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Discurso inaugural del curso académico de 1886 a 1887 / por el doctor Valeriano Menéndez Conde

Menéndez Conde, Valeriano, Bispo de Tui

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•'•V DEL CURSO ACADÉMICO POR EL DOCTOR ©©^[ d )E ? CANÓNIGO MAGISTRAL DE LA S. A. M. I. CATEDRAL DE SANTIAGO Y CATEDRÁTICO DE ORATORIA Y PATROLOGÍA. SANTIAGO Imp. del Semina io Concilia Cen al 1886 se UNIVF.RSIDADF DE SAN HAOO DE COMPOSTELA se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DL COMPOSTUA índole especial de es a clase de solemnidades li e a ias /í^ííS'Gexije de suyo que ála conside ación de la ju en ud esco  la , del cue po de P o eso es y demás dis inguidísimas pe sonas que á ellas suelen asis i , se p esen e un abajo cien í ico, digno de la impo ancia del es ablecimien o, cuya ep esen ación se lle a, de la supe io ilus ación del audi o io al cual se di ije la pa  lab a, y del P elado que al ac o p eside. Pa ece además, muy na u al y plausible, que es e abajo e  se ace ca de alguna de las cues iones p opias de la asigna u a que explica el P o eso enca gado de p esen a lo; pe o aun cuando las impo an es cuya lección se me ha encomendado p esen en al in  genio in es igado inmensos ho izon es que es udia y as ísipao campo en donde luci su i ilidad y ene gía, no ha de se es e el e eno en donde dis aiga ues a a ención bené ola. O o se á el obje o de mi discu so; que siemp e la ley de las ci cuns ancias se impone ála in eligencia, y las necesidades con empo áneas ecla  man o a clase de es udios. Bien sabéis, seño es, que en nues os días se agi an mil y mil cues iones de suma impo ancia en el o den social y eligioso; cues iones en que debemos ija i a- se UNIX'FRSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA — 4- men e nues a a ención, pues o que al ísimos in e eses depen  den de la solución que eciban; y una de ellas se á la sín esis de las b e es y sencillas e lexiones que cons i ui án mi pob e dis  cu so li e a io. Hela aquí: Hay en odas las lenguas una palab a mal de inida y peo apli  cada, co espondien e á una idea seduc o a, que eje ce pode osa in luencia sob e los espí i us, da ida á g andes y glo iosas em  p esas, inspi a nobilísimos y he óicos hechos, y es ambién mad e ecunda de pe niciosos e o es y de mons uosas iniquidades: es a palab a es en nues o idioma L ib e a d . Es a palab a exp esa en el o den especula i o una e dad psico  lógica indubi able, y en el o den p ác ico un sen imien o jus o y una aspi ación legí ima y una impo an ísima base pa a es ablece de una mane a con enien e las múl iples elaciones que deben uni á los homb es que i en en sociedad. Pe o cuando la e dad espe  cula i a es mal en endida, ó cuando la mala é de los homb es abusa de ella pa a ines o cidos ó mal ados, se con ie e en e i  ble elemen o de as o nos y ecundísima uen e de odo géne o de desdichas. El e o capi al consis e en conside a la como una independen  cia absolu a, que el homb e no iene, ni es posible que enga po su misma condición esencial, que es en ano p e ende modi ica . En i ud de es a lamen able con usión de ideas se quie e da á la libe ad humana mayo ex ensión de la que ealmen e iene, y aplica la á odas las es e as, en que nues a exis encia se mue e: sin lími es ni es icciones de géne o alguno. Libe ad de pensa  mien o, libe ad de conciencia, libe ad de asociación, libe ad de imp en a, libe ad de la ibuna, libe ad de la cá ed a... pa a odo se p e ende ene la de de echo, y pa a odo se la eclama de he  cho: únicamen e no sé po qué anomalía no se pide igualmen e la libe ad de acción, pues es consecuencia ine i able