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DISCURSO
LEIDO EN LA
UNIVE~SIOAD DE VALLADOLID
EN LA SOLEMNE INAUGURACIÓN
DEL CURSO IlCliDíMICO llE 1906
A
1907
POR EL DOCTOR
D.
Nicolás
Lépez
R. <3ómez,
CATKORÁTlCO NmRARIO D~ LA FACULTAD DK DKRECHO
VALLADOLID
Tipog a ía
y
Casa edi o ial Cues a
Macias Pic¡. ea,
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38
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El
dia
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del pasado mes de Sep iemb e, ocu ió
el allecimien o del D . D. Nicolás Lopee Rod íguez
(q. e. p. d.), au o del adjun o Discu so, después de
es a e minada la imp esión del mismo
Con
(11I
is e mo i o, el Ilmo. S . Rec o de es a
Ilniue
sidad,
dispuso que uese leido en el ac o de la
solemne ape u a del cu so de 1906 á 1907, po el
Sec e a io de la Facul ad de De echo D . D. Eusebio
Ma a
Chapado.
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EN LA SOLEl I: E
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DEL CURSO liCliD MICO DE 1906
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POR EL DOCTOR
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g andioso ysolemne ac o que hoy nos
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[? cong ega en es e sag ado ecin o de la
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~ ciencia, e oca en mi alma y en indeci-
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ble conso cio, ib an es ecue dos de
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ías
é
ilusiones pasadas, y de
is es
~ ~ ama gu as que impe iosamen e lle an
~ consigo el lapso de los iempos
y
el
cumplimien o de la ineludible ley del des ino humano.
Vein iséis años hace, e minaba mi ida de es u-
dian e, aleg e, bulliciosa
y
desp eocupada, como la de
odos los que nos hon amos de habe pisado las aulas
uni e si a ias; y al e mina aquella ida en el mo-
men o deseado, pe o de g a edad
y
ascendencia
suma, en que el insigne
é
inol idable Maes o D . don
Domingo Ramón Domingo, sabio Ca ed á ico
y
es-
pe abilísimo Decano se digna a con e i me la in es-
idu a de Licenciado. pesó sob e mí una deuda de
g a i ud inmensa, hacia odos ycada uno de aquellos
(;
Maes os del sabe que an o hon a on la his o ia de
nues a que ida Uni e sidad y pa icula men e aña-
die on un inap eciable imb e de glo ia á es a Facul-
ad de De echo.
Ellos di igie on mis p ime os pasos en la in es i-
gación y conocimien o de la ciencia, asmi iéndome
los más sanos p incipios de la e dade a doc ina; á
ellos debo mi bau ismo cien í ico que me o o ga on,
apenas e minada mi ca e a, admi iéndome en su
seno pa a ayuda les en el sace docio de la enseñanza.
Sus inicia i as
y
apoyo despe a on en mi ánimo el
jus o y legí imo anhelo de llega á lo pa a mí has a
en onces desconocido: al calo i i ican e de nues a
Alma Ma e se despe ó en mí la e y emulación pa a
p osegui en an glo ioso camino; y hoy, en cumpli-
mien o de ineludible debe , me p esen o á ocupa es e
pues o pa a hace público es imonio de espe o y ad-
mi ación, sa is ace la deuda con aída con nues a
amada Uni e sidad y con an p ecla os é insignes
a ones y endi cuen a del depósi o cien í ico que
me lega on.
Pe o ... ¿cómo hace la? ¿quiénes quedan en e nos-
o os de aquel núcleo de e dade os sace do es de la
ciencia, hon a y glo ia del P o eso ado español yespe-
cialmen e de las Facul ades de De echo? No ex aña-
eis, Seño es, que en es e momen o me al e la se eni-
dad de ánimo
y
que á impulsos de la emoción la oz
se anude en mi ga gan a, pues odos conoceis los
es echos ínculos que con uno de ellos me unían; al
que debo el sé y el apellido que lle o; que desde la
niñez di igió mi in eligencia po la senda del abajo>
haciendo que nacie an
y
se desa olla an en mi alma
í
las sag adas ideas del hono y del debe ; y azando-
me el camino po el que hoy,
y
po una de esas coin-
cidencias inexplicables de la ida, sea yo, aunque in-
me ecidamen e, su suceso en la cá ed a.
¿Qué nos queda, os decía. de aquel núcleo de sa-
ce do es de la ciencia? Dolo y is eza causa el con-
esa lo , pe o así es la ley de la ida. Sólo nos quedan
muy con adas pe sonalidades; en e ellas, esa de ca-
beza encanccida y o lada con el más p eciado lau el
de la sahidu
ía
y de la ciencia ... An e ella como único
ecue do i o en el que se econcen a la memo ia de
odos los que ue on sus dignos compañe os
y
mis
que idos Maes os ... an e ella que hoy an me ecida-
men e nos p eside
y
os en a la ep esen ación de la
Uni e sidad) me inclino humilde
y
cspc uosa men e;
y
si en algo puedo da sa is acción á la s: g ada dcu
da po mí con aída) no ha de se sino en la
"01
un-
ad i me de cul i a y desa olla las adiciones
y
sabios p incipios que ecibie a
y
en el gozo ín imo
que al alma p oduce la idea del debe cumplido,
.;.,:.
* -::.
Además, hab eis de pe mi i me un sen ido ccue -
do,
ya
que du an e el úl imo cu so imos desg aciada
men e desapa ece
á
dos de nues os dignos y que idos
com pañe os.
La ga
y
c uel en e medad minó len amen e la exis-
encia del Ca ed á ico de la Facul ad de Medicina,
D . D. Edua do Ledo) que po su edad
y
condiciones
aún podía habe p es ado g andes se icios
á
la ense-
ñanza
y
ála ciencia. Pe o sus días es aban con ados
y
¡
el 19 de Ma zo nos abandonó pa a siemp e, dejando
en el mayo desconsuelo
á
su dis inguida y a ibu-
lada amilia
y
un acío di ícil de llena en es e
Claus o.
Calien es aún los es os del malog ado compañe o,
los al os designios de Dios IIama on á su seno al doc-
o D. Deme io Gu ié ez-Cañas, an iguo Ca ed á ico
de la Facul ad de De echo yMaes o insigne de a ias
gene aciones de es udian es, muchos de los cuales han
llegado
á
ocupa al os pues os en odos los ó denes de
la sociedad.
Todos sabeis que en la Cá ed a y en el Fo o, con-
siguió un nomb e en idiable, que en nada se sob epuso
ála modes ia
y
sencillez de su ca ác e . Su ácil y
co ec a palab a; su dialéc ica concluyen e; su a g u-
men ación undada y p o unda, hacían que en odas
pa es uese oído con p edilección, abso biendo po
comple o el ánimo de sus oyen es. En una palab a; e a
el
Maes o,
cali ica i o que
p oducía
en su alma sa is-
acción ín ima) cuando con él le saludábamos los que
u imos la hon a de se sus discípulos.
Incansable en el abajo, puso eliz é mino
á
su
ida cien í ica, publicando la impo an ísima ob a
Ensayo sob e la Filoso ía
del
p ocedimien o judicial,
la écnica
y
la mo al en el Fo o;
ob a que a o una-
damen e dio po conc uída muy poco an es de su
allecimien o. No soy yo el llamado á hace su c í-
ica: con aplauso gene al ué ecibida po los homb es
de ciencia
y
la pos e idad le ha á jus icia.
Si a es e ecue do de ca iñoso es imonio de
espe o yg a i ud
á
la memo ia del compañe o
y
del
inol idable Maes o y hagamos o os po que en el
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·1,
mundo de la e dad hayan ecibido los Doc o es Ledo
y
Gu ié ez-Cañas,
la jus a ecompensa
á
sus me eci-
mien os.
