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Las obras de la Universidad de Santiago

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WISMIIWSÓ1IIW IIEiUHS I». PAÍS » SASTIA» LIS OBUS DE u immsw IDE SANTIAGO. i SANTIAGO: ESTAB. TIP. DE JOSÉ M. PAREDES, Vi jcn cíe la Co ea. .30. 1834. UNIV KSlUAU Uk SANTIAGO ^.26 3o¿ BIBLIOTECA UNIVERSITARIA DE SANTIAGO 00240864 SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL PAÍS DE SANTIAGO US OBRAS BE U USimSIMD IDE SANTIAGO. SANTIAGO: ESTAB. TIP. DE JOSÉ M. PAREDES, Vi gen de la Ce ca, 30. 1894. se UNJVTRS DADT Dh SAN ! JAGO D" COMPOSTCLA u Á LA SOCIEDAD ECONÓMICA En la sesión de 20 úl imo, el socio S . D. Manuel Bibiano Fe nández p esen ó una p oposición pa a que es a Sociedad Económica ele e al Excelen ísimo S . Minis o de Fomen o una ins ancia, en que le mani ies e su g a i ud po habe sacado á subas a las ob as de e o ma de la Uni e sidad, que an os bene  icios han de p opo ciona , en el p esen e acili ando colocación á muchos b azos, y en el po eni a ayen  do á es a ciudad, po las mayo es comodidades y acilidades pa a la enseñanza, mayo con ingen e de escola es; y asimismo pa a que se ele en mensajes de elici ación al Excmo. S . D. Eugenio Mon e o Ríos, y al limo. S . D. Edua do Vincen i, po la aliosísima pa e que les cabe en la sa is acción de es a mejo a, y ealización de an pa ió ico pensamien o. Los que susc iben, enca gados de in o ma á la Sociedad sob e la p oposición e e ida, juzgan que con la buena olun ad innegable de odos, es sob ado ácil el desempeño de su come ido; pues si la cues ión de las ob as de la Uni e sidad, conocida ulga men e con es a denominación, esul a delicada en ex emo, po habe se apode ado de ella, como ema de esca  ceos li e a ios, el apasionamien o a ís ico, que como odo apasionamien o, o usca, y como a ma de comba  e, la pasión polí ica, que ciega y en enena, ni es ecin o és e al que se hayan aido nunca las mise ias y con iendas sob e la cosa pública y el mando, que al sali de aquí pueden di idi nos, has a despeda  za nos, ue a, ni cabe discusión, en lo que iene de canden e, sob e cues ión ya juzgada po la Socie  dad: como que es a Comisión hubo de oma po pau a que le indicaba el sen i de la misma, y p e  misa o zosa de su in o me, el acue do adop ado en 28 de Junio úl imo, de que — y son palab as ex uales del ac a — « se di ija un mensaje de elici a ción al Excmo. S . D. Eugenio Mon e o Ríos, po la ac i a pa e que ha omado en el R. D. de 23 del co ien e, e endado po el S . Minis o de Fomen o, en el que se dispone se saquen á subas a, con o me á los planos ap obados, impo an ísimas ob as de e o ma y complemen o en el edi icio de la Uni e si  dad»; habiéndose aco dado « ambién, con es e mo i o, (con inúa el ac a) concede í ulo de socio hono a io de mé i o al Excmo. S . D. Segismundo Mo e y P ende gas , Minis o de Fomen o.» Cab ía deci que huelga la moción del S . Fe nán  dez po al a de obje o. E ec i amen e, la Sociedad* 1 — 5 — an icipándose á la exp esión de an jus os deseos, ha cumplido ya el debe de da solemne es imo  nio de su g a i ud, po es e mo i o, al insigne y cons an e p o ec o de es a Económica, el Excelen  ísimo S . D. Eugenio Mon e o Ríos, en iándole un mensaje, aco dado po o o unánime, y pa a mayo ealce cubie o de i mas de socios; y ha demos ado ambién su econocimien o, po la misma causa, al Excmo. S . Minis o de Fomen o que ha dispensado el a o , es o es, al que au o izó el R. D. de con  cesión, y en cuyo iempo se saca on las ob as de la Uni e sidad á subas a, con la dis inción más p eciada que, en la es e a de su modes a impo  ancia, puede ella o o ga , el diploma de Socio hono a io de mé i o. Pe o ha ocu ido