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La cuestion social: discurso inaugural leido en la Universidad Literaria de Valladolid por el Dr. D. Eladio Garcia Amado - en la apertura del curso de 1886 a 1887

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La cuestion social: discurso inaugural leido en la Universidad Literaria de Valladolid por el Dr. D. Eladio Garcia Amado - en la apertura del curso de 1886 a 1887

Author: García Amado, Eladio
Publisher: Valladolid :Imprenta de Luis N. de Gaviria
Year: 1886
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/872/5/Disc.Apert.UVA1886-7.pdf
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DISCURSO INA'UGURAL
LEIDO
EN
u UN V'EHS~nA ]l~IERAR A
DE VALLADOLID,
POR EL
DE . D.
€:I1ADIO
GAE &ÍA IMADO,
CAHDRÁ TICO NUMERARIO POR OPOSICiÓN DE LA MISMA,
EN LA
SOLEMNE APERTURA
j¡EI.
CURSO DE 1886
A
1887.
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VALLADOLID
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IMPR.ESOR. DEL l..USTRE COLEC O DE ABOGADOS
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diez y ocho años que en es e augus o ecin o y en igual
solemnidad que la que hoy es a ene anda escuela celeb a, ecibía el
que os habla, de ues a inago able bene olencia, el más alioso es i-
monio de ca iño pa e nal, á que mi co azón consag a y consag a á,
mien as se sien a la i , e o oso cul o de g a i ud y econocimien o.
Ahí, en ose si io, en que los hijos de es a escuela eciben el p emio á
sus a anes y os dan la sa is acción y la medida de ues o abajo en
la enseñanza; en ese si io, en que e mina la ida del escola , espe é
yo ambién bajo la somb a y al ampa o de uno de mis maes os más
que idos, de uno de los más eminen es p o eso es de es a escuela,
glo ia del Fo o y de la Ca éd a, del que hoy con gene al aplauso nos
p eside, que es e Claus o espe able, con la bene olencia que es
pa imonio de los sabios, me ele a a al g ado de mi nunca me ecido,
admi iéndome en su seno y sellando con es echo y ca iñoso ab azo la
unión de mi ida
á
la de es a escuela, mad e mía muy amada. Ahí en
in, y en an solemnes momen os, la elocuen e oz del que pa ocinaba
mis e ien es aspi aciones me emplazaba, p esin iendo sin duda en
4
són
p o é ico los ideales de mi espí i u, y ligándome doblemen e á la
ley del amo po es a escuela, á eni un día en e oso os, maes os
siemp e pa a mi, á paga á es a mad e ca iñosa an o bien como de
ella, he ecibido, señalándome en in la me a, que desde en onces ué
ya el o al obje i o de mi exis encia. La P o idencia á quien mi alma
di ijo siemp e sus súplicas y e ie e odos los bienes, ampa ó piadosa
mis deseos, de i iendo sin duda á los me ecimien os de los se es que i-
dos que ce ca de ella me p o egen, y me pe mi ió llega has a oso os
Í
cumpli la palab a empeñada, á endi á es a mad e, ca iñosa y bue-
lHL
como odas las mad es, el ibu o humilde, pe o e o oso, de mi
olun ad decidida, pagando así la deuda de hono y de g a i ud, que
mi ilial ca iño os uega acep éis como o enda del debe cumplido.
Hoy como aye y como siemp e, si sa is echo del camino eco i-
do, ganoso aun más de eco e el que me al a, busco y espe o de
oso os la ayuda y el pa ocinio que nunca me negas eis, po que
siemp e se éis pa a mi maes os y pad es en la ciencia, modelo y ipo
que me anime y di ija en la senda del abajo y de la enseñanza. Acep-
ad po ello bené olos mi concu so, y dejad que ele ado á es e si ial
po la sue e me inspi e en ues as enseñanzas y con ibuya en la
medida de mis ue zas, siemp e escasas, al in noble y le an ado de
es a escuela, de di iji las jó enes in eligencias, ya en el anquilo a-
baja del aula, ya en el es udio y aplicación del juicio á los p oblemas
de asceden e y palpi an e in e és en la ida posi i a de las socie-
dades.
y
á la e dad, que en el he moso cuad o de las múl iples di ec-
ciones de la in eligencia humana, ninguna o ece u os más p eciados,
que la que se e ie e al exámen de la ecuación de la ida social pa a
descub i la incógni a de su bien y de su elicidad, sen ada sob e
sólidas bases, ijando la ley de su p oceso y encauzando en su ma co
odos sus mo imien os, pa a que espondiendo al unísono se ealice el
homb e en la humanidad y és a en Dios su in y esúmen. Po eso es
de impo ancia ascenden al, que alcanza á odos, que imp esiona y
domina hoy odas las in eligencias un p oblema, que el sen ido gene-
al cali ica de cues ión social, juzgada con la a iedad casi in ini a de
sus múl iples aspec os, con los c i e ios de las azones indi iduales y
po los onos más
ó
ménos salien es con que en cada momen o apa e-
ce, como pulsación de un ondo la en e, ac i o, en ignición cons an e,
~
1)
que epe cu e pode oso en an os ó denes como su co nplegidad
comp ende.
N o podía, no puede pasa desape cibido pa a la in eligencia lo
que lle a en su ondo una ue za que conmue e en sus asien os la ida,
ganas a de anquilidad y bienes a , po que en su a án de e dad, como
su in p opio, se é a as ada po su p opio impulso é inicia i a, á
busca la causa de ese males a , pa a halla el emedio posible. N o es
hoy en e ec o desconocido pa a nadie el neg o ondo en que las ac ua-
les sociedades ci ilizadas se mue en, agi adas p o undamen e po el
choque i ánico de ue zas, endencias y di ecciones opues as: odos
sen imos y obse amos con espan ados ojos y miedoso el co azón ese
algo que como mis e ioso alien o emponzoña y icia la a mós e a de las
in eligencias; que a ma el b azo de la des ucción y de la ana quía, pa a
acaba con odos los pode es, ompiendo b u almen e la ley del o den:
que es la ley de la ida; que empuja sin cesa con ciclopeo es ue zo
las sociedades al abismo de la, des ucción y de la nada, como cue po
a ojado al acaso en la pendien e del mo imien o desa en ado y e i-
ginoso; que p e ende en in conculca , sal ando po odo, p incipios y
leyes, adiciones y cos umb es, ompiendo odos los moldes de la ac-
ual exis encia, como si debie a in e umpi se
ó
acaba la his o ia del
homb e y de la humanidad: y odo es o en medio de un empo io des-
lumb ado y b illan e de p og esos, pe ecciones y conquis as de la
humana in eligencia en las ciencias, en las a es, en la indus ia y en
el come cio. ¿Qué hay en ese ondo? ¿,Qué causas le mue en y agi an?
¿Es un in, ó un medio? ¿Tend á y lle a á en sí algo ú il, posi i o, que
deba se obje o de egulación y medida y que pueda en a como ac-
o a mónico en el uni e sal concie o, señalando un paso más en el
p og eso y en la his o ia, ab iendo nue os y más ex ensos ho izon es
á la elicidad humana, ace cándola al ideal de su exis encia? ¿En qué
umbos y caminos debe án encauza se esos mo imien os y endencias
pa a que lleguen á su si io y posición espec i a eng anando su acción
en el o den gene al?

G
11.
Al p opone se la azón humana el es udio de an impo an e
esis, ni puede, ni debe p escindi del c i e io his ó ico y sin é ico que
la pe mi a alcanza la comp esión del conjun o en sus múl iples ela-
ciones y aspec os, ponde ando así con ino y segu idad los a ios
elemen os y ac o es del p oblema. Solo en los senos del pasado puede
halla la génesis de la ida p esen e: solo conociendo odos los mo-
men os de la ida de eS,1 humanidad, puede descub i el ondo de su
ela i idad a iable, la ley á que han obedecido sus mo imien os y
posiciones, ó es p eciso de o o modo acep a que el se acional se
había anulado bajo la in luencia de una a alidad con a ia á su esen-
cia, ob ando como medio, sin in p opio y ebajándole del ipo y
esencia con qne le o ma a el Sup emo Hacedo . Solo en ese o den y
plan es posible, que con conocimien o del ipo y ley á que la ida del
homb e se halla some ida, pueda pe cibi se cómo la ha cumplido en
su desa ollo y qué camino le al a que anda , pa a sabe si en e dad
esa c isis iolen a y con ulsi a en que la sociedad se agi a, es aspi a-
ción y endencia legí ima, g ado de ascenso en su camino ó desca-
mino y e o , desmayo y desacie o. Solo asl en in poniendo á
con ibuoión au os elemen os como en an complejo p oblema en an,
y encaminando Ia azón con segu o paso en e los escollos de un
idealismo empí ico y de una expe iencia de icien e, basando el juicio
en el doble elemen o del p incipio y del hecho, es como puede medi se
con segu a mi ada, sin p eocupaciones de escuela y sin pasiones de
sis ema
ó
de pa ido, el o al conjun o de esa supe io exis euciu
humana en el o den de la ida y del p og eso.