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1
*
>1<
*
1:
El campo ilimi ado en que la ciencia ex iende sus
dominios, comp ende las más sublimes e dades como
las más sencillas obse aciones de los enómenos: el
p incipio de necesa io cumplimien o en el o den
í-
sico
y
las leyes del o den mo al; el pasado, el p e-
sen e
y
el po eni , con sus hechos, sus ealidades
y
sus mis e ios en cuan o el homb e po la in es i-
g-ación puede llega
á
conoce los; la cons i ución,
e oluciones
y
si uación polí ica, mo al
y
social
y
la
condición in elec ual de los pueblos, con sus en a-
jas, sus de ec os
y
medios de p og eso; odo es o es
ma e ia p opia donde la ciencia ealiza sus conquis-
as eje ciendo una in luencia supe io á oda ue za
y
pode humanos.
Po ello, el es ado ac ual de las ciencias
y
de su
enseñanza, á la ez que el de los pueblos mo al y so-
cialmen e conside ados
I
p o ocan una se ie de cues-
iones i ales, p esen an un ex enso ca álogo de ap e-
mian es necesidades, cuyo es udio en sus elaciones
con el po eni , descub e pa a su emedio en lo posi-
ble medios posi i os de aplicación inmedia a, siquie a
su acción haya de se len a, sua e
y
silenciosa.
De en e esa a iedad
y
mul i ud de cues iones
i ales, no cabe duda deben ob ene p e e encia aque-
llas que p opiamen e se enca nan en el pueblo di i-
giendo su o ien ación al conocimien o de sí mismo en
2
l
,
,,
I
:4.
16
con a la e dade a e; p oclamada la libe ad del
pensamien o
y
a i mada la plena independencia del
indi iduo
y
el Es ado, puede deci se quedó comple a-
men e despejado el camino
y
más ámplio el ho izon e
pa a que sob e inie an nue as in es igaciones de ca-
ác e his ó ico ilosó ico p epa ando la ealización de
o os ascenden ales acon ecimien os.
Así, po un lado, el espí i u, in luencia yp opaganda
de la Re o ma;
y
po o o, la apidez con que en el
siglo XVIII se desen uel en los más g andes e o es
ilosó icos
y
con ellos la u ópica doc ina de
J. J.
Rous-
seau, ue on la causa e icien e. el pun o esencial de
que dimana on los p incipios de la Re olución ance-
sa, que p oclamando los de echos del homb e desde
el pun o de is a de la igualdad absolu a, libe ad ili-
mi ada
y
a e nidad, ene an las pasiones
y
la con-
ciencia pública;
y
al ampa o del más a e ido c edo
jacobino, niegan oda ley de o den, a acan odo cuan-
o mo al, eligiosa, social, polí ica
y
ju ídicamen e es
indispensable á la o ganización
y
ida del pueblo;
y
és e. cons i uído en Con ención iega con sang e hu-
mana el e i o io ancés p e endiendo emancipa se
del necesa io cumplimien o de las leyes
y
ines de la
sociedad uni e sal, libe a á las Naciones de
12.
i a-
nía
y
se ilismo que las imponía el égimen moná -
quico
y
ele a el más desca ado
y
g ose o indi idua-
lismo
á
cos a de las sag adas inmunidades de los Es-
ados.
P o undamen e conmo ida en su base la paz, an-
quilidad
y
o ganización de Eu opa, .Ycon encidos los
pueblos de que an alaces doc inas no endían más que
á cons i ui la se idumb e uni e sal,
y
la abso ción
..
1------ .--.._. ---
--
._------------------
17
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de odo ó gano social
y
polí ico, sólo la unidad de
sen imien os y de mi as yla necesidad de sal a el
p incipio de independencia de aquellos, e a el medio
de con a es a el a ance de la e olución: y coali-
gadas las Naciones exigie on de F ancia la eposición
y
epa ación de las cosas al es ado an e io y el de-
bido espe o en el o den de los comp omisos y debe-
es ex e io es. Pe o esa p esión débilmen e eje cida
an e la sobe bia de la Con ención, siendo causa de
las gue as que asola on el con inen e desde 1792
á
1815; aquella se ie de hechos que lle a on en sí el
impulso siemp e iolen o de la eacción ans o man-
do el égimen polí ico de F ancia, pa a con e i la
en Impe io po el es ue zo osado y audaz del p ime
Napoleón; aquella p e endida dominación uni e sal
po las a mas, con menosp ecio de odas las leyes
de la humanidad: y el con ínuo e oluciona de la di-
isión e i o ial de los Es ados
á
cap icho del colo-
so y po medio del sinnúme o de T a ados celeb ados
desde 1795
á
1815, no podían menos de p oduci la
necesidad de una aspi ación gene al, po la que, si
bien no hubie an de desapa ece adicalmen e los
e ec os de an a pe u bación
y
as o no, se ob u-
ie a una si uación de mayo es abilidad que epa-
a a en pa e el an e io es ado de cosas.
Las epopeyas de España
y
Rusia con a el usu -
pado , son el p incipio de su decadencia: Leipzig
y
Wa e loó son causa de los dos T a ados de Pa ís de
1814 y 1815: y en ellos ala ez que de ocado
él
Im-
pe io y ex inguida la dominación Napoleónica, se im-
pone
á
F ancia una nue a di isión e i o ial, desde
el p isma de la eposición al es ado an e io
á
1793,
3
lH
que es de ini i amen e sancionada en el Cong eso de
Viena de 1813, además de la es au ación del égimen
moná quico, del es ablecimien o de los an iguos p ín-
cipes
y
de la dema cación e i o ial que se dá
á
la
Eu opa.
Mas, no podía se de ini i o el es ado polí ico
y
ju-
ídico que c ea a el Cong eso de Viena; sucéd ese sin
in e u
pció
n una nue a se ie de hechos que a ec an al
o den gene al de los Es ados que exige la celeb ación
del T a ado de Pa ís de 1856: cons i úyense las g an-
des unidades I aliana
y
Ge mánica, que an o han e-
nido á in lui en la polí ica eu opea,
y
po úl imo la
e gonzosa
é
inju-s a expolia- ión
de los Es ados Pon-
i icios
hipóc
i amen e encubie a con la mal llamada
Ley de ga an ías.
Ad e
má
s de los an eced an as expues os de ca ác e
gene al, hay que hace indicación especial de o os
que pa icula men e se e ie en á nues a pa ia. Cau-
sas de odos conocidas p o oca on la Re olución de
Sep iemb e de 1863, inaugu ando una época de con i-
nuados as o nos
y
desdichas, po el sucesi o cambio
en la o ma de Gobie no, el es ado que p oduje on las
gue as ca lis a, can onal y sepa a is a y las exage a-
ciones de que u e on obje o los llamados de echos de
la sobe anía popula .
El esul ado inm ed ia o de es o; hechos. apa e del
desp es igio y menoscabo de la dignidad nacional en
el ex e io , no
íué
o o) que la pé dida comple a de
la no
ció
n
J~I
d eb e po el pueblo, que ya in uído po
los an eceden es
indic.i
os como gene ales, se dejó
alha ga pa
. l
sa s doc inas que le o ecían muchas
libe ades y de echos que no conocí.i y pa a los que
l
-
I
19
no es aba p epa ado; y como consecuencia de esas
libe ades mal en endidas y peo eje ci adas se llegó
á
la más comple a desmo alización, cuyos lamen a-
bles e ec os aún hoy se pe ciben en odos los ó denes
y exigen un p on o y e icaz emedio.
