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Secuestro internacional de personas: discurso de apertura del curso 1968 - 69... / por Alejandro Herrero Rubio

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Secuestro internacional de personas: discurso de apertura del curso 1968 - 69... / por Alejandro Herrero Rubio

Author: Herrero y Rubio, Alejandro
Publisher: Valladolid :,Universidad de Valladolid
Year: 1968
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/4122/1/Disc.Apert.UVA1968-69.pdf
'" 1
ICJ62
-67
UNIVERSIDAD
DE
VALLADOLID
SECUESTRO
INTERNACIONAL
DE
PERSONAS
Discu so
de
ape u a
del
cu so 1968-69
po
el
Doc o
Don
Alejand o
He e o
Rubio,
Ca ed á ico
de
De echo
in e na-
cional
en
la
Facul ad
de
De echo
VALLADOLID
1968
SECUESTRO
INTERNACIONAL
DE
PERSONAS
(Discu so
pa a
la
Ape u a del Cu so 1968.&9, de
la
Uni e sidad de Valladolid)
BiCe
~~~~JiM i~
6
~~m~
5>0
o o o 4 o 6 9 9 4
R. JI' J
UNIVERSIDAD
DE
VALLADOLID
SECUESTRO
INTERNACIONAl
DE
PERSONAS
Discu so
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ape u a
del
cu so 1968-69
po
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Doc o
Don
Alejand o
He e o
Rubio,
Ca ed á ico
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De echo
in e na-
cional
en
la Facul ad
de
De echo
VALLADOLID
1%8
©
Depósi o legal: VA.
567
-1968
T olla es ipog á icos
de
la
Edi o ial Se e •Cues a. Valladolid
l.
LOS
HECHOS
!l.
EL
DERECHO:
1 N D 1
CE
Página
7
l.
Los
p incipios
gene, a1es . . . . . . .. .. . .. . . . . . 15
2.
La
ex adición
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
3.
El
deJ"echo de
pe secución
. . . . . . . . . . . . . . . 30
4.
La
esponsabilidad
del
Es ado
. . . . . . . . . 34
5.
La
ju isp udencia
in e na
. . . . . . . . . . . . . . . 40
6.
La
epa ación
en
la
p ác ica
. . . . . . . . . . . . 44
III.
LOS
DERECHOS DEL INDIVIDUO . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
IV.
BIBLIOGRAFÍA
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . .
59
V.
lNDICE
DE CASOS CITAJ)OS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
61

Mag co. y Excmo. S . Rec o y Claus o Uni e si a io,
E~cmos.
e limos. Seño es,
Seño as y Seño es :
No
es
excesi o
el
cali ica i o
de
sensacional pa a la decla ación
J:
que el en onces p ime minis o, Ben Gu ion, lle ó a cabo an e
el
Pa lamen o
de
su
país
el
23
de mayo de
96o.
Adol o Eichmann,
an iguo co onel
de
hs
S.
S.
nazis, acusado
de
habe o ganizado
pe sonalmen e du an e la segunda gue a mundial el ex e minio de
seis
millones de judíos es aba a disposición
,de
la jus icia is aeli a.
Pe o es a decla ación de un sencillo hecho implicaba una ue -
e ca ga de cues iones de índole di e sa.
Resul ó que
el
enca gado
de
la "liquidación de ini i a"
de
la
cues ión judía esidía en un a abal
de
Buenos Ai es llamado
Vi-
cen e López, de donde
se
le lle ó a Is ael sin consell! ímien o,
ni conocimien o siquie a, del Gobie no de la A gen ina.
An e la pe ición
,de
acla aciones al Gobie no
de
Is ael po
el
de Buenos Ai es, de la p imi i a e sión, que a ibuía la cap u a
de Eichmann a agen es is aeli as,
se
pasó a deci que habían sido
olun a ios, ambién is aeli as, los que descub ie on su pa ade o, y
habían llegado a con ence a Eichmann pa a p esen a se en Is ael
espon áneamen e a
in
de
se juzgado. Es as ci cuns ancias a ala-
das po una ca a
del
in e esado, la p esen ación de excusas po
au o idades de Tel A i y la excepcional signi icación de
un
p o-
-7-
ceso
con a un homb e acusado
de
1a
mue e de millones
de
judíos,
,se
espe aba que habían
de
aquie a
al
Gobie no a gen ino, que
da ía p uebas
de
su
comp ensión an e ales alo es his ó icos y
mo ales 1•
El
caso
de
Eichmann llegó a en en a
dos
p incipios. De un
lado el que man iene la necesidad
de
ep imi los c ímenes
de
gue-
a, que
son
pa icula me111 e
odiosos. De o a pa e,
el
que exige
el
espe o a la sobe anía e i o ial
de
los Es ados y a la exclusi i-
dad de
su
compe encia coe ci i a.
El minis o a gen ino
de
Asun os Ex e io es, Tabo da, acusó
a Is ael de habe ap obado la comisión de ac os iolado es
de
la
sobe anía a gen ina, solida izándose con
sus
au o es, con e iden e
desp ecio
de
la independencia y
de
la sobe anía
de
es e país. Exigía
la de olución
de
Eichmann y
el
cas igo de
sus
ap o es, a quienes
acusaba
de
p ac ica
los
mismos p ocedimien os que
el
égimen que
p e endían condena . Te minaba es ableciendo
un
plazo
de
una
semana pa a que
se
cumpliesen
sus
demandas y con
el
anuncio de
su
p opósi o de lle a el asun o a las Naciones Unidas
si
no
se
ob e-
nía la sa is acción pedida.
La alusión a las Naciones Unidas po
el
minis o Tabo da e a
una ó mula pa a exp esa que, de no accede Is ael a la demanda
a gen ina da ía luga
al
nacimien o
de
una con o e sia "suscep i-
ble de pone en pelig o
el
man enimien o
de
la paz y la segu ida;l
in e nacional" y que,
de
con o midad con
el
a l ículo
35
de
la Ca a
de San F ancisco, podía se lle ada a la a ención del Consejo de
Segu idad.
O o hecho que ambién causó un ue e impac o en la opinión
mundial ue
el
"caso
A goud". Du an e la noche del
25
de
eb e o
de
1963
ue ap ado, en Munich,
el
co onel An oine A goud,
al
que
se
acusaba en F ancia de a en ado con a la segu idad del Es a-
do y
de
se
miemb o
de
la O.
A.
S.
La policía ancesa ad e ida
1 C .
RoussEAU,
Ch onique des ai s in e na ionaux,
en
RGDIP,
1960, p. 772.
-8--.
po una anónima llamada ele ónica encon ó
al
ap ado en Pa ís
en
el
in e io
de
una u gone a y ue emen e mania ado. El as-
lado
se
había lle ado a cabo clandes inamen e y
se
igno aba la con-
dición de los ap o es.
En
el
Bundes ag
se
ab ió deba e en los p ime os días de ma zo,
dando luga a la decla ación del minis o alemán
de
jus icia
de
su
esolución
de
no exigi la de olución del co onel A goud an es de
que la in es igación abie a po
el
iscal
de
la
República, en Munich,
es u iese concluída.
Es
e osímil que los gobie nos ancés y alemán es u ie on
de
acue do en que
el
"caso A goud" había de
se
a ado de modo
que no pusie a en pelig o
sus
buenas elaciones. Eso explica ía
el
ono meno con que, en odo momen o,
se
lle a on adelan e
las
con e saciones diplomá icas en e Bonn y Pa ís.
Ac uaciones del ipo de las que acabamos de desc ibi no son
ex ao dina ias en las elaciones in e nacionales, aun en épocas
emo as.
P ecisamen e, la
p ác1 ica
del de echo
de
asilo
con ibuyó a
es imula
es e
ipo
de
acciones coe ci i as, con iolación de la
sobe-
anía e i o ial, que son
los
secues os de pe sonas. Así,
el
e i-
o io
de
A iñón, exen o de la ju isdicción eal, si ió de luga
de
e ugio a odos los amenazados po la jus icia ancesa que, con
cie a ecuencia, u ilizaba a
sus
agen es en la
cache
de los ugi-
: i os,
iolando,
a. e a
o di ec amen e, aquel luga de e ugio 2•
Fue causa
de
una epulsa gene al la ejecución del duque
de
Enghien, en
el
cas illo de Vincennes, en
21
de ma zo
de
1804,
que
había sido secues ado en E enheim, en
el
país:
de
Baden, cum-
pliendo ó .denes
de
Napoleón.
Se
le
acusó
de
halla se comp ome ido
en una conspi ación con a e oluciona ia 3•
El Pan he , na ío
de
la ma ina de gue a alemana
se
hizo
2
C .
MARCHAND,
Lc•s
secues os
ue a
del
e i o io
nacional, en
"Re .
de
la
Co o. in. .
de
juds as",
VII,
2,
p.
281.
3 Vid.
DUQUE
DE
BROGLIE,
Le
p océs
e
l'execu ion
du
duc
d'Enghien,
Pa ís,
1888, y
WELSCHINGER,
Le
duc
d'Enghiem,
Pa ís,
191~.
amoso en
su
iempo
(19o6)
po
el
ap esamien o
de
un ma ino
de-
se o en un pue o b asileño, u ilizando sus p opios medios coe -
ci i os, con desp ecio de los pode es locales 4•
Recien e y muy llama i o ue
el
incidm e p oducido en
el
ae 6d omo
de
Fiumicino, en Roma, el
17
de
no iemb e
de
1964,
del que ue on p o agonis as unos sec e a ios
de
la embajada
de
la RAU.
Se
a aba
de
emba ca a bo do de un a ión una olumi-
nosa caja o baúl, con
el
ca ác e
de
alija diplomá ica. Los policías
y unciona ios
de
1a
aduana oye on gemidos p oceden es del in e-
io de la caja y a a on de ab i la pa a comp oba
su
con enido.
Los po ado es
~log a on
desp ende se
de
la policía i aliana y huye-
on con la caja, pe o, poco después,
les
alcanza on y
se
ecupe 6
és a, que habían abandonado en
el
campo, con
el
p op6si o de
e-
cupe a la. En
su
in e io
se
encon 6, en posici6n in e osímil,
un
homb e d ogado y a ado,
de
nacionalidad is aelí y sospechoso
de
p ac ica el espionaje, llamado Mo decai Luk.
A
eces
las
ci cuns ancias en que han sido es ableódas
las
on e as, dan luga a inciden es
de
la na u aleza
de
los que es a-
mos comen ando.
Así,
Nogales es un pueblo si uado en la on-
e a en e Méjico y los Es ados Unidos, pe o sob e la misma línea
de
dema caci6n que pasa po
el
cen o y a
lo
la go de la calle p in-
cipal.
