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Biografía de D. José Febrero: importancia de sus obras jurídicas, noticia de sus reformadores y continuadores

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Biografía de D. José Febrero: importancia de sus obras jurídicas, noticia de sus reformadores y continuadores

Author: Mato Vizoso, Manuel
Publisher: Lugo : Imp. de la Diputación Provincial
Year: 1897
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/c4e9f8d6-6475-4505-840b-c57946211523/download
R.
11.
416
BIBLIOTECA
u
se

biog a ía
DE
D.
JOSÉ
FEBRERO
PRIMERA
PARTE
BIOGRAFÍA
DE
D.
JOSÉ
FEBRERO
L
ía
ci cuns ancia
de
que
hubiese
enido
Don
José
Feb e o
o o
he mano
de
su
mismo
nom

b e,
hace
con uso
el
de e mina
cual
sea
la
pa ida
de
nacimien o
del
au o
de
la
Lib e ía
de
Esc ibanos,
po
no
apa ece
comp obada
la
edad
que
és e
enia,
en
los
demás
documen os
que
á
él
se
e ie en;
y
con ibuye
á
que
sea
más
di ícil
la
esolución
de
es e
pun o,
el
que
no
apa ezca
en
los
lib os
pa oquiales
de
Mon-
doñedo
la
de unción
del
p ime o
de
los
dos
he manos,
que
debe
supone se
en
el
pe iodo
de
en e
uno
y
o o
nacimien o,
po
la
azón
de
habe se
pues o
al
segundo
el
mismo
nomb e
que
al
p ime o.

10
B
io g a ía
«Casados
los
pad es
de
Feb e o,
dice
el
seño
Gonzalo
de
las
Casas,
(1)
en
23
de
No iemb e
de
1729
.....
,
nace
un
hijo
de
es e
ma imonio
6ii
5
de
Agos o
de
1730,
á
las
cua o
de
la
ma

ñana,
bau izado
con
el
nomb e
de
José
An onio
Sal ado
....
;
pe o
es
años
más
la de,
en
7
de
Ene o
de
1733,
á
las
cua o
de
la
a de,
nace
o o
niño
de
es e
ma imonio
y
pénesele
el
nomb e
de
José
An onio
Ven u a,
que
en
6
de
Junio
de
1757
( echa
en
que
solici ó
su
i ulo
de
No a io
de
Mad id)
sólo
con aba
ein icua o
años
y
medio.
¿Cuál
de
es os
dos
he manos
se á
el
au o
que
celeb amos?
Ni
en
los
a chi

os
de
la
Cáma a
y
Consejo
de
Cas illa,
ni
en
su
es amen o,
ni
en
sus
p o ocolos,
ni
en
su
pa ida
de
de unción,
ni
en
pa e
alguna
hemos
podido
iden i ica
la
edad
que
enía
Feb e o
en
cualquie a
de
esas
épocas
pa a
deduci
cual
es
la
e dade a
pa ida
de
las
dos
ci adas.»
«El
buen
sen ido
p ác ico
y
la
cos umb e
de
odos
los
iempos
pa ece
indica ,
sin
emba go,
de
un
modo
indudable,
que
el
hecho
de
habe

se
bau izado
el
segundo
hijo
con
los
mismos
nomb es
de
José
An onio,
a iando
sólo
el
e

ce o,
que
en
el
p ime o
es
Sal ado
y
en
el
segundo
es
Ven u a,
con ence
que
el
au o
que
celeb amos
debió
se
el
segundo,
José
Añ

il)
Discu so
ci ado.
d e
D.
J
o s é
F
e b e o
11
Ionio
Ven u a,
y
que
hubo
de
mo i
an es
del
nacimien o
de
es e
su
he mano
José
An onio
Sal ado
........
De
o o
modo
no
se
concibe,
ó
po
lo
menos
es
bas an e
ex ao dina io,
que
un
pad e
ponga
los
mismos
nomb es
á
dos
hijos
a ones,
in oduciendo
la
con usión
en
los
de echos
de
la
amilia.»
«Es
e dad
que
el
segundo
José
..
sólo
con aba
ein icua o
años
y
medio
en
Junio
de
1757,
en
que
el
No a io
Feb e o
comenzó
á
eje ce
su
ca go,
pa a
el
que
necesi ó
ene
ein icinco
años.
Pe o
¿no
es
lógico
c ee ,
una
ez
adqui ida
la
con icción
mo al
de
aquel
hecho,
que
le
uesen
dispensados
los
seis
me

ses
de
edad
que
le
allaban,
eniendo
como
enia
pad ino
an
pode oso
como
el
Conde
de
Campomanes?
Es o
es
lo
más
na u al
y
po
es a
opinión
nos
decidimos.»
Bien
pudo
se
ambién,
que
sin
la
dispensa
de
edad
pudiese
Feb e o
consegui
su
i ulo,
si iéndose
de
la
pa ida
de
nacimien o
de
su
he mano
mayo ,
y
aun
pudie a
se i
como
p ueba
de
es o
el
que
no
consignase,
con
espe

cialidad
en
su
es amen o,
los
años
que
enia,
acaso
po
no
al a
á
la
e dad,
ni
con ade

ci
la
solici ud
p esen ada
pa a
ob ene
su
des ino.
Cie amen e
que
la
in luencia
de
su
Mece

nas
e a
bas an e
pa a
consegui
esa
dispensa,
12
B
io g a ía
como
an iguamen e
podía
da la
el
Consejo
ó
la
Real
Cáma a,
has a
que
po
dec e o
de
Feli

pe
V,
de
9
de
No iemb e
de
1715,
se
p ohi

bie on
absolu amen e
las
excusas
de
eni
á
examen
los
Esc ibanos
y
que
les
diese
la
Real
Cáma a
dispensaciones
de
edad,
lo
que
ol ió
á
con i ma se
po
Resolución
del
Consejo
de
12
de
Agos o
de
1757,
al
aco da
y
manda
que
cualquie a
Esc ibano
que
solici ase
la
ap oba

ción
de
al
hubiese
de
ae
la
é
de
bau ismo
legalizada
y
es imonio
o mal
de
habe
p ac i

cado
cua o
años,
debiendo
ejecu a
lo
mismo
los
que
i ie en
en
Mad id.
Mas,
bien
pudo
se
debida
es a
úl ima
esolución
á
la
alla
de
igo osa
exac i ud
en
el
cumplimien o
de
lo
es ablecido
an es,
y
en
es e
caso,
como
Feb e o
consiguió
su
i ulo
en
Junio
del
mismo
año
en
que
ué
dic ada
la
úl ima
esolución,
pudo,
con
la
p o ección
de
Campomanes,
ap o echa
el
descuido
en
que
suponemos
la
obse ancia
de
lo
p ecep uado
en
1715,
sin
ale se
de
o o
medio
menos
co ec o,
como
el
de
sus i ui
po
o a
su
pa ida
bau ismal.
Resul a
de
odos
modos
que
el
au o
de
la
Lib e ía
de
Esc ibanos,
e a
hijo
legí imo
de
José
An onio
Feb e o
Be múdez,
na u al
de
la
pa oquia
de
San a
Ma ía
Mayo
de
Ta dade,
dis i o
de
Villalba
,
y
de
Ma ía
de
la
Ca e a
y
Fe nández
—
que
hacía
uso
de
los
apellidos
ma

d e
D.
J
o sé
F
eb e o
13
emos
de
Fe nández
das
Ri as
—
na u al
de
Mondoñedo,
y
ambos
domiciliados
en
el
ba io
de
Cesu as,
pa oquia
del
Após ol
San iago,
de
la
misma
ciudad,
según
esul a
de
su
pa ida
de
ma imonio
(1)
y
de
o os
da os.
Es e
José
An onio
de
Feb e o,
(2)
pad e
del
exp esado
au o ,
ué
bau izado
en
9
de
Ene o
de
1704
(3)
en
dicha
elig esía
de
Ta dado,
en
donde
i ían
y
e an
ecinos
sus
pad es
Jacin

o
Feb ei o
y
An onia
Be múdez
—
que
usaba
(I)
He
aquí
copia
li e al
de
la
misma
pa ida:
«Joseph
Anl .
0
Fe

b e o
con
M.
a
F nz
—
elados
—En
e.
y
es
de
Nobiemb e
de
mil
1
sie c os.
y
e.
nue e.
A iendo
p ezedido
lo
que
o dena
el
SL°
Con

cilio
de
onío
el
Ld.°
D.
Juan
Ve mudez
p es i .
0
de
es a
ciudad
de
Mondoñedo
con
liz.
a
de
mi
el
in asc i o
cu a
de
es a
ciudad
de
Mondoñedo,
p esen es
Juan
Ben u.
3
de
la
Vega
Juan
de
O la
y
o os
zos.
de
es a
ciudd.
de
Mond.
0
asis ió
al
Ma im.
0
que
p .
pa
lab as
de
p esen e
que
lo
hicie on
e dad.
0
con axe on
Jose.ph
Anl ."
Feb e o
esid e.
en
es a
misma
ciudad
hijo
lexi imo
de
Ja
cin o
Feb e o
di un o
y
An onia
Fe nandez
zos.
que
son
y
ue on
de
la
p a.
de
S .
a
Ma ía
Maio
de
Ta dade:
y
Ma ía
Fe nandez
hija
lexi ima
de
Rosendo
de
la
Ca e a
y
Dominga
F nz.
di un os
zos"
que
ue n.
y
ella
de
es a
dha.
ciudad
eci ie n.
jun a
M e.
las
Ben