de las o as, y si hay alguna azón pa a pedi aquellas, la misma, cuando menos, mili a en a o de és a; y si pa a echaza és a exis en e dade  os mo i os, los mismos ienen que exis i pa a echaza aquellas. u se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE commw ma — 5 — En ealidad odas son admisibles y odas deben se ampa adas, a endidas y espe adas en cuan o son necesa ias ó con enien es pa a la e dad y el bien; pues en es e sen ido cons i uyen de echos sac a ísimos, de los cuales ninguna au o idad, ninguna ley puede despoja al homb e; an es bien la au o idad y la ley ienen la mi  sión y el debe de econoce los y aca a los, y p o eje los en su eje  cicio. Pe o en la medida y ex ensión que p e enden a ibui á esas libe ades los apasionados de enso es de la mode na escuela polí ica en ellas basada, son absu das, quimé icas, pe niciosas y como a  les deben se comba idas y echazadas no solo en nomb e de la Religión, sino ambién en el de la sana Filoso ía. A es a conclusión llega íamos muy p on o y muy ácilmen e con solo expone y ija con cla idad y exac i ud el concep o de la libe ad según los hechos de que nos da cuen a nues a p opia con  ciencia, que son da os p eciosos y decisi os pa a de ini y esol e la cues ión. Pe o no es mi in en o ocupa me solo en gene alida  des; sino descende á una de las aplicaciones que de la libe ad p e ende hace se con e iden e injus icia y con inmenso pe juicio de espe abilísimos in e eses. Hablo de lo que podemos llama , y se ha llamado ya, libe ad de la ciencia; cues ión que me pa ece de al  guna opo unidad po los ecien es escándalos á que ha dado luga en nues a pa ia; y de g ande in e és po las g a ísimas conse cuencias de o den p ác ico que á ella es án ligadas. Ved, pues, e  ducido á é minos conc e os el ema del p esen e discu so: «La l ib e a d d e l a c ie n c ia , en cuan o signi ica la ausencia de oda aba pa a la azón indi idual que á in es igaciones cien i icas se consa  g a , es inadmisible desde el pun o de is a de la ciencia misma 1 y más aún desde el pun o de is a de la Religión: jus i icación de la conduc a de los ca ólicos que la impugnan.^ - se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA u se UN1VERSIDADE DE SANT1AGC DE COMPOST-IA es. Exo no. S ., y á más de is e du o, que los e dade os de enso es de la libe ad e dade a; los que la asignamos al espí i u del homb e como una acul ad que adica en su misma esencia; los que la sos enemos como un hecho indubi able de que nos da i ecusable es imonio la con  ciencia; los que en ella c eemos como en un dogma eligioso, un  damen o necesa io del o den mo al, de la esponsabilidad de las malas acciones y del mé i o de las buenas; los que en la p ác  ica la eclamamos como un de echo y una necesidad pa a a  baja con u o en la ealización de los g andes des inos del géne o humano, no solo en la e e nidad, sino ambién en el iempo; los que p o esamos una eligión, á cuya in luencia se debe el a aigo, y casi podemos deci el es ablecimien o, de la li  be ad en el mundo ..... is e es, decía, que en ez de ecibi la glo ia que po ales se icios me ecemos, engamos, al con a io, que a os a la impopula idad de apa ece á los ojos de muchos como a o ecedo es de un despo ismo odioso y o jado es de pesa  das é ignominiosas cadenas pa a cau i a y op imi , no ya el cue  po, sino el espí i u, la azón, la in eligencia de nues os semejan  es; mien as que los alsos após oles de la misma libe ad, que en ealidad la ma an y deshon an con las absu das p e ensiones que u se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOSTFI A -14- en cuan o á mo al, y an igno an e como Sóc a es en cuan o á la na u aleza, del