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Pedro de Ponte, o Aponte, pintor del Rey Católico

Arco y Garay, Ricardo del

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PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATÓLICO I. ' No icias biog á icas. Muy limi adas son las no icias biog á icas del pin o Ped o de Apon e. Redúcense a las consignadas po Jusepe Ma ínez en" sus Discu sos p ac icables de!nobilísimo a e de la Pin u a (l).Dice allí: «No menos hon a ecibie on nues os españoles de;los ca ólicos eyes, y po no se moles o, oma emos la ilus ación de;eSíc a e del se enísimo ey Don Fe nando, dechado de eyes y maes o de la azón de Es ado. Es e seño se alió de un excelen e pin o de aquellos iempos, que se llamó Ped o de Apon e, na u al de la ciudad de Za agoza. Viendo eni de Flandes y Alemania excelen es piníu- as, siendo muy es imadas en España, se animó de mane a en es e eje cicio, que den o de poco iempo los igualó, y en pa icula en e a os ué singula ísimo. No hubo pe sona p incipal en España (sic) que no se quisiese e a a po su mano. Dicen que ué ej in en o de los mu os i ngidos de San a Fe, en el eino de G anada; y no hay que ma a illa de es o, que ué g an pe specli o y homb e de g an in ención y máquina, y siemp e ué siguiendo la co e de SS. MM. de Isabela y Fe nando. He is o muchas ob as de su mano en el eino de A agón, Ca aluña y Valencia. Fué .es e ilus e a ón el p ime o que pin ó al óleo; ué muy es imado de Sus Majes ades, haciéndole me ced de pin o suyo, con p i ilegio pa icula , que has a en onces no se había usado en España. Es o ué en e a de mil y quinien os años». An es, según Elias To mo, había sido pin o del ey Juan II de A agón, que alleció en 1479 (2). M ."^Bellas A es de San Fe nando, Rág..l04. í^lpdnd, 1766, con p ólogo de Valen ín Ca de e a. (2) Ca álogQ de los P imiíi os de la Colección líu be. 60 RICARDO DEL ARCO Según Be íaux (1), ué discípulo de Ba olonié de Cá denas, o «Be mejo», céleb e a is a que abajó en A agón. To mo (2), e i ién dose a las ablas de San o Domingo de Silos, del Museo A queológico Nacional, y la de Fe nando I ecibiendo a San o Domingo, de la Colec ción I u be, dice quesu au o ué discípulo p obable de Ñuño Gonsal es, pin o po ugués del ey Al onso V en 1450-71, y quizás maes o de Apon e. Supone a és e con inuado del a le del discípulo de Nu ip. Los ase os del alegado pin o za agozano Jusepe Ma ínez hay que pensa son exage ados, y en pa e a en u ados, como cuando a i ma que Apon e ué el p ime o que pin ó al óleo. Con a os exhu mados po Se ano y Sanz demues an que hacía iempo se usaba es e p ocedimien o en A agón. Como mues a de su ap i ud de e a is a debemos conside a las dos ablas con las e igies de los Reyes Ca ólicos, en la capilla de los San os Co po ales, de Da oca, que c eo de su mano, como sospechó Juan Cab é (3); Fe nando es á con el in an e D. Juan, c Isabel con la in an a D.® juana. «Hay muchas p obabilidades —esc ibe— de que se deban al pin o de cáma a de D. Fe nando de A agón, Ped o de Apon e, que es u o en 1491 con su ey en el asedio de la misma plaza á abe (G anada). Opino, con cie a ese a, que se ap ecian dos écnicas, y po ende dos manos, en las pin u as de dichas pue as. Los e a os de los Reyes Ca ólicos, sin duda alguna, den o de su medioc idad acusan un pe eccionamien o mayo que las es an es escenas, las cuales muy bien pudo pin a las o ya un discí pulo de Apon e o uno de aquellos a is as con quienes celeb ó él mismo an os con a os pa a lle a a cabo, mancomunadamen e, emp esas de mayo impo ancia, en e ellas algunos e ablos ci ados po Abizanda. Como de Ped o de Apon e no se conoce oda ía ob a suya conc e a, nos emos imposibili ados de es ablece pa alelismos a íis icos con los. e a os de Da oca... Si