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Los tapices de la Catedral de Palencia: III.- Tapices de «La Redención», de «La Expulsión de Agar» y de «Las Virtudes»

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Los tapices de la Catedral de Palencia: III.- Tapices de «La Redención», de «La Expulsión de Agar» y de «Las Virtudes»

Author: Wattenberg García, Eloísa
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1949
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/29911/3/BSAA-1949-1950-16-TapicesCatedralPalencia.pdf
LOS
TAPICES
DE
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
IIL—Tapices
de
«La
Redención»,
de
«La
Expulsión
de
Aga »
y
de
«Las
Vi udes».
Los
dos
p ime os
se
gua dan
en
la
Sala
Capi ula ,
donde
se
conse an
los
de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
Sus
o las
p esen an
ca ac e ís icas
comunes;
es án
o madas
po
mo i os
ege alales,
u os,
l
o es
y
hojas
en elazados,
y
an
bo deados
po
un
i o
azul
en
cuya
pa e
in e io
apa ece
el
escudo
de
la
ciudad
donde
se
ejie on,
B uselas
en
B aban e
(B
O
B),
indicando
cla amen e
el
luga
de
o igen,
y
siendo
pun o
de
pa ida
pa a
pode los
encaja
en
una
echa
ap oximada,
la
de
1528,
año
en
que
la
indicación
de
p ocedencia,
como
ya
hemos
ano ado
al
habla
de
los
Tapices
de
las
Colecciones
de
la
His o ia
Sag ada
y
de
la
Sal e
Regina
(1),
se
hizo
obliga o ia
en
el
a e
de
la
apice ía.
Tapiz
de
la
Redención.
Mide
2,75'ms.
po
2,68
ms.;
su
o la
iene
una
anchu a
de
30
cms.,
y
de
4
cms.
el
i
le e
azul
que
la
odea.
En
los
u os,
l
o es
y
hojas
que
la
o man
des aca
un
colo ido
a iado
de
onos
ama illos,
azul
e doso,
ojos
c ema,
e c.
La
sucesión
de
escenas,
en
el
ondo
y
en
p ime
é mino,
a
desde
la
c eación
del
mundo
po
Dios
Pad e,
que
p eside
desde
lo
al o
el
apiz,
has a
la
Resu ección
del
Hijo,
ep esen ada
en
la
isi a
de
las
es
Ma ías
al
San o
Sepulc o,
ya
acío,
mo i o
que
ocupa,
en
un
segundo
é mino,
un
luga
secunda io
en
el
conjun o
del
paño,
cons i u
yendo
odas
ellas
el
p oceso
de
la
Redención
del
géne o
humano
po
el
Sac i icio
del
Hijo
de
Dios
(Lám.
I).
Siguiendo
un
o den
c onológico
en
su
enume ación,
emos
o
Fonseca
en
la
Ca ed al
de
Falencia».
Bole ín
del
S.
E.
A.
A.
Tomos
XIII
y
XIV.
/
ELOISA
GARCÍA
p ime o,
en
el
ángulo
supe io
Izquie do
del
apiz,
^
Uni e so
El
Pad e
E e no,
en e
nubes,
p eside
odo
el
con
jun o-
lle a
en
la
mano
izquie da
la
es e a
del
mundo
y
iene
a
su
de echa
la
Luna
y
a
su
izquie da
el
SoL
Ya
en
la
Tie a,
des aca
al
ondo
una
ep esen ación
del
Pa aíso
e enal.
En e
á boles
ca gados
de
u os
es án
Adán
y
E a,
y
en
el
que
es á
más
p óximo
a
la
muje ,
se
en osca
ia
se p en e^^ esen a
^
con inuación
la
expulsión
de
nues os
p i
me os
pad es
del
Pa aíso,
después
de
come ido
el
pecado
o i
ginal,
empujados
po
una
i
gu a
esquelé ica,
p obablemen e
el
demonio,
que
les
acucia
con
una
la ga
lanza
lle ándoles
hacia
las
llamas
del
in ie no.
