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El sencillo labrador

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El sencillo labrador

Author: Sencillo Labrador, El
Publisher: [Santiago de Compostela] : [editor non identificado], (Juan Francisco Montero)
Year: 1820
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/44a8127e-b5d4-4af2-9008-afdbded9bec5/download
w
El
sencillo
Lab ado .
_La
polí ica
y
la
p udencia
deben
ma cha
siemp e
an
enlazadas
en e
sí
,
que
ni
po
un
momen o
se
ol iden
que
aquella
es
hija
legí ima
de
és a,
que
siendo
di igida
en
odo
caso
po
los
p incipios
de
eligión
,
deja
de
se
p u

dencia
de
la
ca ne;
que
mas
ó
menos
siemp e
ma a
:
po

que
nunca
ó
a a
ez
p es a
luz
que
no
se
di ise
en

uel a
en e
la
obscu a
niebla
del
só dido
in e és.
Nada
se
encuen a
es able
ni
ijo
en
es e
mundo,
po
mas
que
los
homb es
se
empeñen
en
ensalza le.
Solo
el
e o
camina
sin
in e upción
á
la
pa
del
homb e:
desapa ece á
el
uno
cuando
el
o o
pie da
la
exis encia
de
oda
su
especie.
Pa

a
hace
a iba
las
acciones
humanas
al
delicioso
pue o
de
la
e dad,
es
indispensable
i i
en
una
con inua
i

gilancia
é
ímp obo
abajo:
pa a
que
es e
p oduzca
u

os
limpios
de
cizaña
y
pu i icados
de
maleza,
ha
de
se
emp endido
po
el
in e és
gene al,
cuya
ci cuns ancia
obliga
á
enace
en
los
indi iduos
de
la
sociedad
un
a

dien e
amo
que
insensiblemen e
los
conse a
en
p os

pe idad
posible,
aun
en
iempo
de
ama gu a.
2.
°
Las
his o ias
y
las
expe iencias
mani ies an
un
campo
demasiado
ameno,
donde
se
nos
anquean
e da

des
muy
in e esan es.
La
F ancia
gimió
ce ca
de
ein a
años
enlodazada
en e
a oyos
de
sang e,
espe ando
po
la
elicidad
y
eposo
que
le
p ome ía
la
ambición
indi

idual
de
♦sus
engañado es
Co i eos,
quienes
cada
paso
que
adelan aban
acia
la
ele ación
del
mando,
dismi

nuían
á
millones
los
habe es
y
idas
de
sus
con ecinos.
Oh,
cuan o
se
suele
aleja
el
buen
o den
de
aquel
go

bie no
que
se
deja
cae
en
muchas
manos
ambiciosas!
Ca

da
una
desea
pa a
sí
lo
que
en
la
palab a
y
el
esc i o
¿e

..
.
caca ea
pa a
o o.
No
hubo
jamas
nación
ci ilizada
que
después
de
bien
ins uida
po
la
expe iencia,
no
suspi ase
con
ansia
po
el
gobie no
que
había
pe dido
po
el
con

uso
clamo eo
de
que
uno
solo
odo
se
lo
abso e.
Felicidad,
igualdad
y
libe ad
,
ue on
en
odas
las
edades
y
nacio

nes
del
mundo
las
es
lla es
maes as
con
que
se
ha
p o

cu ado
ab i
pue a
anca
al
nue o
gobie no
que
se
in

en e.
Pe o
has a
aho a
nadie
pudo
jamas
da les
siquie

a
el
e dade o
signi icado,
y
menos
po
consiguien e
goza
sus
u os
imagina ios.
Tan
solo
ecu iendo
á
la
eligión
e elada
se
puede
concebi
en
que
é minos
pue

de
el
is e
homb e
llega
á
se
eliz
y
lib e;
po que
la
cualidad
de
igual,
ni
en
el
o den
de
la
na u aleza,
ni
de
la
g acia
es á
pues a
á
sus
alcances.
Has a
aquellos
mis

mos
que
mas
con ia on
en
los
a dides
de
la
in ención
y
delicadeza
de
los
discu sos
humanos
pa a
consegui
la
decan ada
elicidad
,
inie on
á
con esa
po
úl imo
que
es a
no
pa ece
debajo
del
sol.
Epicu o
la
buscó
en
la
abundancia
de
las
iquezas
y
de
los
place es,
y
aunque
encon ó
la
opulencia
,
no
pudo
jamas
gus a
la
dicha,
iéndose
p ecisado
á
deci
que
no
hay
mas
elicidad
pa

a
el
homb e
que
el
sosiego
que
espi a
el
co azón
de
habe
ob ado
ec amen e.
-
3.
0
El
mismo
Dios
,
pa a
apa a
á
los
hijos
de
Adan
de
an
anos
deseos,
epi e
innume ables
eces
que
la
i

da
del
homb e
cons a
de
pocos
dias,
y
es os
llenos
de
calamidades
y
mise ias
:
y
que
cuan o
mas
es as
se
au

men en
,
an o
mayo
se á
la
elicidad
,
no
en
es a
ida
mo al,
sino
en
o a,
pa a
donde
solo
es á
ese ada
la
dis ibución
jus i icada
de
epa i
á
cada
uno
según
sus
mé i os.
Espe a
que
es os
hayan
de
se
el
no e
inde ec

ible
pa a
el
epa imien o
de
los
g andes
des inos
,
es
pensa
una
quime a.
En
las
épocas
en
que
mas
luga
han
enido
las
i udes,
ocupa on
los
al os
empleos
suge-
os
dignos,
indignos
y
menos
dignos.
Igualmen e
ca

lien a
el
sol
la
ie a
del
impío
que
del
jus o.
Y
asi,
llama
las
gen es
al
amo
de
un
gobie no
p ecisamen e
po
las
p omesas
de
un
in alible
acie o
y
segu a
bonan

