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Solemne inauguración de la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad de Santiago verificada el domingo 19 de febrero de 1888

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Solemne inauguración de la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad de Santiago verificada el domingo 19 de febrero de 1888

Publisher: [Santiago de Compostela] : [editor non identificado], (Esc. Tip. del Hospicio)
Year: 1888
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/d4fe6ce0-21be-4a74-906e-8ce44ce4fae4/download
DE
SANTIAGO

INAUGURACIÓN
DE
LA
ESCUELA
DE
ARTES
Y
OFICIOS
DE
SANTIAGO.
se
U'JlVKHSlDADh
™
oM^s n..,
SOLEMNE
INAUGURACIÓN
DE
LA
ESCUELA
DE
ARTES
Y
OFICIOS
DE
LA
CIUDAD
DE
SANTIAGO
VERIFICADA
EL
DOMINGO
19
DE
FEBRERO
DE
1888.
Imp eso
po
acue do
del
Exo no.
Ayun amien o
Cons i ucional
de
es a
ciudad.
SANTIAGO:
E
sc l el a
T
ipo g á ic a
d el
H
o spic io
,
Asilo
de
S.
Agus ín,
isss.
se
UN1VLKS1DADL
DF
SANTIAGO
u
ejemplo,
en
el
manejo
de
la
lanzade a
con
la
eje

do a
A acne,
que,
á
pesa
de
los
poe izamien os
de
O idio
(1),
pa ece
más
bien
pe soni ica
el
ipo
po
desg acia
impe ecede o
del
ob e o
ó
indus ial
de
pocos
esc úpulos,
que
no
se
cuida
del
esme o
sino
de
acaba
p on o
la
ob a,
siquie a
sea
an
osca,
de
an
endeble
ama
y
e íme a
du ación
como
las
e

las
del
insec o
en
que
la
cas a
Deidad
encole izada
con i ió
á
la
audaz
y
desp eocupada
ope a ía
lidia:
las
elas
de
a aña.
Y
ya
que
as
la gos
p epa a i os,
du an e
los
cua

les
hemos
enido
muchas
eces
que
e ena
las
im

paciencias
del
deseo,
ha
llegado
el
dia
en u oso
de
que
se
inaugu e
es a
ins i ución,
llamada
á
p oyec

a
su
bienhadada
in luencia
y
o ma
época
en
la
his o iá
indus ial
de
San iago,
pe mi idme
que
en
los
momen os
ac uales,
solemnes
po
la
impo an

cia
p opia
del
acon ecimien o,
po
la
au o idad
con
que
lo
sella
la
ele ada
ep esen ación
o icial
y
cien

í ica
y
p es igio
del
Exo no.
S .
P esiden e
del
Con

sejo
de
Ins ucción
Pública
D.
Eugenio
Mon e o
Ríos,
que
se
ha
dignado
p esidi
es e
ac o,
po
el
ealce
que
al
mismo
p es an
las
Au o idades
y
Co po acio

nes
que
lo
hon an
con
su
asis encia,
po
la
concu

encia
que
ha
a aído
de
odas
las
clases
sociales
del
pueblo,
desde
las
más
encumb adas
á
las
más
mo

des as,
pe mi idme,
epi o,
que
moles e
aho a,
que
enga
que
moles a
ues a
a ención
discu iendo
á
la
lige a
sob e
la
enseñanza
écnica
indus ial,
y
o

ma
y
mane a
en
que
se
ap es an
ú
dispensa la
cs-
(1)
Melmno phos.
lió.
VI.

