UN
ENFOQUE
DIALÉCTICO
en los usos
ipog á icos
Analysis om a dialec ical poin o iew o si ua ions ela ed o g aphic c ea ion, in
which he designe op s o solu ions ha ha e as a s a ing poin a dual eali y ha
could be unde s ood as a con on a ion o dialogue. Some ypog aphic uses a e exam-
ples o ha ou look, which could be ex ended o c ea i i y in gene al.
Thus, we deal wi h ce ain cases linked o isual/ e bal dialec ics speci ic o ypo-
g aphic composi ion o o he implica ion o di e en con ex s o e e ence (o iginal/
cu en ) in he choice o on s and hei ea men .
A Dialec ical App oach
in he Typog aphical Uses
Las decisiones que un diseñado a on a
de con inuo, cuando quie e exp esa algo a
a és de palab as e imágenes, e olucionan
en un dialogismo al que no escapa ningún
p oceso c ea i o. La dialéc ica nació como
a e del diálogo: azones con apues as
cuyo deba e equie e un cie o acue do en
el desacue do, con o e sia que a la ez po-
sibili a a ia cada en oque. Hay que op a
po una ipog a ía u o a, po o og a ía o
dibujo, po digi al o manual, po simplici-
dad o complejidad, po sensación o concep-
o; y pa a ello es necesa ia una e lexión en
la men e del c eado .
El en oque más ingenuo se ía pensa que
odo se educe a escoge en e dos posibi-
lidades; una, la buena, o a, necesa iamen e
mala. Así, se adop a ía una mi ada mani-
quea, excluyen e, basada en opciones ce a-
das, es á icas, in a iables. La al e na i a a
es a isión de co o eco ido no es única,
ni ha de se la p ác ica de la equidis ancia,
pues el é mino medio no siemp e es una
solución. La c ea i idad que se eje ce desde
el diseño pe mi e ac ua con pasión, segui
una doc ina, ma ca endencia. Pe o ac ua
con mili ancia no es ac ua con simpleza.
Obse a la dualidad de las cosas desde ex-
emos que no admi en una con on ación
dialogada, en p incipio, limi a las posibili-
dades de abaja de o ma c ea i a.
En el diseño hay si uaciones conc e as
que equie en elegi en e dos opciones, y
ambién hay, en un plano más gene al, ele-
men os y p incipios básicos de su uncio-
namien o que ienen ca ác e dual. En e
ellos la ipog a ía, que es la pa e isual de
la le a, siemp e unida a su pa e e bal,
siemp e dialogando con ella. Aunque es a
es una si uación que más allá de lo g á ico
a ec a a muchos o os aspec os del dise-
ño ac ual —po an o me ecedo a de una
ex ensa in es igación—, en es a ocasión se
ha ocalizado el p oblema en algunos usos
ipog á icos, a los que se dedica la mayo
pa e del a ículo.
An es, sin emba go, es opo uno con ex-
ualiza el modo en que la comunicación
c ea i a es á ma cada po la in e ención
en e dos endencias: el des ío o desobe-
diencia de la no ma, en e al uso de con en-
ciones y códigos es ablecidos. Los p ocesos
desc i os en es ámbi os di e en es, pe o
a ines a es a p oblemá ica, como son la eo-
ía de la c ea i idad, la publicidad y la e ó-
ica, pueden se cla i icado es al espec o.
Pa a in es igado es como Hen i Poinca é o
A hu Koes le , el abajo c ea i o ha de in-
clui una ase acional, lógica, de documen-
ación y o mulación del p oblema; a la que
añadi o a en di ección opues a, in ui i a,
de odeo y alejamien o de lo eal, p oducción
de es ímulos e iluminación1. Los publicis as
u ilizan el b ie ing pa a in o ma del p oduc-
o y su con ex o, con el in de es ablece los
obje i os publici a ios. Después, las écnicas
c ea i as ienen como inalidad, no ya en-
con a una solución en o ma de anuncio
sino, an e odo, consegui desau oma iza el
pensamien o, cambia su camino, ompe su
linealidad —condición p e ia pa a alcanza
la solución c ea i a—. La e ó ica adicional,
po su pa e, p opone que a la búsqueda y
o denación de ideas pa a la a gumen ación
siga la elección de palab as (e imágenes)
más adecuadas, basada en un uso especial
o ans o mación del lenguaje, que se mani-
ies a en el des ío de la no ma.
