DEL
EMMO.
Y
REYMO.
SR.
CARDENAL
SOBRE
EL
SOCIALISMO.
SANTIAGO:
I
mp
.
y
E
n c
.
d el
S
emin a io
C.
C
en a l
1898
se
UNIVERS1DADE
DE
SANTIAGO
BE
COM 'OSTKLA
u
« e»
«p
65»
sap
»«■
«»
<^>
<9X>
i o»
« e»
«&
<i$>
<5R?
CARTA
PASTORAL
JOSÉ,
POR
LA
DIVINA
MISERICORDIA,
DE
LA
SANTA
IGLESIA
R
o ma n a
,
P
esbí e o
C
a d en a l
M
a ín
d e
H
e e a
y
d e
l a
I
g l esia
,
A
zo bispo
d e
S
a n ia g o
d e
C
o mpo s
-
el a
,
C
a pel l á n
M
a y o
d e
S.
M.,
J
u ez
O
din a io
d e
su
R
ea l
C
a pil l a
,
C
a sa
y
C
o e
,
N
o a io
M
a y o
d el
R
ein o
d e
L
eó n
,
C
a ba l l e o
G
a n
C
u z
d e
l a
R
ea l
Y
DISTINGUIDA
ORDEN
DE
CARLOS
III,
SENADOR
DEL
R
ein o
,
d el
C
o n sejo
d e
S.
M.,
e c
.,
e c
.
-A-l
"Vene aTale
Xieán
Ca ild-o
5.e
^.u.e= a
San a
-A.pos ó-
lica.
j
Me opoli ana
Ig-leeia.
d.e
San iag-o
a.e
Compos e-
le.,
a.1
Vene a
ele
Aload.
Ca/b5.1<5.o
ele
la
Colegia a
d.e
la.
Co nña,
á
nnec os
A cip ea cc,
Fá cccc
37-
d.ezxxás
Cle
o,
ó.
loa
F^elig iosoa
iaell§:iosa.c,
y
á
loa
ieles
o iós
d.e
Eumec a
-A. clx5.i5J.óceala:
PAX
VOBIS.-PAZ
Á
VOSOTROS
.
a ísimo
ecue do
ha
dejado
en
Compos ela
el
Año
San o
de
1897.
Desde
la
ho a
de
íspe as
del
31
de
Diciemb e
de
1896,
en
que
ab imos
solemnemen
e
y
an e
nume osísima
concu encia
de
au o idades,
co po aciones,
cle o
y
pueblo
de
es a
ciudad,
la
Pue a
San a,
ó
de
los
Pe dones,
has a
igual
ho a
del
31
de
Di-
-
4
-
ciemb e
de
1897,
en
que
p ac icamos
la
ce emonia
déla
clausu a
de
dicha
pue a,
es
incalculable
el
núme o
de
ieles
que
han
pene ado
en
es a
San a
Apos ólica
y
Me opoli ana
Iglesia,
y
se
han
pos ado
an e
el
sepulc o
glo ioso
del
Após ol
San iago,
pa a
gana
las
indulgen
cias,
g acias
y
p i ilegios
del
Jubileo
compos elano:
ico
eso o
que
el
Sumo
Pon í ice
Alejand o
III,
siguien
do
el
ejemplo
de
sus
p edeceso es
Calix o
II,
Euge
nio
III
y
Anas asio
IV
ab ió
á
odos
los
ieles,
que
e da
de amen e
a epen idos
y
con esados,
isi asen
es a
San a
Iglesia
du an e
el
Año
San o,
pudiendo
gana
di
chas
indulgencias
y
g acias
odos
los
días
del
mismo.
En e
los
innume ables
pe eg inos
que
han
enido
á
ap o echa se
de
an
singula
concesión
de
la
Silla
Apos
ólica,
igu an:
el
Re mo.
S .
A zobispo
de
Mon eal,
en
el
Canadá,
los
Excmos.
é
limos.
S es.