as
Escudas
de
A es
1/
O icios;
y
al
pedi os
ese
pe

miso
no
me
e ie o
al
de echo
en
si,
que
me
con

ceden
las
disposiciones
supe io es,
y
es
más
bien
pa a
mí
es ic ísimo
debe
de
hon a,
sino
á
la
bene olen

cia
que
abundan e
necesi o
pa a
con
el
modo
ha o
impe ec o
en
que
hab é
de
sa is ace
al
obligación,
y
llena
un
come ido
no
poco
di ícil
pa a
mi
co o
ingenio,
si
he
de
hui
an o
de
discusiones
imp o

pias
de
la
ocasión,
como
de
la
i ialidad,
como
de
la
a ec ada
palab e ía.
Ni
la
mejo
in ención,
ni
el
sen imien o
más
ex

quisi o
del
pundono
p o esional
bas an
pa a
p odu

ci
una
ob a
acabada,
ni
siquie a
de
condiciones
admi ables.
Es
axiomá icamen e
necesa io
sabe
ejecu a la,
ealizando
sin
pé didas
de
iempo
ni
de
ma e iales
que
in oluc en
uina,
el
in en o
p opues

o;
conoce
pa a
ello
el
a e,
que
no
es
el
ciego
empi ismo,
ni
el
loco
cap icho,
sino
conjun o
de
eglas,
de i adas
más
ó
menos
inmedia amen e
de
p incipios
cien í icos,
pa a
hace
bien
lo
que
sin
ellas
no
se
ha ía,
ó
se
ha ía
al
aza
ó
mal.
Como
nadie
nace
enseñado,
según
asien a
la
sa

bidu ía
popula ,
y
has a
pa a
el
o icio
mecánico
más
udimen a io
es
p eciso,
cuando
menos,
a eza
el
b azo
á
la
labo ,
de
ahí
que
se
hubiese
econo

cido
siemp e
la
necesidad
del
ap endizaje
en
las
a es
y
o icios,
que
cada
época
p ac icó
con
a e

glo
al
espí i u
que
en
ella
dominaba,
y
á
su
a

ia
o ganización
indus ial.
¡Qué
dis ancia
an
in

mensa,
Seño es,
como
que
en
ella
cabe
odo
lo
que
—
13
—
en
bueno
ó
mal
sen ido
se
llama
ci ilización
mo

de na,
desde
las
iniciaciones
mis e iosas
de
la
ac-
masone ía,
cuando
sólo
e a
asociación
indus ial,
ue emen e
imp egnada,
po
cie o,
de
celo
eli

gioso
(1),
desde
aquellos
i os
con
que
se
asmi-
ian
los
sec e os
p o esionales
y
simbólicos
de
la
cons ucción
á
que
obedece
la
aza
y
ejecución
de
las
galla das
ca ed ales
gó icas,
has a
las
escuelas
écnicas
con empo áneas,
que
llaman
á
p egón
he i

do,
y
aun
poniendo
en
juego
los
más
ingeniosos
alicien es,
á
odos
los
que
quie an
ap ende
ó
pe

ecciona se
en
los
udimen os,
en
la
eo ía
ó
en
las
p ác icas
de
alguno
de
los
muchos
amos
en
que
se
eje ci a
la
indus ia
humana!
Un
siglo
a ás,
el
ap endizaje
se
e i icaba
en
el
alle ,
con
a eglo
á
los
es a u os
g emiales:
égi

men
que
si
había
se ido
al
p incipio
pa a
p o ege
la
indus ia
nacien e,
cuan o
pa a
a o ece
la
inde

pendencia
de
la
clase
ob e a,
concluye a,
acumulando
abas,
po
se
émo a
de
la
libe ad
del
a esano
y
de
los
p og esos
de
la
indus ia.
Cuando
ese
o den
de
cosas
empezó
á
desploma se
pa a
cae
después
en
el
abismo
de
lo
pasado,
se
sin ió
pa alelamen e
la
necesidad
de
omen a
la
ins ucción
de
los
a e

sanos,
que
iba
dejando
mucho
que
desea ,
según
es imonio
de
los
con empo áneos,
en e
ellos
Cam-
pomanes
(2),
an o
espec o
á
la
p ecisión
y
esme_
j
de
los
abajos
cuan o
á
los
medios
empleados
pa a
(1)
Le assiu :
Ilis oi e
de
clases
oiu- ií- cs.
Tom.
l.
n
página
505.
(2)
Discu so
sob e
la
indus ia
popula .
—
11
—
despe a
la
emulación
de
los
ap endices.
Las
p i

