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Discurso leído en la Universidad de Valladolid en la...inauguración del curso académico de 1906 a 1907. [Necesidad de la instrucción social, política y jurídica, para el recto cumplimiento de los deberes y ejercicio de los derechos] / por el Doctor Nicolás López R. Gómez.

López-Rodríguez Gómez, Nicolás

Abstract

Título facticio

Full text

.J .• , .,. .".¡' ./ / / l- "] .' -.. j ..../ DISCURSO LEIDO EN LA UNIVE~SIOAD DE VALLADOLID EN LA SOLEMNE INAUGURACIÓN DEL CURSO IlCliDíMICO llE 1906 A 1907 POR EL DOCTOR D. Nicolás Lépez R. <3ómez, CATKORÁTlCO NmRARIO D~ LA FACULTAD DK DKRECHO VALLADOLID Tipog a ía y Casa edi o ial Cues a Macias Pic¡. ea, núms. 38 y 40. /'--- ! / 1 J ~ ,1 ;' / /¡ /" / ~ . i l ( ..,.( « ., ;. ,'o '1 Jj i El dia 18 del pasado mes de Sep iemb e, ocu ió el allecimien o del D . D. Nicolás Lopee Rod íguez (q. e. p. d.), au o del adjun o Discu so, después de es a e minada la imp esión del mismo Con (11I is e mo i o, el Ilmo. S . Rec o de es a Ilniue sidad, dispuso que uese leido en el ac o de la solemne ape u a del cu so de 1906 á 1907, po el Sec e a io de la Facul ad de De echo D . D. Eusebio Ma a Chapado. L. I 'O'"~I'1'- O~ 0- V' l' nVT -,~ " u" a' ~ ' í-" -,,; ~'-'Y3' A;- 1 'N- 'n- "1 ~ , '?,-I " ' ¡ , ,,,¡ ,_ ¡,'lí' j " . 1 W i ,1. "J Ü1~ i, ".., .." '1 : :'¡ ,)(!¡:'¡-j OSCJ nosio ' .. '11' i .. ,'"l DISCURSO LEIDO EX LA UNIYE~SIOAD DE VALLADOLID EN LA SOLEl I: E lNACGURACIÓN DEL CURSO liCliD MICO DE 1906 A 1907 POR EL DOCTOR D. ~icolá9 Lépez R. Gé nez, CATEDR. nco N[MERARlO DE LA FACULTAD DE DERECHO í 1, (:-~ ~~~ VALLADOLID Tipog a ía y Casa edi o ial Cues a Macías Pica ea, nú ns. 38 y 40. ILTMo. SEÑDR: SEÑORES: s ~. '.i'$, _!}.J!l::J ~ ~~},m[~.; ll··~ L g andioso ysolemne ac o que hoy nos .~J~:]. [? cong ega en es e sag ado ecin o de la ~ ~ ciencia, e oca en mi alma y en indeci- "L'o J ble conso cio, ib an es ecue dos de o) y ;:-,.9 ;" . ~~ ~ a leg ías é ilusiones pasadas, y de is es ~ ~ ama gu as que impe iosamen e lle an ~ consigo el lapso de los iempos y el cumplimien o de la ineludible ley del des ino humano. Vein iséis años hace, e minaba mi ida de es u- dian e, aleg e, bulliciosa y desp eocupada, como la de odos los que nos hon amos de habe pisado las aulas uni e si a ias; y al e mina aquella ida en el mo- men o deseado, pe o de g a edad y ascendencia suma, en que el insigne é inol idable Maes o D . don Domingo Ramón Domingo, sabio Ca ed á ico y es- pe abilísimo Decano se digna a con e i me la in es- idu a de Licenciado. pesó sob e mí una deuda de g a i ud inmensa, hacia odos ycada uno de aquellos (; Maes os del sabe que an o hon a on la his o ia de nues a que ida Uni e sidad y pa icula men e aña- die on un inap eciable imb e de glo ia á es a Facul- ad de De echo. Ellos di igie on mis p ime os pasos en la in es i- gación y conocimien o de la ciencia, asmi iéndome los más sanos p incipios de la e dade a doc ina; á ellos debo mi bau ismo cien í ico que me o o ga on, apenas e minada mi ca e a, admi iéndome en su seno pa a ayuda les en el sace docio de la enseñanza. Sus inicia i as y apoyo despe a on en mi ánimo el jus o y legí imo anhelo de llega á lo pa a mí has a en onces desconocido: al calo i i ican e de nues a Alma Ma e se despe ó en mí la e y emulación pa a p osegui en an glo ioso camino; y hoy, en cumpli- mien o de ineludible debe , me p esen o á ocupa es e pues o pa a hace público es imonio de espe o y ad- mi ación, sa is ace la deuda con aída con nues a amada Uni e sidad y con an p ecla os é insignes a ones y endi cuen a del depósi o cien í ico que me lega on. Pe o ... ¿cómo hace la? ¿quiénes quedan en e nos- o os de aquel núcleo de e dade os sace do es de la ciencia, hon a y glo ia del P o eso ado español yespe- cialmen e de las Facul ades de De echo? No ex aña- eis, Seño es, que en es e momen o me al e la se eni- dad de ánimo y que á impulsos de la emoción la oz se anude en mi ga gan a, pues odos conoceis los es echos ínculos que con uno de ellos me unían; al que debo el sé y el apellido que lle o; que desde la niñez di igió mi in eligencia po la senda del abajo> haciendo que nacie an y se desa olla an en mi alma í las sag adas ideas del hono y del debe ; y azando- me el camino po el que hoy, y po una de esas coin- cidencias inexplicables de la ida, sea yo, aunque in- me ecidamen e, su suceso en la cá ed a. ¿Qué nos queda, os decía. de aquel núcleo de sa- ce do es de la ciencia? Dolo y is eza causa el con- esa lo , pe o así es la ley de la ida. Sólo nos quedan muy con adas pe sonalidades; en e ellas, esa de ca- beza encanccida y o lada con el más p eciado lau el de la sahidu ía y de la ciencia ... An e ella como único ecue do i o en el que se econcen a la memo ia de odos los que ue on sus dignos compañe os y mis que idos Maes os ... an e ella que hoy an me ecida- men e nos p eside y os en a la ep esen ación de la Uni e sidad) me inclino humilde y cspc uosa men e; y si en algo puedo da sa is acción á la s: g ada dcu da po mí con aída) no ha de se sino en la "01 un- ad i me de cul i a y desa olla las adiciones y sabios p incipios que ecibie a y en el gozo ín imo que al alma p oduce la idea del debe cumplido, .;.,:. * -::. Además, hab eis de pe mi i me un sen ido ccue - do, ya que du an e el úl imo cu so imos desg aciada men e desapa ece á dos de nues os dignos y que idos com pañe os. La ga y c uel en e medad minó len amen e la exis- encia del Ca ed á ico de la Facul ad de Medicina, D . D. Edua do Ledo) que po su edad y condiciones aún podía habe p es ado g andes se icios á la ense- ñanza y ála ciencia. Pe o sus días es aban con ados y ¡ el 19 de Ma zo nos abandonó pa a siemp e, dejando en el mayo desconsuelo á su dis inguida y a ibu- lada amilia y un acío di ícil de llena en es e Claus o. Calien es aún los es os del malog ado compañe o, los al os designios de Dios IIama on á su seno al doc- o D. Deme io Gu ié ez-Cañas, an iguo Ca ed á ico de la Facul ad de De echo yMaes o insigne de a ias gene aciones de es udian es, muchos de los cuales han llegado á ocupa al os pues os en odos los ó denes de la sociedad. Todos sabeis que en la Cá ed a y en el Fo o, con- siguió un nomb e en idiable, que en nada se sob epuso ála modes ia y sencillez de su ca ác e . Su ácil y co ec a palab a; su dialéc ica concluyen e; su a g u- men ación undada y p o unda, hacían que en odas pa es uese oído con p edilección, abso biendo po comple o el ánimo de sus oyen es. En una palab a; e a el Maes o, cali ica i o que p oducía en su alma sa is- acción ín ima) cuando con él le saludábamos los que u imos la hon a de se sus discípulos. Incansable en el abajo, puso eliz é mino á su ida cien í ica, publicando la impo an ísima ob a Ensayo sob e la Filoso ía del p ocedimien o judicial, la