scieee Open visual document viewer

El sencillo labrador

Sencillo Labrador, El

Full text

w El sencillo Lab ado . _La polí ica y la p udencia deben ma cha siemp e an enlazadas en e sí , que ni po un momen o se ol iden que aquella es hija legí ima de és a, que siendo di igida en odo caso po los p incipios de eligión , deja de se p u  dencia de la ca ne; que mas ó menos siemp e ma a : po  que nunca ó a a ez p es a luz que no se di ise en  uel a en e la obscu a niebla del só dido in e és. Nada se encuen a es able ni ijo en es e mundo, po mas que los homb es se empeñen en ensalza le. Solo el e o camina sin in e upción á la pa del homb e: desapa ece á el uno cuando el o o pie da la exis encia de oda su especie. Pa  a hace a iba las acciones humanas al delicioso pue o de la e dad, es indispensable i i en una con inua i  gilancia é ímp obo abajo: pa a que es e p oduzca u  os limpios de cizaña y pu i icados de maleza, ha de se emp endido po el in e és gene al, cuya ci cuns ancia obliga á enace en los indi iduos de la sociedad un a  dien e amo que insensiblemen e los conse a en p os  pe idad posible, aun en iempo de ama gu a. 2. ° Las his o ias y las expe iencias mani ies an un campo demasiado ameno, donde se nos anquean e da  des muy in e esan es. La F ancia gimió ce ca de ein a años enlodazada en e a oyos de sang e, espe ando po la elicidad y eposo que le p ome ía la ambición indi  idual de ♦sus engañado es Co i eos, quienes cada paso que adelan aban acia la ele ación del mando, dismi  nuían á millones los habe es y idas de sus con ecinos. Oh, cuan o se suele aleja el buen o den de aquel go  bie no que se deja cae en muchas manos ambiciosas! Ca  da una desea pa a sí lo que en la palab a y el esc i o ¿e .. . caca ea pa a o o. No hubo jamas nación ci ilizada que después de bien ins uida po la expe iencia, no suspi ase con ansia po el gobie no que había pe dido po el con  uso clamo eo de que uno solo odo se lo abso e. Felicidad, igualdad y libe ad , ue on en odas las edades y nacio  nes del mundo las es lla es maes as con que se ha p o  cu ado ab i pue a anca al nue o gobie no que se in  en e. Pe o has a aho a nadie pudo jamas da les siquie  a el e dade o signi icado, y menos po consiguien e goza sus u os imagina ios. Tan solo ecu iendo á la eligión e elada se puede concebi en que é minos pue  de el is e homb e llega á se eliz y lib e; po que la cualidad de igual, ni en el o den de la na u aleza, ni de la g acia es á pues a á sus alcances. Has a aquellos mis  mos que mas con ia on en los a dides de la in ención y delicadeza de los discu sos humanos pa a consegui la decan ada elicidad , inie on á con esa po úl imo que es a no pa ece debajo del sol. Epicu o la buscó en la abundancia de las iquezas y de los place es, y aunque encon ó la opulencia , no pudo jamas gus a la dicha, iéndose p ecisado á deci que no hay mas elicidad pa  a el homb e que el sosiego que espi a el co azón de habe ob ado ec amen e. - 3. 0 El mismo Dios , pa a apa a á los hijos de Adan de an anos deseos, epi e innume ables eces que la i  da del homb e cons a de pocos dias, y es os llenos de calamidades y mise ias : y que cuan o mas es as se au  men en , an o mayo se á la elicidad , no en es a ida mo al, sino en o a, pa a donde solo es á ese ada la dis ibución jus i icada de epa i á cada uno según sus mé i os. Espe a que es os hayan de se el no e inde ec  ible pa a el epa imien o de los g andes des inos , es pensa una quime a. En las épocas en que mas luga han enido las i udes, ocupa on los al os empleos suge- os dignos, indignos y menos dignos. Igualmen e ca  lien a el sol la ie a del impío que del jus o. Y asi, llama las gen es al amo de un gobie no p ecisamen e po las p omesas de un in alible acie o y segu a bonan  za, es expone las á la pue a del engaño ; po que ni al L nomb e le ha sido dispensado el p i ilegio de no e a^ e ni Dios iene expedido algún dec e o de p emia la i * ud con empo alidades. 