LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD.
Huellas en la memo ia.
Au o a: Neus Bou Belda
Di ec o a: Na i idad Na alón Blesa
Tipología 4
P oducción a ís ica inédi a acompañada
de una undamen ación eó ica
Valencia, julio 2015
Resumen
La iden idad es el asgo ca ac e ís ico que nos di e encia del es o, pues es aquello
que nos ep esen a, pe o i ónicamen e, muchas eces ni noso os mismos somos
conscien es de esa p opia indi idualidad.
En es e abajo, habla emos sob e ella, una e lexión en o no a nues a iden idad,
quién somos y cómo llegamos a se lo. En es e abajo es udia emos una iden idad
c eada po ecue dos, los cuales se almacenan en nues a memo ia en o ma de
huellas, las llamamos de es e modo pues es el as o de una ausencia, agmen os
de un pasado que e enemos, y que an a i con o mando nues a p opia iden idad.
En es e sen ido, habla emos de la huella dac ila , como un iden i ica i o, un
esquema de nues a esencia.
Es e p oyec o busca c ea una e lexión sob e el espec ado , pa a ello, en nues o
abajo se ha gene ado un es udio, un análisis, y una p oducción a ís ica en la que
encon a emos: dibujos, escul u as, o og a ías y pe o mance. Todo ello elabo ado
median e una e lexión sob e los concep os iden idad, memo ia y huella .
Abs ac
Iden i y is he a ibu e which ep esen s ou sel es and se s us apa om he es .
Al hough, i onically, on mos occasions we ou sel es don’ ealise his uniqueness.
This body o wo k e lec s on ou iden i y; who a e we and how we become wha we
a e. We analyse an iden i y buil on memo ies which ha e been sa ed in ou mind
like imp in s; ails c ea ed by some hing missing a p esen , small pieces we e ain
om he pas which shape up ou own iden i y. Acco dingly, we will e e o he
inge p in as an iden i ie , a diag am o ou e y essence.
The aim o his p ojec is o c ea e a e lec ion on he obse e . In o de o achie e
his, we ha e b ing o h an; examina ion, analysis and a is ic p oduc ion
con aining: d awings, sculp u es, pho og aphy and pe o mance. All o ha made
h ough a e ec ion abou he concep s o : iden i y, memo y and imp in .
Índice
In oducción……………………………………………………………..11
1ª PARTE. Re e en es concep uales de la se ie:
Apun es sob e la iden idad………………………………15
1. La pe manen e cons ucción del indi iduo …………..…..19
1.1 Huellas de la memo ia …………………………....22
1.2 Huellas de iden i icación……………………....…..27
2ª PARTE. Re e en es a ís icos de la se ie:
La memo ia, la iden idad y la huella………………….…29
3ª PARTE. P oducción a ís ica. Se ie Huellas……………………..47
3.1.Búsqueda de la iden idad…………………………………49
3.2 Cons ucción de la iden idad………………………….…..56
3.2.No iden idad…………………………………………….…..58
3.3.Huellas como e a os………………………………….…..60
3.4.Huella como Iden i ica i o……………..……………….….66
3.5 La huella de la memo ia…...….……………………….......70
3.7 Ru inas…………………………………………………….…82
Exposiciones ……………………………………………………………85
Conclusión……………………………………………………………….95
Fuen es….………………………………………………………….....…99
Re e en es concep uales
17
Exis en enómenos in angibles que han sido mo i o de p eocupación y obje o de
es udio e in es igación desde que el se humano despe ó en su sed del sabe
una acul ad de in e ogación sob e la ealidad que le odeaba y más adelan e
sob e el sen ido de la ida, p egun as exis encialis as como: ¿quiénes somos?
han a o men ado la men e de ilóso os, esc i o es y a is as a lo la go de odas
las épocas. Así pues, desde que el homb e u o capacidad de azonamien o ha
pe seguido e lexiona sob e aquello que nos en uel e y sob e odo, en o no a
noso os mismos.
A pa i de es as medi aciones el homb e ha ido p oponiendo eo ías pa a
ace ca se a la e dad úl ima, y lo ha in en ado po odos los medios, median e
los mi os, las eligiones, la ciencia, las a es, la iloso ía, la li e a u a, la
sociología, la an opología, e c. Se han ido desa ollando pensamien os de odo
ipo, se han plan eado o mas de en ende la ealidad absolu amen e opues as, y
de cada una de ellas, se han conseguido dis in as conclusiones, di e en es
isiones y plan eamien os, sin emba go, el homb e sigue su búsqueda hacia el
sen ido de la ida.
Una de esas co ien es eó icas y ilosó icas, es el exis encialismo, es e in e és
se pone de mani ies o en el análisis de la condición de la exis encia humana que
nos p oponen sus pensado es. La isión sob e la libe ad y la esponsabilidad
indi idual, sob e las emociones, la e lexión del indi iduo, así como el p opio
signi icado de la ida, son emas, pe o, sob e odo, son mane as de e , que
noso os e omamos en la e lexión y análisis que lle amos a cabo en nues a
labo c eado a.
Uno de es os pensado es que busca on las e dades i e u ables ue Desca es,
el pensado quie e empeza de ce o, así pues, llega a la p ime a de las e dades
cogi o e go sum1 pienso, luego exis o, Desca es llega a la conclusión del ‘yo’,
una e dad incues ionable, es a e dad se á el pila a pa i del cual comenza á
la " econs ucción" del conocimien o.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
1 DESCARTES, Rene, Discu so del mé odo, 11a. ed. Mad id : Aguila , 1980.
18
Re e en es concep uales
!
Pe o la espues a a ¿quién soy yo? Va mucho más allá, pues somos como la
ida nos c ea. Lau a Ca e i nos habla de ello en el a iculo ¿Quién soy yo?
¿Quiénes son ellos/as?.2
De es e modo, en el a ículo la iden idad como p oblema sociológico3 abo da la
p oblemá ica de la iden idad en el mundo mode no apoyándose en las ideas de
eó icos impo an es de la sociología como Be ge , Bauman o Beck. En p ime
luga , se a a la cues ión gene al de cómo con el paso a la mode nidad, la
iden idad cambia de na u aleza y adquie e asgos p opios, que se analizan jun o
a los descon en os y eacciones que gene a es e cambio. En segundo luga , se
dis inguen dos e apas undamen ales en la mode nidad que a ec an de o ma
di e enciada a la iden idad. Así, se in en a mos a cómo en la p ime a
mode nidad, la iden idad descansaba en unos pila es sólidos- abajo, amilia,
nación y eligión- que ienden a debili a se en la segunda mode nidad, po lo que,
la iden idad se uel e más ágil e ines able. Pa a escapa a es e des ino,
concluyo, muchos indi iduos se adhie en a una iden idad g upal, un enómeno
en alza que me ece á es udia se de enidamen e.
Es e enómeno ha sido, y ac ualmen e es á siendo, es udiado po múl iples
es udiosos de di e sas á eas, han dedicado al ema e olu i o buena pa e de
sus idas. Pe o, has a hoy la mayo pa e de los es udios y de los a ados o
en oques sob e la e olución del se humano se han cen ado en las e apas
iniciales de la ida. Las cuales an a es a di e enciadas, en la cul u a occiden al,
en es e apas dis in as, la niñez, madu ez y ejez, du an e es as es e apas los
indi iduos an a i cons uyendo una esencia, la cual le o o gamos el nomb e de
iden idad.
Po es e mo i o, a lo la go de es e capí ulo, es udia emos la e olución en la
cons ucción del indi iduo. Pos e io men e, analiza emos las huellas de la
memo ia como pila undamen al en la cons ucción de la misma. Po úl imo,
o o ga emos al concep o la huella un nue o sen ido, su alo como signo
iden i ica i o
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
2!CARETTI, Lau a, ‘¿Quién soy yo? ¿Quiénes son ellos/as? Pe sonajes en busca de iden idad‘
A bo : Ciencia, pensamien o y cul u a.A bo : Ciencia, Pensamien o y Cul u a, Vol CLXXXII, Iss
722, Pp 856-863 (2006)!
