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La stoa moderna. Una lectura foucaultiana.

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La stoa moderna. Una lectura foucaultiana.

Author: García Batista, Juan Manuel
Publisher: Universidad de La Laguna
Year: 2024
Source: https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/915/38673/1/La%20stoa%20moderna.%20Una%20lectura%20foucaultiana..pdf
La s oa mode na
Una lec u a oucaul iana
T abajo Fin de G ado
Facul ad de Humanidades. Sección de Filoso ía
Uni e sidad de La Laguna
2023-2024
Alumno: Juan Manuel Ga cía Ba is a
Tu o a: Chaxi axi Ma ía Escuela C uz
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Índice
1. In oducción
p. 3
2. An eceden es
2.1. Physis
2.2. Lógica
2.3. É ica
p. 5
p. 6
p. 8
p. 9
3. Es ado ac ual
p. 11
4. Discusión y posicionamien o
4.1. Ocupación de uno mismo como inicio de la subje i idad
4.2. Rup u a de la co espondencia azón/mundo
4.3.La p ác ica, la mane a i uosa de i i
4.4. La igu a del men o
4.5. Es oicismo y gube namen alidad
4.6. El cinismo como la p ác ica de la e dade a ida
p. 14
p. 14
p. 17
p. 20
p. 22
p. 24
p. 27
5. Conclusión y ías abie as
p. 29
6. Bibliog a ía
p. 31
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1. In oducción
“No es lib e nadie que no se domine a sí mismo”
Epic e o (1995, XXXV)
En la Apología de Sóc a es, Sóc a es le dice a los jueces:
Voy po odas pa es sin hace o a cosa que in en a pe suadi los, a jó enes y a iejos,
a no ocupa os ni de los cue pos ni de los bienes an es que del alma ni con an o a án, a
in de que és a sea lo mejo posible (Pla ón, 1985,30b).
De sob a es sabido que su ob a y ida inspi ó el es o de las iloso ías pos e io es. Un
ejemplo de ello es el es oicismo, co ien e que p e endía enseña a sus simpa izan es una
o ma de ida i uosa de acue do con la na u aleza a la que pe enecen. Es a iloso ía, que en
un p incipio ue mino i a ia, end á con inuidad du an e odo el pe iodo clásico llegando en
su momen o álgido a con e i se en la o ma de educación po excelencia en el Impe io
Romano. Ap oximadamen e dos milenios después su ge una con inuación de es a co ien e
que se á conocida como Es oicismo Mode no y a a á de u iliza las enseñanzas de es a
co ien e pa a a a los p oblemas de la ida con empo ánea. En el p esen e ex o se a a á
de hace una lec u a de es a úl ima desde la iloso ía de Paul-Michel Foucaul .
En el apa ado de los an eceden es se ha á una pequeña sín esis de los concep os
cen ales de los es pila es de la escuela es oica: iloso ía na u al(physis), lógica y é ica.
Haciendo hincapié en sus undamen os y los concep os que end án un mayo desa ollo en la
iloso ía pos e io . A con inuación, en el es ado ac ual del ema, se ha á un pequeño epaso a
la nue a co ien e es oica que ha su gido en el siglo XX en especial su desa ollo y su
elación con la psicología mode na. En la discusión y posicionamien o se u iliza á la ob a de
Michel Foucaul , en especial el análisis que hace es e de la iloso ía es oica, especialmen e en
el plan eado en La he menéu ica del suje o, la cual iene el obje i o de a oja luz sob e las
p ác icas desa olladas a pa i del gnó hi seau ón dél ico, en especial la que se desa olló en
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los siglos I y II. Además se ecu i á a o as ob as de la úl ima e apa del pensamien o del
ilóso o ancés, cons uida al ededo de las écnicas y ecnologías de la subje i idad (Mo ey,
2008, p. 13).Además, se dedica á un apa ado a una ob a de su p ime pe iodo, Las palab as
y las cosas, la cual es una in es igación a queológica de las ciencias humanas, pa a abo da
que la nue a o ma del es oicismo es ilosó icamen e un callejón sin salida que e mina
siendo una o ma de psicología con un sabo di e en e que ocul a una ealidad ala man e.
Ag ega que la alidez cien í ica o la e icacia e apéu ica de es as p ác icas no es á
cues ionada en el análisis oucaul iano. Un es udio así es a ía ue a de los lími es
a gumen a i os p esen es en su análisis ,y po lo an o, en es e.
Foucaul de inió su labo como la de un p o eso (2008, p. 142), no se eía como un
p o e a ni como un ilóso o al uso, sino un a queólogo de la his o ia del pensamien o.
P ecisamen e la palab a a queología es u ilizada pa a desc ibi sus ob as, las cuales son
in es igaciones ace ca del homb e como se pensan e. Es os pensamien os es án
condicionados po ac o es sociales como la polí ica, la his o ia o la economía, así como
ca ego ías uni e sales y es uc u as o males. Tal can idad de ac o es dejan a Foucaul un
sende o muy es echo donde sólo se puede ansi a di icul osamen e. Es po es o que el
é mino p o eso es u ilizado pa a de e mina un abajo que desde un p ime momen o es
o zosamen e colec i o si se quie e aba ca en su o alidad. Es po eso que el humilde
obje i o de es e abajo es el de u iliza las he amien as dejadas en su ob a pa a ealiza el
análisis. F éde ic G os, edi o de El co aje de la e dad. El gobie no de sí y de los o os II
apun a en la “Si uación del cu so” que Foucaul insis ió en la siguien e idea:
La iden idad del deci ilosó ico es iba jus amen e, desde su undación soc á ico
pla ónica, en una es uc u a de llamada: no es udia nunca los discu sos de e dad sin
descub i al mismo iempo su incidencia sob e el gobie no de sí o de los o os; no
analiza nunca las es uc u as de pode sin mos a en qué sabe es y qué o mas de
subje i idad se apoyan, y no señala nunca los modos de subje i ación sin
comp ende sus p olongaciones polí icas y las elaciones con la e dad de las que se
sos ienen. (2014, p. 312)
En la pa e inal del abajo y en sus conclusiones se a a á la idea ya mencionada po
Ana Ma ín en La insu iciencia del es oicismo en el úl imo Foucaul . Que demues a la
incapacidad del es oicismo de c ea una ida basada en la e dad. Po lo que ecu e al
cinismo como una al e na i a del cuidado de sí con la posibilidad de alcanza una e dade a
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ida. Es a se plan ea como una el cual es igualmen e iloso ía p ác ica undamen ada
únicamen e en la pa hesía polí ica.
