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Pedro de Ponte, o Aponte, pintor del Rey Católico

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Pedro de Ponte, o Aponte, pintor del Rey Católico

Author: Arco y Garay, Ricardo del
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1942
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/50338/3/articulo_2717380.pdf
PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATÓLICO
I.
'
No icias
biog á icas.
Muy
limi adas
son
las
no icias
biog á icas
del
pin o
Ped o
de
Apon e.
Redúcense
a
las
consignadas
po
Jusepe
Ma ínez
en"
sus
Discu sos
p ac icables
de!nobilísimo
a e
de
la
Pin u a
(l).Dice
allí:
«No
menos
hon a
ecibie on
nues os
españoles
de;los
ca ólicos
eyes,
y
po
no
se
moles o,
oma emos
la
ilus ación
de;eSíc
a e
del
se enísimo
ey
Don
Fe nando,
dechado
de
eyes
y
maes o
de
la
azón
de
Es ado.
Es e
seño
se
alió
de
un
excelen e
pin o
de
aquellos
iempos,
que
se
llamó
Ped o
de
Apon e,
na u al
de
la
ciudad
de
Za agoza.
Viendo
eni
de
Flandes
y
Alemania
excelen es
piníu-
as,
siendo
muy
es imadas
en
España,
se
animó
de
mane a
en
es e
eje cicio,
que
den o
de
poco
iempo
los
igualó,
y
en
pa icula
en
e a os
ué
singula ísimo.
No
hubo
pe sona
p incipal
en
España
(sic)
que
no
se
quisiese
e a a
po
su
mano.
Dicen
que
ué
ej
in en o
de
los
mu os
i
ngidos
de
San a
Fe,
en
el
eino
de
G anada;
y
no
hay
que
ma a illa
de
es o,
que
ué
g an
pe specli o
y
homb e
de
g an
in ención
y
máquina,
y
siemp e
ué
siguiendo
la
co e
de
SS.
MM.
de
Isabela
y
Fe nando.
He
is o
muchas
ob as
de
su
mano
en
el
eino
de
A agón,
Ca aluña
y
Valencia.
Fué
.es e
ilus e
a ón
el
p ime o
que
pin ó
al
óleo;
ué
muy
es imado
de
Sus
Majes ades,
haciéndole
me ced
de
pin o
suyo,
con
p i ilegio
pa icula ,
que
has a
en onces
no
se
había
usado
en
España.
Es o
ué
en
e a
de
mil
y
quinien os
años».
An es,
según
Elias
To mo,
había
sido
pin o
del
ey
Juan
II
de
A agón,
que
alleció
en
1479
(2).
M
."^Bellas
A es
de
San
Fe nando,
Rág..l04.
í^lpdnd,
1766,
con
p ólogo
de
Valen ín
Ca de e a.
(2)
Ca álogQ
de
los
P imiíi os
de
la
Colección
líu be.
60
RICARDO
DEL
ARCO
Según
Be íaux
(1),
ué
discípulo
de
Ba olonié
de
Cá denas,
o
«Be mejo»,
céleb e
a is a
que
abajó
en
A agón.
To mo
(2),
e i ién
dose
a
las
ablas
de
San o
Domingo
de
Silos,
del
Museo
A queológico
Nacional,
y
la
de
Fe nando
I
ecibiendo
a
San o
Domingo,
de
la
Colec
ción
I u be,
dice
quesu
au o
ué
discípulo
p obable
de
Ñuño
Gonsal es,
pin o
po ugués
del
ey
Al onso
V
en
1450-71,
y
quizás
maes o
de
Apon e.
Supone
a
és e
con inuado
del
a le
del
discípulo
de
Nu ip.
Los
ase os
del
alegado
pin o
za agozano
Jusepe
Ma ínez
hay
que
pensa
son
exage ados,
y
en
pa e
a en u ados,
como
cuando
a i ma
que
Apon e
ué
el
p ime o
que
pin ó
al
óleo.
Con a os
exhu
mados
po
Se ano
y
Sanz
demues an
que
hacía
iempo
se
usaba
es e
p ocedimien o
en
A agón.
Como
mues a
de
su
ap i ud
de
e a is a
debemos
conside a
las
dos
ablas
con
las
e igies
de
los
Reyes
Ca ólicos,
en
la
capilla
de
los
San os
Co po ales,
de
Da oca,
que
c eo
de
su
mano,
como
sospechó
Juan
Cab é
(3);
Fe nando
es á
con
el
in an e
D.
Juan,
c
Isabel
con
la
in an a
D.®
juana.
«Hay
muchas
p obabilidades
—esc ibe—
de
que
se
deban
al
pin o
de
cáma a
de
D.
Fe nando
de
A agón,
Ped o
de
Apon e,
que
es u o
en
1491
con
su
ey
en
el
asedio
de
la
misma
plaza
á abe
(G anada).
Opino,
con
cie a
ese a,
que
se
ap ecian
dos
écnicas,
y
po
ende
dos
manos,
en
las
pin u as
de
dichas
pue as.
Los
e a os
de
los
Reyes
Ca ólicos,
sin
duda
alguna,
den o
de
su
medioc idad
acusan
un
pe eccionamien o
mayo
que
las
es an es
escenas,
las
cuales
muy
bien
pudo
pin a las
o
ya
un
discí
pulo
de
Apon e
o
uno
de
aquellos
a is as
con
quienes
celeb ó
él
mismo
an os
con a os
pa a
lle a
a
cabo,
mancomunadamen e,
emp esas
de
mayo
impo ancia,
en e
ellas
algunos
e ablos
ci ados
po
Abizanda.
Como
de
Ped o
de
Apon e
no
se
conoce
oda ía
ob a
suya
conc e a,
nos
emos
imposibili ados
de
es ablece
pa alelismos
a íis icos
con
los.
e a os
de
Da oca...