ealmen e las ablas de San Lo enzo, de Huesca, de las que hay e e encias ambién que las hizo pin a don Fe nando de A agón pa a el e ablo mayo de dicha iglesia a Ped o de Apon e, son de es e a is a, como c ee Rica do del A co, ¿po qué no a ibui le los e a os de Da oca al mismo, cuando (1) His oi e de lA , . IV, ¿a Henaissance, segunda pa e, págs. 901 y ss. Pa ís, 1911. (2) «Los P imi i os de la Colección I u be», en el pe iódico La Época, núme o del 14 de julio de 1911. Ca álogo de'la misma Colección, pág. 13. (3) «El eso o a ís ico de los San os Co po ales de Da oca», en Bole ín de la Sociedad Española de Excu siones, 4.® imes e de 1922, págs. 275-292. PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATÓLICO 61 ení e unas y o as pin u as no exis e g an dispa idad de es ilo y ac u a? El ela i o mé i o de las egias imágenes pic ó icas de los San os Co po ales sólo ayuda ía a eba i la leyenda de que Apon e e a a úl imos del siglo x un a is a de p ime a magni ud y den o de las co ien es cul u ales emanadas de Flandes. En a! época aquel pin o conse a ía aún g an pa e del a caísmo a ís ico indígena, que impe aba en A agón». La a inidad de es ilo con las ablas del e ablo mayo de la iglesia oscense de San Lo enzo, así como con las igu as seden es de las pue as bajas del e ablo mayo de Bolea, ob as cie as de Apon e, como e emos, es no o ia. Veamos aho a las ob as conocidas de nues o pin o . II. Re ablo mayo de San Lo enzo, de Huesca. Fa o ecido el emplo pa oquial de San Lo enzo, de Huesca, po los mona cas a agoneses, señaladamen e po Jaime 11, con aliosos dona i os, po que, según la adición, había nacido en aquel luga el insigne le i a, no quiso se menos el Rey Ca ólico, y a es e in egaló el e ablo mayo , que había de deco a el p esbi e io, ob a que encomendó a su pin o Apon e. Los c onis as de A agón Juan F ancisco And és de Uzía oz y Diego José Do me , en sus espec i as apologías de endiendo a Huesca como pa ia de San Lo enzo (1), esc ibie on que Apon e ué el au o del e ablo. Es a a i mación lle ó al pin o de cáma a y a queólo^ oscense ValeíínCa de e a a descub i dos ablas de él (2), pe o sin indica dónde las halló; aunque, sin duda, se e e ía a las dos exis en es a la sazón, y has a el año 1911, en la an esac is ia del mencionado emplo. ¿En qué se apoyó And és de Uz a oz pa a adjudica la pa e nidad del e ablo a Apon e? No lo dice, pe o, acaso, en documen os del a chi o pa oquial. El Lumen Ecclesiáe de aquél, olumen esc i o en 1675 siendo p io del Capí ulo D. José Paulino de Las anosa, dice al olio 1 e so: «D. Fe nando el Ca ólico ué muy de o o (de San Lo enzo), como lo es i ica el e ablo an iguo que hoy se (1) De ensa de a pa ia del in encible má i San Lau encio (Za agoza, 1638) y San Lau encio de endido... (Za agoza, 1673), espec i amen e. (2) Discu sos p ac icables del nobilísimo a e de la Pin u a, de Jusepe Ma ínez, edic, ci ., págs. 31 y 105, no as. 62 RICARDO DEL ARCO conse a en la sac is ía, cuyo p olijo y sua e colo ido mues a se de Ped o Apon e, pin o de Su Al eza». ¿Tomó es a no icia de Uzla oz, o se basó en da os del a chi o? El lib o se e que es á edac ado en su pa e an igua a la is a de o o an e io . Po aquel licpipo, la memo ia de nues o pin o e a amosa en Za agoza. Jusepe Ma ínez, Uz a oz, Do me , como se ha no ado, lo elogia on o lo nomb a on; y en 1656, el poe a Juan de Moncayo, ma qués de San Felices, imp imía en aqüella ciudad su Poema ágico de A alan a y Hipomenes, donde, a la página 211, pone: Mi a a Ped o de Pon e, en quien lo ece al sol de sus i udes Daphne ing a a, y,si lau o en sus sienes e e dece, diadema en ellas su esplendo e a a. Pe o hay un dalo concluyenie, que adjudica es e e ablo al pin o . En la capi ulación en e los Ju ados de G anen (Huesca) y Ped o de Apon e, en 1511, pa a que és e pin e el e ablo mayo , comenzado po C is óbal Ca de iosa, aquel a is a se obligó «a pin a y do a el dicho e ablo al modo y o ma que es á en la Bolea, aquello que de su mano ué echo, y de ¡a mane a que es á eldeSan Lo en e de Huesca (1). Dos ablas de es e e ablo endiólas el Cabildo a in del año 1910 a un chama ille o, y de manos de és e ue on adqui idas po la Viuda de I u be pa a su colección. Es u ie on colgadas en la an esac is ía del emplo. Las desc ibió To mo en el Ca álogo de aquella Colección. La una ep esen a a San O encio sen ado en si ial con paño do sa] de b ocado. Los lados y b azales os en an diez e igies de p o e as. El San o lle a en la mano la aguijada, y a sus pies iene ahe ojado un demonio, indicando su i ud cu a i a de endemoniados. A en ambos lados del ono dos ángeles es idos de únicas y con sendos lib os en la mano. La o a abla p esen a a San a Paciencia, mad e de San Lo enzo, esposa de San O encio, asimismo sen ada en si ial, cuyos cos ados y b azales lle an ca o ce es a uillas de niños desnudos. C ee Elias To mo que es os angelo es los debió de pin a un discípulo de Apon e. En e ec o, disc epan la ac u a y el es ilo; son i gu as echonchas, al as de p opo ciones. A los lados del ono, San Vicen e y San Es eban, con los a ibu os del ma i io. Valen ín Ca de e a ió o as dos ablas de! mismo e ablo. En unas apos illas qiic puso en la página 29 de un ejempla suyo del (1) A clií o iís ó ico p o incial de Huesca, p o ocolo del no a io Jaime La aga, año 1511, ol. 82. PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATÓLICO 63 Tea o his ó ico de ¡as iglesias del eino de A agón (Pamplona, 1797), esc ilo po el oséense F ay Ramón de Huesca, donde és e índica que el e ablo ué pin ado po Apon e, dice que sólo se conse an dos ablas en la an isac isíía de San Lo enzo, «dignas de ene se en g andísimo ap ecio; de o as dos que exis ían en la demolida iglesia de Capuchinos (de Huesca) se igno a el pa ade o». De es o habla emos después. No conoció o as dos ablas conse adas en un aposen o al o del emplo, des inado a a chi o. La una ep esen a a San O encio compa eciendo an e un p íncipe de F ancia, una hija del cual, llamada Co nelia, eslaba posesa del demonio. El p íncipe apa ece sen ado en ico si ial, ado nados el espaldo y los b azales de p imo osas es a uillas, en ac i ud de la a se las manos. Un paje, p o is o de oalla, ie e el agua de un ja ón. De ás se e la hija, de os o desenca jado. San O encio es á con las manos c uzadas, odeado de soldados con lanzas. Uno le suje a po el homb o. En el cuello lle a una cadena que a a pa a al demonio, ep esen ado en o ma humana, como saliendo del suelo. En el ondo, más cabezas y lanzas de soldados; una en ana y los ne ios de la bó eda, que se apoyan en columnas. Sob e las dos del p ime é mino hay dos e igies de e angelis as (Lám. I, a). En la o a abla ése a San O encio su iendo la indignación del p íncipe, el cual apa ece con un ce o en la mano des acado del ondo. El San o es á desnudo, con los ojos en o nados y jun o a la en ada del só ano o mazmo a donde había sido ence ado. Un esbi o con unos azo es en la mano, le coge del b azo de echo, y o o de! izquie do. Un amilia del i ano, asiendo al San o de la cadena, le some e a un in e oga o io, como inqui iendo las azones po las cuales el demonio se in odujo, con su licencia, en el cue po de la doncella Co nelia, a quien después, según la leyenda, sanó de su mal. O as pe sonas comple an la escena. La deco ación i gu a un aposen o dis in o del an e io ; pe o el pin o puso ambién en p ime é mino dos columnas idén icas a las indicadas, con basas y capi eles, y encima las es a uas de los e angelis as es an es. (Lám. I, b). En ambas ablas el San o lle a au eola. En el ondo hay pin ado un escude e, pe o sin a mas. La c eencia de que son del e ablo mayo donado po el Rey Ca ólico la con i ma el c onis a F ancisco Diego de Aynsa al pone en su ob a Fundación^ excelencias^ g andezas y cosas memo a^ bles de la an iquísima ciudad de Huesca (1) que los milag os de (1) Huesca,- 1619, pág. 117. 