*~ ::
Si los hechos ela ados in luye on an di ec amen-
e en el o den eligioso
y
en el polí ico) dando luga
á
que a ia a po comple o el desen ol imien o yaspec-
o social de la época, co ela i a y necesa iamen e
con ellos illa
á
in lui en el o den de las ideas, de la
iloso ía y de las ciencias, la apa ición y desa ollo de
alsos p incipios, de los cuales han nacido les g a es
p oblemas polí ico-sociales que especialmen e desde
mediados del siglo XIX p eocupan
á
los Gobie nos,
amenazando la des ucción de odo lo exis en e
y
con-
mo iendo
á
la sociedad en el e o
y
espan o que p o-
ducen el deso den, la
ana quía
yla lucha
í.
mue e
que sos ienen odos los elemen os de pe u
bación.
N o he de hace , ni mucho
mu1OS,
un examen de e-
nido de odos ycada uno de esos sis emas
ú
doc inas;
pue-s la sola indicación de los más impo an es po sus
g andes e o es, se á
10
su icien e pa a sc . a la con-
clusión que me p opongo demos a , de la pe e sión
de sen imien os
é
ideas que
hall
p oducido en el pue-
blo. dis anciándole,
ya
que no le hayan hecho deseo-
.oce
y
cnez
a de los únicos
y
e dade os p incipios
que, enca nados en su na u aleza, son la base de su
exis encia, desa ollo
y
ealización de su in en odos
los ó denes.
T
El lib e pensamien o yexamen que en el o den e-
ligioso p oclamó el P o es an ismo
y
sancionó la Paz
de Wes alia, conside ando la azón como único medio
y
uen e de au o idad, es ableció la no ma de aplica-
ción al o den ex e io de la iloso ía, del de echo
y
de las ciencias mo ales, apa eciendo los p ime-
os des ellos de la doc ina acionalis a, que ob ie-
ne oda su in ensidad en el e óneo c i icismo de
Kan .
El P o es an ismo
y
el Racionalis no, a aca on y
desna u aliza on la ob a que en odos los ó denes
había ealizado el Ca olicismo, omen ando la cul u a
y la ci ilización. Pe o negada la e ylas e dades e-
eladas, a ancando del pueblo el p incipio de oda
c eencia, sin admi i más causa ni más medio que la
azón, se lleg
ó
necesa iamen e
á
la negación comple a
de odo el o den sob ena u al, sin econoce nada más
que el homb e
y
su azón,
y
es a ya como causa de
nues as sensaciones ó como alcance de los enómenos
po ella conocidos.
Iniciada la pendien e del e o . sucede la negación
á
la negación;
y
el absu do más inconcebible es el also
undamen o de donde se deducen aquellas conclusío-
nes del Pan eis no, que echazando oda idea de Dios,
únicamen e econoce al homb e y la ma e ia ... No
hay más Dios que el homb e ...
Comple an la ob a de des ucción mo al, ilosó ica,
polí ica yju ídica, el Posi i ismo ma e ialis a, que en
la ans o mación de la ma e ia en pensamien o iene
á
coincidi con el Pan eismo alemán, pa a des-
pués el Ma e ialismo mode no po medio de sus úl i-
mas exage aciones de Da inismo, T ans o mismo y
;
;
g
¡?
41
-~
1......_-1
,'*-
-- - ----------
21
-
De e minismo, cons i ui la ca ac e ís ica del mo i-
mien o ilosó ico de los úl imos iempos.
Si en los ó denes mo al yju ídico yaun en el so-
cial, eje cie on di ec amen e su es e a de acción odos
esos sis emas ilosó icos, de ellos ambién en sus apli-
caciones habían de deduci se consecuencias en el o den
polí ico;
y
así en la sucesi a e o
lución
de las ideas se
de e mina el a ance a ollado de los p incipies socia-
lis a
y
ana quis a, p o pagándose con apidez e igi-
nosa
y
amenazando con sus inicuos p ocedimien os de
e o , la des ucción yaniquilamien o de odo lo exis-
en e. El Socialismo colec i is a ó cien í ico; el Socia-
lismo como sis ema económico en odas cada una
de sus mani es aciones, negando la p opiedad p i ada
y
es ableciendo a iedad de combinaciones espec o
al abajo, dis u e yap o echamien o; y el Ana quis-
mo negando odo p incipio de Es ado
y
Au o idad
y
poniendo en p ác ica sus medios de acción, son las
causas que inmedia amen e in o man el es ado ac ual
de los puebles en su conside ación social, polí ica
y
ju ídica.
*
:;.:*
Di igiendo la is a
á
ese conjun o que o ma la o-
alidad de los Es ados ci ilizados, su gen desde luego
impo an es conside aciones que ya en cuan o a ec an
á
las elaciones in e nacionales, ya ambién en cuan o
á
la cons i ución
y
desen ol imien o in e io de aque-
llos, e elan la ines abilidad que necesa iamen e domi-
na la si uación ac ual, desp o is a po comple o de
odo p incipio de unidad.
La e e na lucha en e el Occiden e
y
el O ien e
causa de cons an es di e encias en e los Es ados
Eu opeos; la necesidad impe iosa del man enimien o
de las elaciones pací icas pa a sos ene el llamado
equilib io in e nacional;
y
la paz a mada que an os
sac i icios exige, ála ez que e ela el miedo al que-
b an amien o del
s a u qua
son causas que
p odu
cen el males a gene al yel emo
á
lo desconocido
que pudie a sob e eni ,
y
que a ec an de un modo in-
media o
á
la ida polí ica de la Sociedad in e nacional.
Pe o po o o lado hay algo más g a e
y
de as-
cenden al impo ancia, que además de ene ca ác e
gene al, in luye pa icula men e en cada uno de los
Es ados;
y
es) la agi ación in e na del pueblo) debido
á
su desc eimien o
y
desmo alización po el p og eso
de los e o es inculcados en su conciencia que le han
hecho desco noce odo cuan o es p eciso ;{la exis en-
cia social
y
p o pende
á
la des ucción de odo
p nci-
pio de o den
y
de au o idad.
La in luencia ca ac e ís ica que en cada pueblo
eje cen sus elemen os na u ales) co no la aza, los
an eceden es his ó icos y eligiosos, el medio ambien-
e en que se desa olla su ac i idad, el g ado de cul-
u a
ci ilización, ob ienen su complemen o en la in
e e
nción
de las clases di ec o as yen la o ganiza-
ción polí ico-social dando Juga
á
que no odos los
pueblos deban se conside adas desde el mismo p is-
ma , pues no en odos o ece el mismo a aigo el sen-
imien o social
y
nacional
y
de aquí que los indi iduos
no ap ecien con la misma ex ensión / alcance sus e"
laciones con los se nej an es, con el Es ado
y
con
el Pode .
2~1
I --,
,.
Pe o desg aciadamen e en elación di ec a con el
mayo p og eso
y
ci ilización, es á el desconocimien-
o de cuan o al homb e impone su necesa ia condición
social; imbuído po los mode nos e o es ec udece
la lucha con a odo lo exis en e p e endiendo una
libe ad
é
independencia imposibles;
y
negando los
p incipios y p ime as e dades de azón aspi a al de-
side a um del deso den y la ana quía.