ecien emen e un suceso que obliga á acoge la p oposición del S . Fe nández, dándole o o gi o: suceso que, aunque no p oba  blemen e, pudie a se de ascendencia, y causa i epa ables pe juicios á San iago, y an e el que es a Sociedad que si compues a de amigos del pais gallego en gene al, iene que a ende con pa icula idad á los in e eses de la ciudad en que eside, no puede ni debe pe manece indi e en e. Una Co po ación espe able, po mo i os que es a Comisión ambién espe a, pues es á muy lejos de su in ención pene a en el sag ado de las ajenas, á í ulo de ep esen an e de los in e eses pe manen  es de la p o incia, y undándose en conside acio  se LNJVERS1DADE OI. SANHACO DE COMPOSTHA u -6- i nes del o den pu amen e a ís ico, siquie a haya empezado po decla a que es aba ue a de su com  pe encia, como al Co po ación, emi i opinión desde ese pun o de is a, po se un come ido en e amen  e écnico, se ha c eidc acul ada, sin emba go, pa a aco da di igi se al Excmo. S . Minis o de I* omen o, impe ando de él o dene: l.° la suspensión de las ob as que an á ejecu a se en el edi icio de la Uni e sidad de San iago; 2.° que se p oyec e la cons ucción de un edi icio de nue a plan a, pa a llena las exigencias de la enseñanza en es a ciu  dad; y 3 0 si eso no ue a posible, que se ab a una amplia in o mación ace ca de la con eniencia y u ilidad, desde el pun o de is a écnico, de las ob as pioyec adas, y de su in luencia en el alo his ó ico y monumen al del edi icio, oyendo en ella á los que además de se pe sonas pe i as en la ma e ia, eunan la cualidad de hijos de la egión. En su a án los que susc iben de no in e i á nadie, indi iduos ó colec i idades, la meno moles ia, enun  cian á coloca bajo la len e de la c i ica minuciosa y se e a un acue do que se p es a á ello no poco, has a po halla se en con adicción con sus undamen os, pues sus dos p ime as pe iciones suponen esuel a una cues ión que an es se indicó que, pa a calma las inquie udes de la opinión, eclamaba examen p e io, y al que se apela, como sup emo ecu so, en úl imo é mino: examen que á mayo abundamien o, nunca pod ía come e se á un ju ado pa icula , siquie a o  -1- mado de pe sonas muy ilus adas, po que el Es ado no ob a ni debe ob a , sino con a eglo á pau as legales, que si moles as en casos dados, son la única ga an ía con a las a bi a iedades del pode ; y así pa a oma consejo en cues iones écnicas no puede p escindi de los Cue pos consul i os es ablecidos al e ec o, po ejemplo, pa a las de ca ác e a ís ico como la ac ual, de la Real Academia de Bellas A es de San Fe nando, que ya ha emi ido su au o izada opinión en la ma e ia. A la Co po ación aludida, no sólo en es o, sino en algo que a ec a inmedia amen e á los in e eses de San iago, se le ha escapado, ó no ha c eído debe ija su a ención en el lado p ác ico del asun o. No pa emos ya la nues a en que la simple suspensión de las ob as, las cuales no an á empeza , cómo e ie e, sino que han empezado ya, causa ía pe juicios al Es ado, que hab ía de indemniza al con a is a de los á él, po ese hecho, i ogados; y lanza ía á la calle, en momen os di íciles, á la población ob e a empleada en la ejecución de las ob as: aspec os im po an es de la cues ión, que ningún Gobie no des  p ecia. Mas hay una conside ación g a e que demanda se la medi e de enidamen e, y que nos obliga á la expo  sición de algunos an eceden es y po meno es. se l.NJV HMOADL DT SANTÍAGO u — 14 — de ce a el p o eso , dejando la es ancia á obscu as; mesa de able o de c is al (luna) con paño po debajo, y que es á do ada de odos los elemen os necesa ios pa a acili a la pa e expe imen al de las lecciones, como son ube ías pa a agua, apo , gas, ai e com  p imido, hid