za,
es
expone las
á
la
pue a
del
engaño
;
po que
ni
al
L
nomb e
le
ha
sido
dispensado
el
p i ilegio
de
no
e a^
e
ni
Dios
iene
expedido
algún
dec e o
de
p emia
la
i *
ud
con
empo alidades.
4°
Al
Bau is a
,
aunque
mas
excelen e
en e
los
jus os
nacidos
de
muge
,
le
des inó
la
P o idencia
á
un
escam

b oso
desie o,
mien as
que
los
He edes
se
paseaban
po
magní icos
palacios.
Y
el
mismo
Jesuc is o
,
cuyos
mé i os
pasa on
el
é mino
de
in ini os
,
i ió
su
ida
en
una
hu

milde
habi ación,
mien as
que
Pílalos
disponía
un
sun

uoso
P e o io
pa a
juzga le
po
inicuo,
siendo
la
bondad
po
esencia.
Al
in
con engamos
que
en
la
ie a
no
exis e
elicidad
e dade a,
y
que
aquella
que
con
an a
gene a

lidad
se
ie e
en
los
papeles,
solo
me ece á
semejan e
nomb e
espec i amen e
á
la
mayo
ó
meno
in elicidad:
ó
que
si
nos
empeñamos
en
apellida la
asi
con
oda
p o

piedad,
solamen e
la
halla emos
en
la
paciencia,
en
los
abajos,
en
las
mise ias,
en
las
injus icias,
en
las
desigual

dades
,
en
las
calumnias
y
en
las
en e medades
:
odo
lo
que
no
sigue
menos
en
es a
ida
al
homb e
de
bien
y
pací ico,
que
al
al i o
é
inquie o;
el
cual
se
p esen a
en
o

dos
iempos,
épocas
y
gobie nos
p ospe ando
an e
los
ojos
del
mundo,
á
pesa
del
con inuo
descon en o
que
ab iga
en
su
lace ado
in e io .
5.
0
Ningún
gobie no,
sea
el
que
uese,
puede
p ome

e
o a
elicidad
á
sus
gobe nados
que
aquella
misma
que
es os
le
dispensan
con
sus
con ibuciones,
con
sus
lu

ces
y
con
sus
i udes.
Mas
como
odo
lo
que
nace
del
homb e
es á
suje o
á
de ec os,
cuando
no
á
de o midades,
es
p eciso
con esa
de
buena
e
que
la
elicidad
,
á
que
se
puede
aspi a
en
el.
sis ema
del
mejo
ó den
,
se
é
edu^
cida
á
hace
mas
lle ade os
los
disgus os
po
medio
de
la
sana
in ención
del
que
di ige
las
iendas
del
al o
pode
y
de
la
p o unda
obediencia
de
los
súbdi os
á
las
leyes
que
dimanen
de
la
sabidu ía,
y
no
del
cap icho.
La
sa

bidu ía
no
iene
luga
alguno
en
el
espí i u
de
egoísmo,
ni
de
ebelión,
ni
de
sobe bia.
Todo
p oyec o
po
bueno
que
sea
degene a
en
uina,
con
al
que
sea
hijo
de
la
in

iga
ó
de
la
anidad.
El
a e
y
ciencia
de
gobe na
á
los
homb es,
debe
me ece
el
enomb e
de
a e
dejas
a -
UNMRS DADE
DE
SANTIAGO
o ,
coMPOsn
i
íes
y
ciencia
de
las
ciencias
:
an
p ecioso
hallazgo
an
sola
ca e
en
almas
comple as
,
cuyos
mo imien os
ebeldes
se
suje an
con
dulzu a
al
espí i u,
y
es e
á
Dios.
De
es a
cla

se
de
almas
espe amos
en
la
San ísima
T inidad
que
se
ean
ado nados
los
ep esen an es
de
la
nación
española,
pa a
hace
menos
du a
la
sue e
del
is e
homb e
que
jamas
expe imen ó
o a
libe ad
mas
noble
que
la
que
goza
bajo
el
sag ado
impe io
de
leyes
jus as
y
bené icas.
Bien
conoce án
es os
Pad es
de
la
Pa ia
que
el
amo
de
Ha

cienda
es
la
base
p incipal
en
que
es iba
la
subsis encia
y
aleg ía
del
Es ado;
pe o
ampoco
igno a án
que
el
p opo ciona
es os
ondos
en uel e
en
sí
g andes
é
in

supe ables
di icul ades.
Saca
c ecidas
con ibuciones
po
algún
iempo,
y
po
medio
de
la
ue za,
es
negocio
co

ien e
y
ácil
;
mas
el
ija
un
sis ema
cons an e
,
dulce
y
sepa ado
del
descon en o,
siemp e
ue
mi ado
como
ob a
del
he oísmo
en
las
naciones
mas
cul as
:
en
unas
ab azan
con
gus o
los
a bi ios
que
en
o as
abo ecen:
las
con i

buciones
con ienen
bas an e
con
las
cos umb es
de
los
países:
cada
uno
mi a
con
buenos
ojos
las
suyas,
y
maldi

ce
las
es añas:
la
in eg idad
del
español
paga
con
place
y
a ogancia
lo
mucho,
cuando
no
se
lo
pide
impe iosa

men e
el
con ecino
ó
el
minis o;
y
se
niega
á
lo
poco,
ó
se
i i a
cuando
p ecede
el
ap emio.
6?
Pe o
sob e
odo,
lo
que
mas
llena
de
ama gu a
al
homb e
de
bien
es
el
e
a anca
su
humilde
equipage
hácia
la
plaza
pa a
cub i
el
con ingen e
que
le
cupo
en
la
dis ibución
ni elada
po
su
enemigo
,
que
po
se
in

igan e
y
de
mala
conciencia
,
quedó
lib e
de
oda
ca ga.
Y
¡qué
dolo
pa a
un
Pad e
de
amilias
á
quien
po
e

ne
á
la
is a
el
co ísimo
p oduc o
de
su
lab anza
le
enden
el
alimen o
p eciso
pa a
el
dia,
al
paso
que
e
queda
al
ecino,
que
se
ale
de
la
indus ia
ó
come cio
nada-ndo
en
la
abundancia
1
Y
¡qué
is eza
pa a
almas
sensibles
ad e i
,
que
en
cie os
sis emas
de
con ibu