Así ambién al con empla á esa humanidad en su la ga exis-
encia, de e minada en la in ini a a iedad de azas y de pueblos, en
cons an e y pe dn able e olución; aquí pode osa y como ocando los
limbos de la pe ección; allí decaída y míse a, sepul ada en la deg a-
dación y el in o unio; hoy mo ida en b illan es gi os de p og eso
en las a es y en las ciencias; más a de oscu ecida y p esa el co azón
de angus ias in ini as,
pod á
encon a se la causa y ley en que an
a ios elemen os y pe íodos
[le
eslabonan, como é minos de la g an
7
sé ie en que se mue a el se ela i o, impulsado po su doble y esen-
cial cons i ución de limi ada y con ingen e ma e ia y de espí i u pa -
ícipe de lo uni e sal é in ini o.
De es e modo y pe cibiendo con oda cla idad el p incipio de la
ela i idad humana, de su p incipio y su in como se con ingen e,
e ásela en odo o den, ealizándose bajo la acción de la ley que
p eside á su exis encia como o alidad supe io , en a monía con la in-
di idualidad lib e y con in p opio, elemen o y ac o in eg an e, que
lle a al odo su pa icipación y complemen o.
III.
Examinados los p ime os pe íodos de la ida de la humanidad,
apa ece po el es udio de sus ins i uciones, de sus cos umb es, de sus
leyes, de su eligión y de sus a es, el ca ác e especialísimo de que se
halla imp egnada y que cons i uye ley y p incipio en que descansa y
se ealiza en odo o den. Consis e en e ec o; de un lado, en el pa í-
cula ísimo social y polí ico, y de o o, en un socialismo abso ben e,
consecuencia del an e io , que en su combinación daban como esul-
an e
UW1
ida pa cial, aislada, sob e la base de una incompa ibilidad
de pueblo
á
pueblo, p e endiendo se cada uno pe soni icación en e a,
o al y exclusi a de la humanidad, y comple ándose es e ca ác e con
la oposición in e na de la di isión en clases y pe sonas, é minos de
la lucha cons an e, que cons i uye El mecanismo de la ida de esas
edades. Nacía de es o un exclusi ismo que imp egnaba odas las es e-
as, lo mismo del o den eligioso que del social, polí ico, ju ídico y
económico. Los pueblos o ien ales, cuna señalada á la humanidad, el
Egip o, G ecia y Roma, cons i u i os de la p ime a edad del mundo
como indi iduo supe io , o al y pe ec o, se in o man en ese pa icu-
la ismo social que se mani ies a en su eligión, en su de echo, lo mis-
mo que en su o ganización polí ica" pa a llega á idén icos esul ados.
Véanse sinó bajo el o den social su di isión en clases sis emá ica y
igo osamen e sepa adas po in anqueable ba e a, (pa ias a esanos,
sace do es y gue e os en la India y la China; ilo as y ciudadanos en
G ecia; escla os, dedi icios, libe as Junianos, e c., en Roma;) en el o -
den eligioso un cul o y unas c eencias nacidas y sos enidas al calo de
8
un concep o pe sonal ó local, absolu o, con empla i o é idealis a en
O ien e y Egip o; humano, a iado y múl iple en G ecia; polí ico, es e -
no y SÜ1 sen ido eal en Roma, di idiéndose, como
in e és
solo humano,
en los cul os
y
dioses singula es de la amilia, el pueblo, la ciudad (ssao a
p i a a, sac a popula ia, sac a
pública-.)
en el o den polí ico a ibuido
el pode á un elemen o den o de la ciudad y animado ue a de e e na
é ineludible gue a; en el ju ídico con los especiales concep os de la
p opiedad
y
la amilia según la condición de las pe sonas, sin asomo
de
o ganización
en el o den económico
y
odo ello ence ado en el ca-
ác e
que la ciudad impone, some iendo á su concep o oda, pe sona-
lidad y odo de echo, apa eciendo así odo con el sello de lo pa icula
sin e e encia
á
un algo común, supe io é impe sonal, que lib e del
sabo
y
acen o local é inspi ado en supe io comp ensión
y
alcance,
e i ie a an múl iples y a iados é minos á un p incipio
y
úl imo é -
mino en que i ie a la uni e sal
y
pe manen e, lo e dade o
y
cons-
an e. Po
bajo
y den o de ese mismo espí i u
y
ca ác e , apa ece
ealizado ese pa icula ísimo social has a en los úl imos é minos de la
se ie, siendo buena p ueba de ello el es ado que el pueblo omano
o ece
y
(1
ue puede se il' de sín esis del conjun o de esa edad.
Roma es en el o den económico, la pensionis a del Uni e so; admi e
en el eligioso odos los cul os pa a no ene ninguno; en el polí ico
llama hos es á cuan os no encuad an su exis encia bajo su mU11l1o
y
pode , p oclamando la gue a e e na con a el enemigo, insaciable
de dominación
y
de pode en las ominosas dedicciones. Todo allí, en
segundo é mino, necesi aba el sello de la sociedad an e la que se
ocul aba el indi iduo en odos sus momen os
y
elaciones, demos-
ando que no se había is o oda ía en su pe sonalidad lib e
y
con in
p opio, sino como á omo e e ido en su exis encia á la o alidad social,
y
po lo que apa ece como asgo salien e el ingéni o he oismo de aque-
llos homb es, sac i icados sin acilación
y
sin duda al hien de la ciu-
dad,
y
conducidos al comba e
y
á la mue e po los mismos se es más
in e esados en su ida
y
bienes a .
No excluye es a sín esis, ni con adice la coexis encia de un algo
supe io comun, más aun, uni e sal
y
la en e en la conciencia
y
sen i-
do de odos esos pueblos, que e a indeclinable, po que exis e como
supe io ca ego ía en la azón humana
y
que se concibe además como
é mino necesa io en la se ie p opia de odo se con ingen e
y
a iable.
!)
An es al con a io se anuncian, p ime o como islumb e en la
azón,
después como in uición p ác ica en los hechos, des ellos de lo uni e sal
y único, de lo supe io y absolu o, que llame así y con enga en a mónica
elación lo indi idual, ela i o y con ingen e, p esin iendo des inos su-
pe io es á que la a u dida azón humana desolada y sin consuelo ol ía-
yá los ojos, a idos de la luz, que disipa á las nieblas y oscu idades en
que se agi aba incie a y acilan e.
La e minación de las luchas le an adas y gigan escas de la e-
pública con in y p o undo sen ido p ác ico y con las que acaban los
eso es de su ida pública, undiendo los dos é minos de su oposi-
ción in e io , el pa iciado y la plebe, lega á los enide os iempos el
gé men de una a iación p o unda en su esencia y cons i ución ín ima,
p epa ación á nue os iempos, oposiciones é ideales. Uni icado el pode
en el Empe ado ; mue o el sen ido y opinión polí ica en aquel pueblo;
sin libe ades, ni ideales que llena , si e solo de masa y ma inmenso,
en que la acción mis e iosa de lo uni e sal, p esen ida en la época an-
e io po el De echo hono a io, cala g adualmen e, pe o sin cesa ,
has a el ondo, unas eces es endiendo el de echo de ciudad, ya po '
en a como en los iempos de Au elio, ya po in e esada concesión
gene al en Ca acalla, sus i uyendo el concep o de homb e á los de
omano
y
ciudadano; o as anunciando la exis encia de un o den ju í-
dico uni e sal en el llamado de echo de gen es y po cima de él en el
na u al; aquí acili ando la emancipación de los escla os ó a ibuyéndo-
les de echos que eñían con el igu oso concep o de cosas, que écnica-
men e les daba; óya in o mando sob e una base y medida la p opiedad
y la amilia, las sucesiones y los con a os, ma cando' en odo di ec-
ción acen uada y sos enida á la unidad acional, con mengua y has a
desapa ición de lo pa icula y omano.
