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Secuestro internacional de personas: discurso de apertura del curso 1968 - 69... / por Alejandro Herrero Rubio

Herrero y Rubio, Alejandro

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'" 1 ICJ62 -67 UNIVERSIDAD DE VALLADOLID SECUESTRO INTERNACIONAL DE PERSONAS Discu so de ape u a del cu so 1968-69 po el Doc o Don Alejand o He e o Rubio, Ca ed á ico de De echo in e na- cional en la Facul ad de De echo VALLADOLID 1968 SECUESTRO INTERNACIONAL DE PERSONAS (Discu so pa a la Ape u a del Cu so 1968.&9, de la Uni e sidad de Valladolid) BiCe ~~~~JiM i~ 6 ~~m~ 5>0 o o o 4 o 6 9 9 4 R. JI' J UNIVERSIDAD DE VALLADOLID SECUESTRO INTERNACIONAl DE PERSONAS Discu so de ape u a del cu so 1968-69 po el Doc o Don Alejand o He e o Rubio, Ca ed á ico de De echo in e na- cional en la Facul ad de De echo VALLADOLID 1%8 © Depósi o legal: VA. 567 -1968 T olla es ipog á icos de la Edi o ial Se e •Cues a. Valladolid l. LOS HECHOS !l. EL DERECHO: 1 N D 1 CE Página 7 l. Los p incipios gene, a1es . . . . . . .. .. . .. . . . . . 15 2. La ex adición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23 3. El deJ"echo de pe secución . . . . . . . . . . . . . . . 30 4. La esponsabilidad del Es ado . . . . . . . . . 34 5. La ju isp udencia in e na . . . . . . . . . . . . . . . 40 6. La epa ación en la p ác ica . . . . . . . . . . . . 44 III. LOS DERECHOS DEL INDIVIDUO . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50 IV. BIBLIOGRAFÍA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59 V. lNDICE DE CASOS CITAJ)OS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61 Mag co. y Excmo. S . Rec o y Claus o Uni e si a io, E~cmos. e limos. Seño es, Seño as y Seño es : No es excesi o el cali ica i o de sensacional pa a la decla ación J: que el en onces p ime minis o, Ben Gu ion, lle ó a cabo an e el Pa lamen o de su país el 23 de mayo de 96o. Adol o Eichmann, an iguo co onel de hs S. S. nazis, acusado de habe o ganizado pe sonalmen e du an e la segunda gue a mundial el ex e minio de seis millones de judíos es aba a disposición ,de la jus icia is aeli a. Pe o es a decla ación de un sencillo hecho implicaba una ue - e ca ga de cues iones de índole di e sa. Resul ó que el enca gado de la "liquidación de ini i a" de la cues ión judía esidía en un a abal de Buenos Ai es llamado Vi- cen e López, de donde se le lle ó a Is ael sin consell! ímien o, ni conocimien o siquie a, del Gobie no de la A gen ina. An e la pe ición ,de acla aciones al Gobie no de Is ael po el de Buenos Ai es, de la p imi i a e sión, que a ibuía la cap u a de Eichmann a agen es is aeli as, se pasó a deci que habían sido olun a ios, ambién is aeli as, los que descub ie on su pa ade o, y habían llegado a con ence a Eichmann pa a p esen a se en Is ael espon áneamen e a in de se juzgado. Es as ci cuns ancias a ala- das po una ca a del in e esado, la p esen ación de excusas po au o idades de Tel A i y la excepcional signi icación de un p o- -7- ceso con a un homb e acusado de 1a mue e de millones de judíos, ,se espe aba que habían de aquie a al Gobie no a gen ino, que da ía p uebas de su comp ensión an e ales alo es his ó icos y mo ales 1• El caso de Eichmann llegó a en en a dos p incipios. De un lado el que man iene la necesidad de ep imi los c ímenes de gue- a, que son pa icula me111 e odiosos. De o a pa e, el que exige el espe o a la sobe anía e i o ial de los Es ados y a la exclusi i- dad de su compe encia coe ci i a. El minis o a gen ino de Asun os Ex e io es, Tabo da, acusó a Is ael de habe ap obado la comisión de ac os iolado es de la sobe anía a gen ina, solida izándose con sus au o es, con e iden e desp ecio de la independencia y de la sobe anía de es e país. Exigía la de olución de Eichmann y el cas igo de sus ap o es, a quienes acusaba de p ac ica los mismos p ocedimien os que el égimen que p e endían condena . Te minaba es ableciendo un plazo de una semana pa a que se cumpliesen sus demandas y con el anuncio de su p opósi o de lle a el asun o a las Naciones Unidas si no se ob e- nía la sa is acción pedida. La alusión a las Naciones Unidas po el minis o Tabo da e a una ó mula pa a exp esa que, de no accede Is ael a la demanda a gen ina da ía luga al nacimien o de una con o e sia "suscep i- ble de pone en pelig o el man enimien o de la paz y la segu ida;l in e nacional" y que, de con o midad con el a l ículo 35 de la Ca a de San F ancisco, podía se lle ada a la a ención del Consejo de Segu idad. O o hecho que ambién causó un ue e impac o en la opinión mundial ue el "caso A goud". Du an e la noche del 25 de eb e o de 1963 ue ap ado, en Munich, el co onel An oine A goud, al que se acusaba en F ancia de a en ado con a la segu idad del Es a- do y de se miemb o de la O. A. S. La policía ancesa ad e ida 1 C . RoussEAU, Ch onique des ai s in e na ionaux, en RGDIP, 1960, p. 772. -8--. po una anónima llamada ele ónica encon ó al ap ado en Pa ís en el in e io de una u gone a y ue emen e mania ado. El as- lado se había lle ado a cabo clandes inamen e y se igno aba la con- dición de los ap o es. En el Bundes ag se ab ió deba e en los p ime os días de ma zo, dando luga a la decla ación del minis o alemán de jus icia de su esolución de no exigi la de olución del co onel A goud an es de que la in es igación abie a po el iscal de la República, en Munich, es u iese concluída. Es e osímil que los gobie nos ancés y alemán es u ie on de acue do en que el "caso A goud" había de se a ado de modo que no pusie a en pelig o sus buenas elaciones. Eso explica ía el ono meno con que, en odo momen o, se lle a on adelan e las con e saciones diplomá icas en e Bonn y Pa ís. Ac uaciones del ipo de las que acabamos de desc ibi no son ex ao dina ias en las elaciones in e nacionales, aun en épocas emo as. P ecisamen e, la p ác1 ica del de echo de asilo con ibuyó a es imula es e ipo de acciones coe ci i as, con iolación de la sobe- anía e i o ial, que son los secues os de pe sonas. Así, el e i- o io de A iñón, exen o de la ju isdicción eal, si ió de luga de e ugio a odos los amenazados po la jus icia ancesa que, con cie a ecuencia, u ilizaba a sus agen es en la cache de los ugi- : i os, iolando, a. e a o di ec amen e, aquel luga de e ugio 2• Fue causa de una epulsa gene al la ejecución del duque de Enghien, en el cas illo de Vincennes, en 21 de ma zo de 1804, que había sido secues ado en E enheim, en el país: de Baden, cum- pliendo ó .denes de Napoleón. Se le acusó de halla se comp ome ido en una conspi ación con a e oluciona ia 3• El Pan he , na ío de la ma ina de gue a alemana se hizo 2 C . MARCHAND, Lc•s secues os ue a del e i o io nacional, en "Re . de la Co o. in. . de juds as", VII, 2, p. 281. 3 Vid. DUQUE DE BROGLIE, Le p océs e l'execu ion du duc d'Enghien, Pa ís, 1888, y WELSCHINGER, Le duc d'Enghiem, Pa ís, 191~. amoso en su iempo (19o6) po el ap esamien o de un ma ino de- se o en un pue o b asileño, u ilizando sus p opios medios coe - ci i os, con desp ecio de los pode es locales 4• Recien e y muy llama i o ue el incidm e p oducido en el ae 6d omo de Fiumicino, en Roma, el 17 de no iemb e de 1964, del que ue on p o agonis as unos sec e a ios de la embajada de la RAU. Se a aba de emba ca a bo do de un a ión una olumi- nosa caja o baúl, con el ca ác e de alija diplomá ica. Los policías y unciona ios de 1a aduana oye on gemidos p oceden es del in e- io de la caja y a a on de ab i la pa a comp oba su con enido. Los po ado es ~log a on desp ende se de la policía i aliana y huye- on con la caja, pe o, poco después, les alcanza on y se ecupe 6 és a, que habían abandonado en el campo, con el p op6si o de e- cupe a la. En su in e io se encon 6, en posici6n in e osímil, un homb e d ogado y a ado, de nacionalidad is aelí y sospechoso de p ac ica el espionaje, llamado Mo decai Luk. A eces las ci cuns ancias en que han sido es ableódas las on e as, dan luga a inciden es de la na u aleza de los que es a- mos comen ando. Así, Nogales es un pueblo si uado en la on- e a en e Méjico y los Es ados Unidos, pe o sob e la misma línea de dema caci6n que pasa po el cen o y a lo la go de la calle p in- cipal. Un delincuen e mejicano llamado Jesús Ga cía se hallaba en la zona no eame icana y al a a el she i de de ene le huy6 hacia la ace a mejicana pe o, en medio de la calle ue gol pea do con 4 C . TRAVERS, Le d oi pénal in e na ional, 1921, III, p. 1.302; BouRQUIN, C ime.s e déli s C'on e la sú e é de.s E a s é ange s, en R. d ,S C., . 