ciones,
impo an
mas
ó
an o
los
ap emios,
las
quejas,
las
consul as
y
los
plei os
que
la
misma
con ibución
1
Se

mejan es
mons uosidades
se
debe ian
mi a
como
pa a

dojas
,
si
la
expe iencia
no
las
es i icase
cla amen e.
Es
(5)
,
imposible
la
conse ación
de
la
paz,
del
buen
o den
y
a monía
en
los
pueblos,
habiendo
que
exigi
di ec amen

e
g andes
can idades,
y
menos
lle a
en
equilib io
es as,
ni
aun
ap oximadamen e,
máxime
sin
emplea se
muchos
años
en
negocio
an
impo an e
como
delicado
homb es
de
la
mayo
p o idad
y
desin e és
,
ado nados
jun amen

e
de
al os
conocimien os
en
las
ci cuns ancias
de
los
paí

ses,
su
es ension
y
lo
e az
ó
es é il
de
e eno;
sin
que
ca ezcan
de
ideas,
capaces
de
calcula
el
luc o
de
que
es
suscep ible
su
indus ia
ó
su
come cio.
Cuando
las
con

ibuciones
g a i an
en
el
odo
ó
en
la
mas
conside able
pa e
sob e
los
p edios
,
ce ca
es á
del
descon en o
la
dislocación
de
la
sociedad.
En
cie a
nación
bien
conocí-"
da
en
que
ecayó
po
solo
espacio
de
dos
años
sob e
las
he edades
,
se
ene aba
como
eden o
al
i ano
que
e

medió
un
mal
an
agigan ado.
7
.
0
El
o den
de
con ibución
di ec a
es endija
en
un
he moso
papel
espi a
dulzu a
y
equidad
en
la
eo ía,
pe o
a uena
y
con unde
el
ánimo
en
la
p ác ica:
se
suele
a i ma
con
gene alidad
que
en
ez
de
g a i a
exclusi

amen e
sob e
la
pob eza
y
p ime as
necesidades
de
la
ida,
solo
g a i a
sob e
la
iqueza:
si
po
iqueza
se
en

iende
solamen e
el
p oduc o
de
p opiedades
e i o iales,
ó
de
ec eo
de
ganados
que
es án
á
la
is a
de
odos,
es
una
e dad
incon es able
;
máxime
si
ope aciones
an
complicadas
no
econocen
o os
p incipios
mas
sólidos
que
las
Es adís icas:
pe o
ambién
lo
es,
que
es a
misma
e dad
eclama
con
odo
igo
de
jus icia
que
á
es e
sis

ema
de
con ibui
le
sos i uya
o o
que
aya
mas
A
con

o me
con
la
p opo ción
,
incluyendo
o os
géne os
de
i

queza
que
no
especi ico,
pe o
que
asegu o
es
digna
de
igual
a ención
que
aquella
:
á
in
de
que
di idido
el
g a

amen
de
la
con ibución
en e
odas
las
di e en es
ique

zas,
no
se
ean
las
clases
que
componen
la
sociedad
ca

mina
sucesi amen e
á
su
uina,
sino
que
odas
á
una
p ocu en
sos ene se
mu uamen e.
Cuando
se
a a
de
exac

ciones
p ecisas,
an
solo
la
absolu a
pob eza
me ece
el
nomb e
de
al:
y
asi,
las
po ciones
de
habe es,
po
Hmi-
1
adas
que
sean
,
epa idas
en e
muchos
indi iduos-
po-
u
se
UNÍX'ERSIDADE
DE
SANTIAGO
DI.C'OMPOSTTl
'
(12)
inos
sLTge ós
p obados
en
sana
mo al
y
mas
que
media

nas
luces.
Pe o::
¿hab á
quien
se
pe suada
que
habiendo
deposi ado
el
sup emo
hacedo
la
dis ibución
de
los
bie

nes
de
los
einos
y
naciones
en
manos
de
homb es,
posean
es os
el
don
in alible
del
acie o
en
odas
sus
delibe acio

nes?
No
po
cie o
:
po
mas
que
los
Reyes
y
minis os
se
es ue cen
en
no
equi oca se
jamas
en
las
elecciones,
no
son
ni
pueden
se
sus
ojos
an
linces
que
abancen
á
e lo
odo
po
sí
mismos:
es
indispensable
apela
al
ibunal
de
los
in o mes.
Y
es os
¡oh!
y
¡qué
luces
an
opacas
suelen
des

pedi ,
máxime
si
se
ab aza
como
po
u ina
mi a
pa a
exigi los
á
la
condición
del
empleo
y
no
á
las
i udes
del
empleado!
Es
un
medio
p eciso,
pe o
muy
pelig oso
á
la
ec a
adminis ación
de
jus icia
en
odo
géne o
de
clases
y
minis e ios.
Es
an
isible
y
común
es e
incon e

nien e
que
á
nadie
se
le
esconde:
y
lo
peo
es
que
ni
aun
p ocu a
esconde se:
á
ca a
descubie a
se
en a
en
es

a
pes e
que
llaman
de
paisanismo,
de
amis ad
ó
de
pa

en esco
á
co ompe
in enciones
po
o a
pa e
muy
buenas
en
aquellos
ea os
donde
se
llega
á
sabe ;
se
pi

den
in o mes
pa a
la
dis ibución
de
empleos
hono í icos
ó
ú iles.
¿Qué
sag ado
se
ha
de endido
bas an emen e
de
es e
decla ado
enemigo
de
la
azón
y
de
la
equidad?
¡Cuán os
co azones
inaccesibles
á
las
en aciones
del
o o,
insensibles
á
los
alhagos
de
la
ambición,
in épidos
á
las
amenazas
del
pode
se
han
dejado
pe e i
míse amen e
de
la
pasión
nacional
ó
de
la
sang e!
Cualquie a
que
en

abla
p e ensiones,
se
hace
la
cuen a
de
ene
an os
ale

do es
cuan os
paisanos,
amigos
ó
pa ien es
hubiese
en
la
pa e
donde
se
p e ende
que
sean
pode osos
pa a
llega#
al
log o.
No
impo a
que
la
p e ensión
no
sea
azonable,
ni
que
la
pa ia
n
la
eligión
clamen
po
las
i udes
y
po
la
ciencia:
los
empleos
se
han
de
pone
en
la
mano
que
señala
la
pasión
que
sugi ió
el
in o me,
y
luego
aunque
el
in o man e
haya
sido
la
ca coma
del
buen
ó den,
que
conse a ían
los
empleados
dignos,
se
di igen
en
con uso
las
quejas
con a
el
p íncipe
ó
minis os
que
no
u ie on
mas
pa e
en
la
uina
que
da
cu so
á
sus
diligencias
posibles
pa a
encon a
lo
mejo .
=
¿Vo
los
Reyes
sino

,
,
(
^
■
■
lo$
in o man es
despoja on
á
mi
que ido
pueblo,
*
14.
Es
demasiado
común
que
iouume ables
suge os
no
dkijeu
sus
in o mes
o uosos
con
el
in
de
a o ece
á
los
ag aciados,
sino
con
el
in en o
dep abado
de
desa

c edi a
a
los
p íncipes
pa a
e
si
llega
la
casualidad
de
subi
ellos
á
la
cumb e
del
mando.
Es os
si
que
son
los
enemigos
mas
decla ados
de
la
epública
;
po que
no
pu»
diendu
un
co o
núme o
de
colegas
con ibui
al
colmo
de
sus
solapados
deseos,
llenan
los
pues os
de
suge os
in

dignos
que
no
i u een
en
ascina
á
las
gen es
con
la
dia

bólica
in ec i a
de
llama
benemé i os
á
los
indignos,
y
malé olos
á
los
pací icos
amado es
de
lo
jus o-,
á
los
que
ellos
mismos
conocen
es án
plagados
de
de ec os
y
dé
iniquidad.
Todo
lo
que,
si
no
es
la
mayo
uina
del
Es ado^
es
po
lo
menos
úl ima
disposición
pa a
ella.
De
seme

jan e
conduc a
nacen
males
incalculables,
no
hablo
de
las
casas,
sino
de
los
einos
:
nace
la
abiosa
mu mu ación
1
dé
clase
á
ciase
y
de
indi iduo
á
indi iduo
que
lle a
con

sigo
la
di isión
y
en
seguida
la
desolación
:
y
aun
poe
mas
que
el
mé i o
desa endido
disimule
su
inju ia
pa i

cula
emiendo
solo
los
males
que
amenazan
ai
común,
la*
pe ulancia
y
es upidez
de
los
muchos
que
lle an
la
oz
solo
po que
llega on
á
cha la
desde
la
al a
o una,
odo
lo
pe u ban
y
nada
se
emedia
;
po que
,
¡
ay
del
hom

b e
solo
si
clama
po
el
bien
!
15.
Es os
homb es,
Pad es
de
la
Pa ia,
es oshom*
b es
cuyo
espí i u
es
odo
ca ne
y
sang e,
cuyo
pecho
an

da
siemp e
pegado
á
la
ie a;
si
se
in oducen
á
las.cé

ea
nías
del
ono
en
el
pa aiso
de
una
comunidad
1
eclesiás

ica
ó
en
el
cielo
de
una
eligión,
hacen
en
ellas
lo
que
la
an igua
se pien e
en
el
o o
pa aiso,
lo
que
Luzbel
en
el
cielo,
y
lo
que
la
nue a
iloso ía
"en
F ancia':
in o

duci
sediciones,
cismas,
ba allas
y
ca nice íás.
Ningún
uego
an
iolen o
asuela
el
edi icio
en
cuyos
ma e iales
ha
p endido,
como
la
llama'
de
la
ambición
po
los
al

os
des inos.
El
mé i o,
se
a opella,
la
azón
gime,
la
i a
umul úa,
la
indignación
se
exal a,
la
maledicencia
eina;
Los
co azones
que
debie an
es a
unidos
1
con
el
ínculo
la
calidad
a e nal
,
míse amen e-,
despedazado
aquel
se
UNÍVERSIDADE
DE
SANTIAGO
<
.
.
(I
4)
Sac o
lazo,
no
espi an
sino
enganzas,
enconos
y
aun
des onamien os.
Las
bocas
donde
solo
habían
de
esona
las
di inas
alabanzas
y
obsequios
al
ono,
no
a iculan
sino
amenazas
y
quejas.
Fóniianse
pa idos,
alís anse
au

xilia es,
u dénanse
escuad ones;
y
el
emplo,
el
claus o
y
el
mi
mo
solio
si en
de
campaña
á
una
ci il
gue a
po

lí ica.
¡
Ay
del
encido!
¡ay
del
encedo !
¡aquel
pe

diendo
la
ba alla,
pie de
ambién
la
paciencia;
es e
ga

nando
el
iun o,
se
pie de
á
sí
mismo!
16.
Disponga,
pues.
Pad es
de
la
Pa ia,
disponga
ues a
al a
comp en
don
que
se
des ie e
de
nues os
co azones
odo
espe o
de
pa ia,
de
ca ne
y
de
sang e;
y
el
eino
lo ece á
bajo
la
di ección
del
mas
amable
de
los
eyes,
y
la
eligión
cada
ez
se
p esen a á
mas
iun

an e,
haciendo
iun an es
sus
minis os;,
es os
mi a án
en onces
á
los
indi iduos
de
oda
clase
como
á
hijos
de
bendición
y
como
á
he manos
que idos
igualmen e
de
nues a
mad e
España,
en
cuyo
seno
se
ha
ab igado
siem