alma. Fue a ya inú il p osegui . Si en los esplendo es que i adian de la Academia y del Liceo hay an g andes manchas é in e mi  encias ¿qué busca emos en lo sucesi o? No; no p osigamos: ú pocos pasos opeza íamos con el Tonel donde se albe ga el je e de la es  cuela. cínica sin más luz que la de una lin e na; ¡pob e iloso ía!; — luego end íamos que escucha llenos de as idio el cha la anismo insus ancial de los mega enses; luego iene la ince idumb e del pi onismo; luego el ango de Epicu o. Y nos encon a íamos de nue o á oscu as y en el lodo, según la g á ica exp esión del sabio P elado de Salamanca. Fue a ambién inú il que de G ecia pasá amos á Roma pa a p osegui nues as in es igaciones, po que la ilus ación de Roma de G ecia ué impo ada, y su análisis nos da ía el mismo esul a  do. En odas pa es y en odos iempos encon amos lo mismo: al  gunos pun os luminosos, algunos esplando es débiles y ugaces en un ho izon e as ísimo donde siemp e dominan las inieblas. No es es o desconoce ni desp ecia lo mucho bueno en que no nos hemos ijado al pasa , po que no hacía á nues o obje o, y en cuya con emplación segu amen e hubié amos podido de ene nos con place ; no es es o nega lo que hay de e dad en la decan ada cul u a de los siglos de Pe icles y de Augus o y en la ambién in  negable de o os iempos y luga es, á más de Roma y A enas, don  de las a es se cul i a on con éxi o y alcanza on un g ado de es  plendo admi able; ampoco es aplicable lo dicho á las ciencias ex  pe imen ales, de cálculo y obse ación, que hicie on indudables p og esos y ú iles conquis as. Pe o en las ciencias p opiamen e a  cionales, en las de mayo ascendencia é impo ancia, que po más ideales y abs ac as que pa ezcan end án siemp e una in luencia capi al y decisi a en la di ección de la especie humana; en la mo  al, sob e odo, que iene an inmedia a y di ec a aplicación á la ida p ác ica, no se ha dado un paso en i me. Respec o al o igen y na u aleza del homb e, á sus des inos en el iempo y en la e e ni  dad, á sus unciones y debe es sociales y á sus elaciones con Dios, — 15 — apenas se ha hecho más que in oluc a , con undi , des igu a y oscu ece las p imi i as e dades; apenas se ha dicho o a cosa que inepcias y ex a agancias, absu dos y blas emias. Algunas e dades que po su sencillez es án al alcance de odos, ó que po su i a cla idad se des acan á la is a de las in eligencias menos pe spicaces; débiles islumb es de o as más lejanas y di íciles que solo alcanza on á en e e los genios más p ecla  os; algunas máximas que pa ecen más pu as y ele adas po  que con as an con los disol en es p incipios comunmen e ad  mi idos ..... hé aquí odo. Es deci : unas cuan as pe las de más ó menos b illo, espa cidas aquí y allá, en medio de inmensos mon ones de ango: es o es lo que se encuen a en los que con más ahinco y mejo es disposiciones consag a on su ida al es udio de las ciencias más nobles y ele adas. El mundo ma chaba cie a  men e á oscu as y po en e lodo has a que se dignó descende á él Aquel que de sí mismo dijo, y lo ha demos ado, que e a el camino, la luz y la e dad. De odos es os hechos y conside aciones iempo es ya que deduz  camos una conclusión. A la is a sal a, según ellos, que la azón lib e, es deci , con sus solas ue zas y na u ales ecu sos, no es ca  paz de los p og esos cien í icos de que se jac an los pa ida ios de esa libe ad, y que p oclama la libe ad de la ciencia en el sen ido en que hoy se p oclama, es pedi su deshon a y su mue e. Que las p e endidas abas impues as po la é ca ólica, con a las cuales an o se ha declamado y se declama, lejos de cons i ui una émo a pa a los p og esos de la ciencia, son más bien