Si
ealmen e
las
ablas
de
San
Lo enzo,
de
Huesca,
de
las
que
hay
e e encias
ambién
que
las
hizo
pin a
don
Fe nando
de
A agón
pa a
el
e ablo
mayo
de
dicha
iglesia
a
Ped o
de
Apon e,
son
de
es e
a is a,
como
c ee
Rica do
del
A co,
¿po
qué
no
a ibui le
los
e a os
de
Da oca
al
mismo,
cuando
(1)
His oi e
de
lA ,
.
IV,
¿a
Henaissance,
segunda
pa e,
págs.
901
y
ss.
Pa ís,
1911.
(2)
«Los
P imi i os
de
la
Colección
I u be»,
en
el
pe iódico
La
Época,
núme o
del
14
de
julio
de
1911.
Ca álogo
de'la
misma
Colección,
pág.
13.
(3)
«El
eso o
a ís ico
de
los
San os
Co po ales
de
Da oca»,
en
Bole ín
de
la
Sociedad
Española
de
Excu siones,
4.®
imes e
de
1922,
págs.
275-292.
PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATÓLICO
61
ení e
unas
y
o as
pin u as
no
exis e
g an
dispa idad
de
es ilo
y
ac u a?
El
ela i o
mé i o
de
las
egias
imágenes
pic ó icas
de
los
San os
Co po ales
sólo
ayuda ía
a
eba i
la
leyenda
de
que
Apon e
e a
a
úl imos
del
siglo
x
un
a is a
de
p ime a
magni ud
y
den o
de
las
co ien es
cul u ales
emanadas
de
Flandes.
En
a!
época
aquel
pin o
conse a ía
aún
g an
pa e
del
a caísmo
a ís ico
indígena,
que
impe aba
en
A agón».
La
a inidad
de
es ilo
con
las
ablas
del
e ablo
mayo
de
la
iglesia
oscense
de
San
Lo enzo,
así
como
con
las
igu as
seden es
de
las
pue as
bajas
del
e ablo
mayo
de
Bolea,
ob as
cie as
de
Apon e,
como
e emos,
es
no o ia.
Veamos
aho a
las
ob as
conocidas
de
nues o
pin o .
II.
Re ablo
mayo
de
San
Lo enzo,
de
Huesca.
Fa o ecido
el
emplo
pa oquial
de
San
Lo enzo,
de
Huesca,
po
los
mona cas
a agoneses,
señaladamen e
po
Jaime
11,
con
aliosos
dona i os,
po que,
según
la
adición,
había
nacido
en
aquel
luga
el
insigne
le i a,
no
quiso
se
menos
el
Rey
Ca ólico,
y
a
es e
in
egaló
el
e ablo
mayo ,
que
había
de
deco a
el
p esbi e io,
ob a
que
encomendó
a
su
pin o
Apon e.
Los
c onis as
de
A agón
Juan
F ancisco
And és
de
Uzía oz
y
Diego
José
Do me ,
en
sus
espec i as
apologías
de endiendo
a
Huesca
como
pa ia
de
San
Lo enzo
(1),
esc ibie on
que
Apon e
ué
el
au o
del
e ablo.
Es a
a i mación
lle ó
al
pin o
de
cáma a
y
a queólo^
oscense
ValeíínCa de e a
a
descub i
dos
ablas
de
él
(2),
pe o
sin
indica
dónde
las
halló;
aunque,
sin
duda,
se
e e ía
a
las
dos
exis en es
a
la
sazón,
y
has a
el
año
1911,
en
la
an esac is ia
del
mencionado
emplo.
¿En
qué
se
apoyó
And és
de
Uz a oz
pa a
adjudica
la
pa e
nidad
del
e ablo
a
Apon e?
No
lo
dice,
pe o,
acaso,
en
documen os
del
a chi o
pa oquial.
El
Lumen
Ecclesiáe
de
aquél,
olumen
esc i o
en
1675
siendo
p io
del
Capí ulo
D.
José Paulino
de
Las anosa,
dice
al
olio
1
e so:
«D.
Fe nando
el
Ca ólico
ué
muy
de o o
(de
San
Lo enzo),
como
lo
es i ica
el
e ablo
an iguo
que
hoy
se
(1)
De ensa
de
a
pa ia
del
in encible
má i
San
Lau encio
(Za agoza,
1638)
y
San
Lau encio
de endido...
(Za agoza,
1673),
espec i amen e.
(2)
Discu sos
p ac icables
del
nobilísimo
a e
de
la
Pin u a,
de
Jusepe
Ma
ínez,
edic,
ci .,
págs.
31
y
105,
no as.
62
RICARDO
DEL
ARCO
conse a
en
la
sac is ía,
cuyo
p olijo
y
sua e
colo ido
mues a
se
de
Ped o
Apon e,
pin o
de
Su
Al eza».
¿Tomó
es a
no icia
de
Uzla oz,
o
se
basó
en
da os
del
a chi o?
El
lib o
se
e
que
es á
edac ado
en
su
pa e
an igua
a
la
is a
de
o o
an e io .
Po
aquel
licpipo,
la
memo ia
de
nues o
pin o
e a
amosa
en
Za agoza.
Jusepe
Ma ínez,
Uz a oz,
Do me ,
como
se
ha
no ado,
lo
elogia on
o
lo
nomb a on;
y
en
1656,
el
poe a
Juan
de
Moncayo,
ma qués
de
San
Felices,
imp imía
en
aqüella
ciudad
su
Poema
ágico
de
A alan a
y
Hipomenes,
donde,
a
la
página
211,
pone:
Mi a
a
Ped o
de
Pon e,
en
quien
lo ece
al
sol
de
sus
i udes
Daphne
ing a a,
y,si
lau o
en
sus
sienes
e e dece,
diadema
en
ellas
su
esplendo
e a a.