écnica y la mo al en el Fo o; ob a que a o una- damen e dio po conc uída muy poco an es de su allecimien o. No soy yo el llamado á hace su c í- ica: con aplauso gene al ué ecibida po los homb es de ciencia y la pos e idad le ha á jus icia. Si a es e ecue do de ca iñoso es imonio de espe o yg a i ud á la memo ia del compañe o y del inol idable Maes o y hagamos o os po que en el l " ,'Ii... "0 I " .. ~ 9 ·1, mundo de la e dad hayan ecibido los Doc o es Ledo y Gu ié ez-Cañas, la jus a ecompensa á sus me eci- mien os. ' 1 * >1< * 1: El campo ilimi ado en que la ciencia ex iende sus dominios, comp ende las más sublimes e dades como las más sencillas obse aciones de los enómenos: el p incipio de necesa io cumplimien o en el o den í- sico y las leyes del o den mo al; el pasado, el p e- sen e y el po eni , con sus hechos, sus ealidades y sus mis e ios en cuan o el homb e po la in es i- g-ación puede llega á conoce los; la cons i ución, e oluciones y si uación polí ica, mo al y social y la condición in elec ual de los pueblos, con sus en a- jas, sus de ec os y medios de p og eso; odo es o es ma e ia p opia donde la ciencia ealiza sus conquis- as eje ciendo una in luencia supe io á oda ue za y pode humanos. Po ello, el es ado ac ual de las ciencias y de su enseñanza, á la ez que el de los pueblos mo al y so- cialmen e conside ados I p o ocan una se ie de cues- iones i ales, p esen an un ex enso ca álogo de ap e- mian es necesidades, cuyo es udio en sus elaciones con el po eni , descub e pa a su emedio en lo posi- ble medios posi i os de aplicación inmedia a, siquie a su acción haya de se len a, sua e y silenciosa. De en e esa a iedad y mul i ud de cues iones i ales, no cabe duda deben ob ene p e e encia aque- llas que p opiamen e se enca nan en el pueblo di i- giendo su o ien ación al conocimien o de sí mismo en 2 l , ,, I :4. 16 con a la e dade a e; p oclamada la libe ad del pensamien o y a i mada la plena independencia del indi iduo y el Es ado, puede deci se quedó comple a- men e despejado el camino y más ámplio el ho izon e pa a que sob e inie an nue as in es igaciones de ca- ác e his ó ico ilosó ico p epa ando la ealización de o os ascenden ales acon ecimien os. Así, po un lado, el espí i u, in luencia yp opaganda de la Re o ma; y po o o, la apidez con que en el siglo XVIII se desen uel en los más g andes e o es ilosó icos y con ellos la u ópica doc ina de J. J. Rous- seau, ue on la causa e icien e. el pun o esencial de que dimana on los p incipios de la Re olución ance- sa, que p oclamando los de echos del homb e desde el pun o de is a de la igualdad absolu a, libe ad ili- mi ada y a e nidad, ene an las pasiones y la con- ciencia pública; y al ampa o del más a e ido c edo jacobino, niegan oda ley de o den, a acan odo cuan- o mo al, eligiosa, social, polí ica y ju ídicamen e es indispensable á la o ganización y ida del pueblo; y és e. cons i uído en Con ención iega con sang e hu- mana el e i o io ancés p e endiendo emancipa se del necesa io cumplimien o de las leyes y ines de la sociedad uni e sal, libe a á las Naciones de 12. i a- nía y se ilismo que las imponía el égimen moná - quico y ele a el más desca ado y g ose o indi idua- lismo á cos a de las sag adas inmunidades de los Es- ados. P o undamen e conmo ida en su base la paz, an- quilidad y o ganización de Eu opa, .Ycon encidos los pueblos de que an alaces doc inas no endían más que á cons i ui la se idumb e uni e sal, y la abso ción .. 1------ .--.._. --- -- ._------------------ 17 .>- de odo ó gano social y polí ico, sólo la unidad de sen imien os y de mi as yla necesidad de sal a el p incipio de independencia de aquellos, e a el medio de con a es a el a ance de la e olución: y coali- gadas las Naciones exigie on de F ancia la eposición y epa ación de las cosas al es ado an e io y el de- bido espe o en el o den de los comp omisos y debe- es ex e io es. Pe o esa p esión débilmen e eje cida an e la sobe bia de la Con ención, siendo causa de las gue as que asola on el con inen e desde 1792 á 1815; aquella se ie de hechos que lle a on en sí el impulso siemp e iolen o de la eacción ans o man- do el égimen polí ico de F ancia, pa a con e i la en Impe io po el es ue zo osado y audaz del p ime Napoleón; aquella p e endida dominación uni e sal po las a mas, con menosp ecio de odas las leyes de la humanidad: y el con ínuo e oluciona de la di- isión e i o ial de los Es ados á cap icho del colo- so y po medio del sinnúme o de T a ados celeb ados desde 1795 á 1815, no podían menos de p oduci la necesidad de una aspi ación gene al, po la que, si bien no hubie an de desapa ece adicalmen e los e ec os de an a pe u bación y as o no, se ob u- ie a una si uación de mayo es abilidad que epa- a a en pa e el an e io es ado de cosas. Las epopeyas de España y Rusia con a el usu - pado , son el p incipio de su decadencia: Leipzig y Wa e loó son causa de los dos T a ados de Pa ís de 1814 y 1815: y en ellos ala ez que de ocado él Im- pe io y ex inguida la dominación Napoleónica, se im- pone á F ancia una nue a di isión e i o ial, desde el p isma de la eposición al es ado an e io á 1793, 3 lH que es de ini i amen e sancionada en el Cong eso de Viena de 1813, además de la es au ación del égimen moná quico, del es ablecimien o de los an iguos p ín- cipes y de la dema cación e i o ial que se dá á la Eu opa. Mas, no podía se de ini i o el es ado polí ico y ju- ídico que c ea a el Cong eso de Viena; sucéd ese sin in e u pció n una nue a se ie de hechos que a ec an al o den gene al de los Es ados que exige la celeb ación del T a ado de Pa ís de 1856: cons i úyense las g an- des unidades I aliana y Ge mánica, que an o han e- nido á in lui en la polí ica eu opea, y po úl imo la e gonzosa é inju-s a expolia- ión de los Es ados Pon- i icios hipóc i amen e encubie a con la mal llamada Ley de ga an ías. Ad e má s de los an eced an as expues os de ca ác e gene al, hay que hace indicación especial de o os que pa icula men e se e ie en á nues a pa ia. Cau- sas de odos conocidas p o oca on la Re olución de Sep iemb e de 1863, inaugu ando una época de con i- nuados as o nos y desdichas, po el sucesi o cambio en la o ma de Gobie no, el es ado que p oduje on las gue as ca lis a, can onal y sepa a is a y las exage a- ciones de que u e on obje o los llamados de echos de la sobe anía popula . El esul ado inm ed ia o de es o; hechos. apa e del desp es igio y menoscabo de la dignidad nacional en el ex e io , no íué o o) que la pé dida comple a de la no ció n J~I d eb e po el pueblo, que ya in uído po los an eceden es indic.i os como gene ales, se dejó alha ga pa . l sa s doc inas que le o ecían muchas libe ades y de echos que no conocí.i y pa a los que l - I 19 no es aba p epa ado; y como consecuencia de esas libe ades mal