scieee Science in your language
[es] (orig)

Paradojas de la ortodoxia. Política de masas y militancia católica femenina en España (1919-1939).

Abstract

Reseña

Read accessible full text

Paradojas de la ortodoxia. Política de masas y militancia católica femenina en España (1919-1939).

Author: Monzón Perdomo, María Eugenia
Publisher: Universidad de La Laguna. Servicio de Publicaciones
Year: 2005
Source: https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/915/18414/1/CL_04_%282005%29_15.pdf
Mª. EUGENIA MONZÓN PERDOMO / RECENSIÓN 175
INMACULADA BLASCO HERRANZ, Pa adojas de la
o odoxia. Polí ica de masas y mili ancia ca ólica
emenina en España (1919-1939). P ensas Uni-
e si a ias de Za agoza, Za agoza, 2003.
En los inicios del siglo XXI, la agenda emi-
nis a sigue es ando llena de asun os pendien es.
A pesa de la amplia andadu a eó ica y p ác ica
del mo imien o eminis a, oda ía en la ac uali-
dad no hemos encon ado la esolución de ini-
i a a demandas exis en es desde hace más de
dos siglos.
Es indudable el a ance que hemos log ado
las muje es en di e en es ámbi os a lo la go del
siglo pasado: inco po ación al mundo labo al,
p esencia incues ionable en odos los ámbi os
educa i os y mayo p o agonismo en la es e a
pública. Cons a amos una p esencia de muje es
en dis in os o os, hemos aumen ado nues o ni-
el de pa icipación en di e sos ámbi os de la
ida social. Hemos log ado, en de ini i a, adqui-
i mayo es co as de pa icipación ciudadana. Sin
emba go, no exis e aún una elación di ec a en-
e nues a implicación social y la p esencia en
los pues os de ep esen ación polí ica. En los úl-
imos años se han inc emen ado las exigencias
de las muje es de mayo es co as de pode . Es a
demanda se ha conc e ado en o no a la pe ición
de pa idad en odos los ó ganos de ep esen a-
ción y se ha ma e ializado, ecien emen e, en la
exis encia de algunos gobie nos o mados po
igual núme o de muje es que de homb es.
Pa a que es e deba e se haya abie o en el
seno de las sociedades ac uales, pa a que las mu-
je es seamos omadas en cuen a en los epa os
de pode de las dis in as ins ancias, el camino
eco ido ha sido la go y plagado de obs áculos.
El lib o de Inmaculada Blasco analiza con
de alle una expe iencia de pa icipación eme-
nina en la España de p incipios del siglo XX. A
lo la go de sus páginas podemos obse a las as-
pi aciones, solici udes y obs áculos que u o que
supe a un g upo de muje es o ganizadas pa a
gana un espacio en la es e a pública. Es a expe-
iencia e a a ielmen e la his o ia de las muje-
es po la consecución de la plena ciudadanía.
És a es, p ecisamen e, una de las cues iones que
ha cen ado las p eocupaciones del mo imien o
eminis a en los úl imos iempos.
La cons ucción de la ciudadanía emenina
iene a ios siglos de an igüedad; ha pasado po
múl iples a gumen aciones y demandas conc e-
as. Desde la Decla ación de los De echos de las
muje es y las ciudadanas de Olympe Gouges en
la F ancia e oluciona ia, pasando po el mo i-
mien o su agis a, has a el eminismo de inales
del siglo pasado, el de echo a la in eg ación igua-
li a ia de las muje es en la sociedad ha sido una
de las señas de iden idad de es e mo imien o
social.
El lib o eseñado es un ejemplo de allado
de la pa icipación de las muje es en los espa-
cios públicos, conc e amen e su implicación en
las o ganizaciones de muje es ca ólicas que se
desa ollan en los inicios del siglo XX. Es un pe-
íodo la go de iempo, dos décadas en las que se
suceden dos modelos de gobie no, la dic adu a
de P imo de Ri e a en los años 20 y la II Repú-
blica en la década de los 30.
Es un momen o apasionan e de la his o ia
de España, en an o en cuan o podemos obse -
a dos modelos de sociedad y de men alidad
en en ados. Desde el pun o de is a de la his o-
ia de las muje es, es a c onología amplia nos
acili a el seguimien o de un enómeno conc e-
o, en es e caso la con inuidad de la pa icipa-
ción pública o ganizada de un sec o de muje-