Obispos
de
Sala
manca,
Zamo a,
Tuy,
Jaén,
Lugo
y
O ense,
en
nues a
Península;
el
limo.
S .
Obispo
de
B ooklyn,
en
los
Es a
dos
Unidos
del
No e
de
Amé ica,
y
el
limo.
S .
Obispo
de
Lys a,
Adminis ado
Apos ólico
de
Gib al a .
Y
en e
los
milla es
y
milla es
de
ieles
de
C is o
que
se
han
ap o echado
de
las
g acias
Pon i icias,
debemos
ci
a
pa icula men e
á
los
escien os
ein a
y
nue e
Sace do es,
que
después
de
habe
p ac icado
los
San os
Eje cicios
en
el
Semina io
Concilia ,
pusie on
in
á
an
buena
ob a,
yendo
p ocesionalmen e
á
la
Ca ed al
á
ga
na
el
Jubileo.
Pe o
lo
que
ha
dado
ca ác e
singula ísimo
al
Año
San o,
que
acaba
de
e mina ,
ha
sido
la
concu encia
de
ein a
mil
ca ólicos,
españoles
y
ex anje os,
á
las
solemnísimas
ies as
celeb adas
en
hono
del
San o
Após ol,
y
las
diez
pe eg inaciones
de
las
que
han
o
mado
pa e
más
de
cua en a
mil
pe sonas,
que
inie on
llenas
de
e
y
de oción
á
gana
el
Jubileo.
Die on
g an
ealce
á
las
ies as
las
O endas
hechas
al
Pa ono
in ic o
de
España
el
día
25
de
Julio,
en
nom
b e
de
nues os
Reyes
y
de
nues a
ca ólica
nación.
Hizo
la
p ime a,
como
Delegado
egio,
el
S .
Gobe na
do
ci il
de
la
p o incia
de
la
Co uña,
y
después
de
ha
be
con es ado
Nós
á
la
in ocación
que
con
an
aus o
mo i o
di igió
al
Após ol
San iago,
hicie on
las
O cn-
u
—
5
-
das
ex ao dina ias
el
Excmo.
é
limo.
S .
Obispo
de
Jaén,
en
nomb e
de
S.
M.
el
Rey
D.
Al onso
XIII
(que
Dios
gua de),
y
de
su
augus a
mad e
D.
a
Ma ía
C is i
na,
Regen e
del
eino;
el
limo.
S .
Obispo
de
Lugo,
en
nomb e
de
S.
M.
la
Reina
D.
a
Isabel
II;
y
el
limo.
Seño
Obispo
de
O ense,
en
nomb e
de
S.
M.
el
Rey
D.
F an
cisco
de
Asís.
A
cuyos
ilus es
P elados
u imos
el
ho
no
de
con es a ,
después
de
habe
oído
sus
elocuen es
in ocaciones.
Espec áculo
nue o
y
en
al o
g ado
edi ican e
y
con
mo edo
es
el
que
han
o ecido
las
diez
pe eg inacio
nes.
Di igida
una
de
ellas
po
nues o
Vene able
He
mano
el
limo.
S .
Obispo
de
Lugo,
y
las
demás
po
nues o
amado
Cle o
pa oquial,
han
llamado
pode osa
men e
la
a ención
del
pueblo,
po que
inie on
en
co ec
a
o mación
de
cua o
en
ondo,
sepa ados
los
homb es
de
las
muje es
y
can ando
himnos
sag ados,
que
daban
el
ca ác e
eligioso
á
es as
solemnes
mani es aciones
de
la
e
ca ólica
y
de
la
piedad
c is iana.
Todas
ea
liza on
sus
piadosos
in en os
con
el
éxi o
más
eliz;
po que
de
una
pa e
el
Excmo.
Cabildo
Me opoli ano
dispuso
odo
lo
necesa io
en
el
Templo
pa a
que
los
ac os
eligiosos
se
e i icasen
con
lasolemnidad
co es
pondien e;
y
de
la
o a
el
Excmo.