64 RICARDO DEL ARCO San O encio es án ep esen ados «en an iguos e ablos, y p incipal men e en uno qué hay en la Me opoli ana Iglesia de Za agoza, y en o o en la iglesia de Lo e o, y en las pue as del e ablo mayo de San Lo enzo de Huesca». Cuando Aynsa esc ibía lo que an ecede no había o o e ablo mayo en San Lo enzo que el de Apon e, y en aquel luga es u o has a el año 1678, en que D. A a! de Azlo , seño de Panzano, cos eó el que hoy se e, pin ado po el za agozano Ba olomé Vicen e. En el mismo A chi o guá danse agmen os de o as ablas, que yo descub í, si iendo de a madu as de al a es. En una, San Lo enzo, es ido de diácono, coloca su mano de echa sob e la cabeza de una muje a odillada, con oca blanca. En la mano izquie da lle a una moneda. A su lado, de pie, un anciano con una bolsa de dine o. Va ios pob es espe an ecibi la limosna de manos de San Lo enzo. El que i gu a en p ime luga ya ala ga la dies a, en la que el San o deposi a la moneda. El g upo de po diose os es bellísimo; los os os son admi ables de dibujo y exp esión. Es a escena ep esen a el ac o de epa i a los pob es el eso o de la Iglesia, con o me al enca go que al San o diácono le hicie a el Papa San Six o an es de su i el ma i io. (Lám. II). O a abla ep esen a a San O encio, obispo de Aux, e es ido de pon i ical, sanando a un diácono que iene delan e, epilép ico. O o diácono es á al lado. El opaje minucioso y el b illo y iqueza de las gua niciones de o o, la i gu a oda, iene g an pa ecido con las indicadas de las pue as del e ablo mayo de Bolea, ob a ambién de Apon e, documen ada. (Lám. III, a). O a, en i n, mu ilada en la pa e supe io , nos da la escena de la consag ación de San O encio como obispo de Aux. És e apa ece de odillas, ecibiendo la bendición de un p elado, asis ido po o os dos. Abundan e b ocado de o o en las es idu as. El e ablo, po an o, ep esen aba'pasajes de la ida y ma i io , del i ula y de sus pad es y amilia es. Dado el amaño de las ablas conse adas, se colige que ué de g an amaño, y segu amen e ocupa ía odo el ondo del p esbi e io. El lib o de Visi a episcopal al emplo, al día 19 de ab il de 1610, nos in o ma de que la ealizó el obispo Be engue de Ba dají, y se ano a que «el al a mayo es aba si uado a la pa e de O ien e, on e o de la pue a p incipal de la iglesia, de pincel an iguo muy bueno; e a e ablo g ande y do ado en pa es", de la in ocación de San Lo enzo, con la igu a de dicho san o en medio, de odo bul o, con su abe náculo pa a el Sac a- ¿M PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATÓLICO 65 men e, y en el p ime cue po del al a había di e sas igu as pequeñas y do adas, de odo elie e, y el dicho al a enía sus pue as de lienzo, con sus bas imen os de made a pin ados al emple. (sic) po ambas pa es». Podemos, po an o, econs ui con bas an e p ecisión lo que ué es e e ablo, al ez la p oducción más impo an e de Ped o de Apon e. En el cén o del cue po p incipal, la es a ua de San Lo enzo; colaíe almeníe, las ablas de San O encio y San a Paciencia de la colección ¡ u be, y o as dos del mismo amaño de San O encio, obispo de Aux, y San Vicen e má i , oscensc, asociado casi siemp e a los san os mencionados en las ob as de a e an iguo de la Ciudad. Po o una, es a abla se conse a ambién en el Museo P o incial. (Lám. III, b). Ha quedado egis ada más a iba la no a de Ca de e a e e en e a dos ablas de es e e ablo «que exis ían en la demolida