iódicos o de agencia que el g upo p o agonis a a seleccionando pa a con ecciona un
cu ioso álbum des inado a se i de lib o de lec u a al bebé Manuel, hijo de Susana y Pa icio, la
pa eja es able del g upo. La ingeniosa inicia i a –mani ies amen e pe eg ina, ue a de la icción– la
explica Co áza po boca de And és, su al e ego en la no ela que, aun iendo la Joda con simpa ía,
analiza sus plan eamien os con cie a dis ancia c í ica a lo la go del lib o:
[...] Susana la p e iso a seguía con eccionando el lib o de lec u a des inado a una
al abe ización oda ía emo a, y que consis ía en pega no icias en di e sos idiomas que
10 En odo caso, el obse ado suele segui un p oceso cen í ugo, pues pa e de lo que su en oque de e mina como
igu a.
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de paso con ibuían a la bilinguación del pob eci o. Al que e dije11, obse ado a en o de
los p og esos del lib o de lec u a y colabo ado a sus ho as, le gus aba sob e odo que
Susana omen a a los u u os pode es in ui i os e in en i os de Manuel [...] (p. 112).
También ha quedado dicho en los p esupues os del análisis que los ex os obje o de mi
a ención me asemió ica y me a aduc o a no son p opiamen e los o iginales, po ado es de un
con enido in o ma i o de e minado que, en su día, pudo in e esa o no a los lec o es del pe iódico.
Los eco es del Lib o de Manuel son ex os que han sido ansus anciados, pues han adqui ido un
sen ido di e en e en su nue o con ex o12. La simple ope ación de “ asplan e” desde el pe iódico a la
no ela con ie e su nue a imagen g á ica en signi ican e de un signo conno a i o cuyo signi icado
se ía algo así como “de con enido e i icable pues, en su día, se publicó en un pe iódico al como
aquí apa ece”. Bally hubie a llamado a ese signi icado conno a i o e ocación de ambien e.
E ocación que se po encia, sin duda, al ep oduci el agmen o pe iodís ico en su p opio o ma o
de eco e.
Po o o lado, la nue a ubicación de los ex os implica el p i ilegio p e io de la selección
en e sus co ex os pe iodís icos que no me ecie on se sal ados de la quema inmise ico de del
ol ido, des ino inapelable de su in ínseca co idianidad. Esos nino s indul ados po el lec o
Co áza , que mue e los hilos de la Joda, son elemen os de una cadena semió ica, sucesi amen e
conno ada, que e mina p o isionalmen e con es e úl imo eslabón que yo ab o y el lec o cie a con
un b oche que puede se eabie o con o a hipo é ica compa ecencia. Es o nos emi e una ez más a
la semiosis ilimi ada de Pei ce. Los eco es no pie den en su nue o con ex o –bueno se á deci lo de
mane a más explíci a– el signi icado o iginal deno a i o o conno a i o, pues o que –en doc ina de
Hjelmsle (1943) y Johansen (1949), que desa ollo, p eciso y aplico en Rami o (1991-1992 y
1995)– es os signi icados se in eg an como signi ican es del nue o signo conno a i o global que
c ea el ex o ecep o . Ve emos cómo se mue e en es os planos el Co áza aduc o .
Ad ié ase que los eco es no egis an el año de la edición. Es e da o o ma ambién pa e
del signi ican e conno a i o. Su delibe ada ausencia no impide que el lec o se si úe po
in o maciones con ex uales en el mayo ancés del ’68, en cuyos aledaños, como sabemos, se
desa olla la ama no elís ica13. El con enido de odos los eco es se in eg a, pues, con la
conno ación e oluciona ia cuali a i a de su con ex o his ó ico, en el signi ican e del signo
conno a i o global que se a cons uyendo a lo la go de las páginas de Lib o de Manuel. La al a de
explici ud empo al esponde, según c eo, a su olun ad de suge i lo li e a iamen e pa a e i a
lec u as pan le a ias.
