LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAFIEL
En
la,
po
an os
concep os,
in e esan e
iglesia
de
San
Pablo
de
Peña iel,
y
me ced
a
los
abajos
de
los
PP.
Pasionis as,
que
ac ual
men e
ocupan
el
iejo
Monas e io,
se
ha
llegado
a
descub i
un
g upo
de
pin u as,
pa e
de
una
amplia
composición,
sob e
el
mu o
de
los
pies
de
es a
iglesia.
Casi
desconocidas
en
la
ac ualidad
(1),
pasa on
inad e idas
a
la
sagaz
in es igación
de
Ch.
R.
Pos ,
his o iado
de
nues a
pin
u a
(2),
segu amen e
po
se
su
descub imien o
pos e io
a
la
amplia
labo
de
ecopilación
ealizada
po
el
ilus e
p o eso
de
la
Uni e
sidad
de
Ha a d.
Del
mismo
modo,
nues os
his o iado es
de
A e
no
ci an
es e
conjun o,
o
al
menos,
no
han
llegado
a
noso os
no i
cias
de
habe
sido
es udiado,
y
es e
ca ác e
de
no edad,
unido
a
la
eal
impo ancia
que
c eemos
ienen,
nos
inci an
a
da
es as
no as
sin
o o
ca ác e
que
el
de
me a
in o mación,
y
en
espe a
de
que
llegue
un
día
no
lejano,
en
que
puedan
se
o almen e
descubie as
y
es udiadas
como
me ecen
(3).
Desc ipción:
Como
decimos,
ocupan
una
g an
pa e
del
mu o
que
cie a
la
iglesia
po
los
pies,
en en ando
con
la
na e
la e al
de echa,
cuya
pa le
c eemos
co esponde
a
la
ob a
más
an igua
de
es e
Monas e io,
undado
en
1320
po
el
amoso
In an e
Don
Juan
Manuel,
pa a
lo
cual
cedió
su
alcáza
(4).
Se
empeza on
las
ob as
en
5
de
mayo
de
1324.
(5).
La
áb ica
su ió
con
el
iempo
adiciones
y
econs uc
ciones
di e sas,
muchas
de
ellas
desg aciadas
a
consecuencia
p in
cipalmen e
de
un
ue e
incendio
su ido
en
1749
(6).
Es as
pin u as,
ac ualmen e
sólo
descubie as
en
pa e,
pa ecen
o ma
una
g an
composición,
como
a
modo
de
un
e ablo,
en
el
que
las
escenas
son
di e sas
y
quién
sabe
si
has a
de
di e sas
manos.
Fue on
ecubie as
po
una
g uesa
capa
de
yeso
segu amen e
en
la
época
de
la
econs ucción
mo i ada
po
el
incendio,
pe o
a o unada-
lOü
J.
Pi REZ
VILLANUEVA
men e,
pa a
man ene
el
enlucido,
no
se
picó
mucho
el
mu o,
y
po
lo
an o
no
han
su ido
damasiado
y
pueden
econoce se
bas an e
bien,
conse ando
en
g an
pa e
el
colo ,
p en e
a
es e
mu o,
se
le an ó
un
abicón
a
dis ancia
de
alg o
más
de
un
me o,
a
in
de
ocul a
una
escale a
de
made a
que
da
acceso
al
co o.
En
azón
a
es o,
lo
y'///■''
'
''y
^
/////Zy/Zy.
VILÚlIINBKO'SO
Ee TOL A
1
Ma ía
Magdalena
unge
los
pies
de
C is o,
casa
de
Simón
el
lep oso
2
«Noli
me
ánge e».
3
Rep esen ación
de
San a
Ma ía
Magdalena,
y
donan e.
4
Mue e
de
la
San a?
5
Comunión
de
San a
Ma ía
Mag
dalena.
6
Llegada
a
Ma sella?
7
San
Juan
Bau is a?
8
San a
Ma ía
Magdalena
peni en e?
9
Un
edi icio.
10
San o
e emi a?
11
Juicio
Final.
12-13
Leyenda
de
los
es
i os
y
los
>
es
mue os.
14
F iso
de
paños.
15
Palab as
del
esponso io
del
o icio
de
di un os.
16-17
Le as
ilegibles.
18
Insc ipción
con
la
i
ma
del
a is a.
19
Pa e
o almen e
pe dida.
descubie o
queda
di idido
en
dos
pa es;
una,
que
puede
es udia se
desde
el
p ime
amo
de
es e
acceso,
y
o a
que
queda
escondida
en
un
pequeño
cuchi il
dispues ó
debajo
de
la
escale a
y
ce ado
po
una
pue a.
En
la
p ime a
se
analiza
bien
una
ep esen ación
in e esan e
que
c eemos
pode
e e i
a
un
Juicio
Final.
(Lám.
1
y
H,
Núm.
11
del
g á .).
En
la
pa e
cen al
apa ece
la
igu a
de
C is o,
en
Majes ad,
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAPIEL
lOI
sen ado
sob e
un
ono
o mado
po
icos
almohadones
de
elas
bo
dadas.
Vis e
única
ana anjada
que
deco an
líneas
de
g andes
cí culos
sepa ados
po
oí os
más
pequeños;
cub e
los
homb os
con
un
man o
anudado
en
el
cen o
del
pecho
po
un
b oche,
man o
que
se
dobla
en
g andes
pliegues
sob e
las
odillas
ocul ando
la
pa e
in e io
de
la
igu a
y
dejando
e
su
e és,
o namen ado
con
cuad os.
El
os o
desg aciadamen e
pe dido
po
en e o,
se
enma ca
en
una
neg a
cabelle a
y
pun iaguda
ba ba,
des acándose
la
cabeza
sob e
el
ono
osado
cla o
del
nimbo,
que
an es
ue a
ojo;
ab e
los
b azos,
que
man iene
en
posición
simé ica,
y
mues a
las
palmas
de
las
manos
llagadas.
A
la
al u a
de
la
cabeza,
y
a
un
lado
y
o o
espec i a
men e,
se
ep esen an
el
Sol
y
la
Luna.
A
la
de echa
de
es a
igu a,
imponen e
y
magní ica,
apa ece
en
pie
la
Vi gen,
con
la
cabeza
nimbada,
uel a
y
le an ada
lige a
men e
hacia
el
C is o
y
las
manos
jun as
a
la
al u a
del
pecho,
en
ademán
de
ado ación.
La
exp esión
del
os o,
den o
de
la
simpli
cidad
del
dibujo,
ima
pe ec amen e
con
el
ademán.
Vis e
única
ca mín
y
se
cub e
con
un
man o
de
ono
e de
muy
cla o
que
desciende
de
la
cabeza,
se
anuda
en
el
pecho,
y
dobla
a
la
al u a
de
la
cin u a
en
amplio
pliegue
que
mues a
el
e és,
como
en
el
de]
C is o.
A
la
igu a
de
la
Vi gen
sigue
la
de
un
Angel
que
se
apoya
en
una
especie
de
ce o
o
báculo
e minado
en
o ma
de
au.
Vis e
iqu .
sima
única
a
anjas
ho izon ales
ojas
y
neg as,
cubie as
po
una
ina
labo
de
líneas
de
cí culos
concén icos
sepa ados
po
o os
más
pequeños.
La
cabeza
se
enma ca
en
izosa
cabelle a
y
se
uel e
hacia
el
C is o,
mien as
que
con
la
mano
de echa
pa ece
asi
la
de
o a
l
&u a,
un
aile,
que
de
amaño
más
pequeño
y
de
odillas,
apa ece
a
sus
espaldas.
A
con inuación,
o o
Angel,
hace
sona
una
especie
de
cue no
u
oli an e.
Vis e
única
oja
y
sus
alas,
como
en
el
an e io
se
pe ilan
en
dos
onos,
neg o
y
ojo.
A
la
izquie da
de
la
i
gu a
del
C is o
apa ece
San
Juan
E ange
lis a.
La
ac i ud
de
és e
es
idén ica
a
la
de
la
Vi gen:
lle a
nimbo
qyg
conse a
su
ono
ojo
y
odea
la
i
na
y
exp esi a
cabeza,
cubie a
de
izos.
Vis e
única
blanca,
cuyos
de alles
se
acusan
po
líneas
en
neg o,
y
man o
osado,
cuyos
pliegues
y
gene al
disposici5j-
análogos
a
los
de
la
Vi gen,
se
acusan
po
líneas
ojas.
Apa ece
después
la
igu a
esbel a
de
una
muje
que
sos iene
co
la
mano
de echa
una
g an
c uz
ús ica,
y
en
la
izquie da
una
lanz
"
A
ella,
sigue
un
Angel
ocando
una
lau a
y
es ido
de
única
ana a^
102
J
P REZ
VIl.LANUEVA
jada,
y
a
és(c,
o o,
muy
icamen e
es ido,
que
añe
uno
a
modo
de
laúd
de
seis
cue das.
F en e
a
él
y
a
sus
lados,
es
i
gu as
peque ias,
desnudas,
ep esen ando
las
almas
de
es
jus os.
El
o al
de
la
composición,
en
lo
que
hoy
es
posible
econoce ,
se
encie a
en
un
cuad o
que
la e almen e
se
deco a
con
ípicos
mo i
os
de
oleos
y
hojas.