pode osos auxilia es de la azón pa a p omo e los y ealiza los, como ha demos ado la expe iencia de los siglos c is ianos en en e de la expe iencia de los siglos an e io es al c is ianismo, y como puede demos a se además y muy ácilmen e examinando la na u aleza misma de la éyde la azón. Obligados á p es a un asen imien o i mísimo á las e dades e eladas, en e las cuales hay muchas que la azón no puede al  canza po sí misma, y o as que no puede comp ende aun después de e eladas, pues o que son supe io es, pe o no con a ias, á la se UNlVFRS DADF DE SANTIAGO n compos i a -16 - azón, enemos en odas ellas un sólido pun o de apoyo pa a p oduci mo imien o; un p incipio ijo sob e el cual descanse odo un sis  ema; una base inconmo ible pa a sos ene el g andioso edi icio de la. ciencia; un pun o de pa ida con la di ección ma cada pa a e i a los ex a íos del pensamien o en sus a e idos uelos; una esplendo osísima an o cha pa a ilumina los espacios que eco e y dis ingui con cla idad los obje os sob e los cuales di ije sus in es  igaciones. Y no c eo que á es o se pueda opone en se io el pasmoso ade  lan o que en nues a edad han alcanzado las ciencias, á pesa de que muchos de los más ilus es sabios ni han omado la é po pun o de pa ida, ni la han enido en cuen a pa a nada, an es bien la echazan y comba en unos 'con al i ez desdeñosa, y o os con odio econcen ado y u ioso. Es a obse ación cae al suelo y se des anece como débil som  b a con solo eco da los siguien es hechos: 1 ." Que ales adelan os que yo econozco gus oso, y admi o y aplaudo con en usiasmo since o, pe enecen á las llamadas cien  cias na u ales pa a las cuales no negamos á la azón ap i ud p o  pia ílespués del con enien e desa ollo, y le econocemos una libe  ad omnímoda mien as no p e enda in adi ajeno campo, dedu  ciendo conclusiones que no pe enecen al dominio de esas ciencias, con undiendo, po ejemplo, la Fisiología con la Sicología. Pe o en las ciencias p opiamen e ilosó icas; en la Me a ísica, y en las que hoy se llaman mo ales y polí icas, los ilóso os inc édulos de nues  os iempos alen poco más, y lo mismo pudié amos deci algo menos, que los an iguos, bas ando pa a con ence se de ello pasa ápidamen e la is a, po los lib os de cualquie a de los que hacen más uido y más en boga es án. 2 0 Que, sea cualquie a el g ado de pe ección á que han lle  gado las ciencias, no puede nega se que los c eyen es han sido los iniciado es del mo imien o, han comunicado el impulso, enseñado el camino y qui ado los obs áculos. 3 .° Que en odo géne o de es udios has a los más abs usos y ele ados; y en odos los adelan os e dade amen e ú iles, los ca ó- u se UN1VLRSIDADE ! DE SANTIAGO DE COMPOSTFI Ai — 17 — líeos han igu ado siemp e con en aja y ienen en ellos po lo menos an buena pa e como los inc édulos; y si en alguna época ó en alguna egión de e minada apa ecen en meno núme o en e los ilus es cul i ado es de las ciencias na u ales, es po que la con  duc a de los mismos inc édulos les obliga á eje ci a su ac i idad in elec ual en o a clase de es udios más impo an es. 4 .° Que los p og esos de que se jac an los enemigos de la é como ob enidos sin el concu so de és a en el es ado de in  dependencia y ebelión en que se cons i uye on, son en g an pa  e debidos á la misma é. Habiendo enido la o una de na  ce en medio de una sociedad o mada po el c is ianismo que dió ida y ue za, á las más nobles ideas y á las más g andes y p o e  chosas ins i uciones, desa olladas ya ’ unas ya o as con enien e  men e; asimilándose sin que de ello se ape ciban los elemen os de una ci ilización espléndida, educados al ez en un es ablecimien o que la Iglesia de C