iglesia de Capuchinos (de Huesca), se igno a el pa ade o». Se comp ende que Ca de e a, después de ano a lo que an ecede, siguió el as o de esas ablas, y dio con ellas. En el ac a de la sesión celeb ada po la Comisión p o incial de Monumen os el día 10 de diciemb e de 1873, cons a lo siguien e: «Habiéndose mani es ado po el seño don Valen ín Ca de e a que juzgaba con enien e ecoge dos ablas gó icas que se ían in e esan es pa a el Museo p o incial, y que' p oceden es del Con en o de Capuchinos se hallaban medio a inco nadas y expues as a pe de se en la iglesia del Hospi al de es a ciudad desde el año 1842, así como ambién que dicho seño o eció en cambio dos cuad os en lienzo, la Comisión, ap o echando la opo u nidad de halla se p esen e el Gobe nado Eclesiás ico de la Diócesis, sede acan e, como Vicep esiden e de es a Co po ación, le pidió que acep ase la pe mu a, y es a au o idad accedió gus osa y o eció da al e ec o las ó denes con enien es» (1). El asun o su ió dilaciones. En 5 de oc ub e de 1875 la Comisión de Monumen os di igió al Vica io Capi ula de la Diócesis la siguien e comunicación: «Siendo uno»de los p incipales debe es de es a Comisión adqui i y conse a cuan os obje os de a e o an i güedad c eyese dignos, especialmen e aquellos que en cualquie concep o hayan pe enecido o pe enezcan al Es ado; y eniendo (I) C . Rica do del A co: Reseña de las a eas de a Comisión p ooincial de Monumen os his ó icos y. a ís icos de Huesca (1844-'1922): Seguida de un apéndice sob e el Museo A queológico p ooincial, pág. 29. Huesca, 1923. (w. 66 RICARDO DEL ARCO conocimienlo de que en la íg iesía del Sanio Hospilal p o incial exis en dos cuad os cola e ales ai alia mayo , que pe enecie on a la .comunidad de ailes Capuchinos de es a capi al, uno de los cuales ep esen a a San Vicen e, cuyos cuad os pod ían se sus i uidos po o os más de o os que es a Comisión en ega ía a cambio de los dos indicados, a nomb e de la misma uego a V. S. se digne da las ó denes p oceden es al sace do e enca gado de dicha iglesia pa a que a la b e edad posible en egue los mencionados cuad os pa a aslada los al Museo p o incial, y que eciba a cambio de ios mismos los que es a Comisión designa á de acue do con V. S.». En 5 de eb e o de 1876 la Comisión ele ó una exposición a la Co po ación p o incial, en cuyo pode es aban las dos ablas, alegando de echo de p opiedad sob e las mismas y pidiendo su de olución. En es e documen o se decía que a ins ancia de don Valen ín Ca de e a la Comisión de Monumen os, en sesión de 19 de diciemb e an e io , había aco dado solici a del Vica io Capi ula de la Diócesis la pe mu a indicada. Con e ido es e negocio en cues ión polí ica, y negándose la Dipu ación a la en ega de las ablas, en 14 de sep iemb e del mismo año a Comisión ecu ió al Gobe nado ci il, y, po su mediación, las dos labias ue on a pa a , al in, al Museo. Las no as pa a el Ca álogo de es e es ablecimien o las dió Ca de e a, como se exp esa en el p eámbulo. En la segunda edición (Huesca, 1905), así cons a; y en las páginas 30 y 31 desc ibe las dos ablas, que lle an los núme os 107 y 108, y al inal de és a (la C uci ixión), se dice: «Pe enece es a in e esan e abla gó ica al siglo XV, y, como de la an e io , supóncse sea su au o Ped o Apon e». En el lib o De Mad id a Pan icosa, de Ca los Sole y A ques (Mad id, 1878). o mada la pa e a ís ica desc ip i a de la capi al oscense con no as de Ca de e a —según se pone en la dedica o ia a es e coleccionis a—, página 108. esc ibió el au o : »De es e g an pin o (Ped o de Apon e) apa ece ambién una abla que ep esen a a San Vicen e, diácono y má i , de pie...», e c. En elia, el San o es á en edículo, con lib o y palma en las manos; is e ica dalmá ica con ondo de o o picado y ayado esg