ógeno sul u ado, baños de ma ia, de me cu io, de es ea ina... y o a ube ía pa a la ex ac  ción del ai e iciado, líquidos que se ie an e c.; ue  e en ilación mecánica que a anca, como la de los labo a o ios, de un pabellón si uado en el ja dín; y á espalda del p o eso un doble ence ado de co ede a, es deci , con mecanismo de poleas pa a pone lo á la al u a que con enga, y que como o os más es de luna de c is al deslumb ada; una cáma a pa a el apa a o de p oyecciones; y un pequeño labo a o io p o is o de ho nos, mesas y demás ma e ial necesa io pa a la p epa ación de las lecciones, en comunicación odo ello con la cá ed a y con las salas de los labo a o ios. Pasemos á és os, dispues os pa a que los alumnos puedan eje ci a se y ealiza indi idualmen e las ope  aciones. Hállanse p epa ados pa a las es di isiones p incipales, á sabe pa a la química ino gánica y pa a la o gánica, si os en es e piso; y den o de és as, pe o ya en el piso supe io , pa a la analí ica, subdi idida asimismo con enien emen e pa a los análisis cuali a i  os y cuan i a i os; y es án do ados odos, de ho nos, i inas de pa edes de c is al, mesas ijas de abajo ambién de able o de luna, apa a os de en ilación pa a la ex acción del ai e iciado, ube ías pa a la u -15- inyección del ai e esco, del calien e, del agua, del gas .... ho nos de gas, baños de a ena, es ea ina e c. A es os depa amen os siguen, en es e segundo piso, iniendo de a ás hácia adelan e, el cua o de p epa  aciones de hid ógeno sulíu ado, el despacho del P o  eso , el depósi o de apa a os y p oduc os químicos, el cua o de balanzas, la sala y depósi o de apa a os de p ecisión, con o as dependencias, odo á la al u a y cual se halla en los mejo es labo a o ios de Eu opa. Y an es de acaba de eco e odo el segundo piso, pe o pa a deja comple a es a cu iosa sección, subamos un poco más, al o eón colocado encima de una pequeña pa e de los labo a o ios, y que mide unos doscien os me os cuad ados de supe  icie, el cual comp ende los siguien es compa i  mien os: análisis de las ma e ias explosi as, cua -- o de p epa aciones, análisis de los gases y de las aguas, cáma a oscu a pa a el análisis espec al, espec  oscopia y elec ólisis, biblio eca de los labo a o ios, despacho del P o eso , y depósi o de ma e ias. Cub e á es e e ce cue po una e aza, en la que se hie gue un elegan e bel ede pa a las obse aciones me- e eológicas. P osiguiendo la excu sión po el segundo piso isi amos, al o o lado del Museo de Ciencias Na  u ales, la sala de p epa aciones del Museo, con un gabine e y es íbulo con iguo; el salón de jun as del Claus o, que si e ambién pa a descanso y ec eo, y donde los alumnos pueden es a ue a de las ho as de clase, y has a es udia y p epa a sus lecciones, según se p ac ica hoy gene almen e; un gabine e pa a los p o eso es; y del o o lado de la escale a, el despacho del Biblio eca io je e, que iene ambién su es íbulo. Una pue a en o  nada exci a nues a cu iosidad: empujémosla. Nos o amos los ojos: no sabemos si soñamos ó somos ic ima de alguna alucinación: allí, an e nues a is a a óni a, apa ece en oda su ex ensión, no exac amen e igual, sino de mayo es p opo ciones aun que el que an conocido nos e a (1), el inmenso salón de la Biblio eca, que cali icado de e dade amen e no a  ble po el a qui ec o Velázquez, solamen e po exi  gencias del se icio se ió obligado á aslada lo á la plan a supe io , pe o pa a que se os en ase en ella en oda su admi able g andeza. Fa igados un an o, dejamos pa a o a ocasión examina el pabellón del ja dín, de donde pa en los apa a os de cale acción y, como sabemos, los en ila  do es mecánicos pa a los labo a o ios: así como las dependencias des inadas á las ope aciones en g ueso de és os, y que, como lo equie e su índole, sabemos ocupan amplios locales. Al sali aho a del edi icio, y pone el pie en la escalina a, oso os los que amais el p og eso de las ciencias, y p o esáis su es udio, y podéis ap ecia con (1) Un me o más de la go, con ochen a cen íme os más de ancho, po igual al u a. — 17 — compe encia la no edad de la disposición, la iqueza del ma e ial écnico ijo, ¿no os pa ais pa a ibu a con noso os un en usias a aplauso al eminen e a qui  ec o académico, al a qui ec o Velázquez? (1) No necesi amos llama ues a a ención, po que sal a bien cla o á la is a de odos, que la e o ma que expe imen a el edi icio p oduce una e dade a ans  o mación en sus elemen os in e io es y pedagógicos. Lo que pudie a deci se su esquele o ex e io , las achadas qüe lo limi an en el espacio, subsis en en oda su in eg idad. Ni un hueco se al e a, ni una línea a qui ec ónica se modi ica: la ele ación de un segundo cue po la a a el a qui ec o en o ma de á ico, pa a deja subsis en e el co nisamen o mismo. Pe o si la iden idad del suje o his ó ico, de e minada po su he mosa es uc u a ex e io , con inúa, el in e  io e oluciona pa a acomoda se á la e olución que en es e siglo se ha ope ado en el mo imien o cien í  ico. An es las ciencias del aciocinio ocupaban casi la o alidad del monumen o: aho a las induc i as ó de obse ación se lle an su mayo pa e. Pues es e desa ollo impo an ísimo, supe io al que alcanza en o as Uni e sidades, que en el p oyec- (1) Todos los da os de la desc ipción an e io es án oma  dos, con esc upulosa idelidad, de la memo ia, planos, p esu  pues o y pliego de condiciones, susc i os po el S . Velázquez. u -18- o se ha dado á las cá ed as, museos y labo a o ios de Ciencias na u ales, ísicas y químicas, no end ía sen ido, se ía un dispendio absu do, si no lle ase apa  ejada la c eación de la Facul ad de Ciencias, impues a, á despecho del Gobie no mismo, po la ue za lógica de las cosas: Facul ad de Ciencias con enien ísima á los in e eses de Galicia, que se a quedando sin da p o eso es, ni aun pa a los mismos Ins i u os de segun  da enseñanza gallegos; y que en ninguna o a egión de España cuen a con an eceden es y ecue dos an glo iosos como en la pa ia de Rod íguez y de Lasag a, de Fon án y de Casa es. ¡Aleg émonos, po que en un po eni que se a ecina, y que se ía c iminal ó insen  sa o hace e ocede , pod á nues a es udiosa ju en  ud cu sa las Ciencias en la Uni e sidad de San iago! Y hemos caído de lleno en ese aspec o p ác ico de la cues ión, que os decíamos al p incipio impo aba an o á la ciudad de San iago: á oda Galicia, ec i i  camos aho a. Mucho se ha declamado sob e que mejo que la e o ma que se es á poniendo en ob a en el edi icio de la Uni e sidad, se ía la cons ucción de o o nue o des inado á Palacio de las Ciencias; aduciéndose pa a ello conside aciones pedagógicas, que en nues o deseo de lle a las cosas á un e eno en que podamos con  eni odos, no hab emos de examina , siquie a añada  mos, pa a que no se ome po asen imien o, que á pesa del espe o que nos me ecen sus au o es, no nos han hecho la meno mella. No se a a de e dades incon- -19- cusas, y as del p o iene el con a: si hay azones que aconsejan una di e enciación cien í ica, ascen  den e á la pedagogía, no pocas mili an en a o del enlace de los medios y p ocedimien os de enseñanza, y sob e odo, de la cohesión de la Co po ación uni  e si a ia. Pe o demos de ba a o que no engan éplica esas azones, y que haya que endi se á la e idencia. No pa emos ampoco mien es en la di icul ad de que el Es ado conceda c édi o pa a la edi icación de un Palacio de las Ciencias en ciudad donde esa Facul ad no exis e. Y supongamos que no se ha mo ido una eja del edi icio, ni co ado ni allado un solo bloque de can e ía pa a la ob a. El que p oyec emos se á indudablemen e muy supe io al que esul e de la e o ma azada po Velázquez, que aun siendo, como es, ob a maes a de a qui ec u a académica, no puede menos de adolece de las limi aciones é impe eccio  nes de oda ob a humana, de las impu ezas de lo eal, como hoy se dice; mien as que aquél, si o en los' limbos de lo imagina io, es suscep ible de ecibi oda la ex ensión y odas las pe ecciones con que gus e de ado na le nues a acalo ada an asía. Pues desde ese mundo ideal, ue za es que descen  damos á la ealidad que nos op ime y nos domina. ¿Quién de los pa ida ios de la cons ucción de un nue o edi icio se a e e ía á asegu a el éxi o, y sob e odo la p on i ud del éxi o de las ges iones? ¿Es que aun supues o que se con a a con in luen- S( LNIVíHMÜA DT SANT íG u -20- cia bas an e pa a consegui el obje o, se ol ida la len i ud de la ami ación de es os expedien es? Minis o e a del amo el que concibió en 1886, de mane a espon ánea, sin exci ación de nadie, sin con adicción de nadie, el pensamien o de la ac ual e o ma; y á pesa de los en usiasmos del seño Mon e o Ríos, y de su olun ad i me y cons an e de hace á su pueblo el que nunca pudo imagina dejase de se conside ado po odos, absolu amen e po odos, como aliosísimo se icio, el p oyec o, p e  supues o y planos del a qui ec o lle an la echa de l.° de Mayo de 1889, y.el R. D. de ap oba  ción, aco dada en Consejo de Minis os, la de 23 de Junio de 1893. ¡Seis ó sie e años de incubación. ¡Pueden ocu i an os sucesos en an la go in e alo! ¿Quién desconoce la ins abilidad de las cosas, quién esponde de la ida de las pe sonas? ¿Quién, sabe  do de las di icul ades c ecien es de la Hacienda, y en que o ma an inexo able se a imponiendo la ley de las economías, se a iesga á ompe un comp omiso del Es ado que bene icia á un pueblo? Po que nadie se imagina á que se puede conse  a la ma e ialidad del R. D. de 23 de Junio sin más que eemplaza , en el a ículo l.°, un p oyec o po o o, como piezas que se sus i uyen mu uamen e. ¿Y no se ía asgo de demencia que uésemos á deja lo cie o po lo dudoso, á i a po la en ana una mejo a eal y posi i a, y un po eni que se nos o ece isueño, en busca de aun una cosa mejo ? u — 21 — ■ «Has a los niños saben — que es de mayo ap e  cio — un pája o en la mano — que po el ai e cien o.» Lo sab án los niños, ilus e abulis a, pe o po lo is o, lo ol idan los homb es. Puede se que haya idóla as de la o ma en quie  nes no hagan-e ec o las conside aciones de bu en sen ido que hemos apun ado, y uequen, de buen g ado, po el on ón que se a á desmon a , odas las en ajas que epo a án las ob as en el o den cien  í ico, en el de los in e eses ma e iales, y aun en el mismo social, en lo que se e ie e á la cues ión ob e a, po que no debe pe de se de is a que, po su as a impo ancia, que al in son las de más conside ación y cos e que en lo que a de siglo se ejecu an en San iago, han de da ocupación á muchos b azos, y eque i el auxilio de a iedad de indus ias y de o icios. Todo es o se á p osa, pe o la ida, con sus exigencias, con sus ineludibles necesidades, es p osa pu a ambién. Son de espe a , sin emba go, los que así since amen e piensen, po que es de espe a siemp e cualquie a mane a pa icula de e las cues iones, que no es é in luida po la pe e sión de la olun ad; pe o si son de espe a , no de aplaudi , ni mucho menos de segui . A los que padecen de al dal ónismo a ís ico se ía en ano a a de pe suadi los: pe de íase el -22- iempo. Noso os nos di igimos á los que aun aman  do la o ma ¿á que alma delicada no cau i a la o ma bella? no la sac i ican al ondo, á los que no se dejan lle a de exage aciones, y mi an, po c is ales limpios de pasión, ales cuales son, las cosas. ¡Cuán de quicio se han sacado és as/ ¡Cómo y qué hipe bólicamen e se ha ponde ado la belleza, poco menos que sin pa del edi icio! ¡Y con que indignado acen o no se ha onado con a la exec able p o anación a ís ica que a en él andálicamen e á pe pe a se... po un a  qui ec o ilus e y la Academia de San Fe nando!! Como no juzgamos me i o io, ni necesa io pa  a los menes e es de la a gumen ación dep imi nues  os monumen os, que al in son imb es de glo ia pa a los pueblos, y las joyas y p eseas que los ado nan, damos po sen ado que en el de la Uni  e sidad odo es acabado y pe ec o, bien en endida la combinación de anos y macizos, in achable la co ección de las columnas jónicas de la po ada: los in eligen es, con el Vi ubio y el Palladio en la mano, puede que no concedan an o: sabemos ya de alguna opinión au o izada, poco en usias a. Mas exi  gimos de la buena e, en cambio, se ec i iquen esos concep os, que en úl imo esul ado no son más que imp ope ios, pe o que ex a ían la opinión del ulgo indoc o, de que la ele ación de un á ico, dies amen e concebido, y sun uosamen e deco ado, sea ho endo a en ado, y c imen de leso a e; pues pa a cali i  ca le de boha dilla como, con asomb o, hemos leído -23 — en algunos esc i os, hay que blas ema de la An  igüedad clásica, y sob e odo de aquella ciudad de impe ecede o ecue do, que es el cen o de ma  yo cul u a y más ino c i e io a ís icos, que ha exis ido, y á la que esas cons ucciones deben su o igen y su nomb e: á ico, de A enas. No pa ece sino que el á ico que se a á le an a en nues a Uni e sidad es ejempla a o, y cosa desconocida en A qui ec u a: no pa ece sino que los á icos, ema e poco menos que obligado de odo a co iun al, no son, den o y ue a de España, el co onamien o de mul i ud de edi icios de p ime o den, pe o de ese p ime o den que es á ue a de oda discusión: el Lou e y la Escuela de Bellas A es de Pa ís, el Palacio eal de Ve salles, el de Mad id, San Ped o de Roma, y an os o os, e dade as ma a illas del a e. Y apelamos de nue o al buen sen ido. Pues o caso, aún, que pe diese en elegancia la silue a del edi icio, que es odo lo que ha podido p e en  de se, oda la concesión que el más ansigen e y bené olo, que no noso os, pudie a llega á hace , y aun sin oma en cuen a si con c eces se com  pensaba con lo que el monumen o posi i amen e gana en majes uosidad y iqueza o namen al, ¿es cosa de ges iona un e o, de o mula una p o es a, de conci a la opinión, de p edica una c uzada, po que hubiese habido que sac i ica algo á un in más al o, pa a que en el emplo de la Ciencia no esul e la -30- iquecimien o de su Uni e sidad li e a ia; solici ando además su auxilio, así como el de los dignos Dipu a  do po es e dis i o, Senado po es a Económica, y demás socios de posición á quienes la Di ección es i  me con enien e di igi se, pa a que se si an apoya con su alimien o la p e ensión an e io . ■ La Comisión, que en odo ha ob ado obedeciendo al la ido de su conciencia, espe a que la Sociedad se digne dispensa le la hon a de compa i su modo de pensa , y de ap oba sus conclusiones. San iago 5 de Mayo de 1894. J o a q u ín D ía z d e R á ba g o . — J o sé M o sq u e a P a  l l a es . — M a n u el V a l en c ia n o . — S a n ia g o d e A n d és M o en o . — M a n u el O e o L ó pez . — T o má s M a ín ez G a u . — T ibu c io A l a c ó n . El an e io dic ámen Jué ap obado en odas sus pa es y conclusiones en sesión celeb ada el dia 9 del co ien e. San iago 16 de Mayo de 1894. N? B.° EL DIRECTOR, Rami o Rueda. EL SRIO. GENERAL, José Ri e o de Aguila . - - u se um eksiu . adí : n SANTIAGO