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Discurso inaugural del curso académico de 1886 a 1887 / por el doctor Valeriano Menéndez Conde

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Discurso inaugural del curso académico de 1886 a 1887 / por el doctor Valeriano Menéndez Conde

Author: Menéndez Conde, Valeriano, Bispo de Tui
Publisher: Santiago de Compostela : Imp. del Seminario Conciliar Central
Year: 1886
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/548f41cd-4d4a-45c4-ba80-3629228bb583/download
•'•V
DEL
CURSO
ACADÉMICO
POR
EL
DOCTOR
©©^[
d
)E
?
CANÓNIGO
MAGISTRAL
DE
LA
S.
A.
M.
I.
CATEDRAL
DE
SANTIAGO
Y
CATEDRÁTICO
DE
ORATORIA
Y
PATROLOGÍA.
SANTIAGO
Imp.
del
Semina io
Concilia
Cen al
1886
se
UNIVF.RSIDADF
DE
SAN
HAOO
DE
COMPOSTELA
se
UNIVERSIDADE
DE
SANTIAGO
DL
COMPOSTUA
índole
especial
de
es a
clase
de
solemnidades
li e a ias
/í^ííS'Gexije
de
suyo
que
ála
conside ación
de
la
ju en ud
esco

la ,
del
cue po
de
P o eso es
y
demás
dis inguidísimas
pe sonas
que
á
ellas
suelen
asis i ,
se
p esen e
un
abajo
cien í ico,
digno
de
la
impo ancia
del
es ablecimien o,
cuya
ep esen ación
se
lle a,
de
la
supe io
ilus ación
del
audi o io
al
cual
se
di ije
la
pa

lab a,
y
del
P elado
que
al
ac o
p eside.
Pa ece
además,
muy
na u al
y
plausible,
que
es e
abajo
e

se
ace ca
de
alguna
de
las
cues iones
p opias
de
la
asigna u a
que
explica
el
P o eso
enca gado
de
p esen a lo;
pe o
aun
cuando
las
impo an es
cuya
lección
se
me
ha
encomendado
p esen en
al
in

genio
in es igado
inmensos
ho izon es
que
es udia
y
as ísipao
campo
en
donde
luci
su
i ilidad
y
ene gía,
no
ha
de
se
es e
el
e eno
en
donde
dis aiga
ues a
a ención
bené ola.
O o
se á
el
obje o
de
mi
discu so;
que
siemp e
la
ley
de
las
ci cuns ancias
se
impone
ála
in eligencia,
y
las
necesidades
con empo áneas
ecla

man
o a
clase
de
es udios.
Bien
sabéis,
seño es,
que
en
nues os
días
se
agi an
mil
y
mil
cues iones
de
suma
impo ancia
en
el
o den
social
y
eligioso;
cues iones
en
que
debemos
ija
i a-
se
UNIX'FRSIDADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTELA

—
4-
men e
nues a
a ención,
pues o
que
al ísimos
in e eses
depen

den
de
la
solución
que
eciban;
y
una
de
ellas
se á
la
sín esis
de
las
b e es
y
sencillas
e lexiones
que
cons i ui án
mi
pob e
dis

cu so
li e a io.
Hela
aquí:
Hay
en
odas
las
lenguas
una
palab a
mal
de inida
y
peo
apli

cada,
co espondien e
á
una
idea
seduc o a,
que
eje ce
pode osa
in luencia
sob e
los
espí i us,
da
ida
á
g andes
y
glo iosas
em

p esas,
inspi a
nobilísimos
y
he óicos
hechos,
y
es
ambién
mad e
ecunda
de
pe niciosos
e o es
y
de
mons uosas
iniquidades:
es a
palab a
es
en
nues o
idioma
L
ib e a d
.
Es a
palab a
exp esa
en
el
o den
especula i o
una
e dad
psico

lógica
indubi able,
y
en
el
o den
p ác ico
un
sen imien o
jus o
y
una
aspi ación
legí ima
y
una
impo an ísima
base
pa a
es ablece
de
una
mane a
con enien e
las
múl iples
elaciones
que
deben
uni
á
los
homb es
que
i en
en
sociedad.
Pe o
cuando
la
e dad
espe

cula i a
es
mal
en endida,
ó
cuando
la
mala
é
de
los
homb es
abusa
de
ella
pa a
ines
o cidos
ó
mal ados,
se
con ie e
en
e i

ble
elemen o
de
as o nos
y
ecundísima
uen e
de
odo
géne o
de
desdichas.
El
e o
capi al
consis e
en
conside a la
como
una
independen

cia
absolu a,
que
el
homb e
no
iene,
ni
es
posible
que
enga
po
su
misma
condición
esencial,
que
es
en
ano
p e ende
modi ica .
En
i ud
de
es a
lamen able
con usión
de
ideas
se
quie e
da
á
la
libe ad
humana
mayo
ex ensión
de
la
que
ealmen e
iene,
y
aplica la
á
odas
las
es e as,
en
que
nues a
exis encia
se
mue e:
sin
lími es
ni
es icciones
de
géne o
alguno.
Libe ad
de
pensa

mien o,
libe ad
de
conciencia,
libe ad
de
asociación,
libe ad
de
imp en a,
libe ad
de
la
ibuna,
libe ad
de
la
cá ed a...
pa a
odo
se
p e ende
ene la
de
de echo,
y
pa a
odo
se
la
eclama
de
he