is o e igie a, al ez bajo la di ección de un sace do e, se sin ie on con ue zas pa a ma cha lib es y solos y pa a, ealiza g andes cosas, que injus amen e se a ibuyen á sí mismos. — ¡Es cla o! El débil niño necesi a po mucho iempo de los ie nos cuidados y aman es des elos de la mad e, sin los cuales mil eces pe ecie a; pe o á a o de ellos se hace ue e y obus o, y puede p escindi de la que con an o a án se los p odiga a, y puede se an ing a o que la abandone y la ol ide, y aun que la in  ju ie y mal a e. Pe o ¿deja á de se cie o que á ella lo debe odo? ¡Es cla o; sí! ¿Pues no lo ha de se ? Después que el sol ha iluminado la ie a, cualquie a que enga is a dis ingue ácilmen e los obje  os colocados den o del cí culo á que su po encia isual alcanza. ¿Pe o los dis ingui ía lo mismo en medio de noche somb ía, ó solo con la enue y acilan e luz de las es ellas? Pa éceme, Excmo. Seño , deja su icien emen e demos ado que los pa ida ios de la ciencia Ub e end ían poco de qué cong a  ula se si log a an e po comple o ealizadas sus p e cnsiones; po que la libe ad de la ciencia es la libe ad de la azón del yugo san o de la é; y la azón lib e del yugo de la é, es la azón aban  donada á'sus ue zas y ecu sos na u ales, y con sus solas ue - 3 UN1VERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA -18 — zas y ecu sos no ha podido consegui más que muy pob es esul a  dos en el espacio de muchos siglos, y los que ha conseguido des  pués, son en su mejo pa e debidos á la in luencia de la é de la cual se la quie e emancipa . — Pasemos, pues, á examina la cues  ión desde o os pun os de is a, y ijémonos p ime amen e en los unes os, e dade amen e espan osos esul ados que esa libe ad p oduci ía, y de hecho p oduce, en el o den social. Yo no acie o á ol e de mi asomb o, cuando obse o que eo  ías y sis emas an esencialmen e pe u bado es como és e llegan á cons i ui pa e del c edo de algunas escuelas, á las cuales pe  enecen homb es, que pa ecen sé ios y o males y animados de ec  a in ención y de laudables p opósi os; y que sin emba go p o e  san es a especie de dogmas, no ya como doc inas me amen e es  pecula i as, sino que p e enden aplica las á la di ección de.las cos  umb es, á la cons i ución de las amilias y á la gobe nación de los pueblos. Yo comp endo que á espaldas de la Ley y á despecho de los ibunales se digan desa inos y se come an in amias, como siemp e ha sucedido y sucede á: comp endo que las leyes y las ins i uciones sean obje o de a aques b u ales po pa e de u bas amo inadas, impelidas de malas pasiones, ó seducidas y ex a ia  das po ambiciosos pe e sos, que de ellas se si en pa a el log o de sus aspi aciones. Pe o que an e la Ley y de la Ley misma se enga á eclama como un de echo la libe ad de desa ina y de come e in amias ..... es o no puedo comp ende lo, y no puedo me  nos de p egun a me á mí mismo si la sociedad en que es o sucede es a á a acada de é igo y de locu a, y des inada á hundi se muy p on o en los abismos que ella misma se es á ca ando. ¡Libe ad de la ciencia! Es deci : libe ad de la azón pa a des  ba a á su an ojo, — como sabemos que desba a, muy especial  men e en aquellas ma e ias en que se mues an pa e in e esada las pasiones, á cuyas exigencias suele some e se coba demen e, cual míse a escla a; libe ad de la pluma pa a aslada al papel sus locos des a ios y lanza los á odos los ien os y asmi i su lo cu a á las pob es gen es sin ins ucción ni disce nimien o; libe ad de la palab a pa a pe e i y co ompe los co azones que incau a- — 19 — men e se con ían al p e endido sabio, que iene la misión de educa á la ju en ud ..... ¿No es es o lo que la libe ad de la ciencia signi  