scieee Science in your language
[sp] (orig)

Las traducciones al castellano de A Passage to India. Análisis textual y contextual.

Abstract

El propósito de esta tesis doctoral consiste en analizar, tanto desde un punto de vista textual como editorial, las traducciones en lengua española realizadas en España e Hispanoamérica de la obra A Passage to India, originalmente publicada en inglés por el novelista británico Edward Morgan Forster en 1924. Más concretamente, desde su publicación y hasta la actualidad esta novela ha sido traducida al castellano en tres ocasiones por tres traductores diferentes: el argentino Juan Rodolfo Wilcock en 1955, el español José Luis López Muñoz en 1981 y el colombiano Juan Gabriel Vásquez en 2004. El análisis editorial de las tres traducciones incluye el estudio de las editoriales y los traductores encargados de su elaboración y publicación, así como de la génesis de las mismas, su recorrido editorial una vez publicadas, los paratextos que las acompañaron en cada una de sus ediciones (en el caso de existir varias) y su recepción. El análisis textual comprende el estudio de tres grandes aspectos: la lengua de traducción empleada, la traducción de elementos culturales y el trasvase de la caracterización de los personajes de la novela. Finalmente, esta tesis incluye un estudio comparativo entre las tres traducciones de los distintos elementos analizados, así como la puesta en relación de los diferentes elementos entre sí, con objeto de determinar posibles motivaciones, contextualizaciones o mecanismos responsables para los resultados obtenidos.

Read accessible full text

Las traducciones al castellano de A Passage to India. Análisis textual y contextual.

Author: Alonso-Gómez, Marina
Publisher: UMA Editorial
Year: 2019
Source: https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/10630/19048/1/TD_ALONSO_GOMEZ_Marina.pdf
LAS TRADUCCIONES AL CASTELLANO DE
A
PASSAGE
TO
INDIA DE E. M. FORSTER
Análisis ex ual y con ex ual
TESIS DOCTORAL
Ma ina Alonso Gómez
Di igida po el D . Juan Jesús Za o Ve a
P og ama de Doc o ado en Lingüís ica, Li e a u a y T aducción
Facul ad de Filoso ía y Le as - Uni e sidad de Málaga
2019
AUTOR: Ma ina Alonso Gómez
h p://o cid.o g/0000-0003-0421-6266
EDITA: Publicaciones y Di ulgación Cien í ica. Uni e sidad de Málaga
Es a ob a es á bajo una licencia de C ea i e Commons Reconocimien o-NoCome cial-
SinOb aDe i ada 4.0 In e nacional:
h p://c ea i ecommons.o g/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode
Cualquie pa e de es a ob a se puede ep oduci sin au o ización
pe o con el econocimien o y a ibución de los au o es.
No se puede hace uso come cial de la ob a y no se puede al e a , ans o ma o hace ob as de i adas.
Es a Tesis Doc o al es á deposi ada en el Reposi o io Ins i ucional de la Uni e sidad de Málaga
(RIUMA): iuma.uma.es
Málaga a 15 de ma zo de 2019
JUAN JESÚS ZARO VERA, p o eso de la Facul ad de Filoso ía y Le as (Uni e sidad de
Málaga),
HACE CONSTAR
Que MARINA ALONSO GÓMEZ, con DN/NIE/pasapo e: 74890244J, es es udian e de doc o ado del
P og ama de Doc o ado “Lingüís ica, Li e a u a y T aducción”, con ma ícula ac i a, y que ha ealizado
bajo mi di ección, la Tesis Doc o al i ulada
“Las aducciones al cas ellano de A Passage o India de E. M. Fo s e : análisis ex ual y con ex ual”
Re isado el p esen e abajo es imo que eúne los equisi os es ablecidos según la no ma i a igen e. Po
lo an o, AUTORIZO la admisión a ámi e y de ensa pública de es a Tesis Doc o al pa a op a al g ado
de Doc o en la Uni e sidad de Málaga.
Y pa a que así cons e, lo i mo en Málaga a 15 de ma zo de 2019,
Fdo. Juan Jesús Za o Ve a
Au o a: Ma ina Alonso Gómez
Di ec o : Juan Jesús Za o
Ilus ación de po ada: S a. M (Manuela López)

My dea , li e ne e gi es us wha we wan
a he momen ha we conside app op ia e.
Ad en u es do occu , bu no punc ually.
E. M. Fo s e , A Passage o India
A Rubén, sin el que nada se ía

17
1. In oducción
1.1. Jus i icación
El p opósi o de es a esis doc o al consis e en analiza , an o desde un pun o de
is a ex ual como edi o ial, las aducciones en lengua española ealizadas en España e
Hispanoamé ica de la ob a A Passage o India, o iginalmen e publicada en inglés po el
no elis a b i ánico Edwa d Mo gan Fo s e en 1924. Más conc e amen e, desde su
publicación y has a la ac ualidad es a no ela ha sido aducida al cas ellano en es
ocasiones po es aduc o es di e en es: el a gen ino Juan Rodol o Wilcock en 1955, el
español José Luis López Muñoz en 1981 y el colombiano Juan Gab iel Vásquez en 2004.
El análisis edi o ial de las es aducciones incluye el es udio de las edi o iales y los
aduc o es enca gados de su elabo ación y publicación, así como de la génesis de las
mismas, su eco ido edi o ial una ez publicadas, los pa a ex os que las acompaña on en
cada una de sus ediciones (en el caso de exis i a ias) y su ecepción. El análisis ex ual
comp ende el es udio de es g andes aspec os: la lengua de aducción empleada, la
aducción de elemen os cul u ales y el as ase de la ca ac e ización de los pe sonajes de la
no ela. Finalmen e, es a esis incluye un es udio compa a i o en e las es aducciones de
los dis in os elemen os analizados, así como la pues a en elación de los di e en es
18
elemen os en e sí, con obje o de de e mina posibles mo i aciones, con ex ualizaciones o
mecanismos esponsables pa a los esul ados ob enidos.
Es a esis doc o al se encuen a además enma cada den o del p oyec o «La
aducción de clásicos al cas ellano en su ma co edi o ial: una isión ansa lán ica»
(FFI2013-41743-P) coo dinado po el D . Juan Jesús Za o Ve a y el D . Sal ado Peña
Ma ín, que nace de la colabo ación de es g upos de in es igación del Depa amen o de
T aducción e In e p e ación de la Uni e sidad de Málaga, «T aducción y lenguajes
especializados» (HUM-800), coo dinado po el D . Juan Jesús Za o Ve a; «T aducción,
li e a u a y sociedad» (HUM-623), coo dinado po el D . F ancisco Ruiz Nogue a; y
«T aduc ología e In e cul u alidad» (HUM-412), coo dinado po el D . Sal ado Peña
Ma ín.
El p opósi o del p oyec o consis e en in es iga la aducción de clásicos al
cas ellano an o en España como en Hispanoamé ica, así como sus an eceden es his ó icos,
desde la pe spec i a del mundo edi o ial, con hincapié en los ac o es que unen y sepa an
las polí icas de aducción españolas e hispanoame icanas. El obje i o úl imo es el de
con ibui al conocimien o de la his o ia de la aducción, la edición y la li e a u a en
nues o ámbi o lingüís ico y cul u al.
Como se ha dicho, la p esen e esis doc o al iene como obje i o in es iga el
con ex o de las es aducciones exis en es en lengua española de la no ela de E. M.
Fo s e A Passage o India, incluyendo an o las edi o iales que las enca ga on como los
aduc o es que las lle a on a cabo y las ci cuns ancias en las que las aducciones ie on la
luz, así como los elemen os pa a ex uales que acompañan a los ex os aducidos, su
ecepción an o en España como en Hispanoamé ica y su eco ido edi o ial en el ámbi o
hispanopa lan e desde el momen o de su publicación has a nues os días; analiza las
ca ac e ís icas lingüís ico- ex uales de las es aducciones; lle a a cabo un es udio
compa a i o pa a así es ablece las simili udes y di e encias en e ellas y p opone posibles
causas que las mo i en; y es ablece la elación exis en e en e las ca ac e ís icas de las es
aducciones y las ci cuns ancias en las que es as ue on enca gadas y lle adas a cabo.
Po an o, pensamos que el abajo ealizado supone una apo ación al
conocimien o de la ob a de Fo s e y más conc e amen e de la di usión y ecepción de su
li e a u a en el ámbi o lingüís ico cas ellano, así como al econocimien o de la labo de los
es aduc o es enca gados de e e la no ela al español, al campo de la li e a u a
compa ada en gene al y más especí icamen e de la li e a u a b i ánica en aducción, y a los
19
es udios de aducción desc ip i os y compa a is as. Asimismo, al enma ca el caso
conc e o de la aducción al cas ellano de A Passage o India den o de su con ex o edi o ial,
el p esen e abajo p e ende ambién con ibui al conocimien o de la his o ia de la
aducción, la edición y la se ie li e a ia en nues o ámbi o lingüís ico y cul u al de mane a
ans e sal, es deci , en España y en Amé ica.
Es a esis a a igualmen e de esponde a algunas de las cues iones plan eadas en el
ma co del p oyec o de in es igación en el que se incluye, como las posibles mo i aciones
cul u ales, edi o iales o come ciales de la aducciones de clásicos, la e olución en la o ma
de aduci a los clásicos, el o igen de las aducciones de clásicos disponibles en los
me cados español e hispanoame icano o las di e encias en los p ocesos de selección,
p oducción y ecepción de aducciones en e España e Hispanoamé ica, así como la
a iedad lingüís ica empleada como lengua de aducción en las e siones peninsula es y
ame icanas y las posibles di e encias en las no mas de aducción españolas e
hispanoame icanas.
La p esen e esis doc o al adop a un pun o de is a desc ip i o, en con aposición
al en oque p esc ip i o. En el esquema de los es udios de aducción que James S. Holmes
p esen a a en el e ce In e na ional Cong ess o Applied Linguis ics celeb ado en
Copenhague en 1972, los es udios desc ip i os cons i uyen una de las dos g andes amas en
las que se di iden los es udios de aducción pu os, co espondiendo la o a ama a los
es udios eó icos, mien as que los es udios aplicados se di idi ían en cua o á eas:
o mación de aduc o es, he amien as de aducción, polí icas de aducción y c í ica de
aducciones (Holmes, 1988).
Cabe ambién señala , pues o que como ya se ha mencionado es a esis p e ende
ambién con ibui al conocimien o ace ca de la his o ia edi o ial y de la his o ia de la
aducción, que pa a Pym (1998:5-6) es a úl ima disciplina incluye es á eas, ninguna de las
cuales goza de independencia epis emológica: « ansla ion a chaeology» o «a se o
discou ses conce ned wi h answe ing all o pa o he complex ques ion ‘who ansla ed
wha , how, whe e, when, o whom and wi h wha e ec ?’»; «his o ical c i icism» o « he se
o discou ses ha asess he way ansla ions help o hinde p og ess»; y «explana ion», es o
es, « he pa o ansla ion his o y ha ies o say why a chaeological a e ac s occu ed
when and whe e hey did, and how hey we e ela ed o change»; es e au o ambién echa
en al a que Holmes nomb a a explíci amen e el luga que ocupa ía el es udio his ó ico de
la aducción den o de su esquema.
20
La hipó esis undamen al de es a esis doc o al es que las es aducciones
exis en es en cas ellano de A Passage o India p esen a án ca ac e ís icas di e en es en lo que
se e ie e a su his o ia edi o ial, sus pa a ex os, su ecepción, su lengua de aducción y sus
asgos lingüís ico- ex uales en unción de las ci cuns ancias en que ue on enca gadas y
elabo adas, en el que se incluyen el momen o his ó ico, la localización geog á ica, los habi us
de los aduc o es y demás agen es in oluc ados en el p oceso de aducción y las p ác icas
edi o iales co espondien es.
Es a hipó esis gene al puede desg ana se en una se ie de hipó esis especí icas
elacionadas con los dis in os aspec os de las aducciones analizados, a sabe : que la
ayec o ia edi o ial a lo la go del iempo y la p esen e disponibilidad come cial de las es
aducciones es a á de e minada po las elaciones edi o iales den o del mundo
hispanopa lan e y del luga que ocupan las aducciones en el seno de dichas elaciones; que
los pa a ex os que acompañan a la p ime a y e ce a aducción y a cada una de las dis in as
ediciones de la segunda se ocaliza án en dis in os aspec os y lec u as de la no ela y
e leja án en cie a o ma el público al que an di igido, además de e idencia el ecu so a
las adap aciones audio isuales de la ob a y más conc e amen e al la gome aje de 1981
di igido po Da id Lean; que la abundancia, a iedad y sesgo de la ecepción de la no ela
en España e Hispanoamé ica end á condicionada po el momen o y el luga de la
publicación de cada una de las aducciones; que es as, dado que son ela i amen e
ecien es, espe a án la in eg idad mac oes uc u al del ex o o iginal, de mane a que no se
de ec a án omisiones ni adiciones de impo ancia; que la lengua de aducción de cada
e sión se e á a ec ada po la a iedad lingüís ica hablada po su aduc o , po su ámbi o
de dis ibución y po las con enciones que igen a la lengua empleada en las aducciones
e idas al cas ellano a ambo lados del A lán ico; que los elemen os cul u ales,
especialmen e aquellos elacionados con la India en gene al y con la India colonial en
pa icula , da án pie con ecuencia a di icul ades de aducción y, en consecuencia, a
soluciones de aducción di e en es; y, inalmen e, que, dada la complejidad del ex o
o iginal y de sus pe sonajes, las aducciones se án suscep ibles de o ece pun ualmen e
imágenes de sus ca ac e es, ac i udes y compo amien os que di e i án en e sí.
A Passage o India es una de las no elas más eseñables de p incipios del siglo XX.
Tan o las implicaciones de la ama como su localización espacio- empo al y sus pe sonajes
la do an de un ca ác e único y de un a ac i o especial pa a odos aquellos in e esados ya
sea en la época de la India colonial, en la ep esen ación del colonialismo b i ánico a a és
21
del p isma c í ico pe o aun así pa cial de un au o inglés o en las elaciones humanas que
pueden es ablece se en e indi iduos de di e en e aza, géne o, edad y condición social;
además, como e emos más adelan e, se a a de una ob a compleja y abie a a múl iples
lec u as que di ícilmen e deja á indi e en e al lec o , ya sea es e miemb o de la c í ica o del
público gene al.
Independien emen e de sus mé i os y de sus de ec os, E. M. Fo s e ue un au o
que se es o zó, sob e odo en sus úl imas no elas, po e a a en sus icciones, con mayo
o meno éxi o y desde una pe spec i a que dis in os c í icos conside an más o menos
p og esis a, p oblemá icas polí icas y sociales que no solo esul aban pe inen es a
p incipios del siglo pasado, sino que, en algunos casos, su impo ancia sigue e e be ando
en la ac ualidad, desde el colonialismo has a la homosexualidad pasando po el acismo, la
desigualdad de clase o la ma e nidad ue a del ma imonio. Pe sonalmen e, A Passage o
India se nos an oja una de las ob as más in e esan es y ambiciosas de Fo s e , con un es ilo
muy cuidado pe o al mismo iempo lib e de a ec ación, llena de ma ices y p o is a de
pe sonajes complejos y sólidamen e cons uidos, así como de un ico en amado de
e e encias cul u ales, cuya aducción y de eni en nues a lengua me ece la pena, a
nues o en ende , examina en de alle.
1.2. Es ado de la cues ión
Es a esis se insc ibe den o de los es udios de aducción li e a ia. Tal y como
man ienen dis in as eo ías li e a ias (Iglesias San os, 1994a), lejos de es a sepa ada de la
sociedad, la li e a u a cons i uye uno de sus elemen os más impo an es, es más, según
Holub (1985), an o Jauss como como Ise insis en en la capacidad de las ob as li e a ias de
hace que los lec o es se cues ionen, ee alúen e incluso lleguen a al e a las con enciones
sociales1.
Po o a pa e, aunque adicionalmen e la li e a u a compa ada abaja sob e la
p emisa de la exis encia de li e a u as nacionales ce adas, sinc ónicas, igualmen e
pode osas y sin más elación que los in e cambios u o de la aducción (Casano a, 2010),
lo cie o es que los epe o ios li e a ios se cons uyen an o median e la in ención como
1 Reco demos aquí que, de acue do con Bou dieu (en e is a con Wacquan , 1992), si admi imos que los
sis emas simbólicos no solo e lejan las elaciones sociales, sino que con ibuyen a c ea las, es posible has a
cie o pun o ans o ma el mundo median e la ans o mación de sus ep esen aciones.

22
median e la impo ación (Fonces González, 2011) y, como dice Be man (2003:16), «en cada
época y en cada espacio his ó ico, la p ác ica de la aducción se a icula con la de la
li e a u a» (así como con la de las lenguas y la de los in e cambios cul u ales y lingüís icos).
Aho a bien, concebi la aducción li e a ia como un simple p oceso de
ans e encia implica pos ula que odas las lenguas nacionales ienen el mismo es a us
(Casano a, 2010); en palab as de Robinson (1997:69) «o icial o mains eam ansla ion
heo y assumes ha (…) powe di e en ials be ween cul u es o languages o a ious
ela ionships o dominance and submission be ween he speake s o di e en languages,
ei he don’ exis o ha e no bea ing on ansla ion». De acue do con Casano a (2010), la
pos u a ansnacional ein oduce en la ecuación las elaciones, je a quías y luchas de pode
exis en es en e dis in as naciones: la aducción es un in e cambio desigual, una de las
o mas que adop an las elaciones de dominación den o del campo li e a io, en el que la
dis ibución an o del capi al li e a io como del lingüís ico-li e a io es disímil.
Es as elaciones de pode esul an especialmen e e iden es en con ex os coloniales:
Sengup a (1995) señala que la eesc i u a selec i a y simpli icado a de ex os de los pueblos
colonizados po pa e de sus colonizado es, po ejemplo, con ibuye a jus i ica su labo
ci ilizado a2, y Dingwaney (1995) ecue da además que la lec u a de aducciones
occiden ales de cul u as no occiden ales no solo a ec a a la o ma en que se pe cibe esa
cul u a en Occiden e, sino ambién ue a de él. Sengup a (1995) pone p ecisamen e como
ejemplo la imagen de la India que cons uye on los b i ánicos median e la aducción de
de e minados ex os3 y, aunque las aducciones analizadas en la p esen e esis doc o al no
ienen como ex o o iginal una ob a de au o ía india, pa a Dingwaney (1995:5) cualquie
ex o que a e sob e una cul u a no occiden al ya puede se conside ado «unde he ub ic
o ansla ion».
De acue do con Heilb on (2010), el sis ema in e nacional de la aducción es a ía
cons i uido po una je a quía dinámica pe o es able de g upos lingüís icos, en la que exis en
2 Según Jacquemond (1992:155), en las aducciones de ex os p oceden es de cul u as dominadas ealizadas
en el seno de cul u as hegemónicas en con ex os coloniales « he domina ed language-cul u e is main ained
ou side he limi s o he sel and a he same ime adap ed o his sel in o de o i o be able o consume he
domina ed linguis c-cul u al objec ».
3 Según es a au o a, algunos esc i o es de pueblos colonizados a an de ajus a sus ex os a esa imagen c eada
po sus colonizado es; ejemplo de ello, en su opinión, se ían las au o aducciones de Rabind ana h Tago e.
Jacquemond (1992:153), po su pa e, señala que « he u he A abic wo k goes in asse ing bo h p e-exis ing
ep esen a ions o A ab al e i y and Wes e n alues, he highe he chances a e o i o ind i s way in o
ansla ion and, subsequen ly, o each a la ge audience»; ejemplo de ello se ían las no elas de Naguib
Mah uz.
23
g upos cen ales, semipe i é icos y pe i é icos: cuan o más cen al es un g upo, menos
ex os aduce de o as lenguas y más ex os se aducen de su lengua; además, los g upos
cen ales a menudo median la comunicación en e g upos pe i é icos, ya sea median e
aducción indi ec a o median e la in luencia que sus decisiones de aducción ienen sob e
los pe i é icos. Lambe (2006 [1995]), po su pa e, p opone que pod ía se ú il conside a
la aducción como una ac i idad de expo ación e impo ación y, po ende, económica; las
sociedades más ines ables se ían las que más impo a an, mien as que las más es ables
se ían las que más expo asen y, cuan o más impo ase una sociedad de o a, más
depende ía de es a, has a el pun o de que, si exis e en e ambas una ce canía an o espacial
como empo al, el sis ema expo ado pod ía llega a abso be al impo ado .
En cualquie caso, según Casano a (1999) la aducción desde una lengua de escaso
p es igio hacia o a de mayo p es igio cons i uye una ope ación de «li e a ización» pa a la
p ime a (en endida es a como la adquisición de la exis encia li e a ia) y una o ma de
ap opia se y ap o echa las ob as li e a ias ajenas pa a la segunda, mien as que la
aducción desde una lengua p es igiosa a o a de escaso p es igio cons i uye una mane a de
adqui i ecu sos li e a ios pa a la segunda y una o ma de aumen a su p es igio y di undi
sus no mas pa a la p ime a.
Más conc e amen e, Casano a (1999) a i ma que, al se la aducción el p incipal
mecanismo especí ico de consag ación del espacio li e a io, cons i uye en sí misma una
o ma de econocimien o, si bien no hay que ol ida que ambién es «un mécanisme
d’annexion sys éma ique aux ca égo ies es hé iques cen ales, sou ce de dé ou nemen s, de
malen endus, de con esens ou même d’imposi ions au o i ai es de sens» (1999:215) y que,
pa a los esc i o es de lenguas dominadas, accede al econocimien o li e a io supone
plega se «aux no mes déc é ées uni e selles pa ceux-là mêmes qui on le monopole de
l’uni e sel» (1999:218). El p es igio del aduc o (así como el de o os agen es in oluc ados
en el p oceso, como edi o es, c í icos o especialis as) ambién desempeña un papel en la
consag ación de ex os y esc i o es, y ice e sa: un aduc o puede alcanza la
consag ación al aduci a un esc i o consag ado (Casano a, 2010).
En la p esen e esis doc o al se examina án es aducciones de un mismo ex o
o iginal, lo que implica un caso de e aducción. Be man (1990) e en el en ejecimien o de
las aducciones (en con aposición a los ex os o iginales, que gozan de e e na ju en ud) la
más ecuen e de las azones que mo i an la e aducción; pa a es e au o , la aducción es
una ac i idad some ida al iempo, excepción hecha de las g andes aducciones, que de
24
acue do con Be man suelen se e aducciones ellas mismas. Sin emba go, Za o (2007)
opina que la a i mación de Be man de que los ex os o iginales siemp e pe manecen
jó enes mien as que las aducciones en ejecen es discu ible y, e ec i amen e, Bou dieu
(1995:378) conside a que las ob as de a e en gene al ambién se encuen an some idas a lo
que denomina «en ejecimien o social», debido an o a ac o es in e nos ( elacionados con
las luchas den o del campo, que demboca ían en la c eación de nue as ob as) como a
ac o es ex e nos ( elacionados con los cambios que expe imen a el público ecep o ).
Pa a Be man (1990:5) la necesidad de la e aducción es inhe en e a la ac i idad
aduc o a po que odas las aducciones son «dé aillan es», es deci , «ma quée[s] pa de la
“non- aduc ion”» (las p ime as más que las subsiguien es, que su gi ían p ecisamen e de la
necesidad de educi esa «dé aillance»), pe o son muchas las posibles mo i aciones
subyacen es a es a p ác ica p opues as po o os au o es. Así, en e las azones que
mo i a ían la e aducción Venu i (2004) menciona la exis encia de nue as in e p e aciones
del ex o o iginal, el in e és pe sonal del aduc o , que la e aducción de un ex o lib e de
de echos de au o esul e más económica que o o ipo de aducciones o que se p e enda
emoza la lengua de aducción; Ma ín He nández (2007) añade que algunas
e aducciones nacen de los cambios que expe imen a en el iempo la poé ica de la
aducción, mien as que o as ienen como inalidad as asa el capi al simbólico del ex o
o iginal a su aducción; Gü çağla (2009) menciona en e o os posibles mo i os los
cambios en el con ex o social y en las p ác icas o no mas de aducción, el
desconocimien o sob e la exis encia de aducciones p e ias, la al a de coo dinación en e
dis in as edi o iales, los cambios en el público des ina a io o la p esencia de e o es en las
aducciones exis en es; y Fon cube a (2007) ci a la posibilidad de que las aducciones
an e io es se encuen en ue a de ci culación o enazca el in e és po el au o .
De acue do con Gü çağla (2009), las e aducciones con ibuyen a amplia las
in e p e aciones del ex o o iginal; po o a pa e, las e aducciones pueden cons i ui una
he amien a de g an u ilidad en los es udios de aducción, pues o que pueden ayuda a
localiza ocos de p oblemas de aducción en el ex o o iginal (Za o, 2007). Den o de las
e aducciones, Pym (1998) dis ingue e aducciones pasi as y e aducciones ac i as: las
p ime as son aquellas sepa adas po ba e as diac ónicas (es deci , po la gos pe iodos de
iempo) o sinc ónicas (ya sean geopolí icas o dialec ales), mien as que las ac i as coexis en
en el iempo y el espacio. En el caso que nos ocupa y como ya se ha dicho, el ex o o iginal,
A Passage o India de E. M. Fo s e , cuen a con es aducciones en lengua española,
25
p oducidas en es momen os dis in os en el iempo (mediados de los años cincuen a,
p incipios de los años ochen a y la p ime a década del siglo XXI) y en dos países di e en es,
A gen ina y España. A endiendo a es os ac o es, las e aducciones al cas ellano de A
Passage o India se conside a ían lo que Pym denomina e aducciones pasi as.
Se a a como ya se ha mencionado de un es udio compa a is a, no an o en e el
ex o o iginal y sus aducciones (que ambién) sino en e es as úl imas en e sí.
Menciona emos aquí a Lambe y Van Go p (2006 [1985]), quienes son de la opinión de
que la compa ación de ex os o iginales y sus aducciones con inúa siendo c ucial, a pesa
de que puede conduci a la adopción de un en oque educcionis a si se lle a a cabo sin
ene en cuen a o os ac o es4: así, pa a Gen zle (2008:2) la compa ación en e ex o
o igen y ex o aducido puede con ibui a e ela «how meaning a els» y pa a Tou y
(1980), a es ablece la dis ancia en e la equi alencia en e ex o o iginal y aducido y la
máxima adecuación posible. En cuan o a la compa ación de dis in as aducciones de un
mismo ex o o iginal, es a puede ayuda a ilus a cues iones de ipo his ó ico como son las
no mas de aducción (Tou y, 1980) o a localiza las dis in as es a egias de aducción
exis en es den o de su con ex o cul u al (Bassne , 1988).
No obs an e, hab ía que eco da que oda compa ación es po necesidad pa cial,
pues o que es imposible examina absolu amen e odos los aspec os de los obje os
compa ados (Tou y, 1980), así como que esul a necesa io agmen a el ex o o iginal y el
aducido pa a que su compa ación no esul e imp ac icable (Tou y, 2012). Bassne
(1988:70) ad ie e además que el obje i o de la compa ación de aducciones no debe ía se
« a ing x highe han y», sino ayuda nos a comp ende el p oceso de aducción. Nos
a end emos aquí a la de inición de análisis de aducciones (po con aposición a las de
e aluación y c í ica) de Gé a d McAles e (1999), según la cual el análisis iene como in
explica las elaciones exis en es en e el ex o aducido y los ac o es in oluc ados en su
p oducción (incluido el ex o o iginal) sin en a en juicios de alo .
Aho a bien, que emos deja cons ancia de que somos conscien es de que incluso el
análisis ( en e a la e aluación o la c í ica) no es á exen o de subje i idad y de que siemp e
exis e una endencia a p e e i aquellas in e p e aciones y es é icas semejan es a las p opias,
4 Lambe y Van Go p (2006 [1985]) conside an que el análisis de ambos ex os debe ía o ma pa e de una
in es igación más amplia cuyo obje o se ía la li e a u a aducida, p opósi o que se ha in en ado abo da en el
p esen e abajo con la inclusión del es udio de la génesis, la his o ia edi o ial, los pa a ex os y la ecepción de
las aducciones como ob as en sí mismas.
32
2. El ex o o iginal
En su lib o An App oach o T ansla ion C i icism (2011), Lance Hewson p opone y
aplica una me odología pa a la c í ica de aducciones li e a ias. Si bien como ya se ha dicho
es a esis no iene como inalidad ealiza una c í ica10 de las aducciones examinadas y no
aplica el modelo desa ollado po Hewson, sí que iene en conside ación pa e de su
me odología, más conc e amen e, la ecopilación de in o mación ace ca del ex o o iginal,
del au o y de su ob a. Hewson u iliza la li e a u a c í ica exis en e sob e el ex o o iginal
como base pa a selecciona elemen os de in e és que examina en e apas pos e io es11,
aunque hace hincapié en que es os elemen os solo cons i uyen un pun o de pa ida cuya
inalidad es es ablece cie os lími es, sin que es o signi ique que no puedan iden i ica se
nue os elemen os de análisis en el p opio ex o aducido.
10 Hewson ambién menciona la de inición de análisis de aducción de McAles e ci ada en el apa ado
an e io ; es a de inición se con apone a las de e aluación y c í ica de aducciones, donde la e aluación
implica adjudica una no a a la aducción bajo conside ación y la c í ica supone de e mina si una aducción
es ap opiada, lo cual implica un juicio de alo , pe o un juicio de alo que no necesi a se cuan i icado ni
explici ado siquie a. Pa a Hewson, en cambio, la c í ica de aducciones supone un ac o in e p e a i o en el
que se explici an los undamen os del juicio de alo emi ido.
11 En el caso de Hewson, el au o se cen a en asgos es ilís icos y elemen os que pa ecen ene especial
impo ancia a la ho a in e p e a el ex o o iginal.

33
Hewson ambién insis e en que el análisis de una aducción nunca puede se
o almen e exhaus i o y en que la elección de los elemen os examinados p obablemen e
epe cu a has a cie o pun o en los esul ados del p oceso. En nues a opinión, aunque
au o es como Tou y (1980) man engan que los es udios desc ip i os debe ían comenza
po examina el ex o aducido an es de di igi su a ención al o iginal, el en oque adop ado
po Hewson (es o es, pa i del ex o o iginal pa a iden i ica elemen os po encialmen e
in e esan es sin po ello desca a la posibilidad de descub i o os en el ex o aducido)
puede esul a p oduc i o. En odo caso, independien emen e de la e apa del p oceso en
que se incluya, conside amos que en un análisis ex ual con as i o como el que se e ec úa
en la p esen e esis esul a necesa io con empla el ex o o iginal y su con ex o al menos
como una a iable más de la ecuación que iene como esul ado el ex o aducido.
2.1. E. M. Fo s e
2.1.1. Vida12
Edwa d Mo gan Fo s e nació el 1 de ene o de 1879 en Melcombe Place, ce ca de
la es ación londinense de Ma ylebone. Su abuelo ma e no, Hen y Mayle Wichelo, que
p ocedía de una amilia de a is as y eje ció como p o eso de dibujo en dis in os
es ablecimien os de educación secunda ia, mu ió cuando la mad e de Fo s e con aba con
doce años de edad. Su esposa, Louisa Wichelo, de sol e a G aham, e a hija de un
come cian e de ma e iales de a e y a la mue e del abuelo de Fo s e se io obligada a
alquila habi aciones pa a a on a su si uación inancie a. Fue en onces cuando la mad e de
Fo s e , Alice Cla a (1855-1945), más conocida como Lily, se con i ió en p o egida de los
Tho on, una amilia de banque os y come cian es. T as eje ce como ins i u iz pa a a ias
amilias, Lily conoció al sob ino de la ma ia ca de los Tho n on, Ma ianne, con el que
con ajo ma imonio en 1877. Edwa d Fo s e (1847-1880), de p o esión a qui ec o, había
sido educado p ime o en Cha e house y después en la Uni e sidad de Camb idge, donde
más a de acudi ía el p opio Fo s e . El pad e de Edwa d, Cha les Fo s e , e a un clé igo
12 El g ueso de la in o mación de es a sección, sal o que se indique lo con a io, p ocede de la biog a ía sob e
Fo s e ob a de Philip Nicholas Fu bank, al que el p opio au o le pidió que esc ibie a un lib o sob e él solo
unos años an es de mo i (Fu bank, 1979a).
34
i landés que e en ualmen e llega ía a se nomb ado ec o de la pa oquia de S is ed. Su
mad e, Lau a Fo s e , de sol e a Tho on, le da ía diez hijos.
O iginalmen e, el nomb e de pila de E. M. Fo s e debía habe sido Hen y Mo gan
(la abuela de su pad e, de o igen escocés, se apellidaba Mo gan); sin emba go, a aíz de una
equi ocación el esc i o ue bau izado con el nomb e de su pad e. Solo un año más a de,
en 1880, Edwa d Fo s e mu ió a causa de una ube culosis. Poco después, en 1883,
Fo s e y su mad e, quienes siemp e man u ie on una elación ex emadamen e ce cana, se
muda on a una p opiedad en S e enage, lo cual no impidió que conse a an es echos lazos
de unión an o con los Whichelo como con los Tho on. La abuela ma e na de Fo s e
acudía ecuen emen e a isi a los y Fo s e y su mad e, po su pa e, p esen aban sus
espe os a Ma ianne Tho on con asiduidad. En 1877, as la mue e de Ma ianne, Fo s e
ecibió una he encia de 8 000 lib as en ideicomiso (su mad e he edó o as 2 000). Más
a de, Fo s e de ini ía es a he encia como « he inancial sal a ion o my li e» (S one,
1969:32) y a i ma ía que había sido la única azón po la que había podido dedica se a la
li e a u a (S one, 1969); la úl ima ob a que publica ía en ida se ía una biog a ía de su ía
abuela (Saunde s, 2007).
Cuando Fo s e enía ocho años su mad e puso su educación en manos de un u o ,
pe o es años más a de decidió en ia lo a una escuela p epa a o ia en Eas bou ne, donde
Fo s e nunca se sin ió a gus o (más a de, cuando ya es aba en la cua en ena, el esc i o
eco da ía sus años de escola idad como « he unhappies ime o my li e» (S one, 1983:21));
du an e su es ancia en Eas bou ne, además, Fo s e i ió un episodio en el que no solo un
adul o lo inci ó a ocamien os inap opiados, sino que, as epo a los hechos a ins ancias
de su mad e, el di ec o de la escuela le hizo sen i en cie a o ma esponsable de lo
ocu ido. Más a de Fo s e en ó como in e no en o a ins i ución de enseñanza en la que
no pe maneció po mucho iempo debido a que sus compañe os lo acosaban, y inalmen e
él y su mad e se muda on a Tonb idge pa a que Fo s e pudie a acudi a la escuela de la
localidad como alumno ex e no. Aunque du an e sus p ime os años en es e úl imo
es ablecimien o Fo s e ambién se sin ió desdichado, en su úl imo cu so consiguió hace
algunas amis ades, además de alza se con a ios econocimien os académicos.
En 1896 y a ins ancias de su ía Lau a, he mana de su di un o pad e, Fo s e se
p esen ó a los exámenes de admisión pa a ing esa en el King’s College de Camb idge y
cu sa Es udios Clásicos. Aunque no llegó a consegui una beca, sí que ob u o una plaza en
la uni e sidad en la que pasa ía los siguien es cua o años de su ida. Fu bank (1979a:49)
35
a i ma que su es ancia en Camb idge « ans o med him» y Shus e man (1965:23-24) señala
que son muchos los que, como él mismo, conside an que su expe iencia en la Uni e sidad
ue « he mos impo an o his li e», si bien ambién hay quien man iene que en ealidad el
esc i o nunca llegó a sen i se e dade amen e in eg ado en la ida de la ins i ución
(B is ow, 1997). El p ime año de Fo s e en Camb idge anscu ió sin excesi os
inciden es y ese e ano su mad e y él se muda on a una casa adosada en Tunb idge Wells.
Fue en su segundo año de ida uni e si a ia cuando Fo s e comenzó a hace amigos en e
sus compañe os; uno de ellos ue Hugh Owen Me edi h, con quien man u o lo que Ma in
y Pigg o d (1997:11) denominan «a oman ic iendship»13.
Al conclui sus p ime os es años Fo s e ob u o una cali icación, si no excelen e,
sí lo su icien emen e no able (más conc e amen e lo que en el sis ema educa i o b i ánico
se conoce como uppe second class) como pa a pode pe manece un cu so más en la
ins i ución es udiando His o ia. O iginalmen e, la in ención de Fo s e había sido cu sa
es e año bajo la u ela de Goldswo hy Lowes Dickinson, pe o inalmen e Osca B owning
lo con enció pa a que abaja a con él (T illing, 1971), aunque en cualquie caso el p o eso
que mayo in luencia u o en Fo s e ue su u o mien as cu saba Es udios Clásicos,
Na haniel Wedd (Fu bank, 1979a; T illing, 1971), quien le sugi ió la posibilidad de
con e i se en esc i o . Fo s e , que ya había publicado a ios ex os en la e is a del King’s
College, Basileona, se omó muy en se io es a suge encia y comenzó de hecho a esc ibi una
no ela a la que nunca llegó a da í ulo. Fue ambién po es a época cuando Fo s e ing esó
en el muy exclusi o cí culo de los Após oles o Camb idge Con e sazione Socie y, una
asociación c eada ap oximadamen e en 1820 po Geo ge Tomlinson cuyos miemb os
enían ca ác e i alicio y se eunían los sábados po la a de pa a discu i los abajos o
pun os de is a p esen ados po el es o (S one, 1969). En e los emas que se a aban en
es as euniones (aunque ue a desde un en oque pu amen e eó ico) se con aba la
homosexualidad; sin emba go, du an e su in ancia la ac i ud de su mad e hacia el sexo
había sido de desap obación y Fo s e albe gaba ue es inhibiciones a es e espec o.
T as ol e a consegui o o uppe second class en sus exámenes de His o ia, Fo s e
puso pun o inal a es e su p ime paso po Camb idge y en oc ub e de 1901 pa ió de iaje
po Eu opa con su mad e. Du an e el anscu so de odo un año Lily y Fo s e iaja on po
Aus ia e I alia isi ando museos e iglesias; Fo s e , además de da clases de lengua i aliana,
13 Ma in y Pigg o d (1997:11) especi ican: «Al hough he wo men we e e y close, he physical elemen o
he ela ionship was con ined o passiona e kisses».
36
ap o echó pa a esc ibi a ios a ículos sob e el es ilo de ida del su de Eu opa, así como
la his o ia co a «The S o y o a Panic», más a de incluida en su olumen de ela os The
Celes ial Omnibus and o he S o ies, que apa eció po p ime a ez en 1911. Fue asimismo
du an e es e iaje cuando comenzó a agua la idea de lo que pos e io men e se con e i ía
en A Room wi h a View, su e ce a no ela, que solo se publica ía en 1908.
Una ez de uel a en Ingla e a, su mad e y él se ins ala on en el Kingsley Ho el, en
Bloomsbu y, y Fo s e comenzó a impa i lecciones de la ín en el Wo king Men’s College,
una ins i ución de o mación pe manen e c eada a mediados del siglo XIX pa a esponde a
las necesidades educa i as de la clase abajado a. Sin emba go, an e la imposibilidad de
encon a un abajo emune ado, en 1903 Fo s e decidió pa i de nue o, es a ez a
G ecia y en compañía de su an iguo u o , Wedd. Du an e es e iaje Fo s e esc ibió o a
de las his o ias que más a de inclui ía en The Celes ial Omnibus, «The Road om Colossus»,
y al eg esa a Lond es comenzó a colabo a con The Independen Re iew, la publicación
mensual que a ias de sus amis ades de Camb idge, en e ellas Wedd y Dickinson (T illing,
1971), habían undado ese mismo año; en e 1903 y 1906 Fo s e publicó a ios a ículos y
ela os en la e is a, a los que se añadi ía un úl imo ex o en 1908, cuando ya había pasado a
llama se The Albany Re iew (S one, 1969).
En 1904 él y su mad e se muda on a un apa amen o en Sou h Kensing on y
Fo s e se en egó a di e sos quehace es, como da cha las sob e la his o ia y el a e
i alianos, enca ga se de la edición de la Eneida de Vi gilio pa a la colección de clásicos de J.
M. Den o ayuda a Julia Wedgewood, una amiga de la amilia, a e isa su lib o The Mo al
Ideal, odo ello mien as abajaba en sus p opias ob as, A Room wi h a View y lo que más
a de se ía su p ime a no ela, Whe e Angels Fea o T ead. An es de que inaliza a el año
ol ie on a muda se, es a ez a una casa si uada en Weyb idge, en el condado de Su ey,
donde i i ían du an e ein e años. En 1905, an es de ma cha a Alemania, donde eje ció
du an e a ios meses como u o de las hijas de Elizabe h y Henning Augus on A nim-
Schlagen hin, Fo s e e minó su p ime a no ela y la en ió a los edi o es escoceses William
Blackwood e Hijos. Los edi o es echaza on el í ulo inicialmen e p opues o po Fo s e ,
Mon e iano (Fu bank y Haskell, 1996), de mane a que Fo s e seleccionó dos nue os í ulos
po enciales de la ex ensa lis a de posibilidades que le o eció su amigo Edwa d Joseph
Den , y de en e es os dos í ulos los edi o es eligie on el de ini i o Whe e Angels Fea o
T ead. El lib o apa eció en oc ub e y ue ecibido posi i amen e po la c í ica en las páginas
de publicaciones como The Bookselle , The Bookman, The Daily News o The Spec a o .
37
Po es a época Fo s e conoció a Syed Ross Masood, acon ecimien o que Fu bank
(1979a:144) cali ica como «a majo e en o Fo s e »14. En e las amis ades de la mad e de
Fo s e se encon aba la esposa de Theodo e Mo ison, quien había eje cido an e io men e
como di ec o del Muslim Anglo-O ien al College de Aliga h (hoy Aliga h Muslim
Uni e si y), en la India, y ac ualmen e es aba buscando un u o pa a el nie o del undado
de la ins i ución, Syed Ahmed Khan. En e Fo s e y Masood nació una amis ad que
du a ía oda la ida y que po pa e de Fo s e desembocó en sen imien os omán icos, si
bien la elación en e ambos nunca alcanzó un plano ísico, a pesa de que el esc i o le
enunció sus sen imien os a Masood en más de una ocasión.
En 1907 Fo s e publicó su segunda no ela y, a deci de su bióg a o Philip Nicholas
Fu bank, su a o i a, The Longes Jou ney, la cual, de nue o según Fu bank, ue aclamada con
en usiasmo po la p ensa, incluidos The Times, The Daily News o The Wes mins e Gaze e
(B is ow (1997), en cambio, a i ma que las c í icas ue on a iadas). En 1908 y mien as ya
comenzaba a madu a la idea que más a de desa olla ía en su cua a no ela, Howa ds End,
apa eció la e ce a, A Room wi h a View, que ambién ue bien acogida en gene al po los
c í icos, si bien hubo excepciones. Las en as del lib o, que inicialmen e habían sido muy
p ome edo as, p on o decaye on, pe o su éxi o en e la c í ica hizo que Fo s e comenza a
a asoma la cabeza den o del mundo li e a io. Cuando dos años después publicó Howa ds
End, la p ensa saludó la no ela como el «a i al» de Fo s e y se sucedie on las c í icas
posi i as en publicaciones como The Daily Mail, The Daily Teleg aph o The Sa u day Re iew.
La publicación de Howa ds End supuso un pun o de in lexión en su ca e a y el
momen o a pa i del cual el nomb e de Fo s e pasó a asocia se con el del g upo de
Bloomsbu y, un conjun o de in elec uales b i ánicos cuyo g ueso es aba cons i uido po
miemb os de los Após oles (p ác icamen e los únicos miemb os del p ime cí culo que no
o maban pa e del segundo e an el c í ico de a e Cli e Bell y las he manas Vi ginia y
Vanessa S ephen (S one, 1969)). Sin emba go, a ios au o es insis en en que, a pesa de su
elación con el g upo y a se incluso conside ado emblemá ico den o de su cí culo
(B is ow, 1997), Fo s e nunca ocupó una posición cen al den o del mismo (Medalie,
14 Años más a de, Fo s e (1972:296) di ía ace ca de Masood:
My own deb o him is incalculable. He woke me up ou o my subu ban and academic li e, showed
me new ho izons and a new ci iliza ion, and helped me owa ds he unde s anding o a con inen .
Un il I me him, India was a ague jumble o ajahs, sahibs, babus and elephan s, and I was no
in e es ed in such a jumble; who could be? He made e e y hing eal and exci ing as soon as he began
o alk, and se en een yea s la e when I w o e A Passage o India I dedica ed i o him ou o
g a i ude as well as ou o lo e, o i would ne e ha e been w i en wi hou him.