3!MARTINEZ, I ene, ‘La iden idad como p oblema social y sociológico’ A bo : Ciencia, pensamien o
y cul u a. Vol CLXXXII, Iss 722, Pp 811-824 (2006)!
Re e en es concep uales
19
1.1 La pe manen e cons ucción del indi iduo
La iden idad se a c eando a lo la go de la ida. Es a o mación como nos
explica Almudena He nando en el lib o A queología de la iden idad4 es un
p oceso que comienza a pa i de cie as condiciones p opias del indi iduo,
p esen es desde el momen o de su nacimien o, o incluso en su ges ación (en
es e caso nos e e imos a la gené ica), pe o es a iden idad se a modi icando
y e olucionado a pa i del en o no en el que se desen uel e la pe sona, el
cual eje ce una g an in luencia en la madu ez de nues o ‘yo’. Es a puede se
capaz de modi ica se a lo la go de la ida y el desa ollo indi idual, a pa i de
expe iencias i idas. Es as expe iencias son huellas las cuales nos han
ma cado, y son esponsables de la o mación del indi iduo, de la o mación
de su p opia iden idad.
Así pues, el é mino iden idad puede ene un sen ido que sob epasa la
simple dis inción de uno en e a los demás, la búsqueda de la iden idad
‘p esupone la conciencia de su singula idad, como pe sona o como cul u a,
pe o no se educe a ella’5. Villo o sos iene, además de la p ime a
ca ac e ización de la singula idad ( asgos que nos dis inguen), una segunda
especi icidad de la iden idad: la au en icidad, en endida como la imagen de
sí mismo, la cual es á en con inuo cambio.6 Que emos deci con es o que, en
nues a in es igación, amos a en ende es e é mino como un conjun o de
asgos p opios de un indi iduo o de una colec i idad que los ca ac e izan
en e a la sociedad, pe o sob e odo end emos en cuen a el concep o del
‘yo’, en endido como un esquema que de ine al indi iduo.
La iden idad de inida p incipalmen e desde la psicología, se comp ende como
aquel núcleo del cual se con o ma el yo. Se a a de un núcleo ijo y
cohe en e que jun o a la azón le pe mi en al se humano in e ac ua con
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
4!HERNANDO, Almudena. A queología de la iden idad. ed, AKAL, 2002.!
5 VILLORO, Luis. ‘Sob e la iden idad de los pueblos’ Es ado plu al, plu alidad de cul u as”. p.63
6 VILLORO. Idem.
20
Re e en es concep uales
!
o os suje os. Po es e mo i o cada pe sona ac úa de una o ma dis in a
en e a una misma si uación, según su eligión, los alo es que le han
inculcado, sus p opias expe iencias, e c.
Es a cons ucción de la iden idad se o ma du an e la ida a pa i de es
ases dis in as. En una p ime a ins ancia, nos encon amos con una de las
ases más es udiadas, la niñez y la adolescencia. És a es la ase en la cual
se inicia el desa ollo de nues a pe sonalidad, es el más idílico de los ciclos
ya que en él expe imen amos y i imos expe iencias sin e lexiona con
an e io idad, pe o las decisiones omadas en es a e apa ma ca án la
cons ucción del indi iduo. Es os los sen imien os oman pa ido en las
decisiones pe sonales, aden ándonos así en una libe ad e íme a, pues o
que al llega a la madu ez, las expe iencias i idas oman pa ido en la
c eación de la consciencia.
En es e p ime agmen o del camino, cob an impo ancia ac o es ex e nos a
nues o conocimien o, como la gené ica, el cí culo social donde nos
desen ol emos, y po supues o, la educación que nos o o gan, pe o és os
son sólo algunos de los ac o es los cuales nos ayudan a cons ui nues a
esencia. Es a ase se á muy impo an e en el desa ollo pe sonal del abajo,
pues es pe sonalmen e, la única e apa que hemos inalizado, po lo an o,
podemos c ea una eg esión pe sonal de lo i ido. Es deci , son es as
expe iencias pe sonales las que nos han ma cado y mo i ado en nues a
labo in es igado a y en nues a p ác ica a ís ica.
La e apa consiguien e es la llamada madu ez, es una especie de e apa
uni o me, en es a ase se p o oca una año anza del pe íodo inicial, po la
libe ad de decisión, que du an e el anscu so de la ida se e p o ocado po
una cesación c eada po la consciencia. Es a es la segunda e apa en la cual
empezamos a en ende quién somos, c eando una e ospec i a po el
pasado. Es necesa ia la acep ación, pues a medida que los años a anzan,
p og esa ambién esa a ea esencial de cada se humano, que consis e en
encon a se a sí mismo, es deci , en iden i ica se, en descub i quién es. Es e
Re e en es concep uales
21
ciclo se ex ende ía desde la ju en ud has a en a en la ejez p opiamen e
dicha, la cual se ía la e ce a de nues as e apas.
El paso po odas es as ases a desa ollando la c eación de la iden idad. A
a és de la ida de cada pe sona, median e el paso de los años, y las
múl iples ci cuns ancias y expe iencias que i imos, an ma cando cambios y
ans o maciones en nues a pe sonalidad, y odo ello, nos a de iniendo
como pe sonas.
Lo que impo a pues, es hace p esen e la e apa que i imos, debemos
c ece y dis u a del p esen e, ap endiendo con inuamen e del pasado.
A con inuación, analiza emos cómo las huellas ma can nues a iden idad
e i iéndonos a esas i encias que modi ican el pensamien o sob e noso os
mismos, és as se alojan pe sis en emen e en la memo ia. Pe o ambién
habla emos de las huellas ísicas que an ma cando al indi iduo, que an
modelando su iden idad. Den o de esas huella apun a emos ambién la
huella digi al como elemen o iden i ica i o del indi iduo en la sociedad ac ual.
22
Re e en es concep uales
!
1.2. Huellas de la memo ia.
Los es igios que ma can nues a memo ia, an a se conside ados en
nues o abajo, como huellas emocionales, como imp on as, ecue dos,
expe iencias, sen imien os, que las iden idades expe imen an y hacen c ece
su iden idad. No sólo nos e e imos a huellas que nos ma can sino ambién
imp on as que las pe sonas dejan a su paso, no únicamen e en o as
iden idades, sino ambién en las memo ias de los luga es.
De es e modo en Las o mas del ol ido de Ma c Auge podemos e la
obse ación que el au o nos apun a en elación al ecue do como huella.
‘Todos nues os ecue dos (incluso aquellos que alo amos más
po que nos a e an a la ce eza de nues a con inuidad de nues a
iden idad) son ‘pan allas’ pe o no en el sen ido de que disimulan y
con ienen a un iempo.
Son huellas apa en emen e anonadinas, que ienen inópidamen e
a la men e de quienes se abandonan a las ensoñaciones o
quienes hacen el es ue zo de analiza se.’7
Y a la pa , el ilóso o e his o iado Paul Ricoeu , de ine la huella en endida
como memo ia. De las de iniciones de huella que hemos podido analiza ,
pa a noso os la más des acada se á, la huella como una imp esión
pe sis en e en el alma, g abada és a en la memo ia, e i iéndose a la
memo ia como un almacén de huellas.
(…) señala los es usos de la idea indisc iminada de huella:
huella esc i a sob e sopo e ma e ial, imp esión-a ección “en el
alma”, imp on a o huella co po al, ce eb al, co ical. És a es, a mi
pa ece , la di icul ad ine i able inculada al es a u o de la
“imp on a en las almas” como en un ozo de ce a. Aho a bien,
hoy ya no es posible eludi el p oblema de las elaciones en e
imp on a ce eb al e imp esión i ida, en e conse ación-
almacenamien o y pe sis encia de la a ección inicial.8
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
7AUGE, Ma c, Las o mas del ol ido, Ba celona : Gedisa, D.L. 1998. p.30
8 RICOEUR, Paul, Memo ia, la his o ia, el ol ido, T o a, 2003, Mad id. p.33
Re e en es concep uales
23
En es e sen ido, podemos in e p e a las expe iencias i idas como huellas
de nues a memo ia, siendo és a la que con o ma nues a conciencia, muy
ín imamen e ligada a nues a pe sonalidad. Pues como comen ábamos
an e io men e, la iden idad se c ea median e ecue dos, expe iencias que
dejan huella en nues a memo ia, y an o mando nues a pe sonalidad,
modelando nues os pensamien os y ansigiendo nues as c eencias, es
deci , pe ilando nues a iden idad.