cho:
únicamen e
no
sé
po
qué
anomalía
no
se
pide
igualmen e
la
libe ad
de
acción,
pues
es
consecuencia
ine i able
de
las
o as,
y
si
hay
alguna
azón
pa a
pedi
aquellas,
la
misma,
cuando
menos,
mili a
en
a o
de
és a;
y
si
pa a
echaza
és a
exis en
e dade

os
mo i os,
los
mismos
ienen
que
exis i
pa a
echaza
aquellas.
u
se
UNIVERSIDADE
DE
SANTIAGO
DE
commw ma
—
5
—
En
ealidad
odas
son
admisibles
y
odas
deben
se
ampa adas,
a endidas
y
espe adas
en
cuan o
son
necesa ias
ó
con enien es
pa a
la
e dad
y
el
bien;
pues
en
es e
sen ido
cons i uyen
de echos
sac a ísimos,
de
los
cuales
ninguna
au o idad,
ninguna
ley
puede
despoja
al
homb e;
an es
bien
la
au o idad
y
la
ley
ienen
la
mi

sión
y
el
debe
de
econoce los
y
aca a los,
y
p o eje los
en
su
eje

cicio.
Pe o
en
la
medida
y
ex ensión
que
p e enden
a ibui
á
esas
libe ades
los
apasionados
de enso es
de
la
mode na
escuela
polí ica
en
ellas
basada,
son
absu das,
quimé icas,
pe niciosas
y
como
a

les
deben
se
comba idas
y
echazadas
no
solo
en
nomb e
de
la
Religión,
sino
ambién
en
el
de
la
sana
Filoso ía.
A
es a
conclusión
llega íamos
muy
p on o
y
muy
ácilmen e
con
solo
expone
y
ija
con
cla idad
y
exac i ud
el
concep o
de
la
libe ad
según
los
hechos
de
que
nos
da
cuen a
nues a
p opia
con

ciencia,
que
son
da os
p eciosos
y
decisi os
pa a
de ini
y
esol e
la
cues ión.
Pe o
no
es
mi
in en o
ocupa me
solo
en
gene alida

des;
sino
descende
á
una
de
las
aplicaciones
que
de
la
libe ad
p e ende
hace se
con
e iden e
injus icia
y
con
inmenso
pe juicio
de
espe abilísimos
in e eses.
Hablo
de
lo
que
podemos
llama ,
y
se
ha
llamado
ya,
libe ad
de
la
ciencia;
cues ión
que
me
pa ece
de
al

guna
opo unidad
po
los
ecien es
escándalos
á
que
ha
dado
luga
en
nues a
pa ia;
y
de
g ande
in e és
po
las
g a ísimas
conse
cuencias
de
o den
p ác ico
que
á
ella
es án
ligadas.
Ved,
pues,
e

ducido
á
é minos
conc e os
el
ema
del
p esen e
discu so:
«La
l ib e a d
d e
l a
c ie n c ia
,
en
cuan o
signi ica
la
ausencia
de
oda
aba
pa a
la
azón
indi idual
que
á
in es igaciones
cien i icas
se
consa

g a
,
es
inadmisible
desde
el
pun o
de
is a
de
la
ciencia
misma
1
y
más
aún
desde
el
pun o
de
is a
de
la
Religión:
jus i icación
de
la
conduc a
de
los
ca ólicos
que
la
impugnan.^
-
se
UNIVERS1DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTELA
u
se
UN1VERSIDADE
DE
SANT1AGC
DE
COMPOST-IA
es.
Exo no.
S .,
y
á
más
de
is e
du o,
que
los
e dade os
de enso es
de
la
libe ad
e dade a;
los
que
la
asignamos
al
espí i u
del
homb e
como
una
acul ad
que
adica
en
su
misma
esencia;
los
que
la
sos enemos
como
un
hecho
indubi able
de
que
nos
da
i ecusable
es imonio
la
con

ciencia;
los
que
en
ella
c eemos
como
en
un
dogma
eligioso,
un

damen o
necesa io
del
o den
mo al,
de
la
esponsabilidad
de
las
malas
acciones
y
del
mé i o
de
las
buenas;
los
que
en
la
p ác

ica
la
eclamamos
como
un
de echo
y
una
necesidad
pa a
a

baja
con
u o
en
la
ealización
de
los
g andes
des inos
del
géne o
humano,
no
solo
en
la
e e nidad,
sino
ambién
en
el
iempo;
los
que
p o esamos
una
eligión,
á
cuya
in luencia
se
debe
el
a aigo,
y
casi
podemos
deci
el
es ablecimien o,
de
la
li

be ad
en
el
mundo
.....
is e
es,
decía,
que
en
ez
de
ecibi
la
glo ia
que
po
ales
se icios
me ecemos,
engamos,
al
con a io,
que
a os a
la
impopula idad
de
apa ece
á
los
ojos
de
muchos
como
a o ecedo es
de
un
despo ismo
odioso
y
o jado es
de
pesa

das
é
ignominiosas
cadenas
pa a
cau i a
y
op imi ,
no
ya
el
cue

po,
sino
el
espí i u,
la
azón,
la
in eligencia
de
nues os
semejan

es;
mien as
que
los
alsos
após oles
de
la
misma
libe ad,
que
en
ealidad
la
ma an
y
deshon an
con
las
absu das
p e ensiones
que
u
se
UNIVERS1DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTFI
A
-14-
en
cuan o
á
mo al,
y
an
igno an e
como
Sóc a es
en
cuan o
á
la
na u aleza,
del
alma.
Fue a
ya
inú il
p osegui .
Si
en
los
esplendo es
que
i adian
de
la
Academia
y
del
Liceo
hay
an
g andes
manchas
é
in e mi