38
2007; Pa y, 1979; Pigg o d, 1997; S one, 1969) y una ez que hubo inalizado sus es udios
su pa icipación en las euniones no ue más que espo ádica (S one, 1969). Algunos
conside an incluso que Fo s e nunca llegó a encon a se comple amen e cómodo en
Bloomsbu y (B is ow, 1997) y Medalie (2007:36) opina que «his wo k, he ic ion in
pa icula , is much mo e p o i ably ead as an explo a ion, e en a c i ique, o Bloomsbu y
alues han as an exposi ion o hem».
En 1911 Fo s e publicó The Celes ial Omnibus y esc ibió una ob a de ea o, The
Hea o Bosnia, que, a pesa de su escaso mé i o (en opinión del p opio au o ), es u o a
pun o de ep esen a se en 1914, an es de que el p oduc o ex a ia a el manusc i o
(T illing, 1971). Además, Fo s e ambién comenzó una nue a no ela, A ic Summe , pe o la
abandonó al igual que un pa de años an es había abandonado la idea de esc ibi un d ama
his ó ico ace ca de San a B ígida de Suecia. También ue 1911 el año de la mue e de su
abuela ma e na, un acon ecimien o que según Fo s e dejó a su mad e comple amen e
des ozada, lo que a su ez epe cu ió nega i amen e en la elación en e ambos (Saunde s,
2007). En 1912 Fo s e decidió iaja a la India y emp endió una in ensa p epa ación de
ca a al iaje que incluyó isi as al zoológico, clases de equi ación y la lec u a de di e sos
lib os. La si uación polí ica en la India e a ela i amen e anquila en aquellos momen os y,
según el p opio Fo s e , su obje i o e a « o ge o know Indians, no o hink abou hem as
a p oblem» (Fu bank, 1979a:222).
Fo s e , G. L. Dickinson y Robe C. T e elyan salie on de Nápoles a p incipios de
oc ub e de 1912 y, as hace escala en Po Said, a iba on a Bombay a inales del mismo
mes («I ine a y», 1989). Una ez en India, Fo s e se di igió a Aliga h, donde pasó una
semana isi ando a Masood, que lo acompañó a Delhi. A con inuación acudió a isi a
p ime o a Malcom Da ling en Laho e y luego a Sa a Jeanne e Duncan en Simla, donde
Fo s e asis ió a una boda musulmana y lle ó a cabo un sa a i. Más a de se eencon ó con
Dickinson y T e elyan en Ag a, donde ap o echó pa a conoce el Taj Mahal, y los es
p ocedie on has a Chha a pu po medio de Gwalio pa a isi a al Maha ajá Vishuwa a h
Singh Bahadu . Du an e su es ancia como huésped del Maha ajá, Fo s e isi ó a Kenne h
Sea igh en Peshawa , así como palacios, emplos y bases mili a es («I ine a y», 1989). A
con inuación Fo s e iajó has a Indo e, haciendo pa ada en Rajpu ana, Bhopal y Ujjain; en
Indo e conoció al Maha ajá de Dewas, cuyo es ado isi ó a con inuación y con el que
man u o una la ga amis ad.
39
Desde Dewas Fo s e iajó p ime o a Allahabad y después a Bena és, se eencon ó
con Masood en Bankipo e, isi ó a Rupe Smi h en Allahabad y a Edmund Candle en
Pa iala, se eencon ó con el Maha ajá de Dewas en Delhi y inalmen e isi ó Jaipu ,
Jodhpu , Bombay, Hyde abad y Au angabad an es de eg esa a Ingla e a en la p ima e a
de 1913. Ya en el Reino Unido, Fo s e comenzó a esc ibi una no ela ambien ada en la
India. Sin emba go, as a ios capí ulos ue incapaz de con inua y hubo de abandona la,
aunque sí que comple ó y publicó a ios a ículos sob e el país en The News Weekly. Po esa
misma época Fo s e conoció al ilóso o y ac i is a Edwa d Ca pen e y a su compañe o
Geo ge Me ill; según el p opio au o (B edbeck, 1997), Mau ice, la no ela de emá ica
homosexual que comenzó a esc ibi inmedia amen e después de su isi a a Ca pen e y
inalizó en junio de ese mismo año (aunque no se publica ía más que pós umamen e po
deseo exp eso del au o ), ue esul ado di ec o de es a expe iencia.
En 1914 Fo s e empezó a abaja cua o días a la semana como ca alogado en la
Na ional Galle y de Lond es. Sus lazos con el g upo de Bloomsbu y se es echa on y en e
él y Vi ginia Wool se es ableció una elación que Fu bank desc ibe como « iendly, i no
in ima e e ms» (1979a:17). En cualquie caso, pa ece e iden e que Wool espe aba
since amen e la labo (Bell, 2003) y la opinión de Fo s e (Fu bank, 1979a), quien eseñó
elogiosamen e algunas de sus ob as, como The Voyage Ou . Sin emba go, en más de una
ocasión Fo s e ambién se ex endió públicamen e ace ca de lo que él conside aba los
de ec os de la au o a (B is ow, 1997) y Wool a su ez lo desc ibió en sus ca as u ilizando
compa aciones como «milde han he b ea h o a cow» o « imid as a mouse» (Reed,
1997:75).
En 1915 Fo s e abandonó su pues o en la Na ional Galle y pa a abaja con la
C uz Roja en Alejand ía, donde pe maneció has a 1919 (en 1916 se le o denó que se
p esen a a a un examen médico y se le decla ó ap o pa a se i en el ejé ci o, pe o
inalmen e consiguió pe manece en Egip o). Du an e su es ancia en es e país publicó
a ios a ículos en la p ensa local y conoció al poe a g iego Cons an ino Ca a is, cuya ob a
se es o zó po da a conoce en Eu opa una ez de uel a en Ingla e a. Pa ece se ambién
que ue en Egip o donde Fo s e , cuyas nociones p ác icas sob e sexo habían sido has a
en onces muy limi adas (Ma in y Pigg o d, 1997), u o sus p ime a expe iencias sexuales,
p ime o con un soldado y después con Mohammed el Adl, un conduc o de an ía con el
que man u o una a en u a, aunque más a de el Adl decidió con ae ma imonio.
40
De uel a en Ingla e a Fo s e se dedicó a publica ex os en la p ensa (en e 1919
y 1920 esc ibió unos cien a ículos), eje ció du an e dos meses como edi o li e a io de The
Daily He ald y en ó a o ma pa e del 1917 Club (al que ambién pe enecían Vi ginia y
Leona d Wool o Aldous Huxley) y del Memoi Club, cuyos miemb os in e cambiaban
ex os au obiog á icos du an e las euniones (Saunde s, 2007). Aunque po es a época an o
A Room wi h a View como Howa ds End ue on eedi ados y Whe e Angels Fea o T ead se
publicó po p ime a ez en Es ados Unidos, lo cie o es que pa a la década de los ein e
Fo s e ya no e a un esc i o conocido. Además, su elación con su mad e e a complicada:
después de es años i iendo ue a el esc i o sen ía que ol ía a encon a se «in he
powe » (Fu bank, 1979a:52) y, según S one (1969:30), aunque Fo s e ado aba15 a su mad e,
ambién se sen ía «smo he ed unde [he ] a en ions».
Finalmen e decidió esc ibi le al Maha ajá de Dewas, quien du an e su es ancia en
Alejand ía se había pues o en con ac o con él pa a o ece le un pues o como su sec e a io,
y le pidió que eno a a su o e a. Fo s e llegó a Dewas a inales de ma zo de 1921
(«I ine a y», 1989) y pe maneció a las ó denes del Maha ajá du an e seis meses. En el
anscu so de es e pe íodo, u o opo unidad de asis i a a ios es i ales hindúes, en e
ellos Gokulash ami, es i idad en celeb ación del nacimien o de K ishna, uno de los
a a a es o enca naciones del dios Visnú, miemb o, jun o con B ahma y Shi a, de la iada
di ina sup ema de la eligión hindú. Viajó además a dis in os pun os del país, incluidos
algunos de los que ya isi a a du an e su p ime con ac o con la India, como Chha a pu o
Simla, asis ió a a ias celeb aciones an o polí icas como amilia es en la co e y conoció a
a ios maha ajás («I ine a y», 1989). Cuando su labo hubo e minado y as se
condeco ado con la medalla de o o de Tukoji ao III (an iguo maha ajá de Dewas), Fo s e
pasó dos meses isi ando a Masood. En ene o de 1922 y an es de eg esa a Ingla e a,
iajó a Egip o pa a isi a a el Adl, que a la sazón su ía lo úl imos es adios de una
ube culosis.
Mien as abajaba pa a el Maha ajá de Dewas, Fo s e a ó en epe idas ocasiones
de e oma la no ela ambien ada en la India que había comenzado a esc ibi as su p ime a
isi a al país, pe o la dis ancia que pe cibía en e lo que había esc i o y la ealidad lo hizo
desis i . Ya de uel a en Ingla e a ue Leona d Wool quien lo con enció de que deja a de
e isa los pasajes que ya había esc i o y se concen a a en e mina la: Fo s e siguió sus
15 «He “wo shipped” his mo he , bu (…) “wo shipped” —wi h i s hin o dis ance— may ha e been
ad isedly chosen ins ead o “lo ed”» (S one, 1969:30).
41
consejos y pa a mayo de 1922 (el Adl alleció ese mismo mes) ya había e minado
ap oximadamen e dos e cios de la no ela. También en 1922 se publicó el p ime o de sus
lib os de no icción sob e Egip o, Alexand ia: A His o y and a Guide, aunque a aíz de un
e o los ejempla es de es a edición hubie on de se quemados (pues o que o iginalmen e el
edi o había c eído que e ec i amen e se habían pe dido en un incendio y en consecuencia
Fo s e había ecibido la co espondien e indemnización) y la ob a no se eedi ó has a
1938; un año después, en 1923, apa eció el segundo, Pha os and Pha illon. Es a ob a ue muy
bien acogida, especialmen e la sección ace ca de Ca a is, con la que Fo s e se con i ió en
uno de los p ime os au o es (si no el p ime o) en p esen a al poe a g iego a los lec o es
b i ánicos (Wa ne , 1950).
El cua o de junio de 1924 llegó a las lib e ías A Passage o India. An es de publica la
no ela el p opio au o había albe gado dudas ace ca de ella, pe o an o la c í ica como sus
amigos la aclama on como una ob a maes a, las en as ue on ex emadamen e buenas
(especialmen e en Es ados Unidos, donde se endie on 30 000 ejempla es en solo un mes)
y, aunque no al a on las c í icas, a Fo s e no le a ec a on en demasía. Su mad e y él se
muda on a Wes Hackhu s , la casa que su pad e diseña a pa a su he mana an es de mo i y
que Fo s e acababa de he eda as la mue e de su ía, si bien el esc i o ambién alquilaba
habi aciones en Lond es, donde solía pasa una o dos noche a la semana; hizo nue as
amis ades y u o a ias elaciones, gene almen e con homb es de clase abajado a y
p o egidos de algunos de sus amigos. Du an e 1925 abajó como eseñis a pa a The Na ion,
The A henaeum y The New Leade , se enca gó de edi a un olumen con las ca as de Eliza
Fay y e isó las aducciones al inglés de los poemas de Ca a is que había hecho Geo ge
Valassopoulo; ambién se desplaza ía a F ancia pa a colabo a con el aduc o al ancés de
A Passage o India, Cha les Mau on, quien ambién aduci ía las o as cua o no elas de
Fo s e publicadas has a el momen o.
En 1927 Fo s e impa ió una se ie de cha las sob e li e a u a en Camb idge que se
publica on ese mismo año bajo el í ulo Aspec s o he No el; la eseña que Wool esc ibió
sob e la publicación en The A henaeum no ue del ag ado del esc i o (que el año an e io , al
ecibi la in i ación pa a impa i las, había esc i o p ecisamen e a Wool pa a pedi le
consejo (Rosenbaum, 1983)). En 1928 Wool y él publica on una ca a conjun a en la que
c i icaban la e i ada de la no ela de Radcly e Hall The Well o Loneliness debido a su
emá ica (la homosexualidad emenina), a pesa de que, según le con ó a Wool , el
lesbianismo le epelía, en pa e po que la idea de que las muje es no dependie an de los
48
ep esen a ía el e ce pun o de is a posible ace ca de la elación en e la ob a de Fo s e y
el mode nismo (Ma ínez Cabeza, 1995); en una línea simila se exp esa B adbu y (1979
[1969]), que conside a que Fo s e , más que mode nis a, cons i uye una igu a cla e en la
ansición hacia el mode nismo.
Head (2007) apun a que, en cualquie caso, el mode nismo que puede obse a se en
Fo s e es di e en e al de au o es ep esen a i os del mo imien o como Wool o Joyce, y
Langland (2007:102) a i ma que, aunque Fo s e empleaba algunos emas y écnicas
mode nis as, e a incapaz de ab aza un mo imien o « ha lacked bo h a s ong e hical
g ounding and a commi men o illumina ing human li e in socie y». De o ma simila ,
S e enson (2007) opina que, a pesa de habe eco ido un la go camino desde sus inicios
li e a ios, anclados en el oman icismo y en Jane Aus en, la elación en e Fo s e y el
mode nismo se limi a p ác icamen e al uso que el esc i o hizo de algunas he amien as
asociadas al mode nismo pe o no exclusi as de es e mo imien o (como po ejemplo el
es ilo lib e indi ec o), un uso que además se ca ac e izaba po su sabo más bien
decimonónico.
Según Ma ínez Cabeza (1995), el es ilo lib e indi ec o cons i uye un ac o
ca ac e ís ico de las cinco p ime as no elas publicadas po Fo s e , pues o que se usa de
o ma consis en e; las desc ipciones, po o a pa e, suelen se de ca ác e ex e no y
omniscien e. Uno de los asgos es ilís icos de Fo s e que más in e és despie a es el papel
que desempeña en sus no elas la igu a del na ado (Ma ínez Cabeza, 1995). Es es e un
na ado undamen almen e omniscien e (Langland, 2007; Ma ínez Cabeza, 1995) que, sin
pa icipa en la his o ia ni enca na a ninguno de sus pe sonajes, sabe lo que es os sien en y
piensan, aunque puede op a po no hace uso de ese conocimien o (Ma ínez Cabeza,
1995).
Sin emba go, a pesa de no oma pa e ac i a en la ama, en ocasiones puede
esul a di ícil delimi a los ac os de habla del na ado y de los pe sonajes, especialmen e
po que en algunos casos la dicción de uno y o os compa e semejanzas (Ma ínez Cabeza,
1995). El au o u iliza al na ado pa a di igi se di ec a o encubie amen e al lec o y ma ca
las pau as con las que es e debe ía in e p e a la acción que se desc ibe (Fu bank, 1979b;
Ma ínez Cabeza 1995); la p esencia del au o es además muy no able en la mayo ía de las
no elas de Fo s e , si bien disminuye (Sánchez Cal o, 1989) o se disimula (Ma ínez
Cabeza, 1995) a medida que a anza su p oducción. O o aspec o ca ac e ís ico de la
li e a u a de Fo s e es lo que Wa ne (1950:10) denomina «a symbolic o allego ical

49
me hod». A ni el sin ác ico, Ma ínez Cabeza (1995) desc ibe el es ilo de Fo s e como
sencillo y cla o, con p e e encia po la b e edad y la coo dinación.
2.1.2.1. No elas
E. M. Fo s e publicó un o al de seis no elas, cinco de ellas en ida (Whe e Angels
Fea o T ead en 1905, The Longes Jou ney en 1907, A Room wi h a View en 1908, Howa ds End
en 1910, A Passage o India en 1924) y una pós uma (Mau ice, en 1971).
La p ime a de ellas, Whe e Angels Fea o T ead, iene como p o agonis a a Philip
He i on18, un jo en b i ánico cuya cuñada, Lily, se casa en segundas nupcias con un
i aliano de baja ex acción social, Gino. Lily mue e dando a luz y Philip iaja a I alia jun o
con su he mana Ha ie con la in ención de hace se ca go del niño y lle a lo consigo a
Ingla e a, pe o cuando el pad e se niega a deja a su hijo ma cha , Ha ie lo secues a. El
bebé mue e ágicamen e al olca el ca uaje que lle a a los dos he manos a la es ación de
enes en su iaje de uel a a Ingla e a. La no ela ue publicada en 1905 po los edi o es
escoceses Blackwood e Hijos y, aunque algunos au o es conside an que no es p ecisamen e
su ob a más conseguida (Wa ne , 1950), o os opinan que es « he mos success ul» de odas
las que Fo s e publica a an es de la P ime a Gue a Mundial (Lea is, 1987:35).
La segunda no ela, The Longes Jou ney, debe su í ulo a la ob a de Pe cy B. Shelley
Epipsychidion (Ma in, 1997; T illing, 1971) y es á dedicada a los Após oles, aunque según
B is ow (1997) c i ica el mundillo al que pe enecen sus miemb os. El p o agonis a, Rickie
Ellio , que según el p opio Fo s e es de odos sus pe sonajes el que más lo ep esen a
(en e is a con Fu bank y Haskell, 1996), es un es udian e de Camb idge que as e mina
sus es udios se encuen a a apado en un ma imonio sin amo y en un abajo como u o
en un in e nado que de es a. Cuando descub e que S ephen, el he manas o al que
an e io men e había epudiado, es u o de una elación ex ama imonial de su mad e y no
de su pad e, Rickie pa e en su busca y mue e al apa a a un S ephen eb io de las ías del
en; solo después de su mue e S ephen sien a la cabeza y Rickie se con ie e en un
esc i o conocido.
La mayo ía de los au o es coinciden en que es a no ela, publicada en 1907 po
Blackwood e Hijos, no des aca especialmen e po su calidad: Ha ey (1987:127), po
18 Según Hanqua (1979), Fo s e endía a a ibui algunos de sus p opios asgos y p eocupaciones a sus
pe sonajes, como admi ió en el caso conc e o de Philip.
50
ejemplo, la de ine di ec amen e como «a ailu e as a whole» a pesa o a causa de sus «local
successes». Wa ne (1950) la conside a la no ela con más allos de odas las esc i as po
Fo s e y T illing (1971), la menos pe ec a según los c i e ios con encionales, aunque el
p ime o la cali ica ambién de «mo ing and e ealing» (1950:18) y el segundo opina que, a
pesa de sus de ec os, p obablemen e se a e de su ob a más b illan e, d amá ica y
apasionada (1971:56). C ews (1987) señala asimismo que The Longes Jou ney ya es una
no ela más compleja y más se ia que su p edeceso a.
Según el p opio Fo s e (Fu bank y Haskell, 1996), a pesa de que A Room wi h a
View solo apa eció después de que Whe e Angels Fea o T ead y The Longes Jou ney ie an la
luz, ue la p ime a no ela que comenzó a esc ibi (pa ece que el p ime boce o de la
p ime a mi ad del lib o da a de 1903 (Sa age, 1987)). En A Room wi h a View, la jo en
inglesa Lucy Honeychu ch iaja a Flo encia, donde coincide en la misma pensión con un
jo en compa io a, Geo ge Eme son; du an e una excu sión al campo, Geo ge la besa,
pe o Lucy, aconsejada po su p ima y ca abina, la seño i a Ba le , decide igno a el
episodio. De uel a en Ingla e a, Lucy acep a la p oposición de ma imonio de Cecil Vyse,
al que había echazado p e iamen e en dos ocasiones, pe o cuando Geo ge uel e a
apa ece en escena y la besa de nue o, Lucy e mina po admi i sus sen imien os hacia él,
ompe el comp omiso con Cecil y Geo ge y ella escapan de uel a a Flo encia. Wa ne
(1950:18) conside a que es a ob a, que desc ibe como «a book ull o exquisi e comedy» y
que ue publicada po la edi o ial Edwa d A nold en 1909, es an o «mo e success ul»
como «mo e enjoyable» que las an e io es, aunque menos se ia e in ensa.
La siguien e no ela de Fo s e , Howa ds End, se cen a en la igu a de dos he manas
inglesas de ascendencia alemana, Ma ga e y Helen Schlegel, que pod ían es a basadas en
Vi ginia Wool y su he mana Vanessa (Pessa odona, 2014), aunque, según el pin o Paul
Cadmus (1992), la dedica o ia de Fo s e en su ejempla de la ob a a i maba que su modelo
habían sido las he manas de Dickinson. Las Schlegel en an en con ac o con la amilia
Wilcox cuando Helen se comp ome e con uno de los hijos, Paul. El comp omiso es
e íme o, pe o con el iempo Ma ga e y la seño a Wilcox desa ollan una amis ad y al mo i
es a úl ima le deja a Ma ga e en he encia la p opiedad que da í ulo a la no ela, aunque los
Wilcox igno an su deseo. Tiempo después Ma ga e se comp ome e con el iudo seño
Wilcox, y ella y su he mana se dis ancian cuando Helen in en a que su u u o cuñado ayude
a Leona d Bas , un conocido de las Schlegel que se encuen a en g a es di icul ades
económicas. T as la boda, Ma ga e y su amilia polí ica descub en que Helen es á
51
emba azada de Bas y el p imogéni o de los Wilcox, Cha les, se en en a a él, de esul as de
lo cual Bas mue e a causa de un allo ca díaco y Cha les a a la cá cel. El seño Wilcox
cambia en onces de ac i ud hacia la ida y decide lega Howa ds End a Ma ga e y, as la
mue e de es a, a su sob ino, el hijo de Helen y Leona d.
Muchos au o es, incluido T illing, conside an que es a es la mejo de las no elas de
Fo s e (Pessa odona, 2014; Wa ne , 1950), en ocasiones jun o con A Passage o India
(B adbu y, 1987), aunque Shus e man (1965:159) es de la opinión de que el inal laquea
has a el pun o de educi su es a us al de «almos g ea , bu no qui e». B adshaw (2007a) la
de ine como una ob a de con as es y de con adicciones, y Wa ne (1950) a i ma que
compa e más simili udes con A Passage o India que con las no elas que la p eceden,
comenzando po a ios símbolos, po ejemplo, « he wise elde ly woman» (1950:21).
Po úl imo, la única no ela pós uma de Fo s e , Mau ice, se publicó un año después
de la mue e del esc i o , en 1971, si bien la p ime a e sión del ex o da a de 1914 y exis en
o as dos, la p ime a de 1932 y la segunda de 1959 (Ga dne , 1983). Se a a de un
bildungs oman o no ela de ap endizaje cuya pa icula idad eside en la homosexualidad de su
p o agonis a, Mau ice Hall, un adolescen e inglés que es ablece una elación con Cli e
Du ham, un compañe o de uni e sidad que pos e io men e con ae ma imonio con una
muje . Mau ice, des ozado, a a epe idamen e de deshace se de sus p e e encias sexuales,
pe o con el iempo inicia una elación con Alec Scudde , el ja dine o de los Du ham,
elación que, as supe a a ios e eses en o ma de dudas, di e encias de clase y amenazas
de chan aje, desemboca en la decisión inal de la pa eja de segui jun os y de pe manece en
Ingla e a a pesa de las di icul ades, en lo que Fo s e conside aba un desenlace
«necesa io»: «A happy ending was impe a i e (…) I was de e mined ha in ic ion anyway
wo men should all in lo e and emain in i o he e e and e e ha ic ion allows»
(Fo s e , 1977:218).
Fo s e nunca p e endió publica Mau ice en ida, pe o con su mue e expi ó es a
p ohibición (Valdeón, 2009) y el lib o io la luz en 1971; con los de echos de au o
de i ados de sus en as en Es ados Unidos, que Fo s e legó al esc i o Ch is ophe
Ishe wood y es e a la Ame ican Academy o A s and Le e s, se inancia desde en onces el
P emio E. M. Fo s e , do ado con 20 000 dóla es, que se o o ga anualmen e a un jo en
esc i o inglés con obje o de que ealice una es ancia en los Es ados Unidos (en e los
gala donados en los úl imos ein a años se encuen an, po ejemplo, Julian Ba nes, Colm
Toibin o Nick Ho nby). Po una pa e, muchos c í icos conside a on que Mau ice ca ecía de
52
mé i o li e a io y c i ica on su excesi a sencillez y al a de so is icación, opinión que en g an
medida sigue aún igen e, pe o o os eacciona on con a es a pos u a y apun a on a la
necesidad de ene en cuen a el con ex o en el que la no ela se había esc i o, casi cincuen a
años an es de publica se (Boo h, 2007), pues o que es e hecho no puede más que in lui en
su lec u a (Ma in y Pigg o d, 1997).
Po o a pa e, a pesa de su emá ica y de p esen a una isión posi i a de la
homosexualidad en e a la he e osexualidad (B edbeck, 1997), los p ime os ac i is as de
los de echos de los homosexuales conside a on a Fo s e un « aido » (Reed, 1997): en
1974, And ew Hodges y Da id Hu e publica on un olle o i ulado Wi h Downcas Gays en
el que a i maban que la decisión del esc i o de no hace pública su e dade a condición
sexual y de ocul a la homosexualidad de sus pe sonajes se había undamen ado en un
mezquino a án po p o ege su epu ación y había cons i uido una aición hacia el es o de
los homosexuales, pues conside aban que, de habe se publicado an es, Mau ice pod ía habe
eje cido una in luencia posi i a a la ho a e o ma la legislación en onces igen e. Hodges y
Hu e bau iza on a Fo s e «Close Queen o he Cen u y» y a gumen a on que su ac i ud
no solo lo iden i icaba con los op eso es de la homosexualidad, sino que con ella ayudó a
man ene en igo dicha op esión.
2.1.2.2. O as ob as
Además de no elas, Fo s e esc ibió, en e o os, lib os de ela os y ob as c í icas,
biog a ías, ensayos, a ículos, ob as de ea o e incluso algunos poemas (Ma in y Pigg o d,
1997), así como el ya mencionado lib e o de ópe a Billy Budd y un olle o p opagandís ico
con a los nazis i ulado No dic Twiligh (Fo s e , 1940).
En ida, Fo s e publicó dos olúmenes de his o ias co as, The Celes ial Omnibus and
o he s o ies en 1911 y The E e nal Momen and o he s o ies en 1928. En 1947 se ecogió una
combinación de ela os incluidos en ambos olúmenes en una ecopilación i ulada Collec ed
sho s o ies, y a p incipios de los años se en a se publica on pós umamen e Albe go Empedocle
and o he s o ies (1971) y The Li e o Come and o he s o ies (1972) (Malek, 1974). Algunas de las
his o ias ecogidas en es os olúmenes ya habían apa ecido p e iamen e en dis in as
publicaciones pe iódicas. Al pa ece , la p ime a en e la luz en le a imp esa ue «Albe go
Empedocle» (T illing, 1971), publicada en The Temple Ba en diciemb e de 1903, que sin
emba go no se incluyó en ninguna de las ecopilaciones publicadas en ida del au o ,
53
p obablemen e, de acue do con Malek (1974), debido a la homosexualidad implíci a en su
ama.
Po lo gene al, la c í ica suele opina que los ela os de Fo s e ca ecen de peso
especí ico den o de su p oducción li e a ia (Head, 2007) y el in e és que susci an a menudo
se cen a en la elación que compa en con sus no elas (T illing, 1971), po ejemplo,
T illing (1971) a i ma que la simien e de odos los emas, símbolos e ideas p esen es en las
cinco p ime as19 pueden encon a se de mane a emb iona ia en «The Road om Colossus»
y «The E e nal Momen ». Algunos au o es obse an en es os ela os una endencia a lo que
denominan «“unea ned” symbolism», es o es, «an o e balance o meaning ulness a he
expense o ep esen ed li e» (C ews, 1987:96), o os, una disco dancia en e « hei iolen
displays o passion and c uel y» y « hei objec i es o econcilia ion and pe sonal ha mony»
(Lane, 1997:173), aunque ambién hay quien ompe una lanza a a o de su mé i o a ni el
écnico (Head, 2007).
Uno de los ecu sos que Fo s e emplea consis en emen e en sus his o ias co as
(po con aposición a sus no elas) es la an asía (C ews, 1987), aunque el p opio Head
(2007) econoce que es di ícil encomia la des eza de Fo s e en el uso de es a écnica y
apun a a que uno de sus mejo es ela os, «The E e nal Momen », des aca p ecisamen e po
se el único publicado en ida del au o que ca ece de elemen os an ás icos. Muchas de las
his o ias que Fo s e esc ibió, aunque sin in ención de publica las, e an de na u aleza
homoe ó ica (B adshaw, 2007b) y la mayo pa e de los ela os incluidos pós umamen e en
The Li e o Come son de emá ica homosexual, en ocasiones explíci a.
Fo s e ambién ue au o de a ias piezas de c í ica li e a ia, en e las que des acan
Aspec s o he No el (1927) y Vi ginia Wool (1942), aunque a ios au o es coinciden en que su
ob a c í ica no es pa icula men e eseñable (T illing, 1971; Wa ne , 1950), quizá debido a
que el p opio Fo s e conside aba que la c í ica li e a ia e a una ac i idad in e io a la
li e a u a en sí (Medalie, 2007) e incluso hos il pa a con la ac i idad a ís ica en gene al
(Day, 2007) y le desag adaba su me odología (Rosenbaum, 1983). Goldman (2007) señala
además que po no ma gene al las muje es ocupan una posición ma ginal den o de la ob a
c í ica de Fo s e . En Aspec s o he No el, cuyo o igen, como ya hemos comen ado, se
encuen a en una se ie de cha las sob e li e a u a que el esc i o impa ió en Camb idge en
1927 (más conc e amen e las denominadas Cla k Lec u es, o ganizadas po T ini y College
19 Cuando T illing publicó su monog a ía Mau ice oda ía no había is o la luz.

54
(S allyb ass, 1978)), Fo s e a i maba que el aspec o undamen al de la no ela e a el hecho
de que con aba una his o ia y es ablecía su conocida dis inción en e pe sonajes «planos» y
pe sonajes « edondos».
Rosenbaum (1983:68) de ine la ob a como «an an i-c i ical wo k o c i icism» y
T illing (1971) concede que, a pesa de sus muchos juicios e óneos, Fo s e es ambién
capaz de opiniones ace adas, pe o a ios coe áneos del esc i o , como el c í ico F ank
Raymond Lea is o el no elis a Fo d Madox Fo d, exp esa on una opinión cla amen e
nega i a sob e el con enido de las cha las (S allyb ass, 1978). Po o a pa e, en Aspec s o he
No el Fo s e se posicionó a a o de H. G. Wells en la dispu a que es e esc i o man u o
con Hen y James (el p ime o de los aduc o es de A Passage o India al cas ellano, Juan
Rodol o Wilcock, ue ambién el enca gado de aduci las ca as del segundo al p ime o
pa a la e is a a gen ina Su , y en las no as a su aducción omó en cambio pa ido po
James).
Po lo que espec a a su ob a sob e Wool (que su gió a pa i de una con e encia
que el au o o eció en Camb idge poco después de que la esc i o a allecie a (Maca o ,
1946)), Fo s e ensalza la complejidad y iqueza de su li e a u a, así como la in ensidad e
in eg idad de su ocación esc i o a, y alaba sin ambages í ulos como M s. Dalloway, To he
Ligh house o The Wa es. Respec o al eminismo de la au o a, que en su opinión imbuye oda
su ob a, su pos u a es más ambi alen e, pues además de opina que es esponsable no solo
de lo mejo sino ambién de lo peo de su li e a u a, lo acha de «ex eme» y «old-
ashioned» (1942:33).
Po úl imo, en e los muchos a ículos y ensayos que Fo s e publicó a lo la go de
los años, podemos des aca los a ios ex os que esc ibió sob e la India, ales como «The
Supplian » o «Ad ance, India!» (T illing, 1971), que Mo ey (2007:267) clasi ica
c onológicamen e en es g andes bloques: « hose p e-Fi s Wo ld Wa pieces (…); hose
se a ound he ime o he sea-change in Indian poli ics ci ca 1920 (…); and, las ly, he
ba ch in e sec ed by he Second Wo ld Wa ». Además, algunos de sus ensayos a an emas
como la ole ancia o los p ejuicios aciales (Lane, 1997), incluido el an isemi ismo (uno de
ellos se ía aducido en los años cincuen a en la e is a de la Sociedad Heb aica A gen ina
Da a ).
55
2.2.
A Passage o India
Como ya hemos mencionado, en 1912 Fo s e , acompañado de G. L. Dickinson y
Robe C. T e elyan, za pó de Nápoles umbo a la India a p incipios del mes de oc ub e y,
as hace escala en Egip o, llegó a Bombay a inales de mes («I ine a y», 1989). Pe maneció
en el país has a la p ima e a del año siguien e y du an e su es ancia isi ó un no able
núme o de localidades indias, asis ió a un enlace musulmán, ealizó un sa a i, isi ó ue es,
palacios y emplos, se eecon ó con iejos amigos (especialmen e Masood) e hizo nue as
amis ades (especialmen e el Maha ajá de Dewas). Una ez de uel a en el Reino Unido,
p obablemen e en julio de 1913, Fo s e comenzó a esc ibi lo que se ía A Passage o India; a
pa i de sep iemb e dejó es a no ela de lado pa a cen a se en Mau ice, aunque pa ece que
no la abandonó po comple o y con inuó esc ibiendo espo ádicamen e a lo la go del año
siguien e (S allyb ass, 1989).
Pa a agos o de 1914 ya había comple ado la p ime a sección de la no ela y los
p ime os capí ulos de la segunda (Childs, 2007). En ma zo de 1921 Fo s e eg esó a la
India, donde pe maneció du an e seis meses al se icio del Maha ajá de Dewas y u o
opo unidad de asis i a a ias es i idades hindúes y de ol e a iaja po el país. Du an e
es e pe íodo a ó a ias eces de e oma la esc i u a de A Passage o India, pe o no ue
capaz de hace lo has a que eg esó a Ingla e a; el p opio au o explica ía después: «The gap
be ween India emembe ed and India expe ienced was oo wide. When I go back o
England he gap na owed, and I was able o esume» (Fo s e , 1953:155). Fo s e esc ibió
la mayo pa e de la no ela a lo la go de 1923 y pa a p incipios del año siguien e ya la había
bau izado, omando p es ado pa a ello el í ulo de un poema de Wal Whi man (S allyb ass,
1989). Según Rosenbaum (1983), Leona d y Vi ginia Wool ue on las p ime as pe sonas a
las que Fo s e esc ibió al conclui A Passage o India, pues el au o deseaba ag adece les que
lo hubie an animado a hace lo. Fo s e (1972:296) dedicó la no ela a Masood «ou o
g a i ude as well as ou o lo e», ya que según el p opio esc i o nunca hab ía llegado a
esc ibi la si no hubie a sido po él, que le había hecho in e esa se po la India.
En A Passage o India, dos damas inglesas, M s. Moo e y Adela Ques ed, iajan a la
India colonial pa a encon a se con Ronny Heaslop, hijo de la p ime a y u u ible
p ome ido de la segunda, que eje ce como unciona io del Impe io b i ánico en la localidad
de Chand apo e. Allí, M s. Moo e y Adela en an en con ac o con un médico musulmán, el
56
doc o Aziz, que las in i a a una excu sión a las cue as de Ma aba en compañía del
di ec o de la escuela local, M . Fielding, y de uno de sus p o eso es, el b ahmán M .
Godbole. El día de la excu sión, es os dos úl imos pe sonajes pie den el en y M s. Moo e
se sien e indispues a as isi a la p ime a cue a, de mane a que Aziz y Adela con inúan la
isi a en soli a io; Adela su e en onces una expe iencia de na u aleza inde e minada que la
lle a a acusa a Aziz de habe in en ado p opasa se con ella, lo cual causa g an e uelo en
Chand apo e y p o oca el en en amien o en e los na i os y los miemb os de la colonia
b i ánica, con la excepción de M s. Moo e y M . Fielding, que es án con encidos de la
inocencia del médico.
Du an e el juicio Adela expe imen a una especie de epi anía y e i a sus acusaciones,
a consecuencia de lo cual la comunidad b i ánica le da la espalda. Fielding se sien e
obligado a acoge la has a que la jo en consigue eg esa a Ingla e a (lo que da pie a
umo es ace ca de una elación en e ambos), así como a con ence a Aziz de que no la
demande po daños y pe juicios. Ambas ci cuns ancias hacen que, cuando Fielding iaja a
Ingla e a y le anuncia po ca a que se ha casado con alguien a quien conoce, Aziz asuma
que se a a de Adela y que Fielding lo pe suadió de no demanda la pa a queda se con su
dine o. Años después, Fielding y Aziz uel en a encon a se en el es ado na i o al que es e
úl imo se ha mudado pa a escapa de los b i ánicos y Aziz descub e que Fielding no se ha
casado con Adela sino con la hija de M s. Moo e. El malen endido se esuel e y los dos
homb es uel en a se amigos, pe o se da a en ende que su amis ad nunca se á
plenamen e posible en las ci cuns ancias en que se encuen an.
Muchos de los ambien es y episodios desc i os en la no ela se inspi an en luga es y
expe iencias eales que el p opio au o i ió du an e sus dos p ime as isi as a la India y
pueden encon a se an o en The Hill o De i como en los ensayos ag upados bajo la sección
«The Eas » en Abinge Ha es (Oli e , 1962). Las Ma aba Hills, po ejemplo, se basan en
las Ba aba Hills, Bankipo e si ió de modelo a Chand apo e, y Dewas y Chha a pu , a
Mau (S allyb ass, 1989). Tan o la escena en la que un animal embis e un au omó il como
aquella en la que los pe sonajes con unden una ama de á bol con una se pien e apa ecen
en las ca as que Fo s e esc ibió desde la India, y lo mismo ocu e con la desc ipción del
es i al de Gokulash ami que ocupa buena pa e del úl imo e cio del lib o (G. O. Allen,
1955). En Laho e Fo s e u o opo unidad de conoce y escucha can a a un b ahmán
llamado Godbole (Fu bank, 1979a) y an o las palab as de M s. Tu on a M s. Moo e y
Adela du an e la b idge pa y («You’ e supe io o e e yone in India excep one o wo o he
57
Ranis, and hey’ e on an equali y» (p. 38)) como las de Aziz a Fielding du an e la escena
inal de la no ela («i i ’s i y o i e hund ed yea s we shall ge id o you» (p.306)) ec ean
o as escuchadas po el p opio Fo s e du an e sus isi as a la India (Childs, 2007 y G. K.
Das, 1987 espec i amen e).
Pa a desc ibi el gus o de Aziz y sus amigos po cie o ipo de poemas, Fo s e
empleó ci as p oceden es de un a ículo sob e poesía u du que Masood había publicado en
la e is a li e a ia b i ánica The A henaeum; Masood se o eció además a e isa los de alles
sob e el juicio de Aziz, sob e los que Fo s e albe gaba algunas dudas, pe o llegado el
momen o se limi ó a deci le que la no ela le pa ecía magní ica al y como es aba y que no
al e a a ni una sola palab a (Fu bank, 1979a). Según él mismo le esc ibió a su amigo, el
ambién esc i o Joseph Randolph Acke ley, Fo s e ambién u ilizó pasajes de las ca as
que és e le había en iado desde la India (Acke ley había en ado al se icio del Maha ajá de
Chha a pu en 1923 g acias a la in luencia del p opio Fo s e (Hanqua , 1979)), aunque
S allyb ass (1989) no obse a en las ca as que se conse an indicios de la e acidad de es a
a i mación20.
T ein a y seis años después de su publicación, en 1960, Fo s e donó los
manusc i os de A Passage o India a la Biblio eca de Lond es, que a a esaba una si uación
económica complicada e iba a celeb a una subas a pa a ecauda ondos (S allyb as, 1979).
Los manusc i os, que se ían adqui idos po el Humani ies Resea ch Cen e de la
Uni e sidad de Texas po una ci a en onces éco d pa a un manusc i o de un au o i o
(6 500 lib as), ue on o denados po el en onces je e del se icio de ca alogación de la
biblio eca, Oli e S allyb ass (Colme , 1981). Cons aban de la e sión inal (según Fo s e ,
aunque di e ía conside ablemen e de la publicada) y de un g an núme o de bo ado es,
odo ello salpicado de e o es, co ecciones, achadu as y signos de in e ogación
(S allyb ass, 1979).
S allyb ass di idió los manusc i os en una e sión lo más comple a y inal posible, a
la que denominó manusc i o A, y en una sucesión de bo ado es o denados
c onológicamen e en unción de su pun o de inicio, a la que denominó manusc i o B
(además había una copia en papel ca bón de una e sión mecanog a iada que enía a
cons i ui una e sión in e media en e el manusc i o A y la e sión publicada de a ios
20 Hanqua (1979), aunque admi e que la no ela le debe mucho al in e cambio de ca as en gene al, opina que
la unción que cumplie on en conc e o las misi as de Acke ley ue la de ea i a los ecue dos y la
imaginación de Fo s e .
64
(S one, 1969), la sencillez de la ama (T illing, 1971) o su al a de op imismo (Childs,
2007).
Un aspec o en el que suele coincidi la c í ica es en que una de las ca ac e ís icas
a ibuibles a A Passage o India es la amplia a iedad de lec u as e in e p e aciones de que ha
sido obje o desde su publicación, cualidad que M. Si a amak ishna desc ibe como
«inexhaus ibili y o c i ical con empla ion» (1989:5). Malcom B adbu y (1979) y José
Ramón Losada Du án (1989) ambién coinciden en que la ob a ha sido in e p e ada de
o mas muy di e en es, así como en señala la di icul ad que encuen an los c í icos a la
ho a de de e mina cuál es su aspec o p edominan e. En la misma línea, M. Mukhe jee
(1989) comen a que suele exis i unanimidad en lo que a la plu alidad de ni eles de
signi icado de la no ela se e ie e, siendo la impo ancia ela i a de los mismos lo que
induce disc epancias en e la c í ica; de hecho, F ede ick C. C ews (1979 [1962]:165) señala
que las opiniones de algunos c í icos ace ca del «e hical poin o iew» de la ob a son no
solo di e en es sino opues as en e sí. En opinión de F ancisco Fe nández (1988), pa ecie a
como si con cada nue a lec u a la no ela e ela a nue as cla es, y según Pe e Childs
(2007) una de las azones de la al a de consenso ace ca de su signi icado adica
p ecisamen e en que se p es a a se conside ada desde muchos en oques dis in os.
Así, en e o as in e p e aciones, A Passage o India pod ía lee se como una no ela de
cos umb es, como un discu so ace ca de la amis ad y las elaciones humanas (Fe nández,
1988), como «a libe al classic, a sociological wo k o ic ion, a c ea i e wo k abou he
mys e ious Eas [o ] he exp ession in a o an Englishman’s in e p e a ion o he
seemingly incomp ehensible and ba ling India» (Shahane, 1989:116) o como «a po ayal
o he human p edicamen in a mys e ious and hos ile uni e se (…), an i onic pic u e o
human ins i u ions (…), a libe al mani eso [o ] a ske ch o a pa icula socie y a a pa icula
poin in ime» (B. K. Das, 1989:80). Pa a algunos au o es a a de iden i ica cuál es el
ema eal de la no ela es ú il (M. Mukhe jee, 1989) y pa a o os no exis e un único « ema
cla e», sino a ios (Fe nández, 1988).
Como ya hemos señalado, la p ime a lec u a que se hizo ue en cla e polí ica.
Aunque el én asis en es e aspec o ue disminuyendo con el iempo (en opinión de Pa y
(1987a), aunque an o es e aspec o como el social son impo an es, las p ime as c í icas le
o o gaban excesi a impo ancia, y en opinión de Valdeón (1994-1995) el aspec o polí ico
ha sido sob es imado), au o es como Losada Du án (1989) siguen conside ando que se
a a en muchos aspec os de una no ela polí ica. Como ambién hemos is o, Fo s e