Un
delincuen e mejicano llamado
Jesús
Ga cía
se
hallaba en
la zona no eame icana y
al
a a el she i
de
de ene le huy6
hacia la ace a mejicana pe o, en medio
de
la calle ue gol pea
do
con
4
C .
TRAVERS,
Le
d oi
pénal
in e na ional,
1921,
III,
p.
1.302;
BouRQUIN,
C ime.s e déli s
C'on e
la
sú e é
de.s
E a s
é ange s,
en
R.
d ,S
C., . 16,
p.
156.
El
26 de
no iemb e
de
1905 d
Pan he
E'S aba
ondmdo
en
el
pue o
de
I ahay,
cuando
el
ma ine, o
Hasmann
no n·g c'Só a bo do.
El
coman-
dan e
del
ba co
mandó
a ie, a
una
pa ulla
o m.< da
po
es
o iciales de
paisano
y doce
clases
y soldados
de
uni o me,
enca gándoles
de
descub i
el
pa ade o
de
Hasmann.
La
pa ulla
egis ó
du an e
!.a
noche
a ias
casas
y obligó a
algunos
VEcinos a
que
ayuda an
a
busca
al
de,se o .
N o
ue
encon ado,
pe o
Hasmann
ng esó
a
la
mañana
siguien ·e
po
p o-
pia
ólun ad.
El
B asil
p o e> ó
po
la
ac uación
de
la
pa ulla.
De,spués
de
una
in es igación,
Alemania
desau o izó
la
conduc a
dd
comandan e
del
Pan he ;
p esen ó
o malmen e
sus
excusas
y
sancionó
al
comandan e
p i ándole
de'l
mando.
~
10-
mi e inclui la ac i idad legisla i a y la ju isdiccional den o
de
h
es e a de alidez ya que, pa a ellas,
el
e i o io nacional
es
un lími-
e
ela i o, pues leyes y sen encias pueden a ec a a los nacionales
que
se
encuen en en el ex anje o. Mien as que
ese
mismo e i-
o io esul a un lími e
absolu o
pa a la compe encia coac i a. Los
con lic os
de
leyes en e las emana:das
de
dis in os Es ados
son
pe ec amen e posibles, pe o
es
imposible acep a la concu enci.i
en e compe encias de ejecución ma e ial
17
•
La
es e a
de
alidez e i o ial del de echo es a al es á ga an i-
zada po el de echo in e nacional del siguien e modo : los Es ados
es án obligados, po una no ma
de
de echo in e nacional gene al,
a abs ene se de cualquie ac uación que implique una usu pación
del campo
de
alidez e i o ial
de
o o o denamien o es a al:
". ales se ían las ac uaciones coac i as
de
un Es ado ealizadas en
el e i o io de o o o, incluso, las eglas coe ci i as pa icula es o
gene ales que p esc iben ac os coe ci i os a ejecu a en
el
e i o io
de o o Es ado. El Es ado lesionado po·d ía exigi la ab ogación
de
esas
no mas y
de
la si uación c eada, en su caso, po
su
cumpli-
mien o, exigi epa aciones o ecu i a la ue za o a las ep e-
salias 18•
La
o mulación kelseniana que acabamos
de
e e i
no
es
sino
la exp esión mode na de una ieja egla del de echo
de
gen es
como lo p ueba
el
que
ÜLMEDA
Y
LEÓN,
au o del p ime a ado en
español
de
de echo in e nacional, esc ibie a
ya
en
1771
: " iola
el
e i o io ajeno
se
conside a po mayo deli o que usu pa lo.
Se
iola egula men e en ando en
él
con mano a mada,
ya
pa a pe -
segui algunos eos ugi i os, o
ya
pa a sa is ace se
de
alguna o en-
sa,
de
cualquie modo que sea" 19•
17
C .
RoussEAU,
L'indépendence
de
l'E a
dans l'o d e in e na. ion ,l,
ci .
p.
225.
18
Así
se
exp e·saba
KELSEN
'en
19&2,
Théo ie
géné al
du
d oi
in e -
na ional
public.
P oblemes
choisis,
en
R.
del
C., . 42, p. 209.
19
C .
OLMEDA
Y
LEÓN,
Elemen os
del de echo. público de la
paz
y
de
la
gue a,
. 1, p. 268,
Mad id,
1771.
-17-

Es á cla o que ningÜn gobie no puede dispone
el
en ío de
agen es o ue zas mili a es o policiales
al
e i o io de o o, con
el
p op6si o de lle a a cabo ac os coe ci i os o de ju isdicción. Pe o,
en algunos casos, las necesidades o las simples con eniencias son
o igen
de
acue dos en e Es ados, po
los
que, en gene al a base
de
ecip ocidad,
se
au o iza el eje cicio de acul ades; es os acue -
dos ienen a in oduci
dem~n os
pe u bado es en la p ác ica de
esas
elaciones in e nacionales que, a eces,
han
degene ado en
con o e sias.
Ca ac e ís icas pa icula es o ecen o os secues os
al
p odu-
ci se a bo do de ae ona es
e~ anje as,
unas
eces
en campos de
a e izaje en escala egula o acciden al y, o as, en pleno uelo en
espacio lib e.
En es as condiciones úl imas,
es
deci , mien as
o1aba
sob e
el al a ma , ue in e cep ado
y,
obligado a oma ie a
el
a ión que
conducía a Ben Bella y o os compañe os, de Ma uecos a Túnez.
Fue on in e nados en F ancia.
El capi án Cu u che , que es aba eclamado po F ancia, como
an iguo je e
de
la O.
A.
S.
ue ap ehendido po la policía senega-
lesa en
el
ae ód omo de Daka cuando, a bo do
de
un
a ión i alia-
no
se
di igía de Roma
al
U uguay.
Las ci cuns ancias de la de ención ue on con o e idas po
a ias azones.
En
p ime luga , e a la embajada ancesa de
Roma quien
le
había acih ado
el
pasaje. An e
los
ecelos de Cu u -
che ,
los
agen es de la compañía Ali alia le die on segu idades de
que en
su
apa a o iaja ía u elado po I alia y que has a las au o-
idades ancesas es aban con o mes en que
así
ue a.
A pesa de odo,
el
29
de no iemb e de
1~3,
los policías sene-
galeses
le
de u ie on den o del a ión y con a las p o es as del
comandan e de la na e y
de
la ep esen ación de la compañía aé ea.
Los abogados
de
Cu u che
se
alza on con a esa conduc a
iolado a
de
sus
p opias p omesas po las au o idades ancesas y
solici a on
de
las i alianas que p o es asen po la que conside aban
__,
!8-
una iolación
de
la sobe anía
de
I alia, pues o que la ae ona e
lle aba esa bande a.
F en e a odo es o, Cu u che ue juzgado y
se
le
condenó a
p isión pe pe ua.
Tu o ambién una g an esonancia la de ención, e ec uada po
la policía
de
Ghana, en un a ión ex anje o,
de
la delegación de
Guinea que
se
di igía a Addis-Abeba, pa a asis i a la con e encia
de
la
O.
U.
A.
La delegación de enida
e1
29
de
oc ub e
de
1966
en
el
ae ód omo
de
Ace a es aba o mada po
19
pe sonas y p esi-
dida po
el
minis o
de
Asun os Ex e io es
de
Conak y. El Gobie -
no
de
Ghana jus i icaba
su
conduc a como necesa ia en e a la a bi-
a ia de ención
de
sus
p opios súbdi os po
el
Gobie no
de
Guinea.
Pocos días después
las
au o idades
de
Conak y aco da on conce-
de la salida del país a
los
ghaneses que la pidie an y
las
au o ida-
des
de Ace a libe a on a la delegación de Guinea.
O o caso muy no o io
es
el
de
Kazan. El
.día
31
de
oc ub e
de
1966
un no eame icano que espondía a
ese
nomb e
se
asla-
daba
de
Moscú a Pa ís en un a ión
de
la compañía usa Ae o lo .
Du an e la de ención del apa a o en P aga po azones écnicas,
ya
que es aba p e is o
el
uelo di ec o en e las
dos
capi ales, la poli-
da
checa p ocedió a
su
de ención as de idm i ica le como un al
Koma ek, de nacionalidad checa y acusado allí po la comisión
de
deli os g a es (al a aición e in en o de asesina o).
Moisés Tshombé,
el
conocido polí ico congolés, p esiden e
de
la secesionis a p o incia
de
Ka anga, p ime o, y p esiden e del
Gobie no del Congo, en
1964,
es
la íc ima del conocido episodio
que le lle ó a cae en manos del Gobie no a gelino.
El secues o
se
p odujo
el
30
de
junio de
1967,
a bo do
de
un
a ión bimo o b i ánico que
el
líde congolés había alquilado pa a
sus
desplazamien os 20• Pa ece que, eme oso
de
e se p i ado
de
20
El
a ión
€'S aba
ma iculado
m el
p incipado
de
Li.ech eus ein
pe enecía
a
la
sociedad
G ego y
Ai
Se· ice
L d.,
de
Lond es.
Había
_,.
____
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-
'9
-
', 1~;~
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,'Y
{'/~
4
sa~
su
libe ad ehuía
el
uso
de
los
medios de anspo e püblicos.
Si
nos
a enemos
al
comunicado que dio a conoce
el
Gobie no
a ge~
lino
el
7
de
julio,
el
apa a o
se
di igía de Ibiza a Palma de
Mallo ~
ca
cuando ue des iado
de
la
u a po la imposición
de
uno
de
los
pasaje os, a mado
de
una pis ola au omá ica p o is a de
silencia~
do que, en la echa an es ci ada, a
las
18
h
10
GMT,
encon án~
dose
el
a ión sob e olando aguas in e nacionales a cincuen a millas
ma inas
al
no e
de
A gelia, había o dena-do
al
pilo o que a e izase
en A gel,
lo
que
se
lle ó a cabo a las 18h
25,
no sin que
el
secues~
ado dispa ase un i o sob e uno
de
los
pasaje os que in en ó
le~
an a se.
Al
p oduci se
los
an e io es hechos
se
encon aban en el
ae o~
plano nue e pe sonas, que e an : los dos pilo os ingleses 21 ; dos
policías españoles enca gados
de
la p o ección del polí ico
congo~
lés
22 ; es pasaje os belgas 23 ; un ancés que ue el au o del
se~
cues o 24
y,
na u almen e,
el
p opio Tshombé.
A
su
llegada a A gel ue on de enidos T,shombé y su
acompaña~
mien o en la
base
aé ea
de
Bu a ik. Después
se
les
asladó a la
p isión de El Ha ach.
Muy p on o
se
inicia on
las
eclamaciones de los gobie nos.
