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1/1
DISCURSO
LEIDO EN U SOLEMNE
WERTURFI
DEL
CURSe
C D : IIUl
DE 1929 FI 1930
Uni e sidad de 7alladolid
po el
doc o
DON
CLODOALDO
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Ca ed á ico de la Facul ad de medicina
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DISCURSO
leído en la solemne ape u a del cu so académico de 1929-1930
en la Uni e sidad de 'Valladolid
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DISCURSO
LE DO EN L SOLEMNE c4PERTURA DEL CURSO c4CADÉMICO
DE 1929 A 1930
en la
Uni )e sidad de /alladolid
po el doc o
DON CLODO LDO G RCI
MUÑoz
Ca ed á ico de la Facul ad de medicina
¡
I
Valladolid:
TIPOGRAF[A "CUESTA"
1929
"
--
_.--
EXCMO. E ILMO. SEÑOR:
SEÑORAS:
SEÑORES:
Un ineludible debe eglamen a io me obliga a acep a el
g ande e inme ecido hono de ocupa es e si io en día an
solemne como el de la ape u a del nue o cu so académico, y
debo con esa que lo hago sa is echo, sin que me a ed e el
pensa que, con la pequeñez del abajo que engo la obligación
de lee , oy a pone de elie e la insigni icancia de mi pe so-
nalidad cien í ica, ni me cohiba el emo de que no he de sabe
hon a como se me ece es a ibuna, cumpliendo dignamen e mi
come ido, pues bien sé que en las nobles
y
g andes almas como
es la ues a el espí i u de jus icia
y
de bondad es án ín ima-
men e unidos, y po eso los que uís els jus icie os al aplaudi
a los sabios maes os, que en los años an e io es desde es e
luga os p opo ciona on el place de oi les elocuen es discu sos,
con los que die on a conoce los sab osos u os de su sabidu-
íe, labo iosidad y p i ilegiada in eligencia, sab éis, no lo dudo,
de ama sob e el m o ues a g an bene olencia con la que se
llena án los muchos acíos
y
de iciencias que en mi pob e
abajo exis en,
y
con ello consegui é que es a cá ed a desde
la que du an e an os a ios i adió cual de po en e oco la luz
del sabe yde la ciencia, no se ea en el p esen e obscu ecida
y desai ada.
--6·-
-7-
Empiezan las di icul ades que encuen o pa a cumpli mi
misión, desde el momen o que in en o elegi el ema que ha de
se obje o de mi es udio, pues si ex iendo mi is a po el as o
campo de la Ci ugía, eo sí, que se des acan en ella nume osos
pun os que bien me ecen que a ase de ellos, ya que unos son
de una anscendencia inmensa en Medicina, como es el de la
subs i ución de los ó ganos en e mos po o os sanos y o os son
de una g andiosidad sublime como el an deba ido ac ualmen e
del eju enecimien o del homb e, en el cual pa ece como si la
ciencia al plan ea es e p oblema se p opusie a lib a y eman-
cipa al sé humano de cumpli las inexo ables leyes de la
na u aleza, que después de nace le obligan a e oluciona c e-
ciendo y en ejeciendo; con su esolución quie e opone se al
inexo able manda o del C eado que le o denó que es a ía suje o
a la mue e, y lejos de es o, cual o o Faus o, aspi a al llega a
iejo a eju enece se y en es e es ado pe sis i inde inidamen e;
pe o es os impo an isimos emas no pueden se con enien e-
men e desen uel os po el que, como yo, posee pocos conoci-
mien os, así que engo que Iímí a ne a a a de o os más
asequibles y eales y cuya solución acaso in e ese más a la
humanidad; ales son el p e eni y cu a muchas plagas como
el paludismo, que sob e odo en algunas coma cas an os daños
causa, o e i a cie as epidemias como el cóle a y la pes e
bubóníca,
que en de e minadas ocasiones han asolado a la
humanidad, o cu a cie as in ecciones como la ube culosis que
de una mane a pe enne y pe inaz, a aca y des uye a la huma-
nidad, ensa iándose p inCipalmen e en la pa e más jo en y
lo ida de ella, sin que po eso espe e la in ancia ni la ejez.
Pe o en e odos es os y o os muchos azo es de la humani-
dad se encuen a uno que pa ece que les excede a odos en
sus es agos, les a en aja en su c ueldad, es el que opone una
mu alla más esis en e a deja se pene a
POl'
los des ellos de
la in eligencia; es el menos conocido en su e iología, el más
di undido, pues no espe a en sus a aques a ninguna aza,
de ningún país, ni edades, ni clases, es el más inasequible a
odos los a amien os; esis e a cuan os emedios di igen con a
él los médicos con su ciencia y los no médicos con la expe-
iencia; pa ece que se bu la de cuan os medios ha in en ado la
humanidad en e a pa a conoce su na u aleza y pa a de en-
de se de sus e ibles es agos, y po es o los pueblos sin
dis inción de on e as ni nacionalidades, los indi iduos odos
de cualquie clase y condición, han emp endido una lucha enaz
y enca nizada a in de llega a descub i las causas que le p o-
ducen, pa a in es iga y analiza su cons i ución, sus medios
de ida y condiciones de exis encia, y pode después p e eni
y comba i sus malé lcos e ec os, cu ando las lesiones que
o igina.
Bien me igu o que habéis adi inado quién es es e enemigo,
es a en e medad an c uel, que con la ube culosis, compa e el
is e p i ilegio de o igina más íc l nas que ninguna o a: es el
cánce . Pues bien, es e p ecisamen e ha de se el obje o de mi
modes a dise ación,
expone los medios de que puede dispo-
ne la sociedad en su lucha con a el cánce
y
mane a de
u ilize les.
Pe o an es de con inua adelan e pe mi idme expone ,
aunque sea de una mane a muy some a, lo que es el cánce ;
quién lo o igina; cuál es su na u aleza; qué daños son los que
causa en el cue po humano; qué lesiones an malignas p oduce
que con ecuencia y mejo di ía con segu idad, si se le aban-
dona, de una mane a i emediable le conducen a la umba.
P oblema a duo de esol e es el p ime o, y pa a da una
lige a idea del mismo, di é que se es udian en Pa ología una
se ie de en e medades que ienen po ca ac e ís ica la exube an e
p oli e eción celula . dando luga a la o mación de umo a-
cíones, que ienden a c ece y a pe sis i de una mane a cons-
an e a las cuales las damos el nomb e gené ico de neoplasies
y el cali ica i o especial de epl eliomas, aa co nas, os eomas, e e.,
según que sean los ejidos no males epi elial, conjun i o u óseo,
los que po p oli e ación pa ológica de sus células, más o menos
di e enciadas, dan o igen a es os umo es.
.-.
..
-
-
-9-
-8-
De ellos, hay algunos que nacen insidiosa men e en un
pun o, pe o ápidamen e in aden con su c ecimien o los ejidos
sanos que le odean, mezclándose y con undiéndose sus ele-
men os ana ómicos con los inmedia os p on o los a o ian, des-
uyen las células de cuan os ó ganos se ponen en con ac o
con ellos, y no sólo los que de una mane a inmedia a ocan,
sino que de los mismos se desp enden pa ículas, que en ando
en los asos sanguíneos y lin é icos, y a as ados po las
co ien es de los líquidos nu i i os que en ellos exis en, son
lle ados a ó ganos si uados en pun os a eces muy lejanos
de aquel donde se inicia on o u ie on su o igen, donde se
implan an o inje an, cons i uyendo lo que se llaman las me ás-
asis, especie de semillas que en el nue o si io en que se de ie-
nen, p oli e an y c ecen como en el p imi i o, dando luga a
nue os umo es de análoga na u aleza.
Tan o los p imi i os como los secunda ios su en en sus
elemen os cons i u i os degene aciones y des ucciones, de odo
lo cual esul an ulce aclones que sang an y supu an, desp en-
diendo un I quido pú ido y pes ilen e llamado ico cance oso, que
p oduce g an epugnancia y moles ia no sólo al en e mo, sino
ambién a los que le odean; además, a és e, eabso biéndose en
pa e, le in oxican y en enenan; le al e an la sang e, p incipal-
men e los glóbulos ojos de la misma; hacen pe de al indi iduo
a acado el ape i o, se demac a y adelgaza conside ablemen e;
oma
un
colo ama illen o, iene ieb e y dolo es, y al cabo de
más o menos iempo, pe o nunca mucho, concluye con el
en e mo que sucumbe en el g ado más espan oso de consunción
y as enia, conse ando ín eg as has a los úl imos momen os sus
acul ades in elec uales pa a que se ea y su a espi i ualmen e,
siendo él mismo es igo, pe ec amen e conscien e, del desmo-
onamien o y des ucción de su p opio cue po.
Es e es el umo maligno que o dina iamen e llamamos
cánce , el cual, his ológica y ana omopa ológicamen e, iene la
ex u a y es conside ado como epi elioma o sa coma, en sus
múl iples o mas y a iedades.
_.,
Uni e salidad en la p esen ación del cánce .
El p oceso cance oso cuya silue a clínica aunque pálida-
men e queda hecha, se localiza en la mayo ía de los ó ganos de
la economía, lo mismo en los que es án supe iciales que en los
que se hallan p o undos; igual a aca a la piel, la lengua, la
la inge o la mama y o os ó ganos ácilmen e asequibles a
nues a explo ación, que a las en añas más escondidas y esen-
ciales pa a la ida, como el es ómago, hígado, pulmones o
ma iz; lo mismo eje ce sus nalé lcos e ec os en los ó ganos
blandos que es án cuidadosamen e ence ados en es uches óseos
y esis en es que les p ese an de odo choque, de odo auma-
ismo y de oda i i ación como le sucede al ce eb o, que a los
ó ganos du os que lle an el peso del cue po y o ecen su esis-
encia a odos los aumas y acciones que sob e el mismo
eje cen los agen es ex e io es como ocu e con los huesos; si
quisié amos exp esa en pocas palab as es a gene alización de
su pun o de apa ición, pod íamos hace la diciendo que no hay
ningún ó gano de la economía que se ea lib e de se a acado
po es e maligno umo .
Es más, ampoco espe a la edad, ni el sexo, ni la condición
social, ni la aza, ni la si uación geog á ica en que habi en los
indi iduos; pudie a deci se, que cual la mue e iguala a odos
los
sé es
humanos, sin excep ua condiciones ni ci cuns ancias
de ninguna clase.
Pe o aunque a odos in ade, no lo hace, sin emba go,
con igual in ensidad; iene sus p edilecciones y sus desa eccio-
nes según las dis in as a iedades, las cuales con iene conoce .
Así los se comes, e a o nas y umo es mix os, se p esen an
desde la p ime a in ancia e indudablemen e son más ecuen es
en el nino que los
ep elíomas:
sin emba go, en la clínica
del doclo Ma nez Va g as (de Ba celona), se p esen ó un niño
de
años con un epi elioma espinocelule con sus glóbulos
có neos que asen aba en la na iz, y cuando es as líneas esc ibo
-10- -11--
es ómago e hígado ap oximadamen e es de igual ecuencia en
los dos sexos; en cambio, el cánce de la lengua, los labios y la
la inge, es muy a o en la muje . He aquí, en sín esis, la ma a:"
lidad po el cánce en España, según el sexo, du an e los años
1900
a
1907
ambos inclusi e.
hay en mi clínica un en e mo
COII
un epl elioma de la comisu a
y ambos labios que le iene desde los 8 años.
Es in e esan e sabe la p edisposición a padece el cánce
que p esen an los indi iduos, según la edad, la cual nos la pone
de mani ies o, po lo que a España se e ie e, el siguien e cuad o
que omamos del magní ico abajo hecho po el ilus e doc o
Goyanes, sob e la
Es adís ica de la mo alidad del cánce en
España.
21
61
70
44
106
205
374
978
1757
5118
4231
5396
5482
18286
Mo alidad po el cánce en España según el sexo.
Años Homb es Muje es
-~--~
1900 4093 5518
1901 4482 6076
1902 4764 5983
1903 38M 4906
1904 4064 5162
1905 3939 5196
1906 4212 5336
1907 3165 5376
------
TOTAL .... ,.,
33555 43553
Mo alidad po cánce en
España
du an e los doce años
que an de 1908 a 1920 según la edad.
De menos de un año .
De 1 a 4 años
e ••••••••••
De 5 a 9 años ' .
De
10
a
14
años .
De
15
a
19
años .
De
20
a
24
años .
De
25
a
29
años .
De
30
a
D4
años .
De
35
a
39
años .
De
40
a
44
años .
De
45
a
49
años .
De
50
a
54
años .
De
55
a
59
años .
De
60
años en adelan e .
TOTAL .
Se e pe ec amen e que la muje sucumbe po el cánce
ap oximadamen e una cua a pa e de eces más que el homb e.
Ninguna aza iene inmunidad pa a padece el cánce ; los
pueblos sal ajes del cen o de Á ica, lo mismo que los semi-
ci ilizados de O ien e, al igual que los más cul os de Occiden e,
padecen odos es a dolencia. Se ha a i mado que és e al a, o es
muy a o, en la India, en el Egip o yen el Japón, pe o es udios
y es adís icas mejo hechas han demos ado que es a inmuni-
dad a lo más es ela i a, ci ándose como caso especial es a
úl ima nación, en la que nunca se había obse ado es a en e -
medad en cie os dis i os, po lo que se les conside aba indem-
nes; pe o en el anscu so de es os úl imos
años
en que el Japón
ha hecho en la Ciencia médica an g andes y ápidos p og esos,
consag ando una a ención p e e en e a es e p oblema, con ec-
cionando con el mayo esme o sus es adís icas, se ha demos-
ado que no es cie a la inmunidad de los nipones, pues las
40191
Bien se e en el mismo, que la edad más p edispues a a
padece es a dolencia es desde los
40
años, yque la p opo -
cionalidad con que se padece aumen a de una mane a conside-
able yllega a su máximo a los
60
y siguien es.
En cuan o al sexo, es indudable que la muje paga un
ibu o mayo al cánce que el homb e, sob e odo po su loca-
lización ecuen e en la ma iz yen las mamas; la ijación en el
-
,
-12-
-15-
Como se e, Espeñe, a o unadamen e, es con Hung ía la
nación que padece con menos ecuencia el cánce . Es o mismo
lo demues a ambién el doc o Goyanes con sus magní icas
es adís icas.
Según és e, la mo alidad global en España du an e los
años 1900 a 1921 se ía la siguien e:
es adís icas japonesas de
1899
a
1905,
dan una mo alidad media
po cánce de
0,49
po
100,
siendo es a más ele ada que la de
algunos países de Eu opa como España, Hung ía ySe ia, ya
medida que se pe eccionan los mé odos
y
p ocedimien os de
hace es as es adís icas, se demues a, sin ningún géne o de
duda, que no sólo el cánce p opiamen e dicho, sino odos los
umo es malignos, son en es os países mucho más ecuen e de
lo que se había supues o.
Lo que acabamos de deci del Japón se puede aplica am-
bién a la A abia, Pe sia, a los e i o ios poblados po la aza
neg a, melaye, yhas a los esquílmales y habi an es de los países
más íos.
Pa a da se cuen a de la mo alidad del
cánce
en las di e-
en es naciones, bas a di igi la is a a los da os del adjun o
cuad o que omamos de la ob a de Villian Seaman Bainb idge.
El p oblema del cánce en el cual se obse a que mien as en
Suiza cada 1000indi iduos mue e 1,07 de cánce , en España no
mue en más que 0,50, es deci , que según es e mismo, España
igu a con un an o po cien o muy pequeño en e las di e en es
naciones de Eu opa.
Años
de 1880a1885
Años De unciones Núme o
po cánce de habi an es
1900 9.749 18.607.774
1901 10.405 18.707.858
1902 10.706 18.868.915
1905 8.718 19.000.905
1904 9.248 19.155.820
1905 8.996 19.267.665
1906 9.425 19.402.446
1907 9.501 19.558.170
1908 9.885 19.674.845
1909 9.886 19.812.472
1910 10.089 19.951.057
1911 10.290 20.090.619
1912 10.872 20.251.157
1915 11.198 20.572.678
1914 11.560 20.515.188
1915 11.660 20.648.696
1916 11.915 20.805.208
1917 12.284 20.948.751
1918 12.264 21.095.572
1919 12.225 21.542.854
1920 12.549 21.558.581
1921 12.755 21.502.768
Mo alidad p opo cional po cánce po 1000 indi iduos.
Naciones
Suiza .
Holanda .
Ingla e a .
Aus ia .
Escocia .
I landa '" '" .
P uela .
Aus alia .
Nue a Zelanda .
Espeñe .
Hung ía .
Años
de 1905a 1910
1,05
0,60
0,55
0,44
0,54
0.58
0,34
0,56
0,30
0,44
0,59
1,07
0,90
0,96
0,73
1,00
0,64
0,65
0,85
0,72
0,50
0,44
En los años sucesi os, has a el 1928, el aumen o y p opo -
cionalidad en la mue e po cánce es p og esi o.
In e esan e po demás es conoce la dis ibución opog á ica
·_u;:
-14- -15-
del cánce en
España,
la cual nos la da a conoce , con g an
Mo alidad Censo de po- Tan o
P o incia con la capi al po cánce blución en 1920 po 1000
p ecisión y exac i ud, el mismo doc o Goyanes en el abajo
an es ci ado, de él son los muy comple os cuad os es adís icos
Lé ida ...........
161 316.670 0,50
adjun os: Log oño ......... 115 192.940 0,58
Lugo ............ 216 469.705 0,45
Mo alidad po cánce en cada una de las p o incias Mad id .......... 924 1.067.657 0,85
de
España (año
de
1921).
Málaga .......... 350 554.301 0,57
Mu cia .......... 298 638.639 0,44
P o incia con la capi al Mo alidad Censo de po- Tan o
Na a a ......... 214 329.875 0,64
po cánce blación en 1920 po 1000
_._---
O ense .......... 192 412.460 0,46
Ala a ...........
66 98.668 0,66 O iedo .......... 494 743.726 0,66
Albace e ......... 137 291.855 0,40
Palencla .........
145 191.719 0,75
Alican e ......... 231 512.186 0,45 Don e ed a ....... 404 533.419 0,75
Alme ía ... " ..... 150 358.149 0,41 Sala nanca ....... 245 321.615 0,75
A iJa ............ 134 209.360 0,64 San ande ....... 254 327.669 0,76
Badajoz ......... 254 644.625 0,39 Sego ia ........ , 100 167.081 0,59
Balea es ......... 196 338.894 0,57 Se illa .......... 435 703.747 0,60
Ba celona ........ 1.506 1.349.282 0,83
So ia ............