En
su
pa e
supe io ,
en
ancha
anja,
apa ece
una
insc ipción
donde
puede
lee se:
SURGITE
MORTUI
VENITE
IN
JUDICIUM
DIES
ILLA
DIES
IRAE
CALAMl
TATIS
ET
Mi...
(Núm.
15
del
g á .),
y
en
la
in e io
o a
anja
ocupada
po
dos
líneas
de
insc ipción
en
le a
más
pequeña,
que
no
nos
ué
posible
lee
(Núm.
17
del
g á .).
Debajo
de
es o,
sepa ados
po
esas
líneas
de
insc ipción
y
en
dos
ecuad os,
apa ecen
o as
dos
ep esen aciones.
En
una,
a
la
de echa
(g á .
12),
es
i
gu as
oscas
que
quie en
ep esen a
mue
os.
Apa ecen
con
las
cabezas
(desmesu adas
con
e e encia
al
es o
de
la
i
gu a)
colocadas
de
pe il;
el
cue po
de
en e,
cubie o
po
un
paño
e ciado.
Son
es as
igu as,
de
lo
más
bu do
e
inhábil
del
con
jun o,
con as ando
g andemen e
con
el
es o,
has a
el
pun o
de
que,
cues a
c ee
sean
odas
es as
pin u as
ob a
de
un
mismo
a is a.
Sob e
ella
una
aja
con
insc ipción
en
una
línea
(Núm.
16
del
g á .).
AI
lado,
en
el
o o
ecuad o
(Núm.
13
del
g á .),
sólo
pueden
e se
las
pa as
de
dos
caballos,
uno
ojo
y
o o
en
neg o,
que
a anzan
hacia
los
mue os
y
pa e
de
los
jine es,
as
los
cuales
se
pe ila
una
cons
ucción,
como
a
modo
de
iglesia.
Es os
dos
egis os
podemos
e e
i los
a
la
ep esen ación
de
la
cu iosa
«Leyenda
de
los
es
i os
y
los
es
mue os»
an
ex endida
po
Eu opa
en
el
siglo
xi ,
y
de
cuya
ep esen ación
enemos
ejemplo
insigne
en
el
Campo
San o
de
Pisa,
en
uno
de
los
escos
del
T iun o
de
la
mue e
a ibuido
a
F ancesco
T aini,
discípulo
de
O cagna.
Po
debajo
de
es as
dos
composiciones
co e
una
insc ipción
donde
hemos
podido
lee :
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAPIEL
103
Las
oi ás
pin u as
pa ecen
compone ,
posiblemen e,
la
pa e
p incipal
de
es e
g an
e ablo.
No
es
mucho
lo
que
puede
ano a se
hoy,
y
en e
ello
lo
p incipal
es
una
g an
i
gu a
de
San a,
la
Magda
lena,
con
un
pomo
en
la
mano,
de
pie,
y
ence ada
en
una
a
modo
de
ho nacina.
(Lám.
II!,
Núm.
5
del
g á .).
A
su
de echa,
de
odillas,
apa ece
una
i
gu a
que
pudie a
oma se
como
de
donan e.
Vis e
és a
única
a
anjas
ho izon ales,
de
onos
ojo
y
neg o
al e nando,
llenas
de
i
nos
y
menudos
oleos
y
se
cub e
con
un
g an
man o.
Es e
nicho
cen al,
cuyo
ondo
se
des aca
en
ojo
achonado
de
es ellas
blancas,
es á
odeado
po
ecuad os,
dos
po
lado,
en
los
que
apa ecen
o as
escenas,
algunas
di íciles
de
in e p e a ,
an o
po
lo
poco
descu
bie o
de
ellas,
como
po
el
mal
es ado
de
conse ación,
aunque
sin
duda
e e en es
odas
a
la
Magdalena.
Sin
emba go,
en
la
in e io
de echa,
puede
econoce se
bien
la
escena
del
Noli
me
ánge e,
encan ado amen e
dispues a
y
i
namen e
dibujada,
has a
el
pun o
de
que
c eemos
pode
a i ma
se
és a
una
de
las
mejo es
ep esen a
ciones
de
odo
el
conjun o
(Lám.
IV,
Núm.
2
del
g á .).
La
i
gu a
del
Sal ado ,
llena
de
g acia
y
mo imien o,
esqui a
la
súplica
implo an e
de
Ma ía
de
Magdala
que
iende
hacia
Él
sus
b azos
en
ademán
exp e
si o,
y
hay
al
i mo
en
el
conjun o,
y
an
a inada
y
i
na
comp ensión
del
momen o
e angélico
que,
compa ando
con
o as
escenas,
puede
pensa se
en
la
posibilidad
de
manos
dis in as
en
la
ob a.
Y
algo
pa e
cido
ocu e
con
el
cuad o
supe io ,
en
el
que
se
ep esen a
a
Ma ía
Magdalena
ungiendo
los
pies
de
C is o,
en
casa
de
Simón
el
Lep oso
(Núm.
1
del
g á .).
La
ag upación
de
los
discípulos
jun o
al
Seño ,
as
la
mesa
que
llenan
iandas
di e sas,
es á
bien
en endida
y
el
dibujo
es
ino.
Debajo,
y
en
p ime
é mino,
la
igu a
de
la
Magdalena
en
el
sen ido
ac o
de
de ama
sob e
los
pies
de
jesús
los
pomos
de
a omas.
Mucha
pa e
de
es a
composición
queda
po
descub i .
Al
lado
izquie do
apa ecen
o os
dos
ecuad os
análogos.
En
el
in e io
se
ep esen a
la
comunión
de
la
San a
(Núm.
5
del
g á .).
Es
ambién
encan ado a
y
ambién
llena
de
unción
es a
escena.
La
San a
de
odillas
y
asis ida
po
dos
ángeles
que
pa ecen
sos ene la,
ecibe
el
Sac amen o
de
manos
de
San
Maximino.
La
composición
no
puede
se
más
sencilla
y
simple.
Las
igu as
de
los
ángeles
son
algo
eal
men e
admi able.
En
el
cuad o
supe io
(Num.
4
del
g á .)
sólo
nos
es
dado
e
pa e
de
unas
i
gu asde
ángeles.
Hacia
la
izquie da,
o os
dos
cuad os
de
amaño
dis in o
a
los
desc i os
pueden
en
pa e
es udia se.
En
el
in e io ,
una
escena
indes
ci able,
compues a
po
una
i
gu a,
sen ada,
mi ando
de
en e;
os o
104
J.
PÉREZ
VILLANUEVA
se e o
emiia cado
po
una
ba ba
ney a.
Vis e
con
pieles
y
pa ece
sos ene se
con
la
mano
izquie da,
a
la
al u a
iel
pecho,
un
disco
ojo
(Núm.
7
del
g á .).
Debe á
a a se
de
San
Juan
Bau is a
ep e
sen ado
de
mane a
análoga
a
como
apa ece
po
ejemplo
en
el
pó ico
de
la
Ca ed al
de
Cha i es.
A
su
de echa,
la
composición
pa ece
di i
di se
po
una
línea
ho izon al.
En
la
pai
le
in e io
(Núm.
9
del
g á .),
un
edi icio,
en
ojo,
como
Iglesia;
en
la
pa e
supe io
(Núm.
8
del
g á .),
una
san a,
de
odillas
en e
a
un
á bol
pa ece
implo a
a
una
i
gu a
colocada
un
poco
más
en
al o
y
que
pa ece
se
el
mismo
Bau is a
(Núm.
10
del
g á .).
Como
a a
pa icula idad,
que
hace
odo
es o
más
con uso,
es a
úl ima
i
gu a
se
dispone
ue a
de
la
escena
p opia
men e,
sob e
la
i
na
banda
con
oleos
que
sepa a
es as
composiciones.
En
el
cuad o
supe io (Núm.
6
del
g á -).
posible
se
desa ollen
dos
composiciones;
en
la
pa e
in e io
se
no an
dibujos
de
peces,
pa e
de
alguna
i
gu a
pequeña
desnuda
de
pie nas,
y
lineas
que
pudie an
ep esen a
edes.
En
la
pa e
supe io
se
dis ingue
pa e
ambién
de
una
i
gu a
que
apoya
la
cabeza
en
la
mano,
y
un
ondo
de
a boles.
Has a
aquí
llega
la
pa le
p incipal
de
es e
e ablo;
lo
acusa
una
doble
banda
de
oleos,
una
en
ojo
y
o a
en
neg o,
que
apa ece
ma cando
de
a iba
abajo
una
sepa ación,
es ableciendo
así
pe ec a
di isión
en e
es e
conjun o
y
las
pin u as
del
juicio
i
nal
an es
desc i as.
En
lo
que
suponemos
núcleo
p incipal
del
e ablo
se
desa ollaba
una
ep esen ación
del
inle esanle
ciclo
de
la
leyenda
de
üan a
Ma ía
Magdalena,
que
po
es os
a los
i
nales
del
siglo
xin
y
comienzos
del
XIV
gozaba
de
una
amplia
popula idad.