2. An eceden es
La escuela es oica su ge en el ocaso de A enas como polis independien e o ciudad-es ado,
coincidiendo empo almen e con las escuelas pla ónica, a is o élica y epicú ea, siendo
conside ada es a úl ima su i al. Su ue c eado , Zenón de Ci io, e a un ex anje o que
hab ía llegado a A enas en su ju en ud y que du an e sus p ime os años en la ciudad ue
ins uido po maes os de a ias escuelas ilosó icas como Polemón (pla ónico) o C a es de
Tebas (cínico), que indudablemen e le in luencia on. Zenón comenzó sus lecciones al ededo
del 300 a.C que combinaba elemen os de la doc ina pla ónica, cínica y a is o élica, además
de elemen os aídos de He ácli o. Sus clases se daban públicamen e en un pó ico pin ado
(en g iego s oa, de ahí su nomb e)en el cen o de la ciudad.La iloso ía es oica no es
únicamen e la iloso ía de Zenón, pues ue on sus discípulos los que siguie on dándole o ma
du an e los siglos pos e io es a su mue e. Su in luencia en A enas ue al que se colocó un
ex o en el liceo de A is ó eles y la academia de Pla ón como econocimien o a su la labo
como educado de los homb es jó enes en la mejo de las conduc as:
Zenón de Ci io (…) se ha po ado como pe sona de mé i o, exho ado a quienes
acudían a su encuen o a la i ud y a la mode ación, los ha es imulado a los ines más
ele ados, p esen ando a odos como ejemplo su p opia ida en pe ec o acue do con
las doc inas que él p o esaba. (Lae cio, 2007, VII, 10).
Se puede e que desde un p incipio el papel del es oicismo e a el de educa a los
ciudadanos en una i ud é ica, dando p imacía a la buena conduc a de los que la seguían.
El es oicismo clásico es á di idido en es pe iodos his ó icos: la s oa clásica, en la que se
encuen a Zenón y sus discípulos más ce canos como Clean es y C isipo; la s oa in e media,
ma cada po la mue e de C isipo a la que pe enecen ilóso os como Panecio y Posidonio, los
cuales comenza on la in luencia del es oicismo en Roma y la s oa a día del siglo I y II, a la
cual pe enecen ilóso os como Epic e o, Cice ón, Ma co Au elio o Séneca. Es a se desa olló
en el Impe io Romano llegando incluso has a de ini la igu a del empe ado , Ma co Au elio.
El his o iado B en Shaw (Shaw, 1985) cuen a que el es oicismo du an e de es e pe iodo
encon ó su pun o álgido como escuela ya que se con i ió en la o ma de educación po
excelencia en e las clases al as del impe io, siendo Ma co Au elio el mayo ejemplo de ello.

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Además du an e es e pe iodo se alcanzó una mayo sis ema ización de la escuela,
especialmen e en la eglamen ación al ededo de las conduc as.
A pesa de odo, la iloso ía es oica man u o du an e odo su desa ollo el mismo
undamen o que cons a de es pila es undamen ales: la lógica, la physis ( iloso ía na u al) y
la é ica, siendo es a úl ima la pa e más impo an e. La lógica y la physis son un p eámbulo y
una jus i icación eó ica de la é ica. Tan o es así que en las escuelas es oicas gene almen e
p ime o se enseñaban es as dos y sólo cuando el es udian e es u ie a p epa ado, se llegaba a
la é ica, aunque es e o den puede a ia (Lae cio, 2007, p. VII, 39), Po ejemplo, en el
pe iodo de la s oa a día se daba un én asis mayo a la é ica, dando un papel más secunda io a
las o as dos. En el siguien e apa ado se esboza un esumen de los pun os más ele an es
ace ca de los pila es del es oicismo.
2.1. Physis
La iloso ía es oica se cimen a sob e una me a ísica1con a ia a la a is o élica y
especialmen e a la pla ónica. Pa e de una idea de He ácli o según la cual oda la exis encia
ue c eada po una azón o logos que es causa de odo lo con enido en aquella. Po an o, el
es oicismo iene un ma co eó ico que “no es solamen e in eligible sino ambién in eligen e”
(Long, 1985, p. 150). A es e logos se lo nomb a de múl iples mane as, en e las cuales se
pueden encon a Na u aleza, Zeus, P o idencia, Des ino o Dios. A A. Long lo de ine así:
La Na u aleza no es me amen e un pode ísico, causa de es abilidad y cambio; es
ambién algo do ado de acionalidad po excelencia. Aquello que man iene el mundo
unido es un sup emo se acional, Dios, Alma del mundo, men e del mundo,
Na u aleza (1985. p. 148).
Es e logos es la p opia azón del cosmos que le do a de exis encia y di ige el de eni .
Es a azón es la que c ea odo lo componen e exis en e y lo ci cunsc ibe den o de una
na a i a uni e sal. Es po eso que odas las acciones es án di igidas hacia ines
necesa iamen e buenos, pues odo es á planeado po Dios. Po eso los es oicos ue on los
p ime os ilóso os de e minis as, al c ea una concepción de causalidad uni e sal. Es e
agmen o de C isipo lo explica cla amen e: “ni la más pequeña de las pa es puede es a de
o o modo que con o me a la olun ad de Dios, sino que odo animal iene al disposición y se
1En es e abajo se u iliza la palab a physis y me a ísica pa a habla de la iloso ía na u al es oica.
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mue e po na u aleza al como aquél lo conduce” (C isipo, 2006, p. 112, 456). Po an o pa a
los es oicos, alma, Dios y mundo son lo mismo.