El español solici ó las explicaciones pe inen es y la inmedia a
libe~
ación
de
los unciona ios
de
policía. El Gobie no inglés pedía
-po
mediación de los agen es consula es suizos, ya que no
exis~
ían elaciones diplomá icas en e Lond es y
A gel-
la li:be ad
de
los
pilo os y
la
de olución del apa a o. El gobie no belga la
libe ~
ad pa a
los
es nacionales que
se
encon aban a bo do. Pe o la
eclamación más ápida ue la del gobie no
de
Kinshasa que, a
pesa
de
la up u a
de
elaciones con A gel, en ió inmedia amen e
le• ado
po
o den
de
T,shombé
po
una
sodedad
de
inanciamien o
e
in e -
siones (
SEDEFI).
21
Llamados
Da id
Taylo
y
T e o
Copples on.
22
Luis
Meana
y
Sanbiago
González.
23
Un
ma imonio
apellidado
Sigal
y
un
seño
Hambu sin.
24
F anci.s
Bodenan.
-20-
a uno
de
sus
mm1s os, Mungui Diaka, a solici a pe sonalmen e
la
en ega de Tshombé 25•
El p ocedimien o p e is o en A gelia pa a la ex adición e-
quie e
la
in e ención judicial, que co espondía a la sala
de
lo
penal del T ibunal Sup emo y cuya !'esolución dic ada
el
21
de
julio ue a o able a la pe ición del Congo-Kinshasa
26
•
25
C .
RoussEAU, Ch onique des
ai s
in e na ionaux,
en
RGDIP,
1968,
p.
146.
26
Tshombé
ue
de endido
po
los
abogados
F1o io
y
Ben-Adalah,
cuyos
a gumen os
ue on
echazados
en
la
l'esolución
que
decidía
que
e a
el Congo
quien
debe ía
juzga
o
amnis ia
a
Tshombé.
La
decis~•són
del
T ibunal
de
A gel
ha
sido
comen ada
po
RoussEAU
en
la
c ónica
mencio-
nada
en
la
no a
an e io .
En
p ime
luga
la
de ensa
alegaba
la
incompe ·encia del
T ibunal
de
A gel
ya
oue
el
ac o
ilegal
(el secue,s o)
había
.sido
come ido
po
un
ex-
anje o
(Bodenan)
con a
o o
ex anje o
(Tshombé)
y
en
un
es'Pacio
aé: 'eo .sob e el
al a
ma .
También
se
aducían
de ec os
en
el
e~pedien e
apo ado
pa a
la
ex a-
d ición quP. a
juicio
de
lo.s
de enso es
iciaban
de
nulidad
lo
ac uado.
En
e ec o,
en
los
documen os
pl'e•sen ados
po
el
Gobie no
del
Congo
se•
sen aba
como
base
pa a
solici a
la
en E>ga
de
Tshombé
su
condena
po
un
ibu-
nal
mili a
como
acUisado
po
al a
l'aición
y
amenazas
a
la
s1e<gu idad
in e.
io
y ex e io• del
Es ado.
Pe o,
en
un
luga ,
la
echa
de
la
S 'n encia
e a
13
de
ma zo
de
1966,
E>n
o o
1
de
ma zo
de
1967 y
en
o o
13
de
eb e o
de
1967.
Pa a
el
ibunal
de
A gel
se
a aba
de
s imple•s
e o es
ma e iales
y
en endió
que
la
echa
de
la
sen encia
e1 a
1
de·
ma zo
de
1967.
Po
los
de enso es
s•<>
adujp. on
o os
dos
mo i os
pa a
echaza
la
E>X adición:
la
p · 'Sc ipción
de
los deH os
aue
le
imnu aban
y el habe·
mediado
una
amni,s ía
pos e io .
PP o
a
juicio
del
T ibunal
la.s
echas
de
P esc ipción
no
es aban
bien
de, P, minadas y
pa a
la
amnis ía
no
había
di&pue,s o
de
docume•n ación su i.cie<n e
pa a_,
•P oba
su
exis encia.
En
cuan o
a
la
aleg-ación
dP
oue
n
el
ibunal
mili. a
que
había
dic ado
la
sen encia
condena o ia
no
se
habían
e,sne- ado
los
de PChos
de
la
de ensa.
el
ibunal
de
A g-el dPcía
oue
no
nodían
habe
sido
iolados
esos del' chos
ya
oue
no
había
habido
nim;ún
dP mso .
El
ca ác e
polí ico
dP
los
h chos
impu ados
ampoco
impidió
la
deci-
sión
del
ibunal
aue
considP· ó ou '
e·F.P
ca ác l<> S<l
bo aba
an e
los
deli os
comunes
de
g a edad
no o ia
oue
habían
~> idenc1ado.
Con
elación
a
E>s a
sen Pncia
ano .<
~1
p o <'.so RoussEAU
l<J.
aUR·Pncia
de
. a ado
de
·ex adición
en P
A g-.e-lia
-
el Cong-o
po
lo ouP debP ía
habe se
a,plicado el p ocPdimi >n o
p P is o-
Pn
el Código a g-elino
dP·
>njui-
c:iamien o
pPnal,
de
6
de
junio
lP
1966.
PP o
OP
la
p• >nS'l
a g-elin~
no
pu ,dP
deduci se
oue
e,g,p
n ocPdimien o
ha a
sido
obse ado.
Tamnoco
Pnía
el GobiP no
a gelino
í ulo
al,:mno
P" a
dP PnPT P PnP a
Tshomhé.
ni
a la.s
·pe sonas
cTUe
le
acompañ.<: ban.
También
E"S
signi ica i o
el
ouP
pasado
más
dP
un
año
de
la
sen .,ncia.
dicho
GobiP no
-" an
~mba azado
pa a
ex ~Jdi
como
na a
lihP a "-
nad'l
ha
decidido.
P.P o
"'1
.iuic,io
dé ini i o
sob : '
la
S. 'n Pncia le
ha
adli ado
p]
emisa io
congolés. Mung-ui Diakia
OUP•
eon
un
'n u ¡i~Jsmo
ouP
SP
ha
P dado
cuando
menos
p pma u o,
cali icó
la
n-solución
dP•l
ibunal
d<>
"ac o
excPPcional-
men e
l'e oluciona io"
y
de
desa ío
lanzado
al
impe ialismo
po
la
e olu-
-21-
Es a ápida ac uación del T ibunal
de
A gel an e la eclama-
ción
.del
Congo había sido p ecedida po la libe ación de
los
un-
ciona ios de policía españoles, pe o no ca ac e izó es a misma dili-
gencia la ac uación de las
au o id~des
a gelinas an e las eclama-
ciones de Ingla e a y de Bélgica. Así, has a
el
22
de sep iemb e de
1967
no
se
puso en libe ad a los pilo os ingleses
y,
es días después,
a los súbdi os belgas.
A
ines
de
agos o
de
1968
los
pe iódicos españoles di undie on
una no icia, que no ha sido desmen ida o icialmen e, según la cual
se
había solici ado la ex adición
de
Moisés Tshombé y de
su
ap o
F ancis Bodenan, a pe ición de la ju isdicción mili a del Sec o
Aé eo de Le an e 27•
Si
p escindimos de los nume osos casos en que a iones no e-
ame icanos han sido des iados
de
sus
u as habi uales pa a obliga -
les
a a e iza en Cuba, siemp e esuel os sin g a es di icul ades
po la expedi i a diplomacia
de
Fidel Cas o, el más ecien e suceso
de
es e ipo
es
el que sigue:
En
la mad ugada del ma es
23
de julio de
1968
ue secues a-
do
un
a ión Boeing 707
de
la compañía is aeli a
"El
Al" que enía
que di igi se de Roma a Tel A i y ue des iado a A gel. El
se-
cues o ue 1
ealizado po
un
comando á abe pe enecien e al en e
de libe ación popula , de Pales ina.
En
d Boeing iajaban
38
pasaje os y
10
ipulan es. El mié co-
les
24
ue on pues os en libe ad
19
pasaje os no is aelíes. Y
el
día
27
se
libe ó a las muje es y niños is aelíes del pasaje.
La libe ación
de
la ipulación is aelí
ha
dado ocasión a la
ac uación de algunas asociaciones de pilo os ci iles, que ala mados
po la ei e ación de es os casos, ges iona on de las au o idades de
ción
a gelina";
exp· e·siones
que
dispensan
al
ju is a
de
más
comen a ios,
concluye RoussEAU.
27
En
la
misma
no kia
se
anuncia
po
el
abogado
ba celonés
Ri es
Ma qués
la
publicación
de
un
lib o
blanco
que
con iene
las
ges· iones
lle a-
da•s
a
cabo
po
el
Comi é
c .eado
en
Ando a,
pa a
ges iona
la
libe ación
de Tshombé.
-22-

A gel la libe ación de la ipulación del Boeing como exigencia
pa a es ablece la con ianza en
el
á ico aé eo in e nacional.
L1
in ansigen e e injus i icada ac i ud del Gobie no a gelino es u o
a pun o de exclui
al
ae opue o
de
A gel del
á, ico
aé eo,
ya
que
los pilo os comenza on a nega se a oma ie a en
el
mismo.
ESi a
esuel a conduc a
de
los pilo os y la amis osa mediación
de
alguna
pe sonalidad (la p ensa
ha
mencionado
al
gene al De Gaulle), deci-
die on a A gel a una solución azonable
y,
le an ado
el
boico po
los pilo os, el
31
de agos o de
1968
ue on libe ados
los
12
is aeli as
aún de enidos (sie e ipulan es y cinco pasaje os), pocas ho as más
a de
se
hacía ca go del Boeing una ipulación
de
la compañía
"Ai
F ance", sacándole de A gel.
* * *
El p incipio de la in ulne abilidad e i o ial no podía, a pesa
II,
2
de
odo, se de una aplicación an absolu a que llega a
al
esul ado
de consag a la impunidad pa a los iolado es de
las
no mas
de
de echo es ablecidas po los Es ados como eglas necesa ias pa a
la subsis encia
de
las sociedades polí icas. Todos y cada uno
de
los
ESi ados
es án in e esados en cplabo a a la a ea
de
man ene
el
espe o
al
o denamien o ju dico es ablecido y han de p es a se la
mu ua ayuda ju ídica pa a que los delincuen e,s no puedan, median e
.su
aslado
al
e i o io de o o Es ado, eludi
Jas
sanciones a que
su
conduc a an isocial les hace ac eedo es. Ambos p incipios,
el
del
espe o a la compe encia coe ci i a e i o ial y
el
del espe o a la
egla de de echo
se
concilian median e la ins i ución
de
la ex a-
dición.
La ex adición es
el
ac o po
el
cual un Es ado en ega a o o
a
un
indi iduo pa a se juzgado o condenado po
su
conduc a con-
a ia al de echo. La ex adición
se
mues a como una ins i ución
necesa ia pa a la segu idad pública y
el
o .den social. Supone la
ex adición una elación en e Es ados,
es
deci , cuya egulación
-23-
depende del de echo
de
gen es. Pe o
si
se
p e endie a de e mina
las
no mas de un de echo in e nacional gene al,
de
una cos umb e
in e nacional, siquie a
de
unos p incipios gene ales en la ma e ia,
quien
lo
in en ase lucha ía con g andes di icul ades a causa de la
eno me di e sidad
de
las eglas e e en es a la ex adición.