Ayun amien o
ecibió
po
medio
de
una
comisión
á
los
pe eg inos
á
su
en ada
en
la
ciudad,
y
adop ó
las
medidas
más
con enien es
pa a
que
el
ánsi o
de
los
mismos
po
las
calles
y
po
la
as a
plaza
de
Al onso
XII
se
e i icase
con
el
o den
más
pe ec o.
Po
la
pue a
del
Ob adoi o
en aban
en
la
Ca ed al
los
ieles
de
cada
pe eg inación
con
la
ma
yo
compos u a,
é
inmedia amen e
oían
una
Misa;
e
zaban
con
Nós
la
es ación
al
San ísimo
Sac amen o;
escuchaban
de
Nues os
labios
la
di ina
palab a
y
e
cibían
Nues a
bendición,
os en ando
en
su
pecho
una
medalla
con
la
imagen
del
San o
Após ol.
Imposible
es
de e mina
el
núme o
de
pe eg inos
que
aisladamen e
ó
en
pequeños
g upos
han
enido
á
Com-
pos ela
du an e
el
Año
San o
á
gana
el
Jubileo;
po que
jamás
han
is o
los
nacidos
una
a luencia
an
g ande
y
con inuada;
y
solamen e
podemos
deci
que
son
innu
me ables
las
Comuniones
ecibidas
po
los
ieles,
ya
en
UNIVCRSiDADC
DL
SANTIAGO
—
6
-
sus
espec i as
pa oquias,
ya
en
las
iglesias
de
es a
ciudad,
y
muy
pa icula men e
en
la
San a
Iglesia
Ca e
d al,
donde
se
han
dis ibuido
doscien as
ein a
mil.
Los
Con eso es,
an o
en
la
Iglesia
Ca ed al
como
en
la
de
San
F ancisco
y
en
las
demás
de
la
ciudad,
han
desplegado
g andísimo
celo
pa a
oi
á
an
ex ao dina io
núme o
de
peni en es;
y
Nós
les
ibu amoscon
sumo
gus o
los
debi
dos
elogios
po
ob a
de
an o
p o echo
espi i ual.
Dios
nues o
Seño
ecompense
á
odos
cuan os
han
coope
ado
á
acili a
á
los
ieles
la
ecepción
de
los
San os
Sa
c amen os
pa a
gana
el
Jubileo
del
Año
San o
de
1897,
cuya
memo ia
no
se
bo a á
jamás
en
Compos ela.
Sólo
Dios
sabe
la
g andeza
del
sac i icio
que
hicie on
muchísimos
de
esos
pe eg inos,
dejando
su
casa
y
ami
lia,
andando
á
pie
muchas
leguas
sin
oma
casi
alimen
o,
ni
habe
do mido
la
noche
p eceden e.
¡Qué
a án
mos aban
de
en a
y
sali
po
la
Pue a
San a,
de
ab aza ,
según
cos umb e,
la
imagen
del
San o
Após ol,
de
con empla
la
magni icencia
de
la
Casa
del
Seño
y
de
o a
an e
la
umba
de
nues o
Pad e
en
la
e!
¡Segu
amen e
que
las
o aciones
de
an os
y
an
de o os
pe e
g inos
subie on
como
nube
de
incienso
de
g a ísimo
pe ume
an e
el
T ono
del
Seño ,
y
ue on
como
sae as
encendidas
á
he i
el
Sag ado
Co azón
de
Jesús,
el
pu
ísimo
Co azón
de
Ma ía
y
el
pecho
gene oso
de
nues o
San o
Pa ono!