Desde es a concepción se plan ea la posibilidad de que alguien llega a a conoce odas las
causas y po an o, end ía conocimien o comple o del de eni . Si algún suceso u u o
e mina á desa ollándose de mane a di e en e signi ica que no se han enido en cuen a odas
las causas. A. A. Long a i ma al espec o que es a base eó ica es necesa ia, pues si su
concep o de na u aleza es impe ec o se ía di ícil jus i ica el es o de su iloso ía
p e endidamen e a moniosa y na u al. Sin i más lejos, la é ica se undamen a sob e la
adhesión del logos pe sonal al uni e sal.
Los es oicos ambién oma on de He ácli o la idea de que el uego e a la sus ancia que lo
componía odo y e a exp esión del logos. Todo lo exis en e es á compues o de es e pneuma o
alien o ígneo, an o los elemen os ísicos como el alma, la i ud o las palab as, odo lo
con enido en e a conside ado un cue po. La di e encia en e los obje os ísicos y, po
ejemplo, la i ud es que aunque ambos engan co po eidad, sólo los p ime os poseían un
“p incipio ac i o”. Los obje os con ese “p incipio ac i o”, que se ía la ma e ialidad, son
de inidos como “obje os idimensionales que esis en la p esión ex e io ” (Long, 1985, p.
152) y, en consecuencia, expe imen an cambios. C isipo ue el p incipal es oico que se dedicó
a es e p oblema y explicó que cada acción de un cue po end ía de e minada po causas
in e nas y ex e nas, ambas siendo una disposición del pneuma (Long, 1985, p. 164).Po
ejemplo, las acciones de las pe sonas ienen de e minadas po una se ie de imp esiones o
es ímulos ex e nos que, jun o a las capacidades in e nas del suje o conocidas como “don del
des ino” (C isipo, 2006, p. 132, 467) gene an una acción conc e a. En o as palab as, el
indi iduo iene un “alien o de uego” o alma que le o o ga la capacidad de acción indi idual,
pe o es an solo una pa e más del logos uni e sal que de e mina los acon ecimien os. Es e
agmen o lo sin en iza:
Y no sólo Demóc i o, C isipo y Epicu o a i man que odo sucede po necesidad
cuando llaman necesidad al Des ino, sino que ambién el amoso Pi ágo as dijo que la
necesidad ciñe el mundo, y Pa ménides llamó a la necesidad Diosa, Jus icia y
P o idencia, y He ácli o dijo que odo sucedía con o me al Des ino y ambién él
llamó al Des ino necesidad. (C isipo, 2006, agmen o 454).
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En cuan o al alma o las acciones humanas, se hace una di e encia espec o a las acciones
de o os se es i os. Los animales ac úan ins in i amen e aunque pe enezcan igualmen e al
logos. Los humanos ambién poseen una endencia a ac ua impulsi amen e pe o además su
alma o “alien o” ienen una pa e acional que les da la posibilidad de ac ua acionalmen e, el
obje i o de la é ica es oica es, p ecisamen e, ac ua acionalmen e. Es o jus i ica a cosas
como la libe ad y la na u aleza bajo una in eligencia común, pe o deja un pano ama oscu o a
la ho a de in en a explica el mal en el mundo. Desde cie a pe spec i a es o pa ece muy
desalen ado , pues la Na u aleza no debe ía ac ua en con a del bien. Pe o como se dijo, oda
acción es necesa ia y es á di igida hacia el bien u u o, los momen os ad e sos son pa e
indispensable de un plan in eligen e que idealmen e se pod ía en ende . Po an o, el en oque
es oico es necesa iamen e op imis a espec o al de eni . La siguien e o ación a Zeus con la
cual concluye el Manual de Epic e o lo demues a:
En oda ocasión ha de ene se es o a mano:
Condúceme, Zeus, y ú, Des ino,
al luga que me enéis señalado.
Que yo os segui é diligen e. Y aunque no quie a,
po habe me uel o un mal ado, no menos os segui é.
El que cede con nobleza a la necesidad
Es un sabio en e noso os y conoce lo di ino
(1995, §53).
En esumen, pa a los es oicos odo o ma pa e de logos uni e sal, an o la exis encia
misma y lo ísico, como el alma o las p opias pasiones. Todo iene una o ma di e en e del
pneuma o alien o i al que es una exp esión del logos. Es la labo del es oico conoce es a
na u aleza y en ende su azonamien o median e el es udio de la physis y la lógica. En el
siguien e apa ado se a a á dicho aspec o del es oicismo.
2.2. Lógica
A. A. Long explica que la lógica es oica es un ema complicado de abo da , es á lleno
de epe iciones y es ob uso de en ende , así que lo p esen e aquí es solo una pincelada. La
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lógica es oica se cons uye bajo dos úb icas: la e ó ica y la dialéc ica. Si bien es a dis inción
iene su o igen en las ob as de A is ó eles aunque la é ica es oica se di e encia de ella, una de
las di e encias es que A is ó eles no conside aba a la lógica como una ciencia (epis eme)
especí ica y no e a pa e de la iloso ía. Pa a los es oicos, en cambio, sí o maba pa e de la
iloso ía y e a “la ciencia del discu so acional”(Long, 1985, p.125). De mane a que la lógica
e a la iloso ía dedicada al econocimien o de la e dad, es o ue ecogido muy bien po
Diógenes Lae cio: “La e ó ica es la ciencia de habla bien en los discu sos de amplio cu so,
y la dialéc ica, la ciencia de dialoga co ec amen e po medio de a gumen os expues os en
p egun as y espues as” (2007, VII, 42). Reco da que pa a los es oicos las palab as ienen un
g ado de co po eidad, po an o, la dialéc ica no es an solo una elación de ideas o una o ma
de azona sino ambién una o ma de explica el mundo.
