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Las pinturas de la iglesia de San Pablo de Peñafiel

Pérez Villanueva, J.

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LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAFIEL En la, po an os concep os, in e esan e iglesia de San Pablo de Peña iel, y me ced a los abajos de los PP. Pasionis as, que ac ual men e ocupan el iejo Monas e io, se ha llegado a descub i un g upo de pin u as, pa e de una amplia composición, sob e el mu o de los pies de es a iglesia. Casi desconocidas en la ac ualidad (1), pasa on inad e idas a la sagaz in es igación de Ch. R. Pos , his o iado de nues a pin u a (2), segu amen e po se su descub imien o pos e io a la amplia labo de ecopilación ealizada po el ilus e p o eso de la Uni e sidad de Ha a d. Del mismo modo, nues os his o iado es de A e no ci an es e conjun o, o al menos, no han llegado a noso os no i cias de habe sido es udiado, y es e ca ác e de no edad, unido a la eal impo ancia que c eemos ienen, nos inci an a da es as no as sin o o ca ác e que el de me a in o mación, y en espe a de que llegue un día no lejano, en que puedan se o almen e descubie as y es udiadas como me ecen (3). Desc ipción: Como decimos, ocupan una g an pa e del mu o que cie a la iglesia po los pies, en en ando con la na e la e al de echa, cuya pa le c eemos co esponde a la ob a más an igua de es e Monas e io, undado en 1320 po el amoso In an e Don Juan Manuel, pa a lo cual cedió su alcáza (4). Se empeza on las ob as en 5 de mayo de 1324. (5). La áb ica su ió con el iempo adiciones y econs uc ciones di e sas, muchas de ellas desg aciadas a consecuencia p in cipalmen e de un ue e incendio su ido en 1749 (6). Es as pin u as, ac ualmen e sólo descubie as en pa e, pa ecen o ma una g an composición, como a modo de un e ablo, en el que las escenas son di e sas y quién sabe si has a de di e sas manos. Fue on ecubie as po una g uesa capa de yeso segu amen e en la época de la econs ucción mo i ada po el incendio, pe o a o unada- lOü J. Pi REZ VILLANUEVA men e, pa a man ene el enlucido, no se picó mucho el mu o, y po lo an o no han su ido damasiado y pueden econoce se bas an e bien, conse ando en g an pa e el colo , p en e a es e mu o, se le an ó un abicón a dis ancia de alg o más de un me o, a in de ocul a una escale a de made a que da acceso al co o. En azón a es o, lo y'///■'' ' ''y ^ /////Zy/Zy. VILÚlIINBKO'SO Ee TOL A 1 Ma ía Magdalena unge los pies de C is o, casa de Simón el lep oso 2 «Noli me ánge e». 3 Rep esen ación de San a Ma ía Magdalena, y donan e. 4 Mue e de la San a? 5 Comunión de San a Ma ía Mag dalena. 6 Llegada a Ma sella? 7 San Juan Bau is a? 8 San a Ma ía Magdalena peni en e? 9 Un edi icio. 10 San o e emi a? 11 Juicio Final. 12-13 Leyenda de los es i os y los > es mue os. 14 F iso de paños. 15 Palab as del esponso io del o icio de di un os. 16-17 Le as ilegibles. 18 Insc ipción con la i ma del a is a. 19 Pa e o almen e pe dida. descubie o queda di idido en dos pa es; una, que puede es udia se desde el p ime amo de es e acceso, y o a que queda escondida en un pequeño cuchi il dispues ó debajo de la escale a y ce ado po una pue a. En la p ime a se analiza bien una ep esen ación in e esan e que c eemos pode e e i a un Juicio Final. (Lám. 1 y H, Núm. 11 del g á .). En la pa e cen al apa ece la igu a de C is o, en Majes ad, LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAPIEL lOI sen ado sob e un ono o mado po icos almohadones de elas bo dadas. Vis e única ana anjada que deco an líneas de g andes cí culos sepa ados po oí os más pequeños; cub e los homb os con un man o anudado en el cen o del pecho po un b oche, man o que se dobla en g andes pliegues sob e las odillas ocul ando la pa e in e io de la igu a y dejando e su e és, o namen ado con cuad os. El os o desg aciadamen e pe dido po en e o, se enma ca en una neg a cabelle a y pun iaguda ba ba, des acándose la cabeza sob e el ono osado cla o del nimbo, que an es ue a ojo; ab e los b azos, que man iene en posición simé ica, y mues a las palmas de las manos llagadas. A la al u a de la cabeza, y a un lado y o o espec i a men e, se ep esen an el Sol y la Luna. A la de echa de es a igu a, imponen e y magní ica, apa ece en pie la Vi gen, con la cabeza nimbada, uel a y le an ada lige a men e hacia el C is o y las manos jun as a la al u a del pecho, en ademán de ado ación. La exp esión del os o, den o de la simpli cidad del dibujo, ima pe ec amen e con el ademán. Vis e única ca mín y se cub e con un man o de ono e de muy cla o que desciende de la cabeza, se anuda en el pecho, y dobla a la al u a de la cin u a en amplio pliegue que mues a el e és, como en el de] C is o. A la igu a de la Vi gen sigue la de un Angel que se apoya en una especie de ce o o báculo e minado en o ma de au. Vis e iqu . sima única a anjas ho izon ales ojas y neg as, cubie as po una ina labo de líneas de cí culos concén icos sepa ados po o os más pequeños. La cabeza se enma ca en izosa cabelle a y se uel e hacia el C is o, mien as que con la mano de echa pa ece asi la de o a l &u a, un aile, que de amaño más pequeño y de odillas, apa ece a sus espaldas. A con inuación, o o Angel, hace sona una especie de cue no u oli an e. Vis e única oja y sus alas, como en el an e io se pe ilan en dos onos, neg o y ojo. A la izquie da de la i gu a del C is o apa ece San Juan E ange lis a. La ac i ud de és e es idén ica a la de la Vi gen: lle a nimbo qyg conse a su ono ojo y odea la i na y exp esi a cabeza, cubie a de izos. Vis e única blanca, cuyos de alles se acusan po líneas en neg o, y man o osado, cuyos pliegues y gene al disposici5j- análogos a los de la Vi gen, se acusan po líneas ojas. Apa ece después la igu a esbel a de una muje que sos iene co la mano de echa una g an c uz ús ica, y en la izquie da una lanz " A ella, sigue un Angel ocando una lau a y es ido de única ana a^ 102 J P REZ VIl.LANUEVA jada, y a és(c, o o, muy icamen e es ido, que añe uno a modo de laúd de seis cue das. F en e a él y a sus lados, es i gu as peque ias, desnudas, ep esen ando las almas de es jus os. El o al de la composición, en lo que hoy es posible econoce , se encie a en un cuad o que la e almen e se deco a con ípicos mo i os de oleos y hojas. En su pa e supe io , en ancha anja, apa ece una insc ipción donde puede lee se: SURGITE MORTUI VENITE IN JUDICIUM DIES ILLA DIES IRAE CALAMl TATIS ET Mi... (Núm. 15 del g á .), y en la in e io o a anja ocupada po dos líneas de insc ipción en le a más pequeña, que no nos ué posible lee (Núm. 17 del g á .). Debajo de es o, sepa ados po esas líneas de insc ipción y en dos ecuad os, apa ecen o as dos ep esen aciones. En una, a la de echa (g á . 