104 151.595 0,60
Bu gos .......... 307 556.472 0,91 Ta agona ....... 189 155.148 0,55
Cáce es ......... 182 410.022 0,43 Te uel ........... 123 252.096 0,49
Cádiz ........... 440 547.827 0,80 Toledo .......... 253 442.9c33 0,52
Cana ias ......... 182 457.665 0,39 Valencia ......... 481 926.442 0,51
Cas ellón ........ 155 306.886 0,57 Valladolid ...... 290 280.951
1,00
Ciudad Real. ..... 229 427.365 0,55 Vizcaya .......... 247 409.550 0,60
Có doba ......... 222 565.262 0,48 Zamo a .......... 146 266.215 0,58
Co uña .......... 455 708.660 0,62 Za agoza ...... 352 494.550 0,70
Cuenca .......... 107 281.628 0,39
Ge ona. " ....... 204 325.619 0,52 Mo alidad po cánce en las capi ales de p o incia
G anada ......... 232 575.682 0,47 de
España (año
de
1910).
Guadalaja a ...... 126 201.444 0,62
GuipÚzcoa .... " . 165 258.555. 0,60
Mo alidad Censo Tan o
Capi ales de p o incia po cánce de población po 1000
Huel a ..........
167 350.402 0,50
Huesca .......... 114 250.508 0,45
Ala a ...........
28 30.701 0,94
Iaén ..........
..
255 292.297 0,42 Albace e ......... 12 21.512 0,55
León ............ 205 412.417 0,49 Alican e ......... 57 50.142 0,75
-28- -29-
i i aciones pe sis en es, in lamaciones c ónicas y auma ismos,
sob e odo los epe idos, explicando sus e ec os, po que du an e
ellos, indudablemen e la ci culación se ac i a, la exci ación
ne iosa es más in ensa y como consecuencia inmedia a la
nu ición, y po ende la p oli e ación son mayo es. Po lo
demás, no es á exen a es a eo ía de las objeciones que hemos
hecho a la an e io .
Teo ía de Cohnhein.-Es á
de i ada de las ideas de
Remak: c ee que el cánce p o iene de que en el seno de los
ejidos han quedado es os emb ione ios, que han sido subs-
aídos al medio ambien e, sin se eabso bidos y sin se u ili-
zadas sus ese as de p oli e ación en la o mación del o ga-
nismo; pe o llega un momen o en que és e se debili a, los
elemen os celula es que odean a es os gé menes pie den sus
ene gías de nu ición, y pe mi en a és os que desen uel an oda
su ac i idad nu i i a y p oli e a i a, haciéndolo en es os casos
de una mane a deso denada.
Es a eo ía es bas an e hipo é ica, pues no ha sido posible
pone en e idencia, po ningún p ocedimien o de écnica, es os
es os emb iona ios; po lo demás, no nos ha ía más que des-
ia o aleja la explicación de las causas p oduc o as del cánce ,
ya que se ía necesa io, pa a queda sa is echa nues a in eli-
gencia, busca aquellas que mo i a an el que es os gé menes
emb iona ios do midos o en es ado de ida la en e du an e
mucho iempo, en un momen o dado, se nu ie an y p oli e a an
de una mane a excesi a y deso denada.
Teo ía de Ribbe .-Es
pa ecida a la an e io : según ella
los elemen os celula es que an a da o igen al cánce son
desplazados de su si uación no mal po causas a iadas, como
auma ismos, cica ices i egula es, in la naclones c ónicas, e c.,
y es as células desplazadas, son
subs aídas
al con ol y a la
in luencia coe ci i a de los ejidos que las ci cundan no mal-
men e en el o ganismo, y se abandonan o son some idas sim-
plemen e a sus solas ue zas na u ales de p oli e ación.
Son nume osas las objeciones que se hacen a es a eo ía,
-
en e o as, una es que sólo se concibe es e desplazamien o po
los euma ismos, pe o no po las o as causas mencionadas, y
és os no cons i uyen la egla en la
p oducción
del cánce , apa-
eciendo sólo excepcionalmen e como causa de la neoplasia. De
odos modos, queda de ella el hecho impo an e de que siemp e
la neoplasia empieza po un núcleo que pe manece indepen-
dien e (al menos po algún iempo), de los ejidos no males y
has a de los mismos epi elios, en que en un p incipio u ie on
su o igen.
Hay o as eo ías como las de Adami, Beneke, Ma chand,
on Hasemen y o os, que a ibuyen el excesi o pode de p oli-
e ación de las células a la pé dida de o a unción, como su
di e enciación, pé dida de la sec eción o ac i idad uncional,
pe o odas es as causas no explican el o igen del cánce , sino
que exp esa únicamen e una pa icula idad de su uncionamien o
ano mal.
Teo íapa asi a ia.-·Según
és a, el cánce se ía p oducido
po un agen e i o, p obablemen e de na u aleza mic obiana,
que in adi ía el o ganismo. Ha sido y sigue siendo la más dis-
cu ida; es indudable que en la
ac ualídád
no se puede consag a
como absolu amen e cie a, pe o hay que econoce que es la
que más, sino la única que esis e a las exigencias de una
azonada c í ica.
Las p uebas que pueden
aducí se
son, en p ime luga , su
semejanza en la e olución y aspec o clínico con o as en e me-
dades de indudable o igen mic obiano, como son la ube culosis,
la sí ilis, la ac inomicosis, e c., has a el pun o de que aun no
hace muchos años se es udiaban jun as en el amplio capí ulo
de las
diá esls,
la cance osa, la ube culosa y la
si ilí íca,
no
siendo a o encon a en algunas ob as no muy an iguas, los
nomb es de si ilomas y ube culomas, pa a exp esa con ellos
las mani es aciones locales de es as en e medades, econocidas
como e dade as in ecciones, desde que se han descubie o los
mic obios p oduc o es de las mismas. Y decimos que la simili ud
es g ande, po que si nos ijamos y compa amos su e olución
-50-
clínica con la de la sí ilis, po ejemplo, emos que las dos empie-
zan po una mani es ación local, ume acción y uJce ación que
in ade los ejidos p óximos, ienen ambas una ase de p opa-
gación egional a los ganglios inmedia os y, po úl imo, una
ase de gene alización, en la cual, en o ma de me ás asis, in a-
den odo el o ganismo; es e es el cuad o e olu i o de las dos
,
y una y o a ienen como lesiones in ínsecas o cons i u i as
p oli e aciones celula es deso denadas
y
exube an es que o man
ume acciones, que en úl imo é mino, se ulce an y des uyen los
ó ganos, con los cuales se ponen en con ac o.
Bien es e dad que desde muy an iguo se ha is o el ca ác-
e in eccioso y has a con agioso de la sí ilis, y no ha sido
posible demos a lo de una mane a an palma ia en el cánce
,
aunque si hemos de habla con exac i ud, hay que deja sen ado
que no es á an en absolu o desp o is o de p uebas es a con-
agiosidad, pues si nos ijamos un poco, emos que el cánce
apa ece y iene como localización p imi i a egiones especial-
men e expues as a in luencias ex e io es y consecu i as inocu-
laciones como el os o, la boca y los labios, que ep esen an
pue as de en ada pa a oda clase de gé menes y en e ellos
los supues os p oduc o es del cánce ; al sucede ambién con
las úlce as a icoses, s ules, eczemas, cica ices p oceden es
de he idas o g ie as del pezón, e osiones de la po ción aginal
del ú e o, e c., así como las al e aciones p o ocadas po es í-
mulos c ónicos (de ma i is, hipe que a osis, eczema sebo eico,
pso iasis leucoplasias de las mucoses, balani is c ónica, en el
l nosls, e c.). Lo mismo ocu e con las localizaciones del ubo
in es inal que con ecuencia son asien o de es ímulos au né -
cos (bo des de la lengua cuando hay dien es ca iados, exó ago,
que es á expues o a quemadu as po los alimen os, aumas po
espinas, huesos, alimen os mal i u ados, agen es i i an es
ácidos, e c., y o o an o podemos deci espec o al ca dias.
pílo o, lexu as del in es ino g ueso y ec o. La al a de I mp eza
pa ece desempeña un impo an ísimo papel, de aquí la e-
cuencia de apa ición del cánce en las cos as de mug e de los
-
--
-
-51-
VIeJOS, en la boca cuando los dien es es án mal cuidados, en
la mama cuando los pezones es án sucios y cos osos, y has a
se han señalado como p uebas de la con eg osidad, el que con
alguna ecuencia se e que cuando apa ece el cánce en los
bo des de la lengua al cabo de poco iempo se obse a su
ep oducción en la ca a in e na de la mejilla, en en e de la
ulce ación de la lengua; ambién se obse a que cuando apa-
ece p imi i amen e en un labio ul a , no a dando mucho
se p esen a en un si io simé ico del o o labio, con quien es á
en con ac o y así pod íamos mul iplica los ejemplos.
De odos modos pa a pode es ablece el o igen nic o-
biano o pa asi a io del cánce , lo mismo que sucede con las
demás en e medades in ecciosas, que hoy las conocemos como
ales, se necesi an es clases de p uebas: 1.
11
Demos ación de
la con agiosidad. 2.
a
La inoculación posi i a de los p oduc os
neoplásicos. 3.aDe e minación o descub imien o del agen e pa ó-
geno en la lesión y la ep oducción de la a ección po es e
agen e una ez aislado, y a se posible, después de cul i ado en
medios a i iciales.
En cuan o a la p ime a clase de p uebas o sea a la con a-
giosidad, apa e de las coincidencias ano adas, clínicamen e han
sido obse ados algunos casos, que pa ecen de nos a le cla a-
men e, e i icándose és a en e indi iduos que hacían una ida
común, o po medio de las elaciones sexuales como sucede en
algunos ma imonios con cánce de los ó ganos geni ales de uno
de los cónyuges, que alguna ez se e apa ece en el o o; has a
se ha indicado que exis ían a eces pequeñas epidemias en una
ciudad, en un ba io, en una calle, pe o se a a de hechos poco
nume osos y sob e los que aun cabe muy amplia discusión, aun-
que se ci an casos an cu iosos como el que señala el médico
no uego Saegoa d, quien ha obse ado la ma cha del cánce
en e la población ija de una aldea no uega, ence ada en e la
mon aña y el io . En ella se encuen an cua o casas que
pod ían llama se cance í e es, en las que la a ección se des-
a olla como lo ha ía en una ansmisión expe imen al; he aquí
•
-52- -55-
el hecho: un homb e de 56 años mue e de cánce del es ómago;
du an e la en e medad una he mana iene a i i con él, y des-
pués de su mue e, és a due me en el lecho conyugal con la
iuda, y al cabo de cie o iempo mue e de un cánce del in es-
ino, y la iuda sucumbe igualmen e de un cánce del es ómago.
El mismo Saegoa d ci a ambién seis obse aciones de
casos en los cuales el pad e o la mad e habían mue o de
cánce , los hijos que habían pe manecido en el mismo hoga
ue on después cance osos, mien as que los que habían aban-
donado la casa, pe manecie on indemnes.
Es e hecho, y o os muchos que pod ía ela a , nos lle a
como de la mano a
a a .
aunque sea sucin amen e, una i npo -
an ísi ne cues ión ace ca de la e iología del cánce de la que,
según su esolución, podemos saca consecuencias e apéu icas
eno mes y es la siguien e: ¿El cánce es he edi a io? En esos
hijos en los que se p esen ó el cánce ¿ ué debido a que lo
he eda on de sus p ogeni o es? Has a aho a pa ecían es a de
acue do los clínicos en que la he encia desempeña un papel
innegable en la apa ición de los umo es cance osos, y sob e
odo en la g a edad de es os umo es y sus pelig os de ecidi a,
pe o en los impo an es deba es desa ollados en ma zo de
1905,
en las sesiones de la Sociedad de Medicina de Be lín, Hause-
mann ha cali icado de leyenda la doc ina de la he encia de los
umo es cance osos, Y en ealidad algunas es adís icas apoyan
es a opinión; en p ime luga el esumen que se hizo en
1902
ace ca de los esul ados de la in o mación abie a po el Comi é
especial pa a el es udio del cánce en Be lín, indica ya como un
hecho p oblemá ico esa p e endida he encia, además.
Geina z, en
1905,
dice habe la podido econoce sólo en un
9
po
100
de los casos obse ados, siendo así, que en cambio,
en e
100
indi iduos que padecían o as en e medades qui ú gi-
cas dis in as, 11 de ellos con aban en sus amilias espec i as
alguna pe sona que había su ido es a neoplasia.
Snow, que asegu a habe comp obado en un
15
po
100
de
los cance osos mani es aciones de he encia, asegu a ambién
habe is o un 17 po 100 y has a un 19 po 100 de cance osos
en e los descendien es de pe sonas comple amen e sanas.
Ledouy-Leba d, en un in o me que p esen ó en 1908 a la
Asociación F ancesa de Ci ugía, a i ma que nada nos au o iza
a c ee que el cánce sea una en e medad he edi a ia, con i-
niendo al in e és público eacciona
con a
la idea de que el
cánce sea una en e medad de amilia. Exis en, es e dad, ami-
lias que han sido ma e ialmen e diezmadas po el cánce como
la que ci a B oca, en la que se con aban 16 casos de mue e
po cánce en menos de sesen a años. Es as se ies que apa e-
cen en las amilias se explican po o as azones como la iden-
idad de égimen, la comunidad de alimen ación y habi ación y
más p obablemen e de con agio, cons i uyendo un da o más en
a o de la eo ía pa asi a ia; y que es o es así, se demues a
ambién po lo que se obse a expe imen almen e en el a ón
blanco, que da es gene aciones al año, y en el Ins i u o de
Pas eu , Bo el ha gua dado du an e dos y es años en cajas
nue as, y po an o no in ec adas, a ones hijos de mad es can-
ce osas, los cuales han i ido en amilia y nunca han dado un
solo caso de cánce . Po consiguien e, la idea de la he encia en
el cánce , debe se desechada.
Todas es as obse aciones que acabamos de ela a ienen
analogía y pa ece que se complemen an con el examen de los
esul ados que expe imen almen e se ob ienen con a ones sanos
colocados en jaulas, en las que había ambién ence ados a o-
nes cance osos y en los que se pudie on obse a nume osos
casos a acados a mane a de epidemia. Es os hechos han sido
es udiados po Bo el, po Hanan, po Iensen y po Hoallan,
demos ando ambién que hay c ías que p esen an una g an p e-
disposición pa a adqui i el cánce y has a exis en jaulas que
pod íamos llama cance í e as po la acilidad con que en ellas
se o igina el cánce .
Segunda clase de p uebas: la inoculación posi i a de los
p oduc os neoplásicos.-Es
un hecho comp obado po obse -
aciones ehacien es, de muy di e sa na u aleza, que el ejido
~
-34-
cance oso puede
níe e se,
i i y desa olla se en un pun o
inmedia o al de la p imi i a implan ación y p oduci en el mismo
un neoples na in aso , de análoga ex u a hls ológica que el
umo de donde p ocede, siendo un ejemplo de es o los inje -
os ope a o los que se obse an con mucha ecuencia y muy
p incipalmen e en los hechos siguien es: Consecu i amen e a la
punción de una asci is o iginada po un cánce pe i oneal, se ha
is o desa olla se un nue o cánce en el ayec o de la he ida
o pun u a hecha con el oca . O a obse ación que se ha
podido ap ecia epe idas eces es, que después de ope aciones
e i icadas con obje o de ex i pa umo es ege an es del o a io
en la he ida de las pa edes abdominales, se ha is o desa olla se
una masa papllo ne osa, inoculada po el bis u í al hace la
incisión, análoga a la del umo y en his e ec omías p ac icadas
po la ía aginal se ha obse ado a eces que las incisiones
de la agina han sido in adidas po nódulos debidos a inje os
cance osos.
De odo es o se deduce el p incipio, que como axioma
enemos odos los ci ujanos, de que en la ex i pación del cánce
es p eciso sepa a el ejido en e mo en bloque, sin que el bis u í O
las ije as in e esen los ejidos en e mos, ma chando siemp e po
los sanos, pues de no segui es a egla, el mismo bis u í inocula á
los bo des de la incisión ope a o ia, y las consecuencias se án
la ep oducción, en el mismo si io, de la neoplasia cance osa.
Es as mismas inoculaciones pueden epe i se expe imen al-
men e po medio de los inje os, los cuales pueden se au o-
humanos, o sea e i icándose en el mismo indi iduo o bien
in e humanos, es deci , de homb e a homb e, pudiéndose igual-
men e hace del homb e a un animal, y en e animales.
Los inje os humanos de la p ime a clase, o sea las au o-
inoculaciones, no necesi an comp obación después de expues os
los casos ela ados, que ienen odo el alo de un expe imen o.
Los de la segunda ca ego ía, o sea los de homb e
él
homb e, se
han in en ado en el siglo
XIX
po Alibe y es alumnos de
Medicina, quienes u ie on el alo de
ínie a se
el cánce ,
-
-35-
aunque po o una sin esul ado. De es as
ínoculaclones
sólo
se ci an en la bibliog a ía médica como posi i os los casos de
Ha n, de Be man y un ci ujano anónimo, cuyos ensayos dió a
conoce Co nill en 1891 con esul ado posi i o. Se mencionan
ambién las inoculaciones hechas po Senn, pe o como las de
Alibe , lo u o nega i o.
Más di íciles aun pa ecen las inoculaciones del homb e a un
animal, pues los esul ados de la inmensa mayo ía de es os
inje os han sido nega i os, habiendo demos ado el p o eso
Hausemann, que lo que algunos expe imen ado es como Ju gens,
de Gaylo d y San Felice, habían conside ado como nódulos
neoplésícos, no son o a cosa que e dade as in lamaciones de
o igen pu amen e i l a l o.
Finalmen e, los inje os en e animales han dado mejo es
esul ados. De su es udio iniciado con la Memo ia de Mo eau,
apa ecida en 1894 y con inuada po los abajos y publicacio-
nes de [ensen, Bo el, Haaland, Eh lich y Bash o d, seguidos
simul áneamen e en di e sos labo a o ios, se deducen los hechos
siguien es:
En p ime luga , es á pe ec amen e demos ada la exis encia
de cánce es espon áneos en el a ón blanco, que en un p incipio
se c eyó que es aban ep esen ados exclusi amen e po epl e-
lío nes, pe o después se ha is o que son ambién se comas,
os eomas, cond omas, Iin omas, e c. Es os umo es son pe ec-
amen e ansmisibles po implan ación o inje o de un ozo del
mismo in oducido con el oca bajo la piel o median e la inyec-
ción hipodé mica del p oduc o de i u ación de la masa
neoplé-
slce omada de o o animal de la misma especie, obse ándose
en un 60 ó 70 po 100 de los casos, que algunas semanas des-
pués de la inoculación se desa ollan,
in si u,
nue os umo es
neoplésicos que pueden conside a se como hijos de los p ime os,
y que igualmen e pueden, a su ez, se ansmi idos po inje o a
o os a ones, sucesi amen e en se ies casi inde inidas pues o
que en el Ins i u o de Pes eu un adenoca cinoma del a ón
iene siendo inje ado de un animal al o o, de dos años a es a
-56-
pa e, sin habe pe dido nada de su i ulencia p imi i a, en su
paso po an c ecido núme o de dichos oedo es.
