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Papeletas de epigrafía líbica (IX): revisión de trabajos anteriores a la vista del "Recueil des Inscriptions libiques", de J.-B. Chabot

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Papeletas de epigrafía líbica (IX): revisión de trabajos anteriores a la vista del "Recueil des Inscriptions libiques", de J.-B. Chabot

Author: Tovar Llorente, Antonio
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1949
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/29917/3/BSAA-1949-1950-16-PapeletasEpigrafiaLibica.pdf
PAPELETAS
DE
EPIGRAFÍA
LÍBICA
IX
Re isión
de
abajos
an e io es
a
la
is a
del
Recueil
des
Insc ip ioDS
Ubiques,
de
J.-B.
Chabo .
El
espe ado
abajo
de
J.-B.
Chabo ,
a
que
aludíamos
en
es e
Bole ín
X
1943/4
p.
35
n.
3,
se
había
publicado
en
Pa ís
po
la
Imp ime ie
Na ionale
en
los
años
1940
y
1941.
Son
es
he mosos
ascículos
en
olio,
el
úl imo
de
ellos
de
o og a ías
ep oducidas
en
heliog abado,
los
cuales
debo
a
la
amabilidad
del
S .
L.
Leschi,
Di ec o
de
An igüedades
de
A gelia.
Con
es a
ob a
se
dispone
al
i
n
de
un
epe o io
comple o
y
i
dedigno;
lamen o
muy
since a
men e
que
no
habe la
conocido
an es
haya
hecho
menos
com
ple os
y
segu os
mis
an e io es
es udios.
Las
ci cuns ancias,
y
el
aislamien o
consecuencia
de
las
gue as
y
de
la
pos gue a,
han
causado
que
en
es e
alejado
campo
de
in es igación
no
me
haya
llegado
an es
no icia
de
la
capi al
publicación
del
S .
Abbé
J
-B.
Chabo ,
allecido
en e an o.
T a a é
aho a,
aunque
sea
a díamen e,
de
e isa
mis
an e io es
abajos
y
a
la
ez
de
da
no icias
de
es a
ob a.
El
juicio
que
me ece
el
abajo
del
Abbé
Chabo
es
plena
men e
a o able.
Con
se e o
mé odo,
el
au o
no
sólo
ha
ecogido
las
insc ipciones
publicadas
po
Reboud
(que
e a
lo
que
se
había
p opues o
inicialmen e),
sino
que
ha
ampliado
muchísimo
el
abajo,
has a
hace lo
un
epe o io
comple o
has a
el
día,
398
e an
las
insc ipciones
coleccionadas
po
Reboud,
y
1.125
es
el
núme o
de
las
que
se
leen
en
es a
colección.
La
limi ación
del
abajo
de
Chabo
es á
en
no
u iliza
los
esul ados
de
la
lingüís ica
be ebe ,
ni
habe
buscado
posibles
equi alencias
en e
los
nomb es
p opios
be ebe es,
de
los
que
se
12
ANTONIO
TOVAR
da
una
ex ensa
lis a
(pp.
XVII
a
XXIII),
y
las
ansc ipciones
la inas,
lo
que
en
pequeña
escala
in en amos
po
nues a
pa e
en
una
de
las
an e io es
papele as.
U ilísimo
se ía
hace
es e
abajo,
que
Chabo
no
pudo
ealiza
pues
el
CIL
VIII
suppl.
V,
1,
donde
se
hallan
los
índices
de
las
insc ipciones
a icanas,
sólo
se
publicó
en
Be lin
en
1942,
después
de
la
salida
del
Recaeil.
Pe o
es as
mismas
limi aciones
hacen
más
segu o
y
menos
suje o
a
p ejuicios
y
al
a án
de
explica lo
odo
es e
abajo
de
Chabo ,
a o unadamen e
lejano
de
las
esis
a e idas
y
pelig osas
que
aquejan
po
ejemplo
a
los
en
ocasiones
b illan es
de
G.
Ma cy,
po
ejemplo.
En
el
p ológo
(p.
I)
oca
Chabo
la
cues ión
del
o igen
del
al abe o
líbico,
inclinándose
esuel amen e
a
empa en a lo
con
el
ibe o,
y
a
conside a lo
un
descendien e
lejano
del
enicio.
Es
lás ima
que
del
ibe o
sus
e e encias
se
limi en
en
1940
a
la
ob a
del
numismá ico
A.
