scieee Science in your language
[es] (orig)

Carta Pastoral del Emmo. y Revmo. Señor Cardenal Martín de Herrera, Arzobispo de Santiago sobre la observancia de la disciplina eclesiástica / [José Martín de Herrera y de la Iglesia]

Author: Santiago de Compostela (Arquidiocese). Arcebispo (1899-1922: José Martín de Herrera y de la Iglesia)
Publisher: [Santiago de Compostela]:[editor non identificado], 1899 (Imp. y Enc. del Seminario C. Central)
Year: 1899
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/221c6902-62f4-4ec3-b700-514442ac7943/download
CARTA
/
PASTORAL
DEL
E
mmo
.
y
R
e mo
.
S
eñ o
immi
■
ni
■,
^A
zo bispo
d e
^S
a n ia g o
,
SOBRE
La
obse ancia
de
la
Disciplina
eclesiás ica.
SANTIAGO:
Imp.
y
Ene.
del
Semina io
C.
Cen al
1899
Sí
UX(VCRS1D4T
.
DLSA.Vn.AGi'
DECOMPOST
u
u
se
UNi TRs nAo
Di
SANIJAC-O
CARTA
PASTORAL
DEL
E
mmo
.
y
R
e mo
.
S
eñ o
Di
imí)
ARZOBISPO
DE
^ANTIAGO,
SOBRE
La
obse ancia
de
la
Disciplina
eclesiás ica.
SANTIAGO:
Imp,
y
Ene.
del
Semina io
C.
Cen al
1899
m wn'mwiT n iiT niw '
CARTA
PASTORAL
JOSÉ,
POR
LA
DIVINA
MISERICORDIA
DE
LA
SANPA
IGLESIA
R
oma na
,
P
esbí e o
C
a dena l
M
a ín
de
H
e e a
y
de
l a
I
gl esia
,
del
í ul o
de
S
a n a
M
a ía
in
T
a s
-
po n in a
,
A
zobispo
de
S
a n ia go
de
C
ompos el a
,
C
a pel l á n
M
a yo
de
S.
M.,
J
uez
O
dina io
de
su
R
ea l
C
a pil l a
,
C
a sa
y
C
o e
,
N
o a io
M
a yo
del
R
ein o
de
L
eón
,
C
a ba l l e o
del
C
ol l a
de
l a
R
ea l
y
dis ingu ida
O
den
de
C
a l o s
III,
S
ena do
del
R
ein o
,
del
C
on sejo
de
S.
M.,
e c
.,
e c
.
jñul
■Veaa.e a.
’
ble
TJeáaa.
-y
Ca- llclo
cLe
zx- aes a.
Sa.33. a.
^.poe ó-
lica.
y
2M:e opol5. a.33.a.
Iglesia
d.e
Saan. ia.g-o
de
Co apos o-
la.,
a.1
Vene able
aLToad
y
CaToildo
de
la
Colegia a
de
la
Co uña,
á
na-aes os
A cipTco ec,
Pá ocos
y
deinaas.
Cle

o,
á
los
Hellgloaos
y
ISelig-iosas,
y
á
los
ñeles
odos
de
nueo a
^ clxidlócesis:
PAX
VOBIS.
—
PAZ
Á
VOSOTROS
l
eg esa
de
la
San a
Pas o al
Visi a,
sen imos
.
-^un
i o
deseo
de
deci os
algo
sob e
su
impo

ancia
y
u ilidad.
Bien
cla amen e
demos a on
és as
los
PP.
del
Concilio
T ide i ino,
enseñando
que
el
obje o
p incipal
de
la
Visi a
Pas o al
es
mculca
la
u

-
4
—
docl ina
sana
y
o odoxa,
e u ando
las
he ejías
que
á
ella
se
oponen,
de ende
las
buenas
cos umb es,
co egi
las
malas,
exho a
al
pueblo
á
la
eligión,
á
la
pas
y
á
la
inocencia
(1).
A
la
consecución
de
an
ele ados
ines,
encaminó
los
es ue zos
de
su
celo
apos ólico
San
Ca los
Bo o-
meo,
A zobispo
de
Milán,
log ando
con
sus
ecuen es
Visi as
Pas o ales
una
saludable
e o ma
en
el
Cle o
y
pueblo
que
le
es aban
con iados.
Con
igual
celo
se
empleó
San o
To ibio
de
Mog o ejo
en
los
abajos
p opios
de
la
San a
Pas o al
Visi a
de
su
as ísima
A chidiócesis
de
Lima,
que
isi ó
muchas
eces,
ha

biendo
adminis ado
el
San o
Sac amen o
de
la
Con

i mación
á
ochocien as
mil
pe sonas,
y
en egando
su
espí i u
á
Dios
du an e
la
San a
Pas o al
Visi a.
El
o den
que
ija
el
Pon i ical
Romano
pa a
isi a
las
pa oquias,
comp ende
ac os
de
la
mayo
impo an

cia.
Tales
son:
la
celeb ación
de
la
San a
Misa,
las
p e

ces
po
los
ieles
di un os,
la
p edicación
de
la
palab a
di ina,
la
co ección
de
los
escándalos
y
pecados
públicos
y
la
adminis ación
de
los
Sac amen os
de
la
Con i mación,
Peni encia
y
Euca is ía.
También
pe e

necen
á
la
misma,
la
inspección
del
Tabe náculo
donde
se
cus odia
el
San ísimo
Sac amen o,
del
bap is e io
donde
el
homb e
nace
á
la
ida
de
la
g acia,
de
los
sag ados
Óleos
que
se
emplean
en
la
adminis ación
del
Bau ismo
y
de
la
Ex emaunción;
de
las
A as
sob e
que
se
celeb a
el
inc uen o
Sac i icio;
de
las
Reliquias
é
Imágenes
de
los
San os,
de
los
asos
y
o namen os
sa

g ados,
y
de
o os
obje os
des inados
al
cul o
di ino.
Son
ambién
obje o
de
la
San a
Pas o al
Visi a
los
Templos,
los
Cemen e ios,
las
Casas
de
Fáb ica
y
las
Rec o ales
con
los
A chi os
y
lib os
pa oquiales,
y
las
E mi as
ó
San ua ios,
que
se
hallan
en
la
dema cación
de
cada
pa oquia.
Y,
inalmen e,
son
obje o
de
la
Visi a
y
de
las
in o maciones
del
Obispo,
la
adminis a