12), es i gu as oscas que quie en ep esen a mue os. Apa ecen con las cabezas (desmesu adas con e e encia al es o de la i gu a) colocadas de pe il; el cue po de en e, cubie o po un paño e ciado. Son es as igu as, de lo más bu do e inhábil del con jun o, con as ando g andemen e con el es o, has a el pun o de que, cues a c ee sean odas es as pin u as ob a de un mismo a is a. Sob e ella una aja con insc ipción en una línea (Núm. 16 del g á .). AI lado, en el o o ecuad o (Núm. 13 del g á .), sólo pueden e se las pa as de dos caballos, uno ojo y o o en neg o, que a anzan hacia los mue os y pa e de los jine es, as los cuales se pe ila una cons ucción, como a modo de iglesia. Es os dos egis os podemos e e i los a la ep esen ación de la cu iosa «Leyenda de los es i os y los es mue os» an ex endida po Eu opa en el siglo xi , y de cuya ep esen ación enemos ejemplo insigne en el Campo San o de Pisa, en uno de los escos del T iun o de la mue e a ibuido a F ancesco T aini, discípulo de O cagna. Po debajo de es as dos composiciones co e una insc ipción donde hemos podido lee : LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAPIEL 103 Las oi ás pin u as pa ecen compone , posiblemen e, la pa e p incipal de es e g an e ablo. No es mucho lo que puede ano a se hoy, y en e ello lo p incipal es una g an i gu a de San a, la Magda lena, con un pomo en la mano, de pie, y ence ada en una a modo de ho nacina. (Lám. II!, Núm. 5 del g á .). A su de echa, de odillas, apa ece una i gu a que pudie a oma se como de donan e. Vis e és a única a anjas ho izon ales, de onos ojo y neg o al e nando, llenas de i nos y menudos oleos y se cub e con un g an man o. Es e nicho cen al, cuyo ondo se des aca en ojo achonado de es ellas blancas, es á odeado po ecuad os, dos po lado, en los que apa ecen o as escenas, algunas di íciles de in e p e a , an o po lo poco descu bie o de ellas, como po el mal es ado de conse ación, aunque sin duda e e en es odas a la Magdalena. Sin emba go, en la in e io de echa, puede econoce se bien la escena del Noli me ánge e, encan ado amen e dispues a y i namen e dibujada, has a el pun o de que c eemos pode a i ma se és a una de las mejo es ep esen a ciones de odo el conjun o (Lám. IV, Núm. 2 del g á .). La i gu a del Sal ado , llena de g acia y mo imien o, esqui a la súplica implo an e de Ma ía de Magdala que iende hacia Él sus b azos en ademán exp e si o, y hay al i mo en el conjun o, y an a inada y i na comp ensión del momen o e angélico que, compa ando con o as escenas, puede pensa se en la posibilidad de manos dis in as en la ob a. Y algo pa e cido ocu e con el cuad o supe io , en el que se ep esen a a Ma ía Magdalena ungiendo los pies de C is o, en casa de Simón el Lep oso (Núm. 1 del g á .). La ag upación de los discípulos jun o al Seño , as la mesa que llenan iandas di e sas, es á bien en endida y el dibujo es ino. Debajo, y en p ime é mino, la igu a de la Magdalena en el sen ido ac o de de ama sob e los pies de jesús los pomos de a omas. Mucha pa e de es a composición queda po descub i . Al lado izquie do apa ecen o os dos ecuad os análogos. En el in e io se ep esen a la comunión de la San a (Núm. 5 del g á .). Es ambién encan ado a y ambién llena de unción es a escena. La San a de odillas y asis ida po dos ángeles que pa ecen sos ene la, ecibe el Sac amen o de manos de San Maximino. La composición no puede se más sencilla y simple. Las igu as de los ángeles son algo eal men e admi able. En el cuad o supe io (Num. 4 del g á .) sólo nos es dado e pa e de unas i gu asde ángeles. Hacia la izquie da, o os dos cuad os de amaño dis in o a los desc i os pueden en pa e es udia se. En el in e io , una escena indes ci able, compues a po una i gu a, sen ada, mi ando de en e; os o 104 J. PÉREZ VILLANUEVA se e o emiia cado po una ba ba ney a. Vis e con pieles y pa ece sos ene se con la mano izquie da, a la al u a iel pecho, un disco ojo (Núm. 7 del g á .). Debe á a a se de San Juan Bau is a ep e sen ado de mane a análoga a como apa ece po ejemplo en el pó ico de la Ca ed al de Cha i es. A su de echa, la composición pa ece di i di se po una línea ho izon al. En la pai le in e io (Núm. 9 del g á .), un edi icio, en ojo, como Iglesia; en la pa e supe io (Núm. 8 del g á .), una san a, de odillas en e a un á bol pa ece implo a a una i gu a colocada un poco más en al o y que pa ece se el mismo Bau is a (Núm. 10 del g á .). Como a a pa icula idad, que hace odo es o más con uso, es a úl ima i gu a se dispone ue a de la escena p opia men e, sob e la i na banda con oleos que sepa a es as composiciones. En el cuad o supe io (Núm. 6 del g á -). posible se desa ollen dos composiciones; en la pa e in e io se no an dibujos de peces, pa e de alguna i gu a pequeña desnuda de pie nas, y lineas que pudie an ep esen a edes. En la pa e supe io se dis ingue pa e ambién de una i gu a que apoya la cabeza en la mano, y un ondo de a boles. Has a aquí llega la pa le p incipal de es e e ablo; lo acusa una doble banda de oleos, una en ojo y o a en neg o, que apa ece ma cando de a iba abajo una sepa ación, es ableciendo así pe ec a di isión en e es e conjun o y las pin u as del juicio i nal an es desc i as. En lo que suponemos