Si
España
ha
en iado
milla es
de
solda
dos
á
Cuba
y
Filipinas
pa a
comba i
con
las
a mas
ma
e iales
á
sus
enca nizados
enemigos,
Compos ela
ha
sido
el
campo
glo ioso
donde
el
Capi án
gene al
de
nues os
ejé ci os,
el
Após ol
San iago,
pe pé uo
de en
so
de
la
Religión
y
de
la
pa ia,
ha
pasado
e is a
jun o
á
su
Sepulc o
á
un
nume osísimo
ejé ci o
de
soldados
de
C is o,
que
han
sabido
maneja
con. alo
y
des eza
las
a mas
espi i uales
de
la
o ación
y
de
la
mo i icación,
mil
eces
más
pode osas
que
los
usiles
Maüse
y
los
ca
ñones
de
g ueso
calib e.
Hemos
asis ido
en
el
Año
San
o
que
acaba
de
anscu i
á
un
espec áculo
nue o
pa a
la
gene ación
p esen e,
edi ican e
pa a
odos
los
buenos
españoles
y
que
ha
hecho
e oca
el
ecue do
de
aque
llos
elices
iempos
en
que
España
ué
g ande
y
p óspe a
en
lo
empo al,
po que
sos u o
con
alo
la
Religión
del
u
-1
-
C uci icado:
al
Sepulc o
del
San o
Após ol
acudían
los
Reyes
y
los
p íncipes,
los
capi anes,
los
nobles
y
los
sabios
pa a
encomenda
á
su
p o ección
el
eliz
éxi o
de
las
g andes
emp esas
po
la
Religión
y
po
la
pa ia.
Ojalá
que
el
he moso
espec áculo
que
acabamos
de
p esencia
si a
de
es ímulo
á
odos
los
españoles
pa a
que
se
aumen e
de
día
en
día
y
de
año
en
año
el
núme o
de
de o os
pe eg inos
que
engan
á
isi a
el
Sepulc o
de
San iago,
pa a
sacudi
esa
ía
indi e encia,
esa
a o
nía
de
los
sen imien os
eligiosos
y
esos
espe os
huma
nos,
que
man ienen
en
la
inacción
á
muchos
ca ólicos,
que
no
quie en
da se
cuen a
del
g a ísimo
es ado
de
nues a
sociedad
in es ada
po
el
na u alismo
y
emb ia
gada
con
los
goces
ma e iales.
La
e minación
del
Año
San o
ha
coincidido
con
las
ies as
solemnes
de
la
Na i idad
de
Nues o
Seño
Jesu
c is o,
y
nos
ha
cong egado
en
el
emplo
pa a
medi a
las
sublimes
lecciones
que
la
Sag ada
Familia
nos
o ece
en
el
Po al
de
Belén
pa a
el
emedio
e icaz
de
los
males
que
nos
a ligen;
males
de
mayo
anscendencia
que
los
que
ha
ocasionado
á
España
la
doble
lucha
que
es á
sos
eniendo
en
Cuba
y
Filipinas.
Se
a a,
VV.
HH.
y
aa.
hh.,
de
desquicia
po
com
ple o
la
sociedad
en
que
i imos,
p opagando
e o es
unes ísimos
y
abajando
po
lle a
á
la
p ác ica
máxi
mas
e dade amen e
sub e si as
del
o den
social;
se
a a
de
las
maquinaciones
de
los
socialis as,
que
no
so
lamen e
se
dejan
sen i
en
las
g andes
poblaciones,
sino
ambién
en
las
pa oquias
u ales
y
en
las
aldeas
más
insigni ican es.
Po
lo
cual
Nos
emos
obligado
á
pu
blica
es a
C
a a
P
a s o a l
pa a
expone
lo
que
es
el
Socialismo,
é
indica
los
p ese a i os
que
deben
em
plea se
pa a
que
no
pene e
en
las
amilias
c is ianas
el
i us
de
an
mo í e o
eneno.
I
A en o
siemp e
nues o
San isi io
Pad e
el
Papa
León
XIII,
como
Pas o
igilan ísimo
de
la
g ey
de
C is
o,
á
e i a
con
diligencia
que
el
mons uo
del
socialismo
u
se
UNIVCRSIDADC
DL
SANTIAGO
-
14
-
yes
ci iles,
que,
cuando
son
jus as,
de
la
misma
ley
na
u al
de i an
su
e icacia.