a iado; el dosel es ambién de b ocado. Cua o ángeles, dos en la pa e supe io y o os an os en la in e io , lle an los a ibu os del ma i io del San o. Todas las igu as os en an au eolas de o o ele ado. La o a abla p esen a el g upo de la C uci ixión de Jesús en e los dos lad ones. Vcse a la Vi gen desmayada, sos enida po las san as muje es; a San Juan; a Longinos a caballo, que acaba de 1 PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATÓLICO 67 a! a esa el cos ado del Seño ; sayones jugándose a los dados la única de Jesuc is o; en el cen o, Ma ía Magdalena ab azada a la c uz. Las dimensiones coinciden con las de las es an es ablas del e ablo. Es e Cal a io es a ía en el ema e, y segu amen e es ob a de algún colabo ado de Apon e, más dado al es ilo pin o esco ca alán y a la ca ica u a en algunos os os. Vol amos a la econs ucción del e ablo mayo de San Lo enzo. Es u o p o is o de g andes pue as, cons i uidas po las ablas mu iladas desc i as, más o as que han desapa ecido, de las cuales quedan algunos agmen os sin impo ancia en el al a dedicado a San O encio. Con pasajes de las idas de San Lo enzo, san os O encio, pad e e hijo, y segu amen e San Vicen e. En el ema e, como-he indicado, la abla de! Cal a io. En el basamen o, es a uillas de made a, do adas, al modo del e ablo mayo de la Colegia a de Bolea, ambién ob a de Apon e, muy poco pos e io . Dice la no a de isi a del obispo Ba dají que e a e ablo g ande. Ya lo sospechó Ca de e a cuando a i mó en la página 31 del p ólogo de los Discu sos p ac icables, de Jusepe Ma ínez, que «el amoso Ped o de Apon e pin ó en ella (en Huesca) muchas ablas pa a el e ablo mayo de la pa oquial de San Lo enzo, po enca go del Rey Ca ólico». En las no as de la isi a pas o al del obispo Diego de Mon eal, a 12 de junio de 1601, se dice que «hay una capilla de la in ocación de San Ma cos, al lado del al a mayo , a la pa e de la Epís ola, en la cual no se puede en a po es a impedida al en ada con las pue as en anas de dicho al a mayo , y así cesan los e ec os pa a que ué undada la capilla, en hon a y glo ia de Nues o Seño ; po an o, mandamos se dé a dicha capilla eni ada lib e, co ando las pue as en anas de dicho al a mayo , o dando al . en ada po la capilla de San Hipóli o...». No se cumplió po en onces es e manda o; pues el c onis a oscense Aynsa, según ha quedado egis ado, ió en 1619 el e ablo p o is o de pue as. En 26 de Oc ub e de 1607, aco dada la edi icación de un nue o emplo, se comenzó a de iba el an iguo, empezando po la cabece a (1). Con es e mo i o hubo que desmon a y desa ma , el e ablo. Concluido el p esbi e io, se püso de nue o el e ablo de Apon e, hacia el año 1617. En 1678 se e i ó de ini i amen e a la sac is ía pa a da luga al donado po D. A al de Azlo . Vinculaba es a ob a en sus pin u as las adiciones hagiog á icas (1) Aynsa: O/?.. C/V., pág. 546. 74 RICARDO DEL ARCO Gab iel Joli (1), a sabe , la deco ación pla e esca de columnas» isos, polse as, ema e de C is o con la Vi g-en y el Discípulo, angelillos, gue e os y so abanco, más el g upo cen al del Bau ismo de Jesús y encima un medallón ci cula con la e igie del P ecu so . Es e con a o lo exhumó Abizanda (2), y dice así: «Conco dia echa e conco dada en e más ic Ped o Pon e, pin o , habi an e en la ciuda de ^a ago^a, de la una pa le, y mas e Es eban de Ob e, en allado , habi an e en la ciuda de Tudela, del eino de Na a a, de la o a pa e, en e sob e un e ablo de la ob a de Cín uénigo, pa a que el dicho mas e Es eban haya de ace el dicho e ablo de mazone ía omana. «P ime amen e, se obliga el dicho mas e Es eban de hace él dicho e ablo a consejo y oluníaí de la dicha illa y de los sénio es de ella y del dicho Ped o del Pon e, en o ma y mane a que es é la dicha ob a bien y pe ec