La dialéc ica se con ie e en su eo ía del conocimien o y aba ca dos g andes campos:
“las cosas signi icadas” y “las cosas que signi ican” (Lae cio. 2007. VII, 62). Pe o los
es oicos no eduje on el alcance de “las cosas signi icadas” a las palab as como sí lo ha ía
A is ó eles, sino que ambién incluyen componen es como las imp esiones senso iales. Las
imp esiones no son solo una oma de conciencia de los obje os sensibles, sino la ía pa a la
o mación de los concep os gene ales a a és de la expe iencia que e mina desembocando
en la o mación de la in eligencia y la consciencia o lo que A. A Long llama ía “pensamien o
a iculado” (1985. p.127). Desde es e pun o de is a, el lenguaje se o ma ía a a és de
múl iples imp esiones senso iales que e mina ían c eando el conocimien o de una lengua. Es
po eso que pa a los es oicos el lenguaje no es únicamen e impo an e pa a la e ó ica, sino
ambién en el en endimien o de la acionalidad del mundo. De mane a que pa a los es oicos
“El lenguaje es pa e de la na u aleza, y p o ee al homb e del medio pa a exp esa su elación
con el mundo” (Long, 1985. p.128). En cuan o a la e ó ica es oica, es a posee menos in e és
en el análisis y es di ícil de abo da . Simplemen e deci que, al igual que la dialéc ica, es una
epis eme, la ciencia del habla bien o un modo in alible de exp esión.
El pode habla bien y el pode comp ende el mundo co ec amen e, e a esencial
den o de la iloso ía es oica, pues es la única mane a de comp ende el logos uni e sal y
pa e necesa ia pa a se un ciudadano i uoso. La iloso ía que a a ace ca del
compo amien o y la i ud se a a en el siguien e apa ado.
16
Hace g ande el alma es libe a la de oda esa ama, odo ese ejido que la odea, la
ija, la delimi a, y pe mi e po consiguien e descub i cuál es su e dade a na u aleza
y al mismo iempo su e dade o des ino (…) su adecuación a la azón gene al del
mundo. (2005, p. 280)
Foucaul di ide en es momen os la e olución de la epiméleia hea ou en el pe iodo
clásico: el p ime o, su nacimien o, el momen o soc á ico-pla ónico; en segundo luga , la edad
de o o del cuidado de uno mismo de la s oa a día (Siglos I y II) y po úl imo la o mación del
asce ismo c is iano en los úl imos momen os del Impe io Romano. La p ime a ase pa a
Foucaul se explica con el análisis del diálogo Alcibíades5, donde Sóc a es con ence al jo en
Alcibíades que se ocupe de sí mismo, o más conc e amen e de su alma o psyke, pa a pode
se capaz de gobe na A enas, ya que es e es el camino i uoso pa a e i a las alsas
apa iencias y pe segui la sabidu ía y la “aplicación” (Pla ón, 1992, 134b). En es e pun o del
cuidado de sí, la e dad se adquie e median e la eminiscencia. El sabio es aquel ciudadano
p i ilegiado que es capaz de elega las ac i idades mundanas a o as pe sonas pa a pode
dedica se únicamen e al cuidado de sí mismo, lo cual le capaci a pa a se ey. En o os
diálogos Pla ónicos se a a una e olución de es a idea, po ejemplo: en el Go gias el cuidado
de uno mismo conduce a la polí ica, en el Fedón a la ca a sis pe sonal…
La segunda ase se ma ca en los siglos I y II, coincidiendo con la ob a de la s oa
a día. En es e pe iodo la p ác ica de la epimeléia hea ou en su o ma es oica iene un papel
mayo den o de la sociedad omana, siendo la base de la educación a is oc á ica. Asimismo,
man iene una elación ín ima con la polí ica y el eje cicio del pode , de cie a mane a no se
puede gobe na a los demás de mane a acional si uno no se ha ocupado de sí mismo. O a
di e encia espec o a la concepción pla ónica adica en que es a ans o mación no se p ac ica
median e un e i o aus e o en búsqueda de la e dad in e io , sino que se ealiza median e el
abajo ac i o y disciplinado, el eje cicio y la con inencia, aco de a la unción social de cada
uno. Po úl imo, es a o ma de cuidado de uno mismo es adqui ida po el c is ianismo, el cual
in ie e la elación en e suje o y e dad, ol iendo a una o ma neopla ónica que Foucaul
ejempli ica con a la sen encia <<abandóna e a i mismo>> como o ma de acceso a la e dad
y la sal ación. En es e pe iodo se in ie en los alo es es oicos y el cuidado de uno mismo
pasa a se algo nega i o, dejando como alo es i uosos el abandona las pasiones e enales
y encomenda se a Dios.
5Es e diálogo es á publicado en la colección de diálogos pla ónicos de la edi o ial G edos pe o el consenso
gene al de e mina que es apóc i o (Pla ón, 1992, p. 5) & (Foucaul , La he menéu ica del suje o, 2005, p. 80).

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En el es oicismo mode no la concepción del conocimien o de uno mismo se cimien a en
la psicología, donde el suje o u iliza conocimien os empí icos como en e biológico. El gnó hi
seau ón se a a ía de una epimeleia hea ou que, en luga de undamen a se posi i amen e en
la adquisición de conocimien o, se a a ía de conoce las limi aciones y capacidades de es e,
así como de soluciona los p oblemas en la psyke que pudie a ene , en endiendo es os
p oblemas como elemen os limi an es del desa ollo no mal de la ac i idad en la sociedad. En
es e sen ido, el es oicismo clásico (y su mane a de adqui i conocimien o) end ía un ca ác e
posi i o, mien as que en el es oicismo mode no se ía nega i o. En consecuencia, la
ans o mación del suje o no exis i ía; más bien, la adquisición del au oconocimien o end ía
un ca ác e ad in ini um.
Po o o lado, si ol emos a la idea de la iloso ía como cu a del alma encon amos un
pa alelismo muy cla o con la psico e apia y con la p ác ica del es oicismo mode no,
de iniéndose és a úl ima como una o ma de u iliza las enseñanzas de los es oicos clásicos
pa a a a los p oblemas de la ida mode na. Po an o, es en endible que los emas a ados
en, po ejemplo, Cómo se un es oico (Pigliucci, 2018) sean simila es a las Dise aciones
(1993) de Epic e o, pues o que el p ime o es, casi en su o alidad, una elec u a del segundo.
En ambos, se abo dan cues iones como la en e medad, la ince idumb e, el miedo a la mue e,
la i a o la soledad, si bien el segundo añade las en e medades men ales y la ansiedad, en e
o as.
