XOMXCTCLX
BIBLIOTECA
apun es
LA
HISTOEU
DE
GALICIA.
wem
mhsis
de
mw.
—
9
—
pues
muchos
de
sus
hijos
alcanzan
los
pues os
más
dis inguidos
del
Es ado.
Pe o
¿á
qué
con inua ?
¿No
es
Galicia
bas an e
conocida?
Los
monumen os
eligiosos
de
Pad ón,
acaso
alguno
de
los
que
cuen an
mas
la
ga
his o ia,
son
dignos
de
mención
bajo
dos
concep os:
po
su
e us a
edad
y
con
side ados
como
cuna
del
ca olicismo
en
Galicia.
Aquí
la
iglesia
ha
pasado
po
odas
sus
icisi udes;
se
ha
o mado,
ha
enido
su
edad
de
o o,
y
ha
sido
comba ida
po
las
ecuen es
i upciones
de
esas
ibus
ba ba as
que
some ie on
algún
iempo
nues a
España.
Aquí
los
hijos
de
la
medialuna,
los
sec a ios
de
Mahoma,
han
saqueado
nues os
emplos,
nues as
e mi as,
nues
os
ecin os
sag ados
donde
gua dába
mos
las
joyas
más
p eciadas,
las
eliquias
de
los
san os,
quizá
ene andas
cenizas
que
pa a
el
his o iado ,
pa a
el
in esli-
u
—
lo
gado!
1
de
nues as
cos umb es,
se ían
un
p ecioso
a senal
de
d
al
os.
Aquí
han
exis ido
i alidades
de
pue
blo
á
pueblo,
luchas
in es inas
(pie
en
ez
de
hace nos
g andes,
nos
han
sumido
en
el
ol ido,
nos
han
pos ado
has a
al
pun
o
que
una
g an
ciudad
se
ha
con e ido
en
una
mise able
aldea.
Aquí
la
enseña
de
la
c uz
ha
emola
do
siemp e
iun an e
con
el
p ecioso
apoyo
de
uno
de
los
más
escla ecidos
dis
cípulos
del
Sal ado .
Has a
es as
aguas
na egó
á
me ced
del
p oceloso
ma ,
la
ba ca
que
conducía
el
cue po
del
glo ioso
pa ón
de
España.
Todas
es as
azones,
y
o as
que
se ía
di uso
p esen a
al
lec o
en
es e
p e a
cio,
nos
han
mo ido
á
aza
las
siguien
es
líneas.
Una
buena
olun ad,
un
buen
deseo,
nos
guía
en
la
publicación
de
es e
lib o:
que
el
o as e o,
el
ajeno
á
es e
suelo,
co
nozca
alguna
de
las
muchas
iquezas
que
u
encie a
es a
illa,
y
iquezas
son
aque
llos
emplos,
aquellos
luga es
san os
aquellos
es igos
de
los
siglos
que,
ni
la
impiedad,
ni
nues as
e uel as
polí icas
han
podido
de iba .
Los
pe eg inos
á
Compos ela,
isi an
gene almen e
es os
pa ajes,
pues
juzgan,
como
incomple a
su
misión
san a,
sino
eco en
los
p incipales
pun os
que
e an
gelizó
el
hijo
del
Zebedeo,
de
aquí
el
dicho
adicional.
Quien
a
á
San iago
E
non
a
al
Pad ón
O
az
ome ía
ó
non.
No
ha
mucho
una
nume osa
pe eg ina
ción
ludense
es u o
en
el
mon e
de
San
G ego io,
bebió
agua
de
la
uen e
que,
con
su
bo dón,
hizo
b o a
el
San o
Após
ol,
pasó
po
debajo
de
aquellas
moles
de
g ani o
que
de endie on
á
San iago
de
los
gen iles,
con empló
en
la
c ip a
pa o
u
quial
el
ped ón
y
o as
eliquias
que
ad
mi an
aquellos
que
en
iaje
san o
se
di igen
a
la
Roma
de
Occiden e,
á
1
monumen al
Compos ela.
Mucho
podíamos
deci ,
pe o
enemigos
de
cae
en
la
p olijidad,
quizá
pecandc
de
concisos
que
de
di usos,
e mina emc
mani es ando
que
en
los
cua o
capí ulos
(la
ca ed al
de
I ía
Fla ia,
San iago
Após
ol,
el
con en o
de
He bón,
y
el
con en-
lodeSan
José),
es á
comp endida
la
his
o ia
del
pueblo
que
ió
nace
á
Juan
Ro
d iguez,
y
á
Macías
an
a o unados
d<
las
Musas,
cuán
desg aciados
en
el
amo .
La
Ca ed al
de
I ía
Fla ia.
I
De
odos
los
pueblos
de
Eu opa
nues a
Es
paña
es
la
nación
que
cuen a
con
una
his o ia
mas
dila ada.
Su
p i ilegiada
na u aleza
que
la
ha
do ado
de
escelen es
cos as,
de
poblados
lon es,
de
é iles
alles,
de
icos
yabundan-
s
u os,
de
izadas
cascadas,
de
indusl io-
s
hijos,
de
hábiles
y
alien es
gue e os,
y
de
he mosas
muje es,
han
sido
mo i adas
causas
pa a
que
desde
los
pueblos
ecinos
has a
■
s
habi ados
en
los
con ines
del
sep en ión,
desen
á
nues a
península
con
el
in
de
conquis a la.
¡Cuán as
luchas
ha
enido
que
li
b a
España
pa a
libe a se
de
aquellos
que
que ían
sojuzga la!
Galicia
y
Andalucía,
Cas illa
y
A agón,
Ca
luña
y
Na a a,
mues an
en
sus
illas,
en
s
llanu as,
en
las
c es as
de
sus
mon es,
ue dos
que
a es iguan
nues o
ase o.
—
14
—
En
Galicia
p incipalmen e
emos
el
pode ío
de
aquellas
ho das
que
abandonando
sus
lejana
chozas,
in adie on
nues o
suelo
á
úl imos
siglo
IV
y
p incipios
del
V;
en
Galicia
se
se an
monumen os
de
la
que
se
conside
:
como
p o incia
omana;
en
Galicia
exis en
les
ecue dos
de
los
hijos
de
la
media
I ía
ha
desapa ecido.
Pueblo
an iqu
de
los
celias
municipio
omano,
ciudad
a
de
las
mayo es
de
Galicia,
solo
cuen a
hoy
¿
un
i
educido
ecinda io
y
unos
luga es
que
nc
son
ni
pequeñas
somb as
de
su
pasado.
No
amos
á
in es iga
las
causas
de
su
de
cadencia,
quizá
de
conje u a
en
conje u a
.
se nos
a
pa a
á
una
consecuencia
alsa,
'
pasado
pe enece
al
dominio
de
la
his o ia
la
his o ia
aquí
es
bas an e
pob e.
La
ciudad
de
I ía
con aba
con
un
pe í
o
de
una
legua
de
la go
po
media
de
anc.
sus
úl imas
esca aciones
así
lo
a es iguan,
b
innegable
que
á
los
cel as
debe
su'
o igei
pues
cuando
es as
ibus
bá ba as
in adie
Galicia,
uno
de
los
pun os
elegidos
pa a
1
i upción
ue on
las
o illas
del
(Jila,
del
Sai
las
ibe as
de
la
ía
de
A osa;
no
lejos
de
aqu
elé ase
Las o
Valen e,
ea o
de
sus
co e k
po
es a
egión.
u
,
Andando
el
iempo,
luego
que
los
omanos
.se
enseño ea on
de
la
península,
la
ele a on
á
unicipio
en e
las
nume osas
poblaciones
;
os en a on
es a
me ced
debida
á
la
muni i-
¡cia
del
empe ado
Vcspasiano.
Sus
habí
an-
ag adecidos,
apellida on
á
la
ciudad
desde
lia
echa,
I ía
Fla ia,
en
ecue do
de
aquel
i .
^
Se
sabe
que
dependía
del
conDen o
j-u ídi-
de
Lugo,
al
ez
po
i alidades
en e
uno
y
o o
pueblo,
po
habe se
descubie o
las
ce
nizas
del
Após ol
en
San iago,
la
aslación
de
su
silla
á
Compos ela,
las
con inuas
i up-
i
ones
de
los
No mandos,
las
hues es
de
Alman-
■
algún
desbo damien o
del
Sa
ú
o as
can
as
que
se
ocul an
á
la
se ie
de
los
iempos,
lo
di
cie o
es
que
ia
ue
decayendo
de
al
modo
c,
que
hoy
se
encuen a
an
educida,
que
solo
po
la
adición
puede
comp ende se
ha
sido
un
g an
pueblo.
c
Colocada
ía
en
mejo
si uación
que
Pa-
b
d ón,
bañada
po
el
Sa ,
co ada
po
he mosas
qu
colinas,
o ece
al
iaje o
una
de
las
mejo es
pe spec i as
po
su
ege ación
siemp e
lozana
•;
y
po
el
ma a illoso
cuad o
que
se
iende
á
su
is a.
í
La
ca ed al
hállase
encla ada
en
una
plani-
—
16
—
cíe
que
deja
des aca
su
an igua
a qui ec u a,
en e
a
su
pue a
a a iesa
la
mode na
ca
e e a
que
conduce
á
San iago,
y
á
sus
es-
P
Idas
la
m
omana,
camino
con e ido
hoy
en
ecinal,
y
que
en
su
iempo
unía
es a
e
gión
con
León,
Calaho a,
Lé ida,
Ba celona
í
Ge ona,
a a esando
la
Galla
Na bonense.
•
ucho
se
ha
deba ido
ace ca
de
la
achada
de
es e
emplo,
p egun ando
algunos
¿cómo
la
en ada
se
hallaba
á
espaldas
del
p imi i o
camino?
Lo
na u al,
dicen,
se ia
po
es e
lado
pues
anómalo
pa ece
que
los
líeles
die an
una
uel a
innecesa ia;
o os
po
el
con a io
sos
ienen
que
el
on ispicio
ué
siemp e
el
mis
mo.
y
en
su
a i mación
se
undan
en
los
ci
mien os
del
an iguo
co o
inc us ados
en
la
misma
áb ica.
Sea
de
ello
lo
que
quie a
lo
cie o
es
que
si
azones
ienen
en
su
apoyo
los
p ime os,
ampoco
les
al an
sólidos
a -
gumen us
á
los
segundos.
,
La
ca ed al
ha
su ido
muchas
e o mas,
se
igno a
la
echa
de
su
o igen,
suponiendo
’
su
exis encia
desde
los
p ime os
años
del
c is ia
nismo.
Fue
cons uida
en
su
mayo
pa e
po
el
obispo
Luc ecio,
en
el
mismo
luga
donde
según
adición,
se
apa eció
la
San ísima
Vi
gen
al
San o
Após ol,
animándole
á
la
p opa
u
—
17
—
gación
de
la
é
en
España.
Como
ecue do
de
es e
suceso
glo ioso,
es á
ep esen ada
la
p i
me a
imagen
en
el
sello
del
Cabildo
y
de
la
pa oquia
de
I ía,
sob e
un
ono
de
nubes
en
ademán
de
habla
al
Após ol.
El
obispo
C esconio
la
es au ó
casi
desde
los
cimien os
á
mediados
del
siglo
XI;
el
a zo
bispo
Gelmi ez
hizo
ambién
ob as
de
consi
de ación,
y
úl imamen e,
á
p incipios
del
siglo
pasado,
se
eedi icó
el
emplo
á
expensas
del
a zobispo
D.
F ay
An onio
de
Mon oy:
de
sue
e
que
de
la
áb ica
p imi i a
nada
absolu a
men e
se
conse a,
pues
la
única
an igüedad
la
pue a
p incipal
de
abocinados
a cos
oji a
les
y
ambas
o es,
no
son
an e io es
al
siglo
XIII.
Tales
son
las
ans o maciones
que
su ió
una
iglesia
de
las
mas
p imi i as
de
Galicia,
que
desde
los
p ime os
siglos
de
la
e a
c is
iana
has a
el
undécimo
ué
sede
episcopal.
Vamos
á
eseña
á
uela
pluma
sus
a ias
icisi udes.
La
ca ed al
de
I ía
al
se
eedi icada
po
c esconio,
ecibió
la
ad ocación
de
Sania
Ma
ía,
siendo
así
que
de
la
escasa
documen
ación
de
los
siglos
IX
y
X,
que
han
llegado
has a
noso os,
apa ece
con
dis in o
nomb e:
con
el
de
Sania
Eulalia.
2
u
-18-
El
Papa
U bano
II,
au o izó
po
medio
de
una
bula,
al
Obispo
Dalmacio
pa a
aslada
la
silla
de
I ia
á
San iago.
El
g an
Gelmi ez
ien
do
que
es a
iglesia
es aba
en
decadencia,
des
pués
de
la
aslación
de
la
Sede,
nomb ó
un
P io
y
doce
canónigos
y
les
señaló
en as
su
icien es
pa a
su
deco osa
sus en ación.
A
consecuencia
del
Conco da o
de
1851,
ué
sup imida
la
Colegiala
de
I ia,
que
enía
í ulo
de
segunda
silla
compos elana,
cons ando
su
cabildo
de
diez
capi ula es
uno
de
ellos
Magis
al
po
oposición;
hoy
es á
conside ada
como
pa oquia
mayo ,
pues
el
Ayun amien o
de
Pa
d ón,
no
pudo
consegui
que
quedase
como
Colegiala
con
el
pe sonal
necesa io
con o me
había
solici ado
de
S.
M.
la
Reina
en
Mayo
de
1857.
El
'pe sonal
ac ual
se
compone
de
un
pá oco,
cua o
coadju o es,
y
es
capellanes
los
cuales
o man
co o
en
el
que
ezan
sus
ho
as
canónicas.
De
un
a ículo
publicado
en
la
Ilus ación
Ca ólica,
po
el
sábio
a queólogo
P.
Fidel
Fi
a,
omamos
lo
siguien e:
«Va ios
au o es
que
han
que ido
hace
subi
la
sé ie
de
los
obispos
de
I ia
has a
San iago
alegan
en
con i mación
de
su
ase o
una
laja
de
má mol
de
escul u a
bas an e
an igua,
que
ep esen a
á
la
Sobe ana
u
—
25
—
y
ocho
en
la
in e io ,
no
encon ando
nada
no
able
en
su
allado.
El
ó gano
ué
egalado
po
el
Excmo.
Seño
Don
F ancisco
Alejand o
IH
Bocaneg a,
a zo
bispo
de
San iago,
que
alleció
en
el
palacio
de
Les o e
en
1782.
Al
lado
del
E angelio
se
admí ala
espléndi
da
yacija
del
a zobispo
D.
Rod igo
de
Luna,
cuyo
epi a io
ha
publicado
Gil
González
Dá ila.
que
dice
así:
«Sepul u a
del
e e endísimo
S .
D.
Rod igo
de
Luna.
Falleció
en
el
mes
de
Julio
de
1460.
Es a
ob a
mandó
hace
el
hon ado
don
Ped o
de
So o,
ca denal
y
c iado
de
su
e e endísima
seño ía.»
El
sepulc o
de
D.
Rod igo
de
Luna,
a zobis
po
de
San iago
(IÍ50-1
460),
sob ino
de
Don
Al
a o,
céleb e
y
desg aciado
p i ado
de
su
com
pañe o
de
la
in ancia
D.
Juan
II
es á
en en e
de
o o
más
an iguo
al
lado
de
la
Epís ola.
El
a zobispo
D.
And és
Gi ón,
en
la
isi a
gene al
que
lle ó
á
cabo
en
dicha
iglesia
el
año
de
1675,
o denó
saca
unas
capillas
que
es aban
debajo
de
las
na es,
y
al
cumpli
es e
manda o
obse
a on
a ias
pe sonas
que
al
pié
de
la
escale a,
po
donde
se
sube
al
co o
al o
es aban
dos
nichos
ó
sepulc os
iejos,
y
en
uno
de
ellos
se
halló
un
cue po
pe ec amen e
conse ado.
De
es e
suce-
se
UMVI.KSlUAlJI
ijk
san
HMa)
u
-26-
so
se
le an ó
ac a
po
el
esc ibano
de
la
illa
de
Pad ón
D.
Domingo
Rial;
pues
bíén,
á
es os
es os
son
los
que
se
e ie en
la
insc ipción
si
guien e:
«Aquí
yace
en e o
el
cue po
de'un
obis
po
de
es a
San a
Sede.»
Ignó ase
á
quien
pueda
pe enece ,
pues
no
exis en
da os
de
ninguna
clase
pa a
sospecha
sob e
poco
más
ó
menos
las
cenizas
de
es e
obispo
I iense,
si
es
que
á
cenizas
se
ha
con e ido
ya.
Es
mucha
la
de o
ción
que
ienen
las
mad es
á
la
umba
do
co pa
sanio,
á
donde
aen
á
sus
hijos
en e mos
con
i a
é
en
su
cu ación.
A
la
pa e
la e al
izquie da
hállase
el
al a
de
San
.Miguel,
la
capilla
de
Belen,
an es
cono
cida
po
San
Ba olomé,
el
al a
de
San
Rosen
do,
ob a
de
Fe ey o,
y
una
pue a
que
dá
sa
lida
al
a io.
El
S .
Zepedano,
en
su
cu iosa
ob a
sob e
la
Basílica
Compos elana,
se
exp esa
del
siguien
e
modo:
«Se
dice
po
adición
que
en
es a
iglesia
de
I ía,
es án
deposi ados
en
una
se
pul u a,
al
pié
y
lado
izquie do
del
al a
de
San
F uc uoso,
las
cenizas
de
ein iocho
obispos
san os.
Cuando
esc ibió
Cas ellá
Fe e ,
po
los
años
de
1610,
se
leían
en
una
insc ipción
las
palab as
siguien es
sob e
la
misma
sepul u
a:
Episcopis
ul
el
in
coelis
dep ecelU
cullis,
—27
—
cuyo
sen ido
no
es
ácil
comp ende
en e a
men e,
sino
que
aluden
á
obispos
que
se
c eían
es a
en
el
cielo.
Se
con i ma
aquella
adición
po
una
esc i u a
del
a zobispo
Gelmi ez
á
8
de
Feb e o
de
1134,
en
la
que
concede
algunas
en as
y
decla a
cie as
egalías
á
la
misma
iglesia
de
I ía.»
