scieee Science in your language
[es] (orig)

Economía de los cuidados, precariedad y género en el municipio de Texcoco, México

Author: Ayala Carrillo, María del Rosario
Year: 2022
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/17de299f-84c0-4ded-841d-7cc62422b844/download
ESCUELA DE DOCTORADO
INTERNACIONAL DE LA USC
Ma ía del Rosa io
Ayala Ca illo
Tesis doc o al
Economía de los cuidados,
p eca iedad y géne o en el
municipio de Texcoco, México
San iago de Compos ela, 2022
P og ama de doc o ado en Ciencias Ag ícolas y Medioambien ales
i
TESIS DE DOCTORADO
ECONOMÍA DE LOS
CUIDADOS, PRECARIEDAD
Y GÉNERO EN EL MUNICIPIO
DE TEXCOCO, MÉXICO
Ma ía del Rosa io Ayala Ca illo
ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL DE LA UNIVERSIDAD
DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
PROGRAMA DE DOCTORADO EN CIENCIAS AGRÍCOLAS Y MEDIOAMBIENTALES
SANTIAGO DE COMPOSTELA / LUGO
AÑO 2022
ii
DECLARACIÓN DE LA AUTORA DE LA TESIS
Dña. Ma ía del Rosa io Ayala Ca illo
Tí ulo da esis: Economía de los cuidados, p eca iedad y géne o en el municipio de
Texcoco, México
P esen o mi esis, siguiendo el p ocedimien o adecuado al Reglamen o y decla o que:
1) La esis aba ca los esul ados de la elabo ación de mi abajo.
2) De se el caso, en la esis se hace e e encia a las colabo aciones que u o es e
abajo.
3) Con i mo que la esis no incu e en ningún ipo de plagio de o os au o es ni de
abajos p esen ados po mí pa a la ob ención de o os í ulos.
4) La esis es la e sión de ini i a p esen ada pa a su de ensa y coincide la e sión
imp esa con la p esen ada en o ma o elec ónico.
Y me comp ome o a p esen a el Comp omiso Documen al de Supe isión en el caso que
el o iginal no es é deposi ado en la Escuela.
En Lugo, España, 20 de mayo de 2022
Fi ma elec ónica
iii
AUTORIZACIÓN DE LA DIRECTORA DE LA TESIS
Dña. Ma ía do Ma Pé ez F a
En condición de: Di ec o a
Tí ulo de la esis: Economía de los cuidados, p eca iedad y géne o en el municipio de
Texcoco, México
INFORMA:
Que la p esen e esis, se co esponde con el abajo ealizado po Dña. Ma ía del Rosa io
Ayala Ca illo, bajo mi di ección/ u o ización, y au o izo su p esen ación, conside ando que
eúne los equisi os exigidos en el Reglamen o de Es udios de Doc o ado de la USC, y que
como di ec o a de és a no incu e en las causas de abs ención es ablecidas en la Ley
40/2015.
En Lugo, España, 20 de mayo de 2022
Fi ma elec ónica
i
AUTORIZACIÓN DE LA DIRECTORA DE LA TESIS
Dña. Emma Ma ía Zapa a Ma elo
En condición de: Di ec o a
Tí ulo de la esis: Economía de los cuidados, p eca iedad y géne o en el municipio de
Texcoco, México
INFORMA:
Que la p esen e esis, se co esponde con el abajo ealizado po Dña. Ma ía del Rosa io
Ayala Ca illo, bajo mi di ección/ u o ización, y au o izo su p esen ación, conside ando que
eúne los equisi os exigidos en el Reglamen o de Es udios de Doc o ado de la USC, y que
como di ec o a de és a no incu e en las causas de abs ención es ablecidas en la Ley
40/2015.
En Lugo, España, 20 de mayo de 2022
Fi ma elec ónica

DEDICATORIA
A odas las muje es que con su abajo no emune ado
hacen que el mundo uncione.
A mis hijos Ismael y Da id.
A mi esposo Ismael.
i
AGRADECIMIENTOS
A la Uni e sidad de San iago de Compos ela, po da me la opo unidad de ealiza mis
es udios doc o ales.
Con especial ag adecimien o al D . Agus ín Me ino Ga cía, coo dinado del P og ama, po
su mo i ación y apoyo den o de la USC.
A la D a. Ma ía do Ma Pé ez F a, di ec o a de Tesis en la USC, po siemp e es a pendien e,
po sus ace adas obse aciones y consejos en la di ección de la esis.
A Ma ía Mendoza, po su aseso ía y apoyo en los ámi es adminis a i os.
A las au o idades del Colegio de Pos g aduados, campus Mon ecillo, que me pe mi ie on
ealiza el doc o ado y con inua labo ando. Especialmen e al D . En ique Bece il y D .
Alejand o Ala cón, au o idades que acili a on mi ing eso al subp og ama de Fo mación de
P o eso es.
A la D a. Emma Ma ía Zapa a Ma elo, po su disposición, apoyo y aseso amien o en odo
el p oceso de in es igación, pe o sob e odo po impulsa me a ealiza el doc o ado y
siemp e se inspi ación y ejemplo a segui .
Al Posg ado en Desa ollo Ru al, po odo el apoyo ecibido. Y en gene al a odas las
pe sonas del Colegio de Pos g aduados que han in e enido pa a que concluya el doc o ado.
A las muje es y homb es que pa icipa on en la in es igación, an o en las en e is as a
p o undidad como en la encues a online, g acias po compa i sus es imonios y
enseña nos las complejidades de la ida co idiana.
A mis hijos Ismael Nie o Ayala y Da id Nie o Ayala po el iempo cedido, po que ambién
como mamá, académica y es udian e i í las complicaciones de los cuidados, y ellos lo
esin ie on y esis ie on.
A mi esposo y compañe o de ida Ismael Nie o Za co, po se apoyo y mo i ación en es e
p oyec o. G acias po es a y pe manece .
G acias a odas las pe sonas que o man pa e de mi ida y que me han mo i ado a segui
adelan e. A mis papás, Ped o Ayala y Oli a Ca illo. A mi amilia, que siemp e es á p esen e:
Fabián, Alejand a, Diana, Ramón, Fabianci o y Emiliano. A mis amigas Xóchil , Luz Ma ía,
Vicky, Ma isol y Dulce, quienes es u ie on du an e es e e o: el doc o ado.
A quienes leye on y comen a on es a esis. G acias a odos y odas.
ii
Economía de los cuidados, p eca iedad y géne o en el municipio de Texcoco, México
RESUMEN
El es udio de los abajos de cuidados es un ema que el eminismo ha hecho isible desde los
años se en a; y aunque los en oques y p opues as han e olucionado a a és del iempo, siemp e
han enido en e sus obje i os alo a social y económicamen e el apo e del abajo no
emune ado que ealizan las muje es den o y ue a de las amilias. Se a a de ac i idades
di íciles de delimi a , pues se p esen an en un con inuum en el iempo y espacio, en an o
pe mi en que las condiciones de ida y salud mejo en y que sea posible el sos enimien o de la
ida humana.
Con una me odología cuali a i a, en es a in es igación se analiza la o ma en que muje es
y homb es del municipio de Texcoco, México, asumen los cuidados amilia es; y u ilizando el
pa adigma de la in e seccionalidad, se conside a on el géne o, la p eca iedad económica, el
es ado ci il y la dependencia de quienes equie en cuidados especiales, es uc u as que se
in e secan y p oducen desigualdades con ca ac e es pa icula es según la si uación pe sonal y
g upo social.
Po medio de una encues a online que espondie on 265 pe sonas (212 muje es y 53
homb es) y de 10 en e is as a p o undidad con muje es que ealizan cuidados in ensi os, se
dio con es ación a seis p egun as: 1) ¿Qué necesidades de cuidados ienen los y las in eg an es
de las amilias excocanas, según su condición de dependencia? 2) ¿Qué ac i idades domés icas
y de cuidados ealizan muje es y homb es? 3) ¿Qué necesidades pe sonales (au ocuidado y de
ocio) equie en las y los cuidado es? 4) ¿Qué consecuencias ísicas, psicológicas y amilia es
han enido los y las cuidado as an e la in ensi icación de cuidados po la pandemia de Co id-
19? 5) ¿Qué apoyos sociales y del Es ado equie en los y las cuidado as pa a pode cumpli con
es as ac i idades? y 6) ¿Cómo se in ensi ican los abajos de cuidado an e la necesidad de
cuidados especiales?
Los esul ados demues an que las muje es son más sensibles a iden i ica las necesidades
de cuidados de los in eg an es de las amilias; y son ambién quienes, en mayo medida, asumen
los cuidados, incluyendo el abajo domés ico. Los y las encues ados/as indica on que en su
casa hay un niño/a mayo de cinco años y adolescen es que demandan cuidados; en e mos
c ónicos, niños/as meno es de cinco años y discapaci ados. La in es igación pone de mani ies o
que los homb es o ecen apoyo en algunas ac i idades, especialmen e en el cuidado de hijos e
hijas, sin emba go, sólo lo hacen cuando ienen iempo y quie en; es deci , asumen es e abajo
como una ayuda, y no como esponsabilidad. Las di e encias en la ecuencia de las ac i idades
son amplias, pues más de la mi ad de las a eas epo adas po las muje es sob epasan en 25
pun os po cen uales las mencionadas po los a ones.
Las en e is as demos a on que las muje es c ean más y mejo es edes de apoyo,
p incipalmen e con o as muje es; an o pa a cub i los cuidados de sus dependien es, como
pa a los cuidados de ellas mismas, cuando lo equie en, mien as que los homb es se apoyan
casi exclusi amen e de sus esposas. Es a si uación sob eca ga de abajo a las muje es, lo cual
se e leja en las de iciencias en el au ocuidado: ellas epo a on menos descanso que los
homb es, menos días lib es pa a ealiza ac i idades pe sonales y menos iempo pa a do mi ;
iii
más de la mi ad de ellas ienen mayo es consecuencias ísicas y emocionales en compa ación
con los homb es (como es és, cansancio ísico, ago amien o emocional y iolencia); y en el
caso de los homb es, epo an un lige o mayo po cen aje en dep esión, en compa ación con las
muje es.
Los esul ados son consis en es con la ca ga de abajo que asumen las muje es y el hecho
de que los homb es pa icipan poco en los abajos domés icos y de cuidados. Po ello, las
consecuencias pueden se más g a es pa a quienes ealizan un mayo núme o de cuidados y
des inan más ho as de abajo, especialmen e pa a las muje es casadas y, aún más, pa a aquellas
que no pueden con a a algunos se icios que les pe mi an cub i sus necesidades o accede a
los pocos se icios que o ece el Es ado, haciéndolo más complicado cuando hay in eg an es
de la amilia con en e medades o discapacidades que equie en cuidados in ensi os. La p esen e
in es igación mues a como el géne o, la p eca iedad, el es ado ci il y la dependencia de los y
las amilia es son a iables que se in e secan en las complicadas labo es de cuidados.
Finalmen e, conside ando los e ec os de la pandemia po Co id-19, pudo e se que los
abajos necesa ios e indispensables pa a el cuidado de la ida se in ensi ica on, lo cual limi ó
oda ía más el iempo de las ac i idades que ya ealizaban las muje es. Y en e a odos los
abajos que deben asumi las muje es (desde un ambien e amilia ), el Es ado se mues a
ausen e. En México no exis e un sis ema de cuidados in eg ales y la cobe u a pública se educe
a algunos p og amas asis enciales, lo cual explica que los cuidados con inúen siendo amilis as-
eminizados e indi iduales.
Palab as cla e: Cuidados, P eca iedad, Géne o, Co id-19, México
x
ÍNDICE DE CUADROS
CAPÍTULO IV
Cuad o 4.1 Da os gene ales de las muje es pa icipan es en la en e is a
a p o undidad
80
Cuad o 4.2 Comunidad de esidencia de pe sonas pa icipan es en la Encues a
Online, 2020
88
CAPÍTULO V
Cuad o 5.1 Tenencia de la ie a en el municipio de Texcoco, espec o
al po cen aje es a al y nacional, 2016
95
Cuad o 5.2 Población o al u bana y no u bana, según amaño de localidad, 2015
97
Cuad o 5.3 P incipales comunidades de Texcoco po su núme o de habi an es
97
Cuad o 5.4 Tipo y clase de hoga es po sexo del je e o je a de hoga , 2015
98
Cuad o 5.5 Núme o de escuelas, maes os y alumnos en el municipio de
Texcoco, ciclo escola 2015-2016, según modalidad escola
99
Cuad o 5.6 Po cen aje de la población de Texcoco según ipo de limi ación
en la ac i idad, po sexo, 2010
100
Cuad o 5.7 Condición de de echohabiencia po ipo de limi ación y sexo,
pa a el municipio de Texcoco, 2010
101
Cuad o 5.8 Dis ibución (%) de población ocupada según su di isión
ocupacional, 2015
101
Cuad o 5.9 P incipales cul i os a cielo abie o en Texcoco, po núme o
de e enos y supe icie semb ada y disponibilidad de agua, 2016
103
Cuad o 5.10 P oducción ob enida y endida a a és de ag icul u a p o egida
en el municipio de Texcoco, 2017
103
Cuad o 5.11 Pe sonal ocupado: emune ado, no emune ado y subcon a ado
a ni el nacional, es a al y municipal: Texcoco, 2014
105
Cuad o 5.12 Po cen aje po ipo de ac i idad económica en el municipio de
Texcoco, pe sonal ocupado, emune ado, no emune ado y
subcon a ado, 2014
106
Cuad o 5.13 Población de 12 años y más que ealiza abajo no emune ado
po sexo, Es ado de México y Texcoco
107
Cuad o 5.14 P omedio de ho as a la semana que dedica la población de 12 años
y más al abajo no emune ado po sexo, Es ado de México y
Texcoco
108
CAPÍTULO VI
Cuad o 6.1 Valo de las labo es domés icas y de cuidados en unción
de la pe sona que las ealiza (millones de pesos) 2016
117
Cuad o 6.2 Dis ibución de las a eas desempeñadas en el hoga según sexo,
en unción de quien las ealiza de mane a p incipal (%), 2016
119

x i
Cuad o 6.3 Muje es de 15 años y más que ealizan las a eas en el hoga po
ipo de a eas, según in eg an e emenina de la amilia que las
ealiza (%), 2016
120
Cuad o 6.4 Dis ibución de muje es de 60 años o más po algunas
ca ac e ís icas de cuidados, según es ado conyugal, 2016
121
Cuad o 6.5 Dis ibución de muje es de 15 años y más po pe sona a quien
ecu e a solici a apoyo en cie as si uaciones, según es ado
conyugal, 2016
122
Cuad o 6.6 Ac i idades económicas po ing eso mensual amilia y sexo
del en e is ado/a (%)
130
Cuad o 6.7 Ing eso mensual amilia po núme o de in eg an es de la amilia
y sexo del en e is ado/a
133
Cuad o 6.8 Po cen aje de pe sonas que equie en cuidados especiales po sexo
del en e is ado/a y ni el de ing esos
137
Cuad o 6.9 Cuidados que necesi an di e en es in eg an es de la amilia, po
sexo del en e is ado/a (%)
138
Cuad o 6.10 Población de 12 años y más que ealiza abajo de cuidado no
emune ado pa a in eg an es de su hoga , asa de pa icipación y
ho as semanales
152
Cuad o 6.11 Ac i idades domés icas y de cuidado ealizadas po los y las
encues ados/as, según es ado ci il
153
Cuad o 6.12 Ac i idades domés icas y de cuidado ealizadas po los y las
encues ados, según ni el de ing esos
155
Cuad o 6.13 Ac i idades que ealiza pa a su au ocuidado (%)
167
Cuad o 6.14 Ac i idades de ocio y espa cimien o que ealiza pa a su
au ocuidado (%)
168
Cuad o 6.15 Ac i idades que ealiza pa a su au ocuidado (salud ísica) (%)
170
Cuad o 6.16 Ac i idades que ealiza pa a su au ocuidado (salud emocional) (%)
171
Cuad o 6.17 Consecuencias expe imen adas debido a las ac i idades de cuidado
que ealiza, po sexo del en e is ado/a (%)
176
Cuad o 6.18 Inc emen o del abajo domés ico y de cuidados de i ado del
con inamien o po Co id-19, po es ado ci il (%)
180
ÍNDICE DE GRÁFICAS
CAPÍTULO V
G á ica 5.1 Población po g upos quinquenales de edad a ni el nacional, es a al
y municipal
96
G a ica 5.2 Po cen aje de población o al según de echohabiencia a se icios
de salud po sexo, 2010
100
G á ica 5.3 Po cen aje en la dis ibución de ing esos gene ados po las
ac i idades económicas en el municipio de Texcoco, 2014
102
x ii
CAPÍTULO VI
G á ica 6.1 Peso de las labo es domés icas y de cuidados espec o del PIB,
2003-2016 (%)
110
G á ica 6.2 Tasa de pa icipación de muje es y homb es en abajo pa a
el me cado y domés ico, según amaño de la población
y condición de hablan e de lengua indígena
111
G á ica 6.3 P omedio de ho as po semana que muje es y homb es dedican
al abajo pa a el me cado y domés ico, según amaño
de la población y condición de hablan e de lengua indígena
112
G á ica 6.4 Jo nada semanal p omedio de abajo o al y b echa ho a ia
112
G á ica 6.5 Tasa de pa icipación de muje es y homb es en ac i idades
de abajo domés ico no emune ado pa a el p opio hoga
114
G á ica 6.6 Tasa de pa icipación de homb es y muje es (%) en unción
de la ac i idad de abajo domés ico no emune ado
pa a el p opio hoga y b echa ho a ia
114
G á ica 6.7 Tasa de pa icipación de muje es y homb es en abajo
no emune ado de cuidado a in eg an es del hoga
115
G á ica 6.8 Tasa de pa icipación de homb es y muje es (%) en el cuidado
de in eg an es del hoga y b echa ho a ia
116
G á ica 6.9 Edades de los y las en e is adas
126
G á ica 6.10 Es ado ci il de los y las en e is ados
127
G á ica 6.11 Ing eso mensual amilia , po sexo del en e is ado/a
127
G á ica 6.12 Ac i idades económicas, po sexo del en e is ado/a
128
G á ica 6.13 Pe sonas que equie en cuidados especiales en las amilias,
po sexo del en e is ado/a (%)
136
G á ica 6.14 Cuidados que equie en los niños y niñas meno es de 5 años,
po sexo del en e is ado/a
139
G á ica 6.15 Cuidados que equie en los niños y niñas mayo es de 5 años
y adolescen es, po sexo del en e is ado/a
140
G á ica 6.16 Cuidados que equie en quienes ienen alguna discapacidad,
po sexo del en e is ado/a
142
G á ica 6.17 Cuidados que equie en los en e mos c ónicos, po sexo
del en e is ado/a
143
G á ica 6.18 Cuidados que equie en las pe sonas adul as mayo es, po sexo
del en e is ado/a
143
G á ica 6.19 Cuidados que equie en o as pe sonas adul as, po sexo
del en e is ado/a
144
G á ica 6.20 Además de los cuidados de los in eg an es de su amilia nuclea ,
¿pa icipa en el cuidado de o os amilia es?
148
G á ica 6.21 Ac i idades de cuidado y domés icas que los y las en e is adas
ealizan con su amilia, po sexo
150
x iii
G á ica 6.22 Ac i idades que ealizan o os amilia es, po sexo de quien hace
el abajo
156
G á ica 6.23 Quién p opo ciona los cuidados cuando el/la en e is ado/a
lo necesi a, po ipo de ac i idad de apoyo
158
G á ica 6.24 Quién p opo ciona los cuidados cuando us ed los necesi a,
po pa en esco de quien apoya
164
G á ica 6.25 Consecuencias expe imen adas debido a las ac i idades de cuidado
que ealiza (%)
173
G á ica 6.26 Pe sonas que dije on que el abajo domés ico y de cuidados
inc emen ó de i ado de la Co id-19 (%)
179
G á ica 6.27 ¿C ee que alguien más pod ía p opo ciona los cuidados que us ed
ealiza de la misma mane a? (%)
183
G á ica 6.28 Apoyos que ecibe del gobie no (%)
184
G á ica 6.29 Ins i uciones públicas de las que se apoyan pa a los cuidados (%)
185
G á ica 6.30 Pe sonas a quienes se ha con a ado pa a ealiza ac i idades de
cuidado (%)
187
G á ica 6.31 ¿Cómo hace pa a cub i los gas os cuando no le alcanza
el dine o? (%)
187
ÍNDICE DE FIGURAS
CAPÍTULO V
Figu a 5.1 Di isión polí ica de la República Mexicana y ubicación del Es ado
de México
89
Figu a 5.2 Di isión polí ico-adminis a i a de la República Mexicana y
di isión municipal del Es ado de México
90
Figu a 5.3 Ubicación geog á ica del municipio de Texcoco den o del Es ado
de México y la República Mexicana
91
Figu a 5.4 Ubicación geog á ica del municipio de Texcoco den o del Es ado
de México y sus colindancias
92
Figu a 5.5 Relie es del municipio de Texcoco, Es ado de México
93
Figu a 5.6 Uso del suelo y ege ación en el municipio de Texcoco, Es ado
de México
94
19
CAPÍTULO I
INTRODUCCIÓN
Vi imos en una ealidad de c isis sis émicas: económicas, sociales, ambien ales, polí icas y
amilia es, en e o as, en cuyo con ex o se gene an p oblemá icas que ascienden a la ida
co idiana pe o que han sido poco es udiadas en México, como la conciliación de los abajos
emune ados con el abajo domés ico y de cuidados. Los momen os de c isis, además de se
conside ados como de di icul ades y pues a en jaque de las es uc u as, ambién pueden se
is os como opo unidades pa a gene a cambios, nue as p opues as y discusiones con a la
e ó ica o odoxa, y de es e modo ol ea la mi ada hacia inequidades y p oblemas es uc u ales
que eme gen po las g ie as del sis ema, los cuales es necesa io a ende po que as ocan la
co idianidad e impiden e- alo a la ida que ealmen e se quie e ene , y que ale la pena de
se i ida.
Un cla o ejemplo es lo que es á sucediendo a pa i de la pandemia po Co id-19, que ha
pues o en jaque muchos de los sis emas económicos, sociales, de salud e incluso los amilia es.
La o ganización en o no al abajo p oduc i o y ep oduc i o se u o que ees uc u a , lo cual
implicó con lic os y di icul ades como la e alo ización de los abajos domés icos y de
cuidados, que his ó icamen e habían sido in isibilizados po que se daba po en endido que
alguien los ealizaba como algo na u al de la ida dia ia; sin emba go, al es a odos y odas en
casa y cambia las dinámicas de la ida, se isualiza on muy de ce ca odas las ac i idades
necesa ias e indispensables pa a man ene la ida y la salud.
El cuidado de las pe sonas se ha conside ado, básicamen e, un cos e social que se asumía
de o ma pe sonal- amilia . És e no sólo implicaba ecu sos mone a ios, sino la sa is acción de
las necesidades biológicas, sociales, emocionales y a ec i as, pe o ¿cómo y quién cub ía y cub e
esas necesidades? El papel de las muje es en el cuidado ha sido undamen al, aunque poco
alo ado y econocido. El cuidado, ya sea de niños/as, ancianos/as, en e mos/as, o los cuidados
co idianos, his ó icamen e han ecaído en las muje es, sob eca gando sus jo nadas labo ales,
sob e odo cuando ambién ealizan abajo p oduc i o o cuando, debido a las ac i idades
sociales y amilia es, no ienen iempo su icien e pa a cumpli con odas.
El deba e espec o a los abajos de cuidado iene su o igen en el eminismo, en los
cues ionamien os espec o a la di isión sexual del abajo y en las c í icas desde la economía
eminis a a la alo ación del abajo en gene al y del abajo domés ico-de cuidados en
pa icula . Cues ionamien os que, po supues o, se han ido modi icando y ac ualizando a a és
del iempo. Según Ba hyány y Gen a (2018), el concep o de di isión sexual del abajo se ha
complejizado y ha pe mi ido en ende la desigual dis ibución de a eas, an o en el abajo
20
emune ado como en el no emune ado. Den o del hoga , la di isión sexual del abajo se
mani ies a en las a eas asignadas a los a ones y a las muje es, na u alizando las ac i idades
de mad e-esposa como p opias de las muje es, mien as a los homb es se les asignan labo es en
el espacio público-p oduc i o- emune ado.
Es en es e con ex o que la p esen e in es igación iene como obje i o gene al analiza el
abajo de cuidados ealizado en el seno de las amilias y la o ma en que muje es y homb es
pa icipan de es as ac i idades, indispensables pa a la ida. Se conside a on las elaciones de
géne o, las condiciones de p eca iedad económica ( ipo de ac i idad en que se ocupan y ni el
de ing esos) y es ado ci il. El es udio se ubica en el municipio de Texcoco, en el Es ado de
México. Se a a de una in es igación cuali a i a, desc ip i a y explo a o ia, debido a que el
in e és se cen a en analiza las complicaciones que ienen muje es y homb es con abajos
p eca ios pa a a ende los abajos domés icos y de cuidado, con el in de esal a sus oces y
expe iencias pe sonales, sin cae en gene alizaciones.
La esis se es uc u a de la siguien e mane a: en el p ime apa ado se p esen a la
in oducción. El segundo capí ulo, que co esponde al ma co eó ico, comienza con una
e lexión sob e la impo ancia de los abajos desde la economía ma xis a y su in isibilización,
pa a da espues a a la p egun a: ¿Cómo su ge el deba e de los cuidados? Pos e io men e, se
hace una e isión de las discusiones eó icas-concep uales del abajo domés ico y de cuidados;
se abo da la economía del cuidado como eje ec o de la in es igación y se con inúa con la
de inición de los abajos de cuidado pa a después discu i , desde la pe spec i a del capi alismo
y el pa ia cado, la educida isibilización y alo ación de las ac i idades que implican los
cuidados. Se abo dan algunas de las p opues as pa a el análisis de los cuidados, ales como la
sos enibilidad de la ida y la é ica del cuidado. Más adelan e se discu e el uso del iempo en los
cuidados, como p opues a pa a alo a el abajo “in isible” de las muje es, y el capí ulo
concluye con una discusión sob e los cuidados en México: algunas isiones, a ances e
insu iciencias an o a ni el eó ico como en las polí icas públicas.
En el e ce capí ulo se expone el plan eamien o del p oblema. Se inicia con una
jus i icación en donde se e lexiona sob e la c isis de los cuidados que se i e desde hace
algunas décadas, y que se agudizó aún más con la pandemia po Co id-19, pa a pos e io men e
p esen a las p egun as y obje i os de la in es igación.
En el capí ulo cua o se explica la me odología. Se desc ibe el pa adigma de la
in es igación: el en oque in e seccional, ya que los obje i os se en ocan en el análisis de los
abajos de cuidado conside ando el géne o, el es ado ci il y la p eca iedad en que i en las
amilias excocanas (ac i idad en la que se ocupan y ni el de ing esos); pos e io men e se
desc iben las me odologías u ilizadas pa a la ob ención de da os: la en e is a a p o undidad y
la encues a online, mé odo digi al que se implemen ó debido a la pandemia.
En el quin o apa ado se despliega el ma co egional, con el in de desc ibi el municipio
de Texcoco, Es ado de México, luga en donde se lle ó a cabo la in es igación. Se inicia con
la ubicación geog á ica del municipio, pa a después p esen a algunas es adís icas que pe mi en
ep esen a su población, los hoga es y i iendas, la educación, la salud y la economía y el
abajo domés ico no emune ado.

21
En el capí ulo seis se incluyen los análisis y esul ados. Se inicia con un b e e análisis en
ma e ia del abajo domés ico-de cuidados y su elación con el abajo emune ado, po géne o,
des acando el alo de las ac i idades que ealizan y iempos que ocupan unas y o as; así como
la o ma en que se compa ibilizan las ac i idades, a pa i de los da os es adís icos que publica el
INEGI a ni el nacional, ales como: la Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo 2014 (ENUT),
la Encues a Nacional sob e la Dinámica de las Relaciones en los Hoga es 2016 (ENDIREH) y la
Cuen a sa éli e del abajo no emune ado de los hoga es de México 2016 (CSTNRHM). El
obje i o de es e apa ado es mos a un pano ama gene al de la si uación de la c isis de los
cuidados en México.
Realizada es a p ime a ap oximación al p oblema, se analizan los da os ob enidos de las
en e is as a p o undidad y de la encues a online. P ime o se incluye la in o mación
sociodemog á ica y económica de las pe sonas en e is adas y sus amilias, pa a pos e io men e
mos a los esul ados más impo an es pa a ines de la in es igación: “cuidados necesa ios en
las amilias”, en donde se desc iben las p incipales necesidades de los in eg an es de las
amilias; las pe sonas que más demandan de cuidados; los ipos de cuidados eque idos según
la edad, condición de discapacidad y dependencia; las ac i idades de cuidado que ealizan (se
analiza ambién po es ado ci il); apoyo a abajos domés icos y de cuidados po pa e de o os
miemb os de las amilias; cuidados que eciben las y los cuidado es; y ac i idades pa a el
au ocuidado. Se incluye un análisis de cómo el abajo domés ico y de cuidados se in ensi icó
a pa i del pe iodo de con inamien o po Co id19; así como el papel de la economía y el Es ado
en la acili ación de los cuidados amilia es, los apoyos que eciben del gobie no, el acceso al
me cado de cuidados, las o mas en cómo a on an los gas os que gene an y los p oblemas
labo ales que han enido que en en a debido a la necesidad de ealiza cuidados de amilia es.
Finalmen e, se analizan algunas consecuencias pe sonales de los y las cuidado as de i adas de
asumi es os abajos.
El capí ulo sie e ecoge las p incipales conclusiones, el oc a o es á con o mado po las
e e encias bibliog á icas y en el úl imo apa ado se p esen an los anexos.
22
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO: ECONOMÍA DEL CUIDADO
En es e apa ado p esen amos un p ime ace camien o a las discusiones eó icas-concep uales
del abajo domés ico y de cuidados. Comenzamos con el a gumen o de la economía del
cuidado como eje ec o de es a in es igación, seguido de un ace camien o a la de inición de
los cuidados y abajos de cuidado. Se discu e que no exis e una de inición única, debido a que
se a a de un concep o mul i acé ico y en cons ucción, donde in e ienen di e en es a iables,
p o agonis as y en o nos, y que se p esen a en un con inuum di ícil de delimi a , al igual que
sus acciones e implicaciones. Con inuamos con la discusión de cómo el abajo de cuidados ha
sido poco isualizado y alo ado po el capi alismo y el pa ia cado, dos de los p incipales
sis emas de pode que se han bene iciado del abajo que ealizan las muje es, ap o echándose
de un abajo des alo ado y poco econocido. An e es a p oblemá ica, se mues a la
“sos enibilidad de la ida” como una de las p opues as que si úan los abajos del cuidado en el
cen o de la economía y la sociedad. Con inuamos el capí ulo con la discusión del uso del
iempo y los cuidados, como p opues a pa a alo a el abajo “in isible” de las muje es, y
inalizamos con algunas discusiones que han su gido de i ado de la pandemia po Co id-19.
2.1 EL TRABAJO DE CUIDADOS EN LA ECONOMÍA FEMINISTA
Desde inales de los años sesen a del siglo XX, el abajo domés ico y de cuidados ha sido un
ema cen al en el deba e del mo imien o eminis a y la economía eminis a. A pesa de los
ma ices y desencuen os en los pensamien os eminis as, se conside a que la di isión sexual del
abajo es una ideología-cul u al in e nalizada y, como al, encie a elaciones de pode que se
e lejan en las ac i idades que muje es y homb es ealizan, p incipalmen e en la di isión sexual
del abajo, donde las a eas domés icas y de cuidado siguen ecayendo mayo i a iamen e en las
muje es.
En la década de los sesen a, uno de los ejes de e lexión eó ica ue on los p oblemas
que a ec aban a las muje es en el ámbi o de lo p i ado, y la o ma como dichas p oblemá icas
se cons i uye on en p oblemas polí icos, llegando al pos ulado de que “lo pe sonal y p i ado
ambién es polí ico” (Ochoa, 2018). En onces comenza on a e idencia se ámbi os en donde las
muje es se habían si uado –a a és del iempo– en posiciones de des en aja en compa ación con
los homb es, en dis in as es e as e ins i uciones de la ida, incluida la económica (Qui oga y
Gómez, 2013). Se discu ió el luga ins umen al dado a las muje es en las polí icas asociadas con la
pob eza y se p opuso el concep o de economía del cuidado, en endida como aquella que sos iene el
en amado de la ida social humana, ajus a las ensiones en e los di e sos sec o es de la
economía y se cons i uyen en la base del edi icio económico (Ca asco, 2004; Bosch e al., 2005).
23
Desde la economía eminis a comenza on a cues iona se los concep os de economía y
abajo, en a izando las ac i idades ealizadas po las muje es in isibilizadas his ó icamen e, es
deci , decons uyendo las dico omías undacionales del pensamien o económico (Pé ez,
2006b). Desde la pe spec i a eminis a, se en a izó la necesidad de inco po a las elaciones de
géne o como a iable ele an e pa a explica el uncionamien o de la economía, y las di e en es
posiciones de los a ones y las muje es como agen es y suje os de las polí icas económicas; y
ambién se denunció el sesgo and océn ico de la eo ía neoclásica (Rod íguez, 2015).
La in isibilidad emenina no sólo es de ipo cuan i a i o, es deci , no se a a únicamen e
de que las asas de ac i idad emenina en el me cado labo al o mal sean bajas y los sala ios de
las muje es sean meno es, sino desde qué en oque se analiza el abajo. Gene almen e se
cons uye desde una pe spec i a pa ia cal, de modo que abajo y muje es apa ecen como dos
concep os excluyen es en e sí. Po ello la economía eminis a ecupe a los elemen os
in isibilizados, pa icula men e el abajo domés ico y de cuidados (B une y San ama ía, 2016).
Según Balbo (1991), las sociedades indus iales se han cons uido sob e el abajo co idiano
no econocido de las muje es adul as, es o es, sob e el abajo ep oduc i o socialmen e
adjudicado al géne o emenino. Desde el en oque eminis a, la economía implica man ene la
ida no sólo a a és de las es e as mone izadas, po que pa a comp ende la es uc u a
socioeconómica (Pé ez, 2006a) es necesa io, p ime o, econoce el géne o como elemen o de
pode y o ganizado del sis ema económico.
F ase (2009) señala que desde inales de la década de 1960 y du an e los 70s, se plan eó
una ue e c í ica que mos ó cómo el Es ado es economicis a, and océn ico, es a is a y
wes aliano, log ando una poli ización de “lo pe sonal” (la sexualidad, las a eas domés icas, la
ep oducción y la iolencia con a las muje es). Además, debido a que la subo dinación de las
muje es e a sis émica, y se basaba en las es uc u as p o undas de la sociedad, expandie on el
signi icado de la (in)jus icia no sólo económica, sino ambién las je a quías de es a us y las
asime ías de pode polí ico. Al echaza el en oque exclusi o del ma xismo en la economía, se
e ela on injus icias si uadas en o as pa es: en la amilia y en las adiciones cul u ales, en la
sociedad ci il y en la ida co idiana. La misma au o a a i ma que:
[…] descub ie on conexiones es uc u ales p o undas en e la esponsabilidad de
las muje es en la mayo pa e de los cuidados no emune ados, su subo dinación
en el ma imonio y en la ida pe sonal, la segmen ación sexis a de los me cados
labo ales, el dominio de los homb es en el sis ema polí ico, y el and ocen ismo
de las p es aciones sociales, la polí ica indus ial y los planes de desa ollo
(F ase , 2009: 93).
El deba e sob e la in isibilidad del abajo domés ico y su papel de e minan e en la
ep oducción de la ue za de abajo, lle ó a eme ge el concep o de “ abajo domés ico” como
la ac i idad que da espues a a las dependencias y ulne abilidades humanas como elemen os
cons i u i os de la exis encia (Pé ez, 2006b; Pé ez y López, 2011; Ca asco, 2009b, T on o
2010), cuyo obje i o es el cuidado de la ida y el bienes a de las pe sonas del hoga .
24
En la década de los 70 se hablaba de abajo ep oduc i o o abajo domés ico, pe o no de
cuidados, po lo que empezó a desa olla se un concep o mul idimensional, acen uando la
dimensión elacional, a ec i a, comunica i a, subje i a, no educ ible a una simple a ea
mecánica (Pé ez y López, 2011). Así, al concebi la impo ancia del abajo de las muje es,
comenza on a se econocidas como ac i as, ac o as de su p opia his o ia, c eado as de cul u as
y alo es del abajo, dis in os a los del modelo masculino (Ca asco, 2009a).
También se a ó de decons ui las dico omías del discu so económico, al p e ende
compagina lo emenino (des alo izado) con lo masculino (supe io idad epis émica y social),
de elando el desigual epa o po géne o de los empleos y abajos. Su obje i o ue log a el
econocimien o público del abajo domés ico, en el sen ido de que és e no es una ac i idad
na u al que las muje es lle an a cabo (po el amo ma e nal), sino un abajo obliga o io sin
pago alguno y undamen al pa a man ene la economía capi alis a (B une y San ama ía, 2016;
Sánchez y Palacio, 2013) e impulsado po la cul u a pa ia cal.
Desde el eminismo ambién se cues iona on las p emisas biologicis as que sos enían la
desigualdad en e homb es y muje es, ascendiendo los pa adigmas que a ibuyen a una sola
dimensión la condición de desigualdad y op esión de las muje es, p incipalmen e a a és de
los pos ulados que de endían las muje es acializadas, quienes desbo da on las explicaciones
ma xis as, socialis as o libe ales que a ibuían la subo dinación al ámbi o domés ico, a la
amilia nuclea , al pa ia cado, a la sociedad de clases o a la sepa ación en e lo público y
p i ado (Ochoa, 2018). Así nace la idea de la necesidad de una eo ía compleja, pues o que
en la ealidad coexis en muchos sis emas de o ganización social: capi alismo, pa ia cado,
colonialismo y acismo, en e o os, que jun os explican la op esión de la muje . En el caso
de la economía del cuidado, se p opone una doble me odología: un análisis ma xis a pa a
comp ende el capi alismo y un análisis eminis a adical pa a en ende el pa ia cado
conside ando el iempo, el espacio y las elaciones sociales de pode p esen es (Pé ez, 2006b;
Ma uani, 2007; Ochoa, 2018).
De es e modo podemos e que, desde el eminismo, se ha cues ionado la di isión sexual
del abajo, que ubica a las muje es en el ámbi o p i ado-domés ico-no emune ado, desde
donde se in ensi ican de mane a signi ica i a las desigualdades. Po una pa e, no pe mi en a
las muje es inco po a se al abajo emune ado, dado su na u al papel como mad es y esposas,
pe o al mismo iempo les exigen su ing eso al abajo emune ado como una necesidad
capi alis a, pues no puede se despe diciada la mano de ob a de las muje es. Sin emba go, no
dejan sus ac i idades domés icas, po lo que su acceso al ámbi o p oduc i o se aduce en
des en ajas pa a ellas, ya que ecuen emen e se ocupan en abajos poco lexibles y mal
emune ados; sob eexplo an sus iempos y su cue po, pues siguen siendo las esponsables de
los abajos domés icos y de cuidados de los hoga es, sin log a concilia las ac i idades y
espacios en los ámbi os público y p i ado. Además, el eminismo pe mi ió isibiliza el abajo
domés ico y de cuidados como pa e undamen al de la ep oducción de la ida capi alis a, pues
si no ue a po odo el abajo que las muje es ealizan en los hoga es, no se ía posible cumpli
con el iempo y ac i idades de abajo emune ado.
31
inhe en es a la condición emenina. Sin emba go, desde la economía polí ica eminis a se en a iza
que an o la can idad como la calidad de abajo que ealizan las muje es, sea en la amilia, la
comunidad o el Es ado, no es án de e minadas po el al uismo, sino po las es uc u as
ins i ucionales y las adiciones cul u ales, a su ez in luidas po el géne o y la negociación
indi idual y colec i a en las elaciones de pode , ya que los comp omisos mo ales y las
conexiones emocionales ope an den o del con ex o de eglas exigibles y no mas in e nalizadas
que a ibuyen las obligaciones de cuida de los demás a las muje es (Folb e, 2014).
T on o (2013:53) p opone una “é ica eminis a democ á ica del cuidado”,2 po que conside a
que las p ác icas de cuidado se deben lle a a cabo de mane a democ á ica. La polí ica
democ á ica debe cen a se en asigna esponsabilidades pa a a ende y ga an iza que odos y
odas pa icipen en la asignación de esponsabilidades. Desde el pun o de is a de una é ica de la
a ención, las pe sonas deben ecibi mayo apoyo del Es ado y de la sociedad ci il pa a ga an iza
que se sa is agan sus necesidades de cuidado y las de sus se es que idos; y, al mismo iempo,
comp ome e se más con alo es, p ác icas e ins i uciones que pe mi an a la sociedad p o ee de
cuidados de mane a solida ia (T on o, 2013:72). Izquie do (2004:134) a i ma que la é ica del
cuidado consis e en “o o ga un luga cen al al cuidado en la o ien ación de nues as idas,
equie e adqui i conciencia de nues a ulne abilidad y de la ulne abilidad del mundo en que
i imos. Implica acep a la posibilidad del daño, la en e medad, la des ucción y la mue e”.
2.2.2 Capi alismo y Pa ia cado: es uc u as de pode en los abajos de cuidados
Las nue as pos u as eminis as equie en análisis más especí icos, con ex ualizados y
di e enciados, que e elen la complejidad de las muje es como g upo sociopolí ico, his ó ico y
cul u al pa icula , con una ealidad social, é nica, de clase, económica y sexual di e sa. Se
econoce la iden idad emenina como un p oceso múl iple en el que se a icula el géne o, la
clase, aza, e nia, edad y o as ca ac e ís icas que con o man subje i idades complejas y
con adic o ias i educ ibles; y al capi alismo y al pa ia cado como dos es uc u as de pode
que ma can con mayo ue za las inequidades pa a las muje es, especialmen e en la discusión
de es e abajo.
El análisis del abajo (p oduc i o y ep oduc i o), como p oduc o social y económico en
el que se e ela una se ie de desigualdades y pode es, equie e de un deba e más amplio en
donde se conside e el capi alismo y el pa ia cado como sis emas au ónomos de op esión y
explo ación que se e ue zan mu uamen e (Ochoa, 2018; F ase ,2016; B une y San ama ía,
2016; Sega o, 2016; Fede ici, 2013; To ns, 2011; Pé ez y López, 2011; Ca asco, 2009a y b;
To ns, 2008; Pé ez, 2006a y b). Como ad ie e Ha mann (1983), la acumulación del capi al se
basa en la es uc u a social pa ia cal y con ibuye a que ambas se pe pe úen, es deci , la
ideología sexis a asume una o ma peculia men e capi alis a, y el capi alismo in luye en la
di isión sexual del abajo.
La economía adicional se ha man enido desligada de lo social, como si lo económico no
ue a humano. Ca asco (2009b) señala que la economía no eminis a p esen a un p o undo
2 En un ni el eó ico, la é ica del cuidado democ á ico eminis a es elacional, y pos ula que los se es humanos siemp e es án
en elación con los demás (T on o, 2013:62).