Pa a e mina , como se ha dicho, la iloso ía es oica iene como máxima i i de acue do
con la na u aleza, en endiendo es a como exp esión de la P o idencia. En cambio, el
es oicismo mode no la concibe desde un pun o de is a biológico. Massimo Pigliucci explica
que es a concepción se basa en oma en se io los descub imien os de la biología mode na,
especialmen e el que nos ecue da que “pa ecemos y ac uamos como miemb os de la especie
Homo sapiens” (2018, p. 43) que iene como “conjun o mul idimensional de ca ac e ís icas
dis in i as” que p incipalmen e son “inc eíblemen e mejo ada capacidad pa a la coope ación
social, así como nues o gigan esco pode ce eb al”. En o as palab as, lo na u al del se
humano es la acionalidad y la sociabilidad, po lo que la labo de la iloso ía es la de
consegui alcanza la mayo capacidad acional den o del papel que se iene en la sociedad.
Es a elación azón/na u aleza se a a en el siguien e apa ado.
18
4.2. Rup u a de la co espondencia azón/mundo
En e el pe iodo clásico y el es oicismo mode no hubo un <<momen o ca esiano>>
donde la elación en e la cu a sui y el acceso al conocimien o e minó po ompe se. Pese al
nomb e de es e concep o, Foucaul plan ea su o igen en la eología undada po A is ó eles y
que luego es e omada po San o Tomás y la co ien e escolás ica. El c is ianismo unda una
e con ocación uni e sal, donde se o ma un suje o cognoscen e que encuen a en Dios “su
modelo, su pun o de cumplimien o absolu o, su más al o g ado de pe ección y
simul áneamen e su C eado y, po consiguien e, su modelo”(Foucaul , 2005, p. 38). Desde
ese momen o, la elación en e la espi i ualidad del au oconocimien o y la eología eó ica
end ían obje i os dis in os que no pa a ían de en en a se.
En su lib o Las palab as y las cosas (2022) Foucaul hace el abajo de un a queólogo
pa a explica que en el siglo XVI las ciencias humanas se cons uían sob e una epis eme
donde se man enía una iden idad en e el discu so y el mundo. Foucaul lo explica así: “El
mundo se en ollaba sob e sí mismo: la ie a epe ía el cielo, los os os se e lejaban en las
es ellas y la hie ba ocul aba en sus allos los sec e os que se ían al homb e” (2022, p. 35).
La ciencia del Renacimien o es a ía ma cada po la adquisición de conocimien os a a és de
los signos, siendo es os el p opio mundo e incluso el lenguaje que Dios ha dejado en él6. En
es as ciencias las p ác icas eso é icas, adi ina o ias y ans o mado as e an necesa ias pa a el
desa ollo de la ciencia, pues e an una ía pa a pode cons ui (o econs ui ) el
conocimien o de lo di ino, y, po an o, lo e dade o. Foucaul u iliza El Quijo e como
ejemplo de la up u a de la epis eme enacen is a. Pa a él, Don Quijo e es un homb e anclado
en una epis eme an e io a la suya po habe leído an os lib os de caballe ía de la Edad
Media, donde había una iden idad discu so-mundo, es deci , el mundo y las p opias palab as
e an signos de la enseñanza de Dios. El hidalgo encon aba los elemen os de las no elas en su
p opio mundo: gigan es, b ujas, caballos olado es… , y al da se cuen a de su e o culpaba a
algún hechice o de habe le cambiado los signos de la e dad den o de su men e. Po an o,
Don Quijo e no se ía el loco que le conside an, an solo se ía una pe sona anclada en una
epis eme an e io .
En los siglos XVII y XVIII se p oduce lo que en La he menéu ica del suje o Foucaul
llama ía <<momen o ca esiano>>. El mundo es una ep esen ación, y el se humano es an
6Foucaul u iliza el mi o de la To e de Babel pa a explica que es a co espondencia no es pe ec a e inmedia a,
los di e en es signos y su disco dancia son necesa ios pa a que el homb e no pueda ace ca se a la di inidad,
pues al con a io que Dios es impe ec o (Foucaul , 2022, p. 54).
19
solo un espec ado de es e, la labo de la ciencia se esume en o dena es as ep esen aciones
median e el lenguaje, buscando la ciencia “p e e ible a odo o o conocimien o que nos hayan
ansmi ido los homb es en cuan o que es la uen e de odos los o os” (Desca es, 1996, p.
82), una ma hesis uni e salis que si a como “una cie a ciencia gene al que explique odo lo
que puede busca se ace ca del o den y la medida no adsc i o a una ma e ia especial” (p. 86).
Es a búsqueda del o den que llega has a el in ini o e mina desembocando en la incapacidad
de las ciencias de esponde a la p egun a undamen al: el po qué de su exis encia. La
olun ad cien í ica de conoce se da de b uces con a su incapacidad de jus i ica se y
en ende se a sí misma como nexo en e el suje o y lo ep esen ado (Foucaul , 2022, p. 225).
Cabe añadi que es e p oceso de up u a no su ge desde un con lic o en e ciencia y eología,
sino que ya exis ía den o de la eligión misma, en e espi i ualidad y eología (lo que se
en iende como p ác icas del sí y su ma co eó ico). La espi i ualidad c is iana du an e es e
pe iodo omó in es eso é icos que colisionaban con los es udios eológicos. A pa i del siglo
XVII comenzó el impulso de la ciencia, el abajo cien í ico es comple amen e con a io a la
cu a sui. Pa a la ciencia, la adquisición de conocimien o se ealiza ue a del suje o median e
un p oceso acumula i o. Po ende, la ciencia y la cu a sui son dos p ocesos an agónicos. Es
más, Foucaul di ía que una alsa ciencia se ía aquella que “exige una con e sión del suje o y
p ome e, al inal de su desa ollo, una iluminación del suje o” (2005, p. 40). Además que el
“conóce e a í mismo” y el “ocúpa e a í mismo” end án una ecali icación, cambiando el
o den de impo ancia espec o a la concepción soc á ica (2005, p. 27).