El
cánce
no solamen e se puede inocula sino que ambién
puede cul i a se po los mismos p ocedimien os e igual écnica
que la es ablecida po Alexis Ca el en el Ins i u o de Rock elle ,
empleando idén icos medios íso ónlcos, hemá ico, salino y el
caldo de Ha ley clo u ado, que se emplean pa a el cul i o de
los ejidos no males, con las solas p ecauciones especiales de
que los ejidos sean pu os y la de inco po a al medio de cul i o
un au olízado celula .
La sepa ación de los ejidos que es án mezclados con el
que cons i uye el umo se hace de una mane a mecánica como
la p ac ica Ca el, o po la adiación ul e lole a, que se ejecu a
en el mic oscopio p o egiendo el ejido umo al po una go a de
me cu io y some iendo lo es an e a la acción de los ayos
ul a lole e, o some iendo es os ejidos a di e en es g ados de
empe a u a.
El au ollzado neopláslco se p epa a agmen ando una
masa umo al y some iendo las po ciones que de ello esul an a
epe idos la ados, con obje o de sepa a la sang e y en seguida
se i u an odos los agmen os mezclándoles con sue o Socke,
y e ec uada p e iamen e la cen i ugación, el líquido cla o que
sob enada cons i uye dicho au olizado.
El cul i o del ejido neoplásico en un medio salino, con su
co espondien e au olizado, se desa olla con g an apidez, des-
acándose p on amen e los agmen os desa ollados en es e
medio de la masa p incipal, que ha sido su núcleo de o igen.
Toda es a se ie de impo an ísimos abajos no ha log ado
demos a más que la p ime a p oposición: que el cánce es
ansmisible den o de una misma especie zoológica, po medio
de una e dade a ansplan ación o inje o de células cance o-
sas, pe o no es bas an e pa a p oba , de una mane a e iden e y
absolu a, que el cánce sea de na u aleza in ecciosa; demues a
simplemen e que la célula cance osa puede inje a se y segui
i iendo en un indi iduo de la misma especie que el po ado
-
-57-
del umo p imi i o, de análoga mane a que siguen i iendo
los demás ejidos no males epi elial, óseo, e c., cuando se les
ansplan an median e de e minados inje os, di e enciándose
únicamen e de és os en que conse an en el nue o e eno al que
han sido anspo ados, las p opiedades e olu i as especí icas,
adqui idas en el si io del o ganismo en que p imi i amen e se
desa olla on, con una endencia a la p oli e ación ac i a y
p og esi a; son, pues, en úl imo é mino, e dade as me ás asis,
iguales a las que de o dina io obse amos en los po ado es
del cánce , sólo que en es e caso, en ez de hace se en el mismo
indi iduo en e mo, lo hace en o o de la misma especie.
Pudie a oble a se a es a mane a de pensa , que al hace el
ansplan e de la célula, se ha ía ambién el del mic oo ganismo
p oduc o , el que en el nue o si io eje ce ía su in luencia y
e ec o p oli e a i o, como lo había hecho en el umo o igina io,
pe o según hace no a muy opo unamen e O h, que ha es u-
diado es e pun o con el mayo de enimien o, en odo cánce que
se gene aliza po me ás asis, los nue os nódulos que apa ecen
en ocos dis an es del p imi i o, ep oducen siemp e la ex u a
his ológica del neoplasma o igina io, cualquie a que sea el
ó gano in adido, hígado, hueso, pulmones. Así, pues, si supo-
nemos que exis e un agen e pa asi a io de cualquie a especie, y
lo mismo que adique en el pulmón, que en el ce eb o, que en el
hígado, que en un hueso, ¿hab ía de da luga a la o mación
de un g upo celula idén ico a las células del umo p imi i o y
comple amen e independien e del ipo y de la pa icipación que
en el p oceso omasen las células locales? No, eso no es lo
azonable ni p esumible siquie a. Po el con a io, cosa bien
dis in a ocu e en las en e medades in ec i as que se gene ali-
zan po anspo e de gé menes, pues aquí nunca hay simili ud
y menos pa en esco en e los elemen os celula es del umo
p imi i o y los secunda ios; así en la ube culosis, po ejemplo,
los elemen os celula es que o man la lesión y el pus que se
encuen a en un oco secunda io, no es el mismo que el del oco
p imi i o, que allí haya sido aca eado, sino que ha nacido in
-38-
~$"~~~----------------------"--------.~¡------~~,
si u,
a expensas de los elemen os ana ómicos del ejido ci cun-
dan e, los cuales han sido exci ados a una p oli e ación ac i a,
po los gé menes pa ógenos p oceden es del oco in eccioso
inicial.
Las condiciones expe imen ales que ga an iza ían la demos-
ación del ca ác e in eccioso del cánce , se ían ep oduci el
mismo después de habe eliminado o sepa ado po il ación,
i u ación o desecación, odo elemen o celula i o, demos'
ando además que el umo desa ollado en el pun o de inocu-
lación, iene una analogía his ológica absolu a con el p imi i o,
y es o es lo que aun no se ha conseguido, pues el único caso
que se ci a es el de Haaland, en el que la inyección del líquido
il ado p oceden e de un umo cance oso, que ué pe ec a-
men e i u ado, de e minó en una a a la apa ición
y
desa ollo
de un umo de la ul a, pe o es e hecho pa ece algo dudoso.
La e ce a p ueba que se ía necesa ia pa a demos a ple-
namen e el o igen mic obiano del cánce , es la in es igación y
descub imien o del agen e pa ógeno en el si io de su localiza-
ción. De los agen es i os a los que se a ibuye la pa ogenia
del cánce , hay a ios en e ellos los mic obios descubie os po
Doyen, Scheue lcn y Rapin, pe o los de es os dos úl imos se
ha demos ado que no son más que sep o l os, y en cuan o al
p ime o, denominado
mic ococus neoio mens,
se ha p obado
ambién que es un es a ilococo blanco de cul i o espeso y luen e
en los ubos de gelose. Es e mic oo ganismo es cie o que se
encuen a en el cánce , pe o no lo es menos que se halla
asimismo en la piel no mal y en muchas o as lesiones como las
mami is ube culosas, y cuando p oduce umo es po su inocu-
lación, no ep oduce el umo del cual se ha omado y del que
es o igina io, sino que es ap o pa a odo, es deci , que lo mismo
p oduci ía un cánce , que un epi elioma, que un sa coma, un
ib oma o lipoma, pues en
odos
se encuen a.
O o
g upo de agen es pa ógenos a los que se a ibuye el
cánce es el de las le adu as, hongos monocelula es, que han
sido obje o de muy in e esan es es udios, sob e odo po San
A
-39-
Felice, que po la inoculación de cul i os de es as le adu as
y
sob e
odo
del
snce omyces
neo o ma s
desa ollado en el
jugo de di e sas u as ha ob enido en el a ón, la a a y el
conejo, lesiones a iadas que han sido conside adas como
neoplasias, pe o es a de e minación no iene más que un in e és
expe imen al, demos ando únicamen e, que una le adu a puede
exci a la hipe plasia celula , pe o no habiendo podido ep odu-
ci en el cobaya e dade os umo es cance osos.
De dos a iedades de cánce debemos deci algunas pala-
b as, ya que ellos, más que ningún o o, demues an el o igne
pa asi a io; nos e e imos al cánce espi ople iano y al sa -
coma in eccioso del pollo. En cuan o al p ime o, Fibige
pudo comp oba que e a p oducido po un nema ode al que
denominó
spi o e ie neoplexica
o
gonglionemn neoplaxicum,
Es e descub imien o es una nue a p ueba de g an alo de la
eo ía pa asi a ia del cánce , con i mada pos e io men e po
Bullock y
Cou ís,
si bien en la in e p e ación de los hechos se
admi en algunas di e gencias, pues mien as unos a i man que
el pa ási o es el agen e p oduc o del cánce , o os c een que
és e se halla con enido en las sec eciones de los mismos pa-
ási os.
El
spi o e ia neoplexice
ha sido descubie o en la pa e
supe io del ubo diges i o de la a a y el a ón, y las deyecciones
de es os animales con ienen los hue os del pa ási o, que a su
ez in ec an a las cuca achas que ingie en los p oduc os exc e-
men icios de es os oedo es. En las cuca achas los emb iones
del pa ási o se localizan en los músculos es iados, donde se
encuen an en el es ado la a io; es as cuca achas son de o a-
das po el a ón, y las la as, al se pues as en libe ad, se ijan
en el epi elio pa imen oso de la boca, lengua, exó ago y egión
ca díaca
del es ómago, donde p oducen sus nalé lcos e ec os y
cuyas mani es aciones mo bosas
a ían
desde el simple eng o-
samien o del epi elio pa imen oso, has a la exc ecencia pollposa
de g an amaño, con endencia al c ecimien o p og esi o en
ex ensión
y
p o undidad, y que cons i uye el epi elioma que más
-40-
a de in ade
las
pa edes del ó gano sob e que se implan a y
cuyas me ás asis se localizan de p e e encia en los pulmones.
Fibige u ilizó es as me ás asis pa a e ec ua sucesi os inje os
de es e epi elioma, pudiendo en al o ma conse a le du an e
un año en el que se p opagó en cua o gene aciones.
En el cánce spi o e lano del mismo modo que luego di e-
mos pa a dis in as a iedades del cánce expe imen al, se ha
podido comp oba la no o ia in luencia de la p edisposición
indi idual, an o o gánica como isula , exis iendo ci cuns ancias
especiales de e ac a iedad o ecep i idad hoy desconocidas.
Po lo que se e ie e al sa coma in eccioso de los pollos,
aunque sus ca ac e es es uc u ales y e olu i os di ie en algo de
los e dade os ca cinomas o epi elío nas, no en alde se les
llama
cánce es conjun i os,
habiendo demos ado a ios au o es
en e ellos Roussy y Vol , la g an conexión y semejanza que
ienen con los e dade os cánce es.
Pey on y Rous, del Ins i u o de Rocke elle ; Tul namí e
Inamo o en el Japón, y pos e io men e Pen imalle en I alia, han
descubie o la ansmisibilidad de es e umo que de o dina io
apa ece en el ejido celula de la egión o ácica, a los animales
jó enes de la misma especie, la cual se log a po inje o y po
inyección del p oduc o desecado de su i u ación, o median e
il ado.
El agen e causal de es a neoplasia pa ece se de na u aleza
il an e, bien sea i us o subs ancias inanimadas de acción
dias ásica, cuya p esencia en la sang e se e ela po el hecho
de ob ene se la ep oducción umo al en pollos indemnes, con
el p oduc o hemá ico p oceden e de animales a ec os de sa -
coma, con mani es aciones
me es ésíces.
A juicio de Pen imalle, la dimensión del i us de es e sa -
coma debe halla se comp endida en e la co espondien e a la
molécula p o elce, que no a a iesa la memb ana díelí íce de
colodion y la de un co púsculo que anquea los po os de un
il o Be ke eld.
Po lo demás, los ca ac e es mac oscópicos del umo son
a
-41-
"'-
ne amen e los del sa coma
y
al mic oscópico, apa e del poli-
mo ls no es uc u al en el pe íodo inicial que o ece la eacción
de los ejidos un aspec o in lama o io, en los es adios de des-
a ollo a anzado, es ablece el ipo usocelula y has a la ex u a
del mixoma, sa coma, cond osa co na y os eosa coma.
Los espo ozoa los, mlxo nlce es, espi oche es, gusanos
hema odes y o os muchos, han sido conside ados como agen-
es especí icos del cánce , pe o nadie ha podido demos a
su p esencia cons an emen e en él ni cul i e les y ep oduci es a
neoplasia po la inoculación de es os cul i os, lo que cons i ui ía
la p ueba plena, según ecebe ncs de deci .
Conc e ando podemos sen a la conclusión de que has a
aho a no ha podido demos a se que uno u o o pa ási o sea el
agen e pa ógeno de los neoplas nas: consis e si (en ello odos
es amos de acue do) en una p oli e ación celula deso denada,
ano mal e inde inida, y que es a p oli e ación p o iene de un
es ímulo i i an e di ec o, cuyo agen e es á en la misma célula,
acaso desde su misma o mación emb iona ia, o ha enido del
ex e io , yen es e caso, o zoso es que sea un agen e i o,
pues o que la p oli e ación es p og esi a, cons an e y con i-
nuamen e eno ada, lo cual eclama ambién la p esencia de un
agen e con c ecimien o con inuo.
La acul ad de c ecimien o y ep oducción no es á limi ada
en la célula neoplásica como en las de ejido no mal; po inje o
y po siemb as sucesi as, puede mul iplica se inde inidamen e,
si el que ecibe el inje o es e eno adecuado, y po es a p o-
piedad que nos explica pe ec amen e el unes o pode de eci-
di a, es po lo que se di e encia p ecisamen e de la célula
no mal, de la cual se de i a. Pe o ¿po qué agen e p o ozoa io,
bac e ia, mic obio in isible, oxinas, i us, e c., adquie e es a
célula su pode o ensi o de mul iplicación aná quica, deso de-
nada y mo al, pa a el indi iduo que la sos iene? En es o adica
el p oblema de la e iología del cánce y has a el momen o
ac ual enemos que con esa que no apa ece esuel o cla a y
de ini i amen e; de espe a es, que los nue os p ocedimien os
--
-42-
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..•.•.
-----------
..•
-43-
écnicos de colo ación, inoculación y de cul i os, nos dé la
cla e del p oblema, pe o po hoy enemos que con en amos con
sabe que se puede inocula y ep oduci a i icial men e en el
a ón,
que és os pueden ene una inmunidad na u al pa a cie os
umo es; así, los a ones de Be lín son e ac a ios al umo de
Iensen, mien as que los daneses dan inoculaciones posi i as
en un 70 u 80 po 100 de los casos; así ambién los dichos
a ones be lineses son muy sensibles al sa coma de Ehe lich.
Al ocupemos del amien o ol e emos a a a de es e pun o.
Medios de que disponemos pa a comba i el cánce .
Como se e po lo que an ecede, aun no puede la Ciencia
conside a se ic o iosa en lo que a ec a al descub imien o de las
causas p oduc o as del cánce ; sin emba go, como hemos dicho,
no son an escasos nues os conocimien os sob e es a ma e-
ia que no nos pe mi an islumb a cuáles sean és as, lo mismo
p edisponen es que de e minan es y nos acili en es ablece
una e apéu ica acional que ac úe di ec amen e sob e ellas o
sob e el ejido cance oso, inhibiendo la i alidad de las células
o des uyendo el agen e causal ac i o, que aunque no se haya
podido aisla , sabemos posi i amen e que es un i i an e local
de na u aleza in ecciosa o cons i ucional ya
me ebolíca
o endo-
c ina y siemp e localizado en sus comienzos.
Los medios de que la ciencia médica y la sociedad en
gene al dispone pa a comba i es e e ible enemigo, son muy
nume osos, unos p o ilác icos y o os cu a i os; unos a an de
p e eni y o os in en an des ui el agen e cance ígeno,
(' i
p o-
pio iempo que modi ica el es ado gene al del pacien e de modo
que pueda opone se y esis i mejo la in asión del p oceso
des uc o .
. En cuan o a los p ime os, o sea los p o ilác icos, o -
zoso es econoce que ca ecen de una in luencia os ensible
y di ec a; se limi an a ecomenda cie as medidas higiénicas
a los que eje cen de e minadas p o esiones como la de los
--
.,-
alqui anedo es, deshollinado es, ob e os que abajan en el
pe óleo, la pa a ina y o as, que según hemos demos ado,
ienen p edisposición especial pa a padece el cánce .
El égimen alimen icio capaz de p oduci
y
en e ene
ecuen es es oma i is, indiges iones y cons ipación, debe se
e i ado. Igualmen e deben se lo los alimen os y bebidas que
p edisponen a ulce aciones de la lengua y de la mucosa gas-
oin es inal, las cuales, a su ez, p edisponen indudablemen e
y según queda dicho, a la p oducción del cánce ; pe o no puede
sen a se que ninguno de los alimen os en pa icula como la
ca ne, esca ni congelada, los ege ales c udos o cocidos, el
alcohol, el ca é y an os o os cue pos a los que se ha a ibuído
la p oducción del cánce , engan acción di ec a en su o igen, y
po an o no es p eciso p i a se de su uso pa a p e eni es a
neoplasia.
O o an o puede deci se de la higiene gene al e indi idual;
la en ilación en la i ienda; los eje cicios y ac i idad p u-
dencial del cue po; el es ido adecuado y los demás ac o es
que a o ecen el man enimien o del equilib io o gánico
y
el
desa ollo in eg al y a mónico de las unciones del o ganismo,
es ambién lo mejo como medio p o ilác ico.
Mención especial me ecen las mani es aciones p ecance-
osas, que cons i uyen una se ie de lesiones benignas en sí,
pe o que p edisponen al cánce , y cuya ex i pación cons i uye
una medida p e en i a de la mayo impo ancia
y
anscen-
dencia; de és as, las p incipales son los engiomas, ne us o
manchas de belleza, adenomas, e ugas, sob e odo las e u-
gas pigmen adas y que con g an acilidad sang an, mlomas,
manchas o mug e de la ejez, los angiomas y Iin agiomas,
lo mismo ube osos que simples; epi elioma quís lco, úlce as
co osi as,
e c.
Todas ellas se admi en hoy día como mani-
es aciones iniciales, es deci , no cance osas en sí, pe o que
pueden hace se ales en un momen o dado, así que la espon-
sabilidad del en e mo, de la amilia y has a del mismo médico
gene al, es muy g ande en no ad e i el pelig o
y
pone
-44- -45-
emedio a ellas, pues según a i ma Bloodgood, de 820 cénce es
comp obados de la piel y de las nucosas isibles, cuando los
en e mos se han explo ado con de enimien o y la obse ación
ha sido bien hecha, no hay ninguno que en su p incipio no
haya o ecido mani es aciones locales de na u aleza benigna,
pe ec amen e isibles. Po odo ello es una medida p o ilác ica
de la mayo impo ancia, pone de mani ies o a su médico
,
es as pequeñas lesiones pa a se co egidas po los medios
adecuados inmedia amen e; conc e ando, muchas de es as lesio-
nes que acabamos de enume a no some idas a auma is nos
ni i i aciones de ninguna clase y a ándose de indi iduos pe -
ec amen e sanos, y que i en gua dando las eglas de una
buena higiene, pueden o no degene a en cance osas, pe o ue a
de es as condiciones, son muy pelig osas, así que p uden e se á
ex l pa las. En Ci ugía hay un axioma que ige la indicación
de las in e enciones qui ú gicas, y que dice: en en e de una
lesión que pueda o no se pelig osa debe de abs ene se de in e -
eni ope a o iamen e y ex i pa la, pe o en es e caso conc e o
la egla es in e sa, y an e una lesión cance ígena que se dude
si expe imen a á o no la degene ación cance osa, no se debe
e a da la in e ención, sepe éndola y qui ando el pelig o, en
ex emo unes o, que pod ía esul a si se la deja a.