No
exis e un de echo gene al de la ex adición, más aún, ni siquie a
es
posible encon a le pa a cada Es ado, pues
casi
siemp e,
al
lado
de
una
ley
egulado a pa a
esa
ins i ución
se
encuen an
los
a a-
dos,
que p e alecen sob e aquélla en cuan o a la egulación
de
la
ex adición en e los Es ados pac an es.
La ex adición ha sido p acücada en iempos lejanos, a pesa
de
la di icul ad que
su
implan ación encon ó en la exis encia del
de echo
de
asilo, de inspi ación eligiosa casi siemp e, que p ac i-
ca on con abundancia los pueblos an iguos.
En
un amoso a ado
en e Ramsés II y
el
ey
de
Che a o Si ia que
se
menciona en odos
los
manuales
de
de echo in e nacional como el más an iguo
de
los
acue dos in e nacionales que nos ha ansmi ido la his o ia, igu an
ya
cláusulas sob e ex adición. Los pueblos g iegos, que usa on del
asilo, conocie on ambién la ex adición, pe o sólo la aplica on en
los
deli os conside ados como sumamen e g a es. Roma
usó
de la
ex adición es ableciéndola mediaill e pac os con o os pueblos, aun-
que en
su
cumplimien o siguie a aquella ó mula, an c i icada po
los
exége as mode nos que la pe mi ía exigi y no cumpli . En la
Edad Media
el
omen o po la Iglesia
de
la ins i ución del asilo,
como medio pa a mi iga la c ueldad einan e, hizo
de
la emissio
delinquen ium una ins i ución ol idada. El asilo eudal ue comba-
ido po
los
mona cas median e ecuen es cas igos a quienes o o -
gaban auxilio a los c iminales pe seguidos po la jus icia eal.
Los
p ime os sín omas de la apa ición del Es ado mode no son
coe áneos con
el
esu gi
de
la ex adición
y,
ya
en
el
siglo
IX,
se
es ipula en algunos a ados, en e
los
que
se
ci a el del año
836
en e
el
p íncipe
de
Bene en o y
las
au o idades
de
Nápoles y
el
del
840
susc i o po el empe ado Lo a io con la epública de V ene-
-24-
cia.
De
1174
se
ecue da o o, muy no able, conce ado po Ingla-
e. a y Escocia.
Pe o
es
en
el
siglo
x m
cuando, con el p og eso de las ela-
cione~
in e nacionales y la di usión del de echo
de
gen es,
se
hacen
cada ez más ecuen es los a ados de ex adición, c eándose una
upida ed
de
acue dos de es a na u aleza.
Mas, no odos es án con o mes con la exi,s encia
de
la ex a-
dición. Con emplada desde
el
pun o de is a
de
la pe sona
del
ex-
adido,
LEMAIRE
y
GuYET
la comba en, po conside a la como un
a aque a la libe : ad pe sonal pe pe ado po el Es ado que en ega
a una pe sona que no ha iolado
sus
leyes.
Pe o es e modo de pensa
es
mino i a io, son más los que
de-
ienden la ex adición, aun cuando a íen los a gumen os
aducido~.
PuFENDORF,
SToRY
y
MITTERMAIER
conside an que
es
la u ili-
dad que epo a la que jus i ica la ex adición; po el in e és, po
la con eniencia que ep esen a el ob ene la ecip ocidad en la con-
. ,
ceswn.
Co ARRUBIAs,
en
sus
P ac ica~
quaes iones, seguido po GRocw,
c ee que
el
nega la ex adición, aun sin ecip ocidad,
es
come
hace se cómplice del deli o come ido, po que es ima que la im i u
ción es á basada
en
la jus icia in ínseca.
Pe o, como apun amos an es, lo que jus i ica la ex adiciÓn
es
la necesidad
de
la de ensa social
en
una época
en
que los medios
de comunicación. que
la
écnica
ha
apo ado pe mi en a los c imi-
nales escapa a la acción ep esi a e ugiándose en o os países. Esa
e a la posición de BomN, pa a quien la ex adición
es
una exigen-
cia pa a
el
man enimien o del o den,
el
espe o a las leyes y la
obediencia a los dic ados de la jus icia.
Podemos deci que
el
consen imien o mu uo y ecíp oco en
un
a ado
es
uen e p incipal de la ex adición. Pe o no
es
la única,
ya que los Es ados ecu en ambién a la
ley
pa a egula la, gene-
almen e con ca ác e subsidia io. Es as egulaciones legales pue-
den se especiales, dedicadas
de
modo exclusi o a es a ins i ución
o, ambién,
se
incluyen los a ículos a ella e e en e
en
egulaciones
de
ca ác e más amplio como
el
código penal, o
el
de p ocedimien-
o.
En
España
el
p ime sis ema es
el
seguido po la
ley
de
26
de
diciemb e de
1958,
mien as que, con an e io idad, es aba egulada
en
el
í ulo VI, del lib o IV,
de
la
ley
de Enjuiciamien o c iminal,
que
se
e ie e a los "p ocedimien os especiales". ·
Es a di e sidad
de
uen es, nacionales e in e nacionales,
ha
p oducido una g, an a iedad de eglas, p o ocando di icul ades
en
su
aplicación. Po ello
se
ha sen ido la necesidad de aco da un
a ado uni e sal de ex adición
y,
an e los obs áculos que ello o e-
ce,
se
han esignado a la c eación
de
un
a ado- ipo que b inda
como modelo pa a los acue dos bila e ales; al ue el
esul~ado
de
la con e encia
,de
Lond es,
de
1925,
cuyo u o ue la publicación,
en
1931,
de
ese
a ado modelo. También
es
impo an e,
en
es e
deseo a monizado de c i e ios
el
Con enio eu opeo de ex adición,
susc i o
en
Pa ís,
el
13
de
diciemb e
de
1957,
po once de los
quince Es ados que en
esa
echa pa icipaban
en
el
Consejo de
Eu opa 28•
Como ya hemos señalado, la a ieda,d de c i e ios
en
las no -
mas egulado as de la ex adición
es
inmensa, pe o ello no impide
el
in en o
de
expone los pun os en que
se
mani ies an las coinci-
dencias.
En
cuan o a las pe sonas a quienes puede se aplicada podemos
deci que, casi sin excepción,
se
es ipula la
no
ex adición de los
nacionales.
Po lo que hace a la undamen ación
de
es e p incipio exis e
una g an a iedad
de
mo i os. En e los muchos aducidos ci a e-
mos :
el
debe de p o ección que
el
Es ado
ha
de
eje ce sob e
sus
súbdi os;
el
de echo que
el
ciudadano iene a habi a en
su
p o-
pio país; la necesidad
de
e i a
al
nacional la des en aja que supo-
ne la compa ecencia an e
un
ibunal ex anje o, con desconocí-
28
Vid.
Ri is a
di
Di i o
in e nazionale, 1964,
p.
696;
c .
KISS,
en
AFDI,
1958,
p.
493.
Más ecien emen e,
en
el
no e
de
A ica, con ocasi6n de la
insu ección a gelina, las ue zas ancesas su ie on una se ie
de
a aques lle ados a cabo po ue zas del F.
L.
N. ebelde es ablecido
en Ma uecos y en
Túnez
que, bien desde aquellos países o median-
e
incu siones
en
e i o io a gelino, hos ilizaban a las ue zas an-
cesas, p o egiéndose después con la sobe anía ex anje a que deli-
mi aba la on e a. En e las au o idades ancesas, René Lacos e,
minis o esiden e en A gelia, y And é Mo ice, minis o de De en-
sa,
en Pa ís, habla on, en onces, del "eje cicio necesa io y líci o del
de echo de de ensa"
31
• Que ue pues o en p ác ica po las opas
ancesas pene ando en
Túnez
y die on luga a que
el
gene al
Salan, je e de
las
opas de A gelia insis ie a en
el
anuncio
de
que
sus
opas eje ce ían
el
"de echo
de
pe secución" cada ez que las
bandas ebeldes p oceden es
,de
Túnez
a aca an a las opas an-
cesas.
Pe o, a pa i del bomba deo, po las ue zas ancesas,
de
la
aldea
de
Sakie -Sidi-Yusse , que u o una g an esonancia in e -
nacional
al
se alcanzadas pe sonas ci iles, especialmen e, muje es
y niños, en
las
au o idades ancesas
se
inició una o al
·ec i ica-
ción, no de
su
conduc a, sino
de
los
undamen os de la misma.
Especialmen e,
el
minis o Guillauma ,
al
compa ece an e la
Co-
misión de De ensa nacional del Senado ancés, no aciló en mani-
es a que
el
de echo de pe secución ( d oi
de
sui e) no exis e,
sal-
o
que un acue do pa icula en e
dos
Es ados on e izos le haya
es ablecido.
Y,
en
1960,
en
el
minis e io de Asun os Ex e io es de-
cían que
el
Gobie no ancés había
ya
desmen ido que hubiese ale-
gado
el
de echo de pe secución. Pe o,
eso
no suponía una al e a-
ción de conduc a,
ya
que el cas igo de
las
bandas ebeldes que ac ua-
ban desde
bases
si uadas
al
o o lado de la on e a con inuó,
lo
que cambió ue el undamen o de
esas
acciones ep esi as. Aho a,
se
adujo la necesa ia libe ad
de
maniob a pa a eje ci a
el
de echo
31
C .
CHARPENTIER,
Exis e- -il
un
d oi de sui e?,
en
RGDIP,
1961,
p.
302.
-33-

de
legÍ ima de ensa. Como hace no a
el
p o eso
CHARPENTIER
al
echaza el de echo de pe secución no
se
echaza la pe secución,
sino un modo
de
jus i ica la. La legí ima de ensa
es
la jus i icación
de
la iolación del Es ado
de
e ugio po no cumpli
sus
obligacio-
nes
de
ecindad
al
pe mi i la ac uación de los ebeldes en
su
e i o io.
Cuando
se
p ,e ende aplica la noción
de
ho pu sui del de e-
cho ma í imo
al
e es e
se
ol ida que la ap oximación po analo-
gía es á di icul ada po
el
hecho de que
el
al a ma , que
es
el
luga
donde
se
consuma la pe secución,
es
lib ,e,
es á ue a
de
la compe-
encia exclusi a
de
los
Es ados, mien as que en la pe secución
e-
es e
se
con inúa en o a compe encia e i o ial y las compe en-
cias
de
es e ipo ienen ca ác e undamen al y exclusi o. El ma
lib e
es
una zona
de
acío ju ídico, de débil au o idad es a al. Pe o
la analogía p e endida
cae
po su
base
si
se
añade que en la Con-
ención
de
1958,
al
egula
el
de echo
de
pe secución
se
dice que
e mina cuando "la na e pe seguida pene a en el ma e i o iai
del país a que pe enece o en el
de
una e ce a po encia". De aquí
el
cambio ano ado en
las
au o idades ancesas cuando explicaban
la ac uación
de
sus
opas a acadas po ue zas es ablecidas en
bases
ex anje as.