El siguien e pe iodo, el siglo XIX, ma ca el inicio de la ciencia mode na, donde se deja
de busca una ep esen ación y se o a hacia el es udio de las acciones humanas en su
acon ece , desde la his o ia. “Lo que su ió una al e ación i epa able, es el sabe mismo
como modo de se p e io e indi iso en e el suje o que conoce y el obje o de conocimien o”
(Foucaul . 2022, p. 267). Al con e i se el homb e en obje o de conocimien o, su limi ación
es sacada a la luz. Desde es e pun o Foucaul decla a la mue e de la me a ísica clásica y el
inicio de la posibilidad de unas limi adas “me a ísicas medidas po las ini udes humanas”
(2022, p. 330) que, como se io en el apa ado an e io , se han o mado en el es oicismo
mode no. Po an o, la ciencia mode na puede concebi una idea del homb e “po que piensa
lo ini o a a és de él mismo” (2022, p. 331).
Po o o lado, el pensamien o mode no no concibe la mo alidad. Desde el momen o en el
que el pensamien o <<salió>> de sí mismo y se con i ió en acción se do ó de la capacidad
de sojuzga se.
20
El Occiden e no ha conocido, sin duda alguna, más que dos o mas de é ica: la an igua
(en la o ma del es oicismo o el epicu eísmo) se a iculaba en el o den del mundo y, al
descub i la ley de és e, podía deduci de allí el p incipio de una sabidu ía o una
concepción de la ciudad; el pensamien o polí ico del siglo XVIII pe enece oda ía a
es a o ma gene al, en cambio, la mode na no o mula ninguna mo al en la medida en
que odo impe a i o es á alojado en el in e io del pensamien o y de su mo imien o
pa a e oma lo impensado. (Foucaul , 2022, p. 341)
El modo de se del pensamien o mode no es á ligado i e ocablemen e a una é ica o a una
polí ica “en la que lo O o debe con e i se en lo Mismo de él” (Foucaul , 2022, p. 341). Es
deci , el pensamien o con empo áneo, conscien e o inconscien emen e, si e a un p opósi o
ideológico, aunque es o se e á con más de alle más adelan e, es po es o que Foucaul añade
que es necesa io u iliza la an opología pa a el desa ollo de cualquie ciencia o pensamien o
humano si se quie e ene igo ilosó ico pues es el suje o y obje o de las ciencias humanas.
En suma, el análisis que hace Michel Foucaul en Las palab as y las cosas de las ciencias
humanas mues a el su gimien o de algunas di e encias en e el es oicismo clásico y
mode no. La p ime a g an di e encia es la sus i ución de la physis es oica po una se ie de
<<me a ísicas limi adas>> que son p oduc o del ca ác e ini o del se humano, aunque como
se dijo an e io men e, el es oicismo mode no no p e ende se una co ien e ilosó ica al uso.
En segundo luga , el su gimien o del suje o cien í ico mode no que no puede deja de
pensa se a sí mismo como un suje o ca gado de polí ica, po lo que ninguna mo al es
inocen e. En e ce luga , la imposibilidad de una epimeleia hea ou que si a de medio de
adquisición de una e dad ans o mado a. En consecuencia, la é ica es oica es á en cie a
medida limi ada me a ísicamen e en su eno ación mode na. Es a o ma de ida es oica se
a a con más de enimien o en el siguien e apa ado.
4.3. La p ác ica, la mane a i uosa de i i
En el diálogo pla ónico Alcibíades I (1992) podemos encon a una eno ación de las
p ác icas del cuidado de uno mismo que ya e an conocidas ampliamen e po los g iegos.
Sóc a es anima a Alcibíades a ealiza es as p ác icas pa a se capaz de gobe na se a sí mismo
y po ex ensión, a los o os. Las acciones que son desc i as en el diálogo son aquellas que
a o ecen es a elación alma-suje o: la die é ica, la economía y más impo an e, el cuidado de
uno mismo. La die é ica es el abajo del médico que aplica la écnica sob e el cue po del
21
suje o, la económica es la del cuidado de la casa, los bienes ma e iales y las pe sonas con las
que con i e, y po úl imo la p ác ica del uno mismo es la p opia del amado, en an o que es e
se p eocupa po el alma del o o pa a que es e log e conoce se. Es a es la p opia de Sóc a es,
el cual eje ce de guía a su in e locu o pa a log a que es e se ocupe de sí mismo. En la
p ác ica, es o se con ie e, en el Pla onismo y la iloso ía pos e io , en encon a lo di ino
den o de sí. Al ocupa se de sí mismo se log a una ans o mación espi i ual que ele a a la
pe sona a un nue o es ado del se “no se a a en modo alguno de cons i ui (…) un sabe que
se ía el sabe del se humano, del alma, de la in e io idad. De lo que se a a, po lo an o, es
de la modalización del sabe de las cosas” (Foucaul , 2005, p. 292).
Es as p ác icas oman el nomb e de askesis o ascesis y, Foucaul plan ea que más que un
ca ác e ilosó ico iene un ca ác e espi i ual (2005, p. 30). El momen o de con e sión
pla ónico ca ac e izado po la noción de epis ophe, iene un esquema conc e o que luego
se á adop ado po el es oicismo y inalmen e po el c is ianismo. Es e p oceso consis e en: en
p ime luga , “apa a se de las apa iencias”, algo que adquie e suma impo ancia a lo la go de
su ob a; luego “ e o na a sí cons a ando la p opia igno ancia y decidiéndose jus amen e a la
inquie ud de sí, ocupa se de sí”, y po úl imo “a pa i de ese e o no a sí que a a lle a nos a
la eminiscencia pod emos ol e a la pa ia, pa ia que es la de las esencias, la e dad y el
se ” (Foucaul , 2005, p. 211).