amen e acabada y con las mues as o mues a que a odos los sob edichos de la dicha illa y de Ped o del Pon e pa esce á; y es o cuan o a la mazone ía y planos y odo lo que a la dicha ob a pe enecie e, excep o las imágenes de bul o. »I em, quie en dichas dos pa es, que acabada la dicha ob a, sea achada po manos y pe sona del sénio mcs e Gab iel, e po s! acaso no se conce asen en e dichos Es eban y Pon e, que después se a a iese en e ellos el dicho mesí e Gab iel Joly, y si Dios o denase del dicho Gab iel, que omen sendos o iciales cada uno el suyo. «I em, po cuan o iene el dicho Pon e capi ulaciones con los dichos seño es déla dicha illa de Cin uénigo, muy ecias condi-, ciones, y pa a p o echo de la dicha ob a, que se obliga el dicho Es eban a ene aquéllas, no disc epando la capi ulación, jun amen e con odas las mejo es diligencias y buenas cossas se puedan aplica , como en la o denanza y ela y cus odia y o as cosas necesa ias a la ob a, has a se acabada y pa ada. «I e a, que la dicha ob a sea al íamanio pe enecien e a la dicha iglesia, con su bas ida, digo ela , y polse as de lo que mejo les pa esce á, so abanco y polse as». (1) Escul o o iundo .de F ancia, uno de los más ca ac e izados del enaci mien o a agonés. Apa ece en Za agoza en 1515 como maes o de a mas y lucha, o de «a e gladia o ia». Falleció en Te uel el año 1538. Su labo ué in ensa a pa i de 1518. Su especialidad la cons i uye on las imágenes. Gil Me lanes y Juan Mo e e le enca ga on las de sus e ablos. (V. sus ob as en Abizanda, op. ci ., II, p. 106)., (2) Op.c//., II, pág. 35. Za agoza, 1917. ilÉ - PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATOLICO 75 En la úl ima e apa (1530) in e ino el escul o ancés Guillen Obispo, quien pac ó con Ob ay la e minación de la alla (1). En es a echa segu amen e había allecido el pin o Apon e. De lo con a io el hubiese pac ado con el a is a ancés, como enca gado y espon sable del e ablo. Algunas de las ablas son de o a mano bas an e mediana, pe o la mayo ía son de Apon e, las más a anzadas del a is a en echa y écnica. Las del basamen o o bancal miden 1,10 po 0,65 me os; las es an es, 0,90 po 0,80 me os. Tal es la ob a de Ped o de Apon e, conocida has a la echa. IX. Conside acio ies inales. ¿Cuál ue, en ealidad, el apellido del a is a? El más an iguo documen o no a ial que lo menciona, de los aquí apo ados, es del año 1507 ( e ablo pa a la iglesia del Hospi al de Huesca), donde apa ece como Ped o de Pon e. En 1508 es Ped o de Pon . En 1511 igu a como Ped o de Pon e ( e ablo de G a íén), Ped o del Pon e y Ped o de! Pon . Un año después, sigue como Ped o de Pon e. En 1521 (con a o de Paniza) se le llama Dalpon (de! Pon ) y maes e Alpon . Po in, en 1525 (con a o de Cin uénigo), o a ez Ped o de! Pon e y Ped o Pon e. Aunque no hay que da a ios nomb es de las esc i u as no a iales en e o c édi o, pues son muchas las equi ocaciones de ios amanuenses, emos que i gu a en mayo ía el nomb e Ped o de A>o/7/e,* nunca Apon e. Una sola ez Aipon (que es Alpucn e). La o ma Apon e no apa ece has a el siglo x ii, en los ex os alegados de Uz a oz, Do me , Jusepe Ma ínez y Luce o de la Iglesia, oscense de San Lo enzo. El Ma qués de San Felices, en el elogio alegado, le llama Ped o del Pon e. Y el Pad e ay Ramón de Huesca, a in del siglo siguien e, epi e Apon e, sin el de. De es o deducimos que el a is a debió de llama se Ped o de Pon e. , A Examinadas las an edichas ob as au én icas dé Pon e, o Apon e, obse amos en el anscu so de más de ein e años que aba can (1504?-1525) una e olución lógica. Comienza si uado en la con luencia de la adición medie al nee landesa con el elemen o i aliano, que (1). Tomás Blu un: ¿ l e.//^íbs<2 y bellas a es en Na a a du an e .la época del Renacimien o, págs. 23 y 25. Pamplona, 1935. 