16, p. 156. El 26 de no iemb e de 1905 d Pan he E'S aba ondmdo en el pue o de I ahay, cuando el ma ine, o Hasmann no n·g c'Só a bo do. El coman- dan e del ba co mandó a ie, a una pa ulla o m.< da po es o iciales de paisano y doce clases y soldados de uni o me, enca gándoles de descub i el pa ade o de Hasmann. La pa ulla egis ó du an e !.a noche a ias casas y obligó a algunos VEcinos a que ayuda an a busca al de,se o . N o ue encon ado, pe o Hasmann ng esó a la mañana siguien ·e po p o- pia ólun ad. El B asil p o e> ó po la ac uación de la pa ulla. De,spués de una in es igación, Alemania desau o izó la conduc a dd comandan e del Pan he ; p esen ó o malmen e sus excusas y sancionó al comandan e p i ándole de'l mando. ~ 10- mi e inclui la ac i idad legisla i a y la ju isdiccional den o de h es e a de alidez ya que, pa a ellas, el e i o io nacional es un lími- e ela i o, pues leyes y sen encias pueden a ec a a los nacionales que se encuen en en el ex anje o. Mien as que ese mismo e i- o io esul a un lími e absolu o pa a la compe encia coac i a. Los con lic os de leyes en e las emana:das de dis in os Es ados son pe ec amen e posibles, pe o es imposible acep a la concu enci.i en e compe encias de ejecución ma e ial 17 • La es e a de alidez e i o ial del de echo es a al es á ga an i- zada po el de echo in e nacional del siguien e modo : los Es ados es án obligados, po una no ma de de echo in e nacional gene al, a abs ene se de cualquie ac uación que implique una usu pación del campo de alidez e i o ial de o o o denamien o es a al: ". ales se ían las ac uaciones coac i as de un Es ado ealizadas en el e i o io de o o o, incluso, las eglas coe ci i as pa icula es o gene ales que p esc iben ac os coe ci i os a ejecu a en el e i o io de o o Es ado. El Es ado lesionado po·d ía exigi la ab ogación de esas no mas y de la si uación c eada, en su caso, po su cumpli- mien o, exigi epa aciones o ecu i a la ue za o a las ep e- salias 18• La o mulación kelseniana que acabamos de e e i no es sino la exp esión mode na de una ieja egla del de echo de gen es como lo p ueba el que ÜLMEDA Y LEÓN, au o del p ime a ado en español de de echo in e nacional, esc ibie a ya en 1771 : " iola el e i o io ajeno se conside a po mayo deli o que usu pa lo. Se iola egula men e en ando en él con mano a mada, ya pa a pe - segui algunos eos ugi i os, o ya pa a sa is ace se de alguna o en- sa, de cualquie modo que sea" 19• 17 C . RoussEAU, L'indépendence de l'E a dans l'o d e in e na. ion ,l, ci . p. 225. 18 Así se exp e·saba KELSEN 'en 19&2, Théo ie géné al du d oi in e - na ional public. P oblemes choisis, en R. del C., . 42, p. 209. 19 C . OLMEDA Y LEÓN, Elemen os del de echo. público de la paz y de la gue a, . 1, p. 268, Mad id, 1771. -17- Es á cla o que ningÜn gobie no puede dispone el en ío de agen es o ue zas mili a es o policiales al e i o io de o o, con el p op6si o de lle a a cabo ac os coe ci i os o de ju isdicción. Pe o, en algunos casos, las necesidades o las simples con eniencias son o igen de acue dos en e Es ados, po los que, en gene al a base de ecip ocidad, se au o iza el eje cicio de acul ades; es os acue - dos ienen a in oduci dem~n os pe u bado es en la p ác ica de esas elaciones in e nacionales que, a eces, han degene ado en con o e sias. Ca ac e ís icas pa icula es o ecen o os secues os al p odu- ci se a bo do de ae ona es e~ anje as, unas eces en campos de a e izaje en escala egula o acciden al y, o as, en pleno uelo en espacio lib e. En es as condiciones úl imas, es deci , mien as o1aba sob e el al a ma , ue in e cep ado y, obligado a oma ie a el a ión que conducía a Ben Bella y o os compañe os, de Ma uecos a Túnez. Fue on in e nados en F ancia. El capi án Cu u che , que es aba eclamado po F ancia, como an iguo je e de la O. A. S. ue ap ehendido po la policía senega- lesa en el ae ód omo de Daka cuando, a bo do de un a ión i alia- no se di igía de Roma al U uguay. Las ci cuns ancias de la de ención ue on con o e idas po a ias azones. En p ime luga , e a la embajada ancesa de Roma quien le había acih ado el pasaje. An e los ecelos de Cu u - che , los agen es de la compañía Ali alia le die on segu idades de que en su apa a o iaja ía u elado po I alia y que has a las au o- idades ancesas es aban con o mes en que así ue a. A pesa de odo, el 29 de no iemb e de 1~3, los policías sene- galeses le de u ie on den o del a ión y con a las p o es as del comandan e de la na e y de la ep esen ación de la compañía aé ea. Los abogados de Cu u che se alza on con a esa conduc a iolado a de sus p opias p omesas po las au o idades ancesas y solici a on de las i alianas que p o es asen po la que conside aban __, !8- una iolación de la sobe anía de I alia, pues o que la ae ona e lle aba esa bande a. F en e a odo es o, Cu u che ue juzgado y se le condenó a p isión pe pe ua. Tu o ambién una g an esonancia la de ención, e ec uada po la policía de Ghana, en un a ión ex anje o, de la delegación de Guinea que se di igía a Addis-Abeba, pa a asis i a la con e encia de la O. U. A. La delegación de enida e1 29 de oc ub e de 1966 en el ae ód omo de Ace a es aba o mada po 19 pe sonas y p esi- dida po el minis o de Asun os Ex e io es de Conak y. El Gobie - no de Ghana jus i icaba su conduc a como necesa ia en e a la a bi- a ia de ención de sus p opios súbdi os po el Gobie no de Guinea. Pocos días después las au o idades de Conak y aco da on conce- de la salida del país a los ghaneses que la pidie an y las au o ida- des de Ace a libe a on a la delegación de Guinea. O o caso muy no o io es el de Kazan. El .día 31 de oc ub e de 1966 un no eame icano que espondía a ese nomb e se asla- daba de Moscú a Pa ís en un a ión de la compañía usa Ae o lo . Du an e la de ención del apa a o en P aga po azones écnicas, ya que es aba p e is o el uelo di ec o en e las dos capi ales, la poli- da checa p ocedió a su de ención as de idm i ica le como un al Koma ek, de nacionalidad checa y acusado allí po la comisión de deli os g a es (al a aición e in en o de asesina o). Moisés Tshombé, el conocido polí ico congolés, p esiden e de la secesionis a p o incia de Ka anga, p ime o, y p esiden e del Gobie no del Congo, en 1964, es la íc ima del conocido episodio que le lle ó a cae en manos del Gobie no a gelino. El secues o se p odujo el 30 de junio de 1967, a bo do de un a ión bimo o b i ánico que el líde congolés había alquilado pa a sus desplazamien os 20• Pa ece que, eme oso de e se p i ado de 20 El a ión €'S aba ma iculado m el p incipado de Li.ech eus ein pe enecía a la sociedad G ego y Ai Se· ice L d., de Lond es. Había _,. ____ ---"'"-~""'" - '9 - ', 1~;~ '/ :>~~ i: ,'Y {'/~ 4 sa~ su libe ad ehuía el uso de los medios de anspo e püblicos. Si nos a enemos al comunicado que dio a conoce el Gobie no a ge~ lino el 7 de julio, el apa a o se di igía de Ibiza a Palma de Mallo ~ ca cuando ue des iado de la u a po la imposición de uno de los pasaje os, a mado de una pis ola au omá ica p o is a de silencia~ do que, en la echa an es ci ada, a las 18 h 10 GMT, encon án~ dose el a ión sob e olando aguas in e nacionales a cincuen a millas ma inas al no e de A gelia, había o dena-do al pilo o que a e izase en A gel, lo que se lle ó a cabo a las 18h 25, no sin que el secues~ ado dispa ase un i o sob e uno de los pasaje os que in en ó le~ an a se. Al p oduci se los an e io es hechos se encon aban en el ae o~ plano nue e pe sonas, que e an : los dos pilo os ingleses 21 ; dos policías españoles enca gados de la p o ección del polí ico congo~ lés 22 ; es pasaje os belgas 23 ; un ancés que ue el au o del se~ cues o 24 y, na u almen e, el p opio Tshombé. A su llegada a A gel ue on de enidos T,shombé y su acompaña~ mien o en la base aé ea de Bu a ik. Después se les asladó a la p isión de El Ha ach. Muy p on o se inicia on las eclamaciones de los gobie nos. El español solici ó las explicaciones pe inen es y la inmedia a libe~ ación de los unciona ios de policía. El Gobie no inglés pedía -po mediación de los agen es consula es suizos, ya que no exis~ ían elaciones diplomá icas en e Lond es y A gel- la li:be ad de los pilo os y la de olución del apa a o. El gobie no belga la libe ~ ad pa a los es nacionales que se encon aban a bo do. Pe o la eclamación más ápida ue la del gobie no de Kinshasa que, a pesa de la up u a de elaciones con A gel, en ió inmedia amen e le• ado po o den de T,shombé po una sodedad de inanciamien o e in e - siones ( SEDEFI). 