Hay ambién o as en e medades comunes como la úlce a
sép ica, la ube culosis, la sí ilis, la leucoplasia Iingual y la
pso les s en gene al, que se las puede conside a como causas
p edisponen es del cánce , aunque en ealidad no se ha podido
explica la elación e iológica, que en e es as en e medades y
el mismo exis e, no podemos a i ma que los ejidos po causa
de padece es as en e medades se hagan más asequibles al cán-
ce ,
y
aun menos nos es posible asegu a que la causa de
ellas, y la de és e, sea la misma o es én es echamen e e npa-
en adas, ni si es la i i ación que es as lesiones p oducen en
los ejidos, lo que cons i uye su causa e icien e, de lo que si
enemos absolu a segu idad es de que el cánce se supe pone
ecuen emen e a es as lesiones, y que comba iéndolas po los
medios adecuados que la ciencia médica aconseja, hacemos al
mismo iempo una excelen e labo p e en i a de aquél.
Ya hemos dicho .que hay causas p edisponen es cuya in luen-
cia e iológica en la p oducción del cánce no se puede pone en
duda, ales son las in lamaciones c ónicas y las i i aciones de
oda clase.
Las in es igaciones de la Impe ial Cánce Resea ch Fund
demues a palma iamen e es a in luencia en la mayo ía de las
egiones del cue po que es án some idas a ales i i aciones,
an o mecánicas, como ísicas, químicas o mlc obíanes, es
emos que los labios es uno de los si ios p e e idos pa a las
localizaciones de las neoplasias malignas, a causa de las accio-
nes i i an es que en ellas se eje cen, sob e odo en el sexo
masculino, po la ecuen e cos umb e de uma , pues el con-
ac o cons an e en los mismos luga es de la pipa o del ciga o,
pa ece imp imi a las células de la mucosa de los mismos, un
es imulo hacia la p oli e ación pa ológica. Como medida p o l-
lác ica pa a disminui el pelig o y ya que 110 pueda des e a el
hábi o del uso del abaco, que se ía lo mejo , debe hace se
a ia con ecuencia la posición de la pipa o del ciga o.
El cánce de la lengua y de las demás pa e de la boca,
conside ada en gene al, se obse a ambién muchas eces
cuando hay dien es ca eados o pa idos, pun iagudos, que i i an
y hie en los ó ganos inmedia os; los que usan puen es y den a-
du as pos izas, mal ajus adas y en gene al cuando los dien es
es án descuidados o en e mos no al ando quien supone que
el ge men del cánce se encuen a siemp e en el sa o den al
e de y é ido, y p ocede ia de los ege ales que se ingie en, el
cual de aquí pasa a in ec a las encías e in ade el o ganismo si
iene ecep l idad, de donde se deduce el papel lmpo an isí no
que en la p o ilaxis del cánce de la lengua yboca, eje cen los
cuidados del den is a, y lo necesa io que es inculca y educa
al público en es e sen ido de ene una esme ada higiene de
la boca.
O o de los ó ganos que más a acados se encuen an en
.'
-46- -47-
la muje son las mamas; no sólo po que padecen ecuen emen e
in lamaciones que des uyen el elemen o epi elial o noble de la
glándula y su consiguien e sus i ución po el ejido conjun i o,
sino ambién po las i i aciones ecuen es que en es os ó ganos
se mo i an, (apa e de su especial unción) po las g ie as,
p esiones del co sé, e c. Se igila án, pues, muy cuidadosa-
men e odo auma ismo, oda i i ación aguda o c ónica de
los pechos y se co egi án las malas con o maciones del pezón;
e i ando el des e e b usco y sup imiendo las causas de la es an-
cación de la sec eción lác ea, y así se disminui án conside able-
men e los pelig os del cánce mama lo.
Las lsu es y ulce aciones del cuello de la ma iz, las me i is
c ónicas con lujo blanco de na u aleza ácida, que en ellas se
obse a, gua dan ambién es echa elación con el cánce del
ú e o, así se comp ende la g an impo ancia que pa a la muje
ha de ene comba i es as a ecciones, que se e elan o inician
po dichos lujos de la más a iada na u aleza, blancos o san-
guinolen os.
O o an o decimos de las ec i is y lujos que las acom-
pañan, y has a de la ácil exone ación del ien e pa a los
del ec o.
En e las causas
p edísponen es
que se señalan pa a el
cánce del es ómago debe emos ci a las gas i is c ónicas con
odas sus consecuencias, las lesiones mecánicas de la mucosa
es omacal, la comp esión cons an e de la egión gás ica, en
el abajo de algunas p o esiones como los zapa e os, ejedo es
y o os, que apoyan sus he amien as sob e la egión del es ó-
mago, así como la p esión del co sé muy ajus ado. Respec o
a la in luencia de la úlce a gás ica en la p oducción del cánce
las opiniones se hallan muy di ididas, pues mien as unos como
Pe e son, no han encon ado nunca elación en e el cánce y
la úlce a, o os como Mayo, Moynihan, Rodman y o os, hacen
ascende al 5 po 100 el núme o de casos en que la úlce a
degene a en cánce y algunos aun señalan ci as mayo es.
El cánce del
hígado
y ías bilia es, así como del
pánc eas,
es á en in ima elación con los cálculos, y és os, a su ez, se
p esen an con p edilección en la muje , a ibuyéndose su o ma-
ción a anomalías en el égimen alimen icio, ida seden a ia, e c.
En esumen podemos deci que un g an núme o de neopla-
slas malignas no son en su o igen más que lesiones insigni i-
can es, y apa en emen e ino esi as que deben se
des uídas
en
es e es ado, cons i uyendo con ello la e dade a p o ilaxis del
cánce .
Tal es lo que apa en emen e poco, pe o que en ealidad es
mucho y muy mucho lo que podemos hace pa a p e eni es a
g e íslma en e medad, pues nos pe mi en p e eni le, a aca le
y des ui le cuando es incipien e, cuando aun no ha ex endido y
despa amado sus aíces, cuando aun conse a el o ganismo
odas sus ene gías pa a de ende se, y no le ha en enenado con
sus p oduc os de desin eg ación.
y
¿qué agen es e apéu icos podemos emplea pa a comba-
i le cuando és e ha adqui ido un desa ollo más o menos lo e-
cien e? Son innume ables; puede deci se que no ha in en ado
la Ciencia ni ha dispues o la Humanidad de.un medio mecánico,
ísico, químico
O
biológico, que no se haya aplicado pa a com-
ba i es a plaga, desde los más
es ambó lcos
y dispa a ados
como la ama e de y la magia, has a los mode nos ayos X y
las emanaciones del adio; odo se ha empleado aunque po
desg acia con escasos éxi os, con a es e emendo azo e de la
Humanidad.
y
no se c ea que los medios an iguos y has a las supe s i-
ciones del pasado han desapa ecido comple amen e, pues en
pleno siglo xx nos encon amos con los es os de las p ác icas
de los iempos p imi i os, y así iene que se , ya que, como
hemos dicho, nos al a la base pa a es ablece un a amien o
acional que es el conocimien o de la e iología e dade a, o sea,
de las causas p oduc o as del mismo; po es o, y po su g an
in e és his ó ico, es po lo que nos ha pa ecido opo uno eseña
algunos a amien os an iguos, que aun se siguen po el ulgo
y que. apa e de su al a de alo cu a i o, me ece llama sob e
-60 --
mani ies an conc e amen e, que los ayos X son de escaso alo
en el a amien o de las a ecciones malignas, y su empleo puede
en cambio ocasiona mucho daño, a i ando el p oceso p oli e-
e í o y dando luga a adiode mi is pelig osas y de di ícil
cu ación.
Po lo que hace a los esul ados que yo he podido adqui i
en la modes a expe iencia que me ha p opo cionado la obse -
ación del bas an e c ecido núme o de en e mos de es a clase
que acuden a mi clínica pa icula y o icial de la Facul ad de Me-
dicina, puedo deci que cie os umo es pequeños y supe iciales,
algún canc oide de la mejilla o de los labios, han sido cu ados;
bien es e dad que en es e pe íodo inicial, el diagnós ico es
di ícil y se puede con undi con o as lesiones que nada ienen
de cance osas. También he is o epi eliomas de los labios no
sólo no cu a se, sino que se ha eagudizado la lesión, a an-
zando el p oceso con so p enden e apidez. En los cánce es
bien mani ies os y ex ensos de la piel, de la mama y o as
egiones ex e nas, nunca les he is o desapa ece , lo más que
se no a es alguna de ención en su desa ollo, eje ce una acción
calman e, que pe sis e du an e algún iempo, po lo cual el
en e mo c ee since amen e que es á en camino de una anca
mejo ía, y le hace concebi una bene iciosa y consolado a
espe anza. No es más bene iciosa su acción en los cánce es
p o undos del hígado, es ómago, ú e o, e c. Resumiendo pode-
mos deci que el alo cu a i o de es e agen e e apéu ico es
an escaso, que no se debe con ia en él y menos pospone al
mismo el a amien o qui ú gico, po que si es
pequeño
el umo
y
es á supe icial se á insigni ican e la ope ación qui ú gica
que se equie e pa a ex i pa le y puede deci se que no encie a
g a edad, y si es más ex enso e implica la necesidad de ex i pa
los ganglios, en es e caso es es e úl imo el único medio que
puede da nos anquilidad, aunque encie e los iesgos que sean
Inhe en es a ella.
Radio
y
cue pos adioac i os.-Dec amos
que no ha dis-
pues o la ciencia de cu a de un medio mecánico, ísico o
-.,....
,
-61-
químico, que no se haya u ilizado en el a amien o del cánce ,
y cuan o más so p enden es sean sus p opiedades con más
in e és y más a án se ha ensayado, así que no e a posible que
dejase de aplica se el adio, que como odo el mundo sabe las
iene an ma a illosas, despe ándose un en usiasmo
y
unas
espe anzas excesi as, an e la nue a medicación. Bien es e dad
que cuando se le ha ensayado la desilusión ha ama gado los
ánimos, y quizá pa a algunos su desp ecio haya aspasado la
aya de lo me ecido.
Es es e un medio que es á en es udio sin que se pueda po
el momen o de e mina conc e amen e y de una mane a de ini-
i a sus indicaciones, y sin que sus esul ados puedan consi-
de a se como ijos y concluyen es si no muy a iables; as
emos las alabanzas que de él hace Douglas, que ué el p ime o
que ealizó indicaciones e apéu icas con es e cue po, y del que
dice que eje ce una acción cu a i a sob e la mayo ía de los
umo es epl ellales de na u aleza benigna, y Wickman
y
Deg ais,
que mani ies an que en p esencia de lesiones que no dan espe-
anza alguna de cu ación, el adio nos pe mi e p olonga la
ida y alige a los su imien os, aun en los casos en que el
a amien o médicoqui ú gico, eléc ico o po los ayos X hayan
esul ado inú iles. Las p inclpales en ajas que con él se ob ienen
es que las hemo agias de las úlce as neoplásicas se con-
ienen; la sec eción del ico cance oso disminuye; el olo é ido
y
empalagoso que desp enden desapa ece; la sensibilidad y
el dolo ambién se calma, odo lo cual consuela mucho a es os
en e mos, sob e odo en los que ienen la lesión
y
las úlce as a
lo de la piel y que ellos mismos en con inuamen e su llaga.
En los umo es pequeños las mejo ías son más os ensibles,
los umo es se sepa an de sus adhe encias, disminuyen de
olumen y se eabso ben: en los ulce ados, las ungosidades
desapa ecen y las úlce as se cica izan y son eemplazados
g adualmen e po ejidos sanos. Las neoplasias subcu áneas
su en una ans o mación ib osa, dejando de ás de ellas
peque ias nudosidades du as indolo as y mo ibles.
-62-
F en e a es as opiniones, y o as muchas que pod íamos
eseña , es necesa io p esen a las de Poncio, quien a i ma que
las i adiaciones del adio no se pueden conside a hoy como
una cu a sis emá ica del cánce ; c ee que cons i uye un p og eso
e apéu ico y iene una acción bienhecho a en los casos escogi-
dos, pe o en los cánce es p o undos no se le puede conside a
como un a amien o co ien e; c ee, como Con a y Za edan,
que los ayos X y el adium son medios únicamen e palia i os.
Más exp esi o es Le iche que, en su Te apéu ica Qui ú -
gica esc i a con Lecene, exp esa lo que en iende po cu aciones
en ma e ia de cánce , y dice que conside a un en e mo cu ado
cuando no ha enido ep oducciones en es años, sin que po
es o deje de econoce que pasado es e iempo aun se puedan
p esen a ; y es o sen ado, dice que «es indiscu ible que un buen
núme o de cánce es e dade os comp obados his ológicamen e
pe manecen cu ados y sin es igios de ecidi a o me ás asis
después del anscu so de los es años». De los umo es ope a-
bles especialmen e conside a como aplicable la i adiación en
los epi eliomas cu áneos del labio, lengua, la inge y a inge,
cie os sa comas pu os y en Iin osa comas y demás a iedades
de umo es sa come osos, así como en los gliomas, aunque no
se ob engan en és os unos esul ados an sa is ac o ios.
En el cánce del cuello u e ino los esul ados ob enidos
has a la echa son oda ía in e io es a los alcanzados po la
ope ación, y de los de la mama deben se ope ados odos
sis emá icamen e sin i adiación p e ia o consecu i a.
No se ol ida á la obligación imp escindible de ex i pa
qui ú gicamen e los ganglios, aun aplicado el adio.
Los cánce es inope ables son en es os úl imos años
ibu a
ios de las adiaciones y con ellas se ob ienen esul ados an-
camen e posi i os y bene iciosos. Con ello se puede consegui
la desin ección y has a la cica ización de las lesiones ulce osas,
cesando las hemo agias, la eabso ción y eg esión de los
umo es
y
a eces has a la comple a desape iclón, disminuye
y
sup ime los dolo es y, en una palab a, se pueden ob ene las
-65-
cu aciones clínicas, ya que no las ana ómicas, haciéndoles o as
eces ope ables.
En cambio es án comple amen e con aindicados la adio y
adium e apia en los cánce es de las glándulas pa ó ida, sub-
maxila , o a io y es culo; en los del ubo diges i o, iñón,
ejiga y p ós a a, los ne o ca clno nas y umo es melénicos, en
los e a o nas y umo es mix os.
Siendo an nue o es e pode oso p ocedimien o cu a i o,
bien se comp ende las g andes di icul ades que ha de ene su
aplicación y los g andes daños que pueden causa los e o es
de su écnica de
aplicación,
aunque es p eciso econoce que
cada día se hacen nue os p og esos en ella, pe o que hoy aun
así en epe idas ocasiones no pueden e i a se con su empleo la
p oducción de e dade os es agos, que a eces han alcanzado
a los mismos que los aplican.
Los p incipales incon enien es y pelig os de es e mé odo
son la p oducción de mue es ápidas po eabso ción, po
in ección y po b usca pe o ación de un ó gano hueco; ambién
se han a ibuído ag a aciones po exci aciones de la ac i idad
p oli e a i a, habe p o ocado me ás asis y has a neu i is ex a-
o dina iamen e dolo osas, que hacen e iblemen e angus iosa
la si uación del cance oso.
Es p eciso econoce que po el momen o no se pueden
saca conclusiones de ini i as sob e la adio e apia aplicada al
a amien o del cánce , pues es oda ía muy ecien e y es á
e olucionando y pe eccionándose cons an emen e; así que
odas las deducciones a que pueden llega los que de es o esc i-
ben, son como dice el mismo Le iche, an p o isionales y an
poco ijas, como si es u ie an esc i as sob e a ena. De odos
modos, y dispues os siemp e a la ec i icación, podemos sen a
que la adium e apia, como decíamos de la adio e apia, en la
ac ualidad pod á se i pa a el a amien o de algunos umo es
localizados
y
que adiquen supe icialmen e
y
como palia i os
pa a co egi algunos sín omas como dolo , hemo agias, e c.,
de las neoplasias de e olución adelan ada, pe o no se puede
-64-
ene con ianza en los mismos como medio cu a i o de lní í o,
y ha án mal el médico o los amilia es que en e a un cánce
de los incipien es y sucep lbles de una ex i pación adical, dejen
pasa excesi o iempo en e enidos en la aplicación de es os
agen es e apéu icos.
De los demás cue pos adioac i os o io, meso o o, ac i-
nia, e c., pueden hace se las mismas conside aciones que pa a
el adio.
TERMORRADloTERAPIA.-ln imamen e elacionada con la apli-
cación de los ayos
X
es á la e mo adio e apia de Kea ing-
Ha , que se unda en el p incipio es ablecido po és e de que
la adiosensibilidad de los ejidos, apa e de o as ci cuns an-
cias, como el es ado de ca iokinesis o mul iplicación es un-
ción de su empe a u a, o dicho de o o modo, cuan o más
ele ada sea la empe a u a (den o de los lími es de la ida
celula ) más g ande es el pode des uc o de los ayos
X.
undándose en es e p incipio Kea ing-Ha , i adia los
umo es cuando son muy ascula izados, haciendo en ellos una
inyección p e ia de sue o isiológico a 50° cen ig ados, de modo
que se ele e la empe a u a de los mismos a 41 ó42°, o bien si
adican en ca idades como el ec o, hace i igaciones an
calien es como sea posible, según las ci cuns ancias, y si son
umo es p o undos, los some e p elimina men e a sesiones de
dia e mia, es deci , se hace pasa a a és de ellos co ien es
de al a ecuencia, que gene almen e se aplica median e placas
me álicas supe pues as sob e el umo o de agujas cla adas en
el mismo y poniendo en un si io inmedia o un elec odo ancho
y liso, aplicado a la
supe lcíe
cu ánea.
Al p opio iempo que se ele a la empe a u a de las egiones
que se in en a i adia se p ocu a en ia las pa es inmedia as,
que se desea p ese a , o bien colocando sob e ellas una bolsa
impe meable con hielo, o bien se di ige sob e la misma un
cho o de ai e comp imido.
Con es e p ocedimien o podemos ob ene los esul ados
siguien es:
-
-65--
1.0 El calen amien o de los ejidos que se an a i adia y
la
e ige ación p e ia de los sanos pe mi e des ui más ápida-
men e los ejidos cance osos.
2.° Es e a amien o puede aplica se a la inmensa mayo ía
de los cánce es, pe o la au oin oxicación que se p oduce po la
eabso ción de los p oduc os que p o ienen de la des ucción
celula , deben inducimos a ex i pa p elimina men e la masa
cance osa con el bis u í, y la e mo adiación segui á a la ope-
ación cuando és a sea ac ible, y cuando no lo sea, la e mo-
adio e apia se ha á con mode ación y p udencia, pa a e i a
una cí olisis demasiado ápida, y la au oin oxicación a ella
consecu i a. En mi expe iencia pe sonal sólo he conseguido
esul ados palia i os.