Pe o
hay
un
dalo
concluyenie,
que
adjudica
es e
e ablo
al
pin o .
En
la
capi ulación
en e
los
Ju ados
de
G anen
(Huesca)
y
Ped o
de
Apon e,
en
1511,
pa a
que
és e
pin e
el
e ablo
mayo ,
comenzado
po
C is óbal
Ca de iosa,
aquel
a is a
se
obligó
«a
pin a
y
do a
el
dicho
e ablo
al
modo
y
o ma
que
es á
en
la
Bolea,
aquello
que
de
su
mano
ué
echo,
y
de
¡a
mane a
que
es á
eldeSan
Lo en e
de
Huesca
(1).
Dos
ablas
de
es e
e ablo
endiólas
el
Cabildo
a
in
del
año
1910
a
un
chama ille o,
y
de
manos
de
és e
ue on
adqui idas
po
la
Viuda
de
I u be
pa a
su
colección.
Es u ie on
colgadas
en
la
an esac is ía
del
emplo.
Las
desc ibió
To mo
en
el
Ca álogo
de
aquella
Colección.
La
una
ep esen a
a
San
O encio
sen ado
en
si ial
con
paño
do sa]
de
b ocado.
Los
lados
y
b azales
os en an
diez
e igies
de
p o e as.
El
San o
lle a
en
la
mano
la
aguijada,
y
a
sus
pies
iene
ahe ojado
un
demonio,
indicando
su
i ud
cu a i a
de
endemoniados.
A
en ambos
lados
del
ono
dos
ángeles
es idos
de
únicas
y
con
sendos
lib os
en
la
mano.
La
o a
abla
p esen a
a
San a
Paciencia,
mad e
de
San
Lo enzo,
esposa
de
San
O encio,
asimismo
sen ada
en
si ial,
cuyos
cos ados
y
b azales
lle an
ca o ce
es a uillas
de
niños
desnudos.
C ee
Elias
To mo
que
es os
angelo es
los
debió
de
pin a
un
discípulo
de
Apon e.
En
e ec o,
disc epan
la
ac u a
y
el
es ilo;
son
i
gu as
echonchas,
al as
de
p opo ciones.
A
los
lados
del
ono,
San
Vicen e
y
San
Es eban,
con
los
a ibu os
del
ma i io.
Valen ín
Ca de e a
ió
o as
dos
ablas
de!
mismo
e ablo.
En
unas
apos illas
qiic
puso
en
la
página
29
de
un
ejempla
suyo
del
(1)
A clií o
iís ó ico
p o incial
de
Huesca,
p o ocolo
del
no a io
Jaime
La aga,
año
1511,
ol.
82.
PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATÓLICO
63
Tea o
his ó ico
de
¡as
iglesias
del
eino
de
A agón
(Pamplona,
1797),
esc ilo
po
el
oséense
F ay
Ramón
de
Huesca,
donde
és e
índica
que
el
e ablo
ué
pin ado
po
Apon e,
dice
que
sólo
se
conse an
dos
ablas
en
la
an isac isíía
de
San
Lo enzo,
«dignas
de
ene se
en
g andísimo
ap ecio;
de
o as
dos
que
exis ían
en
la
demolida
iglesia
de
Capuchinos
(de
Huesca)
se
igno a
el
pa ade o».
De
es o
habla emos
después.
No
conoció
o as
dos
ablas
conse adas
en
un
aposen o
al o
del
emplo,
des inado
a
a chi o.
La
una
ep esen a
a
San
O encio
compa eciendo
an e
un
p íncipe
de
F ancia,
una
hija
del
cual,
llamada
Co nelia,
eslaba
posesa
del
demonio.
El
p íncipe
apa ece
sen ado
en
ico
si ial,
ado nados
el
espaldo
y
los
b azales
de
p imo osas
es a
uillas,
en
ac i ud
de
la a se
las
manos.
Un
paje,
p o is o
de
oalla,
ie e
el
agua
de
un
ja ón.
De ás
se
e
la
hija,
de
os o
desenca
jado.
San
O encio
es á
con
las
manos
c uzadas,
odeado
de
soldados
con
lanzas.
Uno
le
suje a
po
el
homb o.
En
el
cuello
lle a
una
cadena
que
a
a
pa a
al
demonio,
ep esen ado
en
o ma
humana,
como
saliendo
del
suelo.
En
el
ondo,
más
cabezas
y
lanzas
de
soldados;
una
en ana
y
los
ne ios
de
la
bó eda,
que
se
apoyan
en
columnas.
Sob e
las
dos
del
p ime
é mino
hay
dos
e igies
de
e angelis as
(Lám.
I,
a).
En
la
o a
abla
ése
a
San
O encio
su iendo
la
indignación
del
p íncipe,
el
cual
apa ece
con
un
ce o
en
la
mano
des acado
del
ondo.
El
San o
es á
desnudo,
con
los
ojos
en o nados
y
jun o
a
la
en ada
del
só ano
o
mazmo a
donde
había
sido
ence ado.
Un
esbi o
con
unos
azo es
en
la
mano,
le
coge
del
b azo
de echo,
y
o o
de!
izquie do.
Un
amilia
del
i ano,
asiendo
al
San o
de
la
cadena,
le
some e
a
un
in e oga o io,
como
inqui iendo
las
azones
po
las
cuales
el
demonio
se
in odujo,
con
su
licencia,
en
el
cue po
de
la
doncella
Co nelia,
a
quien
después,
según
la
leyenda,
sanó
de
su
mal.
O as
pe sonas
comple an
la
escena.
La
deco ación
i
gu a
un
aposen o
dis in o
del
an e io ;
pe o
el
pin o
puso
ambién
en
p ime
é mino
dos
columnas
idén icas
a
las
indicadas,
con
basas
y
capi
eles,
y
encima
las
es a uas
de
los
e angelis as
es an es.