La secuencia que es os es ámbi os p e-
sen an nos ecue da que en los p ocesos
c ea i os en an en juego an o el conoci-
mien o lógico, acional, in elec i o, lineal,
como o os de ca ác e in ui i o, i acional,
senso ial, discon inuo. Es e hecho puede
01
Poinca é, Hen i: De niè es pensées, Pa is, Flamma ion, 1913.
Edición española: Sob e la ciencia y su mé odo, Ba celona,
Cí culo Lec o es, 1997. Koes le , A hu : Le C i d’A chiméde,
Pa is, Calmann-Le y, 1960.
Albe o Ca e e
58 Un en oque dialéc ico en los usos ipog á icos
se elacionado ilosó icamen e con la en-
sión de lo apolíneo y lo dionisíaco2, an as
eces asociada al mundo del a e. Segui la
no ma del co ec o uso del lenguaje, su léxi-
co, su g amá ica, su sin axis, los sis emas de
ep esen ación, los modos de maque ación
conocidos y es ados po el iempo, los es i-
los impe an es, e c.; o po el con a io, ebe-
la se, cambia los ins umen os con los que
se cuen a, ans o ma el lenguaje, p o oca
el des ío de las expec a i as que hace de
la ansg esión un nue o pa adigma. Algo
semejan e a lo que ca ac e iza la na u aleza
humana en o os ámbi os de la ida. El se
humano es un animal de cos umb es que
se epi en y pe pe úan, que hace las cosas
de la o ma que se conside a co ec a, has a
que nue as p opues as cambian esos hábi-
os po o os que se e elan más adecuados,
ac uales, e c.
Si aplicamos la disyun i a an e io a una
comunicación óp ima —el p ime obje i o
del diseño g á ico—, se debe econoce que
es a p ecisa compa i algunos códigos con
el espec ado , incluso en el desacue do. Sin
con enciones asequibles a o as pe sonas
no hay comunicación; pe o es a no me ece
la pena sin el des ío, la so p esa que busca
su in e és y an icipa un ínculo senso ial
e in elec i o. En el eco ido en e con en-
ción e inno ación, el no iniciado pod ía
pensa que no ma y des ío son luga es in-
compa ibles, que no ienen espacios en co-
mún, que se a a de elegi en e una comu-
nicación ce ada, p e isible y accesible al
público o una in ención adical ajena al me-
dio social y a las expec a i as de las pe so-
nas implicadas. Al con a io, la ensión en-
e ambos aspec os es pa e del abajo del
diseñado y su dialéc ica a o ece que las
nue as o mas so p endan po su o iginali-
dad, apo en ideas y sensaciones, p esen en
una nue a ealidad adecuada al caso, es a-
blezcan, en de ini i a, esa conexión con el
espec ado . El diálogo es necesa io po que
no oda up u a con la no ma es uc í e a.
También puede conduci al me o deso den
o la indi e encia. Pe o si la «inco ección»
pe mi e un nue o eco ido, si a o ece una
expe iencia de la ealidad que se econoce
pe inen e po una comunidad cien í ica,
a ís ica, social, puede se c ea i idad y
cambio de los modelos exis en es. El uso
imp e isible que in e esa es el de los poe as
y los a is as, cuyas «inco ecciones» es án
des inadas a de ini lo «co ec o». De modo
que las exp esiones su gidas de esa ensión
c ea i a o man pa e de la e olución del
lenguaje, y el des ío, pa adójicamen e, se
con ie e en no ma. A pa i de en onces,
las nue as es uc u as pasan a o ma pa -
e del epe o io de uso, lis o pa a un nue o
diálogo, con on ación y e olución. Todo
un mundo de posibilidades, desde la des-
obediencia p e is a po la con ención, has-
a el cambio de pa adigmas.