Heiss
(1870),
con
desconocimien o
a
lo
que
pa ece
de
cuan o
se
ha
abajado
pos e io men e.
Po
nues a
pa e
c eemos
que
el
al abe o
líbico
no
iene
ningún
pun o
de
con ac o
con
los
al abe os
hispánicos,
ya
que
es os,
en
cuan o
no
son
adap ación
del
g eco enicio,
conse an
el
sis ema
silábico
minoico'chip io a
(1),
mien as
que
en
el
líbico
no
exis e
ni
la
huella,
inmedia a
pa a
an as
le as,
del
al abe o
de
ipo
enicio,
ni
ningún
as o
de
silabismo,
si
excep uamos
las
pa ejas
y
3
d
si
(es a
úl ima
además
exclusi amen e
en
las
insc ipciones
de
Thougga),
en
que
la
so da
se
exp esa
median e
la
geminación
de
Ja
sono a
co espondien e,
como
un
as o
de
al abe os
que
no
dis inguían
en e
unas
y
o as,
como
p ecisa
men e
el
a esiO'ibé ico
(2).
Si
epasamos
una
po
una
las
le as
líbicas
y
las
compa amos
(1)
V.
mi
abajo
en
Minos
I,
Salamanca
1951.
(2)
C
es e
mismo
Bole ín
XI
1944,5
p.
75
y
XIV
1947/8
p.
32.
Nos
pa ece
inú il
la
dis inción
buscada
po
Chabo
en e
X
y
^
,
dando
pa a
ellas
no
sóJq
dis in as
ansc ipciones,
T
y
Ti,
sino
buscando
incipso
o mas
disUn ns
del
al abe o
púnico.
En
ealidad,
es udiado
el
asun o
en
las
única»
inc ipciones
en
que
g
apa ece
eneiIlOS
los
siguien es
esul ados:
en
laa
niíms.
1
y
H
enemos
sólo
la
o ma
^
2,
4
y
5
ae
usa
aj
en
i
nal
pe o
X
en
posición
niedial
o
inicial;
lo
illíamo
OCU C
en
las
3,
6
y
7,
aunque
se
hallan
SClldas
excepciones
de
Hen
posición
medial.
La
consecuencia
que
de
ello
sacamos
es
que
3]
es aba
elabo ado
con o me
al
p ocedimien o
que
exp esaba
la
so da
median e
la
gemi
nación
de
la
sono a,
cuando
pene ó
di ec amen e
desde
el
al abe o
enicio
la
o ma
X.
PAPELETAS
DE
EPIGRAFÍA
LÍBICA
13
con
las
ibé icas
ampoco
halla emos
en
la
o ma
ninguna
coinci'
dencia,
como
no
la
hay
en
absolu o
en
el
sis ema.
Las
coinciden
cias
únicas
que
se
pueden
señala
son
aquellas
que
p o ienen
de
la
conse ación
del
ipo
enicio
an o
en
uno
como
en
el
o o
de
es os
al abe os:
señalamos
la
yod
líbica
n
,
la
samech
X
,
la
schln
W
y
LLl
la
le a
au
T.
También
la
ghimel
líbica
i
ecue da
de
ce ca
al
enicio
y
al
g iego,
como
ambién
a
las
a ian es
de
la
gu u al
ibé icas
(
^
ca,
^
ce,
X
gi).
Compa emos
asimismo
la
o ma
líbica
de
la
zayin
I
con
su
co espondencia
enicia,
y
en
la
o ma,
no
muy
ecuen e,
>-
que
Chabo
ansc ibe
,
eamos
una
es ilización
de
la
e
semí ica.
El
es o
del
al abe o
líbico,
basado
sin
duda
en
el
semí ico,
es
la
sis ema ización
de
una
se ie
de
o mas
geomé icas,
inde
pendien es
de
sus
modelos.
Aleph,
he
y
he
se
han
e undido
con
el
ayin
en
una
única
o ma:
|1|
.
La
o ma
de
la
u
II
no
es á
lejos
de
la
a esia
M
de
la
o
,
en
la
que
se
econoce
la
enicia.
De
los
p eceden es
emo os
de
la
/
hemos
hablado
en
o a
ocasión
(1).
En
la
O
b, C.
d,
—
zayin,
lili
e ,
=
l,
U
m,
I
n,
T
sade,
- -
q,
O
,
el
pa ecido
con
sus
p eceden es
es
nulo
o
sólo
una
emo a
es ilización.
En
sus ancia
nos
pa ece
siemp e
undamen almen e
ace ada
la
a i mación
de
Meinho
(2)
que
en
o a
ocasión
hemos
ecogido
(3):
«Man
wi d
ja
nich
im
Zwei el
sein,
dass
die
libysche
Sch i
i gendwie
on
de
Buchs aben-
sch i
de
Phónizie
abháng ...
Es
ha
sich
ganz
om
Bildha en
en e n
und
is
ein
geome isch
und
e inne
dadu ch
ge adezu
an
die
bei
manchen
deu schen
Kinde n
geb áuchliche
Geheim-
sch i ...
So
en s ehen
Buchs aben
wie
D
C
O
□
n
,
die
ím
Libyschen
wiede keh en,
nu
dass
hie
auch
ge unde en
Neben-
o men
nachweisba
sind
wie
)
C
O
O---»
En
ealidad,
se
a a
de
un
al abe o
de i ado
del
enicio,
pe o
p o undamen e
eelabo ado
con
un
espí i u
geomé ico
y
además
mo ido
del
a án
de
c ea
una
esc i u a
pa a
i
nes
no
ulga es
sino
mágicos
y
eligiosos.
Pa a
el
doble
ejemplo
de
las
geminadas
/
y
H
,
que
ep esen an
un
es o
de
épocas
muy
an iguas
me
e ii o
a
lo
expues o
e
ii
o os
luga es
(4).
Pe o
es as
geminadas
(1)
Boj-h ín
XIV,
p.
31
s
(2
Die
libyschen
Jnsch i en.
Eine
Un e suchiing.
Ablmndlungen
ii
die
Kunde
des
Mo genlandes.
XIX.
Band.
N .
1
Leipzig
1931
C .
la
P-
s.
(3)
En
es e
Bole ín
XI,
p
74s
(4)
Bole ín
XI.
p.
75
s..
Minos
I.
14
ANTONIO
TOVAR
son
un
es o
que
con i ió
con
la
ex ensión
del
al abe o
enicio.
Sob e
el
p oblema
de
las
conexiones
o males
y
muy
isibles
en e
es e
al abe o
y
el
suda ábigo,
éase
lo
dicho
po
Meinho
op.
ci .
p.
44
s.,
quien
lo
excluye
e minan emen e
como
cosa
gené ica
y
se
limi a
y
señala
cie os
pa ecidos
debidos
al
ipo
gene al
de
esc i
u a.
Lo
que
si
señala emos
po
nues a
pa e
es
que
es os
pa eci
dos
en e
o mas
suda ábigas
y
o mas
occiden ales
se
epi e
de
mane a
so p enden e
en
la
£
¡T]
del
al abe o
sabeo
y
la
d
(El
y
¡TI
espec i amen e)
del
mismo
y
del
lihyaní
an iguo
(1)
y
el
signo
silábico
e
del
ibé ico,
que
apa ece
en
la
o ina
FQ
El
en
compe encia
con
la
o a
O
®
(2).
No
podemos
en a
en
el
p o
blema
complicado
de
explica
las
elaciones
en e
los
al abe os
suba ábigos
del
milena io
1
a.
C.
y
los
momen os
o igina ios
del
sis ema
líbico
y
del
ibé ico.
Resuel o
así
el
p oblema
del
o igen
del
al abe o
líbico,
en
la
medida
que
nos
pe mi e
juzga
el
ma e ial
disponible,
hay
que
señala
o a
no edad
impo an e
en
el
abajo
de
Chabo :
la
dis
inción
íp.
IV)
en e
dos
a iedades
del
al abe o
líbico,
la
o ien al
y
la
occiden al.
Po
nues a
pa e
la
hemos
in en ado
ya
(Bole ín
XI,
p.
69
ss.).
Con
su
acos umb ada
p udencia,
el
au o
enuncia
á
p ecisa ,
dada
la
escasez
de
ma e ial,
el
alo
de
a ios
signos
occiden ales.
Del
mayo
in e és,
no
sólo
pa a
la
epig a ía
líbica
sino
pa a
la
doc ina
gene al
de
los
o ígenes
del
al abe o,
es
la
se ie
de
obse aciones
sob e
el
uso
del
pun o,
ya
como
sepa ado
de
palab as,
ya
como
eemplazan e
de
a ios
ca ac e es
(p.
VyXXIII)
Muy
aliosa
es
es a
concepción,
que
nos
enseña
un
uso
dei
pun o
bas an e
ex año,
pe o
no
ajeno
al
ca ác e
mis e ioso
po
C.
Meinho
(op,
ci .
p.
46)
a ibuido
al
al abe o
líbico.
Con
es o
doy
po
abandonada
la
explicación
del
pun o
como
aleph
po
mí
acep ada
en
la
abla
del
omo
X
de
es e
Bole ín.
G acias
a
los
excelen es
índices
de
que
Chabo
ha
do ado
a
su
epe o io,
podemos
amplia
nues o
a ículo
sob e
la
ó mula
bns
( éase
es e
Bole ín
X,
p.
31
ss.,
XI
p.
76
ss.,
XIV,
p.
29
s
)
Además
de
las
63
po
mí
ecogidas,
en
el
índice
que
de
la
palab a
(1)
James
G
Fé íe
His oi e
de
VÉc i u e,
Pa ís
1948,
p.
275
ss.,
H.
íe
Geschich e
de Sch i ,
Hanno e
1925,
p.
134
s.
'
(2)
No
puedo
aplaudi
al
que ido
maes o
D.
Manuel
Gómez-Mo eno
Misceláneas,
p-
321i
cuando
uel e
a
pensa
en
is a
de
los
g a i os
de
Ense une
que
0
puede
se
¿á.
PAPELETAS
DE
EPIGRAFÍA
LÍBICA
15
p esen a
Chabo ,
hallo
o as
an as
más
un
cen ena
jus o.
Añádanse
a
la
lis a
de
Chabo ,
no
egis adas
en
su
índice
los
núme o
1029,
1079,
1080,
1096;
co íjase
el
1115
en
1116;
exclúyase
el
1111-
Una
de
mis
insc ipciones
no
la
hallo
en
la
colección:,
la
de
Halé y
Jou nal
Asia ique,
IV,
1874,
p.
387,
po
mí
publicada
en
es e
Bole ín
X,
p.
43.
Quizá
(a
juzga
po
la
e e encia
de
la
bibliog a ía,
p.
VIII)
Chabo
no
ha
explo ado
del
odo
es a
se ie,
que
si
no
me ece
plena
con ianza,
po
lo
mismo
es aba
más
necesi ada
de
una
e isión
c í ica.
No
se ía
a ea
di ícil
copia
aquí
las
insc ipciones
que
amplían
mis
an e io es
lis as,
pe o
la
ecogida
de
nomb es
p opios,
que
e a
lo
que
como
u o
p incipal
yo
buscaba,
es á
a anzadísima
en
el
he moso
índice
de
ellos
que
Chabo
o ece
en
las
páginas
XVII'XXIII.
La
colección
no
incluye
alguna
insc ipción
que
pa ece
exis e
más
al
es e
del
A ica
ancesa,
en
la
an igua
Libia
i aliana.
Sin
duda
las
ci cuns ancias
del
momen o
impidie on
al
au o
com-
p oba
algunas
no icias
( .
p.
XIV).
La
supues a
insc ipción
líbica
del
Sinaí
queda
cla o
que
no
iene
nada
que
e
aquí,
y
asi
se
esuel e
un
enigma
(ihid.).
El
p oblema
de
las
insc ipciones
de
Cana ias
queda
apun ado
po
Chabo ,
y
de
desea
es
que
los
in es igado es
de
las
islas,
en
p ime
é mino
nues o
colega
J
Al a ez
Delgado,
se
animen
a
da
ep oducciones
segu as.
Te minemos
aquí
nues o
comen a io
y
celeb emos
la
apa i
ción
de
un
elemen o
indispensable
pa a
el
in es igado
del
no e
de
A ica.
El
aba e
Chabo
modes amen e
ha
enunciado
a
explo
a
los
ma e iales
que
ha
eunido
con
oda
diligencia
y
sana
c í ica
y
ha
dejado
la
a ea
a
los
in es igado es
plan eada
en
é minos
que
acili an
mucho
la
labo .
Felici émonos
po
ello
y
indamos
jus o
homenaje
al
sabio
au o
de
es a
colección.
An onio
To a