en endidas y peo eje ci adas se llegó á la más comple a desmo alización, cuyos lamen a- bles e ec os aún hoy se pe ciben en odos los ó denes y exigen un p on o y e icaz emedio. *~ :: Si los hechos ela ados in luye on an di ec amen- e en el o den eligioso y en el polí ico) dando luga á que a ia a po comple o el desen ol imien o yaspec- o social de la época, co ela i a y necesa iamen e con ellos illa á in lui en el o den de las ideas, de la iloso ía y de las ciencias, la apa ición y desa ollo de alsos p incipios, de los cuales han nacido les g a es p oblemas polí ico-sociales que especialmen e desde mediados del siglo XIX p eocupan á los Gobie nos, amenazando la des ucción de odo lo exis en e y con- mo iendo á la sociedad en el e o y espan o que p o- ducen el deso den, la ana quía yla lucha í. mue e que sos ienen odos los elemen os de pe u bación. N o he de hace , ni mucho mu1OS, un examen de e- nido de odos ycada uno de esos sis emas ú doc inas; pue-s la sola indicación de los más impo an es po sus g andes e o es, se á 10 su icien e pa a sc . a la con- clusión que me p opongo demos a , de la pe e sión de sen imien os é ideas que hall p oducido en el pue- blo. dis anciándole, ya que no le hayan hecho deseo- .oce y cnez a de los únicos y e dade os p incipios que, enca nados en su na u aleza, son la base de su exis encia, desa ollo y ealización de su in en odos los ó denes. T El lib e pensamien o yexamen que en el o den e- ligioso p oclamó el P o es an ismo y sancionó la Paz de Wes alia, conside ando la azón como único medio y uen e de au o idad, es ableció la no ma de aplica- ción al o den ex e io de la iloso ía, del de echo y de las ciencias mo ales, apa eciendo los p ime- os des ellos de la doc ina acionalis a, que ob ie- ne oda su in ensidad en el e óneo c i icismo de Kan . El P o es an ismo y el Racionalis no, a aca on y desna u aliza on la ob a que en odos los ó denes había ealizado el Ca olicismo, omen ando la cul u a y la ci ilización. Pe o negada la e ylas e dades e- eladas, a ancando del pueblo el p incipio de oda c eencia, sin admi i más causa ni más medio que la azón, se lleg ó necesa iamen e á la negación comple a de odo el o den sob ena u al, sin econoce nada más que el homb e y su azón, y es a ya como causa de nues as sensaciones ó como alcance de los enómenos po ella conocidos. Iniciada la pendien e del e o . sucede la negación á la negación; y el absu do más inconcebible es el also undamen o de donde se deducen aquellas conclusío- nes del Pan eis no, que echazando oda idea de Dios, únicamen e econoce al homb e y la ma e ia ... No hay más Dios que el homb e ... Comple an la ob a de des ucción mo al, ilosó ica, polí ica yju ídica, el Posi i ismo ma e ialis a, que en la ans o mación de la ma e ia en pensamien o iene á coincidi con el Pan eismo alemán, pa a des- pués el Ma e ialismo mode no po medio de sus úl i- mas exage aciones de Da inismo, T ans o mismo y ; ; g ¡? 41 -~ 1......_-1 ,'*- -- - ---------- 21 - De e minismo, cons i ui la ca ac e ís ica del mo i- mien o ilosó ico de los úl imos iempos. Si en los ó denes mo al yju ídico yaun en el so- cial, eje cie on di ec amen e su es e a de acción odos esos sis emas ilosó icos, de ellos ambién en sus apli- caciones habían de deduci se consecuencias en el o den polí ico; y así en la sucesi a e o lución de las ideas se de e mina el a ance a ollado de los p incipies socia- lis a y ana quis a, p o pagándose con apidez e igi- nosa y amenazando con sus inicuos p ocedimien os de e o , la des ucción yaniquilamien o de odo lo exis- en e. El Socialismo colec i is a ó cien í ico; el Socia- lismo como sis ema económico en odas cada una de sus mani es aciones, negando la p opiedad p i ada y es ableciendo a iedad de combinaciones espec o al abajo, dis u e yap o echamien o; y el Ana quis- mo negando odo p incipio de Es ado y Au o idad y poniendo en p ác ica sus medios de acción, son las causas que inmedia amen e in o man el es ado ac ual de los puebles en su conside ación social, polí ica y ju ídica. * :;.:* Di igiendo la is a á ese conjun o que o ma la o- alidad de los Es ados ci ilizados, su gen desde luego impo an es conside aciones que ya en cuan o a ec an á las elaciones in e nacionales, ya ambién en cuan o á la cons i ución y desen ol imien o in e io de aque- llos, e elan la ines abilidad que necesa iamen e domi- na la si uación ac ual, desp o is a po comple o de odo p incipio de unidad. La e e na lucha en e el Occiden e y el O ien e causa de cons an es di e encias en e los Es ados Eu opeos; la necesidad impe iosa del man enimien o de las elaciones pací icas pa a sos ene el llamado equilib io in e nacional; y la paz a mada que an os sac i icios exige, ála ez que e ela el miedo al que- b an amien o del s a u qua son causas que p odu cen el males a gene al yel emo á lo desconocido que pudie a sob e eni , y que a ec an de un modo in- media o á la ida polí ica de la Sociedad in e nacional. Pe o po o o lado hay algo más g a e y de as- cenden al impo ancia, que además de ene ca ác e gene al, in luye pa icula men e en cada uno de los Es ados; y es) la agi ación in e na del pueblo) debido á su desc eimien o y desmo alización po el p og eso de los e o es inculcados en su conciencia que le han hecho desco noce odo cuan o es p eciso ;{la exis en- cia social y p o pende á la des ucción de odo p nci- pio de o den y de au o idad. La in luencia ca ac e ís ica que en cada pueblo eje cen sus elemen os na u ales) co no la aza, los an eceden es his ó icos y eligiosos, el medio ambien- e en que se desa olla su ac i idad, el g ado de cul- u a ci ilización, ob ienen su complemen o en la in e e nción de las clases di ec o as yen la o ganiza- ción polí ico-social dando Juga á que no odos los pueblos deban se conside adas desde el mismo p is- ma , pues no en odos o ece el mismo a aigo el sen- imien o social y nacional y de aquí que los indi iduos no ap ecien con la misma ex ensión / alcance sus e" laciones con los se nej an es, con el Es ado y con el Pode . 