En de ini i a, la iden idad es a c eada po huellas, imp on as almacenadas en
nues a memo ia. De es e modo lo hemos is o ci ando a Ricou y a Auge,
ambos mos ándonos los concep os p o undamen e enlazados.
A pos e io i, amos a analiza el concep o de memo ia, pues o que como
hemos es udiado an e io men e, la huella siemp e es pasado, un suje o que
es u o y ha dejado su nega i o. De es e modo, inculamos la huella al
ecue do, a esas i encias que se g a an en la memo ia y que nos hacen
c ece como pe sona.
Nos amos a e e i al é mino memo ia como la acul ad psíquica po medio
de la cual se e iene y ecue da imp on as del pasado, como una de las
po encias del alma, la cual se á undamen al pa a la c eación del ‘yo’
Cuando hablamos de la memo ia, debemos dis ingui en e dos ipos de
memo ia. La memo ia a co o plazo, que es la memo ia de lo co idiano,
p opiamen e dicho, es e ipo de memo ia la usamos en día a día.
Posiblemen e es la memo ia más ins an ánea, és a depende más de un
es ímulo ísico que sen imen al. Es po así deci lo, la más acional, la que
e iene unciones como los ac os e lejos. Nos e e imos así, a las ac i udes
más mo ices o in olun a ias.
La memo ia a la go plazo, que es la que colecciona y e iene nues os
ecue dos i enciales, aquellos hechos pasados que se almacenan en la
men e de pe pe uo, como algunos de los ecue dos de la in ancia, los cuales
se alojan en e en i a de mane a pe sis en emen e.
24
Re e en es concep uales
!
P ous , en el lib o En busca del iempo pe dido9 del mismo modo o os ipos
de memo ia, ecoge y di e encia en e memo ia olun a ia e in olun a ia. La
in olun a ia, se á de una comp ensión inmedia a y segui á un p oceso
cognosci i o di e en e. En la memo ia in olun a ia, el ecue do, no se ac i a
con una imagen, sino que puede es a elacionado con algo más inmedia o,
como un olo , un sabo o un sonido.
Como decíamos, la memo ia a la go plazo, es la más pe sonal, es la que
iene que e con nues os ecue dos, con nues as i encias desde que
nacemos has a que mo imos. Todo aquello que desde el pun o de is a de
los sen imien os, nos a ec a, an o pa a bien, como pa a mal, queda e enido
en es a pa e de nues a memo ia. Es donde se a chi a, po así deci lo,
nues a mic ohis o ia, mues a aquellas cosas que an o mando nues a
iden idad, pues o que albe gan en una compleja combinación de con enidos,
odo lo que ap endemos. Ello se p oduce no sólo de mane a pe sonal, po
medio de nues a i encia pa icula , sino ambién de modo colec i o, po
medio de las enseñanzas ecibidas, la educación, los modales,
compo amien os y no mas sociales, c eencias eligiosas, e c.
La memo ia ac úa como un almacén de huellas, po lo an o, es una de las
pa es que con o man la pe sonalidad del se humano, po consiguien e
ambién moldean su iden idad, su desc ipción más in e na. El pasado
cons uye nues o p esen e y nos ayuda a ene una isión de nues o u u o.
Pues las i encias de un pasado desa ollan las ac i udes con las que
a on amos nues o día a día, nues a ac i ud en e a la sociedad, e incluso
nos a ec an en nues os p opios a gumen os ideológicos dichos ecue dos
son expe iencias, las cuales nos an esculpiendo nues a p opia isión de la
ida, en consecuencia, la mane a de la cual nos amos a a on a a los
hechos.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
9 PROUST, Ma cel, En busca del iempo pe dido, 1.Po el camino se swann ed. Alianza 1993.
Re e en es concep uales
25
Es posible que se a e de la pa e más melancólica del se , o esa pa e, en el
que el se humano uelca mayo pa e de sus sen imien os. De ahí, nues o
in e és desde el pun o de is a exp esi o y plás ico, pues o que en ella
almacenamos las i encias más impo an es, las que más nos han ma cado.
Muchas eces se ealiza po medio de un p oceso de abs acción o
esquema ización, gua dándonos la esencia del momen o.
En con aposición, ambién hemos de p es a a ención a la oposición del
concep o memo ia, es amos hablando del ol ido, si seguimos las pau as de
Ma c Auge en Memo ias del ol ido, és e o ma pa e p imo dial en la
memo ia, pues o que sin ol ido, no cab ia la memo ia. Al mismo iempo
de ine el ol ido haciendo uso del concep o memo ia:
‘La de inición del ol ido como pe dida del ecue do oma o o
sen ido cuando se pe cibe como un componen e de la p opia
memo ia. ( al igual que la ida y la mue e pues o que unos ienen
que mo i pa a que o os puedan i i )
La memo ia es como un ja dín, las plan as son los ecue dos, y
noso os los ja dine os, que seleccionan las plan as y podan, pa a
deja que o as se desa ollen.’10
Así pues, el dicciona io de la RAE11 nos lo e i ica usando la misma palab a
‘memo ia’ pa a de ini el ol ido. ‘Cesación de la memo ia que se enía’
Po es e mo i o, se gene a un e ec o de abs acción o esquema ización, pues
amos ol idando algunas de es as huellas que se alojan en nues a memo ia,
pa a obsequia nos con la esencia de los momen os.
Del mismo modo, Rondolino nos ecue da que ‘ odos somos amnésicos, unos
más y o os menos. Todos somos amnésicos. El esul ado ine i able de
oda expe iencia es el ol ido, la desapa ición del ecue do de esa
expe iencia. De oda expe iencia. Noso os los amnésicos, es amos
condenados a i i en un p esen e e e namen e luc uan e, sin e ugios
y sin pun os ca denales. Po eso hemos c eado la más elabo ada de las
cons ucciones humanas: la memo ia. Nues a memo ia nos cu a día a
día. Nos ayuda con paciencia. A enúa el impac o con insopo able
ce eza de que el iempo pa a y no uel e, de las cosas que
anscu en, ya no es án y ya no son ep oducibles. Nunca más. En
ealidad, la memo ia no exis e, exis e solamen e la expe iencia de algo,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
11 AUGUE, Ma c. Las o mas del ol ido, Ba celona : Gedisa, D.L. 1998. p.20
11!Dicciona io de la Real Academia Española!
32
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
!
acumulando obje os, imágenes y da os de su in ancia, pues in es iga en e
sus p opios ecue dos, que según el a is a cada ez se an haciendo más
con usos.
Ap oximadamen e, en 1970, comienza a abaja en una de sus
p eocupaciones esenciales: la necesidad de deja huella, una p ueba de
exis encia. En es as ob as, el abandono de la in ancia se p esen a como una
pequeña mue e.
‘Comencé a abaja como un a is a cuando empecé a se adul o,
cuando comp endí que mi in ancia se había e minado, y yo
es aba mue o.
Pienso que odos enemos alguien que se ha mue o den o de
noso os. Un niño mue o. Recue do el pequeño Ch is ian que
es á mue o den o de mí.’17
En es a ci a, obse amos como Bol ansky se pe ca a de que la p ime a de
sus es e apas de la ida ha inalizado, y sus ecue dos de és a empiezan a
des anece se, es en onces cuando emp ende la ase de selección.
Bol anski e oca con sus ins alaciones una a mós e a simila a la de los
cemen e ios, nos emi e al espacio in e io de la men e, al luga donde se
pie den los ecue dos.