DIATERMIA
y
FULGURAClóN.-La dia e mia o ans e mia no
sólo se emplea en cance ología pa a calen a los elemen os
celula es yhace les más sensibles a la acción des uc o a de los
ayos
X,
según
acabamos de indica , sino que me ced a los
abajos de Nagelsch nid , ela ados en el Cong eso de Medicina
de D esde de 1907, puede u iliza se ambién pa a des ui di ec-
amen e es os mismos elemen os celula es, po coagulación de
las ma e ias albuminoideas cons i uyendo la elec ocoagulación,
que con an o de enimien o y cuidado ha es udiado Doyen. Es e
ci ujano de e minó po la ía expe imen al, que las células can-
ce osas mue en a los 120 ó130° a enhei de empe a u a,
mien as que las sanas esis en has a los 140
ó
150° de la misma
escala, o sea a los 60° cen ig ados.
El apa a o de que se alía Doyen p oduce una co ien e de
es millones de oscilaciones po segundo, con una capacidad
de 10 a 15 a npe los.
En el
IV
Cong eso de
Fisio e apia
celeb ado en Pa ís del
9 al 11 de ab il de 1912, Doyen dió cuen a de los esul ados
sa is ac o ios ob enidos po él en el a amien o del cánce de la
nlel, de los labios, de la lengua, de las amígdalas, de la a inge,
de la la inge, cuello u e ino y del ec o.
Los esul ados obse ados en mi clínlcc, es que con la
5
--66- -67-
elec ocoagulación enemos un medio de dié esis pa a ex i pa
pequeños umo es, pe o no si e pa a los cánce es ex ensos, y
la ulgu eción que aunque en pocos casos ambién la he
empleado, se o man esce as, se des uyen las ungosidades y
a enúa las hemo agias y dolo es.
DESECACIÓN
y
IONIZACIÓN.-Exis en algunos o os p ocedi-
mien os ísicos de des ucción de las neoplasias, al es el de la
desecación, que consis e en some e los ejidos a una chispa
eléc ica que se ob iene con los apa a os de aI a ecuencia o
con máquinas elec oes á icas, y que sal e desde un elec odo
e minado en pun a a el umo , la cual p oduce una ele ación
de empe a u a, lo su icien emen e in ensa, pa a deseca los
ejidos, pe o no pa a p oduci quemadu as; es, pues, una e -
dade a ulgu ación y la ionización qui ú gica o ca a o esis
ideada po Be !om Massey, y que no consis e en o a cosa, que
lle a al seno de los ejidos cance osos, los iones concen a-
dos de me cu io, y zinc, que se desp enden de una pun a de
zinc amalgamado, po la cual se hace pasa una po en e co ien e
eléc ica con g an ue za, elec olí ica y dia o é ica, bas ando
algunos minu os de es a some idos los pacien es a es e p oce-
dimien o, pa a que la can idad necesa ia de me cu io y zinc
quede di undida po los in e s icios del umo , des uyendo las
células malignas y los gé menes que pudie an halla se, y si se
p olonga la in e ención, las subs ancias mic obicidas, son
a as adas más allá de los lími es apa en es del mal, y an a
ma a las colonias cance osas y los as os de su diseminación
de las p oximidades inmedia as, sin causa mal alguno en los
ejidos sanos.
E .ec uo . e s. +Según el ci ado Be !om Massey el unda-
men o de es e mé odo es á en que los ejidos i os, y sob e odo
los cance osos ue emen e escula izados y g andemen e di e-
enciados, desde el pun o de is a celula , se componen de di e -
sas sales en combinación o gánica, y disuel as en agua y se diso-
cian po elec olisis, quedando nec osada oda el á ea en e ma.
Po odo lo que an ecede podemos deci que an o es e
p ocedimien o como los an e io es, dan esul ados en apa iencia
alen ado es, pe o de odos modos no es posible con ia en le
ac ualidad la cu ación del cánce a es os medios; acaso la apli-
cación más ace ada sea como complemen a io de la acción
qui ú gica. pa a se aplicados, después de la ex i pación odo lo
más comple a posible del umo , pa a des ui los es igios del
mismo que hayan escapado a la acción del bis u í y que pod ían
p oduci una ecidi a, pe o en mane a alguna se debe limi a el
ci ujano a su sola aplicación, con iando en que ella de po sí
bas a pa a la des ucción del cánce .
Agen es bio e ápicos.-Ya
hemos dicho que los médicos
y
ci ujanos, en su jus i icado a án de comba i es a c uel dolen-
cia, han ensayado odos los ecu sos que la ísica y la Química
han pues o en sus manos, u ilizando unos con un undamen o
acional y más o menos cien í ico, yo os empleándolos sola-
men e de una mane a empí ica. No podían sus ae se de es a
egla los agen es biológicos y en is a de que la Biología
mode na ha pues o a nues a disposición cie os sue os capaces
de disol e los glóbulos ojos de la sang e, y aun las células
epi eliales del hígado, iñón y o as, no e a nada de ex año que
se hayan que ido aplica yde hecho se hayan aplicado, con
p opósi o de disol e las células cance osas. Es más, según ya
hemos hecho cons a , pa a algunos au o es, el cánce no es
o a cosa que una in ección, cuyo agen e pa ógeno ob a, como
el de muchas o as in ecciones, po las oxinas que desp ende y
aunque es a eo ía no es é absolu amen e comp obada, según
hemos pues o de mani ies o, de odos modos es indudable, aun
pa a los que le hacen depende como una simple e olución
ano mal y deso denada de los elemen os celula es, que és os
desp enden en su me abolismo compues os químicos mo bosos
de na u aleza más o menos óxica, los cuales o iginan la caque-
xia que apa ece siemp e en los pos e os días de es os desg a-
ciados en e mos. De es os hechos, hoy bien de e minados, ha
nacido la idea de in oduci en el o ganismo de es os en e mos,
con un in e apéu ico, cie os sue os que con engan an i oxinas,
-68-
es deci , o as subs ancias que neu alicen o p ecipi en las
oxinas cance osas, cons i uyendo los sue os an i óxicos.
De és os se han es ablecido muchos, pe o los más emplea-
dos con a el cánce y los más impo an es son los sue os
an i óxicos blas omicé icos de San Felice y Wla , ex aídos
del pichón y de la oca, a los que se ha inoculado blas omicelos,
omados de cánce es.
El sue o de E n ne ích y Scholl ob enido po inoculación al
ca ne o de s eplococus e isipelalosus.
El sue o de Doyen que se p epa a inyec ando al caballo la
oxina del mic ococus neo o mans.
El sue o de Schmid que se p epa a inyec ando a un animal
dosis c ecien e del supues o mic obio del cánce , que pa a él
e a, según hemos dicho, el muco mucedo, y de es e animal se
ex aía el sue o.
La an i oxina de Wy h, ob enida de cul i os i os de
esl eplococus, y la de Coley que se saca del cul i o de s ep o-
cocus e isipelalosus ybacilus p odigiosus mezclados.
Como se e, en es os sue os se hace in e eni algún mi-
c obio como p oduc o del p esun o agen e de las ci olisis
neoplé-
slcas, pe o como hemos expues o y epe ido, pa a muchos no
son ni los pa ási os ni los mic obios los causan es del cánce
sino los mismos elemen os celula es, que a su ez p oducen
ci olisinas capaces ambién de eje ce una in luencia modi ica-
do a sob e los elemen os cance osos, y cuyas cí olislnas se
halla ían acumuladas en cie os p oduc os pa ológicos, y has a
no males, de aquí ha enido la idea de inyec a con un in e a-
péu ico, muchos de es os p oduc os en e los cuales ci a emos
como los más impo an es, los siguien es: '
El líquido ascí ico de Hodempyl, omado de un cánce
pe i oneal.
El sue o sanguíneo de caballo, del asno y has a el humano
no mal; el líquido del hid ocele, el ascí ico de la ci osís alcohó-
lica, de la insu iciencia ca díaca y has a el pleu í ico de la
asis olid.
-69 -
También los esiduos, ex ac os
y
emulsiones, se han usado
con el mismo in. y en e ellos me ecen especial mención la
emulsión de Coca y Gil nan que es una emulsión p epa ada de
células cance osas de umo es ecién ex i pados; el esiduo de
Vauhgan que se ex ae de las células cance osas y ambién un
p oduc o no óxico; la emulsión de Flche a que se hace con
ejidos emb iona ios no males; los ex ac os de Oes eich de
ca ílagos y de a e ias de emb iones; el de Gu ye de imo; el
de Bea de pánc eas, y aun de las glándulas i oides de ca ne o.
De en e odos es os p oduc os biológicos hay algunos de
los cuales ya nos hemos ocupado; de o os es an escasa la
u ilidad e apéu ica que podemos consegui de ellos que no
me ece la pena de ocupa se de los mismos, así que sólo di e-
mos muy b e es palab as de algunos po o ece cie o in e és
his ó ico, ya que no una posi i a u ilidad p ác ica.
TOXINA.
DECOLEy.-De és os los más no ables son las oxi-
nas de Coley ob enidas como se acaba de deci de los cul i os
i os de s ep ococus e isipela us y de becilus p odigiosus.
Los e ec os bene iciosos de la acción de la e isipela sob e el
cánce han llamado la a ención de los médicos desde la más
emo a an igüedad, pues Hipóc a es, que i ió hacia el año 460
an es de Jesuc is o, ya conocía la in luencia cu a i a de es a
en e medad en la cu ación de cie as en e medades concomi an-
es, y en e ellas las neoplasies malignas, pe o es en la época
mode na, en que se descub e po Fehleisen el mic ocus e isipe-
la us cuando se ha podido es udia con más de enimien o la
acción e apéu ica del mismo, ace ca de la cual dice el mismo
Fehleisen, que «es innegable que muchos umo es han desapa-
ecido comple amen e bajo la in luencia de la e isipela. Es impo-
sible engaña se en es o, pues la degene ación de semejan es
neo o maciones, no se obse a jamás de o o modo. Muchos
ede nas de la piel, epl elio nas, queloides, ca cinomas de la
mama, hlpe o ias gangliona es de oda clase, se han eabso -
bido pa cialmen e a consecuencia de un absceso de
e lsipela»,
Es os es udios y obse aciones ue on con inuadas po W. Busch,
-70-
quien log ó comunica la e lslpela a una en e ma a ec ada de un
lin osa coma del cuello, el cual desapa eció casi pOI' comple o,
aunque quedando un pequeño esiduo que ol ió a eng osa . Es e
abajo incomple o ué seguido de o os muchos, obse ándose
po a ios au o es nume osos casos, en e los que llama p o-
undamen e la a ención el de Coley, obse ado en 1891. Se
a aba de un sa coma globocelula del cuello, que ué in e e-
nido y ep oducido a ias eces y que había sido ope ado po
quin a ez po William T. Bull en 1884. El umo había in adido
ya las pa es p o undas, has a el pun o de que una nue a ope-
ación se juzgó imposible y ué abandonada; el caso e a abso-
lu amen e desespe ado, pe o poco iempo después se le p esen ó
un iolen o acceso de e isipela que le in adió la ca a y cuello,
y dos semanas más a de, sob e ino un segundo acceso y el
umo cance oso empezó a eblandece se y ápidamen e dismi-
nuyó de olumen, y cuando el en e mo abandonó el hospi al, el
umo había desapa ecido comple amen e, habiendo comp obado
Coley, que sie e años después con inuaba con excelen e salud
y sin p esen a ni as o del sa coma ni de ninguna me ás asis.
En is a del buen esul ado obse ado en es e caso, Coley
pensó en la con eniencia de inocula el
s ep ococus e isipe-
la us,
lo que lle ó a cabo en mayo de 1891, en un caso de
sa coma de células usi o mes de las amígdalas y cuello, con-
inuándose las inoculaciones en g an núme o de a ecciones
malignas de es a no u aleza, pudiendo saca Id conclusión de
que las inyecciones del e e ido
s ep ococus e isipela us
eje ce
una acción inhibi o ia empo al, pe o muy cla a, sob e el c eci-
mien o de los umo es, y de sus obse aciones dedujo ambién
que la acción cu a i a es a ibuíble, po lo menos en g an pa e,
a las oxinas de la e isipela, y que podían se u ilizadas sin
expone al en e mo a los iesgos de un e dade o a aque de
e isipela, que siemp e encie a os ensible g a edad.
En su i ud, en 1892 Coley inyec a la oxina de la e isipela
Con la que p o ocaba una eacción gene al, que en nada se
di e enciaba de la p oducida po la misma e isipela y habiendo
.,...
..
-71-
demos ado Roge que la oxina del
bacilus
p odigiosas
aumen-
aba conside ablemen e la oxicidad y i ulencia de la del s ep-
ococo, decidió Coley comba i las neoplasias malignas, con
la unión de es as dos oxinas, bajo la ó mula es ablecida po
F acy, quien compuso un líquido ipo ag egando una cie a can-
idad de caldo del cul i o del
becilus
p odigiosus
a cada cu a
de caldo de es ep ococo.
Po desg acia los esul ados conseguidos con es e medio,
que en un p incipio despe ó las más halagüeñas espe anzas,
no se han is o con i madas, como lo demues a el in o me de
una comisión nomb ada po la Sociedad Qui ú gica de Nue a
Yo k,
y
o mada po S imson, Ge s e
y
Cu ís,
la que en 25
de ma zo de 1896 emi ió su in o me con las conclusiones si-
guien es:
l."
Jamás hemos obse ado una mejo ía que pudie a hace -
nos espe a una cu ación ul e io .
2.aHemos is o casos en los que la p oli e ación ha adqui-
ido una ma cha más ápida du an e el a amien o y ag egamos
que a aca la i alidad del pacien e exponiendo al en e mo a
se ios pelig os.
3.aQue las p e endidas cu as son an dudosas que lo más
que puede deci se es que o ecen una lige a p obabilidad de
mejo ía.
4.
a
Que se pie de con su empleo un iempo p ecioso po lo
cual de ecu i a él se á en los casos absolu amen e inope ables.
En esumen podemos deci que con es e medio no se
ob ienen mejo ías es ables y de ini i as, y en cambio se pueden
p oduci eacciones y enómenos ala man es.
EXTRACTOS,RESIDUOSYEMULSIONEs.-De los ex ac os, esi-
duos y emulsiones, debe consigne se que se undan en los
p ime os expe imen os ealizados po Leyden y Blulllen al,
quienes después de habe cu ado pe os cance osos inyec án-
doles sue o de conejos, que habían ecibido la inyección de un
ex ac o líquido de umo es malignos, ex aídos de o os pe os
ambién cance osos, ex endie on sus ensayos al homb e, al
"
,
'. ;
-72-
que inyec aban ambién esiduos de neoplasmas humanos, ex i -
pados ecien emen e.
Los esul ados ob enidos po es e p ocedimien o han sido,
según Leyden, a o ables, iéndose co obo ados po o os
clínicos como Doníge Gay y sob e odo po Coca y Gilman,
quienes han p epa ado una emulsión con células cance osas de
umo es ecien emen e ex i pados, según la écnica que Risley
desc ibe en la siguien e o ma:
«El umo esco ecién ex aído se lle a al labo a o io con
las p ecauciones de asepsia necesa ias. Se le desemba aza de
los ejidos indi e en es, conlun i o, e c. El neoplasme es co ado
en pedaci os po medio de unas ije as y se i u a en un mo e o
de acunas, diez eces seguidas. Después de la p ime a i u a-
ción se ag ega un olumen igual de solución salina es e ili-
zada, y se uel e al mo e o donde su e una nue a i u ación.
Se inyec an al en e mo 50 c. c. y el es o adicionándole el
5 po 100 de ácido énico se gua da pa a inyec a es semanas
después».
Es a emulsión ha sido empleada po el mismo Risley en
20 casos obse ando que en los casos inope ables, o ecien e-
men e ope ados, es impo en e pa a e asa la p oli e ación
cance osa, y pa a e i a la ep oducción, an es al con a io,
pa ece que el cánce emp ende una ma cha más ápida. Lo más
que ha podido obse a se ha sido una mejo ía en la caquesla.
La emulsión de iche a se pa ece a la an e io , pe o en ez
de emplea ejidos cance osos, pa a hace la emulsión, emplea
los ejidos emb iona ios no males, que cuen en de dos a seis
meses de ida in au e ina, los cuales se colocan en agmen os
en una solución isiológica de clo u o de sodio, ( ein e
cen í-
g amos de elido, pa a un g amo de solución), se ag ega imol
o ácido énico, en can idad su icien e, y se ecub e con acei e
es e ilizado.
Se coloca en la es u a a 37° cen ig ados po espacio de
dos meses ep ox nademen e, se es e iliza y se inyec a bajo la
piel en dosis de 2 a 3 c. c. dos a cua o eces po semana,
,..
'Asq
-73-
según la densidad del au olizado, el olumen y si io del umo .
Los esul ados ob enidos po el mismo Fiche a en 25 en e mos
así a ados, han sido los siguien es: en 9 no han su ido mejo ía
alguna, y los o os expe imen a on de ención del desa ollo y
eg esión o desapa ición empo al de los umo es.
Do desg acia no son an excelen es los esul ados ob e-
nidos po o os au o es; así Babcok, que empleó es a inyección
en 21 casos y de los cuales uno mu ió p obablemen e de ana i-
laxia, deduce las siguien es conclusiones:
í ."
Las emulsiones
homogéneas o au olizados de emb iones humanos no ienen
ningún alo especial y de inido en el a amien o de los umo es
malignos del homb e. 2.
a
Si los umo es espon áneos o asplan-
ados de la a a se dejan in lui po dicho a amien o, es po que
és os son di e en es de los umo es malignos del homb e.
Es e mismo hecho ela ado, de que ob engan buenos esul-
ados cu a i os los in en o es de agen es e apéu icos emplea-
dos con a el cánce , pe o solamen e ellos, y acasan cuando
o os médicos o ci ujanos los expe imen an y u ilizan, se epi en
con el líquido
ascí ico
empleado po Hodempyl. He aquí el caso:
Hodempyl enía en a amien o una muje de 37 años a acada
de ca cinoma de la mama, y a pesa de una in e ención muy
ex ensa -dice-, apa ecie on me ás asis en el cuello y ep o-
ducciones en el si io del umo , ue on ex i padas ambién, pe o
o má onse o as con la ex u a ípica del ca cinoma, en an
g an núme o, que ya no se in en ó
ex í pa las.
Al p opio iempo
se desa olla on di e sos
nódulos
en el hígado, y una
ascí ie
quilosa de la cual se omó el líquido,
ol íéndosele
a inyec a a
la en e ma. Con ello los umo es empeza on a desapa ece y el
hígado ecob ó sus dimensiones no males. Es e caso animó a
Hodempyl a emplea lo en o os 47, según dice, con buenos esul-
ados. Do desg acia los expe imen ado es pos e io es, y sob e
odo De en y Ewing, no han podido comp oba an mag-
ní icos éxi os.