32
sesgo and océn ico, ya que in isibiliza las condiciones de ida de la población y ocul a pa e
impo an e del abajo: odo aquel que se ealiza desde los hoga es y iene como obje i o el
cuidado di ec o o indi ec o de las pe sonas. La economía adicional se en oca en la lógica del
capi al y se ol ida de la lógica de la ida, del cuidado y del bienes a humano (Ca asco, 2011),
y al exclui dichas ac i idades de los modelos y análisis económicos, se in isibiliza a las
muje es, pues son ellas quienes mayo i a iamen e ealizan ese abajo. Las muje es son las
enca gadas de lo que Ca asco (2013) denomina “la a ea ci ilizado a”, que no es o a cosa que
el habe apos ado po la ida, incluso en ci cuns ancias his ó icas di íciles y complejas.
El eminismo decolonial ha mos ado que el modo de p oducción capi alis a in e ac úa con
el modelo pa ia cal, y ambos ponen en des en aja a las muje es en el sis ema económico.
Cues iona, además, la posición de la economía como disciplina y ciencia mode na que se
encuen a a ada a una concepción his ó ica eu océn ica, an opocén ica y and océn ica; po ello
la necesidad de conside a que el géne o, la aza, clase, edad, escola idad, condición é nica, la
p ocedencia geog á ica, en e o as ca ac e ís icas, es ablecen di e encias impo an es en la
inse ción de las muje es a la economía capi alis a. También econoce las injus icias epis émicas,
ma e iales y simbólicas que han expe imen ado aquellos conside ados como no blancos, no
mode nos, no ilus ados y no po ado es de los ideales de masculinidad o eminidad hegemónicos
(Qui oga y Gómez, 2013). Así, al conside a se como abajo únicamen e aquel que ecibe una
emune ación económica, es deci , el que ealizan los homb es, p opone isualiza el sesgo
and océn ico de la economía que ocul a el abajo de las muje es, especialmen e el de cuidados.
Pa a Fede ici (2013), con el ad enimien o del capi alismo se dio una bi u cación que sepa ó
p oducción y ep oducción, sala io y no sala io; y se c eó la di isión sexual del abajo. El
capi alismo log ó his ó icamen e ap opia se de una can idad de abajo no pagado, el cual ue
cons uido es uc u almen e sob e la des alo ización y deg adación del abajo de ep oducción,
que el pa ia cado y el colonialismo ya habían es ablecido. En es e con ex o, el abajo
ep oduc i o esul a una sue e de “ ans e encia g a ui a”, un subsidio de los hoga es al sis ema
en su conjun o po el que, dado su olumen y su alo , se ía imposible paga (Esqui el, 2012).
Fede ici (2010: 155) conside a que el capi alismo se e e lejado en es aspec os básicos: 1) la
ca es ía y deg adación de la ida (cinco siglos de capi alismo han esquilmado los ecu sos del
plane a); 2) la di isión de los abajado es, que los acciona –en e o as o mas– po medio
del abajo y uso del sala io, que o o gan pode a los asala iados sob e los no asala iados
(especialmen e de los homb es sob e las muje es) y median e la ins i ucionalización del sexismo
y acismo que el capi alismo na u aliza y mis i ica en los egímenes labo ales di e enciados; y
3) las luchas an isis émicas, que sos ienen p incipalmen e las muje es, quienes con a odo
p onós ico man ienen a sus amilias, pese al nulo alo que el me cado o o ga a sus idas y al
abajo que ellas ealizan.
Sega o u iliza los é minos dueñidad o seño ío3 pa a p ecisa que el capi alismo ha llegado
a al g ado, que un pequeño g upo es dueño de la ida y de la mue e en el plane a. Es e mundo
de pocos dueños ha lle ado a una p eca ización de la ida, la deg adación de los ecu sos
na u ales, la me can ilización y obje i ación de la exis encia, conside ando a las pe sonas como
3 Los dueños o seño es son suje os disc ecionales y a bi a ios de un pode de magni ud nunca an es conocido, que uel e
iccional odos los ideales de la democ acia y de la epública, log ando al g ado de inmunidad del pode económico que
inaugu a una ase apocalíp ica, comple amen e anómica del capi al (Sega o, 2016).
33
me cancías que pueden se desechadas (Sega o, 2016). La dueñidad a ec a a muje es y a
homb es, pe o especialmen e a las muje es, al ap opia se an o de su ue za de abajo como de
sus cue pos. B une y San ama ía (2016:71) lo explican:
La p opia pa icipación emenina en el me cado de abajo es el esul ado de la
con inua in e acción de dos sis emas in e elacionados, que se e ue zan
mu uamen e, el capi alismo y el pa ia cado. El capi alismo, según Ha mann (1981a,
1981b), p oduce los pues os, y el pa ia cado p oduce a las pe sonas que ocupa án
esos pues os de clase. El capi alismo in e ac úa, po lo an o, ex e namen e con el
pa ia cado (o con o os sis emas de op esión, como el acismo). Po an o, la
conclusión undamen al es que capi alismo y pa ia cado son dos sis emas que no
ope an en el acío, sino en conexión, y lo que se ocul a no es el abajo domés ico y
las amas de casa, sino la elación de p oducción- ep oducción que ca ac e iza el
sis ema capi alis a.
En la economía capi alis a que i imos, odo se aduce a p ecios de me cado, y lo que no
p oduce alo de cambio –como el abajo ep oduc i o y de cuidados– no es alo ado.
Pa ecie a que no ienen p ecio, pe o si las ac i idades no mone a ias son asumidas po la
economía pública me can il, en onces sí ep esen an una cuan ía (indi idual o social). Cuando
el cuidado sale al me cado labo al, comienza a se pe cibido como un cos e po que demanda
más se icios de me cado (Ca asco, 2004), al como a i ma Comas d’A gemi (2000:189): “las
unciones asis enciales sólo esul an isibles cuando no es la amilia la que las hace”.
Las desigualdades de géne o en el abajo p oceden p incipalmen e del capi alismo. Las
muje es asala iadas son is as como ejé ci o de ese a labo al, como abajado as de segunda
clase que pueden se empujadas a la es e a p i ada siemp e que el me cado de abajo no las
necesi e (B une y San ama ía, 2016). El capi al ex ae plus alía del abajo emenino, siendo
el sala io la o ma de explo ación di ec a po pa e del capi al y el medio pa a el
ap o echamien o de las abajado as no asala iadas. El capi alismo, según Ha mann (1981),
c ea los luga es pa a los abajado es, y dependiendo del géne o y la aza se de e minan quién
ocupa esos luga es; así, el pa ia cado no es simplemen e una o ganización je á quica, sino una
je a quía en la que pe sonas pa icula es ocupan luga es pa icula es. El capi alismo in e ac úa,
po lo an o, ex e namen e con el pa ia cado (o con o os sis emas de op esión, como el acismo).
El capi alismo-pa ia cal impone como obje i o i al la au osu iciencia en y a a és del
me cado, cuya pe manencia se basa en ocul a a las pe sonas y dependencias que se hacen ca go
de ella. Sin emba go, en momen os de c isis mues a su agilidad y la necesidad de las
elaciones humanas, po que econoce que la ida es ulne able y ini a; es p eca ia y, si no se
cuida, no es iable (B une y San ama ía, 2016). Scholz (2013:50) incluso conside a que pod ía
habla se de mane a algo exage ada del géne o masculino como el “géne o del capi alismo”; y,
desde es e as ondo, cab ía deci que una comp ensión dualis a de masculinidad y eminidad
es la concepción dominan e del géne o en la mode nidad. Tan o Scholz (2013) como Ha mann
(1981) apun an que el modelo capi alis a-ci iliza o io p oduc o de me cancías se man iene y
sos iene en la op esión de las muje es, en su ma ginalización, así como en una pos e gación de
lo social y de la na u aleza. ¿Quién se bene icia del abajo de la muje ? El capi alis a y los
homb es, quienes, como cónyuges o pa ejas y pad es, eciben se icios pe sonalizados y
34
g a ui os en casa. El homb e iene un ni el de ida más al o que la muje , po lo que se e ie e
al consumo de a ículos de lujo, al iempo de ocio y a los se icios pe sonalizados.
El capi alismo neolibe al ambién se mani ies a a a és de sus posiciones ideológicas, y con
un sis ema é ico que pos ula que la libe ad de elegi y la esponsabilidad pe sonal son muy
impo an es pa a la economía. No obs an e, bajo la bande a de “elección” se busca es ingi odas
las o mas de ac i idad gube namen al que puedan in e e i con el “me cado lib e” (T on o,
2013:63); en onces, la ida humana es is a como la suma de las “elecciones” p opias de un
indi iduo, de las cuales él o ella se án esponsables, po lo que el cuidado se con ie e así en un
asun o o almen e pe sonal y p i ado: los indi iduos oman “decisiones” sob e el cuidado de sí
mismos y de quienes les odean (T on o, 2013:66). Con undimos “elección” con libe ad,
igualdad y jus icia, po que nos hemos capaci ado únicamen e pa a se abajado es y consumido es.
En una sociedad en la que nadie es á dispues o a acep a la esponsabilidad de o a cosa que no
sean sus p opias elecciones, es di ícil pensa en la a ención más allá del hoga (T on o, 2013:70).
Es a discusión nos lle a ambién al deba e sob e la supues a au osu iciencia del homo
economicus, ya que un homb e abajado no es au osu icien e po ene un empleo y ecibi
una emune ación económica; po el con a io, si puede dedica se sólo al abajo p oduc i o es
po que alguien más (gene almen e una muje ) ealiza las ac i idades de cuidado, alimen ación,
limpieza, e cé e a, que necesi a pa a cub i sus necesidades básicas. Sin emba go, los sis emas
económicos p esen an la igu a del homb e abajado como au ónomo, desligado de la ida
humana: un mundo inco pó eo, cons i uido po pe sonas inago ables, siemp e sanas y jó enes,
lo que se ha denominado “el homb e económico, acional o polí ico”. Pe o es e sis ema sólo
puede exis i po que las necesidades básicas –indi iduales y sociales, ísicas y emocionales–
quedan cubie as con las ac i idades no e ibuidas ealizadas po las muje es, base esencial de
la p oducción de la ida y de las ue zas de abajo (Ca asco, 2001, 2004).
Como ya mencionamos, odos y odas somos suje os de cuidado en a ios momen os de la
ida, pe o además se puede se dependien e del cuidado de o os, aun siendo au ónomos; un
ejemplo de ello son los a ones que se bene ician co idianamen e del abajo domés ico no
emune ado que ealizan las muje es en sus hoga es, pues és e con ibuye a su bienes a (Ma co
y Rico, 2013). Pé ez (2006b:171) señala que el indi iduo económico es un “dependien e
social”, po que a los homb es no se les socializa como “cuidado es” ni siquie a de sí mismos.
Como esul ado, una pa e impo an e de la población adul a masculina es o almen e
“dependien e” de las muje es en su ida co idiana y su subsis encia básica, incluida la
dimensión emocional (Ca asco, 2011). Es o implica que se haya a ibuido a las muje es el
cuidado de los a ones adul os ocupados en el me cado labo al (Du án, 2012); y que, haciendo
uso de su “i esponsabilidad p i ilegiada”,4 conside en que la sa is acción de sus necesidades
es más impo an e que la de las muje es, al como T on o (1993:146) lo expone:
4 El concep o de i esponsabilidad p i ilegiada ue u ilizado po p ime a ez po Joan T on o en 1990, en su discu so “Chilly
Racis s” an e la Ame ican Poli ical Science Associa ion. En es e a ículo, comen ó sob e la incapacidad de las muje es blancas
pa a econoce o imagina el clima hos il que expe imen a on las muje es neg as en el aula de la educación supe io de los
Es ados Unidos, y cómo las muje es blancas se bene ician del acismo. T on o (1993) desa olla aún más la noción de
i esponsabilidad p i ilegiada, donde la asocia con las o mas en que las esponsabilidades de cuidado se equilib an de mane a
desigual en la sociedad. La au o a desc ibe la i esponsabilidad p i ilegiada de la siguien e mane a: “Aquellos que son
ela i amen e p i ilegiados eciben ese p i ilegio [como] la opo unidad simplemen e de igno a cie as o mas de di icul ades
35
Con una i esponsabilidad p i ilegiada, solo las necesidades de los p i ilegiados se
conside an legí imas e impo an es, mien as que las necesidades del subyugado
pe manecen sin se econocidas e igno adas. Es o signi ica que las necesidades de
cuidado de los p i ilegiados ienen más p obabilidades de sa is ace se
adecuadamen e que los ma ginados o subyugados. Lo que ha sido iden i icado po
los c í icos de la é ica del cuidado como una consecuencia p oblemá ica del cuidado
(T on o, 1993) –pa oquialismo– alien a a las pe sonas a e sus p opias necesidades
o aquellas que es án ce ca de ellos como más legí imas e impo an es que aquellos
que son dis an es o no elacionado. Po lo an o, el pa oquialismo puede conside a se
di ec amen e esponsable de la i esponsabilidad p i ilegiada, como T on o lo
exp esa “una o ma de disculpa la al a de a ención de los p i ilegiados”.
Pa a el homb e económico, el abajo que ealizan las muje es ep esen a un aho o de ecu sos,
les libe a de esponsabilidades i ales y les pe mi e dispone de iempo pa a ac i idades de
pa icipación social, ec ea i as y de espa cimien o (Izquie do, 2004). Pa a el capi alismo, el
abajo de las muje es ambién ep esen a un aho o en el man enimien o de los ecu sos
humanos y el sos enimien o de la economía, que no pod ía deja de hace se, pues de lo con a io
se agudiza ían las c isis sociales y económicas ac uales.
Como ya señalamos, el pa ia cado ha sido undamen al pa a pensa la mane a en que se
p oduce la di isión del abajo, que je a quiza y es a i ica el me cado en unción de géne os,
e nias, clases y edad (Qui oga, 2010). Pa a en ende el abajo de cuidados es imp escindible
inclui en el análisis las subje i idades di e enciadas po géne os, po eso las eminis as
comenza on a analiza las es uc u as de dominación y pode masculino a a és del concep o
de pa ia cado (Pé ez, 2006b). El pa ia cado no es una o mación anshis ó ica, anscul u al
o es á ica, sino que se ans o ma y modi ica con el paso del iempo y en elación con o as
es uc u as de dominación (capi alismo, colonialismo e impe ialismo) (Qui oga y Gómez,
2013). Es deci , a a és del pa ia cado no sólo se cues iona el pode que eje cen los homb es
sob e las muje es, sino el pode capi alis a sob e el cue po y el abajo de las muje es y el pode
eje cido his ó icamen e po el colonialismo en el su global. Así, desde el eminismo se
p oblema iza la si uación de las muje es, pe o además se conside a esencial lucha con a oda
o ma de disc iminación y op esión hacia ellas. Las dico omías suje o-obje o, espí i u-
na u aleza, dominación-some imien o, a ón-muje , e cé e a, son dico omías ípicas y oposiciones
an agónicas del pa ia cado p oduc o de me cancías (Scholz, 2013). Al espec o, Ha mann
(1981:14) señala:
La base ma e ial del pa ia cado es el con ol de los homb es sob e la ue za labo al
de las muje es. Ese con ol se man iene negando el acceso de las muje es a los
ecu sos económicamen e p oduc i os necesa ios y es ingiendo su sexualidad. Los
homb es eje cen con ol al ecibi abajo de se icio pe sonal de las muje es, al no
ene que hace las a eas domés icas o c ia a los niños, al ene acceso a los cue pos
de las muje es pa a ene elaciones sexuales, y al sen i se pode osos y se pode osos.
Los elemen os c uciales del pa ia cado al como los expe imen amos ac ualmen e
que no en en an” (T on o, 1993:120-121). En es a de inición uel e a pone en p ime plano la igno ancia, que conside a un
ac o que impide que los p i ilegiados econozcan o no en las necesidades de los ma ginados.
36
son: el ma imonio he e osexual (y la consecuen e homo obia), la c ianza de los hijos
y las a eas domés icas, la dependencia económica de las muje es con espec o a los
homb es (impues a po acue dos en el me cado labo al), el es ado y nume osas
ins i uciones basadas en las elaciones sociales.
Pa a Folb e (2014), el capi alismo pa ia cal o ece ecompensas inancie as a quienes
pe siguen su in e és indi idual y penaliza a aquellos comp ome idos con el cuidado de los
demás. La compe encia se alo a más que la coope ación, y los de echos indi iduales iun an
sob e la obligación social. La ida amilia y comuni a ia se a a como ac i idades de ocio, en
g an pa e ese adas pa a acaciones o iciales. En o as palab as, “[…] el capi al canibaliza
las condiciones de ida de las clases abajado as, impone disciplina a los Es ados, ans ie e
iqueza de la pe i e ia al núcleo capi alis a y succiona alo de los hoga es, las amilias, las
comunidades y la na u aleza esencialmen e median e la deuda” (F ase , 2016:126-127). Po
medio del abajo de cuidados se o man los suje os humanos del capi alismo como se es
sociales, c eando el habi us y e hos cul u al en los que se mue en (F ase , 2016), lo cual implica
ae al mundo y socializa a los niños/as, cuida a los ancianos/as, man ene los hoga es,
cons ui comunidades y sos ene los signi icados, las disposiciones a ec i as y los ho izon es
de alo compa idos que apun alan la coope ación social. “Los cuidados son un pun o
es a égico desde el que cues iona la pe e sidad de un sis ema económico que niega la
esponsabilidad social en la sos enibilidad de la ida y cuyo man enimien o p ecisa de la
exclusión y la in isibilidad –he e ogénea y mul idimensional– de múl iples colec i os sociales”
(Pé ez, 2006a:31).
F ase (2009) sugie e que, desde una c í ica al and ocen ismo, las eminis as debe ían
mili a a a o de una o ma de ida que descen alice el abajo asala iado y alo e ac i idades
no me can ilizadas, como el abajo de cuidados, que debe ían con e i se en componen es
aliosos de una buena ida pa a odos y odas. Aunque, como señala Pé ez (2006a), se debe
ene cuidado con las p opues as, po que los alega os hacia una edis ibución más jus a del
abajo de cuidados en el seno de los hoga es siguen enma cados en la esponsabilidad de
cuidados en lo p i ado, desp o eyéndolo de su ca ác e global, en un con ex o en el que
ocupa se de esas labo es es un ac o de ulne abilidad social y de pé dida de calidad de ida,
y en donde las elaciones de géne o y de pode no se e osionan, sólo mu an.
Desde la economía, se sigue ocul ando la elación capi alis a que man iene el ámbi o
amilia domés ico con el sis ema social y económico, el cual pe mi e “ex e naliza los cos es
sociales o iginados en las ac i idades de me cado y u iliza a las muje es como amo iguado
inal del dumping social” (Picchio 1999:233). De igual o ma, Ca asco (2001) señala que
ocul a las ac i idades que implican cuida la ida humana, acili a el desplazamien o de cos es
desde la p oducción capi alis a hacia la es e a domés ica, es deci , los cos es de la ep oducción
de la ue za de abajo son asumidos po las amilias, especí icamen e po las muje es; po ello,
sin los abajos de cuidado que ellas ealizan, se ía imposible el uncionamien o de la es e a
me can il capi alis a, al igual que la ep oducción y el man enimien o del llamado “capi al
humano”, lo que pudie a lle a a di e en es c isis.

37
2.2.3 P opues a de sos enibilidad de la ida
Como con apa e al capi alismo y al pa ia cado, se p opone la sos enibilidad de la ida,
p oceso que hace e e encia no sólo a la posibilidad de que la ida con inúe, sino a que se
desa olle en condiciones de humanidad (Ca asco, 2009a). Es una p opues a que asciende las
dico omías undacionales del discu so and océn ico (público-p i ado, p oducción- ep oducción,
me cado-hoga es), al cues iona la no ma i idad de los é minos alo ados y apos a po cen a
el análisis económico en un elemen o que los asciende y, a la ez, los con iene: el cuidado de
la ida (Agenjo, 2013: 15).
B une y San ama ía (2016) se p egun an ¿qué ida se quie e i i ? Pé ez (2011) indaga
¿qué ida me ece la pena bajo nues os p opios (o os) c i e ios é icos? La espues a es á en
econoce la ulne abilidad, la in e dependencia y la dependencia. Lucha po un mundo común
pa a muje es y homb es más allá del discu so dominan e y de la simple idea de igualdad,
conlle a un cambio adical, ya que exige la eo ganización de los iempos y abajos (me can il
y de cuidados), cambios en la ida co idiana, una nue a es uc u a de consumo y de p oducción,
un cambio de alo es (Ca asco, 2013) y, en la ac ualidad, cambios en la ulne abilidad
colec i a de i ados de la pandemia.
Mi ando al sis ema socioeconómico desde una pe spec i a que ponga en el cen o la
sos enibilidad de la ida, se pe cibe “una p o unda con adicción [...] en e los p ocesos de
ep oducción de las pe sonas y el p oceso de acumulación de capi al” (Picchio, 1999:480). Po
una pa e, encon amos una lógica de acumulación, en la que la sa is acción de necesidades se
da en la medida que es o pe mi e gene a bene icios mone a ios, y la acumulación, po o a, una
lógica que pod íamos denomina de “sos enibilidad de la ida”, di igida a la gene ación di ec a
de bienes a y alo es de uso. De igual o ma, F ase (2016) des aca una peculia elación de
sepa ación-dependencia- echazo, como uen e de ines abilidad: po un lado, la p oducción
económica capi alis a no es au osu icien e, depende de la ep oducción social; pe o, po o o,
su endencia a la acumulación ilimi ada amenaza con deses abiliza los p ocesos y capacidades
ep oduc i as que el capi al necesi a. Pa adójicamen e, hacen depende las economías o iciales
de los p ocesos de ep oducción social cuyo alo echazan. Es as lógicas se oponen: mien as
que en la p ime a las pe sonas se con ie en en un medio pa a log a el in de la acumulación
de capi al, en la segunda su bienes a cons i uye un in en sí mismo (Pé ez, 2006a). La p opues a
es que no se es ablezca una escisión en e abajo y ida, que se cen e la a ención “más acá”
de los me cados, en la sos enibilidad de la ida.
Una pe sona jo en, con cie a capaci ación y que p oduce abajo, es bien alo ada,
mien as que un niño, niña, adolescen es, adul os mayo es y/o en e mos y discapaci ados/as,
lejos de se alo ados, se conside an un cos o. Ca asco (2004) explica que el obje i o en es as
sociedades pa ia cales-capi alis as es á si uado casi exclusi amen e en el bene icio emp esa ial.
La ida humana no es un obje i o p io i a io, po el con a io, es á al se icio de la p oducción
me can il. Desde es a lógica, las pe sonas como “ ecu sos humanos” deben adap a se a las
necesidades de las emp esas pa a que és as inc emen en sus bene icios, sin impo a el bene icio
o pe juicio humano. Aun cuando es uno de los pila es de la sociedad, el abajo de cuidados es
p ác icamen e in isible, es á p o undamen e in a alo ado, y an o gobie nos como emp esas
dan po sen ado que alguien los ha á. De hecho, no suele conside a se un abajo como al, y
los ecu sos dedicados a ealiza lo suelen con abiliza se como gas o y no como in e sión, de
38
mane a que su apo ación esul a in isible a la ho a de medi el p og eso económico y de ini
las agendas polí icas (Ox am, 2020).
Pa a Picchio (1994, 1999), lo que pe manece ocul o no es an o el abajo domés ico en sí
mismo, sino la elación que man iene con la p oducción capi alis a, debido a que no se alo a
el cuidado de la ida de quienes son, se án y/o ue on la ue za de abajo, y que sos ienen la
acumulación y economía de una nación. Al habe excluido de los ci cui os económicos el
abajo de cuidado de la ida, la negociación de las muje es ambién se ha apa ado de la
negociación pública y se ha emi ido al ámbi o del hoga , gene ando ensiones especí icas en e
muje es y homb es, donde las p ime as se encuen an en si uación de mayo agilidad y
ulne abilidad en la negociación, odo lo cual pod ía es a inc emen ando la iolencia con a
las muje es en el espacio domés ico. También se debe econoce que además de man ene las
desigualdades en e sexos, iende a aumen a las desigualdades en e las p opias muje es, an o
en el abajo de me cado como en el de cuidados, ya que aquéllas mejo cali icadas, con abajos
mejo emune ados y mayo independencia económica, ienen posibilidades de me can iliza
mayo can idad de abajo domés ico y de cuidados (Ca asco, 2009b), abajo que segu amen e
se á ans e ido hacia o as muje es.
El sis ema capi alis a no pod ía subsis i sin el abajo domés ico y de cuidados, sin el
iempo que las muje es dedican a la sos enibilidad y al cuidado de la ida, po que depende de
él pa a el man enimien o de la población y la ep oducción de la necesa ia ue za de abajo;
sin él no dispond ían de ue za de abajo socializada y emocionalmen e es uc u ada y segu a
(Ca asco e al. 2011; Ca asco, 2013). El abajo que las muje es ealizan en los hoga es
ep oduce, man iene y p ese a la ue za de abajo po debajo de su cos e eal, ya que no iene
alo económico ni es econocido socialmen e, no se alo a la ene gía ni el iempo dedicado a
ep oduci la. El sis ema capi alis a man iene ocul o el abajo de cuidados y se ap o echa de
una inmensa masa de abajo no asala iado ni basado en elaciones con ac uales que hace
posible la acumulación de capi al (Fede ici 2013). Pe o cuando no se ealiza ese abajo
ocasiona c isis den o de los hoga es, las cuales se en e lejadas en la ida labo al y social,
además de que, como ocu e con la c isis de i ada del Co id-19, los cuidados se in ensi ican.
En la p oducción capi alis a ambién se debe conside a que la población no sólo se compone
de ue za de abajo eal o po encial, sino ambién de pe sonas mayo es, en e mas, con alguna
minus alía o, incluso, de quienes únicamen e ealizan abajos no emune ados (Ca asco, 2011),
po que las pe sonas no sólo son c ia u as del me cado, ambién son de cuidados.
La sos enibilidad de la ida humana implica un p oceso que equie e ecu sos ma e iales,
así como con ex os y elaciones de cuidados y a ec o, p ocesos que pe mi en da cuen a de la
p o unda elación en e lo económico y lo social. Si úa a la economía en una pe spec i a
di e en e, cuya p io idad son las condiciones de ida de las pe sonas, po lo que se exige no
sólo que la ida con inúe (en é minos humanos, sociales y ecológicos), sino ambién desa olla
condiciones de ida acep ables pa a oda la población (Ca asco, 2009b:169). La p opues a de
sos enibilidad no es cap a esencias, sino p ocesos de bienes a , calidad de ida y/o es ánda es
de ida, es deci , “ab e un espacio al conjun o de elaciones sociales que ga an izan la sa is acción
de las necesidades de las pe sonas, en endiendo que ales necesidades son mul idimensionales
y he e ogéneas, que se cons uyen y exp esan socialmen e y que, po an o, su de inición se e
di ec amen e a ec ada po las elaciones de pode ” (Agenjo, 2013:20).
39
La idea de sos enibilidad humana es á ín imamen e ligada a un concep o más amplio de
sos enibilidad, que incluye ambién las dimensiones sociales y ecológicas. En endemos
sos enibilidad como un “p oceso que no sólo hace e e encia a la posibilidad eal de que la ida
con inúe –en é minos humanos, sociales y ecológicos–, sino a que dicho p oceso signi ique
desa olla condiciones de ida, es ánda es de ida o calidad de ida acep ables pa a oda la
población. Sos enibilidad que supone una elación a mónica en e humanidad y na u aleza, y
en e humanas y humanos. En consecuencia, se á imposible habla de sos enibilidad si no a
acompañada de equidad” (Ca asco, 2009b:183).
2.2.4 Uso del iempo y cuidados
Las muje es pa icipan mucho más en ac i idades labo ales, sociales y polí icas que hace
algunos años, lo cual les ha pe mi ido una inse ción más di e si icada y comple a en la
sociedad, así como una mayo independencia económica y pe sonal. Pe o a pesa de es os
a ances, las muje es no han dejado de se las esponsables de las a eas de cuidados. Pa a ellas,
la ealización de abajos amilia es es p oblemá ica po las limi aciones del iempo y
disponibilidad que se le puede dedica (Comas d’A gemi , 2000:189). Las consecuencias se
pueden e en la mayo p eca iedad labo al y/o mayo pob eza ela i a en compa ación con los
homb es, así como en las eno mes ensiones al in en a ealiza los dis in os abajos de mane a
simul ánea (Ca asco, 2009b). Las muje es en en an casi en soli a io el p oblema de concilia
iempos y abajos, con cos es impo an es pa icula men e en su calidad de ida. Es e p oceso
de conciliación ha exigido a las muje es desa olla dis in as o mas de esis encia indi idual,
adap aciones y elecciones que ienen que e con educciones del abajo amilia , con la
o ganización del abajo de cuidados y con o mas especí icas de in eg a se en el me cado de
abajo (Ca asco, 2001).
Po ello debemos cues iona el alo que se da al iempo, el cual es me can ilizado y
u ilizado de di e en e mane a en el capi alismo po muje es y homb es. Según Damián (2014),
en su a idez po el abajo i o, el capi alismo ins umen ó mecanismos pa a domes ica y
u iliza la ue za de abajo; y, como consecuencia, los/as abajado es/as pe die on el con ol
de su ida labo al, que pasó a pe enece al capi al. Es e p oceso “se conoce como subsunción
o mal y eal del abajo al capi al en la je ga ma xis a”, y es la causa de que el abajado enga
una escasez de iempo p opio. La misma au o a p ecisa que ue hacia inales del siglo XVIII y
p incipios del XIX que el capi al log ó adueña se de oda la semana del ob e o (excep o el
domingo, conside ado día sag ado), median e pagos semanales. La gene alización de las
elaciones capi alis as de p oducción conlle ó la imposición de ex ensas jo nadas labo ales, en
las que el capi al li e almen e se ap opió de odo el iempo de ida de los abajado es. Así, el
iempo de abajo se ende y se comp a, midiéndolo c onomé icamen e (Lega e a, 2012), po
medio de los elojes, con i iendo el iempo en dine o po medio de la elación con el abajo
(Adams, 1999; Lega e a, 2012). En onces, el iempo con a ado pa a el empleo es emune ado
con un sala io, y dicho sala io pe mi e a los hoga es adqui i bienes y se icios pa a la
subsis encia de las pe sonas del hoga , ep oduciéndose de es e modo la ue za de abajo que
uel e a se con a ada po las emp esas (Ca asco, 2013).
Con ello, se impuso una ajan e sepa ación en e el iempo des inado al abajo domés ico,
ealizado sob e odo po las muje es, y el iempo pa a el abajo emune ado, lle ado a cabo de
40
mane a p edominan e po los homb es. Es e p oceso implicó una sepa ación en e el iempo
lib e y el de abajo, y queda on subsumidas las ac i idades domés icas y el cuidado de o os
en el hoga , que son esenciales pa a la ep oducción de la ue za de abajo den o de lo que el
capi al conside a “ iempo lib e” (Damián, 2014). Al espec o, Ca asco (2001: 61) señala que:
[…] el es o de los iempos –en pa icula , los llamados “ iempos gene ado es de la
ep oducción” que incluyen los iempos de cuidados, a ec os, man enimien o,
ges ión y adminis ación domés ica, elaciones y ocio […], que no son iempo
pagado sino i ido, donado y gene ado– “se cons i uyen en la somb a de la economía
del iempo dominan e, basada en el dine o” (Adams 1999:), no ienen ningún
econocimien o y, en consecuencia, ienden a hace se in isibles. La economía como
disciplina académica ha legi imado es a si uación: se ha dedicado casi exclusi amen e a
las ac i idades llamadas económicas que se ealizan con iempo me can ilizable. En
cualquie caso, lo más p eocupan e es que el es udio de las “ac i idades económicas”
se ealiza de o ma independien e, como si uese posible en ende las y analiza las al
ma gen de las de no-me cado, como si no dependie an pa a su ealización de ese
iempo “socialmen e des alo izado”.
La misma au o a (2001) menciona que el iempo me can ilizado, al iden i ica se con el dine o,
es á asociado al pode , al pode del dine o. Es e pode - iempo-dine o no sólo se e e lejado en
las es e as públicas me can ilizadas, como la economía, sino ambién en las elaciones
es ablecidas den o de los hoga es pa ia cales, en donde los homb es –al se los que poseen
más iempo y dine o– son quienes man ienen el pode . Debido a que las elaciones de pode en
el hoga gua dan es echa elación con la apo ación de dine o a la economía amilia , se
econoce como au o idad sólo al p o eedo de ing esos mone a ios. Como esul ado, el dine o
o o ga mayo au onomía y capacidad de decisión a la pe sona que lo gana en el me cado
(Ca asco, 2001:61). La disponibilidad (o ca encia) de iempo a ec a di ec amen e la calidad de
ida y el bienes a humano (Damián, 2014), pues o que mani ies a las elaciones de pode y la
desigualdad de géne o que se esconden de ás de la o ma me can il de alo a el iempo, en
donde, de acue do con Thompson (1979), “el iempo no pasa, sino que se gas a”. De hecho, no
conside a las dis in as acepciones del iempo y esal a sólo la dimensión cuan i icable, es una
mani es ación más de la desigualdad en e muje es y homb es (Balbo, 1987).
Damián (2013) señala que, al me can iliza el iempo, se nos exige ambién ene hobbies:
e la ele isión, i al cine o a museos, hace iajes, e cé e a, de mane a que se ha uel o más
impo an e cuán as eces se ha ealizado alguna ac i idad que si és a se dis u ó. En la
ac ualidad, la ecnología pod ía u iliza se pa a libe a de iempo a los y las abajado es
emune ados/as, sin emba go, con la pandemia se ha is o que se man ienen los ni eles de
explo ación en núme o de ho as abajadas, e incluso aumen a on an o en el iempo como en
la in ensidad del abajo.
El p oceso de inco po ación labo al de las muje es les ha signi icado in oduci se en un
mundo de inido y cons uido po y pa a los homb es, un mundo me can il que unciona de la
mane a que lo hace po que descansa, se apoya y depende del abajo amilia - emenino. Un
mundo pa a el que se equie e libe ad de iempos y espacios pa a p oduci , y exige la p esencia
de alguien en casa que ealice las ac i idades básicas pa a la ida. Sin emba go, si las muje es
47
• Uso del iempo. El análisis del uso del iempo se ha ealizado, p incipalmen e, a pa i
de los da os es adís icos que p opo cionan las encues as a ni el nacional, des acando los
cálculos del índice de pob eza del iempo.
• Acciones (des)a iculadas en México pa a la a ención de los cuidados, donde
desc ibimos b e emen e la in e ención del Es ado mexicano en los cuidados,
sub ayando la al a de un sis ema de cuidados a ni el nacional y la no conside ación de
los de echos al cuidado.
• El caso de la Ciudad de México. Pese a la al a de in e ención an es señalada, en los
úl imos años se ha is o un a ance en el ema al p opone se un sis ema de cuidados en
la capi al del país, po lo que se hace una b e e e e encia a es e sis ema.
• A modo de conclusión, se p esen an algunas e lexiones gene ales sob e las
apo aciones en ma e ia de cuidados en México.
2.3.1 T abajos domés ico y de cuidados en México
En es e pun o esumi emos b e emen e algunos a ículos ecien es espec o a los cuidados
en México. El obje i o no es an o ealiza un análisis p o undo de lo ecogido en cada uno de
ellos, sino isibiliza discusiones y apo es gene ados a ni el nacional pa a ene una isión de
los apo es que se han hecho en el país.
a) Las p ác icas de cuidados y abajo domés ico de muje es y homb es
En el a ículo de Ceballos (2013), “La in ensidad de los abajos de cuidados no
emune ados de las muje es en los hoga es u banos de México. Análisis con da os de la ELCOS
2012”, se econoce que la pa icipación de las muje es en los cuidados no emune ados de los
hoga es es á elacionada con su pa icipación en el me cado, y depende de la in ensidad de los
cuidados que p opo cionan. El es udio clasi ica los abajos de cuidado según su in ensidad,
des acando que a medida que la in ensidad aumen a, disminuye lige amen e el núme o de
muje es den o de la PEA (Población Económicamen e Ac i a); asimismo, econoce que la
pa icipación de las muje es iene que e no sólo con la di isión sexual del abajo y la
asignación social de géne o, sino ambién con la paula ina educción del gas o público en
se icios de salud y educación, p incipalmen e, lo cual ha ans e ido a los hoga es,
especialmen e a las muje es, una g an can idad de abajos de cuidados de los amilia es
dependien es. “Es os hallazgos mues an la necesidad de a anza con mayo decisión en la
eo ganización social del cuidado en México, de modo que el es ado asuma cada ez más la
a ea de sa is ace las necesidades sociales, has a aho a sus en adas casi exclusi amen e po las
amilias y, den o de ellas, po las muje es” (Ceballos, 2013:195).
En el a ículo “¿Quién cuida a quién? Di e encias en e muje es y homb es que ealizan
abajo de cuidado en el hoga ”, Jácome del Mo al (2013) e oma da os de la ELCOS (2012)
pa a señala ci as que dan idea de las necesidades de cuidado en México y la poca a ención
que el gobie no le ha dado. Des aca que en el 52% de los hoga es u banos de nues o e i o io
i e al menos una pe sona que ecibe cuidados de o o miemb o de su hoga ; en 45.1% de los
hoga es i en meno es de 15 años (al ededo de 6.0 millones de hoga es); en 5.2% habi an
pe sonas con algún p oblema de salud o discapacidad, po lo que equie en de cuidados
pe manen es (ce ca de 694 mil hoga es), y en 7.9% alguno de los miemb os equi ió cuidados