La
leyenda
e
la
Magda
lena,
con
elación
a
San
Maximino
apa ece
po
p ime a
ez
a
i
nes
del
siglo
xi.
En
las
exca aciones
hechas
en
el
siglo
x.n
en
la
iglesia
an
cesa
de
es a
ad ocación,
en
P o enza,
po
o den
ncipe
de
Sale no,
Ca los
de
Anjou,
he mano
de
San
Luis,
se
encon
a on
a ios
sa có agos
del
siglo
i .
Se
dice
que
se
encon ó
ambién
una
able a
de
ce a
del
año
710
en
que
se
e e ía
habe se
ocullado
a
1,
los
es os
de
la
Magdalena
pa a
e i a
su
p o anación
po
pa e
e
o
sa acenos.
La
able a
es
apóc i a
y
la
supe che ía
obedece
a
una
eacción
po
pa le
de
los
p o enzales
con a
o a
adición
simi
ai
que
exis ía
en
Au e nia.
Documen ada
asi
la
adición
pio enzal,
se
p ocu o
elaciona
los
bajo elie es
de
los
sa có agos
con
episodios
del
E angelio
en
que
in e iene
la
Magdalena,
pe o
sin
que
en
ealidad
al
in e no
esis a
al
más
lige o
examen
c i ico.
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAPIEL
105
Dejando
de
lado
la
posible
e osimiliíud
de
íales
adiciones,
es
lo
cie o
que
ellas
bas a on
pa a
en oniza
a
su
calo
un
cul o
e o
oso
a
la
Magdalena
en
San
Maximino
que
a ajo
a
dicha
iglesia
una
g an
a luencia
de
pe eg inos.
En
1295,
el
Papa
Boni acio
VIH
a
ins
ancia
de
Ca los
de
Anjou
II,
encomendó
e!
San ua io
a
la
di ección
de
la
O den
de
San o
Domingo.
Desde
en onces
la
adición
p o enzal
e e en e
a
la
Magdalena
pene ó
en
la
li u gia
dominicana.
A
aíz
de
la
en ada
misma
de
los
dominicos
en
San
Maximino
el
i o
de
la
Magdalena
se
equipa ó
a
los
de
San
Juan
Bau is a
y
los
após oles
San
Ped o
y
San
Pablo
y
debe
se
del
mismo
siglo
xm
el
í ulo
de
P o ec o a
de
la
O den
o o
gado
a
la
Magdalena
(7).
A
pa i
de
en onces
la
di usión
que
alcanzó
la
de oción
a
la
Magdalena
hubo
de
se
g ande.
Teniendo
como
cen o
la
P o enza,
bien
p on o
se
ex endió
a
los
demás
países
impulsada
en
no
pequeña
medida
po
la
misma
igo osa
ac i idad
que
po
en onces
desa o
llaba
la
o den
dominicana,
sin
con a
con
lo
que
había
de
se i
pa a
■
ello
la
di usión
que
en onces
imp imía
el
oco
cul u al
ancés
a
las
endencias
que
de
él
dimanaban.
En
I alia
apa ece
ya
desa ollada
la
leyenda
en
el
anónimo
lo
en ino
de
inales
del
siglo
xiu
que
se
conse a
hoy
en
la
Academia
de
Flo encia.
Y
po
el
mismo
iempo
el
p opio
Qio o,
en
1301,
la
in e p e aba
en
la
capilla
del
Podcs á
de
Flo encia
y
años
más
a de,
1310-1320,
en
la
del
Obispo
Teobaldo
de
Todi
en
Asís.
El
que
un
a is a
de
la
ca ego ía
de
Gio o
se
haga
eco
de
una
de oción
suje a
a
pa ones
iconog á icos
en
cie o
modo
i
jos,
e ela
has a
qué
pun o
había
pene ado
la
leyenda
de
la
Magdalena
en
las
co ien es
a ís icas
del
momen o.
Po
en onces
ambién
llegaba
al
a e
cas ellano.
En
lo
que
se
e ie e
a
su
ep esen ación
en
Pena iel,
abundan
las
azones
pa a
jus i ica
su
llegada
allí.
Bas a ía
con
eco da
de
qué
modo
se
halla
desde
el
p ime
momen o
inculada
la
Magdalena
y
su
de oción
a
la
o den
dominicana,
y
que
es
a
los
dominicos
a
quienes
desde
el
p ime
momen o
se
encomienda
po
el
p opio
in an e
don
Juan
Manuel
la
cus odia
y
a ención
de
su
ecien
c eado
Monas e io
pa a
jus i ica
la
apa ición
de
es e
ema
iconog á ico
en
la
iglesia
de
Peña iel
A
mayo
abundamien o,
la
polí ica
cas ellana
de
es a
segunda
mi ad
del
siglo
xin
es ablece
unas
elaciones
ex e io es
es echas
y
con inuadas
con
aquellos
Países
en
donde
p ecisamen e
se
encon aba
po
en onces
la
de oción
a
la
Magdalena
gozando
de
lOB
J.
PÉRBZ
VILLANUKVA
Sil
mayo
di usión.
Al onso
X
ambiciona
se
p oclamado
empe ado
de
Alemania
y
se
e
obligado
a
desa olla
a
es e
eno
una
ac i idad
que
lle a
su
diplomacia
e
incluso
sus
a mas
a
ie as
i alianas
en
cons an e
eje
y
des eje
de
in igas
y
con iendas.
Desde
1257
en
que
un
cue po
de
500
caballe os
cas ellanos
acude
a
Pisa
con
su
opa
de
balles e os
a
lucha
con a
lo en inos,
geno eses
y
luqueses
hos iles
a
sus
p e ensiones
impe iales,
has a
que
ein e
años
después
el
Rey
Sabio
se
e
obligado
a
eplega ,
en
acaso,
sus
ape encias
de
Impe io
ge mano,
es
cons an e
el
i
y
eni
a
ie as
i alianas
de
embajadas
y
expediciones
que
o zosamen e
habían
de
ae
consigo
a
Cas illa
los
ai es
de
ue a.
Es
la
época
en
que
aquel
u bulen o
in an e
don
En ique,
he mano
del
Rey,
anda
in igando
po
I alia,
e uel e
Roma
y
es
hecho
p isione o
en
Tagliacozzo
y
en
que,
en
una
palab a,
Cas illa
i e
su
p ime
momen o
de
in iga
in ei
nacional,
en
la
Eu opa
agi ada
po
las
luchas
en e
el
Pon i icado
y
el
Impe io.
Después
de
ein e
la gos
anos.
Al onso
X
se
e
obligado
a
enuncia
a
sus
p e ensiones
y
odo
e mina
con
el
epílogo
de
Beaucai e.
cuyas
ci cuns ancias
no
ca ecen
de
in e és
a
nues o
obje o.
A
comienzos
del
año
1275
el
Rey
Sabio
ha
pe dido
ya
sus
espe anzas
de
se
p oclamado
Empe ado ,
pe o
aún
a a
de
juga
la
úl ima
ca a
en
una
en e is a
con
el
Papa.
Pa a
ella
se
con iene
la
ciudad
de
Beaucai e
y
allá
a
con
Al onso
X
una"
lucida
ep e
sen ación
cas ellana,
en
la
que
igu a
lo
más
impo an e
de)
Reino.
En e
o os
pe sonajes
de
menos
mon a
hacen
el
iaje
a
F ancia,
acompañando
al
Rey.
la
p opia
Reina
doña
Violan e,
los
P incipes
don
Ped o,
don
Juan
y
don
En ique,
y,
lo
más
impo an e
pa a
noso os,
el
p opio
in an e
don
Manuel
he mano
del
Rey
y
pad e
del
in an e
don
Juan
Manuel.
Desde
ene o
a
julio
de
1275
anda
la
emba
jada
cas ellana
po
ie as
ancesas,
y
p ecisamen e
po
aquellas
en
donde,
sob e
poco
más
o
menos,
po
ales
aiíos
se
hallaba
la
concien
cia
eligiosa
imp esionada
de o amen e
po
las
p odigiosas
no icias
que
popula izaban
el
cul o
a
la
Magdalena.
Es
acii
supone
que
un
núcleo
an
selec o
de
pe sonas
como
el
que
odeaba
al
Rey
Sabio
du an e
su
la ga
es ancia
po
ie as
ancesas
ecoge ía
del
ambien e
aquellas
cosas
que
podían
o ece
un
alo
ep esen a i o.
T aído
po
ellos.
Si
no
po
o o
camino
como
el
que
mas
a iba
apun ábamos,
pudo
llega
a
Cas illa,
con
alo
de
cul o
en
boga,
la
de oción
a
la
agdalena
y
su
ep esen ación
iconog á ica-
. .
En
Pena iel
pod ían
jun a se
las
dos
jush icaciones,
apelando
Pma
explica nos
su
p esencia
allí
o
a
ios
Domin.cos,
que
habían
de
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAFIEL
107
impulsa la
como
cosa
suya,
o
a
exp eso
deseo
del
in an e
don
Juan
Manuel,
a
quien
su
p opio
pad e
pudo
lega le
al
de oción
como
ecue do
de
su
iaje
a
F ancia.