núcleo p incipal del e ablo se desa ollaba una ep esen ación del inle esanle ciclo de la leyenda de üan a Ma ía Magdalena, que po es os a los i nales del siglo xin y comienzos del XIV gozaba de una amplia popula idad. La leyenda e la Magda lena, con elación a San Maximino apa ece po p ime a ez a i nes del siglo xi. En las exca aciones hechas en el siglo x.n en la iglesia an cesa de es a ad ocación, en P o enza, po o den ncipe de Sale no, Ca los de Anjou, he mano de San Luis, se encon a on a ios sa có agos del siglo i . Se dice que se encon ó ambién una able a de ce a del año 710 en que se e e ía habe se ocullado a 1, los es os de la Magdalena pa a e i a su p o anación po pa e e o sa acenos. La able a es apóc i a y la supe che ía obedece a una eacción po pa le de los p o enzales con a o a adición simi ai que exis ía en Au e nia. Documen ada asi la adición pio enzal, se p ocu o elaciona los bajo elie es de los sa có agos con episodios del E angelio en que in e iene la Magdalena, pe o sin que en ealidad al in e no esis a al más lige o examen c i ico. LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAPIEL 105 Dejando de lado la posible e osimiliíud de íales adiciones, es lo cie o que ellas bas a on pa a en oniza a su calo un cul o e o oso a la Magdalena en San Maximino que a ajo a dicha iglesia una g an a luencia de pe eg inos. En 1295, el Papa Boni acio VIH a ins ancia de Ca los de Anjou II, encomendó e! San ua io a la di ección de la O den de San o Domingo. Desde en onces la adición p o enzal e e en e a la Magdalena pene ó en la li u gia dominicana. A aíz de la en ada misma de los dominicos en San Maximino el i o de la Magdalena se equipa ó a los de San Juan Bau is a y los após oles San Ped o y San Pablo y debe se del mismo siglo xm el í ulo de P o ec o a de la O den o o gado a la Magdalena (7). A pa i de en onces la di usión que alcanzó la de oción a la Magdalena hubo de se g ande. Teniendo como cen o la P o enza, bien p on o se ex endió a los demás países impulsada en no pequeña medida po la misma igo osa ac i idad que po en onces desa o llaba la o den dominicana, sin con a con lo que había de se i pa a ■ ello la di usión que en onces imp imía el oco cul u al ancés a las endencias que de él dimanaban. En I alia apa ece ya desa ollada la leyenda en el anónimo lo en ino de inales del siglo xiu que se conse a hoy en la Academia de Flo encia. Y po el mismo iempo el p opio Qio o, en 1301, la in e p e aba en la capilla del Podcs á de Flo encia y años más a de, 1310-1320, en la del Obispo Teobaldo de Todi en Asís. El que un a is a de la ca ego ía de Gio o se haga eco de una de oción suje a a pa ones iconog á icos en cie o modo i jos, e ela has a qué pun o había pene ado la leyenda de la Magdalena en las co ien es a ís icas del momen o. Po en onces ambién llegaba al a e cas ellano. En lo que se e ie e a su ep esen ación en Pena iel, abundan las azones pa a jus i ica su llegada allí. Bas a ía con eco da de qué modo se halla desde el p ime momen o inculada la Magdalena y su de oción a la o den dominicana, y que es a los dominicos a quienes desde el p ime momen o se encomienda po el p opio in an e don Juan Manuel la cus odia y a ención de su ecien c eado Monas e io pa a jus i ica la apa ición de es e ema iconog á ico en la iglesia de Peña iel A mayo abundamien o, la polí ica cas ellana de es a segunda mi ad del siglo xin es ablece unas elaciones ex e io es es echas y con inuadas con aquellos Países en donde p ecisamen e se encon aba po en onces la de oción a la Magdalena gozando de lOB J. PÉRBZ VILLANUKVA Sil mayo di usión. Al onso X ambiciona se p oclamado empe ado de Alemania y se e obligado a desa olla a es e eno una ac i idad que lle a su diplomacia e incluso sus a mas a ie as i alianas en cons an e eje y des eje de in igas y con iendas. Desde 1257 en que un cue po de 500 caballe os cas ellanos acude a Pisa con su opa de balles e os a lucha con a lo en inos, geno eses y luqueses hos iles a sus p e ensiones impe iales, has a que ein e años después el Rey Sabio se e obligado a eplega , en acaso, sus ape encias de Impe io ge mano, es cons an e el i y eni a ie as i alianas de embajadas y expediciones que o zosamen e habían de ae consigo a Cas illa los ai es de ue a. Es la época en que aquel u bulen o in an e don En ique, he mano del Rey, anda in igando po I alia, e uel e Roma y es hecho p isione o en Tagliacozzo y en que, en una palab a, Cas illa i e su p ime momen o de in iga in ei nacional, en la Eu opa agi ada po las luchas en e el Pon i icado y el Impe io. Después de ein e la gos anos. Al onso X se e obligado a enuncia a sus p e ensiones y odo e mina con el epílogo de Beaucai e. cuyas ci cuns ancias no ca ecen de in e és a nues o obje o. A comienzos del año 1275 el Rey Sabio ha pe dido ya sus espe anzas de se p oclamado Empe ado , pe o aún a a de juga la úl ima ca a en una en e is a con el Papa. Pa a ella se con iene la ciudad de Beaucai e y allá a con Al onso X una" lucida ep e sen ación cas ellana, en la que igu a lo más impo an e de) Reino. En e o os pe sonajes de menos mon a hacen el iaje a F ancia, acompañando al Rey. la p opia Reina doña Violan e, los P incipes don Ped o, don Juan y don En ique, y, lo más impo an e pa a noso os, el p opio in an e don Manuel he mano del Rey y pad e del in an e don Juan Manuel. Desde ene o a julio de 1275 anda la emba jada cas ellana po ie as ancesas, y p ecisamen e po aquellas en donde, sob e poco más o menos, po ales aiíos se hallaba la concien cia eligiosa imp esionada de o amen e po las p odigiosas no icias que popula izaban el cul o a la Magdalena. Es acii supone que un núcleo an selec o de pe sonas como el que odeaba al Rey Sabio du an e su la ga es ancia po ie as ancesas ecoge ía del ambien e aquellas cosas que podían o ece un alo ep esen a i o. T aído po ellos. Si no po o o camino como el que mas a iba apun ábamos, pudo llega a Cas illa, con alo de cul o en boga, la de oción