De es e aspec o gene al ha de deduci se el que
pa icula men e a ec a a la sociedad española, en la
que es necesa io econoce , dejando á un lado pa cia-
lidad y con encionalismo, que á pesa de es a cons ,
i uída po un pueblo lib e po excelencia, su es ado
social, polí ico
y
ju dico , es casi nulo; no po al a de
ap i udes en el pueblo, supe io es acaso a las de
o os, sino po que la di ección
y
educación áque se
le ha some ido, muy lejos de inspi a se en el e da-
de o espí i u nacional, ha obedecido an sólo á in e e-
ses p i a i os de las clases di ec o as
y
de gobie no ,
es ableciendo un comple o di o cio en e el pueblo
y
odas las ins i uciones sociales, polí icas
y
ju ídicas.
En ando en el es udio del aspec o social, se o ece
á
p ime a is a un e dade o dilema de di ícil solu-
ción p ác ica; pues, si en el o den de las ideas exis e
una comple a e olución sociológica, és a se halla muy
dis an e de la ealidad, po no a ende más que á e ec-
os de causas que ni se quie en conoce ni mucho
menos emedia .
La p e e encia que hoy se da al desen ol imien o
de las ciencias sociológicas, y su aplicación po el es-
pí i u de e o mas sociales, esul a comple amen e
es é il, en an o se p e ende implan a p og esos que
...
2-+
jus amen e ienden á la mejo a del pueblo, pe o sin
que és e haya ob enido an es la p epa ación adecuada
ysin que en él domine el sen imien o de los debe es
sociales. Nace de aquí como consecuencia ineludible
un desequilib io comple o en e lo que el pueblo es
y
lo que debe de se : en e los de echos y libe ades con-
seguidas y el desconocimien o de los debe es sociales,
El homb e y la sociedad cons i uyen dos elemen os
de un odo. en el que la azón de necesa ia a monía
impe a sob e odas las elaciones mu uas indispensa-
bles á la ealización del in supe io y único, indi i-
dual y social.
Pe o el pueblo inspi ado en un sen imien o indi i-
dualis a, empieza po no conoce ó nega su p opia
na u aleza; en la conside ación del de echo á la exis-
encia como absolu o
é
independien e, se c ee
supe
io á la sociedad, és a se lo debe odo, y no admi ien-
do la ecip ocidad elaja los ínculos sociales. De aquí
que, si el o den social comp ende, desde cie o aspec-
o, el conjun o de odos los demás ó denes que como
concén icos
gi an al ededo del in absolu o humano
de mo al yde de echo, el mismc e ec o ha de causa -
se en cuan o á odos ellos; es deci . sin p incipio de
o den, de debe y de de echo, sin la coexis encia de
los íncuios p opios de los ca ac e es de la na u aleza
humana, el homb e iene que se enemigo del homb e
y
de la sociedad.
Consecuen e con es e aspec o an isocial del pueblo
es su es ado polí ico que se de e mina po una se ie de
hechos que p ác icamen e demues an el espí i u de
indi e encia óde oposición
á
cuan o es p eciso á la ida
polí ica del Es ado.
i
l-
¡!
1:
I
1
1
e::
;¡¡¡.
25
Es e indi e en ismo an gene al en es a época, lle a
al pueblo
á
conside a se desligado po comple o de
odo debe de in e ención
y
p esencia impasible la
enconada lucha polí ica, en la que odo impe a menos
la idea del bien gene al.
Mas si po el con a io, ese e aimien o egois a se
con ie e en acción de pa ido sin más p incipios ni .
más consecuencia en las ideas, que las que con enga
á
sus di ec o es, la esul an e no es o a que el in e és
pa cial
y
di ec o en pe juicio del Es ado
y
de odas
sus ins i uciones.
y
si es o es den o del e eno lla-
mado de la legalidad, no es posible calcula las conse-
cuencias que ue a de él hab ían de p oduci se,
y
que
desg aciadamen e se an conociendo, po el a ance de
las ideas a en a o ias á la Au o idad, al Pode
y
al
Es ado, p e endiendo implan a la exage ación u ópi-
ca de la independencia Yde echos absolu os del hom-
b e, con la sola cons i ución de asociaciones con e-
de adas.
Pe o aún hay más: á la pa que los acon ecmnen-
os
y
la p opaganda de las ideas enían p epa ando
al pueblo al desc eimien o
y
desmo alización que en
odos los ó denes domina, se ins au aba paula inamen-
e un égimen de libe ad, in o mado desde el pun o
de is a del econccimien o
yconcesión
de los llama-
dos de echos polí icos, an p oclamados y solici ados
po el pueblo, pa a después desac edi a los po sí
mismo en su eje cicio.
Todos conoceis el undamen o, ex ensión é impo -
ancia de los de echos que las leyes cons i u i as del
Es ado, econocen á odo ciudadano; pe o ambién
podeis ap ecia ,
y
ap eciais segu amen e, que ese
4
33
na u al, pasan al social, de i ándose de ellos los que
a ec an ca ác e polí ico y ju ídico.
Aho a bien; si como an e io men e queda demos-
ado, se niegan en absolu o los debe es mo ales que
di ec amen e in o man los sociales, son desconocidos
po comple o los debe es ju ídicos, y se a ibuye al
de echo un concep o opues o al que mo al
y
acional-
men e iene, la consecuencia necesa ia ha de se la
elajación de los ínculos p opios de la ida de ela-
ción social, polí ica yju ídica, dando luga
á
que
odos los elemen os o gánicos del Es ado, desp o-
is os del p incipio de unidad de mi as
y
sen imien-
os, an indispensable
á
su exis encia y desa ollo, in-
cu an en la más lamen able
y
ascenden al desmo a-
lización .
Cua o. -El úl imo aspec o, la ul ima
y
p ecisa
consecuencia del es ado de esa desmo alización en
que se halla el pueblo. po las causas
y
e ec os indica-
dos, es la esis encia y oposición al p incipio de Au o-
idad
y
al cumplimien o de la ley, que al ex emo
á
que
hoy ha llegado en su mani es ación p ác ica, puede
deci se o ma una segunda na u aleza, ó es un e da-
de o ins in o.
No necesi o comp oba es a a i mación conc e-
ando
y
señalando hechos; pues en el ánimo de odos
es á, cómo aún en las ci cuns ancias más bene iciosas
ó más insigni ican es de la ida social, el pueblo p o-
pende a desobedece los manda os de la Au o idad en
cualquie a de sus ju isdicciones
y
g ados de la je a -
quía, ya que no come a desaca os con a sus agen es ó
ep esen an es;
y
cómo ambién en el cumplimien o
de las leyes, ó se esis e á su obse ancia ó p ocu a
.
'-
5
*
*
*
de algún modo eludi Ias aunque pueda i oga pe jui-
cios
á
los demás.
Pasando
á
la conside ación de los e ec os p oce-
den es del es ado polí ico del pueblo, en cuan o hacen
e e encia
a
la cons i ución y ida in e na del Es ado
y
al eje cicio de odas aq uellas unciones que exigen
la in e ención de sus elemen os, se obse a desde
luego la esul an e necesa ia de la causa; es deci que,
en azón di ec a del aspec o que media a nen e o ece
la desmo alización social, ob a como causa inmedia a
en la es e a polí ica.
Muy ensalzada es la in ocación an gene al de los
de echos del pueblo
y
po el pueblo conseguidos po
És e
á
impulsos de la co ien e democ á ica que an o
impe a hoy en los p incipios del De echo público; pe o
si con o me
á
es a doc ina, el gobie no y égimen del
Es ado debe obedece a una comunidad de pa icipa-
ción de las dis in as clases sociales y muy especial-
men e la popula , esa misma pa icipación exige que
en un o den ela i o y p opo cional se de e minen los
debe es espec i os, apa e de aquellos que ienen un
ca ác e obliga o io gene al.