Pa a noso os es os ecue dos de los cuales habla Bol ansky se ans o man
en huellas pues como hemos explicado an e io men e y como dice Ma c
Augué:
Todos nues os ecue dos (incluso aquellos que alo amos más
po que nos a e an a la ce eza de nues a con inuidad de nues a
iden idad) son ‘pan allas’ no en el sen ido de que disimulan y
con ienen a un iempo,
Huellas apa en emen e anonadinas, que ienen inopidamen e a la
men e de quienes se abandonan a las ensoñaciones o quienes
hacen el es ue zo de analiza se.18
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
17!BOLTANSKY, Ch is ian. [comen a ios sob e su ob a] En TATE magazine No 2,
h p://www. a e.o g.uk/magazine/issue2/bol anski.h m
18 AUGUE, Ma c. Las o mas del ol ido, Ba celona : Gedisa, D.L. 1998
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
33
Du an e la década de los ochen a Bol ansky ealiza la se ie Composi ion
hêa ale, o Leçons de Téneb ès. Se a a de una se ie de g andes o og a ías
en las que se con ie e un ca ác e monumen al a obje os muy pequeños,
minúsculos í e es de ca ón que Bol anski ab ica con alamb e y emaches.
Pos e io men e, es a se ie se á desa ollada en el Tea o de Somb as, donde
la a mós e a del ecue do se p esen a como una mezcla en e el ho o , el
juego in an il y la mue e.
Bol ansky, Théâ e d'Omb e (Tea o de somb as) 1984
Es a p oducción de pequeños í e es en e e encia a la in ancia, al juego
in an il, ma có nues a ob a pe sonal.
Pe o no se á el único a is a que u iliza á el cambio de escala pa a elabo a
su ob a.
Es e ecu so exp esi o es so p enden emen e común pues o que ya en los
Viajes de Gulli e 19 en el siglo XVIII ue u ilizado. Noso os es udia emos a
Do Ho Suh, un a is a o ien al, el cual, ambién ha á uso de es a solución
plás ica.
Do Ho Suh nació en Seúl en 1962. Sus escul u as desa ían las nociones
con encionales, como la escala o la es abilidad, aunque ambién habla de la
mig ación basándose en sus i encias.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
19 SWIFT, Jona han, Viajes de Gulli e , ed. Espasa lib os.!
34
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
!
Do Ho Suh cons uye ins alaciones especí icas de si ios que cues ionan los
lími es de la iden idad. En su abajo, el a is a es udia la elación en e la
indi idualidad, colec i idad y el anonima o.
En la Bienal de Venecia 2001, su ins alación se lle ó a cabo en el pabellón
i aliano. ‘Es a ins alación se ealizaba median e dos ob as, una se
con emplaba en la pa ed y la o a con o maba el suelo.
En la ins alación se animaba a los isi an es a in e ac ua en ella, ya que se
podía en a en la sala y camina sob e el suelo que es aba compues o po
un g ueso c is al sus en ado po una masa de miles, di e sos, pequeños y
anónimos homb es y muje es de plás ico. La di e encia de escala desempeña
un papel undamen al, ya que pe mi e e leja la ensión en e lo indi idual y lo
colec i o.
En dicha ins alación, las pa edes de la sala es aban empapeladas con la
ob a ‘Who am we?’ La cual es una con acción de lo indi idual y lo colec i o,
la ob a se compone con pequeñísimas o og a ías de pe sonas anónimas.
En la ob a de es e a is a, al
igual que en la ob a de
Bol anski se ha ecu ido al uso
de o og a ías, lis as de
desapa ecidos, placas con
nomb es que alguna ez die on
iden idad a un hoga , son pa a
el a is a signos, imp on as de
una ida que exis ió.
Do Ho Suh nos da á un pun o
de is a de la iden idad desde
a ios en oques, nos ha á e su expe iencia pe sonal como emig an e, pa a
ma e ializa ese sen imien o, el a is a ealiza odo ipo de casas, y elemen os
que pe enecen a la misma , como adiado es, escale as, o
elec odomés icos, a a és de las cuales, el a is a nos habla á de la
iden idad desde una isión.
Do Hu Suh Floo (Suelo), y Who am we? (quien soy
noso os) Ins alación en la Bienal de Venecia 2001
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
35
Según Paco Ba agán la ayec o ia de la ob a de Suh se ha ido
desa ollando de mane a cohe en e a un hilo de un discu so que e lexiona
en o no a los llamados emas an opológicos, la amilia, la ida p i ada, los
luga es de la memo ia, al iempo que cues iona ins i uciones simbólicas como
la escuela o el eje ci o.’20
Es e análisis de ob a es á muy elacionada con la nues a, pues o que
noso os habla emos de la ida p i ada del yo in imo, pe o ambién de la
elación con la sociedad, de la ida amilia , y del ambien e que nos odea,
haciendo alusión al pasado, a la in ancia, que nos ha cons uido.
Do Ho Suh, Some/one 2001
En “Some / One” el suelo de la gale ía es á cubie a con placas pulidas de
mili a es (iden i ica i os), es as placas se unen en el cen o de la habi ación
pa a da o ma a una a madu a, es una o ma de deci que un soldado
indi idual es pa e de una opa más g ande, que ‘la unión hace la ue za’. 21
Aquí Suh se e ie e a esas idas sin ‘iden i icación’, silenciosas, de muje es y
homb es, que po odo el mundo p osiguen su silenciosa ida, de la cual el
es o (incluso noso os) se ap o echan, y lo que in en a con ello, es
despe a nos de nues a dicha ‘modo a espi i ual’ 22
Ya sea en e a la dinámica del espacio p i ado o el espacio público, o
explo ando la delgada línea en e lo indi idual a lo gene al, las escul u as de
Suh con inuamen e ponen en duda la iden idad del indi iduo en la sociedad
de hoy cada ez más globalizada.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
20 BARRAGÁN, Paco. Yo soy el espacio donde es oy, Do Ho Suh, Gale ia Soledad Lo enzo, pag 6
21 In o mación ex aída de: h p://www.wallpape .com/a /shee -will-a is -do-ho-suhs-ghos ly- ab ic-
sculp u es-explo e- he-meaning-o -home/6960#90343
22 BARRAGÁN, Paco. Yo soy el espacio donde es oy, Do Ho Suh, Gale ia Soledad Lo enzo, pag 9!
36
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
!
Al es udia los concep os an e io men e desa ollados, hemos ido
descub iendo y es udiando algunos nue os e e en es. Cuando hablamos de
memo ia, es necesa io habla de Bol ansky, si hablamos sob e el concep o
de iden idad, nos aden amos en el mundo de Do Ho Suh. Pe o cuando
es udiamos la huella digi al encon amos a ios a is as que u ilizan és a
como medio de exp esión pa a ealiza su ob a. La usan an o de una mane a
o mal como concep ual, uno de los que más ha in luido en nues a ob a es
Giuseppe Penone.
Penone ue un eno ado de la huella p imi i a como o igen del dibujo. ‘La
Imp on a del dibujo’ es un cla o ejemplo de es o, Penone es ampó su pulga
en in a china sob e papel, limi ándose a con inua a lápiz las cu ilíneas de la
imp en a dac ila , el esul ado es un o bellino de líneas como las que
con luyen en el co e ans e sal de un onco de á bol. Encon amos
di e en es e siones de es a ob a, como p opagación de 1994 o la imp on a
del dibujo 2003.
Penone La imp on a del dibujo, 2003 / Penone P opagación 1994
‘Como un e ec o secunda io de es a i adiación con agiosa de la
huella digi al es la geome ización de la cu as, a medida que se
alejan del nudo dac ila , de al mane a que , cuan o mas anchos
son los cí culos, mas abs ac a y edonda pa ece la huella de la
iden idad’ 23
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
23REPOLLÉS, Jaime, Genealogías del a e con empo áneo, ed. Akal, D.l. 2011, pag 79
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
37
Con es a acción Penone in en a hace e que la huella es á o namen ada
con un au a ci cula , pa ecida a odas las o mas o ales de la na u aleza, ya
que semejan los anillos de un onco: azos expansi os, que c ecen de o ma
concén ica has a ocupa el mu o po comple o. Al es ampa su huella y
ex ende las líneas po la pa ed, el a is a ma có su p esencia como un lujo,
como un mo imien o, como un anscu so de iempo.