ción
pa oquial,
la
conduc a
de
los
Clé igos
y
las
cos

umb es
de
los
pueblos,
el
es ado
de
las
undaciones
piadosas,
de
las
Escuelas,
de
los
Hospi ales
y
de
las
(l)
esa.
XXIV
De
Re o m
,
cap.
III.
se
UNIVTRSinADE
D7
coMPns
4
u
-
5
-
Casas
de
Bene icencia,
y
odo
cuan o
se
e ie a
á
la
enseñanza,
al
o den
mo al
y
á
las
ob as
de
piedad
y
ca idad.
,
De
aquí
se
deduce
cla amen e
que
la
p ác ica
de
la
San a
Pas o al
Visi a
es
un
medio
e icacísimo
pa a
man ene
la
pu eza
é
in eg idad
de
la
Fe,
des e a
los
abusos,
e o ma
las
cos umb es
y
p omo e
la
ob a
de
la
san i icación
de
las
almas.
Du an e
la
San a
Pas o al
Visi a,
se
demues a
la
ampli ud
del
Minis e io
conliado
á
los
Obispos,
siendo
las
unciones
de
la
misma
un
con inuo
eje cicio
y
una
p ueba
cla a
de
los
pode es
y
g acias
ecibidas
en
su
consag ación.
No
bas a,
sin
emba go,
la
p ác ica
de
la
San a
Pas

o al
Visi a,
ni
son
su icien es
los
dec e os
dados
en
la
misma
pa a
supli
los
de ec os
y
co egi
los
ex

cesos,
que
se
han
ad e ido.
Es
necesa io
inculca
á
odos
el
espe o
á
la
au o idad
de
los
que
han
sido
pues os
po
el
Espí i u
San o
pa a
egi
y
gobe na
la
Iglesia
de
Dios
(
l),
y
pone
de
mani ies o
el
debe
que
ienen
de
some e se
á
las
leyes
de
la
Iglesia.
Po
lo
cual
amos
á
expone
en
es a
C
a a
P
a s o a í
.
la
obligación
que
ienen
odos
los
ieles
de
C is o
de
ob

se a
la
Disciplina
eclesiás ica.
a
I
Es
una
e dad
innegable
que
Nues o
Seño
Jesu

c is o
no
sólo
con i ió
á
los
Após oles
el
pode
de
p edica
el
E angelio
en
odo
el
mundo,
sino
ambién
la
au o idad
pa a
egi
y
gobe na
la
Iglesia
que
undó
sob e
San
Ped o.
Au o idad
de i ada
de
aquella
po es ad
que
ué
dada
á
C is o
en
el
Cielo
y
en
la
ie a;
au o idad
necesa ia
pa a
cumpli
el
manda o
de
Jesuc is o,
cuando
dijo
á
los
Após oles:
Como
el
Pad e
me
en ió,
asi
yo
os
en ío
á
oso os
(2);
au o idad
(i)
Ac .XX,
2
8.
(2)
Joann.
XX,
21.
se
ÍINIVhRSlüADh
DE
SANTIAGO
n
oMPOST i.A
-
6
-
uni e sal,
que
se
había
de
ex ende
an o
como
la
misma
Iglesia;
au o idad
pe manen e,
sin
la
cual
no
puede
subsis i
ninguna
sociedad
pe ec a;
au o idad
eligiosa
y
social;
eligiosa,
po
azón
del
in
pa a
el
cual
C is o
undó
su
Iglesia;
y
social,
po que
compo

niéndose
és a
de
homb es,
necesi a
la
au o idad
pa a
o dena
odos
los
miemb os
que
componen
el
cue po
de
C is o,
y
pa a
man ene los
en
una
pe ec a
unidad.
Desde
los
p ime os
momen os
de
su
exis encia,
la
Iglesia
de
C is o
apa eció
o ganizada
con
su
Cabeza,
con
sus
Rec o es
ó
P elados
y
con
sus
súbdi os,
some i

dos
á
su
au o idad.
A
San
Ped o
y
á
los
Após oles
se
some ían
las
muchedumb es
de
los
que
ecibían
el
San o
Bau ismo,
y
po
él
ing esaban
en
la
Iglesia
de
C is o.
Reunidos
los
Após oles
en
Je usalén,
esol ie on
la
cues ión
que
había
su gido
en e
los
nue os
c is ia

nos
sob e
la
obse ancia
de
la
ley
de
Moisés,
y
expidie on
sus
manda os,
como
deposi a ios
y
minis os
de
la
au o idad
de
C is o,
el
cual
les
había
dicho:
Quién
á
noso os
oye,
á
mi
me
oye;
quién
á
oso os
desp ecia,
á
mi
me
desp ecia,
y
quién
d
mi
me
desp ecia,
desp ecia
á
Aquel
que
me
en ió
(1).
El
Após ol
San
Pablo,
no
solamen e
dió
á
los
ieles
de
Co in o
opo unas
ins

ucciones
pa a
co a
el
desacue do
que
einaba
en e
ellos
espec o
á
la
celeb ación
de
los
agapes
ó
comidas
de
ca idad,
sino
que
añadió:
cuando
yo
llega e
dispon

d é
lo
demás;
cae e a
cum
ene o,
disponam
(2).
No
es
necesa io
eco e
el
campo
de
la
his o ia
eclesiás ica
pa a
demos a
que
la
Iglesia
ca ólica,
y
especialmen e
el
Romano
Pon í ice
ha
eje cido
siemp e
la
po es ad
de
egi
y
gobe na
al
pueblo
c is iano,
ya
de e minando
las
ce emonias
del
cul o
público,
ya
las
que
se
habían
de
gua da
en
la
adminis ación
de
los
Sac amen os;
o a
las
unciones
p opias
de
los
Minis os
de
la
Religión,
o a
las
obligaciones
que
habían
de
cum

pli
los
que
ob u iesen
di e en es
ca gos
en
la
adminis

ación
de
las
cosas
eclesiás icas.
Las
colecciones
de
los
Concilios
gene ales
y
pa i-
(i)
Luc.
X,
16.
|2)
i.
”
Co .
XI,
34.
u
-1
—
cula es,
las
Dec e ales
de
los
Romanos
Pon í ices,
en
una
palab a,
el
cue po
del
De echo
Canónico,
es
una
p ueba
i e agable
de
que
la
Iglesia
ha
eje cido
siem

p e
una
au o idad
p opia
é
independien e
de
odas
las
po es ades
de
la
ie a,
pa a
consegui
los
ines
de
su
ins i ución.
Ese
conjun o
de
leyes,
dec e os,
cons i u