p e
la
o a
mejo
mad e
que
se
llama
san a
po
se
la
Iglesia.
En
ningunas
palab as
de
la
san a
esc i u a
se
dibuja
mas
i amen e
una
alma
desapasionada,
pací ica
y
eligiosa
que
en
aquellas
que
dice
Da id
á
la
suya
en
nomb e
de
odos:
»Oye
hija
y
mi a,
inclina
u
oido
y
ol ida
u
pueblo
y
la
casa
de
u
pad e.
”
En
es e
sen ido
dispuso
ambién
Alejand o,
después
de
encidos
los
Pe sas,
que
los
soldados
macedoneos
se
casasen
con
doncellas
pe sianas,
á
in
de
que
ol idados
de
su
pa ia
solo
u ie

sen
po
paisanos
los
buenos,
y
po
o as e os
los
malos.
Disponga
que
po
ningún
p e ex o
se
insul e
po
palab a
ni
po
esc i o
á
ningún
indi iduo,
p o esión
ni
des ino,
po que
en
el
eino
donde
se
sos enga
i a
y
p o egida
es a
llama
o az
que
hie e
has a
las
en añas
mas
sosegadas,
no
hay
que
con a
con
segu idad,
ni
en
la
choza
ni
en
el
palacio-
Disponga
que
llegue
á
conoce
el
mundo
que
los
des ín
)s
no
los
ocupa án
sino
las
almas
labo iosas,
ado

nadas
de
i ud
y
sana
educación;
y
en onces
sin
apela
á
cada
paso
á
nue as
leyes,
se
e án
desie os
aquellos
in e nales
ocos
de
eunión,
en
donde
se
ceba
la
ociosidad.
U
dilapidación
y
h
in iga
que
pie den
á
sus
au o es
y
UNMRSID
DE
s. mA
es os
acaban
con
lo
mas
sag ado.
Disponga
en
in
que
cuan o
mas
se
dis ingan
los
suge os
en
la
p e endida
cien»
cia
de
p e ensiones
oo
engan
mejo
cabida
en
el
con

cep o
de
nues as
leyes
que
pa a
la
exclusión;
pa a
que
asi
sea
buscado
el
mé i o
en
el
con inuo
abajo
y
no
e í
el
pasa iempo,
en
el
e i o
y
no
en
el
ca é
ni
en
el
ea

o,
en
el
ec eo
jus o
y
mode ado
de
sus
amilias
y
no
en
e ulio-oes
de
g andes
concu encias,
en
cuyos
si ios
sospechosos
iene
expe iencia
oda
la
Eu opa,
se
socaba
el
bello
olo
de
la
opinión,
no
solo
de
los
pa icula es,
sino
del
mismo
gobie no
mas
i ep ensible.
•
'
17.
Los
concilios
de
Toledo,
aunque
se
llama an
có -
es
como
quie en
algunos,
se
jun aban
con
el
p incipa

lísimo
obje o
de
e o ma
las
cos umb es,
c eyendo
opo

unamen e
que
sin
o as
inno aciones
sus anciales
se
con

solida ía
el
ono,
se
conse a ía
la
paz
y
llega ía
Es

paña
á
aquel
ele ado
pun o
de
glo ia
á
que
la
P o i

dencia
y
Ja
na u aleza
de
su
e acidad
Ja
hizo
ac ee

do a.
En
e ec o,
á
pesa
de
las
co es
luces
de
un
sa

bio
luga eño,
oí
muchas
eces
á
los
ene ables
sace

do es
á
quienes
ocó
la
sue e
de
enseña nos
lo
que
sa

bemos
,
que
la
eliz
España
con
solas
las
p oducciones
*
de
su
e eno
é il,
siemp e
iun ó
en e
odas
las
na

ciones
sin
habe
jamas
necesi ado
de
o os
auxilios
que
los
que
dispensa
aquella
eligión
de
que
nunca
pe mi ió
desp ende se.
Oí
que
los
Alonsos,
Al onsos,
Jaimes
y
Fe

nandos
con
sola
la
cua a
pa e
de
la
ex ensión
de
nues

as
p o incias
cada
uno,
p ospe aban
en
sun uosos
pa

lacios,
en
ence
millones
de
enemigos
ex años
y
en
edi ica
miles
de
emplos
sun uosos
al
Dios
e dade o,
de
cuya
incomp ensible
olun ad
dimana
¡a
abundan

cia,
la
paz
y
el
buen
o den.
No
había
canales,
pe o
suplía
su
de ec o
el
copioso
"sudo
de
los
mul iplicados
b azos
que
ecu ían
al
abajo
huyendo
del
ocio:
no
habia
colonias,
pe o
suplían
con
usu as
sus
p oduc os
la
economía
y
buena
e sación
,
abo eciendo
el
lujo
y
supe luidades:
no
habia
de
con inuo
egé ci os
nume o

sos
eunidos
en
las
ciudades,
pe o
exis ía
en
odo
pue

blo
un
g an
núme o
de
soldados
alis ados
en
iempo
se
UNn
?
ERS!DADE
DE
SANTIAGO
(
de
paz
dispues os
á
sali
co iendo
á
la
p ime a
oz
del
Rey
cuando
se
p esen aba
la
gue a.
Se
señalaba
á
cada
uno
una
po ción
de
e eno
pa a
que
lo
cul i a

sen
si
po
o a
pa e
no
lo
enían
:
y
con
an
sanas
p o

idencias,
ni
ellos
se
abo ecían
ni
la
nación
se
eca gaba.
18.
Finalmen e,
Pad es
de
la
Pa iia,
yo
que ía
de

ci
con
la
sencillez
p opia
á
mi
humilde
p o esión
que
con
solo
pone
en
cu so
ápido
la
egecucion.
de
una
sana
mo al,
los
Reyes
se ian
obedecidos
al amen e,,
las
au o