An e
lo
an e io men e expues o
se
e
la di icul ad
de
sos ene
la exis encia
de
un
de ,echo
de
pe secución gene al, consue udina-
io,
ni
siquie a po analogía
al
es a uído en de echo ma í imo.
* * *
11,
4 El de echo in e nacional p ohibe el eje cicio
de
medidas coe -
ci i as en el e i o io
de
un Es ado ex anje o po cuan o suponen
la iolación
de
la sobe anía e i o ial
de
ese
Es ado y al iolación
se
p oduce siemp e que no exis a un acue do en e los e e idos
Es ados en el que
se
es ipule la posibilidad del eje cicio
de
esas
medidas.
-34-
Pe o, ue a
del
de echo con encional, la iolaci6n del de echo
in e nacional ·exis i á
y,
como consecuencia, la esponsabilidad in-
e nacional po pa e del Es ado que ha wnculcado
esa
egla.
Ci cunsc ibiéndonos a
los
secues os in e nacionales
de
pe so-
nas enemos que ano a que no siemp e la cap u a
de
una pe sona
·en
un Es ado ex anje o implica la esponsabilidad
de
un Es ado,
po que la acción ealizada puede no signi, ica una iolación
del
de echo in e nacional.
Pe o la elación
de
impu abilidad con e e encia a un Es ado
no siemp e queda bien es ablecida. Con - ecuencia
se
aduc·e
que
los
ejecu o es no son agen es
de
un Es ado, o que no han ac uado cum-
pliendo ó denes ecibidas del mismo, sino po
su
p opia cuen a e
inicia i a.
Pa a de e mina la impu abilidad
se
hace imp escindible, po
lo
an o, la de e minación
de
la condición de
los
au o es del
se-
cues o.
Cuando
se
a a
de
pa icula ·es que han ac uado po
su
p opia
cuen a,
su
ac i idad no puede
se
impu ada
al
Es ado y no
se
hab á
p oducido iolación alguna
de
las no mas del de echo in e nacional.
La consecuencia
es
que
el
Es ado
al
que
se
ha lle ado
al
indi iduo
secues ado no es esponsable y ninguna obligación
de
es i ución
nace pa a
él
32•
En
es e sen ido
es
p oceden e
el
l'ecue do del ap o
de
Eich-
mann. El p ime minis o
de
Is ael, Ben Gu ion, dio
al
Pa lamen o
de
su
país
la no icia
de
la
cap u a del je e nazi explicando que había
sido
ealizado po pa icula es que habían ac uado sin
el
consen i-
mien o del Gobie no is aelí. El g upo, cali icado de " olun a ios",
había lle ado a Eichmann a Is ael, con
su
con o midad. Y
al
Go-
32 A.sí,
en
las
,amosas
ac i idades
ue• a
de
su
país
de
la
ancesa
Anne
Ma ie
Lab o,
de ec i e
p i ado
que,
especializada
en
a,p os
in an i.
les
di igió
en
mayo
de
1966 el del
niño
I1do onso Inme·dio,
en
San ande· ,
exis en
se ias
iolaciones
de
la.s
le.ye•s
penales
españolas
exclusi amen e
impu ables
a
la
in e esada
y a
sus
colabo ado es.
-35-
bie no is aelí
le
p o.duda g an sen imien o que los olun a ios hu-
biesen iolado las leyes a gen iJnas.
Las au o idades de Buenos Ai es no pensaban lo mismo, qui-
zás dudaban
de
que las explicaciones del Gobie no is aelí ue an
since as, po
eso
la ep esen ación a gen ina an e las Naciones Uni-
das alegó que
los
" olun a ios" habían ob ado clandes inamen e,
con sob adas p uebas
de
que no igno aban
lo
ilíci o
de
su ac ua-
ción
y,
en
cuan o
al
Gobie no
de
Is ael, es imaba que, aun cuando
e a conocedo
de
la
ilici ud del secues o
.de
Eich.mann,
se
dispo-
nía a juzga
al
de enido, po
lo
que ac uaba au omá icamen e en
solida idad con los cap o es haciéndose po ello esponsable de
aquella conduc a ilíci a.
En
el
caso
Blai ,
el
Gobie no inglés,
al
ene no icia de las ci -
cuns ancias en que
se
había lle ado a cabo
su
de ención y aslado
a Ingla e a,
le
había de uel o,
no
sólo
la libe ad, sino a
los
Es a-
dos
Unidos, luga de la de ención, po cuen a del p opio Gobie -
no. Pe o es a conduc a no enía su undamen o
en
el de echo sino
en mo i os de co esía in e nacional 33•
O o supues o
es
el
del
caso
Ma ínez, que ue ap ado en Mé-
jico po un mejicano y lle ado a
los
Es ados Unidos donde
le
ecla-
maba la jus icia. La eclamación del Gobie no mejicano ue
a en~
dida po
los
Es ados Unidos, que concedie on la ex adición del
ap o y e u ie on a Ma ínez 34•
Al con a io,
si
el
secues o de la pe sona
se
lle a a cabo po
agen es del Es ado en
el
que el ap ado a a se juzgado, la ao i-
idad
de
es os agen es
es
impu able
al
Es ado,
al
que
se
puede acu-
sa como iolado del de echo in e nacional. Y no cabe alega que
los
agen es hayan podi,do ac ua po su p opia cuen a, con e iden e
abuso de
sus
unciones, pues
es
bien sabido que
el
de echo in e na-
cional conside a ac os p opios del Es ado a los ealizados po sus
33
Vid.
ROBIN,
loe.
ci .,
p.
343;
TRAVES,
op.
ci .,
p.
641, y
O'HIGGI;NS,
Unlaw ul
Seizu e
... , ci ., p.
3"05.
34
C .
HYDE,
No es
on he
Ex adi ion
T i)Q; ies
o
Uni ed
S u es,
en
AJIL,
1914, p. 500,
no a
44.
6 ganos, aun cuando és os hayan excedido
los
lími es
de
la compe-
encia que les concede su p opia o ganizaci6n.
Dice el p o eso
CHARLEs
DE
V sscHER
que la esponsabilidad
.del
Es ado es á admi ida gene almen e cuando
el
ac o dañoso ha
sido come ido usando
de
la au o idad o
de
la ue za ma e ial que
el
agen e culpable dis u a po
sus
unciones. Poco impo a que
es é au o izado o no
en
su
calidad o icial "pa a que exis a esponsa-
bilidad in e nacional
es
su icien e que
el
agen e haya abusado
de
la au o idad o
de
la ue za ma e ial
de
que disponía en i ud
de
su ca á e o icial" 35•
La
his o ia de las elaciones in e nacionales o ece
bas an e~
casos en que
los
Es ados, con
su
conduc a, acep a on
esa
esponsa-
bilidad.
En e los más ecien es
se
puede menciona
el
caso
Ande son
Ganyile, quien, depo ado po las au o idades
de
A ica
del
Su
consigui6 hui
al
p o ec o ado b i ánico de Basu olandia,
de
donde
había sido secues ado
(26
de
agos o
de
96 ) y ein eg ado
al
A i-
ca del Su . An e la p o es a de las au o idades inglesas,
el
Gobie -
no de Su á ica de ol i6 a Ganyile a Basu olandia y o eci6
sus
excusas
al
Gobie no b i ánico 36•
En
el
caso
B ignon ( 887),
es
la íc ima un ojeado ancés,
que ue mue o a i os po un igilan e alemán, que dispa 6 desde
su país,
al
o o lado de Ia on e a. An e la eclamación del Gobie -
no ancés,
el
cancille Bisma ck p esen 6 excusas y en eg6
al
Gobie no ancés cincuen a mil ancos o o, siendo es a indemniza-
ci6n ans e ida a la iuda
de
B ignon"
37
•
En
el
caso
Jacob ( 935), an es , e e ido, aunque Alemania p e-
endía que los ap o es e an pa icula es y no agen es p opios, la
35 Vi.d.
Re ue
de
d oi
in e na ional
e de légT.sla ion compa ée, 1927,
p. 253.
36 Vid.
LuccHINI,
en
Jou nal
du d oi
in e na ional,
1964.
p.
187.
37
C .
HOLZENDORF,
Les
inciden s
de
Pagny
e
de
Schmi ck
a
la
on ie e
anco-allema ne. Pn
Re ue
de d oi in e nacional e
de
législa-
ion compa é
e,
1888, p. 217.
p o es a ené gica de Suiza acabó po se acep ada po
el
Gobie no
alemán an es
de
que
se
p onuncia a
la
esolución po
el
ibunal
a bi al que
se
había cons i uído en cumplimien o del a ado suizo-
ge mano.
No
sólo ue , es i uí do J acob a Suiza sino que
se
anunció
la sanción del unciona io alemán que había ac uado "de
un
modo
inadmisible" 38•
En
el
caso
de los náu agos de Calais, la esolución de
los
Cón-
sules, dic ada
el
18
ima io año VIII, decía que "es ex año
al
de echo
de
las naciones ci ilizadas ap o echa se del acciden e
de
un nau agio pa a en ega , aun den o de la jus a cóle a
de
las
leyes, a los desg aciados escapados de las olas", y aun cuando sob e
ellos pesaban ca gos g a es ue on libe ados 39•
En
el
caso
del "Ca la Albe o", en
el
que emba ca on legi i-
mis as complicados
en
la conspi ación
de
la duquesa de Be y con-
a
el
égimen o leanis a, ue on de enidos en La Cio a , donde u-
ie on que hace escala a causa de g a es a e ías en las calde as.
El ibunal
de
Aix-en-P o ence, en sen encia
de
26
de agos o
de
1832,
dispuso la nulidad de las de enciones po habe se ealizado
po a ibada o zosa a bo do de
un
ba co
e~ anje o
40
•
En
el
asun o Jé óme, an e
un
caso de ex adición ingida,
el
minis o de la Gue a hizo pone en la on e a a
un
dese o del
ejé ci o ancés .de enido
en
Alemania y en egado po las au o i-
dades
de
ese
país a las ancesas
(1885).
En
el
caso
de
Schnobelé, comisa io de la policía ancesa, que
ue de enido en Pagny-su c.Mosselle,
el
20
de
ab il de
1887
po los
alemanes, a la eclamación ancesa
en
solici ud
de
acla aciones
sob e las condiciones en que había sido a aído a e i o io alemán,
espondió
el
cancille Bisma ck negando que
se
hubie a ulne ado
la sobe anía ancesa, po que no
se
había demos ado que la de en-
38
C .