ciones
y
manda os,
son
lo
que
cons i uyen
la
Disciplina
eclesiás ica.
Ni
debe
con undi se
en
mane a
alguna
el
magis e io
de
la
Iglesia
con
su
au o idad,
po que
el
magis e io
se
e ie e
al
eje cicio
del
pode
doc inal,
al
cumplimien o
de
la
misión
que
Jesuc is o
con ió
á
los
Após oles,
cuan

do
les
dijo:
Eun es,
e go,
doce e
omnes
gen es...
docen es
eos
se a e
omnia
quaecumque
manda i
obis.
Id,
pues,
y
enseñad
á
odas
las
naciones
....
enseñándoles
á
gua

da
odo
aquello
que
yo
os
he
mandado
(
I).
Y
pa a
que
no
e asen
en
el
eje cicio
de
su
magis

e io,
además
de
habe les
p ome ido
que
el
Espí i u
San o
les
enseña ía
oda
e dad,
les
dijo:
Yo
es a é
con
oso os
has a
la
consumación
de
los
siglos
(2).
Pe o
además
de
es a
au o idad
doc inal
y
jun amen e
con
ella
les
con i ió
la
de
apacen a ,
egi
y
gobe na
su
g ey
pa a
guia
al
pueblo
c is iano
con
oda
segu i

dad
á
la
consecución
del
Reino
de
los
Cielos.
Rey
de
Reyes
y
Seño
de
los
que
dominan
es
su
di ino
Funda

do ,
y
la
Iglesia
su
Reino,
po que
en
ella
y
po
ella
eje ce
su
Sobe anía,
y
como
consecuencia
legí ima
la
ha
in es ido
de
plenos
pode es
que
se
eje cen,
según
la
o ganización
que
Él
mismo
le
ha
dado.
El
Romano
Pon

í ice,
Vica io
de
C is o,
como
legí imo
suceso
de
San
Ped o,
iene
la
pleni ud
de
es a
au o idad,
y
los
Obispos
en
comunión
con
el
Romano
Pon í ice
eje cen
ambién
en
pa e
esa
au o idad,
á
la
cual
deben
some e se
odos
los
ieles.
No
se
equie e
en
mane a
alguna
que
el
Papa
y
los
Obispos
sean
in alibles
é
impecables
pa a
eje ce
su
au o idad,
ni
hay
pe sona
alguna
que
pueda
consi

de a se
exen a
po
es e
mo i o
de
la
obediencia
debida
(i)
Ma h.
XXVIII,
ig.
(2)
Ma h.
XXVlll-20.
se
UN VTRSIDAD
D
SAN
I
LAGO
DE
COMPOSTEI
-
u
-
14
-
maciones,
Ma imonios,
De unciones
y
Ma ícula
ó
Pad ón
de
odos
los
elig eses,
así
adul os,
como
pá u

los,
asen ando
con
diligencia
las
pa idas
Sac amen a

les,
y
sal ando
an es
de
la
i ma
odas
las
equi oca

ciones
que
haya
en
el
ex o,
con
las
palab as
que
se
han
achado,
añadido
ó
enmendado.
11
Con i mando
lo
que
hemos
dec e ado
en
la
San a
Pas o al
Visi a,
p ohibimos
que
los
Pá ocos
asien en
en
los
lib os
pa oquiales
las
de unciones
de
los
que
han
allecido
en
Ul ama
y
que
pongan
no as
ex

p esi as
de
los
su agios
que
les
han
hecho
en
la
pa

oquia.
Tampoco
pueden
consigna
los
econocimien

os
de
hijos
na u ales,
ue a
del
caso
que
exp esa
la
Cons i ución
60.
“
C
o n s i u c ió n
263.
Mandamos
á
los
Cu as
pá o

cos,
que
odos
los
años
emi an
al
O dina io
de
la
Diócesis,
después
que
concluya
la
época
del
cumpli

mien o
con
el
P ecep o
Pascual,
lis a
nominal
de
aquellos
elig eses,
si
alguno
hubie e,
que
hagan
público
ala de
de
he ejía,
impiedad
y
odio
con a
la
San a
Iglesia,
sin
qué e
cumpli
con
el
P ecep o
Pascual.
11
En
nues a
Ci cula ,
echa
14
de
Feb e o
de
1895,
decíamos:
“
No
podemos
menos
de
eco da
á
los
ene ables
Cu as
pá ocos
lo
dispues o
en
la
Cons i u

ción
13
“
(que
es
la
266
de
la
2.
a
edición),
cap.
VII,
i .
V
de
las
Sinodales,
ecomendándoles
la
más
exquisi a
p udencia
en
la
denegación
de
Sac amen os.
1
’
—
"Es a

mos
in o mados,
dice
la
Sinodal,
de
algunos
abusos
que
hay
en
el
examen
de
la
Doc ina,
como
ambién
que
algunos
Rec o es,
con
poco
emo
de
Dios
y
no able
daño
de
sus
conciencias,
dila an
po
mo i os,
ag a ios
y
azones
pa icula es,
la
adminis ación
de
los
San os
Sac amen os:
pa a
cuyo
emedio
mandamos...
que
ningún
Pá oco,
sin
jus o
mo i o,
di ie a
los
San os
Sac amen os
á
sus
elig eses,
an es
bien,
se
los
admi

nis e
p on amen e,
como
lo
pide
su
pas o al
obliga

ción.
11
—
“
No
po
es o
que emos
que
se
adminis en
los
San os
Sac amen os
á
los
que
se
mencionan
en
el
cap.
VII,
i .
VI
de
las
Sinodales;
mas
pa a
p ocede
con
acie o
en
cada
caso
pa icula ,
acudan
á
Nós
los
u