En el o den eligioso o ece en una o ma nega i a y po o os
caminos la misma esul an e di ección á lo gene al, en que se ab ie an
nue os y más ámplios é minos de supe io es oposiciones. La p ódiga
ole ancia con que admi e .en su emplo odos los cul os y odas las
di inidades del uni e so, que' some e á su dominación y pode con-
undiendo odas las e agonías y odas las cosmogoníashabía de ae
necesa iamen e el is e esul ado de que en su abiga ado con-
jun o se des uye an mú uamen e, dejando al descubie o su inane y
acuo ondo, que epe cu iendo en el co azón del pueblo bo aba
~
IG
ealización humana, aba cando nue os y más ex ensos ho izon es de
ida. Po eso su ge como po encan o de la azón humana enacimien-
o y eje cicio, buscando en sí misma con el a án y el enesí de nue os
igo es la causa de odo, sin é mino ni medida, ex emando los con-
cep os y las conclusiones, po el e ec o na u al de oda eacción en que
se camina has a el exceso. Po eso en segundo é mino y como eali-
zación p ác ica de es a ley in e na de odo lo limi ado, ese enacimien-
o se in o ma en el p incipio indi idualis a y lib e en oposición á odo
lo an e io en que palpi aba lo au o i a io y social, pa a oma nue os
um has en iloso ía, en eligión, en a es, li e a u a, ciencias y de e-
cho. Ya además, y es a es su no a dominan e, se in ie e el o den de
un modo p o undo, que ha de da ca ác e á los enide os iempos;
pues se obse a, que si has a aquí los hechos han sido p ime o que la.
azón, de hoy más la azón, con un c i icismo dominan e
y
a asalla-
do , se an epone á los hechos modelando el mundo po su empí ico
p ocede , dando de sí en e uel o y con uso elucha , conquis as y
pé didas, adelan os y e ocesos, b illos y oscu idades, aunque en
suma se pe ciba
y
econozca en el ondo de la ob a un paso en el p o-
g eso al ensancha los ho izon es de la ida (y de la azón.)
Ele ada po an complejas causas la ida á ese é mino supe io
y comp ensi o, in e idos los é minos po la an eposición del pensa-
mien o y la idea que
dá
de sí el plan de la ida, los desa ollos y ea-
lización posi i a end án con odos los de ec os y excelencias de ese
g an mo imien o, y en cada ins an e y en cada o den apa ece á su in-
lujo según é mino y luga y á medida que las ci cuns ancias lo p o-
oquen ó consien an, cual pode oso e men o, que solo espe a calo y
humedad ap opiados que inicien el mo imien o.
Así en e ec o en iloso ía des uye el p incipio de au o idad ele-
ando la azón á la supe io ca ego ía de c i e io único, aboliendo la.
é, ese ine able consuelo en los abismos de la e e na duda: en eligión
des uye ese mismo p incipio, ompiendo odos los ínculos con la.
e dad e elada de la que se p i a, pa a sus i ui el lib e exámen
á.
odo o o c i e io, yendo con a el único pode que más í ulos y legi-
imidad podía con a pa a acciona le y di idi le, enca nándole en la.
azón indi idual, sin é mino ni medida; y no a da á en e ec o en
alcanza la e olución na u al de la idea al o den polí ico con la e olu-
ción ancesa, asi como alcanza al social en que en los ac uales momen os
l

17
aba la lucha ho enda, que las sociedades mode nas p esencian
a óni as ysob ecogidas de espan o.
.
Al examina el es ado ac ual de las mode nas sociedades después
de habe hallado en la his o ia de la humanidad los p eceden es y cau-
sas que han enido in o mando su exis encia yp oduciendo sus
e oluciones, imp esiona p o undamen e el pode oso con as e de dos
é minos y esul ados en que gi a oda la ida p esen e. Al lado de los
po en osos adelan os del siglo ac ual en las ciencias isico-quimicas,
con sus múl iples
y
b illan es aplicaciones á los ines p ác icos
y
ne-
cesidades de la ida del homb e; de una p oducción exube an e de la
indus ia con el pode oso auxilio de las máquinas, no able po sus
pe ecciones y explendo es; de un común de echo que
i
odos ga an-
iza la espansión
y
ealización de su se en odas las es e as
y
que pa-
ecía augu a el más eliz es ado de los indi iduos
y
de los pueblos,
se sien e sin emba go en el ondo de la ida un p o undo males a ,
una cons an e in anquilidad y desasosiego que pe u ba el ánimo más
se eno y pone en el co azón is es augu ios de desolación y de uina.
Todas las in eligencias en delan e y en incie o po eni el an asma
de la e olución; pe o de una e olución p o unda, pode osa, que ame-
naza des ui lo odo, sin plan ni mé odo,
y
sin o ece siquie a en lon-
ananza la ó mula lige amen e esbozada de u u a exis encia. Todos
sen imos los p ime os mo imien os de esa pode osa acción que se ini-
cia,
y
oma cue po,
y
c ece de momen o en momen o con áli o de as-
ado
y
pujan e,
y
sob ecogidos de espan o p esenciamos los a aques
que ai ada la mano de lo desconocido di ije á la p opiedad y
á
la a-
milia, á las sociedades y al indi iduo, conmo iendo en sus asien os lo
que has a aquí pa ecía inconmo ible ysegu o.
Todos en e ec o sen imos las pulsaciones de un posi i ismo ma e-
ialis a que in o ma los ac os odos de la ida ma ando nobilísimos
eso es, ebajando los ca ac é es á un ni el Ín imo y desconsolado ,
pe i iendo la opinión y c i e io, y sin o os ho izon es que los del
goce ma e ial é inmedia o, sin ideales le an ados y pu os que es imu-
len á los g andes hechos
y
alseando la base de las elaciones de odo
5
18
o den. Se mani ies an es as di ecciones en las egiones supe io es po
la sup emacía absolu a que cada pueblo p e ende en mengua de los
demás, á quienes some e sin azón, ni jus icia y solo po el de echo del
mas ue e; en la aspi ación al pode po modos me amen e o males
y
sin sen ido eal, ompiendo el dique á las ambiciones ilegí imas y
bas a das: p e endiendo en el social la uni e sal ni elación, ma ando,
en ez de o ganiza , el de echo de p opiedad; elajando los ínculos
en la amilia y desquiciando en in la ida po la iolencia del a an en
acapa ado odo, dis u ándole sin é mino ni medida y como si nada
queda a de hace en el lado del debe y del bien mo al, cuya noción
embebida en la u ilidad g ose a anula y ma a oda aspi ación noble y
le an ada.
Po eso no iene el p oblema el co o alcance ni se e ie e an solo
á un o den, como po algunos se p e ende, no iendo o as mani-
es aciones que las del o den económico ep esen adas en el c ecien e
paupe ismo po los mo imien os con ulsi o s de la desnudez y mise ia
del llamado cua o es ado, que pide plaza y asien o en el p esupues o
de la ida y equie e á las sociedades y á los pueblos pa a que le an-
queen la en ada en las es e as del pode y de la Gobe nación del Es a-
do, sinó que alcanza y comp ende odas las demás es e as y clases en
agi ación la en e, pues como la his o ia nos enseña, ese cua o es ado
ha podido i i sin cons i ui una amenaza pa a las sociedades y espe-
ando sus na u ales desa ollos y ascensos g aduados, cuando se ha
mo ido en una sociedad lib e de las concausas que a ec an á la p esen-
e, 6 igo izada po lo menos
y
i me en o as es e as.
Si acaso y sin acaso, sin da nos cuen a, odos con ibuimos á la
ob a gigan e, y odos en ella enemos nues a esponsabilidad; po que
en más
ó
ménos es amos in luidos po las mismas causas y en onos
más ó ménos salien es con ibuimos
á
la acción comun, que sin em-
ba go nadie quie e dada pa e nidad, a ibuyendolo con apasionado y
egois a espí i u á odos los demás. Véase sinó cada uno en el ondo de
su conciencia, unas eces coba de con a la injus icia y el desa ue o,
o as egois as del bien apa en e
é
inmedia o
á
cos a de humillaciones y
aun iniquidades; aquí midiendo su conduc a po la egla de la u ilidad y
la con eniencia y siemp e in o mando la ida en el co up o p incipio
de que el in legi ima los medios y juzgue po ello de lo que debe ha-
be en la esul an e social. Ah! si el homb e
y
las sociedades a endie-
L
19
an al
Iado
del debe con la mi ad de los a anes y ene gías con que
pe siguen y p oclaman el de echo, o a se ía cie amen e su al u a
en la escala del p og eso y pod ian mi a el po eni anquilos y sa is-
echos; pe o lejos de eso, lo que se é y se oca en odos los momen os
y en odos los ó denes es la mi ada y la ambición ijas en el lado del
mal llamado de echo, amo iguando
ó
desoyendo las oces del debe
ó
apa ándole
del paso pa a que no es o be al log o de un g ose o ma e ia-
lismo.
Si el p oblema es pues amplio, comp ensi o de odos los ó denes
y de odas las ac i idades, y po eso ascienden sus ecos de con ul-
sión y agonía á odas las es e as, no pod á menos de e es i an g an
olumen y alcance el examen de la ex ensión y alo de sus causas
gene ado as, que en su compendiosa esencia de e minan po acción di-
ec a ó al menos como es ímulo ese esul ado gene al.