El
monas e io
de
San
Pablo
de
Pe ia iel,
undación
p edilec a
del
homb e
más
cul i ado
de
su
iempo,
debe ía
a
es a
ci cuns ancia
el
acoge
en
sus
mu os
un
ipo
de
de oción
que
po
su
p ocedencia
ex anje a
y
su
al a
aún
de
di usión
popula
o ecía
al
in an e
don
Juan
Manuel
un
p u i o
de
no edad
que
había
segu amen e
de
halaga le.
En
lodo
caso
la
de oción
a
la
Magdalena
que
en a
en
España
po
aho a,
llegó
a
di undi se
en e
noso os
en
el
mismo
g ado
que
en
los
demás
países,
y
de
su
ápida
popula idad
habla
elocuen emen e
el
hecho
de
que
el
p opio
San
Vicen e
Fe e
hiciese
de
ella
ema
p edi
lec o
de
se mones
e
inspi ación
pa a
sus
seis
cán icos
de
la
San a.
Pa icula idades
de
écnica
y
composición.
De
momen o
nues o
es udio
en
espe a
de
más
de enidas
obse a
ciones,
no
puede
conside a se
como
de ini i o;
lo
que
sigue,
sólo
iene
el
ca ác e
de
unas
no as
lomadas
al
analiza
es as
pin u as,
seguidas
de
unas
conje u as
que.
su
mismo
es udio,
han
susci ado
en
noso os.
Es e
es udio
se
basa
p incipalmen e
sob e
la
g an
composición
que
ep esen a
el
Juicio
Final.
La
paie a
es
pob e
en
lo
que
es
posible
econoce ,
p edominando
el
ojo,
ca mín
y
neg o,
y
empleán
dose
el
e de
con
cie a
pa quedad
(man o
de
la
Vi gen).
El
pin o
no
modela
los
de alles
con
colo ;
se
iende
el
ono
deseado
a
in a
plana
y
después,
an o
pa a
acusa
de alles
de
din o no,
como
pa a
exp esa
las
silue as,
se
azan
líneas
de
colo ,
gene almen e
en
ojo
pa a
las
ca nes
y
en
neg o
pa a
odo
lo
demás.
La
igu a
de
la
Vi gen
acusa
p e e en emen e
es a
pa icula idad,
y
es
so p enden e
la
segu idad
de
es os
azos,
donde
no
se
ad ie e
un
a epen imien o,
Un
de alle
in e esan e
hemos
podido
obse a
y
le
c eemos
digno
de
se
ano ado.
En
la
igu a
de
la
muje
que
man iene
con
su
de echa
la
c uz,
y
en
la
inmedia a
del
Angel
músico
que
lle a
a
sus
labios
un
ex año
ins umen o,
a
modo
de
lau a,
pa a
señala
los
pliegues
de
las
únicas,
en
ez
de
la
línea
segu a
y
ca ac e ís ica
que
nos
mues an
odas
las
igu as
es an es,
el
a is a
se
si ió
de
pin
celadas
ené gicas
y
epe idas,
en
ojo
gene almen e
y
ambién
en
neg o.
(Lámina
H.
compá ese
el
modo
de
acusa
el
plegado
en
el
man o
en
la
igu a
de
San
Juan,
con
el
de
la
po ado a
de
la
c uz
del
Angel
músico
que
la
sigue).
No
pa ece
sino
que
po
un
momen o
114
J
PéRE7,
VILLANUEVA
han
de
se i nos
de
é mino
de
compa ación
pa a
es ablece
posible
echa
al
coniun o
de
San
Pablo
de
Pe ia íel,
p ocu a emos
pa ango
na las.
Las
di e encias
son
ap eciables.
Bas a
eco da
lo
que
ya
j
hemos
ano ado;
modalidades
ománicas
muy
acen uadas,
y
mudeja-
i
ismo.
La
no a
p ime a
sepa a
nues as
pin u as
de
las
de
la
Capilla
de
San
Ma ín,
si
no
en
el
conjun o
de
ellas
(Pos
c ee
en
a ios
a is as),
sí
po
lo
que
se
e ie e
a
las
in e esan es
i
gu as
de
p o e as
y
al
San
Joaquín.
La
no a
mudeja
ampoco
se
acen úa
en
las
sal
man inas
de
modo
an
p o undo
como
en
las
de
Peña iel.
A eniéndo
nos
a
es o
cab ia
conside a
a
es as
úl imas
como
más
iejas
y
po
lo
an o
an e io es
a
1262,
sob e
odo
si
nos
i
jamos
en
la
pe sis en
cia
y
ca ac e ís icas
ománicas.
Sin
emba go
no
c eemos
sea
así;
el
caso
del
pin o
de
Salamanca
nos
pa ece
único
po
lo
ex ao di
na io.
Lo
usual
y
co ien e
a
pa i
de
la
segunda
mi ad
del
siglo
xiii,
pudó
se
lo
que
nos
mues an
las
pin u as
de
Peña iel,
ya
que
es as
mismas
ca ac e ís icas
llegamos
a
encon a las
incluso
en
ob as
que
se
echan
a anzada
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xi ,
como
po
ejemplo
las
pin u as
del
sepulc o
de
F .
Raimundo
Albe
en
el
Con en o
de
Me ceda ios
del
Puig
en
Valencia,
ob a
echada
hacía
1350,
si
bien
en
ella
podemos
obse a
un
a e
menos
sabio,
más
popula
y
po
ello
algo
pob e.
A
nues as
pin u as,
po
sus
ca ac e ís icas,
c eemos
pode
colo
ca las
a
p incipios
del
siglo
xi .
y
es o
puede
en
cie o
modo
con i
ma se
con
lo
que
podemos
conje u a
ace ca
del
au o
de
ellas.
El
pin o
Al onso.
Algo
de
in e és
especialísimo
a
nues o
p opósi o
es
sabe
quién
pudo
se
es e
Al onso
que
nos
da
la
insc ipción,
como
au o
del
in e
esan e
g upo
de
pin u as
de
Peña iel,
po que
ai
iden i ica
a
es e
a is a,
se ía
posible
echa
conc e amen e
la
ob a;
Hacia
i
nales
del
siglo
xm
sabemos
de
dos
pin o es
que
aba
ja on
en
Cas illa
y
al
pa ece
goza on
de
cie o
enomb e.
Nos
e e imos
a
Rod igo
Bs e an
y
Al onso
Es e an,
pin o es
del
ey
Sancho
IV.
quienes
po
los
años
de
1293
y
1294
apa ecen
como
ales,
en
un
lib o
de
cuen as
de
la
Casa
Real
(lO).
Es
en ado a
la
idea
de
uni
el
Al onso
de
nues as
pin u as,
con
el
Al onso
Es e an
pin o
del
ey
B a o,
y
"o
que emos
deja
de
señala
la
posibilidad
de
es a
iden i icación.
En
6
de
No iemb e
de
1520,
el
In an e
don
Juan
Manuel
o o gaba
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAFIEL
1
15
en
Có doba
esc üu a
de
undación
del
monas e io
de
San
Juan
y
San
Pablo
que
había
de
le an a se
en
su
illa
de
Peña iel
(4),
donándolo
a
la
O den
de
P edicado es,
y
en
d
de
Mayo,
de
1324,
como
ya
se
indicó
(5),
se
colocaba
la
p ime a
pied a.
En
Agos o
del
año
1340
debían
con inua
las
ob as,
pues
si
bien
el
monas e io
es a ía
ya
muy
a anzado,
o
al
ez
concluido,
la
igle
sia
no
se
había
e minado.
Dedúcese
es o
po
dos
cláusulas
in e e
san es
del
úl imo
es amen o
del
In an e
que
dicen:
«O ossi
acomiendo
mi
cue po
que
sea
en e ado
en
el
monesíe io
délos
ay cs
P edicado es
que
yo
í
z
en
Penna-
iel,
en
el
mj
alcaga
en
la
eglesia
nueua
an e
el
al a
mayo »
y
o a
donde
s.e
lee
«O ossi
mando
que
acaben
luego
la
eglesia
de
San
johan
que
yo
comencé
en
el
dicho
mones e io
e
que
I ayan
y
luego
el
cue po
déla
in an e
donna
Consíanca
mj
muje
que
es a
en
depósi o
en
el
mones e io
de
San o
Agosiin
del
Cas iello»
(11)
Po
lo
an o,
las
ob as
debie on
du a
p obablemen e
algo
más
de
diez
y
seis
anos.
Indicado
es o
cabe
p egun a
si
el
pin o
de
Sancho
IV.
Al onso
Es e an,
que
en
el
año
1294
abajaba
en
la
capilla
de
San a
Bá
ba a
(12)
de
Bu gos,
podía
ambién
pin a ,
cua en a
y
seis
años
más
a de,
hacia
1340,
en
la
iglesia
de
San
Juan
y
San
Pablo
de
Peña iel,
no
debiendo
ol ida ,
si
no
epugna
es a
conje u a,
que
pa a
es ablece
es e
in e alo
de
iempo,
adop amos
la
echa
más
a anzada
po
lo
que
se
e ie e
a
la
cons ucción
de
la
iglesia,
ya
que
con
an e io idad
a
1340
y
den o
de
los
diez
y
seis
años
que
suponemos
ap oximada
men e
du a on
las
ob as,
bien
pudie on
ealiza se
los
abajos
de
o na o.