a la agdalena y su ep esen ación iconog á ica- . . En Pena iel pod ían jun a se las dos jush icaciones, apelando Pma explica nos su p esencia allí o a ios Domin.cos, que habían de LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAFIEL 107 impulsa la como cosa suya, o a exp eso deseo del in an e don Juan Manuel, a quien su p opio pad e pudo lega le al de oción como ecue do de su iaje a F ancia. El monas e io de San Pablo de Pe ia iel, undación p edilec a del homb e más cul i ado de su iempo, debe ía a es a ci cuns ancia el acoge en sus mu os un ipo de de oción que po su p ocedencia ex anje a y su al a aún de di usión popula o ecía al in an e don Juan Manuel un p u i o de no edad que había segu amen e de halaga le. En lodo caso la de oción a la Magdalena que en a en España po aho a, llegó a di undi se en e noso os en el mismo g ado que en los demás países, y de su ápida popula idad habla elocuen emen e el hecho de que el p opio San Vicen e Fe e hiciese de ella ema p edi lec o de se mones e inspi ación pa a sus seis cán icos de la San a. Pa icula idades de écnica y composición. De momen o nues o es udio en espe a de más de enidas obse a ciones, no puede conside a se como de ini i o; lo que sigue, sólo iene el ca ác e de unas no as lomadas al analiza es as pin u as, seguidas de unas conje u as que. su mismo es udio, han susci ado en noso os. Es e es udio se basa p incipalmen e sob e la g an composición que ep esen a el Juicio Final. La paie a es pob e en lo que es posible econoce , p edominando el ojo, ca mín y neg o, y empleán dose el e de con cie a pa quedad (man o de la Vi gen). El pin o no modela los de alles con colo ; se iende el ono deseado a in a plana y después, an o pa a acusa de alles de din o no, como pa a exp esa las silue as, se azan líneas de colo , gene almen e en ojo pa a las ca nes y en neg o pa a odo lo demás. La igu a de la Vi gen acusa p e e en emen e es a pa icula idad, y es so p enden e la segu idad de es os azos, donde no se ad ie e un a epen imien o, Un de alle in e esan e hemos podido obse a y le c eemos digno de se ano ado. En la igu a de la muje que man iene con su de echa la c uz, y en la inmedia a del Angel músico que lle a a sus labios un ex año ins umen o, a modo de lau a, pa a señala los pliegues de las únicas, en ez de la línea segu a y ca ac e ís ica que nos mues an odas las igu as es an es, el a is a se si ió de pin celadas ené gicas y epe idas, en ojo gene almen e y ambién en neg o. (Lámina H. compá ese el modo de acusa el plegado en el man o en la igu a de San Juan, con el de la po ado a de la c uz del Angel músico que la sigue). No pa ece sino que po un momen o 114 J PéRE7, VILLANUEVA han de se i nos de é mino de compa ación pa a es ablece posible echa al coniun o de San Pablo de Pe ia íel, p ocu a emos pa ango na las. Las di e encias son ap eciables. Bas a eco da lo que ya j hemos ano ado; modalidades ománicas muy acen uadas, y mudeja- i ismo. La no a p ime a sepa a nues as pin u as de las de la Capilla de San Ma ín, si no en el conjun o de ellas (Pos c ee en a ios a is as), sí po lo que se e ie e a las in e esan es i gu as de p o e as y al San Joaquín. La no a mudeja ampoco se acen úa en las sal man inas de modo an p o undo como en las de Peña iel. A eniéndo nos a es o cab ia conside a a es as úl imas como más iejas y po lo an o an e io es a 1262, sob e odo si nos i jamos en la pe sis en cia y ca ac e ís icas ománicas. Sin emba go no c eemos sea así; el caso del pin o de Salamanca nos pa ece único po lo ex ao di na io. Lo usual y co ien e a pa i de la segunda mi ad del siglo xiii, pudó se lo que nos mues an las pin u as de Peña iel, ya que es as mismas ca ac e ís icas llegamos a encon a las incluso en ob as que se echan a anzada la p ime a mi ad del siglo xi , como po ejemplo las pin u as del sepulc o de F . Raimundo Albe en el Con en o de Me ceda ios del Puig en Valencia, ob a echada hacía 1350, si bien en ella podemos obse a un a e menos sabio, más popula y po ello algo pob e. A nues as pin u as, po sus ca ac e ís icas, c eemos pode colo ca las a p incipios del siglo xi . y es o puede en cie o modo con i ma se con lo que podemos conje u a ace ca del au o de ellas. El pin o Al onso. Algo de in e és especialísimo a nues o p opósi o es sabe quién pudo se es e Al onso que nos da la insc ipción, como au o del in e esan e g upo de pin u as de Peña iel, po que ai iden i ica a es e a is a, se ía posible echa conc e amen e la ob a; Hacia i nales del siglo xm sabemos de dos pin o es que aba ja on en Cas illa y al pa ece goza on de cie o enomb e. Nos e e imos a Rod igo Bs e an y Al onso Es e an, pin o es del ey Sancho IV. quienes po los años de 1293 y 1294 apa ecen como ales, en un lib o de cuen as de la Casa Real (lO). Es en ado a la idea de uni el Al onso de nues as pin u as, con el Al onso Es e an pin o del ey B a o, y "o que emos deja de señala la posibilidad de es a iden i icación. En 6 de No iemb e de 1520, el In an e don Juan Manuel o o gaba LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAFIEL 1 15 en Có doba esc üu a de undación del monas e io de San Juan y San Pablo que había de le an a se en su illa de Peña iel (4), donándolo a la O den de P edicado es, y en d de Mayo, de 1324, como ya se indicó (5), se colocaba la p ime a pied a. En Agos o del año 1340 debían con inua las ob as, pues si bien el monas e io es a ía ya muy a anzado, o al ez concluido, la igle sia no se había e minado. Dedúcese es o po dos cláusulas in e e san es del úl imo es amen o del In an e que dicen: «O ossi acomiendo mi cue po que sea en e ado en el monesíe io délos ay cs P edicado es que yo í z en Penna- iel, en el mj alcaga en la eglesia nueua an e el al a mayo » y o a donde s.e lee «O ossi mando que acaben luego la eglesia de San johan que yo comencé en el dicho mones e io e que I ayan y luego el cue po déla in an e donna Consíanca mj muje que es a en depósi o en el mones e io de San o Agosiin