Al
ondo
hay
una
ep esen ación
del
pueblo
is aeli a
que
espé ala
comunicación
de
Dios
po
medio
de
Moisés.
En
lo
al o
de
un
mon e,
el
Sinaí,
se
e
a
Moisés
a odillado
en
ac i ud
supli
can e,
le an ando
las
manos,
como
o ando,
hacia
el
Pad e
E e no.
Al
pie
del
mon e,
los
is aeli as
acampados
espe an
la
uel a
de
Moisés.
El
es o
de
las
escenas
ep esen adas
en
el
apiz
pe enecen
ya
a
la
Redención
p opiamen e
dicha.
Un
á bol
simbólico
que
se
e ige
ec o
en
el
cen o
del
apiz,
en
un
segundo
é mino,
l
o ece
hacía
el
lado
en
que
la
ida
de
C is o
edime
al
géne o
humano.
El
o o
lado
es á
o almen e
seco
y
sus
amas
desnudas
de
la
meno
señal
de
ida.
Al
ondo,
en
una
cons ucción
enacen is a,-sepa adas
las
i
gu as
que
en
ella
in e ienen
po
el
pa eluz,
se
e
una
ep esen
ación
de
la
Anunciación.
La
Vi gen
Ma ía,
humildemen e
a odi
llada
y
en
ac i ud
o an e,
escucha
la
palab a
del
A cángel
San
Gab iel
que
pe manece
en
pie
delan e
de
ella.
Y
an e
odo,
des acando
con
p imacía
en e
las
demás
escenas,
la
de
la
C uci ixión,
ence ando
su
ep esen ación
un
simbolismo
especial.
Se
le an a
a
la
de echa
una
g an
C uz
en
la
que
es á
cla ado
el
Reden o ,
ocupando
odo
el
lado
de echo
del
apiz.
Al
pie,
el
Co de o
de
Dios.
F en e
a
ella,
en
un
g upo,
con emplando
el
hecho,
apa ecen
es
homb es.
En
dos
de
ellos,
uno
cubie o
con
pieles,
cómo
un
sal aje,
y
o o
desnudo,
al
ez
el
a is a
quiso
ep esen a
a
cuan os
desconocían
la
e dad
del
Mis e io;
escuchan
la
palab a
de
un
e ce o,
muy
bien
a a iado
y
p obablemen e
ep esen an e
LOS
TAPICES
DE
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
145
de
la
Iglesia,
que
les
ins uye
en
la
Ve dad.
De ás
de
ellos
apa ece
San
Juan
Bau is a
señalando
con
la
mano
izquie da
las
Sag adas
Esc i u as
que
sos iene
en
la
de echa,
como
ase e ando
así
que
odo
lo
esc i o
y
p o e izado
es aba
cumplido.
A
la
de echa
de
San
Juan,
en
un
segundo
é mino,
la
ep e
sen ación
de
C is o,
encedo
del
demonio,
en
el
Seno
de
Ab aham,
endiendo
la
mano
a
los
jus os
me ecedo es
de
sal a
ción.
Y
de ás
de
la
C uz,
en
el
bo de
del
apiz,
es
muje es
en
pie,
al
lado
de
un
sa có ago
acío
sob e
el
que
se
sien a
un
ángel
que
pa ece
habla las,
plasmando
de
es e
modo
el
a is a
la
isi a
de
las
es
Ma ías
al
Sepulc o
del
Seño
después
de
su
Resu ec
ción
glo iosa,
y
comple ándose
así
la
ep esen ación
del
p oceso
de
la
Redención.
Las
no as
de
colo
que
a
con inuación
damos
pod án
se i
pa a
da
una
mejo
idea
de
es e
apiz.
En
la
escena
del
Pa aíso
e enal
se
e
a
nues os
p ime os
oad es
en e
á boles
de
hojas
azuladas
y
ama illas,
des acando
el
conjun o
sob e
un
ondo
de
nubes
de
colo
azul
y
c ema,
cuyos
onos
se
an
des aneciendo
de
izquie da
a
de echa.