La
pe sonalidad
del
in an e,
sus
mismas
es echas
y
con inua
das,
aunque
no
siemp e
pací icas,
elaciones
con
la
co e,
y
su
ex ao dina ia
inge encia
en
sus
asun os,
como
indi iduo
p incipa]
de
ella;
su
ambición
misma,
su
g an
al ane ía,
hab ían
de
inci a le
a
busca
(y
más
pa a
aquellas
ob as
de
las
que
e a
au o
y
en
las
que
podía
ci a
odos
sus
empeños
de
exal ación
de
linaje
y
a anes
desmedidos
de
g andeza),
cuan o
hubie a
de
más
señalado.
Si
el
Rey
asala iaba
a
unos
a is as
o
enía
a
bien
hon a les
adsc ibiéndolos
a
su
se icio,
y
ello
segu amen e
po
se
los
de
más
enomb e,
el
in an e
don
Juan
Manuel,
homb e
po
o o
lado
de
a a
.
-A,
.'•>
1
10
J
PÉREZ
VILLANHEVA
cul u a
pa a
su
época,
no
elegi ía
medianías
que,
ni
su
espléndida
sobe bia,
ni
sus
conocimicnlos,
ni
el
a án
de
lle a
a
cabo
una
ob a
digna
de
su
linaje
pe mi ían,
po
lo
que
no
es
desa inado
conje u a
que,
Al onso
Esle an,
el
mismo
pin o
del
ey
B a o,
pasado
an
sólo
en
unos
lus os,
un
medio
siglo
de
ida,
siguie a
en
Pe ia icl
pin ando,
como
bas an es
años
an es
lo
hicie a
en
Bu gos.
Pod ía
obje a se
con
undamen o,
la
di icul ad
que
ep esen a
admi i
como
pin o
de
cáma a
a
un
a is a
que,
como
Al onso
Es e an
hab ía
de
ene ,
según
nues as
conje u as,
apenas
la
ein ena
de
años
cuando
apa ece
en
los
documen os.
Lo
na u al
se ía,
que
un
nomb amien o
de
es a
especie
ecayese
sob e
un
a is a
madu o
y
consag ado.
Es a
di icul ad
pod ía
in en a se
esol e la
haciendo
uso
de
una
nue a
suposición,
que
no
nos
pa ece
exen a
de
alguna
base:
la
de
que
los
dos
pin o es
del
mismo
apellido,
Rod igo
y
Al onso
Es e an,
puedan
se
en
ealidad
pad e
e
hijo
espec i amen e,
lo
que
se
jus i i
ca ía
en
g an
medida
eniendo
en
cuen a
el
sen ido
g emial
ce ado
que
impe a
en
el
momen o
medie al
en
que
l
o ecen,
y
po
el
cual,
el
hijo,
había
de
segui
p e e en emen e
el
o icio
pa e no
e
incluso
había
de
desen ol e se
en
la
misma
es e a.
Y
no
deja
de
ene
in e esa
es e
espec o,
el
hecho
de
que
sea
p ecisamen e
el
pin o
Rod igo,
a
quien
suponemos
pad e,
el
que
apa ece
en
el
Lib o
de
Cuen as
déla
Casa
Real,
abajando
en
una
echa
an e io ,
e
incluso
que
a
su
nomb e,
se
epi an
las
pa idas
de
pago.
Po
lo
an o,
esumiendo
sob e
muchas
conje u as,
enemos
como
posible
que,
Al onso
Es e an,
hijo
de
Rod igo,
pin o
de
Sancho
iV,
abajando
en
la
capilla
de
San a
Bá ba a
en
Bu gos
cuando
con a a
ein e
años
de
edad,
cumpliendo
posible
enca go
de
la
Reina,
puede
se
el
mismo
pin o
Al onso
que,
con ando
ya
sesen a
y
cinco
años,
abaja
po
enca go
del
in an e
don
Juan
Manuel
y
i
ma
su
ob a
en
el
Monas e io
de
San
Juan
y
San
Pablo
de
Peña iel.
Po
úl imo,
la
insc ipción
nos
e ela
o o
nomb e,
el
de
F ay
Juan
de
Villalumb oso,
en
el
que
podemos
e ,
a!
ez,
al
p io
del
monas e io,
en
el
momen o
de
la
ejecución
de
las
ob as,
y
quien
pudo
sucede
al
F ay
Juan
G.
de
A é alo,
que
lo
e a
el
año
1324.
Una
nue a
suposición
que,
po
desg acia,
has a
aho a,
es
di ícil
man ene .
Todas
nues as
ebuscas
en
p o
del
conocimien o
de
es e
pe sonaje
han
sido
es é iles
(13)
a
pesa
del
empeño
que
se
ha
pues o
en
la
in es igación,
pues
al
pode
iden i ica le,
hubié amos
enido
una
echa
conc e a
pa a
las
pin u as.
Po
aho a,
no
podemos
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAPIEL
117
e
en
él
más
que,
al
a ón
docío
que
inspi a
la
ob a
y
la
di ige
a
ins ancias
de
guien
la
o dena
y
cos ea,
y
así
podemos
explica nos
que,
en
el
mismo
conjun o
de
pin u as,
apa ezca
una
donan e,
a
los
pies
de
la
San a,
es ida
con
a uendo
de
g an
seño a,
y
un
supli
can e,
an e
el
C is o-Juez,
con
odas
las
ca ac e ís icas
de
ep esen a
a
un
eligioso
dominico,
como
pudo
se
F ay
Juan
de
Viilalumb oso.
J.
Pé ez
Villanub a.
(1)
Sólo
sabemos.se
haya
publicado,
sin
más
p e ensión
que
la
de
alo a
el
es udio
con
un
g á ico,
una
o og a ía
agmen a ia
de
es as
pin u as
en
Donjuán
Manuel
y
los
cuen os
medie ales.
Selección
y
no as
po
Ma ía
Goy i
de
Menéndez
Pidal.
Biblio eca
Li e a ia
del
Es udian e.
Mad id.
1936.
(2)
Ch.
R.
Pos .
«A
liis o y
o
Spanish
Pain ing».
Ha a d.
U ii e si y
P ess.
(3)
Tenemos
en endido,,
que
po
la
Comisión
P o incial
de
Monumen os
se
ha
pedido
a
la
Supe io idad
el
en ío
de
écnicos
que
descub an
es as
pin u as
y
consoliden
lo
ap o echable.
Es
de
espe a
llegue
a
consegui se
y
po
lo
an o
pueda
ealiza se
p on o
un
es udio
comple o.
Í4)
P i ilegio
concedido
po
el
in an e
Don
Juan
Manuel,
con
mo i o
de
la
undación
del
monas e io
de
San
Juan
y
San
Pablo,
de
Peña iel.
Almae
Redemp o .
e
Geni o
Deus
i us,
e
e us.
qui
es
omnmm
causa,
e
pleni udo
i u um,
lux
lucís,
e
ons
luminis,
illumma o que
die um,
ubi
nulla
siniula io
es ,
qui
an e
mundi
cons i u ionem
a bi io
uo
cune a
c eas i
isibilia.
e
in isibilia,
p aesen ia
e
u u a.
Es
Pa e ,
e
Filius.
e
Spm us^Sanc us,
e
inum
in.Pe sonis,
e
unum
in
Dei a e
p o i eo ,
a que
c edo,
quia
Pa e
Deus,
e
Filius,
e
Spi i us Saiic us
Deus,
e
ameh
non
esDii;
sed
na u ah e
es
o a
T íni as
unus
Deus.
qui
oninia
egís,
gu e nas,
mode a is,
^
ad
in e os
e
educís,
c eans
lucem
e
o mans
eneb as,
ubique
di uso
a que
la gi o
qui
in
Ipsa
T ini a e
exal as
humíles,
dep imisque
supe bos.
Quia
lux a
dic um.
Apos oli
omnes
s abinius
an e
ibunal
uum
eceplu i,
p ou
in
co po e
gessinius,
si e
boiium,
si e
maium,
e
quia
humana
na u a
p omp a
es
ad
peccandum,
e
ideo
o a ionibus
Ecciesiae,
e
Sanc o um
noscun u
homnies
quam
plu imum
indíge e.
Quia
e iam
ego
joannes
Illus is
In an is
Doniini
Emmanuehs.
ilms
mdignus,
e
negligens
pecca o
me
ín e
alies
homines
sen io
al
e
opp essum
mui ipHcj
poj,.
de e
pecca o um,
e
ideo
speciali,
e
spe ialí e
a
eo
acc^
o
e
ae e os
co am
e
emendo
iudice
indigeo
ad óca e,
e
quia,
^
^
e e ne,
qyj
glo iosus
es
in
Sanc is
uis.
e
in
Maies a e
mi abilis,
cums
me ab.hs
al i udo
p uden iae
nullis
inclusa
lími ibus,
' a
magni icesal is
deco es
hono ibus
illos
amen.
u
dignis
digna
ependas,
ube io i
e ibu io e
Bea l
Dominicum
e idens
ex
eo
u ili as
p osequens,
q„os
diguj^,^^
agnoscis
e
colenda
insignio
excellen ia
um
uni e sal!