es, las ca ólicas.
Las p o agonis as de es a his o ia, como
podemos in ui , no son las muje es que es amos
acos umb adas a eseña : mili an es de izquie -
da, de enso as del laicismo y la sepa ación de
pode es en e la Iglesia y el Es ado, iden i ica-
das con los ideales del eminismo, o ganizadas
ecuen emen e ue a del sis ema y en e a és e.
Las muje es que nos p esen a la D a. Blasco e-
p esen an los alo es dominan es del momen o,
de ienden un modelo de muje que concue da
o almen e con el es e eo ipo de mad e y espo-
sa. Tal ez po eso el análisis de es as o ganiza-
ciones emeninas ha sido conside ado po la
his o iog a ía eminis a como algo de escaso in-
e és. A la ho a de ace ca nos a ellas solemos
aplica unos esquemas men ales que no se co-
esponden con el con ex o social que les ocó
i i , lo cual hace que las iden i iquemos como
colabo acionis as con aquellos alo es que ne-
gaban al conjun o de las muje es la posibilidad
15 RES Mª Eugenia Monzon.pmd 10/05/2005, 11:54175
Mª. EUGENIA MONZÓN PERDOMO / RECENSIÓN 176
de pa icipa en o os espacios que no ue an los
es ic amen e domés icos.
Los p ejuicios hacia los ideales de endidos
po es as asociaciones nos han hecho ob ia , e-
chaza o minus alo a la expe iencia pa icipa i a
de sus miemb os. El abajo de Inmaculada
Blasco ompe muchos de los es e eo ipos con
los que juzgamos la pa icipación emenina en
o ganizaciones de ideología conse ado a. El
análisis po meno izado de las ac i idades desa-
olladas po las mili an es de es e mo imien o
ca ólico nos o ece una isión di e en e de las
pos u as de endidas po es as muje es, así como
de los obje i os que pe seguían desde sus o ga-
nizaciones.
En e las ei indicaciones de las muje es de
acción ca ólica encon amos pe iciones que abo-
gan po mejo a la o mación p o esional de las
éminas, demandan pues os de abajo ex ado-
més icos, mejo as en las condiciones sala iales y
labo ales, acceso a odos los ni eles de la ense-
ñanza, e o mas legisla i as y sociales, e c. E i-
den emen e, es e conjun o de medidas di igidas
a mejo a la si uación social de las muje es po-
día se susc i o po el mo imien o eminis a de
p incipios de siglo XX, e incluso en la ac uali-
dad. La cla idad de sus plan eamien os y la con-
undencia de los obje i os nos emi en a un g a-
do de o ganización in e na po pa e de las mi-
li an es que les pe mi e plan ea , desde su ideo-
logía, cambios sus anciales en las condiciones de
ida de las muje es de la época.
En con aposición con su ideología, las di-
igen es de la o ganización an desa ollando
unos pe iles y o mas de ida que no se ajus an
al pa ón adicional po ellas de endido. Son
muje es que han enido acceso a la enseñanza y
la eclaman pa a las demás. Sus obligaciones
mili an es las lle an a man ene un ac i ismo
cons an e, esponsabilidades o ganiza i as, ia-
jes ecuen es, in e enciones en ac os públicos,
omando el uso de la palab a, o po medio de la
esc i u a en pe iódicos y e is as. Son muje es
que ienen opiniones p opias y las exp esan en
p ime a pe sona. Po sus ocupaciones se esca-
pan de los ideales emeninos que la Iglesia ca ó-
lica p opugna.
El ni el de implicación de es as líde es en
sus o ganizaciones y en el p oyec o polí ico ge-
ne al les lle a a demanda una mayo p esencia
en la ida polí ica. Reclaman su de echo a la ciu-
dadanía, aunque siemp e desde su p opia iden-
idad ca ólica nacional española. Sus pe iciones
ue on escuchadas llegando algunas de ellas a
ob ene pues os de ele ancia den o de las es-
uc u as o ganiza i as del pa ido e incluso ocu-
pando algunos ca gos públicos en las adminis-
aciones locales.
Es e impulso o ganiza i o de las muje es
ca ólicas a a su i un impo an e e és con el
cambio polí ico p opiciado po el ad enimien-
o de la II República. Las muje es de acción ca-
ólica, lejos de eplega se, se con i ie on en é-
eas oposi o as a los cambios legisla i os que
p oponía el nue o égimen. Con más ue za que