65
negaba que su p opósi o hubie a sido que la no ela u ie a epe cusión polí ica. En el
p e acio que esc ibió en 1957 pa a la edición de A Passage o India publicada den o de la
se ie E e yman’s Lib a y de la edi o ial Penguin Books, no solo a i maba que su in ención
al esc ibi aquella ob a no había sido ni polí ica ni sociológica, sino ambién que la
espues a a cuál había sido su p opósi o podía encon a se en la in oducción de Pe e
Bu a (Fo s e , 1989a).
Bu a (1989) a i maba que el e dade o ema de la no ela e a la amis ad en e
Fielding y Aziz, y con él coinciden au o es como Ke le (1981); asimismo, S one (1969)
conside a que la cues ión de la amis ad y de las elaciones pe sonales es cen al en la no ela,
aunque pa a él es a cues ión subsume la polí ica. En una ca a a Masood echada en 1922,
Fo s e di ía que o iginalmen e había concebido la no ela como «a li le b idge o
sympa hy» en e O ien e y Occiden e, pe o con el iempo había cambiado de opinión y
había llegado a la conclusión de que an o ingleses como indios e an, en su mayo ía, «shi s»,
de mane a que, como a is a, había dejado de in e esa le si simpa izaban en e ellos o no
(ci ado en S allyb ass, 1989:15).
Sin emba go, al igual que no pusie on in a las lec u as en cla e polí ica, las
decla aciones de Fo s e no impidie on que muchos c í icos señala an que uno de los emas
undamen ales de la no ela e an las elaciones sociales en e pueblos y cul u as di e en es
en gene al (Valdeón, 1994-1995) y en e indios y b i ánicos en pa icula (B. K. Das, 1989;
Ma ínez-Cabeza, 1994), más conc e amen e, la sepa ación en e ambos (Losada Du án,
1989) y su incapacidad de comunica se (B. K. Das, 1989). T illing (1971) señala que el ema
de la sepa ación ya se encuen a p esen e en o as no elas de Fo s e , pe o en A Passage o
India se in ensi ica y expande, siendo la sepa ación en e indios y b i ánicos solo la más
d amá ica de sus mani es aciones. También a i ma T illling (1971:121) que el lib o no a a
exclusi amen e sob e India, sino «abou all o human li e»; algo simila apun a Bu a
(1989:327) en su in oducción a la edición de 1942, ya que a i ma que «Indian di e ences
(…) a e no mo e g ea , only mo e pa icula , han he di e ences ha exis be ween any
wo men».
Shahane (1989) a un paso más allá: pa a él, la cues ión undamen al de la ob a es la
elación en e el se humano y el uni e so; pa a Decap (1968:117), se a a de «l’humilia ion
de l’indi idu humain qui se c oyai P omé hée e n’é ai ien» y «la anscendance
e igineuse d’un Dieu caché qui n’a ien en commun a ec les idoles an h opomo phes des
cul es cons i ués». En una cha la dic ada en Milán en 1959, Fo s e insis ió en que la no ela
66
a aba «abou some hing wide han poli ics» y aspi aba a se «philosophic and poe ic»
(ci ado en S allyb ass, 1989:25). Wa ne (1950) coincide en que se a a de su no ela más
ilosó ica y McConkey (1971) de ec a una es echa elación en e los elemen os emá icos y
simbólicos de la no ela y la iloso ía hindú. Va ios au o es señalan de hecho la exis encia de
una «[Hindu] my hical unde cu en » (G. K. Das, 1983:251) o «Hindu iew o li e» (S one,
1969:301) en A Passage o India y Oli e (1962) a i ma incluso que la supe io idad del
hinduismo queda pa en e en la ob a, aunque o os au o es no compa en es a opinión
(C ews, 1979 [1962]; Decap, 1968; McConkey, 1971). Childs (2007:192), po su pa e, c ee
que, a pesa de los es ue zos de algunos c í icos po halla «a inal spi i ual meaning» en la
no ela, Fo s e nunca p e endió que lo u ie a.
Tampoco e minan de pone se de acue do los c í icos ace ca de la impo ancia de
los dis in os pe sonajes: pa a algunos au o es, M s. Moo e «is he s o y» (T illing, 1971:115)
o « he cen al igu e» (A. K. Mukhe jee, 1989:37); o os opinan que Fileding es « he eal
p o agonis » (Shus e man, 1965:161) o « he he o» (Sa age, 1987:69). Hay ambién quien
op a po no decan a se po un solo pe sonaje: pa a Finkels ein (1975) los p o agonis as son
Fielding y Adela; pa a Shahane (1989) los pe sonajes cen ales son M s. Moo e y Godbole;
pa a G. O. Allen (1955) Aziz es el pe sonaje p incipal en la p ime a sección de la no ela y
Godbole lo es de la úl ima, mien as que Adela y Fielding dominan la acción en la segunda.
En cambio, en lo que sí suele coincidi la c í ica es en sus alabanzas hacia el pe sonaje de
Aziz, al que se desc ibe como el más in e esan e, humano y c eíble de los pe sonajes
c eados po Fo s e (Whi e, 1979 [1953]), el más imagina i o (V. Wool , 1979 [1942]) o
«pe haps he ines po ai » del au o (S one, 1969:319).
Tal y como acabamos de menciona , A Passage o India se encuen a di idida en es
secciones: la p ime a sección se i ula «Mosque»; la segunda, «Ca es»; y la e ce a, «Temple».
Fe nández (1988) apun a que es a es uc u a e leja una adición o ien al, la del
pensamien o en íadas. Rising (1969:258), po su pa e, compa a la es uc u a de la no ela
con una «sona a dialéc ica» en la que las es secciones en las que se encuen a di idida
« o m an exposi ion, de elopmen and econcilia ion». Según Fo s e , las es secciones de
A Passage o India ep esen an las es es aciones del subcon inen e indio; sin emba go,
Oli e (1962:75) acha de «misleading» las palab as del au o en es e sen ido, y a ios
au o es a ibuyen a la es uc u a de la no ela o as signi icaciones: Fe nández (1988:36)
opina que indica «cie o ipo de eligión»; S one (1969) a i ma que se co esponden,
espec i amen e, con lo musulmán, lo angloíndio y lo hindú. Además, Rising (1969) apun a
67
que cada sección en a iza cie as imágenes, más conc e amen e, los a cos en la p ime a
sección, el eco en la segunda y el cielo en la e ce a.
Según Mou a (1996), la c í ica ha acilado con ecuencia a la ho a de ubica el
cen o de la no ela, aunque suele coincidi en esal a la impo ancia de las escenas que
ienen luga en las cue as (Ha ley, 1997 [1924]; Koponen, 1993; Shahane, 1985). En una
en e is a concedida a Fu bank y Haskell en 1952, Fo s e explicó que, en su opinión, an es
de comenza a esc ibi un lib o e a necesa io sabe cuál iba a se el acon ecimien o
p incipal, y que en el caso de A Passage o India siemp e había sabido que en las cue as
end ía luga un hecho de impo ancia, aunque desconocía el qué (Fu bank y Haskell,
1996); de hecho, pa ece se que las di icul ades que Fo s e encon ó a la ho a de pone
sob e el papel el episodio de las cue as ue lo que p o ocó que abandona a empo almen e
la esc i u a de la no ela en 1914 (McLeod Hewi , 1980).
Como ya hemos is o, dis in os au o es in e p e an de mane as di e sas lo que los
manusc i os de la no ela ienen que deci ace ca de la expe iencia que Adela su e en las
cue as, pe o ampoco exis e acue do en e quienes se basan en la lec u a de la e sión
publicada. Algunos au o es conside an e iden e que nadie in en a asal a a Adela (B own,
1979 [1950]; S one, 1969), o os opinan que no puede desca a se ninguna posibilidad
(Oli e , 1962), pues o que el p opio au o no despeja la incógni a al no o ece ninguna
explicación ace ca de la expe iencia de Adela (Childs, 2007; Whi e, 1979 [1953]). Pa a
MacLeod Walls (1999), de es a mane a Fo s e e ue za el clímax de la his o ia, que ella
iden i ica con la escena del juicio; McLeod Hewi (1980), en cambio, e en la ambigüedad
de la que Fo s e do a al episodio de las cue as su o ma de «soluciona » la disyun i a de si
Adela es a acada o su e una alucinación. Como bien indica Sil e (1988), exis e una lec u a
de la no ela en la que lo sucedido en las cue as esponde a la ep esión sexual del
pe sonaje, una lec u a en la que Adela desea se iolada: e ec i amen e, Gowda (1989:21)
opina que la causa de que Adela acuse a Aziz de habe in en ado sob epasa se con ella es
« he panic and b ooding o e he coming ma iage»; pa a Pa y (1979:133), la jo en «[is]
assailed by knowledge o sexuali y and misin e p e [s] his as a sexual assaul »; an o S one
(1969) como Fe nández (1988) concluyen que la jo en su e algún ipo de his e ia sexual;
Fau a i Sabé (1997) conside a que los sen imien os encon ados (de a acción y echazo)
que Adela expe imen a hacia Aziz son sín oma de un as o no simila a la neu osis; y
G ansden (1962; ci ado en Fe nández, 1988) llega al ex emo de a i ma que se a a de una
alucinación u o del sec e o deseo de Adela de se íc ima de una iolación.
68
También exis e con o e sia espec o al inal de la no ela. En su en e is a con
Fu bank y Haskell (1996), Fo s e admi ió que los inales siemp e le esul aban
p oblemá icos, y a i mó que la desc ipción del es i al de Gokulash ami que iene luga en
la e ce a y úl ima sección de A Passage o India e a necesa ia debido a la a qui ec u a de la
no ela, si bien a algunos c í icos es a sección se les an oja un «a e hough » po pa e del
au o (S one, 1969:332). Hay au o es, como Ke le (1983) o Ha ley (1997 [1924]), pa a los
que la escena inal en e Fielding y Aziz iene a nega la posibilidad de que exis a una
amis ad en e un indio y un b i ánico. Sin emba go, o os como Pa y (1987a) o Rao (1989)
c een e espe anza de que dicha amis ad sea posible en el u u o. Decap (1968:128), po su
pa e, conside a que plan ea se si es el pesimismo o el op imismo lo que imbuye A Passage
o India es una cues ión ú il, pues se a a de «un oeu e de oi» y «le complémen de ce e
oi n’es pas l’espoi , mais l’espé ance».
Como ya hemos is o, la p ime a lec u a de A Passage o India se hizo en cla e
polí ica. A es e espec o, Ma in y Pigg o d (1997:21) señalan que la no ela ha se ido pa a
ca ac e iza a Fo s e an o «as a colonial exploi e » como «as a s aunch opponen o B i ish
impe ialis ule». Du an e mucho iempo, la in e p e ación más con encional de la ob a ue
la que la conside aba una c í ica al impe ialismo b i ánico en la India (Dob ogoszcz, 2010;
Lin, 1997). Es a in e p e ación no ha desapa ecido comple amen e con el iempo, pues
an o en los años ochen a y no en a como en el siglo XXI encon amos au o es que siguen
compa iéndola en mayo o meno medida: G. K. Das (1987) conside a que uno de los
emas dominan es de la no ela es la p o es a con as los males p opios de la sociedad
colonial, MacLeod Walls (1999:57) la desc ibe como un in en o «bo h o c i icize and, mo e
co e ly, o s i le he au ho i a i e oice o B i ish ule», Mou a (1996) la cali ica de clásico
del an icolonialismo li e a io y, en opinión de Bha acha jee (2013), la conclusión de la ob a
es que la India debe ía se independien e.
Sin emba go, la escuela poscolonialis a, nacida du an e los años se en a, ino a
o ece nue as lec u as de la ob a (Dob ogoszcz, 2010; Lin, 1997). Ya en su ob a seminal,
O ien alism, Saïd (1978:244) c i ica el mensaje ansmi ido po el desenlace de A Passage o
India, a sabe , que, a pesa de que es el sino de O ien e « o bea i s o eignness as a ma k o
i s pe manen e es angemen o he Wes », cabe la posibilidad de cub i la dis ancia en e
ambos «by supe io Wes e n knowledge and powe ». Desde en onces, muchos son los
au o es que han c i icado la imagen de la India colonial que o ece Fo s e . Mo ey
(2007:257) menciona a es e espec o a D. C. R. A. Goone illeke (1988), quien a aca « he
69
simplis ic ou side ’s iew which imagines ha mass con lic s like he an i-colonial s uggle
a e he p oduc o indi idual hough lessness». Pa y (1987b) opina que la no ela adolece
de al a de conciencia en lo que a las dimensiones his ó icas del impe ialismo se e ie e21.
Sule i (1990:246) ep ocha a la ob a el suge i que la India ca ece de en idad p opia,
que «is eally no o he a all, bu me ely a mode o passageway o endo se he in ini e
a ie y ha cons i u es a Reading o he Wes », mien as que Pa y (1987b:28) conside a
que en a ias ocasiones peca de ep esen a al o o «wi hin a se o essen ial and ixed
cha ac e is ics»; en cambio, Malik (1997:223) opina que la no ela no in en a en ningún
momen o da una imagen exó ica del «o o», sino « o lea e gaps in ep esen a ion o
“o he ness” o show h ough». Ya en 1924, Nihal Singh a i maba que odos los pe sonajes
indios pe enecían a una de dos posibles ca ego ías, « ull o eligious p ejudice» o « oo ling
muddle s» (1997 [1924]:266), y T illing (1971) añadía que e an pe sonajes con encan o pe o
sin dignidad, capaces de conmo e al lec o pe o no de imp esiona lo, aunque Malik (1997)
e en Aziz y en el punkah-wallah na i o p esen e en la escena del juicio imágenes de
esis encia al dominio y a la au o idad colonial.
Respec o a los pe sonajes b i ánicos, Losada Du án (1989) opina que la no ela
induce al lec o a no simpa iza con ellos (a di e encia de lo que ocu e con los pe sonajes
na i os) y Mou a (1996) conside a que la imagen que se p esen a de la p esencia b i ánica
en la India es o almen e nega i a. Lin (1997) y J. Bee (1979 [1962]), sin emba go,
disc epan. El p ime o señala que Fo s e se es ue za po jus i ica el dominio b i ánico
p esen ando a los indios como in e io es en e a los ingleses: los unos son exci ables,
in an iles e i acionales mien as los o os son mesu ados, ale osos y acionales, y es as
alabanzas incondicionales a odo lo inglés end ían a mina la c í ica que la no ela hace del
impe ialismo. El segundo coincide en que Fo s e hace un es ue zo po des aca las
i udes y los log os de los ingleses, de al mane a que no cabe duda de lo necesa ia que
esul a su p esencia en la India. En opinión de Lin (1997), an o Fielding como M s. Moo e
son incapaces de imagina una India lib e y su único deseo se ía que los unciona ios
b i ánicos des inados en el país ue an más amis osos con los na i os; según Mo ey (2007),
Fo s e sen ía simpa ía po es os, pe o no au én ica solida idad, pues le e a imposible
iden i ica se plenamen e con las ue zas an icolonialis as, que pa a soluciona la si uación
hab ían de sac i ica mucho de lo que el au o alo aba.
21 Pa a Colme (1979:128), sin emba go, condena la no ela po que «i igno es opical issues» cons i uye un
e o que su ge « om con using he di e ence be wen he ac s o his o y and he u h o a ».

70
Pa a Pa y, A Passage o India es «a a e ins ance o a libe a ian pe spec i e on
ano he and subo dina ed cul u e p oduced om wi hin an impe ialis me opolis»
(1987b:43) que puede conside a se como un «ca alizado ideológico» pe o que no deja de
encon a se «cons ained by i s condi ions o p oduc ion» (1987b:29). Es a au o a señala
que la no ela cues iona el discu so p opio del impe ialismo b i ánico pe o al mismo iempo
es he ede a de ese mismo discu so, de mane a que pod ía conside a se « he limi ex o he
Raj discou se» (1987b:30). En cambio, Mou a (1996) es de la opinión de que p ecisamen e
la o iginalidad de A Passage o India eside en el uso in e ido que hace de las p emisas,
o mas y emá icas p opias de la no ela colonial pa a así jus i ica la necesidad de que
Ingla e a abandonase la India. Mo ey (2007) coincide en que Fo s e u iliza opos
o ien alis as con ines sa í icos, pe o señala que en ocasiones emplea la e ó ica p opia del
impe ialismo b i ánico en la India sin se conscien e de ello, así como que, en úl ima
ins ancia, la pe cepción de la elación en e Fo s e y dichos opos depende á de si se
in e p e an sus ex os «as simply a ca ie o colonial discou se» o como «ac i ely shaping,
modi ying, and some imes ejec ing ha discou se» (2007:264).
Como hemos is o, la c í ica ha señalado que uno de los emas undamen ales de la
no ela son las elaciones sociales en e pueblos y cul u as di e en es en gene al y en e
indios y b i ánicos en pa icula . Tan o pa a B. K. Das (1989) como pa a Valdeón (1994-
1995) la lengua y los p oblemas de comunicación desempeñan un impo an e papel en las
elaciones en e ambas comunidades, y He z (2012) coincide en que el lenguaje y las
ba e as exis en es en e hablan es del mismo idioma cons i uyen uno de los emas de la
no ela (Valdeón (1994-1995) apun a que la p incipal unción del idioma en A Passage o
India es p ecisamen e c ea ba e as an o a ni el social como cul u al y acial). B. K. Das
(1989) señala que indios y b i ánicos cons i uyen, en el sen ido Bloom ieldiano,
comunidades lingüís icas dis in as que se comunican en una lengua ex anje a pa a una de
las pa es22. Todos los diálogos del lib o se encuen an ansc i os en inglés; sin emba go,
según Valdeón (1994-1995) la idea implíci a es que, en aquellos casos en los que ningún
b i ánico es á p esen e, las con e saciones se desa ollan en la lengua ma e na de los
pa icipan es.
22 Al hilo de es a cues ión, cabe menciona las palab as de O ange (1979), quien nos ecue da que la
imposición de la lengua inglesa desempeñó un papel esencial en la hegemonía que los b i ánicos es ablecie on
en la India.
71
Po an o, Fo s e hubo de a a de ep esen a en inglés cómo hablan los indios en
su lengua ma e na, aunque de acue do con B. K. Das (1989) no se es o zó demasiado a es e
espec o, en e o as azones po que ca ecía del necesa io conocimien o sob e las lenguas
que se hablan en el subcon inen e. Aho a bien, Fo s e ambién hubo de in en a
ep esen a la o ma en la que los indios hablan inglés. Según Chaudhu i (1954),
adicionalmen e la ac i ud de los b i ánicos hacia la mane a en la que los na i os
empleaban la lengua inglesa e a nega i a, y B. K. Das (1989) añade que po egla gene al los
indios anglopa lan es han cons i uido pe sonajes ca ica u escos y idiculizados en la cul u a
inglesa; sin emba go, mien as el p ime o a i ma que «in his kindly manne e en M .
Fo s e has el amused by ou English» (1954:23), el segundo opina que el inglés de la
mayo ía de los pe sonajes na i os en A Passage o India es « ai ly ‘good’» (1989:85). B. K.
Das (1989) ambién conside a que, aunque Fo s e a a en algunos casos de ep esen a la
o ma en que los indios se exp esan en inglés, lo hace de una o ma más imp esionis a que
p ecisa, si bien Rau (1964; ci ada en S one, 1969) c ee que el au o consigue plasma an o
la en onación como los modismos p opios del inglés hablado en la India.
La no ela ambién se ha analizado desde el pun o de is a de la sexualidad de sus
pe sonajes. La publicación pós uma de Mau ice, cuya ama se cen a en una pa eja
homosexual, impulsó una co ien e c í ica e isionis a que abo dó la a ea de ein e p e a
la p oducción de Fo s e en unción de la emá ica de es a no ela (Valdeón, 2009). De
acue do con la opinión de algunos c í icos, la elación en e dos de los pe sonajes
p incipales, Fielding y Aziz, es a ía basada en la elación en e Fo s e y su amigo Syed Ross
Masood23 (Childs, 2007), po el que ya hemos is o que Fo s e albe gaba sen imien os
omán icos, y algunos au o es como Malik (1997) han señalado que es a elación en e
Fielding y Aziz incluye un componen e e ó ico o sexual. Además, Tou al (1997) opina que
el hecho de que Aziz no haya a ado de o za a Adela no hace más que c ea con a él
o a acusación, la de la homosexualidad:
Wha is in e es ing abou hese heo ies24 is he absence o gende (o sex) as a possible poin o
con amina ion (…). Since only ace he e cha s he law o desi e, he quee ness o he O ien al
23 A es e espec o Shahane (1979) ela a cómo en una en e is a con Fo s e es e a i mó que Aziz no es aba
basado en un indi iduo en conc e o, sino que su pe sonaje había su gido a pa i de una mezcla de asgos de
dis in as pe sonas, aunque ambién menciona que supues amen e el au o hab ía a i mado lo con a io (más
conc e amen e, que el modelo pa a la c eación de Aziz había sido Masood) en una con e sación con K.
Na wa -Singh. En cualquie caso, Shahane (1979) opina que las simili udes en e Masood y Aziz son menos
signi ica i as que las que el pe sonaje compa e con o a amis ad del esc i o , Saaed Ya Jung.
24 Según el je e de la Policía de Chand apo e, McB yde, « he da ke aces a e physically a ac ed by he ai e ,
bu no ice e sa» (p. 194).
72
ex ends p ecisely o he possibili y ha he O ien al migh also be homosexual. And i Aziz had
ailed in his assaul o Adela —o e en i he had ne e launched one in he i s place— he wo se
o him. Fo o e u e one cha ge is in a iably o p oduce ano he : i Aziz had me ely obbed Adela
(…), he e’s no elling ha he wouldn’ ape [Ronny] nex (Tou al, 1997:244)
Desde un pun o de is a más gene al, según S eine (1997 [1971]:481) «[ ]he
encoun e s be ween whi e and na i e (…) in A Passage o India a e a (…) p ojec ion o he
con on a ions be ween socie y and he homosexual in Mau ice». Malik (1997:228), po su
pa e, a i ma que «[ ]he o icial and exclusiona y na u e o (he e o)sexuali y is he sub ex ,
so he no el sugges s, o he panic in he ca es and o Adela inabili y o in e p e e i
posi i ely» y añade que en la ob a se encuen a implíci o el mensaje de que un cambio en
el pa adigma que p i ilegia la he e osexualidad como «no mal» pod ía ayuda a des e a
las es uc u as de dominancia exis en es en e indios e ingleses. Además, se ha incidido en
la ecuencia y las implicaciones del uso que se hace en la no ela del é mino «quee »:
Childs (2007:197) señala que la palab a (que ue empleada po p ime a ez con el
signi icado de «homosexual» en 1922) es «s ikingly common» en la no ela, así como que
en un momen o o en o o se aplica a odos los pe sonajes p incipales (Childs se e ie e a
Fielding, Adela y M s. Moo e), y Tou al (2007:242) añade que pa ecie a que «quee ness is
he s u hings Indian (o , like Fielding, Adela and M s. Moo e, hings gone Indian) a e
made o ».
O o aspec o de A Passage o India que ambién ha sido some ido a análisis es el
papel que desempeña la igu a emenina en la no ela. Según Ma in y Pigg o d (1997:21),
algunas lec u as eminis as in e p e an « he pu a i e a emp ed ape» como una señal de
misoginia; sin emba go, no es es e el único caso de misoginia que se ha de ec ado en la
ob a: po ejemplo, Sil e (1988) sub aya la siguien e in e ención del na ado , que en su
opinión es posiblemen e la más signi ica i a de oda la no ela: «Pe haps he e is a g ain o
esen men in all chi al y» (p.202). Va ias au o as han apun ado la cla a ac i ud nega i a
hacia las muje es de la colonia angloíndia que el lib o deja anspa en a : Hubel (1996)
a i ma que eje cen la unción de cabeza de u co, pues Fo s e uelca sob e ellas el
desag ado que le p oduce el compo amien o de los ingleses en la India; Finkels ein
(1975) añade que su papel es el de cons i ui un obs áculo en la amis ad en e indios y
b i ánicos.
También se ha señalado que los pe sonajes emeninos indios ca ecen de oz y casi
de exis encia p opia: no exis en en absolu o pa a los miemb os de la colonia b i ánica y
apenas lo hacen pa a los homb es de su p opia comunidad (Finkels ein, 1975), y son los
únicos pe sonajes (en con aposición a las muje es inglesas y a los homb es an o ingleses
73
como indios) que no hablan en la no ela (Sil e , 1988). Finkels ein (1975) hace especial
hincapié a es e espec o en el pe sonaje de Aziz, quien a pesa de p opugna la abolición
del pu dah25 no es á ealmen e concienciado en lo que se e ie e a la subo dinación
emenina, ya que, po ejemplo, al habla de su p ole siemp e menciona a su hija en úl imo
luga , pese a que se a a de su p imogéni a26, y, según apun a Fielding, aunque en su
poesía de iende la libe ación de la muje , él mismo no cumple con la suya lo que sus
poemas p edican. A i ma ambién Finkels ein (1975) que la pos u a de Aziz y de Fielding
espec o a las muje es cons i uye una impo an e uen e de con lic o en e ambos, si bien
el di ec o de la escuela ambién lis a a la p imogéni a de Aziz en úl imo luga al habla de
los hijos de es e.
Como ya hemos is o, exis e además una lec u a de la no ela en la que lo sucedido
en las cue as esponde a la ep esión sexual de Adela; en opinión de Sil e , A Passage o
India es un es udio «o wha i means o be apable» (1988:89) y el pe sonaje de Adela es
« iola ed by he discou se, whe he o ape o ma iage», el cual la educe única y
exclusi amen e a su sexualidad (1988:101). No obs an e, cabe ambién menciona que
Res uccia (ci ada en Goldman, 2007:127) ompe una lanza a a o de la no ela al insis i
en que «a eminism ha ei he igno es o lees om he gynesis27 o [A Passage o India],
eading i solely as poli ically objec ionable, uns he isk o educing a wo k o genius and
(mo e impo an o eminism) losing ou on he sub e si e powe ha i has o o e ».
A Passage o India ha sido desc i a en más de una ocasión como una no ela mode na
(B adbu y (1979:17) dice que se a a de «a la ge, mys e ious and mode n book»), aunque
casi siemp e den o de cie os lími es (según según Fleischmann, (1989:172), «[i ] ep esen s
wha is mos mode n in [Fo s e ’s] wo k»; según Shus e man (1965:160), es una no ela
mode na «in mood a leas »), y S e enson conside a que es la única de las ob as de Fo s e
25 El Ox o d English Dic iona y de ine es e é mino como ‘[a]mong women in some Muslim and Hindu
communi ies: he p ac ice o emaining secluded om ce ain sec ions o socie y, pa icula ly men o
s ange s’.
26 «The i s is called Ahmed, he second is called Ka im, he hi d —she is he eldes — Jamila» (p.19).
27 The Ox o d Dic iona y o Li e a y Te ms o ece la siguien e de inición: ‘A e m coined by he Ame ican eminis
heo is Alice Ja dine as pa o he a emp o b ing oge he ce ain pos -s uc u alis ideas wi h hose o
eminis c i icism in he book Gynesis: Con igu a ions o Woman and Mode ni y (1985). W i ing pa ly unde he
in luence o Julia K is e a (some o whose wo ks she ansla ed) and o o he leade s o ‘F ench’ eminism,
she sugges ed ha he con empo a y c isis in Wes e n hough was in ima ely ela ed o he eme gence o
new concep s ha could be gende ed as eminine (e.g. ‘madness’ in he wo k o Michel Foucaul ). In his
ex emely abs ac sense, ‘woman’ (no o be con used wi h any eal woman) was unde mining old in ellec ual
ce ain ies. This may help o elucida e Ja dine’s de ini ion o gynesis (which, e ymologically, should mean
‘woman-p ocess’) as he ‘pu ing in o discou se o “woman”’. In p ac ice, nei he he e m no Ja dine’s
a gumen achie ed any las ing ci cula ion’.
80
3. Las aducciones: análisis con ex ual
3.1. T aducciones de la ob a de E. M. Fo s e 28
Las p ime as aducciones al cas ellano de ob as de Fo s e pa ecen habe su gido
en Hispanoamé ica a pa i de inales de los años cua en a y, sob e odo, a lo la go de la
década de los cincuen a. En 1947 la e is a a gen ina Su publicaba el ela o «El ómnibus
celes ial» en aducción de Albe o Ho owi z y la chilena Babel incluía en sus páginas «Mi
p opio cen ena io», un ex o publicado o iginalmen e en The Na ion and A henaeum en
oc ub e de 1927 con el í ulo «My Cen ena y: O Why No ?» (S ape, 1993). T es años
después, en 1950, es a misma e is a publicó «De la c í ica de a e», aducción de E nes o
Mon eneg o de «On C i icism in he A s, Especially Music», que había apa ecido en
Ha pe ’s Magazine en julio de 1947 y se basaba en una cha la i ulada «The Raison d’Ê e o
C i icism in he A s» que el esc i o había o ecido du an e un simposio sob e música
celeb ado en la Uni e sidad de Ha a d ese mismo año (más a de e siones e isadas
28 Pa e de los apa ados 3.1 y 3.2 se encuen a ecogida en el siguien e capí ulo: Alonso Gómez, M. (2017).
His o ia edi o ial de las aducciones al español de A Passage o India de E. M. Fo s e . En J. J. Za o y S. Peña
Ma ín (eds), De Home o a Pa ese: Hacia un canon ibe oame icano de clásicos uni e sales (pp. 369-393). Kassel,
Alemania: Reichenbe ge .

81
apa ece ían en la e is a Ho izon y en Two Chee s o Democ acy, con el í ulo «The Raison
d’Ê e o C i icism» (S allyb ass, 1972)).
En 1955, la e is a Su publicó en aducción de En ique Pezzoni una eseña de
Fo s e sob e The Min de T. E. Law ence que había apa ecido en la e is a de la BBC The
Lis ene ese mismo año (S ape, 1993) y en la edi o ial homónima ie on la luz an o El paso a
la India, aducido po Juan Rodol o Wilcock, como Donde los ángeles no se a en u an,
aducido po Ca los Pe al a. Un año más a de, en 1956, Rodol o Walsh seleccionó y
e ió al cas ellano una se ie de his o ias co as que se publica on en la edi o ial Hache e y
que u ie on po í ulo An ología del cuen o ex año; una de es as his o ias es «Pánico»,
aducción de «The S o y o a Panic», publicada p ime o po Fo s e en 1904 en The
Independen Re iew (S ape, 1993) y pos e io men e incluida en su p ime lib o de ela os. En
1957 la Re is a de la Uni e sidad de México publicó «La o e de ma il», e sión cas ellana del
a ículo «The I o y Towe » que Fo s e publica a en 1938 en la e is a b i ánica The London
Me cu y (S ape, 1993) y en 1939 en la es adounidense The A lan ic Mon hly (los aduc o es
apa ecen mencionados únicamen e con las siglas C. Ch., R. y J. G. T.). Ya en 1961, la
Uni e sidad Ve ac uzana de México publicó Aspec os de la no ela en aducción de F ancisco
González A ambu u.
Las p ime as aducciones peninsula es se hicie on espe a has a los años se en a,
aunque dos décadas an es ya se había solici ado y concedido la impo ación a nues o país
de algunas ob as de Fo s e edi adas en el ex anje o: más conc e amen e, en 1956 se
au o izó a la edi o ial Que omon a impo a cincuen a ejempla es de la aducción de Su
de El paso a la India y en 1958 se au o izó a la edi o ial Alhamb a a impo a se en a y cinco
ejempla es de la edición (en inglés) de Penguin de Howa ds End. La p ime a no ela de
Fo s e en aduci se y publica se en España, en 1973, ue Mau ice, que había is o la luz
solo dos años an es, en 1971. Los aduc o es ue on José Manuel Ál a ez Fló ez y Ángela
Pé ez Gómez y la edi o ial esponsable, Plane a, que decidió segui adelan e con su
publicación pese a que la solici ud susc i a po Eugenio Galán Conde y p esen ada an e la
Sección de O denación Edi o ial del en onces Minis e io de In o mación y Tu ismo po la
ía de depósi o p e io no ecibió au o ización exp esa, sino que ue esuel a median e
silencio adminis a i o. El censo au o del in o me de lec u a co espondien e
a gumen aba que en la no ela Fo s e no ap obaba ni echazaba la homosexualidad, lo que
po una pa e hacía que el lib o no ue a « o almen e ecusable» pe o po o a lo hacía no
se «di ec amen e au o izable».
82
A lo la go de la década se sucedie on en España las aducciones de o as no elas
de Fo s e , que se publica on as ecibi sin más p oblemas la pe inen e au o ización: en
1975 apa eció en Plane a La mansión en aducción de Edua do Mendoza29, en 1976 la
misma edi o ial publicó Habi ación con is as30, aducida po Ma a Pessa odona, y en e ese
año y el siguien e Alianza sacó al me cado La ida u u a y El más la go iaje, ambos en
aducción de José Luis López Muñoz. Del p ime í ulo, el censo enca gado de elabo a el
co espondien e in o me a i maba que se a aba de una no ela « econocidísima den o del
mundo hispanoame icano»31 pe o desconocida has a en onces en España po cues iones de
de echos. Del segundo se dice que analiza y c i ica la conduc a humana «bajo una cie a
in ención mo alizan e» y que su plan eamien o ha quedado supe ado debido a que la
sociedad ac ual es más libe al que la e a ada en la no ela. Del cua o í ulo su censo
comen a que se a a de la «[ ]ípica no ela inglesa», en la que se plan ean los p oblemas que
su gen, undamen almen e, a aíz de los p ejuicios p opios de la sociedad de inales de
siglo. El in o me del e ce í ulo esul a especialmen e in e esan e, pues, al con a io de lo
que ocu ió con Mau ice, el censo conside a que la homosexualidad que «subyace en odos
los cuen os» no es óbice pa a echaza su publicación; es más, a i ma que la colección
cons i uye «[un] modelo de cómo se puede a a un ema di ícil, sin incu i en indignidad
alguna», con lo que se e ie e a que, en su opinión, Fo s e «minimiz[a] lo p opiamen e
e ó ico», «[e]n ningún momen o desciende a bajezas exposi i as» y nunca «ap o echa el
ema pa a a i maciones amo ales».
En 1979 Tau us publicó un olumen de ex os de no icción i ulado Ensayos c í icos
y aducido po Manuel Ga cía Viso y Au elio Ma ínez Beni o, que ampoco se encon ó
con di icul ad alguna po pa e de la censu a pa a e la luz. Po o a pa e, en 1975
apa eció en la e is a de la Uni e sidad Ve ac uzana La Palab a y el Homb e «Anonima o:
una e lexión», aducción de un ensayo publicado po p ime a ez po Fo s e en la e is a
The Calenda o Mode n Le e s en 1925 (S ape, 1993) y más a de incluido en Two Chee s o
Democ acy. En 1975 y 1977 espec i amen e la Re is a de la Uni e sidad de México publica ía
o os dos ensayos de Fo s e : «El a e po el a e», aducción de Se gio Pi ol de «A o
29 T as el es eno en 1993 de la e sión cinema og á ica, i ulada en España Reg eso a Howa ds End, es a
aducción pasa ía a i ula se p ime o La mansión: Reg eso a Howa ds End y más a de simplemen e Reg eso a
Howa ds End.
30 Ediciones pos e io es de es a aducción inco po an el a ículo inde inido «una», posiblemen e ambién
debido a la in luencia de la e sión cinema og á ica, i ulada en España Una habi ación con is as.
31 No se han encon ado aducciones hispanoame icanas de Howa ds End, ni an e io es ni pos e io es a la de
Edua do Mendoza.
83
A ’s Sake», ex o elabo ado pa a una cha la que el esc i o dio an e la Ame ican Academy
o A s and Le e s en 1949 y publicado ese mismo año en Ha pe ’s Magazine (Klinkenbo g,
Cahoon y Ryskamp, 1981), y «Mi bosque», aducción de «My Wood, o he E ec s o
P ope y Upon Cha ac e », publicado en New Leade en 1926 (S ape, 1993) e incluido en
Abinge Ha es .
A p incipios de los ochen a apa ecie on en A gen ina o as dos aducciones de
ob as de Fo s e , ambas a ca go del edi o Ja ie Ve ga a: Vis a al ío, aducción de Pa icio
Can o de A Room wi h a View (que ya con aba con una e sión peninsula ), y Encuen o en
Mon e iano, aducción de Rolando Cos a Picazo de Whe e Angels Fea o T ead (de la que ya
exis ía o a e sión a gen ina). O os cua o í ulos se publica on po p ime a ez en
España a lo la go de es a década: Un iaje a la India, publicado en 1981 po Alianza en
aducción de José Luis López Muñoz32; Aspec os de la no ela, edi ado en 1983 po Deba e y
aducido po Guille mo Lo enzo ( eco demos que ya exis ía una aducción mexicana);
Alejand ía, publicado en 1984 po Seix Ba al en aducción de Jo di Bel án33; y El ómnibus
celes ial, edi ado en 1987 po la edi o ial Valdema y aducido po Ja ie Sánchez Ga cía-
Gu ié ez34. En 1988 apa eció en la Re is a In e ame icana de Biblio ecología de la Uni e sidad
de An ioquia uno de los ensayos incluidos en el olumen de Tau us, «En mi biblio eca»,
que en 1949 había apa ecido an o en la e is a de la BBC London Calling como en The
Lis ene y en The New Yo k Times Book Re iews y luego se incluyó en Two Chee s (S allyb ass,
1972).
En 1990, Jo di Quingles Fon cubie a adujo y José J. Olañe a edi ó Ca as de la
India: (La colina de De i), y un año después apa eció po p ime a ez en España (ya con aba
con dos e siones en A gen ina) Donde los ángeles no se a en u an, edi ado po Seix Ba al y
aducido po Mai e Ci ugeda Galés; en 1999 la misma edi o ial publicó El lib o del P íncipe y
o os ex os escogidos, una aducción de Pila Gi al Go ina de The p ince’s ale and o he
uncollec ed w i ings, un olumen de ex os sob e li e a u a edi ado po P. N. Fu bank y
publicado solo un año an es. Además, en 1997 Pablo Ingbe g adujo el a ículo «The
poe y o C. P. Ca a y», que Fo s e publicó p ime o en The Na ion and A henaeum, en 1919
32 Al igual que ocu ió con Howa ds End, es a aducción adop ó el í ulo de la e sión cinema og á ica, Pasaje
a la India, una ez es a se es enó en España en 1985.
33 La edi o ial Ga opa do eedi ó es a aducción en 2016 con el sub í ulo His o ia y guía.
34 Tan o Un iaje a la India como Aspec os de la no ela cuen an con un expedien e de censu a, aunque es e ca ece
de in o me del lec o ; a pa i de es e úl imo í ulo dejan de exis i expedien es de censu a pa a las ob as de
Fo s e publicadas en España.
84
(S ape, 1993), y más a de incluyó en Pha os and Pha illon; dos años después, en 1999, se
incluyó un ex ac o de ese mismo ex o de Fo s e en un núme o doble de la e is a Li o al
en aducción de Luis de Cañig al.
Ya en el siglo XXI y más conc e amen e en el año 2001, Ignacio Ma cio Cid adujo
pa a la Fundación G an Tea e del Liceu de Ba celona el lib e o de la ópe a Billy Budd, que
se ep esen ó en ab il de ese año en el Liceu (ya se había es enado en ese mismo o o en
1975 y ol ió a ep esen a se hace poco, en 2017, en el Tea o Real de Mad id). Un pa de
años después, en 2003, la edi o ial Alba os publicó dos ediciones bilingües de ob as de
Fo s e , ambas con aducción de Ana Fe nández Gue a: una colección de ela os y la
segunda e sión peninsula de Whe e Angels Fea o T ead, en es e caso i ulada Donde ni los
ángeles se a e en. En 2004 apa ecía la e ce a aducción de A Passage o India, ob a de Juan
Gab iel Vásquez, que ue edi ada po Folio pa a el dia io ABC y lle ó po í ulo Pasaje a la
India, y la Uni e sidad Nacional Au ónoma de México edi ó En lo que c eo, un lib o en el que
se eúnen dos ensayos de Fo s e aducidos po Juan Ca los Rod íguez: un ex o publicado
en 1938 en The Na ion con el í ulo «Two Chee s o Democ acy» y en The London Me cu y
con el de «C edo», edi ado un año después en o ma de lib o ya con el í ulo Wha I belie e y
pos e io men e incluido en la colección Two Chee s o Democ acy; y o o publicado en 1941
en The Lis ene y en Vi al Speeches o he Day con el í ulo «The Unsung Vi ue o Tole ance» y
pos e io men e incluido en Two Chee s ya con el í ulo «Tole ance» (S allyb ass, 1972).
En 2005 se publicó una nue a aducción de A Room wi h a View, la de José Luis
López Muñoz pa a Alianza, i ulada Una habi ación con is as, y la edi o ial a gen ina Cán a o
incluyó en su lib o Rela os de Alejand ía «Los es p ime os p olomeos», aducción de un
capí ulo de Alexand ia: A His o y and a Guide i ulado «The Fi s Th ee P olemies». En 2009
la edi o ial Almed publicó en un mismo olumen Alejand ía: his o ia y guía y Fa os y a allón
con aducción de Ubaldo Gu ié ez Ma ínez y Adol o To es F anco, y en 2011 Alba os
hizo lo p opio con una edición bilingüe de Una habi ación con is as en aducción una ez
más de Ana Fe nández Gue a. Hace solo un pa de años, en 2016, Ja ie Rod íguez
Hidalgo adujo pa a Ediciones el Salmón La máquina se pa a, un ela o que Fo s e publicó
en 1909 en The Ox o d and Camb idge Re iew (S ape, 1993) y luego incluyó en la colección de
his o ias co as The E e nal Momen , en ambos casos con el í ulo «The machine s ops».
Finalmen e, Alpha Decay publicó en 2018 Algunos lib os: las cha las de E. M. Fo s e en la BBC
en aducción de Gonzalo To né de la Gua dia.
85
En el caso de España, exis en ambién aducciones de ob as de Fo s e a o as
lenguas peninsula es dis in as al cas ellano, como son la ca alana y la asca. Más
conc e amen e, en euske a se encuen a disponible Whe e Angels Fea o T ead (Ainge uak
nekez ausa zen di en okian, Edi o ial Ibaizabal, 1992; aducción de Idoia San ama ía
U ka egi), mien as que se han aducido al ca alán A Passage o India (Via ge a l’India, P oa,
1985; aducción de Jo di A bonès), A Room wi h a View (Una habi ació amb bona is a, P oa,
1986; aducción de Ca me Se allonga35), Mau ice (Columna CAT, 1987; aducción de
Mon se a Abelló), The Longes Jou ney (El ia ge més lla g, Columna CAT, 1987; aducción
de Mon se a Abelló), Howa ds End (Edicions 62, 1988; aducción de Toni Pascual),
Aspec s o he No el (Aspec es de la no el·la, Columna CAT, 2002; aducción de Dolo s Udina),
una colección de his o ias co as (To s els con es, Columna CAT, 1994; aducción de Manuel
de Seab a), Whe e Angels Fea o T ead (Un món sense àngels, Columna CAT, 1997; aducción
de M. Dolo s Ven ós Na és) y Pha os and Pha illon (Fa os i a elló: una e ocació d’Alexand ia,
P oa, 2002; aducción de Manuel Fo cano). Además, en 2001 Jaume C eus y del Cas illo
adujo pa a la Fundación G an Tea e del Liceu de Ba celona el lib e o de Billy Budd.
3.2. T aducciones de
A Passage o India
3.2.1. Agen es y génesis
A con inuación se analizan los agen es in oluc ados en cada una de las es
aducciones de A Passage o India exis en es en cas ellano has a el momen o, comenzando
po las edi o iales que enca ga on su elabo ación y se ocupa on de edi a las y publica las y
siguiendo con los aduc o es que lle a on a e ec o el enca go.
Tan o Delabas i a (1995) como Heilb on (2010) coinciden en que la aducción
debe es udia se eniendo siemp e en cuen a su con ex o. De acue do con Munday (2008),
el con ex o en que se enca gan, se p oducen y se leen las aducciones incluye an o
35 En la edición de 2002 de Edicions 62 es a aducción se i ula Una habi ació amb is es.