Figu a en p ime é mino como causa el ondo gene al de la ilo-
so ía de la edad mode na, dada la iniciación en el llamado enacimien-
o, desde cuyo momen o de más en más ha enido cons i uyendo di-
ección p ime o de las in eligencias y ley después de los pueblos, pa a
hace cie o el a o ismo de Rousseau de que la azón in o ma la his o-
ia. Una ez lanzado el p incipio absolu o de la azón indi idual como
único c i e io, y de la libe ad como única o ma, que en sus p ime os
mo imien os ompe la unidad eligiosa, bo ando del odo el p incipio
de au o idad, la p og esión se acen ua, ya en la aplicación de es os
p incipios á las demás ó denes sociales, ya en el desa ollo de su p opia
esencia has a alcanza sus úl imas mani es aciones en el mas pu o y
pe u bado de e minismo, en cuyo ondo no queda del se acional
mas que el jugue e del acaso y de las ci cuns ancias, que se mue e en
las somb as y po el impulso a al de una ma e ia que lo aba ca odo
y en que odo e mina.
Los sis emas
ilosó icos
de la pensado a Alemania, como los de
Ingla e a y F ancia, cada se ie con sus asgos
yespecial
ca ác e de
especula i os
é
ideales en la p ime a, p ác icos y de sen ido eal en la
segunda, ecléc icos en in en la úl ima, odos po una ley de
a acción
con e gen al mismo pun o y conducen di ec a ó indi ec amen e y en
úl imo análisis
á
un e dade o ma e ialismo bajo odas las o mas y
endencias.
La in luencia de odas es as doc inas e a lógica y necesa ia;
1
i
20
debía ascende y ascendió, p ime o á los ó denes supe io es y después
al sen ido y ondo gene al del pueblo, que al in en su aplicación inme-
dia a iba ganando un nue o es ado de elaciones y p o echos, supe io
á aquel en que se hallaba pos ada, y po eso se en sus inmedia os y
p on os esul ados en odos los ó denes, dando de sí en el ins an e la
e olución ancesa, que co e oda la escala del mo imien o sin é mi-
no ni medida, has a p o oca con sus excesos la eacción más pode osa.
De o o lado en segundo é mino y como consecuencia de es e
pode oso p eceden e, el lado económico de la ida de los puehlos eci-
be el in lujo de las nue as doc inas, ambién sob e la base del indi i-
dualismo y de la Iibe ad, de ol iendo á es as es e as la p opiedad del
suelo acumulada, co po a i a y amo izada, o eciendo una masa eno -
me de alo es y capi ales, en cuya di usión en an como pa ícipes
casi exclusi os los úl imos é minos de la clase media, pa a ele a se
ápidamen e á la posesión de bienes ma e iales, quedando casi acío
su luga en la escala de las clases sociales, con insondable abismo de
sepa ación del úl imo es ado, es imulado así po el espec áculo que se
le o ecía de elega le al ol ido en la pa icipación de lo que podía
conside a se como la o una social.
Las eo ías económicas, en las es g andes ases que en es a
edad eco en, de la escuela de la balanza, la isioc á ica de Quesnay
y especialmen e la del abajo plan eada po Adam Smi h
COIl
el
sen ido p ác ico p opio y ca ac e ís ico del pueblo inglés, daba ade-
mas la medida al úl imo es ado y b azo social de su impo ancia en la
p oduccion y el p incipio de su de echo á la pa icipacion en la eli-
cidad comun, que habia de p oduci necesa iamen e en sus ánimos el
na u al deseo de esas pa icipaciones, á que encaminaba con pode oso
es ímulo el ejemplo del e ce es ado, que le habia p ecedido en el
o den de los iempos, y que an ápidamen e se había encumb ado,
adqui iendo po odos es os modos sen ido p opio y alien o pa a e-
clama un si io en el gene al concie o y en los goces de la ida, que
eía e a el úl imo in y c i e io de odas las clases. Toda ía y si á es o
se hubie a limi ado, hab ia ealizado una jus a y na u al aspi ación;
pe o el mal es aba en que es os p ime os mo imien os del deseo, es e
p ime a isbo de su de echo no e a comple o, ni enía su ó mula cie a
de ealización, ni ampoco podía cumpli se con la apidez que la ehe-
mencia del deseo imponía, y lo que en sí lle aba un ondo de jus icia,
..
21
se desau o izó po sus iolencias, si ió sólo de pan alla y escabel á
o cidos p opósi os, pe o quedando sin emba go como pode oso e men-
o, p on o á desa olla se en condiciones dadas.
En e ce luga la in uición na u al del pueblo y de la azón co-
mun enía necesa iamen e que acep a los umbos de esa iloso ía, de
ese ondo de doc inas epe idas dia iamen e y á oda ho a p e en-
diendo in o ma las ins i uciones y los hechos gene ales de la ida, y
acomoda á su na u al in lujo su conduc a. Es e pueblo que eía o a
ó mal echa la au o idad y po ello el ondo social de adiciones, in-
e eses y pode bo in de los p ime os; ese pueblo odeado de una a -
mós e a de a eísmo y ma e ialismo posi i is a, y á quien además dia-
iamen e se enseñaba que su azón lo podía odo, y que su indi idua-
lidad es aba po cima de odo, desligándole de oda eligión y de odo
ínculo, dejándole sólo como no ma la, u ilidad, y como in el bien ma-
e ial, sin subo dinación, ni al bien de odos, ni menos á un concep o
supe io y gene al, enía que pe de el sen ido mo al, que había de
ascende de su p opia y pe sonal concepción, á la aplicación en odos
los o denes de la ida.
Po eso y con ales p e nisas, las consecuencias e an lógicas: ese
cua o es ado se alza pode oso y amenazado , exigiendo esidencia á
odos los demás en la posesión de sus de echos, pide los í ulos
á
las
demás clases de sus dis u es, y al p esen a como el mejo jus i ican e
de su ap i ud y de sus eclamaciones las mismas doc inas que esas
clases habían p edicado y p ac icaban, apos o an du amen e y exijen
la epa ación de las que juzgan e dade as iniquidades sociales.
Po lo demas y oda ía en el o den de los hechos, no podía pasa
desape cibido pa a ese pueblo el es ado de p o undo desequilib io en la
dis ibución de los p oduc os sociales, po que en él ocupaba el pues o
de la mise ia y de la desnudez en en e de la abundancia y el lujo en
que gozan o as clases sociales; y es o enía que lab a en su ánimo,
desp o is o ya de sen ido mo al
y
o os los diques de la eligión
y
del
de echo, al pa que las i as enga i as con a lo que se le mos aba
como una injus icia, el deseo y el
a án
de cambiado odo, has a conse-
gui esa ansiada posesión de bienes, condensando sus aspi aciones en el
ascinado p incipio, de que nadie iene de echo
á
lo supe luo mien as
uno ca ece de lo necesa io, con que en la e olución ancesa se sin e-
izaba el más des uc o indi idualismo y con a de echo.
6

22
Viene como concausa al pa que como e ec o en el o den econó-
mico un enómeno, que cada día se epi e con mayo ecuencia y pe -
nicioso in lujo en la egula ma cha de la ida del abajo, o eciendo
en el desequilib io del momen o la llaga que a iza en sus con ulsiones
y dolo es los u o es de la mise ia. Las c isis indus iales, consecuencia
necesa ia de una p oducción solo inspi ada en los alien os de una
concu encia sang ien a, aen en pos de si las calmas bo ascosas del
abado, en que odos su en y se conmue en, los capi ales que se es-
ancan en ocio le al de mue e, y los b azos desocupados y hamb ien-
os, pa a quienes el ocio de un día dibuja la mise ia y la mue e
en el siguien e, o eciendo g a ísimos p oblemas al polí ico y al Es a-
dis a en la necesidad de o ece soluciones y emedios
á
si uaciones an
c í icas, que en su du ación y desen ol imien o ascienden enseguida
al o den gene al.