4° Al Bau is a , aunque mas excelen e en e los jus os nacidos de muge , le des inó la P o idencia á un escam  b oso desie o, mien as que los He edes se paseaban po magní icos palacios. Y el mismo Jesuc is o , cuyos mé i os pasa on el é mino de in ini os , i ió su ida en una hu  milde habi ación, mien as que Pílalos disponía un sun  uoso P e o io pa a juzga le po inicuo, siendo la bondad po esencia. Al in con engamos que en la ie a no exis e elicidad e dade a, y que aquella que con an a gene a  lidad se ie e en los papeles, solo me ece á semejan e nomb e espec i amen e á la mayo ó meno in elicidad: ó que si nos empeñamos en apellida la asi con oda p o  piedad, solamen e la halla emos en la paciencia, en los abajos, en las mise ias, en las injus icias, en las desigual  dades , en las calumnias y en las en e medades : odo lo que no sigue menos en es a ida al homb e de bien y pací ico, que al al i o é inquie o; el cual se p esen a en o  dos iempos, épocas y gobie nos p ospe ando an e los ojos del mundo, á pesa del con inuo descon en o que ab iga en su lace ado in e io . 5. 0 Ningún gobie no, sea el que uese, puede p ome  e o a elicidad á sus gobe nados que aquella misma que es os le dispensan con sus con ibuciones, con sus lu  ces y con sus i udes. Mas como odo lo que nace del homb e es á suje o á de ec os, cuando no á de o midades, es p eciso con esa de buena e que la elicidad , á que se puede aspi a en el. sis ema del mejo ó den , se é edu^ cida á hace mas lle ade os los disgus os po medio de la sana in ención del que di ige las iendas del al o pode y de la p o unda obediencia de los súbdi os á las leyes que dimanen de la sabidu ía, y no del cap icho. La sa  bidu ía no iene luga alguno en el espí i u de egoísmo, ni de ebelión, ni de sobe bia. Todo p oyec o po bueno que sea degene a en uina, con al que sea hijo de la in  iga ó de la anidad. El a e y ciencia de gobe na á los homb es, debe me ece el enomb e de a e dejas a - UNMRS DADE DE SANTIAGO o , coMPOsn i íes y ciencia de las ciencias : an p ecioso hallazgo an sola ca e en almas comple as , cuyos mo imien os ebeldes se suje an con dulzu a al espí i u, y es e á Dios. De es a cla  se de almas espe amos en la San ísima T inidad que se ean ado nados los ep esen an es de la nación española, pa a hace menos du a la sue e del is e homb e que jamas expe imen ó o a libe ad mas noble que la que goza bajo el sag ado impe io de leyes jus as y bené icas. Bien conoce án es os Pad es de la Pa ia que el amo de Ha  cienda es la base p incipal en que es iba la subsis encia y aleg ía del Es ado; pe o ampoco igno a án que el p opo ciona es os ondos en uel e en sí g andes é in  supe ables di icul ades. Saca c ecidas con ibuciones po algún iempo, y po medio de la ue za, es negocio co  ien e y ácil ; mas el ija un sis ema cons an e , dulce y sepa ado del descon en o, siemp e ue mi ado como ob a del he oísmo en las naciones mas cul as : en unas ab azan con gus o los a bi ios que en o as abo ecen: las con i  buciones con ienen bas an e con las cos umb es de los países: cada uno mi a con buenos ojos las suyas, y maldi  ce las es añas: la in eg idad del español paga con place y a ogancia lo mucho, cuando no se lo pide impe iosa  men e el con ecino ó el minis o; y se niega á lo poco, ó se i i a cuando p ecede el ap emio. 6? Pe o sob e odo, lo que mas llena de ama gu a al homb e de bien es el e a anca su humilde equipage hácia la plaza pa a cub i el con ingen e que le cupo en la dis ibución ni elada po su enemigo , que po se in  igan e y de mala conciencia , quedó lib e de oda ca ga. Y ¡qué dolo pa a un Pad e de amilias á quien po e  ne á la is a el co ísimo p oduc o de su lab anza le enden el alimen o p eciso pa a el dia, al paso que e queda al ecino, que se ale de la indus ia ó come cio nada-ndo en la abundancia 1 Y ¡qué is eza pa a almas sensibles ad e i , que en cie os sis emas de con ibu  ciones, impo an mas ó an o los ap