T a amien opo la inmunización.-Se
ha p e endido am-
bién consegui la inmunización con a el cánce , pa a lo cual el
-74 -
~ ----~~I.~a~;.Q~~------------~---------------------------------------
ci ujano empieza po ex i pa el umo ; se coloca en un eci-
pien e es e ilizado yse sepa an las pa es neoplásicas de los
ejidos indi e en es yde los que pudie an es a nec osados,
escogiendo solamen e el ejido ancamen e maligno pe o i-
ien e y en buenas condiciones. Se le desmenuza y se le coloca
en una cápsula de Pé i, cuyos bo des es án bañados de ase-
ina es e ilizada y se le ecub e con una placa de mica esep i-
zade,
y
el odo se deposi a en o a cápsula de Pé i más g ande
y bien ce ada, con una cobe u a de mica, y es some ido a la
acción de una dosis de ayos X su icien e pa a impedi oda
p oli e ación ul e io . El ejido i adiado es aspi ado con una
je inga es e ilizada y lle ado a la sala donde se encuen a el
en e mo ope ado.
En el cu so de la ope ación el ci ujano ha hecho en las
pa edes abdominales del en e mo dos incisiones longi udinales
pequeñas, e in oduciendo po ellas un obje o omo, se exca an
en las mismas dos ca idades en o ma de abanico de g andes
dimensiones, en las cuales se inyec an 10 c. c. en cada una de
la subs ancia i adiada, y luego se cie an en la o ma habi ual.
Los esul ados que con es e mé odo se han conseguido no
pa ecen se odo lo excelen es que ue an de desea .
T a amien o qui ú gico.-En
úl imo é mino, y como ema e
de los ecu sos que disponemos con a el cánce , enemos que
ocupamos del a amien o qui ú gico. Siemp e se le ha conside-
ado como el de más impo ancia el más segu o, el que más con-
lanze puede inspi a pa a consegui la anhelada cu ación; ue a
de él, ninguno nos puede o ece p obabilidades de ob ene la ni
los medios químicos, ni los ísicos, ni los biológicos, no nos
si en más que como palia i os, pe o de ninguna mane a como
cu a i os; es e in sólo se puede alcanza con el mé odo qui ú -
gico que ha llegado a un g ado de pe eccionamien o an al o,
que po el momen o no pa ece posible sob epese lo.
Es e pe eccionamien o del mé odo qui ú gico da a de 1880
y es la consecuencia lógica de los es udios his opa ológicos de
las
neoplasías,
y aunque sea un poco ajeno a nues o p opósi o
.,.'
.-..
-75-
p esen e, nos pe mi i emos esumi las pa icula idades de la
e olución umo al ya que undamen an yexplican el po qué
pe mi en a a los cánce es con posibilidades de éxi o comple o.
Ya hemos expues o que el p oceso cance oso en su p in-
cipio, y du an e bas an e iempo, cons i uye una en e medad
local que no iene más que un solo oco de o igen, y a pa i de
él, a anza p og esi amen e, p ime o po con inuidad, o mán-
dose una zona de ex ensión mac o y mic oscópica de unos es
a cua o cen íme os, más allá de la cual los ejidos es án sanos
inicialmen e; aho a bien, sup imiendo con el bis u í comple a-
men e es e pun o inicial y es a zona de ex ensión mac o y mi-
c oscópica, podemos ene la segu idad de consegui es a
cu ación, siemp e que sea comple amen e ex i pada la masa
umo al y no dejando ningún es igio o ge men que pueda da
mo i o a las ecidi as.
En una ase más a anzada, la neoplasia no sólo se p opaga
po con inuidad sino po me ás asis o emig ación de los elemen-
os cance osos, siguiendo la ía sanguínea, los elemen os celu-
la es de los se co nae, mien as que los epi eliomas a anzan
p incipalmen e po la ía Iin á ica, llegando has a los ganglioa
Iin á icos egionales donde se de ienen, encon ando po pa e
de es os ó ganos una p o isional ba e a que impide, du an e
más o menos iempo, el a ance de es os elemen os celula es
cance osos, e asando la in asión y gene alización al es o
del o ganismo; de aquí sacamos la consecuencia p ác ica de
que aun en es a misma época, o segunda e apa de su e olución,
pod emos ob ene esul ados e icaces y cu a i os de la ope a-
ción cumpliendo la condición ineludible de ex i pa no sólo el
si io inicial del umo , sino ambién es as ías de p opagación
y sob e odo es os ganglios, siendo de necesidad ad e i que
es muy di ícil p ecisa si es as me ás asis es án limi adas a la
egión gangllone inmedia a o la han aspasado. Me ced a los
es udios de los ci ujanos, y muy p incipalmen e a los abajos de
Handle que han de e minado indi idualmen e la localización del
cánce en cada uno de los ó ganos, así como sus p opagaciones
•... as -.~---~~----. ----.~.----.
-76- -77-
po con inuidad y a dis ancia, se ha log ado señala y ija
con mucha exac i ud las zonas de ex ensión mac o y mic os-
cópicas y la di ección de las ías de su p opagación que es la de
la mayo co ien e lin á ica egional, odo lo cual nos si e de
base pa a sen a las eglas de écnica ope a o ia an p ecisas
que hoy conocemos, llegando incluso a o mula pa a cada ipo
de cánce la ope ación más adecuada pa a la ex i pación del mal
y sus p opagaciones, pe mi iéndonos in e eni cien í ica y acio-
nalmen e en odos o casi en odos los ó ganos de la economía.
Como se e el pun o esencial pa a sali ic o iosos en la
lucha con a el cánce se basa, más que en el es udio de los
medios pa a comba i le y des ui le
in
si u,
en el de hace el
diagnós ico p ema u amen e, cuando es á en su ase inicial,
localizado a su pun o o igen y ex i pa le adical y comple a-
men e.
De
10
que an ecede se deduce que en las indicaciones
ope a o las, hay que con adeci en pa e las eglas y leyes que
igen pa a la in e ención en odas las ope aciones que se hacen
en el es o de los p ocesos pa ológicos; en és os, debe domina
10
que se llama ci ugía conse ado a; es deci , que en caso de
duda, debe abs ene se de in e eni , y si hay duda de la ex en-
sión del mal, deben espe a se y conse a se los ejidos sospe-
chosos, pe o en la lucha con a el cánce se debe se más
adicales, y en caso de duda si un p oceso es o no cance oso,
debe in e eni se como si
10
ue a, y si no enemos la absolu a
segu idad de que un ejido ce cano al cánce es á indemne,
debe ex i pá sele como si es u iese a ec ado; el ci ujano más
conse ado en es os casos es aquel que menos se deja so p en-
de po es e enemigo, que solapada y aido amen e se ins ala
en el o ganismo, insidiosa men e se desa olla en él y cuando
se hace os ensible es cuando ha a aigado de al mane a que es
imposible e ance le del en e mo al que hace su íc ima, así que
hay necesidad de pe segui le ené gica y
sañudamen e
y e an-
ca le no sólo del si io en que apa ece os ensiblemen e, sino
has a de las más lejanas mad igue as en que puede cobija se.
Según es o las indicaciones del a amien o qui ú gico es
ex ensi o a odos los cánce es ope ables, es deci , aquellos en
los que la p opagación local no es demasiado ex ensa, cuando
no hay me ás asis más que den o de la zona gangliona abo -
dable, y cuando el es ado gene al no se encuen a en ex emo
decaído, y odo ello se ha á an p on o se haya hecho el diag-
nós ico.
Esquemá icamen e la ope ación consis e en sepa a con los
ins umen os adecuados odos los ejidos en e mos en masa o
en bloque, p ocu ando hace lo sin opeza las pa es en e mas,
a in de e l a la con aminación de los mismos y la siemb a de
células
neopléslcas
que pod ían i adhe idas al bis u í o ins u-
men os de dié esis en los ejidos sanos, pa a ello las incisiones
ecae án a unos cua o cen íme os del pun o en que e minan
odas las modi icaciones
mec oscóplces
causadas po la neopla-
sia, y cuya ex ensión es lo que se supone que cons i uye la zona
mic oscópica de la in asión umo al, siendo ambién condición
indispensable ex i pa los ganglios y ejido celula adyacen e,
haciendo, si es p eciso, la ablación comple a del ó gano en que
adique la lesión.
De no segui igu osamen e es as eglas, y si. se in e iene
en la zona in il ada, hab á ecidi a local y ep oducción
in si/u
y en las egiones gangliona es, si queda on algunos de es os
ó ganos in adidos po las células cance osas.
¿En qué p opo ción se llega a iempo con el a amien o
qui ú gico pa a consegui una cu ación de ini i a? Es a p opo -
ción es muy a iable. En é minos gene ales podemos cali l-
ca le de educida, ya que el cánce de la mama, que es de los
más isibles y más ex e nos, en el pe íodo de 1908 a 1912 de e -
minó en Ingla e a la mue e de 17.189 muje es y 18.884 en los
Es ados Unidos; es o demues a lo a o que es llega a iempo
con es as ope aciones.
¿Y qué esul ados o ece el a amien o qui ú gico? P ac i-
cadas las ope aciones cuándo y cómo hemos dicho ¿se cu a
el cánce ? An es de con es a a es as p egun as de una mane a
-78-
-79 -
ca egó ica es p eciso hace no a que se han obse ado eci-
di as locales
15 Y
has a
20
años después de la ablación y me ás-
asis bien comp obadas, al cabo de
12
ó
15
años.
Pe o si conside amos las cosas desde el pun o de is a de la
ealidad clínica, y no de una mane a absolu a, puede a i ma se
que la ci ugía cu a el cánce , ya que odo ci ujano ha is o
en e sus ope ados de es os umo es algunos que de no habe
sido ope ados hab ían mue o en un año o año y medio, y con-
se an la ida a los
15
ó
20
años, y son muchos los cance osos
que han i ido la go plazo después de la ope ación, mu iendo
luego a consecuencia de una en e medad, que ninguna elación
" en a con su cánce y en las mismas condiciones que cualquie a
o o indi iduo no cance oso.
¿Cuán o iempo debe anscu l se pa a conside a a un
cance oso ope ado como cu ado? La ó mula que da Volkman
es indudablemen e la más ace ada: «Cuando después de la
ope ación -dice- anscu e un año sin ecidi a, se iene el
de echo a espe a una cu ación du ade a; después de dos años
es a cu ación es muy p obable, y al cabo de es años casi
segu a». Espe anza, p obabilidad y casi segu idad, son las es
e apas sucesi as que según Fo gue o ece nues o p onós ico
pos ope a o io, desde el p ime momen o has a el in del e -
ce año.
La expe iencia co obo a, en e ec o, es a mane a de pensa ,
pues nos demues a que las ecidl as apa ecen con más ecuen-
cia del segundo imes e al inal del p ime año; que pasado
és e el núme o de ecidi es disminuye conside ablemen e, y que
después del e ce año es oda ía meno , aunque a pesa de ello
no se pueda da segu idades absolu as de cu ación, pues no
dejan de p esen a se, aun pasado es e pe íodo, ecidi as locales
y me ás asis a días, si bien es cie o que és as han ido dismi-
nuyendo con los p og esos de la écnica ope a o ie.
¿Y cuál es la ci a de es as cu aciones pe sis en es y en
apa iencia de ini i as? Es muy di ícil esponde conc e amen e
a es o, pues a pesa del cuidado pues o en la con ección de las
es adís icas hechas sob e los esul ados del a amien o qui ú -
gico, és as son muy de icien es ya que es casi imposible segui
la his o ia de los ope ados, abundando poco las g andes se ies
de los esul ados lejanos, ob enidos po el mismo ope ado , y
las pequeñas se ies ob enidas en los en e mos pa icula es, que
en gene al acuden más p on o a la ope ación, dan una imp esión
mucho más op imis a que la ealidad. Así, po ejemplo, las
pequeñas se ies de ope aciones en cánce es de la mama dan un
50
po
100
de cu aciones, en algunas es adís icas, mien as que
las globales, comp endiendo en e mos de la clien ela pa icula
y
hospi al, no dan más que
29
ó
30
po
100.
Ope aciones palia i as
y
complemen a ias.-Cuando el
cánce es á a anzado y aun cuando ya no exis a la espe anza
de consegui una cu ación absolu a y adical, no po eso debe-
mos enuncia a oda in e ención qui ú gica, pues con la ex i -
pación de la masa umo al y la de los ganglios in a ados o
in e esados, log a emos e asa la e olución del umo , di e i
la apa ición de la caquexia, comba i los sín omas pelig osos,
a enua los dolo es y las moles ias y p olonga , en una palab a,
la ida de los en e mos, haciéndola menos angus iosa, y más
lle ade os los úl imos días de su desg aciada exis encia.
Es as ope aciones palia i as no solamen e ac úan sob e el
mismo si io de la lesión, sino ambién sob e o os ejidos y ó ga-
nos como el ne ioso con la neu o omía y descomp esión; sob e
el Iin á ico con la (Iln ag oplas la, pa acen esis y o acen esis);
en el sis ema ascula (ligadu as, exclsiones, oclusiones, e c.);
en el apa a o espi a o io haciendo una aqueo omía; en el
diges i o con la (exo ago omía, colos omía, exclusiones in es i-
nales); en el apa a o u ina io con la cis o omía, e c.
También ac uamos con es as ope aciones sob e el conjun o
del en e mo: y an es de conside a como inope able un en e mo
no ol idemos Que és e, además de los dolo es, hemo agias,
ieb e, e c., p oducidos po la neoplasia, puede su i o os muy
in ensos, po causa de una o a ias complicaciones, y co i-
giendo és as aquél se econs i uye y en ona, y no ol idemos
-92-
Labo a o io del Hospi al de San Luis pa a el Cánce
yel
Labo a o io del C oche Cánce Pund
e Ins i u o especializado
anejo a la Uni e sidad de Colombia.
Desde el pun o de is a de la p opaganda exis e la
Sociedad
Cen al Ame icana con a el Cánce
undada en 1922, que
cuen a con un millón de socios y iene po in p incipal di undi
en e el público, cuan o hay de esencial en la sin ome olog a,
diagnós ico, p o ilaxis y cu a de los umo es malignos.
Tiene su Jun a cen al en Nue a Yo k, Comi és en cada uno
de los Es ados, y Subcomi és en odas las ciudades y cen os de
población impo an es, es ando odos ellos es echamen e ela-
cionados con las o ganizaciones sani a ias p o esionales, con
las de ob e os y empleados y con los clubs masculinos y
emeninos.
El Comi é Cen al de la Asociación es á cons i uido po
seis secciones que cada una desempeña comisiones bien de e -
minadas:
La
1.<1
es á enca gada de la in o mación y consejo.
La
2.<1
de la p opaganda po ci cula es y opúsculos.
La 3.ade la cancille ía.
La 4.ase ocupa de con e encias y p oyecciones.
La 5.ade es adís icas y exposiciones.
La 6.ase ocupa del pe sonal que se emplea en el es udio
del p oblema del cánce .
Los Comi és locales se ocupan ambién de da con e encias,
publicación de a ículos y ges iona la adhesión de nue os socios.
Los Conseje os gene almen e son pe sonas dis inguidas
que di igen o as asociaciones, las cuales se ocupan de la edu-
cación o de o os ines dis in os, pe o que les pe mi e hace la
p opaganda, en e de e minado g upo o ca ego ía de pe sonas,
ya de la Cáma a de Come cio, sace do es, abajado es, ede-
aciones ob e as, e c.
Es a colosal o ganización publica un bole ín mensual que
da a conoce a odos los asociados, has a los de la más lejana
egión, el abajo de las di e sas comisiones, sociedades médicas,
I ,
1/
-93-
asociaciones de en e me as, con ede aciones, e c., es imulando
la ac i idad de odas. Además di unde po oda la Amé ica
la c eación de nue os socios dando ce i icados de inco po a-
ción
él
la sociedad de miemb os, de los cuales es ablece a ias
ca ego ías; hay unos socios p o ec o es que dan una cuo a de
5.000 dóla es al año; socios pa onos que pagan 50 dóla es;
o os son socios o dina ios que pagan 25 dóla es, y, o os, en
in, cuya cuo a es aún más pequeña, o sea de cinco y has a un
dóla , ambién al año, bas ando es a pequeña cuo a pa a se
conside ado co no miemb o de la sociedad, eniendo de echo a
ecibi odas las publicaciones de la misma.
Son in e esan es los medios de p opaganda de és a: po
una pa e edi a opúsculos cien í icos sob e los mé odos más
mode nos de diagnós ico de la en e medad, esul ados que se
ob ienen con los mode nos p ocedimien os de cu a; da con e-
encias en las que, con é minos cla os y desp o is os de ec-
nicismo, se exponen al público los es udios y descub imien os
sob e la na u aleza del cánce
Cómo p incipia el cánce . Fo -
mas p incipales que e is e y sus sín omas. Sob e la cu a
qui ú gicay po las aplicaciones de los ayos X y adio,
e c.,
p ocu ando no ala ma al público exponiéndole pelig os de
con agio.
O as publicaciones consis en en a ículos de las e is as
p o esionales y an especialmen e di igidos a las en e me as,
comad onas, e c., pa a que és as, a su ez, puedan d ulge los
en e las muje es, con las que ienen especial con ianza, y
pueden da las u ilíslmos consejos sob e el cánce de la ma iz
y de los pechos.
La Sociedad Ame icana de lucha con a el Cánce , además
de ecoge sus adep os, p incipalmen e en e sace do es, maes-
os y p o eso es, dedica especial a ención a las escuelas, donde
se di unden es os conocimien os median e ca eles con igu as
suges i as, indicando opo unas ins ucciones pa a demos a el
jus o modo de comba i el cánce y las consecuencias del e o
en el diagnós ico, o la pé dida del iempo en aplica el emedio.
.,
-94- -95-
Celeb a pe iódicamen e la Semana Nacional del Cánce ,
du an e la cual edobla su ac i idad en educa al pueblo pa a
que los en e mos lleguen a conoce el p ime sín oma y puedan
ob ene p on a asis encia del mal en su iniciación, p onunciando
mul i ud de con e encias públicas, publicando b e es a ículos
sob e es e asun o en los pe iódicos, lib os, e is as polí icas y
p o esionales.
En los an ías y coches e o ia ios se exponen ca eles
de p opaganda; en los cines, al p incipio o en los in e me-
dios de la sesión se p oyec an escenas o hechos alusi os del
siguien e géne o:
El cánce en e medad cu able. Señales
de pelig o que pueden indica cánce . Un mensaje de espe-
anza,
e c., y en los ea os, en el en eac o, una pe sona
exp esamen e designada pa a ello, en el p oscenio en e iene al
público du an e cua o o cinco minu os como máximo, con dis-
cu sos y chanzas que llaman la a ención sob e el cánce ; en las
iglesias p o es an es, ca ólica o is aeli a, se da lec u a an es de
la unción ellg iosa de algún b e e esc i o sob e es a ma e ia, y
en los ca és y es au an s se hace la p opaganda dis ibuyendo
hojas con í ulos como és e:
Signos de ala ma que pueden
signi ica cánce ,
e c.
Los p o eso es de la Uni e sidad, las Sociedades médicas
y Academias cien í icas, ienen en es a Semana con e encias y
discusiones sob e es e ema, que son luego publicadas en los
dia ios.
¿Y qué esul ados se ob ienen con es a lucha an enaz y
an bien o ganizada? Es os nos los da a conoce muy bien
Bloodgood, e i iéndose p incipalmen e al es ado de Ma yland.