(Lám.
I,
b).
En
ambas
ablas
el
San o
lle a
au eola.
En
el
ondo
hay
pin ado
un
escude e,
pe o
sin
a mas.
La
c eencia
de
que
son
del
e ablo
mayo
donado
po
el
Rey
Ca ólico
la
con i ma
el
c onis a
F ancisco
Diego
de
Aynsa
al
pone
en
su
ob a
Fundación^
excelencias^
g andezas
y
cosas
memo a^
bles
de
la
an iquísima
ciudad
de
Huesca
(1)
que
los
milag os
de
(1)
Huesca,-
1619,
pág.
117.

64
RICARDO
DEL
ARCO
San
O encio
es án
ep esen ados
«en
an iguos
e ablos,
y
p incipal
men e
en
uno
qué
hay
en
la
Me opoli ana
Iglesia
de
Za agoza,
y
en
o o
en
la
iglesia
de
Lo e o,
y
en
las
pue as
del
e ablo
mayo
de
San
Lo enzo
de
Huesca».
Cuando
Aynsa
esc ibía
lo
que
an ecede
no
había
o o
e ablo
mayo
en
San
Lo enzo
que
el
de
Apon e,
y
en
aquel
luga
es u o
has a
el
año
1678,
en
que
D.
A a!
de
Azlo ,
seño
de
Panzano,
cos eó
el
que
hoy
se
e,
pin ado
po
el
za agozano
Ba olomé
Vicen e.
En
el
mismo
A chi o
guá danse
agmen os
de
o as
ablas,
que
yo
descub í,
si iendo
de
a madu as
de
al a es.
En
una,
San
Lo enzo,
es ido
de
diácono,
coloca
su
mano
de echa
sob e
la
cabeza
de
una
muje
a odillada,
con
oca
blanca.
En
la
mano
izquie da
lle a
una
moneda.
A
su
lado,
de
pie,
un
anciano
con
una
bolsa
de
dine o.
Va ios
pob es
espe an
ecibi
la
limosna
de
manos
de
San
Lo enzo.
El
que
i
gu a
en
p ime
luga
ya
ala ga
la
dies a,
en
la
que
el
San o
deposi a
la
moneda.
El
g upo
de
po diose os
es
bellísimo;
los
os os
son
admi ables
de
dibujo
y
exp esión.
Es a
escena
ep esen a
el
ac o
de
epa i
a
los
pob es
el
eso o
de
la
Iglesia,
con o me
al
enca go
que
al
San o
diácono
le
hicie a
el
Papa
San
Six o
an es
de
su i
el
ma i io.
(Lám.
II).
O a
abla
ep esen a
a
San
O encio,
obispo
de
Aux,
e es ido
de
pon i ical,
sanando
a
un
diácono
que
iene
delan e,
epilép ico.
O o
diácono
es á
al
lado.
El
opaje
minucioso
y
el
b illo
y
iqueza
de
las
gua niciones
de
o o,
la
i
gu a
oda,
iene
g an
pa ecido
con
las
indicadas
de
las
pue as
del
e ablo
mayo
de
Bolea,
ob a
ambién
de
Apon e,
documen ada.
(Lám.
III,
a).
O a,
en
i
n,
mu ilada
en
la
pa e
supe io ,
nos
da
la
escena
de
la
consag ación
de
San
O encio
como
obispo
de
Aux.
És e
apa ece
de
odillas,
ecibiendo
la
bendición
de
un
p elado,
asis ido
po
o os
dos.
Abundan e
b ocado
de
o o
en
las
es idu as.
El
e ablo,
po
an o,
ep esen aba'pasajes
de
la
ida
y
ma i io
,
del
i ula
y
de
sus
pad es
y
amilia es.
Dado
el
amaño
de
las
ablas
conse adas,
se
colige
que
ué
de
g an
amaño,
y
segu amen e
ocupa ía
odo
el
ondo
del
p esbi e io.
El
lib o
de
Visi a
episcopal
al
emplo,
al
día
19
de
ab il
de
1610,
nos
in o ma
de
que
la
ealizó
el
obispo
Be engue
de
Ba dají,
y
se
ano a
que
«el
al a
mayo
es aba
si uado
a
la
pa e
de
O ien e,
on e o
de
la
pue a
p incipal
de
la
iglesia,
de
pincel
an iguo
muy
bueno;
e a
e ablo
g ande
y
do ado
en
pa es",
de
la
in ocación
de
San
Lo enzo,
con
la
igu a
de
dicho
san o
en
medio,
de
odo
bul o,
con
su
abe náculo
pa a
el
Sac a-
¿M
PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATÓLICO
65
men e,
y
en
el
p ime
cue po
del
al a
había
di e sas
igu as
pequeñas
y
do adas,
de
odo
elie e,
y
el
dicho
al a
enía
sus
pue as
de
lienzo,
con
sus
bas imen os
de
made a
pin ados
al
emple.
(sic)
po
ambas
pa es».
Podemos,
po
an o,
econs ui
con
bas an e
p ecisión
lo
que
ué
es e
e ablo,
al
ez
la
p oducción
más
impo an e
de
Ped o
de
Apon e.
En
el
cén o
del
cue po
p incipal,
la
es a ua
de
San
Lo enzo;
colaíe almeníe,
las
ablas
de
San
O encio
y
San a
Paciencia
de
la
colección
¡ u be,
y
o as
dos
del
mismo
amaño
de
San
O encio,
obispo
de
Aux,
y
San
Vicen e
má i ,
oscensc,
asociado
casi
siemp e
a
los
san os
mencionados
en
las
ob as
de
a e
an iguo
de
la
Ciudad.
Po
o una,
es a
abla
se
conse a
ambién
en
el
Museo
P o incial.