Así es como se comp enden en la ley cons i u i a
los p ecep os undamen ales, que son pa icula men e
desen uel os po las demás leyes obje i as, que egu-
lan cada uno de los ines pa ciales de la ida polí ica,
ju ídica, adminis a i a, e c.
Pe o la exage ación de las doc inas, á la ez que
la al a de p epa ación y el modo especial de se del
-- I
I
3 l
..
pueblo, han hecho que és e al ob ene su in e ención
ac i a
y
pasi a en las unciones polí icas, a ibuya un
concep o e óneo
y
absolu o á los de echos que com-
p enden, elegando á segundo
y
ela i o é mino los
debe es que lle an implíci os;
y
aunque mucho se ha
discu ido si en esas unciones ha de p e alece el
concep o de debe ó el de de echo, es
10
cie o, que
a endido su undamen o, obje o
y
in á que ienden,
deben ene el aspec o de i enunciabilidad, po el en-
cadenamien o na u al
y
necesa io del bien gene al
y
pa icula .
La ida de indispensable elación a mónica en e
el Es ado
y
el indi iduo, complemen ándose de un
modo ecíp oco en la ealización de los ines empo-
ales y del in absolu o, se conc e a en dos aspec os
gene ales, de
p es ación
pe sonal y p es ación de
concu so en las unciones públicas; y en el cumpli-
mien o de es os dos aspec os, es donde de un modo
cla o y concluyen e se demues a el desni el polí ico
del pueblo.
En el aspec o pe sonal, puede se i de ipo el
se icio de las a mas; odo español, dice la ley, es á
obligado á de ende la pa ia con las a mas:
¿y
cuál
es el concep o que enemos de es e debe ineludible?
La con es ación se halla en el dicho ulga
con ibu-
ción de sang e,
que elimina odo
10
más san o y sa-
g ado que debe inspi a el amo pá io,
con i ién-
dole en una exacción odiosa y aún negando al Es ado
el de echo de exigi ese se icio.
Es e dad que
á
ello con ibuye el sis ema de
nues a o ganización ac ual; po odos y
á
odas
ho as se econoce la necesidad de la e o ma; pe o
:36
al a la decisión y el alo necesa io pa a lle a la á
cabo, po que en la comunidad impe a un sen imien o
indi idualis a, que pa a nada es ima el bien
é
in e és
g
ene al.
En el concu so de las unciones públicas, es acaso
el aspec o en que de una mane a más palma ia
Sé'
de-
mues a el di o cio en e la en idad del Es ado y el
pueblo, en e los in e eses gene ales y pa icula es-
Conocidos son los icios y de ec os que ca ac e i-
zan la adminis ación pública en sus es g ados local.
p o incial y cen al, p oceden es odos de la misma
causa; pe o como en cuan o al pueblo se e ie e más
di ec amen e) es
10
que a ec a al de echo del su agio,
en las conside aciones que sugie e el modo de su
eje cicio, no puede p escindi se del pesimismo más la-
men able.
Haciendo omisión de esa g an masa, que lle ada
de la más egois a indi e encia, con empla impasible
odo lo que se e ie e al obje o de que a o, pe o
que se e uel e ai ada con a el Es ado) si las ci -
cuns ancias impiden ob enga la sa is acción de sus p e-
ensiones, el es o que se agi a y oma pa e en la
emisión del su agio ¿cómo lo hace? ¿ob a inspi ado
po la idea de un bien gene al en azón de los medios
de ida y cumplimien o de los ines del Es ado? ¿es
que se c ee en el debe de in e eni en esa unción
an sag ada y de an i al in e és pa a la comuni-
dad? No. muy lejos de eso; de o dina io, ni la idea del
bien gene al, ni el concep o del debe in o man el
eje cicio de ese de echo; ob a el pueblo
á
impulsos
de un in e és de pe sonas ó de pa ido; aspi a
á
sa is-
ace ambiciones pe sonales, ó ayuda
a
la sa is acción
37
de las agenas; el caciquismo
y
el a o i ismo, son
1<1
no ma que p eside en los o ganismos del Es ada,
especialmen e los cons i uídos po elección popula ;
y
en úl imo é mino po si es o no ue a bas an e
demos ación de ese indi e en ismo e dade amen e
c iminal á que po odas esas causas quedan some i-
dos los in e eses públicos, el su agio ac i o
y
pasi-
o
ha llegado en ocasiones á se obje o de la más
g ose a co ización, equipa ándole á los p oduc os que
si en pa a sa is ace las necesidades na u ales.
x·
7(- -;.;-
.:..
No menos impo an e es la conside ación de los
e ec os que en la p ác ica p oduce el es ado ju ídico
del pueblo, cuyos e ec os deben ap ecia se desde dos
pun os de is a: uno, que se e ie e
á
odos los que se
e elan en el o den ci il p i ado; y el o o que com-
p ende los que se de i an de la in e ención del pue-
hlo en el o den judicial, ya auxiliando la acción de la
jus icia, ó ya ijando la impu ación de los hechos que
sean obje o de la aplicación de las leyes sanciona-
do as.
Desg aciadamen e
y
sin géne o alguno de duda,
enseña la p ác ica el concep o que el pueblo iene de
odas las ins i uciones de ca ác e ci il, ace ca de las
cuales no impe a más que un comple o abandono
y
ol-
ido; pues apa e de odo lo que a ec a un o den me a-
men e na u al y de azón de la exis encia humana, no
hay nada que sea obje o de pa icula ap eciación de
los de echos
y
debe es ju ídicos co espondien es á su
es ado ci il y capacidad.
••
38
Los de echos pe sonales; las elaciones, de echos
y
debe es amilia es; el conjun o de elaciones que se
de i an de la p opiedad, de las obligaciones
y
aque-
llas o as que se in eg an en la sucesión, son comple-
amen e desconocidas; odo absolu amen e se subo di-
na al con encionalismo indi idual, deducido del o den
na u al de la exis encia, sin que pa a nada in luya la
conside ación ju ídica
y
legal.
El a aso que implica es a igno ancia, no end ía
an a signi icación, sino ue a po los nue os ho izon-
es en que hoy se desen uel e el De echo ci il, cau-
sando una e olución comple a pa a sepa a se de la
in e ención di ec a del Es ado en que has a aho a
se undaban cie as ins i uciones, las cuales educi-
das á la conside ación de esencialmen e p i adas,
quedan con iadas al sen ido mo al y ju ídico del
pueblo.
Tal ez pa a és e, más que pa a o os ex emos,
sea necesa ia la adecuada ins ucción de aquél
á
cuya
p o ección
y
ampa o se en egan sag ados in e eses
de pe sonas inde ensas; pues desp o is o de los p i-
me os p incipios
á
que su in e ención obedece, ó las
ins i uciones se desna u alizan. ó son acogidas con
gene al indi e encia, pudiendo muy bien llega
á
su
desc édi o en la ida p ác ica, no po al a de unda-
men o, bondad
y
jus icia de las mismas, sino po el
desconocimien o
y
mala adap ación al medio ambien e
en que han de implan a se.
Nues as an iguas ins i uciones u ela es, educidas
hoy en un p isma de unidad,
y
concen adas en la
inmedia a di ección
é
inspección del consejo de ami-
lia, desca ando la in e ención que an es u ie a el
39
-4-
Pode judicial, son un ejemplo pa en e de lo que acabo
de consigna .
A la c eación del consejo de amilia, el pueblo no
le conocía, ni es aba p epa ado pa a an impo an e y
ascenden al e o ma, muy con a ia á su modo de
se : la indi e encia más g ande ué la a mós e a de
su apa ición: y no es necesa io de ene se en ap ecia
de alles, pa a pode a i ma que es a ins i ución
más que un adelan o, ha sido un e oceso en las cos-
umb es ju ídicas, po es a en oposición comple a con
el ca ác e y al a de di ección y educación en el
pueblo.