Debe en ende se pues que el des ío de la
no ma aquí e e ido es el que subyace a la
unción es é ica y a la c ea i idad, econo-
cible an o en el diseño publici a io como
en el p oyec o pe sonal; y ap eciable an o
en ob as de la adición como en o as con
espí i u angua dis a o ansg eso . Dis in-
o es el caso pa icula de endencias en las
que la idea de up u a cen a el desa ollo
de sus p opues as, como el diseño g á i-
co posmode no que, al como explica Rick
Poyno , desa ió con enciones has a en on-
ces conside adas el undamen o de un uso
adecuado de la ipog a ía, la composición
de página y odo lo que implicaba un buen
abajo g á ico3.
Las e lexiones sob e no ma y des ío
ambién se p esen an en la p ác ica p o e-
sional, pues los diseñado es, como decía-
mos an es, con inuamen e ienen que elegi
—y po ello dialoga — en o no a p oblemas
de uso del a amien o g á ico-plás ico, la
composición, la ipog a ía y el signi icado
de sus c eaciones. Po ejemplo, el diseño
de nue os en ases emi e a las cos umb es
g á icas amilia es al consumido de un
p oduc o conc e o y sus equi alen es; lo
que llamamos las con enciones del géne o.
Se iden i ica un de e gen e po su en ase,
una conse a delica essen po colo es o
ma e iales, una ma ca po su imagen. Pe o
epe i el modelo puede no se su icien e,
se busca mejo a espec o a la compe encia,
mos a la di e encia, hace una p opues-
a no edosa y e icaz. Algo que no es an o
igno a o echaza la con ención como
02
Nie zsche, F ied ich (1872): El nacimien o de la agedia,
Mad id, Alianza edi o ial, 2000.
03
Poyno , Rick: No más no mas. Diseño g á ico pos mode no,
México, Gus a o Gili, 2003.
04
Sob e códigos ue es y códigos débiles puede consul a se,
po ejemplo, el T a ado de semió ica gene al (1976) de Um-
be o Eco (Ba celona, Lumen, 1977). No obs an e, con iene
eco da , con b e edad pa a no des ia nos del ema que nos
ocupa, dos cues iones. La p ime a, que ambién hay códigos
isuales ue es, como el de las señales de ci culación, y
ambigüedad en el lenguaje e bal, como en la poesía. La
segunda, que desde mediados del siglo XX la idea de una
semió ica de códigos se ha ido elegando po pa e de los
lingüis as, y dejando paso al análisis ex ual y a la conside-
ación p agmá ica del lenguaje, que elaciona su unciona-
mien o con la in e ención del lec o en un con ex o dado.
05
Real Academia Española: O og a ía de la Lengua Española,
edición e isada po las Academias de la Lengua Española,
1999, p. 1.
06
Véase el documen al Hel e ica, di igido po Ga y Hus i en
2007, pa a Swiss Do s y Vee .
59
Albe o Ca e e
cambia la. El obje i o es la so p esa que no
aleja al espec ado , que es an esala de una
elación men al, senso ial, a ec i a.
Visual/ e bal
Cuando le o o gamos ele ancia a la ipo-
g a ía —el ins umen o más ácil de iden i i-
ca con la p ác ica del diseño—, se pone de
mani ies o el dualismo de la palab a esc i a,
pues el signo e bal se supe pone al signo
isual. Lo e bal y lo isual no son ealida-
des opues as, pe o su asien o en el mismo
luga implica la compa ación, sob e odo en
aquellas si uaciones en que las expec a i as
de a amien o y composición in e ac úan
con la no ma lingüís ica.
Po o a pa e, los códigos e bales son
gene almen e más ue es que los isuales:
mien as que la g amá ica o o ga a la len-
gua ins umen os ela i amen e p ecisos
pa a su uncionamien o, las con enciones
isuales son muy débiles, ambiguas y de-
pendien es del con ex o4. El dicciona io
de ine los signi icados lingüís icos de cada
ocablo, pe o no hay nada igual pa a las
o mas, colo es y ex u as de la ipog a ía.