Ecciesiae
p o eniens
spec.ah e
co ani
e
accep un,
e iam
app oba .
Idci co
ad
ipsum
dux,
cu a
specai,
deyo
o e,
e
obla ione
mea
munusculi
ecu endo,-
ad
di ini
igüu
noi a as
hono em,
e
augmen um
cul us
di i„¡
118
J-
PÉREZ
ViLLANUEVA
ego
Joannes
sup adic us
dono,
e
concedo
Bea o
Dominico
e
eins
O dinis
F a um
P aedica o uni,
domos
o as
quas
ego
s uxi
in
Villa
mea.
quae
dici u
Peña idelis,
quae
quídam
domus
sun
p ope
alcaza em
immedia c
ciim
Capella,
quae
dici u
Sancli
lldephonsi.
e
cuín
co al!
suo.
I em
ho um.
qui
dici u
de
No ia
cum
alio
lio o,
qui
dici u
Sanc i
Pelag i,
qui
lio i
sim
ul a
lii ium
de
Du a o,
quae
ec e
espiciun
Alcaza e,
i em
olnm
lumen,
quod.es
ín e
ipsum
Alcaza em,
e
p ae-
dic os
ho os
ab
Ecclesia
Sanc i
Pelagii,
usque
ad
inem
p aedic o um
lio o um
cum
ipa
sua
ex
a aque
pa e,
e iam
o um
Alcaza em
meum,
quein
cons uxi
pa us
meus
Rex
Dominus
ildephonsus
bona
memo ia,
quem
quidem,
p ou
in
u is
p aedic i
Alcaza is
includi u
p aedic o
O dini
dono
cum
condi ionibus
quae
sequun u .
Videlice
quod
quandiu
ego,
sen
successo .
seu
successo es
mei
in
p aedic o
loco
manse ímus,
quod
hospi emu
ibi,
e
quando
ibi
non
ue imus,
quod
ibi
p aedic i
F a es
habi en ,
e
mo en u .
has
au em
domos
ho os,
lumen
cum
ipa.
Alcaza em
p ou
dic um
es
p aedic o
O dini
dono,
n
ibi
mo en u ,
e
Monas e ium
enean
F a es
O dinis
p aedic i.
apud
queni
Monas e ium
ex
i unc
p o
me,
e
successo ibus
meis
p o
illis,
quibus
possum
speciale,
e
p op iam
elígo
sepul u am.
I em
p aedic is
F a ibus
p ope
dic um
Monas e ium
dono,
e
concede
Cannalem
meum
(Hispanice
Cañal),
quod
habeo
in
lumine
de
Due o,
u
Inde
pisces
liabean
p o
con en u.
i em
dono
F a ibus.
e
Monas e io
p aedic is
quinqué
milla
mo o
pe ino um
(Hispanice
ma a edís)
mone ae
cu en is,
q"od
liabean
annua im
p o
ani e sa i
p o
me,
e
p ogeni o ibus
meis,
e
p o
successo ibus
meis
smgulis
annis
aciendi,
e
olo
quod
quinqué
milia
sup adic a
habean
singulís
annis,
u
dic um
es ,
e
sol an u
eisdem
in
es o
Na i i a is
Domini.
DE
LA
MARTINIEGA.
I em
dono,
e
concedo
p aedic is
F a ibus
e
Monas e io,
acennas
meas
quas
habeo
in
lumine
de
Due o,
dono
eis,
e
concedo
Molendinos
quod
habeo
in
lumine
de
Du a on.
I em
dono,
e
concedo
p aedic is
F a ibus,
e
p aedic o
Monas e io
domum
meam
de
Bo ijas,
quae
dici u
de
Regina
cum
ómnibus
hae edi a ibus,
quae
ad
p aedic am
domum
pe inen .
Dono
e iam
p aedic is
F a ibus,
e
Monas e io
Pina em
meum,
quod
hic
habeo,
p ope
Peña idelen,
siue
aliqiia
linii a ione
cum
lumine,
quod
dici u
Due o,
cuín
i
pa
p aedic i
luminis
a
p incipio
p aedic i
Pina is,
usque
ad
loc mi:
GUELGA
DEL
CEREZO.
Dono,
e
concedo
p aedic is
F a ibus.
e
Monas e io
p es ame iam
cum
o o
dominio
suo,
e
poenis
quae
e
un u
Fiscalis,
sicu
ego
usque
nunc'habui,
e
p aedecesso es
coiisue e un .
Dono,
e
concedo
p aedic is
F a ibus
e
Monas e io
ciis odiam
P.opulo um,
e
haec
omnia
sup adic a
p aedic is
F a ibus
e
Monas e io
dono,
e
concedo,
e
iu
eo um
possessionem
ans e o
pe
huius
p i ilegü
dona ion s,
adilionem
in
pe pe uum
ali u .
Quam
quidem
dona ionem
ado
omni
in e
modo,
e
o ma
quae
i mius
ale e
po e i .
Nunc
au em,
e
in
ii u uni
nulli
e go
hae edum,
e
siicces-
so um
meo um
con a
is ani
dona ionem
eni e
licea .
mo
eam
ad
huuguem
obse e
Quod
si
quis,
al
aliqui
ausu
eme a io
(quod
absi )
eni e
p aesump.
se i
con
a
eam
ipsam
in ingendo
el
in
aliquo
de ogando
i ain
De
Omnipo eii is,
e
Apos olo um
Pe i
e
Pauli
e
maledic ionem
Bae issimi
Pa is
Domimci,
e
meam
incu a ,
el
incii an .
Ule
el
lili
qui
diligen e
dona ioni
huiusmodi
ob empe a e in
sil,
el
sin
benedi'c i
Domid
dnm
ixe i ,
sen
ixe in
e
cum
ab
hao i a
mig a e in
ía
Pa adysus
eius
suscep io,
el
eo um.
El
u
liaec
omma
sup adic a
in
dubium
non
e an u
l^ nc
Ca am
P i ilegü
p aedic o
D dini.
e
P a nbus
concessi
sigilli
mei
penden is
munimine
obo a am.
Da is
Co du ae
sex a
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PENAFIEL
119
die
inensis
no enb is,
e a
1358
(id
es
anno
Domini
1320).
Ego
Joannes
manu
sc ipsi
de
manda o
Domini
Joannis.
F .
Manuel
Joseph
de
Med ano.
«His o ia
de
la
O den
de
P edicado es».
Segunda
pa e,
T,
I,
cap.
XXX.
Mad id,
1729.
(5)
E a
M.CCCLXll.
S o.
VII
die
in
Vigilia
S.
Joannis
Apos oli
e
E angelis ae
incipi
Dns
Joannes
Ecclesíam
Mpnas e ii
a um
P aedica o um
Rupis- ídelis:
e
posui
ibi
p imo ium
lapidem:
e
ju a e un
ipsuin
Sancius
Emmanuel,
ge manas
siuis,
ac
Aegidius
Rode ici
de
Miño:
necnon
F .
Joannes
G.
de
A e alo,
P io
dic i
Monas e ii:
a que
ipso
complesi
Dns
Joannes
XLII
annum.
Ch onicon
Dni
Joannis
Emmanuelis.
P.
Flo es.
«España
Sag ada»,
T.
II,
.pa .
11,
cap.
VI,
pág.
219.
Mad id.
1754.
(6)
Ya
en
el
siglo
x ii
se
hacen
inno aciones
y
a eglos
que
a ec an
a
la
áb ica
y
al
menaje
de
la
iglesia.
En
nues as
ebuscas
en
el
A chi o
His ó ico
Nacional
encon amos
es os
da os:
«Julio
y
Agos o
1697:
En
p ime o
de
Julio
pagamos
a
Lucas
O iz
maes o
del
e ablo
sie e
mili
no ecien os
y
dos
eales
a
cuen a
del
cos e
del
e ablo».
«Feb e o
1698.—En
p ime o
des e
mes
pagamos
a
Lucas
O iz
de
Boa
maes o
del
e ablo
cinco
mili
duzien os
y
no en a
y
ocho
eales
con
que
se
le
acabó
de
paga
odo
lo
que
mon aba
assi
mejo as
como
guan es
y
p incipad.
«Feb e o
1698.—En
es
des e
pagamos
ochocien os
y
cincuen a
eales
en
es a
o ma.
Con
los
seiscien os
se
acabó
de
paga
la
hechu a
délos
es
san os
y
con
los
duzien os
y
cincuen a
la
aza
del
e ablo.
En
es e
día
pagamos
seiscien os
y
sesen a
eales
po
la
hechu a
de
N o.
Pad e
San o
Domingo,
y
N.
Pad e
San o
Tomas.
Los
quales
die on
los
dichos
D.
Josep
y
D.
Diego
Daza».
«Junio
de
1698.—En
cua o
des e
mes
pagamos
duzien os
y
es
eales
y
eyn e
nia a edis
digo
y
seis
ma a edís
en
es a
o ma:
eyn a
y
es
eales
de
quema
es
ho nos
de
yeso,
de
blanquea
la
escale a
eyn a
y
seis...
de
blanquea
el
claus illo
y
do mi o io
dieziocho
eales».