Siguiendo con las ob as de Penone, encon amos ‘La somb a de la ie a’. En
es a escul u a ealiza, median e ce ámica, su huella digi al en o ma de cono
sus en ado odo es o po aíces. En es e caso, Penone ealiza ambién un
cambio de escala, pe o aumen ado el amaño na u al de su p opia huella
digi al.
Penone La somb a de la ie a 2003
!
‘Penone o ece una singula e sión del á bol genealógico al
p esen a la aíz como una expansión del co e ans e sal del
onco y no como un c ecimien o e ical del allo. Es a aíz
ans e sal del á bol genealógico es la huella dac ila que en ez
de aíces hubie a echado co ezas, siendo la iden idad una
subs ancia desco chada.’’24
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
24! REPOLLÉS, Jaime, Genealogias del a e con empo áneo, ed. Akal, D.l. 2011, pag 70 .
38
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
!
O a ob a que nos in e esa de la p odución a ís ica de Penone es Geome ía
en las manos.
Las se ie Geome ía en las manos, p o iene de una ob a de 1979, ‘Cocci’, en
la cual Penone cuad a sus manos al ededo agmen os de asijas en o ma
de ecipien e el cual se llenó con yeso pa a o ma un molde. En 2004, es
cuando, el a is a c eó una se ie de o og a ías que e a an las manos del
a is a que con ienen pequeños sólidos geomé icos. Del mismo modo como
en la ob a ‘Cocci’, las manos se con ie en en el molde de undición con lo
cual su ge el posi i o (las manos) y el acío de es as o mas geomé icas.25
Al año siguien e, el a is a c ea cinco g andes escul u as que ep esen an a la
ampliación de los moldes (el nega i o) que acabamos de menciona , con una
di e encia, Penone aumen a la es ala de las piezas, y el ma e ial
seleccionado ue el b once. En es e momen o es cuando se mues a el
in e io de las manos del a is a, guiadas po las o mas geomé icas. Lo que
en un p incipio ue acío, se uel e ma e ia.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
25 REPOLLÉS, Jaime, Genealogias del a e con empo áneo, ed. Akal, D.l. 2011, pag 69 .
Penone, Geome ia nelle mani
(geome ía en las manos) 2005
!
Penone Cocci 1979
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
39
Un a is a que ambién abajo es e concep o ue O ozco. Gab iel O ozco es
un a is a mexicano nacido en 1962, comenzó a des aca se a p incipios de la
década de 1990 con su explo ación del dibujo, la o og a ía, la escul u a y la
ins alación.
Mis Manos son mi Co azón es una
escul u a en o ma de co azón
ealizada po el a is a.26. Es a ob a
la inculamos di ec amen e con la
ob a de Penone, la di e encia es
que Penone c ea del acío una
masa y O ozco ya exis e la ma e ia,
y él la modela aplicando p esión
con los dedos sob e un pequeño
ozo de a cilla. Median e es e
ges o ealiza la o ma de un
co azón dejando la huella de sus
manos en él.
Po o a pa e, Cosme hace uso de la huella como Penone, haciendo
e e encia a una p esencia, la nues a, nues a iden idad, pe o ambién al
igual que Bol ansky habla de la ida en sí misma, de la huella del ecue do.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
26ex aido de: h p://www. eknemedia.ne /magazine_de ail.h ml?mId=7452
O ozco Mis manos son mi
co azón (1991)
!
40
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
!
Asimismo pa a José Cosme:
Las huellas, los pasos ¡que bella imagen del homb e, de la ida! Somos
huella que pesa, que pisa, que deja imp on a, que mancha y se mancha
ine i ablemen e. Pe o ambién huella que es as o, camino, signo y
memo ia, huella que ma ca una di ección ( o la sigue) que indica un umbo (o
lo busca).27
Su ob a habla de la e olución hacia la edención y pleni ud de la humanidad.
Pudimos e su ob a en la exposición “Se y huella” la cual se pudo e en el
IVAM28
A con inuación que emos in oduci la ob a de un a is a eme gen e que
ambién abaja con el signo de la huella dac ila como medio pa a da o ma
a su ob a, pe o de una mane a más su il.En la láminas de Jolly no es an
e iden e la huella dac ila de Cosme o Penone, pe o es un medio muy
impo an e pa a ealiza sus dibujos.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
27 COSME, José ¿Nihilismo o anscendencia? Uni e sidad Poli écnica de Valencia. Vice ec o ado
de Cul u a, Ediciones SM, 2003. p.12
28 h p://www.i am.es/exposiciones/2959-se -huella-jos-cosme!
Jose Cosme, Finge p in Iden i y
2008, 90x90cm
!
!
Rep esen an es de la memo ia de iden idad y la huella
41
Jolly es un a is a ancés que gene almen e abaja con línea neg a y ondos
blancos. La ma e ia que usa po excelencia son la in as al agua, como
guache, acua elas o ac ílicos, el colo p edominan e es el neg o, y la ma e ia
base el papel blanco.
Nicolas Jolly es una a is a ac ual, de los que se ha ido ab iendo paso
median e los medios de masas como la ele isión y po supues o In e ne
g acias las edes sociales, Blog, paginas web … En ellos mues a sus
dibujos en blanco y neg o, los cuales simulan la ex u a de las huellas
dac ila es dando o ma a paisajes y e a os.
La emá ica de sus dibujos suelen se
luga es, edi icios, monumen os de Pa is,
su inspi ación son los paisajes de Pa is
en su g an mayo ía, pe o ambién ealiza
e a os. Jolly nos mues a como la huella
puede se un esquema de noso os
mismos, a a és de la o mación de
os os median e la misma, es á idea nos
ayudó a c ea nues a se ie de e a os. Es e juego de líneas cónca as y
con exas le pe mi e c ea imágenes muy dinámicas, con ello consigue guia
el ojo del obse ado median e los di e sos elemen os de las composiciones
de la escena.
El obje i o p incipal del a is a es ansmi i emociones al espec ado , y
g acias al con as e con in a neg a y a los espacios acíos, la composición
cu ilínea, y demás elemen os, le pe mi e ansmi i una emoción adicional a
la escena.29 No ella ambién abaja con es e signo del mismo modo que
Penone en ‘La somb a de la ie a, ya que ealiza un cambio de escala,
dejando de mos a así la huella en su amaño o iginal.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
29 in o mación ob enida de la web o icial del a is a
h p://nicolasjolly.ne
Nicolas Jolly, se ie Finge p in ,
Men (Homb e), 2012, 42x30cm
48
Huellas
!
ac ualmen e eside mi amilia, donde he i ido momen os que me han hecho
c ece , los cuales han ayudado a que aya con o mando mi iden idad.
Como e emos es a ob a an eceden e y la que aho a p esen o, es án muy
elacionadas, pues en nues o abajo ac ual, plasmamos es a idea de iden idad
c eada po huellas, como an e io men e hemos explicado, en endemos es as
huellas como momen os que nos ma can, ecue dos los cuales es án suje os a
pe sonas, luga es, sonidos, olo es… La di e encia es que en es a ocasión no
mos amos luga es conc e os, en es a ocasión el e e en e o mal ha cambiado.
En nues o abajo a ís ico pe sonal, ealizamos di e en es ob as de ca ác e
mul idisciplina io, pues o que abaja emos en el campo de la escul u a, joye ía,
pe o mance, o og a ía y ob a g á ica.
Todo ello, es a á en consonancia con los concep os, iden idad, huella y memo ia,
expues os en el p ime capí ulo, y po supues o, apoyados po los e e en es que
nos han se ido pa a e lexiona sob e la iden idad, a is as como Do Ho Suh,
Penone con su e lexión de huella como signo de iden idad, y Bol ansky en
e e en e al concep o de las huellas de la memo ia.