(Lám.
III,
b).
Ha
quedado
egis ada
más
a iba
la
no a
de
Ca de e a
e e en e
a
dos
ablas
de
es e
e ablo
«que
exis ían
en
la
demolida
iglesia
de
Capuchinos
(de
Huesca),
se
igno a
el
pa ade o».
Se
comp ende
que
Ca de e a,
después
de
ano a
lo
que
an ecede,
siguió
el
as o
de
esas
ablas,
y
dio
con
ellas.
En
el
ac a
de
la
sesión
celeb ada
po
la
Comisión
p o incial
de
Monumen os
el
día
10
de
diciemb e
de
1873,
cons a
lo
siguien e:
«Habiéndose
mani es ado
po
el
seño
don
Valen ín
Ca de e a
que
juzgaba
con enien e
ecoge
dos
ablas
gó icas
que
se ían
in e esan es
pa a
el
Museo
p o incial,
y
que'
p oceden es
del
Con en o
de
Capuchinos
se
hallaban
medio
a inco
nadas
y
expues as
a
pe de se
en
la
iglesia
del
Hospi al
de
es a
ciudad
desde
el
año
1842,
así
como
ambién
que
dicho
seño
o eció
en
cambio
dos
cuad os
en
lienzo,
la
Comisión,
ap o echando
la
opo u
nidad
de
halla se
p esen e
el
Gobe nado
Eclesiás ico
de
la
Diócesis,
sede
acan e,
como
Vicep esiden e
de
es a
Co po ación,
le
pidió
que
acep ase
la
pe mu a,
y
es a
au o idad
accedió
gus osa
y
o eció
da
al
e ec o
las
ó denes
con enien es»
(1).
El
asun o
su ió
dilaciones.
En
5
de
oc ub e
de
1875
la
Comisión
de
Monumen os
di igió
al
Vica io
Capi ula
de
la
Diócesis
la
siguien e
comunicación:
«Siendo
uno»de
los
p incipales
debe es
de
es a
Comisión
adqui i
y
conse a
cuan os
obje os
de
a e
o
an i
güedad
c eyese
dignos,
especialmen e
aquellos
que
en
cualquie
concep o
hayan
pe enecido
o
pe enezcan
al
Es ado;
y
eniendo
(I)
C .
Rica do
del
A co:
Reseña
de
las
a eas
de
a
Comisión
p ooincial
de
Monumen os
his ó icos
y.
a ís icos
de
Huesca
(1844-'1922):
Seguida
de
un
apéndice
sob e
el
Museo
A queológico
p ooincial,
pág.
29.
Huesca,
1923.
(w.
66
RICARDO
DEL
ARCO
conocimienlo
de
que
en
la
íg iesía
del
Sanio
Hospilal
p o incial
exis en
dos
cuad os
cola e ales
ai
alia
mayo ,
que
pe enecie on
a
la
.comunidad
de
ailes
Capuchinos
de
es a
capi al,
uno
de
los
cuales
ep esen a
a
San
Vicen e,
cuyos
cuad os
pod ían
se
sus i uidos
po
o os
más
de o os
que
es a
Comisión
en ega ía
a
cambio
de
los
dos
indicados,
a
nomb e
de
la
misma
uego
a
V.
S.
se
digne
da
las
ó denes
p oceden es
al
sace do e
enca gado
de
dicha
iglesia
pa a
que
a
la
b e edad
posible
en egue
los
mencionados
cuad os
pa a
aslada los
al
Museo
p o incial,
y
que
eciba
a
cambio
de
ios
mismos
los
que
es a
Comisión
designa á
de
acue do
con
V.
S.».
En
5
de
eb e o
de
1876
la
Comisión
ele ó
una
exposición
a
la
Co po ación
p o incial,
en
cuyo
pode
es aban
las
dos
ablas,
alegando
de echo
de
p opiedad
sob e
las
mismas
y
pidiendo
su
de olución.
En
es e
documen o
se
decía
que
a
ins ancia
de
don
Valen ín
Ca de e a
la
Comisión
de
Monumen os,
en
sesión
de
19
de
diciemb e
an e io ,
había
aco dado
solici a
del
Vica io
Capi ula
de
la
Diócesis
la
pe mu a
indicada.
Con e ido
es e
negocio
en
cues ión
polí ica,
y
negándose
la
Dipu ación
a
la
en ega
de
las
ablas,
en
14
de
sep iemb e
del
mismo
año
a
Comisión
ecu ió
al
Gobe nado
ci il,
y,
po
su
mediación,
las
dos
labias
ue on
a
pa a ,
al
in,
al
Museo.
Las
no as
pa a
el
Ca álogo
de
es e
es ablecimien o
las
dió
Ca de e a,
como
se
exp esa
en
el
p eámbulo.
En
la
segunda
edición
(Huesca,
1905),
así
cons a;
y
en
las
páginas
30
y
31
desc ibe
las
dos
ablas,
que
lle an
los
núme os
107
y
108,
y
al
inal
de
és a
(la
C uci ixión),
se
dice:
«Pe enece
es a
in e esan e
abla
gó ica
al
siglo
XV,
y,
como
de
la
an e io ,
supóncse
sea
su
au o
Ped o
Apon e».
En
el
lib o
De
Mad id
a
Pan icosa,
de
Ca los
Sole
y
A ques
(Mad id,
1878).
o mada
la
pa e
a ís ica
desc ip i a
de
la
capi al
oscense
con
no as
de
Ca de e a
—según
se
pone
en
la
dedica o ia
a
es e
coleccionis a—,
página
108.
esc ibió
el
au o :
»De
es e
g an
pin o
(Ped o
de
Apon e)
apa ece
ambién
una
abla
que
ep esen a
a
San
Vicen e,
diácono
y
má i ,
de
pie...»,
e c.
