IA
íag
.
a¿
SEÑOR:
Los
"P elados
de
ein a
j
qua o
Comunidades
de
eligiosos,
que
componían
an es
de
la
in asión
ancesa
en
las
Aidalucias
el
Es ado
e
gula
de
la
ciudad
de
Se illa,
p o egidos
po
la
ley
,
y
iados
en
la
p o
bidad
,
jus icia
y
eligión
de
V.
M.
,
con
el
debido
espe o
dicen
;
uando
es ábamos
pe suadidos
íbamos
á
dis u a
él
des
canso
de
nues os
abajos
,
y
el
p emio
á
nues os
se icios,
hechos
en
a o
de
la
Religión
y
de
la
Pa ia
en
la
gue a
c uel
que
sos
enemos
hace
cinco
años
:
quando
llegó
el
eliz
momen o
de
la
li
be ad
de
es a
P o incia,
que
pedíamos
á
Dios
sin
cesa ,
pa a
que
u iesen
in
an os
males
como
hemos
su ido
de
unos
enemigos,
que
nos
mi aban
como
los
mo o es
únicos
de
la
esis encia
que
se
les
ha
hecho
:
quando,
en
in,
íbamos
ya
á
oma
posesión
de
a
quellos
emplos
p o anados
,
y
á
pu i ica los
,
pa a
que
si iesen
al
Pueblo
español
de
casa
de
o ación,
y
de
e ugio,
dedicándonos
como
an es
al
impo an e
obje o
del
bien
de
las
almas
,
y
aumen o
de
la
Religión,
sin
la
que
ningún
es ado
puede
subsis i
:
en onces,
Seño
,
po
una
o den
,
de
que
no
se
nos
ha
dado
aslado,
y
que
el
in enden e
dice
ene ,
es
quando
se
nos
ha
p ohibido
en a
en
nues as
p opias
casas
,
ol e
á
nues os
e i os
,-
p i ándonos
de
nues os
de echos,
y
abandonándonos
á
la
sue e
mas
in eliz
y
deplo able.
La
Cons i ución
,
esa
sabia
Cons i ución
,-
que
se
nos
ha
dado
pa a
la
elicidad
de
es a
Mona quía,
se
ha
publicado
en
es a
capi
al
al
mismo
iempo,
que
á
cen ena es
de
españoles
dignos
de
la
mayo
a ención
po
odos
í ulos
,
se
les
condena
á
una
e e na
in
elicidad,
y
á
un
op ob io,
de
que
son
es igos
quan os
habi an
es
iene
es e
pueblo.
La
Cons i ución
p esc ibe,,
que
odo
ciudadano
con ibuya
al
Es ado
en
azón
de
sus
p opiedades
:
¿
po qué
se
exige
al
Regula
quan o
posee?
Ellos
son
indi iduos
de
es a
Nación,
o man
lama-
u
yo
pa e
del
es ado
eclesiás ico,
as
leyes
de
la
Mona quía
los
p o
egen
y
p i ilegian,
los
pueblos
los
piden
y
de ienden....
¿como
así
se
nos
sac i ica
?
•
'
■
.
Es a
ciudad
ha
is o
con
jubilo
apa ece
en
sus
calles
con
sus
p opios
hábi os
aquellos
que
án es
la
hon aban,
la
edi icaban
con
sus
i udes,
la
ilus aban
con
sus
alen os
:
los
enemigos
de
la
Re
ligión
y
del
Es ado
los
ahuyen a on
de
su
suelo
:
¿
ol e á
Se illa
á
e
an
dolo osa
escena?
,
Es os
mismos
Religiosos,
que
aho a
mendigan
su
subsis encia
po
las
plazas
de
es a
ciudad,
son
los
que
hechos
ca go
po
su
so
lici ud
del
hospi al
de
la
Sang e,
si ie on
odas
sus
plazas
de
Con
alo
abaxo,
solo
con
el
es ipendio
de
una
pese a
pa a
es i se,
y
de
un^
sola
ación
con
que
man ene se.
El
e a io
economizó
sus
en as
en
g an
pa e,
los
en e mos
se
ie on
mejo
asis idos,
odos
conocie on
la
u ilidad
que
ae ía
al
Es ado
el
que
se
gene alizase
aquel
plan
y
se icios,
que
los
Regula es
p opusie on,
pa a
ea
liza los
en
oda
España.
Si
los
Regula es
no
han
se ido
mas
,
es
po que
el
Gobie no
no
los
ha
ocupado.
Ellos
son
los
mejo es
hijos
de
la
Pa ia.
■
La
Cons i ución,
que
es
la
ga an ía
mas
segu a
de
oda
p o
piedad
en
el
homb e
mas
in eliz,
y
que
se
hadado
á
odo
español
como
monumen o
de
la
sabidu ía
y
jus icia
de
un
Gobie no
,
que
iene
po
bases
la
conse ación
de
los
de echos
de
cada
pa icula ,
es a
misma
Cons i ución
se
e
ba enada
en
el
mismo
iempo
que
debía
se
la
sal agua dia
de
odo
español.
Mul i ud
de
eligiosos
ancianos,
en e mos,
ene ables
po
su
i ud
,
que
de
un
Gobie
no
déspo a,
c uel,
i ano
,
ancés,
me ecie on
la
conside ación
de
se
domiciliados
en
un
con en o
,
man enidos
á
sus
expensas,
do
ados
con
doscien os
ducados
cada
sace do e
;
es os
mismos
que
debían
espe a
mejo
sue e
de
su
legí imo
Gobie no
,
su en
aho a
la
mayo
mise ia,
expe imen an
el
abandono
mas
c uel,
y
qual
si
ue an
unos
delincuen es
o agídos
,
se
les
hace
lle a
el
peso
de
la
ignominia,
expues os
al
sa casmo
y
maledicencia
de
la
impiedad
de
los
malos
españoles,
que
la
F ancia
ha
dexado
en e
noso os,
pa a
que
abajen
á
su
a o ,
pe siguiendo
has a
el
ex e minio
á
unas
co po aciones,
que
decla a on
la
gue a
al
i ano,
que
han
a i ado
el
uego
de
la
insu ección,
que
lo
han
lle ado
po
odas
las
p o incias
,
que
lo
han
conse ado
en
medio
de
las
mayo es
i-
císi udes,
y
que
lo
sos end án
ín e in
haya
en e
noso os
un
solo
soldado
de
Napoleón.
Las
calles
de
Se illa,
Seño ,
p esen an
al
Pueblo
español,
siemp e
piadaso,
y
siemp e
aman e
de
los
Regula es,
un
expec-
áculo
capaz
de
exci a
po
sí
la
mas
desas osa
comocion.
Sace
do es,
que
jamas
pensa on
se
les
ha ía
la
mas
mínima
oposición
en
oma
posesión
de
sus
hoga es,
acudie on
de
los
mon es,
sie
as,
casas
de
campo
(donde
los
había
des e ado
la
pe secución)
á
i i
eunidos
en
su
espec i a
eligión
y
claus o.
El
in enden
e
les
in ima
de
pa e
del
Gobie no
que
no
se
eunan,
que
no
i
an
en
comunidad,
que
no
en en
en
sus
p opias
casas:
su en,
suplican,
ins an
;
no
se
les
oye,
se
les
abandona;
y
ellos,
pa a
no
mo i
de
necesidad,
se
di iden
po
las
calles,
acudená
las
casas,
piden
limosna
de
pue a
en
pue a,
con
sus
mismos
hábi os
se
ponen
en
las
plazas
públicas
y
pue as
de
los
emplos,
á
implo a
la
piedad
del
que
los
quie a
soco e .
Seño ,
¿qué
han
hecho
es os
minis os
de
Dios,
pa a
e se
a ados
así?
¿qué
c ímenes
han
come ido?
¿po qué
se
les
p i a
de
sus
p opiedades?
¿po qué
se
les
a oja
de
sus
casas?
¿Se
aban
dona
así
á
una
pa e
an
espe able
de
la
Nación,
y
que
an o
con ibuye
al
Es ado,
á
que
pe ezca
de
necesidad,
y
á
que
sea
el
ludib io
de
la
impiedad?