Además la é ica es oica se des aca po la búsqueda cons an e hacia lo i uoso den o de
sí. Es e camino p i ilegiado se ealiza du an e oda la ida y es necesa io pa a alcanza la
eudaimonía. Foucaul des aca es aspec os de es e: la medicina, el gobie no polí ico y el
gobie no de sí mismo (Foucaul , 2005, p.237). La p ime a, es la que plan ea al cul i o de sí
con una unción cu a i a o e apéu ica y se encuen a mucho más p óxima a un modelo
médico que a un modelo pedagógico. Epic e o no que ía que su escuela se conside ase una
simple o mación, sino una “consul a médica”, una ia eîon, un dispensa io del alma
(Foucaul , 2005, p. 280). Po consiguien e, las enseñanzas son una sue e de medicina pa a el
espí i u que ha de se consumida habi ualmen e y en si uaciones de necesidad pa a pode
man ene sana la psyke. El mejo ejemplo de es o es El manual de Epic e o (1995), un
esumen de sus Lecciones (1993) ealizado po su discípulo A iano como una sue e de
<<bo iquín de p ime os auxilios>> ilosó ico. Sin i más lejos, la ase “es más necesa io
cu a el alma que el cue po: mejo es a mue o que i i indignamen e” (Epic e o, 1995,
XXXII) es a ibuida a a ios au o es, dando a en ende que es una sen encia ex endida po

22
oda la escuela. Ejemplo de es o es la anécdo a de James S ockdale mencionada
an e io men e, u ilizó la iloso ía de Epic e o pa a cuida su alma mien as su cue po su ía.
Po o o lado, el gobie no de los o os es la idea de que es necesa io conoce se a uno
mismo pa a pode domina se a o os y po lo an o eje ce la labo de un polí ico, es o se
puede e cla amen e en el ema cen al del Alcibíades I y en Ma co Au elio donde es e habla
de que su papel en la ida es se el pode ele a su alma pa a log a gobe na desde la mayo
de las conduc as, conduc as que es a ían enma cadas den o de la úl ima o ma, el gobie no
de sí, la Ma co Au elio cual consis e en la búsqueda de la ele ación de la ida que consis e en
“ e en e amen e qué es cada cosa po sí misma, cuál es su ma e ia y cuál es su causa. En
p ac ica la jus icia con oda el alma y en deci la e dad” (Au elio, 1977, VII, ,§29).
En gene al la ida es oica es una búsqueda cons an e de la i ud, apa ando la mi ada de
lo que no podemos con ola . El eplega se sob e uno mismo c ea una mo al donde se
p imacía la in ospección sob e cualquie acción. En é minos gene ales, la ac i idad mo al
es oica se undamen a en una eg esión al yo, a la psique, que si e de ehículo pa a alcanza
la e dad. Pe o los es oicos en endían que las pe sonas son necesa iamen e sociales y
equie en de la igu a de un maes o pa a ins ui los en ese camino, la cual se á desa ollada
en el siguien e apa ado.
4.4. La igu a del men o
“La i ud no alcanza sino al ánimo ins uido, aleccionado y que ha llegado, con un
eje cicio cons an e, a la pe ección” (Séneca, 1989, p. 91.46).
El acceso a la e dad equie e de una ans o mación pe sonal que Foucaul llama á
“subje i ación del discu so de e dad” (2005, p. 310) y que en la iloso ía helénica es a ía
ma cada po la igu a del sabio (sophós). El sabio es quien log a ele a su alma y alcanza un
es ado supe io de conocimien o, donde es capaz de domina odas las a es. Es o se puede
e Ma co Au elio, el cual de inía el alma del sabio como “La que conoce el p incipio y el in
y la azón que aba ca la sus ancia del conjun o y que, a lo la go de oda la e e nidad, gobie na
el Todo de acue do con ciclos de e minados.”(Au elio, 1997, V,§32). En el es oicismo, en
luga del iaje hacia el mundo e dade o, es un mo imien o in e io de lo que no depende de
noso os a lo que depende de noso os. Tan o es así que las dise aciones de Epic e o
comienzan p ecisamen e con el capí ulo “Sob e lo que depende de noso os y lo que no
depende de noso os” que a su ez es á englobado en “Las acul ades de la azón”: “los dioses
hicie on que dependie a sólo de noso os lo más pode oso de odo y lo que dominaba lo
23
demás; el uso co ec o de las ep esen aciones” (Epic e o, 1993, p. 57). En suma, el sabio es
aquel suje o que log a alcanza la eudaimonía y se ha ans o mado a sí mismo pa a alcanza
la e dad.
En el es oicismo man iene la idea del indi iduo como se comuni a io y es á
jus i icada bajo P o idencia, pues odos son una exp esión de ella. Pa a el es oicismo, cada
se i o es á des inado a busca su p opio bien. Los se es acionales en cambio u ilizan es a
capacidad acional pa a supe a es a endencia egoís a de los se es i os y son capaces de
pone en pe spec i a su papel como miemb o de la humanidad y la necesidad de
colabo ación. Foucaul lo explica así: “quien se haya ocupado de sí mismo como co esponde
(…) sab á cumpli los debe es que le co esponden en la medida que o ma pa e de la
comunidad humana. Sab á cumpli sus debe es de pad e, de hijo, de esposo, de ciudadano
(…) po que, jus amen e, se hab á ocupado de sí mismo” (Foucaul , 2005, p.192).
Especialmen e en los siglos I y II se conside a que la elación consigo mismo ha de
apoya se en la elación con un maes o. Es e maes o es alguien que ha log ado no some e se
a sus pasiones o a la au o idad de o o. Es a unción pedagógica oma la o ma de un u o
que ins uye a un alumno más jo en e inexpe o, Foucaul uel e a e e encia al Alcibíades I
y el papel que oma Sóc a es con su in e locu o adolescen e. Es o cambia a pos e io i donde
Epic e o ecibe an o a jó enes ambiciosos como a homb es adul os. También se puede e en
las ca as a Lucilio donde Séneca ins uye a Lucilio en un momen o donde ha abandonado sus
debe es polí icos.