«Julio
1698.—En
ocho
de
es e
mes
pagamos
duzien os
y
sesen a
eales
y
medio
de
las
dos
id ie as
de
la
capilla
mayo ».
(A ch.
His .
Nacional.
Cle o.
Leg.
151).
Pe o
las
más
impo an es
modi icaciones
y
las
que
segu amen e
mo i a on
la
ocul ación
de
las
pin u as
bajo
una
capa
de
enlucido,
hubie on
de
se
las
lle adas
a
cabo
como
consecuencia
de
la
ca ás o e
ano ada.
El
día
15
de
Oc ub e
de
1749
«en e
sie e
y
ocho
de
la
noche
ue
dicho
Real
conben o
eduzido
a
cenizas
quedando
oda
la
comunidad
obligada
a
e ugia se
con
an
las imoso
y
lamen able
caso
en
casas
pa icula es
des a
illa».
. .
..
La
comunidad
debió
ap es a se
a
ealiza
de
un
modo
inmedia o
la
econs ucción
del
Monas e io,
pues
al
año
siguien e
a
27
de
No iemb e
se
pide
in o me
a
Juan
F ancisco
de
la
Peña
«maes o
de
la
ob a
que
ac ualmen e
se
es á
cons uyendo
en
es e
conben o
de
San
Juan
y
San
Pabloj»
sob e
el
cos e
de
las
ob as
a
ealiza
la
linea
de
do mi o ios
que
se
ha
edi icado
del
lado
de
occiden e...
epa ido
o icinas
bajas
y
segundo
do mi o io...
que
las
dos
con ienen
diez
y
nue e
X
con inuación
del
impo e
de
ma e iales
y
mano
de
ob a
pa a
cada
una
de
las
«en
en
120
J.
I'ÉREZ
VILLANUEVA
K-.'
pa es
de
es e
do mi o io,
señala
lo
necesa io
pa a
ia
cons ucción
de
la
bó eda
de
la
escale a
p incipal
y
de
la
ba andilla
y
blanqueamien o
de
la
misma.
Idem
pa a
la
eedi icación
del
e ec o io
y
hospicio
en
la
línea
del
Sep en ión
«en
la
que
al an
ochen a
y
dos
apias
y
media
de
pa edes
incluso
los
simien osi".
Idem
pa a
las
bó edas
abicadas
de
la
exp esada
línea
No e
«que
componen
cien o
diez
y
seis
de
longi ud
po
ein iocho
de
la i ud
epa ida
en
po e ia,
e ec o io,
de
p o undis
y
en ada
de
o icinas».
Idem
«dos
mil
anegas
de
yeso
pa a
el
gua nicionuniien o
de
odas
las
pa edes
con enidas
en
dicha
linea
de
e ec o io
y
po e ia
y
demás
exp esados...
.
Idem
«se.conside a
end á
de
cos a
una
espadaña
pa a
pone
las
campanas
co espondien es
y
lo
demás
de
la
ob a,
cua o
mili
y
quinien os
eales».
La
Comunidad,
segu amen e
po
al a
de
ecu sos,
abandonó
las
ob as
o
po
lo
menos
las
lle ó
con
mucha
len i ud,
y
con
obje o
de
acele a las,
acudió
en
demanda
de
apoyo
a
Fe nando
VI.
quien
accede
a
la
solici ud
de
los
ailes,
o o gándoles
ocho
mil
ducados
pa a
las
ob as
de
econs ucción,
enca gándose
al
maes o
de
ob as
de
Peña iel,
An onio
Delgado,
emi a
un
in o me
y
p esu
pues o
de
ellas;
«es
asi
que
la
echumb e
de
la
iglesia
del
dicho
combem o,
los
es ibos
y
pa edes
y
capilla
eal
es á
con
o al
pelig o
y
lo
misino
el
claus o
y
sob eclaus o
y
un
o een
amenazando
o al
uyna...
pa a
cuyo
epa o
conbiene
que
D.
An onio
Delgado
maes o
de
ob as
en
es a
illa,
haga
is a
ocula
de
quan o
a
eg esado
y
decla e
median e
ju amen o
el
impo e
de
dichas
ob as».
Dicho
maes o
en
su
in o me
decla a,
«p ime amen e
pa a
los
p ecisos
epa os
del
claus o
y
sob eclaus o
p incipal
de
dicho
eal
conben o
que
es á
amenazando
no able
uma
demasiada
de
la
nueba
ob a
an es
ejecu ada
po
habe
sido
p eciso
mole
y
demole
a ias
pa edes
de
que
ha
esul ado
la
dicha
quieb a
habiendo
sido
o zoso
pone
apoios
pa a
e i a
los
pelig os
y
daños
que
se
dejan
conside a
po
se
ansi o
común
y
gene al
pa alas
p ocesiones
claus ales...
«pa a
cal
pied a,
laa iJios...
y
pa a
epa a
los
ocho
lienzos
de
dichos
claus os
al o
y
ajo,
ein e
y
ocho
mil
eales
ellón...
I em
epa a
los
a cos,
embaldosa los
aja los
gua ne
ce los
de
bó edas
abicadas...
en
que
se
incluye
el
blanqueo
de
odas
las
pa edes
y
pilas as
de
al o
y
bajo
de
dichos
Claus os,
doce
mil
eales.
I em...
la
espadaña
que
se
in en a
hace
pa a
las
campanas
sob e
la
sac is ía,
cinco
mil
eales.
I em...
el
ebaja
8
o eón
an iguo
que
amenaza
iiina
has a
las
pa edes
maes as,
seis
mil
eales.
I em...
pa a
hace
la
bó eda
del
Cue po
de
la
Iglesia
po
es a
solo
igu ada
de
abla
en omizada
y
se
necesa io
que
su
áb ica
se
haya
de
ejecu a
en
iad
io,
ein a
mii
eales.
I em...
el
ecaize
de
es ibos
pa edes
de
Iglesia
y
« á
^
'°™^'''''3gíil"ces
pa a
la
capilla
mayo ...
ocho
mil
eales».
El
in o me
es á
hecho
en
4
de
Ab il
de
1778.
(A.
H.
l
Cle o
Ug.
152).
coí a asasíTp''®-
ch é lenne».
T.
8.°,
cois.'
COIS.
¿798-2819.
Pa ís,
1929
y
1932.
2044-2086
y
.
10,
Mad i/'ioV^T-'T."""'®''''®'
Ma qués
de
Lozoya.
«His o ia
del
A e
Hispánico»,
j idu ia,
1934,
I.
11.
póg
247.
(8)
Debe
ene se
en
cuen a
que
a
ines
del
siglo
x
se
llegó
a
p ohibi
a
los
cí .'
T^ p g™2M)^
pin a an
asun os
de
ca ác e
ellgioeP-
(M.
de
Lozoya.
Ob a
_l4k
I*
'":
.
LAS
PINTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAFIEL
121
(l'O)
Juan
Agapi o
y
Re illa.
«La
Pin u a
en
Valladolid,
p og ama
pa a
un
es udio
his ó ico-a ís ico».
Bole ín
del
Museo
P ooincial
de
Bellas
A es
de
Valla
dolid.
núm.
1,
Ene o
1925,
pág.
8
y
sgs.
En
es e
es udio
in e esan e,
como
odos
los
suyos,
e!
in a igable
in es igado ,
ecopila
cuan o
se
ha
dicho
ace ca
de
es os
pin o es,
y
a
él
emi imos
al
lec o .
La
p ime a
no icia
se
debe
a
Cean
Be múdez,
ap o echada
con
adiciones
ex añas
po
Amado
de
los
Ríos,
al
que
sigue
Ma í
y
Monsó.
La
p ime a
ansc ipción
de
es os
nomb es
(Cean
Be múdez
sólo
debió
u iliza
unas
no as)
se
debe
al
seño
González
Simancas,
quien
en
el
Bole ín
de
la
Sociédad
Española
de
Excu siones,
Tomo
XIll,
1905,
pág.
8,
en
un
a ículo
i ulado:
^A is as
cas ellanos
del
s.
Xllh
copia
un
in e esan e
códice
de
la
sección
de
Manusc i os
de
la
Biblio eca
Nacional,
i ulado:
Lib o
de
di e en es
Cuen as
y
gas os
de
la
Casa
Real
en
el
Reynado
de
Dn.
Sancho
IV.
Sacado
de
un
omo
o iginal
en
oí°
que
se
gua da
en
la
Lib e ía
de
la
San a
Iglesia
de
Toledo.—Años
de
1293-1294.—Po
el
P.
And és
Ma cos
Bu iel
de
la
Comp.^
de
Jesús,
donde
en e
los
nomb es
de
o os
a is as
apa ece
Rod igo
Es e an
y
Al onso
Es e an.
Es a
ansc ipción
ha
se ido
a
o os
in es igado es,
como
al
seño
Sánchez
Can ón
pa a
su
es udio
sob e
Los
pin o es
de
los
Reyes
de
Cas illa
(Bol.
de
la
Soc.