encias
¿qué
busca emos
en
lo
sucesi o?
No;
no
p osigamos:
ú
pocos
pasos
opeza íamos
con
el
Tonel
donde
se
albe ga
el
je e
de
la
es

cuela.
cínica
sin
más
luz
que
la
de
una
lin e na;
¡pob e
iloso ía!;
—
luego
end íamos
que
escucha
llenos
de
as idio
el
cha la anismo
insus ancial
de
los
mega enses;
luego
iene
la
ince idumb e
del
pi onismo;
luego
el
ango
de
Epicu o.
Y
nos
encon a íamos
de
nue o
á
oscu as
y
en
el
lodo,
según
la
g á ica
exp esión
del
sabio
P elado
de
Salamanca.
Fue a
ambién
inú il
que
de
G ecia
pasá amos
á
Roma
pa a
p osegui
nues as
in es igaciones,
po que
la
ilus ación
de
Roma
de
G ecia
ué
impo ada,
y
su
análisis
nos
da ía
el
mismo
esul a

do.
En
odas
pa es
y
en
odos
iempos
encon amos
lo
mismo:
al

gunos
pun os
luminosos,
algunos
esplando es
débiles
y
ugaces
en
un
ho izon e
as ísimo
donde
siemp e
dominan
las
inieblas.
No
es
es o
desconoce
ni
desp ecia
lo
mucho
bueno
en
que
no
nos
hemos
ijado
al
pasa ,
po que
no
hacía
á
nues o
obje o,
y
en
cuya
con emplación
segu amen e
hubié amos
podido
de ene nos
con
place ;
no
es
es o
nega
lo
que
hay
de
e dad
en
la
decan ada
cul u a
de
los
siglos
de
Pe icles
y
de
Augus o
y
en
la
ambién
in

negable
de
o os
iempos
y
luga es,
á
más
de
Roma
y
A enas,
don

de
las
a es
se
cul i a on
con
éxi o
y
alcanza on
un
g ado
de
es

plendo
admi able;
ampoco
es
aplicable
lo
dicho
á
las
ciencias
ex

pe imen ales,
de
cálculo
y
obse ación,
que
hicie on
indudables
p og esos
y
ú iles
conquis as.
Pe o
en
las
ciencias
p opiamen e
a

cionales,
en
las
de
mayo
ascendencia
é
impo ancia,
que
po
más
ideales
y
abs ac as
que
pa ezcan
end án
siemp e
una
in luencia
capi al
y
decisi a
en
la
di ección
de
la
especie
humana;
en
la
mo

al,
sob e
odo,
que
iene
an
inmedia a
y
di ec a
aplicación
á
la
ida
p ác ica,
no
se
ha
dado
un
paso
en
i me.
Respec o
al
o igen
y
na u aleza
del
homb e,
á
sus
des inos
en
el
iempo
y
en
la
e e ni

dad,
á
sus
unciones
y
debe es
sociales
y
á
sus
elaciones
con
Dios,

—
15
—
apenas
se
ha
hecho
más
que
in oluc a ,
con undi ,
des igu a
y
oscu ece
las
p imi i as
e dades;
apenas
se
ha
dicho
o a
cosa
que
inepcias
y
ex a agancias,
absu dos
y
blas emias.
Algunas
e dades
que
po
su
sencillez
es án
al
alcance
de
odos,
ó
que
po
su
i a
cla idad
se
des acan
á
la
is a
de
las
in eligencias
menos
pe spicaces;
débiles
islumb es
de
o as
más
lejanas
y
di íciles
que
solo
alcanza on
á
en e e
los
genios
más
p ecla

os;
algunas
máximas
que
pa ecen
más
pu as
y
ele adas
po

que
con as an
con
los
disol en es
p incipios
comunmen e
ad

mi idos
.....
hé
aquí
odo.
Es
deci :
unas
cuan as
pe las
de
más
ó
menos
b illo,
espa cidas
aquí
y
allá,
en
medio
de
inmensos
mon ones
de
ango:
es o
es
lo
que
se
encuen a
en
los
que
con
más
ahinco
y
mejo es
disposiciones
consag a on
su
ida
al
es udio
de
las
ciencias
más
nobles
y
ele adas.
El
mundo
ma chaba
cie a

men e
á
oscu as
y
po
en e
lodo
has a
que
se
dignó
descende
á
él
Aquel
que
de
sí
mismo
dijo,
y
lo
ha
demos ado,
que
e a
el
camino,
la
luz
y
la
e dad.
De
odos
es os
hechos
y
conside aciones
iempo
es
ya
que
deduz

camos
una
conclusión.
A
la
is a
sal a,
según
ellos,
que
la
azón
lib e,
es
deci ,
con
sus
solas
ue zas
y
na u ales
ecu sos,
no
es
ca