del Cas iello» (11) Po lo an o, las ob as debie on du a p obablemen e algo más de diez y seis anos. Indicado es o cabe p egun a si el pin o de Sancho IV. Al onso Es e an, que en el año 1294 abajaba en la capilla de San a Bá ba a (12) de Bu gos, podía ambién pin a , cua en a y seis años más a de, hacia 1340, en la iglesia de San Juan y San Pablo de Peña iel, no debiendo ol ida , si no epugna es a conje u a, que pa a es ablece es e in e alo de iempo, adop amos la echa más a anzada po lo que se e ie e a la cons ucción de la iglesia, ya que con an e io idad a 1340 y den o de los diez y seis años que suponemos ap oximada men e du a on las ob as, bien pudie on ealiza se los abajos de o na o. La pe sonalidad del in an e, sus mismas es echas y con inua das, aunque no siemp e pací icas, elaciones con la co e, y su ex ao dina ia inge encia en sus asun os, como indi iduo p incipa] de ella; su ambición misma, su g an al ane ía, hab ían de inci a le a busca (y más pa a aquellas ob as de las que e a au o y en las que podía ci a odos sus empeños de exal ación de linaje y a anes desmedidos de g andeza), cuan o hubie a de más señalado. Si el Rey asala iaba a unos a is as o enía a bien hon a les adsc ibiéndolos a su se icio, y ello segu amen e po se los de más enomb e, el in an e don Juan Manuel, homb e po o o lado de a a . -A, .'•> 1 10 J PÉREZ VILLANHEVA cul u a pa a su época, no elegi ía medianías que, ni su espléndida sobe bia, ni sus conocimicnlos, ni el a án de lle a a cabo una ob a digna de su linaje pe mi ían, po lo que no es desa inado conje u a que, Al onso Esle an, el mismo pin o del ey B a o, pasado an sólo en unos lus os, un medio siglo de ida, siguie a en Pe ia icl pin ando, como bas an es años an es lo hicie a en Bu gos. Pod ía obje a se con undamen o, la di icul ad que ep esen a admi i como pin o de cáma a a un a is a que, como Al onso Es e an hab ía de ene , según nues as conje u as, apenas la ein ena de años cuando apa ece en los documen os. Lo na u al se ía, que un nomb amien o de es a especie ecayese sob e un a is a madu o y consag ado. Es a di icul ad pod ía in en a se esol e la haciendo uso de una nue a suposición, que no nos pa ece exen a de alguna base: la de que los dos pin o es del mismo apellido, Rod igo y Al onso Es e an, puedan se en ealidad pad e e hijo espec i amen e, lo que se jus i i ca ía en g an medida eniendo en cuen a el sen ido g emial ce ado que impe a en el momen o medie al en que l o ecen, y po el cual, el hijo, había de segui p e e en emen e el o icio pa e no e incluso había de desen ol e se en la misma es e a. Y no deja de ene in e esa es e espec o, el hecho de que sea p ecisamen e el pin o Rod igo, a quien suponemos pad e, el que apa ece en el Lib o de Cuen as déla Casa Real, abajando en una echa an e io , e incluso que a su nomb e, se epi an las pa idas de pago. Po lo an o, esumiendo sob e muchas conje u as, enemos como posible que, Al onso Es e an, hijo de Rod igo, pin o de Sancho iV, abajando en la capilla de San a Bá ba a en Bu gos cuando con a a ein e años de edad, cumpliendo posible enca go de la Reina, puede se el mismo pin o Al onso que, con ando ya sesen a y cinco años, abaja po enca go del in an e don Juan Manuel y i ma su ob a en el Monas e io de San Juan y San Pablo de Peña iel. Po úl imo, la insc ipción nos e ela o o nomb e, el de F ay Juan de Villalumb oso, en el que podemos e , a! ez, al p io del monas e io, en el momen o de la ejecución de las ob as, y quien pudo sucede al F ay Juan G. de A é alo, que lo e a el año 1324. Una nue a suposición que, po desg acia, has a aho a, es di ícil man ene . Todas nues as ebuscas en p o del conocimien o de es e pe sonaje han sido es é iles (13) a pesa del empeño que se ha pues o en la in es igación, pues al pode iden i ica le, hubié amos enido una echa conc e a pa a las pin u as. Po aho a, no podemos LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAPIEL 117 e en él más que, al a ón docío que inspi a la ob a y la di ige a ins ancias de guien la o dena y cos ea, y así podemos explica nos que, en el mismo conjun o de pin u as, apa ezca una donan e, a los pies de la San a, es ida con a uendo de g an seño a, y un supli can e, an e el C is o-Juez, con odas las ca ac e ís icas de ep esen a a un eligioso dominico, como pudo se F ay Juan de Viilalumb oso. J. Pé ez Villanub a. (1) Sólo sabemos.se haya publicado, sin más p e ensión que la de alo a el es udio con un g á ico, una o og a ía agmen a ia de es as pin u as en Donjuán Manuel y los cuen os medie ales. Selección y no as po Ma ía Goy i de Menéndez Pidal. Biblio eca Li e a ia del Es udian e. Mad id. 1936. (2) Ch. R. Pos . «A liis o y o Spanish Pain ing». Ha a d. U ii e si y P ess. (3) Tenemos en endido,, que po la Comisión P o incial de Monumen os se ha pedido a la Supe io idad el en ío de écnicos que descub an es as pin u as y consoliden lo ap o echable. Es de espe a llegue a consegui se y po lo an o pueda ealiza se p on o un es udio comple o. Í4) P i ilegio concedido po el in an e Don Juan Manuel, con mo i o de la undación del monas e io de San Juan y San Pablo, de Peña iel. Almae Redemp o . e Geni o Deus i us, e e us. qui es omnmm causa, e pleni udo i u um, lux lucís, e ons luminis, illumma o que die um, ubi nulla siniula io es , qui an e mundi cons i u ionem a bi io uo cune a c eas i isibilia. e in isibilia, p aesen ia e u u a. Es Pa e , e Filius. e Spm us^Sanc us, e inum in.Pe sonis, e unum in Dei a e p o i eo , a que c edo, quia Pa e Deus, e Filius, e Spi i us Saiic us Deus, e ameh non esDii; sed na u ah e es o a T íni as unus Deus. qui oninia egís, gu e nas, mode a is, ^ ad in e os e educís, c eans lucem e o mans eneb as, ubique di uso a que la gi o qui in Ipsa T ini a e exal as humíles, dep imisque supe bos. Quia lux a dic um. Apos oli omnes s abinius an e ibunal uum eceplu i, p ou in co po e gessinius, si e boiium, si e maium, e quia humana na u a p omp a es ad peccandum, e ideo o a ionibus Ecciesiae, e Sanc o um noscun u homnies quam plu imum indíge e. Quia e iam ego joannes Illus is In an is Doniini Emmanuehs. ilms mdignus, e negligens pecca o me ín e alies homines sen io al e opp essum mui ipHcj poj,. de e pecca o um, e ideo speciali, e spe ialí e a eo acc^ o e ae e os co am e emendo iudice indigeo ad óca e, e quia, ^ ^ e e ne, qyj glo iosus es in Sanc is uis. e in Maies a e mi abilis, cums me ab.hs al i udo p uden iae nullis inclusa lími ibus, ' a magni icesal is deco es hono ibus illos amen. u dignis digna ependas, ube io i e ibu io e Bea l Dominicum e idens ex eo u ili as p osequens, q„os diguj^,^^ agnoscis e colenda insignio excellen ia um uni e sal! Ecciesiae p o eniens spec.ah e co ani e accep un, e iam app oba . Idci co ad ipsum dux, cu a specai, deyo o e, e obla ione mea munusculi ecu endo,- ad di ini igüu noi a as hono em, e augmen um cul us di i„¡ 118 J- PÉREZ ViLLANUEVA ego Joannes sup adic us dono, e concedo Bea o Dominico e eins O dinis F a um P aedica o uni, domos o as quas ego s uxi in Villa mea. quae dici u Peña idelis, quae quídam domus sun p ope alcaza em immedia c ciim Capella, quae dici u Sancli lldephonsi. e cuín co al! suo. I em ho um. qui dici u de No ia cum alio lio o, qui dici u Sanc i Pelag i, qui lio i sim ul a lii ium de Du a o, quae ec e espiciun Alcaza e, i em olnm lumen, quod.es ín e ipsum Alcaza em, e p ae- dic os ho os ab Ecclesia Sanc i Pelagii, usque ad inem p aedic o um lio o um cum ipa sua ex a aque pa e, e iam o um Alcaza em meum, quein cons uxi pa us meus Rex Dominus ildephonsus bona memo ia, quem quidem, p ou in u is p aedic i Alcaza is includi u p aedic o O dini dono cum condi ionibus quae sequun u . Videlice quod quandiu ego, sen successo . seu successo es mei in p aedic o loco manse ímus, quod hospi emu ibi, e quando ibi non ue imus, quod ibi p aedic i F a es habi en , e mo en u . has au em domos ho os, lumen cum ipa. Alcaza em p ou dic um es p aedic o O dini dono, n ibi mo en u , e Monas e ium enean F a es O dinis p aedic i. apud queni Monas e ium ex i unc p o me, e successo ibus meis p o illis, quibus possum speciale, e p op iam elígo sepul u am. I em p aedic is F a ibus p ope dic um Monas e ium dono, e concede Cannalem meum (Hispanice Cañal), quod habeo in lumine de Due o, u Inde pisces liabean p o con en u. i em dono F a ibus. e Monas e io p aedic is quinqué milla mo o pe ino um (Hispanice ma a edís) mone ae cu en is, q"od liabean annua im p o ani e sa i p o me, e p ogeni o ibus meis, e p o successo ibus meis smgulis annis aciendi, e olo quod quinqué milia sup adic a habean singulís annis, u dic um es , e sol an u eisdem in es o Na i i a is Domini. DE LA MARTINIEGA. I em dono, e concedo p aedic is F a ibus e Monas e io, acennas meas quas habeo in lumine de Due o, dono eis, e concedo Molendinos quod habeo in lumine de Du a on. I em dono, e concedo p aedic is F a ibus, e p aedic o Monas e io domum meam de Bo ijas, quae dici u de Regina cum ómnibus hae edi a ibus, quae ad p aedic am domum pe inen . Dono e iam p aedic is F a ibus, e Monas e io Pina em meum, quod hic habeo, p ope Peña idelen, siue aliqiia linii a ione cum lumine, quod dici u Due o, cuín i pa p aedic i luminis a p incipio p aedic i Pina is, usque ad loc mi: GUELGA DEL CEREZO. Dono, e concedo p aedic is F a ibus. e Monas e io p es ame iam cum o o dominio suo, e poenis quae e un u Fiscalis, sicu ego usque nunc'habui, e p aedecesso es coiisue e un . Dono, e concedo p aedic is F a ibus e Monas e io ciis odiam P.opulo um, e haec omnia sup adic a p aedic is F a ibus e Monas e io dono, e concedo, e iu eo um possessionem ans e o pe huius p i ilegü dona ion s, adilionem in pe pe uum ali u . Quam quidem dona ionem ado omni in e modo, e o ma quae i mius ale e po e i . Nunc au em, e in ii u uni nulli e go hae edum, e siicces- so um meo um con a is ani dona ionem eni e licea . mo eam ad huuguem obse e Quod si quis, al aliqui ausu eme a io (quod absi ) eni e p aesump. se i con a eam ipsam in ingendo el in aliquo de ogando i ain De Omnipo eii is, e Apos olo um Pe i e Pauli e maledic ionem Bae issimi Pa is Domimci, e meam incu a , el incii an . Ule el lili qui diligen e dona ioni huiusmodi ob empe a e in sil, el sin benedi'c i Domid dnm ixe i , sen ixe in e cum ab hao i a mig a e in ía Pa adysus eius suscep io, el eo um. El u liaec omma sup adic a in dubium non e an u l^ nc Ca am P i ilegü p aedic o D dini. e P a nbus concessi sigilli mei penden is munimine obo a am. Da is Co du ae sex a LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PENAFIEL 119 die inensis no enb is, e a 1358 (id es anno Domini 1320). Ego Joannes manu sc ipsi de manda o Domini Joannis. F . Manuel Joseph de Med ano. «His o ia de la O den de P edicado es». Segunda pa e, T, I, cap. XXX. Mad id, 1729. (5) E a M.CCCLXll. S o. VII die in Vigilia S. Joannis Apos oli e E angelis ae incipi Dns Joannes Ecclesíam Mpnas e ii a um P aedica o um Rupis- ídelis: e posui ibi p imo ium lapidem: e ju a e un ipsuin Sancius Emmanuel, ge manas siuis, ac Aegidius Rode ici de Miño: necnon F . Joannes G. de A e alo, P io dic i Monas e ii: a que ipso complesi Dns Joannes XLII annum. Ch onicon Dni Joannis Emmanuelis. P. Flo es. «España Sag ada», T. II, .pa . 11, cap. VI, pág. 219. Mad id. 1754. (6) Ya en el siglo x ii se hacen inno aciones y a eglos que a ec an a la áb ica y al menaje de la iglesia. En nues as ebuscas en el A chi o His ó ico Nacional encon amos es os da os: «Julio y Agos o 1697: En p ime o de Julio pagamos a Lucas O iz maes o del e ablo sie e mili no ecien os y dos eales a cuen a del cos e del e ablo». «Feb e o 1698.—En p ime o des e mes pagamos a Lucas O iz de Boa maes o del e ablo cinco mili duzien os y no en a y ocho eales con que se le acabó de paga odo lo que mon aba assi mejo as como guan es y p incipad. «Feb e o 1698.—En es des e pagamos ochocien os y cincuen a eales en es a o ma. Con los seiscien os se acabó de paga la hechu a délos es san os y con los duzien os y cincuen a la aza del e ablo. En es e día pagamos seiscien os y sesen a eales po la hechu a de N o. Pad e San o Domingo, y N. Pad e San o Tomas. Los quales die on los dichos D. Josep y D. Diego Daza». «Junio de 1698.—En cua o des e mes pagamos duzien os y es eales y eyn e nia a edis digo y seis ma a edís en es a o ma: eyn a y es eales de quema es ho nos de yeso, de blanquea la escale a eyn a y seis... de blanquea el claus illo y do mi o io dieziocho eales». «Julio 1698.—En ocho de es e mes pagamos duzien os y sesen a eales y medio de las dos id ie as de la capilla mayo ». (A ch. His . Nacional. Cle o. Leg. 151). Pe o las más impo an es modi icaciones y las que segu amen e mo i a on la ocul ación de las pin u as bajo una capa de enlucido, hubie on de se las lle adas a cabo como consecuencia de la ca ás o e ano ada. El día 15 de Oc ub e de 1749 «en e sie e y ocho de la noche ue dicho Real conben o eduzido a cenizas quedando oda la comunidad obligada a e ugia se con an las imoso y lamen able caso en casas pa icula es des a illa». . . .. La comunidad debió ap es a se a ealiza de un modo inmedia o la econs ucción del Monas e io, pues al año siguien e a 27 de No iemb e se pide in o me a Juan F ancisco de la Peña «maes o de la ob a que ac ualmen e se es á cons uyendo en es e conben o de San Juan y San Pabloj» sob e el cos e de las ob as a ealiza la linea de do mi o ios que se ha edi icado del lado de occiden e... epa ido o icinas bajas y segundo do mi o io... que las dos con ienen diez y nue e X con inuación del impo e de ma e iales y mano de ob a pa a cada una de las «en en 120 J. I'ÉREZ VILLANUEVA K-.' pa es de es e do mi o io, señala lo necesa io pa a ia cons ucción de la bó eda de la escale a p incipal y de la ba andilla y blanqueamien o de la misma. Idem pa a la eedi icación del e ec o io y hospicio en la línea del Sep en ión «en la que al an ochen a y dos apias y media de pa edes incluso los simien osi". Idem pa a las bó edas abicadas de la exp esada línea No e «que componen cien o diez y seis de longi ud po ein iocho de la i ud epa ida en po e ia, e ec o io, de p o undis y en ada de o icinas». Idem «dos mil anegas de yeso pa a el gua nicionuniien o de odas las pa edes con enidas en dicha linea de e ec o io y po e ia y demás exp esados... . Idem «se.conside a end á de cos a una espadaña pa a pone las campanas co espondien es y lo demás de la ob a, cua o mili y quinien os eales». La Comunidad, segu amen e po al a de ecu sos, abandonó las ob as o po lo menos las lle ó con mucha len i ud, y con obje o de acele a las, acudió en demanda de apoyo a Fe nando VI. quien accede a la solici ud de los ailes, o o gándoles ocho mil ducados pa a las ob as de econs ucción, enca gándose al maes o de ob as de Peña iel, An onio Delgado, emi a un in o me y p esu pues o de ellas; «es asi que la echumb e de la iglesia del dicho combem o, los es ibos y pa edes y capilla eal es á con o al pelig o y lo misino el claus o y sob eclaus o y un o een amenazando o al uyna... pa a cuyo epa o conbiene que D. An onio Delgado maes o de ob as en es a illa, haga is a ocula de quan o a eg esado y decla e median e ju amen o el impo e de dichas ob as». Dicho maes o en su in o me decla a, «p ime amen e pa a los p ecisos epa os del claus o y sob eclaus o p incipal de dicho eal conben o que es á amenazando no able uma demasiada de la nueba ob a an es ejecu ada po habe sido p eciso mole y demole a ias pa edes de que ha esul ado la dicha quieb a habiendo sido o zoso pone apoios pa a e i a los pelig os y daños que se dejan conside a po se ansi o común y gene al pa alas p ocesiones claus ales... «pa a cal pied a, laa iJios... y pa a epa a los ocho lienzos de dichos claus os al o y ajo, ein e y ocho mil eales ellón... I em epa a los a cos, embaldosa los aja los gua ne ce los de bó edas abicadas... en que se incluye el blanqueo de odas las pa edes y pilas as de al o y bajo de dichos Claus os, doce mil eales. I em... la espadaña que se in en a hace pa a las campanas sob e la sac is ía, cinco mil eales. I em... el ebaja 8 o eón an iguo que amenaza iiina has a las pa edes maes as, seis mil eales. I em... pa a hace la bó eda del Cue po de la Iglesia po es a solo igu ada de abla en omizada y se necesa io que su áb ica se haya de ejecu a en iad io, ein a mii eales. I em... el ecaize de es ibos pa edes de Iglesia y « á ^ '°™^'''''3gíil"ces pa a la capilla mayo ... ocho mil eales». El in o me es á hecho en 4 de Ab il de 1778. (A. H. l Cle o Ug. 152). coí a asasíTp''®- ch é lenne». T. 8.°, cois.' COIS. ¿798-2819. Pa ís, 1929 y 1932. 2044-2086 y . 10, Mad i/'ioV^T-'T."""'®''''®' Ma qués de Lozoya. «His o ia del A e Hispánico», j idu ia, 1934, I. 11. póg 247. (8) Debe ene se en cuen a que a ines del siglo x se llegó a p ohibi a los cí .' T^ p g™2M)^ pin a an asun os de ca ác e ellgioeP- (M. de Lozoya. Ob a _l4k I* '": . LAS PINTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAFIEL 121 (l'O) Juan Agapi o y Re illa. «La Pin u a en Valladolid, p og ama pa a un es udio his ó ico-a ís ico». Bole ín del Museo P ooincial de Bellas A es de Valla dolid. núm. 1, Ene o 1925, pág. 8 y sgs. En es e es udio in e esan e, como odos los suyos, e! in a igable in es igado , ecopila cuan o se ha dicho ace ca de es os pin o es, y a él emi imos al lec o . La p ime a no icia se debe a Cean Be múdez, ap o echada con adiciones ex añas po Amado de los Ríos, al que sigue Ma í y Monsó. La p ime a ansc ipción de es os nomb es (Cean Be múdez sólo debió u iliza unas no as) se debe al seño González Simancas, quien en el Bole ín de la Sociédad Española de Excu siones, Tomo XIll, 1905, pág. 8, en un a ículo i ulado: ^A is as cas ellanos del s. Xllh copia un in e esan e códice de la sección de Manusc i os de la Biblio eca Nacional, i ulado: Lib o de di e en es Cuen as y gas os de la Casa Real en el Reynado de Dn. Sancho IV. Sacado de un omo o iginal en oí° que se gua da en la Lib e ía de la San a Iglesia de Toledo.