En a ambien como causa del es ado p esen e la al a casi abso-
lu a de ins ucción y de educación de ese cua o es ado, dispues o asi
á
Ianza se sin eno, ni con en i o alguno en el camino de la iolen-
cia y del exceso sin o o in, ni c i e io que el de una inmedia a u ili-
dad, que al menos emple los igo es de su mise ia. Limi ado
á
una
exis encia pu amen e ma e ial, sin acción ni mo imien o sus acul a-
des supe io es, po las que únicamen e puede ele a se
á
su p opio co-
nocimien o, ca ece su olun ad de odo acional dic ado y solo ob a
impulsada po el es ímulo de un e dade o ins in o, casi siemp e ciego
ó i e lexi o. En él, po es a causa, no exis e la noción supe io del de-
be ,
sinó
á lo más la necesidad del cumplimien o de la ley posi i a
impues a po el emo de la pena, con a la que se e uel e ai ado
cuando di isa una impunidad p obable; y en el se en limi adas
odas las es e as de la ac i idad humana has a el ex emo en muchas
ocasiones de una e dade a abyección, sin mas ines que los de la exis-
encia, ma e ial y sin ideales que animen ó alien en su espí i u. Final-
men e, apa ece
ambién
en ese ondo que es udiamos una ci cuns-
ancia, que igu a como ac o impo an e en el p oblema y en la que
debe busca se p incipalmen e el emedio inmedia o: al es la o gani-
zación ac ual de elaciones en el o den social, en el polí ico y en el
económico, con sus na u ales ascendencias á los demás con que se
eslabonan y co esponden. Fundada en los elemen os de ida y acción
econocidos po los an e io es es ados his ó icos; sin si io, ni luga en
L
••
l
23
que el nue o es ado
ó
b azo social quepa y se mue a con ampli ud
bas an e pa a su o al desa ollo en la ida, o ece el na u al desequi-
lib io p oducido po la ue za que es e úl imo elemen o hace pa a p ocu-
a se asien o y luga , conmo iendo la masa o al de un modo p o undo.
y
no es que in o me nues os juicios un desolado pesimismo po
el cual lleguemos á c ee que es á inmedia o el úl imo momen o pa a
la humanidad y su his o ia, y que en ese ondo no exis e una can idad
ap eciable de bien y de espe anza, de p og esos y ene gías pode osas,
uen es de elicidad y bienes a . No: c eemos con i me con icción que
el es ado ac ual es supe io á las edades pasadas: c eemos que la e-
sul an e inal de la época mode na no admi e pa angón con las de
edades an e io es, po que en ella emos al homb e y á la humanidad
mo iéndose
lib emen e en elación omnila e al en busca de su bien;
pues si con equi ocadas di ecciones
ó
esclusi ismos a ales el inmenso
mo imien o de esa masa eno me asomb a y amenaza en ascendencias
incalculables, al in en ello mismo se pe cibe la unidad supe io , la ley
de
10
uni e sal, el o al concie o de los pueblos enlazados en una su-
pe io concepción de su des ino, en aspi ación pa a la ida de un de-
echo, que el co azón sien e y la azón conoce como ley única, que
unde á odos en un solo ideal y pensamien o. Ab igamos é p o unda
en la ins in i a noción del bien, que la P o idencia puso en la humana
condición como in de la mas p eciosa de las acul ades que le a ibu-
yó y que se há cumpli en los iempos como ley del mundo y de su
his o ia; como la enemos en in igualmen e i me en la inex inguible
i ualidad y e icacia de las enseñanzas del C is ianismo que no pueden
queda sin ealiza se, acabando la gigan esca emp esa y labo de la
sal ación de la humanidad.
Lo que impo a y hace al caso;
10
que cons i uye el ondo del
p oblema, es consegui que esa acción pode osa y mal di ijida uel a á
sus cauces, ó no siga equi ocados sende os, que alejen la ida de su
e dade o camino,
haciéndola
e ocede y
obligándola
á comenza de
nue o. Lo que impo a y puede cons i ui la solución del p oblema es
ealiza el
su ge ei ambula
del E angelio, pe o con paso mesu ado y
a en o á sal a los p ecipicios en la ma cha, ija siemp e la mi ada en
el no e del bien, cambiando el concep o
y
el hecho de la e olución
po el de la e o ma p uden e y con medida y egula izando el mo i-
mien o y la acción en supe io a monía.
24
P eciso es pa a ello que odos en la ob a comun pongamos nues-
o es ue zo lle ando al ace bo gene al olun ad y di eccion en la
medida y é mino
á
que el gene al concie o nos obliga, y que indi i-
duos ypueblos adop en posiciones pa a de ene el descamino y el
e o , en la segu idad de que odo en es e sen ido es u i1 ynecesa io,
po pequeño que en su aislamien o indi idual pa ezca, pues po lo
menos emo e á obe áculos á supe io es acciones, que de o o modo
halla ían esis encias y oposiciones.
VI.
Pa a log a an impo an e esul ado es en p ime luga necesa-
io que la ida
y
la acción se encaucen median e equilib io
y
a mónica
elación de los dos ac o es que al homb e componen. N o es solo indi-
iduo, no es á desligado bajo es e aspec o de los demás; no lle a en sí
la o alidad de su asis encia; en un se ela i o, que econoce como
limi ado un p incipio
y
necesa iamen e po sus p opias acul ades
alien a y con iene sus espec i os ines; unido
á
los demás homb es
po su o igen ypo su ín ima cons i ución esencialmen e de elación,
el conjun o en que se unde y ealiza es é mino en él ineludible á que
debe su concu so y en quien se pa icipa y compene a. Pe o no
en simple o malidad de que el odo se mani ies e sin esencia y sus-
ancialidad p opia, sin o ganismo eal y con enido posi i o; si
nó
po
el con a io cons i uyendo exis encia y ida posi i a, con pe sonalidad
y accion di ec a, con o ganización
y
mo imien os p opios hacia un in
que es el de odos; con de echos en in
ó
elaciones en que en an
dos é minos, sus p opias acul ades como causa, sin na u ales ines,
como obje o. De acue do con es e acional concep o del homb e y la
Sociedad la in uicion humana le ha ealizado en la his o ia
y
se sien-
e en odos los momen os: la comunidad de o igen y de lengua, las glo-
ias y los ama gos ecue dos, el ca ác e y ac i udes, la geog a ía y los
in e eses de odo géne o, po que en pode oso lazo se unen po modo
mis e ioso los homb es, sin iéndose en la indi idualidad como pode-
osos es ímulos y como pa imonio además que se a ibuye, demues-
an que i e en el odo y que ese odo es dis in o sin emba go de
cada uno en la ealizacion del algo uni e sal que al homb e anima, y
25
que le lle a de g ado en g ado á la úl ima
y
supe io unidad que á odos
aba ca
y
comp ende. N o son, no pueden se po ello
y
lógicamen e pen-
sando é minos opues os en la esencia y en el in, aunque puedan se lo
en la o ma, la sociedad y el indi iduo; son é minos esencialmen e sim-
pá icos, unos en su in
y
acul ades, llamados po p opia esencia
y
a ae-
cion pode osa á una sus ancial a monía, único es ado en que ambos se
cumplan y ealicen, y que solo o malmen e pueden apa ece disco des
úopues os momen áneamen e y cumpliendo la ley de la a iedad. P e-
ende den o y bajo esas o mas anula ó some e uno de los é minos,
es p e ende lo imposible, y siemp e da á de sí el is e esul ado de
odo desequilib io, sin que jamás se llegue á la a monía que supone la
coexis encia de é minos a ios en e quienes quepa espec i a conde-
nacion al in único. La sup emacía
ó
absolu o p edominio del indi i-
duo ompe odos los ínculos, co a oda elacion y descompone el
conjun o, ce ándose su camino y bien y anunciando el deso den y la
ana quía. En el lado y endencia opues a la acción se p ecipi a en el
despo ismo, negando al elemen o su accion y in p opio, y anulando
en la indi idualidad los eso es de su p opia ida. Po eso en la his-
o ia de la humanidad se é á los pueblos an iguos conclui sin con-
segui el in úl imo, sinó solamen e uno in e io y pa cial, eniendo
que busca la azon humana en lo gene al opues o el sen ido de su
his o ia, las aspi aciones é ideales;
y
en la, época de la e o ma el c i-
e io indi idualis a
dá
de si el deso den, p ime o en el o den eligioso
y despues en el ó den polí ico, social
y
económico.
De o o lado
y
en pe ec a
y
es echa elacion con es o, la accion
lib e del se no comp ende, ni signi ica un concep o absolu o y sin
limi acion. La libe ad como o ma de la olun ad en su eje cicio
lle a den o de su p opia esencia, como e e no p incipio de au o idad,
su p opio in de bien, ya en sí como inmedia o de la olun ad, ya en
las demás acul ades como ac o es coexis en es, que exijen la ecip o-
cidad de accion
y
de mo imien o en di ección cons an e á la unidad
comp ensi a del se . De modo que ambien es a acul ad es á sub.i di-
nada á su p opio in ypo ello supone el o den; y el o den, au o idad y
egla que la di ige yencamina señalándola de o e os á la a monía.
Así ambién y bajo es a ela i idad esencial de la humana condicion
en que po lo an o nada es absolu o, en que odo es é mino y condi-
cion pa a lo demás, apa ece á siemp e como modo esencial de la exis-
7
•
32
elabo adas p ime o len amen e en la es e a del pensamien o, piden des-
pues su ealización inmedia a y ápida con los onos de la amenaza,
con el pelig o de la conmoción p o unda.