diciones
de
la
Ig a.
(i molo
—
Ba lme.
S.
Ju jo
Mon eneg o
—
Juan
Be mudz.»
(i)
Nos
pa ece
que
és e
ué
el
p ime o
que
usó
el
apellido
Fe

b e o
en
sus i ución
del
de
Feb ei o
que
lle aban
sus
ascendien es,
como
hemos
obse ado
en
pa idas
pa oquiales
y
algún
documen

o
público
que
hemos
is o
e e en e
a
es a
amilia.
Cambios
de
es a
especie
se
en
con
bas an e
ecuencia.
(3)
La
pa ida
de
es e
bau ismo
se
ha
publicado
en
a ios
pe

iódicos
egionales
po
el
S .
Sil a
y
Posada,
de
Mondoñedo:
al
como
se
publicó
se
encuen a
al
olio
lí
(leí
lib o
de
bau izados
de
Ta dade,
que
u o
comienzo
po
aquellos
años.
Concue da
exac a

men e
dicha
pa ida
con
la
de
ma imonio
que
asc ibimos.
14
B
io g a ía
el
apellido
de
Fe nández,
siguiendo
la
cos um

b e
del
país
de
oma
las
muje es
el
apellido
ma e no.
Nació
en
San
Ma in
de
Disl iz
(Vi-
llaba)
,
y
pa ece
que
e a
he mana
del
Licencia

do
D.
Juan
Be múdez,
p esbí e o,
que
esidía
en
Mondoñedo,
y
asis ió
al
ma imonio
de
su
sob ino
el
José
An onio.
Es e
pa en esco
ué
sin
duda
el
mo i o
de
que
el
pad e
del
No a io
Feb e o
pasa a
á
esidi
en
dicha
ciudad
y
á
la
compañía
de
aquel
p esbí e o.
Jacin o
Feb ei o,
ué
sepul ado
en
Ta dado
el
28
de
Diciemb e
de
1728,
y
en
su
pa ida
de
de unción
se
consignó
que
sus
he ede os
se
ue an
á
i i
á
Mondoñedo
y
al
Reino
de
Cas

illa:
á
su
óbi o
dejó
alguna
p opiedad,
de
la
que
po
de
p on o
debió
enca ga se
su
iuda:
más
al
allece
és a,
queda on
esos
bienes
en
pode
de
los
hijos
de
Domingo
Feb ei o,
he ma

no
del
Jacin o,
de
los
que
hay
descendencia
aún
en
la
ac ualidad.
Pe o
ni
el
e e ido
José
An o

nio,
pad e
del
No a io,
ni
és e,
ni
ampoco
el
hijo
del
Jacin o,
que
esidía
en
Cas illa,
llega

on
á
ecoge
esa
modes a
he encia;
y
los
en

ca gados
de
ella,
deja on
abandonada
la
casa
sola iega
de
los
Feb ei os,
llamada
del
luga
do
Camiño,
en
el
ba io
de
Padin,
en
Ta dado,
cuyo
edi icio
e minó
po
a uina se
y
e a
co

nocido
después
con
el
nomb e
de
«Casal
da
Reina.»
Con inua on,
sin
emba go,
en
la
lie-
u

d e
D.
J
o sé
F
eb e o
15
anza
de
algunas
incas
ús icas
que
el
Jacin o
poseía.
La
emp ana
mue e
de
los
pad es
del
No a

io
Feb e o,
es
un
hecho
que
se
desp ende
del
es amen o
que
hizo,
siendo
e iden e
que
hué

ano
el
mismo
Feb e o
á
los
pocos
años
de
edad,
quedó
al
cuidado
del
p esbí e o
D.
Juan
Be múdez,
quien
se
enca gó
de
educa le
y
de
su
p ime a
enseñanza,
asi
como
de
que
hiciese
los
es udios
de
la inidad
en
el
Semina io
de
Mon-
doñedo,
como
c eemos
p obable.
(1)
Debió
de
hace
es os
es udios
con
g ande
ap o echa

mien o,
como
lo
e ela
la
mul i ud
de
ob as
es

c i as
en
la ín,
de
que
ex ac ó
las
doc inas
expues as
en
sus
lib os,
y
la
p o usión
de
sen-
enciasque
ci a,
omadas
délos
au o es
clásicos.
Llegó
á
pe de
ambién
su
anciano
pa ien e
y
p o ec o
D.
Juan
Be múdez,
y
en onces,
siendo
oda ía
muy
jo en,
al
e se
sin
ningún
apoyo,
bien
se
aco dase
de
que
enia
en
Cas i

lla
un
he mano
de
su
pad e,
ó
a en u ándose
á
p oba
o una,
decidió
ma cha
á
la
Co e,
como
así
lo
hizo.
Ya
en
Mad id,
el
jo en
Feb e o,
no
podemos
deci
como
pasó
los
p ime os
iempos,
po que
(1)
No
hemos
podido
a e igua
sí
Feb e o
es udió
en
el
Semi

na io,
ó
bajo
o a
di ección
pa icula ,
pues
los
da os
que
se
con

se an
en
la
Sec e a ia
de
es udios
del
mismo,
no
se
emon an
mas
que
al
año
de
1189.
u
se
16
B
io g a ía
nada
esul a
de
sus
esc i os,
en
que
nos
dejó
muchos
da os,
ni
exis en
o as
no icias;
pe o
dada
la
p o ección
que
le
dispensaba
el
Conde
D.
Ped o
Rod íguez
Campomanes,
(I)
se
puede
p esumi
que
p on o
debió
coloca se
al
se i

cio
de
es e
pe sonaje,
y
con
al
ocasión
adqui

i
—
po
el
excepcional
alen o
y
o as
buenas
cualidades
de
Feb e o
—
el
dis inguido
a ec o
que
le
p o esaba
el
ilus e
au o
de
la
His o ia
de
los
Templa ios
y
no able
ju isconsul o,
á
cuyo
lado
debió
nues o
jo en
pe ecciona
sus
acul ades
como
li e a o
y
oma
los
conoci

mien os
y
p ác ica
necesa ios
pa a
dedica se
á
los
ca gos
que
después
ob u o.
Ne
se
a e e ía
segu amen e
Feb e o
á
p o

pone ,
como
lo
hace
en
el
p ólogo
de
su
ob a,
(p ime a
pa le)
que
no
debía
admi i se
á
los
esc ibanos
que
no
hubiesen
es udiado
pe ec

amen e
la inidad
(como
él
la
es udió)
y
p ac

icado
diez
años
las
leyes
del
Reino,
si
él
mismo
no
se
hubiese
eje ci ado
en
las
p ác icas
ju í

dicas,
como
u o
necesidad
de
demos a lo
pa a
alcanza
su
No a ía
de
Mad id;
y
cabe
supone
que
pasó
dicho
eje cicio
bajo
la
di ección
de
Campomanes
—
cuyos
abajos
en
el
o o
le
die-
(1)
.Nació
en
San a
Eulalia
de
Sonibas,
pueblo
de
As u ias,
en
l.°
de
Julio
de
1123.
Ensenada,
Minis o
de
Ca los
Hl.
le
nomb o
Fiscal
«leí
Consejo
de
Cas illa;
ué
ambién
Di ec o
de
la
Real
Aca
demia
de
la
His o ia.
d e
D.
J
o sé
F
eb e o
17
on
ápida
nomb adla
—
po que
se
obse a
que,
al
oma
es e
dis inguido
p oce
nue o
umbo
en
la
ca e a
adminis a i a,
al
se
elegido
Aseso
de
Co eos
en
1756
p e endió
Feb e o
al
año
siguien e
su
i ulo
de
No a io
Real,
con

inuando
de
es a
mane a
en
las
p ác icas
ju í

dicas
á
que,
sin
duda,
se
había
an es
dedi

cado.
Pe o
aún
hay
o as
ci cuns ancias
que
nos
inducen
á
c ee
la
g ande
con ianza
que
me

diaba
en e
Feb e o
y
dicho
pe sonaje,
que
no
pueden
explica se,
po
concep o
más
p opio,
que
el
de
habe
es ado
nues o
au o
bajo
la
dependencia
de
su
Mecenas.
Tales
son
el
que
en
la
dedica o ia
de
la
Lib e ía
de
Esc ibanos,
después
de
suplica le
que
p o eja
es a
ob a,
le
diga:
«Espe o
que
V.
S.
I.
la
ecibi á
como
una
nue a
o enda,
obsequio
y
demos ación
del
a ec o
que
le
p o eso,»
y
el
que
po
es
eces
le
enca gase
el
ilus e
as u iano
la
composi

ción
de
un
a ado
de
pa iciones.
Comp endiendo
Ca a an es
(1)
esa
g an
con

ianza
en e
Feb e o
y
su
p o ec o ,
al
expone
que
es e
céleb e
magis ado,
según
el
mismo
au o
con iesa,
le
auxilió
con
su
consejo
en
la
composición
de
la
ob a,
a iésgase
á
deci :
«y
11)
Reseña
c í ica
de
las
a ias
ediciones
y
e o mas
del
Feb e o.
Edición
i.
a
de
es a
ob a,
e o mada
po
Goyena,
Agui e,
e c.
18«.
•
2
u
18
B
io g a ía
al
ez
con
su
pluma,»
lo
que
no
c eemos;
pues,
dada
la
since idad
de
Feb e o,
an
demos ada
en
sus
esc i os,
segu amen e
no
hubie a
calla

do
al
ci cuns ancia,
y
an es,
po
el
con a io,
a i ma
que
no
u o
el
más
le e
auxilio
«ni
aún
pa a
lo
ma e ial
de
lo
esc i o.»
Po
más
que
consigna
que
iene
alen os
muy
limi ados,
poca
p ác ica
y
no
ha
saludado
la
ju isp udencia:
que
no
es
sabio
ni
e udi o,
ni
es á
ca ac e izado;
y
que
—
hablandodeemp esa,
como
la
de
esc ibi
su
Lib e ía
de
Esc ibanos
—
la
«pe ección
es,
si
no
imposible,
á
lo
menos
sumamen e
a dua
y
di ícil
pa a
quien
ca ece
de
los
p incipios
elemen ales
de
la
ju isp u

dencia,»
es as
azones,
inspi adas
po
la
exce

si a
modes ia
de
Feb e o,
con adicen
los
as os
conocimien os
ju ídicos
y
la
mucha
e u

dición
que
e elan
sus
ob as:
sólo
alguna
de
ales
a i maciones
debe
se
es imada
en
el
con

cep o
de
que
no
ecuen ó
las
cá ed as
del
De

echo
ni
ob u o
g ados
académicos,
como
es
la
e dad;
pues,
me ced
á
sus
p opios
des elos,
asiduo
abajo
y
aplicación
al
es udio
de
las
leyes
pá ias,
y
de
sus
exposi o es
y
comen a

is as,
amén
de
una
ex ao dina ia
in eligencia
y
del
p o undo
conocimien o
del
idioma
la ino,
de
cuyos
lib os,
en
él
esc i os,
dice:
«son
los
que
ins uyen
en
la
acul ad:
si
yo
no
los
en

endie a
me
hubie a
sido
imposible
po
la
d e
D.
J
o s é
F
eb e o
25
dad,
y
ad e í
que
me
exponía
á
se
el
obje o
y
íc ima
del
op obio
y
indicado
de
eme a io,
po
habe
enido
el
a ojo
de
emp ende
ma e

ia
an
in incada
y
en
algún
modo
agena
y
ex aña
de
mi
p o esión,
si
no
conseguía
eliz
éxi o
......
»
(1)
«No
compuse
pa a
le ados
es a
segunda
pa e,
añade
más
adelan e,
po que
de
ellos
debo
ap ende
y
ap endo
cada
día,
y
el
p e

ende
ni
aun
imagina iamen e
da les
lección,
siendo
mis
maes os,
se ía
ac o
de
anidad
y
osadía
ep ensible
é
inju ia les
indi ec amen

e;
lo
cual
no
cabe
en
mi.»
Son
dignos
de
lee se
los
piadosos
y
hon a

dos
consejos
que
Feb e o
di ige
á
lós
esc iba

nos,
en
el
e e ido
p ólogo,
po quq
nos
in o

man
de
la
ec i ud
de
su
conciencia
y
eligioso
modo
de
pensa .
A
iesgo
de
pa ece
moles os,
no
podemos
deja
de
asc ibi
algunos
que
con ibuyen
al
mejo
elogio
de
nues o
insigne
compa io a
gallego.
«Jamás
engas,
dice,
plumas
de
o o
ni
pla a,
po que
son
demasiado
du as
y
pesadas,
y
con
ellas
no
pod ás
esc ibi
ec a
y
limpiamen e,
ni
ola
al
Cielo:
ni
ampoco
de
ce a,
po que
si
se
de i en
al
uego
de
la
amis ad,
del
a o
ó
de
la
condescendencia,
se ás
aba ido
y
p ecipi-
(1)
Ibidem.

26
B
io g a ía
lado
como
Ica o,
y
el
que
ag ada
á
los
homb es
es
comp endido
y
desp eciado
de
Dios
......
»
«Ten
p esen e
que
el
a o
y
la
codicia
son
unos
mal ados
aido es
y
enemigos
pode osos
é
i econciliables
homicidas
de
la
Jus icia;
y
que
és a
no
debe
se
a bi a ia
.....
»
«Pide
á
Dios,
como
el
Rey
más
sabio
le
pe

dia,
lo
necesa io
pa a
i i
con en amen e
con
lo
que
ganes
y
a égla e
á
ello:
es á
siemp e
ale a
en
el
uso
de
u
o icio,
y
de
nadie
e
íes
po
encumb ado
que
le
eas,
po que
cada
uno
p ocu a
log a
sus
ideas
sin
de ene se
en
que
sean
ó
no
jus as
ni
en
los
daños
que
se
pod án
i oga
al
que
le
complace
.....
y
como
esc iba

no
á
nadie
conozcas
más
que
á
la
e dad
y
á
la
jus icia,
y
caiga
el
que
caye e,
aunque
sea
u
pad e
.....
»
Después
de
mani es a
en
el
mismo
p ólogo,
que
po
e i a
al
lec o
el
dispendio
de
com

p a
mul i ud
de
lib os
y
la
moles ia
de
egis

a los,
epilogó
en
es a
ob a
cuan o
halló,
le
ocu ió
y
pa eció
ú il,
colocándolo
en
su
espec

i o
luga ,
pasa
el
au o
á
ocupa se
de
su
es ilo
y
expone,
que
«es
llano
y
no
sublime,
así
po

que
ca ezco
de
ene gía
y
elocuencia
pa a
da me
á
en ende
con
elegancia,
como
po que
el
es

c ibi
ma e ia
acul a i a
y
pa a
p incipian es
legos
no
exige
o o.
Y
aunque
in en é
imi a
á
Tilo
Li io,
Cice ón,
Solís
y
o os
inimi ables
.....
d e
D.
J
o sé
F
e b e o
27
me
i
p ecisado
y
me
ué
indispensable
liga me
y
ci cunsc ibi me
al
nalu al
desaliño
de
mi
as a
locución.»
T a ando
sob e
admisión
de
dic ámenes
de
au o es
en
cues iones
p oblemá icas,
ambiguas
y
opinables,
exp esa
que
no
se
adhi ió
al
de
los
de
mayo
séqui o
y
concep o
más
ecomenda

ble,
po
más
que
no
dejó
de
expone lo,
ni
al
de
los
de
núme o
más
copioso,
«sino,
dice,
al
que
me
pa eció
más
sólido
y
me
con enció
el
en

endimien o,
como
que
busco
la
luz
cla a
y
la
e dad
desnuda:
soy
absolu amen e
impa cial
po
na u aleza:
y
en
lo
que
discie no,
á
nadie
conozco
más
que
al
mé i o,
á
la
jus icia
y
á
la
azón;
pues
los
dic ámenes
á
o os
se
deben
pesa
y
no
nume a ,
y
no
se
ha
de
a ende
á
su
plu alidad,
ni
ampoco
á
la
dignidad
del
au o ....
sino
á
la- azón
de
su
doc ina
.....
y
á
eces
el
de
uno
sólo
sin
emba go
de
su
in

e io idad
en
g ado
ó
dignidad,
suele
se
más
undado.»
Y
di igiéndose
al
lec o
nos
in o ma
Feb e o
de
o as
a ias
ci cuns ancias
de
su
ca ác e
y
de
su
ida:
«espe o,
con inúa,
que
no
me
in

das
aplausos,
que
son
hijos
legí imos
de
la
adulación
que
de es o,
y
enemigos
de
los
des

engaños
que
solici o
.....
y
me
compadezcas
en
g an
mane a,
conside ando
que
hace
más
de
ein iséis
años
que
es oy
abajando
pa a
el
28
B
io g a ía
público,
(1)
en
los
cuales
e
asegu o
con
mi
na u al
ingenuidad,
que
sólo
ap endí
á
duda ,
y
pude
adqui i
un
e iden e
desengaño
de
que
nada
sé,
po
lo
que
en
lodo
p ocedo
con
suma
imidez
y
descon ianza
de
mi
mismo:
odo
me
cues a
mucho
abajo:
y
sin
emba go
del
cui

dado
y
deseo
de
ace a
nada
me
pa ece
que
hago
pe ec amen e....
Que
en
an
dila ados
años
me
he
negado
absolu amen e
á
oda
di e

sión
y
p i ado
epelidas
eces
has a
del
indis

pensable
eposo,
pues,
á
no
habe lo
p ac icado,
ni
pod ía
gana
el
sus en o
necesa io
pa a
mi
i al
exis encia
y
conse ación
ni
e
mis
ob as
en
el
ac ual
es ado.
Y
que
á
ue za
de
incesan

es
é
insupe ables
a eas,
que
en
al o
g ado
me
debili a on
la
cabeza,
disminuye on
la
is a
y
de e io a on
la
salud,
las
compuse
sin
ene
el
más
le e
auxilio
de
pe sona
alguna
ni
aún
pa a
lo
ma e ial
de
lo
esc i o,
ni
ampoco
p emio
ni
espe anza
de
él
.....
concluyo
mis
aenas
pa a
no
conclui
cuan o
an es
mi
ida
con
más
.....
dejo
pue a
anca
y
campo
abie o
á
u
aplica

ción
,
no
sólo
pa a
que
enmiendes
los
ye os
.....
sino
pa a
que
adiciones
lo
que
se
me
haya
ol i

dado
ó
no
me
haya
ocu ido
.....
y
con
pulso
más
i me
y
pluma
más
bien
co lada
me
ilus-
(1)
Teniendo
en
cuen a
que
Feb e o
debió
esc ibi
es e
p ólogo
en
1181,
en
que
imp imió
la
segunda
pa e
de
su
ob a,
esul a
que
en
1151,
uándose
hizo
No a lo,
lle aba
p óximamen e
dos
años
de

dicado
al
ca go
de
Agen e
de
negocios
de
los
Reales
Consejos.
u
d e
D.
J
o s é
F
e b e o
29
i
6g
.....con
oi ás
que
concibo
hacen
alla,
sa

b ás
di igi
con
mejo
p opo ción
y
sime ía
y
po
no
pe mi í melo
el
queb an o
de
mi
salud,
aunque
mi
edad
no
es
muy
a anzada,
sien o
no
pode
emp ende ».
Aunque
D.
José
Feb e o,
pe maneció
en
la
Co le
desde
los
p ime os
años
de
su
pube ad,
según
enemos
po
muy
p obable,
no
po
eso
se
ol idó
de
Galicia
ni
dejó
de
conside a
como
el
más
hon oso
de
sus
li ulos,
el
de
hijo
de
es e
país.
Bien
lo
demos ó
en
su
es amen o,
en
que
dispuso
de
sus
aho os
y
de
sus
p opieda

des
pa a
emedia
la
o andad
allí
donde
des

cansaban
las
cenizas
de
sus
abuelos,
humildes
lab ado es;
pe o
además
en
el
p ime
p ólogo
de
su
ob a,
cuando
ci a
al
R.
P.
Feijóo,
iene
buen
cuidado
de
añadi
«mi
paisano»;
y
lo
más
no able
—
po que
apenas
hay
o o
ejemplo
—
es,
que
en
la
po ada
de
lodos
los
lomos
de
su
Lib e ía
y
ediciones
que
de
ella
publicó,
ha
pueslo
en
p ime
luga ,
como
la
más
impo

an e
de
sus
dis inciones,
que
él
e a
«na u al
de
la
ciudad
de
Mondoñedo»,
á
la
que
siguen
las
de
«Esc ibano
Real
y
del
Colegio
de
es a
Co le
y
Agen e
de
negocios
de
los
Reales
Con

sejos»:
ci cuns ancia
aquélla
que
ni
en onces
ni
aho a
había
ni
hay
cos umb e
de
consigna
á
con inuación
del
nomb e
y
apellidos
de
los
au o es
en
la
po ada
de
sus
lib os.
30
B
io g a ía
Publicó
Feb e o
la
segunda
pa le
de
su
Lib e

ía
de
Esc ibanos,
en
el
año
de
1781,
y
la
dedicó
al
ilus e
Campomanes;
después
de
da
á
luz
o

da
la
ob a,
se
dedicó
ó
p epa a
una
edición
«co egida,
mejo ada
y
adicionada»,
y
e minó
es e
abajo,
espec o
á
la
p ime a
pa e,
en
30
de
Agos o
de
1789,
en
cuyo
año
se
imp imió.
En
el
de
1/90
emp endió
la
eimp esión
de
la
pa e
segunda,
que
debió
comenza
po
el
mes
de
Feb e o,
pues o
que
la
dedica o ia
iene
echa
de
31
de
Ene o.
No
se
puede
asegu a
si
los
dos
úl imos
lo

mos
de
es a
pa le,
ue on
co egidos
y
adicio

nados
po
su
au o ,
po que
es e
e minó
la
p epa ación
de
los
T a ados
de
Inoen a io
y
pa ición,
ó
sea
los
dos
p ime os
omos
(4.°
y
5.°
de
la
ob a)
en
31
de
Agos o
de
1790,
(ocho
días
an es
del
allecimien o
de
Feb e o),
y
á
menos
de
supone
que
empezase
po
a egla
dichos
úl imos
omos,
—
siguiendo
el
o den
con
que
pa ece
los
compuso,
—
es
na u al
con eni
que
ue on
imp esos
cuando
su
au o
no
exis ía
y
según
los
esc ibió
pa a
la
p ime a
edición.
Al
in
del
T a ado
de
pa iciones
(lib o
II
de
la
segunda
pa le)
expone
que
le
pa ece
habe
cumplido
el
ei e ado
enca go
de
Campomanes
y
su
obligación
de
buen
pa icio;
y
que
á
hon a
y
glo ia
de
Dios
y
de
su
San ísima
Mad e,
en
cuyo
sobe ano
auspicio
y
p o ección
lib ó
oda

d e
D.
J
o s é
F
eb e o
31
su
con ianza
pa a
el
acie o,
pues
sino
le
e a
imposible
consegui lo
en
ob a
an
as a,
in in

cada
y
escab osa:
«sin
emba go,
dice,
de
las
insupe ables
dia ias
a igas
de
más
de
ocho
años
que
en
compone la,
adiciona la
y
mejo

a la
me
ocupé,
la
concluyo
pa a
ins ucción
y
ali io
del
con ado
lego
(1)
p incipian e
y
de

más
aplicados;
á
lodos
los
cuales
suplico
enca

ecidamen e
usen
de
oda
su
p udencia
y
cle

mencia
en
disimulá
y
disculpa
los
ye os
y
de ec os
que
enga,
haciéndose
ca go
de
mi
li

mi ado
alen o,
buen
deseo
y
ninguna
li e a u a;
de
que
conociendo
odo
es o,
me
esis í
más
de
cinco
años
á
emp ende la,
pe o
al
in
me
i
obligado
á
sac i ica
mi
obediencia
y"cede ....,
y
de
que
no
u e
el
más
le e
auxilio,
ni
aún
pa a
su
inspección
y
co ección
.....
;
pues
asi
lo
espe o
de
su
c is iana
piedad
y
ecio
modo
de
pensa .»
Es as
ue on
las
úl imas
palab as
que
Feb e o
esc ibió
en
sus
ob as:
asi
lo
indica
la
echa
que
pone
á
su
conlinuación
(31
de
Agos o
de
1790.)
*
*
*
Temiendo
nues o
biog a iado,
en
is a
de
su
queb an ada
salud,
que
se
ap oximase
el
in
de
(1)
Pa ece
que
es as
palab as
dan
á
en ende
que
pasó
los
ocho
años
sólo
con
los
T a ados
de
in en a io
y
pa iciones
que
a
és os
se
e ie e
en
odo
lo
que
aquí
ansc ibimos.
32
B
io g a ía
sus
días,
an es
de
o o ga
es amen o,
a ó
de
a e igua
si
exis ían
algunos
pa ien es
suyos
en
las
pa oquias
de
San a
Ma ía
de
Ta dade
y
San
Ma in
de
Dis iz,
donde
i ie an
sus
abue

los
pa e nos
y
o os
indi iduos
de
la
misma
amilia:
al
e ec o,
di igió
una
a en a
comunica

ción
suplicando
al
Me ino
ó
Jus icia
o dina ia
del
Condado
de
Villalba,
p ocu ase
indaga
la
exis encia
de
algunos
de
esos
indi iduos:
es a
au o idad,
enca gó
la
comisión
del
asun o
al
mayo domo
e ce o
ó
pedáneo
del
llamado
en

onces
pa ido
de
Ta dade,
que
comp endía
las
ci adas
pa oquias
y
la
de
San a
Ma ía
de
Gon-
daisque;
más
es e
unciona io
lejos
de
cumpli
ielmen e
la
o den
de
su
supe io ,
sobo nado
po
los
mismos
pa ien es
del
No a io
Feb e o
—
que
emie on
se
a ase
de
pedi les
cuen a
po
la
lle anza
de
los
bienes
de
Jacin o
Feb e o
y
su
muje ,
abuelos
de
aquél
—
se
conc e ó
á
in o ma
que
no
había
ninguna
pe sona
de
aquella
amilia.
(1)
Conocido
es e
esul ado,
hizo
dicho
No a io
es amen o
en
unión
de
su
esposa,
en
14
de
Feb e o
de
1786,
an e
el
Esc ibano
Real
de
Mad id
D.
Claudio
Se illa.
(1)
Debemos
es as
no icias
ai
pá oco
de
Ta dade.
que
asi
lo
oyó
e e i
hace
bas an es
años
á
algunos
ancianos
elig eses
suyos;
pe o
ademas
es
allí
ulga
es a
adición.
u
d e
D.
J
o s é
F
eb e o
33
En
es a
úl ima
disposición,
después
de
o de

na
lo
conce nien e
al
bien
del
alma,
Feb e o
y
su
conso e
des ina on
odo
su
capi al,
pa a
después
del
allecimien o
del
úl imo
supe i

ien e
de
ambos
esposos,
á
la
undación
de
una
ob a
pía
ó
pa ona o
de
legos,
que
enía
po
ob

je o
do a ,
con
las
en as
y
p oduc os
del
mis

mo
capi al,
las
doncellas
hué anas
pob es
y
hon adas,
na u ales
de
dichas
pa oquias
de
Ta dado
y
Disl iz,
cuyas
doncellas,
al
oma
es ado
en
eligión
ó
ma imonio
debían
pe ci