ica? ¿No es es o lo que se p e ende? Y si es es o ¿cuáles hab án de se los esul ados? Al conside a la cues ión bajo es e espec o, y dejando, como an es, á la an asía que p es e auxilio á la in eligencia sensibili  zando las ideas, pa éceme que nos podemos imagina que el hom  b e de la ciencia, lib e, que se lanza á las egiones de lo desconoci  do, siquie a aya en busca de ia e dad, sin las alas de la é, cae p ecipi ado á los pozos del abismo; y agi ando sus u bias y cena  gosas aguas, in es a la a mós e a con los co ompidos miasmas y me í icos apo es que de ellas se desp enden: ó que jugando im  p uden e con el uego po en e mon ones de ma e ia in lamable p oduce de as ado incendio: ó que po in es iga cu ioso el sec e  o de las ope aciones di inas sob e la na u aleza, sin oma las de  bidas p ecauciones y sin ale se de los opo unos auxilia es, ab e la pue a del an o mis e ioso en que es án ence ados los ien os; los cuales p ecipi ándose con desencadenada u ia sob e el ma y sob e la ie a, le an an asolado as empes ades y ba en como le es plumas odos los obje os que an encon ando al paso: que des apa, en in, cual muchacho a ieso, sin e lexión ni juicio, la unes a caja de la cual salen en con uso opel odos los males que á la humanidad a ligen, sin que le sea dado gua da siquie a la espe anza, que dicen halla se en el ondo. _ Son, en e ec o, incalculables en núme o y de incalculable g a  edad los males que á la sociedad sob e end ían, si p e aleciesen y dominasen ales doc inas. Po con esión de uno de los mis  mos ilóso os, y de los más insignes po cie o, no hay ab  su do que no haya sido p oclamado ó de endido po alguno de ellos; y lo mismo puede a i ma se, examinando sus ob as, que no hay i ud que no haya sido desp eciada ó esca necida, ni icio que no haya sido glo i icado, ni c imen pa a el cual no se haya p e  sen ado jus i icación ó excusa en nomb e de la azón y de la ciencia. La ciencia lib e es muy capaz de p oclama y de ende que ^GO u se UN1VERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOSTFI -20 — jus i ica los medios.» Y si hay de echo pa a p oclama y de ende es a máxima, ¿con qué de echo se ep ende, se ep ime ó se cas iga al que, poniéndola en p ác ica, cuando en su camino opieza con alguien que le es o ba a ila el puñal y se lo cla a en el pecho pa a llega al log o de sus deseos, aunque sea pasando po sob e un cadá e ? La ciencia lib e es muy capaz de p oclama y de ende que «la p opiedad es el obo.» Y si pa a es a p oclamación y de ensa se econoce de echo, ¿po qué no se ha de econoce igualmen e pa a despoja al que alguna cosa posee, aunque pa a ealiza el despojo sea necesa io emplea la ue za, ó ale se de as ucias, asechanzas y men i as? La ciencia lib e es muy capaz de p oclama y de ende que la au o idad pa e na, ó la au o idad polí ica ó la de o o o den cual  quie a es una i anía. Y en onces ¿en i ud de qué p incipio se puede condena la ebelión; qué ga an ías quedan pa a la paz y se  gu idad públicas, y sob e qué bases ha de es ablece se el o den social? — Ninguna queda más que la ue za b u a, an o más deshon  osa, cuan o más necesa io se hace su empleo pa a el égimen de se es in eligen es; y que den o del sis ema queme he p opues o comba i , jamás puede legi ima se, po que es una inconsecuencia mons uosa. Pa a in oca en su apoyo los sag ados in e eses que iene que de ende , es necesa io condena de an emano aquella eo ía que los a aca y des uye. ¿Cómo los p e endidos sabios han de ene de echo pa a es ablece los p incipios y no han de ene  lo pa a saca las consecuencias y lle a las á la p ác ica los que po ellos son enseñados? ¿A qué conducen si no sus enseñan  