nunca, las ca ólicas eacciona on con a las e-
o mas educa i as y las leyes que egulaban el
ma imonio. Se con i ie on en c uzadas con-
a lo que ellas en endían que ponía en pelig o
los ideales de su eligión. Mo idas po es a in-
quie ud pa icipa on cada ez más en los pa i-
dos de la de echa ca ólica, y no en ano apo a-
on un g an núme o de a iliadas. Pe o su inco -
po ación a la mili ancia polí ica en es os mo-
men os no se puede en ende sin con a con la
expe iencia adqui ida p e iamen e en las asocia-
ciones emeninas.
Es e g upo de muje es, di igen es den o
de sus p opias o ganizaciones, supie on o gani-
za se pa a de ende un modelo de sociedad en
la que los alo es c is ianos debían p esidi las
acciones polí icas, pe o las es a egias desplega-
das pa a ob ene sus obje i os las en en aban al
es e eo ipo de muje que el ca olicismo de en-
día. A medida que se inc emen aba su implica-
ción en la de ensa de sus p incipios, mayo es e an
las demandas pa a a o ece al colec i o eme-
nino. Las muje es espe aban que sus acciones
ue an econocidas po los esponsables polí i-
cos, siemp e homb es. Sin emba go, és os, lejos
de o o ga a las muje es la me ecida ecompen-
sa po su abajo en p o de la causa común, ac-
ua on, la mayo pa e de las eces, con miedo
an e el empuje que demos aban es as mili an-
es. No en ano, como plan eábamos an e io -
men e, el discu so y la p ác ica de es as ca ólicas
e an con adic o ios, su implicación en la polí-
ica les había hecho a a esa el umb al de la
15 RES Mª Eugenia Monzon.pmd 10/05/2005, 11:54176
Mª. EUGENIA MONZÓN PERDOMO / RECENSIÓN 177
domes icidad, desa iando sus p opios ideales. Su
es ue zo y colabo ación ue on igno ados po los
homb es del pa ido. El discu so que se impone
iene como obje i o apa a a las muje es de la
es e a pública, abogando po la de ensa de los
alo es ma e nales, la uel a o al al espacio do-
més ico, ideado pa a ellas y cues ionado po el
sis ema polí ico de la II República.
En el p oceso de su lucha con a la legisla-
ción de un es ado democ á ico ede inie on los
con enidos que debían ca ac e iza la eminidad
den o de su concepción ca ólica. Es os pa e-
cían limi a se a la unción de se ep oduc o as
biológicas, cul u ales y simbólicas, papel que sólo
podían desempeña en el ma co de la amilia.
La monog a ía de la doc o a Blasco llena
un acío impo an e den o de la his o iog a ía
con empo ánea y, especí icamen e, den o de la
his o ia de las muje es. Abo dada desde el igo
cien í ico con un amplio abajo de documen-
ación sob e uen es no muy conocidas, sob e
odo, desde el pun o de is a de la his o ia de las
muje es. Al mismo iempo, el ma co me odoló-
gico en el que se insc ibe el p esen e abajo que-
da de mani ies o desde sus páginas in oduc o-
ias: el pun o de pa ida es el concep o de géne-
o. La p opia au o a nos de ine es a ca ego ía
como la he amien a que nos pe mi e analiza
cómo los discu sos sob e la di e encia sexual
es uc u an el pode .
Es a decla ación de p incipios no cae en
saco o o a lo la go de las páginas que compo-
nen el p esen e es udio: la aplicación del géne o
como ca ego ía de análisis se e idencia en odas
las conclusiones a las que podemos llega a a-
és de es a in es igación. El esul ado inal es
un abajo sólido, no edoso en sus plan eamien-
os y emendamen e ac ual. En unos momen-
os en los que oda ía la p esencia de las muje-
es en de e minados espacios de pode es e ada
sis emá icamen e, necesi amos do a nos de a -
gumen os pa a comba i es a si uación. Indaga
en nues o pasado esul a siemp e necesa io, ya
que nos pe mi e encon a nos con las inquie u-
des, anhelos y conquis as de quienes nos p ece-
die on. En el caso de las muje es muchos de los
obje i os o mulados po nues as an epasadas
se han ma e ializado, o os es án igen es; de sus
es a egias, acasos y log os enemos mucho que
ap ende .
Mª. Eugenia MONZÓN PERDOMO
Cen o de Es udios de la Muje
Uni e sidad de La Laguna
15 RES Mª Eugenia Monzon.pmd 10/05/2005, 11:54177