me as
escuelas
p o esionales
son
de
es e
iempo,
y
de
es e
iempo
ambién
la
denominación
de
escuelas
de
a es
y
o icios,
la
cual
espondía
á
aquella
caduca
cons i ución
indus ial
que
se
mani es aba
po
los
ya
he idos
de
mue e
G emios
ó
Co po aciones
de
a es
y
o icios,
ases
que
son
sinónimas-
El
ad enimien o
de
la
g an
indus ia,
y
la
des

ucción
del
égimen
co po a i o,
achica on
cada
ez
más
el
cí culo
de
los
conocimien os
del
ob e o.
La
di isión
del
abajo
se
ué
a inando
y
ex emando
al
compás
de
la
ans o mación
que
expe imen aba
el
alle
con e ido
en
áb ica,
y
de
áb ica
en
ma

nu ac u a.
El
ope a io,
en
ez
de
domina
cual
an

es
la
he amien a
y
se i se
de
ella
como
ins

umen o
de
su
labo ,
llegó
á
con e i se
en
pieza
semo ien e
de
máquina
que
ejecu a
de
po
sí
la
ob a
sin
que
él
se
dé
cuen a
de
cómo
la
unción
se
ealiza.
Un
ap endizaje
se io
y
de enido
e a
supe

ino
pa a
el
caso
inmedia o,
y
poco
compa ible
con
la
p isa
que
el
ap endiz
enia
de
luc o;
el
mismo
es ue

zo
muscula
es
en
cie as
a eas
insigni ican e:
y
de
ahí
que
se
hubiesen
p ecipi ado
sob e
las
manu ac

u as,
eemplazando
á
los
homb es,
que
monopoli

zaban
an es
es os
abajos,
las
muje es
y
los
niños;
hecho
que
me
limi o
á
señala
po
una
de
sus
p in

cipales
causas,
po
no
se
ocasión
la
p esen e
pa a
emi i
ace ca
de
él
juicio
ad e so
ó
a o able.
Aun
en
la
pequeña
indus ia,
al
queda
desligados
de
odo
comp omiso
ju ídico
pa ones
y
ap endices
po
e ec o
de
la
caída
en
desuso
de
las
esc i u as
de
ap endizaje,
és e
se
esin ió
po
las
negligencias
de
los
unos,
po
las
in empe ancias
y
eleidades
de
los
o os.
Los
mismos
maes os
ienen
al a
de
cul u a,
y
no
conocen
ó
no
quie en
desapega se
de
o os
p o

cedimien os
que
los
u ina ios.
Pe o
á
odo
es o,
las
ciencias
empeza on
á
dispu
a
la
p imacía
á
las
le as,
y
saliendo
de
la
abs ac

ción
se
di igie on
á
ecunda
la
indus ia;
y
po
o a
pa e,
el
p oblema
de
la
di usión
do
la
ins ucción
y
las
cues iones
sociales
que
se
ponían
á
la
o den
del
dia,
eclamando
con
impe io
la
a ención
de
los
pen

sado es
y
homb es
de
Es ado,
de e mina on
un
mo imien o
en
a o
de
la
enseñanza
écnica,
que
si
iniciado
á
úl imos
del
pasado
siglo,
como
a ás
queda
indicado,
no
alcanzó
e dade a
impo ancia
has a
es a
segunda
mi ad
de
la
ac ual
cen u ia.
Las
Exposiciones
uni e sales
ue on
una
e ela

ción
y
un
ené gico
eso e.
Ingla e a,
la
pa ia
de
los
g andes
in en os
indus iales,
y
que
se
c eía
en
posesión
del
ce o
de
la
indus ia,
lo
ió
aci

la
en
la
Exposición
de
1851;
y
a on ando
consi

de ables
dispendios,
y
po
un
igo oso
empuje
na

cional,
de
que
es
es imonio
el
amoso
y
ecien e
Ins ihi o
de
la
Ciudad
y
G emios
de
Lond es
(The
Ci y
and
Guilde
o
London
Ins i u e)
,
que
ex ien