Todos conocemos la mane a de unciona el conse-
jo de amilia, en el que y en muchos casos, an e la
a i mación de los ocales,
yo no
en iendo
de eso,
queda odo educido á la buena e en que puedan ins-
pi a se los que necesa iamen e han de di igi la u ela;
ó ambién cuando la a monía no es la egla que in o -
ma la conduc a de los que po dis in os concep os in-
e ienen en la u ela, se con ie e en un semille o de
cues iones que su mejo esul ado pod á se no causa
lesión ó pe juicio en los de echos é in e eses del
meno ó incapaz.
Pasando á la indicación de los e ec os que p oceden
de la in e ención del pueblo en las unciones judicia-
les, no puede da se un concep o más equí oco yan i-
j u ídico que el que de las mismas iene la conciencia
pública, á pesa de que nada puede se an esencial
y
sag ado al in del de echo y de la jus icia, como
el es ablecimien o de la ley iolada, la sepa ación
del o den y debe ju ídico pe u bado po el deli o y
la ealidad de la esponsabilidad c iminal del mismo.
.-
40
El p ocedimien o o al y público y el juicio po ju-
ados, son ins i uciones que, eclamadas po la ma cha
p og esi a de los iempos, han se ido
á
la ez en su
implan ación pa a sa is ace aspi aciones del pueblo,
ya po c ee que en la publicidad del juicio exis e una
mayo ga an ía pa a la ec a y se e a aplicación de las.
leyes, ya pa a ene una pa icipación di ec a en la
ap eciación de los hechos punibles , ya conside án-
dolas como un medio de ins ucción y de conocimien o
de la ley.
Pe o ni el espí i u de las leyes c eado as de ales
ins i uciones, ni la bondad y jus icia de las mismas
es án en elación con sus esul ados p ác icos: pues el
pueblo en el eje cicio de esas unciones se ha sepa ado
comple amen e de la ec i ud de juicio que exigen, y al-
seando su aplicación encuen a en ellas muchas eces
y
á
sabiendas el medio de eludi la e ec i idad de la ley.
De es mane as in e iene el pueblo en la admi-
nis ación de la jus icia penal: una, auxiliando la
acción de los T ibunales. deponiendo ace ca de los
hechos p esenciados ó conocidos po e e encia: o a,
cons i uyendo el T ibunal de hecho, decidiendo ace ca
de la impu ación ó impu abilidad de los ac os punibles
yde las ci cuns ancias modi ica i as de la esponsa-
bilidad, de e minando las pe sonas que en ella han in-
cu ido:
y
la úl ima, como me o espec ado de las con-
iendas judiciales.
Cuán as eces en las decla aciones es i icales se
obse a una al a comple a de segu idad, la duda, la
con adicción, el miedo á que p e alezca la e dad,
ya que no esul e una oposición di ec a en e lo de-
pues o en el suma io ylas a i maciones ó negaciones.
41
~-
aducidas en el plena io; en lo cual in luyen una po ción
de causas me amen e subje i as p oceden es de la
al a de con icción ace ca de la impo ancia y as-
cendencia del ac o, y más que nada po la ca encia
del sen ido ju ídico sob e el absolu o espe o que
se debe á la ley y la necesidad de su cumplimien o.
De mayo y más pe judicial signi icación, es el e-
sul ado que o ece la pa e ac i a asignada á las cla-
ses popula es en el juicio po ju ados, que lejos de
e es i se de la se enidad de juicio necesa ia pa a
ap ecia con la debida impa cialidad los hechos, sus
ci cuns ancias y las pe sonas de ellos esponsables,
en la mayo ía de los casos, obedecen los e edic os
Ú
esa imp esionabilidad del momen o a n p opia de
nues o ca ác e . Y así es como la es adís ica judicial
con iene una sé ie de g a
ísimcs
e o es que bien han
dado pa en e de inocencia á
él
bezados c iminales,
Ó
han decla ado po igno ancia ó incompe encia ci cuns-
ancias modi ica i as no concu en es, ag a ando in-
debidamen e la esponsabilidad, sinó se llega á impone
es a á pe sonas inocen es; en lo cual, ambién muchas
eces in luye la o ma y elemen os he e ogéneo s con-
que se cons i uye el ju ado
y
sob e odo, cuando exis e
di e encia no able en e la condición social de la íc i-
ma y la del o enso .
Po úl imo; os indicaba hace un momen o, que el
pueblo in e iene en la sag ada unción de la adminis-
ación de jus icia, como me o espec ado de los de-
ba es judiciales; y es e aspec o se p es a á conside a-
ciones e dade amen e a e ado as.
No asis e el pueblo po la mal supues a ga an ía de
la publicidad de los deba es en la ec a aplicación de
6
I
I
,i
42
la ley: no asis e pa a coadyu a á la acción de és a,
imponiendo con su p esencia el sello de la ep obación
social del deli o: no asis e ampoco pa a a aiga más
en su conciencia el espe o y la obediencia que exige
el o den ju ídico legal. No asis e, y is e es con esa -
lo, sino po las emociones que los deba es pueden
p opo ciona , igualándolos á cualquie espec áculo
público; po que g andes y chicos, RI os y bajos, hom-
b es y muje es, pa ece quie en solaza se en la econs-
i ución de la escena del c ímen po ho endo que sea,
menosp eciando los sang ien os despojos de la íc ima,
pa a después po una de esas e oluciones an ecuen-
es, pedi clemencia y mise ico dia pa a el epugnan-
e
y
odioso c iminal, que no la u o del o endido.
Pe o aún esa asis encia á los deba es, o ece o o
aspec o más desconsolado . Hay cie o público asíduo
y cons an e, que sigue paso
á
paso las incidencias de
los juicios c iminales
y
ap ecia y discu e los medios
de acción, las excepciones, las p uebas, las p egun as,
las espues as y los e edic os, con el solo in de
ap ende y p e eni se pa a lo sucesi o. No ha mucho
oí yo, como oso os hab eis oído o as eces, es as ó
pa ecidas palab as:
ya se puede ma a
á
un homb e en
la segu idad de queda lib e.
T is e conclusión que
e ela uno de los aspec os de nues o es ado
an iju í-
dico, y de la cual puede deduci se y a i ma se, que
una de las unciones más sag adas de la ida del Es-
ado po su obje o, medios y in
á
que se di ige, cual
es la adminis ación de jus icia en lo c iminal, queda
con e ida en e dade a escuela donde los u u os de-
lincuen es ap enden los medios de eludi la acción de
las leyes.
-
49
Como queda indicado, la úl ima mani es ación de la
ida indi idual es la que se e ie e al aspec o ju ídico,
que comp ende odas las elaciones p i adas e e en-
es á los de echos de la pe sonalidad, libe ad
y
p o-
piedad; de echos que en su conside ación de indi i-
duales, imponen al Es ado el debe de econoce los y
ga an iza los po medio de su eglamen ación adecua-
da
y
en a monía con odos aquellos ac o es que ne-
cesa iamen e in luyen en el desen ol imien o de las
ins i uciones ju ídico p i adas, que exigen el conoci·
mien o del concep o gene al de las mismas po el
suje o
á
quien se o o gan; así como ambién co espon-
den al mismo los de echos de emisión del pensa nien-
o, eunión, asociación y pe ición á los Pode es pú-
blicos.