En ese sen ido, la palab a es la que si úa
en muchos aspec os el e eno de juego
de la ipog a ía y su composición. Las a-
iables exp esi as que se apo an a la i-
pog a ía, sean cambios de o ma, ellenos,
agmen aciones, o namen os, e c., se pe -
ciben en elación a la lec u a. Es o es así
aunque las ans o maciones ope adas en la
ipog a ía no a ec en di ec amen e a p es-
c ipciones g ama icales, po ejemplo, cuan-
do se u iliza una le a o namen ada. Pe o en
algunos casos, además, las modi icaciones
isuales pueden in e eni sob e aquello
que p esc ibe la g amá ica, y en o os, inclu-
so, los des íos ipog á icos adquie en sen i-
do p ecisamen e po la concu encia e bal.
No es de ex aña , eniendo en cuen a que
una pa e de la lingüís ica, la o og a ía, se
ocupa del «conjun o de no mas que egulan
la esc i u a de una lengua»5.
Muchas decisiones sob e la o ma de co-
loca un ex o en diseño ienen pues, implí-
ci o, un diálogo en e ipog a ía y o og a ía,
en e la cohe encia isual de una composi-
ción, la edacción del ex o y la comunica-
ción del asun o a ado. Pe o es a dialéc ica
puede se en endida como una opo unidad
y no como un p oblema. Lo emos en el co-
nocido logo ipo de Massimo Vignelli pa a
Ame ican Ai lines de 1967. El p opio dise-
ñado señalaba el asgo más des acado de
su p opues a en la unión de las dos pala-
b as (Ame icanAi lines), con los colo es
de la bande a no eame icana epa idos
en e ambas ( ojo/azul) y la le a Hel e ica6.
Aquí, la di e enciación ipog á ica no es á
en el uso de una uen e e sá il, ubicua, con
Fig. 1. Dibujo ipog á ico a pa i del logo ipo
de Massimo Vignelli pa a la compañía aé ea
Ame ican Ai lines, 1967.
1
60 Un en oque dialéc ico en los usos ipog á icos
ocación uni e sal —una ipog a ía que no
busca la di e encia—, sino en la elipsis del es-
pacio en e palab as que las con ie e en un
bloque único. Es a peculia idad del diseño,
que en o o con ex o se ía una e a a, si e
pa a de ini la iden idad g á ica de una em-
p esa, y el des ío exp esi o u ilizado es u-
o del dialogismo ipog á ico-o og á ico. La
u ilización de ojo y azul, uno pa a cada pala-
b a, ambién puede se asociada a una e ó-
ica de uso, pues la con inuidad de colo se
ompe —aunque la o og a ía no menciona
el colo —, siendo ese cambio, p ecisamen e,
el que compensa la unción de sepa ación
de palab as que habi ualmen e eje ce el es-
pacio, y que —pa adójica desapa ición del
acío— se ha elidido. Dicho de o o modo, si
acaso la al a de sepa ación en e palab as
supone un p oblema pa a la lengua, el dise-
ño le da, con el cambio de colo , una nue a
o ma exp esi a que in ui i amen e cumple
la misma unción.
Es e ipo de ope aciones de adición, sup e-
sión, pe mu ación, sus i ución, basadas en la
concu encia de ipog a ía y o og a ía, son
muy habi uales pa a odo ipo de soluciones
g á icas, a medio camino en e la in ención
pun ual y la e ó ica de uso. Algunas, como
la mencionada elipsis del espacio en e pa-
lab as, hoy o man pa e del epe o io ha-
bi ual de diseñado es g á icos y se usa con
na u alidad en odo ipo de po adas, anun-
cios, logo ipos, ca eles, e c. Pa a ello no p e-
cisan de una alidación académica, ni se e-
cogidas po la O og a ía. Po o o lado, una
mi ada con más pe spec i a e ela cos um-
b es de la esc i u a o iginadas en soluciones
a p oblemas p opios de la edición imp esa.