zas? ¿Y po qué ellos han de dis u a de comple a impunidad, y han de incu i en esponsabilidad c iminal los que se ap o echan de sus lecciones? — ¿Tiene más pa e en el c imen, si lo hay, la in eli  gencia que p opone y di ige, ó el b azo que ejecu a? Es, pues, e iden e que la eo ía de la ciencia lib e., lógica  men e desen uel a y lle ada has a sus úl imas consecuencias, pe u ba el o den mo al, polí ico y social, has a al pun o que, dominando ella, la sociedad cae ía en los abismos de la diso  se UN1VERSIDADE DE SANTIAGO I DF. COMEOS! I '.A — 21 — lución, y no a da ía en su i una mue e ho ible, de la cual no se lib a, sino po i ud de las sanas doc inas que con adicen aquella, po el buen sen ido de las gen es que no le hacen caso, y po una inconsecuencia de sus mismos pa ida ios: inconse cuencia, que, á pesa de su mons uosidad, pod íamos llama eliz, si ue a bas an e á con a es a sus e ec os; pe o po desg acia los e ec os se sien en, y son po demás lamen ables, á pesa de la inconsecuencia y de las o as causas que se les oponen. P escindamos ya, po no ala ga demasiado es e modes o a  bajo, de o o incon enien e g a ísimo, pa a la misma ciencia, con el cual no puede menos de opeza , i iendo, como p e ende, emancipada de los p incipios déla Religión. Tal es el escep icismo en que ha caído ya en di e en es épocas, y en que no puede deja de cae , al ándole á la azón el conocimien o de las e dades e  eladas, que le si an de base pa a le an a el edi icio de la cien  cia, y dé luz y dé guía en sus pelig osas excu siones; po que hay muy pocas e dades del dominio de la azón que se impongan po su e idencia y sean uni e salmen e econocidas; po que ninguna azón indi idual, aunque sea de un g an genio, iene po sí mis  ma au o idad bas an e pa a impone se á las de los o os; po que lo que á uno pa ece e dad inconcusa, no pasa pa a o o de me a opinión, ó al ez es echazada como e o g ose o; y en el caos inmenso de encon ados sis emas y opiniones eina po necesidad la duda. . Pe o supongamos po un momen o que ni exis e el pelig o del excep icismo, ni los o os incon enien es que an es hemos exami  nado: que las ciencias i en, p og esan y b illan esplendo osamen  e di o ciadas de la Religión y lib es de sus abas y has a de su in luencia, y que lejos de pe judica á los in e eses de la sociedad, hacen po sí solas la elicidad del homb e sob e la ie a. Aun en es e caso no pod íamos admi i ni ole a la eo ía de la ciencia li  b e; po que es a eo ía iene que busca su undamen o en el o den sicológico, y en el o den sicológico no iene ninguno; an es bien, si ecu imos á él demos a emos di ec amen e y como se dice en las escuelas, á pño i^ que es adicalmen e alsa. — Vi ámoslo. se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOSTF1 j -22- La libe ad de la ciencia supone po necesidad la libe ad de pensa  mien o, de la cual es hija legí ima, aunque, en cie o modo, de peo condición que su mad e. ¿Pe o á qué se educe la libe ad de pensa  mien o an caca eada po el acionalismo an i eligioso y de la cual an eno memen e se abusa? Dis ínguense en el alma acional una po ción de ac os, modi icaciones ó es ados, cuyo análisis y de e  minación es ha o di ícil, y en es e momen o se nos ha ía demasia  do enojoso, pe o de los cuales sabemos odos lo su icien e pa a di i  mi la cues ión que se en ila. Recíbese la imp esión, concíbese la idea, e i ícase la pe cepción; y según lo que de es os elemen os esul a se o ma el juicio. Pues bien; éngase p esen e cuán as ideas se ocu en sin ningún es ue zo de la in eligencia y sin que la o  lun ad ome pa e alguna; y sob e odo cuán as imp esiones se e  ciben sin busca las y sin pode