21 Llamados Da id Taylo y T e o Copples on. 22 Luis Meana y Sanbiago González. 23 Un ma imonio apellidado Sigal y un seño Hambu sin. 24 F anci.s Bodenan. -20- a uno de sus mm1s os, Mungui Diaka, a solici a pe sonalmen e la en ega de Tshombé 25• El p ocedimien o p e is o en A gelia pa a la ex adición e- quie e la in e ención judicial, que co espondía a la sala de lo penal del T ibunal Sup emo y cuya !'esolución dic ada el 21 de julio ue a o able a la pe ición del Congo-Kinshasa 26 • 25 C . RoussEAU, Ch onique des ai s in e na ionaux, en RGDIP, 1968, p. 146. 26 Tshombé ue de endido po los abogados F1o io y Ben-Adalah, cuyos a gumen os ue on echazados en la l'esolución que decidía que e a el Congo quien debe ía juzga o amnis ia a Tshombé. La decis~•són del T ibunal de A gel ha sido comen ada po RoussEAU en la c ónica mencio- nada en la no a an e io . En p ime luga la de ensa alegaba la incompe ·encia del T ibunal de A gel ya oue el ac o ilegal (el secue,s o) había .sido come ido po un ex- anje o (Bodenan) con a o o ex anje o (Tshombé) y en un es'Pacio aé: 'eo .sob e el al a ma . También se aducían de ec os en el e~pedien e apo ado pa a la ex a- d ición quP. a juicio de lo.s de enso es iciaban de nulidad lo ac uado. En e ec o, en los documen os pl'e•sen ados po el Gobie no del Congo se• sen aba como base pa a solici a la en E>ga de Tshombé su condena po un ibu- nal mili a como acUisado po al a l'aición y amenazas a la s1e<gu idad in e. io y ex e io• del Es ado. Pe o, en un luga , la echa de la S 'n encia e a 13 de ma zo de 1966, E>n o o 1 de ma zo de 1967 y en o o 13 de eb e o de 1967. Pa a el ibunal de A gel se a aba de s imple•s e o es ma e iales y en endió que la echa de la sen encia e1 a 1 de· ma zo de 1967. Po los de enso es s•<> adujp. on o os dos mo i os pa a echaza la E>X adición: la p · 'Sc ipción de los deH os aue le imnu aban y el habe· mediado una amni,s ía pos e io . PP o a juicio del T ibunal la.s echas de P esc ipción no es aban bien de, P, minadas y pa a la amnis ía no había di&pue,s o de docume•n ación su i.cie<n e pa a_, •P oba su exis encia. En cuan o a la aleg-ación dP oue n el ibunal mili. a que había dic ado la sen encia condena o ia no se habían e,sne- ado los de PChos de la de ensa. el ibunal de A g-el dPcía oue no nodían habe sido iolados esos del' chos ya oue no había habido nim;ún dP mso . El ca ác e polí ico dP los h chos impu ados ampoco impidió la deci- sión del ibunal aue considP· ó ou ' e·F.P ca ác l<> S<l bo aba an e los deli os comunes de g a edad no o ia oue habían ~> idenc1ado. Con elación a E>s a sen Pncia ano .< ~1 p o <'.so RoussEAU l<J. aUR·Pncia de . a ado de ·ex adición en P A g-.e-lia - el Cong-o po lo ouP debP ía habe se a,plicado el p ocPdimi >n o p P is o- Pn el Código a g-elino dP· >njui- c:iamien o pPnal, de 6 de junio lP 1966. PP o OP la p• >nS'l a g-elin~ no pu ,dP deduci se oue e,g,p n ocPdimien o ha a sido obse ado. Tamnoco Pnía el GobiP no a gelino í ulo al,:mno P" a dP PnPT P PnP a Tshomhé. ni a la.s ·pe sonas cTUe le acompañ.<: ban. También E"S signi ica i o el ouP pasado más dP un año de la sen .,ncia. dicho GobiP no -" an ~mba azado pa a ex ~Jdi como na a lihP a "- nad'l ha decidido. P.P o "'1 .iuic,io dé ini i o sob : ' la S. 'n Pncia le ha adli ado p] emisa io congolés. Mung-ui Diakia OUP• eon un 'n u ¡i~Jsmo ouP SP ha P dado cuando menos p pma u o, cali icó la n-solución dP•l ibunal d<> "ac o excPPcional- men e l'e oluciona io" y de desa ío lanzado al impe ialismo po la e olu- -21- Es a ápida ac uación del T ibunal de A gel an e la eclama- ción .del Congo había sido p ecedida po la libe ación de los un- ciona ios de policía españoles, pe o no ca ac e izó es a misma dili- gencia la ac uación de las au o id~des a gelinas an e las eclama- ciones de Ingla e a y de Bélgica. Así, has a el 22 de sep iemb e de 1967 no se puso en libe ad a los pilo os ingleses y, es días después, a los súbdi os belgas. A ines de agos o de 1968 los pe iódicos españoles di undie on una no icia, que no ha sido desmen ida o icialmen e, según la cual se había solici ado la ex adición de Moisés Tshombé y de su ap o F ancis Bodenan, a pe ición de la ju isdicción mili a del Sec o Aé eo de Le an e 27• Si p escindimos de los nume osos casos en que a iones no e- ame icanos han sido des iados de sus u as habi uales pa a obliga - les a a e iza en Cuba, siemp e esuel os sin g a es di icul ades po la expedi i a diplomacia de Fidel Cas o, el más ecien e suceso de es e ipo es el que sigue: En la mad ugada del ma es 23 de julio de 1968 ue secues a- do un a ión Boeing 707 de la compañía is aeli a "El Al" que enía que di igi se de Roma a Tel A i y ue des iado a A gel. El se- cues o ue 1 ealizado po un comando á abe pe enecien e al en e de libe ación popula , de Pales ina. En d Boeing iajaban 38 pasaje os y 10 ipulan es. El mié co- les 24 ue on pues os en libe ad 19 pasaje os no is aelíes. Y el día 27 se libe ó a las muje es y niños is aelíes del pasaje. La libe ación de la ipulación is aelí ha dado ocasión a la ac uación de algunas asociaciones de pilo os ci iles, que ala mados po la ei e ación de es os casos, ges iona on de las au o idades de ción a gelina"; exp· e·siones que dispensan al ju is a de más comen a ios, concluye RoussEAU. 27 En la misma no kia se anuncia po el abogado ba celonés Ri es Ma qués la publicación de un lib o blanco que con iene las ges· iones lle a- da•s a cabo po el Comi é c .eado en Ando a, pa a ges iona la libe ación de Tshombé. -22- A gel la libe ación de la ipulación del Boeing como exigencia pa a es ablece la con ianza en el á ico aé eo in e nacional. L1 in ansigen e e injus i icada ac i ud del Gobie no a gelino es u o a pun o de exclui al ae opue o de A gel del á, ico aé eo, ya que los pilo os comenza on a nega se a oma ie a en el mismo. ESi a esuel a conduc a de los pilo os y la amis osa mediación de alguna pe sonalidad (la p ensa ha mencionado al gene al De Gaulle), deci- die on a A gel a una solución azonable y, le an ado el boico po los pilo os, el 31 de agos o de 1968 ue on libe ados los 12 is aeli as aún de enidos (sie e ipulan es y cinco pasaje os), pocas ho as más a de se hacía ca go del Boeing una ipulación de la compañía "Ai F ance", sacándole de A gel. * * * El p incipio de la in ulne abilidad e i o ial no podía, a pesa II, 2 de odo, se de una aplicación an absolu a que llega a al esul ado de consag a la impunidad pa a los iolado es de las no mas de de echo es ablecidas po los Es ados como eglas necesa ias pa a la subsis encia de las sociedades polí icas. Todos y cada uno de los ESi ados es án in e esados en cplabo a a la a ea de man ene el espe o al o denamien o ju dico es ablecido y han de p es a se la mu ua ayuda ju ídica pa a que los delincuen e,s no puedan, median e .su aslado al e i o io de o o Es ado, eludi Jas sanciones a que su conduc a an isocial les hace ac eedo es. Ambos p incipios, el del espe o a la compe encia coe ci i a e i o ial y el del espe o a la egla de de echo se concilian median e la ins i ución de la ex a- dición. La ex adición es el ac o po el cual un Es ado en ega a o o a un indi iduo pa a se juzgado o condenado po su conduc a con- a ia al de echo. La ex adición se mues a como una ins i ución necesa ia pa a la segu idad pública y el o .den social. Supone la ex adición una elación en e Es ados, es deci , cuya egulación -23- depende del de echo de gen es. Pe o si se p e endie a de e mina las no mas de un de echo in e nacional gene al, de una cos umb e in e nacional, siquie a de unos p incipios gene ales en la ma e ia, quien lo in en ase lucha ía con g andes di icul ades a causa de la eno me di e sidad de las eglas e e en es a la ex adición. No exis e un de echo gene al de la ex adición, más aún, ni siquie a es posible encon a le pa a cada Es ado, pues casi siemp e, al lado de una ley egulado a pa a esa ins i ución se encuen an los a a- dos, que p e alecen sob e aquélla en cuan o a la egulación de la ex adición en e los Es ados pac an es. La ex adición ha sido p acücada en iempos lejanos, a pesa de la di icul ad que su implan ación encon ó en la exis encia del de echo de asilo, de inspi ación eligiosa casi siemp e, que p ac i- ca on con abundancia los pueblos an iguos. En un amoso a ado en e Ramsés II y el ey de Che a o Si ia que se menciona en odos los manuales de de echo in e nacional como el más an iguo de los acue dos in e nacionales que nos ha ansmi ido la his o ia, igu