En es e aspec o y apa e de in e io es dasa ollos en
108
di e sos
ó denes, podemos desde luego ija la a ención en dos conside aciones
de
ca ác e
gene al y sin é ico comp ensi as del ondo e dade o y del
mé odo pa a su esolución; po que si en e las a ias mani es aciones
del p oblema igu a en p ime é mino la igo osa y acen uada p e en-
sión de un b azo social á la pa icipación en odo de echo y elación,
sob e una base de absolu a igualdad, pe u bando el o den exis en e,
es absolu amen e necesa io examina la jus icia que haya en el ondo
de esa aspi ación ijando sus lími es, y señalando en segundo luga
los medios aplicables pa a su ealización.
Hay en e ec o, y con elación al p ime pun o, el p incipio incon-
es able, que la his o ia con sus enseñanzas ac edi a, de que oda clase
ó in e és necesi a sen i su peso é impo ancia en el o den social, pa a
aspi a á la jus a y legí ima in e ención y pa icipación en la ida y
o den polí ico. La plebe omana, que se ecuen a en sus luchas de la
epública, que se llega
á
e como elemen o de pode y de dominación
en las ibus y en las legiones, eclama la pa icipación del pode del
abso ben e y exclusi is a pa iciado, ob eniendo p ime o á su lado los
ca gos públicos, y consiguiendo despues po la ley Media comple a
ni elación del pode legisla i o, sin que su azón supie a comp ende ,
ni mucho menos de ende iguales aspi aciones en el o den económico,
abandonando á los G acos en sus p oyec os ag a ios, que ealizados
acaso hubie an cambiado la his o ia de Roma. El cle o y la nobleza,
ep esen an es en la edad media de los in e eses supe io es de la Re-
ligión y la de ensa del e i o io que lle a inculada la p opiedad del
suelo, po cuyos í ulos dis u an una pa icipación en la ida polí ica,
ienen que hace pla.za al es ado llano, cuando es e se
ió
ep esen-
an e de la p oducción y del abajo, in e esado en la de ensa ambien
del e i o io 6 de o os in e eses supe io es. Bajo es a base no es
a en u ado an icipa que el cua o es ado de nues os dias, en que po
una e olución na u al de los iempos apa ece algo de lo que su supe io
u o en la edad media, ep esen a ambien un in e és social supe io ,
que aunque e e ido an es de odo al lado y aspec o económico, as-
ciende al ondo y esul an e social. Si el abajo no es la única uen e
1 _

lS-
a,
os
es
el
3S
1-
1,
~
,
.o
1-
e
a
y
El.
1
s
L
33
de p oducción, es una de ellas, en pe ec o ni el con las demás, con
las que se une en mis e ioso lazo como la somb a al cue po y á la luz,
y es p eciso econoce , po lo menos en p incipio, que ese cua o es-
ado ep esen an e de ese elemen o, poseedo de una ue za p oduc o-
a de que no se puede p escindi , aunque se la ebaje ó limi e po el
pode de la in eligencia humana condensada en la máquina, es y cons-
i uye una clase que ep esen a y enca na un in e és impo an ísimo
en la sociedad, con de echo po lo an o á una pa icipación en la e-
sul an e social. Y no se eluda es a conclusión gene al p e endiendo
limi ada al solo aspec o económico, po deduci se de p emisas do esa
na u aleza; po que en la cualidad de in eg an e que es e iene comun
con odos los demás, sus e ec os siemp e y necesa iamen e ascien-
den á la o alidad de' aspec os sociales; y po que en segundo é mino
y en caso con a io la p opiedad del sueJo ó los capi ales de oda espe-
cie debe ían limi a ambién su pa icipación á la es e a económica.
econociendo que has a el p esen e
8e
han adjudicado la sue e del
león de la ábula. N o: lo mismo es os elemen os que aquel, ienen una
doble mani es ación; la inmedia a en el o den económico y la media a
inal y necesa ia en la sociedad, y su impo ancia co e pa ejas, ya que
sea bien di icil supone la mayo en uno que en o o.
Lo impo an e despues de habe sen ado la an e io conclusión,
es ealiza en El o den posi i o
ó
social ese p incipio con e en su e -
dad in ínseca, con ánimo decidido y se eno pa a ija su es ensión y
desa ollo den o de los jus os lími es, sin deja los acíos po las a-
cilaciones de su ánimo eme oso, y sin excede los po la, imposición
del miedo y á ese a de nega los en cuan o pa ezca dominada la o -
men a; que no hay nada que más dañe á la azón
y
á la olun ad del
pueblo que la injus icia, ya sea po de ec o, ya sea po exceso. Pa a ello
se o ece ambién como conside ación gene al y que un momen o hace
indioába nos, la de que consis iendo el pelig o en la exigencia de una
clase social, que conside ándose enemiga del o den busca en él posición
y
si io, lo ú il se á in e esa la en ese o den ligándolu á él po su p opia
con eniencia, al pa que con sen ido mo al que se lo haga conoce ;
po que po igual sis ema e mina on las p e ensiones de o a clase en
pasadas épocas, cuyo acío ha enido á llena en pa e la que ameuasa
y
eclama. Pe o es necesa io ad e i que al emplea ese p ocedimien-
o en las ac uales ci cuns ancias ha de se con o al y de ini i o al-
9
34
cance, que ponga é mino y cie e la pue a á nue as ep oducciones,
po que de o o modo solo se hab ía conseguido dila a óe adi , no
esol e la di icul ad. Po eso, si siemp e han de exis i las ca ego ías
y
clases sociales como ealidades de la ida a ia
y
múl iple, como
necesidad de la na u aleza ycondición humana, lo que impo a pa a
el in ape ecido, es que de un lado los é minos de esa clasi icación
social no asciendan de su p opia es e a á las demás, inculando po-
de , p opiedad, capi ales ó de echos,
y
es ableciendo desigualdades de
concep o
y
alo en el balance de la ida, sino que en odas quepa
pa icipación p opo cionada á los elemen os de acción lib e, in eligen ..
e, e c. pa a conseguida, po que así el cambio de posición y clase social
no pasa á nunca de la ca ego ía de hecho indi idual, sin consecuencias
en los demás ó denes ó es e as, desapa eciendo el es ímulo que con-
duce al cambio yá la lucha.
A pa i de es os an eceden es y en ando desde luego en el exá-
men de los aspec os a ios en que puede ealiza se la e o ma, sin
duda alguna necesa ia como sa is acción á un ondo de jus icia que se
pe cibe en las p e ensiones indicadas, oca en p ime é mino a ende
al o den social, bajo el pun o de is a de las elaciones posibles en e
la sociedad y el indi iduo, ya que en o o sen ido ese o den social
aba ca el conjun o como esul an e de odas las demás es e as. Es en
es e o den necesa io o ganiza sólidamen e las elaciones en e la so-
ciedad y el indi iduo sob e la doble base del in supe io y único que
áambos oca cumpli en la ida humana
y
de la condicionalidad esen-
cial de esos dos elemen os. No es, ni puede se cada uno un enemigo
del o o, sino po el con a io simpá ico, y al ealiza ambos sus es-
pec i os mo imien os, siemp e encaminados al in supe io humano
de la ealización del De echo, no han de e i ica lo de modo que pe -
u be
Ó
con a íe al es o, sino po el con a io, que le auxilie
y
ayude
en su desen ol imien o. En es e supues o y sen ido, oda elación se
basa á en la esencial igualdad de los indi iduos y de las clases, pa a
que á la mane a que se bo a on pa a siemp e p i ilegios de concep o
ó monopolios de de echos, que in o ma on la ida en edades pasadas,
desapa ezcan los es os que aún quedan, siquie a bajo la o ma de
p eocupaciones ó p ejuicios sociales. Po el mismo p incipio es nece-
sa io acep a co no base de o ganización social la igual dignidad de
odas las acul ades y ac i idades humanas, no solo en el o den de los
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p incipios, sino en el de las consecuencias p ác icas ascenden es á
odos los ó denes y consis en es en la admisión de odas las clases y
de odos los indi iduos á una común pa icipación en el bene icio so-
cial, sin exclusiones mo i: ican es
é
injus as pa a unos, ni p i ilegios
y exclusi ismos en o os. Nadie sin emba go aya á c ee que al con-
signa es as indicaciones palpi a, ni menos asoma en nues o pensa-
mien o la is e y e ónea aspi ación de una absolu a ni elación, que
alcance á la esencia y
á
la o ma, bo ando lo que no puede bo a se,
some iendo la necesa ia y múl iple a iedad
á
la unidad eal y abso-
lu a: po el con a io, en endemos que esa igualdad solo se e ie e
á
la
esencia, no
á
la o ma en que apa ece la p opo cionalidad y en que es
acional y necesa ia a iedad de modos pa a su ealización, pe o siem-
p e en el bien en endido de que ese aspec o no abso ba y niegue la
esencia, que es su con enido.