idades,
espe adas,
la
mendiguez
des e ada,,
los
lab a

do es
ali iados,
los
soldados
que idos
y
la
iglesia
lle

ga ía
has a
la
consumación
de
los
siglos
en
aquel
ele

ado
iun o
en
que
siemp e
han
deseado
eda
lo e

ce
los
españoles.
¡Oh
i udes
e dade as!
¡De
cuan

os
bienes
pobláis
las
sociedades
y
de
cuan os
habi ado

es
el
cielo
!
Ellas
solas
conduje on
al
g ande
y
eligioso
Cid
al
ex emo
de
la
obediencia,
y
humildad
en
medio
(le
su
agigan ado
alo
:
peleaba
con a
los
mo os
con
la
in epidez
de
un
San iago
á
las
ó denes
de
su
Rey
,
y
yunque
le
des e ó
á
ins ancia
de
sús
ibales
,
léjos
de
e

ela se
con a
el
mona ca,,
sigue
poniendo
á
la
disposición
de
és e
los
p isione os
que
hacia
en
el
dis i o
de
su
des

ie o;
y
apenas,
e a
llamado
á
los
eales
egé ci os
abando

naba
sus
p oyec os
en ajosos
po
i
al
momen o
á
da
p uebas
de
obediencia
al
ey
Don
Alonso,
sin
aco da se
jamas
de
la
inju ia.
Que ía
deci ,
que
odas
las
e o mas
que
conciban,
el
saludable
p oyec o
de
no
descamisa
ni
he i
á
ninguna
clase
de
la
epública,
se
aleja
del
ho o o

so
pelig o,
que
es
de
eme ,
de
los
amaños
esen imien os
que
po
p ecisión
engend a
en
los
indi iduos
que
las
componen,
la
polí ica
con a ia.
Todos
son
hijos
de
una
misma
mad e,
odos
se
concep úan
mas
ó
menos
ú iles
al
Es ado,
y
odos
desean
jus amen e
i i
segu os
en
la
po

sesión
de
aquella
p opiedad
,
sue e
ó
o una
á
que
les
ue
conduciendo
desde
los
p ime os
años
su
educación
ó
ca e a:
á
pesa
de
que
odos
se
deban
hace
el
ca go
de
que
en
los
p ime os
iempos
en
que
un
impe io
nace
ó
e

nace,
es
imposible
e i a
el
su imien o
de
algunos
sac i

icios.
Eo
el
es ado
deplo able
en
que
nues o
ado ado
éy
Fe nando
cogió
las
iendas
del
gobie no
después
de
una
gue a
asolado a
y
una
ho íandad
ho enda,
encon

ó
el
eso o
público
exhaus o,
los
habi ado es
bas an e
desunidos,
innume ables
amilias
desampa adas,
y
un
j-ia
núme o
de
o iciales
que
se
habían
c eado
pa a
la
es au a

ción
de
la
pa ia
j
llegándose
á
es os
males
el
o o
inespe

ado
de
e se
en
la
p ecisión
de
hace
eg esa
el
egé ci o
á
F ancia
po
la
salida
del
usu pado
y
maes o
de
los
al

bo o os
de
la
isla
de
El
a:
y
sin
emba go,
á
pocos
meses
de
su
milag osa
en ada
en
el
ono
cabal
de
sus
mayo es
es i uye
el
p eciso
aus o
de
palacio,
las
p opiedades
á
sus
dueños,
emedio
posible
á
las
amilias,
subsis encia
y
hono es
á
los
o iciales
,
sin
habe
g a ado
á
los
pueblos
en
el
mas
pequeño
nue o
impues o-
en
el
la go
espacio
de
es
años.
De
mane a
que
los
mismos
pueblos
se
decían,
¿có

mo
no
echa á
el
Rey
con ibuciones?
Bien
que
an
ma

a illosas
p oezas
solo
las
concede
la
di ina
P o idencia
á
cie os
homb es
á
quienes
iene
ese ados
pa a
cosas
an
g andes
y
mayo es,
que
se
en egan
al
silencio
po
na
p i a les
de
o a
co ona
mas
b illan e
que
les
espe a
en
o a
ida
mejo .
¡T is e
de
aquel
homb e
á
quien
le
son
econocidos
y
p emiados
odos
sus
mé i os
en
es e
mundo!-
¡Y
mas
is e
aquel
á
quien
se
p emian
los
que
no
iene!
19.
Pe o
lo
mas
lamen able
que
puede
expe imen*
a
una
gene ación
,
es
e se
en
la
p óxima
uina
de
pe

de
el
uso
de
la
azón
con
el
en edado
manejo
de
llama
icio
á
la
i ud
,
paz
á
la
gue a
y
a monía
á
la
con usa
sedición
;
buen
ciudadano
al
que
ab asa
las
naciones
con
papeles
incendia ios
y
pe e sos,
al
que
an o
po
azón
de
su
des ino
como
po
p ecep o
de
ca idad
y
jus icia
p e iene
del
eneno
que
se
esconde
bajo
el
elo
del
sa

casmo
y
de
la
bu la.
20.
Todos
claman
po
e o mas
de
los
eclesiás icos,
aunque
solo
oman
en
boca
los
egula es:
unos
y
o os
las
necesi an
po
se
homb es,
y
odos
las
ecibi ían
con
la
humildad
que
es
p opia
de
su
ca ác e
si
iniesen
di

igidas
de
aquella
po es ad
que
en
odos
los
iempos
de
la
iglesia
ha
dis u ado
es a
san a
mad e.
Sin
con esa
de
buena
e
é
es a
e dad
,
nadie
se
pe suade
llama
eligioso

(i8)
ca ólico
ni
homb e
de
bien,
cuyos
glo iosos
epí e os
an
solo
son
aplicables
á
aquellos
que
después
de
alis a se
bajo
las
bande as
del
sag ado
bau ismo
i en
sumisos
y
obedien es
á
Jesuc is o,
cuya
po es ad
de
e o ma
las
cos umb es
á
sus
edimidos
ansmi ió
con
plenos
y
exclu

si os
pode es
á
la
esposa,
quien
jamas
es ablece
leyes
ni
ibunales
que
se
opongan
al
di ino
espe o
de
las
o as
legí imas
au o idades:
mandando
á
sus
hijos
buenos
y
ma

los
da
po
obligación
de
conciencia
á
Dios
lo
que
es
de
Dios,
y
al
Cesa
lo
que
es
del
Cesa ;
al
que
le
es
debido
hono
el
hono ,
al
que
alcabala
alcabala,
y
al
que
i

bu o
ibu o;
los
egula es
son
una
po ción
de
hijos
esco

gidos
de
la
esposa:
és a,
como
que
siemp e
desea
lo
me

jo ,
les
dió
sancionadas
cie as
leyes
pa icula es
que
ellos
lib emen e
quisie on
ab aza
como
mas
es echas
que
las
que
gene almen e
p o esan
los
demas
ieles
sus
he manos.
Siemp e
en
el
pueblo
social
y
eligioso
ue on
conocidas
cie as
clases
de
pe sonas,
que
pa a
mejo
se i
y
alaba
á
Dios
se
e i a on
del
come cio
del
siglo;
con
sola
la
di e encia
que
en
unos
iempos
e an
conocidas
po
el
nomb e
de
pa ia cas
ó
pas o es,
de
naza enos
en
o os,
en
los
p ime os
de
nues a
san a
iglesia
he mi años
y
des

pués
has a
nues os
dias
se
llama on
ailes,
he manos
ó
eligiosos
que
en
sana
in eligencia
odo
es
una
misma
cosa.
No
exis ió
gobie no
laudable
en
ninguna
época
en
que
á
los
ales
eligiosos,
á
pesa
de
i i
en
su
e i o
ampa ados
po
las
leyes
del
Es ado,
no
uesen
mi ados
como
benemé i os
indi iduos
de
la
epública
y
U ilísi

mos
á
la
sociedad.
.
2i.
2
Y
de
donde
iene
es a
u ilidad?
p egun a án
los
esc i o es
ilus ados
con
las
is es
y
supe io es
luces
del
dia.
Con
el
cumplimien o
de
sus
espec i as
obliga

ciones;
o ando
,
con esando,
enseñando,
p edicando
y
es

c ibiendo,
no
pe iódicos
de
e o mas
ilan opías
ni
de
animosas
an a onadas,
sino
lib os
ó
mani ies os
de
doc-»
ina
sé ia
cuando
la
necesidad
lo
exige
ó
la
au o idad
lo
manda,
como
lo
han
p ac icado
desde
el
siglo
e ce o
de
la
iglesia,
poblando
el
cielo
de
san os
y
las
biblio ecas
de
olúmenes
excelen es
en
odo
géne o
de
in enciones
(19)
sag adas
y
polí icas,
has a
pone
las
almas
de
los
homb es
en
el
g ado
de
pe ección
,
si
las
pasiones
dominadas
poc
el
espíii u
de
exal ación
y
de
la
no edad
no
lo
impidie

an
po
de
g acia
de
nues a
nebulosa
época.
Sí
,
seño es,
es o
hicie on
y
mucho
mas
,
sin
emba go
de
que
los
mas,
sino
odos,
celeb a on
la
solemne
al a
admi able
y
sag a

da
p o esión
eligiosa
an es
de
los
ein e
años:::
Los
Após oles
mismos
ambién
ue on
eligiosos,
po que
ab a

za on
el
es ado
de
pe ección,
y
sin
habe se
mezclado
en
o as
ocupaciones
que
las
dichas,
ue on
san os
y
ue on
polí icos
en
al
ex emo,
que
sin
zahe i
al
g iego,
al
gen il,
al
omano
ni
al
judío,
eengend a on
á
odas
es as
naciones,
con
odas
las
o as
del
mundo,
haciéndoles
c ee ,
que
el
medio
dulce
y
sua e
de
e o ma
á
los
hom

b es
es
llega
á
con ence les
que
no
deben
aspi a
á
o a
sue e
mas
a o unada
que
á
aquella
á
que
les
conduzca
el
exac o
cumplimien o
de
sus
debe es.
Nunca
mas
e-
p eensible
se ia
un
egula
que
cuando
sal ase
la
ba da
del
e i o
pa a
i
á
manda
egéici os,
á
gobe na
plazas,
á
di igi
expediciones
me can iles,
á
pone
en
al o
y
de

bido
ono
algún
gobie no
de
policía
ú
o o
cualquie a
negocio
del
siglo.
—
MinisU ium
uum
imple.
es
muy
bas an e.
=
Ninguna
conduc a
en
mi
juicio
se
ace ca
mas
á
la
con usión
y
al
desacie o,
que
al
eólogo
ecibi le
po
ju is a
,
al
ju is a
po
eólogo,
al
mili a
po
ogado,
al
come cian e
po
lab ado
y
al
lab ado
po
as ólogo,
ma emá ico
ó
dipu ado
de
alguna
al a
asamblea.
En
es e
concep o
en iendo
que
habla án
algunos
sabios
pe iodis as',
cuando
dicen
que
ene an
como
deben
á
los
egula es;
pe o
que
es os
se
deben
mos a
ú iles
al
Es ado,
cuyas
leyes
ue on
en
odos
iempos
la
sal agua dia
de
sus
ins

i u os.
En
e ec o,
debemos
c ee
i memen e
que
ningún
deli o
come ie on
los
eligiosos
en
p eama
las
es eche

ces
del
claus o
pa a
mejo
se i
á
Dios
con
su
i

da
i ep ensible,
y
á
los
ieles
que
deja on
en
el
siglo,
no
pa a
abandona los,
sino
pa a
a o ece los
con
los
bienes
empo ales
que
enuncia on
y
con
el
egemplo
de
i ud
y
doc ina,
que
desde
allí
siemb an
con
mano
libe al
y
gene osa.
Asi
lo
pensó
Jesuc is o,
cuando
dijo
:
¿quie ey
se
UNIVKHSlIMD
DE
SANTIAGO,
,
(20)
se
pe ec o?
Vende
lo
que
ienes
y
en e
conmigo,
jQuie es
se
mas
pe ec o?
Pues
deja
á
u
pad e
y
á
u
mad e,
al
he mano,
á
la
muge
y
aun
á
í
mismo,
y
halla ás
copiosos
bene icios
pa a
í
y
pa a
o os.
Así
lo
pensó
la
san idad
de
Inocencio
e ce o,
cuando
ese ó
á
sí
la
ap obación
de
nue as
ó denes
eligiosas,
dejando
pue a
anca
á
los
que
quisiesen
en a
en
las
es able