an ya cláusulas sob e ex adición. Los pueblos g iegos, que usa on del asilo, conocie on ambién la ex adición, pe o sólo la aplica on en los deli os conside ados como sumamen e g a es. Roma usó de la ex adición es ableciéndola mediaill e pac os con o os pueblos, aun- que en su cumplimien o siguie a aquella ó mula, an c i icada po los exége as mode nos que la pe mi ía exigi y no cumpli . En la Edad Media el omen o po la Iglesia de la ins i ución del asilo, como medio pa a mi iga la c ueldad einan e, hizo de la emissio delinquen ium una ins i ución ol idada. El asilo eudal ue comba- ido po los mona cas median e ecuen es cas igos a quienes o o - gaban auxilio a los c iminales pe seguidos po la jus icia eal. Los p ime os sín omas de la apa ición del Es ado mode no son coe áneos con el esu gi de la ex adición y, ya en el siglo IX, se es ipula en algunos a ados, en e los que se ci a el del año 836 en e el p íncipe de Bene en o y las au o idades de Nápoles y el del 840 susc i o po el empe ado Lo a io con la epública de V ene- -24- cia. De 1174 se ecue da o o, muy no able, conce ado po Ingla- e. a y Escocia. Pe o es en el siglo x m cuando, con el p og eso de las ela- cione~ in e nacionales y la di usión del de echo de gen es, se hacen cada ez más ecuen es los a ados de ex adición, c eándose una upida ed de acue dos de es a na u aleza. Mas, no odos es án con o mes con la exi,s encia de la ex a- dición. Con emplada desde el pun o de is a de la pe sona del ex- adido, LEMAIRE y GuYET la comba en, po conside a la como un a aque a la libe : ad pe sonal pe pe ado po el Es ado que en ega a una pe sona que no ha iolado sus leyes. Pe o es e modo de pensa es mino i a io, son más los que de- ienden la ex adición, aun cuando a íen los a gumen os aducido~. PuFENDORF, SToRY y MITTERMAIER conside an que es la u ili- dad que epo a la que jus i ica la ex adición; po el in e és, po la con eniencia que ep esen a el ob ene la ecip ocidad en la con- . , ceswn. Co ARRUBIAs, en sus P ac ica~ quaes iones, seguido po GRocw, c ee que el nega la ex adición, aun sin ecip ocidad, es come hace se cómplice del deli o come ido, po que es ima que la im i u ción es á basada en la jus icia in ínseca. Pe o, como apun amos an es, lo que jus i ica la ex adiciÓn es la necesidad de la de ensa social en una época en que los medios de comunicación. que la écnica ha apo ado pe mi en a los c imi- nales escapa a la acción ep esi a e ugiándose en o os países. Esa e a la posición de BomN, pa a quien la ex adición es una exigen- cia pa a el man enimien o del o den, el espe o a las leyes y la obediencia a los dic ados de la jus icia. Podemos deci que el consen imien o mu uo y ecíp oco en un a ado es uen e p incipal de la ex adición. Pe o no es la única, ya que los Es ados ecu en ambién a la ley pa a egula la, gene- almen e con ca ác e subsidia io. Es as egulaciones legales pue- den se especiales, dedicadas de modo exclusi o a es a ins i ución o, ambién, se incluyen los a ículos a ella e e en e en egulaciones de ca ác e más amplio como el código penal, o el de p ocedimien- o. En España el p ime sis ema es el seguido po la ley de 26 de diciemb e de 1958, mien as que, con an e io idad, es aba egulada en el í ulo VI, del lib o IV, de la ley de Enjuiciamien o c iminal, que se e ie e a los "p ocedimien os especiales". · Es a di e sidad de uen es, nacionales e in e nacionales, ha p oducido una g, an a iedad de eglas, p o ocando di icul ades en su aplicación. Po ello se ha sen ido la necesidad de aco da un a ado uni e sal de ex adición y, an e los obs áculos que ello o e- ce, se han esignado a la c eación de un a ado- ipo que b inda como modelo pa a los acue dos bila e ales; al ue el esul~ado de la con e encia ,de Lond es, de 1925, cuyo u o ue la publicación, en 1931, de ese a ado modelo. También es impo an e, en es e deseo a monizado de c i e ios el Con enio eu opeo de ex adición, susc i o en Pa ís, el 13 de diciemb e de 1957, po once de los quince Es ados que en esa echa pa icipaban en el Consejo de Eu opa 28• Como ya hemos señalado, la a ieda,d de c i e ios en las no - mas egulado as de la ex adición es inmensa, pe o ello no impide el in en o de expone los pun os en que se mani ies an las coinci- dencias. En cuan o a las pe sonas a quienes puede se aplicada podemos deci que, casi sin excepción, se es ipula la no ex adición de los nacionales. Po lo que hace a la undamen ación de es e p incipio exis e una g an a iedad de mo i os. En e los muchos aducidos ci a e- mos : el debe de p o ección que el Es ado ha de eje ce sob e sus súbdi os; el de echo que el ciudadano iene a habi a en su p o- pio país; la necesidad de e i a al nacional la des en aja que supo- ne la compa ecencia an e un ibunal ex anje o, con desconocí- 28 Vid. Ri is a di Di i o in e nazionale, 1964, p. 696; c . KISS, en AFDI, 1958, p. 493. Más ecien emen e, en el no e de A ica, con ocasi6n de la insu ección a gelina, las ue zas ancesas su ie on una se ie de a aques lle ados a cabo po ue zas del F. L. N. ebelde es ablecido en Ma uecos y en Túnez que, bien desde aquellos países o median- e incu siones en e i o io a gelino, hos ilizaban a las ue zas an- cesas, p o egiéndose después con la sobe anía ex anje a que deli- mi aba la on e a. En e las au o idades ancesas, René Lacos e, minis o esiden e en A gelia, y And é Mo ice, minis o de De en- sa, en Pa ís, habla on, en onces, del "eje cicio necesa io y líci o del de echo de de ensa" 31 • Que ue pues o en p ác ica po las opas ancesas pene ando en Túnez y die on luga a que el gene al Salan, je e de las opas de A gelia insis ie a en el anuncio de que sus opas eje ce ían el "de echo de pe secución" cada ez que las bandas ebeldes p oceden es ,de Túnez a aca an a las opas an- cesas. Pe o, a pa i del bomba deo, po las ue zas ancesas, de la aldea de Sakie -Sidi-Yusse , que u o una g an esonancia in e - nacional al se alcanzadas pe sonas ci iles, especialmen e, muje es y niños, en las au o idades ancesas se inició una o al ·ec i ica- ción, no de su conduc a, sino de los undamen os de la misma. Especialmen e, el minis o Guillauma , al compa ece an e la Co- misión de De ensa nacional del Senado ancés, no aciló en mani- es a que el de echo de pe secución ( d oi de sui e) no exis e, sal- o que un acue do pa icula en e dos Es ados on e izos le haya es ablecido. Y, en 1960, en el minis e io de Asun os Ex e io es de- cían que el Gobie no ancés había ya desmen ido que hubiese ale- gado el de echo de pe secución. Pe o, eso no suponía una al e a- ción de conduc a, ya que el cas igo de las bandas ebeldes que ac ua- ban desde bases si uadas al o o lado de la on e a con inuó, lo que cambió ue el undamen o de esas acciones ep esi as. Aho a, se adujo la necesa ia libe ad de maniob a pa a eje ci a el de echo 31 C . CHARPENTIER, Exis e- -il un d oi de sui e?, en RGDIP, 1961, p. 302. -33- de legÍ ima de ensa. Como hace no a el p o eso CHARPENTIER al echaza el de echo de pe secución no se echaza la pe secución, sino un modo de jus i ica la. La legí ima de ensa es la jus i icación de la iolación del Es ado de e ugio po no cumpli sus obligacio- nes de ecindad al pe mi i la ac uación de los ebeldes en su e i o io. Cuando se p ,e ende aplica la noción de ho pu sui del de e- cho ma í imo al e es e se ol ida que la ap oximación po analo- gía es á di icul ada po el hecho de que el al a ma , que es el luga donde se consuma la pe secución, es lib ,e, es á ue a de la compe- encia exclusi a de los Es ados, mien as que en la pe secución e- es e se con inúa en o a compe encia e i o ial y las compe en- cias de es e ipo ienen ca ác e undamen al y exclusi o. El ma lib e es una zona de acío ju ídico, de débil au o idad es a al. Pe o la analogía p e endida cae po su base si se añade que en la Con- ención de 1958, al egula el de echo de pe secución se dice que e mina cuando "la na e pe seguida pene a en el ma e i o iai del país a que pe enece o en el de una e ce a po encia". De aquí el cambio ano ado en las au o idades ancesas cuando explicaban la ac uación de sus opas a acadas po ue zas es ablecidas en bases ex anje as. An e lo an e io men e expues o se e la di icul ad de sos ene la exis encia de un de ,echo de pe secución gene al, consue udina- io, ni siquie a po analogía al es a uído en de echo ma í imo. * * * 11, 4 El de echo in e nacional p ohibe el eje cicio de medidas coe - ci i as en el e i o io de un Es ado ex anje o po cuan o suponen la iolación de la