Rodea
el
emplo
el
a io
al
cual
se
dá
ac
ceso
po
es
pue as.
Se
en
en
él
cinco
oli
os,
dos
c uce os,
y
o os
signos
de
nues a
edención
pa a
el
ía
c ucis;
es e
pa aje
es á
des inado
á
cemen e io,
encon ándose
á
la
de
echa
bajo
ie a,
el
cue po
déla
insigne
poe
isa
gallega
Rosalía
Cas o.
A
la
pa e
Es e,
se
e
el
escudo
de
a mas
del
a zobispo
Mon oy,
y
un
hueco
donde
es u o
colocado
el
que
hoy
exis e
en
el
on is
de
la
iglesia.
No
lejos
de
la
ca ed al
se
encuen an
los
ci
mien os
del
palacio
de
los
obispos,
empezado
á
edi ica
po
Luc ecio,
y
concluido
po
el
obispo
And és,
según
una
insc ipción
que
se
leía
en
los
umb ales
de
la
pue a:
Domus
cpiscopo-
um
inchoa i
Luc e ius,
sep imus
episcopus
i iensis,
pe eci
And eas,
Mi o
egnan e
ae a
610.
(Luc ecio
sép imo
obispo
de
I ía,
empezó
la
áb ica
de
las
casas
de
los
obispos
y
las
con-
—
28
—
el
uyó
And és
en
el
einado
de
Mi o,
e a
610).
El
P.
Flo ez,
niega
la
exis encia
de
al
ins
c ipción.
El
palacio
ué
eedi icado
po
D.
Diego
Pe-
laez,
el
cual
le
puso
de
una
mane a
sun uosa,
pe o
con
la
aslación
de
la
Sede
á
San iago,
no
mo ando
en
él
los
obispos
ué
abandonado,
has a
al
pun o
que
el
año
1600
se
mandó
de
mole
po
la
Real
Audiencia
de
Galicia,
pues
encon ándose
en
escomb os,
es os
no
se ían
más
que
de
asilo
de
gen e
de
mal
i i
que
ecuen emen e
es aban
amenazando
la
anquili
dad
de
los
hon ados
mo ado es
y
de
los
que
ansi aban
po
aquel
camino.
Hoy
posee
el
e eno
un
lab ado
ce ca
no
á
aquellos
con o nos,
el
cual
ha
dedicado
g an
pa e
á
cul i o,
pe o
no
obs an e
se
obse
an
el
oso
y
las
de uidas
pa edes
de
las
que
salen
algunas
eces
azulejos
y
agmen os
de
mosaico.
u
C onología
de
los
Obispos
de
I ía.
AÑOS.
San
Aga ado o,
desde
el
año
40
déN.
S.
J.
has a
el
año
de
....................
100
Fué
gen il.
Su
con e sión
y
bau ismo
se
debe
al
Após ol
San iago,
el
cual
an
es
de
pa i
de
Galicia
pa a
su i
su
glo ioso
ma i io
en
Je usalen
le
nom
b ó
obispo
siendo
en
su
consecuencia
el
p ime o
que
ocupó
la
Sede
de
I ía.
San
E en.
San
Pió.
San
Melancio
ó
Asmando;
los
es
ocupa on
sus
sillas
has a
el
segundo
siglo
de
la
E a
c is iana
.................................
200
Félix
To cua o,
y
o os
que
la
his
o ia
no
ci a,
siguiendo
á
es os
Lu
c ecio
..............................................................
300
En
iempo
de
es e
obispo
cesó
la
pe
secución
de
la
iglesia,
y
con
la
paz
edi-
u
—
30-
AÑOS,
icó
la
casa
episcopal
de
I ía,
e mina
da
po
su
suceso
And és,
como
de
jamos
dicho
an e io men e.
Adan,
C esconio
é
Isenio.
No
pue
de
p ecisa se
ni
el
iempo
que
gobe
na on
sus
Sedes,
ni
la
época
de
su
mue e.
A
ga eo
........................................................
450
Gobe naba
es a
egión
Ile mene io,
ey
de
los
Sue os,
el
año
de
408,
cuan
do
ilé
elegido
es e
p elado
pa a
egi
la
diócesis
de
I ía,
mu iendo
el
año
de
450,
como
I
•
consigna
el
epi a io
de
su
sepulc o
«Agas a ms
Episcopus
i ien-
sis,
e a
488.»
Simeón,
Anas asio
y
Fla io.
.
.
..
498
El
dis inguido
gallego,
el
obispo
Ida-
cio,
su
con empo áneo
hace
mención
de
él.
Fué
esc i o
no able,
y
en e
sus
ob as
debemos
ci a
la
que
esc ibió
con
a
los
he ejes
Hebioni as;
en e
los
ca gos
que
desempeñó
es e
p íncipe
de
la
iglesia,
ué
el
de
Legado
del
Papa.
Simeón
II,
y
Da id
.............................
512
A
es e
úl imo
le
conocen
algunos
po
Demicio
ó
Dominico,
y
po
consiguien
u
—
31
—
AÑOS.
e
nada
end á
de
ex año
que
en
o as
c onologías
ó
en
ob as
que
de
es a
igle
sia
se
ocupen,
que
no
igu e
con
cual
quie a
de
los
es
nomb es.
Juan
......................................................
En e
los
nume osos
eligiosos
que
abandona on
sus
celdas
pa a
da se
á
conoce
an e
el
mundo
no
solo
po
sus
i udes
y
ciencia,
sino
po
sus
encum
b ados
pues os,
igu a
Juan,
que
an es
de
lle a
su
Mi a,
había
dependido
de
un
p io
ca meli ano
ó
basilio,
po
pe
enece
á
es a
o den
eligiosa.
To cua o
II,
Jus ino,
Eugenio
y
Vi o
..........................................................
572
And és
I.
Es e
obispo
concu ió
á
los
Concilios
de
Lugo
y
B aga,
dis in
guiéndose
mucho
en e
los
asis en es.
Gobe nó
su
sede
en
iempo
de
Mi o,
ey
ca ólico
de
los
sue os,
y
como
di
jimos
an e io men e
concluyó
el
palacio
episcopal.
Diego
Aus íaco,
á
quien
o os
lla
man
Domingo,
asis ió
al
Concilio
To
ledano,
con ocado
po
el
ey
Reca edo
el
año
589,
en
el
que
abju ó
la
he
:
l
<IV|:(lS
I
KI
A
ejía
no
solo
el
mona ca,
sino
ambién
la
eina
Bada.
Samuel
concu ió
al
IV,
celeb ado
en
la
impe ial
ciudad,
año
de
633,
p esidido
po
San
Isido o.
San
Dig-io,
que
es
lo
mismo
que
Pelayo,
conocido
ambién
po
Go oma-
o,
p esenció
el
VI
y
VII
Concilio
To
ledano,
año
de
646.
Sindig-es,
ica io
de
Vincible,
con
cu ió
al
VIII,
omando
una
pa e
ac i a.
Félix
('>
San
Sulpicio
...........................
Fué
monje
benedicli )
y
esc i o
no
able
en
aquella
época.
Adul o
ó
Indul o
Félix
........................
Fué
ele ado
á
obispo
el
año
688;
pe
enecía
á
la
amilia
de
los
Españas;
es u
o
p esen e
en
los
Concilios
de
Tole
do
XII
y
XIV.
Seibas
...................................................
Es e
p elado
gobe nó
I ía
ece
años,
siendo
escasas
las
no icias
que
se
e
ie en
á
su
ida
pública.
Leonisildo
............................................
Poco
sob e i ió
á
su
an eceso ,
y
sin
emba go
es e
obispo
ué
un
e dade o
-33
—
AÑOS.
p íncipe
de
la
iglesia,
ya
no
solo
po
su
dignidad,
sino
po
las
excelen es
do es
de
su
bella
alma.
En
aquellos
iempos
gemia
España
las
desg acias
y
desacie os
del
de uido
eino
isigodo.
Las
ho das
sa acenas
se
enseño eaban
de
la
península,
y
con
su
impe io,
no
espe aban
ni
á
sus
p imi i os
mo a
do es
ni
á
las
iglesias,
ni
mucho
menos
á
los
que
se
encon aban
al
en e
de
ellas.
Como
es a
pa e
de
España,
no
es aba
en
aquella
época
an
asediada
po
los
kali as,
bas an es
obispos
llega on
has
a
aquí
y
pidie on
e ugio
á
Leonisildo.
el
cual
les
dió
u os
y
decanías,
según
cons a
de
un
p i ilegio
de
D.
O doño
II,
concedido
á
la
Basílica
compos elana.
Con
es e
mo i o
dice
el
P.
Flo ez:
«La
in asión
de
los
sa acenos,
que
an
os
daños
ocasionó
á
España
en
di e
en es
pueblos,
se
ena deció
menos
con a
Galicia,
po
se
de
lo
mas
sep
en ional
del
con inen e.
I ía,
como
úl ima
ciudad
episcopal
po
aquella
pa e,
log ó
no
se
op imida
po
los
bá ba os,
y
buscando
segu idad
algu-
u
—
34
—
A
ÑOS.
nos
de
los
P elados
que
no
pudie on
subsis i
en
sus
iglesias,
acudie on
á
ella
como
pue o,
y
el
T íense
los
e
cogió
como
pad e,
a endiendo
á
su
man enimien o
con
asignación
de
algunas
decanías,
cuyos
p oduc os
les
si ie
sen
de
sus en o,
mien as
la
piedad
di ina,
compadeciéndose
de
la
piedad
de
sus
sie os
les
es i uía
las
iglesias.»
Es e
puede
deci se,
que
es
el
con enido
li e al
del
p i ilegio.
Emula
ó
Renula
.......................................
"dd
Ocupaba
el
ono
de
As u ias
D.
Pe-
layo,
cuando
gobe n'i
es a
Sede
dicho
obispo.
Romano
................................................
Agus ino
..............................................
'do
Vinulo
..................................................
C esconio
(se
igno a
la
echa
de
su
mue e).
Quendul o
ó
Viliul o
................................
"SS
Renunció
el
obispado,
y
se
e i ó
al
monas e io
de
Ri as
de
Sil,
donde
se
ene a
po
San o,
einando
á
la
sazón
D.
Silo
ó
Mau ega o.
Sisnando
.................................................
'92
S
-Í1
—
A
ÑOS.
Su
na alicio
u o
luga
en
Salas,
casa
p incipal
de
sus
pad es,
conse ándose
en
la
iglesia
del
mismo
luga
la
pila
en
que
ué
bau izado.
Su
mad e
había
e e
ido
al
jo en
Rudesindo
la
apa ición
de
San
Miguel
y
desde
en onces
lomó
á
es e
San o
an o
a ec o,
que
podemos
deci
e a
pa a
él,
el
de
más
de oción;
asi
e
mos
la
e mi a
que
le
e igió
en
Celano a,
y
po
su
mismo
es amen o
en
el
que
consignó
un
ani e sa io
el
dia
de
San
Miguel
po
las
almas
de
sus
pad es
D.
Gu ie e
y
D.
a
lldua a.
Desde
niño
mos ó
deseos
de
pe ene
ce
al
es ado
eclesiás ico,
cuya
ca e a
e minó
con
an o
ap o echamien o
que,
muy
jo en
ué
P io
de
Cabei o,
en
es a
diócesis,
y
luga
p óximo
á
Fe ol.
En
es e
monas e io
se
conse a
una
casulla,
con
que
decía
misa,
un
cáliz
y
o as
eliquias
suyas.
De
Cabei o
ué
p omo i
do
obispo
de
Mondoñedo,
gobe nando
es a
iglesia
algunos
años.
Y
aquí
debe
mos
llama
la
a ención
espec o
á
una
cosa
no able
que
da
á
en ende
la
humil
dad,
el
sabe
y
la
indi e encia
con
que
el
se
UKIVI iSIDAD
u
—
42
—
AÑOS.
san o
mi aba
las
cosas
mundanales.
De
jando
las
a mas
que
ep esen aban
el
escudo
de
su
amilia,
a mas
que
hacían
dis ingui
un
linaje
de
siglos;
c eí)
pa a
si
en
Mondoñedo
o as
que
consis ían
en
una
c uz
oja,
un
compás
pendien e
de
un
b azo
de
aquella
y
un
espejó
del
o o
b azo,
que iendo
con
es o
signi ica
que
á
la
c uz
de
su
Reden o
anadia
un
compás,
que
compasaba
su
ida,
y
un
espejo
en
cuyo
c is al
iese
como
había
de
i i ,
como
i ia
y
ha
bía
i ido.
Sob e
la
pue a
p incipal
de
la
iglesia
de
Celano a,
pa le,
del
occiden
e,
se
conse an
iguales
a mas.
De
Mondoñedo
pasó
como
obispo
á
I ía,
á
consecuencia
de
se
depues o
Siseando
po
el
ey
D.
Sancho;
eniendo
que
oma
con
dicho
obispo
es a
medi
da
(al
deci
de
los
his o iado es)
po
sus
hechos
y
cos umb es.
P eso
Sisnando
gobe nó
sin
in e upción
la
Sede
Ru-
desindo,
has a
que
alleció
el
Mona ca,
y,
pues o
en
libe ad,
asociado
de
gen e
a mada,
se
p esen ó
en
Composlela
la
noche
de
la
Na i idad
del
Seño
en
—
43
—
AÑOS.
ocasión
que
el
Obispo
descansaba
en
su
do mí
lo io,
y
pene ando
de
e
pen e
en
su
celda
le
acome ió
espa
da
en
mano.
Al
e
es a
ac i ud
(*)
le
dijo
Rudesindo:
Sisnando,
á
cuchillo
ma as,
ácuchillo
mue as:
Qui
mihi
gla-
dio
mo í e o
Sismando
mina is
mo í e o
gladio
iolen e
con odia is.
Y
salióse
modes amen e
de
Gompos ola
á
la
que
no
habia
de
ol e
más.
Desde
aquel
suceso
se
e i ó
á
su
monas e io
de
Celano a
que
ya
le
enia
edi icado
en
el
luga
de
Villa ,
debiendo
el
nomb e
del
con en o,
y
del
pueblo
que
omó
después,
á
es e
San o,
pues
él
le
llamaba
celda
nueDa
x
la
co upción
del
ocablo
y
el
iempo
hicie on
a ia le
en
Celano a
que
hoy
iene.
La
His o ia
Composlela-
na
es á
con o me
en
cuan o
decimos,
pe o
Caslellá
Fe e
c ee
que
an es
de
eina
Sancho
el
C aso
ué
San
Rudesin
do
obispo
i iense,
y
así
su
mudanza
de
Compos ela
no
pudo
se
po
la
causa
dicha,
sino
po
odio
que
le
enia
Sisnan-
(•)
No
que emos
emplea
la
palab a
que
usa
Caslellá
Fe e .
:
i
íi i
S
m
s
se
VMVT iSIDAM
<lo
po
un
plei o
que
ambos
dispu aban
sob e
el
condado
de
Pis oma cos
en
iem
po
de
D
Rami o
III.
Asegu a
ambién
que
p endió
á
Sisnando
D.
Sancho,
hijo
p imogéni o
del
ey
D.
O doño
II,
y
he
mano
de
D.
Rami o
II
que
einó
p ime o
que
él.
Rudesindo
ué
ambién
obispo
Dumien-
se,
po
más
que
ijamen e
no
se
sepa
en
que
época,
pues
algunos
esc i o es
a i man
lo
ué
an es
que
en
I ía,
y
o os
después.
Lle ó
á
su
monas e io
monjes
de
San
Beni o,
del
con en o
de
Ri as
de
Sil,
si
uado
á
las
es
leguas
de
O ense,
y
con
ellos
al
san o
Abad
F anquila,
que
ué
el
p ime o
de
Celano a
y
bajo
cuya
obe
diencia
omó
el
hábi o
de
San
Beni o.
Después
de
deci
misa
se
e i aba
á
o a
á
una
capilla,
que
es aba
en
el
ja dín
de
su
casa,
y
había
dedicado
á
San
Miguel.
Mue o
San
F anquila,
le
sucedió
en
el
P io a o,
po
más
que
siemp e
se
i ulaba
obispo
Dumiense.
Fué
gobe nado
de
Galicia
y
Po ugal,
—
45—
AÑOS.
peleó
con
los
no mandos,
é
hizo
du
an e
su
ida
muchos
milag os.
Vi ió
se en a
años,
pues
alleció
el
p ime o
de
ma zo
de
977;
los
monjes
deposi a on
su
San o
cue po
debajo
de
la.
capilla
del
al a
de
San
Juan
Bau is a,
ce ca
de
dónde
descansaban
las
cenizas
ile
sus
pad es.
En
la
ex-ca ed al
de
I ia,
exis e
un
al a
dedicado
á
San
Rudesindo,
que
llaman
San
Rosendo,
y
que
como
he
mos
dicho,
es á
en en e
del
de
San
Ped o
Ma ínez
Mosoncio.
En
la
magni-
lica
iglesia
de
San
Ma in,
de
San iago,
se
é
ambién
o a
escul u a
de
es e
San o,
de
mayo
amaño
que
la
de
I ia
y
de
au o
pa a
noso os
desconocido,
lás ima
que
es é
colocada
en
un
luga
dónde
no
puede
admi a se
la
bella
p e
sencia
de
es e
obispo,
que
cuen a
una
ida
an
ejempla
po
su
i ud
y
ab
negación
c is iana.
Pelayo
ó
Payo
Velazquez,
obispo
de
Lugo,
hijo
del
conde
D.
Rod igo,
depusié
onle
de
la
dignidad
á
los
6
años.
Sin
emba go
el
P.
Flo ez
niega
que
ealiza a
u
—46
—
AÑOS.
es e
ac o
el
ey
D.
Be mudo,
con
quien
man u o
es echas
elaciones
pos e io
men e
á
su
enuncia.
D.
F .
Ped o
Ma ínez
Mozonzo.
.
993
Tomamos
del
S .
Zepedano
«Religioso
ejempla ísimo
del
monas e io
de
San a
Ma ía
de
Mozonzo,
en
es a
diócesis,
y
Abad
del
de
An eal a es;
uá
elec o
obis
po
en
el
año
986,
po
el
Rey
D.