11 Exp esión ija coloquial que equi ale gene almen e a quien ú sabes. Habi ualmen e alude a una e ce a pe sona
pe o, en conni encia discu si a, puede apun a a la p ime a. En Lib o de Manuel, apa ece con mucha ecuencia en
boca del na ado e e ida a And és que suele se el mismo que habla (Co áza , 1973, 15). En es e sen ido, se
ap oxima al amilia español menda, pe o con ecuencia in e sa de uso: menda se emplea, sob e odo, po
e e encia a la p ime a pe sona (DRAE, 19.., s .) y el que e dije, sob e odo, a la e ce a.
12 Recue do que po eso he elegido anscon ex ualización como é mino que sugie e la acción ansmu ado a del
con ex o sob e el ex o ansplan ado.
13 Co áza echa así la esc i u a del lib o: Pa ís, Saigón, 1969/1972 (CORTÁZAR,1973,354) y apo a documen os
mili a es de USA da ados en 1969, pe o e i a cuidadosamen e que apa ezca el año en que se publica on los eco es.
Ello es palma io en algunos, pues apa ecen isiblemen e mu ilados po los má genes pa a ocul a es e da o.
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Po o a pa e, las iso opías a ines de “ iolencia”, “a opello de los de echos humanos”,
“ ep esión”, “ o u as”, “secues o”, e c. –que cons i uyen el ema de los eco es- se in ensi ica
cuan i a i amen e en la abundancia de los es imonios ecogidos. Es e es un elemen o más de su
signi ican e conno a i o, que en es e caso es muy explíci o, aunque sin excede se o demo a se en
los comen a ios.
A es as al u as, el lec o se hab á p egun ado cuál es el signi icado conno a i o o sen ido
úl imo (¿o penúl imo?) del signo global Lib o de Manuel. No incu i é en el e o de es ablece lo
con una p ecisión imposible, que el p opio au o pond ía en cues ión, pe o c eo pode a i ma con
odas las cau elas que el sen ido de es a ob a, como el de la ealidad, se ha de sen i “a ni el del
es ómago”, como sien e Ludmilla14 la “con usión” que la ealidad le ansmi e (Co áza , 1973, 15).
Pa a in en a supe a esa con usión, que pa a la mayo pa e de los mo ales es cla idad, el na ado
hil ana un azonamien o pen apa i o en las páginas 17 y 18 que pod ía o mula se sin é icamen e
así:
La ealidad, comp ensible o no, es absu da y ep esen a el acaso del homb e. Como no
podemos ob ia la, hay que cambia la, pe o no solo pa a uno mismo, como hacen las
iloso ías o ien ales, sino pa a odos, “ undando lo eal como humanidad”. Pa a eso, hay
que deshace las pis as alsas hechas po la his o ia y encon a “la buena”, la e olución.
Pe o ¿qué e olución?
¡Ah! No puedo, ni quie o aho a al lec o 3, el abajo y el place /¿displace ? de a e igua lo
po sí mismo como lec o 2. Los elemen os me asemió icos de la conno ación se encuen an en los
cua o p ime os capí ulos de Lib o de Manuel, pe o el e dade o sen ido conno a i o se a
descub iendo al compás de la lec u a y as la p opia sín esis inal. El que yo ansmi o aquí es u o
de una empá ica lec u a inicial y de muchas o as a en as lec u as pa ciales.
14 Ludmilla es un pe sonaje pa alelo al de la Maga de Rayuela. Ambas ep esen an, cada una a su mane a, la in uición
ce e a de la ealidad que escapa al azonamien o y se alimen a de implíci os.
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2.2.–LA TRADUCCIÓN DE LOS RECORTES
La demo a, apa en emen e excesi a, en la ca ac e ización de los TO es imp escindible pa a
aza con pe iles cla os los de o e os de la aducción. A p opósi o de ello, a a se aún necesa ia
una nue a abla que inse e en la si uación comunica i a el ámi e semió ico de la aducción:
Pod íamos, po supues o, habe p escindido de es a nue a complicación del cuad o de
ins umen os y, de hecho, así había p ocedido en las p ime as ins ancias de mi comen a io. Pe o una
ez es ablecida la necesidad de se explíci os, no podemos adminis a la a nues o an ojo. El igo
analí ico exige exhaus i idad me odológica que, con la cohe encia y la simplicidad, con o man el
p incipio empí ico del análisis (Hjelmsle , 1943)
Si hubié amos acudido di ec amen e a los TM pa a alo a la equi alencia aduc ológica15
con los TO, hab íamos ealizado un análisis pa cial y semió icamen e menos e icaz po al a de
anclaje p agmá ico. No se debía en a a alo a la aducción ma e ial de los eco es sin ese abajo
p e io de deslinde de planos. La anscon ex ualización, como sabemos, ins au a una nue a
semiosis conno a i a insoslayable en el ni el me asemió ico en el que nos es amos mo iendo. El
TM de la aducción de los eco es, eco demos, se p oduce en el ni el semió ico secunda io, ya
que no o ma pa e de un ex o me a pe iodís ico, sino del ex o li e a io de Co áza . No obs an e,
15 Conside o su icien e, pe o no necesa ia, la dis inción en e aduc ológico y anslémico. P e ie o usa ambos
é minos con cie a libe ad sinonímica.
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TM1: Solo en onces (más de una ho a después de habe me secues ado) me
in e oga on, y pude deci les que yo no e a es udian e y que no había omado
pa e en ningún encuen o con la policía.
(CORTÁZAR, 1973, 45)
En el aspec o mo ológico, hab ía que des aca el uso del passé simple, man enido en buena
pa e del ex o, que nos emi e a un egis o li e a io y puede ep esen a una elección es a égica de
dis anciamien o.
Si me he de enido es a ez en TO ha sido po dos azones: 1a) Po que la aduc o a nos emi e
cons an emen e al TO y me ha pa ecido in e esan e segui la y 2a) po que quie o dis ingui
cla amen e en e la conno ación que lle a consigo el TO1 y la que adquie e al anscon ex ualiza se
en la ob a de Co áza .
2º La lengua del TM1 que a p oduciendo o almen e la aducción es iel asun o del TO1. Se
ap oxima al es ánda español con escasas concesiones a la a ian e a gen ina que manejan los
con e ulios, como au o, de uel a (de nue o), auma ismo c aneano. Es a con ención aduc o a
no es casual. Más bien lo son, po inconscien es, los dia opismos ine i ables señalados. Las azones
de la equi alencia son de ácil conje u a:
a) Como se sabe, la lengua del TO i a del aduc o , aunque es é igilan e. Así, po ejemplo,
Susana aduce demasiado li e almen e Aux cou s du aje , como “En el anscu so del ayec o”,
cuando hubie a sido mejo deci “Du an e el ayec o”.
b) Po o a pa e, hay una cla a olun ad de espe a la aducción p opiamen e dicha, como
asgo de p o esionalidad, pa a luego desinhibi se en la me a aducción, que se mue e en la ónica
del ex o o al de Lib o de Manuel.
3º La lengua de la me a aducción con as a con la de la aducción p opiamen e dicha po
el uso sis emá ico de la a ian e dia ópica a gen ina, en sus asgos más ca ac e ís icos, el oseo, el
plu al de segunda pe sona con us edes, el léxico y la aseología: T aducí [ os], pe mi ime una
son isa, como me sigan [us edes] jodiendo, na a, ipo, nena (es os úl imos, a gen inismos de uso,
más que de sis ema).
“Po exigencia del guión”, debo enuncia al comen a io del eco e nº 14 que ecoge una
no icia de la AFP que iene po í ulo “L’Osse a o e Romano condamne sé è emen les enlè es de
diploma es” (Véase CORTÁZAR, 1973, 230-232).
En un in e esan e ala de de simul aneidad, aducen y comen an la no icia los dos g upos
an agónicos de la no ela. Po un lado, la cúpula de ep eso es ibe oame icanos que es án en Pa ís,
p esididos po el Vip (¿Ve y Impo an Pe son?/ íbo a) y po su luga enien e a mado, el Ho migón
(“ho miga”/“ho migón a mado”). Po o o, los miemb os de la Joda. Aquí ambién se espe a en la
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aducción el TO, pe o lo in e esan e es el juego de comen a ios c uzados que, sin solución de
con inuidad, al e nan y mezclan los pun os de is a.