sobe anía e i o ial de ese Es ado y al iolación se p oduce siemp e que no exis a un acue do en e los e e idos Es ados en el que se es ipule la posibilidad del eje cicio de esas medidas. -34- Pe o, ue a del de echo con encional, la iolaci6n del de echo in e nacional ·exis i á y, como consecuencia, la esponsabilidad in- e nacional po pa e del Es ado que ha wnculcado esa egla. Ci cunsc ibiéndonos a los secues os in e nacionales de pe so- nas enemos que ano a que no siemp e la cap u a de una pe sona ·en un Es ado ex anje o implica la esponsabilidad de un Es ado, po que la acción ealizada puede no signi, ica una iolación del de echo in e nacional. Pe o la elación de impu abilidad con e e encia a un Es ado no siemp e queda bien es ablecida. Con - ecuencia se aduc·e que los ejecu o es no son agen es de un Es ado, o que no han ac uado cum- pliendo ó denes ecibidas del mismo, sino po su p opia cuen a e inicia i a. Pa a de e mina la impu abilidad se hace imp escindible, po lo an o, la de e minación de la condición de los au o es del se- cues o. Cuando se a a de pa icula ·es que han ac uado po su p opia cuen a, su ac i idad no puede se impu ada al Es ado y no se hab á p oducido iolación alguna de las no mas del de echo in e nacional. La consecuencia es que el Es ado al que se ha lle ado al indi iduo secues ado no es esponsable y ninguna obligación de es i ución nace pa a él 32• En es e sen ido es p oceden e el l'ecue do del ap o de Eich- mann. El p ime minis o de Is ael, Ben Gu ion, dio al Pa lamen o de su país la no icia de la cap u a del je e nazi explicando que había sido ealizado po pa icula es que habían ac uado sin el consen i- mien o del Gobie no is aelí. El g upo, cali icado de " olun a ios", había lle ado a Eichmann a Is ael, con su con o midad. Y al Go- 32 A.sí, en las ,amosas ac i idades ue• a de su país de la ancesa Anne Ma ie Lab o, de ec i e p i ado que, especializada en a,p os in an i. les di igió en mayo de 1966 el del niño I1do onso Inme·dio, en San ande· , exis en se ias iolaciones de la.s le.ye•s penales españolas exclusi amen e impu ables a la in e esada y a sus colabo ado es. -35- bie no is aelí le p o.duda g an sen imien o que los olun a ios hu- biesen iolado las leyes a gen iJnas. Las au o idades de Buenos Ai es no pensaban lo mismo, qui- zás dudaban de que las explicaciones del Gobie no is aelí ue an since as, po eso la ep esen ación a gen ina an e las Naciones Uni- das alegó que los " olun a ios" habían ob ado clandes inamen e, con sob adas p uebas de que no igno aban lo ilíci o de su ac ua- ción y, en cuan o al Gobie no de Is ael, es imaba que, aun cuando e a conocedo de la ilici ud del secues o .de Eich.mann, se dispo- nía a juzga al de enido, po lo que ac uaba au omá icamen e en solida idad con los cap o es haciéndose po ello esponsable de aquella conduc a ilíci a. En el caso Blai , el Gobie no inglés, al ene no icia de las ci - cuns ancias en que se había lle ado a cabo su de ención y aslado a Ingla e a, le había de uel o, no sólo la libe ad, sino a los Es a- dos Unidos, luga de la de ención, po cuen a del p opio Gobie - no. Pe o es a conduc a no enía su undamen o en el de echo sino en mo i os de co esía in e nacional 33• O o supues o es el del caso Ma ínez, que ue ap ado en Mé- jico po un mejicano y lle ado a los Es ados Unidos donde le ecla- maba la jus icia. La eclamación del Gobie no mejicano ue a en~ dida po los Es ados Unidos, que concedie on la ex adición del ap o y e u ie on a Ma ínez 34• Al con a io, si el secues o de la pe sona se lle a a cabo po agen es del Es ado en el que el ap ado a a se juzgado, la ao i- idad de es os agen es es impu able al Es ado, al que se puede acu- sa como iolado del de echo in e nacional. Y no cabe alega que los agen es hayan podi,do ac ua po su p opia cuen a, con e iden e abuso de sus unciones, pues es bien sabido que el de echo in e na- cional conside a ac os p opios del Es ado a los ealizados po sus 33 Vid. ROBIN, loe. ci ., p. 343; TRAVES, op. ci ., p. 641, y O'HIGGI;NS, Unlaw ul Seizu e ... , ci ., p. 3"05. 34 C . HYDE, No es on he Ex adi ion T i)Q; ies o Uni ed S u es, en AJIL, 1914, p. 500, no a 44. 6 ganos, aun cuando és os hayan excedido los lími es de la compe- encia que les concede su p opia o ganizaci6n. Dice el p o eso CHARLEs DE V sscHER que la esponsabilidad .del Es ado es á admi ida gene almen e cuando el ac o dañoso ha sido come ido usando de la au o idad o de la ue za ma e ial que el agen e culpable dis u a po sus unciones. Poco impo a que es é au o izado o no en su calidad o icial "pa a que exis a esponsa- bilidad in e nacional es su icien e que el agen e haya abusado de la au o idad o de la ue za ma e ial de que disponía en i ud de su ca á e o icial" 35• La his o ia de las elaciones in e nacionales o ece bas an e~ casos en que los Es ados, con su conduc a, acep a on esa esponsa- bilidad. En e los más ecien es se puede menciona el caso Ande son Ganyile, quien, depo ado po las au o idades de A ica del Su consigui6 hui al p o ec o ado b i ánico de Basu olandia, de donde había sido secues ado (26 de agos o de 96 ) y ein eg ado al A i- ca del Su . An e la p o es a de las au o idades inglesas, el Gobie - no de Su á ica de ol i6 a Ganyile a Basu olandia y o eci6 sus excusas al Gobie no b i ánico 36• En el caso B ignon ( 887), es la íc ima un ojeado ancés, que ue mue o a i os po un igilan e alemán, que dispa 6 desde su país, al o o lado de Ia on e a. An e la eclamación del Gobie - no ancés, el cancille Bisma ck p esen 6 excusas y en eg6 al Gobie no ancés cincuen a mil ancos o o, siendo es a indemniza- ci6n ans e ida a la iuda de B ignon" 37 • En el caso Jacob ( 935), an es , e e ido, aunque Alemania p e- endía que los ap o es e an pa icula es y no agen es p opios, la 35 Vi.d. Re ue de d oi in e na ional e de légT.sla ion compa ée, 1927, p. 253. 36 Vid. LuccHINI, en Jou nal du d oi in e na ional, 1964. p. 187. 37 C . HOLZENDORF, Les inciden s de Pagny e de Schmi ck a la on ie e anco-allema ne. Pn Re ue de d oi in e nacional e de législa- ion compa é e, 1888, p. 217. p o es a ené gica de Suiza acabó po se acep ada po el Gobie no alemán an es de que se p onuncia a la esolución po el ibunal a bi al que se había cons i uído en cumplimien o del a ado suizo- ge mano. No sólo ue , es i uí do J acob a Suiza sino que se anunció la sanción del unciona io alemán que había ac uado "de un modo inadmisible" 38• En el caso de los náu agos de Calais, la esolución de los Cón- sules, dic ada el 18 ima io año VIII, decía que "es ex año al de echo de las naciones ci ilizadas ap o echa se del acciden e de un nau agio pa a en ega , aun den o de la jus a cóle a de las leyes, a los desg aciados escapados de las olas", y aun cuando sob e ellos pesaban ca gos g a es ue on libe ados 39• En el caso del "Ca la Albe o", en el que emba ca on legi i- mis as complicados en la conspi ación de la duquesa de Be y con- a el égimen o leanis a, ue on de enidos en La Cio a , donde u- ie on que hace escala a causa de g a es a e ías en las calde as. El ibunal de Aix-en-P o ence, en sen encia de 26 de agos o de 1832, dispuso la nulidad de las de enciones po habe se ealizado po a ibada o zosa a bo do de un ba co e~ anje o 40 • En el asun o Jé óme, an e un caso de ex adición ingida, el minis o de la Gue a hizo pone en la on e a a un dese o del ejé ci o ancés .de enido en Alemania y en egado po las au o i- dades de ese país a las ancesas (1885). En el caso de Schnobelé, comisa io de la policía ancesa, que ue de enido en Pagny-su c.Mosselle, el 20 de ab il de 1887 po los alemanes, a la eclamación ancesa en solici ud de acla aciones sob e las condiciones en que había sido a aído a e i o io alemán, espondió el cancille Bisma ck negando que se hubie a ulne ado la sobe anía ancesa, po que no se había demos ado que la de en- 38 C . PREUSS, Kidna.pping o Fugi i es om Jus ioe on Fo eign Te i o y, en AJIL, 1935, p. 502 y Se lemen o he Jacob Kidnapping case, en AJIL, 1936, p. 123. 39 Vid. TRAVERS, loe. ci ., p. 627. 