deja de ecibi las; y de es e modo se e á muy cla o que, aúnen los casos en que hay necesidad de eje ci a las ue zas del espí i u de una mane a e lexi a, analizan  do, compa ando y combinando, pa a llega á una conclusión dedu  cida según las leyes del aciocinio, el juicio que o mamos no es siemp e el esul ado de nues a lib e elección, sino po el con a io las más de las eces lo de e minan los da os que al en endimien o se p esen an independien emen e de la olun ad. Y aun sucede que la olun ad lib e no puede eje ce á eces in luencia alguna en la o mación del juicio, po que hay p oposiciones cuya e i  dencia se impone, y an p on o como son enunciadas ó se p e  sen an á la azón las ideas co espondien es á los é minos con que se enuncian, la azón las ab aza con al i meza que se hace imposible obliga la a que las echace. En ano nos es o za íamos po pe suadi nos á noso os mismos de que es y dos no son más que cua o; de que la pa e es mayo que el odo; de que las inie  blas son luz y la luz inieblas, y así de o as e dades ya del o den pu o de las ideas, ya ambién del de los hechos. ¿A quése educe, pues, uel o á p egun a , la an caca eada libe ad del pensamien o? A que el alma humana puede eje ci a su ac i idad pensado a en es os ó los o os obje os, lib emen e escogi  dos en e los in ini os que pueden se obje o de la misma; puede — 2§ — busca de in en o imp esiones de un géne o de e minado y e i a las de o o; puede acep a sin examen ideas que se le p esen an con apa iencias seduc o as, y echaza o as que a en amen e examinadas se ían más acep ables; puede en aquellos mismos asun os en que iene luga la medi ación y el discu so, pe o cuya e idencia no se impone, escoge , en e a ias conclusiones, la que más le plazca; puede, pa a legi ima la elección, llama en su au  xilio á las pasiones que eje cen en es os casos una in luencia g an  dísima y casi siemp e unes a; puede ce a los ojos á la luz y acu  mula somb as has a sob e e dades cla ísimas. Y es p eciso eco  noce ambién que es e pode es supe io á odos los demás pode es humanos, en cuan o ninguno de es os puede a eba á selo, ni so  b eponé sele, ni con a es a lo más que de una mane a indi ec a y poco e icaz: que el pensamien o del homb e ence ado en es echa cá cel y ca gado de pesadas cadenas, puede, sin emba go, emon  a se á las más g andes al u as y ex ende se po odos los espacios; y la ue za ma e ial del mundo en e o empleada con a un solo homb e, no se á capaz de hace le pensa de di e en e modo. — No nega é ampoco que es e campo que queda á la libe ad del pensa  mien o humano es as ísimo, pe o... aquí p ecisamen e es donde de  bemos ija nues a a ención pa a educi le á sus e dade os, lími  es. — Es e es su pode ma e ial, digámoslo así, po más que se a e de cosas del espí i u, pe o no es su pode legí imo. Uno es que el homb e pueda pensa como quie a y lo que quie a en much<)s ca  sos y espec o de muchos asun os, y o o es que enga de echo pa a pensa como quie a y lo que quie a. Con a la e dad y con a el bien hab á pode , pe o nunca hab á de echo, y en la con usión de es as dos cosas es á oda la ue za de los aná icos de enso es de la libe ad ele pensamien o. Míse o y desp eciable so isma, que no me ece siquie a los hono es de una e u ación se ia. Si el ánsi o del pode al de echo ue a legí imo ¿po qué se queja ían los sabios lib epensado es de que el pode público les hiciese descende de la cá ed a y a ase de en ena con é ea mo daza, no ya solo la len  gua que des ila eneno, sino cualquie a que no habla á su gus o? Si el ánsi o del pode al de echo es legí imo en el o den del pen- se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOST®