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El cuerpo, esa insoportable lengua comunal

Author: Ledo Andión, Margarita
Publisher: Sociedad Latina de Comunicación Social
Year: 2015
DOI: 10.4185/cac86
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/e7d74e41-db14-42da-b93c-2f65bb6d4cba/download
Inmaculada Pos igo Gómez,
Ana Jo ge Alonso
Coo dinado as
El a amien o in o ma i o
de la iolencia con a las
muje es
Cuade nos A esanos de Comunicación / 86
Cuade nos A esanos de Comunicación # 86- Comi é Cien í ico
P esidencia: José Luis Piñuel Raigada (UCM)
Sec e a ía: Concha Ma eos (URJC)
- Be na do Díaz Nos y (Uni e sidad de Málaga, UMA)
- Ca los Elías (Uni e sidad Ca los III de Mad id, UC3M)
- Ja ie Ma zal (Uni e sidad Jaume I, UJI)
- José Luis González Es eban (Uni e si as Miguel He nández de
Elche, UMH)
- José Luis Te ón (Uni e sidad Au ónoma de Ba celona, UAB)
- José Miguel Túñez (Uni e sidad de San iago, USC)
- Juan José Iga ua (Uni e sidad de Salamanca, USAL)
- Ma isa Humanes (Uni e sidad Rey Juan Ca los, URJC)
- Miguel Vicen e (Uni e sidad de Valladolid, UVA)
- Miquel Rod igo Alsina (Uni e sidad Pompeu Fab a, UPF)
- Nú ia Almi on (Uni e sidad Pompeu Fab a, UPF)
- Ramón Reig (Uni e sidad de Se illa, US)
- Ramón Zallo (Uni e sidad del País Vasco, UPV-EHU)
- Vic o ia Tu (Uni e sidad de Alican e, UA)
* Es e lib o y cada uno de los capí ulos que con iene, así como las imágenes
incluidas, si no se indica lo con a io, se encuen an bajo una Licencia C ea i e
Commons A ibución –No Come cial– Sin De i adas 3.0 Unpo ed. Puede e
una copia de es a licencia en h p://c ea i ecommons.o g/licenses/by-nc-
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siemp e que ci e la au o ía, que no se use con ines come ciales o luc a i os y
que no haga ninguna ob a de i ada. Si quie e hace alguna de las cosas que
apa ecen como no pe mi idas, con ac e con los coo dinado es del lib o o con el
au o del capí ulo co espondien e.
Queda exp esamen e au o izada la ep oducción o al o pa cial de los ex os
publicados en es e lib o, en cualquie o ma o o sopo e imaginables, sal o po
explíci a olun ad en con a del au o o au o a o en caso de ediciones con
ánimo de luc o. Las publicaciones donde se incluyan ex os de es a publicación
se án ediciones no come ciales y han de es a igualmen e acogidas a C ea i e
Commons. Ha án cons a es a licencia y el ca ác e no enal de la publicación.
* La esponsabilidad de cada ex o es de su au o o au o a.
Inmaculada Pos igo Gómez, Ana Jo ge Alonso
(Coo dinado as)
El a amien o in o ma i o
de la iolencia con a las
muje es
Cuade nos A esanos de Comunicación / 86
CAC 86º -
El a amien o in o ma i o de la iolencia con a las
muje es
Inmaculada Pos igo Gómez, Ana Jo ge Alonso (Coo ds.)
P ólogo: Emelina Fe nández So iano.
P ecio social: 10,25 € | P ecio en lib e ía. 13,35 € |
Edi o es: Ja ie He e o y Albe o A dè ol Ab eu
Diseño: F. D ago
Ilus ación de po ada: Ilus ación de po ada: F agmen o del cuad o
Á boles y ien o, de Juan Da ó (sin echa).
Imp ime y dis ibuye: F. D ago. Andocopias S. L.
c/ La Ho ne a, 41. La Laguna. Tene i e.