paz
de
los
p og esos
cien í icos
de
que
se
jac an
los
pa ida ios
de
esa
libe ad,
y
que
p oclama
la
libe ad
de
la
ciencia
en
el
sen ido
en
que
hoy
se
p oclama,
es
pedi
su
deshon a
y
su
mue e.
Que
las
p e endidas
abas
impues as
po
la
é
ca ólica,
con a
las
cuales
an o
se
ha
declamado
y
se
declama,
lejos
de
cons i ui
una
émo a
pa a
los
p og esos
de
la
ciencia,
son
más
bien
pode osos
auxilia es
de
la
azón
pa a
p omo e los
y
ealiza los,
como
ha
demos ado
la
expe iencia
de
los
siglos
c is ianos
en
en e
de
la
expe iencia
de
los
siglos
an e io es
al
c is ianismo,
y
como
puede
demos a se
además
y
muy
ácilmen e
examinando
la
na u aleza
misma
de
la
éyde
la
azón.
Obligados
á
p es a
un
asen imien o
i mísimo
á
las
e dades
e eladas,
en e
las
cuales
hay
muchas
que
la
azón
no
puede
al

canza
po
sí
misma,
y
o as
que
no
puede
comp ende
aun
después
de
e eladas,
pues o
que
son
supe io es,
pe o
no
con a ias,
á
la
se
UNlVFRS DADF
DE
SANTIAGO
n
compos i
a
-16
-
azón,
enemos
en
odas
ellas
un
sólido
pun o
de
apoyo
pa a
p oduci
mo imien o;
un
p incipio
ijo
sob e
el
cual
descanse
odo
un
sis

ema;
una
base
inconmo ible
pa a
sos ene
el
g andioso
edi icio
de
la.
ciencia;
un
pun o
de
pa ida
con
la
di ección
ma cada
pa a
e i a
los
ex a íos
del
pensamien o
en
sus
a e idos
uelos;
una
esplendo osísima
an o cha
pa a
ilumina
los
espacios
que
eco e
y
dis ingui
con
cla idad
los
obje os
sob e
los
cuales
di ije
sus
in es

igaciones.
Y
no
c eo
que
á
es o
se
pueda
opone
en
se io
el
pasmoso
ade

lan o
que
en
nues a
edad
han
alcanzado
las
ciencias,
á
pesa
de
que
muchos
de
los
más
ilus es
sabios
ni
han
omado
la
é
po
pun o
de
pa ida,
ni
la
han
enido
en
cuen a
pa a
nada,
an es
bien
la
echazan
y
comba en
unos
'con
al i ez
desdeñosa,
y
o os
con
odio
econcen ado
y
u ioso.
Es a
obse ación
cae
al
suelo
y
se
des anece
como
débil
som

b a
con
solo
eco da
los
siguien es
hechos:
1
."
Que
ales
adelan os
que
yo
econozco
gus oso,
y
admi o
y
aplaudo
con
en usiasmo
since o,
pe enecen
á
las
llamadas
cien

cias
na u ales
pa a
las
cuales
no
negamos
á
la
azón
ap i ud
p o

pia
ílespués
del
con enien e
desa ollo,
y
le
econocemos
una
libe

ad
omnímoda
mien as
no
p e enda
in adi
ajeno
campo,
dedu

ciendo
conclusiones
que
no
pe enecen
al
dominio
de
esas
ciencias,
con undiendo,
po
ejemplo,
la
Fisiología
con
la
Sicología.
Pe o
en
las
ciencias
p opiamen e
ilosó icas;
en
la
Me a ísica,
y
en
las
que
hoy
se
llaman
mo ales
y
polí icas,
los
ilóso os
inc édulos
de
nues

os
iempos
alen
poco
más,
y
lo
mismo
pudié amos
deci
algo
menos,
que
los
an iguos,
bas ando
pa a
con ence se
de
ello
pasa
ápidamen e
la
is a,
po
los
lib os
de
cualquie a
de
los
que
hacen
más
uido
y
más
en
boga
es án.
2
0
Que,
sea
cualquie a
el
g ado
de
pe ección
á
que
han
lle

gado
las
ciencias,
no
puede
nega se
que
los
c eyen es
han
sido
los
iniciado es
del
mo imien o,
han
comunicado
el
impulso,
enseñado
el
camino
y
qui ado
los
obs áculos.
3
.°
Que
en
odo
géne o
de
es udios
has a
los
más
abs usos
y
ele ados;
y
en
odos
los
adelan os
e dade amen e
ú iles,
los
ca ó-
u
se
UN1VLRSIDADE
!
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTFI
Ai
—
17
—
líeos
han
igu ado
siemp e
con
en aja
y
ienen
en
ellos
po
lo
menos
an
buena
pa e
como
los
inc édulos;
y
si
en
alguna
época
ó
en
alguna
egión
de e minada
apa ecen
en
meno
núme o
en e
los
ilus es
cul i ado es
de
las
ciencias
na u ales,
es
po que
la
con

duc a
de
los
mismos
inc édulos
les
obliga
á
eje ci a
su
ac i idad
in elec ual
en
o a
clase
de
es udios
más
impo an es.
4
.°
Que
los
p og esos
de
que
se
jac an
los
enemigos
de
la
é
como
ob enidos
sin
el
concu so
de
és a
en
el
es ado
de
in

dependencia
y
ebelión
en
que
se
cons i uye on,
son
en
g an
pa

e
debidos
á
la
misma
é.
Habiendo
enido
la
o una
de
na

ce
en
medio
de
una
sociedad
o mada
po
el
c is ianismo
que
dió
ida
y
ue za,
á
las
más
nobles
ideas
y
á
las
más
g andes
y
p o e