48
de mane a empo al, po en e medad o acciden e (1.1 millones de hoga es). A pesa de es os
po cen ajes, en México no exis en condiciones pa a una e ec i a co esponsabilidad social del
cuidado, en endida como la esponsabilidad compa ida en e el Es ado, el me cado labo al, la
comunidad y las amilias. Los p og amas sociales se han limi ado a o o ga ayuda económica o
en especie a cie os g upos de población, pe o son de poca mon a e insu icien es pa a cub i las
necesidades de cuidado y a ención co idiana de la población a a és de gua de ías, casas de día
pa a pe sonas adul as mayo es o en e mas que no puedan queda se solas.
Respec o a las di e encias en e muje es y homb es, encon a on que el abajo de cuidados
es una ac i idad que ecae en las muje es: de las pe sonas que ealizan al menos un ipo de
abajo de cuidados en sus hoga es, 73.1% son muje es y 26.9% homb es; la p esencia emenina
es sob e odo isible en el cuidado de meno es de 5 años, como e lejo de su asignación del
cuidado y c ianza de las y los hijos. Cabe des aca que el ni el de ins ucción no di ie e en e
muje es cuidado as y no cuidado as, pe o en el caso de los homb es la escola idad puede se un
ac o que con ibuya a una dis ibución más iguali a ia de las a eas de cuidado en el hoga . La
elación de pa en esco con el je e o je a del hoga pa ece se de e minan e en la implicación del
abajo de cuidados; en el caso de las muje es, el mayo po cen aje de cuidado as son las
cónyuges del je e (55.2%) y una quin a pa e de las cuidado as son “hijas del je e”, lo cual es
señal de la ep oducción de oles de géne o en los hoga es. En el caso de los homb es, el mayo
po cen aje de cuidado es son los je es del hoga , ambién seguidos de los hijos, que ep esen an
17% de los cuidado es. La mayo p esencia de homb es cuidado es se obse a en quienes
cuidan a pe sonas en e mas empo ales, donde ep esen an 30.6%. Los da os de la ELCOS
pe mi en islumb a un in oluc amien o de los homb es en el cuidado, aunque con la limi ación
de no pode iden i ica iempo e in ensidad, que es mayo en las muje es.
En el lib o de Pacheco (2013): “Los cuidados y el abajo en México. Un análisis a pa i
de la Encues a Labo al y de Co esponsabilidad Social (ELCOS) 2012”, se p esen an a ios
a ículos que desc iben las necesidades de cuidado de niñas, niños y adolescen es, y se des aca
cómo las ac i idades de cuidado se han “in isibilizado” o “no malizado”, quizá po a a se de
ac i idades co idianas. Señala que es p obable que quienes las ealizan y quienes eciben su
bene icio hayan pe dido la dimensión de lo que ep esen a, a ni el amilia y pa a la sociedad
en su conjun o, cub i odo el abajo que implica.
En “Los cuidados y la oma de decisiones”, Ped e o e al. (2013) obse an cómo a pa i
del análisis de las ca ac e ís icas de los hoga es se econoce si el/la cuidado /a es á en si uación
de des en aja en e a o os miemb os del hoga en di e en es aspec os de la ida co idiana, po
ejemplo, se dependien e económico, lo cual pudie a explica el que “le oque cuida ” y no
pueda ocupa se en o as ac i idades. La asignación de a eas domés icas a las muje es y
ex adomés icas a los homb es p e alece y las muje es siguen siendo las p incipales esponsables
de ealiza las ac i idades de cuidado al in e io de los hoga es. Des acan que dependiendo de
las ac i idades que ealizan, pueden usa de di e en e mane a su iempo, sin emba go, las
muje es ienen menos capacidad de decisión espec o a qué hace en su iempo de mane a
indi idual, pues no pueden decidi dedica iempo al espa cimien o o el ocio, po que
o zosamen e ienen que ealiza o as ac i idades, como abaja pa a el me cado, ealiza abajo
domés ico o cuida a los in eg an es del hoga .
49
Po su pa e, Galindo e al. (2015), en el a ículo “El abajo de cuidado en los hoga es: ¿un
abajo sólo de muje es?”, analiza on los mic oda os de la Encues a Nacional de Empleo y
Segu idad Social (ENESS, 2013) y de la Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo (ENUT,
2014). De la ENESS (2013), se concluye que exis e mayo pa icipación económica de las
muje es ocupadas que cuando decla an no ene necesidades de cuidados, mien as que aquellas
que pe enecen a hoga es con necesidades de cuidados se dedican en mayo p opo ción a los
quehace es domés icos. El núme o de muje es que eside en hoga es sin necesidades5 de
cuidado y cuya condición de inac i idad es es udia , es más del doble que las muje es que
es udian en hoga es que equie en cuidados. Las muje es ocupadas que esiden en hoga es sin
demanda de cuidados, se desempeñan en mayo p opo ción como empleado as; en con as e,
las muje es ocupadas cuyos hoga es demandan cuidados se desempeñan en mayo medida como
abajado as po cuen a p opia y abajado as sin pago. De la ENUT (2014), se mos ó que el
ipo de cuidado al que más iempo se dedica es el p opo cionado a los in eg an es del hoga de
0 a 14 años; y en la mayo ía de hoga es donde hay niños/as meno es de 6 años se iene ambién
una je a u a emenina, lo cual demues a que son las muje es quienes cuidan más a los niños y
a las niñas de 0 a 6 años. La ac i idad que egis a menos di e encia de cuidado es la de ayuda
en las a eas de la escuela, po que muje es y homb es pa icipan casi po igual.
Con base en el análisis de ambas encues as, se ei e a que las muje es aún en en an una
es icción en cuan o a los usos del iempo, sob e odo en el cuidado pa a ellas, y en la di icul ad
pa a inse a se en el me cado labo al con condiciones dignas, así como a o as ac i idades del
ámbi o público, debido al poco iempo del que disponen al no dedica se al cuidado.
Ma a Lamas (2016), en el a ículo eó ico y de e lexión “Una mejo di isión del abajo
implica más igualdad en la calidad de ida”, des aca que en México se sigue concep ualizando
el abajo de c ianza de los in an es y de cuidado de las pe sonas ancianas, en e mas, in álidas
y con discapacidad básicamen e como una esponsabilidad na u al de las muje es. En pa e, po
la idea de que es exp esión de amo , pe o ambién po la mane a en que adicionalmen e se
de ine abajo como una ac i idad económica y po que los cuidados se siguen iendo como una
ac i idad “na u almen e” emenina. A la desigual dis ibución del abajo de cuidado y
domés ico, jun o con la al a de una adecuada p o isión de se icios públicos que lo alige en,
se suma la p eca ización de las condiciones de abajo, la ines abilidad y la in o malidad
labo ales, así como la ca encia de un sis ema uni e sal de segu idad social. Todo ello con igu a
un dé ici de abajo decen e, que se ag a a con la ac ual c isis económica global. La
seg egación labo al que i en las muje es es un p oblema que obs aculiza un desa ollo
socioeconómico y polí ico más equi a i o, sin emba go, no lo alcanzan a isualiza como al
los gobe nan es y quienes diseñan las polí icas públicas. Po eso la p opues a ace ca del cuidado
se debe en iquece no sólo con la idea de desa olla cuidados públicos o la de c ea una ley de
pe sonas dependien es, sino con el desa ío de epensa el lazo social. ¿Qué ipo de ida
que emos?, ¿cómo que emos usa nues o escaso iempo sob e la Tie a?, ¿qué luga le
que emos da a las elaciones humanas?, ¿cómo imaginamos las o mas de cuidado de niños,
ancianos, en e mos y discapaci ados? Po que pensa en el cuidado de los se es humanos es
pensa en el u u o de la sociedad.
5 La encues a conside a como “sin necesidades de cuidado” cuando no hay dependien es di ec os en la amilia, sin emba go,
no conside an que odos y odas de alguna o ma equie en de cuidados, aunque no sean especializados.
50
En “Dis in as o iguales: las di e encias en el abajo domés ico de las pa ejas de doble
ing eso en e las uniones lib es y los ma imonios”, Sánchez y Pé ez (2016) analizan la
Encues a Nacional de Ing esos y Gas os en los Hoga es (ENIGH 2010) u ilizando modelos de
eg esión. Los au o es explo an si el ipo de unión conyugal iene un e ec o di e enciado en la
b echa del abajo domés ico en pa ejas donde ambos miemb os pa icipan en el abajo
ex adomés ico. Los esul ados sugie en que la b echa de géne o en el abajo domés ico es
meno en las pa ejas en unión lib e, en compa ación con las pa ejas casadas. En e las p ime as,
la b echa se educe mayo men e con o me aumen a el ing eso, de modo que las pa ejas en unión
lib e y de al o ing eso ep esen an el a eglo más equi a i o en la di isión sexual del abajo no
emune ado. Ello se debe a que las muje es en unión lib e dedican menos iempo al abajo
domés ico que las casadas, mien as que en e los a ones no se obse an di e encias.
También esal an que en México es á aumen ando la pa icipación de los a ones en el
abajo domés ico, pe o ha sido un cambio pequeño y cen ado en algunas ac i idades. Con
odo, en años ecien es se ap ecia una mayo pa icipación en el abajo domés ico de los
a ones más jó enes y más educados. Finalmen e, es e abajo mues a que en el epa o más
equi a i o del abajo ambién in e ienen a iables como la p esencia de meno es o adul os
mayo es en el hoga , las ho as de abajo ex adomés ico del a ón, la apo ación al abajo
domés ico de o os miemb os del hoga y su ni el de ing eso, así como la edad y el ni el
educa i o de la muje .
En el a ículo de Galindo (2019) “Cuida : una ap oximación desde la epis emología del
Su ”, se en a iza que el abajo de cuidados es un ema que es á en auge en los úl imos años, ya
que ambién pe mi e cues iona el o den je á quico del sis ema capi alis a en el que es á inse o
el abajo emune ado, po lo que se cues iona el sis ema en el que las muje es han abajado y
abajan de o ma no emune ada en las labo es domés icas y de cuidado en sus hoga es y pa a
sus amilias. La discusión pa e de lo señalado po Boa en u a de Sousa San os, quien plan ea
que el pa adigma dominan e es á en c isis, lo que lle a a p opone nue os diálogos en e
di e sas expe iencias del conocimien o an o pa a el análisis del abajo domés ico y de
cuidados como de la o ma en que se in es iga.
González e al. (2020), en su a ículo “T abajo de cuidado en las uen es de in o mación
es adís ica de México”, e oman la Encues a Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) y la Encues a
Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) pa a documen a que la o ganización social del
cuidado en México gene a desigualdad en las opo unidades de pa icipación económica de
muje es y homb es, debido a que: 1) pe sis e la isión de liga los de echos sociales a esquemas
o males de empleo, 2) con inúa la endencia de asigna a las muje es el cuidado de las
poblaciones in an il y adul a mayo , los en e mos y las pe sonas con discapacidad, 3) los
sis emas de p o ección social es án agmen ados y 4) p e alece el concep o minimalis a del
uni e salismo po pa e del Es ado con se icios de baja calidad pa a los más pob es y
excluidos. Los esul ados al compa a la ENUT y la ENOE pe mi en conclui que ambas uen es
es adís icas cap u an de mane a adecuada el iempo dedicado al abajo de cuidados. Y si bien
exis en di e encias en sus es imaciones, és as no son signi ica i as, sob e odo al analiza las
es ca ego ías p incipales de cuidado (imp escindible, ges ión y apoyo al cuidado).
51
b) Cuidados y abajo pa a el me cado
En el a ículo “¿Cuida y abaja pa a el me cado? Expec a i as labo ales de las muje es
cuidado as no económicamen e ac i as en México, 2012”, con base en las encues as sob e uso
del iempo y la Encues a Labo al y de Co esponsabilidad Social, He nández (2013) analiza
cómo se dis ibuyen las esponsabilidades en e homb es y muje es, en los ámbi os p i ado y
público. Al ca ac e iza a las muje es cuidado as que ienen la expec a i a de inco po a se (o
einco po a se al me cado labo al) y quienes no, los esul ados des acan que las muje es en
si uación de mayo des en aja económica y ca ga de cuidados necesi an abaja pa a ob ene
ecu sos que les pe mi an a ende sus esponsabilidades de cuidado, aunque es o implique una
doble jo nada. A su ez, pa a aquellas que no han enido una expe iencia p e ia en el me cado
labo al, la expec a i a de hace lo se elaciona más bien con una mayo disponibilidad de iempo
y ecu sos. Además, las muje es que ya habían abajado y lo deja on po cuida no ienen la
expec a i a de einco po a se al me cado labo al, a menos que se encuen en en una si uación
muy des en ajosa. Po lo que, los ecu sos de los que disponga una cuidado a, pueden aumen a
sus expec a i as labo ales, aun cuando se en en en ue es demandas de cuidado, en la medida
que o ecen mayo es opciones pa a a ende las esponsabilidades amilia es y del abajo pa a
el me cado.
Na a (2013), en el a ículo “Ac i idades de cuidado, me cado de abajo emune ado y
ciclo de ida amilia en las muje es u banas de México”, señala que a pesa de que las muje es
pa icipan en el me cado de abajo emune ado, las ac i idades de cuidado y abajo domés ico
no emune ado no se eliminan, más bien la población emenina en en a una si uación de doble
jo nada o doble p esencia, más ecien emen e llamada de doble p esencia/ausencia, que en la
mayo ía de los casos c ea ensiones, limi a sus posibilidades de pa icipación labo al y de e io a
la calidad de ida.
En la in es igación se conside a que la pa icipación en las dis in as ac i idades de apoyo
y cuidado es án elacionadas con las e apas del ciclo de ida amilia , debido a que hay ases
en las cuales se equie e de cuidados más especí icos y/o in ensi os, p incipalmen e du an e el
inicio, expansión o c ecimien o de la amilia. La doble p esencia/ausencia, el es a y no en
ninguno de los espacios, c ea ensiones a las muje es, que se p oducen al pasa con inuamen e
de la es e a pública a la p i ada. Mien as que la población masculina, al no esponsabiliza se
de las ac i idades de cuidado y dedica se exclusi amen e al abajo pa a el me cado, no
expe imen a es os desplazamien os en e espacios. A pa i del análisis de in o mación de la
ELCOS (2012), los esul ados señalan que 41.3% de las muje es en el ciclo de pa eja jo en sin
hijas e hijos abajan de o ma emune ada más de 8 ho as dia ias y 27.9% dedican menos de 8
ho as dia ias al abajo pa a el me cado. En cambio, pa a los es an es ciclos de ida amilia ,
poco más de 40% de las muje es que abajan de o ma emune ada, dedican menos de 8 ho as
dia ias, y ap oximadamen e 30% más de 8 ho as al día. Es deci , el acceso al abajo emune ado
de iempo comple o se educe en los úl imos cua o ciclos de ida amilia (inicio de la amilia,
de expansión o c ecimien o, de consolidación y salida, y pa eja mayo sin hijas e hijos), in luido
po el cuidado no emune ado de hijas e hijos y pa a el ciclo de pa eja mayo sin hijas e hijos
es p obable que la edad de las muje es lo de e mine. Los esul ados ambién sugie en que las
muje es con mayo es esponsabilidades de apoyo y cuidado se inse an en empleos p eca ios e
52
in o males, lo cual coloca a las muje es en una si uación de ulne abilidad, agilidad y
dependencia.
En el a ículo “Las a eas del cuidado: e lejo de una ba e a y di e enciada inse ción
labo al”, con da os de la ELCOS (2012) O ozco (2013) indaga el e ec o que ienen los cuidados
en el ipo de si uación ocupacional de las muje es. Señala que las muje es que log an accede
al me cado labo al a menudo en en an un desa ío po balancea el abajo de me cado y la
amilia, de ahí que se inse en en empleos lexibles. Dadas las di e sas si uaciones
ocupacionales que exis en, se asala iada o po cuen a p opia ep esen a condiciones opues as
en e sí, pa icula men e en lo que se e ie e al iempo y el luga de ealización, se asala iada
signi ica ene un supe iso o je e al cual debe endi cuen as y solici a pe misos, en an o que
siendo po cuen a p opia no. De ahí que es a úl ima condición pe mi e una mayo lexibilidad,
p incipalmen e en la can idad y dis ibución del iempo dedicado al me cado labo al. Sin
emba go, la si uación ocupacional po cuen a p opia ecuen emen e se incula con condiciones
de p eca iedad, in o malidad y baja p oduc i idad, con epe cusiones nega i as en é minos de
p es aciones labo ales y con ap es aciones de salud, licencias po ma e nidad, en e medad,
jubilación y acaciones.
En es e abajo se señala que, de acue do con da os de la ELCOS, 86.8% del o al de quienes
p opo ciona on cuidados ue on miemb os de los hoga es, siendo 73.1% muje es. La p incipal
demanda de cuidados in ensi os ue el cuidado de niños y niñas, incluso sob e quie es p esen an
alguna limi ación; po ejemplo, 10.1% de las muje es ocupadas po cuen a p opia cuida a dos
meno es de en e 6 a 14 años, con a 5.9% de las asala iadas. La ELCOS iene la i ud de
iden i ica aquellos hoga es que eciben ayuda ex e na pa a los cuidados: 8.3% de las muje es
ocupadas eciben ayuda ex e na en sus hoga es pa a las a eas de cuidado, mien as que en las
no ocupadas solo ep esen a 4.7%. Las conclusiones señalan que la in ensidad y ipos de
cuidados, así como la disponibilidad de ayuda ex e na en los hoga es, sí e lejan una di e encia
en la inse ción en el me cado.
c) Conciliación del abajo emune ado y de cuidados
En el ex o “A monización en e los ámbi os labo al y amilia en México”, Samaniego y
Ochoa (2009) apun an que conce a la ida labo al y amilia es un impo an e e o en la
sociedad ac ual. Es ambién un asun o de jus icia social, con se ias implicaciones económicas
que equie en u gen emen e de la a ención pública, de la o mulación de polí icas especí icas y
de la con o mación de un ma co legal. Los au o es p oponen –pa a México– la con ex ualización
de la legislación co espondien e en una amplia e o ma del Es ado, que no se limi e a la agenda
pa icula de las muje es, sino que inco po e explíci amen e las necesidades y aspi aciones de
los homb es; es deci , que se cons uya desde una e dade a pe spec i a de géne o. Pa a ellos,
es menes e oma en cuen a las ans o maciones demog á icas, sociales, económicas y
cul u ales p e alecien es en la ida nacional, así como el impac o de és as en la di isión sexual
del abajo y en las modi icaciones de los oles adicionales de géne o. Pa a log a es a
a monización en un ma co de de echos, no bas a con busca la co esponsabilidad de muje es
y homb es en la amilia y en el abajo, es necesa io, además, que el Es ado asuma su
esponsabilidad en las a eas de ep oducción social y de cuidado de las pe sonas.

53
Las conclusiones des acan que: 1) las polí icas concilia o ias son necesa ias como un
mecanismo de inclusión social, son e óneamen e concebidas únicamen e pa a el ámbi o labo al
y no pa a p oduci cambios al in e io de los hoga es; 2) odas las pe sonas ienen de echo a se
cuidadas, sin cuidados no hay amilia, no hay ins i uciones, no hay Es ado, no hay economía,
po lo que exis en cos os po la ausencia de polí icas de conciliación con co esponsabilidad; 3)
el e o de la a monización aumen a en iempos de c isis y al mismo iempo se ienen que c ea
condiciones pa a que la conciliación sea pa e de la solución an e la c isis, la c isis es una
opo unidad pa a epensa el uncionamien o de la economía global y ecoloca a los se es
humanos en el cen o de las p eocupaciones de la economía; 4) po o o lado, la c isis ag a a la
b echa sob e el cuidado y el abajo no emune ado, aumen a la demanda del iempo de las
muje es pa a supli los bienes y se icios que ya no se pueden adqui i en el me cado.
Salaza e al. (2011), en el es udio “Conciliación, abajo y amilia en México: las
esponsabilidades compa idas de muje es y homb es en el deba e público”, señalan que la
incipien e discusión pública en México de lo que se ha dado en llama “conciliación abajo y
amilia” y la al a de leyes y polí icas ajus adas a un me cado labo al mix o, p opician que las
esponsabilidades amilia es y el abajo del cuidado sean aún conside ados un asun o de
muje es, p i ado e indi idual. Des acan que las polí icas de conciliación con co esponsabilidad
son p ác icamen e inexis en es en nues o país, de ahí la necesidad de inicia un p oceso de
deba e público sob e el ema de las desigualdades de géne o en el ámbi o labo al y su elación
con el hoga y sus in eg an es. Es e deba e es indispensable pa a posiciona en la agenda
gube namen al el ema de las ensiones y dilemas que en en an las muje es, con el obje i o de
ans o ma la concepción, undamen ación y diseño de las polí icas públicas que ienen
impac o en la ida labo al y pe sonal de las muje es y sus opo unidades de desa ollo. Se a a
de p io iza la in e ención gube namen al, pa a con e i la conciliación con
co esponsabilidad social en obje o de polí ica pública; de igual mane a, inclui en el deba e el
ema –p omo ido po la OIT– de la doble capacidad de la conciliación y los cuidados, como
gene ado es de empleo y p o eedo es de p o ección social.
En “Conciliación de la ida amilia y labo al”, He nández e Iba a (2019) señalan que, en
México, el con lic o en las negociaciones pa a concilia la ida pe sonal, amilia y labo al se
in ensi ica po la al a de disposiciones en la ma e ia. La indi e encia del de echo ha p o ocado
que no se isibilice es a p oblemá ica, po lo cual es necesa io saca lo de lo p i ado y lle a lo
a lo público, pa a que las polí icas es ablezcan medidas de conciliación que asegu en
condiciones de igualdad de opo unidades en e muje es y homb es, que a o ezcan la
inco po ación de las muje es en el me cado labo al.
Pa a es as au o as la conciliación debe a ende , p incipalmen e, es p oblemas, a los cuales
se en en an la mayo ía de las muje es pa a hace compa ible el cuidado de los hijos/as con la
ac i idad labo al. El p ime o se p esen a cuando los meno es se en e man, si uación imp e is a
y di ícil de esol e , en cuyo caso la mayo ía de las muje es ecu en al apoyo in e gene acional.
El segundo p oblema es la al a de coo dinación en e los ho a ios labo ales y escola es; en
gene al, los ho a ios labo ales es án “masculinizados”, es deci , asignados adicionalmen e
como si los a ones no u ie an esponsabilidades amilia es, si uación que a ec a an o a
muje es como a homb es; y los ho a ios escola es siguen adap ados a los iempos de las amas
de casa que no pa icipan en el abajo emune ado. En e ce luga , las acaciones escola es,
54
debido a que el g an núme o de días de acaciones al año, al ededo de nue e semanas, y las
suspensiones de clases, como días e iados y el úl imo ie nes de cada mes cuando los
maes os/as asis en al Consejo Técnico Escola , a ec an los a eglos en e las mad es y los
pad es abajado es, pues las gua de ías y escuelas debe ían se un apoyo pa a la conciliación
en el cuidado de los meno es. O os p oblemas a los cuales se en en an las muje es y los
a ones con esponsabilidades domés icas y del cuidado son: al a de coo dinación de ho a ios
come ciales y de se icios con la jo nada labo al, insu icien es gua de ías y se icios escola es
de icien es, exiguas p es aciones sociales que no a o ecen la conciliación –como pe misos
labo ales y lexibilidad labo al–, cen os de abajo sin polí icas in e nas de conciliación en e
la ida pe sonal, amilia y labo al de sus colabo ado es y colabo adas.
En es e abajo se des aca que, si se p e ende la igualdad e ec i a de opo unidades y de
a o en e abajado es y abajado as, se equie e mayo di usión de los de echos y las
p es aciones sociales que ienen mad es y pad es abajado es, así como homologa las
licencias, pues la eno me di e encia en e los pe misos de ma e nidad (12 semanas) y pa e nidad
(una semana), y el de lac ancia exclusi o pa a ellas, p o oca un desequilib io en los ámbi os
p i ado y público de muje es y homb es. Si se busca a o ece el empleo emenino y la
inco po ación plena de las muje es al ámbi o social, cul u al y económico, es necesa io adap a
los de echos labo ales y las p es aciones sociales pa a modi ica los oles y pa ones
adicionales de géne o, con la inalidad de omen a la pa icipación de los a ones en el abajo
ep oduc i o. La conciliación de la ida pe sonal, amilia y labo al en México debe conside a se
pa a diseña polí icas públicas que a o ezcan la igualdad de opo unidades y de a o en e
abajado as y abajado es, así como omen a la co esponsabilidad en e muje es y homb es;
de lo con a io, di ícilmen e se modi ica án los oles pa a dis ibui de mane a equilib ada el
iempo en las es e as pública y p i ada.
d) Pa icipación de o os in eg an es de la amilia en el cuidado: homb es, niñas
Figue oa y Flo es (2012), en el a ículo “P ác icas de cuidado y modelos eme gen es en las
elaciones de géne o. La expe iencia de algunos a ones mexicanos”, analizan casos de a ones
que pa icipan en ac i idades de cuidado, con el in de iden i ica ensiones con algunos
modelos de masculinidad y con las ca ac e ís icas que se plan ean desde la é ica del cuidado,
documen ando p ocesos de ans o mación en las elaciones de géne o. En a izan el ca ác e
excepcional de las p ác icas de cuidado de los homb es, pues gene almen e cuando sus pa ejas
han allecido es cuando ellos se in oluc an, lo cual ha gene ado nue as o mas de i i su
pa e nidad, impulsando elaciones ce canas con sus hijos e hijas, basadas en el diálogo, la
con ianza, la empa ía y la negociación. Sin emba go, pa a que las ac i idades de cuidado den
luga a ans o maciones más p o undas en las elaciones de géne o, es necesa io cues iona las
es uc u as que enan la desgene ización de es as ac i idades, como el bajo es a us que
conse a el cuidado en elación con ac i idades p oduc i as de o a na u aleza y la o ganización
social de los ecu sos que se des inan al cuidado de los demás. Los au o es conside an que es
indispensable pensa en nue os modelos sociales, en los que el bienes a de la ciudadanía sea
econcep ualizado pa a econoce la in e dependencia que exis e en e és os, la impo ancia del
cuidado en sus di e sas a ian es, y la posibilidad de que es as p ác icas sean ealizadas po
homb es y muje es en igualdad de condiciones, es a us, alo ación y dis u e.
55
En el documen o “Pa icipación de los homb es en el cuidado no emune ado en las ciudades
de México, Guadalaja a y Mon e ey y las zonas u banas de México”, G anados (2013) expone
que la pa icipación de los homb es en el cuidado de niñas y niños y o os amilia es es meno en
compa ación con la de las muje es. La pa icipación de los homb es en el cuidado no emune ado
es limi ada, se man iene como una ac i idad p edominan emen e emenina. Si bien con la e isión
de la Encues a Labo al y de Co esponsabilidad Social (ELCOS 2012) se iden i ican algunas
di e encias en la pa icipación masculina en el cuidado no emune ado po á eas me opoli anas
(Ciudad de México, Guadalaja a y Mon e ey), el cuidado de pe sonas en e mas empo ales
alcanza impo an e ele ancia –p incipalmen e en Guadalaja a– espec o de la pa icipación
masculina, sob e odo cuando no hay muje es que ealicen esos cuidados, pues cuando ellas es án
p esen es los homb es pa icipan poco. El ni el educa i o de los homb es es una a iable a
conside a en la ealización de cuidados no emune ados, pues egis an una mayo p opo ción
aquellos con ni el de ins ucción supe io , de licencia u a y más, en el cuidado de meno es de 15
años, lo cual no ocu e pa a los cuidado es de pe sonas en e mas y con limi aciones pe manen es,
donde se iene una dis ibución con meno educación.
Mi anda (2013) se e ie e al abajo domés ico y de cuidados que lle an a cabo niñas y
adolescen es en “Niñas que cuidan niños. El apo e de las niñas y las adolescen es a las
ac i idades de cuidados en los hoga es de las zonas u banas de México”. Son ellas quienes
ele an a las mad es, abuelas u o as muje es adul as en el abajo domés ico y en las ac i idades
de cuidados a e ce os cuando és as salen al me cado labo al ex adomés ico. Las muje es
mayo es enseñan a las meno es el o icio, igual que las enseñan a habla o camina , como si
ue a pa e de su desa ollo pe sonal. Po el con a io, en el caso de los homb es, se asume que
no es án acul ados pa a ealiza es e ipo de a eas, pa a las que no necesi an p epa a se po que
siemp e hab á alguna muje en su ida que las haga; la mad e p ime o, la esposa o compañe a
después, las hijas más a de –y si la esposa o compañe a al a–.
El apo e de las niñas y las adolescen es a los p ocesos de ep oducción y eposición de la
población es un cla o ejemplo de cómo las des en ajas po edad se añaden a las des en ajas de
géne o, pues una ue e ca ga de abajo domés ico ecae en los homb os de las niñas, y sob e
odo de las adolescen es, a ea de la que se en p ác icamen e lib ados los niños y adolescen es
a ones. A medida que aumen a la edad, aumen a su pa icipación en el cuidado de o os
meno es en el hoga : ap oximadamen e 4 de cada 10 niñas de 14 años dije on habe cuidado a
o o niño o niña en su hoga ; 6 de cada 10 adolescen es de 15 años igualmen e decla a on su
pa icipación ac i a en es e ipo de a eas; y 6 de cada 10 de quienes ienen 16 años epo an
ealiza cuidados, al igual que las mayo es, o sea las de 17 años. Es e aumen o po edad pod ía
es a inculado al enómeno de la ma e nidad emp ana, pues al se mad es a esas edades
segu amen e end án que ocupa se de a eas de cuidados pa a sus p opios hijos e hijas.
e) O os
Gu ié ez (2020), en el documen o “Es imación del Cos o de un Sis ema Nacional de
Cuidados de La go Plazo pa a Adul os Mayo es en México (2015)”, es ima el posible cos o que
end ía un Sis ema Nacional de Cuidados de La go Plazo pa a adul os mayo es. Conside ando el
cambio demog á ico endien e al en ejecimien o en la población mexicana y el acue do
gube namen al de pone en ma cha un Sis ema de Cuidados, se calculó dicho cos o u ilizando la
Encues a Mensual de Se icios (2008) del INEGI y da os de población en México de 50 años y
56
más, omados del Es udio Nacional de Salud y En ejecimien o en México (2015). La población
adul a mayo en México ha c ecido en 25 años (1990-2015) poco más del doble, y se es ima que
pa a 2030 se inc emen e has a casi 4 eces más (20.5 millones de pe sonas adul as mayo es).
Po o o lado, de es a población que a en aumen o, exis e un conside able núme o de
adul os mayo es con algún ipo de a ec ación, lo cual esul a en una necesidad de ene cie o
ipo de cuidado especial, y no lo es á ecibiendo o lo ecibe de o ma e ónea o in o mal; el o al
de pe sonas mayo es con alguna a ec ación que no ecibe cuidado suma 59%, es deci , más de
la mi ad, y de quienes sí eciben algún ipo de cuidado, el 93% lo ecibe po pa e de algún
amilia , sin el conocimien o especializado que exige es a ac i idad. Po ello esul a necesa io
que el Es ado in e enga pa a soluciona es e p oblema, como lo han hecho en o os países, con
la pues a en ma cha de un Sis ema de Cuidados de La go Plazo; de lo con a io, se co e el
iesgo de que empeo e.
En el a ículo “En ejecimien o y a ención a la dependencia en México” de López y A anco
(2019), se desc iben las condiciones de salud y dependencia en México de las pe sonas
mayo es, así como las p incipales ca ac e ís icas sociodemog á icas y económicas de es e
g upo. Las au o as ambién analizan la o e a de se icios de a ención a la dependencia, la
no ma i idad en ma e ia de en ejecimien o y discapacidad, así como el papel del gobie no y
del sec o p i ado en la p o isión se icios. En las conclusiones se des aca la necesidad de
gene a p og amas pa a las pe sonas que b indan se icios de apoyo, que pe mi an concilia la
ida labo al con las esponsabilidades de apoyo, y con a con espacios y acciones que amino en
la ca ga que sob elle an. Con espec o a las ins i uciones de esidencia pe manen e, esul a
u gen e la o ganización de los se icios exis en es, su e aluación y adecuación, si es necesa io,
pa a asegu a que los se icios que ahí se p o een impac en de mane a posi i a en el bienes a
de las pe sonas mayo es dependien es. Pa a ello, es necesa io con a con in o mación ele an e
y de calidad, que pe mi a p oyec a con mayo de alle la can idad y las ca ac e ís icas de la
población dependien e mexicana en los p óximos años, así como sus necesidades y p e e encias
en é minos de se icios de cuidados especí icos. Con base en las es imaciones de la población
usua ia, y del paque e de se icios que se piense o ece , debe á ealiza se un análisis de cos os
que incluya posibles al e na i as pa a su inanciamien o.
2.3.2 Uso del iempo
Los abajos de A aceli Damián han es ado en ocados a des aca la impo ancia del uso del
iempo. Po ejemplo, en su a ículo “La pob eza de iempo. El caso de México” (2005),
desa olla la me odología de “La pob eza de iempo”, po medio de la cual se puede conoce la
ca encia que los hoga es su en de és e, debido a que sus miemb os abajan en exceso o no
ienen ecu sos humanos su icien es pa a cub i sus eque imien os de abajo domés ico
(incluyendo el cuidado de meno es). Es o iene como consecuencia la desa ención o abandono
de o as ac i idades, como el es udio, la con i encia amilia , o el iempo lib e en gene al. Con
las es imaciones que hace a a és de “el índice de exceso de iempo de abajo (ET6)”, des aca
que la mayo pa e de los hoga es pob es de iempo e an a la ez pob es de ing eso (67.7%) y,
6 Fo ma pa e del Mé odo de Medición In eg ada de la Pob eza desa ollado po Bol inik (1992, 1999, 2000a) (Damián,
2005: 807).
63
La p opues a, aunque pa ece in eg al po que a iende a las mul idimensiones que equie en
el cuidado, se en oca de mane a p io i a ia en las pe sonas en si uación de dependencia po
en e medad, discapacidad y ciclo i al –especialmen e la in ancia y la ejez–, y en quienes de
mane a no emune ada es án a ca go de su cuidado, y no como un sis ema de de echos
uni e sales.
A pesa de que oda ía no se obse an acciones posi i as, o po lo menos u as de acción,
sí es án sen adas las bases pa a que el cuidado como de echo sea econocido en o as en idades
ede a i as, y de es e modo se log e una p opues a a ni el nacional. Aho a hab ía que
p egun a se si ealmen e se aplica á o sólo se á pa e de un discu so polí ico. Hay que eco da ,
como ad ie e Sega o (2016:127), que “el campo ju ídico es, po encima de odo, un campo
discu si o y, po eso mismo, la lucha po el de echo, an o en el sen ido de la o mulación de
leyes como en el sen ido de hace e ec i o el es a us de exis encia de las ya o muladas es, po
un lado, la lucha po la nominación, […] po el o o, la lucha po publici a y coloca en uso,
en boca de las pe sonas, las palab as de la ley”, es deci , es más un hecho discu si o que de acción.
Se ía deseable, de acue do con Ga ias y T e illa (2019), que se ga an iza an los cuidados
uni e sales, accesibles, pe inen es, su icien es y de calidad pa a la población, median e un
sis ema in eg al de cuidados que se ea e lejado en una polí ica pública que no con emple
únicamen e los aspec os no ma i os, de capaci ación, ce i icación, egulación y supe isión de
los cuidados, sino ambién que se es ablezcan mecanismos de e aluación de esul ados, que
pe mi an conoce las di e sas dinámicas del abajo de cuidados en el ámbi o p i ado y
comuni a io, incluyendo el abajo de cuidado no emune ado, pa a que se a ienda de mane a
eal, según las necesidades pa icula es de la población.
2.3.5 Re lexiones sob e la si uación en México
De lo expues o se deduce que uno de los g andes desa íos que iene el país, es hace e ec i o
el econocimien o del cuidado como un de echo uni e sal-in eg al: de echo a se cuidado, a
cuida y a cuida se (au ocuidado), in eg ando la pa icipación y co esponsabilidad de la amilia,
sociedad, me cado y Es ado. No es posible segui deposi ando en las amilias, especialmen e en
las muje es, los abajos de cuidado. Es necesa io que el Es ado se esponsabilice de la
sos enibilidad de la ida humana y social, que los me cados paguen pa e del abajo de cuidados
necesa ios pa a (man) ene un capi al social sano y lis o pa a p oduci . Den o de las amilias,
se deben cons ui nue os acue dos que apun alen a la colec i ización del cuidado, así como a
las p ác icas esponsables de au ocuidado en cada una de las e apas de la ida. El papel del
Es ado, debe o ien a se a ga an iza el eje cicio y ecepción de cuidados como un de echo
humano, no encomendado sólo a las muje es, sino a a és de odo un sis ema in eg ado de
polí icas de cuidado.
Es indispensable es ablece mecanismos de co esponsabilidad pa a que an o el Es ado-
comunidad-me cado y las mismas amilias lo asuman, en el en endido de que es undamen al
amplia los espacios colec i os de cuidado, sob e odo en aquellas sociedades donde hay una
a aigada dis ibución social del cuidado a pa i de la di isión sexual del abajo. Es indudable
que los oles de cuidado deben se democ a izados en los espacios p i ados y públicos, sin
emba go, el g an desa ío es a anza en la cons ucción de polí icas de cuidados bajo una lógica