A o unadamen e en la p esen e edad i e ya es a idea y pensa-
mien o, en el o den de los p incipios y ambién se ha ealizado
p ác-
icamen e en las ins i uciones; pe o es de no a que oda ía queda
camino que anda en es e aspec o de los hechos, pa a que la conquis a
en el o den del de echo y de las ins i uciones ascienda
á
odas sus
mani es aciones y cale has a la pa icula opinión y sen ido de mane a
que no disco den el supues o legal y el concep o social, hoy oda ía
di igido po la p eocupación de apa a clases de clases, indi iduos de
indi iduos, a ibuyendo alo es di e sos á cada uno. Cie o es que es e
esul ado debe espe a se p incipalmen e de la ins ucción y de la ac-
ción cons an e que las p og esi as elaciones de los homb es eje cen,
bo ando en e ellos ba e as y de e encias, p eocupaciones y p ejui-
cios in undados; pe o algo puede y debe hace se en el mismo sen ido
y de un modo di ec o é inmedia o, acili ando el ing eso
i
odos en el
eje cicio y
ealización
de esas acul ades, pudiendo se i de ejemplo
que lo demues a lo que es á ocu iendo con el abajo en cie os ó -
denes, no o ganizado oda ía, elegado al ol ido en la ep esen ación
y sin sanción ni egla, que al pa de su consag ación, : ije sus elacio-
nes con o os ó denes y le asigne pues o en el equilib io de la dis i-
bución social. De odos modos y siquie a po medios indi ec os, se á
con enien e aspi a á que esas elaciones de
ca ác e
social se ci en
en el p incipio de una a monía, en que sociedad
é
indi iduos se ean
en la idea y en los hechos he manados
y
unidos po es echo lazo,
36
que no comp ime ni ahoga, sino que asocia y une pa a el bien común
imposible de o o modo, y bajo el cual se a alo e y sob esalga la no-
ción del debe como el mejo modo y aspec o del De echo.
Vienen en segundo é mino y en elación con ese o den social an
in ensa como la del odo y la pa e, o as es e as supe io es en que se
pe cibe ambién la necesidad de la e o ma en g adación y espec i o
pa alelo que las acomode á una esul an e supe io , y no en e dad en
el o den
é
impo ancia que la aspi ación acen uada las ma ca, in luida
po un equi ocado indi idualismo, sino en o o muy dis in o basado
en la signi icación y ascendencia de cada una, siquie a hayamos de
econoce en odas su acción e icaz
y
pode osa. Todos los deseos y o-
das las aspi aciones se condensan con ace ado empuje en el o den
polí ico, como si de su e o ma, en el sen ido que se quie e has a con
la iolencia, dependie a pu a y exclusi amen e la elicidad social,
cuando acaso po ello mismo se di icul a g andemen e. Sin que sea
líci o duda de la impo ancia de es e o den; sin que que amos el im-
posible de que se p escinda de él, no c eemos, no podemos c ee que
sea la panacea con que se emedian los dolo es sociales y en la que se
condensa la ó mula de una elicidad. O ganismos polí icos ha habido
en la his o ia de la humanidad bien dis in os y a ios, que en momen-
os dados, cuando la a monía en o as es e as ha einado, han pe mi-
ido g ado de p og eso y bienes a
á
los pueblos: y sob e odo, poco
impo a el llamado de echo, sino enca na una ealidad, sino se e ie e
á un o den a mónico, po que se á o ma y ana apa iencia sin sen ido
y sin ondo, con la que el homb e, muy sa is echo acaso de su ingido
pode , e á que al a el suelo bajo sus pies y que sus mise ias y dolo-
es con inúan más g a es y p o undos.
Ni ampoco puede acep a se la
di ección
en que esas aspi aciones
se p esen an, po que la e o ma de esa es e a debe halla se en o as
muy dis in as, en que quepan p incipios y consecuencias que se exclu-
yen
ó
anulan de o o modo. Todo el
a án
y oda la p e ensión consis e
en la ex ensión del su agio al úl imo es ado, a iando la base y el
o igen de la sobe anía
euca nándola
en un concep o indi idual, sin
o a o ma, ni co elación que el pe sonal c i e io, y como si no hubie-
a po cima ó al lado po lo menos algo an eal y posi i o, an impo -
an e y espe able como esa olun ad disg egada po su mul iplicación
al in ini o.
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37
. Nadie se cuida ni a iende del lado de la o ma en el eje cicio de
ese ansiado de echo, como ni ampoco de examina si en ella debe
igu a el concep o de clase en ez del concep o de indi iduo: nadie,
en in, é que aun concedida y sa is echa esa aspi ación sin o as si-
mul áneas modi icaciones en ese o den, se ía del odo inú il, más aún,
se ía con ap oducen e, po que sus i uido el c i e io del núme o al del
alo ela i o de los elemen os sociales, el mo imien o se p ecipi a ía,
en e iginosa caída del lado del deso den.
Po ello es necesa io que con se eno juicio se busque el pun o en
que se halla el mal, pa a a ende allí con el emedio; y en es e sen i-
do, pa écenos co n en ien e obse a en p ime é mino, que si la indi-
idualidad iene un alo absolu o, que no debe desconoce se, no puede
sin emba go co nsidc a e ccmo la unidad ípica en la es e a que nos
ocupa, po que en onces la suma de ellas se ía igualmen e absolu a,
dando como simple o ma y c i e io único el núme o, en el que desapa-
ece lo ela i o y condicionado de ese mismo indi iduo, que se anula
así en su aspec o social ó e e ido. En segundo luga y pa iendo de
esa base, las in di idualidades en an así y sin o a ep esen ación que
la de su p opio se en un o ganismo, en que los ac o es necesi an e-
p esen a in e eses elacionados, que buscan su espec i a colocación
en la se ie o gánica, ó hay inconsecuencias en esas p e ensiones, yá al
unda las en el concep o de clase; ya en sen ido con a io, no dando
al su agio la absolu a uni e salidad en la que se comp enda odo se
acional, sin dis inción de sexo, ni de edad. N o: el núme o no puede
se , no es c i e io, ni de e dad ni de de echo, y solo como medio
suple o io en la de iciencia humana puede admi i se; la indi idualidad,
ni exis e sola, ni en absolu o, ni se puede bo a la ela i idad de su
exis encia y el o ganismo polí ico, que no debe consis i en o a cosa
que en la ponde ación y equilib io de odas las ue zas sociales pa a
unda en azón la pe soni icación del pode en la ida de los pueblos,
no puede acep a como unidad ípica al indi iduo como al indi iduo
y po su solo alo esencial, sinó como enca nación de un o den de
in e eses
y
ue zas sociales, que debe concu i al ace bo comun en
de echos y en debe es, á cuyo lado quepa odo o o in e és y ue za
que en la sociedad pueda exis i , si quie a no se es e io ice en la o ma
de indi iduo, de se de e minado y ma e ial.
Es po es o absolu amen e lógico ol e a ás en ese cammo
y
lO

38
supues o sus i uyendo á la base indi idual la colec i a de in e eses en
acional igualdad, en pe ec o ni el y sin exclusión de ninguno, pa a
que odos, como los e dade os ac o es de una esul an e o al en el
o den p ác ico y de los hechos, se compa en y elacionen, se unan
ysubo dinen o mando un o al y pe ec o o ganismo po su esencia y
po sus mani es aciones. Así y ya en el o den de consecuencias p ác-
icas, se aleja ía po lo menos, si es que no se co egía del odo, un
icio necesa io, ineludible en la o ganización polí ica sob e la base de
la indi idualidad como ipo, y que en aña la más pode osa causa de
pe e sión en es e o den; po que al múl iple, a iado y siemp e inconexo
c i e io indi idual, solo in o mado en la pe sonal y muy limi ada in eli-
gencia humana, expues o po lo an o á odas las decepciones de la ig-
no ancia, del egoismo y de o os mil es ímulos análogos, que á al a de
algo supe io y gene al les di igen, sus i ui ía uno más gene al y amplio,
en que lo pe sonal se unde po p opia con eniencia, dando al indi iduo
no ma y egla cie a con es ímulos más le an ados y más lib es ade-
más de una co upción, bien ácil
ó
al menos muy posible cuando puede
apa ece el pe sonal egoismo. Sepa ad al indi íduo del conjun o; des-
ligadle de los ínculos que le unen con la clase á que pe enezca, de-
jándole solo y lib e y es segu o que inspi ándose en su p opia con e-
niencia llegue á é minos y conclusiones pe niciosas pa a los in e eses
de esa clase, susci ando el con lic o y la lucha: mas si po el con a io
se le encuad a y coloca den o de ella, su acción y endencia hácia el
p opio y exclusi o bien se de iene, ó al menos se modi ica po el con-
apeso de lo gene al y supe io , en lo que al in y po con ene ese
mismo bien con iene
y
cede.