chosas
ins i uciones,
desa olladas
ya
’
unas
ya
o as
con enien e

men e;
asimilándose
sin
que
de
ello
se
ape ciban
los
elemen os
de
una
ci ilización
espléndida,
educados
al
ez
en
un
es ablecimien o
que
la
Iglesia
de
C is o
e igie a,
al
ez
bajo
la
di ección
de
un
sace do e,
se
sin ie on
con
ue zas
pa a
ma cha
lib es
y
solos
y
pa a,
ealiza
g andes
cosas,
que
injus amen e
se
a ibuyen
á
sí
mismos.
—
¡Es
cla o!
El
débil
niño
necesi a
po
mucho
iempo
de
los
ie nos
cuidados
y
aman es
des elos
de
la
mad e,
sin
los
cuales
mil
eces
pe ecie a;
pe o
á
a o
de
ellos
se
hace
ue e
y
obus o,
y
puede
p escindi
de
la
que
con
an o
a án
se
los
p odiga a,
y
puede
se
an
ing a o
que
la
abandone
y
la
ol ide,
y
aun
que
la
in

ju ie
y
mal a e.
Pe o
¿deja á
de
se
cie o
que
á
ella
lo
debe
odo?
¡Es
cla o;
sí!
¿Pues
no
lo
ha
de
se ?
Después
que
el
sol
ha
iluminado
la
ie a,
cualquie a
que
enga
is a
dis ingue
ácilmen e
los
obje

os
colocados
den o
del
cí culo
á
que
su
po encia
isual
alcanza.
¿Pe o
los
dis ingui ía
lo
mismo
en
medio
de
noche
somb ía,
ó
solo
con
la
enue
y
acilan e
luz
de
las
es ellas?
Pa éceme,
Excmo.
Seño ,
deja
su icien emen e
demos ado
que
los
pa ida ios
de
la
ciencia
Ub e
end ían
poco
de
qué
cong a

ula se
si
log a an
e
po
comple o
ealizadas
sus
p e cnsiones;
po que
la
libe ad
de
la
ciencia
es
la
libe ad
de
la
azón
del
yugo
san o
de
la
é;
y
la
azón
lib e
del
yugo
de
la
é,
es
la
azón
aban

donada
á'sus
ue zas
y
ecu sos
na u ales,
y
con
sus
solas
ue -
3
UN1VERSIDADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTELA
-18
—
zas
y
ecu sos
no
ha
podido
consegui
más
que
muy
pob es
esul a

dos
en
el
espacio
de
muchos
siglos,
y
los
que
ha
conseguido
des

pués,
son
en
su
mejo
pa e
debidos
á
la
in luencia
de
la
é
de
la
cual
se
la
quie e
emancipa .
—
Pasemos,
pues,
á
examina
la
cues

ión
desde
o os
pun os
de
is a,
y
ijémonos
p ime amen e
en
los
unes os,
e dade amen e
espan osos
esul ados
que
esa
libe ad
p oduci ía,
y
de
hecho
p oduce,
en
el
o den
social.
Yo
no
acie o
á
ol e
de
mi
asomb o,
cuando
obse o
que
eo

ías
y
sis emas
an
esencialmen e
pe u bado es
como
és e
llegan
á
cons i ui
pa e
del
c edo
de
algunas
escuelas,
á
las
cuales
pe

enecen
homb es,
que
pa ecen
sé ios
y
o males
y
animados
de
ec

a
in ención
y
de
laudables
p opósi os;
y
que
sin
emba go
p o e

san
es a
especie
de
dogmas,
no
ya
como
doc inas
me amen e
es

pecula i as,
sino
que
p e enden
aplica las
á
la
di ección
de.las
cos

umb es,
á
la
cons i ución
de
las
amilias
y
á
la
gobe nación
de
los
pueblos.
Yo
comp endo
que
á
espaldas
de
la
Ley
y
á
despecho
de
los
ibunales
se
digan
desa inos
y
se
come an
in amias,
como
siemp e
ha
sucedido
y
sucede á:
comp endo
que
las
leyes
y
las
ins i uciones
sean
obje o
de
a aques
b u ales
po
pa e
de
u bas
amo inadas,
impelidas
de
malas
pasiones,
ó
seducidas
y
ex a ia

das
po
ambiciosos
pe e sos,
que
de
ellas
se
si en
pa a
el
log o
de
sus
aspi aciones.
Pe o
que
an e
la
Ley
y
de
la
Ley
misma
se
enga
á
eclama
como
un
de echo
la
libe ad
de
desa ina
y
de
come e
in amias
.....
es o
no
puedo
comp ende lo,
y
no
puedo
me

nos
de
p egun a me
á
mí
mismo
si
la
sociedad
en
que
es o
sucede
es a á
a acada
de
é igo
y
de
locu a,
y
des inada
á
hundi se
muy
p on o
en
los
abismos
que
ella
misma
se
es á
ca ando.
¡Libe ad
de
la
ciencia!
Es
deci :
libe ad
de
la
azón
pa a
des

ba a
á
su
an ojo,
—
como
sabemos
que
desba a,
muy
especial

men e
en
aquellas
ma e ias
en
que
se
mues an
pa e
in e esada
las
pasiones,
á
cuyas
exigencias
suele
some e se
coba demen e,
cual
míse a
escla a;
libe ad
de
la
pluma
pa a
aslada
al
papel
sus
locos
des a ios
y
lanza los
á
odos
los
ien os
y
asmi i
su
lo
cu a
á
las
pob es
gen es
sin
ins ucción
ni
disce nimien o;
libe ad
de
la
palab a
pa a
pe e i
y
co ompe
los
co azones
que
incau a-
—
19
—
men e
se
con ían
al
p e endido
sabio,
que
iene
la
misión
de
educa
á
la
ju en ud
.....
¿No
es
es o
lo
que
la
libe ad
de
la
ciencia
signi

ica?
¿No
es
es o
lo
que
se
p e ende?
Y
si
es
es o
¿cuáles
hab án
de
se
los
esul ados?
Al
conside a
la
cues ión
bajo
es e
espec o,
y
dejando,
como
an es,
á
la
an asía
que
p es e
auxilio
á
la
in eligencia
sensibili

zando
las
ideas,
pa éceme
que
nos
podemos
imagina
que
el
hom

b e
de
la
ciencia,
lib e,
que
se
lanza
á
las
egiones
de
lo
desconoci

do,
siquie a
aya
en
busca
de
ia
e dad,
sin
las
alas
de
la
é,
cae
p ecipi ado
á
los
pozos
del
abismo;
y
agi ando
sus
u bias
y
cena

gosas
aguas,
in es a
la
a mós e a
con
los
co ompidos
miasmas
y
me í icos
apo es
que
de
ellas
se
desp enden:
ó
que
jugando
im

p uden e
con
el
uego
po
en e
mon ones
de
ma e ia
in lamable
p oduce
de as ado
incendio:
ó
que
po
in es iga
cu ioso
el
sec e

o
de
las
ope aciones
di inas
sob e
la
na u aleza,
sin
oma
las
de

bidas
p ecauciones
y
sin
ale se
de
los
opo unos
auxilia es,
ab e
la
pue a
del
an o
mis e ioso
en
que
es án
ence ados
los
ien os;
los
cuales
p ecipi ándose
con
desencadenada
u ia
sob e
el
ma
y
sob e
la
ie a,
le an an
asolado as
empes ades
y
ba en
como
le es
plumas
odos
los
obje os
que
an
encon ando
al
paso:
que
des apa,
en
in,
cual
muchacho
a ieso,
sin
e lexión
ni
juicio,
la
unes a
caja
de
la
cual
salen
en
con uso
opel
odos
los
males
que
á
la
humanidad
a ligen,
sin
que
le
sea
dado
gua da
siquie a
la
espe anza,
que
dicen
halla se
en
el
ondo.
_
Son,
en
e ec o,
incalculables
en
núme o
y
de
incalculable
g a

edad
los
males
que
á
la
sociedad
sob e end ían,
si
p e aleciesen
y
dominasen
ales
doc inas.
Po
con esión
de
uno
de
los
mis

mos
ilóso os,
y
de
los
más
insignes
po
cie o,
no
hay
ab

su do
que
no
haya
sido
p oclamado
ó
de endido
po
alguno
de
ellos;
y
lo
mismo
puede
a i ma se,
examinando
sus
ob as,
que
no
hay
i ud
que
no
haya
sido
desp eciada
ó
esca necida,
ni
icio
que
no
haya
sido
glo i icado,
ni
c imen
pa a
el
cual
no
se
haya
p e

sen ado
jus i icación
ó
excusa
en
nomb e
de
la
azón
y
de
la
ciencia.
La
ciencia
lib e
es
muy
capaz
de
p oclama
y
de ende
que
^GO
u
se
UN1VERS1DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTFI

-20
—
jus i ica
los
medios.»
Y
si
hay
de echo
pa a
p oclama
y
de ende
es a
máxima,
¿con
qué
de echo
se
ep ende,
se
ep ime
ó
se
cas iga
al
que,
poniéndola
en
p ác ica,
cuando
en
su
camino
opieza
con
alguien
que
le
es o ba
a ila
el
puñal
y
se
lo
cla a
en
el
pecho
pa a
llega
al
log o
de
sus
deseos,
aunque
sea
pasando
po
sob e
un
cadá e ?
La
ciencia
lib e
es
muy
capaz
de
p oclama
y
de ende
que
«la
p opiedad
es
el
obo.»
Y
si
pa a
es a
p oclamación
y
de ensa
se
econoce
de echo,
¿po
qué
no
se
ha
de
econoce
igualmen e
pa a
despoja
al
que
alguna
cosa
posee,
aunque
pa a
ealiza
el
despojo
sea
necesa io
emplea la
ue za,
ó
ale se
de
as ucias,
asechanzas
y
men i as?
La
ciencia
lib e
es
muy
capaz
de
p oclama
y
de ende
que
la
au o idad
pa e na,
ó
la
au o idad
polí ica
ó
la
de
o o
o den
cual

quie a
es
una
i anía.
Y
en onces
¿en
i ud
de
qué
p incipio
se
puede
condena
la
ebelión;
qué
ga an ías
quedan
pa a
la
paz
y
se

gu idad
públicas,
y
sob e
qué
bases
ha
de
es ablece se
el
o den
social?
—
Ninguna
queda
más
que
la
ue za
b u a,
an o
más
deshon

osa,
cuan o
más
necesa io
se
hace
su
empleo
pa a
el
égimen
de
se es
in eligen es;
y
que
den o
del
sis ema
queme
he
p opues o
comba i ,
jamás
puede
legi ima se,
po que
es
una
inconsecuencia
mons uosa.
Pa a
in oca
en
su
apoyo
los
sag ados
in e eses
que
iene
que
de ende ,
es
necesa io
condena
de
an emano
aquella
eo ía
que
los
a aca
y
des uye.
¿Cómo
los
p e endidos
sabios
han
de
ene
de echo
pa a
es ablece
los
p incipios
y
no
han
de
ene

lo
pa a
saca
las
consecuencias
y
lle a las
á
la
p ác ica
los
que
po
ellos
son
enseñados?
¿A
qué
conducen
si
no
sus
enseñan