76 RICARDO DEL ARCO In luye en iodo A agón desde el úlllmo decenio del siglo x con más- ue za y más dl ecíameníe que an es, como ha no ado Maye (1). Así, en el San Vicen e del Museo de Huesca y en las pue as bajas del e ablo de Bolea, hecho muy poco después. Y aun se descub e —según ha ad e ido el Ma qués de Lozoya— (2) en el g an San Vicen e del Museo del P ado, pos e io , si admi imos la a ibución de Sánchez Can ón, con de alles a qui ec u ales y deco a i os del enacimien o i aliano. Valen ín Ca dc c a, que no conoció, sin duda, los e ablos de G anen y Ciní uénigo como ob as de Apon e, y juzgó p incipalmen e po algunas ablas del e ablo de San Lo enzo, si uó a Apon e como ce ando la escasa lis a de pin o es del siglo x en onces cono cidos (5), «aunque—ad ie e— muchas desús ob as engan ya, po el g an ca ác e de sus cabezas y g andiosidad de opajes y igo de colo ido, cualidades ca ac e ís icas de las ob as del siglo x i». Como que la pi:oducción que conocemos de es e a is a ué ejecu ada en es a cen u ia, a excepción de los e a os de los Reyes Ca ólicos» de Da oca, si, como pa ece p obable, son suyos, pin ados hacia 1492 po apa ece con D. Fe nando su hijo el In an e D. Juan, dada la edad que és e ep esen a. Apon e se a asimilando cada ez con mayo empuje es a mane a enacen is a i aliana, conse ando empe o el ne io de los p imi i os. Como Ped o Be ugue e, con quien iene pun os de con ac o en el a e de ag upa y en el es udio exp esi o de los os os, moldea ue emen e aquéllas y da a és os algunas eces- cie a onalidad b oncínea. El in lujo de las escuelas del no e de I alia se adueña de Apon e en sus úl imas ob as de G añén y Cin uéiiigo, in e p e ado con cie a osquedad muy a agonesa. Da a los os os mayo i eza y pe sigue e ec os d amá icos en el mo imien o, al modo escul ó ico- de su con empo áneo Damián Fo meí y al modo ambién del llamado «maes o de Sigena» ( e ablos de es e Monas e io y ablas de Albelda), in luido po aquel escul o ; y en el e ablo de'Cin ucnigo acen úa las muscula u as. El colo ido es siemp e cálido y b illan e^. En es os úl imos e ablos ha abandonado de ini i amen e lós- elie es do ados y aun el do ado mismo, que emos en las e igies (1) His o ia de la Pin u a española, pÁg. A. ^Qá á. (2) His o ia del A e hispánico, . III, pág, 309. Ba celona, 1940. (3) P ólogo a los Discu sos p ac icables, de Jusepe Ma ínez, edic. ci .,. pág. 22. •• • V! PEDRO DE PONTE, O APONTE, PINTOR DEL REY CATÓLICO 77 aisladas del e ablo de Huesca y en las pue as del de Bolea. Las escenas del bancal del úl imo (1507) es án log adas ya con cie o g a bo enacen is a, y ambién sin do ados. Es amos, po an o, an e un pin o a agonés de i b a, que me ece el juicio que en 1866 expuso Valen ín Ca de e a (1), a sabe : que sus p oducciones «pueden p esen a se al pa de las mejo es que ejecu a on los a is as nacionales de su iempo». Te mino deseando que nue os hallazgos documen ales engan a aumen a el caudal de sus ob as indubi adas. C eo que la in es i gación en los p o ocolos no a iales de Za agoza y Huesca de los ein icinco p ime os años del siglo x i depa a á nue as so p esas. Rica do del A co (1) Loc.ci ., pág. 8. ' ' Y'' ■ '/ ■ A- ■ ■ ' ' '■ ' ) i ■ ' ;.í .. •- . ..Á • • ; ..'i-I ^ , .. • ■ ■ , í» € 4 % i n Lámina H.-Ped o de Apon e. Re ablo de San Lo enzo, de Huesca. Pa.saje déla ida del i ula . (Fo o Ol a). h - - ■■ / - * • /> '> - ■'*•. . ' V ■ -""í T^i«í ¿V,i •*, 7 , - ' ^ - - • s 'i- • uV i •- »•' •; * ' TiWVin JiT TJ ' yii»-/..'. «- Vs uíí'. • .• .•%«* « •» •- , iRi í' mm ^íKl mk -- '-.m i:^ ','í j s|:'íi I ■ í-é % ^ ,ni - iiSII í ¥ . Í » - 14. lÉTn á • m'. Lámina IV. —Re ablo mayo de la Colegia a de Bolea. (Fo o Compai é). 4 % •- V .^•A ." - ' 'i...''7»*~' -i»*. í. . i