Los guiones que pa en un ocablo cuando
no cabe al inal de una línea, son u o de la
dialéc ica en e la in eg idad de dicha pala-
b a y la necesidad de man ene la jus i ica-
ción del cuad o de ex o sin exage a el in-
e le ado —de hecho, pa a E ic Gill7, cuando
se a a de legibilidad del ex o, el ac o p io-
i a io en la maque ación es la uni o midad
en el espaciado de le as y palab as—. Sólo
hay dos soluciones a es e p oblema, u iliza
la alineación po la izquie da o, si se desea
man ene la adicional alineación jus i ica-
da, u iliza la pa ición de palab as. El guion
indica la pa ición y al mismo iempo la con-
inuidad del ocablo en la línea siguien e.
Sin es a ayi a, las dos pa es, g á icamen e,
pod ían en ende se como unidades dis in-
as, palab as di e en es. Es una solución que
se u iliza desde hace siglos, ecogida po la
O og a ía de la Lengua; una con ención
anspa en e a la mi ada, que sigue las líneas
del ex o en su co ien e de pensamien o,
ajena a las huellas de su composición.
En cambio, equie en más a ención o as
pa iciones de palab a que se alejan del
ma co y condiciones habi uales ecogidas
po la no ma lingüís ica. Una de ellas es la
desapa ición del guion. La o a, más con-
lic i a espec o a la o og a ía, es ablece la
di isión igno ando la cons ucción silábica.
Ac ualmen e podemos encon a ejemplos
en con ex os c ea i os di e en es, dado el
g an núme o de p opues as in e disciplina-
es que inco po an en su in e io ex o es-
c i o. Además, cuando no es impe a i o el
a amien o del ex o común de lec u a, se
e a o ecida la expe imen ación en los lí-
mi es o og á icos de la ipog a ía. Las ob as
o og á icas de la se ie Pe iciones (Geles Mi ,
2007) di iden su supe icie en dos pa es
que empa ejan esc i u a ( ipog a ía) e ima-
gen igu a i a. Además, es án enma cadas
en i inas se ig a iadas con ex o que in e-
ac úa con o as palab as imp esas de ás.
07
Gill, E ic (1931): Un ensayo sob e ipog a ía, Valencia, Camp-
g à ic, 2004, p. 120 y ss.
2
61
Albe o Ca e e
Así, la ipog a ía supe pues a en en ana/
ondo ya es un des ío cla o de la esc i u a
no mal, como ambién lo es la supe posi-
ción de le as po educción de in e le ado
e in e lineado. Pe o un de alle inmedia o
de al e ación o og á ica se encuen a en la
pa ición de palab as, pues la ob a Pe ición
I (2007) omi e el guion y ompe la p esc ip-
ción silábica al sepa a en es líneas « eg/
ene/ a e», pa a a o ece una di e en e in en-
sidad exp esi a ipog á ica, que se con on a
po igual con el i mo de la cadena ónica.
El diseño, aunque se o ien a gene almen-
e a una comunicación más p ecisa que las
a es plás icas —sob e odo cuando se a a
de legibilidad ipog á ica—, supe a con e-
cuencia la egla o og á ica en si uaciones
donde el con ex o lo pe mi e, asumiendo o
igno ando las coe ciones lingüís icas según
los casos; así, ejemplos pa ecidos al an e io
los encon amos de o ma habi ual. Ade-
más, no hay que ol ida que oda no ma
es p oduc o de un con ex o de e minado.