En
lo
al o
el
Pad e
E e no,
en
ono
ie a
y
cubie o
con
man o
ama i
llen o,
lle a
en
la
mano
izquie da
la
es e a
del
mundo
des acada
en
ojo,
esal ando
la
i
gu a
sob e
nube
c ema.
El
Sol
que
se
e
á
su
izquie da
es
de
ono
ie a
oscu o
con
lige os
oques
c ema.
Po
el
pecado
o iginal
Adán
y
E a
son
expulsados
del
Pa aíso.
Se
les
e
sali
de
él
empujados
po
una
i
gu a
oscu a,
el
onio,
que
les
conduce
con
una
lanza,
a ojándoles
a
las
i mas
colo eadas
de
dis in os
onos
de
ojo.
n
lan e
de
es a
escena
se
ep esen a
en
el
apiz
la
de
C is o
1
Seno
de
Ab aham.
Su gen
del
ondo
de
un
abismo
j
A
olmas
en
sua es
onos
c ema.
Las
de
p ime
mul i ud
e
^
C is o,
de
pelo
cas año
y
cubie o
con
pa™
pu eza
os ado
y
una
especie
de
escla ina
lige a nen e
ana anjada.
Es á
en e
alimañas
que
se
a as an
po
el
suelo,
el
pie
de echo
le
apoya
sob e
la
es e a
del
mundo;
con
el
izquie do
pisa
una
se pien e
y
cla a
en
la
boca
de
un
mons uo
e i
a
o
en
el
suelo
el
ex emo
de
Una
la ga
a a
en
la
que
se
apoya,
en
cuya
pa e
supe io
i
gu a
una.
ca ela
de
dibujo
inap eciable.
Inclina
el
cue po
hacia
adelan e
y
iende
la
mano
de echa
a
las
almas
que
espe an
su
sal ación.
10
146
ELOISA
GARCÍA
La
escena
en
que
los
Is aeli as
acampados
espe an
la
uel a
de
Moisés
que
o a
en
lo
al o
del
mon e
Sinaí,
iene
colo ido
muy
poco
des acado.
Sob e
un
ondo
de
mon añas
azuladas
se
pueden
ap ecia
a ias
iendas,
muy
lige amen e
una
c uz
con
un
ajus iciado,
y
algunas
i
gu as
cuyas
únicas,
colo eadas
de
azul
o
ojo,
animan
los
onos
ie a
que
dominan
en
es a
pa e
del
apiz.
En
la
escena
de
la
C uci ixión
que
ocupa
el
p ime
é mino,
des aca
una
g an
C uz
colo
made a
y
sob e
ella
C is o
con
co ona
de
espinas
de
onos
azulados
y
ama illen os
y
con
paño
de
pu eza
colo
os ado.
Al
pie
de
la
C uz,
el
Co de o
de
Dios
que
suje a
con
su
mano
de echa
la
l
ámula
oja.
En
un
g upo,
con emplando
la
C uci ixión,
apa ecen
es
homb es.
Uno
desnudo,
de
pelo
cas año,
es á
sen ado
en
un
onco
de
á bol.
El
que
es á
de ás
de
él,
en
pie,
iene
pelo
y
ba ba
cas años
y
se
cub e
con
única
de
piel
de
igual
colo .
Al
lado
de
ellos,
en
un
segundo
é mino,
apa ece
o o
homb e
bien
es ido
que
mues a
con
el
ademán
de
sus
manos
el
Sac i icio
y
les
mi a
como
explicándoles
el
Mis e io.
Cub e
su
cabeza
con
go o
de
casco
azul-g iS'c ema;
lle a
man o
ojo
con
e lejos
c ema
ama i
llen os
y.calzado
ojo
con
e lejos
cla os.
De ás
de
es os
es
homb es
la
i
gu a
de
San
Juan,
que
con empla
la
escena
y
sos iene
con
la
mano
de echa
y
señala
con
la
izquie da
las
Sag adas
Esc i u as.
Lle a
única
oja
con
e lejos
mo ados
y
c ema;
sob e única
de
l
ecos
de
colo
azul
con
dibujos
ameados,
cene a
azul
más
cla o
y
iso
ama illo
sob e
ella,
y
a
cubie o
con
man o
ojo
ama illen o.
El
ondo
en
segundo
é mino,
apa e
de
las
escenas
que
hemos
ano ado
y
que
no
ienen
colo ido
des acado,
lo
ocupa
un
suelo
de
e as
ama illas,
colo
ie a,
azuladas;
y
el
de
p ime
é mino
es
odo
azul
con
nume osos
mo i os
l
o ales
en
c ema
ama illen o.
Tapiz
de
la
expulsión
de
Aga .
Mide
2,92
po
2,03
me os;
la
o la
iene
una
anchu a
de
30
cms.,
y
de
4
cms.
el
i
le e
azul
que
la
odea.
La
o la,
de
mo i os
l
o ales
y
u os
en
onos
c ema
ama i
llen o
(que
domina)
azul
e doso,
oques
ojos,
e c.,
pa ece
desa olla se
sob e
un
ondo
ojo.
LOS
TAPICES
DE
lA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
147
En
el
cen o
de
la
o la
de
la
pa e
supe io ,
en
le as
c ema
sob e
un
ecuad o
azul
que
suje an
enan es
mons uosos
y
co ona
un
sol,
se
lee:
EIECTA
EST
AGAR
/
ANCILLA
CV
FILIO
Y
ocupando
el
cen o
del
apiz,
la
escena,
de
la
expul
sión
de
Aga ,
la
escla a,
ememo ando
el
hecho
de
la
ida
de
Ab aham
(Lám.
II).
La
in e p e ación
del
episodio
en
el
ca ón
del
apiz,
no
es
sin
emba go
odo
lo
i
el
que
el
An iguo
Tes amen o
nos
e ie e.
Aquí
apa ece
Sa a,
la
legí ima
muje
de
Ab aham,
como
la
pe sona
que
expulsa
a
Aga
de
la
casa,
mien as
que
según
el
ela o
bíblico,
ué
el
p opio
Ab aham
quien,
an e
la
indicación
de
Sa a,
hubo
de
expulsa
a
la
escla a,
no
sin
an es
habe
oído
de
Dios
«No
e
dé
pena
po
el
niño
y
la
escla a;
haz
lo
que
e
dice
Sa a,
po que
es
po
Isaac
po
quien
se á
llamada
u
descendencia.
También
al
hijo
de
la
escla a
le
ha é
un
pueblo
po
se
descen
dencia
uya»
(1).
En
un
segundo
é mino,
a
la
de echa
del
apiz,
y
comple ando
de
es e
modo
la
his o ia
de
Ab aham
elacionada
con
Sa a
y
Aga ,
se
e
bajo
un
á bol
una
muje
sen ada
mi ando
hacia
lo
al o
donde
des aca
un
ángel
del
Seño .
El
a is a
quiso
sin
duda
plasma
de
es e
modo
el
episodio
de
la
huida
de
Aga
de
casa
de
Ab aham
an e
la
imposibilidad
de
i i
bajo
el
mismo
echo
que
Sa a:
«Co igióla
Sa ai
y
ella
huyó
de
su
p esencia;
la
encon ó
el
ángel
de
Ya e
jun o
a
la
uen e
que
hay
en
el
desie o,
camino
del
Su ,
y
le
dijo:
«Aga ,
escla a
de
Sa ai,
¿de
dónde
ienes
y
a
dónde
as?»
y
le
espondió
ella:
«Voy
huyendo
de
Sa ai
mi
seño a».
«Vuel e
a
u
seño a
—le
dijo
el
ángel
de
Ya e-
y
humílla e
bajo
su
mano»;
y
añadió
«Yo
mul iplica é
u
descendencia.
Que
po
lo
nume osa
no
pod á
con a se,
Mi a
has
concebido
y
end ás
un
hijo,
Y
le
llama ás
Ismael...»
(2).
Apa ece
en
p ime
é mino,
de
espaldas,
Ab aham,
con
pelo
y
ba ba
de
colo
e oso,
única
azul
con
e lejos
blancos,
c ema
y
c ema
e oso
en
la
pa e
in e io .