Acaso pa ezca inopo una la clasi icación que p e-
ceda de los de echos ydebe es que el homb e iene en
su iple conside ación social, polí ica yju ídica en
sus elaciones con la sociedad, la Nación
y
el Es ado.
Pe o, eniendo po obje o es a e ce a pa e del aba-
jo, indica la di ección que ha de imp imi se
á
la ins-
ucción necesa ia pa a el ec o cumplimien o de los
debe es y eje cicio de los de echos, mal pod ía con-
segui se el obje o sin el conocimien o p e io de los
mismos.
Aho a bien; ¿qué ca ác e puede da se á esa ins-
ucción eniendo en cuen a las condiciones gene ales
del conjun o social
á
que se e ie e? Muy lejos de oda
idea cien í ica y ilosó ica, pues o que el conocimien o
del de echo y de las leyes en esa conside ación, no
puede exigi se
á
odos, y de aquí que nues as an i-
guas leyes es ablecie an de e minadas excepciones
á
7
1
(
)
50
su ca ác e obliga o io en a o de cie as pe sonas
y po azón del luga en que se halla an habi ualmen e,
po el sexo y po su ocupación, p o esión ó géne o de
ida.
Pe o hoy han desapa ecido esas excepciones; ha
a iado po comple o la condición polí ica y ju ídica
del indi iduo, en ando á pa icipa de impo an ísimas
unciones polí icas y ju ídicas;
y
exis e la egla impe-
a i a de que la igno ancia de la ley no excusa su
cumplimien o. Pues bien: siendo así, no queda o o
emedio que exigi del indi iduo el conocimien o de
los p incipios gene ales, que si en de undamen o
á
sus de echos
y
debe es, única mane a de pode ob e-
ne la o mación de la conciencia pública.
IV
..•
$
Nl>ICADA en el núme o an e io la di ección
~~~ I
que debe da se ala i~s uc~i?n ge~e ~l.en
~'''-l sus es aspec os social, polí ico
y
ju ídico
y planeada la ex ensión que debe ene
pa a consegui que el indi iduo conozca
la noción p imo dial de sus de echos y
debe es, p ocede de e mina los medios
adecuados
á
ese obje o) en cuyo pun o no podemos
de ningún modo p escindi del impo an e y an in o-
cado p oblema de nues a egene ación.
De iempo a ás, pe o muy especialmen e desde la
época del úl imo
y
de ini i o desas e colonial) se dis-
cu e ámpliamen e ese p oblema en odos los e enos,
desde dis in os pun os de is a
y
con aplicación
á
odos y cada uno de los ó denes de la ida. P oclama-
se la necesidad de una comple a e olución, inspi ada
en dis in os c i e ios de ideas
y
pa idos, que de ien-
den la e olución po los o ganismos del Es ado pa a
su eo ganización, ó que esa e olución debe pa i
de la conciencia popula .
•
52
En el Pa lamen o, en la p ensa, en odas pa es
y
po odos se econoce la necesidad de la egene ación,
p oclamando el p incipio de que hay que hace pa ia.
Pe o an a discusión esul a es é il en la p ác ica,
po que como siemp e, no se p escinde de las ideas.
sin conside a que la ob a de la egene ación es ex-
clusi amen e nacional: que en ella es án di ec amen e
obligados
é
in e esados el indi iduo y odos los o ga-
nismos que se conc e an en la pe sonalidad del Es ado;
y
que po úl imo los medios adecuados
á
ese in no
pueden obedece al ca ác e pa icula de los p inci-
pios de un pa ido polí ico, sino que deben unda se
en las ideas y elemen os que es én más en elación
con las condiciones del pueblo
y
puedan a o ece el
desen ol imien o del espí i u nacional.
Di ícil
y
compleja es es a cues ión po la impo an-
cia an ascenden al que iene, pues po un lado exige
el cambio adical de nues o modo de se , y po o o
impone la comple a eo ganización de los medios, que
al como hoy se hallan cons i uídos no o ecen base
sólida pa a consegui el esul ado
á
que se debe as-
pi a . Y si necesa iamen e los medios han de jus i-
ica el in, és e no pod á ealiza se en an o no se dé
a aquellos la ampli ud y ga an ías co espondien es.
El medio p imo dial, base
y
undamen o de odos
los que han de con ibui
á
la esul an e de nues a
egene ación social
y
polí ica, es la enseñanza en su
p ime g ado, que po el ca ác e de gene al
y
pú-
blica a ec a
á
odas las clases sociales y muy espe-
cialmen e á la clase popula , que po sus condiciones,
al a de ecu sos y necesidad de con ibui á la
ealización de los medios ma e iales de la ida, no
•
O.'
53
•
puede hace uso de los demás g ados en que la ense-
ñanza se di ide.
Po és o, si en la ins ucción social polí ica y ju
í-
dica es iba el p incipio de nues a egene ación: si
és a ha de comp ende á odas las clases sociales sin
dis inción alguna; y si la enseñanza
y
la ins ucción
obliga o ias son debe es co ela i os en e la socie-
dad y el indi iduo, la conclusión lógica ha de se , la
conside ación de la enseñanza p ima ia como el p in-
cipal elemen o pa a inicia al homb e en la idea de
mo al, de de echo
y
de jus icia á que debe some e se
su ac i idad, inculcando á la ez en su conciencia la
noción de los debe es
y
de echos que le co esponden
como homb e
y
como ciudadano.
Pe o aho a bien: ese elemen o de an decidida im-
po ancia ¿se halla cons i uido y o ganizado en a mo-
nía con el in á que se di ige? Cie amen e que no:
pues aunque son dignos de odo encomio el sac i icio
y abnegación de odos aquellos que se dedican al ma-
gis e io, ese sac i icio y la labo cons an e y me i o ia
que ep esen a, esul an inú iles po los g a es de ec-
os del sis ema, la indi e encia conque se ap ecia en ge-
ne al ese elemen o de ida, y una po ción de concau-
sas que hacen cada día más sensible la al a de cul u a.
En un pe íodo de hace algunos años es obje o de
cons an e discusión, has a se ha hecho cues ión de
moda, el p oblema de la p ime a enseñanza, que ha
sido obje o de mul i ud y a iedad de e o mas más
ó
menos ace adas, sin o a inspi ación que la que
pa icula men e ha enido cada Minis o con o me á .
los p incipios é ideas de cada pa ido gobe nan e. Así
es como
á
pa i del año 1857 echa de la Ley gene al
-'
de Ins ucción pública, no se ha acome ido la e o ma
con decisión y empeño, sucediéndose con ínuamen e
p oyec os y planes muy dis an es de la ealidad.
No hay nada que demues e de una mane a an con-
cluyen e el es ado de nues a enseñanza
é
ins ucción,
como la es adís ica esul an e del Censo escola del año
1903 y del úl imo Censo gene al de población de 1900.
El p ime o a oja una exis encia de 31.826 escue-
las públicas de odas las ca ego ías, en e las que
sólo 425 son de Pa ona o, dando una idea muy las i-
mosa de lo insigni ican e que es la inicia i a pa icu-
la en es a ma e ia de an capi al impo ancia. En la
echa del Censo apa ecen ce adas 2.626 escuelas po
causas que demues an la incu ia
y
el abandono en
que se halla es a unción sag ada del Es ado. Más de
7.000 escuelas ienen de do ación 500 pese as anuales;
o as an as ó más la ienen de 625;
y
el p esupues o
pa a ma e ial de cada una de ellas se educe á una
pa e insigni ican e de la do ación.