emios, las quejas, las consul as y los plei os que la misma con ibución 1 Se  mejan es mons uosidades se debe ian mi a como pa a  dojas , si la expe iencia no las es i icase cla amen e. Es (5) , imposible la conse ación de la paz, del buen o den y a monía en los pueblos, habiendo que exigi di ec amen  e g andes can idades, y menos lle a en equilib io es as, ni aun ap oximadamen e, máxime sin emplea se muchos años en negocio an impo an e como delicado homb es de la mayo p o idad y desin e és , ado nados jun amen  e de al os conocimien os en las ci cuns ancias de los paí  ses, su es ension y lo e az ó es é il de e eno; sin que ca ezcan de ideas, capaces de calcula el luc o de que es suscep ible su indus ia ó su come cio. Cuando las con  ibuciones g a i an en el odo ó en la mas conside able pa e sob e los p edios , ce ca es á del descon en o la dislocación de la sociedad. En cie a nación bien conocí-" da en que ecayó po solo espacio de dos años sob e las he edades , se ene aba como eden o al i ano que e  medió un mal an agigan ado. 7 . 0 El o den de con ibución di ec a es endija en un he moso papel espi a dulzu a y equidad en la eo ía, pe o a uena y con unde el ánimo en la p ác ica: se suele a i ma con gene alidad que en ez de g a i a exclusi  amen e sob e la pob eza y p ime as necesidades de la ida, solo g a i a sob e la iqueza: si po iqueza se en  iende solamen e el p oduc o de p opiedades e i o iales, ó de ec eo de ganados que es án á la is a de odos, es una e dad incon es able ; máxime si ope aciones an complicadas no econocen o os p incipios mas sólidos que las Es adís icas: pe o ambién lo es, que es a misma e dad eclama con odo igo de jus icia que á es e sis  ema de con ibui le sos i uya o o que aya mas A con  o me con la p opo ción , incluyendo o os géne os de i  queza que no especi ico, pe o que asegu o es digna de igual a ención que aquella : á in de que di idido el g a  amen de la con ibución en e odas las di e en es ique  zas, no se ean las clases que componen la sociedad ca  mina sucesi amen e á su uina, sino que odas á una p ocu en sos ene se mu uamen e. Cuando se a a de exac  ciones p ecisas, an solo la absolu a pob eza me ece el nomb e de al: y asi, las po ciones de habe es, po Hmi- 1 adas que sean , epa idas en e muchos indi iduos- po- u se UNÍX'ERSIDADE DE SANTIAGO DI.C'OMPOSTTl ' (12) inos sLTge ós p obados en sana mo al y mas que media  nas luces. Pe o:: ¿hab á quien se pe suada que habiendo deposi ado el sup emo hacedo la dis ibución de los bie  nes de los einos y naciones en manos de homb es, posean es os el don in alible del acie o en odas sus delibe acio  nes? No po cie o : po mas que los Reyes y minis os se es ue cen en no equi oca se jamas en las elecciones, no son ni pueden se sus ojos an linces que abancen á e lo odo po sí mismos: es indispensable apela al ibunal de los in o mes. Y es os ¡oh! y ¡qué luces an opacas suelen des  pedi , máxime si se ab aza como po u ina mi a pa a exigi los á la condición del empleo y no á las i udes del empleado! Es un medio p eciso, pe o muy pelig oso á la ec a adminis ación de jus icia en odo géne o de clases y minis e ios. Es an isible y común es e incon e  nien e que á nadie se le esconde: y lo peo es que ni aun p ocu a esconde se: á ca a descubie a se en a en es  a pes e que llaman de paisanismo, de amis ad ó de pa  en esco á co ompe in enciones po o a pa e muy buenas en aquellos ea os donde se llega á sabe ; se pi  den in o mes pa a la dis ibución de empleos hono í icos ó ú iles. ¿Qué sag ado se ha de endido bas an emen e de es e decla ado enemigo de la azón y de la equidad? ¡Cuán os co azones inaccesibles á las en aciones del o o, insensibles á los alhagos de la ambición, in épidos á las amenazas del pode se han dejado pe e i míse amen e de la pasión nacional ó de la sang e! Cualquie a que en  abla p e ensiones, se hace la cuen a de ene an os ale  do es cuan os paisanos, amigos ó pa ien es hubiese