2~1 I --, ,. Pe o desg aciadamen e en elación di ec a con el mayo p og eso y ci ilización, es á el desconocimien- o de cuan o al homb e impone su necesa ia condición social; imbuído po los mode nos e o es ec udece la lucha con a odo lo exis en e p e endiendo una libe ad é independencia imposibles; y negando los p incipios y p ime as e dades de azón aspi a al de- side a um del deso den y la ana quía. De es e aspec o gene al ha de deduci se el que pa icula men e a ec a a la sociedad española, en la que es necesa io econoce , dejando á un lado pa cia- lidad y con encionalismo, que á pesa de es a cons , i uída po un pueblo lib e po excelencia, su es ado social, polí ico y ju dico , es casi nulo; no po al a de ap i udes en el pueblo, supe io es acaso a las de o os, sino po que la di ección y educación áque se le ha some ido, muy lejos de inspi a se en el e da- de o espí i u nacional, ha obedecido an sólo á in e e- ses p i a i os de las clases di ec o as y de gobie no , es ableciendo un comple o di o cio en e el pueblo y odas las ins i uciones sociales, polí icas y ju ídicas. En ando en el es udio del aspec o social, se o ece á p ime a is a un e dade o dilema de di ícil solu- ción p ác ica; pues, si en el o den de las ideas exis e una comple a e olución sociológica, és a se halla muy dis an e de la ealidad, po no a ende más que á e ec- os de causas que ni se quie en conoce ni mucho menos emedia . La p e e encia que hoy se da al desen ol imien o de las ciencias sociológicas, y su aplicación po el es- pí i u de e o mas sociales, esul a comple amen e es é il, en an o se p e ende implan a p og esos que ... 2-+ jus amen e ienden á la mejo a del pueblo, pe o sin que és e haya ob enido an es la p epa ación adecuada ysin que en él domine el sen imien o de los debe es sociales. Nace de aquí como consecuencia ineludible un desequilib io comple o en e lo que el pueblo es y lo que debe de se : en e los de echos y libe ades con- seguidas y el desconocimien o de los debe es sociales, El homb e y la sociedad cons i uyen dos elemen os de un odo. en el que la azón de necesa ia a monía impe a sob e odas las elaciones mu uas indispensa- bles á la ealización del in supe io y único, indi i- dual y social. Pe o el pueblo inspi ado en un sen imien o indi i- dualis a, empieza po no conoce ó nega su p opia na u aleza; en la conside ación del de echo á la exis- encia como absolu o é independien e, se c ee supe io á la sociedad, és a se lo debe odo, y no admi ien- do la ecip ocidad elaja los ínculos sociales. De aquí que, si el o den social comp ende, desde cie o aspec- o, el conjun o de odos los demás ó denes que como concén icos gi an al ededo del in absolu o humano de mo al yde de echo, el mismc e ec o ha de causa - se en cuan o á odos ellos; es deci . sin p incipio de o den, de debe y de de echo, sin la coexis encia de los íncuios p opios de los ca ac e es de la na u aleza humana, el homb e iene que se enemigo del homb e y de la sociedad. Consecuen e con es e aspec o an isocial del pueblo es su es ado polí ico que se de e mina po una se ie de hechos que p ác icamen e demues an el espí i u de indi e encia óde oposición á cuan o es p eciso á la ida polí ica del Es ado. i l- ¡! 1: I 1 1 e:: ;¡¡¡. 25 Es e indi e en ismo an gene al en es a época, lle a al pueblo á conside a se desligado po comple o de odo debe de in e ención y p esencia impasible la enconada lucha polí ica, en la que odo impe a menos la idea del bien gene al. Mas si po el con a io, ese e aimien o egois a se con ie e en acción de pa ido sin más p incipios ni . más consecuencia en las ideas, que las que con enga á sus di ec o es, la esul an e no es o a que el in e és pa cial y di ec o en pe juicio del Es ado y de odas sus ins i uciones. y si es o es den o del e eno lla- mado de la legalidad, no es posible calcula las conse- cuencias que ue a de él hab ían de p oduci se, y que desg aciadamen e se an conociendo, po el a ance de las ideas a en a o ias á la Au o idad, al Pode y al Es ado, p e endiendo implan a la exage ación u ópi- ca de la independencia Yde echos absolu os del hom- b e, con la sola cons i ución de asociaciones con e- de adas. Pe o aún hay más: á la pa que los acon ecmnen- os y la p opaganda de las ideas enían p epa ando al pueblo al desc eimien o y desmo alización que en odos los ó denes domina, se ins au aba paula inamen- e un égimen de libe ad, in o mado desde el pun o de is a del econccimien o yconcesión de los llama- dos de echos polí icos, an p oclamados y solici ados po el pueblo, pa a después desac edi a los po sí mismo en su eje cicio. Todos conoceis el undamen o, ex ensión é impo - ancia de los de echos que las leyes cons i u i as del Es ado, econocen á odo ciudadano; pe o ambién podeis ap ecia , y ap eciais segu amen e, que ese 4 33 na u al, pasan al social, de i ándose de ellos los que a ec an ca ác e polí ico y ju ídico. Aho a bien; si como an e io men e queda demos- ado, se niegan en absolu o los debe es mo ales que di ec amen e in o man los sociales, son desconocidos po comple o los debe es ju ídicos, y se a ibuye al de echo un concep o opues o al que mo al y acional- men e iene, la consecuencia necesa ia ha de se la elajación de los ínculos p opios de la ida de ela- ción social, polí ica yju ídica, dando luga á que odos los elemen os o gánicos del Es ado, desp o- is os del p incipio de unidad de mi as y sen imien- os, an indispensable á su exis encia y desa ollo, in- cu an en la más lamen able y ascenden al desmo a- lización . Cua o. -El úl imo aspec o, la ul ima y p ecisa consecuencia del es ado de esa desmo alización en que se halla el pueblo. po las causas y e ec os indica- dos, es la esis encia y oposición al p incipio de Au o- idad y al cumplimien o de la ley, que al ex emo á que hoy ha llegado en su mani es ación p ác ica, puede deci se o ma una segunda na u aleza, ó es un e da- de o ins in o. No necesi o comp oba es a a i mación conc e- ando y señalando hechos; pues en el ánimo de odos es á, cómo aún en las ci cuns ancias más bene iciosas ó más insigni ican es de la ida social, el pueblo p o- pende a desobedece los manda os de la Au o idad en cualquie a de sus ju isdicciones y g ados de la je a - quía, ya que no come a desaca os con a sus agen es ó ep esen an es; y cómo ambién en el cumplimien o de las leyes, ó se esis e á su obse ancia ó p ocu a . '- 5 * * * de algún modo eludi Ias aunque pueda i oga pe jui- cios á los demás. Pasando á la conside ación de los e ec os p oce- den es del es ado polí ico del pueblo, en cuan o hacen e e encia a la cons i ución y ida in e na del Es ado y al eje cicio de odas aq uellas unciones que exigen la in e ención de sus elemen os, se obse a desde luego la esul an e necesa ia de la causa; es deci que, en azón di ec a del aspec o que media a nen e o ece la desmo alización social, ob a como causa inmedia a en la es e a polí ica. Muy ensalzada es la in ocación an gene al de los de echos del pueblo y po el pueblo conseguidos po És e á impulsos de la co ien e democ á ica que an o impe a hoy en los p incipios del De echo público; pe o si con o me á es a doc ina, el gobie no y égimen del Es ado debe obedece a una comunidad de pa icipa- ción de las dis in as clases sociales y muy especial- men e la popula , esa misma pa icipación exige que en un o den ela i o y p opo cional se de e minen los debe es espec i os, apa e de aquellos que ienen un ca ác e obliga o io gene al. Así es como se comp enden en la ley cons i u i a los p ecep os undamen ales, que son pa icula men e desen uel os po las demás leyes obje i as, que egu- lan cada uno de los ines pa ciales de la ida polí ica, ju ídica, adminis a i a, e c. Pe o la exage ación de las doc inas, á la ez que la al a de p epa ación y el modo especial de se del -- I I 3 l .. pueblo, han hecho que és e al ob ene su in e ención ac i a y pasi a en las unciones polí icas, a ibuya un concep o e óneo y absolu o á los de echos que com- p enden, elegando á segundo y ela i o é mino los debe es que lle an implíci os; y aunque mucho se ha discu ido si en esas unciones ha de p e alece el concep o de debe ó el de de echo, es 10 cie o, que a endido su undamen o, obje o y in á que ienden, deben ene el aspec o de i enunciabilidad, po el en- cadenamien o na u al y necesa io del bien gene al y pa icula . La ida de indispensable elación a mónica en e el Es ado y el indi iduo, complemen ándose de un modo ecíp oco en la ealización de los ines empo- ales y del in absolu o, se conc e a en dos aspec os gene ales, de p es ación pe sonal y p es ación de concu so en las unciones públicas; y en el cumpli- mien o de es os dos aspec os, es donde de un modo cla o y concluyen e se demues a el desni el polí ico del pueblo. En el aspec o pe sonal, puede se i de ipo el se icio de las a mas; odo español, dice la ley, es á obligado á de ende la pa ia con las a mas: ¿y cuál es el concep o que enemos de es e debe ineludible? La con es ación se halla en el dicho ulga con ibu- ción de sang e, que elimina odo 10 más san o y sa- g ado que debe inspi a el amo pá io, con i ién- dole en una exacción odiosa y aún negando al Es ado el de echo de exigi ese se icio. Es e dad que á ello con ibuye el sis ema de nues a o ganización ac ual; po odos y á odas ho as se econoce la necesidad de la e o ma; pe o :36 al a la decisión y el alo necesa io pa a lle a la á cabo, po que en la comunidad impe a un sen imien o indi idualis a, que pa a nada es ima el bien é in e és g ene al. En el concu so de las unciones públicas, es acaso el aspec o en que de una mane a más palma ia Sé' de- mues a el di o cio en e la en idad del Es ado y el pueblo, en e los in e eses gene ales y pa icula es- Conocidos son los icios y de ec os que ca ac e i- zan la adminis ación pública en sus es g ados local. p o incial y cen al, p oceden es odos de la misma causa; pe o como en cuan o al pueblo se e ie e más di ec amen e) es 10 que a ec a al de echo del su agio, en las conside aciones que sugie e el modo de su eje cicio, no puede p escindi se del pesimismo más la- men able. Haciendo omisión de esa g an masa, que lle ada de la más egois a indi e encia, con empla impasible odo lo que se e ie e al obje o de que a o, pe o que se e uel e ai ada con a el Es ado) si las ci - cuns ancias impiden ob enga la sa is acción de sus p e- ensiones, el es o que se agi a y oma pa e en la emisión del su agio ¿cómo lo hace? ¿ob a inspi ado po la idea de un bien gene al en azón de los medios de ida y cumplimien o de los ines del Es ado? ¿es que se c ee en el debe de in e eni en esa unción an sag ada y de an i al in e és pa a la comuni- dad? No. muy lejos de eso; de o dina io, ni la idea del bien gene al, ni el concep o del debe in o man el eje cicio de ese de echo; ob a el pueblo á impulsos de un in e és de pe sonas ó de pa ido; aspi a á sa is- ace ambiciones pe sonales, ó ayuda a la sa is acción 37 de las agenas; el caciquismo y el a o i ismo, son 1<1 no ma que p eside en los o ganismos del Es ada, especialmen e los cons i uídos po elección popula ; y en úl imo é mino po si es o no ue a bas an e demos ación de ese indi e en ismo e dade amen e c iminal á que po odas esas causas quedan some i- dos los in e eses públicos, el su agio ac i o y pasi- o ha llegado en ocasiones á se obje o de la más g ose a co ización, equipa ándole á los p oduc os que si en pa a sa is ace las necesidades na u ales. x· 7(- -;.;- .:.. No menos impo an e es la conside ación de los e ec os que en la p ác ica p oduce el es ado ju ídico del pueblo, cuyos e ec os deben ap ecia se desde dos pun os de is a: uno, que se e ie e á odos los que se e elan en el o den ci il p i ado; y el o o que com- p ende los que se de i an de la in e ención del pue- hlo en el o den judicial, ya auxiliando la acción de la jus icia, ó ya ijando la impu ación de los hechos que sean obje o de la aplicación de las leyes sanciona- do as. Desg aciadamen e y sin géne o alguno de duda, enseña la p ác ica el concep o que el pueblo iene de odas las ins i uciones de ca ác e ci il, ace ca de las cuales no impe a más que un comple o abandono y ol- ido; pues apa e de odo lo que a ec a un o den me a- men e na u al y de azón de la exis encia humana, no hay nada que sea obje o de pa icula ap eciación de los de echos y debe es ju ídicos co espondien es á su es ado ci il y capacidad. •• 38 Los de echos pe sonales; las elaciones, de echos y debe es amilia es; el conjun o de elaciones que se de i an de la p opiedad, de las obligaciones y aque- llas o as que se in eg an en la sucesión, son comple- amen e desconocidas; odo absolu amen e se subo di- na al con encionalismo indi idual, deducido del o den na u al de la exis encia, sin que pa a nada in luya la conside ación ju ídica y legal. El a aso que implica es a igno ancia, no end ía an a signi icación, sino ue a po los nue os ho izon- es en que hoy se desen uel e el De echo ci il, cau- sando una e olución comple a pa a sepa a se de la in e ención di ec a del Es ado en que has a aho a se undaban cie as ins i uciones, las cuales educi- das á la conside ación de esencialmen e p i adas, quedan con iadas al sen ido mo al y ju ídico del pueblo. Tal ez pa a és e, más que pa a o os ex emos, sea necesa ia la adecuada ins ucción de aquél á cuya p o ección y ampa o se en egan sag ados in e eses de pe sonas inde ensas; pues desp o is o de los p i- me os p incipios á que su in e ención obedece, ó las ins i uciones se desna u alizan. ó son acogidas con gene al indi e encia, pudiendo muy bien llega á su desc édi o en la ida p ác ica, no po al a de unda- men o, bondad y jus icia de las mismas, sino po el desconocimien o y mala adap ación al medio ambien e en que han de implan a se. Nues as an iguas ins i uciones u ela es, educidas hoy en un p isma de unidad, y concen adas en la inmedia a di ección é inspección del consejo de ami- lia, desca ando la in e ención que an es u ie a el 39 -4- Pode judicial, son un ejemplo pa en e de lo que acabo de consigna . A la c eación del consejo de amilia, el pueblo no le conocía, ni es aba p epa ado pa a an impo an e y ascenden al e o ma, muy con a ia á su modo de se : la indi e encia más g ande ué la a mós e a de su apa ición: y no es necesa io de ene se en ap ecia de alles, pa a pode a i ma que es a ins i ución más que un adelan o, ha sido un e oceso en las cos- umb es ju ídicas, po