An es de 1890 el cánce no e a jamás e i ado, y no e a
cu ado más que a amen e. En el pe íodo de 1890 a 1900 empie-
zan aplica se las ope aciones adicales, al y como las hemos
señalado, y a di undi se los conocimien os qui ú gicos mode -
nos, pe o oda ía la educación del público es muy de icien e, o
nula; se ope a muy a de, así que las cu aciones en es os diez
años
son muy a as y las mejo ías excepcionales.
Desde
1900
a
1910,
y
mucho más desde es a época en que
empieza la campaña de p opaganda en la lucha con a el cánce ,
los p og esos son ápidos, así se e que la p opo ción de can-
ce osos inope ables que se p esen an en los Hospi ales en es a
época e a de un 50 po 100 y en 1920 desciende al 10 po 100,
aumen ándose po an o las p obabilidades de cu ación del
10 po 100 al 50 po 100 según los ipos y clases de umo es,
así emos que los os eosa comas de los huesos de las ex emi-
dades cuyo po cen aje de cu aciones no pasaba del 8 po 100
an es de 1918, desde es a época, a 1926, pasa al 30 po 100.
El
czince
del pecho cuyo po cen aje de cu aciones an es de
la campaña emp endida po la Liga An icance osa e a del
50 po 100, alcanza en la ac ualidad al 95 po 100, obse én-
dose ambién que lo umo es benignos cuya ans o mación en
malignos hemos is o cuán ácil es, del 20 po 100 que an es se
obse aban y a aban, pasa aho a al 50 po 100.
El cánce del ú e o se ha bene iciado ela i amen e poco de
es a campaña, pues la p opaganda pa ece habe sido poco
e icaz, ecomendando el ci ado au o la con eniencia de comba-
i inmedia amen e las secuelas de los pa os, y el econoci-
mien o pe iódico. El a amien o del cánce de la ca idad bucal
es uno de los que más bene lciosa nen e ha sido in luenciado
po la educación del público y del cue po médico; desde 1900
a 1920 la asa de inope abilidad ha descendido del 60 po 100 a
menos del 10 po 100 y las p obabilidades de cu ación han
aumen ado de un 3 po 100 a un 60 po 100, habiendo descen-
dido ambién el núme o de cánce es que en es a egión se obse -
an, me ced a las medidas p o lléc icas.
En el cánce del es ómago, del colon y del ec o, las en-
ajas que se han ob enido oda ía son pequeñas, po que se
necesi an p ocedimien os especiales de explo ación la gos y
cos osos ( ayos X, ec oscopia, gas oscopia, análisis de jugo
gás ico, e c.), los cuales es necesa io apllca les pe iódicamen e,
desde la apa ición de los p ime os sín omas en apa iencia
banales.
-96-
-97-
También en la Amé ica del Su la lucha con a es a e i-
ble en e medad se acen úa.
En la República A gen ina exis e la
Liga A gen ina de
lucha con a el Cánce
cons i uida, omando como modelo en
su o ganización a la
Liga anglo- anco-ame icana de lucha
con a el Cánce .
La sede se encuen a en Buenos Ai es y se compone de un
Consejo écnico y adminis a i o p esidido po el doc o Ro o
que ha sido el undado y el alma de es a sociedad.
La o ganización se compone de las ins i uciones siguien es:
1.aIns i u o de Medicina Expe imen al pa a el es udio y a a-
mien o del Cánce .
2.aLiga A gen ina de la lucha con a el Cánce .
3.aAsociación A gen ina pa a el es udio del Cánce .
4.
11
O ganización Regional de lucha con a el Cánce .
El Ins i u o de Medicina Expe imen al pa a el es udio y
y
a amien o del Cánce , es una dependencia de la Uni e sidad
Nacional de la capi al, aneja, como es consiguien e, a la acul-
ad de Medicina. ué undado en 1922 po su di ec o el ci ado
doc o Ro o, uno de los p ime os cance ólogos del mundo y
cons a de cua o g andes edi icios; uno si e pa a se icios
clínicos denominado
Elena Le oque de Ro o,
di un a esposa
del ci ado doc o , con dos salas pa a ein e en e mos cada una,
sala de lec u a, comedo , consul o io, sala de ope aciones, de
adium e apia, e c., o o es pa a in es igaciones cien í icas con
su sección de isio e apia, adiodiagnós ico, labo a o ios de
isiología, Pa ología, Te apéu ica expe imen al, cul i o de eji-
dos, de Química,
Hls ologíe.
e c.; o o es pa a la hospi aliza-
ción de muje es con odos los elemen os necesa ios, y el cua o
es pa a sala de au opsias, mo gue, e c.
La o ganización de abajos comp ende a ias secciones
expe imen ales de química biológica, ísico-química, pa ología
expe imen al, cul i o de ejidos, mic obiología y ana omía pa o-
lógica.
La Liga A gen ina de lucha con a el Cánce se compone
'
p incipalmen e de seño as, y. además de unda y a ende un
hospi al pa a 100 en e mos, iene a su ca go los medios de
p opaganda.
La Asociación A gen ina pa a el es udio del Cánce se
compone de nume osos p o eso es p esididos po el ci ado
doc o Ro o; odos los meses se eúnen en una aula y exa-
minan y discu en los abajos e ec uados en el Ins i u o.
La O ganización Regional comp ende cua o secciones: la
del No e, de Cuyo, del Li o al y del Su , cuyos cen os son
Tucumán,
San Luis, Rosa io y Bahía Blanca; es os cen os
es án p o is os de elemen os pa a diagnós ico, examen de
piezas de biopsia, líquidos liado es pa a el en ío de p oduc os
al Ins i u o Cen al, e c., y los médicos enca gados de los
mismos es án en ín ima elación con el Ins i u o de Medicina
Expe imen al al que acuden en consul a y adonde emi en los
en e mos que necesi an los se icios de és e.
En el U uguay la lucha con a el cánce se en abló muy
p ema u amen e, siendo el p ime país de la Amé ica La ina,
si no es amos mal in o mados, en el cual se dispone de adio
en sus se icios clínicos.
La lucha p opiamen e dicha se empezó en 1919, con la
c eación de la
Liga
y es á di igida po un
Comi é Nacional,
nomb ado po el Di ec o io de Asis encia Pública. La
Liga,
es á cons i uída p incipalmen e po médicos, que han mani es-
ado sus deseos de colabo a en es a ob a, examinando y a en-
diendo g a ui amen e a los en e mos, que se les p esen en, con
un ce ne de la
Liga,
que se en ega a odos los que le pidan en
las a macias y hospi ales del país.
El
Comi é Nacional
iene una sub ención de la Asis encia
Pública pa a p opaganda educado a y publicación de un
Bole ín
O icial.
La p opaganda se hace en iando ca eles lus en os a los
p o esionales, eco dándoles los sín omas del cánce yhas a se
les en ía en ases de id io, con una solución de o mol, des i-
nada a emi i las piezas u no eles pa a su examen his ológico.
7
-98-
Se hace ambién la p opaganda po adio ele onía y p oyec-
ciones en los bióg a os, ci cula es en los pe iódicos y ca eles
mu ales.
En el U uguay el Es ado asis e g a ui amen e a odos los
índlgen es en cualquie pun o del e i o io de la República, así
que és os ienen de echo a eclama es a asis encia no sólo en
Mon e ideo donde es á el Di ec o io, sino en las cua en a de-
pendencias depa amen ales, donde se examinan los casos sos-
pechosos y se emi en las piezas a los Cen os especializados, y
si el examen es posi i o, el en e mo g a ui amen e es emi ido a
Mon e ideo po cuen a de la Asis encia Pública y hospi alizado
en se icios especializados, y en caso de sali , se les p o ee de
sob e con anquicia pos al, con la di ección imp esa del Comi é
Nacional pa a que comunique a és e, bien po sí o sus pa ien es,
su si uación, y si no se encuen a bien, se le o dena ing esa
nue amen e en el Asilo, co iendo los gas os del iaje po cuen a
de la Asis encia Pública. Es os mismos se icios los pueden
u iliza las pe sonas pudien es, pe o pagando una a i a g adual
siemp e muy económica.
La Aus alia ha pues o a disposición de los médicos que
se in e esan en es a lucha 100.000 lib as es e linas.
De ex p o eso hemos dejado pa a lo úl imo los abajos y
la labo que España apo a a es a magna ob a. En ella la p in-
cipal labo cien í ica y de p opaganda es ejecu ada po la Liga
Española con a el Cánce , que p imi i amen e se cons i uyó
con el nomb e de Comi é Nacional de la lucha con a el Cánce ,
siendo undado po mi an iguo p o eso de la Academia de
Sanidad Mili a , el en onces Inspec o gene al de Sanidad,
doc o Ma ín Seleza ,
ponléndole
bajo la di ección del doc o
Ce e a, quien mon ó en el Ins i u o Rubio su labo a o io, en el
que además de los es udios de Ana omía Pa ológica, hizo los
p ime os ensayos sob e el cánce expe imen al, habiendo aído
pa a es e obje o de Ingla e a, algunos ejempla es de a ones
blancos ya inoculados, cedidos po el Ins i u o Bash o d de
Lond es (Impe ial cance Resea ch Fund).
;. ; ¿
-99-
.,'
En
1910
subs i uyó en la Di ección del Ins i u o al doc o
Ce e a el sabio ci ujano doc o Goyanes. quien ha abajado
con singula celo e in eligencia, has a cons i ui la ac ual Liga
Española
con a el
Cánce ,
colocada bajo el alioso Pa ona o
de SS. MM. los Reyes de España y la P esidencia gene al de
S. M. la Reina doña Vic o ia Eugenia, la que da ejemplo de
cons an e labo iosidad, ocupándose de c ea medios pa a hospi-
aliza es os desg aciados en e mos, sob e odo los incu ables;
con ecuencia isi a los hospi ales e ins i uciones de es a clase
que exis en en Ingla e a y F ancia, pa a luego Implan a en
nues o país los adelan os que e en es as naciones, do ando
con esplendidez las p ime as camas que se han es ablecido pa a
es os en e mos en el Ins i u o, que lle a el mismo í ulo que su
augus o y p imogéni o hijo; en una palab a, no descansa de
coo dina y es imula la acción o icial y pa icula , pa a que sea
más
uc í e a
la labo de es a ins i ución que hon a con su
p esidencia.
La Liga Española con a el Cánce es á o mada po un
Consejo de Adminis ación compues o de un p esiden e que en
la ac ualidad es el mencionado doc o don José Goyanes; es
icep esiden es, quince conseje os, un sec e a io y un eso e o;
odos ellos, así como los demás miemb os que la o man, es án
do ados de un ul uísmo, un amo al des alido y una ca idad
bien digna de loa y de se imi ada.
Es a ins i ución comp ende: un Comi é cien í ico de caballe-
os, o o de seño as o mado po damas de la más al a alcu nia,
o o g upo de seño as que o ma la Jun a de Damas Visi ado as,
ambién de las más nobles, y cuya misión es igualmen e impo -
an ísima.
Los ines que pe sigue es a Asociación son:
1.0,
c ea
cen os pa a el a amien o de los en e mos cance osos; 2.°, con-
inua las in es igaciones sob e las causas del cánce , su na u-
aleza y medios de comba i le;
D.
0,
p opaga en e el público las
nociones elemen ales sob e el cánce y p ecisa sus p ime os
sín omas a in de comba i lo en iempo opo uno; 4.°, c ea
-100-
cen os de enseñanza y comi és locales yes ablece elaciones
con las asociaciones simila es del ex anje o; 5.
0,
di undi las
es adís icas que demues an que es e azo e de la humanidad, es
cada día más ecuen e y que al ho o de sus manl és aciones,
se ag ega el que a aca a las pe sonas cuando aun son muy
ú iles a la sociedad y, po úl imo, enseña al público el modo
de e i a su desa ollo y la mane a de a aja sus daños.
El Comi é cien í ico de la Liga Española con a el Cánce
iene como misión p incipal da a conoce y popula iza , po
medio de Con e encias, los conocimien os que hoy poseemos,
p incipalmen e sob e su e iología, pa ogenia y sín omas que
p ime o se obse an.
Es as Con e encias de ulga ización unas an di igidas al
público en gene al y o as si en pa a la enseñanza de Damas
Visi ado as de la Liga y En e me as; las des inadas a es as
úl imas se han dado p incipalmen e en el Ins i u o Rubio y en
el Hospi al de la C uz Roja, y las p ime as se dan en la Casa
del Pueblo, Fáb ica de Tabacos y has a u ilizando la adio e-
le onía y p ocu ando a odas ellas da las la mayo publicidad
po medio de la p ensa.
También el Comi é Cien í ico se ocupa en el Ins i u o del
Cánce de abaja en busca la e dad en lo que aun hay de
enigmá ico sob e la na u aleza del cánce , sob e su e iología,
medios de a amien o y al e aciones que p oduce en los di e -
sos ó ganos y apa a os.
Me i o ios po demás son los ac os ealizados po el
Comi é de Seño as en sus dos secciones de la Ob a Social y
de la Asis encia.
La p ime a se ocupa, en p ime é mino, de allega ecu -
sos económicos o ganizando ies as, concie os, i as, eca-
bando del Gobie no que conse e y aumen e la sub ención del
Es ado pa a el Ins i u o P íncipe de As u ias y ellas son las que
han log ado, secundando las inicia i as de S. M. la Reina, que
en el Hospi al de San Juan de Dios se des inen dos pabellones
de 20 camas cada uno, pa a la asis encia de cance osos, e
-101-
inaugu ando no hace mucho, en la Moncloa, un pabellón anejo
al Ins i u o con el mismo in de albe ga a en e mos de es a
clase, esol iendo así el p oblema de suminis a asis encia a
es os desg aciados, y a sus ges iones se debe ambién el que
sean muchas las seño as que se han susc i o pa a sos ene una
cama pa a un cance oso y cuyos gas os ascienden a 5.000 pese-
as anuales.
La Sección de Asis encia «se compone de unas cincuen a
seño as bené olas» que se ocupa de isi a los cance osos en
los hospi ales y domicilios. En los p ime os, cuando los Je es
de se icio han eclamado la ayuda de es as seño as, ienen la
obligación de isi a a los en e mos en las salas, asis i a las
consul as y o o an o hacen en los domicilios, omando en un
cuade no ad hoc, y que gua dan en su pode , odos los da os
sociales de cada en e mo, en iando una copia de los mismos al
Ins i u o del P íncipe de As u ias, pa a que cons en en una
icha, que son a chi adas y clasi icadas po o den
al abé íco
del
nomb e del en e mo.
Es a ins i ución dispone del local de Pa lslana, elegan e
edi icio si uado en el pun o más bello e higiénico de Mad id,
que an e io men e es u o des inado a solaz y ec eo, y hoy a
con ene los en e mos a acados de la en e medad más g a e
que el homb e padece; se compone de a ios pabellones, unos
o almen e cons uidos y o os en cons ucción, con a ios loca-
les pa a en e me ías, labo a o ios y adminis ación, odos pul-
c os y aseados, plenos de luz y en ilación, y donde se espi a
un ambien e de con o p opio de los es ablecimien os de es a
clase mejo mon ados. El Ins i u o posee odos los medios y
labo a o ios de in es igación y una clínica de 28 camas, 14 de
homb es y o as an as pa a muje es; salas de ope aciones,
gabine es de adio e apia, labo a o ios de Ana omía Pa ológica,
bac e iología, química, gabine e de expe imen ación, es deci ,
cuan o se equie e pa a la in ensa labo docen e, cienU ica,
clínica y de di ulgación, que en él ejecu a el compe en e pe -
sonal asignado al mismo.
-----------------------------~----
..
------------------~~
-102-
Es o es el ó gano undamen al y di ec o de la lucha
an l-
cance osa, al que injus o se ia no econoce que han ayudado
en cuan o ha sido posible el Gobie no y au o idades supe io es,
así emos que no hace mucho el ilus e P esiden e del Consejo
de Minis os Excmo. seño Gene al P imo de Ri e a donó
50.000 pese as pa a comp a 20 cen ig amos de adium; el
Excmo. seño Minis o de la Gobe nación quien apa e de la
cesión del local dicho y una sub ención de 70.000 pese as, ha
hecho a ias o as sub enciones pa a las ob as que en el mismo
se han ejecu ado, en el Ins i u o de In es igación, y has a en
epe idas disposiciones ha o denado que po las Dipu aciones
P o inciales se cons i uyan Ins i u os y Hospi ales especiales
des inados a es e in, pe o jus o es ambién con esa que, ue a
de la Comisión Cen al, que es á en la Co e, bien poco se ha
hecho en es e sen ido, pues sal o lo que ha ejecu ado la Dipu-
ación de Mad id ya eseñado, la que únicamen e me ece mención
especial es Ba celona, que dispone en el Hospi al de San a C uz
y
en el de la acul ad de Medicina, de 45 milig amos de adio
elemen o, en o ma de
sulíe o
y b amu as, dis ibuidos en 54 apa-
a os, eniendo además nume osos apa a os pa a adio e apia.
Así
y
con odo la asis encia no es muy comple a, pues en
el año 1924 se han a ado en dicho hospi al 332 cance osos, y
han sido echazados, po no ene capacidad pa a ello, o os
an os en e mos.
En las demás p o incias, bien podemos deci que es a
ob a eden o a es á po empeza .
Pa a comple a es a o ganización es necesa io la cons i u-
ción de Comisiones o Subdelegaciones de la Liga en las p o-
incias, o ganizadas de una mane a análoga a la cen al, siendo
ambién indispensable la c eación de cen os egionales simila es
al Ins i u o del P íncipe de
As unas,
los cuales pueden hace se
eniendo po base las acul ades de Medicina, ya que és as
apa e del impo an ísimo papel docen e que ienen que llena
espec o de es a en e medad como de odas, y si no más que de
odas, con los u u os médicos, en ellas ya se disponen de
-105-
pe sonal, clínicas, labo a o ios Y gabine es de adio e apia, que
cons i uyen un elemen o impo an e pa a la lucha con a es a
plaga, y no hab á más que acoplados, especializados
y
aumen-
a los en la medida que sea p eciso; pe o no se ha de come e
el e o que se ha hecho con es as mismas Facul ades, es deci ,
no se les debe hace muy nume osos pa a que puedan es a pe -
ec amen e do ados del cos oso ma e ial de in es igación y de
a amien o que les es indispensable; odo lo más cinco de es os
Cen os son su icien es, debiendo es a con enien emen e
dis í-
buídos y ag upando las p o incias más p óximas, pa a que
odas puedan dis u a de los inmensos bene icios que es os
mismos Cen os han de epo a .
Es o no quie e deci que en las poblaciones de impo ancia
no puedan exis i Dispensa ios Y Consul o ios locales, pe ec a-
men e elacionados con los Cen os Regionales, Y no sólo
es o, sino que se deben c ea ambulancias que lle en los auxi-
lios de la de ensa y p inCipalmen e del diagnós ico p ema u o,
que a poco más es la sal ación, has a las illas y pueblos más
pequeños, cuyo se icio se puede es ablece con poco gas o,
ap o echando las bien mon adas ambulancias de Sanidad, que
ya hoy poseemos, sob e odo en algunas Inspecciones p o in-
ciales de Sanidad como la de es a p o incia.