PREUSS,
Kidna.pping
o
Fugi i es
om
Jus ioe on
Fo eign
Te i o y,
en
AJIL,
1935,
p.
502 y
Se lemen
o
he Jacob
Kidnapping
case, en
AJIL,
1936, p. 123.
39
Vid.
TRAVERS,
loe.
ci .,
p.
627.
40
C .
O'HIGGINS,
loe.
ci .,
p.
279.

ción
se
hubiese ealizado en F ancia. La esuel a ac i ud del Go
bie no ancés y la exhibición de la ca a de in i ación que
se
había
di igido a Schnobelé, p oba o ia
de
la ampa que habían p epa-
ado
al
comisa io, decidie on
al
cancille alemán a o dena
su
libe-
ación
el
día 30 de ab il 41•
Du an e la dic adu a del gene al P imo de Ri e a algunos
de
sus ad e sa ios pene a on
en
e i o io ancés de modo i egula .
Uno de ellos ue de uel o a España po un unciona io ancés
celoso en exceso, po cuan o que ue sancionada
su
conduc a po
el
minis o del In e io , Camilo Chau emps. El Gobie no de Pa ís
solici ó del de Mad id la libe ad y de olución del e ugiado us-
ado, que es aba de enido en Ba celona. A pesa de que las au o-
idades españolas
no
habían incu ido en in acción alguna de
de echo in e nacional accedie on a la solici ud ancesa (asun o
Cándido Rey,
1924-1925)
42
.
La es i ución del indi iduo ilíci amen e cap u ado o ilegal-
men e ex adido
ha
sido in e p e ada de modo dis in o po la doc-
ina. Pa a
ÜPPENHEIM
y
LAuTERPACHT
se
a a de una consecuen-
cia ineludible de la esponsabilidad in e nacional en que
se
ha in-
cu ido, po
lo
que "con independencia de o a sa is acción,
el
p i-
me debe del Es ado cap o
es
la en ega de la pe sona
al
Es ado
en cuyo e i o io
ha
sido a es ado"
43
• Po
el
con a io, pa a
el
p o eso O'H GGINs, no puede habla se de una egla consue udina-
ia, a lo sumo de
un
uso, consecuencia de la co esía in e nacional,
o de las elaciones de buena ecindad, pe o nunca de una obligación
ju ídica 44• Po úl imo,
CocATRE-ZILGIEN,
habla
de
"una
posible
laguna del de echo in e nacional en es e pun o, po lo que se ía
deseable que,
·en
adelan e, los a ados de ex adición p ohibiesen
exp esamen e a las au o idades del Es ado cap o eje ce ju isdic-
41
Vid. Re .
Clune ,
1887, Ques ions de d oi
ela i es
a l'inciden
anco-allemand de Pa.gny-su -M osselle.
42
C .
COCATRE-ZILGIEN,
L'a jai e
A .go'l{d,
Pa ís,
1965,
p.
45
y
K ss,
Repe oi e
j an¡;ais du d oi in e na. iomü,
. .
IV,
n." 747,
p.
436.
43
C .
In e na ional
Law,
.
I,
1958,
p.
295,
no a
l.
44
Vid. O'HIGGINS, loe.
ci .
-39-
ción ·cp esi a sob e
los
delincuen es a ancados con a
su
olun ad
al
Es ado
de
asilo" 45•
* * *
11,
5 Tenemos que p egun a nos po la conduc a
de
los
ibunales
an e los cuales compa ecen, pa a esponde de deli os, los indi i-
duos que han
·sido
cap u ados con iolación de la sobe anía e i-
o ial de un Es ado ex anj-e o.
La p ác ica
de
la ju isp udencia no eame icana ha sido in e -
p e ada diciendo que
los
ibunales
se
decla an incompe en es cuan-
do
la
cap u a
se
ha lle ado a cabo con iolación
dd
de echo in e -
nacional con encional, mien as que admi en su compe encia cuan-
do
el
secues o solamen e ha iolado una no ma de de echo in e -
nacional gene al.
Puede da se el p ime supues o cuando la de ención del acu-
sado no ha espe ado
los
p ocedimien os es ablecidos en un a ado
de ex adición.
En
1921
los
agen es de los Es ados Unidos pene a on en Méji-
co,
con pe miso
de
las
au o idades locales y de u ie on a algunos
acusados de bandidaje. Pe o un al Domínguez, que esul ó ino-
cen e de aquellas impu aciones, ue eclamado po
un
c imen
co-
me ido en Tejas, po lo que ue lle ado an e
los
ibunales
de
ese
Es ado. Los jueces en endie on que d ap esamien o ealizado bajo
unos supues os dis in os de
Ios
que se ían
de
base pa a la acusa-
ción
de
Domínguez implicaba una iolación del con .enio
de
ex adición igen e en e
los
dos países, po lo que e a opo uno
la
uel a del .acusado a
su
país y la iniciación del p ocedimien o pa a
su
ex adición 46•
La "Mazel To " e a una na e b i ánica que ue cap u ada
(
1933)
po un gua dacos as no eame icano,
el
T ibunal Sup emo
45
C .
COCATRE-ZILGIEN,
loe.
ci .,
p. 58.
46 Vid. HARVARD
RESEARCH,
D a
Con en ion on Ju isdic ion
wi h
espec o C ime,
en
AJIL,
suplem.,
1935, p. 624.
de
los
Es ados Unidos decla ó que la p esa
se
había ealizado ue a
de los lími es señalados en
el
a ado conce ado en e
los
dos
Go-
bie nos, en
1924,
pa a comba i las ansg esiones de la "ley seca",
po lo que no podía se con i mada po
un
ibunal, ni se i de
base a un p ocedimien o
ad .e so
a los acusados 47•
En cuan o a
·la
cap u a
de
un indi iduo con iolación
de
una
egla gene al del de echo in e nacional
se
ac·ep a
que
los
ibunales
ame icanos p ·escinden del modo como
se
ha ealizado la cap u a
y
se
decla an compe en es pa a conoce
de
las
acusaciones que sob e
aquél pesan. Aplican
el
a o ismo male cap us bene de en us.
Es clásico
el
caso Ke
.
Illinois S a e ( 886). El acusado ha·
bía lle ado a cabo un obo en los Es ados Unidos y huído a Amé ica
del Su . Re ugiado en
el
Pe ú ue encon ado po
un
de ec i e en-
iado po
el
Gobie no no eame icano y que e a po adm de una
solici ud de ex adición
al
Gobie no
dd
Pe ú. Pe o es e Gobie no
había huído a
su
ez a las mon añas, po
lo
que
el
de ec i e p esen-
ó la pe ición
·de
ex adición
al
gene al chileno Lynch que,
al
en e
de sus opas,
se
había apode ado de Lima, que
le
p es ó asis encia
y log ó la cap u a de Ke . A pesa de las i egula idades
el
T ibu-
nal Sup emo no eame icano decidió que la p esencia ísica del
acusado an e
el
T ibunal
es
su icien e pa a que
el
p ocedimien o
sea
álido,
sea
cual ue e
el
mé odo usado pa a hace le compa ece .
La opinión
de
la doc ina ame icana, de la que
es
exp esión
muy cali icada
el
p oyec o de la Escuela ju ídica de la Uni e sidad
de Ha a. d, es á e lejada en
el
a ículo 6 del mismo, que dispone:
"Al
eje ce
su
ju isdicción, bajo
el
impe io del p esen e Con-
enio, ningún Es ado acusa á, ni cas iga á a una pe sona que
hayd.
sido lle ada den o de
los
lími es
de
su e i o io o
de
su
au o i-
dad median e p ocedimien os con a ios
al
de echo o a
los
a a-
dos in e nacionales, sin ob ene p ·e iamen e
el
consen imien o del
47
C .
DIKINSON.
Ju -isdic ion ollowing Seizu e o
A es
in
Viola-
ion
o
In e na ional
Law,
en
AJIL,
1934,
p.
2~2.
-4I-
Es ado, o
de
los
Es ados,
cuyos
de echos hayan sido iolados con
ales
p ocedimien os'' 48•
Una ap eciación muy ex endida en e la doc ina
es
la
de
que
la ju isp udencia b i ánica aplica
el
mismo adagio que la ame ica-
na:
male cap us bene de en us. A es a opini6n ha con ibuído
el
e e ido p oyec o del Ha a d Resea ch, ela i o a la ju isdicción
en ma e ia c iminal,
ya
que
se
mencionan a ias esoluciones
de
la
ju isp udencia inglesa en las que
se
.dice
po los ibunales que no
es
asun o suyo
,la
alo aci6n
de
las ci cuns ancias en que
el
acusado
ha
sido
lle ado an e ellos.
Pe o, ecien emen e,
el
p o eso i landés
O'HIGGINs,
ellow
de
Camb idge, ha ealizado un concienzudo es udio
de
las
decisio-
nes
ju isp udenciales gene almen e in ocadas pa a man ene aque-
lla supues a ac i ud
de
los ibunales ingleses, llegando a conclusio-
nes
opues as, p ác icamen e.
En
e ec o,
O'HIGGINs
aduce que en
ninguno de
esos
casos
hay cons ancia
de
que los acusados ue on
ap ehendidos con iolaci6n
de
una egla de de echo in e nacional
y,
po
lo
an o, la ealidad es que no exis e p eceden e alguno que
obligue
al
s a e decissis,
es
deci , que esul e obliga o io pa a
el
juez, haciéndole decla a se compe en e pa a juzga al delincuen e
ap esado con iolación del de echo de gen es 49•
En
el
caso
de
Susanna Sco
(1829)
se
a aba de una inglesa
que huyó a Bélgica, siendo de enida en B uselas po Ru h en, un
agen e del Gobie no inglés, que solici ó la ayuda de
su
embajado ,
pe o que és e no quiso p ·es a le. La acusada discu ió la compe en-
cia del ibunal median e
el
habeas co pus, alegando que
su
a es o
e a con a io a
las
leyes
belgas. Aunque
el
a es o e a ilegal pa a
el
de echo inglés, lo d Ten e den no en a en
su
sen encia a exa-
mina
si
hubo iolaci6n del de echo in e nacional, pues no es á
cla o
si
la cap u a po
el
agen e inglés
se
lle ó a cabo con ayuda
de
la policía local
y,
po an o, sin conculca la sobe anía belga.
48
Vid.
D a
Con en ion on Ju i:¡;dic ion
wi h
Re:¡;pec
o C ime,
ci .,
p.
439.
49,
C .
O'HIGGINS, op.
ci .,
p.
319.