64
cen ada en los de echos, y no como pa e de los p og amas de lucha con a la pob eza, bienes a
y equidad de géne o, con un en oque de ocalización, como se ha hecho has a hoy. El mayo
e o es que no se quede en un discu so, sino que se ponga en p ác ica, con p esupues o e ique ado
pa a espalda las acciones en un ma co de igualdad, e iciencia y equidad, y no sólo como
olun ad polí ica.
Es necesa io p o ege los de echos de las muje es pa a e i a que ellas sean penalizadas y
paguen indi idualmen e los cos os sociales y económicos de los cuidados y su acceso o no a
ellos, an o en el p opio hoga como en el me cado, de al mane a que no se agilice y penalice
a quien los p o ee y lo con ie a en un ac o de exclusión y disc iminación social.
Es ineludible econoce la unción social del cuidado, como de e minan e imp escindible
pa a el sos enimien o de la ida humana y pa a los p ocesos de bienes a , pe o ambién debe se
pensado y alcanzado como un asun o polí ico, de in e és pa a el Es ado; de ahí que no puede
segui siendo concebido como un asun o p i a i o de la capacidad indi idual de cada pe sona
o g upo. Es indispensable que a ni el social se c een y ga an icen las condiciones polí icas,
económicas y cul u ales pa a a ala su acceso pleno ya que, como hemos señalado, el p oblema
del cuidado es á ligado a o as p oblemá icas como la pob eza, la disc iminación, la iolencia e
injus icias que a ec an p incipalmen e a las muje es, y que es án elacionadas con su condición
de cuidado as, po lo cual es necesa io que se econozca la cen alidad polí ica de los cuidados
en los p ocesos de desa ollo social y económico.
Den o de las amilias, es p eciso econoce la di e sidad amilia y sus acue dos
coope a i os y debe es indi iduales, así como la dis ibución de las a eas de los cuidados, que
se p oducen y ep oducen en las es uc u as pa ia cales y and océn icas de las amilias. Pa a
ello, es necesa io modi ica los ap endizajes que se adquie en y se desa ollan den o de los
g upos amilia es, buscando nue as o mas de o ganiza la ida colec i a, en donde se busquen
elaciones más equi a i as y una edis ibución sexual del abajo. Es u gen e el desa ollo de
es a egias en ocadas a in oluc a a los homb es en una edis ibución de las a eas de cuidado.
En suma, la c eación de polí icas de cuidado que sean capaces de a icula di e en es
ins ancias y ac o es, dependiendo de las demandas p opias de los g upos poblacionales (niños
y niñas, adul os mayo es, discapaci ados/as y la población en gene al), ga an izando el acceso
a los cuidados como un de echo uni e sal, se o na en una necesidad u gen e que sigue
pendien e en México.
65
CAPÍTULO III
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
3.1 JUSTIFICACIÓN
En la conciliación de la ida labo al y amilia se enma ca el es udio de la elación en e el
abajo y las muje es (To ns, 2008). Desde an es de la pandemia, el mundo en en aba una
inminen e c isis de los cuidados, de i ada de las consecuencias del en ejecimien o
demog á ico, eco es en los se icios públicos, di e encias en los sis emas de p o ección social,
me can ilización de la ida, e ec os del cambio climá ico y muchos o os ac o es que amenazan
con empeo a la si uación y aumen a la ca ga de las pe sonas que asumen el abajo de cuidados
(Ox am In e nacional, 2020:10), sin emba go, el Co id-19 ino a agudiza dicha c isis.
La c isis de los cuidados es un p oblema socioeconómico de p ime o den que a ec a al
conjun o de la población y sólo puede pe cibi se en oda su magni ud si dejamos de cen a la
isión en los me cados y lo mone izado, y buscamos comp ende “las o mas en que cada
sociedad esuel e sus p oblemas de sos enimien o de la ida humana” (Ca asco, 2001a:12).
La O ganización In e nacional del T abajo (Ox am In e nacional, 2020:17) es ima que, en
2050, hab á 100 millones más de pe sonas mayo es y 100 millones más de niñas y niños de en e
6 y 14 años que demanda án a ención y cuidados. A medida que en ejezcan, las pe sonas mayo es
necesi a án una a ención más in ensi a y, a la go plazo, de sis emas de salud p epa ados pa a ello.
Po eso no sólo se debe pensa en el cuidado que se necesi a á pa a la población, sino ambién
quién lo p o ee á. Las muje es no pueden segui siendo las únicas esponsables de ese abajo.
A ni el mac o, F ase (2016) sos iene que la c isis de los cuidados puede in e p e a se
como una exp esión más o menos aguda de las con adicciones socio- ep oduc i as del
capi alismo inancia izado.7 Es a o mulación sugie e dos ideas: 1) las ensiones a las que es án
some idos los cuidados no son acciden ales, ienen p o undas aíces sis émicas en la es uc u a
de nues o o den social, denominado capi alismo inancia izado, y 2) la ac ual c isis de la
ep oducción social indica que hay algo que no es á bien, no solamen e en la ac ual o ma
inancia izada del capi alismo, sino en la sociedad capi alis a pe se.
F ase (2016) a gumen a que exis en con adicciones que lle an a la c isis socio-
ep oduc i a y, a su ez, a la c isis de los cuidados: po una pa e, la ep oducción social es una
de las condiciones que posibili an la acumulación sos enida de capi al; y po o a, la o ien ación
del capi alismo a la acumulación ilimi ada iende a deses abiliza los p ocesos mismos de
ep oducción social sob e los cuales se asien a. De igual o ma, Ca asco (2009a) menciona que
7 F ase (2016) señala que el capi alismo ha cambiado a a és de la his o ia, asumiendo o mas di e en es y dis in i as: en el
capi alismo libe al compe i i o del siglo XIX; en el capi alismo ges ionado po el Es ado de posgue a; y en el capi alismo
neolibe al inancia izado de nues o iempo (en donde la ida es is a como una me cancía).
66
la p oducción capi alis a no iene capacidad ni posibilidades de ep oduci , bajo sus p opias
elaciones de p oducción, la ue za de abajo que necesi a.
La ep oducción dia ia, p incipalmen e la gene acional, equie e una eno me can idad de
iempo y ene gías que el sis ema no pod ía emune a . Además, el me cado no puede sus i ui los
complejos p ocesos de c ianza y socialización que implican a ec os, emociones, segu idades,
e cé e a, y que pe mi en el desa ollo de las pe sonas. Sólo la can idad de abajo domés ico y de
cuidados que ealizan las muje es hace posible que el sis ema económico siga uncionando,
po que “la c isis de los cuidados, la c isis capi alis a y la c isis de la democ acia son dos ca as de
la misma moneda y el neolibe alismo ha acuñado es a moneda” (T on o, 2013:62).
Po c isis de los cuidados se en iende el complejo p oceso de deses abilización en el epa o
de esponsabilidades de cuidados pa a la sos enibilidad de la ida. “El dé ici de cuidados se
e ie e a las incapacidades pa a encon a su icien es abajado es de a ención pa a sa is ace
las necesidades de las pe sonas, sus hijos, pad es y pa ien es de edad a anzada y amilia es
en e mos, incluidas las incapacidades de las ins i uciones gube namen ales” (T on o, 2013:37).
Asimismo, el modelo de cuidados dominan e ha dejado de ene alidez (Pé ez y López, 2011)
po que muchas muje es no pueden dedica se exclusi amen e a los cuidados y los homb es
pa icipan de ellos. Pé ez (2006a) explica es e p oceso de cambio:
La es uc u a socioeconómica se o ganizaba en o no a dos ámbi os cla amen e
di e enciados […] Po un lado, se encon aba el ámbi o de lo público, de la economía
mone izada, donde ope aba la lógica de acumulación. Po o o, el espacio de lo
p i ado-domés ico, de la economía no mone izada, donde las muje es ealizaban los
abajos de cuidados no emune ados. Es a es uc u a se sus en aba en una es ic a
di isión sexual del abajo, que uncionaba a ni el mac osocial y que enía
sin e izada en la amilia nuclea adicional como no ma social. La pa eja
he e osexual con un es ic o epa o de oles homb e ganado del pan/muje ama de
casa, uncionaba como base sob e la que se e igía la es uc u a del me cado labo al
y del es ado del bienes a . El me cado asumía que los abajado es (asala iados) e an
una especie de champiñones u “hongo de Hobbes” (Ca asco e al., 2004) que
b o aban lib es de ca gas o necesidades de cuidados, plenamen e disponibles pa a el
empleo. Sin emba go, dicho abajado ideal sólo exis ía si había quien, en la
e agua dia, asumía la esponsabilidad de man ene la ida día a día. Ahí apa ecía la
igu a del ama de casa plenamen e disponible pa a el abajo de cuidados. Y e a sob e
esa pa eja he e osexual, basada en la asime ía, aunque pa ecía complemen a se,
sob e la que se e igía el es ado del bienes a con una es uc u a de p es aciones
o ganizada en o no a la amilia y la dis inción en e de echos di ec os pa a los
indi iduos au ónomos y de i ados pa a las ciudadanas de segunda, cuyo acceso a los
de echos económicos y sociales es aba mediado po sus elaciones amilia es con
dichos indi iduos. Po an o, oda esa can idad de abajo de cuidados no emune ado
o maba pa e de la base in isibilizada que sus en aba el conjun o de la es uc u a.
La on e a de la (in) isibilidad es aba es echamen e asociada a una di isión de
espacios (público/p i ado) y a una ba e a mone a ia ( abajo emune ado/ abajo no
emune ado). Las muje es enían una “p esencia ausen e” (Hewi son, 1999) en el
sis ema económico: asumían esponsabilidades, pe o su ac i idad debía ocul a se,
po que sólo así se maquillaba el con lic o en e la acumulación y el cuidado de la
67
ida y se c eaba el espejismo social de que los me cados e an au osu icien es y los
abajado es asala iados, au ónomos. Bajo es e modelo, los cuidados es aban
socialmen e ga an izados” (Pé ez, 2006a:18-19).
Es os cambios se han agudizado con la inco po ación de las muje es al me cado de abajo,
especialmen e po que és e iene un ue e sus a o his ó ico de in o malidad y des egulación
que di icul a el acceso a de echos asociados al abajo asala iado o mal. Dicho de o o modo,
las muje es “han llegado a de”, cuando el me cado labo al se p eca iza pa a odos y odas.
Po o a pa e, el inc emen o en la espe anza de ida, asociado al descenso en la asa de
ecundidad, hace que c ezca el núme o de pe sonas de mayo edad, an o en é minos absolu os
como ela i os. El ala gamien o en la du ación de la ida ambién se aduce en ex ensión de
en e medades c ónicas y, po an o, en la necesidad de cuidados du an e un mayo iempo de
ida. El inc emen o en la espe anza de ida supone un aumen o de la dependencia, dado que en
la ac ualidad se pueden i i muchos años pese a padece limi aciones psicomo o as g a es
(Izquie do, 2004), sob e odo cuando no se cuen a con sis emas ue es de salud y polí icas
públicas que ga an icen los de echos y cuidados de las pe sonas que más lo equie en.
A pesa de que en cada país se i e de dis in a mane a es a c isis, en la ac ualidad es ema
de deba e público de o ma más gene alizada: la Co id-19 ha inc emen ado las p esiones
económicas, sociales y de iempo, las cuales se concen an en las muje es como enca gadas de
los cuidados.
Una ez e idenciada es a c isis y sus e ec os sob e el debili amien o de la ep oducción
social en su sen ido más amplio, se plan ean dos p egun as:
• ¿Cómo se eo ganiza la sa is acción de la necesidad de cuidados en el ma co de un
sis ema que no p io iza las necesidades de las pe sonas, sino las de los me cados?
(Pé ez, 2006a), po que ningún Es ado puede unciona sin ciudadanos, que se p oducen
y ep oducen a a és del abajo de las muje es (T on o, 2013).
• ¿La pandemia ha p opiciado nue os acue dos y e alo ado el abajo de cuidados?
El ema de los cuidados sigue a ándose de o ma indi idual o amilia . Al se una a ea
asignada gené icamen e a las muje es, son ellas quienes ienen que encon a las soluciones,
o ganiza sus iempos y ac i idades, e incluso comp ome e su descanso, iempo de ocio y salud.
Es po ello que los p oblemas de la c isis de los cuidados se ans ie en de unas muje es a o as,
con base en ejes de pode , en una la ga cadena de la cual es án sis emá icamen e ausen es los
homb es, o en odo caso p esen es únicamen e en los eslabones inales (Hochschild, 2001). Las
muje es ienen que desplega múl iples es a egias de “conciliación” pa a a a de edis ibui
los abajos del hoga , apoyadas po abajo pa icula y po las edes amilia es y ecinales.
En onces, ¿quién cuida cuando nadie quie e cuida ? Pa ecie a que no es una obligación de
las muje es, sin emba go, no exis e la posibilidad de no cuida , po que el cuidado es á p esen e
con di e en e in ensidad a lo la go de la ida. Sin emba go, es a obliga o iedad debe i unida a
la esponsabilidad social y a p ocesos de decisión colec i os sob e qué cuidados es necesa io
cub i . Incluso, cabe econoce que no siemp e el cuidado es ealizado de mane a lib e y
decidida, sino como una obligación mo al socialmen e cons uida que p esiona a las muje es, y
68
que en muchas si uaciones no cumple los equisi os de amo que se le a ibuyen. Al espec o,
Esqui el (2012: 142) señala que
la idea de “cuidado” es muy ácilmen e acep ada po isiones que la eminizan, e
incluso “ma e nalizan”, na u alizándolo como lo p opio de las muje es/mad es. La
apelación mo al al cuidado (en pa icula en el caso de niñas y niños) emi e a alo es
amilia es adicionales (los ideales de “buena mad e” y “buena esposa” en la amilia
nuclea adicional). El cuidado con sus “aleg ías” (po que “se hace po amo ”)
puede a eces eque i del “sac i icio” del p opio bienes a de las cuidado as (hay
menos “cuidado es”, y menos sac i icados ambién). A eces, el cuidado deja de se
ecíp oco pa a o na se se il, o b inda se en condiciones ex emadamen e p eca ias
cuando es emune ado (el caso de algunas “ abajado as del cuidado”).
Pa a las muje es, los cuidados incluyen ac i idades que oscilan en e el place y la obligación
mo al, en e la necesidad social y la esponsabilidad indi idual y colec i a (Ca asque , 2013),
que di ie en según la clase social. Aunque la au o a acla a que, más que place y obligación
mo al-al uis a, las elaciones de cuidado su gen en conexiones de pode , de obligación de
cuida en el u u o, a a esadas po el o igen é nico y social, a cambio de sopo e en las
necesidades de cuidado en el p esen e, un ipo de elación que pod ía se is a como
ep oduc o a de la di isión sexual del abajo. En palab as de F ase (2016:114), implica
“man ene los hoga es, cons ui comunidades y sos ene los signi icados, las disposiciones
a ec i as y los ho izon es de alo compa idos que apun alan la coope ación social […debido
a que] la ep oducción social es una condición de ondo, indispensable pa a la posibilidad de la
p oducción económica en una sociedad capi alis a”.
Así, además del capi alismo, el pa ia cado ha jugado un papel undamen al en la c isis de
los cuidados, en cuan o a que ellas sigan siendo las enca gadas del abajo de cuidados, log ando
la cons ucción de una iden idad emenina basada en el cuidado y la ma e nidad, lo que se ha
denominado la “mís ica del cuidado”, ealizado bajo supues os de amo , al uismo y au osac i icio
(Ca asco, 2013). Debido a que en los cuidados ambién in e ienen los sen imien os y a ec os,
es posible que una misma ac i idad pueda ene pa a algunas pe sonas sus i u os en el me cado
(si los ing esos lo pe mi en), pe o pa a o as sea o almen e insus i uible. En gene al, las
ac i idades a a és de las cuales se ha es ablecido la elación a ec i a son aquellas que no
ienen sus i u o de me cado; de ahí que sea casi imposible clasi ica las a eas de cuidado en
me can ilizables o no me can ilizables, p ecisamen e po la componen e subje i a que pueden
inco po a (Ca asco, 2001).
En las es uc u as pa ia cales p eexis en es, se man ienen es e eo ipos de géne o que
siguen ep oduciendo la idea de que la muje es á do ada, de o ma “na u al”, de mayo
capacidad pa a de ec a las necesidades de o as pe sonas, pa a ealiza los abajos de cuidado;
y se supone lo con a io en el caso de los abajado es asis enciales a ones (Rincón, 2004).
Con ecuencia se na u alizan y se ecalca la disponibilidad, cualidades que poseen las muje es
como si ue an inna as, en ez de en ende las como u o de la socialización, de la cons ucción
social basada en las p ác icas pa ia cales hegemónicas y en el peso del manda o cul u al que
asigna a eas di e enciadas a muje es y a homb es (Del Valle, 2004; Rod íguez, 2007b).

69
En el caso del cuidado de niños y niñas, aún pe sis en ideas es e eo ipadas que pe ciben a
las muje es como más sensibles y a ec i as, con un ins in o ma e nal. Se a a de es e eo ipos
sus en ados en la opinión de que la p esencia con inua de la mad e en el hoga es undamen al
pa a un adecuado desa ollo de hijos e hijas (Ga ido, 2004) y se culpabiliza a las muje es po
no dedica su icien e iempo a sus amilias y hoga . Ga ido (2004) ambién señala que la muje
se sien e esponsable del cuidado de la descendencia y exis e consenso en o no a la idea de que
el eje cicio adecuado de la ma e nidad exige sac i icio y enuncia, sac i icio que comienza
cuando la muje abandona su empleo pa a cuida de los hijos e hijas. Únicamen e en si uaciones
de sob eca ga las muje es enuncian a dicho sac i icio, pe o en onces su ge el sen imien o de
culpa y la au ope cepción nega i a como “malas mad es”.
Si bien la p es ación de cuidados puede se g a i ican e, cuando se ealiza en exceso y
conlle a un al o g ado de penalidad obs aculiza las opo unidades económicas y el bienes a de
las cuidado as y cuidado es no emune ados, y menoscaba su goce gene al de los de echos
humanos (OIT, 2018). Además, la donación de iempo en el ámbi o domés ico iene un ue e
componen e mo al y una densa ca ga emocional, que puede i i se como una expe iencia
sa is ac o ia, pe o al mismo iempo con sen imien os de sac i icio y culpabilidad, de i ados del
incumplimien o de expec a i as an o en el ámbi o labo al como en la ida pe sonal y amilia
(Lega e a, 2008).
Muchos de los ínculos que se exp esan en el cuidado ienen que e con la obliga o iedad
p o enien e de los lazos de pa en esco y de la consanguinidad (Del Valle, 2004), po lo que el
cuidado de hijos e hijas es casi ineludible. De hecho, con la llegada de las hijas e hijos muchas
muje es que ienen un empleo emune ado lo abandonan o dejan de busca lo; y la decisión de que
la muje pe manezca en casa pa a cuida a hijos e hijas hace que ambién ecaiga sob e ellas el
es o del abajo domés ico (Ga ido, 2004). Con las modi icaciones de las amilias, es ecuen e
que las muje es, además de cuida de sus hijos e hijas, pad e y mad e, cuiden de los hijos e hijas
de su ma ido habidos en un ma imonio an e io , o elen po el pad e y la mad e de su ma ido.
Es e ipo de disposición hace que las muje es sean muy ulne ables (Izquie do, 2004).
Los es e eo ipos sob e los homb es ienden ambién a man ene su escasa pa icipación en
el cuidado. La c eencia es e eo ipada de que ellos no ienen habilidad su icien e pa a enca ga se
del abajo domés ico y de cuidados, es á muy ex endida (Ga ido, 2004). A pesa de que
di e sos es udios (Ca asque , 2013; To ns e al., 2003; Meil y Roge o, 2014; Ma ínez y Rojas,
2016) señalan que la pa icipación del a ón en el cuidado de los hijos e hijas es mayo en los
hoga es de pa ejas jó enes y/o cuando la muje abaja, no es cla o si es o es e lejo de un
cambio gene acional o e ec o de la edad y de la e apa del ciclo amilia en la que se es é.
La pa icipación del a ón en el abajo no emune ado es mayo en los momen os iniciales
del ciclo amilia y disminuye a medida que pasa el iempo, pe o aun en es os casos la mayo
pa e del abajo gene ado po el cuidado es ealizado po las muje es (Ga ido, 2004). Ramos
(2006:29), po ejemplo, e ie e que, según la Encues a de P esupues os de Tiempo en España,
las muje es se ubican en el espacio de la i ienda una media dia ia de 17 ho as y 25 minu os
(73% del iempo del día), al ededo de dos ho as y media dia ias más que los homb es, un
indicado de que la di isión sexual ac úa bajo un esquema in e ac i o que se alimen a
mu uamen e (B une y San ama ía, 2016). La OIT (2018:4) ambién ad ie e que, sin
excepción, las muje es ealizan es cua as pa es del abajo de cuidados no emune ado
70
(76.2% del o al de ho as dedicadas al mismo); ningún país del mundo egis a una p es ación
de cuidados no emune ada iguali a ia en e homb es y muje es. Ellas dedican, en p omedio,
3.2 eces más iempo que los homb es a ac i idades de cuidado no emune ado (4 ho as y 25
minu os al día en e a 1 ho a y 23 minu os en el caso de ellos); es o ep esen a un o al de 201
días de abajo al año (sob e una base de ocho ho as dia ias) pa a las muje es, en compa ación
con 63 días de abajo pa a los homb es. Del mismo modo, Ox am (2020) des aca que las
muje es ealizan más de es cua as pa es del abajo de cuidados no emune ado, y
cons i uyen dos e ce as pa es de la mano de ob a que se ocupa del abajo de cuidados
emune ado; además, las muje es que i en en comunidades u ales y en países de en a baja
dedican has a 14 ho as dia ias al abajo de cuidados no emune ado, cinco eces más que los
homb es de es as mismas comunidades.
Pa a el caso de México, Ma ínez y Rojas (2016:642-643) explican que los homb es de
sec o es sociales más acomodados, u banos y con mayo escola idad, ienen cie a en aja
espec o a sus pa es de es a os popula es u banos y de ámbi os u ales e indígenas, en la
búsqueda de una up u a con el modelo masculino y pa e no adicional. En las comunidades
u ales e indígenas, las ans o maciones en la di isión in a amilia del abajo han sido más
len as debido al ue e a aigo de concepciones muy adicionales espec o a los papeles
masculinos y emeninos. Las muje es de es os sec o es sociales, sob e odo de gene aciones
mayo es, siguen conside ando que ellas son esponsables del abajo domés ico, en an o que
sus ma idos de la manu ención del hoga . Los homb es que apo an más iempo al abajo
domés ico en sus hoga es son p ecisamen e aquellos que ambién colabo an con mayo núme o
de ho as a la semana en los cuidados de sus hijos/as.
An e es e pano ama de c isis de los cuidados, es necesa io eplan ea nos p egun as sob e
cómo o ganizamos nues as idas, indi idual y colec i amen e (T on o, 2013:50), ya que no
se puede deja de cuida , po que es pa e de la ida humana. Hab ía que pensa en la libe ad
de decidi cuida y se cuidados/as, en la igualdad an e los cuidados y la jus icia pa a odos,
conside ando que odos y odas necesi amos de cuidados en di e en es momen os de la ida.
Asimismo, como ad ie en Ba hyány y Gen a (2018), uno de los g andes desa íos de la
p oducción de conocimien os en géne o y cuidados es gene a acumulación cien í ica en el á ea
de in es igación, y que dicha in o mación se con ie a en insumo ele an e pa a las polí icas
públicas, en el en endido de que el conocimien o debe pone se a disposición pa a mo i a
ans o maciones hacia la búsqueda de la equidad de géne o.
3.2 PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN
Una ez expues o el p oblema de o ma gene al, se ha conside ado de in e és conoce las
di e sas o mas en que se o ganiza la ida co idiana espec o a los abajos domés icos-de
cuidado en el municipio de Texcoco, Es ado de México, así como las necesidades de los y las
enca gadas de los cuidados, conside ando la condición de géne o y la p eca iedad labo al. Pa a
ello, plan eamos las siguien es p egun as:
71
3.2.1 P egun a gene al
¿Cómo pa icipan muje es y homb es en la o ganización social del abajo de cuidados,
conside ando la p eca iedad en que i en, el es ado ci il y las elaciones de géne o, en las
amilias del municipio de Texcoco, Es ado de México?
3.2.1.1. P egun as especí icas
• ¿Qué necesidades de cuidados ienen los y las in eg an es de las amilias
excocanas, según su condición de dependencia?
• ¿Qué ac i idades domés icas y de cuidado ealizan muje es y homb es?
• ¿Qué necesidades pe sonales (au ocuidado y de ocio) equie en las y los
cuidado es?
• ¿Qué consecuencias ísicas, psicológicas y amilia es han enido los y las
cuidado es an e la in ensi icación de cuidados po la pandemia de Co id-19?
• ¿Qué apoyos sociales y del Es ado equie en los y las cuidado es pa a pode cumpli
con es as ac i idades?
• ¿Cómo se in ensi ican los abajos de cuidado an e la necesidad de cuidados
especiales?
3.2.2 Obje i os
3.2.2.1 Obje i o gene al
Analiza las elaciones de géne o en la pa icipación de muje es y homb es en la
o ganización social de los abajos de cuidados, conside ando la p eca iedad en que i en y el
es ado ci il de pe sonas que adican en el municipio de Texcoco, Es ado de México.
3.2.2.2 Obje i os pa icula es
Conoce las necesidades de cuidados que ienen los y las in eg an es de las amilias
excocanas, según su condición de dependencia.
• Reconoce las ac i idades domés icas y de cuidado que ealizan muje es y homb es,
conside ando su condición de p eca iedad económica y labo al.
• Desc ibi las necesidades pe sonales (au ocuidado y de ocio) que equie en las y los
cuidado es.
• Conoce las consecuencias ísicas, psicológicas y amilia es que han enido los y las
cuidado es an e la in ensi icación de los cuidados po la pandemia de Co id-19.
• Reconoce los apoyos sociales y del Es ado que equie en los y las cuidado as
amilia es pa a pode cumpli con es as ac i idades.
• Iden i ica cómo se in ensi ican los abajos de cuidado co idianos an e si uaciones
de p eca iedad económica.
72
CAPÍTULO IV
METODOLOGÍA
En es e apa ado se desc ibe y jus i ica la me odología u ilizada en la p esen e in es igación,
que es de ipo explo a o io-desc ip i a desde un en oque cuali a i o- eminis a. Según Taylo y
Bogdan (1987), la in es igación cuali a i a se o ien a a la p oducción de da os desc ip i os,
como son las palab as y los discu sos de las pe sonas, quienes los exp esan de o ma hablada y
esc i a, además de la conduc a obse able. Bonilla y Rod íguez (2005) ambién señalan que
es e mé odo se o ien a a p o undiza en casos especí icos y no a gene aliza , dado que su
p eocupación no es medi , sino cuali ica y desc ibi el enómeno social a pa i de las
expe iencias de los suje os de es udio; busca en ende una si uación social como un odo,
eniendo en cuen a sus p opiedades y dinámicas (Be nal, 2010).
La in es igación cuali a i a, usada gene almen e en el análisis de las ciencias sociales, es
un p oceso me odológico que emplea como he amien as las palab as, ex os, discu sos,
pe cepciones e imágenes pa a comp ende la ida social po medio de signi icados desde una
isión holís ica, es deci , a a de comp ende el conjun o de cualidades que p oducen un
enómeno de e minado. Así, en es e es udio in e esa ( e)conoce las expe iencias de muje es y
homb es espec o a los abajos de cuidados que ealizan en sus amilias, po lo que o ma pa e
de los obje i os cap a las expe iencias, sen imien os, emociones y o as subje i idades
p esen es en las ac i idades co idianas. La in es igación cuali a i a es concebida como una
p opues a on ológica, epis emológica, y se ca ac e iza po que gene a un g an núme o de
in e p e aciones a a és de los mé odos u ilizados.
El pa adigma de in es igación empleado es la in e seccionalidad, la cual busca da cuen a
de las p o undas je a quías de géne o, aza/e nia, clase, sexualidad y conocimien o, en e o as,
inse as en los p ocesos geopolí icos, geocul u ales y geoeconómicos del sis ema mundo
(Agenjo, 2016). Es e en oque p opo ciona elemen os ele an es pa a analiza las si uaciones
que i en muje es y homb es con un empleo p eca io, al a a de compa ibiliza sus ac i idades
p oduc i as y las de cuidados.
La in e seccionalidad se aplicó u ilizando me odología cuali a i a: en e is as a p o undidad
y encues as online que pe mi ie on conoce las ca ac e ís icas sociodemog á icas, económicas
y del abajo p oduc i o y ep oduc i o-de cuidados que los y las pa icipan es ealizan, así
como los abajos de cuidados que equie en los in eg an es de las amilias y quienes los
p opo cionan. Cabe acla a que, si bien nos p o eye on da os es adís icos, es os son sólo
ecuencias de ca ác e desc ip i o, po lo que los conside amos pa e de la me odología cuali a i a.
A a és de las en e is as a p o undidad se dio oz a muje es que pa icipan en el abajo de
cuidados, con el p opósi o de conoce sus expe iencias en la ida co idiana y las di icul ades que
en en an, conside ando los abajos emune ados en los que se ocupan y de o as ca ac e ís icas
de las amilias, como el ene dependien es que equie en de cuidados especiales. Da les oz
79
ac i idades económicas que gene en dos o menos sala ios mínimos al día (menos de
$7,393.2 pesos mensuales) y/o quienes abajan más de 35 ho as semanales.
d) Cuidados. Es a ca ego ía ha sido ampliamen e desc i a en el ma co eó ico, únicamen e
que emos p ecisa que en e más in ensi os y demandan es sean los cuidados, y las
muje es sean quienes los ealizan, es o puede signi ica pa a ellas mayo es
disc iminaciones.
Pa a pone en p ác ica el en oque in e seccional, hicimos uso de dos he amien as cuali a i as:
la en e is a a p o undidad y la encues a online, las cuales se desc ibi án a con inuación.
4.2 ENTREVISTAS A PROFUNDIDAD
Pa a la eo ía eminis a de la in e seccionalidad, es impo an e esca a las subje i idades y las
oces de las muje es (Mohan y, 2008; Lugones, 2012), ya que, a a és de ellas, además de un
conocimien o si uado, pueden halla se p ác icas de esis encia y nue as apues as concep uales,
al como lo señala Spi ak (2009). Es necesa io econoce las expe iencias de las “subje i idades
subal e nizadas” en los espacios de op esión (Cubillos, 2015), expe iencias que pueden se
ap ehendidas median e en e is as a p o undidad.
A a és de las en e is as pudimos indaga sob e la o ma en que las muje es esuel en
sus p oblemas de sos enimien o de la ida humana y la o ganización social en o no al cuidado,
lo cual pe mi ió hace isible odas aquellas pa es del p oceso que ienden a es a implíci as y
que habi ualmen e no se nomb an (Ve Anexo 1). Ca asco (2001) conside a que es a
pe spec i a pe mi e pone de mani ies o los in e eses p io i a ios de una sociedad, ecupe a
odos los p ocesos de abajo, nomb a a quienes asumen la esponsabilidad del cuidado de la
ida, es udia las elaciones de géne o y de pode y, en consecuencia, analiza cómo se
es uc u an los iempos de abajo y de ida de o ma subje i a.
P e endimos ambién des ela o os aspec os simbólicos – isuales y discu si os–, ales
como emociones, ideas, c eencias, signi icados y o os aspec os que se en e lejados en las
es uc u as de pode , las elaciones sociales y la di isión sexual del abajo, que con ie e
exclusi amen e a las muje es la esponsabilidad del abajo de cuidados.
Las muje es en e is adas a p o undidad son esiden es de di e en es comunidades del
municipio de Texcoco. Las in o man es ue on seleccionadas a pa i de la écnica bola de
nie e; de mane a que una ez iden i icadas las p ime as en e is adas, median e és as se
consiguie on o os con ac os, y así, has a comple a diez en e is as.
Conside ando que más de 99% de las muje es ealizan abajo no emune ado en el hoga
y los cuidados amilia es en México ( e capí ulos V y VI), las en e is as a p o undidad se
en oca on a conoce las expe iencias y oces de ellas. Empezamos con es muje es, quienes
nos lle a on a con ac a con o as. Se buscó que las pa icipan es: 1) se emplea an en abajos
p eca ios; 2) ealiza an abajos domés icos y de cuidados amilia es no emune ados; 3)
u ie an di icul ades pa a compa ibiliza su abajo emune ado y el domés ico- de cuidados; 4)
sus expe iencias de cuidado ue an in ensi as, po ene a su ca go algún amilia que así lo
equie e, p incipalmen e hijos o hijas dependien es, con alguna en e medad o discapacidad,
debido a que en esos casos se o na más compleja la ida de las muje es.

80
Se decidió elegi a muje es con ese pe il po que la p eca iedad de su ida no sólo es á en
la pa e económica, es deci , en el poco ing eso económico que ob ienen, sino que se ex iende
a o as á eas. El ene dependien es con necesidades in ensi as de cuidado, de quienes ellas son
esponsables casi de mane a exclusi a –po el hecho de se muje es–, hace que sus expe iencias
de ida las lle e incluso a una pob eza de iempo, poco o nulo descanso y ocio, a sa u a sus
ac i idades, sin iempo p opio, lo que habla de una p eca iedad de la ida en gene al.
Lo ele an e no es el núme o o al de en e is as ealizadas, sino las expe iencias, el
po encial y las na a i as ecogidas. Todas las expe iencias ecabadas son únicas e impo an es,
cada una con sus ma ices, pe o odas con e gen en las complicaciones de la co idianidad de los
cuidados, en la p eca iedad de la ida, de los cuidados, de los iempos y, en gene al, de la ida
de las pe sonas. Los da os de las en e is adas se mues an en el Cuad o 4.1.
Cuad o 4.1 Da os gene ales de las muje es pa icipan es en la en e is a a p o undidad
Nomb e
Edad
(años)
Ocupación
Ocupación
del esposo
Pe sonas que dependen de ella
pa a los cuidados
Ve ónica
37
T abaja empacando
bo ellas en una
áb ica de PET
Ayudan e de
albañil.
El esposo, un hijo de 15 años y una niña de
13 años que iene e aso sicomo iz y no
iene lenguaje.
Guille mina
39
T abaja endiendo
gela inas en la noche,
en una gasoline a
Empleado en
una
gasoline a.
El esposo y es hijos. La mayo de 18 años,
un hijo de 17 años y el hijo meno de 10
años. El úl imo iene mielomeningocele, no
camina, es á en silla de uedas.
Diana
25
No abaja.
An e io men e
abajaba como
conse je de una
escuela.
T abaja en
una mina,
con
maquina ia
pesada.
El esposo, un hijo de 5 años y una niña de 1
año. El hijo iene el as o no del espec o
au is a.
Ca men
58
P ejubilada,
empleada del ISSSTE.
Mecánico,
iene un
alle ce ca
de la casa.
El hijo, la hija y el esposo. La hija, de 29
años, iene sínd ome de Down.
Elena
52
Ama de casa y abaja
un día a la semana en
un ianguis de Ameca.
Cos u e o.
El esposo, un hijo y una hija. La hija, de 26
años, iene sínd ome de Down. El hijo es
casado, iene 28 años, pe o es á en e mo.
Ma ía Félix
59
Ama de casa, po las
mañanas a iende la
ienda de su hijo.
Dejó de
abaja po
en e medad,
e a ayudan e
de albañil.
El esposo (es á en e mo) y la hija más
chica, de 13 años, iene sínd ome de Down.
Glo ia
27
T abaja en la cos u a.
No iene
esposo.
La mamá y cua o niños ( es sob inos –de
11, 6 y 5 años– y el hijo de 10 años). El hijo
y el sob ino de 6 años ienen p oblemas de
ap endizaje. La mamá es diabé ica.
Ca men
39
Vende po ca álogo
(Tuppe wa e, Ja a) y
se ocupa en el hoga .
To ne o.
El esposo, una hija de 18 años y un hijo de
11 años que iene sínd ome de Angelman.
Jazmín
33
Ama de casa.
Albañil.
El esposo y dos hijos, de 1 y 5 años. El hijo
de 5 años iene len o ap endizaje.
Ca a ina
65
A iende la ienda de
su hijo.
Jubilado.
El esposo y dos hijos, una muje de 42 años
y un homb e de 37 años. La hija con
p oblemas emocionales y el hijo p oblemas
de isión.
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de las en e is as a p o undidad, 2020.
81
Es impo an e explica que las en e is as ue on ealizadas en un luga p i ado, donde se
p esen aban las meno es in e upciones, y se p ocu ó que no es u ie an o os amilia es. Todas
las en e is as se ealiza on en ma zo de 2020, en el pe iodo p epandemia, se audiog aba on y
ansc ibie on pa a su análisis. Las en e is as a p o undidad ep esen an oces de muje es que
i en una ida p eca ia, y a pesa de se pocas en núme o, son e elado as y aliosas.
4.3 LA ENCUESTA ONLINE EN TIEMPOS DE PANDEMIA
El aislamien o social de i ado de la pandemia po Co id-19 impac ó di ec amen e en las
ac i idades co idianas, an o en el abajo p oduc i o como ep oduc i o. Cuenca y Sche ini
(2020) señalan que la in es igación en ciencias sociales pasó po di e en es momen os: 1)
suspensión de las ac i idades de abajo de campo y de in es igación in si u, ca a a ca a; 2) acopio
de in o mación sob e las di icul ades en el cumplimien o del aislamien o, lo cual implicó que
los y las in es igado es usa an di e en es me odologías y mé odos digi ales pa a con inua con
las ac i idades.
El p esen e es udio no cons i uye una excepción a las di icul ades que el con inamien o ha
supues o pa a la ealización de abajo de campo. De hecho, nos imos obligadas a modi ica
el abajo de campo p e is o y ecu imos a las encues as online pa a ob ene in o mación. Una
de las o mas más u ilizadas ue on los o mula ios au oaplicables (Google o ms), ins umen o
que ayudó a e ela odo ipo de in o mación, pe o que ambién de i ó en p egun as sob e su
alidez y e icacia espec o al igo me odológico que equie e la in es igación.
A pesa de que, en el úl imo siglo, las ecnologías de la in o mación y la comunicación
(TIC) han i umpido con un inc emen o exponencial en la sociedad, sob e odo en e las
pe sonas jó enes y las y los “na i os digi ales” (Ga cía, 2015), con la pandemia es a si uación
se in ensi icó a al g ado, que incluso las dinámicas sociales y la o ma de in e acción social se
ajus a on a medios digi ales.
Hine (2011) explica que el agen e de cambio no es la ecnología en sí misma, sino los usos
y la cons ucción de sen ido al ededo de ella, y la digi alización ambién es á p esen e en la
o ma de hace in es igación. An es de la pandemia, es udios como los de Mosque a (2008),
Hine (2011), Gómez y A dè ol (2013), Ga cía (2015), Mille (2019), Di P ospe o y Daza
(2019), G illo (2019), Ma onick (2009) y Coupe (2000), en e o os, e idencia on las o mas
en que las ciencias sociales ue on in luidas po In e ne , ya que a a esa on p ác icamen e
odas las es e as de la ida social, pe sonal y colec i a (Gómez y A dè ol, 2013: 194). Se
desa olló un modus ope andi donde lo online lle ó a lo o line y ice e sa, en un con ex o de
in e acción y socialización pa alelo, con pa icula idades especí icas –a empo alidad, ausencia
de espacio ísico e inco po eidad –(A iazu, 2007; Mosque a, 2008; Ruiz y Agui e, 2015), lo
cual supuso e o mula e inno a la epis emo-me odología a u iliza (Ga cía, 2015).
Los a ances en las TIC hicie on posible o as o mas de ealiza abajo de campo, así como
di e en es escena ios en donde ecolec a da os. En lo que se e ie e a la ob ención de da os, las
TIC o ecen la posibilidad de u iliza audios, ideos, imágenes, da os en ex os esc i os o
hablados, odos ecogidos median e mensaje ía, edes sociales, ideos, audios, en o os de
discusión, cues iona ios, obse ación en línea, el moni o eo o egis os de odas las acciones
gene adas po los suje os (O ellana y Sánchez, 2006), po lo que los y las in es igado as
ambién se in oluc a on como usua ias/os del cibe espacio.
82
En México, la Encues a Nacional sob e Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la
In o mación en los Hoga es (ENDUTIH 2020) es ima que hay 88.24 millones de usua ios de
In e ne que acceden a es e se icio a a és de sus celula es, 95.9% del o al de la población
mexicana ac i a en la ed; 91.5% acceden desde disposi i os sma phones (de baja o al a gama).
Los es p incipales medios pa a la conexión de usua ios a In e ne en 2020 ue on: celula
in eligen e (Sma phone, 96.0%), compu ado a po á il (33.7%) y ele iso con acceso a
In e ne (22.2%); y las ac i idades que más ealiza on: comunica se (93.8%), busca
in o mación (91.0%) y accede a edes sociales (89.0%). La población in ie e, en p omedio, 4
ho as y 39 minu os al día en el uso de In e ne .
En la ac ualidad exis e un c ecien e núme o de he amien as ecnológicas, muchas g a ui as
o de bajo cos o, como los o mula ios Google, que pueden esponde se median e cualquie
disposi i o mó il: elé ono mó il, able , compu ado a y o os medios que son usados de
mane a pe manen e po casi cualquie pe sona (Ga cía, 2018). Incluso se cuen a con
pla a o mas que o ecen plan illas p eelabo adas con di e en es ipos de p egun as, las cuales
e elan di e sas o mas pa a compa i las encues as y p oponen he amien as pa a analiza la
in o mación ob enida (Cuenca y Sche ini, 2020).
En la expe iencia de nues a in es igación ambién en en amos es e ipo de di icul ades, ya
que jus amen e el cie e de espacios y el con inamien o en el país se p oduje on al inicio del
abajo de campo, lo cual implicó ajus es en la planeación. La encues a di ec a no podía ealiza se,
sob e odo po el emo y la ince idumb e en los p ime os meses; la sociedad en gene al no sabía
cómo ac ua ni qué an pe judicial podía se el con ac o ca a a ca a, lo cual se ue in ensi icando
con el paso del iempo y el a ance de la pandemia. En México, el señalamien o del semá o o de
iesgo epidémico po Co id-19 du an e los meses que du ó en colo ojo (desde el 23 de ma zo
de 2020, cuando comenzó el p og ama de “Sana Dis ancia”, has a el 24 de diciemb e del mismo
año, cuando inició la campaña de acunación a ni el nacional), es ingió muchas de las
ac i idades económicas, educa i as y sociales, po lo que no pudimos a anza en la in es igación
y u imos que busca o os mé odos pa a comple a la in o mación necesa ia pa a la
in es igación, haciendo uso de he amien as digi ales. Sin emba go, ello implicó en en a nos a
p egun as y e os sob e la o ma de plani ica , o ganiza y aplica las.
4.3.1 Uso de la ecnología en la in es igación
En gene al, las écnicas de in es igación p esen an en ajas y des en ajas en su aplicación
y desa ollo, y las écnicas digi ales no son la excepción, más aún cuando se aplican en
ci cuns ancias poco comunes, como es el caso de la pandemia po Co id-19, en donde los
in es igado es/as adap a on y ajus a on las me odologías pa a ap o echa las en ajas y
sob elle a los incon enien es (O ellana y Sánchez, 2006).
Una de las des en ajas inhe en es a la in es igación digi al es la comunicación no e bal,
ya que se enuncia a a és del ex o esc i o, lo cual implica la ausencia de o os elemen os del
p oceso comunica i o (A iazu, 2007; Ma onick, 2009), como ges os y señales áci as
p opo cionadas po el lenguaje co po al (O ellana y Sánchez, 2006).
O o incon enien e es el acceso a In e ne , aunque se ha demos ado que cada año se
inc emen a de mane a exponencial (Díaz, 2012; Ala co y Ál a ez-And ade, 2012; Sánchez e
al., 2011; Ma onick, 2009; A iazu, 2007), sob e odo du an e la con ingencia po Co id-19,
83
donde muchas de las ac i idades de abajo, educa i as y sociales comenza on a ealiza se
u ilizando medios elec ónicos. Pe o aun cuando las es adís icas a ni el mundial y nacional
ambién lo demues an, la accesibilidad puede limi a a las pe sonas que pa icipan en una
in es igación. Es udios como los de Lo ca e al. (2016) y Díaz (2010) e ie en que acceden,
p incipalmen e, pe sonas con cie o pe il: jó enes, en su mayo ía de clase media/media-al a,
con ni eles al os de educación; de modo que las clases bajas y los g upos de edad mayo o de
escasos ecu sos económicos pueden es a in a- ep esen ados. No obs an e, ambién debe
econoce se que en la ac ualidad los pe iles de acceso a In e ne p og esan ápidamen e, y casi
cualquie pe sona puede accede a la ed.
O a di icul ad es á elacionada con las habilidades y des ezas que deben posee las y los
usua ios, po ello es impo an e cuida el diseño, ya que al se online no hay luga pa a ninguna
adecuación pos e io ; los/as in es igado es/as pe manecen ue a de la escena, sin las iquezas
que les da la expe iencia ca a a ca a. Las espues as se ajus an es ic amen e a las p egun as y
da os pe sonales necesa ios, po lo que la in o mación adicional que pudie a da se, debe
limi a se (O ellana y Sánchez, 2006).
La p i acidad es o a di icul ad que puede su gi cuando se con ac a con pe sonas que no
se conocen o con quienes no se ha enido un ace camien o p e io, po lo cual es necesa io
alo a el uso de nomb es, da os pe sonales y con aseñas; como lo ad ie e A iazu (2007), no
queda más que apela a la buena e de los y las pa icipan es.
O o incon enien e es que la pe sona en e is ada puede da po e minada la encues a
cuando quie a, sin ninguna explicación, pues sólo equie e desconec a se de la ed o no en ia
las espues as (O ellana y Sánchez, 2006).
A pesa de los incon enien es –muchos de ellos coyun u ales y subsanables–, el uso de la
ecnología digi al o ece impo an es en ajas. Una de ellas es la educción de cos es (Malega ie
y Fe nández, 2019; Lo ca, Ca e a y Casano a, 2016; Díaz, 2010 y 2012; Ala co y Ál a ez-
And ade, 2012; Ma onick, 2009, A iazu, 2007; O ellana y Sánchez, 2006; Coupe , 2000);
como no se equie e de in aes uc u a ísica pa a su desa ollo, no es necesa io mucho pe sonal
ni ma e ial imp eso, además, el cues iona io siemp e es á disponible, las ein icua o ho as, los
sie e días de la semana, po lo que puede se con es ado a la ho a que él o la en e is ada pueda,
y a a és de cualquie disposi i o, lo cual a o ece la pa icipación (Lo ca, Ca e a y Casano a,
2016; O ellana y Sánchez, 2006).
Al hace uso de los medios digi ales se sob epasan las ba e as espacio- empo ales, debido a
que las he amien as digi ales acili an la in e acción y comunicación desde di e sos espacios
geog á icos y en di e en es momen os, haciendo posible una in e acción múl iple (Lo ca, Ca e a
y Casano a, 2016; Ala co y Ál a ez-And ade, 2012; Sánchez e al., 2011; A iazu, 2007), pues
el desplazamien o de pa icipan es e in es igado es queda en segundo plano (O ellana y Sánchez,
2006). Asimismo, las en e is as online acili an que las pe sonas espondan cómodamen e desde
su casa o el espacio que mejo les acomode, sin ene que desplaza se ni adap a se a un ambien e
desconocido (Díaz, 2012; A dè ol, Be án Callén y Pé ez, 2003).
Po o a pa e, debido a que es posible gua da el anonima o en las encues as online, las
pe sonas en e is adas pueden sen i se con mayo libe ad y disminui la inhibición, con lo cual
aumen a la e osimili ud de sus con ibuciones, pues se educe la p esión que pudie an gene a
o os pa icipan es en un encuen o pe sonal (Malega ie y Fe nández, 2019; Lo ca, Ca e a y
84
Casano a, 2016; Díaz, 2010 y 2012; O ellana y Sánchez, 2006). Si bien el anonima o es un
elemen o cla e y una de las ca ac e ís icas que más condicionan las en e is as online, una
des en aja es que no se sabe ealmen e a quién se es á en e is ando. En es os casos, el
anonima o se p esen a en doble sen ido: an o pa a las/los en e is adas/os como pa a la/el
in es igado , lo cual p o oca cie a dis ancia de la si uación, que po un lado lo hace más
impe sonal, pe o po o o acili a el con ol sob e las p egun as y espues as (A dè ol, Be án,
Callén y Pé ez, 2003). Algunos in es igado es de lo digi al, Mosque a (2008) en e ellos,
a i man que la inco po eidad y la ca encia de elaciones senso iales en e los suje os en el
con ex o de In e ne , ae consecuencias indeseadas.
O a en aja es que no se equie e de la a dua y labo iosa a ea de ansc ibi , po que las
con ibuciones de cada pa icipan e se almacenan en un o ma o ex ual p ede e minado que
cons i uye, po sí mismo, la base pa a el pos e io análisis (A iazu, 2007; O ellana y Sánchez,
2006). De mane a que se puede ob ene una ansc ipción li e al, in o mación no sesgada po
imp esiones pe sonales y posibles in e encias e in e p e aciones (Lo ca, Ca e a y Casano a,
2016; Díaz, 2012; Ala co y Ál a ez-And ade, 2012; Sánchez e al., 2011; A dè ol, Be án,
Callén y Pé ez, 2003). Además de que se p opo ciona mayo iempo al en e is ado/a pa a
pensa y cons ui una espues a, es posible que exp esen mejo lo que quie en deci , e incluso
amplia sus comen a ios (O ellana y Sánchez, 2006).
En elación con los aspec os écnicos, Kaliniuk y Obez (2017) y Lo ca, Ca e a y Casano a
(2016), esal an que el uso de medios digi ales posibili a la consul a de los esul ados en o ma
simul ánea, po pa e de los in eg an es del equipo. Pe mi e ene in o mación ac ualizada, en
o ma pe manen e, y se puede accede a una e sión esumida de las espues as que p opician el
p ime análisis, sin pe de la posibilidad de analiza cada una po sepa ado. Además, en In e ne
exis e una g an can idad de aplicaciones g a ui as pa a o ganiza , ealiza y ges iona encues as
online (Lo ca, Ca e a y Casano a, 2016; Ala co y Ál a ez-And ade, 2012), po lo que las
écnicas me odológicas que pueden implemen a se a a és de lo digi al pueden se a iadas.
El cues iona io que se u ilizó ue elabo ado en la aplicación de Google o ms. Se a a de una
he amien a g a ui a en ocada a la elabo ación de o ma in ui i a, ápida y sencilla de o mula ios,
cues iona ios y o os ins umen os simila es pa a la ecolección de in o mación online. En ella se
puede diseña di ec amen e el cues iona io, sin necesidad de ins ala ningún so wa e (Ga cía,
2018) y pe mi e compa i , edi a y da seguimien o a los cues iona ios; además, incluye un
p ocesado de ex os, una hoja de cálculo, un p og ama de p esen ación básica y o as unciones
(Ala co y Ál a ez-And ade, 2012). Es os o mula ios son un ecu so excepcionalmen e ú il po
la sencillez de su manejo, su accesibilidad e inmedia ez en el egis o de los esul ados.
Sin emba go, al igual que en o as modalidades au oadminis adas, cie os e o es se
man ienen, po ello es undamen al o mula p egun as y opciones de espues a cla as, a o ece
la simplicidad de esc i u a, conoce el lenguaje de la pe sona en e is ada, hace las
acla aciones pe inen es pa a e i a con usiones, e cé e a (Malega ie y Fe nández, 2019). Po
eso se buscó que las p egun as y espues as ue an cla as y aba ca an el mayo núme o de
posibles espues as; además de que en casi odos los casos se dejó la espues a “o os”, y un
espacio pa a que con es a an si las opciones p opues as no les signi ica an.
Una en aja del o mula io es que puede p og ama se pa a que no se pase a la siguien e
p egun a y/o no se pueda e mina y en ia el cues iona io si hay p egun as sin con es a , es
deci , se es ableció una “obliga o iedad” en las espues as. Es a acción, que se ejecu ó pa a

85
odas las p egun as ce adas, lo que pe mi ió ga an iza que odos los cues iona ios ecibidos
es u ie an comple amen e con es ados. Así se edujo de mane a conside able la asa de no
espues a po p egun a, uno de los aspec os de mayo con lic i idad en los cues iona ios
au oadminis ados adicionales, en los que exis en al os po cen ajes de o mula ios pa ciales o
incomple os (Malega ie y Fe nández, 2019).
Pa a e i ica que el cues iona io ue a cla o, que la “obliga o iedad” de las espues as no
obs uye a con inua con las siguien es p egun as, que las espues as aba ca an las mayo es
espues as posibles y que la p og amación del cues iona io unciona a co ec amen e, p ime o
se ealizó un pilo aje a 20 pe sonas (con ac os p opios), pues se buscó que no in e i ie a con
las posibles pe sonas que pa icipa ían en la in es igación. De es e pilo aje se ajus a on algunas
p egun as, espues as, condiciones de “obliga o iedad” e incluso la p esen ación e ins ucciones
del cues iona io. Después se en ió nue amen e a 10 pe sonas, pa a e i ica las co ecciones
an es de en ia a odas las demás (Ve anexo 2).
Como señalamos líneas a iba, una en aja de las encues as online espec o a o as
modalidades es la educción de cos os y iempos que implican las encues as adminis adas po
un encues ado (Malega ie y Fe nández, 2019). Al ealiza la encues a online, se eduje on
conside ablemen e los cos os, pues no se u o que imp imi en papel; así como los cos os de
desplazamien o, además de que se ealizó en menos iempo, pues en las p ime as dos semanas
se ecibió el 80% de los cues iona ios, a pesa de que se man u o abie o el si io un mes y medio
(no iemb e-diciemb e de 2020).
Tipos de p egun as
En é minos gene ales, la encues a online pe mi ió u iliza los mismos ipos de p egun a que
aquellas ealizadas en o as modalidades de aplicación: p egun as ce adas, abie as y mix as.
Se buscó indaga sob e da os pe sonales básicos como edad, sexo y ocupación. Pos e io men e,
las p egun as es u ie on en ocadas a: la pe cepción espec o a las necesidades de cuidado en
sus amilias, los cuidados que ealizan con sus amilia es, las ac i idades de au ocuidado, los
e ec os pe sonales de i ados del cuidado que p opo cionan y los apoyos ecibidos del gobie no
y del me cado pa a subsana las necesidades de cuidados. Una g a a so p esa ue on las
p egun as abie as, en donde, po ejemplo, se les pidió que exp esa an con sus p opias palab as
las di icul ades que en en an al a a de compa ibiliza las ac i idades en sus abajos
emune ados y las de cuidado den o de sus hoga es, o que na a an cómo se inc emen a on las
ac i idades de cuidado que ya hacían, con la pandemia. En odos los casos, los es imonios
ob enidos ue on muy aliosos.
4.3.2 Mues eo elec ónico
El uso de écnicas online se obse a, p incipalmen e, en la ase de ecolección de da os, sin
emba go, el empleo de es as ecnologías como ma cos mues ales se ha conside ado muy poco
en la li e a u a; a pesa de su p og esi a impo ancia, se man iene la p eocupación po el e o
de mues eo y la cobe u a, e o es que no es ácil con ola . Po ello ue necesa io p egun a nos
sob e los e os en o no a es a nue a modalidad de encues a, ales como la cons ucción de
mues as ep esen a i as, la cobe u a, el diseño y la es uc u a de la encues a, el ol de la
pe sona encues ado a, las di icul ades écnicas y los iesgos sob e la asa de espues as
(Malega ie y Fe nández, 2019), en e o as.
86
Pa a la p esen e in es igación, se solici ó que quienes con es a an la encues a ue an
esiden es de un espacio geog á ico conc e o: el municipio de Texcoco, Es ado de México; que
se in oluc a an en los cuidados amilia es y pa icipa an en abajos emune ados (p eca ios y
no p eca ios).
El mues eo po edes sociales combina ecuen emen e la écnica de bola de nie e con un
sis ema de selección con olada, en donde los suje os iniciales o semillas son los eclu ado es.
El mues eo de bola de nie e se de ine como “una écnica pa a encon a al obje o de
in es igación. En la misma, un suje o le da al in es igado el nomb e de o o, que a su ez
p opo ciona el nomb e de un e ce o, y así sucesi amen e” (A kinson y Flin , 2001:1). Es e
mé odo se asocia a in es igaciones explo a o ias, cuali a i as y desc ip i as, sob e odo cuando
los/as encues ados/as son pocos en núme o o se necesi a un al o ni el de con ianza.
A pesa de que las semillas iniciales en el mues eo de bola de nie e, en eo ía, son elegidos
al aza , es di ícil lle a lo a cabo de esa mane a, po lo que gene almen e se seleccionan po
medio del mues eo de con eniencia, lo cual implica que al inal la mues a es é in luida po la
elección de las semillas iniciales. De es a mane a, las mues as ienden a es a sesgadas hacia
una mayo pa icipación de las pe sonas con edes de mayo amaño (Bal a y Go jup, 2012).
A pesa de esos incon enien es, g acias a la p esen ación que hacen las semillas esul a más
ácil es ablece una elación de con ianza con los nue os pa icipan es, accede a pe sonas
di íciles de iden i ica y que el/la in es igado /a enga menos p oblemas pa a especi ica el
pe il de los pa icipan es (Ma ín y Salamanca, 2007).
Cada pa icipan e puede ope a como eclu ado , has a que se log e el amaño deseado de
la mues a. La p incipal en aja de es e mé odo es que el sesgo de selección puede se
con olado, limi ando la pa icipación de las pe sonas encues adas con edes sociales más
amplias (Bal a y Go jup, 2012). Respec o al amaño de la mues a, no hay c i e ios ni eglas
es ablecidas, pues se o ganiza de acue do con las necesidades de in o mación; po ello, uno de
los p incipios que guía el mues eo es la sa u ación de da os (Ma ín y Salamanca, 2007), es
deci , cuando los da os ob enidos ya se epi en o no se ag ega in o mación nue a y di e en e.
Pa a es a in es igación, es ablecimos que debido a que el luga de es udio e a el municipio
de Texcoco, se busca ía que odas las pe sonas que con es a an pe enecie an a él, aunque no
se a a a de una mues a alea o ia ep esen a i a de dicha localidad. El inicio de la bola de
nie e pa ió de unas semillas que en ia on la encues a a sus edes sociales. Pues o que ya se
habían ealizado 10 en e is as a p o undidad, es de las en e is adas y dos ayudan es de
in es igación ungie on como iniciado es de la encues a, es deci , a a és de ellos y ellas se
comenzó a en ia la encues a online.
Se decidió en ia un mensaje pe sonal pa a expone el p opósi o del es udio y la
impo ancia de su colabo ación, además de que el p opio cues iona io (Google o ms)
comenzaba explicando el obje i o de la in es igación y del cues iona io, haciendo hincapié en
que se a aba de una in es igación cien í ica y que e a anónima (no se solici ó nomb e). El
mensaje ue en iado jun o con el link del o mula io, po lo que los iniciado es o semillas sólo
enían que een ia el mensaje. Se pidió a los iniciado es de la encues a que la en ia an a
homb es y muje es esiden es en el municipio de Texcoco, mayo es de edad, que pa icipa an
en cuidados amilia es y en abajo emune ado.
87
El mues eo con inuó has a que se alcanzó la sa u ación de la in o mación, es deci , cuando
la in o mación ob enida e a epe i i a, y las pe sonas comenza on a deci que ya o a pe sona
les había en iado la encues a an e io men e, po lo que ya había sido con es ada, es deci ,
cuando las edes sociales se comenza on a ce a .
Se selecciona on y elimina on los casos que no cumplían con los equisi os, sob e odo de
quienes no pe enecían al municipio de in e és.
4.3.3 Análisis de da os
Debido a que la base de da os se cons uye de mane a au omá ica, a medida que las
unidades de análisis esponden el cues iona io, no ue necesa ia la cap u a de da os. P ime o se
alidó la base de da os en Excel (el o ma o en que la pla a o ma lo ealiza), y como la
in o mación se analiza ía en SPSS, se p ocedió a ans o ma la base, ajus a y alida
nue amen e la encues a, pa a después con inua con el análisis.
El hecho de que la in o mación e ida en los cues iona ios sea p ocesada de o ma
au omá ica, agiliza el p ocesamien o y análisis, además de que pe mi e isualiza en iempo eal
las dis in as espues as a las p egun as, ac ualizándose a medida que ing esan nue os casos;
ambién acili a la ealización de análisis pa ciales (Malega ie y Fe nández, 2019) y educe los
iempos asociados a es a ac i idad.
Aun con odo ello, ue necesa ia la alidación y limpieza de la base de da os, no pa a
de ec a p oblemas de ca ga, sino más bien inconsis encias de espues as y cues iona ios que
ue on en iados po pe sonas no pe enecien es al municipio de Texcoco.
A a és de la Encues a Online, 2020, se ob u o in o mación de 265 pe sonas: 212 (80%)
muje es y 53 (20%) homb es; 62.26% son casados/as o unidos/as, 24.91% sol e os/as, 11.69%
di o ciados/as y 1.13 iudos/as. En elación a la edad, el mayo po cen aje se concen ó en
quienes ienen de 41 a 50 años (34.72%) y de 31 a 40 años (32.45%), seguido de 19.24% de
quienes ienen 30 o menos años y 13.58% más de 50 años. En el Cuad o 4.2 se ecoge ambién
la ecuencia y po cen aje de las y los pa icipan es en unción de la comunidad de esidencia.
88
Cuad o 4.2 Comunidad de esidencia de pe sonas pa icipan es en la Encues a Online, 2020
Comunidad
F ecuencia
%
Texcoco, cen o
104
39.2
San Luis Huexo la
23
8.7
Coa linchán
16
6.0
La pu i icación Tepe i la
13
4.9
Tulan ongo
11
4.2
San Diego
10
3.8
San Simón
9
3.4
La Magdalena
8
3.0
Los Reyes Pen ecos és
8
3.0
San Sebas ián
8
3.0
Colonia Nezahualcóyo l (Boye os)
4
1.5
Na i i as
4
1.5
San a C uz de abajo
4
1.5
Xolo lán
4
1.5
La Resu ección
3
1.1
Lomas de C is o
3
1.1
Mon ecillo
3
1.1
San a Ca a ina del Mon e
3
1.1
Tocuila
3
1.1
O as (16 comunidades di e en es)
24
9.1
To al
265
100.0
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Como se puede obse a , las en ajas de la encues a online son la apidez con que se en ía y
con es a, la acilidad de la ealización del cues iona io en el o mula io Google, la al a asa de
espues as comple as, la disminución de cos os y que no se equie e cap u a las espues as. Sin
emba go, en en amos di icul ades pa a delimi a y con ola las a iables del mues eo,
elabo a y p og ama el cues iona io (conside ando la obliga o iedad de algunas espues as) y
la alidación de la base de da os.
Finalmen e, podemos a i ma que las dos he amien as u ilizadas pa a ob ene la
in o mación se complemen a on pa a a oja da os que pe mi ie on ene un pano ama de las
di icul ades que en en an las pe sonas que p opo cionan cuidados a los in eg an es de sus
amilias. Po una pa e, a a és de la encues a se ob u ie on da os más gene ales, compa ando
la si uación de homb es y muje es, dependiendo del es ado ci il y la condición del empleo;
mien as que a a és de las en e is as pudimos escucha las expe iencias pa icula es de las
muje es, quienes ealizan cuidados in ensi os.
95
in ensa ac i idad mine a (a ena, g a a, epe a e), se gene an al e aciones po los bancos de
ma e iales pé eos y la hid odinámica na u al.
Según da os del INEGI, a a és de la Ac ualización del Ma co Censal Ag opecua io 2016,
el mayo po cen aje de supe icie de ie as, según el ipo de enencia, se concen a en p opiedad
pública, seguida de p opiedad p i ada y casi en igual po cen aje ejido y comunal.
Cuad o 5.1 Tenencia12 de la ie a en el municipio de Texcoco, espec o al po cen aje es a al
y nacional, 2016
En idad ede a i a y municipio
Es ados Unidos
Mexicanos
% del Es ado de
México
espec o al
nacional
% de Texcoco
espec o al
es a al
To al de e enos
Núme o
9 299 303.00
9.39
0.89
Supe icie o al
1 902 721 32.24
1.01
1.78
Tenencia
de la ie a
Ejidal
Núme o de
e enos
6 282 587.00
8.87
1.01
Supe icie o al
84 705 714.54
1.01
1.62
Comunal
Núme o de
e enos
792 605.00
14.44
0.63
Supe icie o al
16 308 347.80
1.69
1.63
P opiedad
p i ada
Núme o de
e enos
2 124 537.00
9.20
0.51
Supe icie o al
85 279 932.89
0.91
1.97
Colonia ag ícola
Núme o de
e enos
35 327.00
0.89
-
Supe icie o al
1 158 010.82
0.08
-
P opiedad
pública
Núme o de
e enos
64 247.00
9.77
6.93
Supe icie o al
2 820 126.19
0.78
3.35
Fuen e: INEGI (2016a), Ac ualización del Ma co Censal Ag opecua io, 2016.
5.2 POBLACIÓN
En el municipio de Texcoco habi aban 240 74913 pe sonas en 2015 (113 917 homb es y 126
832 muje es). Como se mues a en la G á ica 5.1, se a a de una dema cación cuya población
se encuen a lige amen e más en ejecida que la del Es ado de México y del o al nacional: la
edad media a ni el nacional y es a al es de 27 años (en 2015), mien as que en el municipio es
de 29 años. Asimismo, llama la a ención que la población excocana, a pa i de los 15 años, es
supe io a la egis ada a ni el nacional y es a al.
12 Según el Glosa io del Censo Ejidal 2007, la enencia de la ie a son las o mas de p opiedad econocidas po la ley en las
que una pe sona o un g upo de pe sonas poseen la ie a o disponen de ella: ejidal, comunal, p i ada, de colonia o pública. 1)
La supe icie ejidal se e ie e a un á ea que pe enece a un ejido, y que no ha op ado po el dominio pleno. 2) La p opiedad
comunal son las ie as ejidales o comunales que no se han accionado ni dis ibuido en e sus in eg an es; y los de echos pa a
su ap o echamien o pueden se compa idos po odos los in eg an es del ejido o pa e de ellos, de acue do con las no mas
es ablecidas po la Asamblea. 3) La p opiedad p i ada es el á ea que pe enece a pa icula es, sea po en a, cesión o he encia,
y que se encuen a insc i a en el Regis o Público de la P opiedad. 4) La colonia ag ícola se e ie e al á ea pe enecien e a
ie as concedidas a g upos de población con base en las Leyes de Colonización y que se insc iben en el Regis o Ag a io
Nacional. 5) La p opiedad p i ada es el á ea que es dominio de la ede ación, gobie no es a al o municipal, y que el p oduc o
explo a ya sea en posesión o concesión. (h ps://www.inegi.o g.mx/app/glosa io/de aul .h ml?p=amcag2016)
13 A ni el nacional, la población en 2015 ue de 119 530 753 y de 16 187 608 pa a el Es ado de México. El municipio de
Texcoco ep esen a 0.20% de la población a ni el nacional y 1.48% a ni el es a al.

96
G á ica 5.1 Población po g upos quinquenales de edad a ni el nacional, es a al y municipal
Fuen e: Da os nacionales y es a ales ob enidos del INEGI, Censo de Población y Vi ienda, 2010, Tabulados
básicos, h p://www.be a.inegi.o g.mx/app/ abulados/pxweb/inicio.h ml? xid=d518b312-a32e-4d23-a8dd-
08a64c187a6c&db=Poblacion&px=poblacion_01
Los da os a ni el municipal ue on ob enidos de ci as es imadas po el IGECEM,
h p://igecem.edomex.gob.mx/indole_demog a ica
La densidad de población que a oja el Censo de 2015 es de 556 hab/km², lo que si úa a Texcoco
en e los menos densamen e poblados de la egión, si lo compa amos con la densidad del Es ado
de México,14 que es de 724 hab/km², o de la Ciudad de México con 5967 hab/km²; y es e
esul ado es cohe en e con el 60% de supe icie de zonas de bosque, comunales y ejidales15 que
iene el municipio. Sin emba go, la población del municipio se ha inc emen ado de mane a
no able en las úl imas décadas, po lo que se ha con e ido en un espacio u bano; el Sis ema
Nacional de In o mación Municipal (SNIM, 2018), con base en los censos y con eos de
población mues an un inc emen o poblacional de 71.5% en el pe íodo 1995-2015.
Según da os del IGECEM (2018), po el núme o de habi an es en las localidades, 60.97%
de la población se clasi ica como u bana, 32.36% no u bana y sólo 6.67% u al. Pa a 2015, el
municipio egis ó un índice de ezago social16 de -1.31 y un índice de ma ginación17 de -1.49,
ambos ca alogados como de “muy bajo” g ado.
14 En el Es ado de México se ubican es de los municipios con mayo densidad poblacional a ni el nacional, los cuales odean
al municipio de Texcoco: Chimalhuacán, con una densidad de 15 211 hab/km²; Eca epec, con 8 976 hab/km² y Nezahualcóyo l,
el más denso del país, con 16 314 hab/km².
15 Ejido es el conjun o de ie as, bosques o aguas que una población campesina usu uc úa de hecho, con undamen o en la
Ley Ag a ia del 6 de ene o de 1915, independien emen e de que haya o no esolución p esidencial, del ipo de ac i idad que en
ellas se ealice y del municipio o municipios en donde se encuen e.
16 El Índice de Rezago Social es una medida ponde ada que esume cua o indicado es de ca encias sociales (educación, salud,
se icios básicos y espacios en la i ienda) en un solo índice, que iene como in o dena las unidades de obse ación según
sus ca encias sociales.
17 El Índice de Ma ginación es un indicado mul idimensional que mide la in ensidad de las p i aciones padecidas po la
población a a és de nue e o mas de exclusión ag upadas en cua o dimensiones: educación, i ienda, dis ibución de la
población e ing esos mone a ios. La dimensión educación es á con o mada po indicado es de anal abe ismo y de no conclusión
de la educación p ima ia. La de i ienda, po indicado es sob e la inexis encia de se icios: d enaje, excusado, ene gía eléc ica,
8.81 9.26 8.83 9.06 8.43
7.62 7.40 7.38
6.20
5.13
4.30
3.15 2.42 1.67 1.24 0.80 0.49 0.41
8.63 9.39 9.06
10.04
9.22
7.98 7.84 7.84
6.58
5.69
4.72
3.43 2.68
1.84 1.36 0.87 0.56 0.53
0.00
2.00
4.00
6.00
8.00
10.00
12.00
0 a 4
años
5 a 9
años
10 a 14
años
15 a 19
años
20 a 24
años
25 a 29
años
30 a 34
años
35 a 39
años
40 a 44
años
45 a 49
años
50 a 54
años
55 a 59
años
60 a 64
años
65 a 69
años
70 a 74
años
75 a 79
años
80 a 84
años
85 y
más
años
Es ado de México Texcoco Nacional
97
Cuad o 5.2 Población o al u bana y no u bana, según amaño de localidad, 2015
Núm. de pe sonas
%
To al de población
240 749
100
U bana
U bana
146 781
60.97
100 000 y más
107 669
44.72
15 000 - 49 999
39 112
16.25
No u bana
2 500 - 14 999
77 913
32.36
Ru al
Menos de 2 499
16 055
6.67
Fuen e: Elabo ación p opia con da os del IGECEM. Di ección de Es adís ica con in o mación p opo cionada
po las unidades p oduc o as de in o mación de los ámbi os ede al y es a al.
Según es imaciones del Plan de Desa ollo Municipal (2013-2015), 34.38% de la enencia de
la ie a en el municipio es de pequeña p opiedad, 5.75% comunal y 59.87% ejidal. De acue do
con el Censo 2010 (INEGI), las p incipales comunidades po su amaño y núme o de
habi an es son:
Cuad o 5.3 P incipales comunidades de Texcoco po su núme o de habi an es
Población
%
To al, Municipio
235 151
100
Texcoco de Mo a (cabece a municipal)
105 165
44.72
San Miguel Coa linchán
22 619
9.62
San a Ma ía Tulan ongo
15 584
6.63
San iago Cuau lalpan
12 336
5.25
Mon ecillo
7 371
3.13
San Miguel Tlaixpán
7 064
3.00
San Joaquín Coapango
6 774
2.88
San Je ónimo Amanalco
6 519
2.77
San Be na dino
5 667
2.41
San a Ca a ina del Mon e
5 599
2.38
Tequexquináhuac
5 279
2.24
San Diegui o Xochimanca
5 239
2.23
Xoco lán
5 082
2.16
La Pu i icación Tepe i la
3 790
1.61
San a Ma ía Tecuanulco
2 773
1.18
San Pablo Ixayoc
2 608
1.11
Fuen e: INEGI, Censo de Población y i ienda, 2010.
Más de 90% de la población dispone de se icios básicos como agua (94.1%), d enaje (97.37%)
y ene gía eléc ica (99.08%); de igual o ma, un al o po cen aje cuen an con ele iso (95.75%),
e ige ado (87.04%), adio (85.99%), elé ono celula (80.67%) y la ado a (72.83%),
mien as que en meno medida cuen an con línea ele ónica ija (43.93%), au omó il y/o
camione a (43.27%), compu ado a (38.11%) e In e ne (37.44%) (IGECEM, 2018).
5.2.1 Hoga es, i ienda y se icios básicos
Pa a 2015 (según el INEGI a a és de los Tabulados de la Encues a In e censal), en el
municipio de Texcoco había 61 978 hoga es, de los cuales 73.94% enían como je e de hoga
agua en ubada, y los indicado es de piso de ie a y hacinamien o. La dimensión de dis ibución e i o ial, po la población
esiden e en localidades meno es de 5 000 habi an es; y la de ing esos, po la población con ing esos de has a dos sala ios mínimos.
98
un homb e y 26.05% je a u a emenina.18 Las di e encias en la je a u a po géne o pueden e se
en la con o mación de los hoga es, pues cuando los je es son homb es el ipo de hoga es
amilia en mayo p opo ción que cuando la je a es muje : casi el doble de po cen aje de hoga es
es en es e caso no amilia , muchos de ellos unipe sonales; además, las muje es je as se
concen an más en hoga es ampliados y compues os. Es o se en iende po que, cuando una muje
es je a de hoga , ecuen emen e es mad e sol e a, iuda o di o ciada, po lo que ecu e a o os
amilia es; sin emba go, cuando los homb es son je es, gene almen e ienen esposa o pa eja.
Cuad o 5.4 Tipo y clase de hoga es po sexo del je e o je a de hoga , 2015
Hoga es
Tipo y clase de hoga (%)
Familia
No amilia
No
especi icado
To al
Nuclea
Ampliado
Compues o
No
especi icado
To al
Unipe sonal
Co esiden es
Es ado
de
México
To al
4 168 206
91.41
68.70
28.72
0.69
1.88
8.31
95.96
4.04
0.28
Homb es
3 009 938
93.65
72.83
24.88
0.66
1.63
6.14
95.41
4.59
0.21
Muje es
1 158 268
85.59
56.96
39.64
0.79
2.61
13.94
96.59
3.41
0.47
Municipio
de
Texcoco
To al
61 978
90.38
63.75
33.86
0.83
1.57
9.52
84.92
15.08
0.10
Homb es
45 831
92.13
68.00
29.78
0.70
1.52
7.81
80.53
19.47
0.07
Muje es
16 147
85.42
50.74
46.32
1.24
1.70
14.39
91.70
8.30
0.19
Fuen e: INEGI, Encues a In e censal 2015. Tabulados.
De las 61 978 i iendas pa icula es habi adas en el municipio (1.48% a ni el es a al), 90.95%
son casas pa icula es, 7.0% depa amen os en edi icios y 0.91% i iendas en ecindades.
Según la o ma de enencia, 63.99% son p opias, 17.3% alquiladas y 15.17% p es adas,19
po cen ajes que coinciden con los epo ados a ni el es a al (62.90%, 16.52% y 13.14%,
espec i amen e). En cuan o a la adquisición de la i ienda, 17.21% ue on comp adas (a ni el
es a al 29.22%), 16.40% se manda on a cons ui (a ni el es a al 36.96%), 16.69% au ocons ucción
(24.16% a ni el es a al) y 15.87% ue on he edadas (compa ado con 7.35% a ni el es a al)
(INEGI, 2015).
Según el ma e ial con que es án cons uidas las i iendas, la misma encues a a oja que
54.87% ienen piso de cemen o o i me, 42.76% de mosaico, made a u o o ecub imien o, y
0.93% piso de ie a (en el es ado, los po cen ajes son de 62.26%, 35.12% y 1.81%,
espec i amen e). Además, 97.37% de las i iendas disponen de d enaje (95.54% a ni el
es a al), el 82.30% conec ado a la ed pública, 15.09% ienen osas sép icas o anque sép ico
(biodiges o ), 1.88% lo desechan a una ba anca20 o g u a y 0.73% a di ec o a íos o lagos. Las
i iendas que disponen de ene gía eléc ica en el municipio co esponden a 99.08%, po cen aje
que coincide con el es a al. Respec o a la disponibilidad de bienes y ecnologías de la
in o mación y de la comunicación, la encues a (2016) indica que sólo 50.34% disponen de es as
ecnologías, muy po debajo del ni el es a al (83.34%).
En cuan o a la disponibilidad de agua den o de las i iendas, la encues a señala que
94.10% ienen agua en ubada (95.66% a ni el es a al), de la cual 66.90% es á aden o de la
i ienda y 33.10% ue a. Llama la a ención que 68.47% del agua es abas ecida po el se icio
18 El INEGI ambién clasi ica los hoga es de acue do con la pe sona que los di ige. Di e encia quién di ige los hoga es ha
e idenciado la ulne abilidad económica y social de los hoga es di igidos po muje es, así como sus epe cusiones en el
bienes a de los miemb os que los con o man, cons i uyendo un ele an e ema de discusión pa a la o mulación de polí icas
sociales. A ni el es a al, la je a u a masculina la eje ce el 72.21%, mien as que la emenina 27.78%.
19 El o o po cen aje pa a llega a 100% es á en o as si uaciones no especi icadas.
20 Una ba anca es un abismo o despeñade o que se p oduce po co ien es con inuas de agua o po o as causas o allas de ipo
geológico.
99
público, sob e odo en la cabece a municipal y sus colonias (en compa ación con el 89.74% a
ni el es a al), 25.27% p o iene de pozo comuni a io (7.01% a ni el es a al) y 4.37% se
abas ecen a a és de pipas (0.90% a ni el es a al). Es a si uación es ele an e po que muchas
localidades, en especial las más alejadas de la cabece a municipal, cuen an con pozos de agua
que abas ecen a la comunidad y el pueblo iene el con ol; exis e un Comi é de Agua Po able,
que es el enca gado de su adminis ación y de p opo ciona el se icio.
5.3 EDUCACIÓN
El po cen aje de al abe ización de la población de Texcoco es ele ado; únicamen e 1.69% de
las pe sonas mayo es de 15 años son anal abe as (IGECEM, 2016), mien as que a ni el
nacional es e po cen aje asciende a 5.83% y 4.0% a ni el es a al, según la Encues a In e censal
2015 (INEGI, 2015). En 2015, la población enía un g ado p omedio de escola idad de 10.54
años de es udio (10.86 homb es y 10.25 muje es), lo que equi ale a ni el bachille a o
inconcluso,21 mien as que a ni el nacional el g ado p omedio es de 9.16 y en el es ado de 9.53.
Según el Ins i u o Nacional pa a la E aluación de la Educación en México (INEE, 2015),
pa a el ciclo escola 2014-2015 en el ni el básico (p ima ia –seis años– y secunda ia – es
años–) exis ían en el país 21.43 alumnos po cada docen e, mien as que la p opo ción en el
municipio de Texcoco e a de 24.83. Respec o a la p opo ción de alumnos po escuela, a ni el
nacional ue de 113.84 y en Texcoco de 274.08. En el ni el medio supe io (bachille a o – es
años escola es–) había 16.77 alumnos po cada docen e a ni el nacional y 11.98 en el municipio
de Texcoco; mien as que en el mismo ni el educa i o había, en p omedio, 297.80 alumnos po
cada escuela, y en Texcoco 349.
Cuad o 5.5 Núme o de escuelas, maes os y alumnos en el municipio de Texcoco, ciclo escola 2015-2016,
según modalidad escola
P ima ia
Secunda ia
Media
supe io
Supe io
Modalidad no
escola izada
Escuelas
112
61
48
38
49
Maes os
1 088
807
1 399
1 600
382
Alumnos
31 033
16 038
16 763
14 519
11 563
Fuen e: Elabo ación p opia con da os del IGECEM, Di ección de Es adís ica, con in o mación p opo cionada
po las unidades p oduc o as de in o mación de los ámbi os ede al y es a al.
Cabe esal a que el municipio de Texcoco aún cuen a con población que habla alguna lengua
indígena: en 2010, 2.11% de la población de más de es años. La p esencia de es a segunda
lengua es mayo en los a ones (1.15%) que en las muje es (0.96%). Las p incipales lenguas
habladas son: 61.05% náhua l, 6.67% o onaco, 4.27% mix eco y 4.06% o omí (SNIM, 2018
con in o mación del INEGI, Censo de Población y Vi ienda 2010). Esa población es meno si
la compa amos con el 6.17% de la población o al del país que habla alguna lengua indígena, o
con los es ados de Oaxaca, Chiapas y Yuca án, en donde se concen a el mayo núme o de
indígenas.
21 Según es adís icas del INEGI, en 2010 el g ado p omedio de escola idad a ni el nacional e a de 8.6, lo que equi alía a poco
más del segundo año de secunda ia. Pa a 2015, es e indicado se ubicaba en 9.1, es deci , secunda ia concluida.
100
5.4 SALUD
Exis e una población de echohabien e22 de 113 051 habi an es, de los cuales 54 579 es án
a iliados al IMSS, 23 099 al ISSSTE, 7 393 al ISSSTE es a al y 2 018 a ins i uciones como
PEMEX, la De ensa Nacional o la Ma ina, 1 522 habi an es al segu o popula y 2 331 a
ins i uciones p i adas. Sin emba go, exis en 116 534 que no son de echohabien es. Es a
condición po sexo se puede obse a en la G á ica 5.2.
G a ica 5.2 Po cen aje de población o al según de echohabiencia a se icios de salud po sexo, 2010
Fuen e: SNIM, 2018, con in o mación del INEGI, Censo de Población y Vi ienda 2010.
En ma e ia de salud, ambién se des aca la población con alguna limi ación o discapacidad. Pa a
2010, en el municipio exis ían 8 462 pe sonas con limi aciones (49.30% homb es y 50.70
muje es). Los p incipales ipos de limi aciones se incluyen en el Cuad o 5.6, y llama la a ención
que las di e encias po sexo son mínimas, a pesa de que exis en más muje es con alguna
limi ación.
Cuad o 5.6 Po cen aje de la población de Texcoco según ipo de limi ación en la ac i idad, po sexo, 2010
% Homb es
% Muje es
To al*
To al, con limi ación
49.30
50.70
84.63
Camina o mo e se
24.21
27.46
51.68
Ve
15.43
16.40
31.84
Escucha
5.59
5.28
10.87
Habla o comunica se
4.75
3.82
8.57
A ende el cuidado pe sonal
2.17
2.95
5.13
Pone a ención o ap ende
2.82
3.06
5.89
Men al
4.44
3.85
8.30
* Núme o o al de pe sonas con alguna limi ación o discapacidad, según da os del INEGI, 2010.
Fuen e: SNIM, 2018, con in o mación del INEGI, Censo de Población y Vi ienda 2010.
22 La de echohabiencia es el de echo de las pe sonas a ecibi se icios médicos en ins i uciones de salud públicas o p i adas,
es esul ado de una p es ación labo al, po lo que sólo quienes ienen abajo emune ado pueden accede a él. O a o ma de
acceso es como bene icia ios de algún abajado o abajado a, gene almen e los hijos e hijas, la esposa o esposo y los papás
y mamás de quien iene una elación labo al.
0.00 5.00 10.00 15.00 20.00 25.00
To al con de echohabiencia
IMSS
ISSSTE
ISSSTE es a al
Pemex, De ensa o Ma ina
Segu o popula o pa a una nue a…
Ins i ución p i ada
O a ins i ución
No de echohabien e
No especi icado
23.18
11.49
4.60
1.45
3.88
0.33
0.49
1.22
24.59
1.41
24.90
11.72
5.22
1.69
4.63
0.32
0.50
1.16
24.97
0.95
Muje es
Homb es

101
Al analiza la condición de discapacidad con la de echohabiencia en algún se icio de salud
den o o ue a del municipio, podemos e que 53.92% de las pe sonas con discapacidad
cuen an con algún se icio médico; es deci , el 46.06% no cuen an con és e y ienen que paga
a ención pa icula .
Cuad o 5.7 Condición de de echohabiencia po ipo de limi ación y sexo, pa a el municipio de Texcoco
2010
Homb es
Muje es
To al
De echohabien e
No de echohabien e
De echohabien e
No de echohabien e
De echohabien e
No de echohabien e
To al, con limi aciones
2 253
1 916
2 310
1 979
4 563
3 895
Camina o mo e se
1 128
920
1 304
1 020
2 432
1 940
Ve
713
591
771
617
1 484
1 208
Escucha
272
200
229
217
501
417
Habla o comunica se
204
198
147
176
351
374
A ende el cuidado pe sonal
107
77
144
106
251
183
Pone a ención o ap ende
125
114
138
121
263
235
Men al
190
186
162
164
352
350
Limi ación no especi icada
171
231
197
240
368
471
Fuen e: SNIM (2018), con in o mación del INEGI, Censo de Población y Vi ienda 2010.
5.5 ECONOMÍA
De acue do con da os de la Encues a In e censal 2015 del INEGI, 51.8% de la población de 12
años y más del municipio de Texcoco es ac i a, y de ella 97.0% es á ocupada. Los análisis de
las ci as de ac i idad po sexo a ojan impo an es di e encias; así, en el caso de los a ones el
po cen aje se ele a has a 63.8%, mien as que pa a las muje es es de 36.2%, ci as que no
di ie en en mucho de las medias del país.23
En el Cuad o 5.8 podemos comp oba que la economía del municipio es á cla amen e
e cia izada. Las dos p incipales ca ego ías de empleo pe enecen a es e sec o y apo an de
o ma conjun a 72.9% del empleo.
Cuad o 5.8 Dis ibución (%) de población ocupada según su di isión ocupacional, 2015
Funciona ios, p o esionis as,
écnicos y adminis a i os
T abajado es
ag opecua ios
T abajado es en la
indus ia
Come cian es y abajado es
en se icios di e sos
No especi icado
28.44
2.99
22.91
44.46
1.2
Fuen e: INEGI, Encues a In e censal 2015.
Si bien el ni el de e cia ización de Texcoco es lige amen e mayo , es as ci as dibujan una
es uc u a económica que no se di e encia del Es ado de México.24 Según el Censo Económico
2014, de las 4 230 475 unidades económicas a ni el nacional, 12.64% se ubican en el Es ado
de México y, de ese po cen aje, 1.83% es án en el municipio de Texcoco. La mayo ía se
concen an en come cios al po meno , se icios de alojamien o y p epa ación de alimen os e
23 El po cen aje de población ac i a sob e el o al es de 50.3%, de 65.4% pa a la población masculina y de an sólo 34.6% en
el caso de las muje es mexicanas (INEGI, 2015).
24 El po cen aje de población ocupada del Es ado de México es de 71.09 (INEGI, 2016).
102
indus ias manu ac u e as; po consiguien e, el mayo po cen aje de pe sonal ocupado25 y
emune ado26 se encuen a en dichas ac i idades económicas.
Es impo an e señala que, según la Encues a Económica 2014, el municipio de Texcoco
gene ó 17 911 008 millones de pesos en las ac i idades económicas, ing esos que p o ienen
p incipalmen e del come cio al po meno , la indus ia manu ac u e a y el come cio al po
mayo .
G á ica 5.3 Po cen aje en la dis ibución de ing esos gene ados po las ac i idades económicas
en el municipio de Texcoco, 2014
Fuen e: INEGI (2014a), Censos Económicos 2014. Resul ados de ini i os.
El p oceso de e cia ización es á pe ec amen e consolidado. A pesa de ene un ele ado
po cen aje de supe icie ag opecua ia (27%), la e cia ización no implica la eliminación de la
ag icul u a como sec o p oduc i o, sino que puede da se con un sec o ag a io ela i amen e
impo an e pe o poco in ensi o en el uso de mano de ob a. Según la Ac ualización del Ma co
Censal Ag opecua io (INEGI, 2016a), 92.65% de la supe icie o al cul i able en Texcoco
co esponde a ag icul u a a cielo abie o, 3.75% a ag icul u a p o egida y 3.58% de los e enos
es aban en descanso –en ese año–. Los p incipales cul i os a cielo abie o son de maíz, cebada,
a ena, igo y ijol; y en e los cul i os pe ennes el más impo an e es el de al al a. De es os
e enos, 52.13% son de empo al y el es o (25.39%) de iego; y cabe sub aya que únicamen e
37 e enos (0.79%), con una supe icie o al de 1 619.67 ha (equi alen e a 20.75% de la
supe icie o al cul i able del municipio), pe enecen a g andes p oduc o es, mien as que 4 609
e enos (99.20%), con una supe icie de 6 183.11 ha (79.24%), son de pequeños y medianos
p oduc o es.
25 El INEGI clasi ica como pe sonales ocupados a odas las pe sonas que abaja on du an e el pe iodo de e e encia,
dependiendo con ac ualmen e o no de la unidad económica, suje as a su di ección y con ol.
26 El INEGI conside a pe sonal emune ado a odas las pe sonas que abaja on du an e el pe iodo de e e encia, dependiendo
con ac ualmen e de la unidad económica, suje as a su di ección y con ol, a cambio de una emune ación ija y pe iódica.
0.00
5.00
10.00
15.00
20.00
25.00
30.00
35.00
40.00
45.00
Come cio al po meno
Indus ias
manu ac u e as
Come cio al po mayo
Se icios de alojamien o
empo al y de
p epa ación de
alimen os y bebidas
Se icios educa i os
O os se icios excep o
ac i idades
gube namen ales
T anspo es, co eos y
almacenamien o
Cons ucción
Se icios de salud y de
asis encia social
44.99
25.85
17.50
2.88 1.71 1.27 1.14 1.07 1.03
103
Cuad o 5.9 P incipales cul i os a cielo abie o en Texcoco, po núme o de e enos y supe icie semb ada
y disponibilidad de agua, 2016
Núme o
Supe icie
o al
To al
De empo al
De iego
Núme o de
e enos
Supe icie
o al
Núme o de
e enos
Supe icie
o al
Texcoco
4 243
6 379.17
4 945.58
3 257
3 325.47
986
1 620.11
Maíz
2 584
3 498.57
3 498.57
2 078
2 396.18
506
1 102.39
Cebada
66
884.64
459.52
62
439.12
4
20.40
A ena
390
441.15
ND
319
ND
71
ND
T igo
185
333.62
333.62
174
263.16
11
70.46
F ijol
186
163.82
163.82
170
141.28
16
22.54
Haba
35
35.04
29.16
34
27.79
1
1.37
Calabaza
24
25.51
17.04
12
7.84
12
9.20
Cebolla
5
5.52
5.52
0
0.00
5
5.52
Pe ennes
Al al a
196
406.04
406.04
24
19.10
172
386.93
Nopal
3
2.89
2.89
2
1.58
1
1.31
Manzana
4
2.89
2.89
4
2.89
0
0.00
Aguaca e
5
2.76
2.76
5
2.76
0
0.00
Fuen e: INEGI (2016a), Ac ualización del Ma co Censal Ag opecua io, 2016.
Según la Encues a Nacional Ag opecua ia (2017), la ag icul u a p o egida del municipio de
Texcoco se concen a en el cul i o de lo es, algunas ho alizas y e du as, p incipalmen e
oma e ojo y esa, como se obse a en el Cuad o 5.10:
Cuad o 5.10 P oducción ob enida y endida a a és de ag icul u a p o egida en el municipio
de Texcoco, 2017
Cul i o
P oducción ob enida
P oducción endida
Toneladas
Núme o de allos
Toneladas
Núme o de allos
Anuales
An i hinum
0.00
4 800
0.00
4 800
A úgula
1.00
0
1.00
0
B ócoli
0.05
0
0.04
0
Campana de I landa
0.00
30 760
0.00
30 760
Cilan o
0.12
0
0.06
0
Ji oma e ( oma e ojo)
548.82
0
399.30
0
Lechuga
5.20
0
1.15
0
Ma ga i a
0.00
29 600
0.00
29 600
Pepino
80.00
0
1.00
0
Rábano
0.02
0
0.02
0
Pe ennes
Als oeme ia
0.00
2 880
0.00
2 880
C isan emo
0.00
286 120
0.00
250 120
F esa
20.50
0
20.25
0
Lily (Flo )
0.00
14 400
0.00
12 000
Pola
0.00
15 600
0.00
15 600
Rosa
0.00
86 400
0.00
85 950
O os cul i os
0.40
253 680
0.40
229 320
Fuen e: INEGI (2017a), Encues a Nacional Ag opecua ia, 2017.
Respec o a la ac i idad o es al, en Texcoco exis en 65 e enos que aba can una supe icie o al
de 373.12 ha dedicadas a la explo ación o es al, de las cuales 65.27% se cul i an con pinos y
el es o con encino y o as especies meno es; en odos los casos, la p oducción es de pequeños
y medianos p oduc o es (INEGI, 2016).
104
El ap o echamien o de e enos pa a ac i idades ganade as es meno , ya que según el
INEGI (2016) sólo 39 e enos, con una supe icie de 544.85 ha, se des inan a es a ac i idad.
Es impo an e esal a que los g andes p oduc o es únicamen e ocupan 15.38% de esas ie as,
pe o es e po cen aje equi ale a 54.11% de la supe icie o al, que se usa p incipalmen e pa a la
c ía de bo inos y o as especies, como a es. En los e enos pequeños se p oducen sob e odo
bo inos, po cinos y o inos.
Al momen o de ca ac e iza la es uc u a económica del municipio de Texcoco, es
necesa io des aca que es sede de o ganismos públicos inculados con a eas de inno ación e
in es igación, en especí ico, de la Uni e sidad Au ónoma Chapingo, el Colegio de
Posg aduados (CP), el Cen o In e nacional de Mejo amien o de Maíz y T igo (CIMMYT) y la
Uni e sidad Au ónoma del Es ado de México. En el municipio hay, además, es uni e sidades
p i adas: la Uni e sidad del Valle de México, la Uni e sidad P i ada del Es ado de México y
la Uni e sidad Ped o de Gan e. La p esencia de es as ins i uciones posiciona a Texcoco no
solamen e como un municipio impo an e po el núme o de o ganismos dedicados a la
educación e in es igación en los ni eles de licencia u a y posg ado (Mo eno-Sánchez,
2013:68), sino ambién como uen e de empleo y educación pa a la población de la egión.
5.5.1 Población ocupada
Los da os disponibles en ma e ia de me cado de abajo pa a el municipio de Texcoco se
mues an en el Cuad o 5.12, y nos pe mi en comp oba di e encias signi ica i as po sexo, an o
en lo que se e ie e al pe sonal ocupado27 como emune ado: en ambos, los homb es son más
nume osos que las muje es, y la di e encia aumen a cuando hablamos de pe sonal emune ado.
En e las y los abajado es no emune ados (pe sonas que aun cuando labo an no eciben un
sueldo o sala io, como en el caso de abajado es amilia es), las muje es se encuen an en
mayo núme o, sob e odo en el municipio de Texcoco, en compa ación con el po cen aje
nacional y es a al; es o implica que a pesa de que ellas ealizan algún abajo, no eciben un
pago, p incipalmen e po que el abajo en el cual se ocupan es amilia . Asimismo, Texcoco
p esen a una mayo in eg ación de la muje en el me cado labo al que la media nacional y la
del es ado, sin emba go, son menos emune adas: mien as a ni el nacional casi es de cada 10
del pe sonal ocupado no eciben emune ación, a ni el municipal son cua o de cada 10.
27 El pe sonal ocupado se con o ma po la suma del pe sonal emune ado más el pe sonal no emune ado (p opie a ios,
amilia es y o os abajado es) y el pe sonal no dependien e de la azón social (ou sou cing).
111
libe ad de iempos y espacios pa a p oduci , y exige la p esencia de alguien en casa que se
enca gue de las ac i idades básicas pa a la ida. Sin emba go, si las muje es imi a an ese
modelo, como ad ie e Ca asco (2001), ¿quién cuida ía de la ida humana con oda la
dedicación que ello implica?
Las mayo es esponsabilidades de las muje es en el abajo domés ico y de cuidados les
impide dedica iempo al abajo emune ado en las mismas condiciones que los homb es, lo
que de i a en meno es sala ios y pensiones en la ejez29 (Ca asco, 2013). La ENUT apo a
in o mación sob e la pa icipación de muje es y homb es en el abajo domés ico y emune ado
y apun a en esa di ección (G á ica 6.2).
G á ica 6.2 Tasa de pa icipación de muje es y homb es en abajo pa a el me cado y domés ico,
según amaño de la población y condición de hablan e de lengua indígena
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
P ác icamen e la o alidad de las muje es decla an ealiza abajos domés icos (99.36%),
mien as que su asa de pa icipación en el me cado labo al es muy in e io a la de los homb es
(44.85% y 76.26%, espec i amen e). Es a dispa idad en el acceso al me cado de abajo se
ag a a cuando in oducimos a iables é nicas y esidenciales: la asa de pa icipación en el
me cado de abajo es de 49.7% pa a las muje es que esiden en con ex os u banos, en e a
35.4% pa a las muje es u ales y 32.0% pa a las muje es indígenas.
La ele ada asa de pa icipación decla ada en el abajo no emune ado de los homb es,
pa ece con adic o ia con los da os que a oja la cuen a sa éli e. Pe o si en luga de conside a
la asa decla ada analizamos los iempos de abajo, los esul ados cambian de o ma sus ancial.
En la G á ica 6.3 obse amos las di e encias signi ica i as en el iempo no emune ado de
muje es y homb es, y nue amen e son las muje es indígenas y esiden es en localidades de
29 De i ado de las desigualdades de géne o, aducidas en pe sis en es asime ías sala iales o de acceso a posiciones de
esponsabilidad en las emp esas (Es anque y Cos a, 2018).
0.00 10.00 20.00 30.00 40.00 50.00 60.00 70.00 80.00 90.00 100.00
Muje es
Homb es
Muje es
Homb es
T abajo pa a el
me cado
T abajo
domés ico
35.38
78.18
99.39
93.31
49.69
75.26
99.33
97.03
32.02
79.66
99.64
93.91
Población hablan e de lengua indígena Localidades de 10 000 y más habi an es
Localidades de 1 a 9 999 habi an es

112
meno amaño quienes dedican un mayo núme o de ho as al abajo domés ico, abajo que no
se e e lejado ni económica ni socialmen e al no es a alo ado y econocido social y
mone a iamen e, pe o que es indispensable pa a el bienes a social.
G á ica 6.3 P omedio de ho as po semana que muje es y homb es dedican al abajo pa a el me cado
y domés ico, según amaño de la población y condición de hablan e de lengua indígena
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
La Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo nos pe mi e in oduci o o elemen o de análisis
ele an e: la jo nada de abajo eal que ealizan homb es y muje es. La G á ica 6.4 mues a los
esul ados.
G á ica 6.4 Jo nada semanal p omedio de abajo o al y b echa ho a ia
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
0.00 5.00 10.00 15.00 20.00 25.00 30.00 35.00 40.00 45.00 50.00
Muje es
Homb es
Muje es
Homb es
T abajo pa a el
me cado
T abajo
domés ico
35.05
44.79
32.93
8.29
39.05
49.87
28.20
10.40
30.85
41.25
36.14
7.62
Población hablan e de lengua indígena Localidades de 10 000 y más habi an es
Localidades de 1 a 9 999 habi an es
18.12
6.98
14.9
10.02
0
2
4
6
8
10
12
14
16
18
20
0
10
20
30
40
50
60
70
80
Población hablan e de
lengua indígena
Localidades de 10 000 y
más habi an es
Localidades de 1 a 9 999
habi an es
Media nacional
Homb es Muje es B echa ho a io
113
En México, la media de la jo nada de abajo de una muje es 10 ho as supe io a la de los
homb es, di e encia que se ex iende has a 18.1 y 14.9 ho as semanales en e las muje es
indígenas y aquellas que esiden en espacios u ales, espec i amen e.
Desde la pe spec i a de la economía eminis a debe cues iona se el alo que se da al
iempo, el cual es me can ilizado y u ilizado de di e en e mane a po el capi alismo. Es
necesa io alo a el abajo domés ico y de cuidados, debido a que no odos los se icios pueden
se pagados, no sólo po que el sala io es insu icien e pa a cub i los, sino po que las pe sonas
equie en a ec o, iempo y cuidados que no pueden con a a se ácilmen e en el me cado. Pa a
el capi alismo, únicamen e el iempo me can ilizado, aquél capaz de se ans o mado en dine o,
iene alo ; los iempos no pagados, sino i idos, donados y gene ados, no ienen ningún
econocimien o y, en consecuencia, ienden a hace se in isibles (Ca asco, 2001).
Gómez (2008:10) señala que “no econoce el alo económico del abajo no emune ado
equi ale a conside a como “no p oduc o as”, “inac i as”, “no ocupadas” y ue a del ciclo
económico a las pe sonas que dedican su iempo al cuidado de o os sin pe cibi po ello
emune ación. Más allá de las conside aciones de jus icia en el econocimien o de las
con ibuciones a la p oducción, hay que sub aya que la in isibilidad de esos apo es a ec a
ad e samen e a la jus icia de la dis ibución de ecu sos, bene icios y compensaciones de i ados
de esa p oducción”.
Las di icul ades de concilia la ida labo al y amilia se explican po el ele ado núme o
de ho as que deben dedica se al abajo ex adomés ico (Ga ido, 2004). Es deci , las muje es
pa icipan menos en la economía o mal po que dedican más iempo al cuidado de o os, pe o
ampoco pueden dedica el iempo su icien e al cuidado po que deben abaja pa a ob ene los
ecu sos necesa ios.
Es ablecida la impo ancia del abajo no emune ado, nos de end emos a analiza el ipo
de a eas que comp ende la economía de cuidados, apoyándonos en la clasi icación del INEGI
en la Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo, pa a de e mina la complemen a iedad o no de
sexos en la ealización de es as a eas.
En la G á ica 6.5 se comp ueba que las a eas en donde las muje es mexicanas pa icipan
en mayo medida son: limpieza de la i ienda (94.43%), p epa ación y se icio de alimen os
(93.34%) y limpieza de opa y calzado (92.64%). La apo ación de las muje es es mino i a ia
únicamen e en “man enimien o y epa aciones meno es”, ac i idad en la cual los a ones
alcanzan 32.05% y las muje es 6.94%; y es signi ica i amen e meno en “pagos y ámi es”,
con 33.82%.
114
G á ica 6.5 Tasa de pa icipación de muje es y homb es en ac i idades de abajo domés ico no
emune ado pa a el p opio hoga
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
El análisis de los iempos de ac i idad (G á ica 6.6) ayuda a in e p e a los da os an e io es. Las
di e encias en las asas de pa icipación en ac i idades domés icas que ealizan muje es y
homb es no son an ele an es como las di e encias del iempo que dedican a cada ac i idad.
Las es ca ego ías en las que pa icipan las muje es de o ma mayo i a ia son las que implican
mayo consumo de iempo semanal, has a 28.31 ho as, ci a que es á muy lejos de las 9.78 ho as
que ocupan los a ones en es as mismas ac i idades. La única ca ego ía en donde la
pa icipación de los homb es supe a la de las muje es es “man enimien o y epa aciones
meno es”, la que a su ez implica una meno dedicación semanal de ho as, de al o ma que la
di e encia es de sólo 76 minu os semanales más de los a ones.
G á ica 6.6 Tasa de pa icipación de homb es y muje es (%) en unción de la ac i idad de abajo
domés ico no emune ado pa a el p opio hoga y b echa ho a ia*
* Di e encia en e el núme o de ho as semanales dedicadas po homb es y muje es a cada ca ego ía.
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
0.00 20.00 40.00 60.00 80.00 100.00
P epa ación y se icio…
Limpieza de la i ienda
Limpieza y cuidado de opa y calzado
Man enimien o y epa aciones meno es
Comp as
Pagos y ámi es
Ges ión y adminis ación
93.34
94.43
92.64
6.94
65.53
33.82
69.46
58.19
73.91
61.39
32.05
49.54
32.04
67.31 Homb es
Muje es
0.03 0.03 0.45
-0.76
3.22
5.55
9.76
-2
0
2
4
6
8
10
12
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Ges ión y
adminis ación
Pagos y ámi es Comp as Man enimien o y
epa aciones
meno es
Limpieza y
cuidado de opa
y calzado
Limpieza de
i ienda
P epa ación y
se icio de
alimen os
Tasa pa icipación de homb es Tasa pa icipación muje es B echa ho a ia
115
El p oblema de alo a solamen e el iempo que gene a ganancia económica adica en que ese
alo -dine o es á asociado al pode del dine o. Es e pode - iempo-dine o no sólo se e leja en
las es e as públicas me can ilizadas como la economía, sino ambién en las elaciones
es ablecidas en los hoga es, donde los homb es –al se quienes poseen más iempo y dine o–
man ienen el pode y es e pode -dine o o o ga au onomía y capacidad de decisión (Ca asco,
2001:61). La p esencia masculina en po cen ajes simila es a los que egis an las muje es en las
ca ego ías que implican oma de decisiones y uso de ecu sos mone a ios (ges ión y
adminis ación; pagos y ámi es; y comp as) apoyan es a isión.
Habi ualmen e, el iempo de las muje es es u ilizado de o ma mucho más lexible y
sob eponiendo acciones, po lo que a a de concilia el uso del iempo en es os ámbi os iene
como esul ado un eno me con lic o de o ganización en la ida co idiana (Ca asco, 2013),
donde gene almen e in ensi ican sus jo nadas de abajo y educen su iempo de ocio y
descanso. El iempo de ocio es u ilizado como a iable de conciliación y, en casos ex emos, es
necesa io comp imi ambién el iempo dedicado a sa is ace las necesidades pe sonales
(Ca asco, 2001). Son las muje es quienes ajus an y u ilizan su iempo, libe ando de
esponsabilidades amilia es a los homb es adul os pa a que salgan a abaja lib es de
es icciones, al espacio que iene alo y econocimien o social, haciendo uso de su
“i esponsabilidad p i ilegiada” (T on o, 1993).
La G á ica 6.7 mues a la pa icipación decla ada de los in eg an es del hoga en los
cuidados. Los esul ados de la ENUT (2014) indican que es en la a ención a meno es de 14 años
en donde se concen an los cuidados, siendo la asa de pa icipación muy supe io en las
muje es; la pa icipación en las o as ca ego ías es no ablemen e in e io , y las di e encias en e
géne os se aco an. Resul a especialmen e llama i a la asa de pa icipación decla ada de los
a ones en el cuidado de pe sonas de en e 15 y 59 años, supe io en 5.35 pun os po cen uales
a la de las muje es.
G á ica 6.7 Tasa de pa icipación de muje es y homb es en abajo no emune ado de cuidado
a in eg an es del hoga
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
0.00 10.00 20.00 30.00 40.00 50.00
Cuidados especiales a in eg an es del hoga con
en e medad c ónica, empo al o discapacidad
Cuidado a in eg an es del hoga de 0 a 5 años
Cuidado a in eg an es del hoga de 0 a 14 años
Cuidado a in eg an es del hoga de 15 a 59 años
Cuidado a in eg an es del hoga de 60 y más años
6.68
26.72
46.31
12.88
5.73
4.96
18.00
33.88
18.23
5.60
Homb es Muje es
116
El iempo dedicado al abajo mues a un pano ama di e en e (G a ica 6.8): las muje es dedican
un mayo núme o de ho as al cuidado en odas las ca ego ías; incluso en los cuidados a
in eg an es del hoga de 15 a 59 años, donde los homb es decla aban una mayo asa de
pa icipación (G á ica 6.7), la b echa empo al es á p esen e.
G á ica 6.8 Tasa de pa icipación de homb es y muje es (%) en el cuidado de in eg an es del hoga
y b echa ho a ia
Fuen e: INEGI (2014b), Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo. Tabulados básicos.
El iempo que dedican a es e ipo de cuidado se ag ega al que des inan a las ac i idades
domés icas no emune adas, y ambas se sob eponen en los iempos, sob e odo en el caso de las
muje es. Muchas de ellas, mien as cuidan niños, niñas o en e mos, ealizan las ac i idades
domés icas y en ocasiones pa icipan en el me cado, especialmen e de ca ác e in o mal, como
la en a de algunos p oduc os o maquila de opa. Exis e una impo an e supe posición de
acciones que ala ga y sob eca ga las jo nadas de las muje es.
No sólo se debe conside a el olumen de iempo in e ido en ac i idades de cuidado, sino
lo que implica ese abajo en la ida. El cuidado de pe sonas con discapacidad no solamen e
equie e del iempo que supone ocupa se del bienes a del amilia , sino el es ue zo ísico y el
desgas e emocional de quien lo ealiza; lo cual implica disminución en el descanso y sueño, un
inc emen o del iempo de p epa ación de alimen os especiales, mayo abajo en cuan o a la
limpieza de la pe sona dependien e, e cé e a. No exis e una medida es adís ica que e leje el
desgas e ísico y emocional de la cuidado a o cuidado .
Es necesa io esal a que an o la in ensi icación y ala gamien o de las jo nadas de abajo,
como el uso y dis ibución del iempo de las muje es, se en in luidos po o as a iables que
no es án ecogidas en la ENUT: aza, condición é nica, ni el socioeconómico, edad, con ex o
geog á ico o condición social-ci il, las cuales inciden de o ma impo an e en la jo nada de
2.79
1.21
13.4
7.75
11.75
0
2
4
6
8
10
12
14
16
0
5
10
15
20
25
30
Cuidado a
in eg an es del
hoga de 60 y más
años
Cuidado a
in eg an es del
hoga de 15 a 59
años
Cuidado a
in eg an es del
hoga de 0 a 14
años
Cuidado a
in eg an es del
hoga de 0 a 5
años
Cuidados
especiales a
in eg an es del
hoga po
en e medad
c ónica, empo al
o discapacidad
Tasa pa icipación de homb es Tasa pa icipación de muje es B echa ho a ia

117
abajo no emune ada que asumen las muje es. Una muje pob e, indígena, iuda, de edad
mayo y esponsable del cuidado de o os/as in eg an es de la amilia, segu amen e e á
in ensi icado su iempo de abajo y educido al máximo el iempo de descanso. Po ello es
necesa io ubica el ema del cuidado desde el luga que han ocupado di e en es ipos de muje es:
indígenas, u ales, neg as, mes izas y odas aquellas que han sido subal e nizadas.
Aun siendo conscien es de lo imp eciso de la ap oximación, la Cuen a Sa éli e del abajo
no emune ado de los hoga es pone de mani ies o lo ace ado de es a a i mación pa a el caso
de México. El Cuad o 6.1 mues a que el alo económico de las labo es domés icas y de
cuidados se inc emen a cuando se a a de homb es y muje es que i en en pa eja: el inc emen o
es de 132.7% en las muje es, mien as que los homb es al casa se sólo inc emen an el alo de
las labo es domés icas y de cuidados 25.4%. El apo e de los homb es sepa ados, iudos o
di o ciados aumen a espec o a los que i en en pa eja, mien as que las sepa adas, di o ciadas
o iudas disminuyen su apo ación en é minos de abajo domés ico y de cuidados; no obs an e,
és a con inúa siendo el doble que la de los a ones en su misma si uación.
Cuad o 6.1 Valo de las labo es domés icas y de cuidados en unción de la pe sona que las ealiza
(millones de pesos) 2016
Muje es
Homb es
Valo de las labo es domés icas y de cuidados po pe sona que las ealiza
(millones de pesos)
51,962
18,943
Valo de las labo es domés icas y de cuidados po pe sona que las ealiza, según si uación conyugal
(millones de pesos)
Sol e os(as)
28,745
16,225
Casada(o) o unida(o)
66,887
20,343
Sepa ada(o), di o ciada(o) o iuda(o)
45,583
21,939
Valo de las labo es domés icas y de cuidados po pe sona que las ealiza, luga de esidencia (millones
de pesos)
U bano
50,726
19,576
Ru al
56,295
16,797
Valo de las labo es domés icas y de cuidados po pe sona que las ealiza, según ipo de en e mo al
que a endie on (millones de pesos)
En e mo empo al
11,789
7,347
En e mo c ónico
21,752
18,194
Pe sona con alguna limi ación ísica o men al
20,785
12,033
Fuen e: INEGI, 2016, Cuen a sa éli e del abajo no emune ado de los hoga es de México,
h p://www.inegi.o g.mx/es /con enidos/p oyec os/cn/ n h/
De igual o ma, se obse a que el alo económico de las labo es no emune adas que ealizan
las muje es en el medio u al es supe io al de las ealizadas en un con ex o u bano; y que donde
se in ie e más abajo, espec o al cuidado de en e mos/as, es en los casos de en e mos c ónicos
y pe sonas con alguna limi ación ísica o men al.
Es as ci as pueden in e p e a se desde dos pe spec i as: en unción del apo e ocul o que
las muje es hacen a la economía nacional o como una o ma de explo ación que el sis ema
capi alis a-me can il hace de las muje es, o, dicho de o a o ma, el aho o de millones de pesos
debido al abajo no emune ado de las muje es. En cualquie caso, el abajo domés ico y de
cuidados, conside ado adicionalmen e como un asun o que o ma pa e de la o ganización
118
p i ada amilia y sob e el cual el Es ado no iene papel alguno, es un eno me apo e pa a la
economía nacional, y es ealizado de o ma mayo i a ia po muje es.
Al espec o, Izquie do (2004) señala que las esponsables de a a de compa ibiliza los
iempos del abajo p oduc i o y ep oduc i o de cuidados son las muje es, pe o is o como si
ue an cues iones de olun ad indi idual y po an o una ac i idad p i ada, en la que el Es ado
no in e iene. Aunque los cuidados ienen, en muchos casos, una indudable conno ación
a ec i a, su o ganización es esul ado de una decisión polí ica y depende en g an medida del
modelo de sociedad. En México, po ejemplo, exis en muy pocas polí icas en ocadas a los
cuidados y no se ha alo ado su icien emen e la in luencia del c ecimien o y en ejecimien o
poblacional,30 que cada ez es más ápido. Al se la población más ieja, con menos empleos
es ables, menos pensiones, y mayo dependencia ísica, el cuidado de los in eg an es de las
amilias sob eca ga a las muje es, incluso a las abuelas con sus esposos y nie os/as.
Así, el abajo domés ico y de cuidados unciona como amo iguado de los e ec os
de as ado es de la c isis en el bienes a de las pe sonas (Ca asco, 2013). Un cla o e lejo son
las polí icas de des egulación y lexibilización del me cado labo al de los úl imos años, cuyo
obje i o ha sido educi cos es sala iales y adap a los iempos de abajo a las exigencias de la
mayo e iciencia y p oduc i idad de la emp esa, aunque ello signi ique e ec os nega i os en la
calidad de ida de las pe sonas (Ca asco, 2001). La c isis implica una ep i a ización de la
ep oducción social. La d ás ica educción del gas o público en se icios de cuidados, iene
como uno de sus ines que pa e de los cuidados eg esen al hoga , ya que algunos abajos y
se icios que se habían me can ilizado aho a uel en al espacio p i ado, o se dejan de u iliza
po la imposibilidad de asumi los cos es mone a ios. En es e sen ido, Gómez (2008) señala
que, en su ol de cuidado as, las muje es abso ben el impac o p incipal de los ajus es
es uc u ales que e osionan la p o isión pública de se icios de a ención.
6.2 LA CONCILIACIÓN ENTRE LO REPRODUCTIVO Y PRODUCTIVO EN MÉXICO
A pesa de que en cada país se i e de dis in a mane a es a c isis, se ha con e ido en ema de
deba e público, debido a las p esiones económicas, sociales, de iempo, e cé e a, que se
an eponen a la ep oducción social y la sos enibilidad de la ida. Sob e odo en las muje es,
como enca gadas de los cuidados, exis en p esiones pa a ene y c ia niños, cuida de amigos
y amilia es, man ene hoga es y comunidades más amplias, y sos ene elaciones en gene al.
Pé ez (2006a) señala que la ac ual c isis de los cuidados se desencadena po la quieb a de un
modelo p e io de epa o de los cuidados ya que, según F ase (2016), la nue a o ma de
sociedad capi alis a es á debili ando de mane a sis emá ica la ep oducción social, y el esul ado
es una eno me c isis no sólo de los cuidados, sino de la ep oducción social en su sen ido más
amplio. La p egun a es: ¿cómo se es á eo ganizando la sa is acción de la necesidad de cuidados
en el ma co de un sis ema que no p io iza las necesidades de las pe sonas, sino las de los
30 Pa ida (2005:19) menciona: “las p oyecciones demog á icas indican que es e p oceso se ec udece á en las p óximas cinco
décadas. La con acción de la pi ámide se á cada ez más no o ia, no sólo en é minos ela i os, sino incluso en absolu os, y la
ine cia del ápido c ecimien o del pasado se ha á e iden e en la senec ud (60 años o más) con o me a ance el p esen e siglo.
La población de la e ce a edad se man end á en con inuo c ecimien o, aumen ando 76,3% de 2000 a 2015, 83,3% en los es
lus os siguien es y 63,2 % en los úl imos dos decenios. Así, el núme o de los adul os mayo es del país se cuad uplica á al
pasa de 6.7 millones en 2000 a 36.5 millones en 2050”.
119
me cados? (Pé ez, 2006a), po que ningún Es ado puede unciona sin ciudadanos, que se
p oducen y ep oducen a a és de la a ención (T on o, 2013).
El Cuad o 6.2 ecoge los da os de la Encues a Nacional sob e la Dinámica de las Relaciones
en los Hoga es, la cual o ece aliosa in o mación sob e la dis ibución de las a eas
desempeñadas en el hoga según el sexo de las pe sonas que las ealizan, y pe mi e obse a
que son las muje es quienes decla an ocupa se en soli a io de la mayo ía de las a eas en el
hoga . De nue o, sólo en la ca ego ía de epa aciones es mayo i a ia la p esencia de homb es
que ealizan es a a ea de o ma p incipal.
Cuad o 6.2 Dis ibución de las a eas desempeñadas en el hoga según sexo, en unción de quien las
ealiza de mane a p incipal (%), 2016
Ta ea desempeñada en el hoga
Sexo
Nadie
No aplica
Sólo
muje es
Sólo
homb es
Ambos
Cuida o apoya a las niñas y niños que i en aquí
38.3
1.0
20.9
0.5
39.4
Cuida o apoya a las ancianas y ancianos que i en
aquí
10.9
1.2
6.5
2.0
79.4
Hace los quehace es domés icos (cocina , la a ,
plancha , asea la casa)
68.6
0.7
30.2
0.1
0.5
Hace los ámi es y comp as pa a el hoga (pagos
de luz, elé ono, i al banco, al me cado, e c.)
46.7
11.5
41.3
0.0
0.5
A ende o apoya a las pe sonas con alguna
discapacidad
5.3
0.6
2.9
1.4
89.7
Hace epa aciones a su i ienda, muebles,
ehículos o apa a os elec odomés icos
8.0
46.3
42.5
1.7
1.5
A ende a pe sonas en e mas
26.7
1.5
17.9
1.6
52.2
Fuen e: INEGI, Es imaciones a pa i de la Encues a Nacional sob e la Dinámica de las Relaciones en los
Hoga es 2016 (ENDIREH). Tabulados básicos.
No a: Las es imaciones se ealizan con una población o al de muje es, en la edad especi icada, de 46 501
740 muje es.
El p oblema es que el ema de los cuidados sigue siendo a ado de o ma indi idual o amilia ,
especialmen e ealizado po las muje es, po lo que son ellas quienes deben encon a las
soluciones, o ganiza sus iempos y ac i idades, e incluso comp ome e su descanso, iempo de
ocio y salud. Si ellas, como “ esponsables” de los cuidados, no pueden ealiza los, se apoyan
de o as muje es, en edes de cuidados que pueden se amilia es, de abajo e incluso de
mig an es o asnacionales, como cuando con a an a muje es mig an es pa a el cuidado de los
in eg an es de la amilia.
120
Cuad o 6.3 Muje es de 15 años y más que ealizan las a eas en el hoga po ipo de a eas, según
in eg an e emenina de la amilia que las ealiza (%), 2016
Ta ea desempeñada en el hoga
Pe sona que ealiza la a ea*
%
En e is ada
%
Hijas
%
Mad e
%
He manas
Cuida o apoya a las niñas y niños que i en aquí
81.9
10.8
22.0
5.7
Cuida o apoya a las ancianas y ancianos que i en
aquí
75.0
18.6
13.5
10.2
Hace los quehace es domés icos (cocina , la a ,
plancha , asea la casa)
90.5
14.2
22.6
8.0
Hace los ámi es y comp as pa a el hoga (pagos de
luz, elé ono, i al banco, al me cado, e c.)
80.0
9.5
22.0
5.1
A ende o apoya a las pe sonas con alguna
discapacidad
79.2
12.9
17.8
8.3
Hace epa aciones a su i ienda, muebles, ehículos
o apa a os elec odomés icos
75.0
10.0
21.8
6.4
A ende a pe sonas en e mas
78.1
10.1
25.1
6.2
Fuen e: Es imaciones a pa i del INEGI, Encues a Nacional sob e la Dinámica de las Relaciones en los
Hoga es 2016 (ENDIREH). Tabulados básicos.
* La suma de las pe sonas decla adas no coincide con el 100%, pues cada muje pudo decla a más de
una pe sona.
Como se obse a en el Cuad o 6.3, según es imaciones de la ENDIREH 2016, las p incipales
pe sonas que ealizan las a eas son o as muje es. Así, los p oblemas de la c isis de los cuidados
se ans ie en de unas muje es a o as, con base en ejes de pode , en una la ga cadena de la cual
es án sis emá icamen e ausen es los homb es; o, en odo caso, p esen es únicamen e en los
eslabones inales, pues como apun a Hochschild (2001), muchas eces los bene icia ios inales
de las cadenas mundiales del a ec o son homb es. Pa a el caso de México, Ma ínez y Rojas
(2016:642-643) señalan que, en la búsqueda de una up u a con el modelo masculino y pa e no
adicional, los homb es de sec o es sociales más acomodados, u banos y con mayo
escola idad, ienen cie a en aja espec o a sus pa es de es a os popula es u banos y de
ámbi os u ales e indígenas. En las comunidades u ales e indígenas, las ans o maciones en la
di isión in a amilia del abajo han sido más len as, debido al ue e a aigo de concepciones
adicionales espec o a los papeles masculinos y emeninos. Las muje es de es os sec o es
sociales, sob e odo de gene aciones mayo es, siguen conside ando que ellas son esponsables
del abajo domés ico, en an o que sus ma idos de la manu ención del hoga . Los homb es que
apo an más iempo al abajo domés ico en sus hoga es, son p ecisamen e aquellos que ambién
colabo an con mayo núme o de ho as a la semana en los cuidados de sus hijos/as.
Las muje es ienen que desplega múl iples es a egias de “conciliación” que, en gene al,
combinan edis ibución de los abajos en el seno del hoga con la ex e nalización de pa e de
los cuidados (se icios o malizados en la in o malidad), apoyadas po abajo pa icula y po
las edes de apoyo amilia es y ecinales, donde es cla e el peso de las abuelas en el cuidado a
meno es o en las ges iones co idianas de los hoga es. Pe o es as es a egias son insu icien es y
de i an en un acceso segmen ado a dis in os ipos de cuidados (y de di e sas calidades) y en
ue es ensiones subje i as (en e un modelo más indi idualizado y o o de co e amilis a)
(Pé ez y López, 2011).
127
G á ica 6.10 Es ado ci il de los y las en e is ados
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
El ing eso es una de las p incipales a iables que pueden de ini el acceso y dis u e del cuidado.
Coello y Pé ez (2013) mencionan que se gene a un cí culo icioso en e cuidados y
desigualdad-p eca iedad-exclusión-pob eza ya que, a peo posición socioeconómica, más ca ga
de cuidados, po que se dispone de menos al e na i as, capacidad de elección y, po an o, menos
posibilidades de paga po el abajo de cuidados. También se equie en mayo es cuidados, dado
que los sec o es más ulne ables se en a ec ados po más p oblemas de salud, desnu ición, al a
de se icios y gua de ías, e cé e a. De modo que, en e más ca ga de cuidados, peo posición
socioeconómica, po que cuida no da acceso a de echos económicos, polí icos ni sociales; y en
las condiciones ac uales, el cí culo icioso se ag a a con la c isis de salud, económica y social
de i ada de la Co id-19.
Tiene especial in e és conoce el ni el de ida de los y las en e is adas. En odos los casos
se p egun ó sob e la ac i idad económica que ealiza el o la encues ada, el ing eso mensual
amilia , el núme o de in eg an es de la amilia y las ho as que dedican al abajo emune ado.
Los da os son cohe en es con lo expues o an e io men e, espec o al papel de las muje es en la
economía o mal, concen ándose un mayo núme o de ellas en las ca ego ías labo ales que
egis an meno emune ación.
G á ica 6.11 Ing eso mensual amilia , po sexo del en e is ado/a
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
0.00
10.00
20.00
30.00
40.00
50.00
60.00
70.00
Sol e o/a Casado/a- Unión
lib e
Di o ciado/a Viudo/a
23.58
63.68
11.79
0.94
30.19
56.60
11.32
1.89
Muje
Homb e
0.00
5.00
10.00
15.00
20.00
25.00
30.00
35.00
40.00
45.00
50.00
Menos de un
sala io mínimo
En e 1 y 2 sala ios
mínimos
De 3 a 4 sala ios
mínimos
Más de 4 sala ios
mínimos
15.09
25.94 25.94
33.02
5.66
16.98
30.19
47.17
Muje Homb e

128
Respec o a las ac i idades en donde se emplean de mane a emune ada, casi 50% de los
homb es se ocupan en se icios p o esionales, como p o eso es, abogados, aseso es de
ag onegocios y de la indus ia au omo iz; 18.87% dijo se empleado de alguna emp esa p i ada
o de gobie no; y con igual po cen aje (11.32%) se dedican al come cio o mal e in o mal,
espec i amen e. Las muje es ambién se emplean en se icios p o esionales, pe o en meno
po cen aje; además de empleadas, en el come cio in o mal, como amas de casa, y en hospedajes
y elabo ación de alimen os. Es os da os coinciden con la dis ibución ocupacional de la
población gene al del municipio de Texcoco, como se mues a en los cuad os 5.8 y 5.13.31
G á ica 6.12 Ac i idades económicas, po sexo del en e is ado/a
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Desde la pe spec i a de géne o, se p esen a una seg egación ocupacional que esponde a los
es e eo ipos de géne o. Ellas, ubicándose en mayo p opo ción en ac i idades de se icio de
meno cuali icación y es abilidad, en e las cuales es á el come cio in o mal –que incluye en as
po ca álogo y po In e ne –. Mien as los homb es ocupan pues os que les pe mi en ob ene
ing esos más ele ados y mayo econocimien o social, ep oduciendo los es e eo ipos que
colocan a los homb es como p incipales p o eedo es y a las muje es como cuidado as, cuyos
ing esos son conside ados como “apoyos” al gas o amilia .
31 En el Cuad o 5.8 se obse a cómo la economía del municipio es á e cia izada: 28.44% son unciona ios, p o esionis as,
écnicos y adminis a i os; 2.99% abajado es ag opecua ios; 22.91% abajado es en la indus ia, y 44.46% come cian es y
abajado es en se icios.
2.83
0.94
1.89
3.30
8.02
5.19
8.96
13.21
25.47
30.19
1.89
1.89
1.89
1.89
5.66
11.32
11.32
18.87
45.28
0.00 5.00 10.00 15.00 20.00 25.00 30.00 35.00 40.00 45.00 50.00
Se icios - écnicos
Ag icul u a, ganade ía, o es al
Manu ac u a-maquila
Hospedaje y alimen os
Ama de casa
No abaja
Come cio o mal
Come cio in o mal
Empleados/as
Se icios p o esionales
Homb e Muje
129
Tes imonios como los de Elena, Ca men, Ma ía y Ve ónica lo con i man:
Soy ama de casa y abajo un día a la semana en un ianguis 32de Amecameca. Me
oy a las cinco de la mañana y eg eso como a las ocho y media o nue e de la noche.
Voy los mié coles (Elena, 52 años, en e is a ma zo 2020).
T abajo en en a po ca álogo en los iempos lib es. Vendo con la amilia, en la
escuela, con los ecinos más ce canos, po que es poco el iempo pa a aslada se. En
los luga es donde es á uno, es donde se hace y ya, no más lejos (Ca men, 39 años,
en e is a ma zo 2020).
Yo siemp e abajé en las casas. Haga de cuen a que cuando yo ui niña yo no e miné
mi escuela, po que dijo mi papá que a las muje es nos iban a man ene . Todas las
muje es hijas – uimos 5 muje es–, dijo mi papá que nos iban a man ene . Dice,
m’hija, ¡pe o abajando!, y no e minamos p ima ia. En onces nos quedamos en la
casa cuidando a los he manos. Pe o si uno se nos caía, nos pegaban. Y mi mamá,
como ejía sué e es, una seño a que conocía le dijo: –¿No le da pe miso a su hija que
enga a cuida a mi hijo?, y pues yo me ui a abaja de nana. A que me es u ie an
pegando po i a uno de mis he manos y de a g a is, mejo que aya a abaja , desde
los 11 años. Le digo, oda la ida he abajado, no le engo miedo al abajo (Ma ía,
59 años, en e is a ma zo 2020).
T abajo po las noches, en una áb ica de PET, empacando bo ellas. En o a las sie e
de la noche y salgo a las sie e de la mañana […] mi abajo no es á lejos y como
siemp e he abajado a o de no aleja me demasiado po ella [su hija, que es á
en e ma]. P ác icamen e odos mis abajos han es ado ce ca, de la casa, ya cualquie
cosa él a y me dice, y ya pido pe miso y me salgo (Ve ónica, 37 años, en e is a
ma zo 2020).
O o aspec o ele an e es que, como e a de espe a se dada la es uc u a económica desc i a, la
población encues ada se ocupa p incipalmen e en las ac i idades e cia ias y, en meno medida,
en las p ima ias y secunda ias. Es os esul ados son consis en es con la ac ual desag a ización
y descampesinización a ni el nacional y egional, así como con la p oli e ación de empleos que
lle an a una p eca iedad labo al y de ing esos. En menos de es décadas la u alidad mexicana
ha ansi ado de “un mundo campesino ag a io dominado po la p oducción ag opecua ia y la
amilia campesina, a un mundo u al, en donde p edomina el abajo asala iado, la mig ación y
la amilia no campesina” (Ca on de G ammon , 2009:16). El mismo au o insis e en que “hoy
sólo una e ce a pa e de los hoga es u ales son campesinos, el es o son hoga es no
campesinos, de asala iados u ocasionalmen e hoga es con pequeños come cios, ac i idades
a esanales o de o icios (albañiles, mecánicos, e cé e a). La plu iac i idad se ha gene alizado al
conjun o de las amilias campesinas” (Ca on de G ammon , 2009:39) (Cuad o 6.6). Es os da os
son coinciden es con las es adís icas a ni el municipal.
Respec o a la p eca iedad labo al, es udios como el de Ga cía (2006) y Guada ama,
Hualde y López (2012), señalan que, en México, el p incipal p oblema de la población ac i a
no es la al a absolu a de ocupaciones, sino de empleos con emune aciones y condiciones de
32 El ianguis es un me cado adicional mexicano que se ins ala una ez a la semana en las calles de un luga especí ico; es
i ine an e, y ambién se le conoce como me cado sob e uedas.
130
abajo adecuadas y sa is ac o ias. Ga cía (2006) hace hincapié en que la si uación labo al se ha
o nado cada ez más ines able y menos p o egida, y no pe mi e –en muchos casos– ob ene
ecu sos su icien es, es deci , gene a un mayo ni el de p eca iedad.
Los da os analizados en los apa ados 6.1 y 6.2 ponen de mani ies o que es os enómenos
han impac ado de mane a di e en e en homb es y muje es; ellas se han inco po ado
masi amen e a la ue za de abajo como mano de ob a lexible, ba a a y empo al. Así lo han
obse ado au o es como Ga ay (2010), quien señala que las muje es han aumen ado su
pa icipación como asala iadas y en ac i idades como abajado as po cuen a p opia, pe o
man eniendo las ac i idades no emune adas y del hoga , debido a que g an pa e del abajo
emune ado que desempeñan es p eca io y los ing esos apenas les alcanzan pa a sob e i i .
Es e iden e que el ni el sala ial depende del ipo de ocupación. Las ac i idades menos
emune adas es án en el come cio o mal e in o mal, como empleados/as, ac i idades ealizadas
p incipalmen e po las muje es. Mien as que las labo es de mayo emune ación son
desempeñadas mayo i a iamen e po los a ones. Es os esul ados coinciden con los epo ados
a ni el municipal pa a Texcoco en el capí ulo 5 (G á ica 5.3).
Si bien no se p egun ó a las pe sonas en e is adas po su ni el de o mación, los esul ados
ob enidos en el ipo de ac i idad desa ollada indican que las muje es ienen un meno ni el de
capaci ación, debido a que se epo a on en meno medida en la ca ego ía de “se icios
p o esionales”, la cual implica un ni el educa i o po lo menos de licencia u a. Es necesa io
conside a que la calidad del empleo, y, e en ualmen e, su p eca iedad, dependen de un denso
en amado o mado po ins i uciones, polí icas públicas, egulación y del equilib io de pode
en e los ac o es en las elaciones sociales, de géne o y labo ales (de Cas o, 2019).
Cuad o 6.6 Ac i idades económicas po ing eso mensual amilia y sexo del en e is ado/a (%)
Menos de 1 sala io
mínimo
En e 1 y 2 sala ios
mínimos
De 3 a 4 sala ios
mínimos
Más de 4 sala ios
mínimos
Muje
Homb e
Muje
Homb e
Muje
Homb e
Muje
Homb e
Se icios
p o esionales
0.47
4.25
7.55
8.96
9.43
16.51
28.30
Empleados/as
4.25
5.66
1.89
8.02
7.55
7.55
9.43
Come cio in o mal
5.66
3.77
5.19
3.77
1.42
5.66
0.94
0.00
Come cio o mal
4.72
1.89
1.89
1.89
2.36
5.66
No abaja
0.47
1.89
1.89
1.89
2.36
1.89
0.47
Ag icul u a,
ganade ía, o es al
0.47
0.47
1.89
Hospedaje y
alimen os
0.47
0.47
0.47
1.89
1.89
Manu ac u a-
maquila
1.42
0.47
1.89
Se icios - écnicos
0.94
1.42
0.47
Ama de casa
2.83
0.47
1.89
2.83
1.89
TOTAL
15.09
5.66
25.94
16.98
25.94
30.19
33.02
47.17
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Las di e encias en el ipo de ocupación y el ing eso ob enido son con unden es. Los empleos
que signi ican meno emune ación es án ep esen ados, en mayo medida, po muje es; así,
po ejemplo, con di e encias po cen uales de 9.43 pun os en elación con los a ones, las
131
muje es ganan menos de un sala io mínimo y 8.96 pun os po cen uales quienes eciben en e
uno y dos sala ios mínimos, en compa ación con los homb es. Po el con a io, en la ca ego ía
de es a cua o sala ios mínimos, los homb es ep esen an 4.25 pun os po cen uales po a iba
de las muje es, ci a que se inc emen a cuando se a a de cua o o más sala ios mínimos, donde
la di e encia es de 14.15 pun os po cen uales pa a los a ones.
Es os da os son e lejo de la p eca iedad labo al y sala ial de la población encues ada, pues
casi la mi ad de los homb es y dos e cios de las muje es pod ían conside a se en si uación de
p eca iedad, po el mon o económico an bajo que eciben, lo cual puede lle a a o a clase de
p eca iedad: la p eca iedad de la ida, la explo ación del con inuum de la ida co idiana,
dependiendo de la expe iencia co po eizada (Ba a ini, 2009). Las en e is as ambién lo con i man:
A mi esposo le dan 1200 a la semana y a mí 1000 pesos. Son muchos gas os, en e
pañales, medicamen os, se pod ía deci que abajando dos no es amos an limi ados,
bueno, no los engo an limi ados, po que p ác icamen e abajamos pa a ellos, pa a
que no les al e su alimen ación, lo que es su desayudo, comida y cena. Tampoco me
sob a, pe o no me limi o, que po ejemplo le hace al a pañales o que engo que
comp a un medicamen o, puedo comp a lo (Ve ónica, 37 años, en e is a ma zo 2020).
Yo gano unos 300 a la semana, po que aho i a es án muy bajas las en as, po donde
quie a y él [su esposo] unos 1000 pesos a la semana, po que es p opina, no es pago
(Guille mina, 39 años, en e is a ma zo 2020).
An e io men e abajaba como conse je de una escuela, pe o ya no. Mi esposo abaja
en una mina, en maquina ia pesada. A la semana le pagan 1000 pesos, casi no nos
alcanza, casi hacemos milag os con el dine o, po que pagamos en a (Diana, 25 años,
en e is a ma zo 2020).
Nos dan muy poqui o, yo cuando abajo me dan 500 pesos, a mi mamá le dan 750 a
la semana, mi papá gana, le dan cada quincena, pe o lo que le dan es su dine o, eso
es muy apa e, po que es án di o ciados, es su dine o, yo no sé (Glo ia, 27 años,
en e is a ma zo 2020).
Asimismo, es os esul ados con i man lo señalado en es udios como el de Villa (2019), quien
a gumen a la elación en e el abajo y los cuidados, y explica que la o ma en que se o ganiza
la p o isión de los cuidados en México incide de mane a más des en ajosa en las opo unidades
labo ales de las muje es, sob e odo en amilias con meno es ecu sos, al educi sus opciones
a empleos in o males y a la subocupación. Po o a pa e, al ocupa se en los empleos peo
pagados, ienen pocas opciones pa a ealiza los cuidados.
Lo p eocupan e es que, en México, la p eca iedad se ha no malizado a al g ado, que se ha
con e ido en un p oblema es uc u al. Los empleos ines ables e insegu os han dejado de se
ca ac e ís icos de cie os g upos poblacionales y ipos de empleo; han asumido la o ma de
exclusión labo al y social debido a que aba can –ma e ial y subje i amen e– odas las dimensiones
de la ida, y es o epe cu e en la ep oducción y la co idianeidad de la ida (Capog ossi y
Quin ana, 2021; Guada ama, Hualde y López, 2012). La p og esi a p eca iedad en el abajo
p o oca ince idumb e e impide c ea un p oyec o de ida a la go plazo y condiciones de
132
au onomía (Guada ama, Hualde y López, 2012), pasando de la p eca iedad labo al a la
p eca iedad amilia , de i ienda y en el “habi a ”, a a esando odos los ámbi os de la
co idianidad, pa icula men e el amilia y el en o no habi ado (Lindón, 2003). Así puede e se
an o con los da os de la encues a como de las en e is as.
No abajo, he abajado en cos u a, pe o sólo en empo ada; hay más en diciemb e.
Me oy con una de mis ías a abaja . Vi o con 6 pe sonas, cua o niños: es sob inos,
y mi hijo, y mi mamá y yo. Mi hijo es de len o ap endizaje, iene 10 años, a en quin o.
Vi o con mi mamá, somos es muje es (hijas), pe o la o a pasó a deja a sus hijos y
yo me hago esponsable de dos y mi mamá de uno. Yo les hago de come , les la o la
opa, los baño, o sea les hago de la chacha y, pues, mi mamá cuando se pone mala yo
la eo, po que padece de la diabe es. Mi mamá abaja, es despachado a de camiones,
pe o gana muy poqui o (Glo ia, 27 años, en e is a ma zo 2020).
El amaño p omedio de las amilias, ob enido a pa i de la encues a, se si úa en e los es y
cua o in eg an es, lo que concue da con los da os del INEGI pa a 2020, a a és del Censo de
Población y Vi ienda 2020, donde se epo a que el amaño de los hoga es en México a ni el
nacional es de 3.6 in eg an es. Al c uza el amaño medio de los hoga es con el ing eso mensual
amilia , se obse a que los y las en e is adas i en con un sala io mínimo po pe sona. Po
ejemplo: una amilia con 4 in eg an es que ienen ing esos mensuales de en e es y cua o
sala ios mínimos (de 11,089.80 a 14,786.40 pesos mexicanos) i en con un sala io mínimo
dia io pa a cada in eg an e de la amilia,33 es deci , es a ían en la línea de bienes a mínimo.
Es e ing eso únicamen e alcanza ía pa a cub i algunas necesidades básicas –como alimen os–
, sin emba go, los se icios como en a, luz, agua, elé ono, in e ne y o os necesa ios pa a la
casa; así como se icios educa i os y de salud, no pod ían se cubie os ácilmen e, y mucho
menos se icios de cuidado ( abajo domés ico, en e me ía pa icula , gua de ía, e cé e a).34
Uno de los es imonios deja e cómo la al a de ecu sos económicos los limi a an o en
ac i idades domés icas como de cuidados pe sonales:
[…] no enemos agua, ya a pa a un año que no enemos agua. Tenemos que cuida
mucho el agua, po que ¿cuán o cues a una pipa? En onces, cuando nos a isa on que
no íbamos a ene agua, supues amen e medio año, dijo mi hijo mayo : –les doy an o
y mejo que enga una máquina a asca pa a hace una cis e na–. Fue a asca la
máquina, pe o como dijo mi ma ido, no ue su icien e, no ue on su icien es las
medidas que le die on, po que haga de cuen a que hay un á bol y obs uía el
mo imien o de la máquina y le dijo mi ma ido: –¡Déjalo así y yo lo e mino! Como
me o y medio le al ó de un lado po que del o o sí se lo pudie on qui a . Y él ue
en lo que comenzó a abaja , po eso se en e mó más de la ciá ica y aho a no puede
camina ni hace nada. Así que los del agua nos dije on que eníamos que paga lo
33 El sala io mínimo dia io en 2020 e a de 123.22 pesos mexicanos.
34 Según el CONEVAL (2010), la línea de bienes a mínimo se e ie e al alo mone a io de una canas a alimen a ia básica, es
deci , al cos o o al mensual que le implica a una pe sona con a con comida su icien e en can idad y calidad nu icional. Po
su pa e, la línea de bienes a co esponde al alo mone a io de una canas a de alimen os, como el de o os bienes y se icios.
Ello signi ica el cos o o al mensual que le implica a una pe sona, aunado al acceso a los alimen os, su aga gas os inhe en es
a su anspo e, cuidados pe sonales, educación, cul u a, ec eación, i ienda, es ido y salud, en e o os sa is ac o es.

133
del año del agua y lo de la pe o ación del pozo, aunque no u ié amos agua, y yo le
dije que enía gas os po que enía una hija especial y mi esposo en e mo. Y sí ue
muy c uel po que me dijo: –Mi e seño a, ése no es mi p oblema, es p oblema de
us edes– bueno, le comp o medicamen os o le pago lo de us edes. Tenemos que e
de dónde, aho a si como le digo a mis hijos, comemos o pago lo del agua (Ma ía
Félix, 59 años, en e is a ma zo 2020).
Sólo las amilias que ganan más de cua o sala ios mínimos y ienen un abajo es able, pod ían
cub i sus gas os pa a la subsis encia y ene acceso a o os sis emas de cuidados p opo cionados
po el Es ado y el me cado, como gua de ías, es ancias de día, e apias y se icio médico, en e
o os, así como accede a algunos se icios p i ados (35.84% de los y las encues ados/as).
Todas las demás pe sonas en e is adas pod ían conside a se con alguna dimensión de
p eca iedad, debido a que ienen limi aciones económicas pa a su subsis encia, es deci , 64.15%
de los y las encues ados/as y en e is adas/os se encuen an en esa condición. Los esul ados
coinciden con los del Consejo Nacional de E aluación de la Polí ica de Desa ollo Social
(CONEVAL)35 pa a el p ime o y segundo imes es de 2021 a ni el nacional, en donde se
señala que la pob eza labo al pasó de 39.4% a 38.5% en el segundo imes e de ese año.
Cuad o 6.7 Ing eso mensual amilia po núme o de in eg an es de la amilia y sexo del en e is ado/a
1 a 3 in eg an es
4 a 6 in eg an es
7 a 9 in eg an es
10 o más
in eg an es
Muje
Homb e
Muje
Homb e
Muje
Homb e
Muje
Menos de un sala io
mínimo
3.30
1.89
9.43
3.77
1.89
0.47
En e 1 y 2 sala ios
mínimos
8.49
5.66
13.68
11.32
3.77
De 3 a 4 sala ios
mínimos
8.02
16.98
16.98
13.21
0.94
Más de 4 sala ios
mínimos
16.98
22.64
16.04
16.98
7.55
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Es udios como los de Cas el (2010), S anding (2014), de La a (2018) y Capog ossi y Quin ana
(2021) conside an que la p eca iedad, además de es a p esen e en los sec o es
“ adicionalmen e in o males” o ma ginados, ambién se e leja en la pé dida de la calidad del
empleo asala iado y de los de echos sociales que lo acompañan. Pa a Guada ama, Hualde y
López (2012), la p eca iedad labo al es a ía ep esen ada an o po la deg adación de las
condiciones de abajo, po quienes i en bajo la amenaza del despido, po los ecién empleados
que i en al día sin encon a la mane a de asegu a su p o ección, po aquellos que se inse an
de mane a in e mi en e en el me cado de abajo, y po los que disponen de empleos de bajos
ing esos –es os úl imos pueden conside a se p eca ios si es án asociados con pob eza o con
inse ción social insegu a–. Todo ello, independien emen e del ipo de abajo y sin impo a que
se a e de iejos o nue os abajos, o males o in o males, manuales y no manuales, los no
cali icados y los especializados.
35 h ps://www.cone al.o g.mx/Medicion/Paginas/ITLP-IS_ esul ados_a_ni el_nacional.aspx
134
Po eso el come cio in o mal es an impo an e, sob e odo pa a las muje es, quienes en
como opción pa a comple a el gas o amilia las en as po ca álogo e In e ne , o la en a de
pos es, an oji os mexicanos u o os alimen os áciles de p epa a y que pueden ende en la
calle, o cualquie o o ipo de abajo conside ado a ípico.36
En México, la he e ogeneidad de los abajos a ípicos es muy ele ada: desde ins ala un
come cio p opio (lo que supone comp a p oduc os, ende los y asumi se como esponsable
del negocio); ende alimen os p e ia p epa ación; ende p oduc os en un come cio como
empleada; se caje a en un come cio, ende en las calles; ende en un local come cial; ende
en un espacio p i ado como una emp esa; ende di ec amen e; p epa a o comp a el p oduc o
y dá selo a un amilia pa a que lo enda, en e o os (Lindón, 2003). En es a ca ego ía ambién
se incluye el abajo a iempo pa cial, el abajo i egula , los alsos au ónomos, el abajo
es acional, el abajo a a és de una emp esa de abajo empo al, el abajo subcon a ado y el
abajo desplazado en el ma co de algún p og ama de abajado es in i ados (po ejemplo,
p og ama de con a ación en o igen) (de Cas o, 2019).
El p oblema es que es e ipo de ac i idades, además de gene a pocos ing esos económicos,
no pe mi en sepa a de mane a ajan e p oducción de ep oducción: cuando las muje es se
emplean en una de es as modalidades denominadas a ípicas, las ac i idades y iempos se
aslapan, no hay una di isión en e abajo y ida co idiana, en e abajo y iempo lib e, sino
un con inuum en e el abajo emune ado y no emune ado (De la Ga za, 2011). Ba a ini
(2009) conside a que el abajo emune ado se inco po a en el iempo de “no abajo”, de modo
que la explo ación de la mano de ob a se da más allá de las on e as del abajo, dis ibuyéndose
a a és de odo el iempo y odo el espacio de la ida.
La expe iencia co po eizada de la p eca iedad labo al es di e en e pa a homb es y muje es,
dependiendo de las p ác icas en el abajo emune ado y en la o ganización del abajo
domés ico y de cuidados en las amilias. Así lo demues an algunas de las muje es en e is adas:
El abajo en el hoga es más pesado cuando enemos o o abajo, ya cuando
llegamos cansadas y con p oblemas con los compañe os […] y luego ¡llega a la casa
y e odo el i ade o! Y luego Ma isol [la hija]: –¡Ya engo hamb e mami! –Aho i a,
cinco minu i os. Mejo me pa aba y ya amos a come . A eces llegaba que no me
aguan aba, po que el abajo adminis a i o es muy pesado y cuando no enía
pe sonal enía que abaja al doble o al iple y llegaba a casa, de ¡no me hablen!,
pe o no sé de dónde sacaba ue zas (Ca men, 58 años, en e is a ma zo 2020).
El iempo que debe dedica se a las ac i idades emune adas y de cuidados, y la incompa ibilidad
de las ac i idades, son ambién una condición exis encial del abajo p eca io, que se o ganiza en el
iempo con inuo de la ida y gene a un c uce en e p oducción y ep oducción, abajo y no abajo,
iempo labo al y de ocio, lo público y lo p i ado. Además, como señalan Sosa y Román (2015),
aun cuando el a que ipo de pa ejas con doble p o eedo es cada ez más ecuen e, la doble
ac i idad en la amilia dis a de se una ealidad, y sigue cayendo en mayo medida en las muje es.
36 De la Ga za (2011) conside a como abajos a ípicos los de iempo pa cial po llamada, po ob a, es acional, con agencia de
con a ación, a domicilio, el ele abajo, el de ap endizaje o a p ueba, el eelance, pe o ambién los adicionales de salud,
anspo e, la en a calleje a, e incluso las ac i idades delic i as.
135
6.3.3 Cuidados necesa ios en las amilias
En es e apa ado se analizan los da os ob enidos pa a conoce las necesidades, acciones y
complicaciones que se p esen an en el eje cicio de los abajos domés icos y de cuidados.
P ime o se e isan las demandas de cuidados de los in eg an es de las amilias, según el sexo,
condición de dependencia y ni el de ing eso, con la inalidad de iden i ica quiénes y qué ipo
de cuidados equie en. Enseguida se mues an los esul ados de los abajos que ealizan
homb es y muje es en las amilias, haciendo hincapié en cómo cambian según el es ado ci il.
Pos e io men e se p esen an los da os espec o a los cuidados que los mismos cuidado es y
cuidado as equie en, quién se los p opo ciona y cómo ellos y ellas se au ocuidan. Finalmen e,
se exponen las o mas en que se han inc emen ado los abajos de cuidado de i ado del
con inamien o po Co id-19. El apa ado es á o ganizado de la siguien e mane a:
6.3.3.1 Cuidados demandados po los y las in eg an es de las amilias
Dependiendo de la es uc u a amilia , es posible iden i ica los g upos que son
adicionalmen e ecep o es de cuidados, po ejemplo, los niños y adolescen es de 0 a 15 años,
cuya demanda de cuidados es in ensi a en cuan o a ac i idades y ho as de abajo,
p incipalmen e en pa ejas jó enes, unidas o casadas. Mien as los cuidados co idianos que
pueden eque i las pe sonas no dependien es, como los cónyuges y los hijos adolescen es,
dependen de las concepciones adicionales del ma imonio, la di isión sexual del abajo y la
asignación de oles de géne o en la a qui ec u a domés ica (Villa, 2019). Es udios como los de
Ca asco (2013), Rico (2011) y Llanes y Gómez (2021), señalan que los abajos de cuidados
adquie en especi icidades de acue do con el ciclo i al de las pe sonas, la edad de sus miemb os
y los p ocesos de socialización asociados a cada e apa de la ida; así como del amaño del hoga
y de su es a o socioeconómico, sin ol ida la desigual dis ibución de las labo es domés icas
(Ped e o, 2018).
136
Una de las p ime as p egun as del cues iona io es aba en ocada a iden i ica las necesidades
de cuidado de los y las in eg an es de las amilias, po lo que se les p egun ó: ¿Hay en su casa
algún niño/niña, pe sona discapaci ada, en e ma o anciana que equie a cuidados especiales?
Poco más de 25% de los y las en e is adas indicó que en su casa hay un niño/a mayo de cinco
años y adolescen es que demandan cuidados; ambién se iden i ica on en e mos c ónicos,
niños/as meno es de 5 años y discapaci ados (en ese o den de ecuencia).37 Los esul ados
(G á ica 6.13) mues an que las muje es iden i ica on en mayo po cen aje in eg an es de sus
amilias que equie en de cuidados especiales. Y, como puede e se, el mayo po cen aje se
concen a en niños mayo es de cinco años y adolescen es, debido a la es uc u a de las amilias
y la demog a ía de la población excocana, pues como se ha señalado an e io men e an o la
población mexicana como la municipal son jó enes.
G á ica 6.13 Pe sonas que equie en cuidados especiales en las amilias, po sexo del en e is ado/a (%)
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Dependiendo del es ado ci il, el mayo po cen aje de in eg an es de las amilias que equie en
cuidados especiales (48.30%) se concen a en los casados/unidos, seguidos de sol e os
(15.09%) y di o ciados (5.66%), lo cual ea i ma lo an es dicho, sob e la in e elación que
exis e en e la es uc u a amilia , el es ado ci il de quien cuida y los cuidados eque idos. Es os
da os coinciden con la Encues a Labo al y de Co esponsabilidad Social 2012 (ELCOS 2012)
a ni el nacional, donde se señala que el p incipal g upo ecep o de cuidados es el de niños y
niñas meno es de 15 años (86.8%); con pe sonas en e mas de mane a empo al (16.5%) y con
necesidades de cuidado con inuo po limi aciones pe manen es (discapaci ados) (10.0%).
Si se oma en cuen a el ni el de ing esos amilia (Cuad o 6.8), des aca que un po cen aje
impo an e de quienes se ubican en las dos ca ego ías de ing esos más bajos (en el umb al de
pob eza), asumen las ac i idades de cuidado especiales, aun con la p eca iedad de su ing eso,
lo cual, como ya se dijo, abona a la p eca ización gene alizada de la ida, no sólo de quienes
cuidan, sino ambién de quienes eciben los cuidados.
37 Pa a e los po cen ajes de población con limi aciones en las ac i idades a ni el municipal, e cuad os 5.6 y 5.7.
0.00
5.00
10.00
15.00
20.00
25.00
30.00
Niños y niñas meno es
de 5 años
Niños mayo es de 5
años y adolescen es
En e mos c ónicos Discapaci ados
14.62
29.25
19.34
10.38
9.43
24.53
13.21
7.55
Muje es Homb es
143
G á ica 6.17 Cuidados que equie en los en e mos c ónicos, po sexo del en e is ado/a
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Los cuidados eque idos po los en e mos c ónicos son meno es en po cen ajes, segu amen e
po que hay menos in eg an es de la amilia en es a condición, sin emba go, equie en de mucho
abajo; incluso, ene un dependien e po en e medad es una si uación de las que mayo men e
sa u a las ac i idades de cuidado y pueden p o oca e ec os nega i os en la salud, economía o
elaciones sociales de las y los cuidado es (Achu y e al., 2011; Roge o, 2010). En el caso de
las pe sonas adul as mayo es, se iden i ica on en mayo po cen aje necesidades de cuidados
como ayuda pa a es i se, cuidados pa a la salud, se icios de la casa y a ención y ca iño.
G á ica 6.18 Cuidados que equie en las pe sonas adul as mayo es, po sexo del en e is ado/a
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
0.00
1.00
2.00
3.00
4.00
5.00
6.00
7.00
A ención y
ca iño
Ayuda en
a eas
escola es
Ayuda pa a
alimen a se
Ayuda pa a
mo e se o
desplaza se
Ayuda pa a
es i se
Ayuda odo
el iempo
Cuidados
pa a la
salud
Se icios en
la casa
como
p epa ación
de
alimen os
Solo
igilancia
1.42 1.42
0.47 0.47
6.13
3.77 4.25
1.89 1.89 1.89 1.89 1.89
Muje Homb e
0.00
1.00
2.00
3.00
4.00
5.00
6.00
7.00
8.00
A ención y
ca iño
Ayuda en
a eas
Ayuda pa a
alimen a se
Ayuda pa a
mo e se o
desplaza se
Ayuda pa a
es i se
Ayuda odo
el iempo
Cuidados
pa a la
salud
Se icios en
la casa
como
p epa ación
de
alimen os
Solo
igilancia
5.66
0.47 0.94 1.42
3.77 4.25
5.19 5.19
0.94
3.77
1.89
7.55
1.89
5.66 5.66
3.77
Muje Homb e

144
Po úl imo, se iden i ica on las necesidades de o os in eg an es-adul os de la amilia, pues
como ya se mencionó los cuidados los eque imos odos y odas en el día a día, los 365 días del
año, 24/7. Pa a es os in eg an es de la amilia, las mayo es necesidades consis en en ayuda pa a
es i se, se icios en la casa, ayuda pa a ealiza cie as a eas y a ención y ca iño.
G á ica 6.19 Cuidados que equie en o as pe sonas adul as, po sexo del en e is ado/a
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
Es impo an e di e encia es os cuidados, po que se a a de pe sonas adul as, gene almen e
independien es y au osu icien es, que po el sólo hecho de se humanos equie en de cuidados.
Se a a de cuidados no an especializados y demandan es como los de los niños/as pequeños o
quienes ienen alguna discapacidad, sin emba go, son cuidados co idianos y cons an es que
exigen iempo, uno de los ecu sos más aco ados y poco elás icos, sob e odo pa a las muje es
(Sosa y Román, 2015).
Yo le pido a diosi o que me dé licencia pa a e a mis hijos, los discapaci ados,
po que los o os bien que mal ya hicie on su ida. Como dicen los p o eso es, los
doc o es, ¿a quién se los oy a deja de he encia? A Ra a le dio la i uela, g ande,
hace como seis años, ¡no!, ¡pob eci o! Yo digo, ¡aho i a po que es oy! Yo c eo que
si no es u ie a se hubie a mue o, po que le dio a al, a al. Él es aba des igu ado de
la ca a, odo, odo, e a un niño, lo bañaba, lo cambiaba, no se sopo aba él soli o,
enía o o bebé. Pe o si no es u ie a yo, ¿quién cuida a mi hijo? (Ca a ina, 65 años,
en e is a ma zo 2020).
Los da os coinciden con los ob enidos a a és de la ENUT (2014), donde se señala que las
ac i idades de cuidados que consumen el mayo iempo son aquellas que se e ie en a los
cuidados especiales de miemb os del hoga con una en e medad o con alguna discapacidad y
de las/los meno es de cinco años. El iempo p omedio semanal acumulado que las muje es
0.00
1.00
2.00
3.00
4.00
5.00
6.00
A ención y
ca iño
Ayuda en
a eas
Ayuda pa a
alimen a se
Ayuda pa a
mo e se o
desplaza se
Ayuda pa a
es i se
Ayuda odo
el iempo
Cuidados
pa a la salud
Se icios en
la casa como
p epa ación
de alimen os
Solo
igilancia
1.42 1.42
2.36
1.42
3.77
1.42
1.89
3.77
1.42
3.77 3.77
1.89
5.66
1.89 1.89
3.77
Muje Homb e
145
des inan a es os cuidados supe a las 40 ho as, en compa ación con las 20 ho as que les dedican
los homb es, po lo que no sólo se a a de las ac i idades que se equie en, sino de los iempos
que implica a ende las.
Has a aquí hemos e isado los cuidados que las/los in eg an es de las amilias necesi an.
Como se obse a, en odas las ca ego ías esal a como una de las necesidades de mayo
demanda la “a ención y ca iño”, una de las labo es más di íciles de alo a y econoce , pues
no es angible y puede signi ica cosas di e en es pa a cada pe sona. Sin emba go, queda cla o
que los cuidados a ec i os son de mayo demanda y econocidos como de suma impo ancia,
lo cual coincide con lo plan eado en las eo ías de los cuidados (Ba hyány, 2015; Ca asco,
2013; Ma ín, 2009, Ca asco, 2009b), donde se conside a que el cuidado iene como ca ac e ís ica
cen al una doble dimensión: la emocional y la elacional, así como la subje i idad y la
a ec i idad, en la medida en que cuida de o o implica –de mane a inexo able– un ínculo
emocional y a ec i o.
Las p ác icas de con i encia y ínculos amilia es que se equie en pa a el cuidado
emocional en las ci cuns ancias ac uales, se han modi icado po las condiciones sociales de
nues o país y de un mundo globalizado que nos con on a dia iamen e con p oblemas de
iolencia e insegu idad social, p eca iedad labo al y, más ecien emen e, la pandemia, lo que
ha exigido eplan ea se los oles y a ec os en las amilias (Co a ubias, 2014). Debemos
econoce a la amilia como un espacio donde se lle an a cabo di e sas exp esiones a ec i as.
Las emociones se en ienden como cons ucciones sociocul u ales (Hochschild, 2007; Helle ,
1999), po lo que el cuidado no puede desci a se sin oma en cuen a los componen es
emocionales que es án ín imamen e asociados a las o mas en que se exp esan y p o een los
cuidados (En íquez, 2014).
Aun cuando el obje i o de es e abajo no es hace un análisis minucioso de las necesidades
a ec i as en las amilias, debemos isibiliza su impo ancia en el sos enimien o de la ida y,
po consiguien e, como pa e de las esponsabilidades de cuidados, lo cual es una demanda de
odos/as los/las in eg an es de las amilias analizadas (discapaci ados/as, meno es de cinco
años, adolescen es, adul os mayo es e incluso los adul os que pa ecen se independien es).
Además, como lo explica Giddens (1999), los cambios en las elaciones amilia es, en la ida
p i ada, han sido de los más impo an es en la ac ualidad; és os ambién cambian nues a ida
a ec i a y ans o man la es e a pe sonal a ec i a. No debemos ol ida que, al como lo
señala on desde el eminismo de la segunda ola, “lo pe sonal es polí ico” (Lamas, 2018), po
lo que las emociones y a ec os debe ían se dimensiones a conside a en las p opues as de
polí icas y de los de echos que muje es y homb es ienen a los cuidados.
Asimismo, se debe conside a que las di icul ades emocionales se po encializa on con la
pandemia, pues el con inamien o ha implicado desequilib io emocional, ansiedad, miedo,
ince idumb e, dep esión, ensión, duelos y o as al e aciones que han cambiado las elaciones
a ec i as en las amilias (Galea e al., 2020; Ba ol y Ramos, 2020 y Zang e al., 2020). Incluso
la OMS ha ad e ido que el con inamien o puede ene un impac o emocional a la go plazo, po
la pé dida o educción de la in e acción social con amilia y amigos, y la limi ación del con ac o
ísico con las demás pe sonas que nos odean (Lande os, 2020).
146
Algunas de las en e is as exp esan la o ma en que las muje es apoyan emocionalmen e a
los y las in eg an es de sus amilias:
Después de la mue e de su abuela se dep imió mucho, no que ía sabe de nada. Ella
con i ía mucho con los niños, los ecinos, y jugaba con su iciclo, con sus muñecas;
iba al pa que con los niños, y después ya no quiso habla , ya no quiso sabe de nada,
ya no se quiso le an a . Yo ya nada más le llo aba, po que no sabía ni qué hace .
Nos manda on al psicólogo, pe o el psicólogo no me gus ó mucho po que sólo le
p egun aba: A e Ma isol, ¿qué ienes?, ¿a e Ma isol qué e pasa? Y yo me
desespe aba. Le hice de odo, has a de b uje ía, po que no que ía ni come , no se
que ía ni baña . La eníamos que baña en e los cua o; has a que dije ¡mejo ya no!,
po que la amos a las ima , mejo que no se bañe. Has a que llegó una pe sona que
es espi i is a y le pla icamos –a e Ma isol, en pa a acá–, y no sé qué le dijo, y lo
que le dijo o no le dijo, soli a se le an ó y se ue a come y se ue a baña , y de ahí
ya no la eno de come . Pe o sí me ha cos ado mucho po que no que ía i a la escuela
(Ca men, 58 años, en e is a ma zo 2020).
Las emociones que in e ienen en los cuidados pueden depende de ac o es in e nos o ex e nos.
El caso de la pandemia, en an o expe iencia ex e na, gene a sen imien os que se han con enido
desde la amilia, no obs an e, el papel de cuidado /a o cuidado/a ambién implica di e en es
emociones. Po ejemplo, En íquez (2014) señala que desde quien cuida, p incipalmen e muje es
(pa ejas, hijas, nie as, nue as), la desespe ación, el cansancio, el miedo, el en ado, la loje a, la
impo encia y la inacabable demanda de “es a al pendien e del o o”, son sen imien os
ecu en es (lo cual se analiza á más adelan e con mayo de alle). O as emociones las
expe imen an quienes eje cen los cuidados.
Sólo yo y mi mamá nos apoyamos. Noso as nos hacemos bolas con odo. Mi mamá
cuando se en e ma la lle o al doc o pa a que se ome su medicamen o; le engo que
deci que me hagan el a o unas ecinas pa a que la inyec en, pe o se les paga. Yo
cuando me en e mo, yo me cuido sola, po que nadie me cuida; ambién oy al Segu o
Popula (Glo ia, 27 años, en e is a ma zo 2020).
Me sien o cansada, ¡pe o son mis hijos y es lo que engo que hace como mamá!, es
lo que me co esponde hace . Aunque me sien a cansada y as idiada de hace lo
mismo dia io, yo luego digo po algo pasan las cosas y, ni modo, así me ocó (Diana,
25 años, en e is a ma zo 2020).
Has a que el cue po aguan e. Po que hay que es a al en e de ella, bueno,
p incipalmen e es ella, pe o le digo, apa e de eso, pues es án nues os o os hijos, y
siemp e los hijos necesi an el apoyo de los pad es, aunque ya es én sepa ados. Po que ya
e que nunca es á de sob a un consejo. Le digo a mis hijos, pues mien as es emos con
ida y es emos bien, pues amos a es a aquí, ya cuando no es emos, decía mi ma ido –
ya cuando nos jalemos una o eja y la o a, no nos la amos a alcanza pa a pedi un
consejo con nues os pad es–. A eces has a caemos go dos, de que luego se les dice: –
Eso es á mal y ellos, no. Pe o ya cuando pasa el iempo, ahí es án: –¡Ay ma’, enías
azón!, –se les dice […] pe o no quie en hace caso, pe o al in de cuen as odos amos
a es a en ese camino y amos a es a iejos (Ma ía, 59 años, en e is a ma zo 2020).
147
Hab ía que discu i sob e lo que sucede con las emociones de las muje es, pa a quienes, po
una pa e, el manda o cul u al que les con ie e los cuidados puede a ec a su es ado emocional
y su equilib io de la ida co idiana, así como disc iminación labo al; y, po o a pa e, ambién
les p oduce inmensa sa is acción psíquica. Hablamos de una ambi alencia, pues el abajo de
cuidados les gene a, simul áneamen e, g a i icación y pé dida de au onomía (Lamas, 2016).
Es o se debe, en pa e, a la pe sis encia de un modelo de sociedad and océn ico y pa ia cal,
donde el cuidado aún se incula a la na u aleza emenina y se conside a el debe p incipal de
la muje (p ime o mad e y esposa, y luego ciudadana, abajado a emune ada, muje
pública), el homb e abaja y la muje cuida la casa (Mon año, 2010), lo cual implica que aun
si ambos cónyuges ienen ac i idad en el me cado de abajo, la muje es esponsable –en
mayo medida– de las a eas domés icas, del ámbi o p i ado o ep oduc i o y de los cuidados
(Sosa y Román, 2015).
Es a di isión sexual del abajo ambién se cons a a con los da os de la ELCOS (2012):
ce ca de es cua as pa es de las pe sonas que p opo cionan cuidados al in e io de los hoga es
son muje es, sob e odo en el cuidado de niñas y niños meno es de cinco años, e lejo del ol
asignado al cuidado y c ianza de las hijas e hijos. La meno di e encia po sexo se obse a en e
quienes cuidan de pe sonas en e mas/os empo ales, quizá po a a se de una necesidad
e en ual, a di e encia de las o as ca ego ías que implican una pa icipación pe manen e.
Un elemen o a des aca es que, en México, el modelo de amilia ex endida es aún muy
ecuen e, lo cual explica que en una misma amilia haya a ios in eg an es con di e en es
necesidades que deben se a endidas,39 si uación que implica un ele ado comp omiso de
cuidados y, po an o, una eno me ca ga y sob eposición de ac i idades y iempos,
especialmen e cuando se concen an en una sola pe sona (casi siemp e una muje ).
Aunado al abajo que ealizan en sus amilias nuclea es, aunque en meno medida, ambién
pa icipan de los cuidados de o os amilia es. Y, de nue o, quienes dije on colabo a
mayo i a iamen e son las muje es, sob e odo cuidando de sus pad es, nie os y sob inos. Llama
la a ención que algunas muje es señalan que incluso cuidan a sus hijos mayo es, lo cual no
sucede en el caso de los homb es.
39 Según el INEGI (2020, h ps://cuen ame.inegi.o g.mx/poblacion/hoga es), en México, de cada 100 hoga es amilia es: 71
son nuclea es, o mados po el papá, la mamá y los hijos o sólo la mamá o el papá con hijos; una pa eja que i e en el mismo
hoga y no iene hijos ambién cons i uye un hoga nuclea ; 28 son ampliados y es án o mados po un hoga nuclea más o os
pa ien es ( ías(os), p imas(os), he manas(os), e cé e a); y uno es compues o, cons i uido po un hoga nuclea o ampliado, y al
menos una pe sona sin pa en esco con la je a o el je e del hoga .
148
G á ica 6.20 Además de los cuidados de los in eg an es de su amilia nuclea ,
¿pa icipa en el cuidado de o os amilia es?
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
A pesa de que sólo se p egun ó a quién se cuida y no qué cuidados ealiza, in es igaciones
como la ELCOS (2012) apun an que las muje es de 14 a 70 años que p opo cionan apoyo
g a ui o lo hacen, p incipalmen e, en el cuidado de niñas o niños meno es de 15 años (54.71%),
ealizando quehace es domés icos (42.26%) y en los cuidados de pe sonas en e mas o con
limi aciones pe manen es (33.41%).40
Los es imonios de las en e is adas ejempli ican el cuidado que las muje es ambién
ealizan con o os in eg an es de su amilia que no son dependien es di ec os:
Es que, de hecho, noso os hemos apoyado a odos los hijos. Mi e, mi hijo mayo
iene su niña, pe o desde como los nue e meses nos hicimos ca go de cuida la.
En onces, la hija que es á en Oaxaca y mi ma ido no quedaban de acue do que yo les
echa a la mano, po que haga de cuen a que no le podía pasa nada a la nie a o e la
que enía un mo e ón, po que e an p oblemas con la nue a. En onces, me decía mi
ma ido: –Ya dile que se haga esponsable, pe o no se hacía esponsable. Aho i a dejó
de abaja , pues ya anda buscando abajo pa a i se a abaja . En onces, le digo,
cuándo a a a ende a la nie a, aho i a iene 12 años. En onces, cuando se uel a
ebelde o ya se salga del huacal, ya no an a pode con ola a la niña. Po que, de
hecho, cuando i ían allá en la casa, ella me hacía p egun as, p egun as de cosas y
yo le decía: –¡Ay mami a!, pues eso a mí no me co esponde. Pe o, ¿qué hacía?
(Ma ía Félix, 59 años, en e is a ma zo 2020).
Cuido de mis sob inos, po que mi he mana los abandonó con mi mamá. Mi mamá
iene 59 años y ella se enca ga de dos y yo dos. Mis sob inos, uno iene 11 años, a
a sali de sex o, y el o o iene cinco, pasa a e ce o de kínde ; y el o o iene seis
años, y mi hijo. Aho i a, po que es á mi mamá, pe o si no, odo se me a a queda a
40 La suma puede se mayo al o al po que una muje pudo habe ealizado más de un ipo de apoyo g a ui o.
70.75
3.30
3.77
12.26
2.36
1.42
2.83
3.30
81.13
1.89
3.77
5.66
1.89
1.89
3.77
0.00 20.00 40.00 60.00 80.00 100.00
No cuido a nadie más
Cuido a mis nie os
Cuido a mis sob inos
Cuido a mis papás
Cuido a mis sueg os
Cuido a mi esposo o esposa
Cuido a mis hijos mayo es
Cuido a o as pe sonas Homb es Muje es

149
mí, y con cua o homb es, sí me es á cos ando abajo. Es un caos o al, pe o con el
paso del iempo ya no an a se niños, sino unos jó enes que, ¡quién sabe, se en
muchas cosas!, que si se uel en delincuen es. Yo siemp e les digo que no se ayan
a ol e delincuen es (Glo ia, 27 años, en e is a ma zo 2020).
Mi hijo iene 37 años, pe o desg aciadamen e cada ez e menos. Ya le hicie on
a ios es udios y odo coincide. En e más iempo, a pe diendo la is a. Él cambia
len es cada medio año, hay que es a cambiando po que ya no e; y eso ambién es
p oblema, y pa a mí más, po que mi hijo –a o unadamen e–, él no se da po encido,
mi hijo es baila ín, es pa ande o, has a oma, de odo iene. En onces, luego mis
o os hijos dicen: –Ay, es que Ra a no gua da un dine o. Les digo, si hijo, has a yo
soy alcahue a, po que le digo, que dis u e aho i a que puede, po que us edes saben
que a a llega un momen o en que él ya no a a e , pues siquie a aho i a que lo
dis u e, ¿no? Y él, su p oblema, es que no es ope ación, él no iene campo isual.
Si us ed es á acá, no lo e, iene que dá selo de en e. Los o os hijos hacen cada
quien su ida, ¡mi ma ido muy dis aído, a él no le in e esa que es én o no es én!
Pe o cuando salen de ies a, yo –¡Ay, no llegan! Mi hijo Gaby e a de los que omaban
mucho y se quedaban do midos y no llegaban, y yo enía que i a busca a mis hijos.
E an 2-3 de la mañana y enía que i los a busca . A o unadamen e, no ue peleone o,
pe o se do mía, a donde se embo achaba se do mía, en onces había que es a al
pendien e de los amigos de ellos o con sus amilia es, pa a p egun a les si es aba allá
mi hijo, o sali me a las 2-3- de la mañana a busca los. Cuando su pad e, el día que
es aba: –¿Y qué quie es que haga?, –¡Vamos a busca los!, –Ya end án–. Yo me
salía, jamás me siguió pa a deci , pues dónde as a las 2-3 de la mañana. Todo eso
sí se me ha quedado muy acá aden o [llo a] y odo mundo dice: –Tu ma ido bien
buena gen e–. ¡Ajá! (Ca a ina, 65 años, en e is a ma zo 2020).
El análisis de los da os ecogidos an o en el cues iona io como en las en e is as a p o undidad
nos pe mi en a i ma que los abajos iden i icados como eque idos en las amilias son muchos,
desde los que implican abajo ísico –limpieza, p epa ación de alimen os y man enimien o del
hoga , en e o os– has a a ención a las pe sonas –ayuda en su limpieza, baño, cambia pañales,
pa a es i se, e cé e a–, pasando po o os menos angibles pe o igual de impo an es, como la
con ención emocional y la p ocu ación y p eocupación del bienes a de los in eg an es de la
amilia, la ges ión de los cuidados y de la ida, aun cuando sean pe sonas mayo es de edad.
Así mismo, hemos comp obado cómo los cuidados iden i icados en los in eg an es de las
amilias de los y las en e is adas di ie en según la edad y el sexo, la si uación de dependencia
y la discapacidad. Re lexiona sob e la co idianeidad puede so p ende nos al mos a cuán o
del iempo y ene gía es án dedicados al cuidado; po ello esul a pa adójico que una p ác ica
an necesa ia y co idiana sea con an a ecuencia in isibilizada en nues as e lexiones eó icas
y polí icas (Figue oa y Flo es, 2012).
Es e iden e que las muje es siguen siendo las enca gadas an o del abajo domés ico como
de los cuidados de los di e en es in eg an es de las amilias, en donde cada uno equie e de
cuidados especí icos; pe o si conside amos que muchas de ellas ambién ienen un abajo
emune ado, que les ocupa iempo y ene gía, en onces podemos islumb a la complejidad de
la ida co idiana de es as muje es, sob e odo po que, como señala Rojas (2010:44), “en el caso
de las muje es asala iadas la es a egia es el ala gamien o de su jo nada co idiana en de imen o
150
de sus ho as de descanso, de sueño y de espa cimien o. Aun los sábados y los domingos son
días de abajo que se dedican a la ‘limpieza p o unda’ en la casa”; incluso, no debe ex aña
que una mayo ía de muje es “elija” cuida a sus amilia es po encima de o as opciones. Y
aunque las muje es c ean que dicha elección es una decisión “lib e”, los manda os de géne o
insc i os en su subje i idad la a o ecen y/o de e minan (Lamas, 2016).
Cabe señala que es a pa i del análisis del hoga que puede sabe se si la pe sona que cuida
es á en si uación de des en aja en e a o os miemb os del hoga en di e en es aspec os de la
ida co idiana, po ejemplo, en lo ela i o a la dependencia económica, lo cual pod ía explica
el que “le oque cuida ”.
6.3.3.2 Cuidados ealizados po homb es y muje es
Pa a comple a es a discusión, se mos a á la dis ibución de las a eas que lle an a
cabo homb es y muje es. Ya imos quiénes equie en de mayo es cuidados en las amilias y
cuáles ac i idades son más demandadas; aho a nos en oca emos en quiénes las ealizan, y pa a
ello desag ega emos los da os po sexo, es ado ci il e ing eso.
Se p egun ó cuáles son las ac i idades de cuidado y domés icas que ellos/as ealizan con
sus amilias. Pa a su análisis, di idimos el abajo de cuidados que e ec úan homb es y muje es
en: 1) ac i idades domés icas, 2) apoyo en ac i idades y ges iones con hijos e hijas, 3) ac i idades
que se equie en pa a el cuidado de la salud y 4) cuidados emocionales.
G á ica 6.21 Ac i idades de cuidado y domés icas que los y las en e is adas ealizan con su amilia,
po sexo
Fuen e: Elabo ación p opia con da os de la Encues a Online, 2020.
91.04
84.91
92.45
75.94
91.51
61.79
54.25
63.68
75.00
54.25
81.13
79.72
54.72
54.72
64.15
66.04
75.47
28.30
37.74
35.85
47.17
47.17
60.38
54.72
0.00 10.00 20.00 30.00 40.00 50.00 60.00 70.00 80.00 90.00 100.00
P epa ación de alimen os
La a y plancha la opa
Limpieza del hoga
Limpieza en el ex e io (ja dín, calle, limpia …
Hace la despensa o comp as del me cado
Lle a a los hijos e hijas a la escuela
Ayuda a los niños y niñas con sus a eas
Asis i a euniones o e en os escola es
Lle a a sus hijos e hijas a se icios médicos
A ención médica en casa
Cuidados de la salud ísica- alimen ación
Cuidados emocionales en casa
Homb e Muje
151
Como se obse a en la G á ica 6.21, las muje es pa icipan más que los homb es en odas las
ac i idades, y las de mayo demanda son las elacionadas con los abajos domés icos –como
p epa a la comida, la a y plancha la opa, limpia la casa o hace la despensa–, seguidas de
cuidados pa a la salud ísica y emocional. Las di e encias en la ecuencia de las ac i idades
son amplias, pues en más de la mi ad de las ac i idades epo adas, las muje es alcanza on más
de 25 pun os po cen uales po a iba de lo epo ado po los a ones.
Los es imonios de las en e is adas ejempli ican lo que implica p opo ciona los cuidados:
Pues me le an o, la lle o a la escuela, eg eso a casa. Empiezo a hace lo que pueda
del quehace , eg eso po ella, eg eso a casa; la comida, e mino lo que me al a,
comemos. Pos e io men e empiezo a a egla le su uni o me o lo que le pidan pa a el
o o día en la escuela; pasa la a baña . Po que como yo abajo, en el día engo que
hace quehace , comida, a ende la a ella, pues abajo en la noche. En la noche su
papá se hace ca go de ellos, de cuida los, bueno, se pod ía deci , pues ella se queda
do mida. Yo eg eso a las 7 de la mañana de abaja . T abajo de 7:00 pm a 7:00 am,
pe o como mi abajo no es á muy lejos de la casa, po mucho llego 7:10 de la mañana
a casa y ya llego y la pa o, la cambio y ámonos a la escuela […] El cuidado con mi
o o hijo y esposo es un poco más elajado. Po deci , de lunes a jue es que abajo,
llego y, ¿saben qué?, nada más les calien o y ya sí anse, mien as oy a do mi . Y
si ellos no salen a abaja , en onces en lo que yo descanso el niño ya hizo su cua o
y mi esposo ya la ó los as es o medio limpió la cocina. Pe o cuando se an a
abaja nada más es de que pasan a desayuna y se an a abaja , y ya engo que
hace odo yo sola (Ve ónica, 37 años, en e is a ma zo 2020).
Yo no malmen e me pa o a las seis de la mañana o ein e pa a las seis. Mi u ina es
a egla me yo p ime o, oy a la a me la ca a y odo; de ahí me oy a la cocina pa a
p epa a lunch, el desayuno de los dos. Aunque la ealidad es que el chiqui o [hijo]
casi no desayuna, pe o el g ande pasa a desayuna bien; y si mi esposo se a a i
emp ano, si ese día se a a i a abaja lejos, le engo que p epa a ambién a él
lunch. Ya que acabé de p epa a lunch, llamo a los niños a desayuna . Paso a la sali a
a plancha opa, boleo los zapa os si es que no lo hice un día an es, po que p ocu o
se o ganizada, pe o a eces no me da iempo y ya e mino cansada. En onces, boleo
los zapa os, plancho los uni o mes y, ya que acaba on, el g ande ya sabe – óma e u
medicamen o, gua da u lunch–, aunque a eces se le ol ida po que es muy dis aído,
po el mismo dé ici de a ención, en onces necesi a indicaciones. En onces lá a e los
dien es y las manos y en e a pone el uni o me. Y pos e io men e, si ya acabó el
chiqui o, a él yo lo cambio. En onces ya mi esposo ya se pa a y se a egla. Si es á en
sus posibilidades el i nos a deja a la escuela, nos pasa a deja ; a mí me pasa a deja
p ime o y pasa a deja al más g ande allá abajo. Si no nos ae, paso a deja p ime o
al g ande, dejo al chiqui o y si me engo que queda a algo en la escuela, me quedo
y, si no, pues ya me e i o. Y eso es aho a, po que cuando en ó mi hijo a la escuela
me enía que queda , po que enía que abaja lo del pañal, po que en su pob e casa
ya manejaba lo de los es ín e es, pe o ob iamen e al llega a un ambien e di e en e
la si uación cambia. En onces yo le dije a la di ec o a que no que ía que e ocedie a,
pe o e a más complicado; po que si en su pob e casa, es pequeña, se desplazaba al
baño y odo. A o unadamen e el p ime año le ocó ce ca del baño, en onces nada
más e a cues ión de sali al baño –y Lalo amos al baño–, nada más e a pa a que se
hicie a esa u ina, po que él es mucho de u inas. Pe o eso implicó que es u ie a en
la escuela odo el día (Jazmín, 33 años, en e is a ma zo 2020).
152
Debemos ene p esen e que es en el uso del iempo donde se no an más las di e encias en e
las ac i idades que ealizan muje es y homb es; y aunque en la in o mación ecabada pa a es a
in es igación no p egun amos sob e el iempo, sí podemos es ima el iempo que in ie en
conside ando los da os de la ENUT (2019) y los es imonios, en donde las oces de las muje es
exp esan odas las ac i idades en las cuales ocupan su iempo.
Cuad o 6.10 Población de 12 años y más que ealiza abajo de cuidado no emune ado pa a in eg an es
de su hoga , asa de pa icipación y ho as semanales
TOTAL
MUJERES
HOMBRES
Tasa de
pa icipación
P omedio
de ho as
semanales
Tasa de
pa icipación
P omedio
de ho as
semanales
Tasa de
pa icipación
P omedio de
ho as
semanales
Cuidados especiales a
in eg an es del hoga po
en e medad c ónica,
empo al o discapacidad
10.5
9.6
11.2
11.6
9.6
6.5
Cuidado a in eg an es
del hoga de 0 a 5 años
39.7
11.5
43.7
14.8
34.3
6.1
Cuidado a in eg an es
del hoga de 0 a 14 años
57.0
5.0
63.0
6.0
49.2
3.4
Cuidado a in eg an es
del hoga de 15 a 59 años
29.7
2.3
23.0
2.3
38.7
2.3
Cuidado a in eg an es
del hoga de 60 años y más
5.7
2.4
4.8
2.5
6.9
2.4
Fuen e: INEGI, Encues a Nacional sob e Uso del Tiempo (ENUT, 2019).
Como se obse a en el Cuad o 6.10 –y ambién se había comen ado en el 6.1.3–, además de
que las muje es pa icipan en un mayo núme o de ac i idades pa a el cuidado y abajo
domés ico de los hoga es, el iempo que in ie en en ellas supe a en más del doble el ocupado
po los homb es.
Ya se dijo líneas a iba que una a iable a conside a en la pa icipación de los abajos
domés icos y de cuidado es el es ado ci il, cues ión que ha sido señalada po di e sos es udios
en e los que des acan los de Ped e o (2010). Las encues as nacionales mues an que, las
muje es casadas o en unión lib e son quienes dedican más iempo al abajo domés ico con
elación a las muje es en o a si uación conyugal: las casadas 51:35 ho as semanales en
p omedio, las muje es en unión lib e 52:19 ho as, las sepa adas 39:38, las di o ciadas 37:05,
las iudas 32:02 y las sol e as 20:43 ho as. Los homb es sepa ados o di o ciados y los iudos
son los que des inan un mayo núme o de ho as a las ac i idades domés icas: los sepa ados
15:56 ho as semanales en p omedio, los di o ciados 15:38, los iudos 14:59, los casados 12:47,
los que i en en unión lib e 13:07 y los sol e os 9:28 ho as a la semana en p omedio.
De nue o, los esul ados de la Encues a Online son cohe en es con los de la ENUT: en e
50% y 60% de las muje es en e is adas que son casadas o en unión lib e ealizan ac i idades
domés icas, en e 59% y 42% lle an a cabo apoyos o ges iones pa a sus hijos e hijas; en e 50%
y 37% ealizan cuidados pa a la salud ísica y 55.19% des inan iempo a los cuidados
emocionales (Cuad o 6.11). En el caso de los homb es con el mismo es ado ci il, “hace la
despensa o comp as del me cado” es la ac i idad en que más pa icipan (43.40%); y la