A eces encon amos excepciones, si ua-
ciones an e io es a la ins au ación de una
con ención de e minada, peculia idades
geog á icas o limi aciones écnicas que e-
la i izaban la obse ación de una no ma;
como ese iempo no lejano en el que las
máquinas de esc ibi no acen uaban las
mayúsculas. De ahí que, en los inicios de
expansión de la imp en a —po o a pa e
ce canos a la edición de la g amá ica de
Neb ija de 1481—, encon emos en po adas
cambios de mayúscula a minúscula, de e-
donda a cu si a, pa iciones, e c., que so -
p enden po su a iación disímil espec o
a la in eg idad de palab as y es uc u a lin-
güís ica de ases al como se en iende en la
ac ualidad. La p ime a edición de La A au-
cana de Alonso de E cilla y Zúñiga (1569),
el más an iguo de los g andes poemas épi-
cos dedicados a la conquis a de Amé ica,
mues a el í ulo di idido en dos líneas, con
la úl ima sílaba de «A aucana» en la segun-
da línea y sin el guion de pa ición; jun o a
una p ác ica habi ual en la época, consis-
en e en educi el amaño de las le as a
pa i de la palab a o palab as p incipales
del í ulo, en es e caso /LA ARAUCA/ de
la p ime a línea. De es e modo, en líneas
Fig. 2. Geles Mi , Pe ición nº 1, o og a ía lambda
y se ig a ía sob e me ac ila o, 2007.
Fig. 3. Po ada de la p ime a edición de La A au-
cana de Alonso de E cilla y Zúñiga, 1569.
3
62 Un en oque dialéc ico en los usos ipog á icos
sucesi as los amaños an siendo meno-
es, con o me la pa e p incipal del í ulo
se aleja. Lo que llama la a ención es que si
una palab a se di ide en dos englones, la
p ime a pa e iene un amaño y la segunda
o o meno , « ompiendo» la unidad g á ica
de dicha palab a; sen ido en el que ambién
se obse a el cambio de es ilos —pasando
de mayúscula a cu si a— con independen-
cia de la unidad de ase, e incluso de pala-
b a, como en la di isión de /ALON-so/ y /
c -ñiga/; un eje cicio exp esi o compa able
al diminuendo u ilizado en el in e io de li-
b os an iguos pa a in eg a p og esi amen-
e capi ula es de g an amaño con las p i-
me as líneas del ex o común, y que cinco
siglos después somos capaces de obse a
con una mi ada pos mode na.
Llegado es e pun o puede se necesa io
insis i sob e las epe cusiones en la len-
gua y la comunicación de es a concu encia
en e o og a ía y e ó ica ipog á ica8. Las
in e enciones del diseño son an e odo
des íos de na u aleza isual y su o ien a-
ción a la unción es é ica no debe menos-
p ecia la co ección o og á ica. Se al e a
el uso con encional de algún aspec o de
la le a, signo de pun uación, espacio, e c.,
y o a elabo ación g á ica es i uye de o -
ma c ea i a la unción que es e ocupaba.
Se sepa an las le as de una palab a en una
es uc u a composi i a que si e pa a des-
aca el alo de esa palab a. Se p opicia
con di e sas al e aciones los cambios en la
ex u a y i mo isual del ex o, de al modo
que su con on ación con las expec a i as
o og á icas y los iempos de lec u a a o e-
cen expe iencias senso iales en in e acción
con el signi icado e bal. Todo ello pa a
que g á ica y lingüís ica pa icipen de una
nue a dimensión comunica i a y es é ica.
Es a o ma de ac ua sob e unción y
c ea i idad, a a és de la dialéc ica en e lo
e bal y lo isual, no se puede esol e po
un p ocedimien o gene al, pe o es posible
econoce si uaciones que si an de indicio
al diseñado en la búsqueda de una exp e-
sión adecuada pa a un caso conc e o. An e
odo, son ex os b e es los que pe mi en
las ans o maciones más adicales: le as o
palab as indi iduales, í ulos, ases suel as,
ca ac e es deco a i os; en especial cuando
es án inculados a documen os de página
sencilla, ca eles, olle os, a je ones, o pa -
es di e enciadas de documen os ex ensos,
sepa ado es, po adillas, í ulos de a ículos,
lemas. También si o man pa e de publi-
caciones cuyo sen ido expe imen al a o-
ece ese ipo de in e ención. En cambio,
es necesa io p ese a la amilia idad de la
no ma pa a el ex o común de lec u a, ese
ipo de ex o ex enso —como el de es e a -
ículo— que eco e inculado a lo la go de
los cuad os de ex o a ias páginas, las más
de las eces en en adas, pa a cons i ui la
edacción undamen al de publicaciones
complejas. Ga an iza la con inuidad de lec-
u a es p io i a io en es os casos, y po ello
esul a esencial la anspa encia y acili-
dad que o ece el diseño al lenguaje e bal,
cuando se ocul a en la co ien e del pensa-
mien o y «su p esencia pasa desape cibida
como el ic- ac de un eloj»9.