-42-
el
T ibunal de segu idad, pues o que no había uel o a F ancia
olun a iamen e, aunque no
se
hubiese conc e ado cla amen e la
condición de
sus
ap o es. Pe o el ibunal echazó la cues ión p e-
judicial, diciendo que el co onel no podía discu i la compe encia
del ibunal po el hecho de habe sido cap u ado con iolación
de
una egla de de echo in e nacional, pues o que, pa a
el
ibunal, la
esponsabilidad in e nacional es una elación en e Es ados, po
lo
que sólo es án legi imados
los
p opios Es ados cuando de in oca
la iolación de una egla de de echo in e nacional
se
a a, pe o,
nunca los indi iduos. Solamen e Alemania podía habe eclamado
y an e
el
ibunal se había decla ado po
el
Quai d'O say que
las
au o idades alemanas no habían cu sado no a alguna eclamando
la es i ución del acusado. El ibunal después
de
eco da algunas
ac uaciones
de
ibunales b i ánicos
(caso
Ellio ), no eame icanos
(caso Ke ), y del de Is ael, en
el
de Eichmann, decla ó
su
compe-
encia pa a conoce de
las
acusaciones que pesaban sob e A goud,
aduciendo que, en cualquie caso, su esolución nunca se ía un
obs áculo pa a es i ui a A goud,
si
F ancia y Alemania
se
ponían
de
acue do.
El caso A goud nos pe mi e e idencia algunos
de
los
p inci-
pios que an e io men e exponíamos en dación con
los
secues os
in e nacionales
de
pe sonas.
En p ime luga , hay que ano a la a gucia de que hizo
uso
el
Quai d'O say espondiendo
al
iscal
de
la República que "no
se
había ecibido no a alguna de las au o idades ede ales pidiendo
la de olución
de
A goud",
,lo
cual
es
li e almen e exac o po que la
pe ición que
el
12
de
diciemb e hicie on
las
au o idades alemanas
ue e bal y eso, pa a el minis e io ancés de Asun os Ex e io es
no e a o ma o icial.
Aún
más, la pe ición a la que hizo alusión el cancille E ha d
en una con e encia
de
p ensa ue o mulada como no a
el
30
de
diciemb e. La espues a ancesa
de
!.
0 de ene o
de
1964,
de endía
la legalidad del a es o del co onel A goud, po no se esponsables
-49-

1as
au o idades ancesas
de
su
cap u a en e i o io alemán, o po
no
se
cie o que hubiese
sido
ap ado. La espues a alemana
p eci~
saba
que A goud había sido secues ado po pe sonas que
ac ua~
on po o den del Gobie no ancés, y p oponía que
se
some ie a
la
cues ión a la decisión
de
un ibunal a bi al. Insis ió
el
Gobie ~
no
ancés en
su
nega i a: no había o den alguna pa a de ene a
A goud en e i o io ge mano. La al a de nue as no icias sob e
es a con o e sia hace pensa a
RoNZITTI
que
ol
caso
A goud
se
ha
dejado ex ingui po áci o desis imien o 58•
Si
uese
cie o que A goud había eg esado olun a iamen e
a F ancia, o bien que había sido ap ado po pa icula es que
ac ua~
on po p opia inicia i a, ninguna acción
iHci a
e a impu able a
F ancia. Pe o pa ece mucho
más
p obable el plan eamien o
de
las
au o i.dades alemanas, pa a quienes la cap u a
de
A goud en
Mu~
nich
se
había ealizado po agen es del Es ado ancés o po
pe so~
nas p i adas que ac ua on po o den
de
las au o idades ancesas,
po lo cual
la
comisión
de
un
ac o ilíci o po el Gobie no ancés,
le
hada
esponsable y
le
obligaba a epa a
los
daños causados
y,
en p ime é mino, a la de olución de A goud.
* * *
111
Has a aquí hemos conside ado,
de
modo
casi
exclusi o,
sola~
men e uno
de
los
aspec os,
de
las consecuencias p oducidas po
la ealización
de
secues os
de
pe sonas en el o den in e nacional.
En e ec o,
nos
hemos ocupado
.de
es as cap u as en cuan o
signi i~
can un a en ado a la sobe anía que
el
Es ado eje ci a sob e
su
p opio e i o io. Pe o, no es á pe mi ido ol ida que en odo
se·
cues o
se
ulne an ambién,
los
de echos undamen ales
de
la
pe sona a ec ada
y,
más
conc e amen e,
su
de echo undamen al
a la libe ad.
58 Vid.
RONZITTI,
La
eaUu a di
un
indi iduo all'es e Q:
in
m(. gine
al caso A goud,
en
Ri is a
di di i o in e nazionale, 1965,
p.
78.
En
la p ác ica, hemos is o que, en ocasiones,
el
Es ado que
ha
is o ulne adas
sus
acul ades sobe anas, al eacciona an e
la
conduc a i egula del o o Es ado
no
ac úa s6lo pa a sal agua -
da sus de echos, sino que asume la de ensa de la íc ima del
secues o.
Pe o, ambién hemos conside ado o os supues os en que
el
Es ado de e ugio no
se
p oduce
de
ese
modo. Y no s6lo ol ida
los de echos del indi iduo que
ha
su ido la p i aci6n de la libe -
ad
sino que omi e la de ensa de sus p opios de echos.
De
ese
modo el T ibunal
de
Segu idad ancés, en
el
caso A goud, man-
u o que
un
indi iduo no es á legi imado pa a in oca una iola-
ci6n
dd
de echo in e nacional en su p opio a o , po que la es-
ponsabilidad in e nacional "es siemp e una elaci6n
de
Es ado a
Es ado". Rechaz6, po
lo
an o,
,la
posibilidad de que
un
indi iduo
pueda in oca en su p opio a o la iolaci6n
de
una no ma de
de echo in e nacional
en
el
ámbi o de
un
o denamien o es a al.
Pe o
el
indi iduo que huyendo de un Es ado en
el
que eme
se cas igado
se
e ugia
en
o o puede solici a asilo en el mismo,
lo que puede se lib emen e concedido, o negado, po
el
Es ado
de e ugio.
Si
se
le niega el asilo, eso signi ica su expulsi6n del
e i o io
de
ese Es ado.
No
se
le puede de ol e
al
Es ado de
p ocedencia,
sea
o no el de su nacionalidad, sino que
se
le
ha
de
pe mi i la ocasi6n de ob ene
el
asilo en o o Es ado. Y la ex a-
dici6n
es,
como an es imos,
el
único p ocedimien o legal pa a
que pueda se juzgado
en
el
Es ado que le eclama
59
•
Un
asun o muy deba ido ue
el
del doc o Soblen
(1962),
no -
eame icano, culpable de habe ansmi ido in o maci6n ela i a
a cues iones miH a es a
los
agen es de la URSS, po lo que
se
le
conden6 a p isi6n pe pe ua. Pues o
en
libe ad p o isional, mien-
59,
So:b e el
ema
.pueden
e se
los
abajos
de
RocHETTE
y
BLOM-
COOPER,
El
de echo
de
asilo, en
la
"Re is a
de
la
Comisión
in e nacional
de
ju is as,
.
V,
n.o
l.
Los e ugiadoo y
apá idas
han
dado
luga
a
una
se ie
copiosa
de
medidas,
que
pueden
e se
en
HERRERO,
De echo in e nacional p i ado,
.
I,
Valladolid, 1964, p. 191.
-51-
as
se
ami aba
1a
apelaci6n, ap o ech6 es a si uaci6n pa a hui y
e ugia se en Is ael. Reclamado po los Es ados Unidos,
se
le
expuls6 de Is ael, haciéndose ca go
de
él
la policía ame icana.
Cuando
se
le
asladaba a los Es ados Unidos, en un a i6n
de
la compañía is aeli a "El Al", con escala en Lond es, a ó
Soblen de suicida se, po
lo
que u o que se hospi alizado en la
capi al inglesa, sin ob ene de echo de asilo. Ampa ándose en el
habeas co pus a 6 de ob ene la libe ad, ascendiendo el
caso
al
Pa lamen o, donde e min6 po econoce se la exclusi a
co o~
pe encia del Minis e io del In e io , que man u o
su
p imi i o
c i e io, po
lo
que Soblen ue de uel o a la compañía
"El
Al"
pe o, an es de llega
al
ae opue o,
se
suicid6
60
•
¿Qué puede hace el indi iduo íc ima
de
un secues o o
de
una ·ex adici6n i egula ,
si
el Es ado que debie a eclama no
lo hace?
Es
indudable que, en el o den ju ídico in e no del Es ado
que
le
juzga debe dispone
de
ecu sos ·su icien es que
le
pe mi~
an de ende
su
libe ad. Pe o
si
esos ecu sos no exis en, o son
despachados sin
el
meno espe o a la jus icia ¿cómo consegui
una p o ecci6n e icaz?
Y a hemos comp obado que
el
indi iduo no iene a
su
al~
canee la aplicaci6n
de
las
eglas in e nacionales, que co esponde
solamen e a
los
Es ados sobe anos.
La concepción posi i is a del de echo in e nacional conside a
que
es
un
de •echo
pam
las
elaciones in e es a ales. Ca eciendo
el
indi iduo de pe sonalidad in e nacional, la acci6n del de echo
de
gen es, en cuan o
sea
des ina a io de
sus
no mas, le llega po
me~
dio del de echo in e no. Pe o es a doc ina, que podemos llama
clásica no ha sido unánimemen e compa ida y la escuela ealis a
p e ende que el Es ado no
es
una ealidad angible sino
simple~
men e un expedien e écnico pa a la ges i6n
de
los in e eses
colee~
i os y que, de ás del Es ado, como en odos los demás en es
e~
60
C .
STREET,
F eedom, he Indi idual and he
Law,
ci .,
p.
219.
lec i os, la única ealidad
son
los
homb es; po
eso,
el
de echo,
sea
in e no o in e nacional, no iene o o suj0 o que
el
homb e.
Es a
es
la doc ina que, expues a po
DuGUIT,
lle a on
al
campo
ju ídico in e nacional
ScELLE
y
PoLITis.
Posiblemen e, una posición in e media, ecléc ica, puede
se
la que esponde mejo a la ealidad
de
nues o iempo. El indi i-
duo, como al,
sólo
en con adas
s~ uaciones
es,
e dade amen e,
i ula
·de
un de echo in e nacional. El indi iduo podía compa e-
ce pe sonalmen e an e
el
T ibunal in e nacional
de
P esas, que
es ableció el Con enio de La Haya
de
18
de
oc ub e 1907; que
no ue a i icado. También podía ac ua en
el
T ibunal
de
Jus i·
cia cen oame icano, c eado en
el
a ado
de
Washing on,
de
20
de
diciemb e de
1907.
Es aba legi imado pa a compa ece
an e los ibunales a bi ales mix os c eados en
los
a ados
de
1919.