Y
es e
mismo
de echo
sancio
na on
con
su
au o idad
las
di inas
leyes,
que
aún
el
desea
lo
ajeno
g a ísima
men e
p ohiben.
No
codicia
ás
la
muje
de
u
p ójimo,
ni
su
casa,
ni
campo,
ni
sie
a,
ni
buey,
ni
asno,
ni
cosa
alguna
de
las
que
son
su-
yas
a
(1).
III
O o
de
los
p ese a i os
e icaces
con a
los
desó
denes
del
socialismo,
es
el
espe o
á
la
i ud
de
la
jus
icia.
Dios
ha
que ido
que
haya
en
el
mundo
di e en es
clases
sociales,
no
pa a
que
las
unas
es én
en
gue a
y
oposición
con
las
o as,
sino
pa a
que
odas
i an
en
amigable
conso cio.
La
Di ina
P o idencia
ha
dispues
o
que
el
homb e
no
se
bas e
á
sí
mismo,
sino
que
enga
que
busca
auxilio
en
la
sociedad
con
sus
semejan es
pa ala
sa is acción
de
sus
múl iples
necesidades.
No
quie e
que
los
icos
menosp ecien
á
los
pob es,
ni
los
pob es
engan
en idia
de
los
icos,
sino
que
odos
llenen
los
debe es
de
la
jus icia,
undada
en
la
ley
na u al.
Po que
el
des ino
del
homb e
no
e mina
aquí
en
la
ie
a,
donde
es amos
como
de
paso
y
no
enemos
ciudad
pe manen e
.
Así
es
que
ni
la
iqueza
da
supe io idad,
ni
la
pob eza
edunda
en
deshon a,
ya
que
el
mismo
Niño
Jesús,
á
quien
ado amos
como
Rey
de
Reyes
y
Seño
de
los
que
dominan,
siendo
ico
quiso
po
nos
o os
hace se
pob e,
nace
de
una
mad e
pob e,
se
en
uel o
en
pob es
pañales
y
eclinado
en
un
peseb e.
A
esano
ué
San
José
y
ob e o
el
mismo
Jesús,
nues o
Reden o ,
que
no
se
desdeñó
de
abaja
con
sus
di inas
manos
muchos
años
en
un
alle .
Lo
que
exige
la
jus icia
de
los
p opie a ios
y
de
los
ob e os
es
que
aquellos
emune en
su icien emen e
el
abajo
y
és os
lo
p es en
con
idelidad.
A
semejanza
del
pad e
de
amilias
que
á
di e en es
ho as
del
día
en
ió
ope a ios
á
abaja
en
su
iña,
y
con ino
con
los
p ime os
en
da les
un
dena io
á
cada
uno,
y
en ió
á
los
(i)
Deu .
,
!2.
u
-
15
-
demás
p ome iendo
da les
lo
que
ue a
jus o,
así
am
bién
el
capi alis a
ó
p opie a io,
el
con a is a
ó
indus
ial,
debe
celeb a
con enios
equi a i os
con
los
ob e
os
pa a
emune a
su
abajo,
según
la
impo ancia,
du ación
y
mé i o
del
mismo;
y
unos
y
o os
deben
cum
pli
es ic amen e
lo
con enido.
Fal a ían,
po
an o,
á
la
jus icia,
de
una
pa e
los
que
aliéndose
de
su
p epo
encia,
del
monopolio
y
de
la
usu a,
no
emune asen
el
abajo
con
el
debido
sala io,
el
cual
no
debe
limi a se
á
lo
indispensable
pa a
que
i a
el
ob e o
con
es echez,
sino
que
debe
se i
ambién
pa a
a ende
á
la
manu
ención
de
su
amilia.