—
15
—
ene ables
Pá ocos
y
a énganse
á
nues as
ins uc

ciones/
A
lo
que
en onces
decíamos,
añadimos
aho a
que
siemp e
que
se
eunan
a ios
Con eso es
en
una
misma
iglesia
pa a
oi
las
con esiones
de
los
ieles,
deben
po

ne se
p e iamen e
de
acue do
sob e
aquellos
casos
que
o ecen
duda
ó
di icul ad
pa a
concede ,
di e i
ó
de

nega
la
absolución
Sac amen al,
á
in
de
que
haya
uni

o midad
en
la
conduc a
de
ellos
pa a
con
los
peni en

es.
También
debemos
ad e i
ó
eco da
que
no
puede
nega se
an e
el
Al a
la
Sag ada
Comunión,
sino
á
los
pecado es
públicos;
cayendo
sob e
el
Con eso
la
esponsabilidad
de
la
absolución
que
hubie e
dado,
caso
de
que
el
peni en e
haya
sido
absuel o.
Igualmen e
debemos
no a
que
no
son
pecado es
públicos
los
que
ienen
pendien e
alguna
cuen a
con
el
Pá oco,
el
cual
no
debe
di e i
los
Sac amen os
po
mo i os,
ag a ios
y
abones
pa icula es.
Y
aún
cuando
se
a e
de
un
pecado
público
inco egible
y
que
se
niegue
á
cumpli
las
p esc ipciones
de
la
Iglesia,
ningún
Pá oco
pod á
ene lo
p i ado
de
Sac amen os,
sin
habe nos
dado
cuen a
de
su
obs inación
y
sin
que
Nós
au o icemos
al
excomunión,
pues
que
el
de echo
de
excomulga
no
co esponde
á
los
Pá ocos;
y
si
Nós
les
o dená emos
que
admi an
á
algún
elig és
á
los
Sac amen os,
deben
some e se
á
nues a
o denación,
quedando
lib es
de
oda
esponsabilidad,
aunque
ellos
opinen
que
al
peni

en e
es
indigno.
“
C
o n s i u c ió n
269.
Mandamos
que
ningún
Cu a
admi a
á
las
unciones
públicas
de
su
iglesia
á
ningún
eclesiás ico,
sin
que
lle e
y
se
ponga
so ana,
sob e-
pellid
y
bone e,
y
el
Cu a
que
lo
disimula e
y
consin ie

se,
queda á
suje o,
como
el
que
lo
haga,
á
la
co eción
me ecida/
Lo
que
mandamos
en
es a
Cons i ución
que emos
que
se
obse e,
no
solamen e
espec o
á
los
Sace do

es
que
ienen
su
domicilio
en
el
A zobispado,
sino
ambién
espec o
á
los
ex adiocesanos,
á
ninguno
de
los
cuales
da emos
licencia
pa a
celeb a ,
sino
á
con
dición
de
que
usen
con inuamen e
el
aje
ala
p e

cep uado
po
el
Concilio
y
las
Sinodales,
se
UNI TR51DAD
U
SAN
I
lAC-U
DE
COMPOSTCI
u
—
16
-
“
C
o n s i u c ió n
277.
Siemp e
que
los
Cu as
pá ocos
puedan
adminis a
po
si
mismos
los
San os
Sac amen

os
á
los
en e mos,
deben
i
ellos
á
cumpli
con
su
debe
y
no
desca ga se
comple amen e
de
es e
abajo
con
el
Coadju o ,
que
lo
es
de
la
pa oquia
y
no
del
Cu a.
“
Recomendamos
el
cumplimien o
exac o
de
lo
que
se
dispone
en
es a
Cons i ución
y
ep obamos
cualquie a
p ác ica
en
con a io,
po que
nunca
debe
conside a se
más
hon ado
el
Cu a
pá oco,
que
cuando
lle a
en
sus
manos
á
Jesús
Sac amen ado,
pa a
adminis a
el
San o
Viá ico
á
los
en e mos;
ni
podemos
ap oba
el
que
con

side en
á
los
Coadju o es,
de
la
pa oquia
como
sus
Capellanes,
sin
que
po
es o
que amos
me ma
el
de echo
que
ienen
á
que
les
auxilien
en
la
adminis a

ción
de
los
Sac amen os
á
los
en e mos,
cuando
ellos
es u ie en
ocupados
en
o o
minis e io
pa oquial.
“
C
o n s i u c ió n
282.
Todos
los
Sace do es
del
A zo

bispado
que
no
engan
bene icio
en
p opiedad
con
obli

gación
de
esidencia,
deben
halla se
dispues os
á
acep

a
y
desempeña
el
ca go,
que
el
O dina io
les
señale,
pa a
el
mejo
se icio
de
la
Iglesia.
“
Enca ecemos
el
cumplimien o
de
es a
Cons i ución
á
odos
los
comp endidos
en
ella,
eco dándoles
la
p omesa
que
hicie on
al
iempo
de
su
o denación,
de
gua da
e e encia
y
obediencia
al
P elado
de
la
Dió

cesis,
y
si
po
jus as
causas,
no
pudie en
desempeña
el
ca go
pa a
que
ue en
nomb ados
,
les
oi emos
después
que
hayan
dado
mues as
de
obediencia,
o

mando
posesión
del
ca go.
“
C
o n s i u c ió n
306.
Siendo
el
emplo
luga
de
o a

ción
y
ecogimien o
donde
se
debe
gua da
el
mayo
silencio,
p ohibimos
que
se
engan
en
él
euniones
de
Co adías
y
Asociaciones
pa a
a a
de
asun os
de
las
mismas,
debiendo
elegi se
pa a
es e
e ec o
la
sac is ía
ú
o o
luga
con enien e/
Las
sac is ías
de
las
iglesias
son
ambién
dignas
de
odo
espe o,
como
pa e
in eg an e
de
la
Casa
de
Dios.
“
No
pe mi a,
pues,
el
Cu a
—
decimos
con
el
Pa

d e
Mach
(1)
—
que
es e
luga
de
ecogimien o
se
con-
(i)
Teso o
del
Sace do e,
ed.
XU,
pág.
488.
-
17
-
ie a
en
salón
pa a
uma ,
ene
e ulia
y
mu mu

a ,
ó
en
gabine e
de
lec u a
de
pe iódicos,
ó
en
una
sala
de
juego
pa a
los
monaguillos.
T is e
cosa
es
que
se
haga
muchas
eces
al
uido
en
la
sac is ía,
que
no
puedan
o a
los
ieles
con
de oción
en
la
iglesia
y
que
si
quie e
el
Sace do e
ecoge se
an es
y
después
de
la
Misa,
enga
que
hui
de
aquel
luga ,
po
no
ei