zas?
¿Y
po
qué
ellos
han
de
dis u a
de
comple a
impunidad,
y
han
de
incu i
en
esponsabilidad
c iminal
los
que
se
ap o echan
de
sus
lecciones?
—
¿Tiene
más
pa e
en
el
c imen,
si
lo
hay,
la
in eli

gencia
que
p opone
y
di ige,
ó
el
b azo
que
ejecu a?
Es,
pues,
e iden e
que
la
eo ía
de
la
ciencia
lib e.,
lógica

men e
desen uel a
y
lle ada
has a
sus
úl imas
consecuencias,
pe u ba
el
o den
mo al,
polí ico
y
social,
has a
al
pun o
que,
dominando
ella,
la
sociedad
cae ía
en
los
abismos
de
la
diso

se
UN1VERSIDADE
DE
SANTIAGO
I
DF.
COMEOS!
I
'.A
—
21
—
lución,
y
no
a da ía
en
su i
una
mue e
ho ible,
de
la
cual
no
se
lib a,
sino
po
i ud
de
las
sanas
doc inas
que
con adicen
aquella,
po
el
buen
sen ido
de
las
gen es
que
no
le
hacen
caso,
y
po
una
inconsecuencia
de
sus
mismos
pa ida ios:
inconse
cuencia,
que,
á
pesa
de
su
mons uosidad,
pod íamos
llama
eliz,
si
ue a
bas an e
á
con a es a
sus
e ec os;
pe o
po
desg acia
los
e ec os
se
sien en,
y
son
po
demás
lamen ables,
á
pesa
de
la
inconsecuencia
y
de
las
o as
causas
que
se
les
oponen.
P escindamos
ya,
po
no
ala ga
demasiado
es e
modes o
a

bajo,
de
o o
incon enien e
g a ísimo,
pa a
la
misma
ciencia,
con
el
cual
no
puede
menos
de
opeza ,
i iendo,
como
p e ende,
emancipada
de
los
p incipios
déla
Religión.
Tal
es
el
escep icismo
en
que
ha
caído
ya
en
di e en es
épocas,
y
en
que
no
puede
deja
de
cae ,
al ándole
á
la
azón
el
conocimien o
de
las
e dades
e

eladas,
que
le
si an
de
base
pa a
le an a
el
edi icio
de
la
cien

cia,
y
dé
luz
y
dé
guía
en
sus
pelig osas
excu siones;
po que
hay
muy
pocas
e dades
del
dominio
de
la
azón
que
se
impongan
po
su
e idencia
y
sean
uni e salmen e
econocidas;
po que
ninguna
azón
indi idual,
aunque
sea
de
un
g an
genio,
iene
po
sí
mis

ma
au o idad
bas an e
pa a
impone se
á
las
de
los
o os;
po que
lo
que
á
uno
pa ece
e dad
inconcusa,
no
pasa
pa a
o o
de
me a
opinión,
ó
al
ez
es
echazada
como
e o
g ose o;
y
en
el
caos
inmenso
de
encon ados
sis emas
y
opiniones
eina
po
necesidad
la
duda.
.
Pe o
supongamos
po
un
momen o
que
ni
exis e
el
pelig o
del
excep icismo,
ni
los
o os
incon enien es
que
an es
hemos
exami

nado:
que
las
ciencias
i en,
p og esan
y
b illan
esplendo osamen

e
di o ciadas
de
la
Religión
y
lib es
de
sus
abas
y
has a
de
su
in luencia,
y
que
lejos
de
pe judica
á
los
in e eses
de
la
sociedad,
hacen
po
sí
solas
la
elicidad
del
homb e
sob e
la
ie a.
Aun
en
es e
caso
no
pod íamos
admi i
ni
ole a
la
eo ía
de
la
ciencia
li

b e;
po que
es a
eo ía
iene
que
busca
su
undamen o
en
el
o den
sicológico,
y
en
el
o den
sicológico
no
iene
ninguno;
an es
bien,
si
ecu imos
á
él
demos a emos
di ec amen e
y
como
se
dice
en
las
escuelas,
á
pño i^
que
es
adicalmen e
alsa.
—
Vi ámoslo.
se
UNIVERS1DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTF1
j
-22-
La
libe ad
de
la
ciencia
supone
po
necesidad
la
libe ad
de
pensa

mien o,
de
la
cual
es
hija
legí ima,
aunque,
en
cie o
modo,
de
peo
condición
que
su
mad e.
¿Pe o
á
qué
se
educe
la
libe ad
de
pensa

mien o
an
caca eada
po
el
acionalismo
an i eligioso
y
de
la
cual
an
eno memen e
se
abusa?
Dis ínguense
en
el
alma
acional
una
po ción
de
ac os,
modi icaciones
ó
es ados,
cuyo
análisis
y
de e

minación
es
ha o
di ícil,
y
en
es e
momen o
se
nos
ha ía
demasia

do
enojoso,
pe o
de
los
cuales
sabemos
odos
lo
su icien e
pa a
di i

mi
la
cues ión
que
se
en ila.
Recíbese
la
imp esión,
concíbese
la
idea,
e i ícase
la
pe cepción;
y
según
lo
que
de
es os
elemen os
esul a
se
o ma
el
juicio.
Pues
bien;
éngase
p esen e
cuán as
ideas
se
ocu en
sin
ningún
es ue zo
de
la
in eligencia
y
sin
que
la
o

