He mēneus. Re is a de T aducción e In e p e ación Núm. 4 - Año 2002
TRADUCCIÓN Y POSMODERNIDAD: UNA RELACIÓN NECESARIA
Ja ie ORTIZ GARCÍA
Uni e sidad Au ónoma de Mad id
El mo imien o posmode no se ha desc i o en nume osas ocasiones como una condición de la
cul u a en la que eme gen es y decaden es p ác icas económicas, polí icas, sociales e incluso
a ís icas «mee , clash o exis in a modus i endi» (Hoes e ey: 1991, X) y donde discu sos y
deba es con a ios se c uzan. La aducción, con su mi o de Babel y su mezcla de idiomas, apa ece
como un pe ec o caldo de cul i o pa a el posmode nismo; y es o es así p ecisamen e po que
ambién es és e, la aducción, un luga donde ocu e un in e cambio y una dislocación cul u al y
po que es un luga donde el di ícil econocimien o de la di isión en e ex os, idiomas, adiciones,
cul u as y pueblos iene luga . De mane a muy simila al posmode nismo, pues, la aducción se
ca ac e iza po encon a se en e, al menos, dos en es; hallándose és a como se halla en e las
demandas del sis ema uen e y las del sis ema é mino, en en ándose a la necesidad de con e i en
amilia lo que es ex año y hace jus icia al o o como ex año y con la obligación de media en el
signi icado y negocia con la ines abilidad de és e, se pod ía a i ma que la aducción es un hecho
lingüís ico híb ido. Como al, el ex o aducido en a iza la base in e ex ual, dejando un an o de
lado la au o ía del mismo en cuan o que al menos lle a la ma ca de dos au o es con señales de o os
ex os o con ex os.
Desde es e pun o de is a posmode no ya no podemos concebi la aducción como la me a
ep oducción de un o iginal; más bien hab emos de econcep ualiza el é mino basándonos en la e-
esc i u a de un «o iginal» ya plu alizado. La aducción es, además, ope a i a en lo que se ha
con e ido en la enca nación (en un sen ido ma e ial, como e emos más adelan e) de las eo ías de
la ex ualidad de Ba hes, Foucaul y De ida, donde la con e gencia en e la eo ía li e a ia
posmode na y la ecnología in o má ica o ece nue as posibilidades, no sólo pa a la lec u a
elec ónica y la esc i u a de li e a u a, sino ambién pa a la eo ía y la p ác ica de la aducción. La
pan alla del o denado es capaz de pe mi i nos e las di e en es e siones aducidas de una ob a y,
como se analiza en es e a ículo, es e hecho demues a, po un lado, cómo lo que queda de la
«in isibilidad» de Ba ba a Goda d y Law ence Venu i se puede con e i en una ealidad, en la
ealidad i ual del hipe ex o; po o a pa e, la ecnología compu acional es capaz de hace nos
isible oda la p oducción de un ex o y, po an o, acaba casi po comple o con la sepa ación
je á quica en e el llamado ex o o iginal y sus e siones, consiguiendo de es a mane a un eajus e
del equilib io en e la unicidad y la a iación y una econ igu ación de nues os concep os de
au o ía, o iginalidad y, como e emos más adelan e, de aducción. An es de pasa a es udia las
posibilidades que nos o ecen es as p emisas pa a los es udios de la aducción, con iene explo a ,
aunque sea b e emen e, las eo ías que han an icipado el paso del in e ex o al hipe ex o.
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Mien as que el hecho de acep a con los ojos ce ados la a i mación de «la sup emacía del
o iginal» nos lle a ía adicionalmen e a da po bueno lo que Theo He mans a i maba diciendo que
« he s udy o ansla ion hen se ing me ely o demons a e ha o iginal s ou s anding quali ies by
highligh ing he e o s and inadequacies o any numbe o ansla ions o i » (He mans: 1985, 8),
ambién debemos ene en cuen a que es a concep ualización ha pe pe uado un sen imien o de
in e io idad de la aducción con espec o al o iginal. Pa a concebi un ex o en é minos
posmode nos, es deci , como hipe ex o, como una búsqueda de o os ex os, como una aducción
de o os ex os y agmen os de lenguaje, enemos que bo a la dis inción en e o iginal y
aducción y de es e modo acaba con la elación je á quica en e ellos, en e lo que se daba en
conside a p ima io y único y lo admi ido como secunda io y «de segunda ca ego ía». Como dice
Ba hes en es a conocida ci a:
We know now ha a ex is no a line o wo ds eleasing a single “ heological” meaning
( he “message” o he Au ho -God) bu a mul idimensional space in which a a ie y o
w i ings, none o hem o iginal blend and clash. The ex is a issue o quo a ions d awn
om innume able cen es o cul u e (Ba hes: 1977, 46).
Es en es e sen ido en el que Ba hes puede a gumen a que el pode de un au o es mezcla
ex os, es deci que un au o «ough o know ha he inne “ hing” he hinks o “ ansla e” is i sel
a eady- o med dic iona y» (Ba hes:1977, 46). Podemos aquí segui a a és de las implicaciones
del a ículo de Ba hes «The Dea h o he Au ho » el papel y el es a us del aduc o , en cuan o que
allí se cues iona el concep o del au o como «genio-c eado » de una ob a li e a ia única que se basa
en una « anscenden al and u opian concep ion o ansla ion as ep oducing he o iginal, he
whole o iginal and no hing bu he o iginal» (He mans: 1985, 9). Cuando Ba hes a i ma que «once
he Au ho is emo ed, he claim o deciphe a ex becomes qui e u ile. To gi e a ex an Au ho is
o impose a limi on ha ex , o u nish i wi h a inal signi ied, o close w i ing» (Ba hes: 1977,
147), es á implicando la libe ación de la li e a u a de la au o ía de una p esencia odopode osa
de ás del ex o, una p esencia que o ganiza y da signi icado a la esc i u a. Ba hes, pues, no sólo
pone en ela de juicio la an igua c eencia del descub imien o del signi icado eal de la ob a que yace
ahí e e namen e semb ado po el mis e ioso y g an au o , sino que ambién ede ine la labo del
lec o . Aquí, el lec o ya no es el descub ido de las in enciones y los signi icados del au o , ya no es
un me o consumido , sino que es á legi imado pa a ab i (y ompe si ue a necesa io) el ex o y
p oduci una mul i ud de elec u as (que en ealidad son e-esc i u as) del mismo. La decla ación de
Ba hes a a o de la mue e del au o (que implica el nacimien o del lec o ) ambién puede ae
consigo el nacimien o del aduc o , en cuan o que és e ab e la esc i u a y la libe a de la ep esión de
una lec u a única y uní oca. En o as palab as, debido a que Ba hes se niega a asigna un
signi icado úl imo y «sec e o» al ex o, ambién es á echazando el ce cenamien o de la
p oli e ación de signi icados; si, según Ba hes, un ex o «answe s no o an in e p e a ion, e en a
libe al one, bu o an explosion, a dissemina ion» (Ba hes: 1977, 147), se puede deduci que una
aducción no si e pa a insc ibi únicamen e el signi icado del o iginal. Pa a es e aduc o -lec o ,
el ex o ha dejado de se sag ado y es más bien un ecu so capaz de engend a una g an a iedad de
elec u as. Se puede deci , pues, que el aduc o iel mue e con el au o , con la desapa ición de
nues a e en el Au o -Dios.
Lo que se cues iona con es e cambio hacia la in e ex ualidad no es sólo la unidad y la
iden idad de un ex o, aunque és e enga lími es bien iden i icables, sino ambién, y en palab as de
Jacques De ida, « he uni y and iden i y o a language, he decidable o m o i s limi s» (De ida:
1985a, 173); De ida elabo a es e pun o elacionado con la aducción en The Ea o he O he :
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[ ansla ion] can ge e e y hing ac oss excep his: he ac ha he e a e, in one
linguis ic sys em, pe haps se e al languages o ongues. Some imes – I would e en say
always – se e al ongues. This is impu i y in e e y language. This ac would in some
way ha e o h ea en e e y linguis ic sys em s in eg i y, which [...] p esumes he exis ence
o one language and o one ansla ion in he li e al sense, ha is, as he passage om
one language in o ano he . So, i he uni y o he linguis ic sys em is no a su e hing, all
o his concep ualiza ion a ound ansla ion (in he so-called p ope sense o ansla ion)
is h ea ened (De ida: 100).
Al decons ui el concep o de aducción, De ida nos empuja hacia el concep o casi
inimaginable de una aducción o igina ia an es de cualquie dis inción en e o iginal y aducción.
Es a econcep ualización de la aducción ambién queda e lejada en la ase de De ida plus d'une
langue1 que iene un doble signi icado: en p ime luga , más de una lengua en e a una sola lengua;
po o a pa e, el c í ico ancés dice que ya no hay más que una lengua po que la lengua en sí es
una mul iplicidad.
La di é ance de De ida es el é mino que señala, no la oposición en e dos é minos, ya sea
en e dos idiomas o dos ex os, sino el cambio de las elaciones den o de cada elación y, además,
den o de cada é mino. Si un ex o es un in e ex o, es deci , la búsqueda de o os ex os, ya es una
aducción de o os ex os y, po an o, ese ex o ya no puede es a en una posición p io i a ia con
espec o a o os, po lo que un ex o y su aducción ya no pueden pe manece en una posición
opues a el uno del o o. ¿Cómo pod ía, si no, habe una oposición pe ec amen e ma cada en e dos
elemen os si cada elemen o en sí mismo se mul isecciona con o os ex os, si un elemen o ya es la
búsqueda de las búsquedas de o os ex os (o aducciones)? La elación (o la al a de ella) en e
ex o y aducción nunca es es able ya que las elaciones cambian es, la búsqueda de o os ex os
echazan una simple oposición bina ia es á ica y, po an o, niegan la posibilidad de cualquie
dema cación cla a de los lími es o dis inciones en e ellos.
Di é ance es la lógica median e la cual De ida saca pa ido de las oposiciones bina ias. Si
es as oposiciones se basan en elaciones de je a quía, en las que un é mino de la elación eje ce su
sup emacía sob e el o o, un mo imien o decons uc i o se an oja necesa io con el in de disloca
esa es uc u a je á quica e ins i ucionaliza un mo imien o con a io en e los elemen os de la
elación. Es e mo imien o con a io debe se ansi o io en cuan o que no ha de ele a el elemen o
subo dinado y pa a ahí, sino que debe o ece oposiciones insos enibles pe se. En nues o con ex o
de la aducción, es o quie e deci que la oposición en e aducción y o iginal (que ha man enido
casi siemp e a la aducción como elemen o secunda io) se deshace cuando el o iginal queda
expues o a lo que esul a de la aducción, hecho es e que ilus a, aunque sea sólo empo almen e, la
impo ancia de la aducción; además, y como imos an e io men e, al bo a la dis inción en e los
é minos, la aducción ayuda a acaba con la elación je á quica exis en e en e ellos. La di e encia
en e o iginal y aducción, que se basaba en una es uc u a bina ia ija, se solía ep esen a
en aizada en la ep esión de una di e encia in e io , di e encia que habi a en cada ex o y como al
ya habi a en el o iginal, lo que hace que és e ya sea di e en e a sí mismo. La p egun a de cómo se
« iel» al o iginal, de cómo aduci lo «co ec amen e» se an oja insos enible si acep amos la
a i mación an e io en cuan o a la di e encia in e io del o iginal o si conside amos el análisis de
Ba hes expues o más a iba que man enía el o iginal como un in e ex o.
1 De ida, Mémoi es o Paul de Man, New Yo k: Columbia UP, 1986, p. 14.
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La alo ación nega i a de un é mino en e a o o en pa ejas bina ias ales como o iginal
en e a aducción o au o en e a aduc o ambién se pe cibe en o os dúos semejan es como
modelo en e a copia, único en e a ep oducible o único en e a múl iple. Los é minos
p i ilegiados en es os binomios son aquéllos que poseen cualidades o iginales; lo que se p es igia es
lo «único», no lo « ep oducible», es deci , lo singula en e a lo plu al. De es a a i mación su ge
o a p egun a elacionada con la p eocupan e cues ión de la in e io idad de la aducción espec o al
o iginal: ¿cómo se pueden alo a las copias, las aducciones espec o a los o iginales si, po
na u aleza, aquéllas pueden llega a apa ece incluso mul i udina iamen e? Plan eada la cues ión de
o a mane a, pod íamos deci que como siemp e exis e la posibilidad de que haya o a(s)
aducción(es) del mismo ex o, se e i a así la exis encia de una aducción de ini i a y inal que
decla ase a odas las demás como impe ec as y supe luas. En es e sen ido, la se ialización de la
aducción no sólo plu aliza el o iginal, sino que además pone con inuamen e en ela de juicio la
«o iginalidad», es deci , la unicidad pe se. Desde el pun o de is a posmode no de la p oducción, la
aducción no es más que la celeb ación de muchas e siones mul i alen es de un «ano iginal
o iginal»2. Es e cambio de «uno a muchos» es ambién un paso del pe juicio al bene icio, de la
equi alencia inalcanzable a la p oli e ación impa able.
Llegados a es e pun o, debemos eexamina el au a del o iginal y ello nos lle a a plan ea una
se ie de p egun as: ¿qué es lo que adicionalmen e nos hace admi a lo único, lo o iginal, lo
au én ico?, ¿qué es lo que nos moles a an e la me a posibilidad de una mul i ud de e siones
di e en es?, ¿qué o quién pe pe úa el mi o del genio o iginal?, ¿es la e en el Au o -Dios?, ¿es el
én asis en la o iginalidad el p incipio po el que se busca man ene el con ol y p ese a el o den y
la es abilidad an e lo que en su a ículo «Wha is an Au ho ?» Michel Foucaul llama «cance ous
and dange ous p oli e a ion o signi ica ions» (Foucaul : 1986, 102)?, ¿es, en in, el cul o a la
o iginalidad el mecanismo median e el cual se busca asegu a la au o ización del aduc o ? Pa a
con es a odas es as p egun as amos a acudi al análisis de la au o ía desa ollado po Foucaul .
La unción del au o en la adición occiden al, según Foucaul , es egula o ia: el nomb e del
au o se u iliza pa a «g oup oge he a ce ain numbe o ex s, de ine hem, di e encia e hem om
and con as hem o o he s, hus, ma king o he edges o he ex » (Foucaul : 1986, 107) y con ello
se consigue una cie a unidad en la esc i u a; no obs an e, al conside a al au o como «c eado
genial» y es ima lo «so di e en om all o he men, and so ascenden wi h ega d o all
languages ha , as soon as he speaks, meaning begins o p oli e a e, o p oli e a e inde ini ely»
(118) ya se es á c eando una je a quía que a o ece al au o y que se asemeja a la de un dios. El
ensayo de Foucaul analiza el papel y el es a us del au o pe o ambién pone en ma cha un
mo imien o de e oceso. Pa a Foucaul el au o es:
[...] a ce ain unc ional p inciple by which, in ou cul u e, one limi s, excludes, and
chooses; in sho , by which one impedes he ee ci cula ion, he ee manipula ion, he
ee composi ion, decomposi ion, and ecomposi ion o ic ion [...] The au ho is
he e o e he ideological igu e by which one ma ks he manne in which we ea he
p oli e a ion o meaning (119).
Es p ecisamen e aquí donde emos al au o como el odopode oso deposi an e de odos los
signi icados, como alguien que con ola odos los signi icados: no con iene que se le aya su ex o
de las manos y que pase a las de o os (el aduc o ). Si asladamos el a gumen o de Focaul al
ámbi o de la aducción, se pod ía a i ma que la insis encia en los «e o es» de cualquie
2 De inición acuñada po And ew Benjamin en T ansla ion and he Na u e o Philosophy. London: Rou ledge, 1989.
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aducción, la insis encia en la pé dida y el én asis en los allos no es sólo una mane a de educi su
es a us has a que sólo eamos un p oduc o de «segunda» (siemp e medido espec o al modelo de
p ime o den, cla o es á); ambién cons i uyen los hechos a iba indicados un in en o de educi la
p oli e ación del ex o (ya sea o iginal o aducido). En o as palab as, in a alo amos y de aluamos
la aducción po que en ealidad la ememos debido a lo que ep esen a: una os en osa
mani es ación de los aspec os más incon olables de la ex ualidad, es deci , lo que an es llamaba
Foucaul «cance ous and dange ous p oli e a ion o signi ica ions». Además, y po ex ensión, la
igu a del aduc o ambién apa ece in a alo ada ya que es el iniciado de la p oli e ación de
discu sos, el mul iplicado de las e siones.
Teó icos de la aducción (y aduc o es al mismo iempo) como Ba ba a Goda d y Law ence
Venu i, sin duda muy in luenciados po las eo ías de Ba hes y Foucaul aquí esbozadas, han
buscado señala po encima de odo el po encial de cualquie ex o o iginal pa a la p oli e ación y,
po ende, la impo ancia del papel p oduc i o y ans o mado del aduc o en el p oceso de la
ansmisión ex ual, a i mación és a que choca con la adicional idea del aduc o como alguien
in isible y e aído. Po un lado, Venu i insis e en que la aducción es «an ac i e p oduc ion o he
ex which esembles, bu none heless, ans o ms he o iginal» (Venu i: 1986, 181), con icción que
le hace más adelan e de ini una écnica de lec u a c í ica en la que el p oceso p oduc i o de la
aducción se puede y debe hace isible (182); de mane a simila , Goda d des aca la na u aleza
ans o ma i a de la aducción como una «p oducción» en luga de una « ep oducción» del o iginal
en donde la ac i idad del aduc o es doble: lec o a y esc i o a (Goda d: 1990, 91). Tan o la
«lec u a c í ica» de Venu i como es a egia aduc ológica que expone los múl iples y di ididos
signi icados en el ex o en lengua ex anje a y los lle a a o o g upo de signi icados, igualmen e
múl iples y di ididos (Venu i: 190), como las « elec u as» y « eesc i u as» de Goda d que adelan an
el ex o como una ed de signi icados que en la aducción en a en una nue a ed que aumen a
oda ía más su p oduc i idad (Goda d: 94) nos lle an de nue o a Ba hes, y no únicamen e po que
en su ob a S/Z desa olla, cu iosamen e, las mismas es a egias aquí esbozadas de Venu i y Goda d,
sino po que en es a ob a Ba hes ambién si e a o os eó icos el modelo de hipe ex o y, como
e emos más adelan e, les lle a a pone en p ác ica a gumen os elacionados con la aducción has a
hace bien poco desconocidos.
Ba hes a i ma en S/Z que sólo se puede llega a ap ecia la e dade a mul iplicidad de un
ex o cuando se elee; es deci , sólo nos damos cuen a de que un ex o es plu al po que, cuando lo
eleemos, lo podemos lee de mane a di e en e. Lo que Ba hes p e ende es consegui una lec u a
del ex o que sea una elec u a desde el comienzo (Ba hes: 1990, 16). Es a es a egia que se
desa olla a lo la go de odo el lib o ompe la cohe encia del ex o con el in de e ela no un
«sec e o», un úl imo signi icado, sino una mul iplicidad de signi icados y ab i ese ex o como un
luga donde quepan di e en es pos u as de lec u a.
Como es a egia, es e análisis es de g an u ilidad pa a aquéllos con in e eses polí icos en la
o mación de las li e a u as. Po ejemplo, Ba hes ha in luido decisi amen e en es udiosas
eminis as de la li e a u a y de la aducción, como po ejemplo la ya ci ada Goda d, Suzanne Jill
Le ine o Rosema y A ojo, p ecisamen e po que la es a egia de Ba hes pe mi e a las eminis as
lee los ex os pa ia cales «con a co ien e», es deci , esis iéndose al discu so pa ia cal
dominan e den o de un ex o. Relee esos ex os según sus ideologías al e na i as e incluso
con a ias y, po an o, ab i el ex o a nue as lec u as, si e a las eminis as como es a egia pa a
sus lec o as eminis as en cuan o que no sólo pueden eclama su p opia oz eminis a de den o de
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esos ex os, sino que además pueden pos e io men e eesc ibi esos ex os ambién desde su p opia
pe spec i a. Como aduc o a eminis a, Goda d aboga po esa pos u a de « elec u a» y
« eesc i u a» desde el p incipio3. Haciéndose eco de las palab as de Ba hes, en su más que
in e esan e a ículo «Theo izing Feminis Discou se/T ansla ion», Goda d ecapi ula sus in encio-
nes sub ayando la necesidad de cambia las elaciones de pode en e au o es, lec o es y aduc o es:
The eminis ansla o , a i ming he c i ical di e ence, he deligh in in e minable e-
eading and e-w i ing, laun s he signs o he manipula ion o he ex . Womanhandling
he ex in ansla ion would in ol e he eplacemen o he modes and sel -e acing
ansla o . Taking he place would be an ac i e pa icipan in he c ea ion o meaning [...]
(94).
El aduc o (la aduc o a) de Goda d es más manipulado que iel, más ag esi o que se il,
más isible que anspa en e. Es a isibilidad del aduc o que ella desc ibe en la an e io ci a, y
que jun o a o as aduc o as eminis as en su mayo pa e canadienses p ac ica, iene p ecedida de
una la ga his o ia sob e la in isibilidad del aduc o que Law ence Venu i expuso en su lib o The
T ansla o In isibili y. A His o y o T ansla ion. Venu i eacciona en con a de las con enciones
anglo-no eame icanas de la aducción, es é ica que de iende, como la quin aesencia de la
aducción, la luidez del ex o y la ácil lec u a del mismo (Venu i: 1995, 187). An e es a es é ica de
la « anspa encia» que exige un ex o aducido que se lea con luidez y que, al menos, p e enda
pa ece se al o iginal y la pos u a con a ia, en la que la in e ención del aduc o en el p oceso de
la asmisión ex ual debe se de lo más ap eciable, Venu i adop a una pos u a que él llama
« esis ancy s a egy in ansla ion» (Venu i: 1991a, 16); más que «domes ica » el ex o ex anje o,
él mismo en sus aducciones de la poesía de De Angelis lle a a cabo una es a egia que denomina,
según los pos ulados de Philip Lewis, « idelidad abusi a»; según Venu i, es e ipo de aducción le
lle ó a « a om p o ing mo e ai h ul o he I alian ex s, in ac abuse[s] hem by exploi ing hei
po en ial o di e en and incompa ible meanings» (Venu i: 1991a, 16). Como aduc o «in iel», no
se le puede acusa de aiciona el ex o o iginal, ya que no aiciona su plu alidad in ínseca. Lo que
de e dad nos in e esa de la p opues a de Venu i es que no busca domes ica el ex o, con i iendo
así odas sus posibilidades in e p e a i as en una sola, ni ampoco ex anje iza lo, de modo que
engamos que busca un modelo ex e no que, según él, sea un pa ón consecuen e pa a la
aducción. Es a isión de la aducción es á basada en la p emisa de que odos los ex os se pueden
hace comp ensibles a un lec o que no conoce el idioma o iginal y, en úl imo é mino, se pueden
llega a conoce a ondo. A es e espec o, la es a egia aduc ológica de Venu i no es muy di e en e
de las lec u as descons uc i as de las que hablaba Paul de Man, que p es aban una a ención
especial a la i educible he e ogeneidad den o de los ex os. Según de Man, es as lec u as
cons i uyen un ipo de esis encia a las endencias o ali a ias que, según él, han einado en la
mayo ía de los mo imien os a ís icos. El aduc o de Venu i, pues, indaga en las con adiciones y
en los pun os débiles y, al igual que el lec o de Ba hes, ab e el ex o. En su a ículo «Simpa ico»
esume muy especí icamen e su es a egia in e p e a i a de la aducción:
3 Ba ba a Goda d ambién adop a es a es a egia eminis a de aducción cuando se a a de ob as esc i as po muje es.
Suzanne Jill Le ine adop a una es a egia muy pa ecida en sus aducciones de ob as esc i as po homb es, ales
como Guille mo Cab e a In an e o Manuel Puig. Pa a una mejo comp ensión de sus aducciones éanse su a ículo
«T ansla ion as (Sub) e sion: On T ansla ing In an e s In e no» en Sub-s ance, pp. 85-94 y su lib o The Sub e si e
Sc ibe: T ansla ing La in Ame ican Fic ion.
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[...] in e ec opens up he con adic ions in he poem, o eg ounds i , and pe haps e eals
an aspec o De Angelis s hinking o which he himsel was no concious o which, a any
a e, emains un esol ed
[...] My in e p e i e ansla ion exceeds he sou ce-language, supplemen ing i wi h
esea ch ha indica es i s con adic o y o igins and he eby pu s in o ques ion i s s a us
as he o iginal, he pe ec and sel -consis en exp ession o au ho ial meaning o which
he ansla ion is always he copy, ul ima ely impe ec in i s ailu e o cap u e he sel -
consis ency (1991a, 15).
Lo que es e iden e an o en el caso de Venu i como en el de Goda d es que, al hace se no a
desde su posición de aduc o es, «mul ide e minan» la esc i u a, es deci , que la inclusión de la oz
esc i o a en el ex o aducido, ya sea la del p opio esc i o o en nues o caso la del aduc o , pone
en ma cha un p oceso de «inde e minabilidad».
La esc i u a posmode na, ya sea en cuan o a la c eación p opia o a la c í ica, sub aya las
con enciones que son pa e del p opio p oceso c ea i o y hace isibles los mecanismos de su p opia
cons ucción. En es a misma línea comen a Seàn Bu ke:
The e-en y o he subjec in o he w i ing dis up s i s claims o objec i i y, because a
om igu ing as a unc ion o Ca esian ce i ude, he au ho (en es e caso el aduc o )
ope a es as a p inciple o unce ain y in he ex , like he Heisenbe gian scien is whose
p esence in a iably dis up s he scien i ici y o he obse a ion (Bu ke: 1992, 173).4
Si la een ada del suje o en el p oceso de la esc i u a es ambién el esul ado de una negación
de la analogía en e la ealidad y la esc i u a, en onces podemos a i ma que la en ada del suje o en
el p oceso de la aducción no es una me a negación de la con e gencia en e ealidad y copia, sino
que además niega la equi alencia en e el o iginal y su e sión aducida. La mane a de aduci que
p oponen Goda d y Venu i se puede empa en a con la desc ipción de la elación au o -ob a ya hace
iempo dada po John Ba h:
Insamuch as he old analogy be ween Au ho and God, no el and wo ld, can no longe
be employed unless delibe a ely as a alse analogy, ce ain hings ollow: (1) ic ion mus
acknowledge i s ic iousness and me apho ic in alidi y o (2) choose o igno e he
ques ion o deny i s ele ance o (3) es ablish some o he , accep able, ela ion be ween
i sel , i s au ho , i s eade (Ba h: 1969, 128).
Podemos añadi el aduc o al e ce pun o de la lis a de Ba h, ya que pa ece e iden e que el
« aduc o isible» de Goda d y Venu i no es una simple ea i mación del au o ; más bien debemos
en ende que la mue e del au o supone el nacimien o del lec o ( aduc o ). En es e sen ido Goda d
y Venu i cons uyen un nue o suje o en la aducción que hace que el lec o se ea incapaz de
de e mina con plena ce eza cuál de los dos, au o o aduc o , esc ibie on el ex o.
No podemos pasa po al o un p oblema que su ge de la necesidad po pa e del aduc o po
hace se palpable en su aducción y es que en la mayo ía de los casos es a « isibilidad» se hace
ue a del ex o aducido, es deci , en p ólogos, no as o comen a ios c í icos. Goda d, po ejemplo,
deja e su p esencia po medio de mecanismos ipog á icos (cu si a, neg i a, mayúsculas), pe o en
ealidad el uso de es os ecu sos es muy limi ado. Si enemos en cuen a lo que Pa icia Waugh dice
4 El pa én esis es mío.
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He mēneus. Re is a de T aducción e In e p e ación Núm. 4 - Año 2002
al espec o de la « isibilidad» del au o : « he mo e he au ho appea s, he less he o she exis s. The
mo e he au ho laun s his o he p esence in he no el, he mo e no iceable is his o he absence
ou side i » (Waugh: 1984, 134), da la imp esión de que los a gumen os esg imidos y la p ác ica
ealizada po Goda d y Venu i sólo se en cumplidos en pa e, po que es la isibilidad den o del
ex o aducido y no en los al ededo es lo que pe mi e deses abiliza el es a us de au o ía del
o iginal en a o de la aducción.
El a ículo de Jacques De ida «Li ing on. Bo de Lines» a un poco más allá a la ho a de
c ea la nue a ex ualidad de la que es amos hablando; po medio de la ipog a ía, en a iza y po
an o cues iona la linealidad de la esc i u a y la o ma del lib o. Cuando leemos los ex os pa alelos
del a ículo (uno encima del o o, como si los má genes del a ículo ue an ho izon ales en luga de
los adicionales e icales) comen a se mu uamen e y deci cosas como que un ex o «is no longe
a inished co pus o w i ing, some con en enclosed in a book o i s ma gins, bu a di e en ial
ne wo k, a ab ic o aces e e ing endlessly o some hing o he han i sel , o o he di e en ial
aces» (De ida: 1979, 84), queda cla a la in e encia de la idea de idiana de la aducción. «Li ing
on» compa e la página con «Bo de Lines» (que en ealidad, y como ya dijimos a iba, es una
especie de « ex o no a a pie de página») de mane a que De ida le es á diciendo implíci amen e al
aduc o las g andes di icul ades con las que se a a encon a en su a ea a pesa de la p oximidad
(incluso ísica) de los dos ex os. En es e sen ido De ida empuja el idioma has a los lími es de la
« aducibilidad» y hace hincapié aquí en el hecho de que el sen ido nunca es anspa en e y de que
es p ecisamen e la aducción la que nos e ela es e hecho y, lo que es más impo an e, el c í ico
ancés ambién ema ca la on e a en e la « aducibilidad» y la «in aducibilidad», luga en el que
el aduc o iene que i i de una mane a di icul osa pe o necesa ia debido a sus con inuas
in e enciones ans o ma i as.
Cuando De ida habla de la u u a aducción de «Li ing On. Bo de Lines», habla de sí
mismo como esc i o del ex o («my desi e o ake cha ge o he T ansla o s no e mysel » 1979: 77)
pe o ambién p esagia la u u a in e ención del aduc o (es). La p egun a que se hace en el a ículo
«how can one sign in ansla ion, in ano he language», (174), pa ece e e i se, pues, an o a la
imposibilidad de aduci el nomb e del au o del ex o, Jacques De ida, como a la necesidad de la
i ma del aduc o . La aducción de «Li ing On. Bo de Lines» (y, cla o es á, la de cualquie ex o
aducido) ha de lle a la ma ca de dos i mas, de dos esc i o es; el hecho de que De ida cues ione
a la sazón implíci a y explíci amen e la exis encia de lími es pe ec amen e iden i icables en un
ex o, es deci , que és e enga la ma ca especí ica de un solo au o , nos pe mi e a i ma que el c í ico
ancés no sólo escud iña la ex ualidad en sí, sino que además se p egun a sob e el apa a o de la
esc i u a, es deci , el obje o ísico del lib o imp eso. La siguien e ci a de su ob a Dissemina ion
ayuda a acla a es e pun o:
[...] he o m o he “book” is now going h ough a pe iod o gene al uphea al, and
while ha o m appea s less na u al, and i s his o y less anspa en han e e , and while
one canno ampe wi h i wi hou dis u bing e e y hing else, he book o m alone can no
longe se le [...] he case o hose w i ing p ocesses which, in p ac ically ques ioning
ha o m, mus also disman le i (De ida: 1981, 9).