na
allí
más
que
disipación
y
bullicio.
Suelen
deci
que
po
la
sac is ía
se
conoce
el
Cu a.
11
“
C
o n s i u c ió n
308.
Cumpliendo
lo
mandado
po
el
Concilio
P o incial,
enca gamos
á
los
Cu as
que
cuiden
mucho
de
la
limpieza
y
o na os
de
los
emplos;
pe o
que
no
hagan
en
ellos
ninguna
clase
de
ob as,
aunque
sean
á
expensas
p opias
ó
de
pe sonas
piadosas,
sin
ob ene
p e iamen e
la
licencia
del
O dina io
Diocesano/
“
C
o n s i u c ió n
309.
También
les
p ohibimos,
en
con o midad
con
lo
que
manda
el
Concilio
P o incial,
e o ma
las
ob as
de
a e
c is iano
que
haya
en
las
iglesias,
sin
ob ene
p ime o
la
au o ización
del
P e

lado/
No
podemos
menos
de
insis i
en
que
se
cumpla
lo
p ecep uado
en
es as
dos
Cons i uciones,
po que.si
bien
los
Cu as
pá ocos
ienen
bas an e
celo
po
la
áb ica
y
o na o
de
las
iglesias
que
les
es án
encomendadas,
deben
subo dina
su
acción
y
su
celo
al
juicio
y
au o i

dad
del
P elado,
que
siemp e
es á
dispues o
á
compla

ce les
en
lo
posible.
“
C
o n s i u c ió n
313.
Siendo,
po
desg acia,
an
e

cuen es
los
obos
en
las
iglesias,
mandamos
que
además
de
ene
los
Pá ocos
ó
Rec o es
de
las
mismas
e i a

dos
de
ellas
los
asos
sag ados
y
o namen os
ú
obje os
de
más
alo ,
se
cie en
odas
las
pue as
con
lla e,
quedando
bien
asegu adas/
Du an e
la
San a
Pas o al
Visi a,
emos
á
menudo
que
no
se
ha
cumplido
es a
Cons i ución
en
lo
que
se
e ie e
á
pone
lla es
á
odas
las
pue as
de
las
iglesias
pa oquiales,
de
donde
esul a
que
á
eces
las
ab en
po
aden o,
con a
nues a
o den,
mien as
es amos
adminis ando
el
Sac amen o
de
la
Con i mación.
Tan o
po
es e
mo i o,
como
po
el
que
se
alega
en
el
ex o
de
la
Cons i ución,
mandamos
de
nue o
á
los
Cu as
que
u
-
1S
-
pongan
lla es
en
odas
las
pue as,
y
al
p opio
iem

po
disponemos
que
las
en anas
del
P esbi e io
y
aún
dos
del
cue po
de
la
iglesia
y
las
del
co o
engan
sus
ma cos
co espondien es,
pa a
que
puedan
ab i se
y
ce a se,
y
de
es e
modo,
haya
la
en ilación
necesa

ia
en
odos
los
emplos.
“
C
o n s i u c ió n
316,
—
N
o
siendo
líci o
en e a
en
los
Cemen e ios
ca ólicos
á
los
que
mue en
ue a
de
la
Comunión
de
la
Iglesia,
ó
son
eos
de
cie os
deli os,
ó
mue en
impeni en es
con
g a e
escándalo
del
pueblo
ñel,
enca gamos
á
los
Pá ocos,
que
an
p on o
como
ocu iese
en
su
elig esía
la
de unción
de
una
pe

sona
de
es a
clase,
den
pa e
á
es a
Supe io idad,
cuando
hubiese
iempo
de
ecibi
opo unamen e
la
con es ación
sin
di e i
demasiado
el
sepelio;
y
en
odo
caso,
omen
po
esc i o
in o maciones
de
es igos
ide

dignos
que
decla en
bajo
ju amen o
sob e
los
an ece

den es
de
la
conduc a
mo al
y
eligiosa
del
di un o,
sob e
la
al a
de
c eencias,
la
exis encia
de
los
pecados
públicos,
ó
la
impeni encia
que
le
hace
indigno
de
la
sepul u a
sag ada.
Hecha
es a
in o mación,
Nos
la
emi i án,
ó
Nos
comunica án
el
esul ado
de
ella
á
la
mayo
b e edad,
ejecu ando
después
nues as
ó denes
de
concesión
ó
denegación
de
sepul u a
eclesiás ica.
Y
cuando
concedié emos
és a
sin
pompa
une al
,
no
se
pod án
oca
las
campanas,
ni
lle a
acompañamien o
de
Sace do es,
ni
hace
exequias
ó
ac os
úneb es
en
la
iglesia,
sino
que
el
Pá oco
sólo,
acompaña á
el
cadá e
al
Cemen e io
y
le
eza á
el
o icio
de
se

pul u a/
En
25
de
Junio
de
1896
dimos
una
Ci cula ,
ijando
las
eglas
que
habían
de
obse a
los
Cu as
pá ocos
en
la
concesión
ó
denegación
de
sepul u a
eclesiás ica;
y
como
á
pesa
de
es o
no
odos
se
ijan
en
el
p ocedi

mien o
que
hemos
señalado,
que emos
acla a lo
aquí,
inse ando
algunas
de
dichas
eglas
y
explicando
más
de alladamen e
lo
que
ha
de
ejecu a
el
Pá oco
en
semejan es
casos.
—
Dice
la
3.
a
de
dichas
eglas:
‘
'Cuan

do
en e ma e
g a emen e
algún
pecado
público
y
escandaloso,
el
Pá oco
i á
á
isi a le
cuan as
eces
sea
necesa io
pa a
educi le
al
buen
camino,
b indán-
-
19
—
dolé
con
el
bene icio
de
la
absolución,
p e io
el
a e

pen imien o
y
sa is acción
indispensable.
11
Es a
egla
quie e
deci ,
que
el
Pá oco
debe
hace
el
o icio
del
Buen
Pas o
que
busca
la
o eja
desca iada
pa a
pone la
sob e
sus
homb os
y
ol e la
al
edil;
y
no
po que
se
a e
de
un
elig és
que
es é
p i ado
de
los
Sac amen os,
ó
que
i a
apa ado
de
las
p ác icas
eligiosas,
ó
que
enga
alguna
deuda
con
el
Pá oco,
debe
és e
deja
de
acudi
á
la
casa
del
en e mo,
mien

as
no
le
nieguen
la
en ada
en
ella.
La
4.
a
,
que
es á
omada
li e almen e
de
nues a
Ci cula
de
20
de
Junio
de
1894,
dice
así:
u
Si
á
pesa
délos
cuidados,
a isos
y
uegos
del
Pá oco,
allecie e
impeni en e,
con
g a e
escándalo
del
pueblo
iel,
alguno
de
aquellos
á
que
se
e ie e
la
Cons i ución
2.
a
(que
es
aho a
la
316
de
la
2.
a
edición),
cap.
IV
i .
VI
de
las
Sinodales,
cumpla
pun ualmen e
aquello
que
se
dispone
en
la
misma,
p ocediendo
inmedia amen e
po
esc i o
an e
No a io
eclesiás ico
,
si
le
hubie e,
ó
an e
o o
Sace