es a en oposición comple a con el ca ác e y al a de di ección y educación en el pueblo. Todos conocemos la mane a de unciona el conse- jo de amilia, en el que y en muchos casos, an e la a i mación de los ocales, yo no en iendo de eso, queda odo educido á la buena e en que puedan ins- pi a se los que necesa iamen e han de di igi la u ela; ó ambién cuando la a monía no es la egla que in o - ma la conduc a de los que po dis in os concep os in- e ienen en la u ela, se con ie e en un semille o de cues iones que su mejo esul ado pod á se no causa lesión ó pe juicio en los de echos é in e eses del meno ó incapaz. Pasando á la indicación de los e ec os que p oceden de la in e ención del pueblo en las unciones judicia- les, no puede da se un concep o más equí oco yan i- j u ídico que el que de las mismas iene la conciencia pública, á pesa de que nada puede se an esencial y sag ado al in del de echo y de la jus icia, como el es ablecimien o de la ley iolada, la sepa ación del o den y debe ju ídico pe u bado po el deli o y la ealidad de la esponsabilidad c iminal del mismo. .- 40 El p ocedimien o o al y público y el juicio po ju- ados, son ins i uciones que, eclamadas po la ma cha p og esi a de los iempos, han se ido á la ez en su implan ación pa a sa is ace aspi aciones del pueblo, ya po c ee que en la publicidad del juicio exis e una mayo ga an ía pa a la ec a y se e a aplicación de las. leyes, ya pa a ene una pa icipación di ec a en la ap eciación de los hechos punibles , ya conside án- dolas como un medio de ins ucción y de conocimien o de la ley. Pe o ni el espí i u de las leyes c eado as de ales ins i uciones, ni la bondad y jus icia de las mismas es án en elación con sus esul ados p ác icos: pues el pueblo en el eje cicio de esas unciones se ha sepa ado comple amen e de la ec i ud de juicio que exigen, y al- seando su aplicación encuen a en ellas muchas eces y á sabiendas el medio de eludi la e ec i idad de la ley. De es mane as in e iene el pueblo en la admi- nis ación de la jus icia penal: una, auxiliando la acción de los T ibunales. deponiendo ace ca de los hechos p esenciados ó conocidos po e e encia: o a, cons i uyendo el T ibunal de hecho, decidiendo ace ca de la impu ación ó impu abilidad de los ac os punibles yde las ci cuns ancias modi ica i as de la esponsa- bilidad, de e minando las pe sonas que en ella han in- cu ido: y la úl ima, como me o espec ado de las con- iendas judiciales. Cuán as eces en las decla aciones es i icales se obse a una al a comple a de segu idad, la duda, la con adicción, el miedo á que p e alezca la e dad, ya que no esul e una oposición di ec a en e lo de- pues o en el suma io ylas a i maciones ó negaciones. 41 ~- aducidas en el plena io; en lo cual in luyen una po ción de causas me amen e subje i as p oceden es de la al a de con icción ace ca de la impo ancia y as- cendencia del ac o, y más que nada po la ca encia del sen ido ju ídico sob e el absolu o espe o que se debe á la ley y la necesidad de su cumplimien o. De mayo y más pe judicial signi icación, es el e- sul ado que o ece la pa e ac i a asignada á las cla- ses popula es en el juicio po ju ados, que lejos de e es i se de la se enidad de juicio necesa ia pa a ap ecia con la debida impa cialidad los hechos, sus ci cuns ancias y las pe sonas de ellos esponsables, en la mayo ía de los casos, obedecen los e edic os Ú esa imp esionabilidad del momen o a n p opia de nues o ca ác e . Y así es como la es adís ica judicial con iene una sé ie de g a ísimcs e o es que bien han dado pa en e de inocencia á él bezados c iminales, Ó han decla ado po igno ancia ó incompe encia ci cuns- ancias modi ica i as no concu en es, ag a ando in- debidamen e la esponsabilidad, sinó se llega á impone es a á pe sonas inocen es; en lo cual, ambién muchas eces in luye la o ma y elemen os he e ogéneo s con- que se cons i uye el ju ado y sob e odo, cuando exis e di e encia no able en e la condición social de la íc i- ma y la del o enso . Po úl imo; os indicaba hace un momen o, que el pueblo in e iene en la sag ada unción de la adminis- ación de jus icia, como me o espec ado de los de- ba es judiciales; y es e aspec o se p es a á conside a- ciones e dade amen e a e ado as. No asis e el pueblo po la mal supues a ga an ía de la publicidad de los deba es en la ec a aplicación de 6 I I ,i 42 la ley: no asis e pa a coadyu a á la acción de és a, imponiendo con su p esencia el sello de la ep obación social del deli o: no asis e ampoco pa a a aiga más en su conciencia el espe o y la obediencia que exige el o den ju ídico legal. No asis e, y is e es con esa - lo, sino po las emociones que los deba es pueden p opo ciona , igualándolos á cualquie espec áculo público; po que g andes y chicos, RI os y bajos, hom- b es y muje es, pa ece quie en solaza se en la econs- i ución de la escena del c ímen po ho endo que sea, menosp eciando los sang ien os despojos de la íc ima, pa a después po una de esas e oluciones an ecuen- es, pedi clemencia y mise ico dia pa a el epugnan- e y odioso c iminal, que no la u o del o endido. Pe o aún esa asis encia á los deba es, o ece o o aspec o más desconsolado . Hay cie o público asíduo y cons an e, que sigue paso á paso las incidencias de los juicios c iminales y ap ecia y discu e los medios de acción, las excepciones, las p uebas, las p egun as, las espues as y los e edic os, con el solo in de ap ende y p e eni se pa a lo sucesi o. No ha mucho oí yo, como oso os hab eis oído o as eces, es as ó pa ecidas palab as: ya se puede ma a á un homb e en la segu idad de queda lib e. T is e conclusión que e ela uno de los aspec os de nues o es ado an iju í- dico, y de la cual puede deduci se y a i ma se, que una de las unciones más sag adas de la ida del Es- ado po su obje o, medios y in á que se di ige, cual es la adminis ación de jus icia en lo c iminal, queda con e ida en e dade a escuela donde los u u os de- lincuen es ap enden los medios de eludi la acción de las leyes. - 49 Como queda indicado, la úl ima mani es ación de la ida indi idual es la que se e ie e al aspec o ju ídico, que comp ende odas las elaciones p i adas e e en- es á los de echos de la pe sonalidad, libe ad y p o- piedad; de echos que en su conside ación de indi i- duales, imponen al Es ado el debe de econoce los y ga an iza los po medio de su eglamen ación adecua- da y en a monía con odos aquellos ac o es que ne- cesa iamen e in luyen en el desen ol imien o de las ins i uciones ju ídico p i adas, que exigen el conoci· mien o del concep o gene al de las mismas po el suje o á quien se o o gan; así como ambién co espon- den al mismo los de echos de emisión del pensa nien- o, eunión, asociación y pe ición á los Pode es pú- blicos. Acaso pa ezca inopo una la clasi icación que p e- ceda de los de