En
elia,
el
San o
es á
en
edículo,
con
lib o
y
palma
en
las
manos;
is e
ica
dalmá ica
con
ondo
de
o o
picado
y
ayado
esg a iado;
el
dosel
es
ambién
de
b ocado.
Cua o
ángeles,
dos
en
la
pa e
supe io
y
o os
an os
en
la
in e io ,
lle an
los
a ibu os
del
ma i io
del
San o.
Todas
las
igu as
os en an
au eolas
de
o o
ele ado.
La
o a
abla
p esen a
el
g upo
de
la
C uci ixión
de
Jesús
en e
los
dos
lad ones.
Vcse
a
la
Vi gen
desmayada,
sos enida
po
las
san as
muje es;
a
San
Juan;
a
Longinos
a
caballo,
que
acaba
de
1
PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATÓLICO
67
a! a esa
el
cos ado
del
Seño ;
sayones
jugándose
a
los
dados
la
única
de
Jesuc is o;
en
el
cen o,
Ma ía
Magdalena
ab azada
a
la
c uz.
Las
dimensiones
coinciden
con
las
de
las
es an es
ablas
del
e ablo.
Es e
Cal a io
es a ía
en
el
ema e,
y
segu amen e
es
ob a
de
algún
colabo ado
de
Apon e,
más
dado
al
es ilo
pin o esco
ca alán
y
a
la
ca ica u a
en
algunos
os os.
Vol amos
a
la
econs ucción
del
e ablo
mayo
de
San
Lo enzo.
Es u o
p o is o
de
g andes
pue as,
cons i uidas
po
las
ablas
mu iladas
desc i as,
más
o as
que
han
desapa ecido,
de
las
cuales
quedan
algunos
agmen os
sin
impo ancia
en
el
al a
dedicado
a
San
O encio.
Con
pasajes
de
las
idas
de
San
Lo enzo,
san os
O encio,
pad e
e
hijo,
y
segu amen e
San
Vicen e.
En
el
ema e,
como-he
indicado,
la
abla
de!
Cal a io.
En
el
basamen o,
es a uillas
de
made a,
do adas,
al
modo
del
e ablo
mayo
de
la
Colegia a
de
Bolea,
ambién
ob a
de
Apon e,
muy
poco
pos e io .
Dice
la
no a
de
isi a
del
obispo
Ba dají
que
e a
e ablo
g ande.
Ya
lo
sospechó
Ca de e a
cuando
a i mó
en
la
página
31
del
p ólogo
de
los
Discu sos
p ac icables,
de
Jusepe
Ma ínez,
que
«el
amoso
Ped o
de
Apon e
pin ó
en
ella
(en
Huesca)
muchas
ablas
pa a
el
e ablo
mayo
de
la
pa oquial
de
San
Lo enzo,
po
enca go
del
Rey
Ca ólico».
En
las
no as
de
la
isi a
pas o al
del
obispo
Diego
de
Mon eal,
a
12
de
junio
de
1601,
se
dice
que
«hay
una
capilla
de
la
in ocación
de
San
Ma cos,
al
lado
del
al a
mayo ,
a
la
pa e
de
la
Epís ola,
en
la
cual
no
se
puede
en a
po
es a
impedida
al
en ada
con
las
pue as
en anas
de
dicho
al a
mayo ,
y
así
cesan
los
e ec os
pa a
que
ué
undada
la
capilla,
en
hon a
y
glo ia
de
Nues o
Seño ;
po
an o,
mandamos
se
dé
a
dicha
capilla
eni ada
lib e,
co ando
las
pue as
en anas
de
dicho
al a
mayo ,
o
dando
al
.
en ada
po
la
capilla
de
San
Hipóli o...».
No
se
cumplió
po
en onces
es e
manda o;
pues
el
c onis a
oscense
Aynsa,
según
ha
quedado
egis ado,
ió
en
1619
el
e ablo
p o is o
de
pue as.
En
26
de
Oc ub e
de
1607,
aco dada
la
edi
icación
de
un
nue o
emplo,
se
comenzó
a
de iba
el
an iguo,
empezando
po
la
cabece a
(1).
Con
es e
mo i o
hubo
que
desmon a
y
desa ma ,
el
e ablo.
Concluido
el
p esbi e io,
se
püso
de
nue o
el
e ablo
de
Apon e,
hacia
el
año
1617.
En
1678
se
e i ó
de ini i
amen e
a
la
sac is ía
pa a
da
luga
al
donado
po
D.
A al
de
Azlo .
Vinculaba
es a
ob a
en
sus
pin u as
las
adiciones
hagiog á icas
(1)
Aynsa:
O/?..
C/V.,
pág.
546.
74
RICARDO
DEL
ARCO
Gab iel
Joli
(1),
a
sabe ,
la
deco ación
pla e esca
de
columnas»
isos,
polse as,
ema e
de
C is o
con
la
Vi g-en
y
el
Discípulo,
angelillos,
gue e os
y
so abanco,
más
el
g upo
cen al
del
Bau ismo
de
Jesús
y
encima
un
medallón
ci cula
con
la
e igie
del
P ecu so .
Es e
con a o
lo
exhumó
Abizanda
(2),
y
dice
así:
«Conco dia
echa
e
conco dada
en e
más ic
Ped o
Pon e,
pin o ,
habi an e
en
la
ciuda
de
^a ago^a,
de
la
una
pa le,
y
mas e
Es eban
de
Ob e,
en allado ,
habi an e
en
la
ciuda
de
Tudela,
del
eino
de
Na a a,
de
la
o a
pa e,
en
e
sob e
un
e ablo
de
la
ob a
de
Cín uénigo,
pa a
que
el
dicho
mas e
Es eban
haya
de
ace
el
dicho
e ablo
de
mazone ía
omana.