La cla e del maes o, aquella pe sona que ha alcanzado la i ud, es la capacidad del deci
e az o pa hesía. Es a idea exis ió du an e oda la época clásica, el mismo Sóc a es dedicó
oda su ida a ella, in en ando que los ciudadanos de A enas se ocupa an de lo
e dade amen e impo an e, ellos mismos. En el es oicismo es o se á adop ado de mane a que
la pa hesía es el deci e az del maes o que es necesa ia pa a que seas ins uido en el
camino de la ida i uosa, pues el sabio en an o que sabio ya la ha conseguido e ins uye al
es o desde su bene olencia. Po an o, el obje i o inal de la pa hesía es el de “ac ua de
modo al que el in e pelado es é, en un momen o dado, en una si uación en la que ya no
necesi e el discu so de o o. (...); p ecisamen e, po que el discu so del o o ue e dade o”
(Foucaul , 2005, p.355). En la s oa a día se puede en ende las ca as de Séneca a Lucilio
como al, pues le es á ins uyendo desde la sabidu ía que da una ida i uosa. El esul ado de
es a pa hesía son las Medi aciones de Ma co Au elio, el cual es á pe ec amen e ins uido y
24
no necesi a de un in e locu o , pu amen e la elación de él consigo mismo. En cuan o a la s oa
mode na, y e omando el concep o de iloso ía como cu a del alma, se puede en ende que en
la e sión mode na la pa hesía oma di e sas o mas como el discu so del e apeu a, los
manuales de au oayuda o los medios digi ales. Ambos con ienen las cla es de la ida
i uosa, la di e encia es á en que la pa hesía clásica es posi i a y p e ende alcanza un
conocimien o in e io , en cambio la e sión mode na es nega i a y únicamen e se i á de
espues a a algo. Es o es á cla o al en ende su elación con la psicología o en el mismo
discu so. La nue a e sión no es un plan eamien o de una iloso ía, son una se ie de écnicas
pa a a on a la ida mode na. Si la é ica clásica daba las he amien as pa a alcanza la
e dad, la s oa mode na da la he amien as pa a soluciona u men e y se un miemb o
uncional den o de la sociedad.
En suma, la cu a sui oma una o ma donde el O o es un elemen o necesa io pa a
conoce se y es o en el pe iodo soc á ico se hace de mane a e ical (maes o-alumno) pe o en
el es oicismo clásico es posible en una mul iplicidad mayo de o mas de elaciones. El papel
del maes o como pe sona que ha alcanzado la i ud se á el de aconseja y enseña el camino
a o os pa a que alcancen la e dad y po an o, no necesi a la ayuda del maes o. Es a idea
de la p e ensión es oica de la au osu iciencia se á a ada en el siguien e apa ado.
4.5. Es oicismo y gube namen alidad
Foucaul conside a las elaciones de pode como me as elaciones de ue zas, sepa ándose
de la idea de Es ados o modelos ins i ucionales. El pode es an solo una elación de ue zas
que se mani ies a de mane as múl iples bajo una ex e io idad cons i u i a, es deci , el pode
polí ico. En su ex o “La gube namen alidad” Foucaul in en a hace una genealogía de la
nue a o ma de la p oblemá ica en e gobe nado y lo gobe nado. Plan a su o igen en el siglo
XVI con la publicación de El P íncipe de Maquia elo bajo la p oblemá ica del gobie no,
“cómo se gobe nado, po quién, has a qué pun o, con qué ines, po qué mé odos” (Foucaul ,
1999, p.176). An es de empeza a desa olla el ema, y siguiendo con el ejemplo an e io , se
puede e que en la igu a de Don Quijo e la men alidad de gobie no an e io a la de
Maquia elo. Cuando a Sancho Panza le p ome en una isla, Don Quijo e le aconseja en su
gobie no desde el asce ismo c is iano:
P ime amen e, ¡oh, hijo!, has de eme a Dios, po que en el eme le es á la sabidu ía, y
siendo sabio no pod ás e a en nada. Lo segundo, has de pone los ojos en quien e es,
25
p ocu ando conoce e a i mismo, que es el más di ícil conocimien o que puede
imagina se. (Ce an es, 2014, p. 456)
Vol iendo a Maquia elo, es e ma ca ía en cie a mane a el <<momen o ca esiano>>
polí ico. El p íncipe es aquella pe sona que gobie na y su elación con lo gobe nado es la de
un agen e ex e io que le asciende. El ínculo que iene con lo gobe nado es de su
p opiedad, independien emen e de cómo se haya log ado, y, además, no iene una pe enencia
undamen al o ju ídica con su p incipado. Es a elación es ágil y no deja á de es a
amenazada po los enemigos del p íncipe, an o ex e nos (o os p incipados) como in e nos
(el p opio p incipado). Po lo que el lib o de Maquia elo iene el obje i o de man ene ,
e o za y p o ege el conjun o cons i uido po los súbdi os y el e i o io, dando luga a ideas
p ecisamen e, maquia élicas, con el obje i o inal de que el p íncipe consiga man ene su
pues o como gobe nado .
Algunos de los pos e io es ex os que a an de es a p oblemá ica ue on muy c í icos
con la ob a que lo o iginó, no malmen e pa ape ados desde el c is ianismo. Foucaul
menciona a La Pe iè e( Foucaul . 1999. p.180), el cual ex iende es a p oblemá ica del
gobie no a si uaciones más comunes como una amilia, un con en o o a un niño de modo que
el a e de gobe na un es ado debe ía se simila al de gobe na una amilia.
Se gene a en onces en el siglo XVII la idea de que el gobie no de las amilias puede
ex apola se al de un Es ado. Aquella pe sona que gobie na el es ado con la misma habilidad
con la que gobie na su casa es un g an gobe nan e y ice e sa: “cuando un es ado es á bien
gobe nado, los pad es de amilia saben gobe na bien su amilia, sus iquezas, sus bienes y su
p opiedad, y los indi iduos ambién se conducen como es debido” (Foucaul , 1999, p.181). A
di e encia del gobie no maquia élico, se busca una co espondencia con la na u aleza.
Pos e io men e es a idea de la amilia como ejemplo de gobie no del Es ado es
sus i uida po la es adís ica (de ahí su nomb e), el a a a la población como suje os
conc e os. El a e de gobe na se con ie e en onces en el a e de ene en cuen a los
acon ecimien os del Es ado: las mue es, los nacimien os, las alianzas… El obje i o mo al del
gobe nado es “el bien común y la sal ación de odos” (Foucaul . 1999. p. 185), siendo el
bien común esencialmen e “la obediencia a la ley, a la ley del sobe ano en es a ie a, o a la
ley del sobe ano absolu o, Dios”. Además, en es e pe iodo su ge la <<economía polí ica>>
como economía del Es ado, y la amilia pasa a se la unidad es adís ica de población.
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