86
ac o es his ó icos como sociales, cul u ales, li e a ios y educa i os que a ec an al p oceso
de aducción. Las aducciones ealizadas en dis in as épocas di e i án en e sí, pues
hab án de sa is ace exigencias dis in as (Bassne y Le e e e, 1995).
Al habla de aquellas aducciones «in ol ed in making ano he cul u e
comp ehensible» (den o de las cuales pod íamos engloba has a cie o pun o A Passage o
India, pues o que an o su ambien ación como su ama esponden a una ealidad no
occiden al, la de la India colonial), Dingwaney (1995:4) menciona a Asad y Dixon, quienes,
según el au o , man ienen que « he ins i u ional cons ain s and disciplina y demands o
social an h opology and he expec a ions o [ hei ] audiences» a ec an a es e ipo de
aducciones.
Po lo que espec a a los aduc o es, según Pym (1998) es os son miemb os de una
in e cul u a, es deci , pe enecen al espacio esul an e de la in e sección de las cul u as en e
las que median. Tymoczko (2003), po su pa e, cues iona las me á o as que p esen an la
aducción como un «space in be ween», pues en su opinión los aduc o es no ope an
en e lenguas sino en una u o a o, más bien, en un sis ema que incluye a ambas; además,
pa a es a au o a la idea de que el aduc o ocupa un espacio ajeno an o a la cul u a o igen
como a la me a con ibuye a p esen a lo como un agen e «aliena ed om allegiances o any
cul u e» (2003:199), cuando ealmen e es siemp e miemb o de una cul u a, ya sea la o igen,
la me a, una e ce a o una cul u a que incluye an o a la o igen como a la me a. De o ma
simila , Ma ín He nández (2004) a i ma que el aduc o no ac úa como un in e media io
equidis an e espec o a las comunidades emiso a y ecep o a, sino que es miemb o de una
de ellas, gene almen e la segunda.
En cualquie caso, aduci un ex o implica ía necesa iamen e p esen a lo desde un
de e minado pun o de is a, pues, en é minos bou dieuanos, las aducciones se lle an
siemp e a cabo desde un de e minado habi us y capi al simbólico (Vidal Cla amon e, 2012).
En e las dis in as ci cuns ancias que a ec an la labo del aduc o , Ál a ez y Vidal
Cla amon e (1996) mencionan su ideología, sus sen imien os de supe io idad o in e io idad
hacia la lengua en la que esc iben, el ex o o iginal, la poé ica de la época, la lengua del ex o
o iginal, las expec a i as de las ins i uciones e ideología dominan es o el público lec o . A
es as ci cuns ancias, Munday (2008) añade la educación y la o mación del aduc o , su
ex acción social y sus elaciones y asociaciones con o os aduc o es; aho a bien,
aduc o es que compa en un bagaje his ó ico y cul u al semejan e ambién pueden ene
o mas de e el mundo di e en es y aduci de mane a dis in a. Le e e e (1988) señala
87
ambién que los aduc o es han de some e se a los sis emas ex uales impe an es en su
época si quie en que sus aducciones sean leídas. Según Munday (2012), las elecciones del
aduc o pueden se an o conscien es como inconscien es, pe o en ambos casos e lejan
su in e p e ación del ex o o iginal. De o ma simila , Gen zle (2008) conside a que las
ci cuns ancias del aduc o pueden deja su huella en la aducción.
También se es udian en es e apa ado los hechos conocidos ace ca de la génesis de
cada una de las es aducciones. En el caso de la p ime a, se cuen a con in o mación en
o ma de co espondencia en e la undado a de la edi o ial, su edi o y el au o de la ob a
o iginal en la que se discu en de alles elacionados con la adquisición de los de echos de
aducción y la elección del í ulo del ex o aducido, así como con las liquidaciones po
de echos de au o co espondien es a los años 1961 y 1962, que incluyen in o mación
espec o a los p ecios a los que se dis ibuyó la aducción, sus ci as de en a y la cuan ía
del adelan o pe cibido po Fo s e en el momen o de la publicación.
Po lo que espec a a la segunda aducción, se cuen a con los expedien es de censu a
de la p ime a edición de es a aducción y su p ime a eimp esión, que apa ecie on en 1981
y 1982 espec i amen e (aunque los expedien es ca ecen de in o me del lec o , sí que
incluyen da os como el p ecio po ejempla y el núme o de ejempla es po i ada), así como
con dis in os documen os que pe mi en especula ace ca de las azones de se de es a
p ime a e aducción en nues o idioma. Po úl imo, po lo que se e ie e a la e ce a
aducción se analiza la colección de la que o maba pa e, la cual cons aba de ob as
li e a ias ag upadas bajo la emá ica de los iajes y se dis ibuyó jun o con el dia io español
ABC.
3.2.1.1. TT1
3.2.1.1.1. T aduc o
Juan Rodol o Wilcock nació el 17 de ab il de 1919 en Buenos Ai es (Mancosu,
2008), hijo único de Ida Romegialli, una a gen ina de o igen i aliano, y de Cha les Leona d
Wilcock, un ingenie o inglés que p on o eg esó a su país na al, dejando a ás a su muje y
su hijo (Mon equin, 1998). En e 1920 y 1926 la amilia se asladó p ime o a Suiza, donde
i ían los abuelos ma e nos de Wilcock, Rodol o Romegialli y Ma ia Mo gengg, luego a
Lond es y inalmen e de eg eso a Buenos Ai es («C onología», 1995). Según él mismo,
comenzó a habla en ancés en Suiza, ap endió el cas ellano en Lond es y a lee en
88
A gen ina, allí en ó en el Colegio Nacional de Buenos Ai es, donde es udió inglés e
i aliano, y inalmen e ap endió alemán a los diecisie e años (Wilcock, 1954; compilado en
Fe nández Mo eno, 1967).
En 1943 se g aduó con hono es en Ingenie ía Ci il y acep ó un pues o en Mendoza
en la cons ucción del e oca il ansandino (González, 2007), en el anscu so de la cual
hubo de se ing esado en el hospi al; mien as se encon aba in e nado le dic ó a una de las
en e me as un ela o i ulado «Los donguis» («C onología», 1995), que mucho más a de
e ía la luz en la p ensa u uguaya y pos e io men e o ma ía pa e de la An ología de li e a u a
an ás ica edi ada po Jo ge Luis Bo ges y Bioy Casa es (Paolini, 2012), así como del
olumen de his o ias co as Il caos. En 1944 Wilcock, que ya había publicado su p ime
lib o de poemas y hacía algunos años que había empezado a colabo a con Su (King
(1989:157) lo de inió como el colabo ado «ideal» de la e is a: «un esc i o o iginal, un
uni e salis a, un políglo a y un muy hábil aduc o »), abandonó la p o esión de ingenie o y
se dedicó ín eg amen e a la li e a u a (Suá ez He nán, 2010).
En la década de los cua en a Wilcock publicó en Su quince poemas («El mue o en
la laguna», «Desde an es», «Pí amo», «El ma i io de Aleusis», «La umba de Leand o», «La
soledad», «El p og eso del iempo», «El hijo p ódigo», «El poe a mue o», «Dedica o ia de
un lib o», «O a dedica o ia», «Las despedidas», «A Me cedes», «Del es ío» y «Después de la
aición»), a los que se suma on un agmen o de su poema «Epi alamio» en 1950 y «Villa
Ba bie i» en 1959; además, du an e es e mismo pe íodo ambién apa ece ían en la e is a
un ela o («Hundimien o», con el que ganó el concu so de cuen os o ganizado po la
publicación en 1948) y es a ículos suyos: una eseña sob e el olumen de poesías de
Albe Samain Au ja din de l’in an e, un ex o con mo i o del cincuen ena io de la mue e de
Paul Ve laine y o o ace ca del p oceso c ea i o i ulado «His o ia de un poema», a los que
hab ía que añadi una in e ención b e ísima al deba e sob e la cues ión india publicado en
Su en 1942.
Den o del g upo Su Wilcock o maba pa e de un subg upo en e cuyos
miemb os se con aban Sil ina Ocampo, Adol o Bioy Casa es, Jo ge Luis Bo ges y José
Bianco (G amuglio, 1999) y man enía una especial amis ad con Sil ina y Bioy, con quien
pasó la gas empo adas y con quien incluso iajó a Eu opa (Mon equin, 1998). Bo ges
o maba pa e del ju ado que le concede ía el P emio Ma ín Fie o, y en 1963 el hijo
adop i o de Wilcock, Li io, le esc ibió una ca a en la que a i maba que an o a Bo ges
como a Sil ina y Bioy les había pa ecido «bellissima» su poesía «Il uoco» (Bioy Casa es,
89
2006:966). Sin emba go, en las no as de Bioy compiladas y edi adas po Daniel Ma ino se
ecogen ambién a ios ejemplos de desacue do o incluso animad e sión en e Bo ges y
Wilcock, a quien el p ime o achaba de «odioso» y «se il» (2006:245) y cuyos e sos
desc ibía como «i egula es» (2006:238). Du an e una con e sación en casa de Bioy, po
ejemplo, Wilcock opina que las páginas «quedan mejo , más cons uidas» si se na an las
cosas en luga de con a las a a és de los diálogos y Bo ges le esponde que la o ma en
que el esc i o hace habla a sus pe sonajes es esencial pa a ca ac e iza los (Bioy Casa es,
2006:244). Ese mismo día, Wilcock, que a la sazón es á leyendo Aspec s o he No el y
desc ibe la ob a como «o o en pol o», comen a que Fo s e conside a una debilidad que los
au o es «habl[e]n a espaldas de los pe sonajes»; Bo ges le eplica que ese es con ecuencia
el caso en The Way o All Flesh de Samuel Bu le y sin emba go esul a «ag adabilísimo»
(Bioy Casa es, 2006:244-245).
En e 1940 y 1953 Wilcock publicó seis olúmenes de poesía (Lib o de poemas y
canciones en 1940, Ensayos de poesía lí ica y Pe secución de las musas en 1945, Paseo sen imen al y Los
he mosos días en 1946 y Sex o en 1953), a los que hay que añadi una agedia en e so esc i a
a cua o manos con la he mana meno de Vic o ia Ocampo, Sil ina, i ulada Los aido es y
publicada en 1956. Wilcock colabo ó además con nume osas publicaciones
hispanoame icanas, como O ígenes, La P ensa, Anales de Buenos Ai es (Suá ez He nán, 2010),
Can o, Á bol (Balde s on, 1986b) o las u uguayas Núme o, Ma cha y En egas de la Lico ne
(aunque sus ex os en publicaciones mo e ideanas se hicie on más ecuen es algún iempo
más a de, a inales de los años cincuen a (Paolini, 2012)), y du an e un iempo se enca gó
an o de la sección sob e li e a u a inglesa de la e is a Ficción como, en compañía de
Héc o Mu ena, del suplemen o li e a io del dia io C í ica (González, 2007).
En e 1942 y 1944 y en e 1945 y 1947 espec i amen e, Wilcock edi ó sendas
publicaciones li e a ias: Ve de Memo ia (seis núme os) en colabo ación con Ana Ma ía
Chouhy y Disco (diez núme os) en soli a io. En ambas publicaciones se incluían poemas
o iginales, aducciones y eseñas; en Ve de Memo ia se publicaba an o a poe as
con empo áneos desconocidos pa a el mundo edi o ial y pa a la éli e in elec ual como
poe as que empezaban a ocupa su luga en el canon occiden al (González, 2007). He e a
(1988:66) opina que Disco «sigue el c i e io» de Ve de Memo ia (poesía a gen ina ecien e,
clásicos y mode nos de o as lenguas, c í icas de publicaciones con empo áneas), mien as
que González (2007) conside a que se a a de una e is a con mayo ocación de up u a y
excen icidad.
96
Según los ca álogos de la Biblio eca Nacional A gen ina y la Uni e sidad Nacional
de La Pla a, a es os nomb es pueden añadi se los de Dino Buzza i (El de umbe), Sil io
D’Amico (His o ia del ea o uni e sal), T. S. Elio (Cua o cua e os), Ma ga e I win (El iempo
no exis e) y Alexande Le ne -Holenia (El conde Luna), así como una ob a colec i a edi ada
po Alan P yce-Jones, Esquema del conocimien o con empo áneo. De acue do con la base de da os
de ob as aducidas de la O ganización de las Naciones Unidas pa a la Educación, la
Ciencia y la Cul u a y con la base de da os de lib os edi ados en España del Minis e io de
Educación, Cul u a y Depo e, a ias de es as aducciones ue on pos e io men e
publicadas en España po edi o iales españolas, como es el caso de La bes ia debe mo i de
Blake; El e és de la ama, Caminos sin ley, Campo de ba alla y El ame icano impasible de G eene;
La condena, En la colonia peni encia ia y Ca as a Milena de Ka ka; El ángel sub e áneo de
Ke ouack (con el í ulo Los sub e áneos); Flecha en el azul de Koes le ; o El conde Luna de
Le ne -Holenia.
Una ez en I alia, Wilcock con inuó aduciendo (es a ez al i aliano) pa a
edi o iales como Adelphi, Bompiani, Mondando i, Einaudi, Fel inelli, Rizzoli o Il
Saggia o e a au o es como John Aub ey, Samuel Becke , Edwa d Dahlbe g, Gus a e
Flaube , Ba ba a Ga son, Jean Gene , Hen y Ride Hagga d, James Joyce, Ch is ophe
Ma lowe, John G. Neiha d , Flann O’B ien, Ma hew Phipps Shiel, Elizabe h Sma ,
William Shakespea e, William Ca los Williams, Edga d Wind, Jo ge Luis Bo ges o Vi ginia
Wool , a es os dos úl imos en compañía de su hijo adop i o (Bou deilh, 2013); Because I was
Flesh, de Dahlbe g, lo aduce pa a Adelphi a pe ición exp esa de I alo Cal ino (Cal ino,
1991). Además, como ya hemos is o, Wilcock eje ce la au o aducción. En opinión de
Ca oni (2007), en Wilcock la aducción si e de complemen o de la esc i u a. En la misma
línea, Mancosu (2008) señala que a ios de los au o es a los que adujo Wilcock, como
Ka ka, Elio , Rimbaud, Joyce, Wool , Shakespea e, Ma lowe, Becke o Flaube , in luye on
en su ob a o iginal. González (2007), po su pa e, opina que pa a Wilcock la aducción
supone un desplazamien o an o en e lenguas como en e ob as y lec u as.
A pesa de eje ce in ensamen e la aducción du an e décadas en cua o lenguas de
o igen y dos lenguas de des ino di e en es, no es ácil encon a e lexiones del p opio
Wilcock ace ca de la aducción, aunque podemos halla algunos comen a ios sob e la
na u aleza y la p ác ica de la ac i idad aduc o a en los ex os que esc ibió pa a dis in as
publicaciones pe iódicas. Así, en una eseña a la aducción de José Salas Subi a del Ulises
de Joyce publicada en Disco c i icaba que Subi a sol en a a hábilmen e algunas de las

97
mayo es di icul ades de la ob a o iginal pa a después cae en el e o de añadi
ambigüedades de sen ido di e en e a las incluidas po el au o en pasajes que juzga menos
complicados (Wilcock, 1946; ci ado en González, 2007). Sin emba go, más a de, en un
a ículo sob e Ez a Pound publicado o iginalmen e en i aliano, Wilcock a i ma ía que el
a e de es e poe a se « ebelaba con a las aducciones con encionales» y nos eco daba que
« aduci es o a mane a de in en a », así como que «aún los e o es de un aduc o son
dignos de espe o» (Wilcock, 1987:17).
3.2.1.1.2. Edi o ial
La p ime a aducción de A Passage o India en cas ellano ue publicada po la
edi o ial de la e is a li e a ia a gen ina Su , una publicación que ocupó un luga cen al en
el mundo de las le as a gen inas, has a al pun o que, según Pas e nac (2002), sus páginas
e lejan una pa e undamen al de la his o ia de la cul u a a gen ina y, de acue do con King
(1989:12), el es o de o mas de exp esión cul u al de la época «pueden de ini se po su
acue do o desacue do con las p emisas cen ales de la publicación». De hecho, la e is a no
solo desempeñó un papel esencial den o de A gen ina, sino que en opinión de King
(1989:250) ue «una de las ealizaciones más impo an es de la ida cul u al de la Amé ica
La ina», y au o es como el colombiano Gab iel Ga cía Má quez, el cubano Guille mo
Cab e a In an e o el pe uano Ma io Va gas Llosa han mencionado la in luencia que Su
u o en sus espec i os países de o igen (King, 1989).
La his o ia de la e is a y la de su undado a es án an ligadas que, en palab as de la
p opia Vic o ia, «se con unde[n]» (Ocampo, 1984; ci ada en Si man, 2003:65). Ramona
Vic o ia Epi anía Ru ina Ocampo Agui e, hija de Manuel Ocampo y Ramona Agui e,
nació el 7 de ab il de 1890 y ue la mayo de seis he manas: Vic o ia, Angélica, F ancisca,
Rosa, Cla a y Sil ina (Si man, 2003). Como co espondía a las amilias de su clase, ue
educada en casa po ins i u ices y p o eso as de música e idiomas: Ocampo comenza ía a
lee y a esc ibi en ancés, más a de es udia ía inglés e i aliano (Si man, 2003) y no se
sen i ía cómoda esc ibiendo en español has a bien en ada en la edad adul a (King, 1989).
La amilia pasaba la gas empo adas en Eu opa cada año (King, 1989) y en 1908 Ocampo
u o opo unidad de asis i a algunas clases en la So bona (Si man, 2003).
A los ein idós años con ajo ma imonio con Luis Be na do Es ada, ocho años
mayo que ella, que pos e io men e llega ía a se p o eso de De echo; du an e su luna de
miel la pa eja iajó a Eu opa, donde pe manecie on has a 1914, y, pa a cuando ol ie on a
98
A gen ina, ya e a e iden e que el ma imonio había sido un e o , de mane a que op a on
po i i p ime o en plan as sepa adas y más a de en i iendas dis in as (Si man, 2003).
Además, du an e es e iaje po Eu opa Ocampo conoció a Julián Ma ínez, p imo de
Es ada, con quien más a de man end ía una elación que du a ía casi quince años (Si man,
2003).
En 1920 Vic o ia publicó su p ime ex o, un a ículo en ancés sob e la Di ina
Comedia de Dan e Alighie i i ulado «Babel» que apa eció en el dia io La Nación; cua o años
después se publicó la aducción al cas ellano de un ensayo en el que Ocampo se ex endía
sob e el mismo ema, De F ancesca a Bea ice, edi ado po Re is a de Occiden e y p ologado
po el ilóso o español José O ega y Gasse (Si man, 2003). Ocampo había conocido a
O ega y Gasse en 1916 y, aunque su amis ad su ió un pa én esis a causa de un
comen a io del ilóso o sob e su elación con Ma ínez, se eanudó a pa i de 1928
(Si man, 2003); de hecho, Ocampo se elacionó a menudo con in elec uales ex anje os
(King, 1989). Su comp omiso con el an i ascismo ue muy no able y en 1940 se con ó en e
las undado as de Acción A gen ina, o ganización que luchaba con a el ascismo en el país
(Si man, 2003). Du an e los años sesen a ecibió el p emio de pe iodismo Ma ia Moo s
Cabo (Ve a, 2007) y sendos í ulos hono í icos o o gados po la Uni e sidad Vis a Bha a i
(que le en egó la P ime a Minis a india Indi a Gandhi) y po la Uni e sidad de Ha a d, y
en 1976 ue la p ime a muje en inco po a se a la Academia A gen ina de Le as. Mu ió el
27 de ene o de 1979.
En e 1929 y 1930 el ilóso o y esc i o es adounidense Waldo F ank ealizó una
se ie de con e encias po Hispanoamé ica auspiciadas po el edi o de o igen uso a incado
en A gen ina Samuel Glusbe g, con el que p oyec aba c ea una e is a i ulada Nues a
Amé ica (King, 1989). En 1929, du an e una con e encia en A gen ina, F ank conoció a
Ocampo (Si man, 2003). El es adounidense le expuso la necesidad de unda una e is a
que auna a el ame icanismo de Glusbe g y la pos u a eu opeizada de Ocampo espec o a la
cul u a; es a decidió en onces emp ende el p oyec o en soli a io, sin ayuda de Glusbe g, y
ecibió en sus es ue zos el apoyo de F ank, aunque pos e io men e es e econoce ía que la
e is a esul an e no e a lo que él había enido en men e (King, 1989).
Ocampo madu ó el p oyec o du an e dos años an es de lle a lo a cabo y inalmen e
Su apa eció po p ime a ez en 1931 (Pas e nac, 2002). El nomb e lo escogió po elé ono
de en e una lis a de posibilidades José O ega y Gasse (Ocampo, 1931), al que
p e iamen e Vic o ia le había esc i o hablándole del p oyec o, a sabe , «publica una e is a
99
que se ocupe p incipalmen e de p oblemas ame icanos, bajo a ios aspec os» (Ocampo,
1985:38). El dine o lo puso la p opia Ocampo (King, 1989; Si man, 2003). El consejo de
edacción del p ime núme o es aba cons i uido po Edua do Mallea (que según Si man
(2003:67) eje ce ía de «mano de echa» de Ocampo du an e los p ime o pasos de la e is a),
Jo ge Luis Bo ges, Edua do J. Bull ich, Al edo González Ga año, Oli e io Gi ondo, Ma ía
Rosa Oli e y Guille mo de To e, además de los miemb os del consejo ex anje o, odos
ellos amigos pe sonales de Ocampo (Ocampo, 1966-1967).
Es e p ime núme o con ó con una i ada de 4 000 ejempla es de apas blancas con
el nomb e de la e is a bajo una lecha colo e de, cada uno con casi doscien as páginas y
ein e ilus aciones (Si man, 2003) y, en luga de un edi o ial, incluía una ca a di igida a
F ank y i mada po Ocampo en la que es a explicaba el p oceso de c eación de la
publicación (G amuglio, 1983). En 1931 se publica ían un o al de cua o núme os, uno
po cada es ación; en 1932 se publica on dos y en e 1933 y 1934, es (Pas e nac, 2002).
Los p ime os cinco núme os enían más de cien o cincuen a páginas y los ex os enían
acompañados de o og a ías, pe o es e diseño no esul aba económicamen e iable, de
mane a que en núme os pos e io es se edujo el núme o de páginas (po é mino medio
oscilaba en e ochen a y cien) y las imágenes ue on desapa eciendo a pa i del oc a o
núme o (Si man, 2003).
En dicho núme o se anunció la c eación de la edi o ial (Si man, 2003), que se undó
en sep iemb e de 1933 (King, 1989) y publicó su p ime í ulo, Romance o gi ano de Ga cía
Lo ca, ese mismo año (Delgado y Espósi o, 2014). La edi o ial nunca u o g andes
p e ensiones emp esa iales o come ciales, y sus bene icios se ían pa a inancia la e is a
(King, 1989), que siemp e su ió p oblemas inancie os (King, 1989; Si man, 2003). En
1937 y 1938 se publica on dieciocho í ulos, pe o las ci as caye on d ás icamen e a pa i
de ese momen o y du an e los sie e años que anscu ie on en e 1939 y 1945 solo se
edi a on ein icinco (King, 1989).
En e julio de 1934 y julio de 1935 (es deci , en e el no eno y el décimo núme os),
la publicación de la e is a se io in e umpida y, cuando se eanudó, pudie on obse a se
cambios an o de diseño como de con enido y de pe iodicidad (Si man, 2003): en e 1935 y
1953 pasó a publica se de o ma mensual, en e 1953 y 1970 lo hizo de o ma bimensual y
en e 1970 y 1991 apa eció semes al o anualmen e (Pas e nac, 2002). O iginalmen e, Su se
encon aba di idida únicamen e en a ículos y no as ( undamen almen e eseñas li e a ias o
de o as amas del a e), pe o a pa i de 1935 apa ece ía ocasionalmen e una sección
100
denominada «Cosas y hechos» y en 1937 De To e añadió o a i ulada «Calenda io»
(Si man, 2003).
En 1938 José Bianco ue nomb ado je e de edacción (Si man, 2003) y pe maneció
en el ca go has a los años sesen a, cuando enunció a aíz de un desacue do con Ocampo a
causa de su iaje a la Cuba e oluciona ia y ue sus i uido p ime o po Ma ía Luisa Bas os y
luego po En ique Pezzoni (King, 1989). A pa i de es a década, la in luencia de Su en el
pano ama li e a io hispanoame icano ue dec eciendo; al ec udecimien o de los p oblemas
inancie os de la e is a inie on a suma se el nacimien o de nue as publicaciones li e a ias
y la incapacidad de Su de adap a se a los iempos cambian es, y con el co e de los años
sesen a an o la e is a como el g upo, a excepción de Bo ges, se ie on pa cialmen e
elegados al ol ido (King, 1989). El úl imo núme o ue el 367 (Pas e nac, 2002).
Dos de las p incipales c í icas que se le hicie on a Su ue on su ocación
ex anje izan e (King, 1989; Si man, 2003) y el ac ua como « oce o de la oliga quía»
(Si man, 2003:91). Según Rod íguez Monegal (2009), los pa ida ios de Pe ón en pa icula
la conside aban un símbolo de la clase a is oc á ica y ganade a del país; po o a pa e, la
publicación ambién ue acusada de ma xis a po la e is a ca ólica C i e io (King, 1989), a
pesa de que, de acue do con Pas e nac (2002), algunas de la discusiones más enca nizadas
que man u o Su u ie on como in e locu o a los comunis as.
Según King (1989), uno de elemen os que de inían a la publicación e a su ideal
eu opeo. La e is a se es o zó po e i aliza la li e a u a a gen ina a a és del con ac o con
las más ecien es co ien es li e a ias eu opeas (G amuglio, 2014) y po «comple a lo
incomple o» median e la impo ación, la aducción y, en gene al, el es ue zo po « ende
un puen e con Eu opa» (Pas e nac, 2002:65). Sin emba go, ambién se ha señalado que,
du an e los p ime os años, Su se ca ac e izó po su ame icanismo (Pas e nac, 2002;
Si man, 2003); a es e espec o, Rod íguez Monegal (2009) a i ma que, aunque muchos no
hayan que ido e lo, la e is a supuso una ibuna pa a la nue a li e a u a a gen ina, y
Pas e nac (2002) man iene que, si bien es cie o que la e is a excluía de sus páginas
de e minados ipos de li e a u a, es a polí ica de selección es p opia de oda publicación
li e a ia.
Algunos de los au o es a gen inos cuyos nomb es se asocian a la his o ia de la
e is a son Adol o Bioy Casa es, Jo ge Luis Bo ges, Edua do Mallea (Pas e nac, 2002;
Raggio, 2012), Sil ina Ocampo, Juan Rodol o Wilcock (King, 1989; Pas e nac, 2002;
Raggio, 2012), F ancisco Luis Be ná dez, José Bianco, Ezequiel Ma ínez Es ada, Ca los
101
Mas ona di, E nes o Sába o (Pas e nac, 2002), Edua do González Lanuza (King, 1989;
Pas e nac, 2002), Vicen e Ba bie i o Juan Fe ey a Basso (King, 1989), aunque según King
(1989) los años de gue a ue on quizá el único momen o en el que la li e a u a de c eación
de au o ía a gen ina llegó a eina en sus páginas. Pas e nac (2002) y Si man (2003)
es ablecen una sucesión en el iempo en e Bo ges y Mallea como igu as li e a ias cen ales
de Su : en un p ime momen o hab ía sido Mallea el que hab ía gozado de mayo
in luencia, mien as que los p ime os ex os de Bo ges se eían elegados a las úl imas
secciones de la e is a (Pas e nac, 2002), pe o en 1938 Bianco asumió la di ección de la
edacción y a pa i de ese momen o la p esencia de Bo ges y de su cí culo en las páginas de
Su comenzó a c ece , has a comple a se el ele o un pa de años más a de (Si man, 2003).
Su ambién publicó a poe as, na ado es y ensayis as españoles como Ra ael
Albe i, Jo ge Luis Guillén, Sal ado de Mada iaga, Rosa Chacel, Juan Gil-Albe , Juan
Ramón Jiménez, José Mo eno Villa, Manuel Al olagui e, En ique Díez-Canedo, Fede ico
Ga cía Lo ca, Ped o Salinas, A u o Se ano Plaja, Ramón Gómez de la Se na, Benjamín
Ja nés, F ancisco Ayala, Guille mo de To e, Rica do Baeza, Ma ía Zamb ano, Fede ico de
Onís, Amé ico Cas o o Amado Alonso (Pas e nac, 2002), des acando po su ecuencia los
ex os de Albe i (King, 1989); en cambio, en ida de O ega y Gasse Su solo publicó dos
ex os del ilóso o, con quien la e is a man u o sin emba go unos lazos muy es echos
(Pas e nac, 2002). Po o a pa e, King (1989) señala que du an e sus p ime os cinco años
de ida Su publicó a muy pocos au o es hispanoame icanos y que en la década de los
sesen a se encuen an ausen es de sus páginas nomb es muy ele an es como los de Ca los
Fuen es, Julio Co áza o Juan Rul o, así como que apenas se in e esó po «uno de los
poe as, ensayis as y polí icos más impo an es de la his o ia la inoame icana», el cubano
José Ma í (1989:72).
En opinión de es e mismo au o , aunque con el iempo se con i ió en algo «mucho
más complicado que un simple e lejo de los (…) gus os li e a ios y de as ondo social de
su undado a» (1989:47), a sabe , en «la labo de un g upo» (1989:77), en sus inicios el
espí i u de Su no podía desliga se del desa ollo pe sonal de su undado a. Según es a, el
obje i o de la e is a e a o ece a los a gen inos «cie a calidad de ma e ia li e a ia»
(Ocampo, 1950:7). También se p eocupó a menudo Su du an e los años ein a po el
papel de los in elec uales an e la c isis que se a e esaba en aquel momen o (King, 1989);
más conc e amen e, de acue do con Si man (2003), pa a los miemb os del g upo Su la
unción del in elec ual consis i ía undamen almen e en de ende la cul u a.

102
Po lo que se e ie e a la polí ica, aunque inicialmen e una de las aspi aciones de Su
ue la de no comp ome e se con ninguna pos u a (King, 1989), con el iempo y a medida
que se sucedían los con lic os in e nacionales se p odujo lo que Si man (2003:19) denomina
«deslizamien o de lo es é ico a lo é ico y inalmen e a lo polí ico». Uno de los p ime os
posicionamien os de ca ác e polí ico de Su ue el que adop ó en e la gue a ci il
española: la e is a apoyó la causa epublicana, especialmen e a aíz de la polémica que
man u o con C i e io (Si man, 2003). Su , que acogió en sus páginas a nume osos exiliados
españoles (King, 1989; Si man, 2003), publicó una ca a de Ocampo en memo ia de Lo ca
as su asesina o (Medina, 1999) y en 1939 anunció la c eación de la Comisión A gen ina de
Ayuda a los In elec uales Españoles (Si man, 2003), desempeñó un papel undamen al en la
oma de posiciones de la opinión pública a gen ina en e la gue a ci il española
(Pas e nac, 2002).
An e la Segunda Gue a Mundial, Su se posicionó explicí amen e a a o de los
aliados (King, 1989) y publicó un conside able olumen de a ículos, no as y núme os
monog á icos sob e el con lic o (Pas e nac, 2002), incluidos dos núme os especiales en
1939 y 1941 y un olumen celeb a o io i ulado «Decla aciones sob e la paz» en 1945
(Si man, 2003). Du an e la Gue a F ía la e is a publicó a ios a ículos especí icamen e
an icomunis as (King, 1989), aunque su apoyo a los Es ados Unidos ue debili ándose a
medida que c ecían el expansionismo y el p o agonismo es adounidenses en el nue o o den
mundial (Si man, 2003). Su ambién se opuso al gobie no de Juan Domingo Pe ón, aunque
lo hizo de o ma elada, e i ando la con on ación di ec a (Si man, 2003). La e is a nunca
co ió pelig o de cie e (Si man, 2003), pe o su ió p esiones ideológicas y económicas
(King, 1989) y an o Ocampo como a ios colabo ado es ue on hos igados po el égimen
pe onis a (Si man, 2003) e incluso enca celados (aunque King (1989) señala que es o úl imo
no ue consecuencia de la polí ica cul u al de la e is a).
La aducción ocupó siemp e un luga cen al en el seno del g upo Su (King, 1989;
Willson, 2004), an o en las páginas de la e is a como den o del ca álogo de la edi o ial.
En odos los núme os de Su se aducían ex os de au o es ex anje os, undamen almen e
no eame icanos, ingleses o anceses, y cada cie o iempo se publicaban núme os
especiales (po ejemplo, en 1947 apa eció un ex enso olumen dedicado a la li e a u a
inglesa con ex os, en e muchos o os, de Geo ge Be na d Shaw, T. S. Elio , G. K.
Ches e on, Vi ginia Wool , Aldoux Huxley, Geo ge O well, E. M. Fo s e , T. E.
Law ence, E elyn Waugh o G aham G eene (Raggio, 2012)); con la c eación de la edi o ial
103
homónima la impo ancia de la aducción en el desa ollo de la e is a no hizo más que
aumen a (Suá ez He nán, 2009). El g upo u ilizaba las aducciones como una he amien a
en su p oyec o de «ins ucción social» (He nández González, 2012:183); e e al cas ellano
ex os en o as lenguas pe mi ía da a conoce la li e a u a de los au o es ex anje os al
público hispanohablan e (Suá ez He nán, 2009) y se conside aba que se eque ían
ma e iales o áneos, an o aducidos como impo ados, pa a ayuda a unda una nue a
cul u a a gen ina o ame icana (Sa lo, 1983).
La e is a desempeñó un papel undamen al en el es ablecimien o de los cánones
de li e a u a ex anje a (Raggio, 2012) y las p ime as aducciones de Huxley y de Law ence
publicadas po Su u ie on epe cusiones en la li e a u a a gen ina que pe du a on a lo
la go del iempo (Willson, 2004). Además, las p ác icas aduc o as del g upo, en e ellas su
endencia a aduci lo nue o, in luye on en las p ác icas de o as edi o iales (Willson,
2004), y muchas de las aducciones de aquel en onces han seguido eedi ándose sin
e isiones de ningún ipo (Willson, 2007), como ocu e po ejemplo con la e sión de
Bo ges de la no ela de William Faulkne Las palme as sal ajes, en la que ni siquie a se han
in oducido las modi icaciones u o de la e o ma de las no mas a la ho a de ilda
(Willson, 2004). En opinión de G amuglio (2014:151-152), la p ác ica aduc o a que
eje cían los miemb os del g upo Su no cons i uía una p ác ica ex anje izan e, sino
«cen ípe a», pues enía como inalidad «inco po a dinámicamen e la li e a u a ex anje a a
una que se pe cibía como incomple a y desac ualizada».
La mayo ía de los aduc o es de Su e an esc i o es econocidos (G amuglio, 2014)
y concebían la labo aduc o a como una cues ión li e a ia de g an impo ancia (Willson,
2007); los aduc o es ocupaban una posición cen al den o de Su (Sa lo 1983) y su
condición no e a la de me os a í ices del as ase en e lenguas sino la de mediado es
cul u ales que gozaban de «densidad p opia como enunciado » (Willson, 2004:211). De
hecho, los aduc o es de Su no solo eje cían la aducción, sino que ambién esc ibían
sob e ella (Willson, 2007). En 1976 apa eció un núme o doble de la e is a dedicado
ín eg amen e a la ac i idad aduc o a y i ulado «Los p oblemas de la aducción» (Suá ez
He nán, 2009), compues o undamen almen e de ex os p oceden es de una publicación de
la asociación PEN i ulada The Wo ld o T ansla ion, pe o en la que ambién se incluían ex os
de colabo ado es de la e is a como Bo ges o la p opia Ocampo (King, 1989).
La edi o ial se undó en 1933. Según Delgado y Espósi o (2014), los c i e ios de
selección de los í ulos publicados, en los que p iman los alo es li e a ios, es é icos e
104
in elec uales, pa ecen desmen i el eó ico obje i o inicial de la edi o ial, es o es, palia las
pé didas económicas de la e is a. De hecho, según la p opia Vic o ia, desde el p ime
momen o su in ención ue publica lib os que le gus a an y que, po mo i os enconómicos,
o as edi o iales no se animaban a edi a (Ocampo, 1966-1967). Más a de, las pé didas
lle a on a Ocampo y a algunos de sus colabo ado es a c ea una segunda edi o ial,
Sudame icana, a la que e en ualmen e pasa ía el ondo edi o ial de Su (He mes Villo do,
1994).
Su ca ecía de un mani ies o que es ablecie a de an emano su línea edi o ial
(G amuglio, 2001; ci ada en Willson, 2004), lo que la con e ía en una excepción en e los
p oyec os edi o iales de la época, y ampoco clasi icaba sus lib os en colecciones (Willson,
2004). Su ca álogo aba caba una g an a iedad gené ica (Delgado y Espósi o, 2014), aunque
solo incluía una no ela del siglo XX, Cumb es bo ascosas de Emily B on ë (Willson, 2007).
Las aducciones u ie on un peso impo an e en la edi o ial: de los cua en a y un í ulos
que se publica on en e 1933 y 1937, ein iuno e an aducciones (Delgado y Espósi o,
2014). Además, es as aducciones solían eni acompañadas de eseñas en la e is a,
especialmen e si se a aba de au o es desconocidos en lengua española, lo que, según
Willson (2004), hab ía con ibuido, den o del sis ema li e a io nacional, a la legibilidad de
de e minados esc i o es.
3.2.1.1.3. Génesis de la aducción38
A la mue e de Vic o ia Ocampo, su biblio eca pe sonal, conse ada en Villa
Ocampo, incluía un núme o conside able de ob as de Fo s e , an o aducidas como en
e sión o iginal. En p ime luga , la biblio eca con enía es ediciones de A Passage o India
(años 1925, 1926 y 1929), así como ejempla es de o as es de las no elas que Fo s e
publicó en ida (Whe e Angels Fea o T ead, 1924; A Room wi h a View, 1931; Howa ds End,
1929), de sus olúmenes de ela os The Collec ed Tales o E. M. Fo s e (1947) y Collec ed Sho
S o ies (1954), de su biog a ía de Dickinson (1934), de su lib o sob e Vi ginia Wool (1942)
y de su lib e o pa a la ópe a Billy Budd (1951). Po o a pa e, ambién se con aban en e los
lib os de Ocampo la aducción de Whe e Angels Fea o T ead al cas ellano publicada po Su
(Donde los ángeles no se a en u an, 1955) y la e sión ancesa de Cha les Mau on (Mon e iano,
1954).
38 Los documen os de liquidación y las ca as mencionados en es e apa ado son inédi os y se consul a on en
el Obse a o io UNESCO Villa Ocampo.
105
Ocampo sen ía g an admi ación po odo el g upo de Bloomsbu y y man u o cie a
elación (de na u aleza, eso sí, esencialmen e unidi eccional) con Wool , con la que se io
en a ias ocasiones y a quien ambién esc ibía ca as y en iaba egalos (King, 1989). Ya a
p incipios de los años ein a el nomb e de Fo s e apa ece mencionado en e el de o os
miemb os del mundillo li e a io inglés, como la p opia Wool o T. S. Elio , en la
co espondencia que in e cambia on Ocampo y el esc i o b i ánico Aldous Huxley de ca a
a la isi a a la A gen ina que es e úl imo planeaba pa a el año siguien e. En mayo de 1946
Fo s e le esc ibió a Ocampo una no a en la que decía habe ecibido una ca a de Julian
Huxley (he mano de Aldous Huxley) en la que es e suge ía que se conocie an, y añadía que,
aunque no solía ecuen a Lond es, «[he] migh pe haps ha e he pleasu e o seeing [he ]
in he cou se o [he ] s ay». Du an e el p ime imes e del año siguien e, el he mano del
esc i o T. E. Law ence, A nold Law ence, esc ibió a Ocampo en al menos dos ocasiones
pa a pone la al co ien e de sus in uc uosos es ue zos po pone se en con ac o con
Fo s e a ins ancias de Vic o ia.
En cualquie caso, Ocampo y Fo s e e mina on coincidiendo en casa de A nold
Law ence en algún momen o en e 1946 y 1954, pues o que el esc i o b i ánico a i mó
eco da dicho encuen o cuando esc ibió a Ocampo en julio de 1954 pa a esponde de
o ma posi i a a la o e a de la a gen ina de publica su ob a en Su . Fo s e decía es a de
acue do con el po cen aje p opues o po Ocampo (es o es, el 10%) pe o añadía que le
gus a ía hace algunas suge encias, así como consul a con la Sociedad de Au o es, como
enía po cos umb e, y inalizaba añadiendo que es aba segu o de que cualquie aducción
au o izada po Ocampo esul a ía sa is ac o ia. En no iemb e la edi o ial le emi ió po
co eo el con a o que p e iamen e Fo s e les había en iado, i mado po Ocampo, y cabe
supone que el p oceso de aducción y edición de Whe e angels ea o ead y A Passage o
India, que apa ecie on en Su al año siguien e, dio comienzo. Pa a en onces ya se habían
publicado en la e is a an o una his o ia co a de Fo s e , «El ómnibus celes ial», en
aducción de Albe o Ho owi z (1947), como una eseña de Ve a Maca o ace ca de su
lib o sob e Wool (1946).
También hacía iempo que Ocampo se había in e esado po la India: en p ime
luga había descubie o la ob a del poe a indio Rabind ana h Tago e (Pas e nac, 2002),
sob e el cual había esc i o una pieza pa a Su en época an emp ana como 1941 (Moncayo
de Monge, 1955), y más a de apoyó la causa de Maha ma Gandhi (Pas e nac, 2002). En e
1942 y 1950 se publica on en Su nue e ex os elacionados con Gandhi (Moncayo de
112
di ige José Va ela O ega, hijo de la he mana de O ega Spo o no, Soledad, quien ambién
ocupó la di ección du an e los años ochen a.
En 1972 O ega Spo o no pa icipó en la c eación de la P omo o a de
In o maciones S. A., en idad que a pa i de mayo de 1976 comenza ía a edi a el dia io El
País; la idea pa ió del p opio O ega Spo o no y de los pe iodis as Da ío Valcá cel y
Ca los Mendo, y los p ime os accionis as, en e ellos Jesús de Polanco, dueño de la edi o ial
San illana, su gie on del cí culo pe sonal y p o esional de los p omo o es del p oyec o
(Suei o Seoane, 2005). Un año después, en 1977, O ega Spo o no ue designado senado
po el ey Juan Ca los I, ca go que desempeñó du an e diecisie e meses, has a p incipios de
1979, den o de la Ag upación Independien e, y po an o o mó pa e de las Co es
enca gadas de elabo a la Cons i ución Española de 1978 (Sánchez Co nejo, 2004). O ega
Spo o no ue asimismo au o de una no ela (Á ea emo a), dos colecciones de cuen os (Los
amo es de cinco minu os y Rela os en espi al) y sendos lib os sob e la his o ia de su amilia
ma e na (His o ia p obable de los Spo o no) y pa e na (Los O ega), es e úl imo publicado de
o ma pós uma poco después del allecimien o de su au o , en 2002.
En la c eación de Alianza pa icipa on F ancisco Ja ie P ade a, que an e io men e
había ges ionado la sucu sal que la edi o ial mexicana Fondo de Cul u a Económica enía
en Mad id, y Jaime Salinas, que p e iamen e había abajado pa a la edi o ial ca alana Seix
Ba al (Escola , 1996); en e los in e so es se con aba, en e o os, José Ve ga a (P ade a,
2002), que pos e io men e eje ce ía el ca go de di ec o de la edi o ial. El diseñado g á ico
Daniel Gil se ocupaba de diseña las po adas (Mo e , 2002). Según la p opia edi o ial, la
idea que alimen ó el nacimien o de Alianza ue la de c ea un sello que «acogiese las ob as
esenciales de au o es de odos los iempos y a la ez que in odujese con enidos
inno ado es y de máxima ac ualidad», y una de las p io idades undamen ales de la ecién
nacida casa edi o a hab ía sido publica aducciones «nue as y igu osas» y p es a especial
a ención a la edición y p oducción de las ob as (Alianza Edi o ial, s. .).
El p ime lib o edi ado po Alianza apa eció en 1966 y se a aba de una ob a de
José O ega y Gasse i ulada Unas lecciones de me a ísica; a lo la go de su p ime año de
exis encia, Alianza publica ía un o al de ein a í ulos (Mo e , 2002). La edi o ial ue
a mando su ca álogo bajo la di ección de O ega Spo o no, con Salinas al mando de los
ex os de icción y P ade a al cuidado de los ensayos (De Diego, 2012). Su p ime a
colección ue El Lib o de Bolsillo (Escola , 1996), un concep o en onces inno ado que
aunaba clásicos españoles y ex os ex anje os (De Diego, 2012) y que pa a mediados de los