Be mu
do
Tí,
y
po
los
capi ula es
a ibuyendo
lodos
an
ace ado
nomb amien o
á
es
pecial
a o
de
la
Di ina
P o idencia.
E i
gió
la
pa oquia
de
San
Beni o
de
es a
ciu
dad
(San iago)
en
hono
desu
glo ioso
pa
ia ca.
Es
an iquísimo
en
el
A zobispa
do
el
cul o
de
San
Ped o
Mozonzo,
cuya
es i idad
se
celeb a
el
10
de
Se iemb e,
dia
en
que
lo
menciona
el
Ma i ologio
o
mano.
Po
más
que
ell
P.
Flo ez,
sabio
his o iado ,
diga
que
no
hay
memo ia
de
es e
cul o
en e
los
an iguos,
es
induda
ble
que
da a
lo
menos
de
seis
siglos.
No
podemos
menos
de
ecomenda
la
lec u a
de
la
de ensa
que
con a
aquel
esc i o ,
publicó
en
el
omo
e ce o
de
sus
ob as
nues o
ilus ado
paisano
D.
Diego
An o-
Si
IIMX'LKSl
u
—
M
—
AÑOS.
nio
de
Ce nadas,
cu a
pá oco
do
San a
Ma ía
de
F uime
en
es a
diócesis,
pa a
mayo
hon a
y
glo ia
de
San
Ped o
de
Mozonzo;
sos eniendo
además
con
g a es
p uebas
que
ué
quien
compuso
la
Sal
e
Regina,
ecue do
g a ísimo
de
an
san o
p elado.»
Como
c eamos
cu iosos
ó
in e esan es
á
la
ez
algunos
undamen os
en
(¡ue
apoya
su
esis
el
S .
Ce nadas,
a án
dose
de
una
ob a
que
an
consolado a
es
á
los
ojos
y
a licciones
de
la
c is
iandad,
po
la
San ísima
pe sona
á
quién
se
di ige,
ansc ibimos
á
con inuación
algunos
de
sus
pá a os:
«De
la
an igüedad
de
la
Sal e,
se
ha á
demos ación
después
que
se
en ile
quién
ué
su
Au o .
Es a
glo ia
solo
puede
dispu a se
en e
nues o
.Moson-
cio
y
el
Con ac o;
pues
aunque
no
al a
quién
la
p e enda
pa a
algún
o o,
iene
poquísima,
ó
ninguna
ecomenda
ción.
Sen ado
es o,
pa a
asegu a
que
nues o
San
Ped o
ué
el
au o
de
la
Sal e,
enemos
una
azón
ue e,
que
no
iene
el
Con ac o,
ni
o o
alguno,
y
u
—
48
—
AÑOS.
es
muy
con o me
á
las
eglas
de
la
bue
na
c i ica,
ó
azón
his ó ica.
En e
los
que
dan
no icia
del
Au o
de
la
Sal e,
el
más
an iguo
es
Guillel-
mo
Du and,
con
en aja
no
menos,
que
<le
dos
siglos
bién
cumplidos;
po que
es e
esc ibió
su
Racional
po
los
años
de
1286,
y
T i emio,
que
es
el
Ga an o
(sin
oma
pa ido)
alega
á
a o
del
Con ac o,
mu ió
en
el
año
de
1516.
Po
es a
azón
iene
Du and
mucho
más
de echo
á
se
c eído;
po que
en
pun os
his ó icos,
el
dicho
de
los
que
ue on
más
inmedia os
á
los
hechos,
debe
se
p e e ido
al
de
los
más
emo os.
A
es o
se
añade,
que
nues o-
Mosoncio
p ece
dió
al
Con ac o
54
años
á
lo
menos;
po
lo
que
siendo
es e
más
ce cano
al
iempo
en
que
esc ibió
Du and,
debía
es a
más
ecien e
en
la
no icia
de
es e,
y
no
i ía
á
busca
54
años
a ás
al
Mo
ondo,
si
es e
no
uese
el
au o
e
dade o
de
la
Sal e;
pués
no
se
descu
b e
el
más
le e
undamen o
de
pasión
<|ue
le
inclinase
al
uno
más
que
al
o o.
Si
es a
e lexión
ale
mucho
á
mi
in-
—
—
49
—
AÑOS.
len o,
espec o
del
Con ac o,
no
hay
duda
que
p ueba
mucho
más
espec o
de
S.
Be na do,
po que
es e
mu ió
154
años
después
de
nues o
Mosoncio,
y
po
lo
mismo
ué
o o
an o
más
in
media o
á
Du and;
y
siendo
es e
paisa
no
del
Doc o
Meli luo
cuyo
nomb e
e
sonaba
an o
en
el
cla ín
de
la
ama,
y
se
es aba
oyendo
con
an a,
admi ación
en
el
O be
Ca ólico;
¿cómo
es
c eíble
se
le
escondiese,
ó
ol idase
una
glo ia
an
especial
del
San o,
pa a
dá sela
á
o o
ex año
y
más
emo o?
De
eso
a ue a
la
misma
azón
disc e i a,
ó
conocimien o
indi idual
con
que
habla
Du and,
es á
haciendo
eni
á
los
ojos
la
cla a
luz
con
que
esc ibía
la
no icia,
haciéndose
ca go
de
lo
que
enía
cada
in e esado,
pa a
da le
á
cada
uno
lo
suyo,
dis in
guiéndolo
de
modo,
que
nadie
pudiese
con undi lo.
«El
Con ac o
(dice)
com
puso
las
Seqüencias,
Rex
Omnipo ens
,
Sane
i
Spi ilus,
A e
.Va ía,
An ipho-
nam
Alma.
Redemplo is,
Simón
Ba -
dona.
Pe o
Ped o
el
Compos elano
hizo
la
Salce
Regina
e c.»
Ahi a
bien:
Du-
—
50
—
AÑOS.
and
e a
F ancés
homb e
de
la
au o
idad
y
ecomendación,
que
odos
sa
ben:
el
a gumen o
de
su
ob a,
Ralionale
Dnino um
OUicio um,
es á
a ado
con
odo
el
es udio
y
magis e io
que
le
co
esponde:
el
Mosoncio
e a
Gallego:
el
Con ac o
Alemán
Sue o,
po
la
nación
an
inconexo
con
es e,
como
con
aquel:
po
el
in e és,
an
independien e
de
uno
como
del
o o:
po
la
Religión
ambos
de
una
misma,
que
e a
la
Benedic ina,
que
á
se
de
di e sas,
ya
podía
cabel
la
a ención
de
dexa las
con en as
a
en
ambas:
¿pues
quien
no
é
en
los
mis
mos
é minos
de
la
sen encia
de
Du and,
la
impa cialidad,
y
la
en e eza
con
que
p ocede
en
es e
juicio
di iso io?
Quién
no
conoce
la
plena
ad e encia,
y
la
dis inción
menuda
con
que
decla a
su
de echo
á
cada
uno?
Es o,
y
es o
(p o
nuncia)
es
del
Con ac o:
aquello
es
del
Mo ondo.
¿Y
qué?
¿Si
S.
Be na do
pai
sano
suyo,
u iese
á
la
Sal e
algún
de-
echi o,
se
lo
usu pa ía
po
dá selo
á
un
San o
Gallego?')
Po
no
a iga
al
lec o ,
no
con inua-
San iago
Após ol.
En
el
p ólogo
de
es a
ob a
consignábamos
que
los
pe eg inos
á
Compos ela,
concep uaban
incomple o
su
iaje
á
San iago,
sino
isi aban
los
pa ajes
que
ue on
de
p e e en e
obje o
pa a
aquel
discípulo
del
Sal ado ,
luga es
san os
des
de
dónde
di igía
su
palab a
inspi ada
po
la
Di inidad,
y
si ios
que,
la
no
in e umpida
a
dición,
señala
como
úl imo
pun o,
en
el
que
descansó
de
una
la ga
a esía,
el
cue po
glo io
so
de
San iago.
Nues a
débil
pluma
no
pod á
exp esa
an
ielmen e,
como
o os
au o es,
la
impo ancia
y
signi icación
que
ha
enido
Pad ón,
in e és
que
no
solo
se
dejó
sen i
en
la
mad e
pá ia,
si
que
ambién
en
los
países
más
emo os
del
ex anje
o.
Empe o,
con iando
en
la
mediación
de
Dios,
en
el
que
ponemos
nues as
manos,
desc ibi é-
—
58
—
mos
aunque
sea
á
la
lige a
lo
que
encie a
es a
illa
y
su
alo
his ó ico.
El
o igen
de
Pad ón
no
es
oscu o.
Sábese
que
e a
un
ba io
de
los
más
insigni ican es
de
la
ciudad
de
hia.
Limí o e
con
la
anchu osa
ia,
cuyos
ba cos
llegaban
has a
sus
playas,
es aba
llamado
pa a
lo
po eni
se
un
pueblo
que
ab
so biese
á
la
an igua
ciudad
cel a.
La
pesca,
el
come cio
y
la
acilidad
de
las
comunicaciones,
pues
po
el
in e io
debían
se
di iciles,
e an
o os
an os
mo i os
pa a
la
p os
pe idad
de
es a
illa.
Po
o a
pa e,
la
enida
del
Após ol,
en
cuyos
pa ajes
comenzó
en
es a
egión
su
misión
c is iana,
en
con o midad
con
aquellas
palab as
de
su
Di ino
Maes o:
Id
á
p edica
el
Ecangelio
po
lodo
el
mundo,
había
de
ae
inmensa
muchedumb e,
con
mo
i o
de
las
pe eg inaciones
y
isi a
es os
luga es
san os.
•
Paula inamen e
ue
decayendo
ia,
yen
sen
ido
con a io
o mándose
Pad ón.
Hoy
aquella
no
exis e,
y
la
illa
ha
c ecido
mucho
de
poco
iempo
á
es a
pa le.
De
aquella
no
quedan
mas
que
es igios,
á
semejanza
de
una
somb a
de
su
pasado;
de
es a
sus
ías
ma í imas
y
e es es,
su
come cio
y
su
lo an e
población
hacen
espe
a
su
eng andecimien o.
u
-59
—
Aun
cuando
pa ezca
(pie
e ocedamos,
no
podemos
po
menos
de
ol e
á
la
his o ia
de
I ía;
Pad ón
le
debe
su
o igen
y
mal
desc ibi
emos
la
his o ia
de
es e
pueblo,
sino
aemos
aqui
la
exis encia
del
p imi i o
pueblo
¡Iliense.
A
un
kilóme o
de
ia,
odeada
po
el
Sa ,
co ada
po
los
mon es
Mi anda
y
San iago,
se
.
encuen a
la
illa
del
Pad ón,
pueblo
de
pesca
do es,
que
debió
su
eliz
es ado
á
sus
áciles
comunicaciones,
(como
acabamos
de
deci ',
con
la
pa le
me idional
de
España.
El
Sa ,
como
una
espada,
a a iesa
la
illa
po
su
cen o
has a
llega
á
Cesu es.
Suponiendo
la
impo ancia
de
I ía
debemos
comp ende
á
p ime a
is a
(pie
Pad ón
había
de
se
un
a abal
dé
la
ciudad;
a abal
que
debió
aba ca
solo
unas
cuan as
casuchas
edi
icadas
á
la
o illa
del
Sa
pa a
albe gue
de
los
ma ine os.
Va ias
ob as
han
sido
el
u o
de
nues as
in es igaciones
sob e
el
pa icula ,
que emos
p esen a
al
lec o
un
e dade o
cuad o
del
naci
mien o
de
es e
pueblo,
de
su
p og esi a
maicha,
de
su
decadencia
y,
!
de
su
ac ual
es ado;
pa a
lo
p ime o
nos
ha
me ecido
Imén
juicio,
po
sus
cu iosos
da os,
la
His o ia
del
Após ol
San iago,
esc i a
po
el
ilus e
gallego,
na u al
se
IIMVIKSIUADI
i-((i (is nA
u
—
60—
deCelano a,
D
Mau o
Cas ellá
Fe e .
He
aqui
como
se
exp esa
espec o
al
o igen
de
la
ciudad:
«No
puedo
a i ma
si
de
B aga,
ino
nues o
Pa ón
San iago,
camino
de echo
ó
po
la
pa le
occiden al,
pudo
se
omase
el
de
Puen e
de
Lima
y
Tuy,
has a
llega
á
I ía
Fla ia
que
aho a
pa le
de
ella
se
llama
Pad ón.
En
es a
ciudad
sabemos
que
es u o,
po que
en
ella
hay
la
adición
y
memo ias
suyas
más
i as
y
cie
as
que
en
o o
luga
alguno
de
Galicia.
No
e a
meno
I ía
que
B acha a
Augus a,
e
niendo
de
longi ud
una
legua,
y
en
la i ud
más
de
media
en
un
he moso
y
apacible
llano,
ce cada
de
al as
mon añas,
y
en
el
cen o
algu
nas
peñas
ele adas,
que
la
hacían
más
ue e.
Es aba
en
la
pa le
más
occiden al
de
España,
cua o
leguas
de
adonde
es á
aho a
Compos ela,
y
dos
y
mediado
la
ma .
Has a
ella
llegaban
baje
les
pequeños
Filipo es
y
pa aches
po
la
ia
que
llaman
de
Ca il,
subiendo
po
el
io
Ulla
(que
ce ca
de
sus
uen es
da
nomb e
y
sola á
la
an
igua
y
ilus e
amilia
y
casa
de
los
Ulloas,
de
quien
es
cabeza
y
seño
el
Conde
de
Mon e ey)
el
cual
ba ía
en
sus
mu allas,
bañándolas
po
la
pa e
Me idional
co iendo
de
la
O ien al
al
Occiden e.
Desde
el
sep en ión
po
la
occiden al
la
odeaban
el
ioSa ,
has a
en a se
en
el
e e-
u
—
61
—
ido
Ulla.
La
ie a
es
muy
emplada,
de
lindo
cielo,
delei osa
an o
como
la
hay
en
oda
Es
paña,
abundan e
de
u as,
y
he mosísimos
ja
dines,
y
de
odo
géne o
de
bas imen os
del
ma
Y
ie a.
Fué
es a
ciudad
an iquísima
y
muy
celeb ada
en
o os
iempos:
llamóse
en
ellos
liba,
y
no
L
ia,
como
le
llama on
después
co ompiendo
el
o
cablo.
En
an iguas
esc i u as
de
su
Iglesia
se
halla
el
nomb e
de
Illia.
y
en
un
an iguo
lib o
de
ma
no
de
su
undación,
que
llegó
á
las
mias,
se
dice
que
la
undó
Illia,
hija
de
un
P íncipe
T o-
yano
í e i iendo
como
la
ennobleció
después
Mi o
Rey
de
los
Sue os;en
es as
palab as:
Ecomo
el
dicho
ey
ué
apode ado
en
la
ciudad
do
Lugo
con
el
seño ío
de
oda
la
ie a.
E iniese
al
Cas
o
de
Lllio,
que
aho a
es
llamado
Cas o
de
I ia,
el
cual
icie a
é
pobla a
Illia
hija
de
un
Piincipe
de
T oya,
la
cual
ulle a
con
el
Rey
Theneo,
su
ma ido,
de
la
des ucción
de
T oya,
é
inie a
á
pobla
el
dicho
luga ,
é
llamóle
lllio.
Tiene
pa a
mi
es o
g an
ue za
de
e dad,
po que
odos
los
an iguos
que
salían
de
sus
pa ias,
daban
sus
nomb es
á
las
ciudades
que
undaban
ó
ambién
el
p opio
de
los
mismos
undado es,
como
han
hecho
nues os
españoles
en
las
Indias,
u
-62-
Bicn
cons a
(les e
luga
ue
es e
TheneoT oyano,
como
aquí
se
da
á
en ende
di e en e
del
Teuc o
G iego,
hijo
de
Telamón
(uno
de
los
capi anes
que
des uye on
á
T oya)
que
e ie en
Jus ino
lib.
44,
de
su
his o ia,
y
o os
au o es,
qué
ino
á
Galicia,
y
undó
muchas
ciudades
en
ella.
Po que
si
es e
unda a
ál ia
Fla ia,
ó
ilia,
no
le
die a
el
nomb e
de
su
enemiga,
y
des uida
T oya
pa a
eno a la,
sino
de
su
encedo a
pa
ia,
pa a
eng andece la,
según
las
cos umb es
de
los
g iegos.
Y
si
acaso
ué
es e
(pues
son
los
nomb es
muy
semejan es)
puédese
pensa
que
ajo
consigo
alguna
p incipal
dama
T oyana,
de
quien
enia
muy
a icionado
(c
uno
os
muy
o dina io
en
las
des ucciones
de
Reynos
y
ciu
dades)
á
cuya
ins ancia
en
memo ia
de
Illión
de
T oya
(ó
de
su
nomb e
si
se
llamaba
ilia)
in
i uló
la
ciudad:
po que
el
Cas illo
que
undí),
á
que
llamó
illión,
no
ha
pe ecido
del
lodo
y
pa ecen
hoy
día
as os
y
cimien os
del
á
la
pa e
o ien al
de
la
iglesia
i iense,
y
se
echa
de
e
habe
sido
o isimo
pa a
en
aquellos
iempos:
llamase
aho a
la
Rocha.
Es aba
en
medio
de
la
ciudad
ce ca
de
adonde
es á
la
misma
igle
sia.
Lo
que
engo
po
más
cie o,
es
que
el
un
dado
de
I ia
ué
el
T oyano,
di e en e'del
Teuc o
G iego,
como
iene
la
dicha
his o ia
i iense.