echos ydebe es que el homb e iene en su iple conside ación social, polí ica yju ídica en sus elaciones con la sociedad, la Nación y el Es ado. Pe o, eniendo po obje o es a e ce a pa e del aba- jo, indica la di ección que ha de imp imi se á la ins- ucción necesa ia pa a el ec o cumplimien o de los debe es y eje cicio de los de echos, mal pod ía con- segui se el obje o sin el conocimien o p e io de los mismos. Aho a bien; ¿qué ca ác e puede da se á esa ins- ucción eniendo en cuen a las condiciones gene ales del conjun o social á que se e ie e? Muy lejos de oda idea cien í ica y ilosó ica, pues o que el conocimien o del de echo y de las leyes en esa conside ación, no puede exigi se á odos, y de aquí que nues as an i- guas leyes es ablecie an de e minadas excepciones á 7 1 ( ) 50 su ca ác e obliga o io en a o de cie as pe sonas y po azón del luga en que se halla an habi ualmen e, po el sexo y po su ocupación, p o esión ó géne o de ida. Pe o hoy han desapa ecido esas excepciones; ha a iado po comple o la condición polí ica y ju ídica del indi iduo, en ando á pa icipa de impo an ísimas unciones polí icas y ju ídicas; y exis e la egla impe- a i a de que la igno ancia de la ley no excusa su cumplimien o. Pues bien: siendo así, no queda o o emedio que exigi del indi iduo el conocimien o de los p incipios gene ales, que si en de undamen o á sus de echos y debe es, única mane a de pode ob e- ne la o mación de la conciencia pública. IV ..• $ Nl>ICADA en el núme o an e io la di ección ~~~ I que debe da se ala i~s uc~i?n ge~e ~l.en ~'''-l sus es aspec os social, polí ico y ju ídico y planeada la ex ensión que debe ene pa a consegui que el indi iduo conozca la noción p imo dial de sus de echos y debe es, p ocede de e mina los medios adecuados á ese obje o) en cuyo pun o no podemos de ningún modo p escindi del impo an e y an in o- cado p oblema de nues a egene ación. De iempo a ás, pe o muy especialmen e desde la época del úl imo y de ini i o desas e colonial) se dis- cu e ámpliamen e ese p oblema en odos los e enos, desde dis in os pun os de is a y con aplicación á odos y cada uno de los ó denes de la ida. P oclama- se la necesidad de una comple a e olución, inspi ada en dis in os c i e ios de ideas y pa idos, que de ien- den la e olución po los o ganismos del Es ado pa a su eo ganización, ó que esa e olución debe pa i de la conciencia popula . • 52 En el Pa lamen o, en la p ensa, en odas pa es y po odos se econoce la necesidad de la egene ación, p oclamando el p incipio de que hay que hace pa ia. Pe o an a discusión esul a es é il en la p ác ica, po que como siemp e, no se p escinde de las ideas. sin conside a que la ob a de la egene ación es ex- clusi amen e nacional: que en ella es án di ec amen e obligados é in e esados el indi iduo y odos los o ga- nismos que se conc e an en la pe sonalidad del Es ado; y que po úl imo los medios adecuados á ese in no pueden obedece al ca ác e pa icula de los p inci- pios de un pa ido polí ico, sino que deben unda se en las ideas y elemen os que es én más en elación con las condiciones del pueblo y puedan a o ece el desen ol imien o del espí i u nacional. Di ícil y compleja es es a cues ión po la impo an- cia an ascenden al que iene, pues po un lado exige el cambio adical de nues o modo de se , y po o o impone la comple a eo ganización de los medios, que al como hoy se hallan cons i uídos no o ecen base sólida pa a consegui el esul ado á que se debe as- pi a . Y si necesa iamen e los medios han de jus i- ica el in, és e no pod á ealiza se en an o no se dé a aquellos la ampli ud y ga an ías co espondien es. El medio p imo dial, base y undamen o de odos los que han de con ibui á la esul an e de nues a egene ación social y polí ica, es la enseñanza en su p ime g ado, que po el ca ác e de gene al y pú- blica a ec a á odas las clases sociales y muy espe- cialmen e á la clase popula , que po sus condiciones, al a de ecu sos y necesidad de con ibui á la ealización de los medios ma e iales de la ida, no • O.' 53 • puede hace uso de los demás g ados en que la ense- ñanza se di ide. Po és o, si en la ins ucción social polí ica y ju í- dica es iba el p incipio de nues a egene ación: si és a ha de comp ende á odas las clases sociales sin dis inción alguna; y si la enseñanza y la ins ucción obliga o ias son debe es co ela i os en e la socie- dad y el indi iduo, la conclusión lógica ha de se , la conside ación de la enseñanza p ima ia como el p in- cipal elemen o pa a inicia al homb e en la idea de mo al, de de echo y de jus icia á que debe some e se su ac i idad, inculcando á la ez en su conciencia la noción de los debe es y de echos que le co esponden como homb e y como ciudadano. Pe o aho a bien: ese elemen o de an decidida im- po ancia ¿se halla cons i uido y o ganizado en a mo- nía con el in á que se di ige? Cie amen e que no: pues aunque son dignos de odo encomio el sac i icio y abnegación de odos aquellos que se dedican al ma- gis e io, ese sac i icio y la labo cons an e y me i o ia que ep esen a, esul an inú iles po los g a es de ec- os del sis ema, la indi e encia conque se ap ecia en ge- ne al ese elemen o de ida, y una po ción de concau- sas que hacen cada día más sensible la al a de cul u a. En un pe íodo de hace algunos años es obje o de cons an e discusión, has a se ha hecho cues ión de moda, el p oblema de la p ime a enseñanza, que ha sido obje o de mul i ud y a iedad de e o mas más ó menos ace adas, sin o a inspi ación que la que pa icula men e ha enido cada Minis o con o me á . los p incipios é ideas de cada pa ido gobe nan e. Así es como á pa i del año 1857 echa de la Ley gene al -' de Ins ucción pública, no se ha acome ido la e o ma con decisión y empeño, sucediéndose con ínuamen e p oyec os y planes muy dis an es de la ealidad. No hay nada que demues e de una mane a an con- cluyen e el es ado de nues a enseñanza é ins ucción, como la es adís ica esul an e del Censo escola del año 1903 y del úl imo Censo gene al de población de 1900. El p ime o a oja una exis encia de 31.826 escue- las públicas de odas las ca ego ías, en e las que sólo 425 son de Pa ona o, dando una idea muy las i- mosa de lo insigni ican e que es la inicia i a pa icu- la en es a ma e ia de an capi al impo ancia. En la echa del Censo apa ecen ce adas 2.626 escuelas po causas que demues an la incu ia y el abandono en que se halla es a unción sag ada del Es ado. Más de 7.000 escuelas ienen de do ación 500 pese as anuales; o as an as ó más la ienen de 625; y el p esupues o pa a ma e ial de cada una de ellas se educe á una pa e insigni ican e de la do ación. A es os da os hay que ag ega la ine icacia absolu a de odas las disposiciones dic adas ace ca del ca ác e obliga o io de la p ime a enseñanza, así como de los medios ep esi os y sancionado