Y,
más ecien emen e,
el
Con enio eu opeo
de
de echos
humanos
le
au o iza a pe sona se an e la Comisión eu opea, ins ·
i uída
.a
es os e ec os, en caso
de
iolación
de
los
de echos
eco-
nocidos en el Con enio
61
•
El p o eso
SERENI
omaba esuel amen e pa ido en
el'> a
con-
o ·e sia
de
la pe sonalidad in e nacional del homb e y decía que
"el indi iduo no
es
i ula
de
ninguna si uación ju ídica subje i a
c eada po
el
de echo in e nacional ; en
la
ase
ju ídica ac ual
no
iene de echos, obligaciones, pode es, acul ades y ca gas que de i-
en di ec amen e del de echo in e nacional". Y los
casos,
an es
ci ados, en que
el
indi iduo es á legi imado pa a ac ua di ec a-
men e an e las ins ancias in e nacionales que mencionamos más
a iba, el p o eso
de
Bolonia conside aba que no
se
a aba
de
de-
echo in e nacional
>Sino
de
"un
de echo subje i o c eado po uno
o a ios o denamien os es a ales, aunque, e en ualmen e,
lo
ea
Hzan
en
ejecución de no mas in e nacionales"
62
• El p opio
SERENI
61
Vid. RoussEAU, D oi in e na, ional public·,
ad.
esp.,
3.a
ed.,
Ba -
celona, 1966,
p.
217.
62
C .
SERENI, Di i o in e nazionale,
II,
Milano, 1958, p. 257.
-53-
ag ega que
eso
no signi ica
"la
imposibili.dad
·de
que
el
indi i·duo
pueda llega a
se
suje o del de echo in e nacional en una de e -
minada
ase
his ó ica".
Pe o
no
es
posible soslaya que
el
indi iduo en
el
o den in·
e nacional de nues o iempo es á cob ando papel
de
p o agonis·
a,
ya que
se
le hace jus iciable po
el
.de echo in e nacional po
sus
p opios
ac os
y no
sólo
po los que ealice como ó gano
de
acción
de
los
Es ados ; bas a ano a
el
ecue ·do
de
los ibunales
con a
los
c iminales de gue a. Pe o no
es
sólo
ese
papel pasi o
el
que co esponde
al
indi iduo, en la es e a in e nacional
es
el
bene icia io
de
un conjun o
de
de echos que han sido p oclama-
dos
con ca ác e uni e sal
y,
ambién, con alcance egional y que,
en algún
caso,
no
son
me as decla aciones p og amá icas, indica-
i as, sino e dade as eglas asis idas po no mas de p ocedimien-
o que pueden impone
su
igencia. Tal
es
el
caso en
los
Es ados
eu opeos que han a i icado
las
co espondien es
·eglas
u ela es
de
los
de echos humanos en
el
ámbi o con inen al.
La Decla ación uni e sal de de echos humanos adop ados po
la Asamblea Gene al
de
las
Naciones Unidas, en Pa ís,
el
o
de
diciemb e
de
1948
es
un enunciado
de
p incipios que ca ece
de
un con enio que ga an ice
el
dis u e
de
los
de echo que en aqué-
lla
se
·econocen.
Y
los
p oyec os
de
Pac o
de
de echos
ci ile.s
y
polí icos y
el
Pac o
de
de echos económicos,
sociales
y cul u ales,
que ob u ie on
de
la Asamblea Gene al la ap obación en diciem-
b e
de
1966,
sin ningún o o en con a y con adas abs enciones,
no han ecibido has a la
~echa
ni una sola a i icación. Y
es
de
lamen a la al a
de
igencia consiguien e a la ausencia de a i i-
caciones,
ya
que en
el
Pac o
de
de echos ci iles y polí icos, la Pa -
e
IV
es á
des inada al es ablecimien o y egulación de una "Co-
misión in e nacional
de
de echos humanos" a la que
se
puede
acudi denunciando cualquie in acción
de
los
de echos humanm,
y que, p e io ago amien o de los ecu sos in e nos, edac a á un in-
o me que,
de
se
acep ado po
las
pa es pond á
in
a
la
di e encia.
-54-

De no
se
acep ado po las pa es, la Comisión puede pasa
el
asun o a una Comisión especial
de
conciliación. La Comisión
elabo a un in o me, que
se
comunica al Comi é pa a
su
ansmi-
sión a
los
Es ados in e esados, que hab án de mani es a
su
opi-
nión sob e
el
mismo
al
p esiden e
del
Comi é en
el
plazo
de
es
me·ses.
En cuan o
al
Con enio eu opeo,
es
conocida la posibilidad
de
eclama an e la Comisión
de
.de echos
humanos, ambién pa a
el
indi iduo que conside a ulne ados po un Es ado
los
de echos
humanos es ablecido en
el
p opio Con enio. Y han
de
se
ago a-
dos, p e iamen e,
los
ecu sos in e nos. Y la Comisión no iene
unciones
ju isd~ccionales,
es
un simple ó gano
de
conciliación.
Si
ol emos al ema
de
es e
discu so, o
sea,
a los secues os
in e nacionales
de
pe sonas, p ocede que nos p egun emos
si,
en
el
·de echo
con empo áneo p o ec o del indi iduo, exis en eglas
que
·le
u elan en e a acciones del ipo
de
las
que nos ocupan.
Y la espues a
es
nega i a. El de echo in e nacional que ha
p e is o un amplio cuad o
de
de echos en las decla aciones an es
mencionadas, nada es ablece sob e
los
secues os in e nacionales
de
pe sonas. Y cuando
se
ha p e endido ampa a en
el
Con enio
eu opeo las iolaciones del de echo
de
asilo
-lo
que ha
suce-
dido en a ias ocasiones-
·Se
ha enido que in oca
el
a ículo 3·'
del Con enio
de
Roma,
de
1950,
que de e mina que "nadie puede
se
·some ido a o u a ni a penas o a os inhumanos o
deg a-·
dan es". También
el
a ículo
5·o
que
dice
que:
" .
Toda pe sona iene de echo a la libe ad y a la segu i-
dad. Nadie puede
se
p i ado
de
su
libe ad,
sal o
en
los
casos
siguien es y según
las
ías
legales:
...
b)
Si
ha
sido
obje o de de ención o p isión egula es ...
5·
Toda pe sona íc ima de de ención o p isión en condicio-
nes con a ias a las disposiciones
de
es os a ículos iene de echo
• 1 "
a epa acwn .
Los ex os an e io es pueden se i
de
base
pa a una eclama-
-55-
ción en caso
de
secues o in e nacional po cuan o que
se
pueden
in oca
de
un modo gené ico
los
" a os inhumanos"
del
a ículo
3.
0, o la "de ención o p isión i egula " del
S·o
Na u almen e, es a
in ocación
sólo
es
posible en elación con
los
Es ados que, den o
del
Consejo
de
Eu opa, han econooido como obliga o ia la ju is-
dioci6n
del T ibunal
63
•
Vemos, po
lo
an o, que, en gene al, el indi iduo que
es
obje o
de
una cap u a i egula ,
desde
el
pun o
de
is a in e na-
cional,
no
dispone de la posibilidad
de
eolama indi idualmen e
de
la iolaoi6n
del
de echo
de
gen es, que pueda implica
su
de-
ención o secues o. Solamen e la eclamación del Es ado cuya
sobe anía ha
sido
conculcada simul áneamen e puede ampa a le.
Es a si uación esponde a
la
concepción posi i is a o clásica a que
an es nos e e imos.
En
los
casos
conside ados a lo la go de es a exposición hemos
con emplado cómo
el
Es ado
de
esidenoia del secues ado
se
ha
aquie ado, en
no
pocas ocasiones, an e la ac i ud esuel a del Es a-
do
iolado , di ec a o indi ec amen e,
de
la sobe anía
de
aquél.
El esul ado de inde ensión de la íc ima del secues o puede
ene
su
o igen
en
la si uación de in e io idad del Es ado que ha
su Ñdo la iolación
de
su
exclusi idad coe ci i a en
su
e i o io.
También puede p oduci se po que
el
Es ado que ha padecido d
daño en
sus
pode es sobe anos concede
más
impo ancia a
las
elaciones amis osas con d in ac o que a la de ensa
de
la libe -
ad
de
un indi iduo cuya conduc a pueda, ealmen e, se incluso
indigna, po
lo
que poco cues a enuncia a que p e alezca la
jus icia in ínseca.
Pe, o
que
las
cosas
sucedan
así
no
es
bas an e pa a que pe ma-
nezcan anquilas
las
conciencias
de
los
ju is as.
Si
las
ciencias
de
63
C .
MARCHAND, loe.
ci .,
p. 307. Los
Es ados
que
han
hecho
la
de-
cla ación
del
a ículo
46, econociendo
la
ju isdicción
oblig~ o ia
son:
Alemania
ede al,
Aus ia,
Bélgica,
Dinama ca,
G an
B e aña,
Holanda,
I landa,
Islandia,
Luxembu go,
N o
uega
y SuEcia. Vid. V ASAK,
La
Con en-
ion
in e na ional
des d oi s
de
l'homme,
Pa ís,
1964.
-
s6-
la na u aleza son
las
ciencias del "se ", la ju ídica
es
la
.del
"debe
se ". Y en es e caso, en el "año in e nacional
de
1os
de, echos
hu-
manos"
-p oclamado
po las Naciones Unidas en
su
esolución
I~I
de
12
de
dioiemb e de
1963
(XVIII), a la que
se
sumó
el
Gobie no español en acue do
del
12
de ene o de
1968,
adop ado
po el Consejo
de
Minis os a p opues a del
de
Jus icia-
debe-
mos alza nues os o os po que no sólo "se con inúe y acele e
el
p oce·so
de
a i icación y adhesión
de
España a los Con enios
sob e
De echos Humanos susc i os bajo
los
auspicios de
las
Naciones
Unidas" 6
4,
sino· po que España, que supo es ablece las
bases
del
de echo in e nacional mode no con las doc inas de F ancisco
de
Vi o ia, con inúe y amplíe esa adición glo iosa impulsando
la
e olución del de echo in e nacional hacia
el
econocimien o
del
p incipio
de
que, en los supues os
de
secues o e ec uado ue a
del e i o io nacional, no
es
posible hace
caso
omiso de
los
de e-
chos
.del
indi iduo y que és e debe ene a su alcance ecu sos in-
e nos e in e nacionales que le
·den
la
posibilidad de hace espe a
su
de echo a la libe ad.
61
Vid.
Medid~s
adop adas
poi el Gobi,e no español, asociándos.e a ld
inicia i a
de
las
Naciones
Unidas
pa a
conmemo a
el
igésjmo
ani e sa-
io
de
la
Decla ación
uni e sal
de
de €chos
humanos,
€111
In o mación
ju í-
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