113
años no en a ya con aba con 1 800 í ulos (Escola , 1996). G adualmen e se c ea on o as
colecciones, como Alianza Li e a ia, Alianza Ensayo, Alianza Música, Alianza Fo ma o
Alianza Uni e sidad (Mo e , 2002); una de ellas, más conc e amen e la e ce a, bau izada
po ese mo i o Alianza T es e ideada po Salinas (Salinas, en e is a con Mo e , 2002), se ía
la colección en la que apa ece ía po p ime a ez la segunda aducción al cas ellano de A
Passage o India. A inales de los años se en a, O ega Spo o no abandonó la edi o ial pa a
dedica se po comple o al dia io que acababa de unda , El País (Mo e , 2002).
Alianza quedó en onces al cuidado de José Ve ga a y, as la mue e de es e, en
1983, de Diego Hidalgo (Escola , 1996). Seis años después, en 1989, la edi o ial ue
adqui ida po el G upo Anaya, p opiedad de Ge mán Sánchez Ruipé ez, quien más a de,
al habla sob e sus mo i os pa a comp a la edi o ial, di ía de Alianza que e a «la emp esa
cul u al, el p oyec o cul u al más boni o de los úl imos ein a años» (Sánchez Ruipé ez en
Sole e al., 2006:162); la di ección ecayó en Fe mín Va gas y Ra ael Ma ín Alés (Escola ,
1996). En 1998 Anaya ue adqui ida po la mul inacional ancesa Vi endi (De Diego,
2008) y en 2004 el g upo Laga dè e, ambién ancés, adqui ió pa cialmen e Vi endi, de
modo que Anaya pasó a o ma pa e del g upo Hache e.
Según la in o mación ecogida en la base de da os de edi o iales del Minis e io de
Educación, Cul u a y Depo e del Gobie no de España, a día de hoy Alianza cuen a con
11 111 núme os ISBN ami ados. De acue do con el úl imo in o me sob e la edición
española de lib os, co espondien e al año 2015 y a ca go del mismo Minis e io, la edi o ial
ocupa el igésimo oc a o pues o en lo que a í ulos insc i os en el egis o del ISBN se
e ie e, con 352, lo que supone un 0,5% del o al, y se si úa en el quin o luga en e las
emp esas edi o as en lo que espec a a í ulos co espondien es a la ma e ia «li e a u a», con
208, lo cual ep esen a un 1,3% del o al. Po o a pa e, Alianza ocupa el segundo luga en
la úl ima clasi icación gene al de edi o iales españolas mejo alo adas disponible en la
página del p oyec o Schola ly Publishe s Indica o s del g upo del Cen o Supe io de
In es igaciones Cien í icas (CSIC) «In es igación sob e el Lib o Académico», que
co esponde al año 2018, con una pun uación de 1 013, más de cien pun os po encima de
la siguien e edi o ial clasi icada (Giménez-Toledo, Tejada-A igas y Mañana-Rod íguez, s.
.).
La p opia edi o ial a i ma, como hemos is o an e io men e, que enca ga
aducciones «nue as y igu osas» supuso una p io idad pa a Alianza desde un p incipio.
En un a ículo pa a el dia io ABC a aíz de la publicación del milésimo quingen ésimo
114
núme o de la colección El Lib o de Bolsillo a p incipios de los años no en a, T inidad de
León-So elo (1991:57) a i maba que Alianza cuidaba las aducciones «de o ma
especialísima» y enume aba a algunos de los más insignes aduc o es de la edi o ial, como
el poe a español Ped o Salinas o el no elis a pe uano Ma io Va gas Llosa, además de
ecoge las siguien es decla aciones del di ec o edi o ial, Ma ínez Alés: «Nues os
aduc o es p o undizan e in es igan las palab as de o ma exhaus i a. Sabemos muy bien
que los lec o es que se ace can a nues os lib os son exigen es» (De León-So elo, 1991:57).
Julio Co áza , Guille mo Cab e a In an e, Jo ge Guillén, Juan Ramón Jiménez, Miguel de
Unamuno, Dámaso Alonso, F ancisco Ayala, Edua do Mendoza, Ca men Ma ín Gai e o
Ja ie Ma ías son o os esc i o es cuyas aducciones se han publicado en algún momen o
en el ca álogo de Alianza, en el que ambién pueden encon a se í ulos aducidos po
pe sonas di ec a o indi ec amen e in oluc adas en la undación de la edi o ial, como
P ade a y Ve ga a o Manuel O ega y Gasse y Soledad O ega Spo o no, ío y he mana,
espec i amen e, de José O ega Spo o no.
La edi o ial cuen a asimismo en su habe con cua o aducciones o iginalmen e
publicadas po la casa que se alza on con el P emio Nacional a la Mejo T aducción (El
a ance del sabe de F ancis Bacon, aducido po Ma ía Luisa Balsei o Fe nández-
Campoamo , en 1989) o con el P emio F ay Luis de León de T aducción (Poesía de
o ado es, aducido po Ca los Al a Esque a, en 1982; Nues os an epasados de I alo
Cal ino, aducido po Es he Bení ez Ei oa, en 1978; y Rela os, ambién de I alo Cal ino,
aducido po Ángel Sánchez-Gijón Ma ínez, en 1974). De o ma análoga,
ap oximadamen e el 80% de los aduc o es que han ecibido el P emio Nacional a la Ob a
de un T aduc o (más conc e amen e, ein i és de los ein inue e p emiados has a la
echa) han aducido pa a Alianza. Cuen a además su ca álogo con una colección
denominada Biblio eca de T aduc o es, que según la p opia edi o ial se compone de «ob as
de g andes au o es de la li e a u a de odos los iempos en nue as e siones ealizadas po
los mejo es aduc o es».
3.2.1.2.3. Génesis de la aducción
La segunda aducción de A Passage o India se publicó po p ime a ez en 1981
(aunque la p ime a edición que ecoge la base de da os de lib os edi ados en España del
Minis e io de Educación, Cul u a y Depo e es la de 1985, año en que Alianza publicó la
misma aducción bajo un nue o í ulo). Es a aducción llegó con un cie o e aso no ya
115
espec o a la apa ición de la no ela o iginal, sino en elación con el inicio de la publicación
en España de la ob a de Fo s e : a lo la go de los años se en a ya habían is o la luz Mau ice
(Plane a, 1973), Howa ds End (Plane a, 1975), A Room wi h a View (Plane a, 1976), The Li e o
Come and o he s o ies (Alianza, 1976) y The Longes Jou ney (Alianza, 1977), así como un
olumen de ensayos (Tau us, 1979).
Como se e, la edi o ial ya había mos ado in e és po la ob a de Fo s e al publica
su segunda no ela y uno de sus lib os de ela os (que además ue on e idos al español po
el mismo aduc o que se enca ga ía de aslada A Passage o India, José Luis López
Muñoz) y, as saca al me cado la aducción de la no ela que nos ocupa, con inuó
publicando o as ob as del au o , como Mau ice y Howa ds End (en las aducciones ya
publicadas an e io men e en o as edi o iales y a ca go, espec i amen e, de José Manuel
Ál a ez Fló ez y Ángela Pé ez Gómez en el p ime caso y de Edua do Mendoza en el
segundo) o A Room wi h a View (en es e caso en una e aducción de José Luis López
Muñoz). Aunque la adap ación cinema og á ica de A Passage o India que ealiza a el di ec o
b i ánico Da id Lean no se es enó has a es años después, en 1984 (a las ca ele as
españolas solo llega ía en 1985), en 1981 John B abou ne ya había conseguido que el
King’s College le pe mi ie a oda una película basada en la no ela (Phillips, 2006), lo cual
pod ía habe cons i uido un incen i o a la ho a de que una edi o ial española se decidie a
inalmen e a aduci la, casi diez años después de que Fo s e debu a a en el mundo
edi o ial español con Mau ice.
En cualquie caso, Alianza op ó po e aduci A Passage o India, en luga de eedi a
la aducción que en los años cincuen a publica a la edi o ial a gen ina Su . Es o pod ía
esponde al ya mencionado a án, según la p opia edi o ial, de p opo ciona a sus lec o es
aducciones nue as, aunque hemos comp obado que no odas las aducciones de ob as
de Fo s e que Alianza ha sacado al me cado han sido de nue o cuño, pues en el caso de
Mau ice y de Howa ds End se op ó po eedi a las e siones ya exis en es. Es más, cabe
ambién señala que en el ca álogo de Alianza han apa ecido no solo aducciones
a gen inas en gene al sino incluso algunas ealizadas po el aduc o de la p ime a
aducción de A Passage o India en pa icula , más conc e amen e, La condena y Ca as a
Milena de F anz Ka ka y El ame icano impasible de G aham G eene. Sin emba go, el hecho de
que Alianza decidie a e aduci A Passage o India encaja con la ónica gene al en lo que a
las aducciones de Fo s e en España se e ie e, pues no pa ece que ninguna de las
aducciones hispanoame icanas de sus ob as llega an nunca a eedi a se en la península, a
116
pesa de que, además de A Passage o India, an o Aspec s o he No el como Whe e Angels Fea
o T ead ya se habían e ido al cas ellano al o o lado del A lán ico, en ocasiones décadas
an es de que ue an e aducidas en España.
Es a e icencia pod ía explica se a pa i del a ículo que el esc i o y aduc o
a gen ino En ique Luis Re ol publicó en Re is a de Occiden e en 1974, i ulado «Pasaje a
Bloomsbu y. Con is a a E. M. Fo s e », en el que se p egun aba si podía conside a se
pe inen e, an o desde el pun o de is a come cial como desde el es é ico, ol e a edi a
las ob as de Fo s e en cas ellano (se acababa de publica Mau ice, a la que p on o
sucede ían Howa ds End y A Room wi h a View) dado que el in en o que se había lle ado a
cabo en A gen ina ein e años an es había sido un iasco; más conc e amen e, Re ol
a i maba que incluso en el caso de la que según los c í icos e a su mejo no ela, A Passage o
India, el éxi o de público había sido solo mode ado.
De hecho, es posible que las p ime as aducciones peninsula es ampoco
con ibuye an en demasía a la popula idad de Fo s e , en es e caso en e el público español,
pues en 1979, en un a ículo pa a La Vangua dia en el que saludaba la publicación del
olumen de ensayos de Fo s e , Robe Salad igas no solo a i maba que el esc i o «había
sido uno de an os ilus es desconocidos» pa a los lec o es españoles, sino que dudaba que
se hubie a con e ido en «un pe sonaje amilia » en e ellos incluso después de que se
hubie an aducido cinco de sus ob as (Salad igas, 1979:53), lo cual ambién pod ía habe
alen izado la aducción de las es an es, en e ellas A Passage o India. No obs an e, ese
mismo año y en el mismo dia io Ma a Pessa odona (1979:53) se mos aba algo más
op imis a en su a ículo en conmemo ación del cen ena io del nacimien o de Fo s e , al que
desc ibe como «uno de los g andes no elis as y ensayis as ingleses más desconocidos po el
público lec o peninsula », pe o solo «has a la década de 1970».
O a posible explicación al e aso de la apa ición de A Passage o India en e i o io
español la apun a la eseña publicada (sin i ma) en el dia io a gen ino La Nación con
mo i o de la apa ición de la p ime a aducción: en dicha eseña, el au o a i ma que «la
nega i a del au o a que se aduje a a la lengua de una España que polí icamen e le
con a ía en lo más ín imo con ibuyó a odea la de un p es igio un poco legenda io en e
las gen es que solo hablan ese idioma» («“El paso”», 1955:3), insinuando po an o que si la
no ela no había apa ecido has a en onces en nues o país se debía al exp eso deseo de
Fo s e , deseo alen ado po la si uación polí ica de España, la cual, a mi ad de los años
cincuen a, cuando se publicó el a ículo en La Nación, lle aba casi dos décadas inme sa en la
dic adu a del gene al F ancisco F anco (es más, desde la apa ición de la ob a o iginal, en
117
1924, España solo había conocido un gobie no democ á ico en e 1931 y 1936, du an e la
Segunda República). Sin emba go, no se han encon ado e idencias de que Fo s e se
nega a en ningún momen o a cede los de echos de aducción de ninguna de sus ob as a
ninguna edi o ial española. Cuando Nancy Cuna d, una de las impulso as del olle o
Au ho s Take Sides on he Spanish Wa , publicado po la e is a b i ánica Le Re iew en 1937,
se puso en con ac o con él pa a que con ibuye a a la publicación (en la que se plan eaban a
una se ie de esc i o es dos cues iones, a sabe , «A e you o , o agains , he legal
Go e nmen and he People o Republican Spain?» y «A e you o , o agains , F anco and
Fascism?» (Cal e , 2014: i)), Fo s e echazó la p opues a, o eciendo la siguien e
explicación: «I am in sympa hy wi h you scheme, bu I do no eel ha mani es os by
w i e s [] ca y any weigh wha e e [] he p esen junc u e, and o his eason I do no
wish o add my signa u e» (Fo s e , 1937; compilado en Cal e , 2014:285).
Po o a pa e, a p incipios de los años ochen a aún se encon aban igen es la
mayo pa e de los a ículos de la Ley 14/1966, de 18 de ma zo, de P ensa e Imp en a,
aunque ya se habían de ogado el a ículo 2 po el Real Dec e o-Ley 24/1977, de 1 de ab il,
y los incisos B) a E) del apa ado dos del a ículo sesen a y cua o po la disposición
de oga o ia de la Ley 62/1978, de 26 de diciemb e. La Ley de P ensa e Imp en a se había
ap obado en 1966, mien as Manuel F aga I iba ne ocupaba el ca go de Minis o de
In o mación y Tu ismo, o ganismo gube namen al esponsable de la censu a de lib os
(Thomas, 2017). En e o as ó denes y dec e os, cons aba de se en a y dos a ículos, cua o
disposiciones inales, cinco disposiciones ansi o ias y una disposición po la que se
de ogaba la Ley de P ensa de 22 de ab il de 1938 (Cisquella, E i i y So olla, 2002). Con
an e io idad, odas las publicaciones habían de some e se a inspección, lo que implicaba
que uno o a ios censo es elabo a an un in o me y sus supe io es decidie an si au o iza ,
denega o au o iza con sup esiones la publicación; a pa i de la ap obación de la Ley de
P ensa de 1966, la inspección p e ia dejó de se obliga o ia y se sus i uyó po dos posibles
ías, la consul a olun a ia y el depósi o di ec o (Thomas, 2017).
En el p ime caso (que con inuó siendo de obligado cumplimien o bajo cie as
ci cuns ancias), la edi o ial debía p esen a una solici ud con una se ie de da os básicos
sob e la publicación que deseaba edi a y el manusc i o o las gale adas de la misma, y los
censo es elabo aban el co espondien e in o me (Thomas, 2017). Las solici udes de
publicación p esen adas a consul a olun a ia podían esol e se de cua o o mas:
publicación «desaconsejada», au o ización ín eg a, pe ición de sup esiones y, en el caso de

118
ex os en lengua ex anje a, exigencia de p esen a el ex o aducido (Cisquella, E i i y
So olla, 2002). Según el a ículo cua o, en el que se desc ibía la consul a olun a ia, si es a
e a ap obada o esuel a median e silencio admis a i o, la dis ibución del ex o some ido a
consul a quedaba exen a de esponsabilidad an e la Adminis ación. En el a ículo doce,
dedicado al depósi o p e io, se es ablecía la obliga o iedad de p esen a an e el Minis e io
seis ejempla es de cualquie imp eso suje o a pie de imp en a an es de dis ibui lo. Aquellas
edi o iales que se encon aban incluidas en el Regis o de Emp esas Edi o iales41 podían
op a po some e la publicación ya imp esa a la e aluación de los censo es, quienes
decidían si se podía o no publica (en es e úl imo caso podían denuncia la a las au o idades
pe inen es, lo que a su ez podía implica su incau ación o des ucción, así como acciones
legales con a sus edi o es o au o es); cabía además la posibilidad del silencio
adminis a i o, es o es, si la censu a no se p onunciaba en un de e minado pe iodo de
iempo, la publicación podía ci cula (Thomas, 2017).
En el A chi o Gene al de la Adminis ación, si o en Alcalá de Hena es, se gua dan
los expedien es de censu a 7127/81 y 3776/82, co espondien es a la p ime a edición y
p ime a eimp esión42 de es a aducción, que apa ecie on, espec i amen e, en 1981 y
1982. Ambas, i uladas Un iaje a la India y edi adas po Alianza Edi o ial den o de la
colección Alianza T es, con aban con 408 páginas y enían un p ecio de 890 pese as; la
i ada de la p ime a edición ue de 5 000 ejempla es y la de la p ime a eimp esión, de
4 000. En ambos casos la solici ud de di usión la p esen a Amelia Có doba de la To e,
sec e a ia de la edi o ial, y en ambos casos se esuel e en apenas unos días. En ninguno de
los casos se incluye un in o me del lec o enca gado de e alua la pe ición (sencillamen e se
indica que se cumplen los equisi os del depósi o p e io a la di usión exigidos po el
a ículo 12 de la igen e Ley de P ensa e Imp en a y que no p ocede adop a las p e isiones
del a ículo 64 de dicha Ley) y ampoco se menciona el hecho de que ein icinco años an es
ya se había au o izado la expo ación de o a aducción de la misma ob a de Fo s e .
41 De acue do con el a ículo cincuen a y uno, odas las edi o iales habían de insc ibi se en el Regis o. El
núme o de egis o e a necesa io pa a pode emplea la ía del depósi o di ec o (Thomas, 2017) y podía se
denegado po el Minis e io si es e lo conside aba opo uno (Cisquella, E i i y So olla, 2002).
42 Ve no a 46.
119
3.2.1.3. TT3
3.2.1.3.1. T aduc o
Juan Gab iel Vásquez nació en Bogo á el 1 de ene o de 1973. En a ias en e is as
concedidas a Ped o Ja ie López, que es e ecoge en su lib o La p o esión a po den o (2010),
Vásquez explica que la suya es una amilia de abogados, ya que an o sus pad es como uno
de sus íos (José Ma ía Villa eal, que ue minis o y eje ció como embajado en a ios
países) lo e an. En pa e po es a azón y en pa e po c ee que la abogacía e a su
ocación, Vásquez cu só De echo en la Uni e sidad del Rosa io, donde comple ó sus
es udios con una esis de g ado i ulada La enganza como p o o ipo legal en la Ilíada
(Benmiloud, 2017); sin emba go, pa a en onces ya había decidido, después de esc ibi un
lib o de ela os y habe comenzado una no ela (Vásquez a i ma habe empezado a esc ibi
cuen os a los ocho años pe o no habe se plan eado dedica se a la li e a u a has a ese
momen o), que no iba a eje ce como abogado (en e is a con López, 2010). Comenzó
en onces a es udia li e a u a po las a des en la Pon i icia Uni e sidad Ja e iana de la
Compañía de Jesús (donde conoció a la que luego se ía su muje y mad e de sus hijas
gemelas (Benmiloud, 2017)) y a ap ende ancés con el obje i o de ma cha a Pa ís a
cu sa un doc o ado en Li e a u a en la Uni e sidad de la So bona (en e is a con López,
2010).
E ec i amen e, en junio de 1996, días después de de ende su esis de g ado, pa ió
pa a F ancia, donde pasó es años y comenzó es udios de doc o ado en la Uni e si é Pa is
3 – So bonne Nou elle bajo la di ección de Claude Fell, aunque los abandonó sin
e mina los (Benmiloud, 2017). Pa a en onces, Vásquez ya había esc i o dos no elas,
Pe sona (1997) y Alina suplican e (1999), que el p opio au o acha ía más a de de
«p ema u as» (De Maesenee y Ve aeke, 2013) y con las que, según con a ía después en
una en e is a concedida a Sil ana Pa e nos o en 2010, no se sen ía sa is echo ni siquie a
en la época en la que las había esc i o. En la misma en e is a el esc i o explica cómo
en onces, a inales de 1998, ue a isi a a una pa eja de amigos de edad a anzada que
i ían en la egión belga de las A denas y acabó pe maneciendo allí du an e casi un año;
pos e io men e el au o se e e i ía a es e pe íodo como «p obablemen e el más impo an e
de mi ida como esc i o » (Vásquez, en e is a con De Maesenee y Ve aeke, 2012). En el
año 2000 se asladó a Ba celona, donde pe maneció du an e doce años (Benmiloud, 2017).
120
Según el p opio Vásquez, as su llegada a Ba celona ascu ió un año an es de que
en a a en con ac o con la ida cul u al de la ciudad, pe o a pa i de en onces comenzó a
colabo a con e is as, a aduci y, inalmen e, a publica sus p opios lib os; asimismo,
ambién dio clases de li e a u a y eje ció como c í ico li e a io (en e is a con Plaza, 2006).
En e 2000 y 2011 publicó un lib o de ela os (Los aman es de Todos los San os, que apa eció
p ime o en Colombia en 2001 y se eedi ó en España en 2008), es no elas (Los in o man es
en 2004, His o ia sec e a de Cos aguana en 2007 y El uido de las cosas al cae en 2011), una
biog a ía (Joseph Con ad: Un homb e de ninguna pa e, 2004) y un lib o de ensayos (El a e de la
dis o sión, 2009), además de a ículos cul u ales y de opinión en a ios medios an o
españoles como colombianos, como los dia ios El País o El Espec ado .
La p ime a de sus no elas publicada en España, Los in o man es, esul ó
p eseleccionada en 2009 en el Independen Fo eign Fic ion P ize; la segunda, His o ia sec e a
de Cos aguana, ue ganado a en 2007 del P emio Qwe y al mejo lib o de na a i a en
cas ellano del p og ama homónimo de la cadena de ele isión Ba celona TV y del P emio al
Mejo Lib o de Ficción Colombiano de la Fundación Lib os & Le as; la e ce a, El uido de
las cosas al cae , ecibió el P emio de No ela de la edi o ial Al agua a en 2011, el P ix de
li é a u e la ino-amé icaine Roge Callois de la Socie é des lec eu s e amis de Roge
Caillois, el PEN Club F ançais y la Maison de l’Amé ique la ine en 2012, el W i e s in
T ansla ion P og amme Awa d del English PEN ambién en 2012, el P emio G ego on
Rezzo i a la mejo ob a na a i a ex anje a de la ciudad de Flo encia en 2013 y el
In e na ional Dublin Li e a y Awa d del Dublin Ci y Council en 2014, además de queda su
aducción al inglés inalis a del P emio Valle Inclán de The Socie y o Au ho s en 2013.
En 2012 Vásquez eg esó a Colombia con su amilia (Benmiloud, 2017), aunque
du an e el cu so académico 2012-2013 ocupó el pues o de w i e in esidence en la
Uni e sidad de S an o d. Allí, en Cali o nia, e minó de esc ibi su cua a no ela, Las
epu aciones, que se publicó en 2013; dos años después apa eció la quin a, i ulada La o ma de
las uinas, y en eb e o de 2018 publicó o o lib o de ensayos, Viajes con un mapa en blanco. Su
penúl ima no ela, Las epu aciones, ue gala donada con el P emio de la Real Academia de la
Lengua Española (RAE) en 2014, con el P emio San Clemen e del I.E.S. Rosalía de Cas o
de La Co uña en la modalidad de mejo no ela en cas ellano en 2015, con el P ix Ca be
des Lycéens en la con oca o ia 2015-2016 y con el P émio de Li e a u a Casa da Amé ica
La ina de Po ugal en 2016, así como nominada al P emio Bienal de No ela Ma io Va gas
Llosa de 2014; la úl ima, La o ma de las uinas, ol ió a op a a es e gala dón en 2016.
121
Como ya se ha comen ado, Vásquez ambién ha colabo ado ac i amen e como
eseñis a y columnis a pa a publicaciones pe iódicas an o peninsula es como
hispanoame icanas, des acando los a ículos que publicó semanalmen e pa a el dia io
colombiano El Espec ado en e 2007 y 2014 y cuyo o al asciende a más de escien os. Sus
ex os pe iodís icos le han alido un P emio Nacional de Pe iodismo Simón Bolí a en dos
ocasiones, la p ime a en 2007, en la ca ego ía de a ículo cul u al, con «El a e de la
dis o sión», y la segunda en 2012, en la ca ego ía de en e is a de p ensa, con «Una cha la
en e pája os», ambos publicados en la e is a li e a ia colombiana El Malpensan e.
La ob a li e a ia de Vásquez la con o man po an o sie e no elas, dos lib os de
ensayo, un olumen de ela os y una biog a ía. Es a ob a ha sido aducida a más de ein e
lenguas, en e las que se incluyen el inglés, el ancés, el i aliano, el po ugués, el alemán, el
nee landés, el polaco o el u co (Benmiloud, 2017). Excep uando sus dos no elas de
ju en ud y su olumen de ela os (Vásquez, en e is a con De Maesenee y Ve aeke,
2012), la ob a de icción de Vásquez anscu e en Colombia, pe o, además, buena pa e de
la misma se ocupa di ec amen e de la his o ia del país, has a al pun o que Benmiloud
(2017:9) llama al au o «a chéologue du passé colombien écen »: en Los in o man es,
Vásquez ec ea la si uación de los ciudadanos alemanes en la Colombia de los años
cua en a; en His o ia sec e a de Cos aguana se explo a la sepa ación de Colombia y Panamá en
o ma de una me a icción en la que la his o ia del p o agonis a y na ado es el o igen de la
no ela de Joseph Con ad Nos omo; en El uido de las cosas al cae , la gue a con a el
na co á ico y el na co e o ismo que azo ó du an e años al país; y en La o ma de las uinas,
el asesina o del líde del Pa ido Libe al Colombiano Jo ge Eliéce Gai án, acaecido en
1948.
De Maesenee y Ve aeke (2013) señalan la impo ancia que iene en las no elas de
Vásquez la cons an e elación en e la His o ia con mayúscula ( undamen almen e la
colombiana) y la his o ia con minúscula; de hecho, el p opio au o admi e que un elemen o
ecu en e en su icción es «la obsesión po la memo ia», así como que pa a él « eco da es
un ac o mo al» y lo que más le in e esa del géne o no elís ico es «lo que iene de esis encia
con a el ol ido» (Vásquez, en e is a con Maesenee y Ve aeke, 2013:210). Aho a bien,
Ve aeke (2012:33) señala que, aunque muchas de las no elas de Vásquez se si úen en
Colombia, no po ello dejan de e leja la «expa iación» que ca ac e iza la ayec o ia de su
au o , pues no escasean los pe sonajes «e an es y mig an es»; pa a Ve aeke, la in ención
de Vásquez es que su ob a no es é ligada a la adición li e a ia de su país, sino asc i a a la
128
El pe iódico apoyó desde el p ime momen o al gene al F anco, pe o nunca
abandonó la de ensa de la mona quía y se opuso al sal o dinás ico de Juan de Bo bón, hijo
de Al onso XIII; en menos de un año el dia io acumuló a ios expedien es y llamadas de
a ención de la censu a po es e mo i o, y en 1953 Luca de Tena B une ue des i uido y
sus i uido po Luis Cal o (Olmos, 2002). La i ada del dia io había disminuido
no ablemen e a aíz de la gue a (Olmos, 2002), pe o pa a mi ad de los años cincuen a
an o la di usión de la publicación como los bene icios de P ensa Española se mul iplica on
(Iglesias, 1980). En 1962 Luca de Tena y B une eg esó a la di ección de ABC y, según
Olmos (2002:429), es o supuso una se ie de «inespe ados gi os a la de echa». En 1969 el
di ec o se p onunció en con a du an e la o ación pa a designa a Juan Ca los de Bo bón,
hijo de Juan de Bo bón, como suceso de F anco, aunque según Olmos la línea edi o ial de
su pe iódico ya se había esignado a es a elección.
En 1975, después de que la edición no eame icana del dia io que había c eado es
años an es hubie a de ce a po al a de susc ip o es y de anuncian es y de que allecie a su
pad e, Luca de Tena y Ga cía de To es, el consejo de adminis ación (que ya lo había
in en ado a inales de los sesen a y a p incipios de los se en a) des i uyó a Luca de Tena
B une debido a su polí ica edi o ial cada ez más conse ado a y a la caída de la i ada y
del espacio ese ado a la publicidad (Olmos, 2002). Fue nomb ado di ec o Luis Ceb ián,
que a ó de mode niza an o la p esen ación como los con enidos del dia io, pe o la
ci culación con inuó bajando; uno de los p incipales p oblemas e a que Luca de Tena
B une , que seguía siendo p esiden e an o de la jun a de undado es como del consejo de
di ección, con inuaba en la p ác ica di igiendo el dia io y, según Olmos, as la mue e del
gene al F anco lo con i ió «en una inche a del a do anquismo» (2002:537).
En 1977, Guille mo Luca de Tena B une , he mano de To cua o, ue designado
senado po el ya ey Juan Ca los I (Juan de Bo bón le había cedido sus de echos dinás icos
ese mismo año) y decidió en onces cesa a Ceb ián y oma las iendas de la di ección
(Olmos, 2002). La publicación a a esaba impo an es di icul ades económicas, po lo que
en 1979 la Jun a Gene al de Accionis as au o izó la duplicación del capi al social de P ensa
Española (Olmos, 2002). El comienzo de la década de los ochen a ue una época du a pa a
el pe iódico, pues de acue do con Olmos (2002) descendió no solo su ci culación sino
ambién su in luencia, aunque la si uación mejo ó a pa i de 1982 con el nomb amien o
como di ec o de Luis Ma ía Anson, que en es años consiguió an o emon a las ci as de
en as como consegui bene icios po p ime a ez en diez años.