es que aquellas con ie- nen: ine icacia que se comp ueba de un modo incon es- able con el esul ado, bien is e po cie o, que con- iene el Censo de población de 1900, en el que cons a que de 9.087.821 a ones españoles, no saben lee y po lo an o ca ecen de la más udimen a ia ins ucción 5.068.056; es deci , más de la mi ad de aquellos. Pues bien: en an o haya un núme o conside able de P o eso es de p ime a enseñanza e ibuidos con una do ación in e io al jo nal de un simple b ace o. ~--------------~ 55 1 en an o no se lle e al áni,mo de la clase popula la ne- cesidad de la ins ucción, elegada á segundo é mino po la p e e encia que se dá á los medios ma e iales y po el abandono lamen able de los pad es; y en an o en muchos pueblos es én ce adas las escuelas óés as sean de las clasi icadas como- empo ales, ¿pue- de habla se de ins ucción y egene ación? ¿puede habla se de debe es y de echos y exigi su conoci- mien o y ec a aplicación á un pueblo que en su o a- lidad ap oximada de 19.000.000 de habi an es, muy ce ca de los 12.000.000 son anal abe os? Es e dad exis e una esis encia pasi a é inna a en odas las cla- ses sociales á adqui i la ins ucción y cul u a que las co esponde a endidos sus medios y posiciones es- pec i as, cons i uyendo es o un icio social de e o- ceso y decadencia. Po lo mismo deben desapa ece los de ec os é impe ecciones del sis ema o gánico o icial: y pues o que la inno ación se impone, buscan- do una o ien ación comple amen e dis in a, és a debe se el espí i u de eo ganización de la p ime a ense- ñanza en odos sus aspec os y en elación di ec a del in á que se di ige. Apa e de lo que se e ie e á los conocimien os y condiciones docen es que deben exigi se á los Maes- os, así como de lo que a ec a al mejo amien o de su si uación económica y al de el ma e ial de la enseñan- za, hay que p ocu a digni ica algo más esa unción p o esional, emancipándola de la in e ención an di- ec a que en ella ienen las Au o idades adminis a i- as p o inciales y municipales, como único medio de .que desapa ezcan las a bi a iedades y coacciones, que con an a ecuencia se epi en en las localidades -- - ~ 5 i pequeñas, en pe juicio de los in e eses gene ales y de la cul u a; pe o cla o es que esa misma independencia exige igo iza y desa olla la elación de dependen- cia necesa ia en e los espec i os g ados de la ins- ucción pública en gene al. Desen uel a dé es e modo la cul u a, haciendo co- noce al indi iduo su condición social polí ica y ju í- dica y adqui iendo la noción udimen a ia de sus de- be es y de echos, no puede nega se el e ec o inmedia- o de inspi a y o ma la conciencia pública en una base cie a y posi i a, que pod á se ampliada con los demás elemen os de ulga ización, con la conse- cuencia necesa ia de ob ene la o mación de cos um- b es polí icas ju ídicas, que ha ían mucho más ácil la aplicación de los medios pa a la ealización del in. La inicia i a simul ánea indi idual y colec i a en- a ía en una es e a de acción mucho más amplia, y la p ensa, las e is as, las con e encias, los A eneos, y po úl imo la ex ensión uni e si a ia ulga izando la ciencia en odas y cada una de sus mani es aciones, se ían el complemen o e icaz y posi i o ob ando sob e el elemen o popula debidamen e p epa ado, o nen- ando la cul u a gene al. Aho a bien, sa is echo po el Es ado su debe es- pec o á la enseñanza y á la ins ucción gene al, colo- cándolas en condiciones p ecisas al in que han de ealiza , se impone la decla ación de su ca ác e obliga o io, e is iéndole de la coacción necesa ia como medio p e en i o y sancionado de los hechos ú omisiones que cons i uyen su in acción. Es e dad que hoy exis en a ias disposiciones le- gales e e en es á es os ex emos y que en el o den ¡ ;,:..In , ; JL póIÍiíco es án p ésd-i aS éie ás limi ácidÍl'és á la j a:: cídad dél ciudadano p'di- al a dé i is iei:i6n y cul u- a; dispd~icidÍú!s que e dáde ámen e esul an ine i- caces po los de ec os ya indicados. Pe o subsanado-s que Sean esos de ec as el es ic o cumplimien o po pa e del Es ado de sus debe es en élacio con la ins ucción, aquél ha de exigi de los indi iduos un pe ec o aca amien o de la ley, y en caso Con a io debe elimina los po comple o de la pa icipación en las unciones públicas. In o mándose en es e p incipio, se ha llegado á p e ende que la al a de ins ucción debe se causa Iimi a i a de la capacidad ju ídica del anal abe o, como cas igo á su negligencia y como medio p e en i o pa a consegui el desa ollo de la ins ucción. Pe o es a idea an adical no puede sos ene se po dos a- zones: p ime a, po halla se en abie a oposición con los p incipios del De echo na u al; y segunda, po que la igualdad polí ica y la igualdad ju ídica son concep- os que no pueden con undi se, pues se de i an de p incipios comple amen e dis in os; y así como la p i- me a puede se obje o de limi aciones y modi icacio- nes po la cons i ución y o ganización polí ica del Es- ado, la segunda obedece al p incipio na u al é inma- nen e de la pe sonalidad, cuyos de echos no pueden se limi ados an solo en su eje cicio, sino po causas que esencialmen e a ec an á aquélla. ..} * '"* Voy á e mina , ilus ísimo seño ; pe o no lo ha é sin an es di igi un ca iñoso saludo y una palab a de 8 58 ánimo y espe anza áesa ju en ud noble y es udiosa que acude á es a solemnidad, pa e de ella pa a eci- bi el p emio y gala dón de sus abajos y des elos y el es o pa a some e se nue amen e á nues a di ec- ción con el más pu o y a dien e anhelo en su alma de p osegui las a eas escola es del cu so .que hoy inau- gu amos. Acabais de oi , que idos jó enes, aunque de modo desaliñado y poco co ec o, el ela o e dade amen e ab umado de la si uación po que hoy a a iesa la sociedad en gene al y nues a que ida España, así como la indicación, que la escasez; de mis conocimien- os me ha suge ido espec o á algo de lo que es nece- sa io pa a con ibui á sen a sob e bases más sólidas la o ganización social. Si con o me se ha dicho po algunos, el siglo xx ha de se el siglo de las g andes a i maciones como eac- ción necesa ia á los e o es y negaciones del an e- io , ais á en a en la ida social en una época al ez la más impo an e y ascenden al que la His o ia pueda lega á las gene aciones enide as. Conocidos po odos sin excepción los g a es males que a ligen y han colocado á nues a amada pa ia en un ela i o desni el de su conside ación ex- e io , en odas pa es, á odas ho as, en la p ensa, en las euniones públicas y p i adas, po los al os y los bajos, po los icos y los p ole a ios, los sabios y los igno an es, absolu amen e po odos se p oc lama la necesidad de la egene ación; palab a que dice y signi ica mucho pa a odo juicio pensado , pe o com- ple amen e des p e is a de sen ido pa a la mayo ía de los que la in ocan. : ; '.5+. '11 41 e