do e
nomb ado
al
e ec o
como
Sec e a io
,
á
p ac ica
la
in o mación
es i ical
mandada
en
la
Cons i ución
e e

ida,
y
á
lo
demás
que
en
ella
se
dispone,
p ocu ando
ecibi
decla ación
á
algunas
pe sonas
que
es u iesen
p esen es
en
el
ac o
del
allecimien o.
11
El
o den
del
p ocedimien o
es
el
siguien e:
Luego
que
el
Pá oco
iene
no icia
del
allecimien o,
pone
po
cabeza
de
la
in o mación
es i ical
una
diligencia
en
que
haga
cons a ,
que
habiendo
allecido
su
elig és
N
.
N.,
comp endido,
al
pa ece ,
en e
aquellos
á
quienes
se
debe
nega
la
sepul u a
eclesiás ica;
en
i ud
de
lo
dispues o
en
la
Cons i ución
Sinodal,
núme o
316,
ab e
in o mación
es i ical
pa a
el
escla ecimien o
del
hecho,
nomb ando
po
No a io
á
Don
N.
N...;
y
i ma á
la
diligencia.
Llama á
sucesi amen e
á
es
es igos,
á
quienes
después
de
habe
omado
ju amen o,
ha á
las
p egun

as
gene ales
de
de echo
sob e
sus
ci cuns ancias
pe

sonales
y
sob e
el
conocimien o
que
engan
del
di un o.
Hecho
lo
cual,
les
p egun a á
el
concep o
que
ienen
de
la
conduc a
mo al
y
eligiosa
del
inado;
si
oía
Misa
los
días
de
ies a,
si
cumplía
con
el
p ecep o
de
la
Co-
se
UX X'TRSlDADn
D
SANTIAGO
DC
COMPOST
i*
u

.
-
20
-
munión
Pascual,
si
ha
mue o
en
duelo
ó
suicidándose
po
desespe ación
ó
po
i a
(no
po
locu a);
si
i ía
en
público
adul e io
ó
concubina o;
si
el
es igo
le
ió
mo i
ó
puede
ci a
pe sonas
que
le
iesen;
si
an es
de
mo i
dió
alguna
señal
de
a epen imien o;
si
la
mue e
ué
epen ina
ó
hubo
iempo
de
llama
al
seño
Cu a,
ó
á
algún
Con eso ,
y
si
c ee
el
es igo
que
se
segui á
escándalo
de
en e a lo
en
sag ado.
Si
de
las
decla aciones
ecibidas
esul a e
e iden e,
que
no
es
digno
de
sepul u a
eclesiás ica
el
cadá e
del
inado,
el
mismo
Cu a
pond á
el
dec e o
de
p i ación,
después
de
consigna
los
esul andos
de
las
decla acio

nes
y
el
juicio
que
él
iene
o mado,
haciendo
cons a
que
po
su
pa e
cumplió
con
su
debe
como
Pá oco.
O icia á
en
seguida
al
Alcalde
municipal,
haciéndole
sa

be
la
denegación
de
la
sepul u a
eclesiás ica,
pa a
que
disponga
el
en e amien o
del
cadá e
en
luga
no
sag ado,
y
en ia á
odas
las
diligencias
p ac icadas
á
es a
Supe io idad.
Si
de
las
decla aciones
ecibidas
no
esul a e
cie

amen e
demos ada
causa
canónica
pa a
nega
la
se

pul u a
eclesiás ica,
Nos
consul a á
el
Pá oco
la
e

solución
que
se
ha
de
oma ,
po
el
co eo
ó
po
elé

g a o,
según
la
u gencia
del
caso,
mani es ando
su
dic amen;
y
si
hubie e
iempo
pa a
en ia nos
las
dili

gencias
an es
del
sepelio,
así
debe
hace lo
y
cumpli
después
nues as
ó denes;
si
no
hubie e
iempo
pa a
consul a nos,
el
Pá oco
esol e á
la
concesión
de
se

pul u a,
ya
sea
con
pompa
ó
sin
ella,
ó
la
denegación,
en iándonos
en
odo
caso
o iginales
las
diligencias
p ac icadas
pa a
su
examen
y
e isión.
“
C
o n s i u c ió n
322.
Según
dispone
la
Cons i ución
del
Emmo.
S .
Ca denal
Ga cía
Cues a,
las
sumas
in

e idas
po
los
Pá ocos
en
las
Casas
ec o ales,
cuyo
impo e
exceda
al
del
canon
anual,
se
en ienden
cedi

das
á
a o
de
las
mismas,
y
no
end án
de echo
los
he ede os
del
Cu a
di un o
á
eclama
can idad
alguna
po
es e
concep o;
cuya
disposición
se á
aplicable
al
caso
de
aslación
del
Cu a
á
o a
pa oquia,
po
se
es a
la
condición
con
que
o o gamos
licencia
pa a
ob as
cuyo
cos e
excede
al
canon
anual.
11
Di
COMPOSTÍI
4
u
-
21
—
En
las
pa oquias
en
que
no
hay
Casa
ec o al,
si
el
Cu a
quisie e
hace la
nue a
de
su
p opio
peculio,
le
econoce emos
el
c édi o
de
su
impo e,
que
se
i á
amo izando
po
-medio
de
un
canon
anual,
que
se
im
pu a á
al
S .
Cu a
mien as
i ie e
en
ella,
que
le
abona án
los
suceso es
en
el
bene icio,
si
se
aslada e,
y
lo
pe cibi án
ambién
sus
he ede os,
si
allecie e.
C
o n s i u c ió n
331.
Los
comp ado es
de
Iglesia ios,
y
sus
he ede os
ó
nue os
poseedo es,
deben
es i ui
lo
que
co esponde
á
la
pa e
ese ada
á
cada
Pá oco,
según
el
Real
dec e o
conco dado
de
4
de
Ene o
de
1867?
En
15
de
Julio
de
1856,
la
Sag ada
Peni encia ía
dió
acul ades
á
los
Obispos
pa a
absol e
po
sí
ó
po
sus
delegados
al
que
de
alguna
mane a
hubie e
con ibui