La p ime a de las ob as que amos a mos a es ‘Búsqueda de la iden idad’, un
abajo escul ó ico que e lexiona sob e el yo in e no. A pa i de es a ob a su ge el
es o de la se ie.
Huellas
49
!
Búsqueda de la iden idad
Cuando empezamos a idea cómo pod íamos ma e ializa los concep os que
hemos analizado, pensé que e a necesa io ealiza , en p ime luga , una
búsqueda, una ce ca de la p opia iden idad. Ya que és e es uno de los obje i os
p incipales de la in es igación, el busca un es ilo pe sonal, pa a pode elabo a
una se ie de ob as sob e una misma emá ica.
Pa a ma e ializa es a búsqueda qué mejo o ma que un labe in o, ep esen ando
la di icul ad de la ida, plasmando de es a mane a las decisiones que enemos que
i omando con inuamen e, como cuando dos caminos se bi u can y no sabemos
cuál es el co ec o. Aunque pe sonalmen e, c eo que nunca hay un camino
co ec o, únicamen e son caminos dis in os, y cada uno de ellos nos apo a an
di e en es expe iencias, las cuales nos ma ca án y nos deja án huella de una
o ma u o a, con lo cual nos ha án c ece , ambas po igual pe o de o mas
dis in as. Vis o así, nunca hay un camino inco ec o únicamen e mul i ud de ías.
En consecuencia, el labe in o es á
con o mado po di e sas en adas y
salidas, como aludimos
an e io men e, la iden idad es algo
que se a c eando y madu ando a lo
la go de la ida, po lo an o,
depende á de nues as p opias
decisiones oma una en ada u o a,
y po lo an o escoge una salida.
Po o a pa e, el signo que a a da
o ma a nues o labe in o es la
esencia de la iden idad, la huella
digi al, pues como hemos indicado,
es única e i epe ible en cada se
humano.
Neus Bou Búsqueda de la iden idad,
Roble y hie o 2014.
50
Huellas
!
Pe o no únicamen e nos e e imos a la huella como iden idad, sino ambién,
que emos desa olla la idea de huella como memo ia, en endida és a como
c eado a de iden idad.
En es e sen ido, podemos in e p e a las expe iencias i idas como huellas de
nues a memo ia, siendo és a la que con o ma nues a conciencia, muy
ín imamen e ligada a nues a pe sonalidad y nues a iden idad. Es o es g acias a
que las huellas son las que hacen c ece nues a esencia, pues las expe iencias
i idas, son imp on as que nos an a i o mando pe sonalmen e, sepa ándonos de
la mul i ud, haciéndonos únicos.
Es a búsqueda anscu e en un iempo, concebido po Richa d Se a como un
eco ido, pe o ambién hacemos e e encia a Bol ansky, pues o que odas es as
decisiones que amos a i omando, es án basadas en la memo ia, esas huellas
que nos han ido ma cando du an e años las cuales hemos ido seleccionando,
ex ayendo su esencia, y se han ido imp imiendo en nues as men es pa a i
o mando nues o ‘yo’.
Así pues, la ob a omó o ma de huella digi al labe ín ica, como ma e ialización
o mal enemos el concep o de labe in o, y como signo de iden idad, usamos la
huella.
Pa iendo de es e signi icado, huella-iden idad, labe in o-búsqueda, ambién
que emos in oduci la idea de iempo. Todo lo que nos acon ece es á concebido
en un iempo, el pasado, ep esen ado po la memo ia y los ecue dos, o mado
po el núcleo de la huella, como algo ce ado. No podemos ol e ísicamen e a él,
sólo median e los ecue dos. Del mismo modo, ambién se mues a el u u o como
algo más con uso, abie o y sin un camino cla o, es e concep o lo pod íamos
elaciona con los anillos de un onco de á bol, es os anillos pueden se is os
cuando lo co amos ans e salmen e como nos mos aba Penone en su abajo,
es as cu ilíneas se an c eando a lo la go de los años, po es a azón, los anillos
in e nos pe enecen a la in ancia y los ex e nos a la madu ez.
Huellas
51
!
Po consiguien e, los ma e iales escogidos pa a la ealización del abajo son el
hie o y la made a, ambos ma e iales p esen an una deg adación con el paso del
iempo, el hie o se oxida, y la made a se ag ie a y as illa. Del mismo modo,
nues os cue pos, con el paso de los años, se an de e io ando. Lo podemos e
en nues o ísico, lo podemos obse a en nues a piel, pues a causa del iempo,
se an gene ando manchas y a ugas.
En nues o caso, y en elación a los ma e iales, podemos e , cómo el hie o ha
sido limpiado has a deja lo en su colo pla eado, sin oxidación ninguna, y la
made a, cepillada y lijada. De es e modo, los ma e iales p oducen un choque en e
la calidez de la made a y la ialdad del me al, pe o con el paso del iempo la
made a i á pe diendo su lexibilidad, y hie o se ecub i á con el colo ojizo,
p oducido po el oxido, gene ando una a monía de colo es cálidos, pe o que a su
ez aludi á a la agilidad debida a la co osión de lo mismos.
La made a ue uno de los ma e iales escogidos, po e e encia de Penone, dada la
semejanza de los anillos de los oncos de los á boles, a nues as huellas digi ales.
Debemos des aca que, a di e encia de Penone, la made a no se co ó
ans e salmen e sino e icalmen e, pues o que pensamos que las e icales
cu ilíneas iban a apo a dinamismo a la imagen y a acompaña nos en el eco ido
isual.
Pa a empeza a cons ui nues a huella, en p ime luga , ealizamos una plan illa,
no pa a ceñi nos a ella, sino pa a ayuda nos a elabo a la o ma. Pos e io men e
en el alle , se co a on las planchas de 2 mm, y p ocedimos a cu a las, pa a ello,
cons uimos una he amien a con dos cilind os y un pe il, pa a pode p escindi del
calo y así agiliza el p oceso. Debemos comen a que, la al u a de las ple inas a
en disminución, el núcleo iene una al u a de 10 cm, po el con a io la ple inas
ex e nas ienen una al u a de 4 cm, cada ple ina disminuye 0,5 cm, de es e modo
in en amos apo a dinamismo a la escul u a desde odos sus pun os de is a.
52
Huellas
!
Cuando la huella ya es aba co ada y cu ada, se p ocedió al mon aje de la pieza
sus en an e, pa a ello, se co a on los able os de oble, y cons uyendo así, un
conjun o de cinco able os que midie a 120 x 100 x 1cm. Pos e io men e, se
ealizó un ma co con ple ina de hie o doblada con la plegado a pa a da o ma a
un pe il, su acción es sos ene los able os y la pieza en sí misma. El ma co iene
un pe il de 4 x 0,5 cm. pa a sepa a lo de la pa ed.
Cuando se inalizó el ma co se p ocedió al mon aje de los able os, pa a ello, se
solda on unas ple inas en o ma de L al ma co, De es a o ma hacen ope con la
made a y además espe an las dila aciones de la misma. Seguidamen e
empezamos con el mon aje de la huella.
Comen a que es a ob a ha sido expues a en dos ocasiones. La p ime a de ella ue
la exposición colec i a, llamada ‘Buena pieza es as hecha’, ealizada en la sala T4,
de la Facul ad de Bellas A es, UPV. La pieza ue escogida pa a la bienal ‘A
nos e’ en la coma ca de Alican e, lle ando a cabo más de diez exposiciones
i ine an es po las poblaciones de la Coma ca del Alcoià.
Huellas
53
!
Neus Bou, Búsqueda de la iden idad, Roble y hie o, 2014.
54
Huellas
!
Se ealiza on algunas o os de de alle, lo que nos pe mi ió emi i nos o malmen e
a la ob a de Richa d Se a. Es a nue a pe spec i a de la ob a nos pe mi e
plan ea nos un nue o p oyec o, un espacio ansi able, po el cual e ocedemos en
nues o pasado, i imos el p esen e y indagamos en el u u o.
Neus Bou, Búsqueda de la iden idad, 2014, De alle 1
Huellas
55
!