40 C . O'HIGGINS, loe. ci ., p. 279. ción se hubiese ealizado en F ancia. La esuel a ac i ud del Go bie no ancés y la exhibición de la ca a de in i ación que se había di igido a Schnobelé, p oba o ia de la ampa que habían p epa- ado al comisa io, decidie on al cancille alemán a o dena su libe- ación el día 30 de ab il 41• Du an e la dic adu a del gene al P imo de Ri e a algunos de sus ad e sa ios pene a on en e i o io ancés de modo i egula . Uno de ellos ue de uel o a España po un unciona io ancés celoso en exceso, po cuan o que ue sancionada su conduc a po el minis o del In e io , Camilo Chau emps. El Gobie no de Pa ís solici ó del de Mad id la libe ad y de olución del e ugiado us- ado, que es aba de enido en Ba celona. A pesa de que las au o- idades españolas no habían incu ido en in acción alguna de de echo in e nacional accedie on a la solici ud ancesa (asun o Cándido Rey, 1924-1925) 42 . La es i ución del indi iduo ilíci amen e cap u ado o ilegal- men e ex adido ha sido in e p e ada de modo dis in o po la doc- ina. Pa a ÜPPENHEIM y LAuTERPACHT se a a de una consecuen- cia ineludible de la esponsabilidad in e nacional en que se ha in- cu ido, po lo que "con independencia de o a sa is acción, el p i- me debe del Es ado cap o es la en ega de la pe sona al Es ado en cuyo e i o io ha sido a es ado" 43 • Po el con a io, pa a el p o eso O'H GGINs, no puede habla se de una egla consue udina- ia, a lo sumo de un uso, consecuencia de la co esía in e nacional, o de las elaciones de buena ecindad, pe o nunca de una obligación ju ídica 44• Po úl imo, CocATRE-ZILGIEN, habla de "una posible laguna del de echo in e nacional en es e pun o, po lo que se ía deseable que, ·en adelan e, los a ados de ex adición p ohibiesen exp esamen e a las au o idades del Es ado cap o eje ce ju isdic- 41 Vid. Re . Clune , 1887, Ques ions de d oi ela i es a l'inciden anco-allemand de Pa.gny-su -M osselle. 42 C . COCATRE-ZILGIEN, L'a jai e A .go'l{d, Pa ís, 1965, p. 45 y K ss, Repe oi e j an¡;ais du d oi in e na. iomü, . . IV, n." 747, p. 436. 43 C . In e na ional Law, . I, 1958, p. 295, no a l. 44 Vid. O'HIGGINS, loe. ci . -39- ción ·cp esi a sob e los delincuen es a ancados con a su olun ad al Es ado de asilo" 45• * * * 11, 5 Tenemos que p egun a nos po la conduc a de los ibunales an e los cuales compa ecen, pa a esponde de deli os, los indi i- duos que han ·sido cap u ados con iolación de la sobe anía e i- o ial de un Es ado ex anj-e o. La p ác ica de la ju isp udencia no eame icana ha sido in e - p e ada diciendo que los ibunales se decla an incompe en es cuan- do la cap u a se ha lle ado a cabo con iolación dd de echo in e - nacional con encional, mien as que admi en su compe encia cuan- do el secues o solamen e ha iolado una no ma de de echo in e - nacional gene al. Puede da se el p ime supues o cuando la de ención del acu- sado no ha espe ado los p ocedimien os es ablecidos en un a ado de ex adición. En 1921 los agen es de los Es ados Unidos pene a on en Méji- co, con pe miso de las au o idades locales y de u ie on a algunos acusados de bandidaje. Pe o un al Domínguez, que esul ó ino- cen e de aquellas impu aciones, ue eclamado po un c imen co- me ido en Tejas, po lo que ue lle ado an e los ibunales de ese Es ado. Los jueces en endie on que d ap esamien o ealizado bajo unos supues os dis in os de Ios que se ían de base pa a la acusa- ción de Domínguez implicaba una iolación del con .enio de ex adición igen e en e los dos países, po lo que e a opo uno la uel a del .acusado a su país y la iniciación del p ocedimien o pa a su ex adición 46• La "Mazel To " e a una na e b i ánica que ue cap u ada ( 1933) po un gua dacos as no eame icano, el T ibunal Sup emo 45 C . COCATRE-ZILGIEN, loe. ci ., p. 58. 46 Vid. HARVARD RESEARCH, D a Con en ion on Ju isdic ion wi h espec o C ime, en AJIL, suplem., 1935, p. 624. de los Es ados Unidos decla ó que la p esa se había ealizado ue a de los lími es señalados en el a ado conce ado en e los dos Go- bie nos, en 1924, pa a comba i las ansg esiones de la "ley seca", po lo que no podía se con i mada po un ibunal, ni se i de base a un p ocedimien o ad .e so a los acusados 47• En cuan o a ·la cap u a de un indi iduo con iolación de una egla gene al del de echo in e nacional se ac·ep a que los ibunales ame icanos p ·escinden del modo como se ha ealizado la cap u a y se decla an compe en es pa a conoce de las acusaciones que sob e aquél pesan. Aplican el a o ismo male cap us bene de en us. Es clásico el caso Ke . Illinois S a e ( 886). El acusado ha· bía lle ado a cabo un obo en los Es ados Unidos y huído a Amé ica del Su . Re ugiado en el Pe ú ue encon ado po un de ec i e en- iado po el Gobie no no eame icano y que e a po adm de una solici ud de ex adición al Gobie no dd Pe ú. Pe o es e Gobie no había huído a su ez a las mon añas, po lo que el de ec i e p esen- ó la pe ición ·de ex adición al gene al chileno Lynch que, al en e de sus opas, se había apode ado de Lima, que le p es ó asis encia y log ó la cap u a de Ke . A pesa de las i egula idades el T ibu- nal Sup emo no eame icano decidió que la p esencia ísica del acusado an e el T ibunal es su icien e pa a que el p ocedimien o sea álido, sea cual ue e el mé odo usado pa a hace le compa ece . La opinión de la doc ina ame icana, de la que es exp esión muy cali icada el p oyec o de la Escuela ju ídica de la Uni e sidad de Ha a. d, es á e lejada en el a ículo 6 del mismo, que dispone: "Al eje ce su ju isdicción, bajo el impe io del p esen e Con- enio, ningún Es ado acusa á, ni cas iga á a una pe sona que hayd. sido lle ada den o de los lími es de su e i o io o de su au o i- dad median e p ocedimien os con a ios al de echo o a los a a- dos in e nacionales, sin ob ene p ·e iamen e el consen imien o del 47 C . DIKINSON. Ju -isdic ion ollowing Seizu e o A es in Viola- ion o In e na ional Law, en AJIL, 1934, p. 2~2. -4I- Es ado, o de los Es ados, cuyos de echos hayan sido iolados con ales p ocedimien os'' 48• Una ap eciación muy ex endida en e la doc ina es la de que la ju isp udencia b i ánica aplica el mismo adagio que la ame ica- na: male cap us bene de en us. A es a opini6n ha con ibuído el e e ido p oyec o del Ha a d Resea ch, ela i o a la ju isdicción en ma e ia c iminal, ya que se mencionan a ias esoluciones de la ju isp udencia inglesa en las que se .dice po los ibunales que no es asun o suyo ,la alo aci6n de las ci cuns ancias en que el acusado ha sido lle ado an e ellos. Pe o, ecien emen e, el p o eso i landés O'HIGGINs, ellow de Camb idge, ha ealizado un concienzudo es udio de las decisio- nes ju isp udenciales gene almen e in ocadas pa a man ene aque- lla supues a ac i ud de los ibunales ingleses, llegando a conclusio- nes opues as, p ác icamen e. En e ec o, O'HIGGINs aduce que en ninguno de esos casos hay cons ancia de que los acusados ue on ap ehendidos con iolaci6n de una egla de de echo in e nacional y, po lo an o, la ealidad es que no exis e p eceden e alguno que obligue al s a e decissis, es deci , que esul e obliga o io pa a el juez, haciéndole decla a se compe en e pa a juzga al delincuen e ap esado con iolación del de echo de gen es 49• En el caso de Susanna Sco (1829) se a aba de una inglesa que huyó a Bélgica, siendo de enida en B uselas po Ru h en, un agen e del Gobie no inglés, que solici ó la ayuda de su embajado , pe o que és e no quiso p ·es a le. La acusada discu ió la compe en- cia del ibunal median e el habeas co pus, alegando que su a es o e a con a io a las leyes belgas. Aunque el a es o e a ilegal pa a el de echo inglés, lo d Ten e den no en a en su sen encia a exa- mina si hubo iolaci6n del de echo in e nacional, pues no es á cla o si la cap u a po el agen e inglés se lle ó a cabo con ayuda de la policía local y, po an o, sin conculca la sobe anía belga. 48 Vid. D a Con en ion on Ju i:¡;dic ion wi h Re:¡;pec o C ime, ci ., p. 439. 49, C . O'HIGGINS, op. ci ., p. 319. -42- el T ibunal de segu idad, pues o que no había uel o a F ancia olun a iamen e, aunque no se hubiese conc e ado cla amen e la condición de sus ap o es. Pe o el ibunal echazó la cues ión p e- judicial, diciendo que el co onel no podía discu i la compe encia del ibunal po el hecho de habe sido cap u ado con iolación de una egla de de echo in e nacional, pues o que, pa a el ibunal, la esponsabilidad in e nacional es una elación en e Es ados, po lo que sólo es án legi imados los p opios Es ados cuando de in oca la iolación de una egla de de echo in e nacional se a a, pe o, nunca los indi iduos. Solamen e Alemania podía habe eclamado y an e el ibunal se había decla ado po el Quai d'O say que las au o idades alemanas no habían cu sado no a alguna eclamando la es i ución del acusado. El ibunal después de eco da algunas ac uaciones de ibunales b i ánicos (caso Ellio ), no eame icanos (caso Ke ), y del de Is ael, en el de Eichmann, decla ó su compe- encia pa a conoce de las acusaciones que pesaban sob e A goud, aduciendo que, en cualquie caso, su esolución nunca se ía un obs áculo pa a es i ui a A goud, si F ancia y Alemania se ponían de acue do. El caso A goud nos pe mi e e idencia algunos de los p inci- pios que an e io men e exponíamos en dación con los secues os in e nacionales de pe sonas. En p ime luga , hay que ano a la a gucia de que hizo uso el Quai d'O say espondiendo al iscal de la República que "no se había ecibido no a alguna de las au o idades ede ales pidiendo la de olución de A goud", ,lo cual es li e almen e exac o po que la pe ición que el 12 de diciemb e hicie on las au o idades alemanas ue e bal y eso, pa a el minis e io ancés de Asun os Ex e io es no e a o ma o icial. Aún más, la pe ición a la que hizo alusión el cancille E ha d en una con e encia de p ensa ue o mulada como no a el 30 de diciemb e. La espues a ancesa de !. 0 de ene o de 1964, de endía la legalidad del a es o del co onel A goud, po no se esponsables -49- 1as au o idades ancesas de su cap u a en e i o io alemán, o po no se cie o que hubiese sido ap ado. La espues a alemana p eci~ saba que A goud había sido secues ado po pe sonas que ac ua~ on po o den del Gobie no ancés, y p oponía que se some ie a la cues ión a la decisión de un ibunal a bi al. Insis ió el Gobie ~ no ancés en su nega i a: no había o den alguna pa a de ene a A goud en e i o io ge mano. La al a de nue as no icias sob e es a con o e sia hace pensa a RoNZITTI que ol caso A goud se ha dejado ex ingui po áci o desis imien o 58• Si uese cie o que A goud había eg esado olun a iamen e a F ancia, o bien que había sido ap ado po pa icula es que ac ua~ on po p opia inicia i a, ninguna acción iHci a e a impu able a F ancia. Pe o pa ece mucho más p obable el plan eamien o de las au o i.dades alemanas, pa a quienes la cap u a de A goud en Mu~ nich se había ealizado po agen es del Es ado ancés o po pe so~ nas p i adas que ac ua on po o den de las au o idades ancesas, po lo cual la comisión de un ac o ilíci o po el Gobie no ancés, le hada esponsable y le obligaba a epa a los daños causados y, en p ime é mino, a la de olución de A goud. * * * 111 Has a aquí hemos conside ado, de modo casi exclusi o, sola~ men e uno de los aspec os, de las consecuencias p oducidas po la ealización de secues os de pe sonas en el o den in e nacional. En e ec o, nos hemos ocupado .de es as cap u as en cuan o signi i~ can un a en ado a la sobe anía que el Es ado eje ci a sob e su p opio e i o io. Pe o, no es á pe mi ido ol ida que en odo se· cues o se ulne an ambién, los de echos undamen ales de la pe sona a ec ada y, más conc e amen e, su de echo undamen al a la libe ad. 58 Vid. RONZITTI, La eaUu a di un indi iduo all'es e Q: in m(. gine al caso A goud, en Ri is a di di i o in e nazionale, 1965, p. 78. En la p ác ica, hemos is o que, en ocasiones, el Es ado que ha is o ulne adas sus acul ades sobe anas, al eacciona an e la conduc a i egula del o o Es ado no ac úa s6lo pa a sal agua - da sus de echos, sino que asume la de ensa de la íc ima del secues o. Pe o, ambién hemos conside ado o os supues os en que el Es ado de e ugio no se p oduce de ese modo. Y no s6lo ol ida los de echos del indi iduo que ha su ido la p i aci6n de la libe - ad sino que omi e la de ensa de sus p opios de echos. De ese modo el T ibunal de Segu idad ancés, en el caso A goud, man- u o que un indi iduo no es á legi imado pa a in oca una iola- ci6n dd de echo in e nacional en su p opio a o , po que la es- ponsabilidad in e nacional "es siemp e una elaci6n de Es ado a Es ado". Rechaz6, po lo an o, ,la posibilidad de que un indi iduo pueda in oca en su p opio a o la iolaci6n de una no ma de de echo in e nacional en el ámbi o de un o denamien o es a al. Pe o el indi iduo que huyendo de un Es ado en el que eme se cas igado se e ugia en o o puede solici a asilo en el mismo, lo que puede se lib emen e concedido, o negado, po el Es ado de e ugio. Si se le niega el asilo, eso signi ica su expulsi6n del e i o io de ese Es ado. No se le puede de ol e al Es ado de p ocedencia, sea o no el de su nacionalidad, sino que se le ha de pe mi i la ocasi6n de ob ene el asilo en o o Es ado. Y la ex a- dici6n es, como an es imos, el único p ocedimien o legal pa a que pueda se juzgado en el Es ado que le eclama 59 • Un asun o muy deba ido ue el del doc o Soblen (1962), no - eame icano, culpable de habe ansmi ido in o maci6n ela i a a cues iones miH a es a los agen es de la URSS, po lo que se le conden6 a p isi6n pe pe ua. Pues o en libe ad p o isional, mien- 59, So:b e el ema .pueden e se los abajos de RocHETTE y BLOM- COOPER, El de echo de asilo, en la "Re is a de la Comisión in e nacional de ju is as, . V, n.o l. Los e ugiadoo y apá idas han dado luga a una se ie copiosa de medidas, que pueden e se en HERRERO, De echo in e nacional p i ado, . I, Valladolid, 1964, p. 191. -51- as se ami aba 1a apelaci6n, ap o ech6 es a si uaci6n pa a hui y e ugia se en Is ael. Reclamado po los Es ados Unidos, se le expuls6 de Is ael, haciéndose ca go de él la policía ame icana. Cuando se le asladaba a los Es ados Unidos, en un a i6n de la compañía is aeli a "El Al", con escala en Lond es, a ó Soblen de suicida se, po lo que u o que se hospi alizado en la capi al inglesa, sin ob ene de echo de asilo. Ampa ándose en el habeas co pus a 6 de ob ene la libe ad, ascendiendo el caso al Pa lamen o, donde e min6 po econoce se la exclusi a co o~ pe encia del Minis e io del In e io , que man u o su p imi i o c i e io, po lo que Soblen ue de uel o a la compañía "El Al" pe o, an es de llega al ae opue o, se suicid6 60 • ¿Qué puede hace el indi iduo íc ima de un secues o o de una ·ex adici6n i egula , si el Es ado que debie a eclama no lo hace? Es indudable que, en el o den ju ídico in e no del Es ado que le juzga debe dispone de ecu sos ·su icien es que le pe mi~ an de ende su libe ad. Pe o si esos ecu sos no exis en, o son despachados sin el meno espe o a la jus icia ¿cómo consegui una p o ecci6n e icaz? Y a hemos comp obado que el indi iduo no iene a su al~ canee la aplicaci6n de las eglas in e nacionales, que co esponde solamen e a los Es ados sobe anos. La concepción posi i is a del de echo in e nacional conside a que es un de •echo pam las elaciones in e es a ales. Ca eciendo el indi iduo de pe sonalidad in e nacional, la acci6n del de echo de gen es, en cuan o sea des ina a io de sus no mas, le llega po me~ dio del de echo in e no. Pe o es a doc ina, que podemos llama clásica no ha sido unánimemen e compa ida y la escuela ealis a p e ende que el Es ado no es una ealidad angible sino simple~ men e un expedien e écnico pa a la ges i6n de los in e eses colee~ i os y que, de ás del Es ado, como en odos los demás en es e~ 60 C . STREET, F eedom, he Indi idual and he Law, ci ., p. 219. lec i os, la única ealidad son los homb es; po eso, el de echo, sea in e no o in e nacional, no iene o o suj0 o que el homb e. Es a es la doc ina que, expues a po DuGUIT, lle a on al campo ju ídico in e nacional ScELLE y PoLITis. Posiblemen e, una posición in e media, ecléc ica, puede se la que esponde mejo a la ealidad de nues o iempo. El indi i- duo, como al, sólo en con adas s~ uaciones es, e dade amen e, i ula ·de un de echo in e nacional. El indi iduo podía compa e- ce pe sonalmen e an e el T ibunal in e nacional de P esas, que es ableció el Con enio de La Haya de 18 de oc ub e 1907; que no ue a i icado. También podía ac ua en el T ibunal de Jus i· cia cen oame icano, c eado en el a ado de Washing on, de 20 de diciemb e de 1907. Es aba legi imado pa a compa ece an e los ibunales a bi ales mix os c eados en los a ados de 1919. Y, más ecien emen e, el Con enio eu opeo de de echos humanos le au o iza a pe sona se an e la Comisión eu opea, ins · i uída .a es os e ec os, en caso de iolación de los de echos eco- nocidos en el Con enio 61 • El p o eso SERENI omaba esuel amen e pa ido en el'> a con- o ·e sia de la pe sonalidad in e nacional del homb e y decía que "el indi iduo no es i ula de ninguna si uación ju ídica subje i a c eada po el de echo in e nacional ; en la ase ju ídica ac ual no iene de echos, obligaciones, pode es, acul ades y ca gas que de i- en di ec amen e del de echo in e nacional". Y los casos, an es ci ados, en que el indi iduo es á legi imado pa a ac ua di ec a- men e an e las ins ancias in e nacionales que mencionamos más a iba, el p o eso de Bolonia conside aba que no se a aba de de- echo in e nacional >Sino de "un de echo subje i o c eado po uno o a ios o denamien os es a ales, aunque, e en ualmen e, lo ea Hzan en ejecución de no mas in e nacionales" 62 • El p opio SERENI 61 Vid. RoussEAU, D oi in e na, ional public·, ad. esp., 3.a ed., Ba - celona, 1966, p. 217. 