08
Sob e la concu encia en e ipog a ía y o og a ía éase
Ca e e, Albe o: Re ó ica ipog á ica, Valencia, edi o ial
UPV, 2009.
09
La me á o a es de William A. Dwiggins, diseñado de lib os
y ipog a ías (como Me o, 1929 y Caledonia, 1938), y el
p ime o en au odenomina se diseñado g á ico. En su lib o
Layou in Ad e ising (1928), New Yo k, Ha pe & B o he s,
1949, des acó la impo ancia de ipos que a lo la go de los
siglos se hayan an sume gidos en el discu i del pensa-
mien o esc i o que su p esencia pasa desape cibida como el
ic- ac de un eloj.
Fig. 4. Es udio As id S a o, cubie a del lib o Algo pe sonal
(Joan Manuel Se a ), pa a Temas de Hoy (G upo Plane a),
2008. Rep oducción po co esía de Es udio As id S a o.
Fig. 5. Dibujo ipog á ico a pa i del ca el de Paul Rand
pa a el Minu e Man Na ional His o ical Pa k (1974).
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Albe o Ca e e
Además de la b e edad de los ex os y su
si uación más o menos independien e o ais-
lada de o os elemen os de página, se debe
pensa en los ac o es comunica i os o es-
é icos que undamen an un plan eamien o
exp esi o, un a amien o g á ico o una i-
gu a e ó ica. La eno ación po o os me-
dios de las je a quías uncionales habi uales
puede apoya la in oducción de exp esio-
nes basadas en des íos de la no ma, como
se eía en el logo ipo de Ame ican Ai lines.
Po ello, no se hubiese en endido que a la
sup esión del espacio en e palab as (Ame-
icanAi lines) se añadiese la u ilización de
dos colo es en un luga a bi a io, sin ma -
ca c omá icamen e las dos palab as; hecho
que enue a la es uc u a e bal.
No siemp e se a a de sus i ui un ecu -
so uncional conocido po o o nue o, al
ez con eccionado ad hoc pa a un diseño
en pa icula . La cohe encia es uc u al, el
i mo de la composición y el a amien o
g á ico, pueden hace iable la up u a con
alguna expec a i a e bal. Las egula ida-
des isuales pueden pedi , po ejemplo, que
se sup ima el guion de pa ición y más allá
incluso, ompe la palab a dejando de lado
su es uc u a silábica. Es a es, igualmen e,
una p ác ica muy común en el diseño con-
empo áneo y no iene po qué se en endi-
da como indi e encia o a bi a iedad, cuan-
do hay un undamen o isual su icien e en
su dialéc ica con lo e bal. Así ocu e en la
cubie a del lib o Algo pe sonal (Es udio
As id S a o, 2008), dominada po un blo-
que ipog á ico ec angula en blanco sob e
neg o, con es líneas de dos le as y dos
columnas de es, que diseñan el apellido
«SE/RR/AT», del conocido can au o ca a-
lán cuyo cancione o es á ecogido en sus
páginas. No hay guiones de pa ición y la
es uc u a silábica no coincide con las es
líneas. Pe o es una sola palab a que ocupa
casi oda la cubie a, en la que el espec ado
se puede ec ea pa a obse a sus le as
g andes y g uesas sin menosp ecia la legi-
bilidad. También la p esencia del bloque i-
sual compac o in i a a p ese a su es uc-
u a geomé ica y el esul ado a o ece un
ené gico núcleo ónico o mado po las dos
e es en el cen o de la imagen.