—
63
—
Ennobleció
á
I ía
Julio
Césa ,
con
una
ga
lla da
puen e,
que
hizo
sob e
el
io
Ulla
(á
la
pa le
Me idional
de
la
ciudad)
que
hoy
día
pe
manece
conocida
po
edilicio
de
aquellos
iem
pos
en
la
( aza
y
asien o
de
la
pied a:
y
la
a
dición
iene
que
ué
su
undado ,
y
es
cie o
ué
es o
cuando
en
el
año
59,
an es
del
nacimien
o
de
nues o
Reden o ,
siendo
cónsules
(según
una
compu ación)
Ma io
Pupio
Pisón,
el
que
había
iun ado
de
España,
y
Ma co
Vale io
Mé
sala
ino
con
ca go
de
P e o
á
la
España
ul
e io ,
y
enció
los
He minios,
habi ado es
de
las
mon añas
de
Es ella
¡un o
á
E o a
en
Po ugal
( |ue
se
habían
e elado
á
los
Roma
nos)
los
cuales
e i án
lose
á
las
islas
Cisas
(que
son
las
de
Bayona)
con
la
aspe eza
y
o
aleza
del
si io,
le
ompie on
pa e
del
ejé
ci o,
y
ué
con
el
que
le
quedaba
sob e
ellos
y
los
enció,
y
pasando
adelan e
po
Galicia,
omó
el
pue o
de
la
Co uña,
como
da
á
en
ende
en
sus
comen a ios,
y
Amb osio
de
Mo ales
en
su
his o ia,
lib.
8,
c.
23.
En
onces
pues
undó
es a
puen e
de
I ia
Fla ia,
llámase
hoy
la
puen e
de
Cesu es,
co ompido
el
ocablo,
como
o os
muchos
de
es a
p o
incia,
po que
de
puen e
de
Cesa ,
le
inie
on
á
llama
de
Cesu es.
u
—
64
—
Después
el
mismo
au o
ocupándose
de
la
signi icación
ó
nomb e
de
la
illa
da
su
pa e
ce
en
los
siguien es
é minos:
«Es
es e
des
emba cade o
adonde
llegó
el
san ísimo
cue po
de
nues o
Pa ón,
muy
celeb ado,
y
isi ado
de
los
pe eg inos
y
siemp e
se
llamó
el
luga
del
Pel ón
ó
Ped ón,
como
si
dijésemos
de
la
pied a,
y
co ompido
el
ocablo
Pad ón
po
el
milag o
de
habe
encajado
en
sí
la
pied a
al
cue po
Apos ólico
y
asi
despoblándo
se
muchos
años
después
la
populosa
y
an igua
T ia
quedando
solo
de
ella,
la
pequeña
pobla
ción
que
es á
jun o
á
él,
le
quedó
siemp e
el
nomb e
de
Pad ón,
como
aho a
le
iene,
no
habiendo
pe dido
el
de
I ía
el
que
es á
jun o
á
la
iglesia
i iense,
según
cons a
de
un
p i i
legio
de
donación
y
exenciones
que
dá
el
ca
ólico
Rey
D.
Fe nando
II
de
es e
nomb e
á
los
canónigos
de
la
iglesia
i iense,
y
ecinos
de
la
illa
de
Pad ón,
su
da a
ca o ce
de
Feb e
o
de
la
e a
MCCII,
diciendo:
Fe nandus
De*
G alia
Hispania um
Reg
uni e sis
Canonicis
Ecclesiae
I iensis,
el
ómnibus
Bu gensibus
in
illa
Pe oni
como anlibus
salu em,
e
dilec-
ionem,
e c.
Es e
es
el
o igen
del
apellido
de
es e
luga ,
y
no
el
que
le
dan
o os
Au o es,
diciendo,
que
po
la
columna
que
es á
en
la
u
—
65
—
iglesia
de
San iago
de
Pad ón,
á
que
ué
a a
da
la
ba ca
en
que
enia
el
Apos ólico
cue po
de
San iago,
le
llama on
Pad ón,
po que
á
las
ales
Columnas,
ó
Pila es
llaman
en
Galicia
y
Po ugal
Pad ones:
po que
epugna
el
nomb e
La ino
con
que
le
hallamos
in i ulado.
Y
po
que
en
algunas
esc i u as
hallamos
illa
Pa-
oni,
puede
se ,
le
hayan
pues o
es e
nom
b e:
luga
y
illa
del
Pa ón:
po
habe
des
emba cado
allí
el
cue po
de
nues o
Pa ón
San iago,
y
es o
quizás
se á
lo
más
cie o
pues
siemp e
en
ida
le
llama on
Pa ón,
y
siem
p e
después
de
mue o,
según
cons a
de
las
Esc i u as
de
sus
discípulos
que
se
han
ha
llado
en
G anada,
y
de
las
que
alcanzamos
después
de
la
des ucción
de
España
que
a
an
de
él,
como
se
e á
en
las
que
aquí
se
e ie en.»
El
discípulo
del
Sal ado
en
la
glo iosa
campaña
que
emp endió
en e
las
di e sas
i
bus
gen iles,
no
quiso
ol ida
á
T ia
en
su
p opaganda
c is iana.
Espa cidos
po
el
mundo
sus
compañe os,
y
solo
asociado
de
S.
Pablo
llegó
á
España,
cuando
es e
país
e a
un
caos
po
sus
a iadas
c eencias
hijas
de
los
mo
men áneos
dominado es.
Cie o
es
que
si
la
lucha
e a
empeñada,
eniendo
en
cuen a
Iqs
-66-
elemen os
que
había
que
comba i ,
la
decisión
e a
sup ema
no
solo
po
la
o aleza
de
la
é
sino
ambién
po
el
g an
auxilio
de
la
Di inidad
pa a
una
emp esa
que
había
de
deja
una
huella
de
19
siglos
y
una
du ación
has a
la
consumación
del
mundo.
Ignó ase
á
ciencia
cie a
el
iempo
que
San iago
i ió
po
es os
pa ajes,
c éese
(pie
no
debió
abandona los
has a
que
gene alizó
la
doc ina
del
C uci icado.
An es
de
su
ma cha
undó
el
obispado
de
I ía,
c eó
como
p ime
p elado
á
San
Agalado o,
el
cual
gen il
de
nacimien o,
ecibió
de
su
maes o
las
aguas
del
bau ismo;
ealizó
a ios
milag os
en e
ellos
esa
iquísima
uen e
que
ag ada
al
sano
y
si e
de
ali io
á
las
dolencias
del
en e mo,
y
que,
como
segundo
Moisés
que
con
su
peña
de
O el)
aplacó
la
sed
á
miles
de
pe sonas
en
medio
del
desie o,
él
con
es as
aguas
a eba ó
del
desie o,
en
que
se
hallaban
sumidos
po
la
impiedad,
á
muchos
sé es
que
hoy
gozan
de
la
paz
e e na.
Si
i o
llegó
á
las
o illas
del
Sa ,
mue o
le
aje on
á
es e
pue o
de
Galicia.
No
puede
nega se
que
el
San o
cue po
de
San iago,
llegó
á
es as
playas
conducido
po
sus
discípulos
desde
Joppe;
in inidad
de
esc i-
u
—
73
—
Na is
pa a a
mi i u
lilis
á
Deo
ma ium
Co pus
in
ea
duci u
Pe
Ma is
longum
spacium.
Pos
dies
sep em
I iae
Po um
in an es
gandió
Omnes
caeles i
cu iae
Laudes
can an
ipudio.
En
los
esponsos
de
las
lecciones
dice
lo
mismo,
lo
cual
enía
el
de
la
O den
de
San
Beni o,
y
o os
muchos
de
España.
Con o me
á
es o,
llegó
el
san ísimo
cue po
de
San iago
á
España
al
pue o
de
I ía
en
Galicia
en
el
mes
de
Ab il
del
año
del
Seño
cua en a
y
seis
y
décimo
é cio
de
su
Pasión.
Y
si
alguno
quisie e
sen i
que
es u o
el
cue po
Apos ólico
de
San iago
en
Judea
has a
julio,
y
que
en
julio
ino
den o
de
sie e
dias:
es
di icul oso
de
c ee
que
es u iese
en
los
mu adales
de
Je usalen
desde
los
úl imos
dias
de
Ma zo
has a
el
diez
y
ocho
ó
diez
y
nue e
de
julio.
Demás
de
es o
es
cie o
que
iniendo
mi
lag osamen e,
como
queda
e e ido,
no
había
menes e
a da
cua o
meses
que
hay
desde
el
Ma i io
has a
los
25
de
julio:
Pués
ni
la
u
—
-iK
—
Epís ola
de
San
León
lili,
ni
el
B e ia io
Compos elano,
ni
el
San ísimo
Pad e
Calix o
II
dicen
que
hubiese
a dado
es e
iempo,
an es
a i man
lo
con a io.
Y
no
es
de
ma a illa
iniese
en
sie e
dias
milag osamen e,
pues
sabemos
o as
cosas
de
cue pos
de
San os
de
mayo
admi ación.»
Temiendo
los
discípulos
de
San iago
que
en
I ia
no
es aba
lo
su icien emen e
gua dado
el
cue po
de
su
Maes o,
pensa on
en
ocul a lo,
y
á
in
de
consegui lo
se
ue on
al
cas illo
de
la
pode osa
seño a
Lupa,
he mana
del
gobe nado
de
Duyo,
que
además
de
inmensas
ie as
que
poseía
po
odos
es os
pa ajes,
enía
au o i
dad
sob e
sus
habi an es.
Sabida
es
la
bu
la
que
jugó
con
Anas asio
y
Teodo o
al
pedi
la
un
ca o
de
bueyes
que
les
si iese
pa a
conduci
el
cue po
al
mon e
Pina io.
Como
gen il,
les
concedió
lo
que
pedían,
pe o
no
en
dos
bueyes,
sino
en
dos
e oces
o os
que
en
unión
de
o os
muchos
pas aban
en
una
he mosa
obleda,
y
como
si
la
be a
no
uese
bas an e
les
dió
un
débil
hilo
de
su
ueca
pa a
que
los
a asen.
No
po
eso
se
inmu a on
los
discípulos
de
San iago,
á
p esencia
de
Lupa
se
di igie on
á
los
lo os,
los
a a on
al
ágil
hilo
que
se
les
habia
dado
y
como
mansos
*
u
—
75
—
co de os
les
aje on
á
I la.
Lupa
no
pudo
menos
al
e
una
cosa
an
sob ena u al
que
pedi les
el
bau ismo
y
con e i se
al
c is ianis
mo.
Cas ellá
desc ibe
el
cas illo
de
la
siguien
e
o ma:
«Residía
Lupa
en
un
cas illo
y
o
aleza
suya
odeado
de
g uesa
mu alla,
que
aún
iene
doce
pies
de
ancho
en
algunas
pa
es,
den o
de
la
cual
hay
an a
capacidad,
que
cabe
un
Escuad ón
de
cua o
mil
homb es,
y
más:
aún
hay
hoy
dia
g andes
pedazos
de
ella,
en
pa es
iene
al o
de
una
pica
(que
quie e
Dios
conse a
es as
memo ias
po
hono
de
su
Após ol).
Tenia
el
cas illo
en
medio
de
es
a
plaza,
cuyos
cimien os
se
en
aho a,
y
des
de
la
en ada
de
la
p ime a
mu alla
se
iba
á
él
po
una
calle
es echa
de
ocho
piés
de
an
cho,
hecha
de
uno
y
o o
lado
con
g uesa
mu
alla.
Es aba
es a
ue za,
y
es án
es os
es i
gios,
en
un
si io
ue e
que
ocupa
la
co ona
de
un
al o
ce o,
á
dos
leguas
de
I ía,
jun o
á
F ancos,
á
mano
izquie da
del
camino
qué
iene
á
Compos ela,
de
la
cual
dis a
o as
dos,
llamándole
aho a
Cas o
Lupa io,
como
se
le
llamaba
an iguamen e,
y
es e
nomb e
ha
con
se ado
siemp e,
como
se
halla
en
la
His o ia
Compos elana,
y
en
muchas
esc i u as
de
la
Casa
Apos ólica.
Ha
enido,
y
iene
es e
nom-
u
—
76
—
b e
po que
ué
de
la
S a.
Lupa.
De
poco
iem
po
acá
po
una
e mi a
que
unda on
en
él
los
coma canos
de
la
ocación
de
San
An oni-
no,
le
llamaban
ambién
Cas o
de
San
An o-
nino.
Es
es e
si io,
y
las
ie as
que
es án
en
su
con o no
hacia
la
pa e
sep en ional
del
Conde
de
Al ami a
D.
Lope
de
Moscoso,
caba
lle izo
mayo
de
la
Magos ad
de
la
Reyna,
nues a
seño a,
bien
conocido
así
po
su
a
lo
como
po
la
g an
an igüedad
de
su
casa,
á
la
cual
no
menos
ado na
el
i ulo
que
iene
de
Con elionel
y
de enso
de
la
Apos ólica
igle
sia
de
San iago,
uno
de
los
mas
hon osos,
y
le
engo
po
de
los
mayo es
que
hay
en
nues
a
España.»
Es amos
con o mes
en
lo
enunciado
en
las
an e io es
lineas,
la
casa
de
los
S es.
condes
de
Al ami a
es
una
de
las
más
an iguas
de
España,
conocida
po
su
g an
nobleza,
dis in
guida
po
sus
a mas,
y
escla ecida
en
las
bellas
le as.
El
e ce
conde
de
Al ami a
D.
Rod igo
de
Moscoso,
que
lo eció
en
úl imos
del
si
glo
XV,
es á
conside ado
como
uno
de
los
poe as
más
escogidos
de
aquel
iempo.
Mo
des o
en
sus
cos umb es,
aunque
podía
de
sa olla
el
aus o,
pués
con aba
con
más
de
u
_-n-
cinco
mil
asallos;
ajeno
á
p i ilegios,
po
más
que
gozaba
de
p e oga i as
que
á
na
die
se
conceden,
pués
le
e a
pe mi ido,
co
mo
á
sus
an eceso es,
en a
cubie o
y
á
caballo
en
la
Basílica
de
San iago
y
oi
misa
de
es a
mane a
en e
el
p esbi e io
y
el
co o;
alien e
cual
ninguno,
pues
sin
necesi a
au
xilio
se
lanzaba
á
des
ace
cualquie
en ue
o;
emos
po
es as
azones
en
D.
Rod igo
de
Moscoso,
más
bién
que
al
o gulloso
noble,
al
más
cumplido
caballe o.
He
aquí
algunas
de
sus
composiciones
que
se
encuen an
en
el
Cancione o
de
He nando
del
Cas illo.
Diálogo
en e
el
sen imien o
y
el
cono
cimien o
(*).
La
ida
cuan o
es
más
la ga,
Tan o
la
mue e
es
más
du a,
Que
en
es e
ma
de
is u a
Cuan o
se
ca ga,
desca ga
Al
pue o
de
sepul u a.
A
donde
cuan o
es
ganado,
Que
sea
po
más
conzie o,
(•)
Es
una
ob a
incomple a
de
es e
au o ,
y
noso os
aun
ce cena emos
algunos
e sos'po
no
ex alimi a nos
del
obje
o
que
nos
p oponemos
con
es e
lib o.
u
-78-
Queda
po
descaminado,
Po que
el
pa imonio
cie o
En
la
o a
ida
es
dado.
¿Pa a
qué
os
ma ais,
mo ales,
Pues
eneis
conocimien o
Que
es os
bienes
empo ales,
Como
no
engan
cimien o,
No
pueden
se
e e nales?
Sino
que
aquí
lo
ganais,
Y
luego
allí
lo
pe déis,
Y
acullá
los
paga eis,
Po que
iado
omáis,
Lo
que
paga
nos
podéis.
Es os
bienes
de
o una
Con
abajo
son
habidos,
Y
po
ellos
son
pe didos
No
solo
pe sona
una,
Más
los
más
de
los
nascidos.
Los
sin
ellos
po
ganallos;
Los
con
ellos,
po
enellos;
Los
unos,
po
no
pe dellos,
Los
o os,
po
alcanzallos;
Son
pe didos
ellos
y
ellos.
—
79
—
Copla
eligiosa
dedicada
al
nomb e
de
Ma
ía,
ó
sean
las
cinco
le as
de
Nues a
Seño a:
La
m
mad e
e
mues a,
La
a
e
manda
ado a ,
La
po
eyna
nues a
Que
nos
iene
de
sal a
La
i
po que
de
IHS
Se
su
mad e
me ecis e,
Y
la
a
la
angus ia
is e
Cuando
le
is e
en
la
c uz.
(*)
Pa a
conclui ,
no
ci a emos
más
que
la
siguien e
p egun a
del
a e
gallego:
Pues
es e
mundo
a ieso
Es
e e o
do
i amos,
Y
el
blanco
el
bien
que
espe amos.
¿Po
qué
echamos
an
a ieso,
Pués
an o
p ecio
jugamos?
G an
apa ejo
enemos
Pa a
que
el
p ecio
ganemos
De
la
glo ia
p ome ida
Pues
la
balles a
es
la
ida,
Ti os
las
ob as
que
hacemos
Do
ganamos
ó
pe demos.
(•)
Al
penúl imo
e so
dice
Sal a,
que
debe
aumen a se
la
.p ime a
Y
pués
así
debía
cons a
en
el
o iginal.
—
80
—
Causa íanos
una
dig esión
algún
an o
la
ga
si
ué amos,
aunque
de
pasada,
á
eseña
los
glo iosos
imb es
que
posee
la
casa
de
Al ami a,
quizá
sea
obje o
de
o o
es udio
nues o,
bas ándonos
po
aho a
exp esa
que
son
en
la
ac ualidad
sus
descendien es
di ec
os
la
Excma.
S a.
Duquesa
de
Medina
de
las
To es
y
su
S .
hijo,
el
ilus e
pe sonaje
á
quien
se
dedica
es e
humilde
abajo,
los
que
con inúan
ele ando
su
escla ecida
casa,
ya
no
solo
po
su
nobleza,
ni
po
los
en idiables
pues os
que
ocupan
en
la
có e,
sino
po
su
i ud
(*).
Alanasio
y
Teodo o
luego
que
llega on
á
I ía
desde
el
palacio
de
Lupa,
a a on
de
po
ne
en
p ác ica
su
pensamien o,
es o
es,
de
ocul a
el
cue po
de
San iago,
á
in
de
que
los
impíos
no
pudiesen
des ui
las
ene andas
ce
nizas
que
con
an o
abajo
habían
aído
desde
Je usalen.
Al
e ec o
busca on
un
ca o,
y
un
cidos
que
ue on
los
o os,
me ie on
den o
el
cadá e
apos ólico,
e i ándose
de
es os
con
o nos
en
di ección
al
Pin
a io,
hoy
Compos e-
la.