Telé ono: 922 250 554 | o ocopiasd ag[email p o ec ed]
Edi a: Sociedad La ina de Comunicación Social – edición no enal
- La Laguna (Tene i e), 2015 – C ea i e Commons
(h p://www. e is ala inacs.o g/09/Sociedad/es a u os.h ml)
Ca álogo h p://www. cuade nosa esanos.h ml
P o ocolo de en ío de manusc i os con des ino a C.A.C.:
h p://www.cuade nosa esanos/p o ocolo.h ml
Desca ga pd :
h p://www.cuade nosa esanos.o g/#86
ISBN – 13: 978-84-16458-18-9
DL: TF-505-2015
DOI: 10.4185/cac86
El a amien o in o ma i o de la iolencia con a las muje es
Resumen
La iolencia con a las muje es ha o mado pa e de la ida co idiana
a lo la go de los siglos como consecuencia del sis ema pa ia cal. A
pesa de ello, a pesa de que al ededo de 60 muje es son asesinadas
cada año en nues o país y de que se es á p oduciendo un e oceso
ealmen e impo an e sob e odo en la población jo en, pa a la
ciudadanía exis en o os p oblemas más u gen es, como son el pa o,
la co upción, o el aude.
Los medios de comunicación audio isual son, po su ca ác e
decisi o en la cons ucción del imagina io colec i o, un elemen o
esencial pa a el es udio de los modelos de géne o igen es, así como
un ins umen o idóneo pa a la desa iculación de es e eo ipos.
En es e con ex o, el p esen e olumen es u o del abajo
desa ollado du an e años po di e sos au o es que, desde la
in es igación uni e si a ia, abajan en la di ícil a ea de
desenmasca a la iolencia machis a, ins alada p o undamen e en la
sociedad.
T es líneas son las que a iculan es a ob a. La p ime a de ellas,
(capí ulos 1, 2 y 3) son el esul ado del p oyec o de excelencia de la
Jun a de Andalucía Obse a o io del T a amien o In o ma i o de la Violencia
de Géne o con especial a ención a la iden idad é nica/cul u al, y que dan luz
ace ca de los mecanismos de p oducción y di usión mediá ica de las
no icias in o ma i as sob e iolencia machis a, así como de aquellos
aspec os que dis o sionan o, en cambio, suponen buenas p ác icas en
la ansmisión y ecepción de es os mensajes. El segundo bloque se
cons i uye po los capí ulos del 4 al 10, en el que se ecogen
apo aciones desde pe spec i as di e en es y que amplían y
complemen an los esul ados ob enidos po el Obse a o io. Se aba can
cues iones como el papel p incipal que deben asumi los Consejos
Audio isuales (capí ulo 4), la impo ancia de la inclusión de
indicado es de géne o en las in es igaciones sob e medios de
comunicación (capí ulo 5), la e ien e psico-educa i a a la ho a de
cons ui es os mensajes (capí ulos 6, 7, 10), así como las nue as
o mas de c eación en los o ma os digi ales y en ed (capí ulos 8 y 9).
Po úl imo y a modo de cie e, el capí ulo 11 es una e lexión que nos
egala Ma ga i a Ledo de su expe iencia i al como eminis a y

cineas a comp ome ida: “empiezo es e ela o, casi ín imo, como
c eado a y como ensayis a, como alguien que esc ibe y hace cine
po que ambién es docen e e in es igado a”.
Palab as cla e: Violencia machis a, iolencia con a las muje es,
géne o, igualdad, eminismo, comunicación, edes sociales.
Fo ma de ci a es e lib o
Au o del capí ulo, en Inmaculada Pos igo Gómez, Ana Jo ge Alonso
(Coo dinado es) (2015):
El a amien o in o ma i o de la
iolencia con a las muje es.
Cuade nos A esanos de Comunicación, 86.
La Laguna (Tene i e): La ina.
ÍNDICE
PRÓLOGO
Emelina Fe nández So iano ……………………………………… 9
CAPÍTULO 1
OBSERVATORIO ANDALUZ DE LA VIOLENCIA
MACHISTA EN LOS MEDIOS AUDIOVISUALES (OB-VIO).
HACIA UNA OPORTUNIDAD DE SENSIBILIZACIÓN
Inmaculada Pos igo Gómez ……………………………………. 13
CAPÍTULO 2
LA ACTUALIZACIÓN DE LOS CÓDIGOS DE BUENAS
PRÁCTICAS EN LOS MEDIOS AUDIOVISUALES. UNA
NECESIDAD PARA LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA
MACHISTA
An onio A. Caballe o Gál ez ……………………..…………… 41
CAPÍTULO 3
DESPUÉS DE LAS NOTICIAS: EXPERIENCIAS CON LOS
GRUPOS DE DISCUSIÓN EN EL OBSERVATORIO
ANDALUZ DE VIOLENCIA MACHISTA EN LOS MEDIOS
AUDIOVISUALES
Concha Ba que o A és ………………………………………….. 55
CAPÍTULO 4
EL PAPEL GARANTISTA DEL CONSEJO AUDIOVISUAL
DE ANDALUCÍA DEL TRATAMIENTO INFORMTATIVO
ÉTICO DE LA VIOLENCIA MACHISTA EN LOS MEDIOS
Ana Jo ge Alonso ……………………………………………… 75
CAPÍTULO 5
MEDICIONES E ÍNDICES DE EVALUACIÓN
INCLUSIVOS: EXAMEN DE LOS INDICADORES DE
GÉNERO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Ru h Ainhoa de F u os Ga cía ………………………………… 101
CAPÍTULO 6
VIOLENCIA DE GÉNERO Y MEDIOS DE
COMUNICACIÓN
José Ma ía Calleja ……………………...…………… ………….131
CAPÍTULO 7
LA VIOLENCIA MACHISTA: CONCEPTOS E
IMPLICACIONES PSICOSOCIALES
T inidad Núñez Domínguez ………………………………….... 155
CAPÍTULO 8
DE VIOLENCIAS, PROCESOS DE RESIGNIFICACIÓN Y
CIBERFEMINISMO
Ma ía José Gámez Fuen es. Lau a Cas illo Ma eu ……………… 179
CAPÍTULO 9
LO ICONOGRÁFICO HACE HERIDA. ESTEREOTIPOS
EN PLATAFORMAS DE MINIJUEGOS PARA CHICAS
Rocío de la Maya Re ama ……………………………………… 195
CAPÍTULO 10
VER LA VIOLENCIA, COMUNICAR LA EQUIDAD.
DIAGNÓSTICO Y PRÁCTICA DOCENTE
Mª Te esa Ve a Balanza ……………………………..…………. 211
CAPÍTULO 11
EL CUERPO, ESA INSOPORTABLE LENGUA
COMUNAL
Ma ga i a Ledo Andión ……………………………………….. 235
Au o es …………………………………………………… ……255
235
El cue po, esa insopo able lengua comunal
Ma ga i a Ledo Andión
Uni e sidad de San iago de Compos ela
AL VEZ po que es e ex o lle a consigo la ausencia de ma cas
en el cue po, a penas se econoce ía como pequeño a ado
sob e algunas condiciones que c ean y ep oducen mecanismo
iolen os sob e, en es e caso, las muje es mig an es. Empiezo es e
ela o, casi ín imo, como c eado a y como ensayis a, como alguien
que esc ibe y hace cine po que ambién es docen e e in es igado a;
alguien que desde el eminismo inco po ó la necesidad de a moniza
ac i ud y opinión, el modo de ac ua desde un modo de pensa , y las
polí icas del cue po –de la expe iencia, de la ma e ialidad de la
exis encia– como escena io en el que se ep esen an y exp esan, po
en e la psicopa ología de la ida co ididana, odas las a iaciones del
encuen o.
“You body is a ba leg ound” ( u cue po es un campo de ba alla),
desde aquella consigna expandida de la a is a concep ual eminis a
no eame icana Bá ba a K uge , cada ez que escuchamos la palab a
cue po, o o a an ocul a, sabemos que en ella se en elazan géne o y
polí ica de ep esen ación, sexismo y iolencia, p eca iedad y
T
242
pensamien o, de nación, de géne o, de clase, de lengua. Fue ou ie is a
como las cos u e as u ópicas y en su li e a u a las muje es se a e en
a mi a pa a, sin pedi pe miso, pasa –de mane a adical– a ac ua .
Un pasaje más hacia lo que me p opongo des eje y que densi ico en
el deseo de no ida que a a iesa el cue po de las muje es mig an es,
y que a da en llega al ez po que me encuen o bien en el es ado
an e io , el que aún no es, en la ase del idilio, del e os ma ixial, an es
de da el paso incie o hacia lo eal y hace de ese eal que duele,
icción. Quizás de es a mane a –de nue o Ranciè e– podamos pensa
el dolo .
¿Y si en el bosque no exis iesen á boles? Es e in e ogan e es á en e
los mo i os que me lle a on a emp ende un iaje in e io hacia lo no
exp esado, hacia la duplicidad subme sa de la angus ia de la muje -
mig an a, una pe sona que pasa a exis i en e la ep esen ación de lo
que quie e llega a se y lo que sabe que, po su misma condición,
jamás se á. Viaje hacia un p oceso la go y eple o de huidas que en
ocasiones pe mi e accede al p opio econocimien o y que se me
e eló a a és de algunos con ac os espo ádicos con ellas, con es as
“ex anje as de sí mismas”, con las muje es que emig a on solas sin
o o equipaje que una máquina de cose en la cabeza. Un p oyec o
que se ex iende has a oza lo que apenas in uimos excep o si lo
iden i icamos en algunos as os po que nos aga amos a la consigna
de F ançois T u au pa a pa ece nos al cine que hacemos desde el
ealismo como pálpi o inexpe o, como ánsi o de lo eal a la icción
y como un esul ado abajado.
De lo más ín imo a la al e idad, ya no e i amos ela a nos en el
mismo ac o de ela a , ans o ma nos en mi onas de las o as
muje es desde el in e io de nues o, al ez, desasosiego o iginal y
echamos mano de la no icción como lo p óximo-lejano que sólo la
pe sona que mi a puede e-signi ica . Las o as, las muje es que
emig a on solas con des ino a se i ; ellas, las c iadas, ue on mi
ma e ial.

243
1. La his o ia y su backs age
En la p ime a mi ad del siglo ein e, miles de muje es salie on solas
de Galicia hacia Amé ica. Muchas de ellas e an ilegales, con papeles
que alsi icaban su edad e incluso su iden idad. Iban, como dijimos,
des inadas a se i .
En di e en es momen os y a lo la go de es años ecolec amos el
es imonio de muje es de es gene aciones unidas po el hecho
mig a o io desde un país, Galicia, que po Real Dec e o de 1773 a a
ene como misión pobla el Río de La Pla a. Como suele acon ece ,
el p opio p oceso de p ocu a de ma e iales pa a el ilme A cica iz
b anca de ino una ob a en si misma, una pieza de ap endizaje de la
au oes ima a a és de ilma la palab a.
De lo más in ui i o a lo más e lexi o, las muje es acceden a se
p o agonis as de una na ación colec i a que a a iesa di e en es
épocas, desde la década de la “g an mig ación” (1920-1929) y has a
las que a iban en los años cincuen a o aquellas que ya nacen allá, en
Buenos Ai es. Ellas son las muje es que des ela on pa a mi la
búsqueda de su iden idad, su expe iencia. Con ellas, a la pa de da a
e los ma e iales con los que se cons uyó A cica iz b anca, hizo su
244
apa ición un mediome aje documen al, Apun amen os pa a un ilme,
que p esen ábamos de es a mane a:
“¿Cómo e es? Cómo e en? ¿Qué con lic os salen hacia
ue a? ¿Qué nos dicen, a día de hoy, cie os momen os de
exis encia, los a chi os, los luga es pe sonales de memo ia,
el ela o de muje es que pasa on la expe iencia in e minable
de aquella emig ación? Es os in e ogan es ue on el paisaje
de ondo de un documen al en el que cada agmen o, cada
pequeña emoción, la exp esión calma o la eme gencia del
dolo la en e cons uyen una a mos e a de “e e no
p esen e”.”
Son gallegas de e ce a gene ación como Micaela, que desde una
pe spec i a de géne o abaja con muje es mig an es que en es e
momen o p eciso llegan a A gen ina desde Pa aguay, Boli ia,
Pe ú… o como Ma ía Rosa, que a los 4 años, en los cincuen a, llega
con su mad e pa a euni se con el pad e y que end á que desa ia ,
una as o a, la p ohibición amilia de “se mode na” o, pa a no se
mo i o de bu la, de exp esa se en lengua gallega. Como Isabel, que al
casa deja la áb ica de medias y se hace ama de casa pa a, pasados
los sesen a, se abandonada y consegui no sólo es udia sino
ecupe a su iden idad o como Débo a, nacida ya a gen ina, gallega
po opción, que discu e cómo da le la uel a a los es e eo ipos,
además de las que son hijas del ambien e galleguis a epublicano y
exiliado, Clo i Tacholas, o de Rosa Buján, que ambién i ió los años
de mo ilización p o-Republica, que se emociona al in en a lee me un
pá a o de Memo ias dun neno lab ego, de Xosé Nei a Vilas, y que
abajo en una casa “en la que é amos once de se icio”. De Ampa o,
de Ramona, de Segunda, de Ca men, de Ma ía Visi a …
“Ao chega mos a po o, dúas seño as da ig exa ca ólica
ixé onse esponsábeis de nós, das apazas que iñamos soas.
E dos nosos papeis. Pa a non e que pasa o con ol de
emig an es, dixe on. A casa onde si o é boa. Hai dous
apaces. Aga do es ea ben, aboa. Non deixe de come ...”
245
“Cuando llegamos a pue o, dos seño as de la iglesia ca ólica
se hicie on esponsables de noso as, de las chicas que
iajábamos solas. Y de nues os papeles. Pa a no ene que
pasa el con ol de emig ación, dije on. La casa en la que
si o es buena. Hay dos niños, Espe o que es é bien, abuela.
No deje de come …”
Así da comienzo la sinopsis de la icción. Pe o po de ás es á esa
niña de 8 años a la que le ocó eni po una o og a ía; es án las que
salie on con una pieza de pan, un cobe o , una máquina de cose en
la cabeza, seis camisas de lienzo pa a o ece a quien las enga a
ecoge y un quilo de aza án en ama pa a cos ea el pasaje. Po
de ás es á la his o ia de Me cedes Méndez Fouz que, sin sabe donde
i o donde acudi , pasó es días y es noches en la es ación
Cons i ución.
Ninguna es á hecha con la ma e ia de los sueños. Y quizás po eso
en es os Apun amen os cada expe iencia es la expe iencia en la que nos
econocemos muje es di e sas.
Las muje es gallegas que emig aban solas e an acogidas en Buenos
Ai es po las Ca meli as Te cia ias, las “Hijas de Ma ía” o po la
“Sociedad P o ec o a de la Jo en Si ien a”. Necesidad, abandono,
ag esiones sexuales, mad es sol e as… como causa, y una ciudad
dis an e y bu lona, en la que la mayo pa e de ellas pasa on a ene
la condición de “mucamas”, de “c iadas de camaden o”, ue el
paisaje de ondo pa a la icción A cica iz b anca.
Rep esen adas en el imagina io a gen ino como pe i as ieles,
abajado as y anal abe as; casi siemp e como e cas, a a esadas y
aga adas; como ocu en es y chocan es en la se ie adio ónica y
cinema og á ica Cándida; po eces como obje o de deseo, el
“sínd ome da galega” se iden i ican po cie as obias, una culpa-
bilidad ma cada, el miedo al idículo y el pánico a es a en la boca
de los o os, el emo a se juzgada.
Tal ez los momen os más signi ica i os pa a las mig aciones
emeninas sean los años ein e/ ein a, con la gue a ci il y el exilio
246
como in lexión, y los años del pe onismo, cuando la emig an e
accede a la ca ego ía de ob e a indus ial y se mi a en el espejo de
E i a.
Pa a la his o ia de A cica iz b anca, la sospecha llega desde La Habana
con una pequeña no icia sob e la p oyección del ilme Cándida, en el
Cine-Tea o Pay e . A pa i de es e e en o co idiano Fuco Gómez,
di ec o de la publicación Pa ia Gallega di unde una hoja olande a
en la que, li e almen e, se e ie e a una Galicia calumniada, habla del
desp ecio al campesinado en la igu a de la p o agonis a y de que, en
1940 y en Buenos Ai es, los jó enes de la sociedade "Mocedades
Galegas" p o es a an con a un saine e en el que "a mulle galega ai
un papel baixo, deshones o e o pe" emi iéndonos, de nue o, al
ilme Cándida.
“Una gallega baila mambo, Una gallega en México, Una gallega en La
Habana, Cándida Millona ia...” el pe sonaje de la gallega sen imen al,
e anquei a y hon ada dio de si has a diez ilmes que, con g an éxi o,
ci cula on de un país a o o en la p ocu a de ese mismo público
po encial que e a su ma e ia ca nal.
De ás es án la(s) his o ia(s) o dina ias que lindan con episodios de
abusos, p os i ución, encubie a o mani es a, a a és de edes que
incluyen a amilia es y a paisanos, o el aca amien o a los pa ones que
las usaban pa a la iniciación y adies amen o sexual –sin pelig o de
con agio– de los seño i os de la casa. La imagen de la gallega
emig an e ep esen ada po el pe sonaje de Cándida, que desde
A gen ina eco e Cuba, México o Venezuela, es el es e eo ipo de
es a submisión.
El aislamien o en el espacio domés ico bajo con ol de la pa ona, del
pa ón, la obediencia o al –sin posibilidad de éplica ni de pensa
siquie a en esa posibilidad–, y la disponibilidad pa a odo ipo de
p es aciones, con igu an a un se bo oso, la c iada pob e y, si puede,
e i ada que quie e casa o, si se e cia, caza al seño i o, imi a ese
o o mundo donde ella es una ex aña. Po que, si en ealidad se
c iada no quie e deci se p os i u a, si en amos en la e dad de ese
eal, se c iada implica ene que hace odo lo que e mandan.
247
Cándida, ese p oduc o popula de éxi o, es uno de los sín omas que
o ganiza as no as del iaje hacia la duplicidad de la muje -emig an e,
una pe sona –no nos cansa emos de epe i lo– que pasa a exis i en e
la ep esen ación de lo que quie e llega a se y de lo que, po su
misma condición, sabe que jamás se á.
Viaje lleno de obs áculos y de des íos has a que, al ez hacia el inal,
se econoce sin cue po ni capacidad de deseo. Pe o más allá de la
másca a, de la ca ica u ización, cuando es a condición oca lo más
ín imo y amilia , cuando se mani es a, se con ie e en aquella
"inquie an e ex añeza" eudiana que nos acompaña y que esculpe en
i o la zona donde odo se gua da. Po eso en medio de es a
a mós e a de muje es sob e las que o os " a an", los hilos, en
ocasión, ensan. Y somos con ellas, esa pe dida o al de la que encia.
De la belleza. De la disponibilidad ama o ia. Más que c iadas, más
que mucamas, muje es que sob e i en en la ep esen ación de o a
dis in a que ni son ni u ie on posibilidad de se . He ida di ícil, muy
di ícil de su u a y de ep esen a .
“Soamen e eco do que os ede dixo que cando eu saíse da
casa, os ede, a oa, deixaba de en ia . Que pola súa go xa
non baixa ía ou o anaco de b oa. Fo on palab as que aínda
non comp endo hoxe, hoxe cando eu p opia deixei de en ia .
P o non eco do máis nada, nin seque a as liscas de luz
b anca con que o ebón ía sinalando aquela pa ida. E a
coma se na miña cabeza ica a só a luz b anca e a súa oz,
a oa. O meu pescozo e mou odo o empo da mala sen a
penas magoa me na espiña como acían as sacas e o ces o
cos anchos. Ou un eu que xa non sen ín en. Recolleunos
en Ce an es o home aquel, a min e a unha p esada máis, e
ecolleu os ca os. Nunha ubia omos baixando a e o
apeadei o do en”
“Solamen e ecue do que us ed dijo que cuando yo saliese de
casa us ed, abuela, dejaba de en ia . Que po su ga gan a no
pasa ía o o cacho de pan, ue on ecue dos nada más, ni
siquie a las luzadas con las que la o men a señalaba aquella
ma cha, e a como si en mi cabeza sólo queda a la luz blanca y

248
su oz, abuela. Mi cuello aguan ó la male a odo el a o sin a
penas no a moles ias en la espalda como no aba con las sacas
y el ces o de los ce dos. O ui yo que no sen í nada. Nos
ecogió en Ce an es aquel homb e, a mi y a algunas más, y
ecogió el dine o. En una u gone a bajamos has a el
apeade o del en”.
Se a a de un monólogo in e io en el que Me ce, el pe sonaje
cen al, e oca a su abuela, como ha á en o os dos momen os del
ilme. En apa iencia la suya es una his o ia o dina ia de alguien que
sale de la aldea, que se pone a abaja como mucama en una casa de
clase media po eña de la época (con cocine a i aliana además de
si ien a) y que un día es pues a en la calle sin luga a donde i , ni a
quien acudi .
Me ce pasa es días y es noches enc equenada en la Es ación
Cons i ución, luga de pasaje de emig an es, donde el aza ha á que
una chica que iaja a con ella en el ba co eclamada po unos íos sin
hijos, la econozca y consiga que Me ce eaccione a a és de
E el ina, una cos u e a, y de Villa , o a emig ada de an es de la
gue a. Jun o a ellas la ida de Me ce, al en a a abaja en una
áb ica de c emalle as, da un gi o imp e is o. En es a ase do ada
Me ce se a ab iendo hacia el ex e io , in en a compo a se como las
demás, casa con el gallego Se e ino, p opie a io de una áb ica de
calzado, y asis e a clases de con abilidad en alguna de las Sociedades
Galegas.
Una ue e ans o mación emocional, al p e-sen i la posibilidade de
un idilio amo oso del que ambién el aza ala sepa a á, se ans o ma
en aba imien o y en un desin e és p o undo po el ipo de ida que
lle a con su esposo, quien la ha á deja la áb ica de c emalle as pa a
abaja a su se icio.
Me ce e o na hacia si misma a a és de un p oceso aumá ico en
el que pie de el sen ido de la is a. Pe o la cica iz b anca que asoma
en sus ojos es, al mismo iempo, el comienzo de una Me ce que lab a
su disolución en un luga que le pe mi a el eco do y la ecupe ación
de la palab a.
249
“Reco do un paseo a pé do ío, a oa. É o que ago a eco do
de odos os meus anos acó. Recó doo como se ose o ío de
nós, a oa, ao mello po que as augas son odas iguais. Ou
po que eu que e ía que osen as augas do Na ia. Po que as
augas acó es án quedas e neg as. Pe o eu eco do, na
mesma, ese paseo. E pa a pode eco dalo aínda máis
decidín ica po acó, a oa”.
“Recue do un paseo al lado del ío, abuela, Es lo que
ecue do aho a de odos mis años aquí. Lo ecue do como si
uese nues o ío, abuela, a lo mejo po que las aguas son
odas iguales.O po que quisie a que uesen las aguas del
Ma ia. Po que aquí las aguas son es ancas y neg as. Pe o, a
pesa de odo, ecue do ese paseo. Y pa a pode eco da lo
oda ía más, decidí, abuel, queda me aquí”.
Filme-documen o en su ama in e na, además de buena pa e de los
ma e iales más singula es, Me cedes Méndez Fouz, la chica de la que
pa e el pe sonaje de Me ce, llegó a Buenos Ai es en e ce a clase, po
debajo del auga, en el “Sie a Mo ena”, con des ino al se icio
domés ico. Al poco iempo la echa on a la calle po que, le dicen, no
sabe limpia . Y Me cedes Méndez Fouz, sin sabe a donde i , pasa
es días y es noches en la Plaza Cons i ución, un luga odeado de
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p os íbulos, po donde deambulan los y las “sin papeles” de odas las
épocas.
Es e es el pun o ce o de la his o ia, de un ilme de muje es, de
muje es que si en, de muje es aisladas en sus miedos, en sus
que encias, en su imposibilidad de deseo po y pa a se buenas
c iadas. Muje es sin cue po, más allá de aisladas, ambién de si
mismas, que al da comienzo a un iaje incie o hacia su p opio
cue po lo hacen, como p ime indicio, con la ecupe ación del habla.
Filme de pasajes, con momen os de mue e y momen os de
enacimien o, A cica iz b anca es una película de silencios, de he idas
in isibles que en de e minados momen os se exp esan en la du ación
de un plano, en su empus in e no, en un ges o mínimo, en ompe la
lógica de un compo amien o has a y pa a hace nos esen i la his o ia
del siglo.
En algún momen o ano é una ase de la que no ecue do la au o ía:
nos sen íamos lib es po que nos al aba la lengua con la que pode
exp esa que no eníamos libe ad. Y es a ase, que no es á en la
película, es el cue po de Me ce.
2. A e u ili a io no econciliado
En amos así en una sue e de pa adoja, en e la ca encia de un au o-
e a o comunal y ca nal, del cue po con el que ansi amos e i o ios
opacos, y la sospecha de que somos se es con posibilidad de mi a y
de cons ui modos de pensa nos a noso os mismas como ma e ial
capaz de desp ende una insc ipción luminosa, ansi i a y que ida
que se p ende a las ecnologías que la imi an y la ma e ializan,
adje i adas como echnologies o u h y po p ác icas que nos conducen
a canoniza lo obse acional, el eciclaje de los obje os de anda po
casa, la explo ación cons an e de los ocabula ios más sedimen ados,
el deseo, lo que e a ec a/los a ec os que es án en esa consigna que
esume los eminismos del siglo y que ma ca nues a esc i u a
elemen al, “lo pe sonal es polí ico”, con una pa icula apues a: lo
subje i o como pa e de lo obje i o, el modo de pensamien o como
enomenológico, la memo ia como asunción de la expe iencia y, una
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ez más, un ma e ial an a mano como el cue po. De Nan Goldin a
Anne Sophie Calle.
En una ob a ecién y ambién comunal, coo dinada po F an Zu ian,
Imagen, cue po y sexualidad, esc ibo sob e el abajo del di ec o a ís ico
de mis ilmes :
“Al decla a la elección de la o og a ía como ace camien o al
cue po, Be na do Tejeda se si úa de mane a conscien e en
una de las p ác icas c ea i as del eminismo, en el uso de las
echnologies o u h, que enlaza on la au o e e encia, la
ep oducción del “yo”, con la ascinación po la
semejanza,(…) Lo documen al en sen ido laso pasa, así, a se
esa expe iencia que se cons i uye al ecodi ica o os
pe sonales, dia ios, ca as, imágenes anónimas, discu sos
o iciales pa a gene a jus o lo con a io, ensayos de
au obiog aphical ic ion, el acón de aguja amenazando el
eng anaje an odado de odo el sis ema”
Según odas las pis as, las p ác icas a ís icas de lo emenino pasan
po la au o e e encia y po la ep oducción del sel , po la modalidad
documen al. O así se desp ende de la a i mación de Vi ian Sobchack
a p opósi o del cine de no icción hecho po muje es: “Documen a y
is less a hing han an expe ience” (el documen al no es an o una
ob a como una expe iencia) y no debe esul a casual la exis encia de
a ados seminales sob e la au o-conciencia, po ejemplo la p opues a
de Julia Lesage en “Women‟s F agmen ed Conciousness in Feminis
Expe imen al A biog aphical Video”, donde se nos en ega un
epe o io de igu as de es ilo que siemp e in i o a localiza . Figu as
que nos e-en ían a es a conclusión de la Lesage:
“Fo hese ideomake s, o show and edi an
au obiog aphical wo k en ails hei concep ually
e o mula ing eal ions be ween women‟s mind, body,
emo ions, and his o y –especially amily his o y (...) They
po sue an epis emological in es iga ion o wha kinds o
ela ions migh cons i u e he sel , using as a labo a o y hei
own consciousness”