Se
cub e
con
man o
de
isos
ojos,
c ema
y
ie a,
bo deado
de
una
g eca
azul;
lle a
calzas
de
Au oces
(2)
ld.,pá6.
24.

.
ELOISA
GARCÍA
azules
con
e oques
y
ado nos
colo
c ema
y
c ema
do ado,
y
las
i as
que
anudan
sus
sandalias
ienen
oques
ojos.
La
esca cela
es
de
co ea
oja,
uelle
azul
y
ado nos
ama illen os.
Pa ece
se
que
uel e
a
su
casa
a
iempo
de
p esencia
la
expulsión
de
Aga
(que
lle a
en
b azos
a
su
hijo
Ismael),
de
o ma
ai ada
po
pa e
de
su
muje
Sa a.
Ks á
Sa a
a
la
pue a
de
la
casa
empujando
a
la
escla a.
Des aca
su
i
gu a
sob e
una
co ina
de
e lejos
azul
e doso
y
ama illo.
Vis e
de
colo
c ema;
lige as
encillas
azules
ado nan
la
pa e
an e io
de
su
es ido,
y
el
es o
con
dibujos
siena-ma ón;
el
cabello
es
cas año
y
lo
lle a
cubie o
con
un
go o
de
onos
análogos
ado nado
con
encillas
azules.
Bajando
la
escalina a
de
dos
peldaños
(piso
c ema
y
en es
azules
con
mo i os
c ema)
que
lle a
has a
la
pue a,
es á
Aga .
Vis e
única
c ema
ama illen o,
con
e lejos
azul
e doso
en
la
pa e
an e io
y
g ecas
siena;
las
medias
son
ojas
y
el
co eaje
de
sus
sandalias,
c ema^con
lige os
oques
azulados.
Bajo
la
única,
mangas
la gas
colo
c ema
y
ie a,
y
el
pelo
cas año
ojizo.
Lle a
en
los
b azos
a
su
hijo
Ismael,
que
se
coge
a
su
cuello,
es ido
con
única
ojiza,
c ema,
ie a
y
azulada,
y
de
pelo
cas año.
Toda
la
escena
se
desen uel e
en
un
paisaje
de
campo.
Al
ondo
se
en
casas
y
á boles
en
onos
azules,
y
en
el
suelo
de
p ime
é mino
p edominan
los
onos
oc es,
des acando
mo i os
l
o ales
azul- e doso
en
la
pa e
an e io .
Tapices
de
las
Vi udes.
AuiT^cuando
hoy
día
no
se
conse an
en
la
Ca ed al
de
Falencia,
ni
es
ácil
localiza
su
pa ade o,
cons a
que
has a
1920
ap oximadamen e
es u ie on
colgados
en
los
la e ales
del
al a
mayo ,
y
se
conocían
con
el
nomb e
de
apices
de
las
Vi udes.
Son
cua o;
odos
ellos
magní icos
y
las
ca ac e ís icas
que
en
las
ep oducciones
que
a
con inuación
damos
se
pueden
cia ,
hacen
supone
una
colección
que
pod ía
comple a se
con
el
apiz
de
los
Vicios,
ya
publicada
en
el
Tomo
XIII
de
es e
Bole ín,
o mando
pa e
de
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada.
Sus
ca ac e ís icas
son
análogas
en
cuan o
a
o la,
dispo-
•
íón
de
escenas
y
demás
gene alidades
de
sus
ep esen aciones,
^^no
decimos
en
cuan o
a
colo ido
(aun
cuando
pa ece
se
que
en
LOS
TAPICES
DE
LA
CATEDRAL
DE
FALENCIA
149
conjun o
e a
más
pálido
que
el
de
aquéllos)
po que
únicamen e
po
o og a ía
los
conocemos,
y
po
la
b e e
e e encia
que
hace
D.
Ra ael
Na a o
Ga cía
en
el
Fascículo
IV
del
Ca álogo
Monu
men al
de
la
P o incia
de
Falencia,
que
se
limi a
a
menciona los
y
a
ep oduci los.