Es os Cen os Regionales al menos deben ene un se icio
de consul a, p o is o de odos los medios de diagnós ico p ecoz,
pues ya hemos dicho y epe ido, que és e sal a al cance oso, Y
debe cons i ui pa a él una e dade a Casa de Soco o, donde
pueda i a consul a los pequeños sín omas Y las lesiones al
pa ece insigni ican es, que ienen como he aldos o p eludios
de la lesión p incipal; anejo al mismo exis i á el gabine e de
Ana omía Pa ológica e His ología. Son necesa ios ambién los
se icios de ci ugía y adiología, con odo lo necesa io pa a
ejecu a las in e enciones qui ú gicas p ecisas, así como la
aplicación complicada de adio y adium e apia, Y el po odos
concep os impo an ísimo de hospi alización Y asilo de es os
en e mos. En e ec o, el p ime p oblema que desde luego es
---------------
------"----
-104-
p eciso esol e , es el que hace e e encia a la al
hcspi elízecíón,
po se és a, indudablemen e, la mejo mane a de auxilia y hace
llega los ecu sos de la ciencia y de la ca idad a es os en e -
mos, pues hemos is o que odos los medios que eclama su
a amien o son en ex emo ca os, lo mismo la aplicación de las
adiaciones, que las in e enciones qui ú gicas, que los demás
agen es e apéu icos u ilizables, ienen an exo bi an e p ecio,
que sob epasan los ecu sos económicos de la gene alidad de
los indi iduos, pa a que puedan dispone de ellos en sus domi-
cilios pa icula es; es más, has a las clases icas
y
mejo aco-
modadas, si bien pod ían su aga es os gas os aun no es án
bien a endidos
y
cuidados cuando su en es a dolencia, sob e
odo si es á localizada en cie as egiones como el ano
y
ec o,
donde in unden la na u al
epulsión
y donde son aún más nece-
sa ios los cuidados de limpieza, pues no suelen encon a , ni
pueden dispone de en e me as y p ac ican es compe en es y
especializados en es a clase de menes e es, ya que has a es e
humilde y su ido pe sonal, con ecuencia iene epugnancia y
se niega a ende a es os cance osos po mucho que se les
pague.
y
si es o sucede con las clases icas, qué sucede á con
1:1
media
y
sob e odo con los pob es que ienen que i i en
el con inado espacio de un cua ucho sin apenas luz y escasa
en ilación, asis ido po una esposa aman e o una mad e ca i-
ñosa si, pe o que no es án acos umb adas hace las cu as
y
p es a los cuidados especiales que eclaman es os en e mos
y
que además ha de lle a la pesada ca ga de los cuidados del
hoga , donde ella
y
los demás indi iduos que compongan la
amilia han de con i i , sopo ando el hedo que exhala las
ho ibles llagas abie as,
y
han de asis i al espec áculo an
desag adable
y
is e como es siemp e, el se es igos p esen-
ciales e impo en es, pa a emedia los indecibles su imien-
os que padecen es os en e mos,
y
que saben pe ec amen e
que le han de conduci al sepulc o;
y
a odo es o con los ali-
men os escasos, los medicamen os
y
demás medios de cu a,
_$5 _
-105-
ex ao dina iamen e ca os,
y
desde luego sin pode u iliza las
adiaciones o las in e enciones qui ú gicas, que son las que
solamen e le han de sana o ali ia , odo lo cual o ma un am-
bien e no solamen e mo al, sino ambién ísico, que o zosamen e
ha de dep imi su ánimo y sus ene gías, y ha de p oduci un
aplanamien o g andísimo. al e que
él
pesa de es a mal a en-
dido, pasan p i aciones
y
penan con él su amilia, los
sé es
que
le son más que idos
y
odo con ibuye a
aumen a
los su imien-
os de es os mil eces desg aciados en e mos; po es a azón,
si la sociedad debe p opo ciona a odos los dolien es y sob e
odo a los pob es de solemnidad, Hospi ales, Asilos, Casas de
salud o Ins i u os en los cuales puedan se a endidos en sus
males, es a obligación es más pe en o ia a ándose de es os
en e mos ya que son los más necesi ados, y sin emba go, el
núme o de cance osos
as ledos
es en ex emo educido, pues
en Ingla e a que es como odo el mundo sabe una de las nacio-
nes más adelan adas
y
donde mue en ap oximadamen e de es a
en e medad cada año unos
15000
homb es
y20.000
muje es,
apenas eciben asis encia en los Asilos un
30
po
100
de los
p ime os
y
un
20
po
100
de las segundas y pa a eso la mayo ía
lo es án en los hospi ales gene ales, es deci , los dedicados a
o as clases de en e medades o en las en e me ías de los Asilos
de mendicidad.
No exis en más que cinco Ins i u os con unas
200
camas
des inadas a albe ga a es os en e mos. El hospi al de
Middlesex
es el p ime Ins i u o de es a clase, pues iene un depa amen o
especial andado en
1792
el
Cánce Che i y
exclusi amen e
des inado a ellos.
En
1851
se undó el
Cence Hospi al B omp one, y
en
Manches e
el
Ch is ie Hospi al
c ea el
Cance Pa ilion Home,
y
en
Glasgou,
en
1890,
se c ea el
Royal Cance Hospi al.
En Alemania exis e un depa amen o especial en el
Hospi al
de la Ca idad de Be lin, la Same i e Heus de Hidelbe g y
una
sección ambién en el eno me
Ependo e Hospi al de Hambu :
go.
En Aus ia, balo el pa ona o del empe ado F ancisco José,
-106 -
se han c eado algunos hospi ales con depa amen os pa a can-
ce osos y en No e Amé ica son acogidos en
Ci y Hospi al,
Blackwells
Island,
al
New- Yo k Skin and Cence Hospi al,
o
al
Gene al Memo ial Hospi al,
y el
Almshonse Hospi al.
Exis-
iendo ambién algunas casas o ins i uciones especiales pa a
albe ga es os en e mos. En las demás naciones como F ancia,
I alia, epúblicas su eme icenas, e c., aunque algo se a hacien-
do en el sen ido de c ea Hospi ales o Asilos pa a cance osos,
bien poco es lo que en la ac ualidad es á hecho. En España,
como hemos dicho, apa e del Ins i u o del P íncipe de As u ias
y de un depa amen o c eado po la Dipu ación p o incial en el
Hospi al de San Juan de Dios y o o en Ba celona; en las demás
p o incias es án los cance osos, aun los no ope ables, ocupando
las camas de las salas des inadas ambién a los en e mos de
ci ugía gene al, o se les elega a las llamadas de in álidos o
incu ables, donde concluyen sus días en la mayo desespe ación
al e se epelidos po odos, po la amilia que a eces no
disimula el ho o y epugnancia que la inspi a sus llagas y de
la sociedad en gene al que no dispone de luga pa a ecibi les y
albe ga les con enien emen e.
Es a es ambién la is e si uación en que se encuen an en
nues a población, en nues o que ido Valladolid; con sen i-
mien o enemos que hace cons a que no exis e un solo Asilo,
ni un pabellón especial donde pode es a ecogidos los muchos
en e mos de es a clase que hay aquí; pues ya hemos dicho, y
demos ado con las es adís icas, que es la p o incia de España
que a oja una mo alidad mayo (el 1 po 1000). Tienen que se
elbe gados en el Hospi al p o incial, que hace ambién las eces
de Hospi al Clínico de la Facul ad de Medicina, en las salas
o dina ias de Ci ugía, pues como las llamadas de incu ables
Siemp e es án llenas de iejos e in álidos, nunca se encuen a
en ellas si io pa a cobiia les, así que ienen que se colocados
en aquéllas, donde es án mezclados y con undidos con los
en e mos de las demás clases de en e medades, no pudiéndoles
a ende a ellos como equie e su especial dolencia y dando el
1
i
'.
-107-
espec áculo an is e y desag adable pa a los demás en e mos
,
que como si es os pob es no u ie an bas an e con su en e me-
dad, oda ía ienen que con empla a dia io en el que es á al
lado, las úlce as, co osi as, sang an es y mal olien es que les
de o an, y a los que un poco más p on o o más a de les en
cómo son ca comidos po ellas y lle ados a la umba.
C eo que bien me ece hace desapa ece es e es ado de
cosas y po compasión hacia unos y o os de es os en e mos la
sociedad debe de sepa a los, c eando es ablecimien os ade-
cuados pa a ealiza la ob a de ca idad c is iana, de ex ao di-
na ia anscendencia social y cien í ica, de ecoge a es os en e -
mos en es ablecimien os adecuados do ados del abundan e y
cos oso ma e ial e apéu ico, ya eseñado como necesa io y
sob e odo de adio cuyo bene icio en los inope ables es mani-
ies o, pa a pode les ali ia en algo y no expe imen a la pena
an g ande que expe imen an ellos y has a los que es amos
enca gados de su a amien o, de e limi ados nues os ecu sos
en los úl imos días, al uso de la mo ina y demás hipnó icos que
no puede ene o o in que ado mece les y calme les los dolo es,
haciéndoles un poco menos escab oso el camino del cemen e io.
y
no se ponga como p e ex o que unos es ablecimien os de
es a clase se ían mi ados con ho o po el público, conside-
ándoles como la an esala de la mue e; pues hoy, como hemos
dicho, no iene el p onós ico absolu amen e a al que an es
enía, y p on o se llega ía a comp ende que es os cen os, bien
do ados de elemen os de cu a, se ían uno de los medios que
a enua ía la g a edad de su dolencia, de la cual, no hay que
hace se ilusiones, un poco más p on o o más a de y aunque
es én en su casa o en o os hospi ales, se ha de llega a pe cibi .
Pa a el sos enimien o de es os Ins i u os o Asilos deben
con ibui : el Es ado, con las debidas sub enciones; las Dipu-
aciones p o inciales, con la pa e que las co esponde en la
ob a de Bene icencia que es o ep esen a, y que ellas son las
llamadas p incipalmen e a su aga , cumpliendo lo que en sus
Es a u os es á consignado a es e espec o; los Gobe nado es
-108-
ci iles, al menos, deben imi a al muy ilus e de Valencia, exce-
len ísimo seño Be múdez de Cas o, el que, en una ci cula de
no muy an igua p omulgación, o dena que odos los Ayun a-
mien os de la p o incia emi an a la Inspección p o incial de
Sanidad 0,20 pese as po cada habi an e, COn el in de a bi a
ecu sos pa a comp a siquie a algunos milig amos de adio,
o néndolo de lo consignado en los p esupues os pa a a enciones
sani a ias de ca ác e ex ao dina io.
Enca ga ambién a las en idades Dipu ación p o incial,
Asociaciones eligiosas, Cle o pa oquial y pa icula es, que
hagan los dona i os que es imen pe inen es, a cuyo e ec o ab ió
una susc ipción en su sec e a ía pa icula . Mas pa a la c eación,
y sob e odo pa a el sos enimien o de es os Cen os y Asilos, no
debe limi a se sólo a la acción o icial, ya que sola siemp e ha
de se de icien e; ya hemos dicho que es e es un enemigo que
nadie puede conside a se lib e de él y po an o
odos
es amos
obligados a comba i le y muy pa icula men e las clases acomo-
dadas y el público en gene al. La ó mula o mane a de coope a
odos a sos ene es os Ins i u os especiales es ácil y lle ade a
y consis e en lo siguien e: las pe sonas icas que u ilicen los
se icios de es os Cen os deben paga po ellos una pensión de
la misma mane a que la pagan en la ac ualidad en odos los
hospi ales, donde son asis idos de dolencias comunes; las pe -
sonas que pagan una cuo a y po ella ienen con a ado el segu o
del se icio médico a macéulico en las sociedades o íguala o los
que a es e in exis en, deben se es as sociedades y es os igua-
la o ios los que paguen los gas os que es os asegu ados hagan
en el Dispensa io, y lo mismo sucede con las compañías, emp e-
sas y pa onos de oda clase, que concedan a sus empleados
y ob e os el bene icio de se icio médico y los Ayun amien os
paga án los gas os que o iginen los pob es de solemnidad, de
sus espec i os municipios, que a ellos les en íen.
Además de la g ande y ex ao dina ia misión que en la
lucha con a el cánce deben cumpli odas es as en idades, el
Es ado. la Liga Cen al, las Subdelegaciones, Gobe nedo es
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,'(
(i
ci iles, Dipu aciones p o inciales y Municipios, iene que des-
empeña
un
ímpo an isimo
papel el cue po médico en su o a-
lidad y p es a su aliosísima coope ación el mismo público en
gene al.
En cuan o al p ime o, ya hemos expues o las a mas y
medios de lucha de que disponen los médicos especializados
,
p incipalmen e ediólogos y ci ujanos, en cuyo manejo oda la
pe icia y pe ección que adquie an se á pequeña, así que bueno
se á da cu sillos, con e encias, cong esos o euniones pa a su
pe eccionamien o, y po lo que se e ie e a los médicos gene ales
•
es deci , a los que acos umb amos a llama médicos de cabece a
•
que son los que gozan de la con ianza de la amilia y los p ime os
que suelen e a es os en e mos, su in e ención es de capi al
impo ancia, pues además de eje ce una acción di ulgado a y
de enseñanza, pueden ac ua en la p o ilaxis, en el diagnós ico
y en el a amien o de es os en e mos di ec a o indi ec amen e.
La campañe di ulgado a debe e e i se p ime o a enseña
a sus clien es y amilia es la con eniencia de pone en cono-
cimien o del médico las meno es al e aciones de su o ganismo y
las en ajas que ob end á de las debidas explo aciones, des-
echando los ecelos del pudo mal en endido, y en segundo
é mino, les ha á e el alo que ienen como sín omas p e no-
ni o es un g an núme o de pequeñas lesiones conside adas como
p ecance osas, ales son las ulce i as de la lengua, que no ienen
jus i icación de su exis encia en la p esencia de una pun a p odu-
cida po una ca ies den a ia u o a causa análoga: la impo ancia
semeiológica que puede signi ica un lujo aginal ex empo áneo
en una muje que se encuen a en edad de padece un cánce , o
el pelig o que encie a un umo de la mama po insigni ican e e
indolo o que apa ezca, y jamás an e es os casos y o os pa eci-
dos, debe limi a se a da la i ial y soco ida con es ación de
No lo oque us ed. Si no le duele, no iene ninguna impo an-
cia. No se p eocupe po ello
y o as exp esiones análogas que
implican el poco in e és que se le concede y que son el o igen
de u u as e i emediables ca ás o es.
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Ninguno es á an obligado como el médico de cabece a a
educa e ilus a a sus clien es ace ca de las medidas p o lléc-
icas que deben gua da se pa a p e eni es a e ible en e me-
dad, sin cae ampoco en exage aciones que ala men al 'público,
y que le hacen in anquiliza y escla iza se, en segui egímenes
alimen icios especiales u o as p ác icas, cuya in luencia no
puede pasa más que de la ca ego ía de p esumibles.
Más impo ancia iene la in e ención en el diagnós ico y
en el a amien o. Desde luego hay que econoce que los es u-
dios médicos han adqui ido y es án adqui iendo de día en día
mayo ex ensión, y que no es posible en la ac ualidad exigi a
ningún médico gene al la su icien e compe encia cien í ica y la
posesión de los necesa ios medios ma e iales que equie e la
p ác ica de odas las especialidedes, y muy pa icula men e de
es a mode na de la cance ología; po lo an o, no se le puede
pedi que haga el necesa io diagnós ico clínico e his ológlco
con la p on i ud y p ecisión que es os casos necesi an, y sin
emba go, ellos son los que p ime o se encuen an en en e de
es e p oblema, y pa a ellos es la esponsabilidad de un diag-
nós ico e óneo o a dío.
y
lo que decimos del diagnós ico hemos de deci del a a-
mien o; es de espe a que algún día se llega á a descub i algún
medio más o menos especí ico que in oducido en el o ganismo
po un p ocedimien o sencillo, que es é al alcance de odos los
médicos, como la acunación an i e lólíca o el sue o an idi -
é ico, si a pa a cu a el cánce , pe o has a que es e momen o
llegue, nos emos educidos a excindi ampliamen e la egión
en e ma, sepa ándola en bloque del es o del o ganismo, si
que emos ene la segu idad de que así ha sido sepa ado odo
ge men cance oso, o bien podemos es e iliza la egión des u-
yendo es os mismos gé menes po medio de las adiaciones, y
ue a de es os medios, odas las demás medicaciones, como
hemos is o, no son más que me as ilusiones sin e icacia
alguna, o quizá e dade os engaños; pe o uno y o o de los
en cd chos medios exigen, en el que los aplique, que es é en
posesión de sus écnicas de aplicación, que son di íciles y an o
más complicadas cuan o más se an pe eccionando; son, pues
•
unas a mas especieles, de an o más alo , cuan o se las maneja
con más pe ección; es más, cuando no se las emplea en es as
condiciones po e dade os especialis as muy e sados en la
pa ología y en la clínica del cánce , no es á exen a de pelig os
su aplicación.
Según es o, ¿cuál es la misión del médico gene al?, ¿no
iene nada que hace él de po sí en el a amien o del cánce ?
,
¿no end á o a obligación que cumpli que la de inicia y guia
al en e mo así que descub a algún sín oma sospechoso, ponién-
dole en manos del ci ujano o del adiólogo que posea es os
medios de diagnós ico y es as écnicas especiales de a a-
mien o?, y si no se puede cu a al en e mo, ¿no end á más
misión que hace le más lle ade os los úl imos días de su ida?
Nada de es o; la misión del médico gene al o no especiali-
zado, es impo an ísima y que él sólo puede cumpli , no sólo en
las a eas p epa a o ias pa a el diagnós ico y a amien o, sino
ambién en las pos e io es a és e, y de odas las cuales muchas
eces depende la ida de su clien e en e mo.
En cuan o al p ime pun o, o sea el diagnós ico, ha de
es a i memen e con encido y ene siemp e muy p esen e el
p incipio básico y undamen al po odo el mundo cien í ico
econocido como cie o, que la cu ación del cánce depende de
la p ecocidad del diagnós ico que pe mi e el p on o empleo del
a amien o y que és e le co esponde a él es ablece le ya que es
al p ime o al que acuden los en e mos, siendo ambién un hecho
desg aciadamen e cie o que muchos cance osos pod íamos
deci que la mayo ía de ellos, cualquie a que sea la posición de
los mismos, llegan al especialis a capaz de cu e los demasiado
a de, po la al a de diagnós ico o po se e óneo el mismo.
Es e e a do o es e e o algunas eces es indudablemen e
impu able al p opio médico, que no hace una explo ación de e-
nida y concienzuda del en e mo, ya po que exija una écnica
especial aunque sea muy sencilla, como sucede en algunos
•