en la pa e donde se p e ende que sean pode osos pa a llega# al log o. No impo a que la p e ensión no sea azonable, ni que la pa ia n la eligión clamen po las i udes y po la ciencia: los empleos se han de pone en la mano que señala la pasión que sugi ió el in o me, y luego aunque el in o man e haya sido la ca coma del buen ó den, que conse a ían los empleados dignos, se di igen en con uso las quejas con a el p íncipe ó minis os que no u ie on mas pa e en la uina que da cu so á sus diligencias posibles pa a encon a lo mejo . = ¿Vo los Reyes sino , , ( ^ ■ ■ lo$ in o man es despoja on á mi que ido pueblo, * 14. Es demasiado común que iouume ables suge os no dkijeu sus in o mes o uosos con el in de a o ece á los ag aciados, sino con el in en o dep abado de desa  c edi a a los p íncipes pa a e si llega la casualidad de subi ellos á la cumb e del mando. Es os si que son los enemigos mas decla ados de la epública ; po que no pu» diendu un co o núme o de colegas con ibui al colmo de sus solapados deseos, llenan los pues os de suge os in  dignos que no i u een en ascina á las gen es con la dia  bólica in ec i a de llama benemé i os á los indignos, y malé olos á los pací icos amado es de lo jus o-, á los que ellos mismos conocen es án plagados de de ec os y dé iniquidad. Todo lo que, si no es la mayo uina del Es ado^ es po lo menos úl ima disposición pa a ella. De seme  jan e conduc a nacen males incalculables, no hablo de las casas, sino de los einos : nace la abiosa mu mu ación 1 dé clase á ciase y de indi iduo á indi iduo que lle a con  sigo la di isión y en seguida la desolación : y aun poe mas que el mé i o desa endido disimule su inju ia pa i  cula emiendo solo los males que amenazan ai común, la* pe ulancia y es upidez de los muchos que lle an la oz solo po que llega on á cha la desde la al a o una, odo lo pe u ban y nada se emedia ; po que , ¡ ay del hom  b e solo si clama po el bien ! 15. Es os homb es, Pad es de la Pa ia, es oshom* b es cuyo espí i u es odo ca ne y sang e, cuyo pecho an  da siemp e pegado á la ie a; si se in oducen á las.cé  ea nías del ono en el pa aiso de una comunidad 1 eclesiás  ica ó en el cielo de una eligión, hacen en ellas lo que la an igua se pien e en el o o pa aiso, lo que Luzbel en el cielo, y lo que la nue a iloso ía "en F ancia': in o  duci sediciones, cismas, ba allas y ca nice íás. Ningún uego an iolen o asuela el edi icio en cuyos ma e iales ha p endido, como la llama' de la ambición po los al  os des inos. El mé i o, se a opella, la azón gime, la i a umul úa, la indignación se exal a, la maledicencia eina; Los co azones que debie an es a unidos 1 con el ínculo la calidad a e nal , míse amen e-, despedazado aquel se UNÍVERSIDADE DE SANTIAGO < . . (I 4) Sac o lazo, no espi an sino enganzas, enconos y aun des onamien os. Las bocas donde solo habían de esona las di inas alabanzas y obsequios al ono, no a iculan sino amenazas y quejas. Fóniianse pa idos, alís anse au  xilia es, u dénanse escuad ones; y el emplo, el claus o y el mi mo solio si en de campaña á una ci il gue a po  lí ica. ¡ Ay del encido! ¡ay del encedo ! ¡aquel pe  diendo la ba alla, pie de ambién la paciencia; es e ga  nando el iun o, se pie de á sí mismo! 16. Disponga, pues. Pad es de la Pa ia, disponga ues a al a comp en don que se des ie e de nues os co azones odo espe o de pa ia, de ca ne y de sang e; y el eino lo ece á bajo la di ección del mas amable de los eyes, y la eligión cada ez se p esen a á mas iun  an e, haciendo iun an es sus minis os;, es os mi a án en onces á los indi iduos de oda clase como á hijos de bendición y como á he manos que idos igualmen e de nues a mad e España, en cuyo seno se ha ab igado siem  p e la o a mejo mad e que se llama san a po se la Iglesia. En ningunas palab as de la san a esc i u a se dibuja mas i amen e una alma desapasionada, pací ica y eligiosa que en aquellas que dice Da id á la suya en nomb e de odos: »Oye hija y mi a, inclina u oido y ol ida u pueblo y la casa de u pad e. ” En es e sen ido dispuso ambién Alejand o, después de encidos los Pe sas, que los soldados macedoneos se casasen con doncellas pe sianas, á in de que ol idados de su pa ia solo u ie  sen po paisanos los buenos, y po o as e os los malos. Disponga que po ningún p e ex o se insul e po palab a ni po esc i o á ningún indi iduo, p o esión ni des ino, po que en el eino donde se sos enga i a y p o egida es a llama o az que hie e has a las en añas mas sosegadas, no hay que con a con segu idad, ni en la choza ni en el palacio- Disponga que llegue á conoce el mundo que los des ín )s no los ocupa án sino las almas labo iosas, ado  nadas de i ud y sana educación; y en onces sin apela á cada paso á nue as leyes, se e án desie os aquellos in e nales ocos de eunión, en donde se ceba la ociosidad. U dilapidación y h in iga que pie den á sus au o es y UNMRSID DE s. mA es os acaban con lo mas sag ado. Disponga en in que cuan o mas se dis ingan los suge os en la p e endida cien» cia de p e ensiones oo engan mejo cabida en el con  cep o de nues as leyes que pa a la exclusión; pa a que asi sea buscado el mé i o en el con inuo abajo y no e í el pasa iempo, en el e i o y no en el ca é ni en el ea  o, en el ec eo jus o y mode ado de sus amilias y no en e ulio-oes de g andes concu encias, en cuyos si ios sospechosos iene expe iencia oda la Eu opa, se socaba el bello olo de la opinión, no solo de los pa icula es, sino del mismo gobie no mas i ep ensible. • ' 17. Los concilios de Toledo, aunque se llama an có - es como quie en algunos, se jun aban con el p incipa  lísimo obje o de e o ma las cos umb es, c eyendo opo  unamen e que sin o as inno aciones sus anciales se con  solida ía el ono, se conse a ía la paz y llega ía Es  paña á aquel ele ado pun o de glo ia á que la P o i  dencia y Ja na u aleza de su e acidad Ja hizo ac ee  do a. En e ec o, á pesa de las co es luces de un sa  bio luga eño, oí muchas eces á los ene ables sace  do es á quienes ocó la sue e de enseña nos lo que sa  bemos , que la eliz España con solas las p oducciones * de su e eno é il, siemp e iun ó en e odas las na  ciones sin habe jamas necesi ado de o os auxilios que los que dispensa aquella eligión de que nunca pe mi ió desp ende se. Oí que los Alonsos, Al onsos, Jaimes y Fe  nandos con sola la cua a pa e de la ex ensión de nues  as p o incias cada uno, p ospe aban en sun uosos pa  lacios, en ence millones de enemigos ex años y en edi ica miles de emplos sun uosos al Dios e dade o, de cuya incomp ensible olun ad dimana ¡a abundan  cia, la paz y el buen o den. No había canales, pe o suplía su de ec o el copioso "sudo de los mul iplicados b azos que ecu ían al abajo huyendo del ocio: no habia colonias, pe o suplían con usu as sus p oduc os la economía y buena e sación , abo eciendo el lujo y supe luidades: no habia de con inuo egé ci os nume o  sos eunidos en las ciudades, pe o exis ía en odo pue  blo un g an núme o de soldados alis ados en iempo se UNn ? ERS!DADE DE SANTIAGO ( de paz dispues os á sali co iendo á la p ime a oz del Rey cuando se p esen aba la gue a. Se señalaba á cada uno una po ción de e eno pa a que lo cul i a  sen si po o a pa e no lo enían : y con an sanas p o  idencias, ni ellos se abo ecían ni la nación se eca gaba. 18. Finalmen e, Pad es de la Pa iia, yo que ía de  ci con la sencillez p opia á mi humilde p o esión que con solo pone en cu so ápido la egecucion. de una sana mo al, los Reyes se ian obedecidos al amen e,, las au o  idades, espe adas, la mendiguez des e ada,, los lab a  do es ali iados, los soldados que idos y la iglesia lle  ga ía has a la consumación de los siglos en aquel ele  ado iun o en que siemp e han deseado eda lo e  ce los españoles. ¡Oh i udes e dade as! ¡De cuan  os bienes pobláis las sociedades y de cuan os habi ado  es el cielo ! Ellas solas conduje on al g ande y eligioso Cid al ex emo de la obediencia, y humildad en medio (le su agigan ado alo : peleaba con a los mo os con la in epidez de un San iago á las ó denes de su Rey , y yunque le des e ó á ins ancia de sús ibales , léjos de e  ela se con a el mona ca,, sigue poniendo á la disposición de és e los p isione os que hacia en el dis i o de su des  ie o; y apenas, e a llamado á los eales egé ci os abando  naba sus p oyec os en ajosos po i al momen o á da p uebas de obediencia al ey Don Alonso, sin aco da se jamas de la inju ia. Que ía deci , que odas las e o mas que conciban, el saludable p oyec o de no descamisa ni he i á ninguna clase de la epública, se aleja del ho o o  so pelig o, que es de eme , de los amaños esen imien os que po p ecisión engend a en los indi iduos que las componen, la polí ica con a ia. Todos son hijos de una misma mad e, odos se concep úan mas ó menos ú iles al Es ado, y odos desean jus amen e i i segu os en la po  sesión de aquella p opiedad , sue e ó o una á que les ue conduciendo desde los p ime os años su educación ó ca e a: á pesa de que odos se deban hace el ca go de que en los p ime os iempos en que un impe io nace ó e  nace, es imposible e i a el su imien o de algunos sac i  icios. Eo el es ado deplo able en que nues o ado ado éy Fe nando cogió las iendas del gobie no después de una gue a asolado a y una ho íandad ho enda, encon  ó el eso o público exhaus o, los habi ado es bas an e desunidos, innume ables amilias desampa adas, y un j-ia núme o de o iciales que se habían c eado pa a la es au a  ción de la pa ia j llegándose á es os males el o o inespe  ado de e se en la p ecisión de hace eg esa el egé ci o á F ancia po la salida del usu pado y maes o de los al  bo o os de la isla de El a: y sin emba go, á pocos meses de su milag osa en ada en el ono cabal de sus mayo es es i uye el p eciso aus o de palacio, las p opiedades á sus dueños, emedio posible á las amilias, subsis encia y hono es á los o iciales , sin habe g a ado á los pueblos en el mas pequeño nue o impues o- en el la go espacio de es años. De mane a que los mismos pueblos se decían, ¿có  mo no echa á el Rey con ibuciones? Bien que an ma  a illosas p oezas solo las concede la di ina P o idencia á cie os homb es á quienes iene ese ados pa a cosas an g andes y mayo es, que se en egan al silencio po na p i a les de o a co ona mas b illan e que les espe a en o a ida mejo . ¡T is e de aquel homb e á quien le son econocidos y p emiados odos sus mé i os en es e mundo!- ¡Y mas is e aquel á quien se p emian los que no iene! 19. Pe o lo mas lamen able que puede expe imen* a una gene ación , es e se en la p óxima uina de pe  de el uso de la azón con el en edado manejo de llama icio á la i ud , paz á la gue a y a monía á la con usa sedición ; buen ciudadano al que ab asa las naciones con papeles incendia ios y pe e sos, al que an o po azón de su des ino como po p ecep o de ca idad y jus icia p e iene del eneno que se esconde bajo el elo del sa  casmo y de la bu la. 20. Todos claman po e o mas de los eclesiás icos, aunque solo oman en boca los egula es: unos y o os las necesi an po se homb es, y odos las ecibi ían con la humildad que es p opia de su ca ác e si iniesen di  igidas de aquella po es ad que en odos los iempos de la iglesia ha dis u ado es a san a mad e. Sin con esa de buena e é es a e dad , nadie se pe suade llama eligioso (i8) ca ólico ni homb e de bien, cuyos glo iosos epí e os an solo son aplicables á aquellos que después de alis a se bajo las bande as del sag ado bau ismo i en sumisos y obedien es á Jesuc is o, cuya po es ad de e o ma las cos umb es á sus edimidos ansmi ió con plenos y exclu  si os pode es á la esposa, quien jamas es ablece leyes ni ibunales que se opongan al di ino espe o de las o as legí imas au o idades: mandando á sus hijos buenos y ma  los da po obligación de conciencia á Dios lo que es de Dios, y al Cesa lo que es del Cesa ; al que le es debido hono el hono , al que alcabala alcabala, y al que i  bu o ibu o; los egula es son una po ción de hijos esco  gidos de la esposa: és a, como que siemp e desea lo me  jo , les dió sancionadas cie as leyes pa icula es que ellos lib emen e quisie on ab aza como mas es echas que las que gene almen e p o esan los demas ieles sus he manos. Siemp e en el pueblo social y eligioso ue on conocidas cie as clases de pe sonas, que pa a mejo se i y alaba á Dios se e i a on del come cio del siglo; con sola la di e encia que en unos iempos e an conocidas po el nomb e de pa ia cas ó pas o es, de naza enos en o os, en los p ime os de nues a san a iglesia he mi años y des  pués has a nues os dias se llama on ailes, he manos ó eligiosos que en sana in eligencia odo es una misma cosa. No exis ió gobie no laudable en ninguna época en que á los ales eligiosos, á pesa de i i en su e i o ampa ados po las leyes del Es ado, no uesen mi ados como benemé i os indi iduos de la epública y U ilísi  mos á la sociedad. . 2i. 2 Y de donde iene es a u ilidad? p egun a án los esc i o es ilus ados con las is es y supe io es luces del dia. Con el cumplimien o de sus espec i as obliga  ciones; o ando , con esando, enseñando, p edicando y es  c ibiendo, no pe iódicos de e o mas ilan opías ni de animosas an a onadas, sino lib os ó mani ies os de doc-» ina sé ia cuando la necesidad lo exige ó la au o idad lo manda, como lo han p ac icado desde el siglo e ce o de la iglesia, poblando el cielo de san os y las biblio ecas de olúmenes excelen es en odo géne o de in enciones (19) sag adas y polí icas, has a pone las almas de los homb es en el g ado de pe ección , si las pasiones dominadas poc el espíii u de exal ación y de la no edad no lo impidie  an po de g acia de nues a nebulosa época. Sí , seño es, es o hicie on y mucho mas , sin emba go de que los mas, sino odos, celeb a on la solemne al a admi able y sag a  da p o esión eligiosa an es de los ein e años::: Los Após oles mismos ambién ue on eligiosos, po que ab a  za on el es ado de pe ección, y sin habe se mezclado en o as ocupaciones que las dichas, ue on san os y ue on polí icos en al ex emo, que sin zahe i al g iego, al gen il, al omano ni al judío, eengend a on á odas es as naciones, con odas las o as del mundo, haciéndoles c ee , que el medio dulce y sua e de e o ma á los hom  b es es llega á con ence les que no deben aspi a á o a sue e mas a o unada que á aquella á que les conduzca el exac o cumplimien o de sus debe es. Nunca mas e- p eensible se ia un egula que cuando sal ase la ba da del e i o pa a i á manda egéici os, á gobe na plazas, á di igi expediciones me can iles, á pone en al o y de  bido ono algún gobie no de policía ú o o cualquie a negocio del siglo. — MinisU ium uum imple. es muy bas an e. = Ninguna conduc a en mi juicio se ace ca mas á la con usión y al desacie o, que al eólogo ecibi le po ju is a , al ju is a po eólogo, al mili a po ogado, al come cian e po lab ado y al lab ado po as ólogo, ma emá ico ó dipu ado de alguna al a asamblea. En es e concep o en iendo que habla án algunos sabios pe iodis as', cuando dicen que ene an como deben á los egula es; pe o que es os se deben mos a ú iles al Es ado, cuyas leyes ue on en odos iempos la sal agua dia de sus ins  i u os. En e ec o, debemos c ee i memen e que ningún deli o come ie on los eligiosos en p eama las es eche  ces del claus o pa a mejo se i á Dios con su i  da i ep ensible, y á los ieles que deja on en el siglo, no pa a abandona los, sino pa a a o ece los con los bienes empo ales que enuncia on y con el egemplo de i ud y doc ina, que desde allí siemb an con mano libe al y gene osa. Asi lo pensó Jesuc is o, cuando dijo : ¿quie ey se UNIVKHSlIMD DE SANTIAGO, , (20) se pe ec o? Vende lo que ienes y en e conmigo, jQuie es se mas pe ec o? Pues deja á u pad e y á u mad e, al he mano, á la muge y aun á í mismo, y halla ás copiosos bene icios pa a í y pa a o os. Así lo pensó la san idad de Inocencio e ce o, cuando ese ó á sí la ap obación de nue as ó denes eligiosas, dejando pue a anca á los que quisiesen en a en las es able  cidas. Asi lo pensó G ego io décimo en el Concilio Lug- dunense cuando con i mó el dec e o de Inocencio en el La e anense. Apacigüese pues el delicado y esc upuloso emo que nos inspi an cie os pe iodis as, que asien an casi po incompa ible la necesa ia mul iplicación de la especie humana con la exis encia de nues as sociedades eligiosas, po que no se ol idó el Au o de los se es y de las sociedades p e eni emedio pa a oda clase de males, y menos de esponde á epa os an inos como compasi os. Hay Eunucos, dijo, que ellos mismos se cas a on espi i ualmen e po el eino de los cielos, poniéndose en edicho pe pe uo en e las delec aciones de ambos es ados. Y pa a mayo sosiego de conciencias esc upulosas y de imaginaciones i as, i amos odos i memen e pe suadidos de que ya exis an muchos, ya pocos egula es , no al a á á la iña de la humanidad una sola cepa ni un solo pimpollo de los que hayan de eni á su cul i o y población; pues esc i o es á que odos uno po uno son llamados ya po su p opio nomb e. 22. Desengañémonos, seño es esc i o es, que no con  iene el demasiado sabe , sino sabe con sob iedad pa a lle a en equilib io medianamen e balanceado po la p udencia la ida del homb e has a el io. Las e o mas sus anciales en odos los siglos las mi a on las naciones po di iciles; y po muy pelig osas cuando son emp endidas po exal aciones p ecipi adas. La Cons i ución ya es á ju  ada, y an o los egula es como los demas homb es de bieo la obedecen y obedece án po mo i o de conciencia, mien as que el Rey y el gobie no la sos engan sob e el cimien o sólido de la eligión c is iana, ca ólica, apos ó  lica y omana. Y es lo mismo que deci , una eligión que no se con en a coa la con esión de la exis encia de (21) . m Dios in ini amen e digno de nues as ado aciones, cuyo e e no Hijo se hizo homb e po nues a e dade a elicidad, sino que exije indispensablemen e un cul o ex  e io , decen e y ele ado en lo posible al alcance de los ieles: es e no se puede e i ica sin emplos magní icos, sin abe náculos ado nados, y sin minis os que dis u en acul ades compe en es al deco o con que siemp e los han ene ado los c is ianos, máxime españoles: una eligión en in, que sea hija única de la san a Iglesia á quien Jesu  c is o encomendó sus eces, pa a que la conse ase con leyes , engalanase con i udes y en iqueciese con pe ec  ciones. Nunca ue o a la in ención de es e Seño di i  no, ab azando gus oso la mue e pa a hace san a y i  ca su esposa. Nunca pensa on de o o modo los Após oles cuando pobla on la ie a de emplos á cos a de gas os incalculables, y de obispos y p esbí e os enca gados se ia  men e, no solo de po a se ellos con in eg idad y decen  cia, sino ambién de ene p on as sus colec as pa a so  co o del mise able , de la iuda y del desg aciado. Asi lo pensa on los san os Pad es, in é p e es de mejo condi cion y c édi o que noso os, po mas que p ocu emos a i  na nues os discu sos .con ases pomposas y e mini os escogidos. 23. Que e eligión:: bajo de o o concep o iene un olo in e nal:: que p oduci á al ez esul as mas unes as que las que expe imen ó la F ancia cuando dió p incipio á sus e o mas ilosó icas con la oz de eligión, y acabó iendo po sus ojos cubie os de sang e el ex e minio de odo lo sag ado, y la desolación de sus e o man es y e?- o mados. También se lee en los p eciosos papeles del si glo de las luces la con eniencia de desp i ilegia al cle o> mas no sé como semejan e idea pueda i consiguien e con los clamo es con inuados con que po o a pa e es os mismos esc i os con unden nues os oidos cuando a guyen á los débiles y descon iados, diciendo: que lean, que lean esos malé olos la Cons i ución, y e án que es ablece po ley undamen al del gobie oo la eligión; y que los ecle  siás icos goza án de los p i ilegios y ue os que p esc i  ben las leyes. A is a de es o,¿se á posible que el juez