No
lle an
ninguna
indicación,
ni
de
p ocedencia,
ni
de
donan e;
pe o
pod ía
muy
bien
a ibui se
su
donación
al
Obispo
D.
Juan
Rod íguez
Fonseca
como
las
g andes
colecciones
que
ya
hemos
ano ado,
aun
cuando
po
ci cuns ancias
que
no
podemos
p ecisa
no
lle an
és os,
como
los
de
la
His o ia
Sag ada,
el
escudo
de
Fonseca
supe pues o.
Su
echa
y
p ocedencia
se ía
la
misma;
apices
cla amen e
l
amencos
ejidos
a
ines
del
siglo
x ,
con
odas
las
ca ac e ís icas
y
p es ancia
del
sun uoso
a e
de
es a
época.
O las
de
amas,
¡ lo es
y
u os
en elazados,
suje os
con
cin as
que
se
mezclan
y
ocul an
en e
los
mo i os
ege ales.
Las
i
gu as
es án
odas
ellas
sun uosamen e
a a iadas,
con
de oche
de
ado nos
en
sus
es idu as,
odas
la guísimas,
que
gn
niagni icos
y
es udiados
pliegues
sob e
un
suelo
cubie o
o almen e
de
l
o es.
En
dos
de
ellos
(Láms.
III
y
X)
emos
la
ep esen ación
de
Dios
Pad e,
en
o ma
análoga
a
como
es aba
ep esen ado
en
el
apiz
de
los
Vicios
es udiado
con
la
colección
de
la
His o ia
Sag ada;
y
en
el
ep oducido
en
la
Lám.
XVI,
unas
danzan es
que
son
pa e
p incipal
de
la
escena
ep esen ada
en
el
cen o
in e io
del
apiz,
nos
hacen
pensa
en
una
in luencia
i aliana
en
el
a is a
que
dibujó
los
ca ones,
eco dándonos
el
ma a illoso
g upo
de
las
T es
G acias
de
«La
P ima e a»,
de
Sand o
Bo icelli,
y
quizá
más
«El
Pa naso»,
de
And ea
Man egna,
con
sus
Musas
danzan es
cubie as
con
únicas
de
análogo
plegado
al
de
las
es idu as
de
las
i
gu as
que
nos
ocupan
(Lám.
XX).
A
pesa
del
g an
núme o
de
pe sonajes
ep esen ados
en
los
cua o
paños,
odos
se
man ienen
en
los
lími es
de
un
o den
de
dis ibución
pe ec o,
o mando
composiciones
independien es
de
mane a
análoga
a
como
imos
en
los
apices
ya
es udiados.
Nos
limi amos
únicamen e
a
ep oduci los,
en
conjun o
y
de alles,
pa a
da los
así
a
conoce
como
o a
de
las
g andes
colecciones
de
apice ía,
la
mejo
y
de
más
alía
sin
duda,
que
pe eneció
a
la
Ca ed al
palen ina.
Eloísa
Ga cía
í -1
Lámina
I.
Tapiz
de
la
Redención.
Lámina
11.
Tapiz
de
«La
expulsión
de
Aga ».
M
«
u
Lámina
I .
De alle
del
p ime
apizóle
la
colección
de
las
Vi udes.

-5*^;—Clik
LáMINA
X.
Segundo
apiz
de
la
llamada
colección
de
las
Vi udes.
i
i
i
'
5
•^ :í^# ñ«hí '
-.J
M
Lámina
XII.
De alle
del
segundo
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes
m
SI
w.
#
Lámina
XIII.
De alle
del
segundo
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes,
Lámina
XIV
De alle
del
segundo
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes.

1
X
4
m.
Lámina
XV.
De alle
del
segundo
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes.
í
Lámina
XVI
Te ce
apiz
de
la
llamada
colección
de
las
Vi udes.
Lámina
XXV.
De alle
del
cua o
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes.

í sS i'
u
Lámina
XXVI.
De alle
del
cua o
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes.
i
'í
V.
I.ÁMINA
XXVII
De alle
del
cua o
apiz
de
la
colección
de
las
Vi udes.