lun ad
ome
pa e
alguna;
y
sob e
odo
cuán as
imp esiones
se
e

ciben
sin
busca las
y
sin
pode
deja
de
ecibi las;
y
de
es e
modo
se
e á
muy
cla o
que,
aúnen
los
casos
en
que
hay
necesidad
de
eje ci a
las
ue zas
del
espí i u
de
una
mane a
e lexi a,
analizan

do,
compa ando
y
combinando,
pa a
llega
á
una
conclusión
dedu

cida
según
las
leyes
del
aciocinio,
el
juicio
que
o mamos
no
es
siemp e
el
esul ado
de
nues a
lib e
elección,
sino
po
el
con a io
las
más
de
las
eces
lo
de e minan
los
da os
que
al
en endimien o
se
p esen an
independien emen e
de
la
olun ad.
Y
aun
sucede
que
la
olun ad
lib e
no
puede
eje ce
á
eces
in luencia
alguna
en
la
o mación
del
juicio,
po que
hay
p oposiciones
cuya
e i

dencia
se
impone,
y
an
p on o
como
son
enunciadas
ó
se
p e

sen an
á
la
azón
las
ideas
co espondien es
á
los
é minos
con
que
se
enuncian,
la
azón
las
ab aza
con
al
i meza
que
se
hace
imposible
obliga la
a
que
las
echace.
En
ano
nos
es o za íamos
po
pe suadi nos
á
noso os
mismos
de
que
es
y
dos
no
son
más
que
cua o;
de
que
la
pa e
es
mayo
que
el
odo;
de
que
las
inie

blas
son
luz
y
la
luz
inieblas,
y
así
de
o as
e dades
ya
del
o den
pu o
de
las
ideas,
ya
ambién
del
de
los
hechos.
¿A
quése
educe,
pues,
uel o
á
p egun a ,
la
an
caca eada
libe ad
del
pensamien o?
A
que
el
alma
humana
puede
eje ci a
su
ac i idad
pensado a
en
es os
ó
los
o os
obje os,
lib emen e
escogi

dos
en e
los
in ini os
que
pueden
se
obje o
de
la
misma;
puede
—
2§
—
busca
de
in en o
imp esiones
de
un
géne o
de e minado
y
e i a
las
de
o o;
puede
acep a
sin
examen
ideas
que
se
le
p esen an
con
apa iencias
seduc o as,
y
echaza
o as
que
a en amen e
examinadas
se ían
más
acep ables;
puede
en
aquellos
mismos
asun os
en
que
iene
luga
la
medi ación
y
el
discu so,
pe o
cuya
e idencia
no
se
impone,
escoge ,
en e
a ias
conclusiones,
la
que
más
le
plazca;
puede,
pa a
legi ima
la
elección,
llama
en
su
au

xilio
á
las
pasiones
que
eje cen
en
es os
casos
una
in luencia
g an

dísima
y
casi
siemp e
unes a;
puede
ce a
los
ojos
á
la
luz
y
acu

mula
somb as
has a
sob e
e dades
cla ísimas.
Y
es
p eciso
eco

noce
ambién
que
es e
pode
es
supe io
á
odos
los
demás
pode es
humanos,
en
cuan o
ninguno
de
es os
puede
a eba á selo,
ni
so

b eponé sele,
ni
con a es a lo
más
que
de
una
mane a
indi ec a
y
poco
e icaz:
que
el
pensamien o
del
homb e
ence ado
en
es echa
cá cel
y
ca gado
de
pesadas
cadenas,
puede,
sin
emba go,
emon

a se
á
las
más
g andes
al u as
y
ex ende se
po
odos
los
espacios;
y
la
ue za
ma e ial
del
mundo
en e o
empleada
con a
un
solo
homb e,
no
se á
capaz
de
hace le
pensa
de
di e en e
modo.
—
No
nega é
ampoco
que
es e
campo
que
queda
á
la
libe ad
del
pensa

mien o
humano
es
as ísimo,
pe o...
aquí
p ecisamen e
es
donde
de

bemos
ija
nues a
a ención
pa a
educi le
á
sus
e dade os,
lími

es.
—
Es e
es
su
pode
ma e ial,
digámoslo
así,
po
más
que
se
a e
de
cosas
del
espí i u,
pe o
no
es
su
pode
legí imo.
Uno
es
que
el
homb e
pueda
pensa
como
quie a
y
lo
que
quie a
en
much<)s
ca

sos
y
espec o
de
muchos
asun os,
y
o o
es
que
enga
de echo
pa a
pensa
como
quie a
y
lo
que
quie a.
Con a
la
e dad
y
con a
el
bien
hab á
pode ,
pe o
nunca
hab á
de echo,
y
en
la
con usión
de
es as
dos
cosas
es á
oda
la
ue za
de
los
aná icos
de enso es
de
la
libe ad
ele
pensamien o.
Míse o
y
desp eciable
so isma,
que
no
me ece
siquie a
los
hono es
de
una
e u ación
se ia.
Si
el
ánsi o
del
pode
al
de echo
ue a
legí imo
¿po
qué
se
queja ían
los
sabios
lib epensado es
de
que
el
pode
público
les
hiciese
descende
de
la
cá ed a
y
a ase
de
en ena
con
é ea
mo daza,
no
ya
solo
la
len

gua
que
des ila
eneno,
sino
cualquie a
que
no
habla
á
su
gus o?
Si
el
ánsi o
del
pode
al
de echo
es
legí imo
en
el
o den
del
pen-
se
UNIVERS1DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOST®