WISMIIWSÓ1IIW
IIEiUHS
I».
PAÍS
»
SASTIA»
LIS
OBUS
DE
u
immsw
IDE
SANTIAGO.
i
SANTIAGO:
ESTAB.
TIP.
DE
JOSÉ
M.
PAREDES,
Vi jcn
cíe
la
Co ea.
.30.
1834.
UNIV KSlUAU
Uk
SANTIAGO
^.26
3o¿
BIBLIOTECA
UNIVERSITARIA
DE
SANTIAGO
00240864
SOCIEDAD
ECONÓMICA
DE
AMIGOS
DEL
PAÍS
DE
SANTIAGO
US
OBRAS
BE
U
USimSIMD
IDE
SANTIAGO.
SANTIAGO:
ESTAB.
TIP.
DE
JOSÉ
M.
PAREDES,
Vi gen
de
la
Ce ca,
30.
1894.
se
UNJVTRS DADT
Dh
SAN
!
JAGO
D"
COMPOSTCLA
u
Á
LA
SOCIEDAD
ECONÓMICA
En
la
sesión
de
20
úl imo,
el
socio
S .
D.
Manuel
Bibiano
Fe nández
p esen ó
una
p oposición
pa a
que
es a
Sociedad
Económica
ele e
al
Excelen ísimo
S .
Minis o
de
Fomen o
una
ins ancia,
en
que
le
mani ies e
su
g a i ud
po
habe
sacado
á
subas a
las
ob as
de
e o ma
de
la
Uni e sidad,
que
an os
bene
icios
han
de
p opo ciona ,
en
el
p esen e
acili ando
colocación
á
muchos
b azos,
y
en
el
po eni
a ayen
do
á
es a
ciudad,
po
las
mayo es
comodidades
y
acilidades
pa a
la
enseñanza,
mayo
con ingen e
de
escola es;
y
asimismo
pa a
que
se
ele en
mensajes
de
elici ación
al
Excmo.
S .
D.
Eugenio
Mon e o
Ríos,
y
al
limo.
S .
D.
Edua do
Vincen i,
po
la
aliosísima
pa e
que
les
cabe
en
la
sa is acción
de
es a
mejo a,
y
ealización
de
an
pa ió ico
pensamien o.
Los
que
susc iben,
enca gados
de
in o ma
á
la
Sociedad
sob e
la
p oposición
e e ida,
juzgan
que
con
la
buena
olun ad
innegable
de
odos,
es
sob ado
ácil
el
desempeño
de
su
come ido;
pues
si
la
cues ión
de
las
ob as
de
la
Uni e sidad,
conocida
ulga men e
con
es a
denominación,
esul a
delicada
en
ex emo,
po
habe se
apode ado
de
ella,
como
ema
de
esca
ceos
li e a ios,
el
apasionamien o
a ís ico,
que
como
odo
apasionamien o,
o usca,
y
como
a ma
de
comba
e,
la
pasión
polí ica,
que
ciega
y
en enena,
ni
es
ecin o
és e
al
que
se
hayan
aido
nunca
las
mise ias
y
con iendas
sob e
la
cosa
pública
y
el
mando,
que
al
sali
de
aquí
pueden
di idi nos,
has a
despeda
za nos,
ue a,
ni
cabe
discusión,
en
lo
que
iene
de
canden e,
sob e
cues ión
ya
juzgada
po
la
Socie
dad:
como
que
es a
Comisión
hubo
de
oma
po
pau a
que
le
indicaba
el
sen i
de
la
misma,
y
p e
misa
o zosa
de
su
in o me,
el
acue do
adop ado
en
28
de
Junio
úl imo,
de
que
—
y
son
palab as
ex uales
del
ac a
—
«
se
di ija
un
mensaje
de
elici a
ción
al
Excmo.
S .
D.
Eugenio
Mon e o
Ríos,
po
la
ac i a
pa e
que
ha
omado
en
el
R.
D.
de
23
del
co ien e,
e endado
po
el
S .
Minis o
de
Fomen o,
en
el
que
se
dispone
se
saquen
á
subas a,
con o me
á
los
planos
ap obados,
impo an ísimas
ob as
de
e o ma
y
complemen o
en
el
edi icio
de
la
Uni e si
dad»;
habiéndose
aco dado
« ambién,
con
es e
mo i o,
(con inúa
el
ac a)
concede
í ulo
de
socio
hono a io
de
mé i o
al
Excmo.
S .
D.
Segismundo
Mo e
y
P ende gas ,
Minis o
de
Fomen o.»
Cab ía
deci
que
huelga
la
moción
del
S .
Fe nán
dez
po
al a
de
obje o.
E ec i amen e,
la
Sociedad*
1
—
5
—
an icipándose
á
la
exp esión
de
an
jus os
deseos,
ha
cumplido
ya
el
debe
de
da
solemne
es imo
nio
de
su
g a i ud,
po
es e
mo i o,
al
insigne
y
cons an e
p o ec o
de
es a
Económica,
el
Excelen
ísimo
S .
D.
Eugenio
Mon e o
Ríos,
en iándole
un
mensaje,
aco dado
po
o o
unánime,
y
pa a
mayo
ealce
cubie o
de
i mas
de
socios;
y
ha
demos ado
ambién
su
econocimien o,
po
la
misma
causa,
al
Excmo.
S .
Minis o
de
Fomen o
que
ha
dispensado
el
a o ,
es o
es,
al
que
au o izó
el
R.
D.
de
con
cesión,
y
en
cuyo
iempo
se
saca on
las
ob as
de
la
Uni e sidad
á
subas a,
con
la
dis inción
más
p eciada
que,
en
la
es e a
de
su
modes a
impo
ancia,
puede
ella
o o ga ,
el
diploma
de
Socio
hono a io
de
mé i o.
Pe o
ha
ocu ido
ecien emen e
un
suceso
que
obliga
á
acoge
la
p oposición
del
S .
Fe nández,
dándole
o o
gi o:
suceso
que,
aunque
no
p oba
blemen e,
pudie a
se
de
ascendencia,
y
causa
i epa ables
pe juicios
á
San iago,
y
an e
el
que
es a
Sociedad
que
si
compues a
de
amigos
del
pais
gallego
en
gene al,
iene
que
a ende
con
pa icula idad
á
los
in e eses
de
la
ciudad
en
que
eside,
no
puede
ni
debe
pe manece
indi e en e.
Una
Co po ación
espe able,
po
mo i os
que
es a
Comisión
ambién
espe a,
pues
es á
muy
lejos
de
su
in ención
pene a
en
el
sag ado
de
las
ajenas,
á
í ulo
de
ep esen an e
de
los
in e eses
pe manen
es
de
la
p o incia,
y
undándose
en
conside acio
se
LNJVERS1DADE
OI.
SANHACO
DE
COMPOSTHA
u
-6-
i
nes
del
o den
pu amen e
a ís ico,
siquie a
haya
empezado
po
decla a
que
es aba
ue a
de
su
com
pe encia,
como
al
Co po ación,
emi i
opinión
desde
ese
pun o
de
is a,
po
se
un
come ido
en e amen
e
écnico,
se
ha
c eidc
acul ada,
sin
emba go,
pa a
aco da
di igi se
al
Excmo.
S .
Minis o
de
I*
omen o,
impe ando
de
él
o dene:
l.°
la
suspensión
de
las
ob as
que
an
á
ejecu a se
en
el
edi icio
de
la
Uni e sidad
de
San iago;
2.°
que
se
p oyec e
la
cons ucción
de
un
edi icio
de
nue a
plan a,
pa a
llena
las
exigencias
de
la
enseñanza
en
es a
ciu
dad;
y
3
0
si
eso
no
ue a
posible,
que
se
ab a
una
amplia
in o mación
ace ca
de
la
con eniencia
y
u ilidad,
desde
el
pun o
de
is a
écnico,
de
las
ob as
pioyec adas,
y
de
su
in luencia
en
el
alo
his ó ico
y
monumen al
del
edi icio,
oyendo
en
ella
á
los
que
además
de
se
pe sonas
pe i as
en
la
ma e ia,
eunan
la
cualidad
de
hijos
de
la
egión.
En
su
a án
los
que
susc iben
de
no
in e i
á
nadie,
indi iduos
ó
colec i idades,
la
meno
moles ia,
enun
cian
á
coloca
bajo
la
len e
de
la
c i ica
minuciosa
y
se e a
un
acue do
que
se
p es a
á
ello
no
poco,
has a
po
halla se
en
con adicción
con
sus
undamen os,
pues
sus
dos
p ime as
pe iciones
suponen
esuel a
una
cues ión
que
an es
se
indicó
que,
pa a
calma
las
inquie udes
de
la
opinión,
eclamaba
examen
p e io,
y
al
que
se
apela,
como
sup emo
ecu so,
en
úl imo
é mino:
examen
que
á
mayo
abundamien o,
nunca
pod ía
come e se
á
un
ju ado
pa icula ,
siquie a
o
-1-
mado
de
pe sonas
muy
ilus adas,
po que
el
Es ado
no
ob a
ni
debe
ob a ,
sino
con
a eglo
á
pau as
legales,
que
si
moles as
en
casos
dados,
son
la
única
ga an ía
con a
las
a bi a iedades
del
pode ;
y
así
pa a
oma
consejo
en
cues iones
écnicas
no
puede
p escindi
de
los
Cue pos
consul i os
es ablecidos
al
e ec o,
po
ejemplo,
pa a
las
de
ca ác e
a ís ico
como
la
ac ual,
de
la
Real
Academia
de
Bellas
A es
de
San
Fe nando,
que
ya
ha
emi ido
su
au o izada
opinión
en
la
ma e ia.
A
la
Co po ación
aludida,
no
sólo
en
es o,
sino
en
algo
que
a ec a
inmedia amen e
á
los
in e eses
de
San iago,
se
le
ha
escapado,
ó
no
ha
c eído
debe
ija
su
a ención
en
el
lado
p ác ico
del
asun o.
No
pa emos
ya
la
nues a
en
que
la
simple
suspensión
de
las
ob as,
las
cuales
no
an
á
empeza ,
cómo
e ie e,
sino
que
han
empezado
ya,
causa ía
pe juicios
al
Es ado,
que
hab ía
de
indemniza
al
con a is a
de
los
á
él,
po
ese
hecho,
i ogados;
y
lanza ía
á
la
calle,
en
momen os
di íciles,
á
la
población
ob e a
empleada
en
la
ejecución
de
las
ob as:
aspec os
im
po an es
de
la
cues ión,
que
ningún
Gobie no
des
p ecia.
Mas
hay
una
conside ación
g a e
que
demanda
se
la
medi e
de enidamen e,
y
que
nos
obliga
á
la
expo
sición
de
algunos
an eceden es
y
po meno es.
se
l.NJV HMOADL
DT
SANTÍAGO
u
—
14
—
de
ce a
el
p o eso ,
dejando
la
es ancia
á
obscu as;
mesa
de
able o
de
c is al
(luna)
con
paño
po
debajo,
y
que
es á
do ada
de
odos
los
elemen os
necesa ios
pa a
acili a
la
pa e
expe imen al
de
las
lecciones,
como
son
ube ías
pa a
agua,
apo ,
gas,
ai e
com
p imido,
hid ógeno
sul u ado,
baños
de
ma ia,
de
me cu io,
de
es ea ina...
y
o a
ube ía
pa a
la
ex ac
ción
del
ai e
iciado,
líquidos
que
se
ie an
e c.;
ue
e
en ilación
mecánica
que
a anca,
como
la
de
los
labo a o ios,
de
un
pabellón
si uado
en
el
ja dín;
y
á
espalda
del
p o eso
un
doble
ence ado
de
co ede a,
es
deci ,
con
mecanismo
de
poleas
pa a
pone lo
á
la
al u a
que
con enga,
y
que
como
o os
más
es
de
luna
de
c is al
deslumb ada;
una
cáma a
pa a
el
apa a o
de
p oyecciones;
y
un
pequeño
labo a o io
p o is o
de
ho nos,
mesas
y
demás
ma e ial
necesa io
pa a
la
p epa ación
de
las
lecciones,
en
comunicación
odo
ello
con
la
cá ed a
y
con
las
salas
de
los
labo a o ios.
Pasemos
á
és os,
dispues os
pa a
que
los
alumnos
puedan
eje ci a se
y
ealiza
indi idualmen e
las
ope
aciones.
Hállanse
p epa ados
pa a
las
es
di isiones
p incipales,
á
sabe
pa a
la
química
ino gánica
y
pa a
la
o gánica,
si os
en
es e
piso;
y
den o
de
és as,
pe o
ya
en
el
piso
supe io ,
pa a
la
analí ica,
subdi idida
asimismo
con enien emen e
pa a
los
análisis
cuali a i
os
y
cuan i a i os;
y
es án
do ados
odos,
de
ho nos,
i inas
de
pa edes
de
c is al,
mesas
ijas
de
abajo
ambién
de
able o
de
luna,
apa a os
de
en ilación
pa a
la
ex acción
del
ai e
iciado,
ube ías
pa a
la
u
-15-
inyección
del
ai e
esco,
del
calien e,
del
agua,
del
gas
....
ho nos
de
gas,
baños
de
a ena,
es ea ina
e c.
A
es os
depa amen os
siguen,
en
es e
segundo
piso,
iniendo
de
a ás
hácia
adelan e,
el
cua o
de
p epa
aciones
de
hid ógeno
sulíu ado,
el
despacho
del
P o
eso ,
el
depósi o
de
apa a os
y
p oduc os
químicos,
el
cua o
de
balanzas,
la
sala
y
depósi o
de
apa a os
de
p ecisión,
con
o as
dependencias,
odo
á
la
al u a
y
cual
se
halla
en
los
mejo es
labo a o ios
de
Eu opa.
Y
an es
de
acaba
de
eco e
odo
el
segundo
piso,
pe o
pa a
deja
comple a
es a
cu iosa
sección,
subamos
un
poco
más,
al
o eón
colocado
encima
de
una
pequeña
pa e
de
los
labo a o ios,
y
que
mide
unos
doscien os
me os
cuad ados
de
supe
icie,
el
cual
comp ende
los
siguien es
compa i
mien os:
análisis
de
las
ma e ias
explosi as,
cua --
o
de
p epa aciones,
análisis
de
los
gases
y
de
las
aguas,
cáma a
oscu a
pa a
el
análisis
espec al,
espec
oscopia
y
elec ólisis,
biblio eca
de
los
labo a o ios,
despacho
del
P o eso ,
y
depósi o
de
ma e ias.
Cub e
á
es e
e ce
cue po
una
e aza,
en
la
que
se
hie gue
un
elegan e
bel ede
pa a
las
obse aciones
me-
e eológicas.
P osiguiendo
la
excu sión
po
el
segundo
piso
isi amos,
al
o o
lado
del
Museo
de
Ciencias
Na
u ales,
la
sala
de
p epa aciones
del
Museo,
con
un
gabine e
y
es íbulo
con iguo;
el
salón
de
jun as
del
Claus o,
que
si e
ambién
pa a
descanso
y
ec eo,
y
donde
los
alumnos
pueden
es a
ue a
de
las
ho as
de
clase,
y
has a
es udia
y
p epa a
sus
lecciones,
según
se
p ac ica
hoy
gene almen e;
un
gabine e
pa a
los
p o eso es;
y
del
o o
lado
de
la
escale a,
el
despacho
del
Biblio eca io
je e,
que
iene
ambién
su
es íbulo.
Una
pue a
en o
nada
exci a
nues a
cu iosidad:
empujémosla.
Nos
o amos
los
ojos:
no
sabemos
si
soñamos
ó
somos
ic ima
de
alguna
alucinación:
allí,
an e
nues a
is a
a óni a,
apa ece
en
oda
su
ex ensión,
no
exac amen e
igual,
sino
de
mayo es
p opo ciones
aun
que
el
que
an
conocido
nos
e a
(1),
el
inmenso
salón
de
la
Biblio eca,
que
cali icado
de
e dade amen e
no a
ble
po
el
a qui ec o
Velázquez,
solamen e
po
exi
gencias
del
se icio
se
ió
obligado
á
aslada lo
á
la
plan a
supe io ,
pe o
pa a
que
se
os en ase
en
ella
en
oda
su
admi able
g andeza.
Fa igados
un
an o,
dejamos
pa a
o a
ocasión
examina
el
pabellón
del
ja dín,
de
donde
pa en
los
apa a os
de
cale acción
y,
como
sabemos,
los
en ila
do es
mecánicos
pa a
los
labo a o ios:
así
como
las
dependencias
des inadas
á
las
ope aciones
en
g ueso
de
és os,
y
que,
como
lo
equie e
su
índole,
sabemos
ocupan
amplios
locales.
Al
sali
aho a
del
edi icio,
y
pone
el
pie
en
la
escalina a,
oso os
los
que
amais
el
p og eso
de
las
ciencias,
y
p o esáis
su
es udio,
y
podéis
ap ecia
con
(1)
Un
me o
más
de
la go,
con
ochen a
cen íme os
más
de
ancho,
po
igual
al u a.
—
17
—
compe encia
la
no edad
de
la
disposición,
la
iqueza
del
ma e ial
écnico
ijo,
¿no
os
pa ais
pa a
ibu a
con
noso os
un
en usias a
aplauso
al
eminen e
a qui
ec o
académico,
al
a qui ec o
Velázquez?
(1)
No
necesi amos
llama
ues a
a ención,
po que
sal a
bien
cla o
á
la
is a
de
odos,
que
la
e o ma
que
expe imen a
el
edi icio
p oduce
una
e dade a
ans
o mación
en
sus
elemen os
in e io es
y
pedagógicos.
Lo
que
pudie a
deci se
su
esquele o
ex e io ,
las
achadas
qüe
lo
limi an
en
el
espacio,
subsis en
en
oda
su
in eg idad.
Ni
un
hueco
se
al e a,
ni
una
línea
a qui ec ónica
se
modi ica:
la
ele ación
de
un
segundo
cue po
la
a a
el
a qui ec o
en
o ma
de
á ico,
pa a
deja
subsis en e
el
co nisamen o
mismo.
Pe o
si
la
iden idad
del
suje o
his ó ico,
de e minada
po
su
he mosa
es uc u a
ex e io ,
con inúa,
el
in e
io
e oluciona
pa a
acomoda se
á
la
e olución
que
en
es e
siglo
se
ha
ope ado
en
el
mo imien o
cien í
ico.
An es
las
ciencias
del
aciocinio
ocupaban
casi
la
o alidad
del
monumen o:
aho a
las
induc i as
ó
de
obse ación
se
lle an
su
mayo
pa e.
Pues
es e
desa ollo
impo an ísimo,
supe io
al
que
alcanza
en
o as
Uni e sidades,
que
en
el
p oyec-
(1)
Todos
los
da os
de
la
desc ipción
an e io
es án
oma
dos,
con
esc upulosa
idelidad,
de
la
memo ia,
planos,
p esu
pues o
y
pliego
de
condiciones,
susc i os
po
el
S .
Velázquez.
u
-18-
o
se
ha
dado
á
las
cá ed as,
museos
y
labo a o ios
de
Ciencias
na u ales,
ísicas
y
químicas,
no
end ía
sen ido,
se ía
un
dispendio
absu do,
si
no
lle ase
apa
ejada
la
c eación
de
la
Facul ad
de
Ciencias,
impues a,
á
despecho
del
Gobie no
mismo,
po
la
ue za
lógica
de
las
cosas:
Facul ad
de
Ciencias
con enien ísima
á
los
in e eses
de
Galicia,
que
se
a
quedando
sin
da
p o eso es,
ni
aun
pa a
los
mismos
Ins i u os
de
segun
da
enseñanza
gallegos;
y
que
en
ninguna
o a
egión
de
España
cuen a
con
an eceden es
y
ecue dos
an
glo iosos
como
en
la
pa ia
de
Rod íguez
y
de
Lasag a,
de
Fon án
y
de
Casa es.
¡Aleg émonos,
po que
en
un
po eni
que
se
a ecina,
y
que
se ía
c iminal
ó
insen
sa o
hace
e ocede ,
pod á
nues a
es udiosa
ju en
ud
cu sa
las
Ciencias
en
la
Uni e sidad
de
San iago!
Y
hemos
caído
de
lleno
en
ese
aspec o
p ác ico
de
la
cues ión,
que
os
decíamos
al
p incipio
impo aba
an o
á
la
ciudad
de
San iago:
á
oda
Galicia,
ec i i
camos
aho a.
Mucho
se
ha
declamado
sob e
que
mejo
que
la
e o ma
que
se
es á
poniendo
en
ob a
en
el
edi icio
de
la
Uni e sidad,
se ía
la
cons ucción
de
o o
nue o
des inado
á
Palacio
de
las
Ciencias;
aduciéndose
pa a
ello
conside aciones
pedagógicas,
que
en
nues o
deseo
de
lle a
las
cosas
á
un
e eno
en
que
podamos
con
eni
odos,
no
hab emos
de
examina ,
siquie a
añada
mos,
pa a
que
no
se
ome
po
asen imien o,
que
á
pesa
del
espe o
que
nos
me ecen
sus
au o es,
no
nos
han
hecho
la
meno
mella.
No
se
a a
de
e dades
incon-
-19-
cusas,
y
as
del
p o
iene
el
con a:
si
hay
azones
que
aconsejan
una
di e enciación
cien í ica,
ascen
den e
á
la
pedagogía,
no
pocas
mili an
en
a o
del
enlace
de
los
medios
y
p ocedimien os
de
enseñanza,
y
sob e
odo,
de
la
cohesión
de
la
Co po ación
uni
e si a ia.
Pe o
demos
de
ba a o
que
no
engan
éplica
esas
azones,
y
que
haya
que
endi se
á
la
e idencia.
No
pa emos
ampoco
mien es
en
la
di icul ad
de
que
el
Es ado
conceda
c édi o
pa a
la
edi icación
de
un
Palacio
de
las
Ciencias
en
ciudad
donde
esa
Facul ad
no
exis e.
Y
supongamos
que
no
se
ha
mo ido
una
eja
del
edi icio,
ni
co ado
ni
allado
un
solo
bloque
de
can e ía
pa a
la
ob a.
El
que
p oyec emos
se á
indudablemen e
muy
supe io
al
que
esul e
de
la
e o ma
azada
po
Velázquez,
que
aun
siendo,
como
es,
ob a
maes a
de
a qui ec u a
académica,
no
puede
menos
de
adolece
de
las
limi aciones
é
impe eccio
nes
de
oda
ob a
humana,
de
las
impu ezas
de
lo
eal,
como
hoy
se
dice;
mien as
que
aquél,
si o
en
los'
limbos
de
lo
imagina io,
es
suscep ible
de
ecibi
oda
la
ex ensión
y
odas
las
pe ecciones
con
que
gus e
de
ado na le
nues a
acalo ada
an asía.
Pues
desde
ese
mundo
ideal,
ue za
es
que
descen
damos
á
la
ealidad
que
nos
op ime
y
nos
domina.
¿Quién
de
los
pa ida ios
de
la
cons ucción
de
un
nue o
edi icio
se
a e e ía
á
asegu a
el
éxi o,
y
sob e
odo
la
p on i ud
del
éxi o
de
las
ges iones?
¿Es
que
aun
supues o
que
se
con a a
con
in luen-
S(
LNIVíHMÜA
DT
SANT íG
u
-20-
cia
bas an e
pa a
consegui
el
obje o,
se
ol ida
la
len i ud
de
la
ami ación
de
es os
expedien es?
Minis o
e a
del
amo
el
que
concibió
en
1886,
de
mane a
espon ánea,
sin
exci ación
de
nadie,
sin
con adicción
de
nadie,
el
pensamien o
de
la
ac ual
e o ma;
y
á
pesa
de
los
en usiasmos
del
seño
Mon e o
Ríos,
y
de
su
olun ad
i me
y
cons an e
de
hace
á
su
pueblo
el
que
nunca
pudo
imagina
dejase
de
se
conside ado
po
odos,
absolu amen e
po
odos,
como
aliosísimo
se icio,
el
p oyec o,
p e
supues o
y
planos
del
a qui ec o
lle an
la
echa
de
l.°
de
Mayo
de
1889,
y.el
R.
D.
de
ap oba
ción,
aco dada
en
Consejo
de
Minis os,
la
de
23
de
Junio
de
1893.
¡Seis
ó
sie e
años
de
incubación.
¡Pueden
ocu i
an os
sucesos
en
an
la go
in e alo!
¿Quién
desconoce
la
ins abilidad
de
las
cosas,
quién
esponde
de
la
ida
de
las
pe sonas?
¿Quién,
sabe
do
de
las
di icul ades
c ecien es
de
la
Hacienda,
y
en
que
o ma
an
inexo able
se
a
imponiendo
la
ley
de
las
economías,
se
a iesga
á
ompe
un
comp omiso
del
Es ado
que
bene icia
á
un
pueblo?
Po que
nadie
se
imagina á
que
se
puede
conse
a
la
ma e ialidad
del
R.
D.
de
23
de
Junio
sin
más
que
eemplaza ,
en
el
a ículo
l.°,
un
p oyec o
po
o o,
como
piezas
que
se
sus i uyen
mu uamen e.
¿Y
no
se ía
asgo
de
demencia
que
uésemos
á
deja
lo
cie o
po
lo
dudoso,
á
i a
po
la
en ana
una
mejo a
eal
y
posi i a,
y
un
po eni
que
se
nos
o ece
isueño,
en
busca
de
aun
una
cosa
mejo ?
u
—
21
—
■
«Has a
los
niños
saben
—
que
es
de
mayo
ap e
cio
—
un
pája o
en
la
mano
—
que
po
el
ai e
cien o.»
Lo
sab án
los
niños,
ilus e
abulis a,
pe o
po
lo
is o,
lo
ol idan
los
homb es.
Puede
se
que
haya
idóla as
de
la
o ma
en
quie
nes
no
hagan-e ec o
las
conside aciones
de
bu
en
sen ido
que
hemos
apun ado,
y
uequen,
de
buen
g ado,
po
el
on ón
que
se
a
á
desmon a ,
odas
las
en ajas
que
epo a án
las
ob as
en
el
o den
cien
í ico,
en
el
de
los
in e eses
ma e iales,
y
aun
en
el
mismo
social,
en
lo
que
se
e ie e
á
la
cues ión
ob e a,
po que
no
debe
pe de se
de
is a
que,
po
su
as a
impo ancia,
que
al
in
son
las
de
más
conside ación
y
cos e
que
en
lo
que
a
de
siglo
se
ejecu an
en
San iago,
han
de
da
ocupación
á
muchos
b azos,
y
eque i
el
auxilio
de
a iedad
de
indus ias
y
de
o icios.
Todo
es o
se á
p osa,
pe o
la
ida,
con
sus
exigencias,
con
sus
ineludibles
necesidades,
es
p osa
pu a
ambién.
Son
de
espe a ,
sin
emba go,
los
que
así
since amen e
piensen,
po que
es
de
espe a
siemp e
cualquie a
mane a
pa icula
de
e
las
cues iones,
que
no
es é
in luida
po
la
pe e sión
de
la
olun ad;
pe o
si
son
de
espe a ,
no
de
aplaudi ,
ni
mucho
menos
de
segui .
A
los
que
padecen
de
al
dal ónismo
a ís ico
se ía
en
ano
a a
de
pe suadi los:
pe de íase
el
-22-
iempo.
Noso os
nos
di igimos
á
los
que
aun
aman
do
la
o ma
¿á
que
alma
delicada
no
cau i a
la
o ma
bella?
no
la
sac i ican
al
ondo,
á
los
que
no
se
dejan
lle a
de
exage aciones,
y
mi an,
po
c is ales
limpios
de
pasión,
ales
cuales
son,
las
cosas.
¡Cuán
de
quicio
se
han
sacado
és as/
¡Cómo
y
qué
hipe bólicamen e
se
ha
ponde ado
la
belleza,
poco
menos
que
sin
pa
del
edi icio!
¡Y
con
que
indignado
acen o
no
se
ha
onado
con a
la
exec able
p o anación
a ís ica
que
a
en
él
andálicamen e
á
pe pe a se...
po
un
a
qui ec o
ilus e
y
la
Academia
de
San
Fe nando!!
Como
no
juzgamos
me i o io,
ni
necesa io
pa
a
los
menes e es
de
la
a gumen ación
dep imi
nues
os
monumen os,
que
al
in
son
imb es
de
glo ia
pa a
los
pueblos,
y
las
joyas
y
p eseas
que
los
ado nan,
damos
po
sen ado
que
en
el
de
la
Uni
e sidad
odo
es
acabado
y
pe ec o,
bien
en endida
la
combinación
de
anos
y
macizos,
in achable
la
co ección
de
las
columnas
jónicas
de
la
po ada:
los
in eligen es,
con
el
Vi ubio
y
el
Palladio
en
la
mano,
puede
que
no
concedan
an o:
sabemos
ya
de
alguna
opinión
au o izada,
poco
en usias a.
Mas
exi
gimos
de
la
buena
e,
en
cambio,
se
ec i iquen
esos
concep os,
que
en
úl imo
esul ado
no
son
más
que
imp ope ios,
pe o
que
ex a ían
la
opinión
del
ulgo
indoc o,
de
que
la
ele ación
de
un
á ico,
dies amen e
concebido,
y
sun uosamen e
deco ado,
sea
ho endo
a en ado,
y
c imen
de
leso
a e;
pues
pa a
cali i
ca le
de
boha dilla
como,
con
asomb o,
hemos
leído
-23
—
en
algunos
esc i os,
hay
que
blas ema
de
la
An
igüedad
clásica,
y
sob e
odo
de
aquella
ciudad
de
impe ecede o
ecue do,
que
es
el
cen o
de
ma
yo
cul u a
y
más
ino
c i e io
a ís icos,
que
ha
exis ido,
y
á
la
que
esas
cons ucciones
deben
su
o igen
y
su
nomb e:
á ico,
de
A enas.
No
pa ece
sino
que
el
á ico
que
se
a
á
le an a
en
nues a
Uni e sidad
es
ejempla
a o,
y
cosa
desconocida
en
A qui ec u a:
no
pa ece
sino
que
los
á icos,
ema e
poco
menos
que
obligado
de
odo
a co
iun al,
no
son,
den o
y
ue a
de
España,
el
co onamien o
de
mul i ud
de
edi icios
de
p ime
o den,
pe o
de
ese
p ime
o den
que
es á
ue a
de
oda
discusión:
el
Lou e
y
la
Escuela
de
Bellas
A es
de
Pa ís,
el
Palacio
eal
de
Ve salles,
el
de
Mad id,
San
Ped o
de
Roma,
y
an os
o os,
e dade as
ma a illas
del
a e.
Y
apelamos
de
nue o
al
buen
sen ido.
Pues o
caso,
aún,
que
pe diese
en
elegancia
la
silue a
del
edi icio,
que
es
odo
lo
que
ha
podido
p e en
de se,
oda
la
concesión
que
el
más
ansigen e
y
bené olo,
que
no
noso os,
pudie a
llega
á
hace ,
y
aun
sin
oma
en
cuen a
si
con
c eces
se
com
pensaba
con
lo
que
el
monumen o
posi i amen e
gana
en
majes uosidad
y
iqueza
o namen al,
¿es
cosa
de
ges iona
un
e o,
de
o mula
una
p o es a,
de
conci a
la
opinión,
de
p edica
una
c uzada,
po que
hubiese
habido
que
sac i ica
algo
á
un
in
más
al o,
pa a
que
en
el
emplo
de
la
Ciencia
no
esul e
la
-30-
iquecimien o
de
su
Uni e sidad
li e a ia;
solici ando
además
su
auxilio,
así
como
el
de
los
dignos
Dipu a
do
po
es e
dis i o,
Senado
po
es a
Económica,
y
demás
socios
de
posición
á
quienes
la
Di ección
es i
me
con enien e
di igi se,
pa a
que
se
si an
apoya
con
su
alimien o
la
p e ensión
an e io .
■
La
Comisión,
que
en
odo
ha
ob ado
obedeciendo
al
la ido
de
su
conciencia,
espe a
que
la
Sociedad
se
digne
dispensa le
la
hon a
de
compa i
su
modo
de
pensa ,
y
de
ap oba
sus
conclusiones.
San iago
5
de
Mayo
de
1894.
J
o a q u ín
D
ía z
d e
R
á ba g o
.
—
J
o sé
M
o sq u e a
P
a
l l a es
.
—
M
a n u el
V
a l en c ia n o
.
—
S
a n ia g o
d e
A
n d és
M
o en o
.
—
M
a n u el
O
e o
L
ó pez
.
—
T
o má s
M
a ín ez
G
a u
.
—
T
ibu c io
A
l a c ó n
.
El
an e io
dic ámen
Jué
ap obado
en
odas
sus
pa es
y
conclusiones
en
sesión
celeb ada
el
dia
9
del
co ien e.
San iago
16
de
Mayo
de
1894.
N?
B.°
EL
DIRECTOR,
Rami o
Rueda.
EL
SRIO.
GENERAL,
José
Ri e o
de
Aguila .
-
-
u
se
um eksiu
.
adí
:
n
SANTIAGO