A es os da os hay que ag ega la ine icacia absolu a
de odas las disposiciones dic adas ace ca del ca ác e
obliga o io de la p ime a enseñanza, así como de los
medios ep esi os y sancionado es que aquellas con ie-
nen: ine icacia que se comp ueba de un modo incon es-
able con el esul ado, bien is e po cie o, que con-
iene el Censo de población de 1900, en el que cons a
que de 9.087.821 a ones españoles, no saben lee
y
po
lo an o ca ecen de la más udimen a ia ins ucción
5.068.056; es deci , más de la mi ad de aquellos.
Pues bien: en an o haya un núme o conside able
de P o eso es de p ime a enseñanza e ibuidos con
una do ación in e io al jo nal de un simple b ace o.
~--------------~
55
1
en an o no se lle e al áni,mo de la clase popula la ne-
cesidad de la ins ucción, elegada á segundo é mino
po la p e e encia que se dá á los medios ma e iales
y
po el abandono lamen able de los pad es; y en
an o en muchos pueblos es én ce adas las escuelas
óés as sean de las clasi icadas como- empo ales, ¿pue-
de habla se de ins ucción y egene ación? ¿puede
habla se de debe es
y
de echos y exigi su conoci-
mien o y ec a aplicación á un pueblo que en su o a-
lidad ap oximada de 19.000.000 de habi an es, muy
ce ca de los 12.000.000 son anal abe os? Es e dad
exis e una esis encia pasi a
é
inna a en odas las cla-
ses sociales á adqui i la ins ucción y cul u a que las
co esponde a endidos sus medios
y
posiciones es-
pec i as, cons i uyendo es o un icio social de e o-
ceso y decadencia. Po lo mismo deben desapa ece
los de ec os
é
impe ecciones del sis ema o gánico
o icial:
y
pues o que la inno ación se impone, buscan-
do una o ien ación comple amen e dis in a, és a debe
se el espí i u de eo ganización de la p ime a ense-
ñanza en odos sus aspec os y en elación di ec a del
in á que se di ige.
Apa e de lo que se e ie e á los conocimien os y
condiciones docen es que deben exigi se á los Maes-
os, así como de lo que a ec a al mejo amien o de su
si uación económica y al de el ma e ial de la enseñan-
za, hay que p ocu a digni ica algo más esa unción
p o esional, emancipándola de la in e ención an di-
ec a que en ella ienen las Au o idades adminis a i-
as p o inciales y municipales, como único medio de
.que desapa ezcan las a bi a iedades y coacciones,
que con an a ecuencia se epi en en las localidades
--
-
~
5 i
pequeñas, en pe juicio de los in e eses gene ales y de
la cul u a; pe o cla o es que esa misma independencia
exige igo iza y desa olla la elación de dependen-
cia necesa ia en e los espec i os g ados de la ins-
ucción pública en gene al.
Desen uel a dé es e modo la cul u a, haciendo co-
noce al indi iduo su condición social polí ica y ju í-
dica y adqui iendo la noción udimen a ia de sus de-
be es y de echos, no puede nega se el e ec o inmedia-
o de inspi a
y
o ma la conciencia pública en una
base cie a
y
posi i a, que pod á se ampliada con
los demás elemen os de ulga ización, con la conse-
cuencia necesa ia de ob ene la o mación de cos um-
b es polí icas ju ídicas, que ha ían mucho más ácil
la aplicación de los medios pa a la ealización del in.
La inicia i a simul ánea indi idual
y
colec i a en-
a ía en una es e a de acción mucho más amplia, y
la p ensa, las e is as, las con e encias, los A eneos,
y po úl imo la ex ensión uni e si a ia ulga izando la
ciencia en odas y cada una de sus mani es aciones,
se ían el complemen o e icaz
y
posi i o ob ando sob e
el elemen o popula debidamen e p epa ado, o nen-
ando la cul u a gene al.
Aho a bien, sa is echo po el Es ado su debe es-
pec o á la enseñanza
y
á la ins ucción gene al, colo-
cándolas en condiciones p ecisas al in que han de
ealiza , se impone la decla ación de su ca ác e
obliga o io, e is iéndole de la coacción necesa ia
como medio p e en i o y sancionado de los hechos
ú
omisiones que cons i uyen su in acción.
Es e dad que hoy exis en a ias disposiciones le-
gales e e en es á es os ex emos
y
que en el o den
¡
;,:..In
,
;
JL
póIÍiíco
es án p ésd-i aS
éie ás
limi ácidÍl'és
á
la
j a::
cídad dél ciudadano
p'di-
al a dé
i is iei:i6n y cul u-
a; dispd~icidÍú!s que e dáde ámen e esul an ine i-
caces po los de ec os ya indicados. Pe o subsanado-s
que Sean esos de ec as el es ic o cumplimien o
po
pa e del Es ado de sus debe es
en
élacio
con la
ins ucción, aquél ha de exigi de los indi iduos un
pe ec o aca amien o de la ley, y en caso Con a io
debe elimina los po comple o de la pa icipación en
las unciones públicas.
In o mándose en es e p incipio, se ha llegado á
p e ende que la al a de ins ucción debe se causa
Iimi a i a de la capacidad ju ídica del anal abe o, como
cas igo á su negligencia y como medio p e en i o
pa a consegui el desa ollo de la ins ucción. Pe o
es a idea an adical no puede sos ene se po dos a-
zones: p ime a, po halla se en abie a oposición con
los p incipios del De echo na u al;
y
segunda, po que
la igualdad polí ica y la igualdad ju ídica son concep-
os que no pueden con undi se, pues se de i an de
p incipios comple amen e dis in os; y así como la p i-
me a puede se obje o de limi aciones y modi icacio-
nes po la cons i ución y o ganización polí ica del Es-
ado, la segunda obedece al p incipio na u al é inma-
nen e de la pe sonalidad, cuyos de echos no pueden
se limi ados an solo en su eje cicio, sino po causas
que esencialmen e a ec an á aquélla.
..}
*
'"*
Voy á e mina , ilus ísimo seño ; pe o no lo ha é
sin an es di igi un ca iñoso saludo y una palab a de
8
58
ánimo
y
espe anza áesa ju en ud noble y es udiosa
que acude
á
es a solemnidad, pa e de ella pa a eci-
bi el p emio y gala dón de sus abajos y des elos
y
el es o pa a some e se nue amen e
á
nues a di ec-
ción con el más pu o y a dien e anhelo en su alma de
p osegui las a eas escola es del cu so
.que
hoy inau-
gu amos.
Acabais de oi , que idos jó enes, aunque de modo
desaliñado y poco co ec o, el ela o e dade amen e
ab umado de la si uación po que hoy a a iesa la
sociedad en gene al y nues a que ida España, así
como la indicación, que la escasez; de mis conocimien-
os me ha suge ido espec o
á
algo de lo que es nece-
sa io pa a con ibui
á
sen a sob e bases más sólidas
la o ganización social.
Si con o me se ha dicho po algunos, el siglo xx ha
de se el siglo de las g andes a i maciones como eac-
ción necesa ia
á
los e o es y negaciones del an e-
io , ais á en a en la ida social en una época al
ez la más impo an e y ascenden al que la His o ia
pueda lega
á
las gene aciones enide as.
Conocidos po odos sin excepción los g a es
males que a ligen y han colocado á nues a amada
pa ia en un ela i o desni el de su conside ación ex-
e io , en odas pa es, á odas ho as, en la p ensa,
en las euniones públicas
y
p i adas, po los al os y
los bajos, po los icos y los p ole a ios, los sabios y
los igno an es, absolu amen e po odos se p oc lama
la necesidad de la egene ación; palab a que dice y
signi ica mucho pa a odo juicio pensado , pe o com-
ple amen e des p e is a de sen ido pa a la mayo ía de
los que la in ocan.
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