La misma o ma de «Li ing On. Bo de Lines» ya pa ece an icipa al e na i as al lib o
imp eso ales como el hipe ex o5, que, en muchos aspec os, cumplen con las p emisas de la eo ía
5 Se ha a i mado que la ob a S/Z de Ba hes ya an icipa el hipe ex o del que es oy hablando. Véase, po ejemplo, la
ob a de Geo ge P. Landow Hype ex . The Con e gence o Con empo a y C i ical Theo y and Technology, donde
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posmode na al como a en u a Geo ge P. Landow cuando a i ma que se debe «c ea e an almos
emba assingly li e al embodimen o a p inciple ha had seemed pa icula ly abs ac and di icul
when ead om he an age poin o p in » (Landow: 1992, 53). El hipe ex o puede o ganiza y
eo ganiza el ex o elec ónicamen e, ya que el en o no del o denado pe mi e inse a agmen os
de ese mismo ex o o de o os, conec a (o desconec a ) unos con o os, inclui imágenes y
ex ac os; la mane a de esc ibi , lee y aduci cambia y es os cambios nos conducen a la
in e ex ualidad po de inición. Mien as que las con enciones adicionales de la esc i u a, la
edición y la imp en a de un lib o pa en de una única y sencilla lec u a del ex o, el hipe ex o ac úa
den o de unas ci cus ancias que acili an la isibilidad de la his o ia de la p oducción de ese ex o,
lo que ayuda, sin duda, a p esen a e siones di e en es simul áneamen e. Es e iden e que los
es udios ex uales adicionales chocan on almen e con es os cambios p opugnados po la eo ía
posmode na e impues os po el impac o ecnológico compu acional. Pe o, ¿es posible man ene la
aducción li e a ia al ma gen de los cambios ecnológicos?
P ecisamen e debido a la mul iplicidad de aducciones que p opone el hipe ex o, haciendo
e el p oceso y la his o ia aduc ológica del mismo, la isibilidad de la que hablan Goda d y
Venu i se puede plasma y isualiza en el o denado .6 Al p esen a al lec o un ex o con di e en es
e siones en la pan alla, el hipe ex o mues a la imposibilidad de una aducción de ini i a, es
deci , la imposibilidad de la clausu a del o iginal; y si amos más allá, el hipe ex o ambién implica
la imposibilidad de i ma un ex o con el nomb e de un solo au o . La p esencia i ual de odos los
au o es, ya sea el del ex o en lengua ex anje a o los aduc o es, debili a conside ablemen e el
concep o de au o ía uní oca. En es e sen ido, la aducción en los iempos de la ecnología i ual se
con ie e en un p oceso que a de un único y es ablecido modelo a muchas e inde e minadas
e siones; la p esencia i ual de odos los « e sionado es» del ex o en el en o no del hipe ex o y
de odas las e siones «babelizan» la esc i u a ( aducción).
La lec u a que es e modo de en ende la esc i u a omen a no es, cla o es á, lineal, es o es,
desde un comienzo a un inal pasando po un in e medio, sino que inci a a que el lec o c ee su
p opia ed de conexiones y a que se in oluc e en el p oceso de lec u a/ eesc i u a de los ex os que
se encuen a en la pan alla. Se á ácil e cada ez más lec o es/ aduc o es que con igu en una
aducción a pa i de o as. Al a gumen o de Jay Da id Bol e que dice que «in he elec onic
space, whe e e e y eading o a ex is a ealiza ion o indeed a ew i ing o he ex , o ead is o
in e p e » (1991, 165), noso os podemos añadi que lee es aduci lo que, en úl ima ins ancia,
pe mi e no sólo al aduc o «au o izado» (en el sen ido de que se le ha enca gado la aducción pa a
su pos e io publicación) manipula el ex o según a i ma Goda d, sino que cualquie
lec o / aduc o puede hace lo en su o denado y con e i se así en pa icipan e ac i o en la c eación
de signi icados de ese ex o. En esumidas cuen as, el lec o no lee un «p oduc o acabado» (en
explica que S/Z «commen s on he oo no e, and all o S/Z u ns ou o be a c i icism o he powe ela ion be ween
po ions o ex » (p. 66). Un poco an es hace una e lexión elacionada con es e mismo ema: «[...] howe e sel -
d ama izing and o e hea ed Ba hes s p esen a ion o his me hod in S/Z migh appea om he pe spec i e o p in ,
i accu a ely desc ibes he way an a emp o mo e beyond p in in he di ec ion o hype ex uali y dis u bs he ex
and he eading expe ience as we know hem» (p. 53).
6 Pa a uso del sis ema del hipe ex o en la aducción se pueden consul a , po ejemplo, CD Wo d: The In e ac i e
Bible Lib a y que con iene di e en es e siones de la Biblia con ex os en g iego, dicciona ios y comen a ios o la
página web de Paul D. Kahn Chinese Li e a u e que pe mi e e di e en es e siones de las aducciones de Tu Fu,
además de di e en es ansc ipciones y e e encias li e a ias elacionadas con los poemas. Es os sis emas acili an al
lec o la comp ensión y la compa ación de los ex os que lee y ambién es án diseñados pa a que los es udiosos de
esas ob as engan más ácil acceso al ma e ial que les pe mi a p o undiza en las mismas. Es e o ma o mul iuso
anuncia una nue a mane a de lee , esc ibi y aduci y quién sabe si ambién de in es iga y enseña .
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