A
la
en u a,
sin
sabe
el
pun o
ijo
en
que
(1)
Nues o
buen
pad e
(q.
s.
g.
h.)
ha
dado
á
conoce
po
medio
de
la
p ensa,
las
ele an es
do es
que
ado naban
al
úl imo
S .
Duque
de
Medina
de
las
To es.
—
81
—
habían
de
sepul a le,
con inua on
su
camino
has a
el
mon e
Lib edón
y
á
un
pa aje
que
c eye on
e a
el
elegido
po
el
Após ol,
pues o
que
los
animales,
á
pesa
de
se
hos igados
no
quisie on
pasa
más
adelan e.
Allí
le
deposi a
on,
y
el
elo
del
mis e io
ce ó
es a
umba.
Sin
emba go,
según
se
lee
en
el
Lib o
de
la
He
mandad
de
los
Caballe os
Cambeado es,
el
Seño
había
de
hace
un
milag o
nue e
siglos
después;
milag o
que
en
nues os
iempos
ha
bía
de
ep oduci se
al
descub i se
en
ambas
épocas
un
cue po
que
se
enia
po
pe dido,
pues
que
ni
en
los
a chi os,
ni
po
adición
se
sabia
ijamen e
el
luga
que
ocupaba;
más
ó
ménos
sospechas,
conje u as
que
pudiesen
ene
algún
iso
de
ce eza
e an
los
da os
que
se
poseían
pa a
lle a
á
cabo
unas
in es iga
ciones
que
han
co onado
el
mejo
esul ado
que
se
podía
ape ece .
«En
el
obispado
de
Teodomi o,
(siglo
IX)
que
á
la
sazón
egia
la
diócesis
de
I ía
ocu
ió
un
memo able
suceso.
Un
San o
e emi a
llamado
Pulagio,
se
p esen ó
un
día
al
p elado
mani es ándole
que
en
el
mon e
llamado
Li
b edón,
se
oian
po
la
noche
cán icos
celes ia
les,
iéndose
luces
y
es ellas,
la
mayo
de
las
cuales
se
colocaba
siemp e
sob e
el
oble
más
6
■
aMWi
n*
u
—
82
—
al o
si uado
en
el
cen o
de
aquél
mon e,
co
mo
es e
suceso
le
llamase
la
a ención
á
Teo-
domi o,
se
p opuso
inspecciona
pe sonalmen
e
es e
acon ecimien o,
y
en
e ec o
el
«24
de
junio
llegó
á
Solobio
y
se
me ió
con
los
suyos
den o
del
cas illo,
que
e a
al o
y
de
p opie
dad
de
un
caballe o
llamado
España
del
cual
descendía
Teodomi o.
Y
á
media
noche
ié-
onse
las
san as
luces
y
es ellas,
la
g ande
encima
del
oble.
Po
la
mañana
can ó
misa
el
san o
obispo
en
Solobio,
y
se
ue
á
aquel
luga
en
que
se
alzaba
el
al o
oble,
deshacien
do
y
co ando
la
espesu a
de
los
demás
has a
que
llega on
á
donde
es aba
la
San a
cue a.
En a on
den o,
y
ie on
que
es aba
lab ada
y
con
dos
a cos,
y
que
debajo
de
un
al a
pequeño
habia
un
Sepulc o
cubie o
con
una
pied a,
y
á
los
lados,
o os
dos,
no
an
al os.
Pusié onse
en
o ación
y
ayunó
odo
el
pue
blo;.
y
abie o
el
sepulc o
del
medio
po
inspi
ación
de
Dios,
halla on
que
con enia
el
san o
cue po
del
Após ol,
con
la
cabeza
sepa ada
de
él,
el
bo dón
y
un
le e o
que
decía:
Aquí
yace
San iago,
hijo
del
Zebedeo
y
de
Salomé,
he mano
de
S.
Juan,
á
quien
ma ó
He odés
en
Je usalen:
ino
po
ma
con
sus
Discípulos
has a
I ía
Fla ia
de
Galicia;
y
llegó
aquí
en
un
iim
-:
hsi
--89
—
más
adecuado
y
de
auspicios
mejo es,
de
Com-
poslela.
Nume osos
milag os,
además
de
aquel
signo
celes e,
die on
b illo
á
la
umba
del
Após ol,
de
o ma
que,
no
solo
de
los
pueblos
ecinos,
sino
de
los
más
apa ados
luga es,
acudie on
las
muchedumb es
á
o a
ce ca
de
los
sag ados
es os.
Po
lo
cual
el
ey
Al
onso
III,
siguiendo
el
ejemplo
de
su
p e
deceso ;
emp endió
la
edi icación
de
una
igle
sia
más
as a,
que,
sin
emba go,
dejaba
in
ac o
el
an iguo
sepulc o,
y
después
de
que
ápidamen e
la
hubo
lle ado
á
buén
é mino,
ado nóla
con
lodo
el
lujo
de
la
ealeza.
A
ines
del
siglo
X
las
sal ajes
ho das
de
los
á abes
in adie on
de
nue o
á
España,
des uye on
nume osas
ciudades,
y
después
de
una
ho ible
ma anza
en
los
habi an es,
lle a on
á
odas
pa es
el
es e minio
po
el
hie o
y
el
uego.
El
emi
Almanzo ,
de
in
aus a
memo ia,
que
sabia
cuan
g ande
e a
el
cul o
en
el
sepulc o
de
San iago,
concibió
el
p oyec o
de
conclui
con
él,
igu ándose
que,
si
lo
log aba,
queda ía
po
ie a
el
o ísimo
balua e
de
España,
aquel
en
que
España
enia
pues as
odas
sus
espe anzas-
O denó,
po
lanío,
á
los
je es
de
sus
ho das
—
90
—
que
ma cha an
di ec amen e
sob e
Compos e-
la,
que
a aca an
la
ciudad
y
en ega an
á
las
llamas
el
emplo
y
odo
lo
que
pe enecía
al
cul o;
pe o
Dios
con u o
el
incendio
de-
o ado
en
los
mismos
umb ales
del
p esbi
e io
é
hi ió
á
Almanzo
y
á
sus
opas
con
ama gas
calamidades,
que
les
obliga on
á
ale
ja se
de
Composlela,
pe eciendo
casi
odos,
incluso
Almanzo ,
de
mue e
inespe ada.
Queda on,
pues,
al
ededo
del
hipogeo
las
cenizas
espa cidas,
ecue do
de
la
e ocidad
del
enemigo,
es imonio
de
la
p o ección
del
cielo;
y
cuando
España
se
io
lib e
de
esos
males,
el
obispo
de
Composlela
Diego
Pelaez,
hizo
su gi
de
ie a,
sob e
las
mismas
uinas
del
an iguo
emplo,
o o
aún
mayo ,
cuyo
es
plendo
y
majes ad
ac ecen ó
el
suceso
de
Die
go
Pelaez,
Diego
Gelmi ez,
ecibiendo
el
í ulo
y
hono es
de
basílica.
Pe o
el
cuidado
p inci
pal
de
aquel
P elado
ué
el
econoce
la
au en
icidad
de
las
eliquias
que
le
habían
sido
asmi idas
y
hace
inaccesible
el
sepulc o,
le
an ando
un
nue o
mu o.
En
aquella
ocasión
el
obispo
Gelmi ez
en ió
una
pa ícula
de
los
es os
sag ados,
acompañada
de
una
ca a,
á
San
Ai ón,
obispo
de
Pisloya;
pa ícula
a an
cada
de
la
cabeza,
como
se
ha
p obado
en
una
—
91
—
in o mación
ecien e,
que
la
i ula
apópkisis
masloídea,
y
aún
lle a
huellas
de
sang e,
po -
(|ue
ué
he ida
po
la
espada
al
sepa a se
la
cabeza
del
cue po.
Y
esa
eliquia
ene able
y
que
han
hecho
céleb e
los
milag os
ob ados
po
ella
y
el
cul o
adicional
que
la
han
con
sag ado
los
de
Pis oya,
es
hoy
oda ía
obje o
de
especialisima
ene ación
en
aquella
iglesia.
En e
an o,
la
ama
del
san ua io
español
se
había
di undido
po
do
quie a
é
innume
ables
muchedumb es
de
pe eg inos
acudían
á
él
de
odas
las
pa es
del
mundo,
siendo
al
la
a luencia,
que
e a
compa ada
en
jus icia
á
la
que
a aían
los
san os
Luga es
de
Pales ina
y
las
umbas
de
los
após oles
Ped o
y
Pablo.
Po
lo
cual
los
Pon í ices
Romanos
Nues os
p edeceso es
ese a on
á
la
San a
Sede
la
dispensa
del
o o
de
pe eg inación
á
Com-
pos ela.
Más
no
había
aun
ascu ido
el
siglo
XVI
cuando
se
susci ó
una
bo asca
e ible
y
es
pan osa,
que,
si
bien
se
dejó
sen i
sob e
oda
España,
amenazó
aún
más
g a emen e
la
sag a
da
undía
del
Após ol.
Decla ada
la
gue a
en
e
españoles
ó
ingleses,
es os
úl imos,
que
ha
bían
abandonado
la
e
ca ólica
pa a
ab aza
la
he ejía,
o ma on
el
plan
de
saquea
y
demole
u
las
iglesias
ca ólicas,
p o anando
y
des uyendo
cuan o
pe enecía
al
cul o.
Desemba ca on
un
ejé ci o
en
la
p o incia
de
Galicia,
ce cana
al
ma ,
de iba on
las
igle
sias,
en ega on
alas
llamas,
con
el
u o
de
la
he ejía,
las
imágenes
de
los
san os,
las
eliquias
y
los
obje os
más
ene andos,
di igiéndose
en
seguida
sob e
Compos ela
pa a
conclui
con
lo
que
llamaban
pe niciosa
supe s ición.
Hallábase
en
aquella
sazón
al
en e
de
la
iglesia
de
Compos ela
el
piadoso
A zobispo
Juan
de
Sanclemen e,
quién
consul ó
con
los
canónigos
los
medios
de
pone
en
segu o
las
eliquias
de
los
San os,
enca gándose
él
mismo
de
aquel
cuidado
po
lo
(¡ue
conce nía
á
los
es os
de
San iago.
Mas
como
el
enemigo
se
hallaba
ya
á
las
pue as
de
la
ciudad,
en e ó
ope e
umul ua io
y
sec e amen e,
los
es
cue pos,
omando,
sin
emba go,
la
p ecaución
de
cons ui
la
nue a
umba
con
los
ma e ia
les
de
las
an iguas,
que
se
habían
hecho
con
o me
á
la
usanza
omana,
á
in
de
que
que
da an
á
la
pos e idad
algunos
es imonios
de
la
au en icidad
de
las
eliquias.
Depues as
las
a mas,
e minados
los
peli
g os
de
la
gue a,
los
habi an es
de
Com-
pos ela
y
los
pe eg inos
que
con
ecuencia
—
93
—
acudían
á
aquellos
luga es
u ie on
la
pe
suasión
de
que
las
san as
eliquias
se
encon
aban
oda ía
en
el
mismo
luga
en
que
p i
mi i amen e
ue on
deposi adas,
opinión
ac e
di ada
desde
aquella
época;
de
sue e
que
en
nues os
dias
los
líeles
c eían
que
las
san as
eliquias
se
conse aban
en
el
ábside
de
la
capilla
p incipal,
y
se
ace caban
á
aquel
pun
o
pa a
ene a las,
mien as
el
cle o
de
la
ba
sílica
can aba
en
él
una
an í ona
en
las
claus
ales
dominicales.
Tal
e a
el
es ado
de
cosas,
cuando
Nues o
Vene able
He mano
el
Ca denal
de
la
S.
I.
Ro
mana
Paya
y
Rico,
A zobispo
ac ual
de
Com-
pos ela,
emp endió,
algunos
años
ha,
la
es au
ación
de
la
basílica,
y
decidió
lo
que
desde
iempos
a ás
se
había
p opues o,
busca
el
pun o
en
que
se
encon aban
las
eliquias
de
San iago
y
de
sus
discípulos
A anasio
y
Teo
do o.
Pa a
la
cual
impo an e
emp esa
escogió
á
homb es
cons i uidos
en
dignidad
eclesiás ica
y
de
consumada
compe encia,
á
quienes
enca
gó
la
di ección
de
las
ob as.
Mas
el
éxi o
ajo
un
desengaño
á
la
espe anza
de
odos,
po que
se
explo a on
odo
el
hipogeo
y
los
sub e á
neos,
que
exis en
aún
p óximos
al
al a
ma
yo ,
sin
encon a
nada,
has a
que
po
in
en
u
se
—
94
—
el
pun o
en
que
el
cle o
y
el
pueblo
acos um
b aban
á
o a
con
mas
e o ,
es
deci ,
en
el
cen o
del
ábside,
de ás
del
al a
mayo
y
de
lan e
de
o o
al a
los
abajado es
le an a on
las
losas
y
después
de
ahonda
dos
codos,
des-
eub ie on
una
umba,
cuya
cubie a
es aba
ado nada
con
una
c uz,
no ándose
que
la
umba
se
había
cons uido
con
pied as
y
lad illos
cogi
dos
de
la
c ip a
y
de
los
an iguos
sepulc os.
Le an ada
en onces
lacubie la.cn
p esen
cia
de
es igos,
se
encon a on
es
esquele os
■del
sexo
masculino.
Nues o
Vene able
He mano
el
Ca denal
A zobispo
de
Compos ela,
siguien
do
las
p esc ipciones
del
Concilio
de
T en o,
después
de
habe
oido
la
opinión
de
homb es
doc os
y
piadosos
y
de
pe i ísimos
a queólogos,
empezó
la
o mación
de
un
expedien e
pa a
decidi
si
debia
ene se
po
segu o
que
las
eliquias
que
se
habían
hallado
e an
los
cue
pos
de
San iago
el
Mayo
y
de
sus
discípulos
A anasio
y
Teodo o,
esol iendo
a i ma i amen
e
la
cues ión,
después
de
habe lo
examinado
odo
con
g ande
sagacidad
y
según
las
eglas
de
la
disciplina
eclesiás ica.
Po
in
el
mismo
A zobispo
Nos
en ió
lodos
los
documen os
del
expedien e
y
la
sen encia
que
había
dic ado
y
Nos
pidió
con
ins ancia
que
con i má amos
u
—
95
—
aquella
sen encia
con
la
sup ema
de
Nues a
au o idad
Apos ólica.
Nos
acogimos
la
súplica
con
bene olencia;
y
bien
pe suadidos
de
que
la
umba
ene a
ble
de
San iago
el
Mayo
puede
muy
jus amen
e
se
colocada
en
el
núme o
de
los
san ua ios
y
pun os
de
pe eg inación
más
céleb es
del
mundo
en e o;
que
ha
sido
en iquecida
con
e
so os}
7
p i ilegios
po
Cons i uciones
emanadas
de
Nues os
p edeceso es
Pascual
II,
Calix o
II,
Eugenio
III,
Anas asio
IV,
y
Alejand o
III,
Nos
hemos
que ido
que
asun o
de
al
magni ud
se
examina a
con
el
cuidado
que
la
San a
Sede
po
ne
en
ocasiones
análogas.
Pa a
lo
cual,
Nos
de
signamos
á
algunos
Ca denales
de
la
San a
Iglesia
Romana
pe enecien es
á
la
Sag ada
Con
g egación
de
Ri os
á
sabe :
Domingo
Be olini,
P e ec o
de
la
misma
Cong egación,
Ra ael
Mo
naco
de
La
Valle a,
Miecislao
Ledochowski,
Luis
Se a ini,
Lucido
Ma ía
Pa occhi,
Angel
Blanchi
y
Tomás
Ziglia a,
uniéndoles
algunos
P elados
con
sul o es
de
la
misma
Sag ada
Cong egación,
Nues os
que idos
hijos
Vicen e
Nussi,
P olono-
a io
Apos ólico,
Lo enzo
Sal a i,
sec e a io,
Agus ín
Capea a,
Cues o
de
hono ibus
coeles-
ium,
y
Luis
Lau i,
Aseso ,
enca gándoles
el
examen
del
asun o.
UMV-HSIIMD
DFKAM iAMI
l'KC
nMI'IÍS'l
H.
—
96
—
Es a
comisión,
después
de
habe se
eunido
el
20
de
mayo
úl imo
en
Nues o
Palacio
del
Va icano,
some iendo
odos
los
hechos
á
se e-
ísimo
examen,
espondió:
dila a
e
ad
men-
em,
con
el
in en o
de
some e
á
discusión
más
de enida
y
madu a
algunas
conside aciones
de
g ande
impo ancia.
Más
con
obje o
de
ob ene
una
solución
ápida,
Nos
o denamos
á
nues o
que ido
Hijo
Agus ín
Cap a a,
P omo o
de
la
San a
Fé,
que
pasase
á
Compos ela,
y
examinándolo
lodo
allí
minuciosamen e,
hicie a
las
in es igaciones
ne
cesa ias
y
edac a a
su
dic amen.
Oyó
á
eó
logos,
p é io
ju amen o;
escla eció
algunas
con
adicciones
que
pa ecían
encon a se
en
sus
es imonios;
pidió
la
opinión
de
expe os
a
queólogos,
his o iado es
y
ana omis as
de
Ma
d id
y
Compos ela;
egis ó
los
es os
del
an iguo
sepulc o
y
los
compa ó
con
los
ma e
iales
que
o man
el
que
con iene
las
eliquias;
es udió
ambién
el
pun o
si uado
bajo
el
áb
side
en
que
las
eliquias
se
encon a on,
y
po
in,
después
de
habe
consul ado
á
médicos
de
expe iencia
espec o
de
odas
las
pa os
de
las
sag adas
osamen as,
ol ió
á
Roma
y
comple ó
la
ob a
emp endida,
edac an
do
un
dic amen
de allado
y
exac ísimo.
u
—
97
—
Así,
des anecidas
las
dudas
que
habían
exis
ido,
y
como
apa ecie a
la
luz
de
la
e dad
más
cla amen e,
eunióse
de
nue o
la
co
misión
en
el
Va icano
el
17
de
julio
de
es e
año
pa a
esol e
la
cues ión
p opues a,
á.
sabe :
«La
sen encia
dic ada
po
el
Ca denal
A zobispo
de
Composlela
sob e
la
iden idad
de
las
eliquias
encon adas
en
el
cen o
del
ábside
de
la
capilla
p incipal
de
su
basílica
me opoli ana,
y
que
se
han
a ibuido
al
Após
ol
San iago
el
.Mayo
y
á
sus
dos
discípulos
A anasio
y
Teodo o
¿debe
se
con i mada
en
el
caso
y
pa a
los
e ec os
de
que
se
a a?