129
Guille mo Luca de Tena B une con inuó eje ciendo como p esiden e del Consejo
de Adminis ación de P ensa Española y como edi o de odas sus publicaciones,
consis iendo es a úl ima labo , según sus p opias palab as, en «man ene la línea
in o ma i a e ideológica que ha[bía] in o mado la ida de ABC desde su undación»
(«Guille mo Luca», 1983:14). En 1997 Anson ue sus i uido po F ancisco Jiménez-Alemán
(aunque con inuó p esidiendo el consejo de di ección y di igiendo el suplemen o ABC
Cul u al has a que en 1998 pasó a di igi el dia io La Razón), un año después Guille mo
Luca de Tena B une cedió la p esidencia de P ensa Española a su sob ino Nemesio
Fe nández-Cues a y Luca de Tena y nomb ó edi o a a su hija Ca alina Luca de Tena
Ga cía-Conde (aunque con inuó siendo p esiden e de hono y de la jun a de undado es) y
en 1999 se nomb ó di ec o a José An onio Za zalejos (Olmos, 2002).
A inales del año 2001 P ensa Española y el G upo Co eo de Comunicación se
usiona on, con olando la p ime a un 21,05% del capi al de la compañía esul an e, el
G upo Co eo P ensa Española, y un 78,95% la segunda (Blanco Leal, 2004). Desde
en onces ABC ha conocido o os es di ec o es además de Za zalejos (quien ha di igido el
dia io en dos pe iodos di e en es, a sabe , en e 1999 y 2004 y en e 2005 y 2008): Ignacio
Camacho, Ángel Expósi o Mo a y el ac ual di ec o , Biei o Rubido Ramonde (Villa
He nández, 2015). Más conc e amen e, Camacho ele ó a Za zalejos al en e de la
di ección de ABC en sep iemb e de 2004, po lo que la dis ibución de la colección de la
que o mó pa e la e ce a aducción de A Passage o India, la Biblio eca del Viaje o, que se
come cializó en e ab il y junio, se lle ó a cabo du an e el manda o de es e úl imo.
La in o mación disponible sob e Folio, la edi o ial que se ocupó de edi a los
olúmenes de la colección Biblio eca del Viaje o pa a ABC, es escasa. Según la base de
da os sob e edi o iales del Minis e io de Educación, Cul u a y Depo e, ha ami ado casi
es mil núme os ISBN y iene sede en Ba celona, pe o la di ección de la página web que se
incluye en es a base de da os se encuen a inac i a. De acue do con el di ec o io de
edi o iales de li e a u a de la Fede ación del G emio de Edi o es de España, el G emi
d’Edi o s de Ca alunya, el G emio de Edi o es de Mad id, el G emio de Edi o es de
Euskadi, la Asociación de Edi o es de Andalucía, la Asociación Galega de Edi o es, la
Associació d’Edi o s del País Valencià, la Asociación Nacional de Edi o es de Lib os y
Ma e ial de Enseñanza y la Associació d’Edi o s en Llengua Ca alana pa a el año 2008, la
edi o ial ue undada en 1980, con aba con dis ibuido es en a ios países
hispanoame icanos, enía en ese momen o 520 í ulos publicados en su habe den o del
130
ámbi o de la li e a u a, de los cuales 248 seguían en ac i o, y en el año 2006 había publicado
ein e í ulos nue os.
El di ec o io ambién iden i ica al di ec o del sello, Julián Viñuales Solé, y
especi ica que la edi o ial edi a lib os, ascículos, CD, DVD, colecciones que apa ecen
pe iódicamen e en los quioscos, lib os «a medida» pa a en a ins i ucional a p ensa y a
emp esas públicas y p i adas, y una línea de lib os de lib e ías. La edi o ial ambién apa ece
ecogida en el di ec o io de ciencias sociales del mismo año, pe o no así en los di ec o ios
que se encuen an ac ualmen e disponibles en la página web de la Fede ación de G emios
de Edi o es de España. Tampoco se incluye en su buscado de edi o iales miemb os. Sí que
se encuen a en cambio una emp esa llamada Ediciones Folio, dedicada a la edición de
lib os y si a en Ba celona, en el Censo Nacional de Emp esas de la Cáma a de Come cio de
España, pe o según la in o mación disponible en la página web del Regis o Público
Concu sal del Colegio de Regis ado es de la P opiedad y Me can iles de España, Ediciones
Folio se decla ó en concu so en 2010 y en 2014 se ap obó su plan de liquidación.
3.2.1.3.3. Génesis de la aducción
En 2004 el dia io ABC anunció la publicación de una colección i ulada Biblio eca
del Viaje o. La colección apa eció publici ada po p ime a ez en sus páginas el domingo
11 de ab il, una semana an es del inicio de la dis ibución de los í ulos que la con o maban,
en un publi epo aje a doble página den o de la sección de cul u a. Es e epo aje, i ulado
«ABC eúne los mejo es ela os de iajes pa a pode descub i el mundo sin sali de casa»
(2004:64:65), incluye un ex o sob e la colección en gene al, in o mación sob e cómo
adqui i los dis in os í ulos, un calenda io de en egas y un b e e esumen de cua o ob as
de la colección (Ébano de Rysza d Kapuscinski, El co azón de las inieblas de Joseph Con ad,
A ancad las semillas, usilad a los niños de Kenzabu ō Ōe y Los cacho os y Los je es de Ma io
Va gas Llosa), así como una imagen de los lomos de odos los olúmenes de la colección
colocados en ila, o og a ías de pequeño amaño de los au o es de las cua o ob as
des acadas y una de mayo o ma o de Paul Bowles.
Más conc e amen e, se in o maba a los lec o es de que el p ime í ulo de la
colección (Ébano) se en ega ía g a is con el dia io el siguien e domingo, 18 de ab il, y que el
es o pod ían adqui i se los lunes, mié coles, ie nes y domingos p esen ando el cupón que
apa ece ía en ABC ese mismo día y abonando la can idad de dos eu os y medio; la
colección se ce aba el 27 de junio, p ecisamen e con la en ega de Pasaje a la India. De las
131
ob as se dice que «pe mi i án eco e los cinco con inen es de la mano de p es igiosos
esc i o es que han inmo alizado en sus ex os la esencia de o as cul u as, de o os mundos
desconocidos»; además, la colección «conduci á al lec o a a és de un exci an e iaje po
el pasado» y los lec o es « end án ocasión de emon a se a la Edad Media pa a isi a el
Lejano O ien e (…) aden a se en las injus icias del apa heid (…) o conoce la
e e escencia de La Habana en iempos de la e olución (…)» («ABC eúne», 2004:64).
También se hace hincapié en la ampli ud geog á ica cubie a: «De es e a oes e y de no e a
su . Los lib os de iajes a a iesan odas las anjas ho a ias del plane a» (2004:65). En el
ex o del publi epo aje se mencionan con mayo o meno de alle a ios í ulos y au o es, y
se nomb a A Passage o India en e los lib os de iajes cuya epe cusión «se ha is o
mul iplicada po las sucesi as adap aciones cinema og á icas» (2004:64).
Los í ulos incluidos en la colección, en el o den en que ue on dis ibuidos, son
Ébano, de Rysza d Kapuscinski, aducido po Aga a O zeszek Sujak; La piel del ambo , de
A u o Pé ez-Re e e; Nues o homb e en La Habana, de G aham G eene, aducido po
Ma isa Ma ínez Co alán; Boome ang: iaje al co azón de Aus alia, de Xa ie Mo e ; Tua eg, de
Albe o Vázquez-Figue oa; Luz de agos o, de William Faulkne , aducido po En ique
So do; Co azón de Ulises, de Ja ie Re e e; A ancad las semillas, usilad a los niños, de
Kenzabu ō Ōe, aducido po Miguel Wandenbe g; La cos a de los mosqui os, de Paul
The oux, aducido po Manuel Sáenz de He edia; Mis e iosa Buenos Ai es, de Manuel Mújica
Láinez; El c uce o del Sna k, de Jack London, aducido po En ique Daune ; Nue a Yo k, de
Paul Mo and, aducido po Julio Gómez de la Se na; La hija de Bu ge , de Nadine
Go dime , aducido po I is Menéndez Sallés; El co azón de las inieblas, de Joseph Con ad,
aducido po Edua do Jo dá; Viaje a Samoa, de Ma cel Schwob, aducido po Jaume
Poma ; En el país de las nie es, de Iñaki P eciado; La mi ada inocen e, de Geo ges Simenon,
aducido po Me cedes Abad; Días y iajes, de Paul Bowles, aducido po Ana Ma ía de la
Fuen e Rod íguez y Rod igo Rey Rosa; Los pasos pe didos, de Alejo Ca pen ie ; La llamada de
lo sal aje, de Jack London, aducido po Paz Ba oso Fe nández-A aoz y An onio Ribe a;
La isla del día an es, de Umbe o Eco, aducido po Helena Lozano Mi alles; Los cacho os y
Los je es, de Ma io Va gas Llosa; Islas G iegas, de Law ence Du ell, aducido po la emp esa
de aducción Dio ki; Dia io, de And é Gide, aducido po Lau a F eixas; El ecu so del
mé odo, de Alejo Ca pen ie ; Viaje al a chipiélago malayo, de Al ed Russel Wallace, aducido
po Ma ía José Ania, F ancisca T epa y Ma a Pé ez Sánchez; Nápoles, 1944, de No man
Lewis, aducido po Ángela Pé ez Gómez; Los ojos del ua eg, de Albe o Vázquez Figue oa;
132
De su Uzala, de Vladimi A senie , aducido po Te esa Ramone ; Río de Amé ica, de Luis
Panco bo; La a esía del Pací ico, de Ma k Twain, aducido po Ma a Pé ez Sánchez; Mi
pe eg inación a la Meca, de Richa d F ancis Bu on, aducido po Albe o Ca dín; Rela os
a icanos, de Do is Lessing, aducido po En ique de Hé iz Ramón; Seis meses en Nue a
Zelanda, Aus alia y Malasia, de Ge ald Du ell, aducido po Bea iz Bueno Ma eos y
Ramón Sala Gili; Viaje al Japón, de Rudya d Kipling, aducido po Emili Olcina; Viaje po el
Nilo, de E. V. Gonzenbach, aducido po D. C. Wellenkamp; Kowloon ong, de Paul
The oux, aducido po Gemma Ro i a O ega; En la Pa agonia, de B uce Cha win,
aducido po Edua do Goligo ski; Lib o de las cosas ma a illosas, de Ma co Polo, aducido
po Rod igo Fe nández de San aella; Misión de esca e en Madagasca , de Ge ald Du ell,
aducido po Ca men A al y E a Jiménez-Julià; y Pasaje a la India, de E. M. Fo s e , en
aducción de Juan Gab iel Vásquez.
Cabe menciona que el o den de apa ición y dis ibución de los í ulos no se
co espondía necesa iamen e con el que ocupaban den o de la colección, sino que la
p ime a sección de es a se encon aba dedicada a los lib os elacionados con el con inen e
a icano (iden i icados po una anja oc e); la segunda, a los del con inen e ame icano
( anja ma ón); la e ce a, a los del con inen e asiá ico ( anja azul); la cua a, a los de
Eu opa ( anja mo ada); y la quin a, a los de Oceanía ( anja e de). De los cua en a y un
í ulos, once e an ob as o iginalmen e esc i as en español y ein a e an aducciones, de las
cuales la inmensa mayo ía (al menos ein iséis) ya habían sido publicadas an e io men e po
o os sellos43; además de A Passage o India, pa ece que solo o as es ob as ue on
e aducidas pa a es a colección: A ican S o ies de Lessing y Two in he Bush y The Aye-Aye
and I, ambas de Du ell (en los es casos la aducción an e io se había publicado en la
edi o ial Alianza44).
Jun o con el publi epo aje publicado en la edición ísica de ABC, el dia io
acompañó el lanzamien o de la colección con un mic osi io web dedicado exclusi amen e a
es a, desde el que podía accede se a in o mación sob e la colección en gene al y sob e cada
uno de los olúmenes en ella incluidos, como í ulo, au o , echa p og amada de
43 En el caso de La llamada de lo sal aje de Jack London y Viaje al a chipiélago malayo de Al ed Russel Wallace, se
encuen an ediciones an e io es i madas po una sola de las aduc o as mencionadas en las ediciones de
Folio, más conc e amen e, Paz Ba oso en el p ime caso y Ma a Pé ez en el segundo.
44 De la p ime a hay una aducción de 1984 de José Luis López Muñoz i ulada Cuen os a icanos; de la
segunda, una aducción de 1986 de Naza e de Te án Bleibe g i ulada Viaje a Aus alia, Nue a Zelanda y
Malasia; y de la e ce a, una aducción de 1993 de Fe nando San os Fon enla i ulada Resca e en Madagasca .
133
dis ibución, sinopsis y biog a ía del au o . La p esen ación de la colección ezaba lo
siguien e:
ABC e ae una ex ao dina ia colección, única en el me cado, que e pe mi e conoce los
cinco con inen es a a és de 41 no elas sin necesidad de iaja . Los au o es más p es igiosos
e desc iben los cinco con inen es en la Biblio eca del Viaje o. Una opo unidad única de
conoce los luga es más ecóndi os del mundo a a és de la lec u a, aho a con ABC.
A lo la go de la his o ia de la li e a u a han sido muchos los au o es que han si uado sus
no elas en dis in os con ex os geog á icos. La a acción de és os po mundos lejanos y
exó icos nos ha pe mi ido soña con si uaciones y paisajes: eco e desie os, na ega po
ma es de co al, descub i olo es, imagina pues as de sol de in ensos colo es o dibuja en
nues a men e plazas, esquinas, ca és y paseos en lejanas ciudades de ensueño.
Los í ulos que aquí p esen amos co esponden a una selección que p e ende aba ca un
amplio espec o de luga es y si uaciones. Que emos llega y descub i los cinco con inen es.
Ace ca , a a és de es os 41 ela os, no sólo las emociones que p o oca la in ensidad de lo
exó ico, sino ambién la co idianeidad que o ecen las calles de las g andes u bes, sin ol ida
las expe iencias y eacciones de los p o agonis as de es os ela os.
La sinopsis de A Passage o India y la no a biog á ica sob e E. M. Fo s e e an los
siguien es:
Sinopsis
La impo ancia y sen ido de es a ob a no se educe en modo alguno a la simple denuncia de
los es agos causados po el impe ialismo b i ánico en el subcon inen e indio, sino ambién
una asposición poé ica del en en amien o de dos mundos opues os, O ien e y Occiden e;
de dos ac i udes men ales, la in ui i a y la lógica; de dos p incipios educidos a no ma de
conduc a, la es é ica y el p agma ismo. Un conjun o de oposiciones aglu inado po la poesía y
el humo y sob e el que planea, a lo la go de oda la no ela, la imposibilidad de comunicación
de dos se es unidos po la amis ad o el amo .
E. M. Fo s e (1879-1970)
Nació en Lond es. Su pad e, a qui ec o, mo i ía an es de que su hijo cumplie a los dos años.
La in ancia del esc i o y g an pa e de su ida adul a es u o dominada po su mad e y sus
ías. De 1887 a 1901 asis ió al King’s College (Camb idge) donde conoció a algunos de los
miemb os del más a de llamado g upo de Bloomsbu y. T as su g aduación iaja jun o a su
mad e a I alia y G ecia. A su eg eso comienza a publica ensayos y a ículos en el pe iódico
libe al Independen Re iew. Es en 1905 cuando se publica su p ime a no ela Donde los
ángeles no se a en u an. Le sigue en 1907 El iaje más la go, y un año después Una
habi ación con is as, basada en pa e en sus acaciones en I alia. En 1910 publica Reg eso a
Howa ds End. En 1912 y 1913 Fo s e iaja a la India, y du an e los dos años siguien es
abaja pa a la Na ional Galle y. T as el es allido de la p ime a gue a mundial, se une a la
C uz Roja y si e en Alejand ía, Egip o, donde conoce al poe a g iego Ka a is. En 1921
eg esa a la India como sec e a io p i ado del maja ajá de Dewas. Es e país se á el escena io
de su ob a maes a Pasaje a la India, su úl ima no ela publicada en ida. T as su mue e en
1970, y po exp eso deseo del esc i o , se publica su no ela pós uma Mau ice.

134
3.2.2. Pa a ex os45
En es e apa ado se examinan los elemen os pa a ex uales que acompañan cada una
de las ediciones exis en es de las es aducciones al cas ellano de A Passage o India, es o es,
de la única edición que u ie on la p ime a y la e ce a aducción y de las once ediciones y
cinco eimp esiones que iene la segunda46. Gé a d Gene e (1989) de ine la
ans ex ualidad como odos aquellos elemen os que es ablecen algún ipo de ínculo en e
dis in os ex os. Gene e (1989) dis ingue cinco ipos de ans ex ualidad: la
in e ex ualidad, la me a ex ualidad, la hipe ex ualidad, la a chi ex ualidad y la
pa a ex ualidad, e incluye den o de es a úl ima elemen os ales como los í ulos, los
sub í ulos, los in e í ulos, los epílogos, los epíg a es, las ad e encias, los p ólogos, las
no as o las ilus aciones.
Más conc e amen e, Gene e (1991:262) de ine los pa a ex os como «a ce ain
numbe o p oduc ions, hemsel es e bal o no , like an au ho ’s name, a i le, a p e ace,
illus a ions [ ha ] su ound [ he book] and p olong i » o « he means by which a ex makes
a book o i sel and p oposes i sel as such o i s eade s». La impo ancia de los pa a ex os
puede se conside able, de hecho, Gene e (1989) señala que en ocasiones la «co ec a»
in e p e ación del ex o depende del apa a o pa a ex ual que lo acompaña (lo cual po o a
pa e end ía a e idencia que la supues a au onomía de los ex os es una icción) y, en el
caso de las aducciones, an o Simon (1995) como Munday (2012) en en los pa a ex os
he amien as ú iles pa a la in es igación: según Simon, los pa a ex os pueden u iliza se pa a
analiza « he cons uc ed subjec o ansla ion in i s a ious his o ical o ms» (1995:110) y,
de acue do con Munday, los comen a ios pa a ex uales del aduc o cons i uyen « he mos
isible and mos in ense o m o e alua ion» (2012:110).
En es e apa ado analiza emos una se ie de elemen os pa a ex uales incluidos en las
es aducciones al cas ellano de A Passage o India, como el í ulo, las cubie as o las no as a
45 Pa e de es a sección se encuen a publicada en el siguien e capí ulo: Alonso Gómez, M. (2019). The
pa a ex s o he second ansla ion in o Spanish o E. M. Fo s e ’s A Passage o India. B i ish and Ame ican
S udies, 25, en p ensa.
46 Como se e á más adelan e, en ocasiones esul a di ícil iden i ica las dis in as ediciones y eimp esiones de
la segunda aducción, pues los da os o ecidos en las páginas legales de unas y o as se con adicen en e sí. A
e ec os p ác icos, hemos conside ado ediciones di e en es aquellas con núme o de ISBN y pa a ex os
dis in os y eimp esiones aquellas con ISBN di e en es pe o idén icas po lo demás a alguna edición an e io ,
lo que en el caso de Alianza supone la exis encia de seis ediciones dis in as y cua o eimp esiones (pa a más
de alles, e apa ado 3.2.4.3).
135
pie de página, así como o os ( ales como glosa ios o p ólogos) cuando es os se encuen en
p esen es. Se a a á en odo caso de lo que Gene e (1991:263-264) denomina pe i ex os,
es deci , pa a ex os que se si úan «a ound he ex , in he space o he same olume, like he
i le o he p e ace, and some imes inse ed in o he in e s ices o he ex , like he i les o
chap e s o ce ain no es» (a es os se con aponen los llamados epi ex os, que se si úan
«[a] ound he ex again, bu a a mo e espec ul (o mo e p uden ) dis ance», es deci ,
«ou side he book»).
Como acabamos de deci , pa a Munday (2012:110), los comen a ios pa a ex uales
de los aduc o es cons i uyen « he mos isible and mos in ense o m o e alua ion»
eje cida po es os. Aho a bien, cabe menciona las palab as de Kei h Ha ey (2003:69)
cuando insis e en que esul a a iesgado asumi « ha he ansla o as indi idual (…) is
singly esponsible o ex ual ou comes e en in he main body o he ex » y p opone que
elemen os como los í ulos o las imágenes y la in o mación p esen es en la cubie a y en la
sob ecubie a se ían « he ou come o a collec i e chain o human decisión-making and
ac ion». De acue do con es a pos u a, si es imposible es a segu o de pode a ibui
absolu amen e odas las decisiones de aducción elacionadas exclusi amen e con el
cue po del ex o o iginal al aduc o , menos aún pod emos hace lo en el caso de los
pa a ex os que acompañan a la aducción.
En el caso que nos ocupa, se analiza án undamen almen e cinco elemen os ( odos
los cuales no se encuen an p esen en en odas las aducciones ni en odas las ediciones de
una misma aducción)47: cubie as y sob ecubie as (incluyendo ex os e imágenes), í ulo,
p e acio, glosa io y no as a pie de página.
3.2.2.1. Tí ulo
Como hemos is o, Fo s e bau izó A Passage o India a pa i del í ulo de un poema
de Wal Whi man. En 1871 Whi man publicó una colección de poemas de cien o ein e
páginas i ulada Passage o India, en la que se incluía la composición que daba í ulo a la
colección; ese mismo año anexó los poemas de es a colección a la quin a edición de Lea es
o G ass, que había apa ecido po p ime a ez en 1855 (G. W. Allen, 1997). Zabel (1955)
opinaba que los í ulos de las ob as de Fo s e en gene al e an siemp e signi ica i os y
47 Más conc e amen e, solo una de las ediciones de la segunda aducción p esen a p e acio; la p ime a
aducción ca ece de glosa io; y las úl imas ediciones de la segunda aducción p escinden de no as.
136
Oli e (1962) insis ía en lo ap opiado que esul aba en pa icula el í ulo de A Passage o
India. Además, en su no a pa a el p og ama de la ob a de ea o de Rau, Fo s e (1989b:335)
decla ó: «Fu he mo e — aking my i le om a poem o Wal Whi man’s— I ied o
indica e he human p edicamen in a uni e se which is no , so a , comp ehensible o ou
minds».
Muchos au o es han es udiado la elación en e los í ulos y ex os de ambos
au o es, pe o en opinión de Shus e man (1965) nunca se ha ap eciado has a qué pun o el
poema es impo an e pa a comp ende la no ela. Mucho de lo que se ha esc i o ace ca del
í ulo de la ob a de Fo s e ha gi ado en o no al uso y al signi icado de la palab a
«passage», que se ha aducido de una o ma di e en e en cada uno de los es í ulos
disponibles en cas ellano («paso», « iaje» y «pasaje») y pa a la que el Ox o d English Dic iona y
o ece, en e o as, las siguien es acepciones: ‘The ac ion o going o mo ing onwa d,
ac oss, o pas ; mo emen om one place o poin o ano he , o o e o h ough a space
o medium; ansi ’ (OED3, 1.a); ‘A jou ney by wa e o ( o me ly) land; a oyage, a sea
c ossing’ (OED3, 2.b); ‘An oppo uni y o pass; he powe , pe mission, o igh o pass.
Also igu a i e’ (OED2, 5.a.); ‘A ou e by which a pe son o hing may pass’ (OED3, 11.a); y,
en sen ido igu ado, ‘A ansi ion om one s a e o condi ion o ano he , spec. h ough
dea h; a ansi ion o p og ess h ough a pe iod, s age, e c.; a ansi ion in hough o
speech om one poin , idea, o subjec o ano he ’(OED3, 4.a) y ‘ i e o passage’ (OED3,
4. .).
Ya en 1924 algunas de las p ime as eseñas sob e la no ela se p onunciaban sob e
es e pa icula : Ge ald Gould (1997 [1924]:218) a i maba en el Sa u day Re iew de 21 de
junio de 1924 que el í ulo de la ob a e a sin duda «delibe a ely misleading», pues «[ ]he e is
no hing in i abou he passage o India in he o dina y sense o he wo ds: all he ac ion
passes in India: and he passage is o he spi i » y Elino Wylie (1997 [1924]:277) esc ibía
pa a el New Yo k He ald T ibune el 5 de oc ub e de ese mismo año: «[ ]his pa icula passage,
he passage o India, is a he a unnel d i en h ough he d ead ul solid obdu acy o mo al
con usion and igno ance han any ai blue oyage o disco e y».
Shus e man (1965:174-175) conside aba que A Passage o India cons i uía un
elabo ado juego de palab as en que el é mino «passage» signi icaba po una pa e « he way
o an ul ima e solu ion o India’s p oblems» y po o a « he passage back, as Whi man
137
exp essed i , “ o p imal hough ”48»; au o es pos e io es ambién ha án e e encia a es as
palab as conc e as del poema del es adounidense. Oli e (1962:57) eía en dicho poema
una elación en e el é mino «passage» y un « oyage o he soul»: «Whi man (…) w i es o
he need o combine wi h hese ma e ial successes o Wes e n ci iliza ion49 a new passage
o oyage o he soul in o hose unexplained a eas which a e o he soul wha India was o
he ea ly explo e s like Vasco da Gama». Decap (1968:104-105) conside aba que el iaje
desc i o po Whi man ep esen aba «un pèle inage aux Sou ces, un e o de e ou e les
in ui ions eligieuses p emiè es conse ées dans les an iques éligions de l’Inde» y a i maba
que el poema e a una cla e necesa ia pa a en ende el í ulo de la no ela, pues o que en es a
no se ela aba «un oyage jusqu’en Inde», sino «un séjou » en el país.
Pa a Zabel (1955:41), lo que Whi man llamaba «passage o India» se ía lo que el
alma occiden al ha de emp ende pa a alcanza «esa alejada me a del espí i u humano que
es á si uada más allá de los p incipios ag esi os y acionales de la ida occiden al, de su
lógica y de su c is alizaciones mo ales, en el eino de la ealización espi i ual y la en ega de
sí mismo, es deci , en el Su o en el Es e». En opinión de Lucía E xeba ía (1997), Fo s e
emplea el é mino «passage» (y no o os como «jou ney» o « a el») de o ma delibe ada,
con el obje i o de da a en ende que lo que a a na a es «un i e o passage, en el sen ido
a ú ico del é mino», y es que pa a es a esc i o a el no elis a b i ánico es quien c ea «la
ansición en e el iaje omán ico y el iaje exis encial», es deci , el iaje que ans o ma al
iaje o (ejemplo de es e ipo de pe iplo se ía pa a E xeba ía el caso de Adela, pe sonaje
que en su iaje a la India descub i ía su sensualidad).
Fe nández (1988) ambién es ablece una conexión en e el í ulo de la no ela y el
concep o del « i e o passage»: en su opinión, Fo s e do ó el í ulo de Whi man de un
ma iz p opio, el del paso o la iniciación de dos inglesas a un país que sob epasa la capacidad
in elec ual occiden al, y iaja al Es e simboliza un i o de iniciación que pe mi e ascende
la azón y alcanza el mis e io, pe o (lo que conside a aún más impo an e) es e «passage»
ambién implica una búsqueda de unidad. Fe nández iden i ica dos momen os en la no ela
en elación con es e i o de iniciación, con es e paso, en ada o in oducción (el au o usa
odos es os é minos, aunque mues a p e e encia po «paso») a la India: la expe iencia que
i en Adela y M s. Moo e en las cue as de Ma aba y la colisión de las ba cas de Aziz y
48 La décima sección del poema de Whi man comienza así: «Passage indeed, O soul, o p imal hough ! /
No lands and seas alone— hy own clea eshness, /The young ma u i y o b ood and bloom; /To ealms o
budding bibles».
49 Oli e se e ie e al e oca il y al canal de Suez.
144
p o undo que en sus ob as an e io es. Es e elemen o es la India, donde el acionalismo
occiden al choca con a el mis e io y el absolu ismo de O ien e; pe o es ambién el elemen o
esencial del espí i u, el ibunal de ini i o de las aspi aciones y los ins in os humanos.
FORSTER p opone un a gumen o en a o de la in eg ación, un uego a la humanidad pa a
que se sal e de la de o a y del desas e supe ando la negación del espí i u y la negación de
los ins in os na u ales y alcanzando la pleni ud i al que se á siemp e la me a más di ícil de
odas las emp esas, una me a ágicamen e oscu ecida po los engaños y las aiciones de lo
que llamamos ida ci ilizada”.
3.2.2.2.2. TT2
La segunda aducción apa eció inicialmen e en o ma o de apa blanda con
sob ecubie a. La sob ecubie a an e io mues a la o og a ía de una igu i a de un ele an e
p o usamen e ado nado con len ejuelas y eselas de id io de colo es sob e un ondo oc e.
Po encima de la imagen del ele an e puede lee se, p ime o, el nomb e de Fo s e , a
con inuación, el í ulo de la no ela (Un iaje a la India) y, inalmen e, el nomb e de la
colección (Alianza T es), odo ello en le as ojas y, en el caso del í ulo, mayúsculas; en el
lomo apa ece el núme o sesen a y ocho. La cubie a on al es neg a, con el nomb e del
au o , del lib o y de la colección en le as blancas. En la con acubie a se lee el siguien e
ex o, que se ep oduce ambién en e la sob ecubie a pos e io y la p ime a solapa:
En 1912, a aíz de un b e e iaje a la India, E. M. FORSTER (1879-1970) comienza a
esc ibi la no ela que an decisi amen e con ibui ía a undamen a su ama li e a ia. Doce
años después, y as una es ancia de seis meses en aquel país como sec e a io del Maha ajá de
Dewa [sic], da in a la na ación que, po alusión al poema de Wal Whi man, i ula UN
VIAJE A LA INDIA. No ela de base polí ica, exponen e c í ico de un momen o his ó ico
conc e o, su impo ancia y signi icado no se educe en modo alguno, a la simple denuncia de
los es agos causados po el impe ialismo b i ánico en el subcon inen e. «Un iaje a la India»
supone la asposición poé ica del en en amien o de dos mundos opues os, O ien e y
Occiden e; dos ac i udes men ales, la in ui i a y la lógica; dos p incipios educidos a no ma
de conduc a, la es é ica y el p agma ismo. Y, po encima de es os en en amien os, la
imposibilidad de comunicación —no necesa iamen e ligada a la di e sidad de nacionalidades,
azas o c edos— de dos se es unidos po la amis ad o el amo . La es uc u a ipa i a de la
na ación, cuya ama se desa olla en o no a es ejes, se co esponde con es dis in os
ni eles de in e p e ación. Mezqui a-cue as- emplo son los mo i os cen ales que, de inidos
po Fo s e como co espondien es a las es es aciones del año opical, ienen, sin emba go,
un signi icado ul e io como cen os de iniciación mís ica p opicios a momen os de especial
pene ación, pleni ud de conocimien o y e elación. Poesía y humo son los aglu inan es de
odo es e complejo mundo de dimensión simbólica que, como oda ob a maes a, o ece
múl iples posibilidades de in e p e ación. Alianza T es ha publicado o os dos lib os de
Fo s e : «El más la go iaje», una de sus no elas más impo an es, y «La ida u u a»,
ecopilación de ela os unidos po la p esencia a gumen al de la homosexualidad y de los
amo es p ohibidos.
La eimp esión de 1982 es idén ica a la p ime a edición, pe o a pa i de 1985 la
imagen de las ediciones de Alianza de la segunda aducción expe imen a ía una
ans o mación conside able. La de dicho año es una edición de apas blandas con solapas;
la o alidad de la cubie a on al la ocupa un o og ama de la e sión de Da id Lean, más
conc e amen e, de la escena en la que Aziz, Adela y M s. Moo e eco en el camino que

145
sepa a la es ación de en de las cue as a lomos de ele an e (la o og a ía, se especi ica en la
solapa pos e io , es co esía de la p oduc o a y dis ibuido a cinema og á ica Tho n Emi
Sc een En e ainmen ); es a imagen se ex iende has a ocupa la o alidad de la p ime a
solapa y la mi ad de la con acubie a. Po encima de los pe sonajes se lee el nomb e
Fo s e en le as mayúsculas blancas y el í ulo (a pa i de aho a, Pasaje a la India) en le as
mayúsculas ama illas; al pie es á es ampado el nomb e de la colección Alianza T es en le as
mayúsculas blancas. En e la con acubie a y la segunda solapa se ep oduce sob e ondo
ojo un ex o esencialmen e igual al de la edición de 1981, con la excepción de algunos
cambios léxicos y sin ác icos y de la in oducción de in o mación elacionada con el cambio
de í ulo, la adap ación cinema og á ica de Lean y la inclusión de una ob a más del au o
en e las publicadas po Alianza:
En 1912, a aíz de un b e e iaje a la India, E. M. FORSTER (1879-1970) comienza a
esc ibi la no ela que le lanza ía a la ama li e a ia. Doce años después, y as una es ancia de
seis meses en aquel país como sec e a io del Maha ajá de Dewa [sic], concluye la na ación
que, po alusión al poema de Wal Whi man, i ula PASAJE A LA INDIA. El ilme del
mismo nomb e di igido po Da id Lean y odado en 1984 ha con ibuido a popula iza en el
mundo en e o, el clima y el a gumen o de es e p odigioso ela o (que en las an e io es
ediciones, en es a misma colección, ue i ulado UN VIAJE A LA INDIA). No ela de base
polí ica, exponen e c í ico de un momen o his ó ico conc e o, su impo ancia y sen ido no se
educen, en modo alguno, a la simple denuncia de los es agos causados po el impe ialismo
b i ánico en el subcon inen e. La ob a signi ica ambién la asposición poé ica del
en en amien o de dos mundos opues os, O ien e y Occiden e; dos ac i udes men ales, la
in ui i a y la lógica; dos p incipios educidos a no ma de conduc a, la es é ica y el
p agma ismo. Y, po encima de es os en en amien os, la imposibilidad de comunicación —
no necesa iamen e ligada a la di e sidad de nacionalidades, azas o c edos— de dos se es
unidos po la amis ad o el amo . La es uc u a ipa i a de la na ación, cuya ama se
desa olla en o no a es ejes, se co esponde con es dis in os ni eles de in e p e ación.
Mezqui a-cue as- emplo son los mo i os cen ales que se co esponden con las es
es aciones del año opical, pe o que poseen ambién un signi icado ul e io como cen os de
iniciación mís ica p opicios a momen os de especial pene ación, pleni ud de conocimien o y
e elación. Poesía y humo son los aglu inan es de odo es e complejo mundo de dimensión
simbólica que, como oda ob a maes a, o ece múl iples posibilidades de in e p e ación.
O as ob as de E. M. Fo s e en Alianza Edi o ial: «La ida u u a» (AT 21), «El más la go
iaje» (AT 34) y «La mansión» (AT 77).
La de 1997 es la p ime a edición den o del á ea emá ica de li e a u a, iene apas
blandas y ca ece de solapas; la imagen de la cubie a on al se co esponde con un
encuad e di e en e del mismo o og ama u ilizado en la edición de 1985. El nomb e del
au o y el í ulo de la no ela, en colo ojo y ama illo ana anjado espec i amen e, siguen
ocupando la pa e supe io de la imagen, si bien la uen e en es e caso es minúscula; al pie
de la cubie a se obse a el logo ipo de Alianza (las le as mayúsculas «A» y «E» en colo
ojo supe pues as sob e ondo neg o), y los nomb es del á ea emá ica y de la edi o ial en
le as neg as. La con acubie a iene ondo blanco e incluye una e sión modi icada y
ab e iada del ex o de la edición de 1981, bajo el cual se lee El lib o de bolsillo (en le as
146
neg as) y Li e a u a Con empo áneos (en le as blancas sob e una anja oja) jun o al logo
de la edi o ial. En 1998 hubo una eimp esión.
La impo ancia y sen ido de PASAJE A LA INDIA no se educen en modo alguno a la
simple denuncia de los es agos causados po el impe ialismo b i ánico en el subcon inen e
indio, sino que E. M. FORSTER lle a a cabo en ella la asposición poé ica del
en en amien o de dos mundos opues os, O ien e y Occiden e; de dos ac i udes men ales, la
in ui i a y la lógica; de dos p incipios educidos a no ma de conduc a, la es é ica y el
p agma ismo. Un conjun o de oposiciones aglu inado po la poesía y el humo y sob e el que
planea, a lo la go de oda la no ela, la imposibilidad de comunicación de dos se es unidos po
la amis ad o el amo .
La de 2005 es la p ime a edición den o del á ea de in e és Biblio eca de Au o de la
colección El Lib o de Bolsillo. También es de apas blandas sin solapas y la imagen de la
cubie a on al coincide casi exac amen e con la de la edición de 1997. Aunque en amaño,
ipo y colo de uen e di e en e (blanco uno, ama illo cla o el o o), el nomb e del au o y el
í ulo de la ob a, ambos en minúscula, uel en a localiza se en la pa e supe io de la
imagen; al pie apa ece una ez más el logo ipo de Alianza (con las le as «A» y «E» en colo
blanco en luga de ojo), el nomb e de la colección (Biblio eca Fo s e ) y el de la edi o ial.
La con acubie a es de colo azul cian e incluye el mismo ex o que la edición de 1997 (con
el añadido de la o ación adje i a de pa icipio «conside ada de o ma casi unánime la ob a
cumb e de su au o » as el í ulo de la no ela), así como un e a o de Fo s e , el logo de la
edi o ial y el nomb e de las colecciones en las que se engloba el í ulo: El lib o de bolsillo
(en le as blancas) y Biblio eca de Au o y Biblio eca Fo s e (en le as ama illas). En 2009
hubo una eimp esión.
La edición de 2007 es una edición de apa blanda con solapas. De nue o la cubie a
on al la ocupa el mismo o og ama de la película de Da id Lean empleado en ediciones
an e io es, aunque a un amaño meno y con un encuad e lige amen e di e en e; el diseño
de es a cubie a se a ibuye a Ángel U ia e. A la pa e supe io de la imagen se supe pone
un ondo de colo e de hie ba sob e el que se lee el í ulo de la no ela en le as en una
onalidad de e de más oscu o, mien as que el nomb e de Fo s e , en le as blancas, se
supe pone al p opio o og ama; al pie de la imagen pueden e se el nomb e de la edi o ial
en le as ambién blancas y el logo ipo de la colección, 13/20.
Las dos solapas las ocupa una lis a que ecoge una ein ena de o os í ulos
incluidos en la misma colección, en e o os, Oli e Twis de Cha les Dickens, Moby Dick de
He man Mel ille, Cumb es bo ascosas de Emily B on ë, O gullo y p ejuicio de Jane Aus en,
Nues a Seño a de Pa ís de Víc o Hugo, Las u as de la i a de John S einbeck, Mi amilia y o os
147
animales de Ge ald Du ell, Madame Bo a y de Gus a e Flaube , La seño a Dalloway de
Vi ginia Wool o D ácula de B am S oke .
En la con acubie a, con el nomb e de la edi o ial y el logo ipo de la colección al
pie, se incluyen dos ex os, el p ime o sob e la no ela y el segundo sob e Fo s e . En 2010
hubo una eimp esión54.
En o no a 1920, el Impe io b i ánico en la India i e, aún sin sabe lo, su c epúsculo. Aziz es
un jo en médico indio de eligión musulmana que man iene buenas elaciones con los
b i ánicos pese a se conscien e y asumi la adical lejanía en e el mundo de és os y aquel al
cual él pe enece. Un con uso inciden e en las singula es cue as de Ma aba que le hace
obje o de una imp obable acusación y el consiguien e p oceso pond án de elie e, sin
emba go, el en en amien o en e dos mundos opues os y dos men alidades dis in as. Lle ada
al cine po Da id Lean en 1984, Pasaje a la India es, además, un e a o inol idable de una
ie a llena de suges ión y con as es, así como del ca ác e de sus gen es.
E. M. Fo s e (1879-1970) es uno de los esc i o es ingleses más des acados del siglo XX.
Au o ya de g an éxi o en ida, io inc emen ada aún más su popula idad y su ama a aíz de
las adap aciones al cine de no elas como Reg eso a Howa ds End, Una habi ación con is as o
Mau ice, odas ellas publicadas po Alianza Edi o ial.
En 2018 Alianza publicó una nue a edición de Pasaje a la India cuyo diseño supuso
un cambio impo an e espec o a las ediciones y eimp esiones de los an e io es ein a y
dos años. Se a a de una edición de apas blandas en cuya cubie a on al no apa ece po
p ime a ez desde mediados de los años ochen a un o og ama de la película de Da id
Lean, sino una o og a ía de Sab ina Michaud con su hijo Romain jun o con dos na i os
mon ados sob e un ele an e. La imagen, ob a p esumiblemen e del o óg a o Roland
Michaud, ue omada en el pa que nacional de Kazi anga, en la India; su elección pa a la
edición se a ibuye a Ca los Ca anci Sáez.
La o og a ía ocupa oda la cubie a, cuyo diseño se a ibuye a Manuel Es ada y en
cuya pa e in e io se leen el í ulo de la no ela, el nomb e del au o y el de la edi o ial en
le as neg as sob e dos anjas blancas. En la con acubie a, además de los nomb es de la
colección y del á ea a las que pe enece el í ulo, apa ece una minia u a de pa e de la
imagen de cubie a (que se cen a en los os os de Romain Michaud y uno de los guías
na i os) y el mismo ex o que en la edición de 2005 y la eimp esión de 2009. Además, se
menciona po p ime a ez en las cubie as de una edición de es a aducción (de una
edición de cualquie a de las es aducciones de es a no ela en cas ellano, de hecho) el
nomb e de su aduc o , José Luis López Muñoz.
54 Los pa a ex os de es a eimp esión son idén icos a los de la edición de 2007, excep o po las ob as lis adas
en las solapas, algunas de las cuales coinciden y o as no.
148
La edición del Cí culo de Lec o es de 1985 pe enece a la colección Cí culo del
Éxi o, que en la sob ecubie a pos e io se de ine como una colección cen ada en í ulos
«que en usiasma on a millones de lec o es», «que iun a on clamo osamen e y que
epi ie on el éxi o en el cine o en la ele isión» y «que piden la elec u a» po a a se de
«au én icas piezas maes as, con calidad y alo es pe du ables». Se a a de una edición de
apas du as en colo ma ón imi ando a cue o con sob ecubie a. La sob ecubie a an e io ,
cuyo au o es Ca los Rolando, mues a una imagen o og á ica de lo que pa ece una
p ocesión en la India, con es pe sonajes masculinos es idos de blanco en p ime
é mino, de los cuales el que ocupa una posición más cen al es á ocando un ins umen o
de ien o indio, el nageshwa am.
La mi ad supe io de la imagen la ocupa un cí culo de colo na anja en cuyo in e io
se lee, en p ime luga , el nomb e de la colección en le as mayúsculas blancas, a
con inuación, el í ulo de la no ela en le as mayúsculas neg as y, inalmen e, el nomb e del
au o en le as blancas; al pie de la cubie a apa ece el logo de la edi o ial en colo blanco.
En la sob ecubie a pos e io , ambién ence ado den o de un cí culo, se epi e el nomb e
de la colección y puede lee se el ex o ace ca de la misma que ya hemos mencionado,
mien as que la p ime a solapa se dedica a la no ela y la segunda, a su au o , del que
ambién apa ece una o og a ía:
La seño a Moo e y la seño i a Ques ed iajan a la India. En su ánimo no in luye ninguna
clase de p ejuicios. Sin emba go, al llega a su des ino se encon a án con odos los p ejuicios
posibles: los de los colonizado es, a ogan es en su dominación, y los de los colonizados,
suscep ibles an e cuan o implica su si uación de subal e nos. Unos y o os ep esen an a dos
cul u as opues as, adicalmen e dis in as, condenadas a comp ende se y, al mismo iempo, a
echaza se.
Pese a odo, Pasaje a la India no es un lib o polí ico, aunque denuncie ac i udes y abusos y su
acción se desa olle en un e i o io some ido al gobie no de una me ópoli y en una época
más o menos e e escen e. La ealidad es que es una ob a que, además de con a nos las
ci cuns ancias de unos pe sonajes que i en a ondo oda la emoción de su expe iencia
pa icula , a a con e nu a y humo , pe o ambién con poesía y p o undidad, del choque de
dos ci ilizaciones, del imposible encuen o de dos o mas de se y de e el mundo. Dos
pos u as ep esen adas po dos p o agonis as an agónicos.
El di ec o cinema og á ico Da id Lean con i ió la no ela en una de las películas de mayo
éxi o ilmadas en los úl imos iempos. La iqueza de la ob a na a i a no pudo e leja se
o almen e en el ilm. Po eso, la lec u a de la no ela so p ende á a quienes hayan is o la
película. Y delei a á eno memen e a quienes no la hayan is o.
Casi demasiado inglés pa a se cie o: nacido y allecido en Lond es (1879-1970), ás ago de
una amilia acomodada (su pad e e a a qui ec o), educado en Camb idge, miemb o del
amoso g upo de Bloomsbu y, Fo s e es un esc i o cuya i onía, muy a is oc á ica, desde
luego, encie a un elegan e dis anciamien o de la cul u a de su sociedad, u o de la in luencia
que eje ció el mundo medi e áneo sob e él y de la a acción que sin ió po las cul u as
exó icas: isi ó la India en dos ocasiones.
En Alejand ía, his o ia y guía y en Pasaje a la India Fo s e mues a en pleni ud la agudeza y el
humo ismo con que obse a lo nue o; del mismo modo que exp esa con li ismo lo
149
sub e si o en Mau ice. Eso es Fo s e : una in ensa y medida con luencia de i encias
con apues as, de la que su ob a es el e lejo.
En 1986 hubo una eimp esión idén ica a la edición de 1985. La edición de 1994
ambién es una edición en apa du a con sob ecubie a, diseñada po Emil T öge . La
sob ecubie a an e io se encuen a en e amen e ocupada po una ilus ación cuya au o ía
se a ibuye a un al González Vicen e y que ep esen a, en p ime plano, a Adela y Ronny
(con acciones simila es a las de los ac o es que los in e p e a an en la g an pan alla), en
segundo plano, un ele an e sob e el que iajan al menos es pe sonas bajo un pa asol y, en
e ce o, una se ie de mon añas; sob e el cielo ojo se lee el nomb e de Fo s e en le as
mayúsculas ama illas y el í ulo de la ob a en le as blancas. En la p ime a solapa se incluye
in o mación sob e la no ela y en la segunda, in o mación sob e el au o , así como una o o
de és e:
Pasaje a la India
Chand apo e, una ciudad india a o illas del Ganges, es á, a p incipios de es e siglo,
ígidamen e di idida en e las es comunidades que la habi an: los unciona ios coloniales
b i ánicos, los hindúes y los musulmanes. M s. Moo e y Adela Ques ed llegan a la ciudad con
la in ención de isi a al hijo de la p ime a y u u o ma ido de la segunda. El ingenuo in e és
po conoce el país y sus gen es y la al a de p ejuicios de las dos muje es p on o choca án
con la si uación eal de la colonia, con las es comunidades sepa adas po ba e as
in anqueables p oduc o an o de la di e en e posición que ocupa cada una en la es uc u a
colonial como del desconocimien o y el ecelo mu uos. El colo ido y bullicio de Chand apo e
jus o an es de los monzones, la belleza de las mezqui as y el exo ismo de los paisajes
deslumb an a las damas, que hacen odo lo posible po elaciona se con la comunidad na i a.
Pe o du an e una excu sión a las cue as de Ma aba , Adela es a acada, apa en emen e, po el
doc o Aziz, que hacía las unciones de cice one. El médico es de enido y las ensiones
la en es en e las dis in as comunidades es allan; odos, incluso aquellos que man enían una
ac i ud más ecuánime, han de oma pa ido. La na ación, que c ea una a mós e a densa y
en ol en e, o ece una pano ámica colo is a y c í ica de la India colonial; una e lexión
desencan ada sob e las di icul ades de comunicación en e O ien e y Occiden e: dos
men alidades con apues as —la ía lógica del eu opeo en e a la in uición del asiá ico—.
E. M. Fo s e
Edwa d Mo gan Fo s e (1879-1970) cu só es udios en el King’s College de Camb idge y a
pa i de 1901 se dedicó de pleno a su ca e a li e a ia que en iqueció con la gas es ancias en
el ex anje o (que le si ie on an o pa a ambien a pa e de su ob a como pa a amplia su
isión del mundo y escapa a la es echez de mi as de la sociedad b i ánica de p incipios de
siglo). En e sus no elas, de las cuales cinco han sido lle adas al cine en los úl imos ocho
años, des acan: Donde los ángeles no se a en u an (1910), Mau ice (1914, no publicada has a 1971)
y Pasaje a la India (1924). Además del géne o no elís ico ha cul i ado el ensayo, la biog a ía,
los lib os de iajes y el lib e o ope ís ico, euniendo una amplia ob a de la que cabe esal a :
Alejand ía (1922), Aspec os de la no ela (1927), Lo que c eo (1939), y Dos i as po la democ acia
(1951).
La edición de O bis de 1987 pe enece a la colección No elas de Cine de la
Biblio eca de G andes Éxi os, di igida po Vi gilio O ega, que según la base de da os de
lib os edi ados en España cuen a con más de cien o ein a í ulos, odos ellos,
p esumiblemen e, de ob as adap adas a la g an pan alla. Se a a de una edición de apas
du as de colo azul eléc ico. En el ma gen supe io de la cubie a on al apa ece un dibujo