bi ,
po
una
sola
ez
y
cada
una
de
las
com

p endidas
en
el
caso,
300
ducados;
suma
que
debían
cob a
en
los
«Cinco
g emios
mayo es
de
Mad id»
y
Teso e ía
gene al
de
la
Casa
dipu

ación
y
di ección
de
la
misma
Sociedad.
Pe o
po
cuen a
de
aquellas
en as
concedie on
los
es ado es
á
su
si ien a
la
pensión
denue e ea-
les
de
ellón
dia ios
du an e
i iese,
debiendo
después
ing esa
es a
pensión
en
el
ondo
co

mún
de
la
ci ada
ob a
pía.
Deja on
po
cum

plido es
ó
es amen a ios
á
los
PP.
del
mo

nas e io
de
San
F ancisco
el
G ande
de
la
Co

e;
(1)
y
pa a
que
uese
conocida
la
ob a
de
ca-
(1)
No
sabemos
como
se
cumplió
en
¡os
p ime os
iempos
es a
ca i a i a
ins i ución:
nos
cons a
sí,
que
muy
luego
debió
queda
abandonada
la
eclamación
de
las
do es
po
pa e
de
las
hué anas,
sin
duda
po
la
di icul ad
de
hace la
e ec i a;
pues
en
el
año
de
18íí
se
jun a on
en
núme o
de
ein e
ac eedo as,
y
o o ga on
es-
3
u
se
34
B
io g a ía
idad,
que
an o
enal ece
el
i uoso
Feb e o,
de
las
pe sonas
llamadas
á
pe cibi
el
bene i

cio
de
las
do es,
se
manda on
á
los
pá ocos
de
Ta dade
y
Dis iz
y
al
Juez
de
Villalba
es

pec i os
es imonios
del
exp esado
es amen o.
Mu ió
D.
José
Feb e o
en
Mad id,
calle
de
la
Balles a,
núm.
8,
el
día
8
de
Sep iemb e
de
1790,
p óximamen e
á
la
edad
de
57
años.
Sus
es os
ue on
deposi ados
en
sec e o
en
la
igle

sia
de
San
Ma in,
inmedia a
á
dicha
calle.
¡Saludemos
la
memo ia
del
ilus e
au o
de
la
Lib e ía
de
Esc ibanos»
que,
al
en e
de
sus
b illan es
páginas,
puso
el
nomb e
de
Mondo-
ñedo,
su
ciudad
na al,
como
ca iñoso
ecue do,
y
dedicó
lodo
su
habe
al
p emio
de
la
i ud
y
soco o
de
la
o andad!
No
se á
su
ob a
una
ma a illa
de
li e a u a,
pe o
si
un
p odigio
de
ciencia
ju ídica:
él
la
i u a
pública
comp ome iéndose
á
su aga
po
igual
pa e
los
gas os
que
les
ocasionase
la
p e ensión
de
ealiza
las
espec i as
do es
y
á
di idi
en e
las
in e esadas
ambién
po
Igual,
las
can

idades
que
sucesi amen e
se
hiciesen
e ec i as,
o o gando
al
mis

mo
iempo
pode
á
a o
de
I).
José
Mon eagudo,
ecino
de
Mad id,
á
quien
enca ga on
la
ges ión
del
asun o.
Pa ece
que
ue
muy
es

caso
el
esul ado
ob enido,
po que
en
30
de
Mayo
de
1855,
o o ga

on
o o
pode
la
mayo
pa e
de
las
hué anas
que
igu an
en
los
an e io es
documen os,
en
núme o
de
21,
y
en e
ellas
cinco
ya
iu

das,
enca gando
la
agencia
del
cob o
de
los
ducados
que
les
co

espondían
á
1).
Longinos
Esqui oz,
esiden e
en
la
Co e;
pe o
como
es a
en a i a
no
u iese
mejo
éxi o
que
la
an e io ,
nadie
has a
aho a
ol ió
a
emo e
el
asun o.
u
d e
D.
J
o s é
F
e b e o
41
consignaban,
leyes
que
enunciaban
y
lo
que
és as
pe mi en
ó
p ohíben;
y
que
pudiesen
con

es a
ca egó icamen e:
casi
lo
manda
la
ley,»
en
ez
de
con esa
su
inep i ud
al
deci :
«asi
lo
he
is o
p ac ica
á
Fulano,
mi
maes o,»
ha

ciendo,
«lo
que
el
papagayo
y
la
mona,
que
hablan
y
hacen
loque én.sin
sabe lo
que
es.»
El
S .
Gonzalo
de
las
Casas,
en
el
discu so
que
leyó
en
la
Academia
ma i ense
del
No a

iado,
ace ca
de
Feb e o
y
sus
ob as,
dice:
«Debían
se
los
eda a ios,
á
juicio
de
los
le

gislado es,
homb es
hon ados
que
el
Pode
Real
concedía
como
un
anejo
á
los
dueños
de
los
i ulados
o icios
enagenados,
que
no
e an
o a
cosa
á
su
ez
que
o os
an os
p i

ilegios
de
amo ización
de
la
e
pública
en
amilias
de e minadas
.....
Cualquie a
que
com

p aba
un
o icio
pudie a
deci se
sin
emo
de
in e i
ag a io,
que
conside ándose
dueño
de
un
es ablecimien o
compues o
de
una
anaque

le ía
y
muchos
papeles,
enía
acul ad
de
esc i

bi
o os
muchos
y
de
i los
acumulando
á
los
de
su
an eceso
.....
En
una
palab a,
adu

cíanse
li e almen e
aquellas
palab as
que
se

ñalaban
á
es e
unciona io
como
home
sabedo
de
esc ibi
.....
Si
hubo
una
Isabel
I
que
o ga

nizó
los
p o ocolos,
inie on
después
los
Feli

pes
y
los
Ca los,
y
pe diéndose
comple amen e
la
idea
undamen al
de
la
ins i ución,
llegó
á
~>
oMnos n
-

B
io g a ía
al
ex emo
la
decadencia
de
la
e
pública,
que
á
mediados
del
siglo
XVIII,
No a io
p opia

men e
dicho,
el
au o
de
la
au en icidad
ju ídi

co
no a ial
ex ajudicial,
había
desapa ecido
de
la
conciencia
pública;
y
comp endiéndose
solamen e
el
Esc ibano
asociado
á
co che es
y
alguaciles,
cayó
sob e
ellos
la
sang ien a
sá i

a
de
poe as
y
esc i o es
....
Co ía
el
año
de
1769,
y
sen íase
en
España
aquel
mo imien o
igo oso
que
supo
imp imi
á
las
ciencias,
á
las
a es
y
á
odos
los
amos
de
la
Adminis a

ción
pública
el
g an
Ca los
III,
odeado
de
Flo idablanca,
Campomanes
y
an os
homb es
ilus es
....
;
en
la
g an
ob a
del
enacimien o
emp endida
po
el
hijo
de
Felipe
V
....
el
No-
o iado
debía
ene
un
a le a
que
es au ase
los
ue os
de
la
e
pública,
an
oscu ecida
y
eba

jada
en onces.
Un
homb e
esuel o,
ilus ado
y
digno,
cuyo
nomb e
se á
inmo al
en
la
his

o ia
del
No a iado
español,
adelan ándose
á
su
iempo,
acogiéndose
bajo
la
p o ección
de
Campomanes,
omó
plaza
en
aquella
época
de
p og eso
gene al
log ando
un
pues o
digno.»
«Don
José
Feb e o,
No a io
de
Mad id,
mo

ido
po
"el
amo
á
la
pa ia,
comenzó
á
publi

ca
en
1769
y
dedicada
al
ilus e
Campomanes,
su
Mecenas,
una
ob a
que
había
de
hace se
céleb e
bien
p on o,
con
el
modes o
í ulo
de
Lib e ía
de
Esc ibanos
é
ins uccción
ju ídico
u
d e
D.
J
o sé
F
eb e o
43
eó ico
p ác ica
de
p incipian es
.....
Feb e o
es
la
glo ia
del
No a iado
an iguo
de
Cas illa,
como
Cali,
Gomes,
Solsona,
Pe e a,
Gibe ,
Pagés
y
o os
lo
ue on
de
Ca aluña;
y
Sala-
be ,
Blancas,
Fece ,
Molinos,
Vidal
y
o os
sob esalie on
en
A agón.
^Saludemos,
pues,
con
espe o
y
g a i ud
la
memo ia
de
aquel
gé-
nio
gigan e
que,
supe io
á
su
siglo,
dejó
en
su
lib o
una
semilla
ecunda
que
ha
sido
la
base
de
la
ilus ación
del
No a iado
has a
nues

os
dias.»
El
S .
D.
Pablo
de
la
Las a,
Decano
del
Co

legio
No a ial
de
Mad id,
en
el
discu so
que
dejó
esc i o
pa a
la
e e ida
inaugu ación,
e

i iéndose
al
S .
Oli e ,
dice:
«Lamen ábase
con
azón
del
ol ido
en
que
yacía
el
no able
es

c i o
D.
José
Feb e o,
No a io
que
ué
en
es a
Co e,
que
en
el
segundo
e cio
del
siglo
p ó

ximo
pasado
y
á
a és
de
la
al a
de
ju isp u

dencia
imp esa
de
los
esc i os,
elemen os
ó
an eceden es
que
inie on
con
pos e io idad,
consiguió
esc ibi
su
magis al
ob a
.....
enco

miada
y
ep oducida
po
ju isconsul os
an
e

pu ados
como
los
S es.
Azna ,
Gu ié ez,
Ta

pia,
Ga cía
Goyena,
Agui e,
Mon albán
y
Ca a an es,
y
que
había
se ido
y
enia
siendo
oda ía
ú ilísimo
lib o
de
consul a
pa a
cuan

as
pe sonas
se
dedican
al
es udio
del
de e

cho.»
44
B
io g a ía
¿Qué
más
se
pudie a
deci
en
hono
del
ilus

e
hijo
de
Mondoñedo,
y
de
la
impo ancia
de
sus
ob as?
P e e imos
aslada
aquí
los
ele ados
con

cep os
de
an
eminen es
esc i o es
y
de
an a
compe encia
en
el
asun o,
po que
cuan o
no

so os
pudié amos
hace
en
es e
sen ido
se ia,
no
sólo
pálido
y
desau o izado,
sino
que
pod ía
pa ece
un
poco
apasionado,
po
a a se
de
un
compa io a
gallego,
no
obs an e
su
me e

cida
ama.
Po
más
que
nos
pa ecen
decisi as
las
es

pe ables
mani es aciones
asc i as,
expond e

mos,
sin
emba go,
como
mayo
p ueba
del
asun o
que
nos
ocupa,
la
opinión
de
algunos
de
los
ju isconsul os
que
e o ma on
la
ob a
magis al
de
Feb e o.
Gu ié ez,
su
p ime o
y
más
an iguo
e o

mado ,
que
censu ó
con
demasiada
se e idad
el
mé odo
de
Feb e o
y
dijo
que
en
la
ob a
no
había
o den
en
los
capí ulos
ni
en
los
pá a os,
ni
á
eces
en
los
núme os,
cláusulas
y
o acio

nes;
que
el
es ilo
del
au o
o iginal
e a
osco,
cha acano
y
lleno
de
locuciones
la inas;
que
había
muchos
e o es
y
equi ocaciones
en
la
pa le
doc inal
y
o os
de ec os
que
se ia
la go
enume a ,
con iesa,
á
pesa
de
odo,
en
su
Feb e o
e o mado,
que
la
a o able
acogida
que
u o
la
p ime a
ob a
«en
nues a
Penin-
u
d e
D.
J
o s é
F
e b e o
45
sula
y
en
nues as
Amé icas,
los
innume ables
elogios
con
que
se
la
ha
hon ado
en
odas
pa les,
el
ápido
despacho
de
muchas
la gas
ediciones,
y
con
especialidad
la
admi ación
que
ha
causado
e
una
ob a
de
un
esc ibano,
supe io
po
su
doc ina,
u ilidad
é
impo an

cia
á
cuan os
esc i os
de
ju isp udencia
espa

ñola
han
dado
á
la
luz
pública
en
el
siglo
pasado
nues os
le ados,
pa ece
no
han
pe

mi ido
ad e i
de ec os
sus anciales
en
ella,
ni
aún
á
las
pe sonas
que
po
su
ilus ación
y
alen os
son
capaces
de
conoce los.»
Y
aún
alguna
ez
al
encomia
Gu ié ez
su
e o ma
deja
asluci
la
g an
impo ancia
del
o iginal
esc i o
po
Feb e o,
esencia
del
a

bajo
p esen ado
po
aquel
ju isconsul o,
como
sucede
cuando
a i ma
que
la
obligación
de
sa

be
nues as
leyes
es
p ecep o
«que
no
ha
sido
posible
obse a
po
alla
de
lib os
que
aci

li en
la
ejecución,
pod á
e se
cumplida
en
nues os
días,
con
an
g an
bene icio
de
la
nación
como
de imenlo
de
las
injus icias
y
plei os,
median e
el
Feb e o
ejo mado
y
ano

ado,
que
es
indudablemen e
la
ob a
de
ju is

p udencia
española,
en e
odas
cuan as
ene

mos,
que
más
puede
ins ui nos
y
en
menos
iempo
y
la
única
de
que
pueden
ale se
nues

os
compa io as
pa a
cumpli
aquel
man

da o.»
46
B
io g a ía
En
la
segunda
e o ma,
que
bajo
el
i ulo
de
Feb e o
adicionado,
apa eció
anónima
en
las
p ime as
ediciones
(de
1808
y
1817)
y
ué
hecha
po
los
ju isconsul os
D.
Diego
No a io
y
Don
Miguel
Azna ,
se
omó
con
calo
la
de ensa
de
las
ob as
de
Feb e o
con a
las
censu as
y
a

bajo
de
Gu ié ez,
en
la
de enida
y
se e a
c í

ica
que
cons i uye
el
p ólogo
del
edi o ,
en
donde,
di igiéndose
al
p ime
e o mado ,
se
le
dice:
aEl
Feb e o
que
V.
in ama
pa a
que
nadie
lo
comp e,
es
el
mismo
á
cuyo
nomb e
y
somb a
se
acoje
V.
con
el
i ulo
de
Feb e o
e o mado,
pa a
que
engan
salida
sus
cap i

chos,
e c.»
Es e
p ólogo
lo
di idie on
sus
au o es
en
sie e
la gos
pá a os,
(1)
en
el
úl imo
de
los
cua

i)
lie
aquí
el
suma io
de
dichos
pá a os:
«I.
—
Se
aen
ejemplos
de
algunas
doc inas
con undidas,
de
leyes
ol idadas
ó
censu adas,
ó
mal
in e p e adas
en
el
Feb e o
e o mado
y
ano ado
y
de
al e aciones
sus anciales
hechas
en
él
en
pe juicio
de
la
e dad
y
exac i ud
del
ex o
o iginal.
II
.—
So
explican
y
de ienden
algunas
leyes
y
eglas
de
de echo,
unas
comba idas
y
o as
no
bien
en endidas
ó
del
odo
desconoci

das
en
el
Feb e o
e o mado
y
ano ado.
III
.
—
P osigueel
mismo
asun o
con
nue os
ejemplos;
y
so
indica
al
au o
y
o os
in é p e es
del
inju ioso
es ilo
con
que
se
les
a o
en
la
e o ma
a!
es ablece
el
p incipio
capi al
de
la
ma e ia
de
colación.
IV
.
—
De
la
ex a agancia
y
opiezos
de
la
e o ma
en
ma e ia
de
ul ima
olun ades.
V,
—
De
las
e dades
que
es ableció
el
au o
que
como
e o es
se
han
p oclamado
en
el
Feb e o
e o mado
y
ano ado.
u

d e
D.
J
o sé
F
eb e o
47
les
se
sos iene
«que
el
es ilo
del
au o
es
ácil,
cla o,
sencillo,
na u al
y
de
o dina io
conciso
y
lleno
de
doc ina;
el
de
sus
au os
y
diligen

cias
judiciales
y
o mula io
es
el
o ense
p ác

ico
y
co ien e.
El
mé odo
gua da
egula

men e
el
o den
de
las
ideas,
es ablece
los
p in

cipios,
saca
las
consecuencias,
de ine,
di ide
y
azona
lo
que
dice;
en
in,
es
cual
co esponde
pa a
se
en endido
de
lodos,
p incipalmen e
de
los
p incipian es,
á
quienes
se
di ijo.»
Después
se
añade
.
«cuán
pelig oso
es
lo

ma
sob e
sí
el
alio
é
impo an e
ca go
de
e o mado
de
una
ob a
como
la
Lib e ía
de
Esc ibanos,
en
cuya
composición
gasló
D.
José
Feb e o
muchos
años
con
sumo
es udio
y
I a-
bajo,
y
que
no
dió
á
luz
sino
después
de
habe

la
consul ado
con
le ados
muy
juiciosos,
sábios
y
p ác icos
en
la
ju isp udencia.»
Los
S es.
Ga cía
Goyena
y
Agui e
en
el
p ólogo
de
la
p ime a
edición
de
su
e o ma
del
Feb e o,
(1841)
después
de
consigna
que
el
S .
Tápia,
hizo
al
público
un
impo lanle
VI
—
Se
da
mui
idea
analí ica,
po
ia
de
ensayo,
de
la
ope ación
e o ma o ia
que
edujo
a
cinco
ionios
los
sie e
de
la
ob a
o iginal.
VIL
—
Se
decla a
el
luga
que
debe
ene
en
la
ju isp udencia
el
es udio
de
las
leyes
omanas,
a adas
con
ilipendio
en
la
e
o ma,
y
se
concluye
mani es ando
lo
idiculo
é
in undado
de
los
ca gos
que
se
han
hecho
al
au o
en
cuan o
a
locuciones
y
ase>
écnicas,
es ilo
y
lenguaje.))
se
48
B
io g a ía
se icio
dando
á
luz
su
Feb e o
No ísimo,
(1828)
más
adelan e
dicen:
«Aunque
conse amos
in

eg a
la
doc ina
de
Feb e o,
no
po
eso
he

mos
enunciado
á
la
libe ad
de
comba i la
po
no as
cuando
no
la
hallamos
apoyada
en
ley
exp esa,
ó
á
alla
de
és a
en
sólidas
a

zones.»
Y
po
úl imo,
el
seño
de
Vicen e
y
Ca a an-
es,
que
e o mó
y
aumen ó
el
Feb e o
que
habían
publicado
Goyena,
Agui e
y
Mon al-
bán,
en
la
Reseña
c i ica
de
las
a ias
e o

mas
de
la
ob a
o igina!,
que
puso
al
p incipio
del
p ime
omo,
aunque
conside a
el
abajo
de
Gu ié ez
como
de
los
más
impo an es
que
se
han
publicado,
po
lo
o iginal
y
p o undo
de
su
mucha
doc ina,
y
aunque
señala
en
la
ob a
p imi i a
muchos
de
los
de ec os
censu ados
po
el
mismo
Gu ié ez,
como
son
el
demasia

do
espe o
de
Feb e o
al
de echo
omano,
el
mé odo
de ec uoso
y
el
es ilo
de
es e
au o :
es ilo,
dice,
con
ecuencia
ulga ,
imp opio,
oscu o
y
a es ado
de
locuciones
la inas,
sin
emba go,
expone
que
«la
ob a
de
Feb e o
ué
ecibida
con
g ande
acep ación
pública
y
en
nues o
concep o
jus amen e.
En
ella
expuso
su
au o
nues as
disposiciones
legisla i as
so

b e
las
ma e ias
que
se
p opuso
a a
y
la
doc ina
más
impo an e
de
los
innume ables
olúmenes
con usos
é
indiges os
de
in é p e es
u
d e
D.
J
o sé
F
eb e o
49
y
comen a is as
nacionales
y
ex anje os,
aci

li ando
de
es a
sue e
el
es udio
del
de echo
polí ico.
«Asimismo
acla ó
pun os
oscu os
de
nues

a
legislación,
sen ó
nue as
doc inas
y
espl-
ió
cues iones
g a ísimas
con
an
ino
c i e io
y
al
solidez
de
azones,
que
hon a ían
á
un
ju-
iscunsul o
p o undo,
y
que
no
e an
de
espe

a
de
un
simple
No a io
de
einos.»
Con
los
elogios
asc i os,
que
po
lo
au o i

zados
cons i uyen
la
p ueba
más
e icaz
del
ase o
que
nos
ocupa,
hemos
p ocu ado
o ma
un
amille e
de
he mosas
é
inma cesibles
siemp e i as,
p opo cionadas
po
los
eminen

es
esc i o es
ju isconsul os
que
án
indica

dos,
po
c ee
que
de
ningún
modo
mejo
po

d íamos
hon a
la
ilus e
memo ia
de
D.
José
Feb e o,
jus i icando
á
la
ez
la
g an
impo

ancia
de
las
ob as
ju ídicas
de
es e
céleb e
esc i o .
Y,
si
en e
esos
elogios
encon amos
algún
juicio
c í ico
de
censu a
¿qué
puede
signi ica
en
el
espacioso
elemen o
del
ap ecio
since o
y
alo
que
jus amen e
econocen
esos
au o es
en
las
ob as
del
benemé i o
hijo
de
Galicia?
Esas
censu as
¿pueden
se
o a
cosa
que
pe

queñas
manchas
que
sólo
pe cibe
la
ciencia
con
pe eccionado
elescopio
en
la
az
lumino

sa
del
as o
del
día?
50
B
io g a ía
Cie amen e,
aya
en
lo
in e osímil
la
pe

ección
é
impo ancia
de
una
ob a,
esc i a
cuando
la
ciencia
no a ial
yacía
en
un
a aso
an
lamen able
y
po
quién,
en egado
única

men e
á
sus
p opios
des elos,
no
con ó
con
la
sabia
y
ace ada
di ección
de
maes os
in eli

gen es
que
po
g ados
le
ins uyesen
en
la
ciencia
as a
y
di ícil
del
de echo;
iéndose,
al
mismo
iempo,
que
se
aplicaba
al
es udio
y
á
la
composición
de
dicha
ob a,
en
la
necesidad
de
a ende
á
los
debe es
de
su
p o esión
pa a
gana
el
p eciso
sus en o.
Y
á
pesa
de
odo,
D.
José
Feb e o
llegó
á
e mina
esa
dila ada
ob a,
que
ob u o
un
éxi

o
en idiable
po
su
impo ancia
indiscu ible,
y
p odujo
la
egene ación
del
No a iado
en
nues

a
Península
y
sus
colonias.
¡Glo ia,
pues,
al
ilus e
hijo
de
Mondoñedo!
d e
D.
J
o s é
F
eb e o
57
Gu ié ez
publicó,
en
1805,
un
T a ado
de
P ác ica
c iminal
de
España,
pa a
complemen

o
del
Feb e o;
ob a
que
cons a
de
es
omos.
En
1808
salió
á
luz
o a
e o ma,
que
pa e

ce
u o
po
obje o
p incipal
comba i
la
de
Gu

ié ez
y
de ende
de
las
censu as
de
és e
la
ob a
o iginal
y
su
au o .
Lle a
po
í ulo
«Fe

b e o
adicionado
ó
Lib e ía
de
Esc ibanos:
ins

ucción
eó ico-p ác ica
pa a
p incipian es
.....
su
au o
D.
Jose
Feb e o,
e c
....
co egido
y
e o mado
en
es a
imp esión
y
no ablemen e
mejo ado
con
muchas
no as
y
apéndices
que
ilus an
algunos
pun os
in e esan es
y
las
Rea

les
cédulas
úl imamen e
publicadas,
ela i as
á
las
ma e ias
que
se
a an».
Figu a
es a
e o ma
como
sex a
imp esión
—
po que
se
encuen an
bajo
es e
núme o
las
cinco
ediciones
an e io es
de
la
ob a
o iginal
—
y
se
hizo
en
Mad id,
imp en a
de
D.
José
Co

llado.
La
p ime a
pa le,
en
es
omos
en
4.°,
a a
de
es amen os
y
he encias
abin esla o,
con a os,
de
do es
y
a as,
mayo azgos,
pa o

na os,
capellanías,
del
con a o
de
le amen o,
del
segu o,
le as
de
cambio
y
o as
a ias
ma

e ias,
con
las
esc i u as
co espondien es
á
cada
capi ulo.
Y
la
segunda
pa e,
di idida
en
es
lib os,
que
o man
cua o
omos,
« a a
de
los
cinco
juicios
de
in en a io
y
pa ición
de
bienes
de
di un o,
o dina io,
ejecu i o
y
de

58
B
io g a ía
concu so
y
p elación
de
ac eedo es,
de
las
ape

laciones,
súplica
segunda,
suplicación
é
injus

icia
no o ia
con
sus
o mula ios
co espon

dien es
á
cada
capi ulo.»
Apa ece
anónima
es a
e o ma
en
la
p ime a
edición
(1)
del
año
de
1808;
pe o
en
la
siguien

e,
(sép ima
imp esión
del
Feb e o)
en
que
ue on
publicados
los
es
p ime os
lomos
en
1817
y
los
cua o
es an es
en
1818,
(el
1°,
2.
e
y
7.°,
en
la
imp en a
de
Repullés
y
los
demás
en
la
de
Collado)
se
consigna
en
el
p ólogo
del
omo
4.°
que
las
adiciones
qne
se
han
pues o
las
« abajó
D.
Diego
No a io,
Abogado
de
los
Reales
Consejos
del
Colegio
de
la
Co e
y
Re

la o
que
ué
de
la
Jun a
de
Come cio
y
mone

da,»
el
cual
se
hallaba
abajando
en
el
juicio
c iminal
pa a
adiciona
á
la
ob a,
cuando
le
so p endió
la
mue e
en
la
in asión
de
los
anceses.
(2)
Has a
el
año
de
1825
no
se
e i icó
la
oc a a
edición,
( e ce a
de
la
e o ma)
y
en onces
sa

lió
susc i a
po
D.
Miguel
Azna ,
Abogado
del
ilus e
Colegio
de
Mad id,
decla ándose,
como
en
la
imp esión
an e io ,
habe
lomado
pa e
D.
Diego
No a io.
(1)
Ca a an cs,
en
su
eseña
ci ada,
señala
como
p ime a
edi

ción
de
es a
e o ma
la
de
ISH:
noso os
hemos
is o
y
compa ado
con
és a
la
de
1808,
que
posee
comple a
un
amigo
nues o.
(2)
Cons a
en
una
no a
de
la
pag.
68
del
omo
J,
edic.
de
1811.
u
d e
D.
J
o s é
F
e b e o
59
En
el
ex enso
p ólogo
del
edi o ,
pues o
ya
en
la
publicación
de
1808,
al
p incipio
del
p i

me
lomo,
se
censu a
du amen e
el
abajo
de
Gu ié ez,
p ocu ando
siemp e,
en
el
p ólogo
ci ado
y
en
las
no as
del
ex o,
la
más
cumpli

da
de ensa
del
o iginal
que
compuso
Feb e o;
pues,
como
allí
se
dice,
el
in
p incipal
que
se
han
p opues o
los
au o es
de
la
ob a
adiciona

da,
«ha
sido
enga
la
buena
y
bien
me ecida
memo ia
de
D.
José
Feb e o,
insul ada
y
aja

da
po
el
S .
Gu ié ez,
y
asi
como
és e
ha
mu ilado
á
su
an ojo
la
ob a
en
ma e ias
muy
impo an es
y
en
o as
ha
in e ido
el
o den
y
al e ado
el
espí i u
de
las
leyes
y
de
las
doc i