Y
nues os
que idos
Hijos
los
Ca denales
y
los
demás
miemb os
de
la
comisión,
conside ando
«pie
odos
los
hechos
que
se
les
habían
p e
sen ado
e an
an
exac os
y
es aban
an
bién
demos ados
que
nadie
podía
pone los
en
duda,
y
que
po
an o,
exis ía
sob e
es e
asun o
la
ce idumb e
plena
que
los
sag ados
Cánones
y
las
Cons i uciones
de
los
Sobe anos
Pon í ices
Nues os
P edeceso es
exigen
en
asun os
de
osla
índole,
o mula on
la
siguien e
espues a:
.A i mali e,
seu
sen enliam
esse
con mandam.
Cuando,
pues,
ese
esul ado
uá
pues o
en
Nues o
conocimien o
po
Nues o
que ido
Hijo
el
Ca denal
Domingo
Ba olini,
P e ec o
de
la
u
se
—
98
—
Sag ada
Cong egación
de
Ri os,
Nos
sen imos
g ande
aleg ía
y
dimos
g acias
de
lo
in imo
del
co azón
á
Dios
Todopode oso
y
Suma
Sabidu ía,
po
habe se
dignado
en
medio
de
la
g ande
ini
quidad
de
los
iempos,
en iquece
á
su
Iglesia
con
es e
nue o
eso o.
Po
lo
cual
muy
gus o
so
Nos
hemos
a i icado
en
odo
y
con i mado
la
sen encia
p onunciada
po
la
comisión
especial
de
la
Sag ada
Cong egación
de
Ri os.
Además,
Nos
hemos
o denado
que
el
25
de
Julio,
ies a
del
Após ol
San iago,
Nues o
dec e o
con i
mando
la
sen encia
uese
publicado
desde
lo
al o
después
de
la
lec u a
del
E angelio
en
la
iglesia
nacional
de
los
Españoles
en
Roma,
de
dicada
á
Nues a
Seño a
de
Mon se a ,
en
p e
sencia
de
nues o
que ido
hijo
el
Ca denal
Do
mingo
Ba olini,
P e ec o
de
la
Sag ada
Cong e
gación
de
Ri os,
y
de
nues os
que idos
Hijos
Lo enzo
Sal ali,
Sec e a io,
Agus ín
Capí
ai
a,
cues o
de
hono ibus
coeles iwn,
y
de
Luis
Cau i,
Aseso ,
y
Juan
Ponzi
pa a
la
lé
del
ac a.
Y
hoy
que iendo
con i ma
po
un
documen
o
solemne
de
la
Au o idad
Apos ólica
y
un
nue
o
ac o
de
a i icación
odo
lo
que
quedó
es a
blecido
po
el
p eci ado
dec e o,
siguiendo
el
ejemplo
de
nues os
p edeceso es
Benedic
o
XIII,
Pió
Vil,
y
Pío
IX,
que
dic a on
juicio
so-
-105
—
íspe a
de
San
Juan
pa a
uni la
con
plan as
a o
má icas
y
la a se
con
ella
el
día
en
que
la
iglesia
conmemo a
la
es i idad
de
San
Juan
Bau is a.
Cas ellá
Fe e ,
en
su
lib.
I,
cap.
XVIII,
le
a ibuye
o as
i udes
«es
su
manan ial
siem
p e
en
una
misma
quanlidad,
asien
in ie no
como
en
e ano:
nace
en
en e
del
o ien e:
hízose
después
el
al a
de
la
e mi a
sob e
su
nacimien o:
ienen
con
ella
g an
de oción
los
coma canos,
y
de
odo
el
con o no
la
an
á
bus
ca
pa a
sus
en e medades,
y
los
sana
del as,
pa icula men e
de
calen u as:
lo
que
puedo
de
ci
della
es
que
en
el
año
pasado
de
IGOí-,
llegando
á
isi a
es e
luga
íspe a
de
Na idad
á
las
once
del
día,
me
ca gó
un
g ande
y
ex ao
dina io
dolo
de
es ómago,
y
ap e ado
del
y
en
ayunas,
aco dándome
de
la
de oción
que
con
es a
uen e
se
iene,
con
una
g an
con ianza,
(como
la
engo
siemp e
en
nues o
Após ol),
bebí
en
ella
un
golpe
de
agua,
y
al
ins an e
se
me
qui ó
el
dolo .
Y
si
dije e
alguno
que
pudo
cansa se
de
calo ,
y
que
con
el
agua
se
qui ó,
digo
que
más
c édi o
debemos
á
las
ma a illas
que
Dios
hace
po
sus
san os
que
á
las
azo
nes
y
a gumen os
ilosó icos.»
A
San iago
pín ale
siemp e
con
el
bo dón
y
no
con
la
espada,
po
el
milag o
que
hizo
con
u
l)F
•:
>MISIK H
A
.
—
106
—
aquel
al
c ea
la
uen e
en
el
p imi i o
mon e
del
Bu go.
La
capilla
es
bas an e
educida,
iene
es
imágenes,
en
el
cen o
el
Após ol
en
ac i ud
de
es a
sen ado,
á
los
lados
San
Sebas ian
y
San
G ego io,
pe o
en
el
si io
de
San
Sebas ian
es
aba
San iago
el
meno ,
hoy
colocado
en
un
escapa a e
de
la
sac is ía
pa oquial
y
aslada
do
po
D.
Polica po
Nuñez
Muñoz,
cu a
pá o
co
que
ue
de
es a
illa
(*).
Encuén ase
en
la
pa e
supe io
un
cuad o
que
ep esen a
la
Vi
gen
San ísima
en
el
ac o
de
apa ece se
al
pa
ón
de
España.
La
e igie
del
Após ol
es
muy
pa ecida
á
la
que
se
e
en
el
al a
mayo
de
la
ca ed al
Compos elana,
si
bien
es
más
peque
ña;
ha
sido
es au ada
hace
pocos
dias.
Casi
al
cen o
de
la
e mi a
es á
colocada
la
lápida
de
su
undado ,
en
el
que
descansan
sus
es
os
y
á
quien
se
debe
la
e ección
de
es e
peque
ño
emplo.
El
día
25
de
julio
se
celeb a
una
g an
ome
ía
al
ededo
de
la
capilla
cón
mo i o
de
la
es i idad
de
San iago,
po
más
que
en
Pad ón
á
pesa
de
ene
es e
nomb e
su
pa oquia,
(•)
Fue
él
úl imo
pá oco
de
I ia
y
Pad ón,
cuando
ambas
pa
oquias
es aban
unidas.
Es á
en e ado
delan e
de
la
pue a
de
la
colegia a,
y
se
iene
de
él
muy
buena
memo ia.
u
—
107
—
no
se
e i ica
es a
solemnidad
has a
el
30
de
diciemb e,
día
de
su
aslación,
la
que
dicho
sea
en
hono
de
la
e dad
pasa
como
desape
cibida,
pues
ué
inno ación
de
poco
iempo
á
es a
pa e,
no
acos umb ándose
el
pueblo
á
in
oduci
es e
cambio
en
una
cos umb e
que
cuen a
algunos
siglos
de
exis encia.
Dejando
la
capilla
y
en
di ección
al
su ,
hallamos
unos
peñascos
en
o ma
de
g ada
ó
escale a,
desde
cuya
cima
di undía
la
luz
e angélica
San iago,
an e
un
concu so
nume o
so
que
no
se
cansaba
de
oi
la
doc ina
de
nues o
Reden o .
Res os
de
una
c uz,
pues
le
allan
ambos
b azos,
y
unos
g andes
agu
je os
que,
según
adición,
ab ió
el
Após ol
pa a
libe a se
de
sus
pe seguido es,
es
lo
que
obse amos
en
aquel
ecin o.
Amb osio
de
Mo ales,
dicede
él:
«es e
luga
isi an
los
pe eg inos,
como
muy
p incipal
de
su
ome ía,
subiendo
de
odillas
las
g adas
que
es án
ca adas
en
la
peña,
y
ezando
en
cada
una,
y
pasando
endidos
po
aquellos
dos
agu
je os
deque
comunmen e
el
ulgo,
con
una
sim
plicidad
de o a,
dice
que
se
ha
de
pasa
en
ida
ó
en
mue e.»
Como
decíamos
en
el
p ólo
go,
no
hace
mucho
que
una
magna
y
bién
o
ganizada
pe eg inación
p o enien e
de
la
ciudad
se
IIM -HSIOADh
í
'IMPOS'I
H
j
6
u
—
108
—
de
Tay,
pasó
po
es a
illa,
y
po
debajo
de
las
e e idas
pied as,
exac amen e
como
dice
Amb osio
de
Mo ales.
Ra os
son
los
que
con
in
piadoso
se
di igen
á
la
ciudad
del
Hijo
del
T ueno,
que
an es
ó
después
no
indan
ibu
o
á
es os
pa ajes
an
an iguos
como
nues a
sac osan a
doc ina.
Un
poco
más
a iba
de
es as
moles
de
g a
ni o,
se
é
una
g an
pied a
con
una
c uz
en
la
que
dicen
celeb aba
nues o
pa ono.
Como
la
ama
de
San iago
ilé
an
uni e
sal,
los
pe eg inos
se
mul iplicaban
po
odas
pa es;
de
di e sas
naciones
llegaban
á
es a
illa
pe enecien es
á
a ias
clases
de
la
socie
dad,
no
solo
po
me a
cu iosidad
sino
con
la
i a
é
del
c is iano.
En
la
imposibilidad
de
pode
menciona
las
muchas
escu siones
que
con
al
obje o
se
lle a on
aqui
á
cabo,
ci a
emos
pa le
del
iaje
de
dos
esc i o es
p u
sianos.
En
1484
ino
á
Padn?n
Nicolás
Popielo o
(Nicolaos
on
Popplan)
el
cual
nació
en
B es-
lau
á
mediados
del
siglo
XV.
Llegó
á
San ia
go
desde
Ingla e a;
dice
en
su
dia io:
«Luego
p óximo
á
un
domingo,
me
ui
unas
cua o
mi
llas
alemanas
á
El
Pad ón,
donde
he
is o
la
si
lla
en
que
se
sen aba
San iago,
y
o a
ambién
—
109
—
sob e
una
al a
mon aña
dónde
p edicó
y
dónde
se
edi icó
una
pequeña
iglesia.
Abajo
nace
un
manan ial
que
San iago
hizo
b o a
con
su
bo dón.»
En
la
desc ipción
del
iaje
de
E ich
Lasso a
de
S eblwo
(24
de
Ene o
de
1581)
leemos:
Des
de
Caldas
luimos
has a
un
la go
puen e
de
pie
d a
llamado
Puen e
Cesa es,
que
a a iesa
el
io
Ulla,
dos
millas
y
media.
De
allí
has a
Pad ón
( illa
mu ada)
media
milla,
an iguamen e
I ía.
Pia ía,
llamada.
Aquí
en
Pad ón
po
a iba
del
io
que
co e
p ime a
men e
á
la
illa
llamada
Rió
de
Pad ón,
se. é
en
una
ele ación,
una
oca
que
se
ab ió
algunas
eces
pa a
ecibi
á
San iago
pe seguido
pol
los
paganos,
dónde
ence ado,
e i aba
sus
pe
secuciones.
La
pied a
en
que
acos umb aba
a
do mi
se
llama
la
can a
de
San
Yago.
Exis e
ambién
o a
pied a
que
le
se ía
pa a
p e
dica
y
o a
e ce a
de
al a .
Una
se
llama
Escudo
dé
San
Yago,
po que
pe seguido
pol
los
in ieles
so
escondía
de ás
de
ella,
se
é
oda ía
como
la
pied a
cedió,
pa a
da
luga
á
su
cabeza
y
su
b azo
de echo
y
pode se
es
conde
den o.
En
es a
al u a
se
puede
obse a
un
pozo
de
San iago
que
hizo
con
su
cayado,
ce ca
de
u
se
l.'JVI
HSlüADI
una
capilla,
con
es e
milag o
con i ió
á
una
eina
pagana
al
c is ianismo.
Además,
en
la
pa e
supe io
del
io,
ce
ca
de
la
illa,
exis e
en
el
agua
un
ba co
de
pied a,
que
si ió
algunas
eces
á
San iago
pa a
pasa
el
io,
cuando
los
paganos
le
pe
seguían;
po
eso
se
llama
Ba ca
de
San
Xago.»
Después
e ie e
de
Pad ón,
o as
cosas
es
pec o
al
Após ol
que
han
desapa ecido
(*).
La
is a
que
se
dis u a
desde
es a
ele a
ción
es
admi able,
ése
odo
Pad ón,
I ía,
Ce-
su es,
el
Sa ,
g andes
egas
á
de echa
é
izquie
da,
y
ex ensos
pina es
cuyo
ambien e
mi iga
la
penosa
ascensión
del
iaje o.
Indudablemen
e
que
el
Após ol
no
pudo
elegi
pa aje
más
encan ado
que
ni
ue a
de
las
es e as
de
la
poe
isa,
ag adase
más
al
alma
y
al
cue po.
Con
émplase
Pad ón
á
is a
de
pája o
y
con
una
ápida
mi ada
podemos
hace nos
ca go
de
una
de
las
más
bellas
ob as
del
sup emo
c eado .
Ya
hemos
dicho
an e io men e
que
I ía
e a
una
sola
pa oquia
y
que
su
úl imo
pá oco
ué
D.
Polica pio
Nuñez;$pues
bién
su
Emma.
el
Ca denal
Payá,
dispuso
en
2o
de
Oc ub e
de
(•)
Viajes
de
Ex anje os
po
España
y
Po ugal
en
los
si
glos
XV,
XVI,
y
XVII
po
Liske,
ec o
de
la
Uni e sidad
de
Lembe g,
publicados
en
el
omo
XIV
de
la
Re is a
Eu opea.
—
ni
—
1877
que
ue a
di idida
en
dos,
denominando
á
Ja
p imi i a
Sania
Ma ía
la
Mayo
de
I ía,
y
á
la
nue a
Sanlia^o
Após ol.
"
He
aquí
el
o icio
del
S .
A zobispo
que
se
leyó,
en
la
Misa
pa oquial
el
dia
l.°
de
no
iemb e
del
e e ido
año,
po
el
D .
D.
Gena o
Nuñez
Bouzas:
«Es ando
ya
muy
ce cano
el
dia
en
que
omen
posesión
de
sus
cu a os
espec i os
los
nue os
pá ocos
de
San a
Ma ía
la
Mayo
de
la
e ca ed al
de
I ía
Fla ia,
y
de
San iago
de
Pad ón,
que
an iguamen e
se
hallaban
bajo
la
ju isdicción
pa oquial
del
cabildo
de
la
misma
san a
iglesia
que
úl imamen e
ué
cole
giala;
es
llegada
la
ho a
de
ma ca
de
una
mane a
cla a
y
de ini i a
la
linea
di iso ia
de
una
y
o a
pa oquia.
Pa a
el
acie o,
Nos
hemos
p ocu ado
odos
los
an eceden es
ne
cesa ios,
hemos
oido
el
pa ece
de
pe sonas
muy
compe en es,
y
pe sonalmen e
hemos
ins
peccionado
el
e i o io
más
de
una
ez.
En
consecuencia,
después
de
bien
medi ado
odo,
usando
de
las
acul ades
o dina ias
que
al
e ec
o
Nos
compe en,
hemos
enido
en
ma ca
la
exp esada
línea
di iso ia
en
la
o ma
siguien e.
I
.°
La
pa oquia
de
San a
Ma ía
la
Mayo
de
I ía
Fla ia,
comp ende á
desde
es a
echa
u
—
112
—
odo
el
e i o io,
an es
indi iso,
con
odos
los
habi an es
en
él,
colocado
á
la
izquie da
del
io
Sa
que
de
No e
á
Su
a a iesa
el
que
an es
e a
de
las
dos
pa oquias
unidas,
y
el
comp endido
en e
los
dos
b azos
del
io
que
se
di iden
an es
de
desagua
en
la
ía
ce ca
del
puen e
de
Cesu es,
menos
el
casco
de
la
población
de
Pad ón
comp endido
en e
el
io
y
la
ca e e il
de
San iago
á
Pon e ed a
que
pasa
jun o
á
las
casas
del
mismo
casco,
y
el
cemen e io
colocado
jun o
á
la
o a
que
a anca
de
Pad ón
y
sigue
en
di ección
á
He bón.
2
.°
La
pa oquia
de
San iago
de
Pad ón
comp ende á
odo
el
e i o io
y
ecinda io
co
locado
á
la
de echa
del
mismo
io
Sa ,
más
el
emplo
mismo
de
San iago
y
casco
de
población
aglome ada
comp endidos
en e
el
io
y
an es
mencionada
ca e e a,
con
el
cemen e io
en
el
núme o
p eceden e
mencionado.
3
.o
La
pa oquia
de
San a
Ma ía
la
Mayo
iene
espedi o
el
paso
po
es a
ca e e a
jun o
al
casco
de
Pad ón,pa a
los
ac os
de
su
ins i u o
que
lo
eclamen,
sin
(pie
jamás
pueda
poné se
le
óbice
po
pa e
déla
pa oquia
de
San iago
que
es a
á
su
ez
ha á
uso
de
la
misma
ca e
e a
pa a
asis i
á
los
ecinos
del
casco
de
Pa
d ón
si uados
en e
la
misma
y
el
io.
u
—
113
—
4
.°
La
pa oquia
de
San iago
iene
espedilo
el
de echo
de
c uza
el
e i o io
de
San a
Ma
ía
la
Mayo
pa a
i
y
ol e
al
cemen e io
que
se
le
designa
con
el
in
de
p ac ica
los
ac os
e
ligiosos
co espondien es.