¿No
son
los
Regula es
los
que
en
los
e-
xé ci os,
en
las
p o incias,
en
las
ciudades
y
plazas
ue es
han
peleado,
y
sac i icádose
mas
que
ninguna
o a
clase
del
Es ado
( ue a
del
mili a )
po
sal a
nues a
coinun
Pa ia,
y
ado ada
Religión?
¿No
son
los
Regula es
los
mas
odiados
del
i ano
y
de
sus
opas?
¿no
se
les
han
usu pado
odas
sus
en as
y
p opieda
des
po
el
gobie no
ancés?
¿no
se
ha
is o
á
mul i ud
de
eli
giosos
usilados,
aho cados,
p esos
po
se
enemigos
de
la
F an
cia,
y
habe
de endido
su
Religión
y
su
Pa ia
has a
el
he oismo?
¿Y
es
es e
el
p emio
de
sus
i udes,
de
sus
sac i icios,
de
su
san
g e,
de
sus
idas
?
.
.
Fixad,
Seño ,
ues a
al a
conside ación
po
un
momen o
so
lo
en
an os
hé oes
del
es ado
egula ,
como
se
han
sac i icado
en
las
a as
de
la
Pa ia
y
de
la
Religión.
Desde
la
mo ada
de
los
jus os,
donde
descansan,
i i ican
sus
ias
cenizas,
eaniman
sus
desca nados
huesos,
y
al
e
á
sus
he manos
pálidos,
desnu
dos
,
hamb ien os
,
a ojados,
de
sus
casas
,
p i ados
de
sus
bienes
e an es,
sin
ene
adonde
acudi
po
su
subsis encia^
aun
p e
cisados
á
do mi
en
los
po ales
de
las
casas,
y
calles
de
la
ciu
dad,
dicen
llenos
de
admi ación:
¿es
es e
el
p emio
de
nues os
sac i icios?
¿hemos
peleado
pa a
llena
los
planes
del
i ano?
Seño ,
nues a
imaginación
exal ada
po
an o
mal
como
se
nos
hace
su i
,
no
acie a
sino
á
exp esa
su
ama gu a
y
su
dolo .
El
es ado
egula
de
Se illa
puede
deci
que
muchos
de
sus
maes
os
mas
condeco ados,
in i ados
po
Azanza
y
Solís,
han
enun
ciado
las
p ebendas
que
se
les
o ecían
,
no
obs an e
de
no
ene
con
que
subsis i .
Ninguno,
Seño ,
ha
enido
ó
iene
que
ac imi
na
con a
el
es ado
egula
de
es a
ciudad
en
el
iempo
de
nues
a
op esión
:
nues a
conduc a
ha
sido
la
mas
i ep ehensible.
En
es a
a ención,
suplicamos
los
in asc i os
que
se
nos
en
eguen
los
con en os,
con
las
p o es as
que
V.
M.
enga
á
bien:
que
se
nos
pe mi a
obse a
en
ellos
el
es ado
de ida
que
o e
cimos
á
Dios,
y
de
que
ningún
pode
nos
puede
dispensa :
que
se
nos
conceda
el
ecoge
an o
des alido,
en e mo,
achacoso,
que
agan
po
la
ciudad
exci ando
la
piedad
pública,
y
(sin
po
de lo
emedia )
los
emo es
del
pueblo,
de
que
se
le
quie e
p i
a
de
los
eligiosos.;
emo es
que
cada
ez
se
an
inc emen ando
mas,
y
de
que
se
pueden
o igina
males
incalculables.
Seño ,
que
oigamos
de
V.
M.
la
o den
de
que
se
nos
es i uya
con
nues os
emplos
la
anquilidad,
la
subsis encia,
la
ida
.....
Allí,
Seño ,
pedi emos
á
nues o
Dios
colme
de
bendiciones
á
un
Gobie no
jus o
,
que
la
P o idencia
nos
ha
dado
pa a
la
elicidad
de
la
Na
ción.
Se illa
23
de
oc ub e
de
1812.
Siguen
las
i mas.
SANTIAGO
:
Reimp eso
po
D.
Manuel
Ma ía
de
Vila.