do
al
despojo,
en a,
comp a
ó
enajenación
de
bienes
eclesiás icos
en
España,
y
aún
los
au o izó
pa a
pe

mi i
la
comp a
y
de ención
de
dichos
bienes,
con
cie

as
condiciones,
de
las
cuales
ué
la
p incipal,
la
de
es a
dispues os
á
obedece
los
manda os
que
emanasen
de
la
San a
Sede
espec o
á
dichos
bienes.
Las
jus as
eclamaciones
de
los
P elados
con a
las
iolaciones
de
lo
dispues o
en
el
Conco da o
de
1851
y
en
el
Con enio
adicional
de
1859,
excep uando
de
la
des

amo ización
los
bienes
de
los
Iglesia ios
de
las
pa o

quias,
die on
po
esul ado
el
Real
dec e o
conco dado
de
4
de
Ene o
de
1867;
pe o
la
e olución
de
Sep iemb e
del
año
siguien e,
dió
un
asal o
an
gene al
á
la
p opie

dad
de
la
Iglesia,
que
no
solamen e
alcanzó
á
los
bienes
de
los
Iglesia ios,
sino
ambién
á
los
emplos,
a chi os,
obje os
de
a e
y
p esupues o
de
Cul o
y
Cle o.
Pasada
aquella
época
an
aciaga
y
econocido
el
de echo
de
p opiedad
de
la
Iglesia,
debe
cumpli se
lo
conco dado
en
el
Real
dec e o
de
4
de
Ene o
de
1867;
ni
exime
de
la
inmedia a
es i ución
de
la
pa e
ese ada
de
los
Iglesia ios
la
licencia
que
el
comp ado
hubiese
ob e
nido
del
P elado
diocesano,
po que
és e
no
se
la
pudo
o o ga
pa a
que
dichos
bienes
pasasen
á
sus
he ede

os,
sino
á
los
suceso es
en
el
ca go
pa oquial.
Y
como
ue on
au o izados
pa a
la
comp a
de
di

chos
bienes,
á
condición
de
es a
á
lo
que
dispusiese
la
UXR'ERSIDADE
di
:
sanhac o
DE
COMPOSTELA
u
-
22
-
San a
Mad e
Iglesia,
y
habiendo
És a
dispues o
en
el
Real
dec e o
conco dado
y
en
el
úl imo
Concilio
P o

incial
Compos elano,
que
se
dén
á
los
Pá ocos
los
bienes
que
les
co esponden,
siendo
usu pado es
de
bienes
eclesiás icos
los
que
no
los
de uel en,
incu en
en
la
excomunión
impues a
á
los
mismos.
“
C
o n s i u c ió n
336.
Ad ie an
los
Pá ocos
á
sus
elig eses
que
no
son
dignos
de
los
Sac amen os
los
he ede os
y
poseedo es
de
bienes
g a ados
con
ca gas
piadosas,
cuando
se
esis en
á
le an a
es as
ca gas.
“
Aunque
decimos
en
es a
Cons i ución
que
no
son
dignos
de
ecibi
los
Sac amen os
los
que
se
esis en
á
le an a
las
ca gas
piadosas,
no
po
es o
que emos
de

ci
que
es án
excomulgados,
como
lo
es án
ipso
ado,
los
que
han
usu pado
bienes
eclesiás icos,
y
si
á
pesa
de
las
exho aciones
de
los
Pá ocos
Con inúan
en
su
esis encia,
deben
aquellos
pone
el
caso
en
nues o
conocimien o,
an es
de
llega
á
la
p i ación
de
Sac a

men os.
“
C
o n s i u c ió n
346.
Todos
los
Cu as
y
enca gados
de
las
pa oquias
endi án
anualmen e,
ó
cuando
el
P ela

do
dispusie e,
cuen a
jus i icada
de
ing esos
y
gas os,
no
sólo
de
la
do ación
del
Cul o,
sino
ambién
de
los
de echos
de
Fáb ica,
y
de
las
limosnas
y
dona i os
hechos
á
a o
del
mismo.
u
“
C
o n s i u c ió n
347.
Los
gas os
de
Cul o
y
Fáb ica
se
di iden
en
o dina ios
y
ex ao dina ios.
Son
o di

na ios
los
que
se
hacen
odos
los
años,
como
los
de
obla a,
ce a,
acei e,
la ado
y
planchado
de
opa,
epaso
de
o namen os
y
limpieza
de
asos
sag ados,
aseo
y
limpieza
del
emplo,
y
o os
de
necesidad,
pe o
de
escasa
impo ancia,
cuyo
cos e
no
llegue
á
ein i

cinco
pese as.
Son
ex ao dina ios,
los
que
no
se
hacen
odos
los
años
y
los
imp e is os.
Los
o dina ios
nunca
han
de
excede
de
la
can idad
líquida,
que
se
pe ciba
po
azón
del
Cul o
y
Fáb ica,
y
las
limosnas
y
dona i
os
hechos
á
a o
del
mismo.
Pa a
los
ex ao dina ios,
cualquie a
que
sea
su
impo e,
se á
indispensable
la.
licencia
p e ia
in
sc ip is
del
O dina io
diocesano,
sin
cuyo
equisi o
no
se án
de
abono
en
las
cuen as
las
can idades
in e idas
en
ellos.
11
S(
UNIVCRSID'
DE
SAN
ILM
DE
COMPOS
—
23
_
Cuando
ue e
necesa io
hace
gas os
ex ao dina ios
pa a
ob as
de
epa ación
de
alguna
iglesia
pa oquial
ó
San ua io,
el
S .
Cu a
Nos
pedi á
po
esc i o
la
licencia
necesa ia,
acompañando
un
plano
sencillo
délo
que
a
á
se
obje o
de
epa ación,
y
un
p esupues o
en
el
cual
se
ije
po
un
maes o
de
ob as
la
ex ensión
de
la
que
se
a
á
ejecu a
en
me os
lineales,
cuad ados
ó
cúbicos,
según
los
casos,
el
cos e
de
los
ma e iales
y
jo nales,
y
el
plazo
den o
del
cual
se
ha
de
e mina
la
ob a.
También
debe á
exp esa
el
S .
Cú alos
ecu sos
en
dine o
ó
en
especie
ó
en
jo nales
con
que
cuen a
pa a
la
ob a
p oyec ada.
Si
al
o o ga
nues a
au o ización,
concedié emos
alguna
can idad
pa a
dicha
ob a,
se
abona á
po
e

ce as
pa es,
la
p ime a
al
p incipio,
la
segunda
á
la
mi ad
de
la
ob a
y
la
e ce a
después
de
concluida
y
ecibida.
Si
el
S .
Cu a
hicie e
más
ob a
que
la
p esu

pues ada,
esponde á
de
su
impo e
sin
de echo
á
eclamación
alguna.
Te minada
la
ob a,
el
S .
Cu a
Nos
p esen an!
cuen a
jus i icada
de
la
misma,
asen ándola
en
el
lib o
de
Cul o
y
Fáb ica.
“
C
o n s i u c ió n
351.
Los
Cu as
pá ocos,
no
sola

men e
ienen
de echo
á
sus
do aciones,
sino
ambién
á
los
emolumen os
que
se
llaman
de echos
de
es ola
y
pie
de
al a ,
y
á
las
obla as,
que
son
de
cos umb e
en
cada
pa oquia,
debiendo
in e i
és as,
según
se
p e iene
en
el
A ancel
igen e.
“
Exho amos
á
nues os
amados
Cu as
pá ocos
á
que
no
sean
exigen es
en
el
cob o
de
sus
de echos,
ya
pa a
e i a
la
no a
de
a a icia,
ya
pa a
no
da
ocasión
á
con lic os
y
disgus os
en
es os
iempos
de
poca
e
y
menos
espe o
á
la
au o idad
de
la
Iglesia.
Busquen,
an e
odo,
la
sal ación
de
las
almas,
pe donando
gene

osamen e
legí imas
deudas
y
emo iendo
odo
obs

áculo
á
la
con e sión
de
los
pecado es.
Pe o
si
la
esis encia
ue e
de
muchos
elig eses,
pongan
el
caso
en
nues o
conocimien o
pa a
la
esolución
que
p o

ceda.
u
-
30
-
p uden e
ca idad
pa a
con
el
pecado .
Solamen e
emplea
los
medios
coe ci i os
y
p opiamen e
pena

les,
cuando
la
obs inación
é
impeni encia
del
delin

cuen e
y
la
necesidad
de
emo e
el
escándalo
cau

sado
ó
sa is ace
la
jus icia
iolada
le
obligan
á
ello,
es ando
siemp e
dispues a
á
o o ga
el
pe dón
y
la
econciliación
á
los
a epen idos,
median e
la
peni

encia
y
la
sa is acción
co espondien es.
Inspi ándonos
en
es as
conside aciones
y
acomo

dando
lo
que
dispusimos
en
nues a
Ci cula
de
26
de
Ene o
de
1893,
á
las
ci cuns ancias
ac uales
y
á
lo
que
la
expe iencia
Nos
a
enseñando,
enimos
en
dispone :
1
.°
Los
Clé igos
que
no
usen
el
hábi o
ala
y
la
onsu a
en
la
o ma
p e enida
en
la
Cons i ución
182,
si
después
de
amones ados
po
el
Pá oco
ó
A cip es e
espec i o,
ó
de
Nues a
o den,
no
se
enmenda en,
que

da án
p i ados
de
la
acul ad
de
deci
Misa
po
ocho
días,
y
si
anscu ido
es e
plazo,
no
cumplie en
con
su
debe ,
p ocede emos
con a
ellos
á
lo
que
haya
luga
en
de echo.
2
.°
Los
que
sin
jus a
causa
ap obada
po
Nós,
deja

en
de
p ac ica
los
San os
Eje cicios
en
el
año
en
que
les
co esponda
hace los,
queda án
ipso
Jac o
p i a

dos
de
la
acul ad
de
deci
Misa
po
los
diez
días
de
la
segunda
anda,
sin
pe juicio
de
lo
que
dispusié emos
en
cada
caso
con
a eglo
á
de echo.
3
.°
Los
que
sin
causa
jus i icada
an e
Nós,
deja en
de
asis i
es
eces
en
un
año
á
las
Con e encias
de
Mo al,
ac ua án
cinco
eces
en
las
del
año
siguien e,
y
si
las
al as
de
asis encia
ue en
más
de
es,
queda án
suje os
á
su i
an e
Nós
examen
Sinodal.
Cumplid
odos,
VV.
HH.
y
aa.
hh.,
la
obligación
de
obse a
la
Disciplina
eclesiás ica:
ma chad
po
el
cami

no
de
la
obediencia,
po que
esc i o
es á
d í
obediens
loque u
‘
uic o ia n
(1),
el
homb e
obedien e
con a á
la
ic o ia.
Imi ad
á
nues o
Seño
Jesuc is o
que
se
hiso
obedien e
has a
la
mue e
y
mue e
de
C uz,
Jo
lo
cual
Dios
ambién
lo
ensalmó,
y
le
dió
im
nomb e,
que
es
(i)
P o .
XXL
28.
Si
UNIVKHSII)
DE
SANTIA
DE
COMPO
u

-
31
-
sob e
ocio
nomb e:
pa a
que
al
nomb e
de
Jesús
se
do

ble
oda
odilla
de
los
que
es án
en
los
Cielos,
en
la
ie a
y
en
los
in ie nos,
y
oda
lengua
con iese,
que
nues o
Seño
Jesuc is o
es á
en
la
glo ia
de
Dios
Pad e
(1).
La
bendición
de
Dios
Omnipo en e,
-J-
Pad e,
-¡-
Hijo
y
-j-
Espí i u
San o,
descienda
sob e
oso os
y
pe ma

nezca
pa a
siemp e.
Dada
en
nues o
Palacio
A zobispal
de
San iago
de
Compos ela,
i mada
po
Nós,
sellada
con
el
de
nues a
Dignidad
y
e endada
po
nues o
in asc ip o
Sec e

a io
de
Cáma a
y
Gobie no
á
ein iuno
de
No iemb e
de
mil
ochocien os
no en a
y
nue e.
JOSÉ,
Ca denal
Ma in
de
He e a,
A
zo bispo
d e
S
a n ia g o
d e
C
o mpo s el a
.
Po
mandudo
de
S.
Emcia.
Re ma.,
el
Ca denal
A zobispo,
mi
Seño ,
■
Licuó.
E
u g en io
d el
B
l a n c o
Á
l a ez
,
Dignidad
de
Chan e.
Sec e a io.
-------------------------------------
(i)
Philip.
Xl,
8
al
L1
.
se
UXAT.RSIDAn .
LE
SAN
J
IAGO
u
u
UMVLRSIU; DL
n
SANnAca
T)F
COMI wm
A