nas,
noso os,
po
el
con a io,
hemos
p ocu

ado
conse a
en
lodo
lo
posible
la
in eg idad
del
o iginal.»
Y
en
el
p ólogo
de
la
pa le
se

gunda
(lomo
4.°,
edición
de
1808)
se
con i ma
que
«el
objelo
del
edi o
de
es a
ob a
ha
sido
publica
la
doc ina
de
D.
José
Feb e o,
co

ec a,
desnuda
de
lo
que
la
des igu aba
y
exen

a
de
lo
que
bajo
el
elo
de
e o ma la
se
ha

bía
in oducido
malamen e
en
ella.»
No
obs an

e,
se
obse an
algunas
de iniciones
del
o iginal
sus i uidas
po
o as,
aunque
análogas,
y
no
poca
al e ación
en
el
o den
de
los
capí ulos
y
pá a os.
En e
los
apéndices
que
es a
e o ma
con ie

ne,
pues os
al
inal
de
algunos
capílulos,
son
60
B
io g a ía
no ables
los
que
e san
sob e
el
con a o
de
le amen o
(cap.
IX),
del
segu o,
que
cons a
de
diecisie e
pá a os
(cap.
X),
sob e
sociedades
y
compañías
de
come cio
(cap.
XII),
le as
de
cambio
(cap.
XVIII)
y
o os.
En
la
imp esión
de
1808,
se
habían
pues o
a!
inal
de
cada
capi ulo
no as
muy
e udi as
so

b e
impo an es
cues iones
de
de echo,
ya
pa a
ilus a
algunos
pun os,
ya
demos ando
e o

es
de
Gu ié ez
ó
de endiendo
á
Feb e o
de
las
c i icas
de
aquél,
pe o
en
la
edición
siguien

e,
dichas
no as
se
han
colocado
en
su
luga
espec i o.
Publicó
Gu ié ez
en
1819
la
quin a
imp e

sión
de
su
e o ma
y
la
sex a
en
1825:
y
en
una
y
o a,
al
in
del
e ce
lomo,
con es ó
á
la
c i ica
de
los
S es.
No a io
y
Azna ,
con
una
e udi a
de ensa
haciendo
la
apología
de
su
Fe

b e o
e o mado
y
ano ado.
«Re i iéndose
Ca-
a anles
(1)
á
es as
cues iones,
con iesa
que
uno
y
o os
esc i o es
e elan
una
e udición
y
alen o
nada
ulga es;»
más,
con
odo,
la
me

ecida
indicación
que
se
hace
á
Feb e o
en
el
abajo
de
los
S es.
No a io
y
Azna ,
que
an o
ennoblece
á
es os
dis inguidos
ju isconsul os,
se á
siemp e
digna
de
los
since os
plácemes
de
lodo
hijo
de
Galicia.
(1)
Reseña
c i ica
ya
ci ada.
d e
D.
J
o sé
F
eb e o
61
O a
nue a
e o ma
apa eció
en
el
año
1828,
publicada
en
Valencia
po
el
S .
D.
Eugenio
Tapia,
en
diez
olúmenes
en
4.°,
bajo
el
i ulo
de
«.Feb e o
no ísimo
ó
Lib e ía
de
Jueces,
Abogados
y
Esc ibanos,
e undida
y
o denada
bajo
nue o
mé odo
y
adicionada
con
un
a a

do
del
juicio
c iminal
y
algunos
o os.»
En
es a
e o ma
se
di idió
la
ob a
en
es
lib os,
que
a an
con
sepa ación
cada
una
de
las
ma e ias
ela i as
á
las
pe sonas,
cosas
y
acciones
ó
p ocedimien os.
Pa a
segui
es e
mé odo
u o
necesidad
el
S .
Tapia
de
en e

saca
las
doc inas
y
disposiciones
de
la
Lib e

ía
de
Esc ibanos,
pa a
coloca las
en
el
lib o
y
luga
co espondien e;
puso
a ias
adiciones,
y
en e
ellas,
la
del
juicio
c iminal,
un
a ado
de
ju isp udencia
me can il,
pa a
el
que
u o
á
la
is a,
lo
mismo
que
los
au o es
del
Feb e

o
adicionado,
las
o denanzas
de
Bilbao,
que
hacían
de
ley
en
el
come cio,
y
adop ó
di e sas
no as
y
apéndices
de
las
ediciones
p eceden es.
«En
cuan o
á
la
pa le
doc inal
de
es a
nue a
e o ma
se
examinan
con
de enimien o
y
se
esuel en
en
gene al
con
acie o
y
iloso ía
las
p incipales
cues iones
que
o ece
el
de e

cho
....
»
(1)
,1)
ca a an es.
—
Reseña
i ica
ci ada.
62
B
io g a ía
«Pe o
á
pesa
de
la
impo ancia
del
Feb e o
no ísimo,
los
pocos
años
anscu idos
desde
su
publicación
(1)
equi alen
la gamen e
á
mu

chos
siglos,
an o
bajo
el
aspec o
de
la
legisla

ción
como
bajo
el
polí ico,
y
de
consiguien e
han
disminuido
la
u ilidad
de
una
ob a,
que
en
su
o iginal
y
modi icaciones
pos e io es
es aba
calcada
sob e
un
sis ema
ú
o den
de
cosas
mue o
ya
ó
po
lo
menos
mo ibundo
.....
El
S .
Tápia
ha
ac edi ado
su
buen
juicio
siguien

do
pa a
la
di isión
de
ma e ias
el
o den
aza

do
en
las
Ins i uciones
omanas
y
adop ado
en
el
Código
ancés.»
El
mismo
au o
del
Feb e o
no ísimo
dió
á
luz
en
1845
o a
e o ma
i ulada
Feb e o
no

ísimamen e
edac ado,
de
la
cual,
dice
Ca a-
an es
en
su
ci ada
Reseña,
«que
adolece
en
su
o ma
del
de ec o
de
halla se
demasiado
edu

cida,
no
sólo
en
la
pa e
doc inal
sino
ambién
en
la
disposi i a.»
An es
de
es a
ob a,
se
publicó
en
1841,
edi

ada
en
Mad id,
po
Boix,
imp eso
y
lib e o,
la
i ulada
Feb e o
ó
Lib e ía
de
Jueces,
Abo

gados
y
Esc íbanos,
comp ensi a
de
los
Códi

gos
ci il,
c iminal
y
adminis a i o,
an o
en
la
pa e
eó ica
como
en
la
p ác ica,
con
a eglo
en
un
lodo
á
la
legislación
igen e,
po
el
Ilus-
(
i)
Goyena
y
Agui e.
—
Edición
de
J841.
—
Tomo
I
—
P ólogo.
u

d e
D.
J
o s é
F
eb e o
63
isimo
S .
D.
Flo encio
Ga cia
Goyena,
Ma

gis ado
hono a io
del
Sup emo
T ibunal
de
Jus icia,
Regen e
que
ha
sido
de
las
Audien

cias
de
Valencia
y
Bu gos,
e c.,
y
D.
Joaquín
Agui e,
Doc o
y
Ca ed á ico
de
la
Uni e si

dad
de
Mad id.»
Cons a
de
once
olúmenes
en
4.°
mayo
y
es á
di idida
en
es
pa les:
la
ci il,
la
c imi

nal
y
la
adminis a i a.
Has a
el
in
de
cada
una
la
nume ación
a
seguida
sin
in e um

pi se
pa a
acili a
la
emisión
y
e acuación
de
las
ci as.
Cada
pa e
di idióse
en
lib os
y
í ulos,
y
és

os
lo
es án
en
secciones,
con
o mula io
al
inal,
que
con iene
las
esc i u as
ó
ins umen

os
y
ac uaciones
judiciales
co espondien es
á
uno
ó
más
í ulos,
según
la
ma e ia
de
que
a an.
La
segunda
y
e ce a
edición
de
es a
e o

ma
ue on
publicadas
en
1845
y
1847
po
dicho
S .
Agui e
y
D.
Juan
Manuel
Mon albán,
Ca

ed á ico
de
Ju isp udencia
de
la
Uni e sidad
de
Mad id,
quienes
co igie on
la
edición
an

e io
y
la
adiciona on
con
algunos
a ados.
Y
inalmen e,
en
1852
dióse
á
luz
en
seis
o

mos
en
4.°
mayo ,
la
cua a
edición
de
la
ex

p esada
ob a,
e o mada,
conside ablemen e
aumen ada
y
p ecedida
de
una
eseña
c i ica
de
las
a ias
ediciones
y
e o mas
del
Feb e o
64
B
io g a ía
y
de
una
in oducción
ilosó ica
sob e
el
de e

cho
en
gene al,
po
D.
José
de
Vicen e
y
Ca a-
an es,
Doc o
en
ju isp udencia.
Tales
son
los
e o mado es
y
con inuado es
á
la
ez
de
la
Lib e ía
de
Esc ibanos,
esc i a
po
D.
José
Feb e o.
Ju isconsul os
eminen es
han
sabido
ap ecia
el
alo ,
u ilidad
é
impo

ancia
de
las
doc inas
ju idicas
de
la
ob a
o i

ginal
y
no
han
dudado
en
dedica se
con
celo
y
pa io ismo
á
conse a la,
modi icándola
suce

si amen e,
pa a
man ene la
á
la
al u a
que
enían
eclamando
los
adelan os
y
las
a iacio

nes
in oducidas
en
nues o
de echo
pa io.
FIN
UEB?