150
en colo blanco de una silla plegable; po encima se encuen a un logo ipo en el que se leen
las palab as No elas de Cine en le as mayúsculas blancas y, po debajo, ambién en le as
blancas pe o minúsculas, el nomb e del au o . A con inuación apa ece el í ulo de la no ela
en le as mayúsculas blancas enma cadas en un ec ángulo neg o con ibe es blancos que
imi a una película o og á ica y, debajo de es e, un o og ama de la e sión cinema og á ica
(más conc e amen e, el de la comi i a en excu sión hacia las cue as de Ma aba ,
encabezada po el ele an e); en el ma gen in e io se leen las palab as Biblio eca G andes
Éxi os en le as mayúsculas blancas.
La edición de 1991 ambién es de apa du a, en es e caso en onos ma ón g isáceo.
En el cen o, bajo un dibujo de un lib o abie o sob e un a il y la palab a «li e a u a» esc i a
en le as neg as mayúsculas, hay un ec ángulo de una onalidad más oscu a que el es o de
la cubie a, en el que se encuen an esc i os, p ime o, el nomb e de la ob a en le as
cu si as de colo ojo y, a con inuación, el nomb e del au o en le as mayúsculas de colo
beige; al pie de la cubie a on al se lee el nomb e de la edi o ial, O bis Fabb i (en 1988 la
edi o ial i aliana se había hecho con el 74% de O bis («Viñuales ende», 1988)).
La edición de Mediasa de 2002 es pa e de una colección pa a el dia io español El
Mundo i ulada Las Mejo es No elas de la Li e a u a Uni e sal Con empo ánea. Es a
colección incluía cien í ulos, cincuen a de ellos seleccionados po el p opio pe iódico y
o os an os elegidos po los lec o es a pa i de una lis a de doscien os cincuen a no elas
p eseleccionadas po el dia io ( ambién cabía la posibilidad de suge i o os í ulos). Los
lec o es podían emi i su o o po co eo o a a és del o mula io en línea habili ado a al
e ec o has a el p ime o de oc ub e de 2002 y con es e o o pa icipaban en un so eo de
dos iajes a Nue a Yo k. En e los í ulos some idos a o ación se encon aba un í ulo de
Fo s e , Howa ds End (que no pa ece habe esul ado en e los cincuen a elegidos po los
lec o es), pe o no A Passage o India.
Se a a de una edición de apas du as de colo azul oscu o con una sob ecubie a
colo azul u quesa. En la esquina supe io izquie da de la sob ecubie a an e io se
encuen a imp eso el logo de la colección, un cí culo de colo neg o con lo que pa ece la
silue a de un lib o abie o en el mismo colo u quesa del ondo y odeado po una
ci cun e encia neg a; en el espacio en e ambas ci cun e encias, ambién de colo u quesa,
se lee el nomb e de la colección en le as neg as. El cen o de la sob ecubie a lo ocupa un
ec ángulo de colo celes e en el que se leen en le as neg as el nomb e del au o (en
mayúsculas), el í ulo de la ob a y el mensaje «P ólogo de Jesús Pa do». Supe pues o a la
151
a is a in e io del ec ángulo se obse a un dibujo de Juan Loba ón Sco que ep esen a en
plano medio y sob e ondo ama illo una igu a son ien e, con la cabeza y los homb os
cubie os po un elo. En la pa e in e io apa ecen el núme o seis y las palab as Biblio eca
El Mundo jun o con el logo ipo del pe iódico. En el ma gen in e io de la sob ecubie a
pos e io se epi en es os dos úl imos elemen os, mien as que el supe io lo ocupan el
nomb e del au o , de la ob a y de la colección, seguidos de un ex ac o del p ólogo. En la
p ime a solapa se incluye una no a biog á ica sob e Fo s e y en la segunda, una sinopsis de
la no ela:
Edwa d Mo gan Fo s e nació en 1879 en Lond es. Es udió his o ia y li e a u a clásica en
Camb idge. Sus dos p ime as no elas,
Donde los ángeles no se a en u an
y
Habi ación
con is as
, además de a ios de sus cuen os, es án ambien ados en I alia y G ecia, países
donde i ió a pa i de 1901. Su e ce a no ela,
El iaje más la go
, anscu e en
Camb idge, y la cua a,
Howa d’s End
[sic], en Lond es y sus al ededo es.
Pasaje a la
India
(1924), la quin a y úl ima de sus no elas publicadas en ida, y la más céleb e de odas,
ec ea su es ancia en el subcon inen e asiá ico desde 1912 has a 1922. Desde en onces solo
publicó ensayos, biog a ías y lib os de iajes como
Abinge Ha es
,
Alejand ía
,
Aspec os
de la no ela
,
Dos i as po la democ acia
y
Lo que c eo
. Mu ió en 1970 en Co en y. Al
año siguien e se publicó
Mau ice
, no ela esc i a en e 1913 y 1914.
En las Cue as de Ma aba , el único luga ex ao dina io de Chand apo e, ciudad india bañada
po el ío Ganges, algo mis e ioso sucede en e el doc o Aziz y la seño i a Ques ed. A
pa i de es e inciden e, E. M. Fo s e se aden a en dos mundos con apues os y
apa en emen e condenados a en ende se: el b i ánico, impe ialis a y p ác ico, y el indio,
ag a iado y espi i ual. Según su au o , es a na ación gi a en o no a la amis ad y la
comp ensión humana. En ella ambién comp obamos po qué, g acias a la su ileza, la
p o undidad y el i mo de su p osa, Fo s e es á conside ado uno de los más excelsos
no elis as del siglo XX.
Pasaje a la India
ue adap ada al cine po Da id Lean.
Ci cula además en in e ne una e sión de es a aducción pa a lib o elec ónico
cuya imagen de cubie a consis e en dos o og amas de la e sión de Lean (el p ime o, en el
que se e un plano medio con apicado de Adela y Aziz a lomos de ele an e, ocupa la mi ad
supe io de la imagen, y el segundo, que se co esponde con la en ada en la es ación del
en en el que M s. Moo e y Adela llegan a Chand apo e, la in e io ) sepa ados po una
anja colo g ana e donde se lee el í ulo de la no ela en le as mayúsculas blancas. El
nomb e del au o apa ece en el ma gen supe io en le as mayúsculas g ana es, ence ado
den o de un ec ángulo supe pues o a la imagen del pa asol que p o ege a Adela y Aziz.
3.2.2.2.3. TT3
La e ce a aducción apa eció en o ma de edición de apas du as con cubie as
azul g isáceo. En la mi ad supe io de la cubie a on al hay una o og a ía a ibuida en la
página legal al o óg a o holandés F ans Lemmens, en la que apa ece una imagen especula
del Taj Mahal e lejado en una masa de agua poco p o unda, con una igu a humana
hundida has a los obillos en el agua. Debajo de la o o se encuen a el í ulo (Pasaje a la
152
India) esc i o en le as de colo oc e y el nomb e del au o esc i o en le as neg as. En la
esquina in e io de echa puede ap ecia se la imagen de ondo de una es e a a mila y,
cen ado, el logo ipo de la colección: un ec ángulo azul con las palab as Biblio eca del
Viaje o en le as mayúsculas blancas supe pues as a lo que pa ece se una osa de los
ien os y un cuad ado ama illo con el nomb e del ABC en le as azules sob e la misma
imagen.
En el lomo se indica que la no ela se incluye den o de la sección de la colección
co espondien e al con inen e asiá ico y que, a pesa de habe se dis ibuido en úl imo luga ,
ocupa la posición igésima den o de los í ulos que con o man la colección. En la
con acubie a apa ece, en p ime é mino, el logo ipo de la colección, a con inuación, un
esumen de la ob a y una b e e biog a ía de su au o y, en el ma gen in e io , el logo ipo de
la emp esa de elecomunicaciones Tele ónica, el nomb e de la edi o ial esponsable de la
edición de los olúmenes de la colección, Folio, y el logo ipo del pe iódico ABC. El ex o
sob e la no ela y la no a biog á ica sob e Fo s e ezan como sigue:
En es a d amá ica his o ia, E. M. Fo s e desc ibe el con lic o en e cul u as a a és de la
ambigua y ensa elación en e un homb e indio y miss Ques ed, una iaje a b i ánica ecién
llegada a la India pa a isi a a su u u o esposo inglés. Si uada du an e los iempos del
dominio b i ánico de la India, la ob a pone de mani ies o el en en amien o en e dos
ac i udes y men alidades, la de O ien e y la de Occiden e.
E. M. Fo s e (Reino Unido, 1879-1970)
Es udió li e a u a clásica e his o ia en la Uni e sidad de Camb idge y esidió empo adas en
I alia y G ecia, países medi e áneos donde es án ambien adas algunas de sus ob as. Vi ió
la gas empo adas en la India has a es ablece se en Ingla e a. Después de la P ime a Gue a
Mundial di igió du an e un iempo el Daily He ald, pe iódico del pa ido labo is a, y esc ibió
el lib e o de una ópe a de B i en. Va ias de sus ob as han sido adap adas al cine.
3.2.2.3. No as y glosa io
Según Peña y He nández Gue e o (1994), los aduc o es del ámbi o li e a io y
sob e odo académico suelen ene la posibilidad (aunque no siemp e) de acompaña sus
aducciones de no as a pie de página; además, es os au o es iden i ican las no as del
aduc o como el símbolo po excelencia de la aducción o mal (po con aposición a la
uncional), es o es, la modalidad de aducción cuyo obje i o p incipal es sal agua da la
o ma del ex o o iginal. Pa a Willson (2011:156), el hecho de que un ex o aducido enga
acompañado de no as a pie de página po pa e del aduc o es signi ica i o, pues «indica
que la edi o ial se a iene a mos a esa especie de g anulosidad, de ipio, de la aducción, y,
po ende, un luga explíci o donde el que enuncia es el aduc o ». De acue do con
Ka amche i (1995:192), las no as a pie de páginas «wo k agains in isibili y and luency» y
«ac i ely engage he eade in he ex ». Eco (2008:), sin emba go, conside a que las no as
153
del aduc o cons i uyen una capi ulación, una señal que iden i ica aquellos casos en los
que ha sido imposible encon a una solución de aducción (como se ía el caso de los
juegos de palab as). Po o a pa e, Bens ock (1983:205) opina que las no as a pie de página
en gene al (la au o a analiza en su abajo las no as que los p opios au o es incluyen en sus
ob as) ienen an o en ex os de icción como c í icos el mismo e ec o, a sabe , « o call
a en ion o he p esence o au ho and eade on ex ual g ounds».
En cualquie caso, Peña y He nández Gue e o (1994) mencionan en e los posibles
ipos de no as a pie de página las siguien es: si uacionales (que econs uyen e e encias
espaciales y empo ales), e nog á icas (que suplen in o mación sob e e e encias a aspec os
de la ida co idiana), enciclopédicas (que incluyen da os sob e e e encias que el público
o iginal conoce po su o mación o po o os medios), ins i ucionales (que acili an
in o mación sob e con enciones p opias de la cul u a de o igen), me alingüís icas (que
acla an las di icul ades que pueden su gi cuando el mensaje es á elabo ado sob e la ma e ia
o mal del código o elacionadas con la o ma en la que es e se exp esa), in e ex uales (que
explican la elación del ex o o iginal con o os ex os) y ex ológicas ( ípicas de las
aducciones de ex os clásicos pa a las que exis en a ias ediciones c í icas).
3.2.2.3.1. TT1
La p ime a aducción cuen a con un núme o muy educido de no as del aduc o ,
más conc e amen e, ocho. Todas excep o una (la que explica el gen ilicio «angloindio»)
ienen como obje i o acla a el signi icado de palab as p oceden es o de i adas de idiomas
na i os que se encon aban p esen es en el ex o o iginal y que el aduc o ha decidido
man ene en el ex o aducido, ya sea en o ma de p és amos c udos o adap ados: se a a
de los é minos «juca», «pu dá», « onga», «sahib», «pukka», «Bu a Sahib» y «bulbul»55. En
odos los casos se a a de no as muy b e es, en más de una ocasión limi adas a una o dos
palab as y, a endiendo a la clasi icación de Peña y He nández Gue e o (1994), son
esencialmen e e nog á icas.
3.2.2.3.2. TT2
La p ime a edición de la segunda aducción incluye un o al de cua en a y dos
no as del aduc o si uadas a pie de página; es as no as se man ienen en a ias ediciones y
eimp esiones de Alianza (1982, 1985, 1997, 1998, 2005, 2009), Cí culo de Lec o es (1985,
55 O os p és amos no cuen an con no a a pie de página.
256
«hindú», é mino que solo se e e i ía al hinduismo o al Indos án. Sin emba go, hay que
ene en cuen a que «hindi» solo se incluyó en el DLE en 1992.
Po o a pa e, en el ex o o iginal se u ilizan o os dos é minos elacionados con la
lengua que me ece la pena examina , a sabe , «lingo» y «babuism». El p ime o enía
o iginalmen e conno aciones peyo a i as (aunque hoy en día solo se conside a coloquial y
humo ís ico) y designa ‘[a] language, dialec , e c., ha is s ange o unin elligible o he
pe son who hea s i ; spec[i ically] a o eign language’ (OED3, n.1). En el ex o o iginal se
usa pa a habla de las habilidades lingüís icas de M s. Tu on con el u du (como solo lo
p ac ica con los si ien es, la in e esada desconoce las o mas de co esía y solo maneja el
modo e bal impe a i o). En las aducciones, sin emba go, se usan equi alen es
pe ec amen e neu os como «idioma local», «lengua» e «idioma».
Po lo que espec a al segundo, «babu» puede signi ica ‘language o a linguis ic
s yle used by o as i by an Indian (babu) cle k du ing he B i ish Raj, cha ac e ized by
g andiose o namen a ion, e bosi y, and excessi e o mali y’ (OED3, C2) y «babu English»
es ‘o na e and unidioma ic English ega ded as cha ac e is ic o an Indian who has lea ned
he language p incipally om books’ (OED3, C2) (hay que ene en cuen a que las
cons ucciones con el é mino «babu» en unción adje i al, como «babu cle k», e an
undamen almen e peyo a i as). El TT2 y el TT3 op an po e leja las ca ac e ís icas de
os en ación y e bosidad del é mino o iginal median e las aducciones « é minos
imboban es» y « imbombancias», mien as que el TT2 p escinde de es as conno aciones y
se cen a en la inco ección en el uso del idioma con la aducción « o pezas idiomá icas».
Po úl imo, cabe menciona que son a ios los au o es que se han in e esado po las
in e acciones o ales y el uso del idioma en e los dis in os pe sonajes de A Passage o India:
Bik am K. Das (1989) lle a a cabo un análisis es ilís ico del discu so de los pe sonajes
indios en su capí ulo pa a el olumen Focus on Fo s e ’s “A Passage o India”: Indian essays in
c i icism; Ma ínez-Cabeza (1994) aplica en uno de sus a ículos el modelo de B own y
Le inson a los diálogos in e cul u ales (es o es, en e uno o más pe sonajes indios y uno o
más pe sonajes b i ánicos); y Valdeón (1994-1995), que coincide con B. K. Das en que el
uso del idioma po pa e de los pe sonajes es me ecedo de a ención po el papel que
desempeña en las elaciones en e b i ánicos e indios (que a su pa ece son el ema cen al
de la ob a), analiza las unciones sociales que cumple la lengua inglesa en la no ela.
El p opio ex o, de hecho, comen a en más de una ocasión el uso que del idioma
(gene almen e el inglés) hacen los pe sonajes (indios), y a menudo se obse a una imagen

257
nega i a de es e, aunque Fielding de iende la acilidad con la que se exp esan los más
jó enes. Des aca ambién que en muchos casos los comen a ios ace ca del empleo del
idioma es ablecen una elación en e dicho uso y una u o a o ma de lucha de pode . Po
lo que concie ne a la ep esen ación di ec a del uso que los na i os hacen del inglés, B. K.
Das opina que la mayo pa e de los pe sonajes na i os de A Passage o India hablan « ai ly
‘good’ English» y desc ibe los ocasionales in en os de Fo s e po ep esen a cómo hablan
en inglés los indios como «imp essionis ic» y « a less accu a e han Kipling’s» (1989:85),
pe o aun así lis a lo que él conside a «a ew ins ances o he mo e ob ious de ia ions in
g amma , lexis and phonology» p esen es en el discu so de los pe sonajes indios de la
no ela. En la mayo ía de los casos los es aduc o es op an po aduci es as
in e enciones sin e leja sus pa icula idades, aunque exis en excepciones en las que se
es ue zan po ep oduci las148.
4.3.5.4. Religión
Dos é minos den o de es e apa ado cuya aducción me ece la pena comen a
son «saddhu» y «holy man/Holy Man». El p ime o signi ica en India p ecisamen e ‘a holy
man, a sage’ (OED3) y en las es aducciones se ans ie e como p és amo c udo, en el
TT2 y en el TT3 en cu si a y en el TT1 an o con ma ca como sin ella. Sin emba go, en
es a úl ima aducción ambién se emplea la aducción «san ón», é mino cuya p ime a
acepción (‘[h]omb e que p o esa ida aus e a y peni en e ue a de la eligión c is iana’) se
ajus a (has a cie o pun o) a la del é mino o iginal, pe o cuya segunda acepción, coloquial y
quizá la más ex endida, signi ica po el con a io alguien ‘hipóc i a que apa en a san idad’,
lo que pod ía da luga a con usión; además, an o el TT1 como el TT2 u ilizan ambién
«san ón» como aducción de «holy man/Holy Man». El TT1 emplea asimismo «san o
a ón», é mino que p esen a una p oblemá ica simila a la de «san ón», ya que según una
de sus acepciones designa a un homb e de g an bondad y según la o a, ingenuo y
condescendien e. El TT3 e i a es a p oblemá ica con el uso de «san o» y «homb e san o».
También es in e esan e menciona lo que ocu e con las aducciones de «Moslem»
y «Mohammedan». En el ex o o iginal se u ilizan indis in amen e (ambos é minos
designan a los seguido es del islam), pe o pa ece e iden e que el TT3 hace un es ue zo po
aduci ambos é minos de o ma consis en e, de mane a que siemp e se aslada
148 Sob e es e aspec o de la no ela puede consul a se el siguien e a ículo: Alonso Gómez, M. (2018). La
aducción del discu so de los pe sonajes indios en A Passage o India de E. M. Fo s e . T ans, 22, 171-185.
258
«Moslem» po «musulmán» y «Mohammedan» po «mahome ano»; an o el TT1 como el
TT2 ambién suelen man ene la co espondencia, pe o «Mohammedan» se aduce po
«musulmán» en el TT1 en una ocasión y po «musulmán» e «islámico» en el TT2 (es de
eseña que es e úl imo é mino se aplica a un obje o, po lo que pa ece a a se de una
decisión conscien e del aduc o , dado que «islámico» es el único de los es adje i os cuyas
acepciones no hacen ninguna e e encia exp esa a pe sonas).
Po lo que se e ie e a cons ucciones, en es e apa ado cabe comen a la aducción
de los é minos « emple», «sh ine» y « ec o y». El p ime o puede aplica se a cualquie
‘edi ice o place ega ded p ima ily as he dwelling-place o ‘house’ o a dei y o dei ies;
hence, an edi ice de o ed o di ine wo ship’ (OED2, n.1, I.1.) y en odas las aducciones se
aslada como « emplo». Sin emba go, en el TT3 se u iliza mayo i a iamen e la misma
aducción pa a «sh ine», cuando es e é mino es más especí ico, ya que hace e e encia a
‘[ ]he pa o a chu ch in which a sh ine s ands’ (OED2, 2.d.) o bien a ‘[ ]he box, caske , o
o he eposi o y in which he elics o a sain a e p ese ed’ (OED2, 2.a.), a ‘a omb-like
e ec ion o ich wo kmanship, enclosing he elics o a sain ’ (OED2, 2.a.) o a ‘[a] ecep acle
con aining an objec o eligious ene a ion’ (OED2, 2.b.) (en el ex o o iginal se u iliza en
ambos sen idos). O o é mino que se u iliza pa a aduci «sh ine» en el TT3 es
«san ua io», que es el que siemp e se usa en el TT1 y en el TT2, aunque es a palab a solo
hace e e encia a la cons ucción y no a la pa e de la misma donde se gua dan las eliquias,
que se ía el sag a io. En cuan o a « ec o y», lo que des aca es el hecho de que en el TT1 se
aduce las dos eces que apa ece median e la gene alización «casa» ( an o en el TT2 como
en el TT3 se aduce po « ec o ía»).
En lo que espec a a p ác icas eligiosa en gene al, pueden menciona se los
é minos « es i al», «p ocession» y «pujah». El p ime é mino se aduce siemp e po
« es i idad» en el TT2, pe o el TT1 al e na en e « es i al», « es i idad» y « ies a», y el TT3,
en e « es i al» y « es i idad». En cambio, el segundo é mino se aduce siemp e po
«p ocesión» en el TT1 y son el TT2 y el TT3 los que al e nan, uno en e «p ocesión» y
«ce emonia», y o o en e «p ocesión», «ce emonia» y «celeb ación» (es os dos é minos
cons i uyen ob iamen e gene alizaciones espec o a «p ocesión»). El OED de ine el
é mino «pujah» como ‘a eligious ce emony, a ce emonial o e ing o a god; an ac o
p i a e o public wo ship’ p opio del su de Asia (OED3, 1.a.) y « o do (also make) puja»
como ‘ o pe o m an ac o wo ship; o make an o e ing o a god’ (OED3, 1.b.). El TT2 y
259
el TT3 lo ans ie en como p és amo c udo en le a cu si a, mien as que en el TT1 se
aduce po «o aciones» o po «celeb ación».
O os é minos elacionados con p ác icas eligiosas en es e caso especí icas de la
eligión hindú (u ilizados en el ex o o iginal sob e odo en las desc ipciones de la
ce emonia de Gokulash ami) son «unclean», «consec a ed», «napkin» y « h esh» y «chu n»,
así como el sin agma «would necessi a e ano he ba h». En la úl ima sección de la no ela se
desc iben en de alle las celeb aciones de Gokulash ami en Mau. En p ime luga , se ela a
cómo Godbole le en ega al ajá de Mau ‘a ed silk napkin (…) olded in o a shape which
indica ed a baby’ (pp. 273-274); a con inuación el ajá deposi a al niño de ela en una cuna y
le da el nomb e de Sh i K ishna. Al se «napkin» una palab a polisémica con a ios
signi icados ac ibles en es e con ex o, las aducciones al cas ellano se en obligadas a
elegi en e dis in os equi alen es, de mane a que, mien as que en el TT1 lo que ep esen a
a K ishna es una se ille a, en el TT2 y en el TT3 es un pañal.
Algo simila ocu e poco después, cuando los co esanos del ajá se emplean en
dis in os juegos pa a di e i a K ishna ecién nacido y, en un momen o dado, « hey ook
many s icks and hi hem oge he , whack smack, as hough hey ough he Panda a wa s,
and h eshed and chu ned wi h hem» (p. 275). Tan o el TT2 como el TT3 en ienden que
lo que hacen los co esanos es agi a se y e ol e se con las a as que p e iamen e han
golpeado en e sí; sin emba go, an e io men e el ex o menciona que muchos de los juegos
ípicos de es a pa e de las celeb aciones in oluc an la man equilla, lo que p obablemen e
explique que en el TT1 lo que hagan es illa y ba i la man eca (la p ime a acepción del
e bo «chu n» es ‘[ ]o agi a e milk o c eam in a chu n so as o make bu e ’ (OED2, 1.a.)).
Sal o po la en e medad del ajá, las celeb aciones hab ían incluido ambién la
ac uación de «a consec a ed oupe o men and boys». En odas las aducciones se aslada
«consec a ed» como «consag ado», sin emba go, la sin axis empleada en cada una de ellas
hace pensa en acepciones dis in as: así, en el TT2 pa ece cla o que los miemb os de la
compañía es án dedicados a Dios («un g upo de homb es y muchachos consag ados»), en
el TT3 pa ece más bien que la compañía goza de g an ama («un g upo muy consag ado de
homb es y muchachos») y en el TT1 ambos signi icados son posibles («una banda
consag ada de homb es y muchachos»).
Más a de ese mismo día, Aziz es á a pun o de choca con Godbole cuando es e se
di ige a pa icipa en la p ocesión en hono del nacimien o de K ishna y el na ado nos
explica que « he ouch o a non-Hindu would necessi a e ano he ba h» (p. 290). Tan o el
260
TT2 como el TT3 aducen «would necessi a e ano he ba h» como «le obliga ía a da se
o o baño», pe o el TT2 lo hace como «podía eque i o o baño», de mane a que en un
caso se da a en ende que exis en ci cuns ancias en las que el con ac o con alguien que no
pe enezca a la eligión hindú no supond ía la necesidad de baña se y en el o o, que se ía
impe a i o.
Po úl imo, an es de empeza la p ocesión, « he unclean Sweepe s/sweepe s»149
bailan a las pue as de palacio. El é mino «unclean» puede signi ica an o ‘[n]o physically
clean’ (OED3, 3.a.) como ‘conside ed impu e o eligious o cul u al easons’ (OED3, 2.a.),
y las aducciones al cas ellano pa ecen inclina se po acepciones di e en es, pues el TT1
aduce «unclean» po «impu o» y el TT2 y el TT3, po «sucio». Cabe aquí menciona que,
en India, «sweepe » es sinónimo de ‘pe son o he lowes cas e’ (OED3, 2.a.).
También es án elacionados con el hinduismo «B ahm», «B ahminy/B ahmany
bull» y «Sai i e». B ahm es ‘[ ]he sup eme God o pos -Vedic Hindu my hology’ (OED2, a)
y an o el TT1 como el TT3 aducen «philosophic B ahm» con un calco: «B ahma
ilosó ico» en el TT1 (la o ma «B ahma» ambién es á ecogida en el OED) y «B ahm
ilosó ico», en el TT3. El TT2, en cambio, op a po la desc ipción «Se Sup emo de la
iloso ía», que ambién cons i uye una gene alización, pues «se sup emo», de acue do con
el DLE, es sinónimo de «Dios», que puede se an o cualquie deidad de las eligiones
poli eís as como el hacedo del uni e so de las mono eís as.
Po lo que espec a a «B ahmany bull», según Yule, Bu nell y C ooke (1985), puede
designa an o una especie de buey india como ‘[a] bull de o ed o Si a and le loose’; dado
que un pe sonaje hindú se moles a con o o musulmán cuando golpea a uno de es os
animales, podemos asumi que la acepción pe inen e es la segunda. En cualquie caso,
an o el TT1 como el TT3 u ilizan un calco, « o o b amán/b ahmán», mien as que el TT2
op a po una desc ipción, « o o dedicado a Si a». También en elación con es a deidad
puede menciona se el adje i o «Sai i e», que signi ica ‘[ ]ha wo ships Si a; o o ela ing o
Si aism’ (OED2-3). Tan o el TT2 como el TT3 se decan an po una desc ipción («de Si a»
y «dedicado a Si a» espec i amen e), mien as que el TT1 emplea el calco, mayúscula
incluida («Sai i a»).
149 Con mayúscula en el TO de 1924, con minúscula en el TO de 2005.
261
Po úl imo enemos un é mino elacionado con el budismo, «Bo T ee», el cual
puede designa simplemen e cualquie ejempla de Ficus eligiosa, pe o ambién puede hace
e e encia a aquel bajo el cual Siddhā ha Gau ama alcanzó la iluminación, momen o
después del cual pasó a se conocido como Buda (OED3). Es es e espécimen conc e o el
que menciona el ex o o iginal, pues no solo capi aliza el nomb e sino que especi ica que se
a a de « he Bo T ee o Gaya»150 (Bodh Gaya es el luga donde Gau ama alcanzó la
iluminación). Además, como imos en el apa ado dedicado a la bo ánica, el ex o emplea el
é mino «pepul» pa a e e i se a la especie F. eligiosa de o ma gene al. En el TT1 se op a
po un calco, «Á bol Bo de Gya»; en el TT2 po una ampli icación, «Á bol de
Conocimien o Pe ec o de Gaya»151; y en el TT3 se ecupe a el nomb e común u ilizado
pa a aduci «pepul», pe o capi alizado: «Higue a Sag ada de Gaya».
Además, en el ex o o iginal apa ecen mencionados es ex os eligiosos: Bhaga ad
Gi a, Bible y Ko an. En el TT1 se na u aliza el p ime o como Baga ad Gui a y se aducen
los o os dos, mien as que en el TT2 y en el TT3 ambién se aducen los dos úl imos pe o
se ans ie e el p ime o.
4.3.5.5. T anspo e
Son muchos los medios de anspo e que se mencionan en A Passage o India, pe o
p obablemen e los que apa ecen con más ecuencia sean «ca iage» y «ca ». Aunque ambos
son é minos muy gene ales con nume osos signi icados, po el con ex o el p ime o pa ece
designa ‘[a]wheeled ehicle kep o p i a e use o d i ing in; especially an elegan ou -
wheeled ehicle ha ing accommoda ion o ou pe sons inside, and d awn by wo o mo e
ho ses’ (OED2, 26) y el segundo, ‘mo o ca ’ (OED3, n.1, 4); es deci , uno se ía un ehículo
i ado po caballos y el o o un ehículo mo o izado. Sin emba go, ninguna de las es
aducciones man iene es a dis inción, pues las es u ilizan con ecuencia «coche» (que
puede se an o mo o izado como de acción animal) pa a e e i se an o a «ca iage»
como a «ca », así como (con meno ecuencia) « ehículo», que ambién es un é mino
gene al; aho a bien, cabe des aca que el TT1 y el TT2 solo emplean «au omó il», que
ob iamen e es un ehículo mo o izado, pa a aduci «ca », nunca «ca iage» (no puede
deci se lo mismo del TT3). O os é minos que apa ecen en las aducciones son «ca uaje»
150 En el TO de 1924 dice «Gya» en luga de «Gaya», lo que pa ece una e a a y explica, como ya comen amos,
la aducción del TT1.
151 E imológicamen e «bo ee» p ocede pa cialmen e del cingalés «bō» y del pali «boddhi», es o es,
‘enligh enmen ’.

262
y «cocheci o» (el TT1 los u iliza pa a aslada «ca iage») y el apócope «au o» (empleado
po el TT1 y el TT3 pa a aslada «ca »).
Asimismo podemos comen a que el é mino «ca iage» en endido como ‘ellip ical
o ailway ca iage’ (OED2, 25) ambién se aslada en las aducciones al cas ellano
median e una a iedad de é minos: en el TT2 y en el TT3 se usa undamen almen e
« agón», pe o ambién «coche» y, po me onimia, «asien os»; en el TT1 se emplean an o
es os dos é minos como «compa imien o» y, po me onimia, «asien os» y « en». O os
é minos de anspo e colec i o mencionados en la no ela son «omnibus» y «mo o
omnibus/mo o -omnibus»152: en el TT1 se aducen ambos como «ómnibus», pe o en el
TT2 y en el TT3 se hace hincapié en la na u aleza mo o izada del segundo é mino
empleando dos é minos dis in os, «ómnibus» y «au obús».
O os ehículos de anspo e po ie a son « ap», « ic o ia», «landau», «dog-ca »,
«band-gha i», « um- um» y « onga». El p ime o es ‘[a] small ca iage on sp ings; usually, a
wo-wheeled sp ing ca iage, a gig, a sp ing-ca ’ (OED2, n.1, 7); el segundo, ‘[a] ligh , low,
ou -wheeled ca iage ha ing a collapsible hood, wi h sea s (usually) o wo pe sons and an
ele a ed sea in on o he d i e ’ (OED2, n.2, 1); el e ce o, ‘[a] ou -wheeled ca iage,
he op o which, being made in wo pa s, may be closed o h own open, when open, he
ea pa is olded back, and he on pa en i ely emo ed’ (OED2, n.1). El cua o puede
se ‘[a] small ca d awn by a dog o dogs’153 (OED3, 1) o bien ‘[a] ca wi h a box unde he
sea o a hun e ’s dogs’ (OED3, 2) y, más a de, ‘an open ca iage wi h wo ans e se sea s
back o back, he ea sea o iginally con e ing in o a box o dogs’ (OED3, 2). Según
Riz i (2001), el quin o es ‘[a] ehicle enclosed on all sides o a co e ed ca iage (…) mean
o ca ying pu dah-obse ing i.e. eiled women [and] d i en by bullock o by ho ses’. El
sex o es sinónimo de «dog-ca » (OED2, n.2) y el ul imo es ‘[a] ligh and small wo-wheeled
ca iage o ca used in India’ (OED2, n.1, a).
Las es aducciones asladan igual los es p ime os é minos: « ap» median e una
gene alización («coche») y « ic o ia» y «landau» median e p és amos, c udo el p ime o y
na u alizado el segundo, ambos ecogidos en edonda en el DLE, es o es, « ic o ia» y
«landó». Asimismo, las es aducciones asladan el siguien e é mino, «dog-ca »,
152 Sin guion en el TO de 1924, con guion en el TO de 2005.
153 El OED incluye una ci a de The Encylopedia o Dog B eeds de Julie e Cunli e según la cual es os ehículos se
p ohibie on en G an B e aña en el siglo XIX.
263
median e una gene alización, aunque cada una emplea un é mino di e en e, a sabe ,
«cocheci o», «ca uaje» y «coche» espec i amen e. Po lo que espec a a los es úl imos
é minos, el TT3 los ans ie e odos como p és amo c udo con ma ca cu si a («band-gha i»,
« um- um» y « onga»). El TT2 hace lo mismo con «band-gha i» y « um- um» y iende a la
misma es a egia con « onga», aunque ocasionalmen e lo aduce median e la gene alización
«cochecillo». En el TT1 ocu e exac amen e lo mismo con « onga» (excep o que se emplea
o o diminu i o, «cocheci o») pe o siemp e se aducen an o «band-gha i» como « um-
um», el segundo ambién como «cocheci o» y el p ime o como «ca i o».
En cuan o al anspo e ma í imo, cabe examina las aducciones de los é minos
«s eamship», «s eame », «boa », «P. & O. / P. and O.»154 y «dinghy». Respec o a los dos
p ime os, des aca que, a pesa de a a se ambos de na es ‘p opelled by s eam’ (OED2 y
OED2, 5.a.), solo el TT1 emplea la aducción « apo », más conc e amen e pa a aslada
«s eame », que en el TT2 y en el TT3 se aduce como «buque» (una gene alización
espec o a « apo », que es un ‘[b]uque que na ega a impulso de una o más máquinas de
apo ’). Las es aducciones emplean una gene alización aún mayo , «ba co», pa a aduci
«s eame ». Es e mismo é mino ambién se u iliza en las es aducciones pa a aslada el
gené ico «boa » (cuya p ime a acepción es ‘[a] small, ypically open essel o a elling o e
wa e , p opelled by oa s, sail, an engine, e c.’ (OED3, n.1, 1.a.) pe o ambién puede
signi ica ‘[a] la ge ocean-going ship, a line ’ (OED3, n.1, 2.c.)) cuando el ex o da a
en ende que se a a de una emba cación de g andes dimensiones (el TT2 ambién usa en
una ocasión «buque»). Cuando se a a de una emba cación pequeña, las es aducciones
op an po «bo e», aunque el TT2 y el TT3 ambién usan en alguna ocasión «ba ca» y el
TT2, «emba cación».
Po lo que concie ne a «P. & O. / P. and O.», es as son las iniciales de la Peninsula
and O ien al S eam Na iga ion Co. y en las e siones en cas ellano suelen aduci se
median e gene alizaciones ales como «ba co» en el TT1 y desc ipciones ales como «na e
del gobie no» (la Peninsula and O ien al S eam Na iga ion e a o iginalmen e una emp esa
pública) en el TT1 y «ba cos que hacían la a esía» o «buque de línea» en el TT2. Sin
emba go, en el TT3 se op a po ans e i las iniciales, eso sí, acompañadas de un
sus an i o más o menos gené ico como «ba co» o «buque» y de una no a a pie de página.
154 «P. & O.» en el TO de 1924, «P. and O.» en el TO de 2005.
264
En cuan o a «dinghy», el OED lo de ine como ‘[a] na i e owing-boa in use upon
Indian i e s; o a ious sizes and shapes, esembling some imes a canoe, some imes a
whe y’ (OED2, 1) y, en el oes e del país, ‘[a] small sailing-boa used on he coas ’ (OED2,
1), aunque el uso del é mino se ha ex endido has a aba ca ‘small owing-boa s (and,
subsequen ly, small mo o -d i en boa s) used elsewhe e’ (OED2, 2). En el ex o se a a de
una emba cación de pequeño amaño e impulsada median e emos a la que ambién se
aplica el sus an i o «boa ». El TT2 omi e su aducción; el TT1 emplea el é mino
«chincho o», que e ec i amen e designa una emba cación de emos muy pequeña (aunque
el DLE especi ica que se a a de ‘la meno de a bo do’, lo cual hace pensa en o a de las
acepciones de «dinghy», a sabe , ‘ he boa o ‘ ende ’ o a yach , s eam-launch, o simila
c a ’ (OED2, 2)); y el TT3 u iliza «balsa», lo cual cons i ui ía quizá una exage ación ya que
la emba cación en cues ión es sin duda p eca ia y ca ece de imón, pe o en ningún
momen o se da a en ende que es é o mada po made os unidos en e sí.
Comen a emos po úl imo el caso de «howdah», es o es, un é mino p opio del
es e de la India que designa ‘[a] sea o con ain wo o mo e pe sons, usually i ed wi h a
ailing and a canopy, e ec ed on he back o an elephan ’ (OED2). En el TT1 se aslada en
o ma de p és amo na u alizado («jaudá») acompañado de una desc ipción («el asien o del
ele an e»), pe o en el TT2 y en el TT3 se aduce. En ambas aducciones se emplea el
é mino «palanquín», en el TT2 se usa ambién «cas illo» y en el TT3, «silla». Ninguno de
ellos se co esponde exac amen e con el concep o del «howdah» (las sillas suelen ene
pa as y se i pa a una sola pe sona, las de mon a ienen una es uc u a comple amen e
di e en e, el palanquín es á sos enido po a as y suele se anspo ado po pe sonas, el
cas illo es de made a y iene ines bélicos…), aunque odos ansmi en una idea ap oximada
de la unción o de la es uc u a del «howdah», sob e odo en aquellos casos en los que el
con ex o con ibuye a cla i ica el concep o.
4.3.5.6. Cos umb es
Una de las cos umb es o p ác icas den o de la comunidad angloíndia al como se la
desc ibe en la no ela que da luga a dis in as aducciones es « o pay midday calls», donde
«call» es ‘[a] sho social o o mal isi ’ (OED3, 12). Tan o en el TT1 como en el TT2 la
idea se ie e como isi a o hace isi as a mediodía, sin emba go, en el TT3 se con ie e
en asis i a cenas. En el caso de «d ess», en endido como ‘ o clo he onesel elegan ly,
s ylishly, o wi h pa icula ca e o a o mal occasion’ (OED3, 23.c.), el TT1 op a po
265
u iliza el e bo «cambia se», ya sea «de opa» o «pa a la cena», e bo que ambién se usa en
el TT3 aunque en al e nancia con « es i se», que es el que se emplea en el TT2. Po el
con ex o se deduce que los pe sonajes no es aban desnudos an es de « es i se», pe o el
e bo «cambia se» sub aya la idea de que lo impo an e no es el hecho de pone se opa,
sino una opa de e minada y di e en e a la que se enía pues a an es.
En el caso de las p ác icas indias, en endidas en sen ido amplio como aquellas
p ác icas que en la no ela son obse adas po pe sonajes indios, examina emos cua o
aducciones: la de « ull ou », la de « es one’s wages by inging hem on he s ep o he
e andah», la de «li le pla o ms» y la de «a u o scen ed co on wool, wedged in
someone’s ea ». En el p ime caso, du an e la excu sión a las cue as Adela le p egun a a
Aziz cuán as muje es iene po que M s. Tu on le ha con ado que «Mohammedans always
insis on hei ull ou » (p. 143). La aducción del TT1, «los mahome anos siemp e
insis en en ene las cua o pe mi idas» (p. 144), da a en ende que cua o es la ci a
máxima; la del TT2, «los mahome anos siemp e insis ían en las cua o de igo » (p. 229), da
en ende que cua o es la no ma; la del TT3, en cambio, omi e el modi icado del nume al
(«los mahome anos siemp e insis ían en con a con cua o» (p. 149)) y e i a así
p onuncia se al espec o.
En el segundo caso, el TT1 aduce «Hassan (…) was es ing his wages by inging
hem on he s ep o he e andah» (p. 92) de o ma bas an e li e al como «Hasán (…) se
encon aba en ese momen o p obando su sueldo, es deci , haciéndolo sona sob e los
escalones de la gale ía (p. 94)», aunque in oduce un conec o explica i o. Tan o el TT2
como el TT3 an un paso más allá median e una ampli icación y aducen «Hassan (…)
es aba comp obando si las monedas de su soldada e an alsas o no median e el
p ocedimien o de deja las cae sob e el escalón del po che» (p. 150) y «Hassan (…) es aba
comp obando que las monedas de su sala io ue an genuinas haciéndolas in inea sob e el
po che» (p. 101) espec i amen e.
En el e ce caso, el é mino p oblemá ico es «wedged»; «wedge» es ‘[ ]o d i e,
push, o squeeze (an objec ) in o some hing whe e i is held as ; o ix i mly by d i ing in,
o by p essing igh ’ (OED2, 3.a.) y el TT1 in e p e a que el algodón se encuen a me ido
en la o eja del in e esado (un anciano), mien as que el TT2 y el TT3 conside an que a
suje o de ás de es a. En el úl imo caso, Tu on e a los ende os « ising o salu e him on
hei li le pla o ms» (p. 155); la aducción o el concep o de es as «li le pla o ms» pa ece
272
emenino, gene almen e la go, usado en ies as y ce emonias que lo equie an’, aunque M s.
Moo e, el pe sonaje a cuya indumen a ia se e ie e es e é mino, se encuen a simplemen e
pasando la elada en el club inglés. Tan o el TT2 como el TT3 omi en cualquie
especi icación en el caso de «e ening shoes», siendo el TT1 el único que la man iene
median e un sin agma pa alelo al empleado en la aducción de «e ening d ess», a sabe ,
«zapa os de ies a».
Es e é mino se aplica an o a los zapa os de M s. Moo e como a los de Aziz, a los
que ambién se denomina «pumps», es o es, ‘[a] ligh , usually heelless o low-heeled shoe,
o iginally o en o delica e ma e ial and colou , ha ing no as ening bu kep on he oo by
i s close i ’ (OED3, n.2). Más especí icamen e, la palab a «pumps» puede e e i se a ‘a
slippe o indoo wea ’ (OED3, n.2, a) o a ‘a mo e subs an ial bu ligh , low-heeled shoe
popula in he 17 h and 18 h cen u ies amongs dance s, cou ie s, ac oba s, duellis s, and
o he s equi ing eedom o mo emen ’ (OED3, n.2, b). De ahí el empleo que las es
aducciones hacen del é mino cas ellano «zapa illa», que puede hace e e encia a
‘[c]alzado de calle lige o de suela muy delgada’, pe o ambién a ‘[c]alzado cómodo y lige o
(…) con suela delgada, que se usa pa a es a en casa’ e incluso a calzado pa a p ac ica balle .
Aho a bien, el TT3 lo u iliza en soli a io, dejando abie as odas las posibilidades, mien as
que en el TT2 se especi ica que son «zapa illas muy inas» (p ecisión que, dada la de inición
de «zapa illa», esul a más bien edundan e) y en el TT1 se conc e a que se a a de
«zapa illas de baile» (aunque en ningún momen o se dice que Aziz baile o enga in ención
de hace lo).
O os é minos elacionados con el calzado son «spa s» y «socks wi h clocks», y
ambos dan luga a p oblemas en su aducción. El p ime o, ‘[a] sho gai e wo n o e he
ins ep and eaching only a li le way abo e he ankle, usually as ened unde he oo by
means o a s ap’ (OED2, n.5, 1) se aduce en el TT1 como «polainas», aunque el DLE
especi ica que es as ‘cub e[n] la pie na has a la odilla’. En el TT2 y en el TT3 se al e na
es e é mino con uno que no designa un acceso io pa a el calzado sino calzado
p opiamen e dicho, «bo ines». En el caso del segundo, lo que da luga a complicaciones es
«clocks», que en es e con ex o hace e e encia a ‘[a]n o namen al pa e n in silk h ead
wo ked on he side o a s ocking’ (OED2, n.2, 1); en el TT1 di ec amen e se omi e la
mención a es e elemen o deco a i o, mien as que en el TT2 y en el TT3 se sus i uye po
uno di e en e, el es ampado a cuad os.

273
Asimismo p esen an dis in as aducciones en cas ellano los é minos «cloak»,
« obe» y «pe icoa ». La de inición de «cloak» que o ece el OED, ‘[a] loose ou e ga men
wo n by bo h sexes o e hei o he clo hes’ (OED2, 1), es muy amplia, aunque en el
imagina io popula es a p enda suele ca ece de mangas, al igual que ocu e con «capa», el
é mino empleado po el TT2 y el TT3 (el TT1, en cambio, u iliza «ab igo», que es á
p o is o de ellas). También es amplia la de inición de « obe»: ‘[a] long loose ou e ga men
eaching o he ee o ankles; a gown’ (OED3, n.1, 1.a.), que en ocasiones puede p esen a
‘a pa icula o m o ma e ial wo n o deno e a pe son’s ank, o ice, p o ession, e c.’
(OED3, n.1, 2.a.). En las es aducciones se u ilizan los dos mismos é minos pa a aduci
« obe», el gené ico « única» (‘ es idu a ex e io amplia y la ga’) y el aún más gené ico
« es idu a» (‘p endas con que se cub e el cue po’).
Po su pa e, «pe icoa » iene dis in as acepciones, la mayo pa e his ó icas o
a caicas, como ‘[a] man’s igh - i ing unde coa , usually padded and wo n unde a double
and o e a shi ’ (OED3, 1.a.), ‘a padded je kin wo n unde a mou o p o ec ion’ (OED3,
1.a.), ‘[a] woman’s unde coa o unde - unic, analogous o he male pe icoa ’ (OED3, 2.a.)
o ‘[a] ski (…) wo n ei he ex e nally o showing benea h a d ess as pa o he cos ume
(…); an ou e ski ; a deco a i e unde ski ’ (OED3, 2.b.). Hoy en día el signi icado más
común es el de ‘[a] ligh loose unde ga men (…) hanging om he shoulde s o wais , and
wo n by a woman o gi l unde a d ess o ski o wa m h, e c.’ (OED3, 2.c.). En el ex o
o iginal es e é mino apa ece en p ime luga e e ido a una deidad masculina y en segundo
luga a un en ilado hecho de ela158. Tan o el TT2 como el TT3 e i an po an o cualquie
e e encia a una p enda de opa emenina y emplean sendas gene alizaciones, sob e odo en
el segundo caso: en el p ime o «pe icoa » se aduce como « opa in e io », en el segundo,
como « ozos de ela»159. El TT1 sigue la misma es a egia en el p ime caso con la
gene alización « opa», pe o en el segundo u iliza « aldas», lo que da luga a la ase «un
punká (…) agi aba unas aldas sucias sob e sus cabezas» (p. 153).
Po lo que espec a a « iding b eeches», «sa i» y «dho i», odos ellos se ans ie en en
o ma de p és amo c udo en al menos una de las aducciones al cas ellano. Más
conc e amen e, «sa i», que es ‘[a] long w apping ga men o clo h o silk, usually o a b igh
colou , wo n by Hindu women’ (OED2, 1.a.), se ans ie e como p és amo c udo en las
158 Ve «punkah» en el apa ado «O os obje os».
159 En el dicciona io Me iam Webs e se señala que «pe icoa » ambién puede e e i se a ‘some hing (…)
esembling a pe icoa ’.
274
es aducciones, en la segunda con ma ca cu si a. En cambio «dho i», que se de ine como
‘[ ]he loin clo h wo n by Hindus; a long na ow clo h which is wound ound he body,
passed be ween he highs, and ucked in unde he wais -band behind’ (OED2), solo se
ans ie e en o ma de p és amo (en ambos casos con ma ca cu si a) en el TT2 y en el
TT3, mien as que en el TT1 se aduce po «pan alones ajus ados», opción que ansmi e
una imagen con a ia a la del é mino o iginal, pues el «dho i» es una p enda que, además
de no se exac amen e unos pan alones, no queda pegada al cue po. En cuan o a « iding
b eeches», el é mino «b eeches» (OED2, 1.c.) (que se dis ingue de « ouse s» en que solo
llega has a debajo de la odilla (OED2, 2.a.)) se ans ie e como p és amo con ma ca
cu si a en el TT1 (« iding», que aquí signi ica ‘wo n o ho se iding (OED3, n.1, C1.a.(a))’,
se omi e), mien as que en el TT2 y en el TT3 se aduce po «pan alones de mon a »
(aunque los pan alones, al igual que « ouse s», ‘llega[n] gene almen e has a el pie’).
En e los acceso ios mencionados en la no ela y cuya aducción me ece la pena
comen a , des acan las p endas pa a cub i la cabeza, más conc e amen e, los é minos
«head-gea /headgea »160, «ha wi h di ch» y « opi». El p ime o es un é mino muy gene al
que signi ica ‘[s]ome hing wo n on he head’ (OED3, 1); en el TT2 y en el TT3 se emplea
o o igualmen e gene al, «cub ecabeza», es deci , ‘p enda que se emplea pa a p o ege la
cabeza’, mien as que el TT2 u iliza una pa icula ización, «somb e o» (que, según el DLE,
cons a de copa y ala). El é mino «ha wi h di ch» es u ilizado po un pe sonaje indio y no
pa ece se un sin agma común en inglés, ya que la búsqueda en el B i ish Na ional Co pus
no ecupe a ningún esul ado. El TT2 y el TT3 lo aducen con la colocación «somb e o
lexible», que hace e e encia a un somb e o de iel o sin ap es o, mien as que el TT1
op a po «somb e o hendido», que ampoco p oduce esul ados en el Co pus de Re e encia
del Español Ac ual ni en el Co pus Diac ónico del Español.
En cuan o a « opi», se ans ie e en o ma de p és amo en le a cu si a en el TT3,
aunque en es a e sión, al igual que en las dos es an es, ambién se aduce: po «casco» y
«casco de co cho» en el TT1, po «casco» en el TT2 y po «casco» y «salaco » en el TT3.
Según el OED, o iginalmen e « opi» designaba ‘ he Eu opean ha ’, pe o luego pasó a
e e i se más gene almen e a ‘ he sola opī, he sola ha o pi h helme ’ (OED2, n.1),
p endas elabo adas con la médula de las plan as leguminosas Æschynomena aspe a o A.
paludosa.
160 Con guion en el TO de 1924, sin guion en el TO de 2005.
275
Po úl imo, enemos o os acceso ios, como son «s ud», «com o e » y «pince-nez».
Se de ine «s ud» como ‘[a] emo able as ene (...) which is passed h ough eyele s in o de
o as en an i em o (men’s) clo hing’ y, más especi icamen e en la ac ualidad, como ‘such a
as ene consis ing o wo pa s joined wi h a ba , used in o mal wea o as en a shi
on , o o as en a colla o a shi ’ (OED3, n.1, 8). En la no ela, es e acceso io si e
e ec i amen e pa a uni un cuello a una camisa y el é mino apa ece an o en soli a io como
acompañado de «back», «colla » o ambas palab as a la ez. En el TT2 y en el TT3 se
aduce «s ud» como como «pasado », una de cuyas de iniciones es ‘[b]o ón suel o con que
se ab ochan dos o más ojales’. En el TT1 se u iliza «bo ón», que cons i ui ía una
gene alización espec o a es a acepción de «pasado ».
Po o o lado, «com o e » puede de ini se como ‘[a] long woollen sca wo n
ound he h oa as a p o ec ion om cold’ (OED2, 6.a.). El TT1 lo aduce como «chal de
lana» y el TT2 y el TT3 como «bu anda», que se ía algo más p eciso dado que de acue do
con el DLE el p ime o se coloca sob e los homb os mien as que la segunda en uel e el
cuello. En cuan o a «pince-nez», se a a de ‘[a] pai o spec acles kep in posi ion by a
sp ing which clips he nose’ (OED3). En el TT1 se u iliza una gene alización, «len es»,
mien as que en el TT2 y en el TT3 se aduce po «que edos», que ambién son ‘len es —
en es e caso se especi ica que de o ma ci cula — con a madu a a p opósi o pa a que se
suje e en la na iz’.
4.3.6.3. Tabaco
El é mino «hookah» designa ‘[a] pipe o smoking, o Eas e n o igin, ha ing a long
lexible ube, he smoke being d awn h ough wa e con ained in a ase, o which he ube
and he bowl a e a ached; he na ghile o India’ (OED2). Se man iene como p és amo
na u alizado sin ma ca en el TT1; la o ma empleada, «juca», no se encuen a ecogida en el
DLE y se de ine median e una de las escasas no as a pie de página p esen es en la p ime a
aducción como «pipa de agua», lo que pa ece indica que el aduc o no conside aba que
«juca» ue a una aducción lo su icien emen e anspa en e como pa a se en endida po el
lec o , aunque el pasaje en que apa ece el é mino especi ica que unciona con abaco.
Tan o en el TT2 como en el TT3 se u iliza el é mino «na guile», p oceden e del sánsc i o a
a és del pe sa y del ancés, que se encuen a ecogido en el DLE desde 1884 con la
siguien e de inición: ‘[p]ipa pa a uma muy usada po los o ien ales, compues a de un la go
276
ubo lexible, del ecipien e en que se quema el abaco y de un aso lleno de agua
pe umada, a a és de la cual se aspi a el humo’.
Po o a pa e, ambién esul a llama i o que an o «ciga » (OED2, 1.a.) como
«ciga e e» (OED2, 1.a.) se aduzcan siemp e po «ciga illo» en el TT1, ob iando la
di e encia de amaño en e ambos, y que en el TT3 sí que se empleen dos opciones de
aducción que compo an una di e encia de amaño («ciga o» y «ciga illo») pe o no se
apliquen en co espondencia con la misma: más conc e amen e, «ciga illo» se aplica an o a
«ciga » como a «ciga e e» y es e úl imo ambién se aduce po «ciga o». En el TT2, en
cambio, sí que se aduce «ciga » como «ciga o» y «ciga e e» como «ciga illo» (en una
ocasión ambién se omi e y en el caso de «ciga e e-box» se usa «pi ille a», siendo «pi illo»
sinónimo de «ciga illo»).
4.3.6.4. Monedas y medidas
En es e apa ado se analiza á el a amien o de dis in as unidades y de las ci as a las
que acompañan, incluidas unidades de medida de magni udes ísicas (como la longi ud, la
masa, la supe icie, la empe a u a o el iempo), unidades mone a ias y sus monedas
acciona ias.
Po lo que espec a a las unidades de medida de magni udes ísicas, las es
aducciones p esen an po lo gene al el siguien e pa ón: mien as que en el TT1 se
con ie en las unidades u ilizadas en el ex o o iginal a las unidades más comúnmen e
empleadas en el ámbi o hispano, en el TT2 y en el TT3 se emplean las mismas unidades
que apa ecen en el ex o o iginal. Así, en el TT1 se habla de kilóme os, me os (e
implíci amen e cen íme os), kilog amos y me os cuad ados, y en el TT2 y en el TT3 se
habla de millas, ya das, pies, pulgadas161, lib as y ya das cuad adas. No obs an e, exis en
excepciones: las es aducciones asladan «league» como «legua» y con ie en los
«hund ed and wel e» g ados de empe a u a (no se especi ica la unidad, pe o se en iende
que se a a de g ados Fah enhei ) en «cua en a y cua o g ados» (se en iende que Celsius),
en el TT1 se aslada «mile» como «milla» en una de las diez ocasiones en que apa ece es a
unidad y en dos de seis ocasiones (se a a en ealidad de una epe ición del mismo
161 El caso de «e e y inch a Englishman» es pa icula po a a se de una exp esión idiomá ica; la única
aducción en man ene la e e encia a una unidad de medida es la del TT3 («como si cada cen íme o de su
cue po ue a inglés»).
277
e e en e del ex o o iginal) « oo » se aslada como «pie» en el TT1 y como «palmo» en el
TT3.
En lo que espec a a unidades mone a ias y monedas acciona ias, las es
aducciones asladan « upee» como « upia», pe o disc epan en el a amien o de o as
monedas indias, «anna» (OED2) y «pie» (OED3, n.5), equi alen es, espec i amen e, a 1
16 y a
1
192 de upia. La p ime a se ie e como «ana» en el TT1, como «ana» o «cén imo» en el TT2
y como «anna» en el TT3 (cabe menciona que el DLE ecoge «ana» desde 2001). La
segunda se aduce po cén imo en el TT1 y en el TT2 y po cen a o en el TT3. En
cambio, el TT1 emplea «cen a o» pa a aduci «penny», que en el TT2 y en el TT3 se
aduce po «penique». En odos los casos el uso de «cén imo» o «cen a o» cons i uye una
gene alización que además no se co esponde con el alo acciona io de las monedas a las
que ambos é minos sus i uyen, ninguna de las cuales cons i uye una cen ésima pa e de la
unidad mone a ia pa ón de la que de i a.
Po egla gene al, las can idades que acompañan a las unidades de medida o a las
monedas pe manecen inal e ables cuando es as no se con ie en, aunque exis en
excepciones. Po ejemplo, en el caso del iempo, aunque las unidades coinciden en ex o
o iginal y aducciones, una can idad conc e a, «hal a minu e», pa ece p esen a
di icul ades, pues se ie e como «un minu o» en el TT1, como «medio minu o» en el TT2 y
como ambas opciones en el TT3. Un caso pa ecido es el de «hal a dozen», que en el TT2 y
en el TT3 se man iene como «media docena» y en el TT1 pasa a se «diez». De o ma
análoga, suelen con e i se las can idades cuando se con ie en las unidades que las
acompañan, como ocu e en nume osas ocasiones con las unidades de medida de
magni udes ísicas en el TT1, aunque a eces, po a a se de can idades ap oximadas, la
con e sión no implica a iación162. En el caso de las monedas, el empleo de é minos
gené icos como «cén imo» y «cen a o» no iene acompañado de al e aciones de las
co espondien es can idades, que po o a pa e suelen se ap oximadas o co esponde se
con la unidad: «a ew annas», «a single pie», «[a] penny sa ed is a penny ea ned».
Po úl imo, es digno de mención el caso de los siglos, pues si bien ni la unidad ni la
can idad que la acompaña a ía en ningún caso, sí lo hace g a ía de es a úl ima: el TT1
man iene la esc i u a con palab as del TO (excep o en uno de seis casos, en el que se op a
162 Solo se ha de ec ado un e o de cálculo en es e sen ido, la con e sión de « wo hund ed ee » po «unos
se en a me os» cuando no llega ía a sesen a y uno.

278
po las le as omanas en mayúsculas), el TT2 emplea núme os omanos en e sali as
(sal o, cu iosamen e, en el mismo caso an es mencionado, en que se ecu e a la esc i u a
en palab as) y el TT3 siemp e emplea los núme os omanos en e sali as.
4.3.6.5. Ma e iales
En es e apa ado solo se incluyen es é minos, cuya aducción ha dado luga a
disc epancias en e las es e siones al cas ellano de la no ela: se a a de «b ass», «zinc» y
« insel».
El é mino «b ass» se aduce como «b once» en el TT1 y como «la ón» o «cob e»
en el TT2 y en el TT3. Aunque hoy en día «b ass» hace e e encia a las aleaciones de cob e
y zinc, o iginalmen e se empleaba pa a designa an o las aleaciones de cob e con zinc
como con es año (OED2, 1.a.), lo que explica an o la opción de aducción «b once», que
es la aleación de cob e y es año, como la de «la ón», que es la aleación de cob e y zinc; el
cob e, en cambio, es un elemen o químico. Po su pa e, «zinc» es un elemen o químico
me álico cuyo símbolo es Zn (OED2, 1.a.) y en cas ellano puede esc ibi se an o «zinc»
como «cinc»; la p ime a o ma es la que emplean el TT2 y el TT3, pe o el TT1 usa «chapa»,
un é mino gene al que designa una hoja o lámina no ya de cualquie me al, sino ambién
de made a e incluso o os ma e iales.
Po lo que se e ie e a « insel», se aduce como «la a» en el TT1 y como «o opel» o
«hilo de o o» en el TT2 y en el TT3. El OED lo de ine como ‘[m]ade o spa kle o gli e by
he in e wea ing o gold o sil e h ead, by b ocading wi h such h ead, o by o e laying
wi h a hin coa ing o gold o sil e ’ (OED2, n.3, 1), lo que end ía a co esponde se con la
aducción «hilo de o o», pe o ambién como ‘[ ]e y hin pla es o shee s, spangles, s ips,
o h eads, o iginally o gold o sil e , la e o coppe , b ass, o some gold- o sil e -
colou ed alloy, used chie ly o o namen ; now esp[ecially] o cheap and showy
o namen a ion, gaudy s age cos umes, angle s’ lies, and he like’ (OED2, n.3, 3), lo que se
co esponde ía con «o opel» (que signi ica ‘[l]ámina de la ón, muy ba ida y adelgazada, que
imi a al o o’, pe o ambién ‘[c]osa de muy poco alo y mucha apa iencia’) y, en meno
medida, con «la a», que puede signi ica ‘[l]ámina de hie o o ace o, es añada po las dos
ca as’.
279
4.3.6.6. O os obje os
La mayo ía de los elemen os incluidos en es a ca ego ía son obje os que pueden
encon a se en el hoga , como es el caso de «long chai », «o oman», «hu icane lamp»,
«sc een», « i e-sc een» o «P imus s o e».
De acue do con el OED, «long chai » es sinónimo de «chaise-longue», es o es, ‘[a]
kind o so a wi h a es o he back a one end only; a ‘couch’, a ‘lounge’’ (OED2), y es e
mismo é mino (sin guion y con cu si a, al y como lo ecoge el DLE) es el que emplean el
TT2 y el TT3. El TT1, en cambio, u iliza «so á», el cual según el DLE iene b azos (la chaise
longue, po el con a io, ca ece no malmen e de ellos). Es e mismo é mino, «so á», lo u iliza
el TT2 pa a aduci «o oman», es o es, ‘[a] low uphols e ed sea wi hou a back o a ms,
ypically se ing also as a box, wi h he sea hinged o o m a lid’ (OED3, n.2, 1) (el so á, sin
emba go, iene an o b azos como espaldo). El TT1 y el TT3, en cambio, u ilizan
«o omana», que, según el DLE, además de se ‘muy mullido’, ca ece de espaldo (nada se
dice de los b azos).
Po su pa e, a «hu icane lamp» se a a de ‘a lamp so cons uc ed ha i will no be
ex inguished by iolen wind’ (OED2, 3.a.). Tan o el TT2 como el TT3 ecogen es a idea y
emplean é minos que implican algún ipo de p o ección: el TT2 u iliza «quinqué», una
lámpa a p o is a de un ubo de c is al que si e pa a gua da la llama, y el TT3, « a ol», en
el que la luz se encuen a den o de una caja de algún ma e ial anspa en e. El TT1, en
cambio, u iliza una gene alización acompañada de una desc ipción: «lámpa a de ke osén».
El é mino «sc een» esul a complicado po la ampli ud de su signi icado: puede se
an o algún ipo de ‘mo able panel’ (OED3, n.1, I) como una especie de ‘ ixed pa i ion’
(OED3, n.1, II), ‘means o shel e , p o ec ion, o concealmen ’ (OED3, n.1, III), ‘appa a us
o si ing o il e ing’ (OED3, n.1, IV) o ‘su ace on which o p ojec o display some hing’
(OED3, n.1, V). En el ex o o iginal, además, se dice que, du an e la empo ada de más
calo , «wa e splashed on o sc eens» (p. 199). Tan o el TT1 como el TT2 u ilizan é minos
gene ales, «pan alla» y «biombo» espec i amen e (el TT1 acompañado de un modi icado ,
«aislado a»), mien as que el TT3 se decan a po una pa icula ización, «mosqui e a». Más
a de en la no ela se desc ibe una cons ucción compa ándola con «a i e-sc een», que
puede se ‘[a] mo able, o en deco a ed, sc een used o educe he in ensi y o hea el
om a domes ic i e, o o conceal he g a e when no in use’ (OED3, 1.a.), ‘a small hand-
held sc een used o educe he in ensi y o he hea om a domes ic i e el by he ace, a
280
i e an’ (OED3, 1.a.) o ‘[a] wi e ame placed in on o a i e o keep back spa ks and
alling coals; a i egua d’ (OED3, 1.b.). El TT1 y el TT2 asladan en es e caso el é mino
median e una desc ipción («pan alla que se pone en e a una chimenea» el TT1, «pan alla
que se coloca delan e del hoga de la chimenea» el TT2), mien as que el TT3 usa el calco
«pan alla de chimenea», que es el é mino que se emplea en la edición española del
Dicciona io isual de a qui ec u a pa a designa aquella ‘[p]an alla que a eces se coloca en la
pa e on al de una chimenea-hoga , pa a e i a que las chispas o ascuas en en en la
habi ación’ (Ching, 2002:55).
En el caso de «P imus s o e», que es ‘[a] p op ie a y name o a ype o po able
p essu e s o e o lamp, usually bu ning pa a in’ (OED3, A.2.), es el TT1 el que emplea un
calco, «cocina P imus», mien as que el TT2 y el TT3 u ilizan una gene alización, «ho nillo
de pe óleo» («pe óleo» pod ía conside a se una gene alización espec o a «pa a in», ya
que la pa a ina es á cons i uida po hid oca bu os de i ados del pe óleo). Asimismo se
emplea en el ex o o iginal «commode», que hace e e encia a ‘[a] piece o u ni u e
enclosing o concealing a chambe po ; a close-s ool’ (OED3, 4.a.). El TT2 y el TT3
aducen es e é mino po el equi alen e «excusado», mien as que el TT1 lo hace po
« esumide o de despe dicios», siendo « esumide o», según el DLE, un ame icanismo
sinónimo de ‘alcan a illa’.
Po úl imo hemos incluido en es e apa ado los é minos «punkah», « a y» y
«du y», que se ans ie en como p és amos en algunas de las aducciones. Más
conc e amen e, el TT3 ans ie e los es, los dos p ime os como p és amo c udo y el
úl imo como p és amo na u alizado, odos ellos con cu si a. El TT2 ans ie e el p ime o
como p és amo c udo y el segundo como na u alizado, ambién ambos en cu si a. El TT1
solo ans ie e el p ime o, como p és amo na u alizado en le a edonda, pe o la e ce a ez
que apa ece el é mino lo acompaña de la siguien e desc ipción, esc i a en le as cu si as y
enma cada en e pa én esis: « en ilado de pan allas e icales». E ec i amen e, «punkah» es
‘a la ge swinging an made o clo h o can as s e ched on a ec angula ame, suspended
om he oo , and ei he wo ked manually wi h a co d o (in la e use) elec ically ope a ed’
(OED3, 2.b.).
Las aducciones de « a y» y «du y» son menos a o unadas: si el p ime é mino es
‘[a] sc een o ma , usually made o he oo s o he ag an cuscus g ass, which is placed in
a ame so as o ill up he opening o a doo o window, and kep we , in o de o cool and
eshen he ai o a oom’ (OED2), en el TT1 se aduce como « abique de bambú», y si el
281
segundo es ‘[a] kind o co on ca pe o Indian manu ac u e, usually made in ec angula
pieces wi h inges a he ends, and used o so a-co e s, cu ains, and simila pu poses’
(OED2), en el TT1 se aduce po «pa ed». Además, en el ex o o iginal se explica que « he
ed s ains on he du y» en casa de Aziz «we e hicke , o Mohammed La i had slep he e
du ing his imp isonmen and spa a good deal» (p. 262), de mane a que la p ime a
aducción ansmi e la idea de que Mohammed La i escupe no ya al suelo, sino a las
pa edes. En el TT2, en cambio, se u iliza la desc ipción «al omb a de algodón».
4.3.7. Aspec os lingüís icos
4.3.7.1. Topónimos
Po lo que se e ie e a los opónimos, se ha analizado la aducción de nomb es
p opios de luga es an o eales como ic icios.
Muchos de los nomb es p opios de luga p esen es en el ex o o iginal se ie en de
la misma mane a en las es aducciones, ya sea median e aducción, na u alización o
ans e encia del opónimo al como apa ece en lengua inglesa163: Eu opa, Á ica, A abia164,
Ingla e a, G an B e aña, India, Egip o, A ganis án, Gua emala, Bélgica, Japón, Al a India,
Pe sia, Le an e, Bengala, Mudkul, No hamp onshi e, Camb idge, Lond es, Bombay,
Bena és, Pa ís, Calcu a, Delhi, Flo encia, Allahabad, Ujjain, Simla, Laho e, G asme e,
He a , Kabul, Ag a, Bijapu , Mandu, Ka achi, Mau, Lucknow, Ke bela, Rajpu ana,
Cachemi a, Belgola, Shalima , Ox o d, Suez, Po Said, Có doba, Alejand ía, C e a,
Venecia, Gokul, Belén, Deo a, Ringnod, Naza e , Chel enham, Plassey, Ganga a i, Ganges,
Ma aba , Gi na , Medi e áneo, Sip a, Kawa Dol, San Gio gio, G an Canal, Bós o o,
Columnas de Hé cules, Dilkusha, Eas bou ne, Piccadilly, Hyde Pa k Co ne , Cha ing
C oss, Taj, Colaba, Bas illa, Hamps ead…
En casos en los que el opónimo cons a de más de una palab a a eces se obse an
a iaciones en lo que se e ie e al uso de la mayúscula inicial: Impe io B i ánico/Impe io
163 Es os son los es p ocesos asla o ios undamen ales ecogidos po Moya (2000) pa a el aslado de
nomb es p opios; Moya u iliza « aducción» an o en sen ido es ic o (en con aposición a «na u alización» y
« ans e encia») como en sen ido amplio, como sinónimo de aslación de un elemen o desde el TO al TT que
engloba los es p ocesos asla o ios mencionados: aducción, na u alización y ans e encia.
164 En una de las ocasiones en las que apa ece es e opónimo, el TT1 lo sus i uye po «península á abe»,
siendo la denominación asen ada y mayo i a ia en español, según la RAE, «península a ábiga».
288
En el TT2 se asladan ein a como p és amos c udo con ma ca cu si a: («almei a»,
«band-gha i», «bhang», «bhak i», «bulbul», «chha i», «cho a haz i», «chukke », «chunam», «chup assi»,
«dho i», «Du ba », «hakim», «izza », «mali», «nullah», «pan», «pa gana», «pujah», «punkah», «pu dah»,
« aga», «saddhu», «sais», «sa i», « azia», «Vakil», «wallah», « i in», « um- um»), es como
p és amos na u alizados con ma ca («hamman», «muha am», « a is»), cua o como p és amo
c udo sin ma ca («a idis», «bungalow», «gu kha», «ma a ha») y seis como p és amos
na u alizados sin ma ca («b ahmán», «campacán»177, «jainí», «ja í», «panjabí», « ajpu a»),
mien as que seis se aducen: «bunde bus /bundobas » como «lío», «du y» como
«al omb a de algodón», «hookah» como «na guile», «howdah» como «palanquín/cas illo»,
«nau ch» como «baile de bayade as» y « opi» como «casco».
En a ias ocasiones se combinan dis in as soluciones, como el p és amo c udo con
y sin cu si a («bhil/bhil», «pa han/pa han»), la aducción po equi alen e acep ado o po un
é mino más gene al («ana/cén imo»), el p és amo y la omisión («pukka») o el p és amo y la
aducción: «salaam/ ealiza un es ue zo de despedida/hace una inclinación de
cabeza/saluda / e e encia», «shika /caza » y « onga/cochecillo (la endencia a emplea el
p és amo es muy cla a en el caso de « onga», mien as que ocu e odo lo con a io con
«salaam»).
En la edición de 2018 se in oducen además algunas a iaciones: se ma can con
cu si a dos p és amos c udos que apa ecían en edonda en la edición de 1981, «Dak
Bungalow» y «Maidan» (como ya se comen ó, en ambas se aduce es e úl imo po «g an
explanada» cuando apa ece po p ime a ez, pe o el uso del p és amo es consis en e y
epe ido a lo la go del ex o), se p escinde de la cu si a en la p ime a ocu encia del
é mino «pa si» y se sus i uye el p és amo c udo «sikh» po la o ma na u alizada «sij».
Muchos de es os é minos se de inen en el glosa io que se p opo ciona al inal del
lib o. Más conc e amen e, se incluyen en dicho glosa io odos los p és amos con ma ca
cu si a; se encuen an ausen es, po an o, los é minos aducidos y los p és amos en
edonda, na u alizados o no: «bungalow», «gu kha», «a idis», «jainí», «ja í», «ma a ha»,
«panjabí», « ajpu a», «sikh/sij», «campacán», «b ahmán», «bunde bus /bundobas », «du y»,
«hookah», «howdah», «nau ch», « opi» y «anna», siendo la excepción «pa si»178.
177 Como ya imos, es e é mino no apa ece en ninguna edición del DLE, pe o sí en a ios dicciona ios
incluidos en el Nue o Teso o Lexicog á ico de la Lengua Española en e 1853 y 1918.
178 Ve sección pa a ex os.

289
El TT3, po úl imo, ans ie e ein a y cinco como p és amo c udo con ma ca
cu si a («almei a», «anna», «band-gha i», «bhak i», «bhang», «bundobus », «champak», «chha i»,
«cho a haz i», «chukke », «chunam», «dho i», «Du ba », «du y», «gu kha», «hakim», «hammam»,
«izza », «mali», «nullah», «pan», «pa gana», «pujah», «punkah», «pu dah», « aga», «saddhu», «sais»,
«salaam», « azia», « onga», «Vakil», «wallah», « i in», « um- um»), sie e como p és amo c udo sin
ma ca: («a idis», «bulbul», «Dak Bungalow», «ma a ha», «sikh», «pa si», «sa i»), dos como
p és amo adap ado con ma ca cu si a («muha am», « a is»), cinco como p és amo adap ado
sin ma ca («b ahmán», «jainí», «ja í», «punjabí» y « ajpu a») y es como aducciones:
«na guile» (po «hookah»), «palanquín/silla» (po «howdah») y «bayade as» (po «nau ch»).
En dos casos coexis en el p és amo c udo con ma ca y sin ma ca («bhil/bhil»,
«pa han/pa han»); en cua o el p és amo y la aducción («Maidan/explanada», «pukka/en
pe ec o es ado», «shika /caza », « opi/casco/salaco »), aunque con cla a p e e encia po el
p ime o en el caso de «Maidan», «pukka» y « opi»; y en dos se combina un p és amo c udo
en singula con una adap ación de la o ma plu al («bungalow/bungaloes»179,
«chup assy/chup assis»).
Dos de es os é minos («anna» y «gu kha») cuen an con una no a explica i a a pie de
página, y la g an mayo ía se encuen an de inidos en el glosa io al inal de la aducción,
con excepción de los es é minos aducidos («hookah», «howdah» y «nau ch») y de
algunos p és amos, undamen almen e los que hacen e e encia a pueblos de la India,
aunque ambién algunos o os («a idis», «bhil», «bungalow», «jainí», «ja í», «ma a ha»,
«panjabí», « ajpu a», «sikh» y « a is»).
4.3.7.4. P o e bios
Po lo que se e ie e a la aducción de locuciones, gi os o exp esiones p opias de la
lengua o iginal, se ha examinado cómo ie en las es aducciones una se ie de locuciones
p esen es en el ex o o iginal y a las que el Ox o d English Dic iona y econoce ca ác e
p o e bial: «a penny sa ed is a penny ea ned» (p. 150), «a s i ch in ime sa es nine» (p. 150),
«look be o e you leap» (p. 150), « o h ow s ones a someone» (p. 159), «you can’ un wi h
he ha e and hun wi h he hounds» (p. 176), « o heap coals o i e on someone’s head» (p.
178) y «you can’ ea you cake and ha e i » (p. 238). Igualmen e se han enido en cuen a
179 Según el DPD, el plu al de la o ma «bungaló» se ía «bungalós».
290
o as es180 que el p opio ex o iden i ica como p o e bios aunque el OED no lo haga:
«wha does unhappiness ma e when we a e all unhappy oge he » (p. 66), « he po and he
ke le» (p. 68) e «I money goes, money comes. I money s ays, dea h comes» (p. 150).
En el TT1 se asladan cua o median e aducciones li e ales o cuasi li e ales («qué
impo a la desdicha cuando odos somos desdichados al mismo iempo» (p. 69), «Si se a el
dine o, el dine o llega. Si el dine o se queda, la mue e llega» (p. 150), «una pun ada a
iempo nos aho a diez» (p. 150), «más ale mi a an es de sal a » (p. 150)), es median e
aducciones li e ales o cuasi li e ales que coinciden con a iaciones de pa emias ecogidas
en el Re ane o Mul ilingüe del Cen o Vi ual Ce an es («la olla y el calde o»181 (p. 71),
«cen a o aho ado es cen a o ganado»182 (p. 150), «asis i el de echo de i a la p ime a
pied a»183 (p. 159)), dos median e aducción lib e («inspi a cie o emo dimien o» (p. 178),
«no se puede comp a algo y gua da se el dine o de la comp a» (p. 235)) y una median e
a iación de una pa emia ecogida en dicho Re ane o («uno no puede es a con Dios y con
el Diablo»184 (p. 176)).
En el TT2 se asladan cinco median e aducción li e al o cuasi li e al («qué
impo a la in elicidad cuando odos somos desg aciados jun os» (p. 109), «Si el dine o se a,
iene más dine o. Si el dine o se queda, iene la mue e» (p. 240), «una pun ada a iempo
e i a un cien o» (p. 240), «mi a an es de sal a » (p. 240), «amon ona ca bones a diendo
sob e su cabeza» (p. 284)), uno median e una aducción li e al que coincide con una
a iación de una pa emia ecogida en el Re ane o Mul ilingüe («penique aho ado, penique
ganado» (pp. 240-241)), uno median e aducción lib e («c i ica » (p. 255)) y es median e
pa emias ecogidas en el Re ane o o locuciones e bales coloquiales ecogidas en el DLE:
«la paja y la iga»185 (p. 112) y «no es posible nada y gua da la opa», empleado pa a
aduci an o «you can’ un wi h he ha e and hun wi h he hounds» (p. 280) como «you
can’ ea you cake and ha e i » (p. 377).
En el TT3 se asladan cinco median e aducción li e al o cuasi li e al («qué
impo a la in elicidad cuando somos in elices jun os» (p. 74), «mi a an es de sal a » (p. 156),
180 La p ime a apa ece ecogida en el OED pe o no se le econoce na u aleza p o e bial, de la segunda el
p opio TO a i ma que se a a de un p o e bio u du, y la e ce a es un p o e bio in en ado po uno de los
pe sonajes.
181 No hay mejo aho a que poco gas a .
182 Quien es é lib e de culpa que i e la p ime a pied a.
183 Encende una ela a Dios y o a al diablo.
184 Dijo la sa én a la calde a: ‘Quí a e allá, ojineg a’.
185 Vemos la paja en el ojo ajeno, y no emos la iga en el nues o.
291
«Dine o que se a, dine o que llega. Dine o que se queda, mue e que llega» (p. 156), «no se
puede co e con las lieb es y caza con la jau ía» (p. 183), «amon ona pedazos de ca bón
a dien e sob e su cabeza» (p. 186)), dos median e aducciones li e ales que coinciden con
a iaciones de pa emias ecogidas en el Re ane o Mul ilingüe («penique en el banco es
penique ganado» (p. 156), « ene de echo a i a pied as» (p. 166)) y es median e pa emias
ecogidas en el Re ane o o locuciones e bales coloquiales ecogidas en el DLE («el bu o
y las o ejas»186 (p. 76), «más ale p e eni que cu a » (p. 156), «no pode nada y gua da la
opa» (p. 246)).
4.4. Ca ac e ización de pe sonajes
En es e apa ado se analizan aquellos casos en los que una o a ias de las
aducciones al cas ellano de A Passage o India p esen an imágenes dis in as de alguno de
los pe sonajes de la no ela, con especial hincapié en los pe sonajes p incipales. Es as
dis in as ca ac e izaciones187 pueden su gi de di e encias a la ho a de aduci lo que el
na ado nos dice sob e el pe sonaje o lo que el p opio pe sonaje dice, piensa o hace.
Es a pos u a encie a dos implicaciones. En p ime luga , pa imos de la base de
que odo lo que dice o piensa un pe sonaje únicamen e nos p opo ciona in o mación sob e
dicho pe sonaje, aunque lo que diga o piense enga como obje o o o de los pe sonajes. Es
deci , conside amos que lo que dice o piensa un pe sonaje sob e o o solo es indica i o de
la opinión del p ime o, a menos que se dé a en ende que lo que dice o piensa es algo que
sabe de boca di ec amen e del segundo. En segundo luga , como ya mencionamos al habla
sob e la ob a de Fo s e , an o en A Passage o India como en el es o de sus no elas puede
no se ácil di e encia las palab as del na ado de las de los pe sonajes. Es os casos
suponen una di icul ad añadida, pues o que es necesa io iden i ica al au o del enunciado
pa a así de e mina a quién ca ac e iza: si in e p e amos un agmen o como pa e del
discu so del na ado , lo que dice nos p opo ciona ía in o mación sob e aquello de lo que
se habla (o, si cues ionamos la neu alidad del na ado , sob e lo que es e piensa sob e ello),
mien as que si lo in e p e amos como discu so indi ec o lib e, nos p opo ciona ía
186 Dijo el asno al mulo: ‘Anda pa a allá, o ejudo’.
187 Ob iamen e, la conside ación de que la ca ac e ización de un pe sonaje en un momen o dado di ie e en e
aducciones es un juicio pe sonal y cabe aquí eco da las palab as de Hewson (2011) cuando ad ie e que es
imposible p edeci el e ec o que una decisión de aducción end á sob e el lec o .
292
in o mación no sob e aquello de lo que se habla, sino sob e el pe sonaje al que se a ibui ía
la au o ía del agmen o.
Po an o, juzga emos pe inen es pa a la ca ac e ización de un pe sonaje an o los
enunciados del na ado sob e ese pe sonaje como los enunciados en discu so indi ec o
lib e desde la pe spec i a de ese pe sonaje aunque e sen sob e o o, pe o no los
enunciados en discu so indi ec o lib e sob e el pe sonaje desde la pe spec i a de o o. La
iden i icación del au o de los enunciados analizados de au o ía dudosa ha co ido a ca go
de la au o a, con la subje i idad que ello conlle a188. Po o a pa e, hay que sub aya que
los ejemplos examinados son pun uales y e iden emen e no cub en la o alidad de los
pasajes de la no ela que con ibuyen a la ca ac e ización de sus pe sonajes.
4.4.1. Pe sonajes p incipales
4.4.1.1. Aziz
Como imos al habla del ex o o iginal, no exis e unanimidad sob e qué pe sonajes
de A Passage o India me ecen el cali ica i o de p o agonis as, sin emba go, no cabe duda de
que el médico indio Aziz es uno de los más impo an es, y son a ios los ejemplos en los
que su ca ac e ización di ie e de una aducción a o a, an o en elación con su
pe sonalidad, sus opiniones y sus ac i udes como con sus elaciones con o os pe sonajes
de la no ela.
T as juga al polo con un soldado inglés, po ejemplo, en el TT3 Aziz se sien e
simplemen e «igual a cualquie a», mien as que en el TT2 se sien e «comple amen e segu o
de sí mismo» y en el TT1 «la pe sona más impo an e del mundo»189. Se p oduce una
di e encia de g adación simila cuando Aziz dice de los indios que son un pueblo «poco
p o ocola io» en el TT2 e «in o mal» en el TT3, pe o los acha de «inci iles» en el TT1190.
En el TT2 se desc ibe a Aziz como alguien capaz de mos a se ie no con odo el mundo
sal o con los enemigos de su amilia; en cambio, an o en el TT1 como en el TT3 se habla
de « amilias enemigas», lo que implica una ag esi idad mucho más amplia e
188 En algunas ocasiones se indica si el ejemplo analizado se ha conside ado discu so indi ec o lib e.
189 «(…) and un il he e u ned he pony o Hamidullah’s s able he el he equal o any man» (p. 54).
190 «We a e by na u e a mos in o mal people» (p. 62).
293
indisc iminada191. Lo al uis a de la pe sonalidad de Aziz ambién se e leja de mane a
desigual en las es aducciones: an o en el TT2 como en el TT3 Aziz eme desempeña se
«de o ma deshon osa» o «deshon osamen e» du an e la excu sión a las cue as con Adela y
M s. Moo e; en cambio, en el TT1 lo que le p eocupa es que eso pueda «daña su
posición»192. Po lo que espec a a su espi i ualidad, en el TT1 y en el TT3 Aziz a i ma que
no quie e se un poe a eligioso; en el TT2, en cambio, lo que dice es que ha dejado de
se lo, a i mación que ob iamen e implica que an es sí lo e a193. Po o a pa e, en el TT1
una aducción li e al con ie e a Aziz en «adic o a los cama eos» cuando en el TT2 y en el
TT3 se dice simplemen e que le gus an las piezas o ac uaciones «b e es», en e e encia a
una co a con e sación sob e poesía que acaba de man ene con Fielding194.
Tan o en el TT1 como en el TT2 se menciona que, de habe sido dueño u ocupan e
de una he mosa i ienda adicional como la de Fielding, Aziz la hab ía es opeado
colgando ob as de la pin o a b i ánica Maude Goodman en «un momen o de
occiden alismo» o «un a eba o occiden al», espec i amen e; en el TT2, en cambio, se
habla de «uno de sus momen os occiden ales», lo que da a en ende que es os se p oducen
con cie a ecuencia195. En elación con el g ado de occiden alización de Aziz, esul a
eseñable que, si en el TT2 y en el TT3 el médico no comp ende a Fielding cuando es e se
di ige a él imi ando el habla escocesa196, en el TT1 no se hace ninguna e e encia a que el
di ec o es é empleando dialec o alguno, de mane a que el dominio de la lengua inglesa de
Aziz queda en en edicho197. De mane a simila , mien as que en el TT1 y en el TT3 la
admi ación o g a i ud que sien e Aziz hacia el O ien e es «jocosa» en un caso y «di e ida»
en el o o, en el TT2 hay más bien «una pizca de i onía» en los sen imien os que
expe imen a hacia su pa ia198. En el TT1, as abandona de ini amen e la India inglesa y
es ablece se en un es ado indio gobe nado po na i os, Aziz se dice a sí mismo que po in
se ha con e ido en «un e dade o indio»; en cambio, an o en el TT2 y como en el TT3
191 «He was ende o e e yone excep a ew amily enemies» (p. 64).
192 «(…) bu he was only a li le o icial s ill, and ea ed o acqui himsel dishonou ably» (p. 119).
193 «Bu I do no wan o be a eligious poe ei he » (p. 261).
194 «Bu Aziz was addic ed o cameos» (p. 261).
195 «(…) Aziz in an occiden al momen would ha e hung Maude Goodmans on he walls» (p. 64).
196 «I hae ma doo s» (p. 60).
197 Ve no a 148.
198 «Tha an elephan should depend om so long and so slende a s ing illed Aziz wi h con en , and wi h
humo ous app ecia ion o he Eas (…)» (p. 129).

[Document text truncated for crawler view.]