Solo he que ido aludi a es e eco e po que ep esen a una al e na i a más osada en e
aducción y me a aducción y da la medida de la maes ía co aza iana pa a juga con la lengua, sea
es a p opia o ajena. In i o al lec o que enga a mano el lib o a hace es a e ce a cala en el juego
in e idiomá ico de Co áza . E iden emen e, yo ol e é a ce a la b echa abie a...
2.4. LOS RECORTES NO TRADUCIDOS EXPRESAMENTE
Como sabe el lec o , de los dieciocho eco es ep oducidos, solo una mínima pa e no son
obje o de aducción exp esa, sino que se apo an como es imonios in eg ados en el ex o
no elís ico a a és de un comen a io o, al menos, de una alusión. Tal ocu e con los eco es
sép imo y oc a o: El sép imo es un anuncio de la e is a HOROSCOPE que hace e e encia a la
p edicción del golpe de es ado de Onganía, en A gen ina, allá po el año 1969, si mal no ecue do,
pues lo i í en di ec o. Su o unda p esencia g á ica, desa ian e, se in eg a en la na ación con es a
alusión i ónica:
“en es os días Osca le mandaba a Ma cos un eco e, a cambio de o o más bien
as ológico que es e le había hecho llega jun o con una se ie de cues iones sob e la
e en ual u ilización de una se ie de alen os del iejo Collins [...]” (p. 100).
El oc a o eco e, una no icia de las agencias AFP y UPI, se inse a en la masa dialógico-
na a i a como un ejemplo que ap o echa And és, el c í ico, pa a con ence a Ma cos, e o oso
“c eyen e mili an e” de la Joda, de que los ac os de mic oagi ación que ealizan ienen escasa
anscendencia:
Y si oy a se anco, la o a noche[,] po ejemplo[,] us edes me pud ie on el alma con su
amosa con es ación de bolsillo. Cuando e en e ás que[,] según una asociación
esponsable[,] [Amnis ía In e nacional] hay doscien os cincuen a mil p esos polí icos en
es e pañueli o de mie da, en onces us ós o os usados no son p ecisamen e
en usiasman es.
CORTÁZAR (1973, 110)
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3.–CONCLUSIONES
Llegados a es e pun o, solo es a ecoge el ganado despe digado y ol e lo al ecogido edil
de la sín esis.
El análisis de documen os pe iodís icos en lengua ancesa asplan ados po Co áza al ex o
español de Lib o de Manuel y aducidos po los pe sonajes de la ob a nos ha exigido deslinda
cla amen e los planos semió icos implicados en las ope aciones de inse ción y de aducción y
es ablece las co espondien es si uaciones comunica i as que ins au an. A pesa de que el espacio
disponible no me ha pe mi ido explo a al máximo las dis inciones y a sabiendas de que es os casos
no se le p esen an odos los días al aduc o , conside o que el eje cicio semió ico que supone es
in elec ualmen e es imulan e.
La ope ación de disce nimien o más p oduc i a ha sido la sepa ación me odológica en e la
que he llamado aducción deno a i a de los eco es y la me a aducción conno a i a a que da
luga . En la p ime a, –a a és de Susana, la aduc o a o icial del g upo p o agonis a– se e a a el
aduc o p o esional que e a Co áza , en el espe o al ondo y a la o ma de los o iginales. En la
segunda, se mani ies a su in ención de au o , que a modo de aduc o libé imo, se pe mi e
comen a ios c í icos jugosos que si en pa a anscon ex ualiza el eco e ancés in oduciéndolo
en el juego li e a io de la no ela y pa a da le la conno ación e oluciona ia de la ob a de es e
a gen ino uni e sal.
Es e desdoblamien o pe mi e al esc i o - aduc o a ene se, po un lado, a las eglas del juego
aduc ológico y ap o echa , po o o, su p i ilegio de au o pa a ei indica el alo es imonial de
los ex os ansplan ados a su ob a como documen o de las g andezas y mise ias de una época que
ya nos queda lejana. Y es a a ea li e a ia se la encomienda, como buen demiu go, a los pe sonajes
de la icción, que la cumplen con la mi ada pues a en el lec o explíci o Manuel, que no es o o que
el lec o implíci o.