62 C . SERENI, Di i o in e nazionale, II, Milano, 1958, p. 257. -53- ag ega que eso no signi ica "la imposibili.dad ·de que el indi i·duo pueda llega a se suje o del de echo in e nacional en una de e - minada ase his ó ica". Pe o no es posible soslaya que el indi iduo en el o den in· e nacional de nues o iempo es á cob ando papel de p o agonis· a, ya que se le hace jus iciable po el .de echo in e nacional po sus p opios ac os y no sólo po los que ealice como ó gano de acción de los Es ados ; bas a ano a el ecue ·do de los ibunales con a los c iminales de gue a. Pe o no es sólo ese papel pasi o el que co esponde al indi iduo, en la es e a in e nacional es el bene icia io de un conjun o de de echos que han sido p oclama- dos con ca ác e uni e sal y, ambién, con alcance egional y que, en algún caso, no son me as decla aciones p og amá icas, indica- i as, sino e dade as eglas asis idas po no mas de p ocedimien- o que pueden impone su igencia. Tal es el caso en los Es ados eu opeos que han a i icado las co espondien es ·eglas u ela es de los de echos humanos en el ámbi o con inen al. La Decla ación uni e sal de de echos humanos adop ados po la Asamblea Gene al de las Naciones Unidas, en Pa ís, el o de diciemb e de 1948 es un enunciado de p incipios que ca ece de un con enio que ga an ice el dis u e de los de echo que en aqué- lla se ·econocen. Y los p oyec os de Pac o de de echos ci ile.s y polí icos y el Pac o de de echos económicos, sociales y cul u ales, que ob u ie on de la Asamblea Gene al la ap obación en diciem- b e de 1966, sin ningún o o en con a y con adas abs enciones, no han ecibido has a la ~echa ni una sola a i icación. Y es de lamen a la al a de igencia consiguien e a la ausencia de a i i- caciones, ya que en el Pac o de de echos ci iles y polí icos, la Pa - e IV es á des inada al es ablecimien o y egulación de una "Co- misión in e nacional de de echos humanos" a la que se puede acudi denunciando cualquie in acción de los de echos humanm, y que, p e io ago amien o de los ecu sos in e nos, edac a á un in- o me que, de se acep ado po las pa es pond á in a la di e encia. -54- De no se acep ado po las pa es, la Comisión puede pasa el asun o a una Comisión especial de conciliación. La Comisión elabo a un in o me, que se comunica al Comi é pa a su ansmi- sión a los Es ados in e esados, que hab án de mani es a su opi- nión sob e el mismo al p esiden e del Comi é en el plazo de es me·ses. En cuan o al Con enio eu opeo, es conocida la posibilidad de eclama an e la Comisión de .de echos humanos, ambién pa a el indi iduo que conside a ulne ados po un Es ado los de echos humanos es ablecido en el p opio Con enio. Y han de se ago a- dos, p e iamen e, los ecu sos in e nos. Y la Comisión no iene unciones ju isd~ccionales, es un simple ó gano de conciliación. Si ol emos al ema de es e discu so, o sea, a los secues os in e nacionales de pe sonas, p ocede que nos p egun emos si, en el ·de echo con empo áneo p o ec o del indi iduo, exis en eglas que ·le u elan en e a acciones del ipo de las que nos ocupan. Y la espues a es nega i a. El de echo in e nacional que ha p e is o un amplio cuad o de de echos en las decla aciones an es mencionadas, nada es ablece sob e los secues os in e nacionales de pe sonas. Y cuando se ha p e endido ampa a en el Con enio eu opeo las iolaciones del de echo de asilo -lo que ha suce- dido en a ias ocasiones- ·Se ha enido que in oca el a ículo 3·' del Con enio de Roma, de 1950, que de e mina que "nadie puede se ·some ido a o u a ni a penas o a os inhumanos o deg a-· dan es". También el a ículo 5·o que dice que: " . Toda pe sona iene de echo a la libe ad y a la segu i- dad. Nadie puede se p i ado de su libe ad, sal o en los casos siguien es y según las ías legales: ... b) Si ha sido obje o de de ención o p isión egula es ... 5· Toda pe sona íc ima de de ención o p isión en condicio- nes con a ias a las disposiciones de es os a ículos iene de echo • 1 " a epa acwn . Los ex os an e io es pueden se i de base pa a una eclama- -55- ción en caso de secues o in e nacional po cuan o que se pueden in oca de un modo gené ico los " a os inhumanos" del a ículo 3. 0, o la "de ención o p isión i egula " del S·o Na u almen e, es a in ocación sólo es posible en elación con los Es ados que, den o del Consejo de Eu opa, han econooido como obliga o ia la ju is- dioci6n del T ibunal 63 • Vemos, po lo an o, que, en gene al, el indi iduo que es obje o de una cap u a i egula , desde el pun o de is a in e na- cional, no dispone de la posibilidad de eolama indi idualmen e de la iolaoi6n del de echo de gen es, que pueda implica su de- ención o secues o. Solamen e la eclamación del Es ado cuya sobe anía ha sido conculcada simul áneamen e puede ampa a le. Es a si uación esponde a la concepción posi i is a o clásica a que an es nos e e imos. En los casos conside ados a lo la go de es a exposición hemos con emplado cómo el Es ado de esidenoia del secues ado se ha aquie ado, en no pocas ocasiones, an e la ac i ud esuel a del Es a- do iolado , di ec a o indi ec amen e, de la sobe anía de aquél. El esul ado de inde ensión de la íc ima del secues o puede ene su o igen en la si uación de in e io idad del Es ado que ha su Ñdo la iolación de su exclusi idad coe ci i a en su e i o io. También puede p oduci se po que el Es ado que ha padecido d daño en sus pode es sobe anos concede más impo ancia a las elaciones amis osas con d in ac o que a la de ensa de la libe - ad de un indi iduo cuya conduc a pueda, ealmen e, se incluso indigna, po lo que poco cues a enuncia a que p e alezca la jus icia in ínseca. Pe, o que las cosas sucedan así no es bas an e pa a que pe ma- nezcan anquilas las conciencias de los ju is as. Si las ciencias de 63 C . MARCHAND, loe. ci ., p. 307. Los Es ados que han hecho la de- cla ación del a ículo 46, econociendo la ju isdicción oblig~ o ia son: Alemania ede al, Aus ia, Bélgica, Dinama ca, G an B e aña, Holanda, I landa, Islandia, Luxembu go, N o uega y SuEcia. Vid. V ASAK, La Con en- ion in e na ional des d oi s de l'homme, Pa ís, 1964. - s6- la na u aleza son las ciencias del "se ", la ju ídica es la .del "debe se ". Y en es e caso, en el "año in e nacional de 1os de, echos hu- manos" -p oclamado po las Naciones Unidas en su esolución I~I de 12 de dioiemb e de 1963 (XVIII), a la que se sumó el Gobie no español en acue do del 12 de ene o de 1968, adop ado po el Consejo de Minis os a p opues a del de Jus icia- debe- mos alza nues os o os po que no sólo "se con inúe y acele e el p oce·so de a i icación y adhesión de España a los Con enios sob e De echos Humanos susc i os bajo los auspicios de las Naciones Unidas" 6 4, sino· po que España, que supo es ablece las bases del de echo in e nacional mode no con las doc inas de F ancisco de Vi o ia, con inúe y amplíe esa adición glo iosa impulsando la e olución del de echo in e nacional hacia el econocimien o del p incipio de que, en los supues os de secues o e ec uado ue a del e i o io nacional, no es posible hace caso omiso de los de e- chos .del indi iduo y que és e debe ene a su alcance ecu sos in- e nos e in e nacionales que le ·den la posibilidad de hace espe a su de echo a la libe ad. 61 Vid. Medid~s adop adas poi el Gobi,e no español, asociándos.e a ld inicia i a de las Naciones Unidas pa a conmemo a el igésjmo ani e sa- io de la Decla ación uni e sal de de €chos humanos, €111 In o mación ju í- dica, n.0 296, p. 6. ~57- :IV BIBLIOGRAFIA BAsTID (Mm e. Suz~nne), La Co nmission de concilia íon / anco-suísse, en AFDI, 1956, p. 43'6. BASTID (Mme. Suw.nn€), La Ré olu ion de 1848 e le d oi in e na ional, en R. des Cou· s, . 72, p. 208. BLOM CooPER, El de echo de asilo, en Re . de la Comisión in . de ju ia a,s, e ano 1964. ' BOECH (DE), L'expulsion e les di icul és in e :na ion,ales qu'en soule e la p a ique, en R. des C., . 18, p. 452. BouRQUIN, C imes e déli s con e la su e é des E a s é. auge s, en R. des C., . 16, p. 119. CLARKE, Ex adi ion, London, 1903, p. 116. CYBICHOWSKI, La compé ence des ibunaux a aison d'in ac' ious com- mises ho s du e i oi e, en R. des C., . 12, p. 295. 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