Española
de
Excu siones,
Tomo
XXII,
1914).
y
al
p opio
seño
Agapi o
y
Re illa,
del
mismo
modo
a
don
Amé ico
Cas o
y
al
seño
López
Aydillo
pa a
o os
es udios.
Más
ecien emen e
la
seño a
doña
Me cedes
Gaib ois
de
Balles e os
publicó
po
p ime a
ez
ín eg amen e
la
copia
del
P.
Bu iel
en
sn
His o ia
del
Reinado
de
Sancho
IV
de
Cas illa,
Tomo
l.
Apéndice
documen al,
de
donde
noso os
copiamos
la
pa e
de
cuen as
en
que
apa ecen
los
nomb es
de
los
pin o es:
«En
Bu gos,
XV
días
de
Se iemb e,
E a
de
M
e
CCCXXXI
auno,
inie on
a
cuen a
Al ón'Pe ez
de
la
Cáma a,
Esc ibano
del
Rey,
e
Gonzalo
Pé ez,
Clé igo
de'
la
Reyna,
de
lo
que
ha ien
a a
aqui
pagado
del
A endamien o
que
ellos
habían
echo
de
la
Chancelle ia,
e
lo
que
el
Obispo
de
Tuy
e
Ga cia
López,
Mayo domo
del
Rey,
po
el
Maes e,
e
Johan
Be nal ,
Espense o
mayo ,
que
se
ace ca on
a
essa
cuen a,
alla on
que
a ien
pagado
po
Ca as
del
Rey
e
déla
Reyna,
e
po
ai alás
e
po
mandamien o
de
la
Reyna,
e a
an o
como
aqui
di á.
. .
^
Rod igo
Es e an.
Pin o
del
Rey,
po
Al alá
del
Obispo,
pa a
cosas
aquel
mandaba
ace
el
Rey,
en
Valladolid,
C
m s.».
«En
Valladolid.
pos ime o
dia
de
eb e o,
e a
de
MCCCXXXII
annos.
inie on
a
cuen a
Al ón
Pé ez,
de
la-Cáma a,
Esc ibano
del
Rey,
e
Ga ci
Pé ez
Espense o
de
la
Reyna,
déla
en a
que
icie on
déla
Chancelle ia
des e
auno
que
se
compH á,
XXVI
días
de
Ab il
e a
de
M
e
CCCXXXll
annos
po
CCLXXV
mil
m s.
e
a ien
V o^d'g EsU an.
Pin o
del
Rey,
po;
A. a.á'de.
Obispo
pa a
cosas
mandó
ase
el
Rey
en
Valladolid,
C
m s...».
«En
Bu gos
XIV
días
de
Julio',
E a
de
M
e
CCCXXXll
annos
inie on
a
Cuen a
Pe o
Pe ez,
Alcaile
de
Bu gos,
e
Pe
de
la
Riba
délo
que
ecabda on
de
los
diezmos
de
los
Pue os
de
Cas o
e
La edo
e
San
ande
e
San
Vincen
lezn
os
o
eb e o
que
dicen
que
lo
ecabda on,
que
ué
en
la
P
'
M
e
c£''S^XX.
nn:,
S a
políme o
dia
de
Hue o
e a
de
MCCCXXXu;^::
í,
dizen
q^,e
pagado
las
Cos as
de
los
Dezma os
que
ecb.e on
dallos
an o
co'm^
aqui
di á.
.
• • •
. .
122
J
PÉRBZ
VILLANUEVA
Al on
Es e an,
Pin o
del
Rey,
po
Ca a
de
la
Reyna
pa a
pin a
la
Caplella
de
San a
Bá ba a
de
Bu gos,
e
d óxelos
Pe o
Pé ez,
D
m s.».
G acias
a
la
de enida
in es igación
de
doña
Me cedes
Gaib ois
de
Balles e os
sabemos
hoy
que
el
o iginal
de
es e
manusc i o
de
donde
el
P.
Bii iel
copió
a
asc ipción
ano ada,
que
se
conse aba
en
la
Ca ed al
de
Toledo
(hoy
en
a
Biblio.
eca
Nacional,
Ms.
13090),
se
gua da
ac ualmen e
en
el
A chi o
His ó ico
Nacional.
La
con on ación
ealizada
po
la
ilus e
In es igado a
de
la
copla
del
P.
Bu le'
con
el
manusc i o
del
s.
xni,
da
di e encias
muy
escasas
y
sin
impo ancia
his ó ica.
(11)
Cláusulas
del
úl imo
es amen o
conocido
de
Don
Juan
Manuel,
descubie o
en
Lisboa
po
Doña
Me cedes
Gaib ois
de
Balles e os
(Bol.
de
¡a
Acad.
de
la
His .),
publicado
después
po
Don
And és
Giménez
Sole
en
su
ob a
«Don
Juan
Manuel.
Biog a ía
y
es udio
c í ico^^
Za agoza.
1932,
pág-
69.5.
(12)
Las
más
an iguas
adiciones
señalan
la
exis encia
de
una
iglesia
de
San a
Ma ía
la
Blanca
en
lo
al o
de
la
cindadela
de
Bu gos.
Así
se
llamó
po
el
nomb e
Blanca
de
la
hija
de
Diego
Po celos,
undado
de
Bu gos
(a).
Nues a
Seño a
la
Blanca
es
el
nomb e
de
una
«colación»
(dis i o)
municipal
que
se
o ganiza
en
el
siglo
x
comp endiendo
la
zona
de
ciudad
edi icada
en e
aquella
iglesia
y
la
calle
de
las
A mas,
y
aue
lle aba
el
nomb e
de
Pueblanue a
o
Villanue a
(b).
En
el
cas illo
hizo
impo an es
ob as
y
epa aciones
Al onso
VIH,
quien
se
lo
concedió
en
do e
a
Leono
de
Ingla e a
(c).
En
San a
Ma ía
la
Blanca
y
en
el
Cas illo
se
hicie on
ue es
los
bu galeses
'
pa ida ios
de
la
Bel aneja.
En
la
elación
de
es as
luchas,
la
iglesia
se
conside a
«pun o
a anzado»
espec o
del
cas illo
(d)
El
ba io
enía
una
población
en
laque
p edominaban
los
con e sos
(e).
Quizó
po
es a
azón
lle aban
el
apellido
de
San a
Ma ía
los
amosos
Pablo
y
Alonso
de
San a
Mana
o
de
Ca agena.
Se
halla
es imonio
de
un
«acue do»
omado
en
1588
po
ios
a ille os
co ades
de
San a
Ba ba a
eunidos
en
jun a
el
día
de
San
Nicolás
de
Tolen ino
en
la
iglesia
de
san a
Mana
la
Blanca,
en
el
cual
se
disponía
que
«en
lo
sucesi o
en
igual
día
cada
ano
había
de
can a se
una
misa
en
la
capilla
de
San a
Bá ba a
en
acción
de
g acias
po
habe
quedado
sal os
en
el
incendio
del
cas illo»
(O-
La
iglesia
de
la
Blanca
ué
más
a de
o i icada
po
Napoleón
y
su
o e
se ía
■ ^é cUo
an ie "'"
K
,
se iemb e
de
1812
el
36
egimien o
de
ilnea
napoleónico
(h).
Nues as
ba e ías
cansa on
los
na u ales
des ozos
en
la
Blanca,
u ilizada
mili a -
(W
LselS sál'^
"
o''
Bu gos»
Ba celona,
18»
PáS-
"■
(O
Oli e -Copons
'
ob° u'
o!
Bu gos».
Bu gos,
1892,
póg-
<d)
Ibíd.,
págs.
91-93.
'
"
?i'. '-^°P°"s.ob.cU..pág.i25
(gj
Ibid.,
pág.
157.
(hi
Ibid.,
págs.
I62y
164.
LAS
PiNTURAS
DE
LA
IGLESIA
DE
SAN
PABLO
DE
PEÑAFIEL
123
men e
po
los
anceses
(i).
El
13
de
junio
de
1813
an es
de
su
e i ada
ola on
los
anceses
el
cas illo
de
Bu gos.
«San a
Ma ía
la
Blanca,
que
había
dado
nomb e
a
la
o aleza
y
seguido
odas
sus
icisi udes,
quedó
des uida,
desapa eciendo
la
he mosa
capilla
dedicada
a
San a
Bá ba a»
(j).
(13)
Nos
es
g a o
ag adece
aquí
al
ilus e
Di ec o
del
A chi o
His ó ico
Nacional,
Don
Miguel
Gómez
del
Campillo,
la.amabilidad
y
exac i ud
con
que,
a
nues as
ins ancias,
hubo
de
lle a
a
cabo
minuciosa
ebusca
en
los
ondos
p oce
den es
de
San
Juan
y
San
Pablo,
de
Peña iel,
en
busca
de
da os
conc e os
sob e
la
pe sonalidad
de
F ay
Juan
de
Villalumb oso.
Tan o
sus
in es igaciones
como
las
lle adas
a
cabo
po
noso os
en
aquel
mismo
A chi o
esul a on,
po
lo
que
se
e ie e
a
es e
pun o,
in uc uosas.
(i)
Ibid.,
pág.
1G6.
(i)
Ibíd.,
pág.
174.
•
••
-
•■I'--
■
,S.