De o o lado, se sien e ambién en es e aspec o y es e a la nece-
sidad de una e o ma, que no a ec a en e dad á los p incipios, ni á la
esencia, sino al p ocedimien o. Más que de e o es sus anciales en el
con enido de las ac uales o ganizaciones polí icas, dependen sus u-
nes as consecuencias y is es esul ados, de un icio nacido ambién
al calo del indi idualismo co up o : icio que odos sen imos y de-
plo amos: icio an a aigado y p o undo, an gene al é inco egible,
que ya nos mue e á isa, en que se ie e á audales un indi e en ismo
de mue e y en que se e a a la elajación p o unda de odo ínculo
é in e és social. Consis e en e ec o ese icio en que las o ganizaciones
polí icas ca ecen de sen ido eal y de e dade a sus ancia, cub iéndose
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en ellas ese inmenso acío con una o ma ana, que si e pi:L a odo y
pa a odos, sin ep esen a nada;
y
bajo la cual pasa con sello de bue-
no y acep able, lo que es incomp ensible ó icioso. El o o de los pue-
blos, la independencia de los pode es, la esponsabilidad de los gobie -
nos y has a las elaciones en e las naciones en el llamado de echo de
gen es, son concep os casi pu amen e o males y sin ealidad en la
ida posi i a, po que en sucesi as e oluciones de lo que pa eció p in-
cipio acep able en el a e de gobe na las sociedades, consis en e en
que el sen ido p ác ico empla á los igo es de la idea y del sis ema,
se ha llegado á la abominable conclusión, que ningún labio p onuncia,
pe o que odos los homb es sien en
y
p ac ican, de que en ese a e de
egi las sociedades llamado polí ica, no hay ni se necesi a c i e io
mo al, sino que el esul ado jus i ica los medios, siendo el más sabio y
el mejo aquel que más p on a y ácilmen e le alcanza.
U gen e es que es o e mine: indispensable que es a co up ela
desapa ezca, es ableciendo el c i e io de mo alidad en odos los é -
minos de es e o den, que no puede ma cha en an equi ocados cami-
nos y sin la e dad en su esencia
y
con enido; po que de o o modo á
cada paso apa ece á la lucha
y
la colisión en cons an e aspi ación á
nue as o mas, sin esol e nunca la di icul ad; y solo á cambio de an
adical e o ma puede espe a se que las sociedades se in o men de una
opinión y sen ido gene al cie o y pode oso pa a e i a el cambio ácil
y
sin esul ado.
Al lado del aspec o y o den polí ico apa ece el Ila nado económico
de supe io comp ensión y alcance, en que han enido á e lui odas
las consecuencias de los demás dándole colo ido
y
onos somb íos,
p ecisamen e po que en él apa ece la ealización p ác ica de la ida,
los hechos con su lógica i eba ible
y
con su necesidad impe iosa. En
odos los demás domina el aspec o ideal cuyos esul ados ó de icien-
cias, aunque impo an ísimos, admi en dilación y espe a, sin que su
necesidad se imponga de un modo igo oso y ap emian e, po que los
in e eses que en añan admi en g an ampli ud de é minos
y
e olucio-
nes, y su esul an e po ello puede se a ia, sin que a ec e de un modo
p o undo é inmedia o á la ida social. En es e domina la ealidad que
se mani ies a en los hechos, y sus é minos se condensan ácilmen e
en los dos de una c uel disyun i a, que no admi e é mino medio, po -
que el in que los enlaza es el de la exis encia que no consien e dila-
cion,
DI
p og esiones, siendo impe iosa é i esis ible su imposición.
Así, las sociedades han podido ansigi y conlle a si uaciones más
ó
ménos de ec uosas en su o ganización polí ica, en sus ins i uciones
ju ídicas y has a en su ondo social, sin sen i se es imuladas
á
ob a
con a ellas, po que al in la e o ma posible
á
que legí imamen e
po-
dían aspi a en es os ó denes de ida admi ían esa espe a sin comp o-
me e la exis encia de ningún indi iduo, ni de ninguna clase; pe o en
el momen o en que el o den económico apa ece al e ado, la sociedad
se conmue e p o undamen e y exige en el ins an e epa ación y auxi-
lio, po que su ge inmedia amen e el dilema de exis i
ó
no exis i de-
e minadas clases, que no necesi an de g andes pe iles en sus juicios,
ni de es ensos azonamien os pa a sen i y demos a su mal, po que
la is e ealidad habla po ellos y po ellos ap emia exigiendo solución
y
emedio inmedia o. Po es a misma azón se obse a y has a se jus i i-
ca que la a ención gene al se ije de ese lado y o den con p e e encia
á
odos los demás, has a el pun o de que pa a muchos es os pasan desape -
cibidos, c eyendo que la o men a solo uge y se desencadena en aquél.
G a e, g a ísimo es es e lado del p oblema y digno sob e odo
enca ecimien o de p o unda a ención y es udio, po que no solo
á
en uel o en él un supe io aspec o del in humano consis en e en
la ealización del De echo, dando espinosa y di ícil a ea á la azón,
sino po que además alcanza las es e as del sen imien o p o undamen e
conmo ido po la mise ia de una impo an ísima pa e de la humani-
dad. Al con empla en e ec o á ese cua o es ado some ido
á
las es e-
checes de la desnudez y de la mise ia: cuando se le é sepul ado en la
igno ancia sin más ho izon es en su ida, ni más ines en su pensa-
mien o que el de la conse ación de su exis encia, po que ni concibe, ni
puede ealiza o os: cuando en in se le é como apa ado del es o
de la sociedad, de quien pa ece enemigo al sen i en su ondo el ansia
de una ida supe io , siquie a in o mada en un sen ido de goces ma e-
iales, el co azón se conmue e hondamen e y la azón quie e halla las
causas y los emedios á an o in o unio, po que no es posible que ese
es ado sea no mal y úl imo, po que es necesa io que ambién esas cla-
ses engan pa icipación en un in, que es gene al
á
odos los homb es. ~
Desde ese pun o y al u a puede emplaza se á los indi idualis as pa a.
que con emplen el cuad o y esuel an con su c i e io y con su sis ema
ese p oblema, como emplazamos al einan e ma e ialismo en la misma.
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emp esa, segu os de que no acudi án pa a bien de odos, po que la
aplicación de sus doc inas en uno ó en o o sen ido se ía la chispa
que incendia a pasiones y codicias, odios y enco es nacidos po sus
in luencias, y que ugen ya so damen e p eludiando el es allido. Y
buena p ueba de ello es que de un lado Fou ie , Sain , Simón y Ca-
be como ep esen an es de un noble espí i u de e o ma caían en el
exceso del ex emo opues o, p edicando un absolu o socialismo, con-
encidos de que el con a io sis ema indi idualis a nada POdÜLhace ;
y que de o o la eo ía del me ecimien o pe sonal, como base del de-
echo á la pa icipación en el p oduc o social, implicaba una indi ec a
negación del ma e ialismo y de la ni elación absolu a. Qué más? ese
mismo es ado
y
clase se inspi a en su p opio elemen o social pa a,
comba i á los que conside a au o es de su si uación, iniendo
Í
da
con ello, al pa que un men ís solemne
Í.
ese des uc o indi idua-
lismo, el ipo y
di ección
que con enien emen e u ilizada ayude
á
la
solución.
A pa i de es as conside aciones, p eciso es ija los é minos
e dade os del p oblema y de la
solución
ape ecida, pa a pode aplica
los con enien es emedios. No es, ni pueden consis i uno
y
o a en
consegui de ese cua o es ado absolu a esignación con sus mise ias
y dolo es, pa a que solo espe e los auxilios que la
p ác ica
del bien en
las demás clases les o o gue,
ó
que la sociedad
Í.
í ulo de bene icencia
la conceda; como ampoco puede aspi a se
Í.
la dis ibución de las i-
quezas de al modo que desapa ezca la pob eza de la ie a; po que
pa a, lo p ime o se ía p eciso bo a un de echo undamen al
negándo-
le los medios de su ealización; y en lo segundo se alza ía el insepa a-
ble obs áculo de la condición y esencia humana. En la a iedad
múl iple de condiciones y es ados en los homb es se unda á siemp e
la desigualdad necesa ia en la es e a económica, como en odas las de-
más, y cada indi iduo ep esen a á el esul ado de sus acciones y es-
ue zos como de su pe eza y abandono, habiendo siemp e se es mas
pe ec os y se es menos pe ec os; pe o si en el aspec o iudi i .lual
cabe, más aun, es necesa ia esa desigualdad casi in ini a, no sucede lo
mismo en la clase
ó
b azo social, po que el indi iduo desapa ece
ó
pasa de clase á clase, mien as que es as como ep esen an es de in e-
eses pe manen es, que no pueden desapa ece ni muda se en el con-
jun o social, necesi an una igualdad mas ex ensa en sus o mas y ma-
11