«P ime amen e,
se
obliga
el
dicho
mas e
Es eban
de
hace
él
dicho
e ablo
a
consejo
y
oluníaí
de
la
dicha
illa
y
de
los
sénio es
de
ella
y
del
dicho
Ped o
del
Pon e,
en
o ma
y
mane a
que
es é
la
dicha
ob a
bien
y
pe ec amen e
acabada
y
con
las
mues as
o
mues a
que
a
odos
los
sob edichos
de
la
dicha
illa
y
de
Ped o
del
Pon e
pa esce á;
y
es o
cuan o
a
la
mazone ía
y
planos
y
odo
lo
que
a
la
dicha
ob a
pe enecie e,
excep o
las
imágenes
de
bul o.
»I em,
quie en
dichas
dos
pa es,
que
acabada
la
dicha
ob a,
sea
achada
po
manos
y
pe sona
del
sénio
mcs e
Gab iel,
e
po
s!
acaso
no
se
conce asen
en e
dichos
Es eban
y
Pon e,
que
después
se
a a iese
en e
ellos
el
dicho
mesí e
Gab iel
Joly,
y
si
Dios
o denase
del
dicho
Gab iel,
que
omen
sendos
o iciales
cada
uno
el
suyo.
«I em,
po
cuan o
iene
el
dicho
Pon e
capi ulaciones
con
los
dichos
seño es
déla
dicha
illa
de
Cin uénigo,
muy
ecias
condi-,
ciones,
y
pa a
p o echo
de
la
dicha
ob a,
que
se
obliga
el
dicho
Es eban
a
ene
aquéllas,
no
disc epando
la
capi ulación,
jun amen e
con
odas
las
mejo es
diligencias
y
buenas
cossas
se
puedan
aplica ,
como
en
la
o denanza
y
ela
y
cus odia
y
o as
cosas
necesa ias
a
la
ob a,
has a
se
acabada
y
pa ada.
«I e a,
que
la
dicha
ob a
sea
al
íamanio
pe enecien e
a
la
dicha
iglesia,
con
su
bas ida,
digo
ela ,
y
polse as
de
lo
que
mejo
les
pa esce á,
so abanco
y
polse as».
(1)
Escul o
o iundo
.de
F ancia,
uno
de
los
más
ca ac e izados
del
enaci
mien o
a agonés.
Apa ece
en
Za agoza
en
1515
como
maes o
de
a mas
y
lucha,
o
de
«a e
gladia o ia».
Falleció
en
Te uel
el
año
1538.
Su
labo
ué
in ensa
a
pa i
de
1518.
Su
especialidad
la
cons i uye on
las
imágenes.
Gil
Me lanes
y
Juan
Mo e e
le
enca ga on
las
de
sus
e ablos.
(V.
sus
ob as
en
Abizanda,
op.
ci .,
II,
p.
106).,
(2)
Op.c//.,
II,
pág.
35.
Za agoza,
1917.
ilÉ -

PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATOLICO
75
En
la
úl ima
e apa
(1530)
in e ino
el
escul o
ancés
Guillen
Obispo,
quien
pac ó
con
Ob ay
la
e minación
de
la
alla
(1).
En
es a
echa
segu amen e
había
allecido
el
pin o
Apon e.
De
lo
con a io
el
hubiese
pac ado
con
el
a is a
ancés,
como
enca gado
y
espon
sable
del
e ablo.
Algunas
de
las
ablas
son
de
o a
mano
bas an e
mediana,
pe o
la
mayo ía
son
de
Apon e,
las
más
a anzadas
del
a is a
en
echa
y
écnica.
Las
del
basamen o
o
bancal
miden
1,10
po
0,65
me os;
las
es an es,
0,90
po
0,80
me os.
Tal
es
la
ob a
de
Ped o
de
Apon e,
conocida
has a
la
echa.
IX.
Conside acio ies
inales.
¿Cuál
ue,
en
ealidad,
el
apellido
del
a is a?
El
más
an iguo
documen o
no a ial
que
lo
menciona,
de
los
aquí
apo ados,
es
del
año
1507
( e ablo
pa a
la
iglesia
del
Hospi al
de
Huesca),
donde
apa ece
como
Ped o
de
Pon e.
En
1508
es
Ped o
de
Pon .
En
1511
igu a
como
Ped o
de
Pon e
( e ablo
de
G a íén),
Ped o
del
Pon e
y
Ped o
de!
Pon .
Un
año
después,
sigue
como
Ped o
de
Pon e.
En
1521
(con a o
de
Paniza)
se
le
llama
Dalpon
(de!
Pon )
y
maes e
Alpon .
Po
in,
en
1525
(con a o
de
Cin uénigo),
o a
ez
Ped o
de!
Pon e
y
Ped o
Pon e.
Aunque
no
hay
que
da
a
ios
nomb es
de
las
esc i u as
no a iales
en e o
c édi o,
pues
son
muchas
las
equi ocaciones
de
ios
amanuenses,
emos
que
i
gu a
en
mayo ía
el
nomb e
Ped o
de
A>o/7/e,*
nunca
Apon e.
Una
sola
ez
Aipon
(que
es
Alpucn e).
La
o ma
Apon e
no
apa ece
has a
el
siglo
x ii,
en
los
ex os
alegados
de
Uz a oz,
Do me ,
Jusepe
Ma ínez
y
Luce o
de
la
Iglesia,
oscense
de
San
Lo enzo.
El
Ma qués
de
San
Felices,
en
el
elogio
alegado,
le
llama
Ped o
del
Pon e.
Y
el
Pad e
ay
Ramón
de
Huesca,
a
in
del
siglo
siguien e,
epi e
Apon e,
sin
el
de.
De
es o
deducimos
que
el
a is a
debió
de
llama se
Ped o
de
Pon e.
,
A
Examinadas
las
an edichas
ob as
au én icas
dé
Pon e,
o
Apon e,
obse amos
en
el
anscu so
de
más
de
ein e
años
que
aba can
(1504?-1525)
una
e olución
lógica.
Comienza
si uado
en
la
con luencia
de
la
adición
medie al
nee landesa
con
el
elemen o
i aliano,
que
(1).
Tomás
Blu un:
¿ l
e.//^íbs<2
y
bellas
a es
en
Na a a
du an e
.la
época
del
Renacimien o,
págs.
23
y
25.
Pamplona,
1935.
76
RICARDO
DEL
ARCO
In luye
en
iodo
A agón
desde
el
úlllmo
decenio
del
siglo
x
con
más-
ue za
y
más
dl ecíameníe
que
an es,
como
ha
no ado
Maye
(1).
Así,
en
el
San
Vicen e
del
Museo
de
Huesca
y
en
las
pue as
bajas
del
e ablo
de
Bolea,
hecho
muy
poco
después.
Y
aun
se
descub e
—según
ha
ad e ido
el
Ma qués
de
Lozoya—
(2)
en
el
g an
San
Vicen e
del
Museo
del
P ado,
pos e io ,
si
admi imos
la
a ibución
de
Sánchez
Can ón,
con
de alles
a qui ec u ales
y
deco a i os
del
enacimien o
i aliano.
Valen ín
Ca dc c a,
que
no
conoció,
sin
duda,
los
e ablos
de
G anen
y
Ciní uénigo
como
ob as
de
Apon e,
y
juzgó
p incipalmen e
po
algunas
ablas
del
e ablo
de
San
Lo enzo,
si uó
a
Apon e
como
ce ando
la
escasa
lis a
de
pin o es
del
siglo
x
en onces
cono
cidos
(5),
«aunque—ad ie e—
muchas
desús
ob as
engan
ya,
po
el
g an
ca ác e
de
sus
cabezas
y
g andiosidad
de
opajes
y
igo
de
colo ido,
cualidades
ca ac e ís icas
de
las
ob as
del
siglo
x i».
Como
que
la
pi:oducción
que
conocemos
de
es e
a is a
ué
ejecu ada
en
es a
cen u ia,
a
excepción
de
los
e a os
de
los
Reyes
Ca ólicos»
de
Da oca,
si,
como
pa ece
p obable,
son
suyos,
pin ados
hacia
1492
po
apa ece
con
D.
Fe nando
su
hijo
el
In an e
D.
Juan,
dada
la
edad
que
és e
ep esen a.
Apon e
se
a
asimilando
cada
ez
con
mayo
empuje
es a
mane a
enacen is a
i aliana,
conse ando
empe o
el
ne io
de
los
p imi i os.
Como
Ped o
Be ugue e,
con
quien
iene
pun os
de
con ac o
en
el
a e
de
ag upa
y
en
el
es udio
exp esi o
de
los
os os,
moldea
ue emen e
aquéllas
y
da
a
és os
algunas
eces-
cie a
onalidad
b oncínea.
El
in lujo
de
las
escuelas
del
no e
de
I alia
se
adueña
de
Apon e
en
sus
úl imas
ob as
de
G añén
y
Cin uéiiigo,
in e p e ado
con
cie a
osquedad
muy
a agonesa.
Da
a
los
os os
mayo
i eza
y
pe sigue
e ec os
d amá icos
en
el
mo imien o,
al
modo
escul ó ico-
de
su
con empo áneo
Damián
Fo meí
y
al
modo
ambién
del
llamado
«maes o
de
Sigena»
( e ablos
de
es e
Monas e io
y
ablas
de
Albelda),
in luido
po
aquel
escul o ;
y
en
el
e ablo
de'Cin ucnigo
acen úa
las
muscula u as.
El
colo ido
es
siemp e
cálido
y
b illan e^.
En
es os
úl imos
e ablos
ha
abandonado
de ini i amen e
lós-
elie es
do ados
y
aun
el
do ado
mismo,
que
emos
en
las
e igies
(1)
His o ia
de
la
Pin u a
española,
pÁg.
A.
^Qá á.
(2)
His o ia
del
A e
hispánico,
.
III,
pág,
309.
Ba celona,
1940.
(3)
P ólogo
a
los
Discu sos
p ac icables,
de
Jusepe
Ma ínez,
edic.
ci .,.
pág.
22.
••
•
V!
PEDRO
DE
PONTE,
O
APONTE,
PINTOR
DEL
REY
CATÓLICO
77
aisladas
del
e ablo
de
Huesca
y
en
las
pue as
del
de
Bolea.
Las
escenas
del
bancal
del
úl imo
(1507)
es án
log adas
ya
con
cie o
g a bo
enacen is a,
y
ambién
sin
do ados.
Es amos,
po
an o,
an e
un
pin o
a agonés
de
i
b a,
que
me ece
el
juicio
que
en
1866
expuso
Valen ín
Ca de e a
(1),
a
sabe :
que
sus
p oducciones
«pueden
p esen a se
al
pa
de
las
mejo es
que
ejecu
a on
los
a is as
nacionales
de
su
iempo».
Te mino
deseando
que
nue os
hallazgos
documen ales
engan
a
aumen a
el
caudal
de
sus
ob as
indubi adas.
C eo
que
la
in es i
gación
en
los
p o ocolos
no a iales
de
Za agoza
y
Huesca
de
los
ein icinco
p ime os
años
del
siglo
x i
depa a á
nue as
so p esas.
Rica do
del
A co
(1)
Loc.ci .,
pág.
8.
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Lámina
H.-Ped o
de
Apon e.
Re ablo
de
San
Lo enzo,
de
Huesca.
Pa.saje
déla
ida
del
i ula .
(Fo o
Ol a).

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IV.
—Re ablo
mayo
de
la
Colegia a
de
Bolea.
(Fo o
Compai é).
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