—Años de 1293-1294.—Po el P. And és Ma cos Bu iel de la Comp.^ de Jesús, donde en e los nomb es de o os a is as apa ece Rod igo Es e an y Al onso Es e an. Es a ansc ipción ha se ido a o os in es igado es, como al seño Sánchez Can ón pa a su es udio sob e Los pin o es de los Reyes de Cas illa (Bol. de la Soc. Española de Excu siones, Tomo XXII, 1914). y al p opio seño Agapi o y Re illa, del mismo modo a don Amé ico Cas o y al seño López Aydillo pa a o os es udios. Más ecien emen e la seño a doña Me cedes Gaib ois de Balles e os publicó po p ime a ez ín eg amen e la copia del P. Bu iel en sn His o ia del Reinado de Sancho IV de Cas illa, Tomo l. Apéndice documen al, de donde noso os copiamos la pa e de cuen as en que apa ecen los nomb es de los pin o es: «En Bu gos, XV días de Se iemb e, E a de M e CCCXXXI auno, inie on a cuen a Al ón'Pe ez de la Cáma a, Esc ibano del Rey, e Gonzalo Pé ez, Clé igo de' la Reyna, de lo que ha ien a a aqui pagado del A endamien o que ellos habían echo de la Chancelle ia, e lo que el Obispo de Tuy e Ga cia López, Mayo domo del Rey, po el Maes e, e Johan Be nal , Espense o mayo , que se ace ca on a essa cuen a, alla on que a ien pagado po Ca as del Rey e déla Reyna, e po ai alás e po mandamien o de la Reyna, e a an o como aqui di á. . . ^ Rod igo Es e an. Pin o del Rey, po Al alá del Obispo, pa a cosas aquel mandaba ace el Rey, en Valladolid, C m s.». «En Valladolid. pos ime o dia de eb e o, e a de MCCCXXXII annos. inie on a cuen a Al ón Pé ez, de la-Cáma a, Esc ibano del Rey, e Ga ci Pé ez Espense o de la Reyna, déla en a que icie on déla Chancelle ia des e auno que se compH á, XXVI días de Ab il e a de M e CCCXXXll annos po CCLXXV mil m s. e a ien V o^d'g EsU an. Pin o del Rey, po; A. a.á'de. Obispo pa a cosas mandó ase el Rey en Valladolid, C m s...». «En Bu gos XIV días de Julio', E a de M e CCCXXXll annos inie on a Cuen a Pe o Pe ez, Alcaile de Bu gos, e Pe de la Riba délo que ecabda on de los diezmos de los Pue os de Cas o e La edo e San ande e San Vincen lezn os o eb e o que dicen que lo ecabda on, que ué en la P ' M e c£''S^XX. nn:, S a políme o dia de Hue o e a de MCCCXXXu;^:: í, dizen q^,e pagado las Cos as de los Dezma os que ecb.e on dallos an o co'm^ aqui di á. . • • • . . 122 J PÉRBZ VILLANUEVA Al on Es e an, Pin o del Rey, po Ca a de la Reyna pa a pin a la Caplella de San a Bá ba a de Bu gos, e d óxelos Pe o Pé ez, D m s.». G acias a la de enida in es igación de doña Me cedes Gaib ois de Balles e os sabemos hoy que el o iginal de es e manusc i o de donde el P. Bii iel copió a asc ipción ano ada, que se conse aba en la Ca ed al de Toledo (hoy en a Biblio. eca Nacional, Ms. 13090), se gua da ac ualmen e en el A chi o His ó ico Nacional. La con on ación ealizada po la ilus e In es igado a de la copla del P. Bu le' con el manusc i o del s. xni, da di e encias muy escasas y sin impo ancia his ó ica. (11) Cláusulas del úl imo es amen o conocido de Don Juan Manuel, descubie o en Lisboa po Doña Me cedes Gaib ois de Balles e os (Bol. de ¡a Acad. de la His .), publicado después po Don And és Giménez Sole en su ob a «Don Juan Manuel. Biog a ía y es udio c í ico^^ Za agoza. 1932, pág- 69.5. (12) Las más an iguas adiciones señalan la exis encia de una iglesia de San a Ma ía la Blanca en lo al o de la cindadela de Bu gos. Así se llamó po el nomb e Blanca de la hija de Diego Po celos, undado de Bu gos (a). Nues a Seño a la Blanca es el nomb e de una «colación» (dis i o) municipal que se o ganiza en el siglo x comp endiendo la zona de ciudad edi icada en e aquella iglesia y la calle de las A mas, y aue lle aba el nomb e de Pueblanue a o Villanue a (b). En el cas illo hizo impo an es ob as y epa aciones Al onso VIH, quien se lo concedió en do e a Leono de Ingla e a (c). En San a Ma ía la Blanca y en el Cas illo se hicie on ue es los bu galeses ' pa ida ios de la Bel aneja. En la elación de es as luchas, la iglesia se conside a «pun o a anzado» espec o del cas illo (d) El ba io enía una población en laque p edominaban los con e sos (e). Quizó po es a azón lle aban el apellido de San a Ma ía los amosos Pablo y Alonso de San a Mana o de Ca agena. Se halla es imonio de un «acue do» omado en 1588 po ios a ille os co ades de San a Ba ba a eunidos en jun a el día de San Nicolás de Tolen ino en la iglesia de san a Mana la Blanca, en el cual se disponía que «en lo sucesi o en igual día cada ano había de can a se una misa en la capilla de San a Bá ba a en acción de g acias po habe quedado sal os en el incendio del cas illo» (O- La iglesia de la Blanca ué más a de o i icada po Napoleón y su o e se ía ■ ^é cUo an ie "'" K , se iemb e de 1812 el 36 egimien o de ilnea napoleónico (h). Nues as ba e ías cansa on los na u ales des ozos en la Blanca, u ilizada mili a - (W LselS sál'^ " o'' Bu gos» Ba celona, 18» PáS- "■ (O Oli e -Copons ' ob° u' o! Bu gos». Bu gos, 1892, póg- <d) Ibíd., págs. 91-93. ' " ?i'. '-^°P°"s.ob.cU..pág.i25 (gj Ibid., pág. 157. (hi Ibid., págs. I62y 164. LAS PiNTURAS DE LA IGLESIA DE SAN PABLO DE PEÑAFIEL 123 men e po los anceses (i). El 13 de junio de 1813 an es de su e i ada ola on los anceses el cas illo de Bu gos. «San a Ma ía la Blanca, que había dado nomb e a la o aleza y seguido odas sus icisi udes, quedó des uida, desapa eciendo la he mosa capilla dedicada a San a Bá ba a» (j). (13) Nos es g a o ag adece aquí al ilus e Di ec o del A chi o His ó ico Nacional, Don Miguel Gómez del Campillo, la.amabilidad y exac i ud con que, a nues as ins ancias, hubo de lle a a cabo minuciosa ebusca en los ondos p oce den es de San Juan y San Pablo, de Peña iel, en busca de da os conc e os sob e la pe sonalidad de F ay Juan de Villalumb oso. Tan o sus in es igaciones como las lle adas a cabo po noso os en aquel mismo A chi o esul a on, po lo que se e ie e a es e pun o, in uc uosas. (i) Ibid., pág. 1G6. (i) Ibíd., pág. 174. • •• - •■I'-- ■ ,S.