Neus Bou, Búsqueda de la iden idad, 2014, De alle 2
56
Huellas
!
Cons ucción de la Iden idad
En el p oceso de mon aje de la ‘Búsqueda de la iden idad’, ealizamos un egis o
o og á ico, que da o igen a una nue a ob a, la ‘Cons ucción de la iden idad’.
En ella obse amos cómo se ha ido cons uyendo la huella digi al, del in e io al
ex e io , pues como hemos comen ado an e io men e, la huella la compa amos
con los anillos del onco de un á bol, aludiendo así a la c eación de la iden idad.
También hacemos e e encia a Bol ansky en su isión del paso del iempo, y al
ecue do de la in ancia, pues es és a la que es á ep esen ada en el núcleo de la
huella como inicio de la iden idad.
Así pues, c eamos el egis o de la acción, o og a iando dos escenas
pe enecien es a cada e apa, las dos p ime as imágenes pe enecen a la in ancia,
pues es el inicio de la ida, donde i imos mues a p ime as expe iencias, és e se
mues a ce ado sin bi u caciones pues o que ep esen a el pasado, ya sólo
podemos ol e a él median e ecue dos. La e ce a y la cua a escena, nos hablan
del paso de la ju en ud a la madu ez, momen o donde se con o ma y asien a la
iden idad, es a e apa nos mues a el p esen e, pues es la e apa en la cual nos
encon amos ac ualmen e, po ello, la cons uimos más abie a y con usa. Po
úl imo, podemos e la madu ez y la ejez, en es a e apa es cuando
de ini i amen e, sabemos quién hemos llegado a se . Es a ase es á cons uida
median e espacios más amplios y caminos agmen ados, pues es amos hablando
de nues o u u o como algo incie o y con uso.
Huellas
57
!
Neus Bou, Cons ucción de la iden idad 2014
64
Huellas
!
Neus Bou Re a os 5, 50x70 cm,
ce a b uñida, 2014-2015.
!
Neus Bou Re a os 6, 50x70 cm,
ce a b uñida, 2014-2015.
Huellas
65
!
Neus Bou Re a os 7, 50x70 cm,
ce a b uñida, 2014-2015.
!
Neus Bou Re a os 8, 50x70 cm,
ce a b uñida, 2014-2015.
66
Huellas
!
La huella como iden i ica i o
Rea i mando ya el concep o de huella como iden i ica i o, decidimos ealiza unos
nega i os de huellas dac ila es como iden i ica i os pe sonales, los cuales oma án
o ma de colla es.
La idea su ge al obse a las placas de los mili a es de la ob a de Do Hu Suh, las
cuales ac úan como iden i ica i os. Decidimos segui es udiando el campo de la
iden idad pe sonal y la colec i a, pues un suje o no es igual is o de mane a
uni a ia que in oducido en un g upo, ya que ese esquema que nos di e encia, se
dispe sa en el g upo y acaban siendo simples de alles.
Con pos e io idad descub imos la ob a de Kepa Ka mona el cual nos a ae
median e sus joyas iden i ica i as, pues nos mues a cómo los núme os, cómo el
DNI, cómo las cuen as banca ias, acaban o mando pa e de nues a iden idad.
Do Hu Suh 1 Some/one
Del mismo modo, eco damos, como señalábamos en el p ime capi ulo, la ci a de
Ricoeu 39, en la cual señala es usos de la idea de huella, como un sopo e
ma e ial, como una imp on a co po al o una imp esión en el alma, odas ellas
compa adas con la ce a como ma e ia, ya que la ce a es un ma e ial, blando, ácil
de se ma cado.
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39 RICOEUR, Paul, Memo ia, la his o ia, el ol ido, T o a, 2003, Mad id.
Huellas
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De es e modo, decidimos egis a las huellas,
Median e la ce a, pues es la ma e ia pe ec a pa a
ealiza un buen egis o, así pues, decidimos
cola las en b once, pa a da les un ca ác e
du ade o.
Pa a la ealización de los iden i ica i os ue
necesa ia la écnica de la undición po mic o usión
cen í uga, es a écnica es u ilizada
mayo i a iamen e pa a ealiza piezas de pequeñas
dimensiones. En es a écnica se debe ealiza el
posi i o en un ma e ial ungible, en nues o caso
hemos u ilizado ce a calien e pa a ealiza el molde
de la huella dac ila . A con inuación és as se unen a
un á bol de colada, se c ea el molde y se desce a
pa a una sa is ac o ia colada.
Dependiendo de lo que que amos lle a a cabo
usa emos un ipo de ce a u o o, se puede usa la
ce a de undición, ce a i gen, ce a de joye ía. En
nues o caso, ealizamos a ias p uebas con
di e en es ce as, como la ce a de ela o plas ilina,
pe o inalmen e nos quedamos con la ce a calien e,
ya que e a la que mejo egis aba la huella, y
además la más esis en e, pues o que pudimos
e i a de o maciones g acias a su cambio de es ado
median e la empe a u a.
Es as huellas, como hemos explicado con
an e io idad, es án c eadas como iden i ica i os,
con lo cual, cada medalla da o ma a la esencia de
su iden idad, de es e modo, podemos lle a nues a
p opia huella como iden i ica i o. Pe o ambién
deja huella en o as pe sonas, p es ando u p opia
huella a o a pe sona.
Neus Bou La huella como
iden i ica i o, b once,
2014-2015
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Huellas
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Después de c ea un egis o, de ap oximadamen e
cincuen a huellas, decidimos ealiza con ellas un
a chi o de iden idades, ca alogándolas, con una o o de
ca ne de los indi iduos, jun o a su huella, de es e modo
lo que que emos c ea es un con as e en e ellos, pues
u ilizamos o os de ca ne en blanco y neg o aludiendo,
de es e modo, a las imágenes de los DNI, ya que es un
iden i ica i o po excelencia, pe o a la ez, i ónicamen e,
la gen e no se suele econoce en es e ipo de
imágenes, po ello, ei indicamos que no siemp e el
os o es el mejo iden i ica i o.
En es e abajo ambién lle amos a cabo una e lexión en e lo indi idual y lo
g upal, pues es o almen e di e en e obse a a una sola pe sona o al g upo al que
pe enece. En el p ime caso, podemos p es a a ención al de alle, gene ando así
un esquema de las ca ac e ís icas que más des acan en ella, en cambio, al e un
conjun o de pe sonas, es as di e encias se des anecen y únicamen e somos
capaces de pe cibi las semejanzas.
Del mismo modo ocu e en nues o abajo, cuando obse amos una única huella
podemos e el de alle de las cu ilíneas, la o ma gene al de la pieza, la
conca idad o las onalidades de la pá ina, pe o al e las jun as, únicamen e emos
huellas como ca ac e ís ica p incipal.
Como hemos comen ado, hemos colocado las imp on as jun o a las imágenes, de
es e modo, lo p ime o que di e enciamos son dos g upos di e en es ( o os y
huellas), pe o seguidamen e nues a men e elaciona cada imagen con su huella
po p oximidad. Lo que in en amos exp esa con ello es que odos somos iguales,
y que sólo unas cuan as ca ac e ís icas ma can la di e encia.
Huellas
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La huella de la memo ia
La huella como iden i ica i o, nos ha se ido pa a ma e ializa la iden idad y así da
o ma a algo in angible, y an e io men e, la u ilizamos como una un labe in o en la
‘Búsqueda de la iden idad’. Aho a e emos la úl ima sección de nues a p oducción
a ís ica, ‘La huella de la memo ia’. És a hace e e encia al paso del iempo, el cual
in e imos con una búsqueda de la iden idad, en el que i imos expe iencias que
nos han ma cado, que nos hacen c ece , pe o que ambién dejan huella en
nues os p opios cue pos.
Al habla del iempo en el egis o de la piel, es ine i able habla del miedo, ese
miedo a en ejece , al dolo , a la inu ilidad, a la decadencia, en de ini i a, ese
miedo a la mue e y al ol ido. La memo ia de la piel nos puede con a una his o ia,
un pasado, que es á insc i o en cada a uga, señal, cica iz...
La idea p incipal en es a sección e a ealiza agmen os de os o y manos con
ma cas en la piel. En es e caso, se an a p esen a de o ma ho izon al, como
pequeños paisajes suscep ibles de se caminados, las imp on as de la piel, los
su cos, las a ugas o la p opia mo ología ha dejado el iempo du an e la búsqueda
de la iden idad, del camino hacia la madu ez y la consolidad del “yo” como
iden idad, se nos p esen an como caminos pa a se eco idos.
Quisimos hace un es udio median e la o og a ía, delimi ando secciones del
cue po donde es án plasmadas es as huellas del iempo, a es e es udio lo
llamamos, Los caminos del iempo.
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Neus Bou, Los caminos del iempo, Fo og a ía, 2014-2015.
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Pos e io men e, ealizamos moldes de agmen os de ca a y manos de dis in as
pe sonas, son las zonas donde más isible se o na el paso del iempo.
El ma e ial que amos a u iliza se á el b once, pa a ma e ializa algo e íme o y
ennoblece es as huellas que, en la sociedad ac ual no es án alo adas como
co esponde.
De es e modo, la écnica que u ilizamos es undición con cásca a ce ámica, es una
écnica de undición a la ce a pe dida cuyo molde se elabo a con capas de
ba bo ina la cual es al amen e e ac a ia, es á compues a po moloqui a y sílice
coloidal.
Pa a la ob ención de la o ma se ealiza on unos moldes de algina o y después se
paso el posi i o a la ce a, y luego p ocedimos a la elabo ación de la cásca a
ce ámica pa a la siguien e cocción, po úl imo, el colado de las piezas y el acabado
de las mismas, pa a ello, se pa ina on con sople e y ni a o de cob e.
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Neus Bou, Huellas de la memo ia, Fo og a ía, 2014-2015.
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Neus Bou, Huellas de la memo ia, Fo og a ía, 2014-2015.
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Ru inas
T as ealiza las huellas de la memo ia, ealizamos una sesión o og á ica de es as
úl imas piezas, c eando un diálogo en e los agmen os de ca a y manos con el
día a día de los modelos, haciendo una e lexión sob e aquellas u inas que an
c eando nues a ida, que nos an o mando como pe sona.
Po ello, amos a e imágenes de u inas, ealizando a eas dia ias, descansando
o compa iendo nues a ida con o a pe sona.
Neus Bou, Ru inas, Fo og a ía, 2014.
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Neus Bou, Ru inas, Fo og a ía, 2014.
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P oducción a ís ica
Exposiciones
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Exposiciones
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En es e apa ado amos a hace un epaso po las exposiciones en las que he
pa icipado, p esen ando algunos de los abajos aquí analizados.
Algunas de es as exposiciones, han sido ealizadas y p opues as po el cen o,
como Pam, Pam II, o la exposición colec i a Buena pieza es as hecha. O as han
sido ges ionadas po noso os. También gene a emos un esquema y una
p opues a de diseño y mon aje de la p óxima exposición indi idual que es amos
o ganizando.
A con inuación, como hemos dicho, ealiza emos un b e e esumen de las
mues as. La p ime a de las exposiciones que ealizamos ‘Buena pieza es a
hecha’, u o luga en la sala T4 como un inicia i a de la asigna u a “p ocesos
cons uc i os con made a y me al”. En ella pudimos mos a la pieza ‘Búsqueda de
la iden idad’.
Es e abajo ha sido mos ado en a ias ocasiones, ya que du an e es e año
hemos pa icipado en la ‘Bienal A Nos e’, en es a bienal, hemos eco ido
pueblos y ciudades de la p o incia de Alican e (Cocen aina, Ibi, Ag es, L’Alque ia
d’Asna , Alcoi, Mu o, Banye es de Ma iola, Onil, Al a a a, Gaianes, Bocai en )
Bienal A Nos e 2014/2015 1
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Exposiciones
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Neus Bou, No iden idad, 2014
Con inuamos las mues as con Sin onía de susu os, en ella p esen amos nues a
pe o mance No iden idad. En es a secuencia imágenes mos amos un egis o
c onológico de nues a acción la cual es aba den o de una pe o mance co al.
Pos e io men e, es a pe o mance ue p oyec ada en el Espai Ramble a, (La
Camb a). Es a ue una exposición colec i a llamada A es escénicas y acción.
Exposiciones
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Después de la pe o mance No iden idad, hemos de des aca la se ie Huella de la
memo ia, pues o que ha sido mos ada nume osas eces, en p ime luga la dimos
a conoce en Pam I pe o en es a mues a no quedamos sa is echos con el
esul ado.
El mo i o de nues a insa is acción e a que las piezas se abso bían po el espacio,
es o ocu ía po que las piezas es aban colocadas en una es an e ía de c is al. Lo
que p e endíamos consegui e a que las ob as queda an sus en adas en el
espacio, pe o lo que ocu ió es que al es a ence adas en una i ina, el e ec o e a
o almen e con adic o io a nues as p e ensiones.
Pam 2014!
Como podemos obse a en las imágenes an e io es, la se ie Huella de la
memo ia, las piezas se pie den en ese espacio que las encie a. Po es e mo i o,
al ala ga una año más el más e , decidimos cambia la p esen ación de Huella de
la memo ia usionándola con las imágenes de de alle que omamos de las mismas
piezas. También ealizamos unas peanas pa a las escul u as, y con ello
conseguimos que queda an in eg adas en el espacio.
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Conclusiones
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El abajo aquí p esen ado nos ha pe mi ido ace ca nos a una emá ica abajada
po muchos a is as, como es la búsqueda de la iden idad. En nues o caso, hemos
aco ado el ema eligiendo el e e en e o mal de la huella dac ila como signo
iden i ica i o, además de sus conno aciones como huella de la memo ia en nues o
cue po ísico.
Aunque somos conscien es de que queda un camino muy la go po eco e en
cuan o a la expe imen ación y la c eación, podemos deci , que las conclusiones
eales del abajo de in es igación son las p opias ob as lle adas a cabo y
apo adas al mismo. De es e modo, el abajo nos ha se ido pa a en ende cómo
a on a di e en es concep os a a és de medios de exp esión como el dibujo,
o og a ía, escul u a, ins alación y pe o mance.
C eemos que el campo concep ual es suscep ible de segui siendo es udiado,
pues lo que hemos is o, es un pequeña acción de lo que puede llega a se , su
con inuación nos pe mi i á explo a lo más en p o undidad pa a después pode
p oduci nue as c eaciones plás icas.
Po ello, es a in es igación ha sido pa a noso os una in oducción a una se ie de
concep os y a una se ie de ob as. De es e modo, hemos dejado la in es igación
abie a, pa a pode con inua la en un u u o. Sin emba go, que emos deci , que
es e abajo de in es igación, a noso os como c eado es, ha supues o el
ap endizaje del mejo mé odo de e isión de la ob a ealizada has a aho a, pues o
que me nos ha pe mi ido cues iona los obje i os, busca los o ígenes y hace
c ece el abajo apoyándonos en los a is as que hemos omado como e e en es,
lo que ha supues o el pode alcanza log os an o écnicos, como a ni el de
soluciones plás icas, y lo p incipal, el pode alcanza los obje i os que nos hemos
ma cado al p incipio del abajo.
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Conclusiones
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En conclusión, y cen ándonos en uno de los obje i os de es e abajo, el cual e a
busca un es ilo pe sonal, mi iden idad y au o ía como a is a, he de señala que
como obje i o ce ado no lo he podido cumpli , ni lo pod é cumpli has a el inal de
mis días, pues o que, mi es ilo como a is a y mi iden idad como pe sona, a
cambiando, o mándose y madu ando. Pe o puedo deci que es e abajo me ha
se ido pa a sabe dónde es oy, cuál es mi o ma de exp esión y me ha ayudado a
encon a un lenguaje plás ico aco de a los concep os plan eados.
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Fuen es
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