An es, Paul Rand ya había u ilizado es a
opción composi i a en a ios abajos a lo
la go de su ca e a, y un buen ejemplo de
ello es el ca el que en 1974 ealizó pa a el
Minu e Man Na ional His o ical Pa k, con
las nue e le as de «MIN/UTE/MAN»
imp esas a sang e en es líneas: es co-
lumnas, es ilas y es le as en cada una
de ellas. La es uc u a es á «comple a», el
guion no se echa de menos, pues la cohe-
encia es uc u al basada en el ec ángulo
de página y los g upos de es le as p e-
alece, sin que po o a pa e su lec u a se
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64 Un en oque dialéc ico en los usos ipog á icos
esien a. Dos años an es de su mue e, en
1994, u ilizó el mismo ecu so en un cono-
cido ca el pa a la Uni e sidad de Cali o -
nia, con las le as en un ec ángulo cen al
de es líneas (UC/LA/75): un bloque algo
más lib e y abie o que el an e io , e lejo
del ins in o g á ico que a eso aba a los no-
en a años. Esa clase de es uc u a de le-
as se adap a muy bien al sen ido de uni-
dad isual ipog á ica p esen e en la idea
de logo ipo, y así lo emos en o a de sus
c eaciones: la ma ca que le enca gó S e-
e Jobs pa a NeXT Compu e Inc. (1986).
En ella, un cubo en pe spec i a es la o ma
que p esc ibe la di isión de la palab a «ne/
x », si uada en uno de los lados de la igu a
geomé ica.
Es os bloques ipog á icos ediseñan la
unidad de la palab a. No malmen e no pue-
den sus i ui su g á ica con encional en el
lujo de lec u a común, po que in e umpen
su desa ollo, pe o en ex os b e es o pala-
b as suel as, como es el caso de un logo ipo,
lema o í ulo, su ac uación no menoscaba la
in eg idad e bal. La Academia a i ma en
su o og a ía que «los í ulos y los sub í u-
los […] cuando apa ecen aislados, no lle an
pun o inal»10. No es lo mismo, en e ec o,
pe o supone econoce que los ex os b e es
si uados ue a del ex o común de lec u a
pueden ene una conside ación di e en e.
Al inal, el diseñado g á ico debe alo-
a en cada si uación la pe inencia de es e
ipo de es ue zos c ea i os, ya que su aba-
jo le si úa en una elación p i ilegiada con
las palab as, pe mi iéndole es ablece con
ellas una complicidad que debe i más allá
de lo es ic amen e isual. El lib o de es i-
lo del dia io El País explicaba de es e modo
po qué su cabece a es aba esc i a sin ilde:
«Como licencia g á ica, la cabece a de EL
PAÍS y las de sus suplemen os no lle a án
acen o o og á ico cuando ayan compues-
as po el ipo de le a u ilizado pa a la
ma ca egis ada —la Cla endon Medium—,
pe o sí en los demás casos»11. T ein a y un
años después, coincidiendo con una eno-
ación gene al de imagen y concepción del
medio, en 2007, se inco po ó el acen o a la
ma ca, al ez en la conside ación de que
dicha licencia, aunque pudie a jus i ica se,
10
Real Academia Española: op. ci ., p. 33.
11
Manual de es ilo del dia io El País de España, undécima
edición, 1996, p. 72. Recu so en línea: <h p://blogs.elpais.
com/ iles/manual-de-es ilo-de-el-pa%C3%ADs.pd > [consul a
3 de ab il de 2011].
Fig. 6. Ilus ación me a ó ica del esquele o
común o ma iz men al, a pa i de la p o-
pues a de Ad ian F u ige .
Fig. 7. Di e en es ipog a ías. El signi i-
cado a ibuible a un ipo de le a —po
oposición a o os— y po su des ío del
esquele o común, suele es a elacionado
con sensaciones ce canas al signo plás ico:
e icalidad, densidad, con as e, edondez,
modulación, e c.
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