Pe o
al a ían
igualmen e
á
la
jus
icia
de
la
o a
pa e,
los
ob e os
que
no
cumpliesen
lo
o ecido
y
a a an
de
impone se
á
los
p opie a ios
po
el
mo ín
y
la
huelga
pa a
ob ene
una
emune ación
que
no
me ecen,
ó
un
sala io
que
no
han
ganado.
Cie o
que
en
nues os
días
la
indus ia
en
g ande
escala,
aliéndose
de
una
maquina ia
po en e,
y
aba
cando
ob as
de
g andísima
conside ación,
ha
comuni
cado
un
nue o
aspec o
á
la
con a ación
y
emune a
ción
del
abajo;
mas
no
po
es o
se
hallan
au o izados
ni
los
indus iales
ni
los
ob e os
pa a
al a
á
los
e e
nos
p incipios
de
la
jus icia,
que
manda
da
á
cada
uno
lo
que
es
suyo.
Debe
es
de
los
pode es
públicos
man ene
á
odos
los
ciudadanos
en
el
goce
de
sus
espec i os
de echos
y
no
deja
impunes
las
injus icias,
sob e
odo
cuando
a ec an
á
la
conse ación
del
o den
público.
Muy
dignas
son
de
p o ección
las
clases
p ole a ias,
y
pues o
que
el
desequilib io
social
que
hoy
ae
inquie os
á
los
gobe
nan es
es
e ec o
na u al
de
las
eo ías
sub e si as
y
má
ximas
pe niciosas
del
libe alismo
mode no,
que
ha
p o
clamado
la
libe ad
pa a
apode a se
de
los
bienes
de
la
Iglesia,
a o ece
el
monopolio,
la
usu a
y
la
lib e
con
a ación
en
pe juicio
de
los
pequeños
p opie a ios
y
de
las
clases
ob e as,
exige
la
jus icia
que
no
se
añada
a lic
ción
al
a ligido,
y
se
sua ice
cuan o
sea
posible
la
is e
si uación
de
los.que
sólo
i en
de
su
abajo.
Pe o
el
medio
más
e icaz
pa a
es ablece
el
o den
y
la
a monía
en e
las
di e sas
clases
sociales,
es
el
es
pe o
á
la
Religión.
Solamen e
la
Iglesia
ca ólica,
según
nos
enseña
el
sapien ísimo
León
XIII,
posee
la
solución
del
p oblema
social,
po que
ella
sola
ha
ecibido
del
Di
ino
Maes o
los
p incipios
y
máximas
saludables
que
es ablecen
y
man ienen
la
paz
en e
los
homb es.
En
la
Sag ada
Familia
encon amos
el
emedio
á
odos
los
ma
les
que
nos
a ligen,
y
los
ejemplos
que
demues an
en
qué
consis e
la
buena
in eligencia
que
debe
eina
siem
p e
en e
las
di e sas
clases
de
la
Sociedad.
La
Religión
es
la
que
enseña
á
los
pad es
y
á
los
hijos,
á
los
icos
y
á
los
pob es,
á
los
Reyes
y
á
los
súbdi os
el
o igen
di
ino
de
odos
sus
debe es
y
los
lími es
de
odos
sus
de
echos.
Enséñales
igualmen e
que
en e
odas
las
ocupa
ciones
del
homb e
en
es a
ida,
en e
odos
los
negocios
á
que
puede
consag a
su
in eligencia
y
ac i idad,
lo
p incipal
es
la
consecución
del
úl imo
y
nobilísimo
in
pa a
que
Dios
nos
ha
c iado.
¿De
qué
le
si e
al
homb e
gana
odo
el
mundo
si
pie de
su
alma?
An e
odo
y
sob e
odo
es á
la
p ác ica
de
la
Religión,
sin
la
cual
es
imposible
el
o den
y
concie o
en
la
sociedad.
Po
espe o
á
la
Religión
los
amos
y
p opie a ios
de
ben
deja
en
libe ad
á
los
c iados
y
ob e os
pa a
que
san i iquen
las
ies as
del
Seño ;
no
deben
some e les
en
dichos
días
al
abajo,
y
mucho
menos
amenaza les
con
despedi les
del
alle
ó
de
la
áb ica
si
no
concu en
al
mismo.