Co áza sabe, en e ec o, sali ai oso de la p ueba que plan ea cada una de las dos ope aciones,
pues ealiza con elegan e neu alidad la mediación cul u al de aduc o p o esional y oma pa ido
a ís ico de au o o iginal comp ome ido al con e i en ma e ia li e a ia incombus ible el ba o
ágil y con aminado de las heme o ecas.
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SEMIOTIC NOTES ON THE TRANSLATION OF TRANSCONTEXTUALIZED TEXTS
Manuel RAMIRO VALDERRAMA
Uni e sidad de Valladolid
Có aza is an o iginal w i e whose hinking di e s om ha o con empo a y li e a u e, and
one who is no easy o gain access o. In his li e a y wo k Lib o de Manuel (Book o Manuel), he
was able o in eg a e he ma e ials p o ided by eigh een newspape cu ings w i en in F ench
wi hin a li e a y space and ime ha ha e escued hem om obli ion. The a icle by MRV analyses
he unc ion o he ansla ion o hese cu ings in he con ex o his wo k o Co áza .
Wi hin he ludic and commi ed a mosphe e o he no el, Susana, one o he mos commi ed
membe s o La Joda (The Fucke s) –a sui gene is e olu iona y g oup– is in cha ge o pe o ming
he o al ansla ion o he eigh een cu ings in F ench unde p e ex o le ing Fe nando know wha
is going on. Fe nando is a Chilean who has jus a i ed in Pa is and joined he g oup, and who
canno unde s and F ench. O cou se, he news om he cu ings is chosen ully on pu pose: In hei
spa e ime, he g oup membe s a e making a cu ious sc apbook des ined o he ansla o ’s baby,
whose name is Manuel -which explains why he no el is en i led Lib o de Manuel. They wan he
baby o know –when he g ows up– wha was happening o he wo ld when he made his appea ance
in i (ci ca May 68).
The a icle is less in e es ed in he decon ex ualized ansla ion o he cu ings –which p esen
ew di icul ies and ga he oge he all he cha ac e is ics ha gene al ansla ion demands,
especially p agma ic and linguis ic equi alence–, han in hei me a ansla ing inse ion wi hin he
p agma ic con ex o he Lib o de Manuel ( he au ho 's neologism anscon ex ualize alludes o
his). Susana's ansla ion s icks i mly o he o iginal and is e y close o he s anda d o Spanish, in
a con ex in which he a ie y o he ci y o Buenos Ai es p e ails. Consequen ly, a clea con as is
es ablished.
The me a ansla ion esul s in juicy commen s, mo e o less signi ican , abou he ansla ed
cu ings, language o con en s. These commen s, made by he ansla o he sel o by o he ellow
g oup membe s, al e na e wi h he o hodox ansla ion included in he ex and clea ly mani es
hei wish o place hemsel es wi hin he le els and egis e s o he A gen inian dia opic a ie y o
Spanish. They a e used o inse e e y F ench cu ing in he ludic li e a y co- ex o he no el and o
p o ide i wi h he e olu iona y in e ex ual sense ha emana es om he o al p oduc ion o
Co áza . In his way, he w i e - ansla o limi s himsel o he ules o he ansla ion game,
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a oiding he inclusion o he he e odox ansla o 's opinion in he TT and aking ad an age o his
p i ilege, as he au ho , in o de o claim, by means o his cha ac e s, he es imonial alue o he
ex s ansplan ed in o his wo k as a documen o he a o emen ioned his o ical pe iod.
To analyse bo h he sou ce and he a ge ex s, i has been conside ed necessa y o es ablish a
clea de ining o he le els implied in he di e en communica i e si ua ions, om he a eas o
ex ual p oduc ion and ecep ion, o he con igu a ion o he message i sel . This me hodological
ins umen has been de eloped in analy ical cha s ha can be e ec i e om a semio ic iewpoin
(see diag ams 1-7).
The a icle concludes by insis ing p ecisely on he e ec i eness ha Co áza displays, when
combining his condi ion as p o essional ansla o who ea s someone else’s ex ai h ully, wi h
hose as c ea o , p op ie o and mas e o his own c ea ion.
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