5
.°
La
pa oquia
de
San a
Ma ía
la
Mayo
usa á
pa a
en e amien o
de
sus
cadá e es,
el
cemen e io
cons i uido
en
el
a io
de
su
emplo.
6
.°
Es a
misma
pa oquia
de
San a
Ma ía
la
Mayo
end á
ambién
espedilo
el
ánsi o
po
la
mencionada
ca e e a
de
Pad ón
á
He bon
pa a
la
asis encia
á
sus
pa oquianos
y
demás
ac os
de
su
ins i u o.
C eemos
en
el
Seño
que
es a
dema cación
•
leja
casi
igualado
el
ecinda io
de
ambas
pa
oquias
y
sa is ace
odas
las
necesidades
de
en ambas.
Sin
emba go,
deseando
el
mejo
acie o,
o denamos:
que
cada
uno
<le
los
seño
es
cu as
pá ocos
obse en
es e
dec e o
des
de
el
momen o
de
su
ecepción,
lo
lean
en
su
espec i a
pa oquia
sin
comen a io
alguno
al
o e o io
de
la
misa
con en ual
del
p ime
día
es i o
subsiguien e
á
su
ecepción,
y
pasado
un
mes,
Nos
p esen en
las
obse aciones
que
la
expe iencia
les
haya
suge ido
pa a
que
en
su
is a,
después
de
muy
madu o
examen
aña
damos
las
acla aciones
que
c eamos
necesa ias,
8
nFíaMPosi
ha
u
—
in
animados
como
es amos
del
espí i u
de
paz,
con
co dia,
ca idad
y
jus icia.
Lo
que
asladamos
á
Vd.
pa a
su
in eligencia
y
cumplimien o.
Dios
gua de
áVd.
muchos
años.»
Al
allecimien o
del
S .
Nuñez
Muñoz
ué
nomb ado
económo
de
I ía
y
Pad ón
D.
José
Colmei o
Louzao
(*);
pe o
con
mo i o
de
la
c eación
de
la
nue a
pa oquia
ob u o
dicho
ca go
en
p opiedad
como
p ime
pá oco
de
San iago
Após ol,
(pe enecien e
á
es a
illa),
el
D .
D.
Gena o
Núñez
Bouzas,
que
ya
habia
desempeñado
el
minis e io
pa oquial
en
o os
pun os.
Desg aciadamen e
poco
iempo
igió
es a
cu a
de
almas,
pués
una
en e medad
pe
nosa,
p i ó
á
los
habi an es
de
es a
illa
de
un
sace do e
que
mejo ó
no ablemen e
el
em
plo,
como
ácil
es
sabe ,
po
los
da os
que
posee
su
seño
he mano
el
dis inguido
abogado
I).
Felipe
Benicio
Núñez;
no
siendo
a en u ado
el
asegu a
que
pasan
de
20.000
eales
los
gas os
y
suplemen os
que
hizo
en
bene icio
de
es a
iglesia
y
de
cuya
can idad
es á
en
des
cubie o
su
e e ido
seño
he mano
como
úni
co
he ede o
es amen a io.
Pá ocos
como
el
(•)
En
la
ac ualidad
es
pá oco
de
San a
Ma ía
de
C uces,
en
cuya
dema cación
es á
si uado
el
San ua io
de
la
Escla i ud,
de
que
es
capellán
D.
Ramón
Ribei o.
u
—
121
—
la
isi an
los
pe eg inos
á
la
ibe a
del
io
Sal
en
el
Pad ón»
De
la
misma
pied a
habia
can
ado
á
mediados
del
siglo
XVI
el
licenciado
F an
cisco
de
Molina,
canónigo
de
Mondoñedo
y
au
o
de
una
Desc ipción
de
Galicia:
También
no a emos
po
admi ación
Aquel
buen
sepulc o
ó
ico
palacio
Dónde,
pasadas
mil
leguas
de
espacio,
Vino
el
Após ol
á
da
al
Pad ón.
Dónde
acabada
su
na egación,
Poniendo
su
cue po
allí
en
una
peña,
Luego
la
pied a
se
ab e,
y
enseña
Se
un
sepulc o
de
g an
de oción.
Los
pe eg inos
a ancaban
pedamos
de
ella,
y
emiendo
los
ecinos
del
Pad ón
que
de
es a
sue e
acaba ía
po
desapa ece ,
a ojá onla
al
io,
cuyas
a enas
la
cub en
en
la
ac ualidad.
«Es amos
segu os,
dicen
los
S es.
Fi a
y
Fe nan
dez
Gue a,
de
que
la
piedad
no
a da á
en
des
cub i
y
ado na ,
como
se
me ece,
an
alioso
monumen o
pa a
egocijo
de
los
líeles.
Cuando
se
enue en
las
an iguas
y
a do osas
pe eg ina
ciones
que
asomb aban
á
los
mismos
aga enos.
que á
la
de oción
con
ha a
jus icia
con empla
los
luga es
y
obje os
que
la
ena decían
en
los
pasados
siglos.»
u
—
122
—
Como
cosa
no able,
hemos
dejado
pa a
a
a
apa e
del
ped ón,
monumen o
eligioso
que
se
cus odia
en
es a
iglesia.
Algunas
pe sonas,
pa a
noso os
espe ables,
c een
que
el
e da
de o
ped ón
ué
una
pilas a
que
encla ada
á
la
o illa
del
io
ha
desapa ecido
ha á
unos
cua
en a
años;
pa ece
se
que
es aba
colocada
en
e
á
la
casa
del
S .
Ga aban,
y
dónde
comun
men e
se
ama aban
las
emba caciones.
Sin
em
ba go,
en
obsequio
al
ped ón
de
la
iglesia
nos
p egun amos
¿cómo
si
e a
el
e dade o
oslaba
an
abandonado
á
me ced
de
pe de se?,
po
eso
congelá amos
que
el
conse ado
en
la
c ip a
sea
el
p imi i o
ya
no
solo
po
su
cus odia,
sino
ambién
po que
sus
insc ipciones
con ienen
con
las
de
los
esc i o es
an iguos
y
mode nos.
Ace
ca
de
él
nos
dice
Caslellá
Fe e :
«Tiénese
po
adición,
que
sallando
en
ie a
los
Discípulos
de
San iago,
la
a a on
(se
e ie e
á
la
ba ca)
á
un
g ueso
pila
de
pied a
que
es aba
en
el
desemba cade o,
el
cual
es
á
aho a
en
la
iglesia
de
San iago,
que
es á
doscien os
pasos
des e
desemba cade o,
deba
jo
del
al a
mayo
adonde
es
isi ado,
y
e
e enciado
po
es e
espelo
de
lodos
los
Pe
eg inos.
Amb osio
de
Mo ales
dice
iene
le as
que
conlienencl
nomb e
de
G ises,
yo
he
is o
u
-123
—
Lis
que
iene
y
no
es á
como
las
e ie e:
El
pila
con
ellas
es án
como
es e:
I
H
$
N
O
O
R
ESES
D
S
P
Puede
sospecha se
si
habla
es e
le e o
con
San iago,
diciendo:
lesus
nos is
o is
( el
nos-
o
O bi)
eses
disposui
sanclissimae
Pa ono:
Es o
es:
o denó
Jesús,
que
es u ieses
en
nues
a
España,
San ísimo
Pa ón.
Bien
en iendo
que
puso
es e
le e o
algún
Ca ólico,
po que
sino
lo
ue a,
no
pusie a
la
c uz
en
un
p incipio,
ni
el
nomb e
de
Jesús,
como
se
é
en
la
p ime a
le a:
y
en
los
ho
yos
de
la
segunda
y
e ce a
que
es án
gas a
das,
po que
los
pe eg inos
pa a
lle a
po
su
de oción
a enas
de
es e
pila
las
han
desecho:
las
o as
le as
como
son
singula es
eciben
di e en es
sen idos,
y
no
me
a e o
á
da les
in e p e ación,
po
no
pode
se
cie a.
u
se
—
124
—
Desemba cado
pues
el
S.
cue po
de
San
iago.
sus
Discípulos
le
pusie on
sob e
una
g an
pied a
á
la
o illa
del
io,
la
cual
al
pun o
que
se
le
asen a on
encima
se
ab ió,
y
milag osamen e
le
encajó
en
si,
como
si
sob e
ce a
pusie an
un
cue po
de
b once
calien e,
econociendo
aquel
asallage
que
á
su
Pa ón
debía.
Es o
e ie e
la
his o ia
de
San iago,
Juan
Bel li,
Juan
Vasco
y
o os
Au o es:
Des a
pied a
hace
ambién
mención,
y
a i ma
habe
la
is o
el
San ísimo
Pad e
Calix o
segundo.?)
El
P.
Fidel
Fi a,
y
D.
Au eliano
Fe nandez
Gue a
dicen
del
ped ón:
«En
la
con igua
igle
sia
de
San iago
del
Pad ón
hállase
debajo
del
a a
del
al a
mayo
un
monumen o
gen ílico
omano,
pa ecido
al
que
si ió
de
a a
sob e
el
sepulc o
del
Após ol
en
Compos ela.
Lo
p o
pio
se
puede
e
ac ualmen e
en
el
al a
de
San
a
Helena
de
la
ca ed al
de
Ge ona;
y
ejemplos
semejan es
son
nume osísimos
en
a ias
iglesias
del
o be
c is iano,
sin
excep ua á
la
misma
Ro
ma.
Di ícil
se ía
p oba
en
buena
c i ica
que
el
pedes al
omano
del
Pad ón,
al o
más
que
un
homb e
y
con
le as
del
siglo
Augus éo,
ué
la
pied a
misma
á
que
se
ama ó
la
ba ca
que
aía
el
cue po
de
San iago.
Más
e osímil
nos
pa ece
que
es e
má mol
hallado
en
las
ce canías
u
<lel
si io
que
hoy
ocupa,
ó
desgajado
de
su
p opio
luga ,
se
aplicase
al
cul o
c is iano
en
época
e
mo ísima.
Desg aciadamen e
no
la
hemos
po
dido
e
ni
siquie a
log a
un
calco;
más
ene
mos
copia
exac a
po
a o
de
nues o
ilus a
do
amigo
el
S .
López
Fe ei o.
Dice
así:
*
I
H
S
N
O
O
R
I
E
S
E
S
D
S
P
La
piedad,
al e ando
y
aspando
las
dos
p ime as
líneas,
las
ha
con e ido
en
1HS.
Am
b osio
de
Mo ales
leyó
mal
el
epíg a e,
dis
ibuyó
mal
los
englones
y
supone
que
la
pie
d a
ue
base
de
una
es a ua
e igida
po
cie a
pe sona
llamada
G ises.
Noso os,
en
is a
de
la
ci ada
copia,
c eemos
que
debe
lee se
y
en ende se
de
es a
mane a.
(Nep u?)
no
O ieses
d
(e)
s
(no)
p
(osue-
un ).
A
(Nep uno?)
los
O ieses
pusie on
á
sus
expensas
es e
monumen o.
Supone
O ieses
un
posi i o
O ia.
El
pue o
de
I ía,
que
e a
el
Pad ón,
pudo
habe
enido
aquel
nomb e.»
—
126
—
Encuén ase
el
pcd ón
debajo
del
al a
ma
yo ,
pa a
e le
es
p eciso
co e
una
a ima
que
es a
colocada
á
los
pies
del
al a
y
baja
unas
cuan as
escale as.
Según
Hue as
en
sus
Anales
de
Galicia,
u o
ejas
has a
el
a io
1600
que
emba azaban
se
ocase,
po que
no
le
consumiese
la
denoción
de
los
pe eg inos.
Las ima
que
en
dias
señalados
cual
son
el
25
de
julio,
el
día
de
su
aslación
y
o os
en
el
ano,
que
no
es é
á
la
pública
de oción
.
sino
ipie
se
halle
como
un
c iminal
me ido
en
es echa
mazmo a
sin
que
el
o as e o
pueda
da se
idea
de
él.
Tiene
de
al o
dos
me os,
cincuen a
y
un
cen íme os;
de
ancho
sesen a
y
es
cen
íme os,
y
de
g ueso
ein a
y
cinco.
La
iglesia
mode na
es
un
magní ico
edi icio
de
pied a
de
sille ía.
Ocupa
un
luga
in e so
á
la
an e io ,
pues
dónde
hoy
es
co o
an es
e a
al a
mayo
y
ice e sa
an o
es
así
que
la
sa
c is ía
ac ual
ocupa
g an
pa le
de
las
de uidas
pa edes
de
la
To e
.Moncha
(ó
o e
mocha)
palacio
de
los
p ime os
siglos
pe enecien e
á
los
obispos
el
cual
comunicaba
po
el
co o
de
la
iglesia.
No
hace
mucho
iempo,
cuando
ino
el
Emmo.
S .
A zobispo
Ga cia
Cues a
pa .i
pone
la
p ime a
pied a
del
emplo
se
encon
u
—
127
—
a on
con
los
cimien os
de
es e
palacio,
y
mu
chas
pe sonas
ecue dan
pe ec amen e
sus
uinas.
La
achada
es á
embellecida
con
cua o
pi
las as
de
o den
jónico
que
sos ienen
el
on ón
y
con
una
g an
en ana
semici cula
encima
de
la
pue a.
Dos
o es
la e ales,
cada
una
con
cua o
en anas
de
medio
pun o,
ado nadas
con
pilas as,
es iadas
y
jónicas
ambién,
comple
an
es a
pa le
del
monumen o.
Sob e
el
on ispicio
de
la
pue a
p incipal
se
lee:
Hic
ui
co pus
beali
Jacobi.
Fué
su
a qui ec o
el
S .
P ado,
y
el
con a
is a
que
lle ó
á
cabo
la
ob aD.
San iago
Pe ez
Bobadilla.
Al
ac o
solemne
de
pone
la
p ime a
pied a
concu ie on
las
pe sonas
más
no ables
de
es a
illa,
en e
ellas
su
pá oco
el
D .
D.
An onio
Nuñez
Va óla,
habiéndose
i mado
un
ac a
po
odos
los
asis en es,
documen o
que
en
una
caji-
a
con
a ias
monedas
yace
debajo
del
p ime
cimien o
y
no
muy
lejos
de
la
o illa
del
Sa .
Bendijo
el
emplo
D.
Polica po
Nuñez
Muñoz,
el
dia
ein isie e
de
no iemb e
de
mil
ocho
cien os
sesen a
y
sie e,
habiéndose
celeb ado
po
p ime a
ez
el
dia
de
San
And és
del
e e
ido
año.
u
—
128
—
Tiene
es
pue as,
una
p incipal
que
da
ac
ceso
á
la
plaza
del
pan
y
dos
la e ales,
una
al
paseo
del
Espolón
y
o a
al
no e,
ó
an iguo
cemen e io.
A
su
en ada
se
en
dos
lienzos
que
ponen
Cacildo
de
i ía,
y
ep esen an
al
San o
Após ol
en
el
ac o
de
apa ecé sele
la
San ísima
Vi gen,
y
la
llegada
de
su
cadá e
á
es as
pla
yas
conducido
po
sus
dos
discípulos
y
un
án
gel,
en
la
ágil
ba ca
que
se
ama ó
al
ped ón.
A
la
de echa
es á
el
al a
de
San
Mau o,
cu
ya
e igie
es
abajo
de
Rodei o,
ecino
de
San
iago;
más
adelan e
se
encuen a
el
de
Nues a
Seño a
del
Rosa io;
Nues a
Seño a
del
Ca men,
<pic
es á
al
lado,
se
sabe
posi i amen e
que
llegó
p oceden e
de
I alia.
El
e ablo
mayo
pa ece
que
quie e
asemeja se
al
de
la
iglesia
de
Salomé,
de
San iago.
Al
la e al
izquie do
se
encuen a
el
de
Nues
a
Seño a
de
los
Dolo es.
Es
muy
de o a
es a
imágen
que
se
ene a
en
el
al a
del
ondo
de
la
na e
del
e angelio.
Todos
los
años
se
ce
leb a
en
su
obsequio,
con
g an
concu so
<le
ieles,
un
solemne
sep ena io
en
el
que
o
man
pa e
di e en es
o ado es
sag ados,
e
minando
el
día
de
la
Seño a
con
solemne
p ocesión.
Al
oque
de
o aciones
se
eza
el
osa io
odas
las
la des
delan e
de
dicha
imá-
u
—
1
29
—
gen.
Es a,
como
ambién
un
Naza eno
que
se
cus odia
en
un
cama ín
al
lado,
es
ob a
del
escul o
gallego
S .
Sanma ín.
Síguele
po
úl imo
el
al a
de
las
Animas.
En
la
an e io
iglesia
pa oquial
exis ía
en
la
pa e
al a
una
capilla
conocida
con
el
nomb e
de
C is o,
y
de
que
e a
capellán
el
S .
D.
Juan
An onio
de
Lema,
pá oco
que
ué
de
la
ciudad
de
San iago,
pues
bien,
el
c uci ijo
que
se
ene a
hoy
en
es e
al a ,
es
el
mismo
que
es aba
en
aquella
capilla.
A
pesa
de
los
pocos
ondos
con
que
cuen
a
el
emplo
no
dejan
de.
celeb a se
solemnes
cul os
en
di e en es
épocas
del
año
con
bas an
e
concu encia
de
ieles.
Den o
de
poco
se
coloca á
en
la
pue a
p incipal
un
pó ico,
único
que
le
al aba,
el
cual
egala
una
pe sona
de o a.
Si
ué amos
á
con a
la
echa
desde
que
es
illa
Pad ón,
podía
se
ya
ciudad.
Debe
es a
me ced
á
D.
En ique
11,
po
es e
mo
i o
c eemos
sea
una
de
las
más
an iguas
de
nues a
España.
No
es
el
Pad ón
de
hoy
el
que
exis ió
an
e io men e;
su
azado
ha
su ido
una
ans
o mación
conside able
debida
no
solo
á
la
aglome ación
de
sus
habi an es,
sino
ambién
9
u
—
130
—
á
las
nue as
ob as
de
ensanche
lle adas
no
muy
ecien emen e
á
cabo.
El
ac ual
paseo
del
Espolón,
e a
el
lecho
del
io,
que
paula inamen e
se
le
ué
e i an
do
al
luga
que
hoy
ocupa.
Fácil
nos
se ia
comp oba
es a
e dad,
con
solo
obse a
una
de
las
casas
del
ci ado
paseo,
que
aún
conse a
su
polea
pa a
coje
agua
del
io
y
su i se
sus
mo ado es.
La
mayo
pa e
de
las
calles
e elan
su
an igüedad
po
lo
o uosas
y
es echas,
á
excepción
de
la
conocida
po
Dolo es
(an igua
del
Bo del),
la
calle
Real,
y
la
Rúa
Nue a
que
pa icipan
de
más
comodidad
pa a
el
ánsi o
y
os en an
mode nas
cons ucciones.
Las ima
g ande
que
no
desapa ezcan
esos
al
pend es
ó
cubie os
de
la
plaza
del
pan
y
del
pescado
que
dan
idea
al
iaje o
de
un
pueblo
de
p incipios
de
nues o
siglo.
El
16
de
agos o
de
1881,
pasó
po
es a
illa
S.
M.
el
Rey
D.
Al onso
XII,
y
con
es e
mo i o
el
alcalde
p onunció
el
siguien e
discu so:
.
,
.
«Pisáis,
Seño ,
el
sola
de
la
an iquísima
ciudad
de
I ía
Fla ia,
uni e salmen e
céleb e
en
la
época
omana.
Los
Las os,
muí
alio
nes
y
colosales
uinas
que
cub en
es os
ce os,
—
137
—
•
lade as
que,
enlazadas
unas
con
o as,
cub en
las
pa edes
exhalando
un
delicioso
a oma
sus
delicadas
io es.
Un
poco
más
abajo,
á
la
iz
quie da,
hállase
la
magní ica
posesión
del
seño
Pé ez
Ba gés,
conocida
con
el
nomb e
de
Fáb i
ca,
que
es
un
sobe bio
edi icio
cuad angula ,
odeado
de
una
g uesa
mu alla
den o
de
la
que
hay
una
hue a
deliciosa.
En
la
Re en,
nomb e
que
conse a
de
la
an igua
ciudad,
po
se
el
e en
de
sus
gua
dias,
ése
el
palacio
de
las
Seño i as
de
Cas o-
Apénas
se
ab e
la
pue a
p incipal,
se
obse a
un
g an
balcón
de
pied a,
(lo
mismo
que
odo
el
edi icio),
que
es á
sos enido
po
nue e
a ca
das,
y
desde
el
que
se
con empla
uno
de
los
mejo es
pano amas,
la
ía
é ea,
la
anchu osa
ia,
los
e des
alles,
la
gigan esca
mon aña
y
los
poblados
mon es.
Su
cons ucción
pasa
de
dos
siglos,
iene
espaciosos
salones,
capilla
in
dependien e
que
se
comunica
con
el
in e io
á
la
ez,
des as ada
po
las
hues es
del
Césa
mode no
cuando
asola on
nues a
España.
Es e
edi icio
o ece
la
pa icula idad
de
que
sus
ci
mien os
a ancan
de
la
peña
i a
sob e
que
es á
cons uido.
En
la
ca e e a
que
conduce
á
Cesu es
se
halla
á
la
izquie da
la
boni a
casa
de
campo
u
—
138
—
del
S .
Fa iña;
en
la
de
la
Ulla,
la
g anja
de
las
seño i as
de
To ado,
en
la
que
se
celeb a
una
concu ida
ome ía
el
es
de
Mayo,
es i idad
de
la
San a
C uz;
en
la
que
comunica
con
Rian-
jo,
p óxima
al
puebleci o
de
Les o e,
es á
el
palacio
de
los
obispos,
ci cundado
po
un
g an
bosque
y
buenas
ie as
de
lab adío;
hoy
es
dueño
de
es a
linca
el
S .
D.
Manuel
Lo enzo
del
Rio,
esiden e
en
Vigo.
Teniendo
en
cuen
a
las
dimensiones
de
es a
ob a,
no
pasamos
á
de alla
una
de
las
mejo es
incas
que
odean
á
Pad ón
y
de
la
que
debe
es a
o gulloso
su
p o
pie a io
po
se
uc í e a,
amena
y
de
g an
so
laz
pa a
el
e ano.
Po
úl imo
en
la
ca e e a
de
Es amundi
(nomb e
que
conse a
po
sel
a
los
es amu os
de
I ía)
es án,
la
posesión
llamada
la
To e,
magni ica
como
odas
las
de
aquí,
y
de
que
es
celoso
adminis ado
con
mu
chos
bienes
que
iene
su
dueño,
nues o
ami
go
el
conocido
abogado
D.
Pablo
Pe ez
Balles
e os,
y
la
de
los
S es.
Condes
de
San
Juan,
en
An equei a,
luga
pin o esco,
y
cuyo
pala
cio
á
pesa
de
no
habe le
isi ado,
nos
cons a
que
no
deja
nada
que
desea ,
pues
los
seño es
Condes,
pasan
bas an es
empo adas
en
él.
si
guiendo
la
cos umb e
de
sus
an epasados.
Pa a
i
á
la
illa
de
San
Luis,
(puede
deci -
u
-139
—
se
que
es
cen o
del
come cio
de
aquí)
hay
que
pasa
el
puen e
de
Cesu es.
Magní ica
ob a
de
pied a
de
sille ía,
que
según
algunos
au o es
de
his o ia,
en e
ellos
Caslellá
hacen
ascen
de
su
o igen
á
Julio
Césa .
Es
un
abajo
omano
de
los
más
admi ables
que
nos
han
le
gado
los
Césa es
cuando
impe aban
sob e
noso
os
conside ados
como
p o incia,
omana,
pues
á
pesa
de
las
con inuas
luchas
que
es á
su ien
do
an o
del
p óximo
ma
como
de
los
ios
Sa
y
lilla,
siemp e
es á
lo
mismo
sin
que
se
haya
ob
se ado
desni el.
Fué
es au ado
en
el
siglo
XII
po
el
maes o
Ma eo,
y
iene
ece
a cos
á
cual
mejo es
po
su
solidez
y
gus o
a ís ico.
La
illa
de
San
Luis
ha
p ospe ado
mucho
de
poco
iempo
acá,
pues
cada
año
emos
cons ucciones
nue as
y
muy
es au adas
las
an iguas,
débese
es o
al
mo imien o
come cial
que
se
eje ce
en
g ande
escala
en
aquella
pin o esca
illa.
P óximo
al
con en o
de
He bón,
en e
las
aldeas
de
San
Miguel
de
Ba cala
y
Co u co
se
encuen a
una
eminencia
céleb e
en
la
his o
ia,
Cas o
Valen e.
En
su
alda
se
obse an
unas
de uidas
pa edes
pe enecien es
á
una
e mi a
dedicada
á
San
Juan
Bau is a.
Vése
en
su
cima
los
es os
do
una
an iquísima
o a-
u
—
uo
—
loza,
cuyos
mu os
de
pied a
ienen
más
de
dos
me os
y
medio
de
espeso
que
se
a dan
en
eco e
es
cua os
de
ho a.
En e
las
a ias
cu iosidades
allí
encon adas
que
e
cue dan
según
unos
la
dominación
omana,
y
según
o os
o a
época
an e io ,
hállase
un
a a
gen ílica,
con
una
ex aña
ca idad,
según
dicen
pa a
ecibi
la
sang e
de
las
ic imas
sac i icadas.
Excusado
es
mani es a
el
pano
ama
que
se
dis u a
desde
aquella
al u a,
no
es
solo
el
u is a,
ni
el
aman e
de
an igüedades
el
que
eco e
es e
ameno
pa aje,
son
muchas
las
amilias
que
le
isi an
pa a
pasa
un
deli
cioso
día
de
campo.
Pad ón
es
juzgado
de
ascenso,
cen o
de
zona
mili a ,
su
población
puede
calcula se
en
ocho
mil
habi an es,
siendo
es a
ci a
la
más
ap oximada
de
lodos
los
censos
que
se
han
lle ado
á
cabo
has a
el
día.
Su
clima
es
benigno
en
in ie no
y
ag adable
en
el
es ío.
Se
eje cen
muchas
indus ias,
sob esaliendo
las
de
lence ía
y
pla e ía.
Son
muchas
las
casas
en
que
se
oyen
unciona
los
ela es,
y
a ias
en
donde
se
abaja
en
pla a
y
en
delicados
dibujos
de
ilig ana.
Todos
los
domingos
hay
un
concu ido
me
cado,
los
come cian es
exponen
sus
mejo es
u
—
Ul
—
géne os,
y
los
ambulan es
se
si úan
en
el
pa
seo
del
Espolón,
donde
se
en
a iados
a
ículos
de
come cio.
Pa ecíanos
incomple a
nues a
eseña
es
pec o
á
Pad ón,
sino
dié amos
á
conoce
dos
glo ias
li e a ias
de
es a
illa,
hijos
escla e
cidos
de
ella
que
pa a
desdicha
de
la
poesía
no
se
les
puede
ele a
sob e
sus
es os,
po
habe se
pe dido
los
de
uno,
y
quizá
los
deJ
o o,
un
monumen o
á
su
memo ia,
nos
e
e imos
á
MATIAS
CASCALLAR
Y
GUISANDE.
(M
a g ia s
el
en a mo a d o
).
Algunos
conocen
á
Maclas
po
Fe nán
Cas
cáis
ó
Cascacio,
no
se
sabe
si
omado
de
su
apellido
ó
del
luga
de
su
nacimien o;
pe o
al
e e i se
al
poe a
ó
á
sus
e sos
emplean
es e
di e so
nomb e,
sea
de
ello
lo
que
quie a
es
innegable
el
papel
dis inguido
que
ocupó
con
los
a es
de
su
iempo.
Na u al
de
la
inmedia a
pa oquia
de
Ga -
cacía,
en
es e
é mino
municipal,
de
escasa
o
una,
pe o
de
hon ado
linage,
emos
lo ece
á
Maclas
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
XV.
u
se
—
142
—
Según
adición,
de
niño
(pues
que
luego
•
ebió
de
ausen a se
del
hoga
pa e no)
enía
á
inspi a se
á
la
lóen e
de
los
Azo es,
si uada
en
los
campos
de
Pad ón,
ce ca
de
la
Ba ca,
á
las
má genes
del
Sa .
’
Su
ida
en
los
p ime os
años
ué
aza osa,
de
apues a
igu a,
poe a
y
con
buena
sue e,
ue
un
doncel
dichoso
que
con aba
sus
ic o ias
ama o ias
como
pe sonas
á
quien
se
di igía.
Empe o,
es aba,esc i o,
como
dicen
los
á abes,
'[lie
había
de
su i
un
g an
e és
en
su
Des ino.
.Nues o
o ado
en ó
al
se icio
del
Ma
qués
D.
En ique
de
Villena,
Maes e
de
Cala a-
xa,
en
calidad
de
escude o.
Su
seño
poseia
pin
gües
en as
y
e enos
en
Andalucía,
sob e
odo
en
la
p o incia
de
Jaén.
,,
En e
la
se idumb e
del
Ma qués
había
una
jo en
que
llamaba
la
a ención
po
su
a a
be
lleza;
e la
Macias
y
enamo a se
de
ella
ué
ob a
de
un
momen o.
Se
sabe
que
e a
co es
pondido
en
es a
pasión,
que
no
habían
mani es
ado
á
nadie,
incluso
á
su
seño .
Un
día
se
le
o denó
á
Macias
desempeña
una
comisión
lejos
del
cas illo,
enca go
que
había
de
du a le
algún
iempo.
Macias
se
des
pidió
de
su
amada
con
ha o
dolo
en
su
co-
lazón,
pe o
con
la
halagüeña
espe anza
de
'
u
S'
—
lía-
uni se
á
elia
en
b e e.
En
es e
in e alo
un
hidalgo
de
Po cuna
(He nán
Pe ez
de
Vadillo)
que
ya
conocía
á
la
jo en,
se
di igió
al
seño
de
Villena
y
se
la
pidió
en
casamien o,
pe i
ción
á
que
es e
asin ió.
A
pesa
de
las
p o es as
de
la
que
hacían
an
in o unada
la
lle a on
al
al a
y
cuando
eg esó
Maclas,
se
encon ó
que
la
dueña
de
sus
pensamien os
pe enecía
á
o o.
Lleno
de
celos,
y
aumen ados
es os
al
sa
be
que
la
nue a
desposada
había
ju ado
no
pe enece
á
su
ma ido,
se
di igía
con
ca as,
coplas
y
canciones
á
la
que
an o
amaba.
Tan
público
e a
es e
amo
y
an o
daba
que
deci
que
el
hidalgo
de
Po cuna,
ecu ió
en
queja
ce ca
del
Ma qués,
log ando
que
amones ase
se e amen e
al
desg aciado
doncel.
Pe o
és e,
lejos
de
enmenda se,
amaba
más,
has a
al
pun o
que
u ie on
que
adop a
con
él
una
medida
se e a.
Un
his o iado
la
e ie e
del
siguien e
mo
do:
«Viendo
el
Maes e
que
no
había
enmien
da,
y
que
se ia
pelig oso
ene
á
Macias
an
á
la
is a
de
los
ya
casados,
le
mandó
lle a
p e
so
á
A jonilla,
luga
de
su
ju isdicción
y
cinco
leguas
de
la
ciudad
de
Jaén.
Ni
aun
con
es o
se
aquie ó
el
amo
de
Macias.
En
la
misma
cá cel
u
—
1H
—
se
lamen aba
á
oces
de
su
desdicha;
y
en
ella
componía
a ias
coplas
amo osas
y
p ocu aba
que
se
le
en egasen
á
su
dama.
El
ma ido,
sabido
de
odo,
y
no
pudiendo
su i
más,
mon ó
en
un
caballo,
y
a mado
de
una
lanza,
y
ada ga,
se
ué
á
A jonilla;
y
lle
gándose
á
la.
cá cel
en
donde
es aba
Maclas,
y
iéndole,
y
oyéndole
que
es aba
en
una
en ana
lamen ándose
de
sus
desdichados
amo es,
le
a ojó
la
lanza,
y
pasándole
con
ella
de
pa e
á
pa e,
le
dejó
allí
mue o;
y
él
se
pasó
al
eino
de
G anada
que
aun
en onces
e a
de
mo os.
El
comen ado
de
Juan
de
Mena,
a ia
algo,
pues
dice,
que
habiendo
el
caballe o
sobo nado
al
ca cele o,
pa a
que
hiciese
un
aguje o
en
el
e
cho
de
la
cá cel
que
po
él
a ojó
la
lanza
con a
Maclas.
Después
de
odo
lo
cual,
ué
lle ado
el
cue
po
de
Maclas,
en
homb os
de
los
caballe os
y
escude os
más
no ables
de
la
coma ca,
á
la
iglesia
de
San a
Ca alina
de
A jonilla,
y
allí
le
die on
hon ada
sepul u a,
y
se
le
puso
un
epi
a io
que
leyó
A go e
se
del
enamo ado
Maclas
colocando
allí
la
misma
lanza
sob e
la
cual
se
compuso
la
copla
siguien e:
u
—
145
—
Aques a
lanza
sin
alla
Ay
coi
lado!
Non
me
la
die on
del
mu o,
Nin
la
p iseyoen
ba alla,
Mal
pecado.
Más
iniendo
á
i
segu o,
Amo
also,
y
pe ju o,
Me
íi ió,
é
sin
a danza;
E
ue
al
la
miña
andanza
Sin
en u a.
Habiendo
mue o
Hen iquede
Villena
el
año
de
1434,
es
p eciso
que
la
agedia
de
Macias
sucediese
algunos
años
an es.
Y
así
po
habe
sido
un
caso
an
a o,
y
uidoso,
como
po
que
Juan
de
Mena
que
alcanzó
i o
á
Maclas,
hizo
memo ia
de
él
en
sus
oc a as
de
las
escien
as
de
su
Labe yn ho,
se
ex endió
has a
nues
os
iempos,
como
po
adición,
aquella
a
gedia
del
enamo ado
Macias,
an o
que
han
quedado
él
y
sus
ie nos
amo es
po
p o
e bio
en
nues a
España,
como
dice
el
P.
Vic
o ia.»
(*)
Macias
compuso
muchos
e sos
an o
en
ga
llego
como
en
cas ellano,
pe o
se
han
pe dido
(*)
Memo ias
pa a
la
his o ia
de
la
poesía,
y
poe as
españo
les
po
el
P.
Sa mien o.
1
10
u
—
1
46
—
la
mayo
pa e
de
ellos.
Ha
sucedido
como
las
p oducciones
de
Juan
Rod íguez,
que
po
las
ci cuns ancias
del
iempo,
quizá
po que
e i
ado
del
mundo
y
de
los
desengaños
que
en
él
su ió,
hiciese
el
mismo
que
no
llegasen
has a
noso os,
pues
si
bién
se
obse a,
los
esc i o
es
que
de
él
se
ocupan
no
nos
dan
una
exac
a
biog a ía,
y
has a
incu en
en
e o es
al
dal
la
semblanza
de
es e
a e.
A
pesa
de
odo,
como
no
que emos
p i a
á
nues os
lec o es
de
algunas
composiciones
de
Maclas,
ansc ibimos
á
con inuación
la
que
eci aba
el
mismo
cuando
an
ale osamen e
le
a eba a on
la
ida:
Ca i o
de
miña
ys u a,
Ya
odos
p enden
espan o
E
p egun an
¿que
en u a
Foy
que
me
a o men a
an o?
Mays
non
sey
no
mundo,
amigo,
Que
mays
de
meu
queb an o
Diga
des o
que
os
digo.
Que
eu
ben
sée
nunca
de ía
Al
pensa ,
que
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Cuydé
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en
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Dedica o ia
..................................................
P ólogo
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La
Ca ed al
de
I ia
Fia ia
...................
limo.
S .
D.
Alonso
de
la
Peña
y
Mon e
neg o
...............................
•
•
C onología
de
los
obispos
de
I ia.
.
.
San iago
Após ol
Ma ías
Cascalla
y
Guisande.
.
•
■
Juan
Rod íguez
de
la
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.
.
■
San ua io
déla
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...................
El
Con en o
de
He bón
........................
El
con en o
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...................
Apéndice
................................................
Pág.
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