cidas.
Asi
lo
pensó
G ego io
décimo
en
el
Concilio
Lug-
dunense
cuando
con i mó
el
dec e o
de
Inocencio
en
el
La e anense.
Apacigüese
pues
el
delicado
y
esc upuloso
emo
que
nos
inspi an
cie os
pe iodis as,
que
asien an
casi
po
incompa ible
la
necesa ia
mul iplicación
de
la
especie
humana
con
la
exis encia
de
nues as
sociedades
eligiosas,
po que
no
se
ol idó
el
Au o
de
los
se es
y
de
las
sociedades
p e eni
emedio
pa a
oda
clase
de
males,
y
menos
de
esponde
á
epa os
an
inos
como
compasi os.
Hay
Eunucos,
dijo,
que
ellos
mismos
se
cas a on
espi i ualmen e
po
el
eino
de
los
cielos,
poniéndose
en edicho
pe pe uo
en e
las
delec aciones
de
ambos
es ados.
Y
pa a
mayo
sosiego
de
conciencias
esc upulosas
y
de
imaginaciones
i as,
i amos
odos
i memen e
pe suadidos
de
que
ya
exis an
muchos,
ya
pocos
egula es
,
no
al a á
á
la
iña
de
la
humanidad
una
sola
cepa
ni
un
solo
pimpollo
de
los
que
hayan
de
eni
á
su
cul i o
y
población;
pues
esc i o
es á
que
odos
uno
po
uno
son
llamados
ya
po
su
p opio
nomb e.
22.
Desengañémonos,
seño es
esc i o es,
que
no
con

iene
el
demasiado
sabe ,
sino
sabe
con
sob iedad
pa a
lle a
en
equilib io
medianamen e
balanceado
po
la
p udencia
la
ida
del
homb e
has a
el
io.
Las
e o mas
sus anciales
en
odos
los
siglos
las
mi a on
las
naciones
po
di iciles;
y
po
muy
pelig osas
cuando
son
emp endidas
po
exal aciones
p ecipi adas.
La
Cons i ución
ya
es á
ju

ada,
y
an o
los
egula es
como
los
demas
homb es
de
bieo
la
obedecen
y
obedece án
po
mo i o
de
conciencia,
mien as
que
el
Rey
y
el
gobie no
la
sos engan
sob e
el
cimien o
sólido
de
la
eligión
c is iana,
ca ólica,
apos ó

lica
y
omana.
Y
es
lo
mismo
que
deci ,
una
eligión
que
no
se
con en a
coa
la
con esión
de
la
exis encia
de
(21)
.
m
Dios
in ini amen e
digno
de
nues as
ado aciones,
cuyo
e e no
Hijo
se
hizo
homb e
po
nues a
e dade a
elicidad,
sino
que
exije
indispensablemen e
un
cul o
ex

e io
,
decen e
y
ele ado
en
lo
posible
al
alcance
de
los
ieles:
es e
no
se
puede
e i ica
sin
emplos
magní icos,
sin
abe náculos
ado nados,
y
sin
minis os
que
dis u en
acul ades
compe en es
al
deco o
con
que
siemp e
los
han
ene ado
los
c is ianos,
máxime
españoles:
una
eligión
en
in,
que
sea
hija
única
de
la
san a
Iglesia
á
quien
Jesu

c is o
encomendó
sus
eces,
pa a
que
la
conse ase
con
leyes
,
engalanase
con
i udes
y
en iqueciese
con
pe ec

ciones.
Nunca
ue
o a
la
in ención
de
es e
Seño
di i

no,
ab azando
gus oso
la
mue e
pa a
hace
san a
y
i

ca
su
esposa.
Nunca
pensa on
de
o o
modo
los
Após oles
cuando
pobla on
la
ie a
de
emplos
á
cos a
de
gas os
incalculables,
y
de
obispos
y
p esbí e os
enca gados
se ia

men e,
no
solo
de
po a se
ellos
con
in eg idad
y
decen

cia,
sino
ambién
de
ene
p on as
sus
colec as
pa a
so

co o
del
mise able
,
de
la
iuda
y
del
desg aciado.
Asi
lo
pensa on
los
san os
Pad es,
in é p e es
de
mejo
condi
cion
y
c édi o
que
noso os,
po
mas
que
p ocu emos
a i

na
nues os
discu sos
.con
ases
pomposas
y
e mini os
escogidos.
23.
Que e
eligión::
bajo
de
o o
concep o
iene
un
olo
in e nal::
que
p oduci á
al
ez
esul as
mas
unes as
que
las
que
expe imen ó
la
F ancia
cuando
dió
p incipio
á
sus
e o mas
ilosó icas
con
la
oz
de
eligión,
y
acabó
iendo
po
sus
ojos
cubie os
de
sang e
el
ex e minio
de
odo
lo
sag ado,
y
la
desolación
de
sus
e o man es
y
e?-
o mados.
También
se
lee
en
los
p eciosos
papeles
del
si
glo
de
las
luces
la
con eniencia
de
desp i ilegia
al
cle o>
mas
no
sé
como
semejan e
idea
pueda
i
consiguien e
con
los
clamo es
con inuados
con
que
po
o a
pa e
es os
mismos
esc i os
con unden
nues os
oidos
cuando
a guyen
á
los
débiles
y
descon iados,
diciendo:
que
lean,
que
lean
esos
malé olos
la
Cons i ución,
y
e án
que
es ablece
po
ley
undamen al
del
gobie oo
la
eligión;
y
que
los
ecle

siás icos
goza án
de
los
p i ilegios
y
ue os
que
p esc i

ben
las
leyes.
A
is a
de
es o,¿se á
posible
que
el
juez