Deben
da les
buen
ejemplo
de
eligiosidad,
asis iendo
ellos
mismos
á
la
san a
Misa
y
empleando
el
descanso
dominical
en
p ocu a
que
sus
dependien
es
se
ins uyan
en
la
doc ina
c is iana
y
eciban
opo
unamen e
los
San os
Sac amen os.
Po
espe o
á
la
Religión
deben
los
p opie a ios
paga
con
oda
exac i ud
el
sala io
co espondien e
á
sus
jo
nale os,
y
no
de auda les
jamás
de
loque
es
jus o,
se
gún
la
impo ancia
y
du ación
del
abajo.
Po
espe o
á
la
Religión
deben
los
ob e os
dedica se
—
17
-
con
ahinco
al
abajo
pa a
hace se
me ecedo es
del
jo
nal
con enido,
y
asocia se
los
unos
á
los
o os,
no
pa a
impone se
á
los
p opie a ios,
sino
pa a
auxilia se
mu
uamen e
en
el
a e
ú
o icio
á
que
se
han
dedicado.
La
Religión
es
la
que
inspi a
á
los
pob es
la
esigna
ción
y
la
paciencia
pa a
su i
las
moles ias
y
p i acio
nes
anejas
á
su
condición;
y
á
los
icos
la
compasión
y
ca idad
necesa ias
pa a
a ende
y
soco e
según
su
posibilidad
á
oda
clase
de
menes e osos,
ya
sean
ob e
os
sin
jo nal,
ya
ancianos
impedidos,
ya
en e mos,
hué anos
ó
desampa ados.
Mas
en
lo
que
se
e ie e
al
ampa o
y
p o ección
de
las
clases
pob es,
no
hay
duda
que
sólo
la
Religión
es
la
que
ha
inspi ado
el
gene oso
desp endimien o
á
los
i
cos
pa a
p o ee
á
las
necesidades
de
los
pob es;
y
la
Iglesia
ca ólica
es
la
que
con
sus
innume ables
ins i u
ciones
de
ca idad
ha
dado
p ác icamen e
la
única
solu
ción
posible
al
pa o oso
p oblema
de
icos
y
pob es;
á
la
que
hoy
se
llama
la
cues ión
social.
El
Niño
Jesús
que,
siendo
Rey
de
Reyes
y
Seño
de
odas
las
cosas,
ino
á
paci ica
cuan o
hay
en
el
cielo
y
en
la
ie a,
y
da
e dade a
paz
á
los
homb es
de
buena
olun ad,
se
nos
p esen a
en
el
Po al
de
Belén
menosp eciando
las
iquezas
de
es e
mundo;
en
el
Templo
cumpliendo
los
debe es
del
o den
eligioso;
y
en
la
humilde
casa
de
Naza e
obedeciendo
á
la
San í
sima
Vi gen
y
á
San
José
y
dedicándose
al
abajo
como
un
pob e
a esano.
El
mandó
da
al
Césa
lo
que
es
del
Césa
,
y
á
Dios
lo
que
es
de
Dios,
ecomendando
siem
p e
con
sus
palab as
y
ejemplos
la
subo dinación,
la
humildad
y
la
ca idad.
V
Resul a
bien
cla o
de
la
doc ina
que
hemos
expues o,
que
solamen e
la
Iglesia
ca ólica
es
la
que
posee
los
medios
de
uni
y
a moniza
odas
las
clases
sociales;
y
que
sólo
ol iendo
al
camino
azado
po
ella
en
el
anscu so
de
los
siglos,
pod á
cesa
la
inquie
ud
y
zozob a,
que
hoy
iene
conmo ida
la
sociedad
en e a.
Queda
igualmen e
e idenciado
que
el
o den
u
-
18
-
Social
es iba
en
el
espe o
á
la
Religión,
al
ma imonio
c is iano,
á
la
p opiedad,
á
la
au o idad,
á
la
jus icia
y
á
la
ca idad,
buscando
an e
odo
el
eino
de
Dios
y
su
jus icia,
po que
odo
lo
demás
se
nos
da á
po
añadi
du a.
,
Ni
podemos
con en a nos
con
lo
expues o
pa a
cum
pli
nues i
o
debe
pas o al,
po que
habiéndosenos
in o
mado
que
exis en
en
nues a
A chidiócesis
algunos
g emios
de
ag icul o es
y
a esanos
con
endencias
socialis as,
c eemos
opo uno
publica
las
disposiciones
siguien es:
,
1.
Pi
ohibimos
á
odos
nues os
diocesanos
insc i
bi se
en
cualquie a
asociación
ó
cí culo
de
ag icul o es,
a esanos
ú
ob e os,
en
cuyos
es a u os
no
se
consigne
el
espe o
á
la
Religión
ca ólica
y
á
la
Au o idad
pública.
2
.
P ohibimos
asimismo
el
asis i
á
las
euniones
de
cíi
culos
ó
asociaciones
en
que,
ya
embozadamen e,
ya
con
cla idad,
se
sos engan
los
e o es
del
socialismo
con a
la
p opiedad
y
con a
el
o den
público.
3
.
a
P ohibimos
la
lec u a
de
pe iódicos,
e is as
ú
hojas
suel as
en
que
se
p opalen
y
de iendan
los
e o es
del
socialismo.
4
.
.
Recomendamos
la
o mación
de
asociaciones
y
cí culos
de
ob e os
ancamen e
ca ólicos,
consignando
en
los
es a u os
de
los
mismos
el
descanso
dominical
y
la
asis encia
á
la
san a
Misa
en
los
días
de
ies a,
la
p o
hibición
de
la
blas emia
y
la
p ác ica
de
la
ca idad
con
los
asociados,
pa icula men e
al
in
de
la
ida
pa a
que
eciban
á
iempo
los
San os
Sac amen os.
5
.
a
Exho amos
á
odos
los
buenos
ca ólicos,
y
en
especial
á
nues o
ene able
cle o,
á
que
p omue an
y
p o ejan
dichos
cí culos
y
asociaciones,
p ocu ando
que
en
odas
las
euniones
haya
alguna
p ác ica
de
eli
gión
que
ac edi e
el
ca ác e
p opio
de
dichos
cí culos
y
asociaciones.
6
.
a
Exho amos
á
odos
nues os
diocesanos
á
que
di ijan
á
Dios
e ien es
plega ias
pa a
que
jamás
a ai
gue
en
nues a
A chidiócesis
la
plan a
enenosa
del
so
cialismo,
y
que
sus
p opagado es
no
log en
engaña
á
los
incau os
con
las
anas
p omesas
de
una
elicidad
iluso ia.
u
-
19
-
-
Descienda
sob e
oso os,
VV.
HH.
y
aa.
hh.,
y
pe
manezca
siemp e
la
bendición
de
Dios
omnipo en e
del
Pad e
y
del
Hijo
y
del
Espí i u
San o.
—
Así
sea.
Dada
en
nues o
Palacio
A zobispal
de
San iago
de
Compos ela,
i mada
po
Nós,
sellada
con
el
de
nues a
Dignidad
y
e endada
po
nues o
in asc ip o
Sec e a
io
de
Cáma a
y
Gobie no,
el
día
de
la
Epi anía
del
Se
ño ,
á
seis
de
Ene o
de
mil
ochocien os
no en a
y
ocho.
JOSÉ,
Ca denal
Ma in
de
He e a,
A zobispo
de
Compos ela.
Po
E.
R.
el
A zobispo,
mi
Seño ,
Lie.
E
u g en io
d el
B
l a n c o
A
l a ez
,
Dignidad
de
Chan e,
Sec e a io.
—
—
se
UNIVTRS1DADC
u