de
á
odo
el
país
sus
es ímulos,
se
ap esu ó
á
mon

a
la
enseñanza
cien í ica
de
ca ác e
écnico
y
la
indus ial
a ís ica.
F ancia,
á
su
ez,
empezó
á
en e e
en
la
Ex

posición
uni e sal
de
1862,
y
pudo
comp oba
en
la
de
1867,
po
el
ó gano
de
su
Ju ado,
que
la
in

dus ia
nacional,
de
an
me ecido
enomb e
po
su
adicional
buen
gus o,
se
había
es ancado,
y
aun
degene aba,
debido
á
las
de iciencias
del
ap endizaje
en
p ác ica.
La
sub ención
que
pa a
co egi
es e
-
10
-
unes o
mal
o ó
el
Municipio
de
Pa ís
en
a o
de
los
jó enes
ob e os
que
ac edi a an
habe
llena

do
las
condiciones
de
un
cumplido
ap endizaje
y
que
casi
quedó
sin
aplica se
¡ an
pocos
ue on
los
que
se
p esen a on
al
concu so!
de e minó,
como
base,
la
c eación
de
las
escuelas
de
ap endices,
de
es uc u a
a ia,
e izadas
de
di icul ades,
y
cuya
o ma
de ini

i a,
si
cabe
aquí
lo
axa i o,
es
uno
de
los
muchos
p oblemas
que
o ece
la
in incada
cues ión
de
la
enseñanza
écnica.
I alia
ambién,
en
es a
úl ima
época,
omando
po
pa ón
á
Alemania,
aunque
dándole
co e
p opio,
o ganizó
pa alela
á
la
enseñanza
clásica,
la
écnica,
como
es udio
gene al
á
es ilo
de
las
Realscliulen
ge

mánicas,
ó
escuelas
eales,
según
bá ba amen e
se
ha
aducido
al
español
y
al
ancés
sin
ija se
en
que
Realicn
signi ica
en
lengua
alemana
las
Ma e

má icas,
que
cons i uyen
la
no a
dominan e
de
al
ins ucción
y
es ablecimien os.
Y
á
la
pa
de
es a
enseñanza
gené ica,
que
depende
del
Minis e io
de
Ins ucción
Pública,
c ece
igo osa
o a
ama
de
ins

ucción
écnica
aplicada
á
los
o icios,
de
enseñanza
a esana,
como
la
llama
mi
que ido
maes o
D.
Joa

quín
M.
a
San omá
en
su
no abilísima
Memo ia
o i

cial,
an
abundan e
en
no icias
como
sob ia
de
pa

lab as
(1),
o mada
dicha
ama
po
múl iples
y
a

iadísimas
escuelas
de
a es
y
o icios
subo dinadas
al
Minis e io
de
Ag icul u a,
Indus ia
y
Come cio,
(1)
Memo ia
sob e
las
Escuelas
de
A les
y
O icios
en
Ingla e a,
I alia,
F ancia
y
Bélgica,
edac ada
po
mán

dalo
del
Excmo.
S .
Minis o
de
Fomen o.
Mad id,
188G.
u

y
que
ealizan
la
usión
¿leí
a e
con
la
indus ia
en
la
pa ia
de
las
a es.
En
Alemania,
donde
desde
1870
la
indus ia
ha
omado
un
uelo
so p enden e,
y
expe imen ado
la
cu iosísima
e olución,
que
acaso
se
imponga
como
ley
gene al,
de
hace se
u al
la
misma
u bana,
pa a
sos ene
po
el
meno
cos o
de
la
ida
del
ob e o
en
los
campos
la
compe encia
de
la
ba a u a,
ca ac

e ís ica
de
la
ab icación
alemana,
no
solamen e
se
han
mul iplicado
las
escuelas
ele
ojíelos
(geioe Le -
schulen),
sino
que
po
aquel
Gobie no
que
an o,
cuando
no
an
desmedidamen e,
se
p eocupa
de
las
cues iones
ob e as,
y
po
los
mismos
indus iales
que
comp enden
sus
in e eses
como
ni
el
mismo
John
Bull
les
iguala,
se
han
es ablecido
ingeniosísimos
medios
de
enseñanza
que
chocan,
po
lo
a e ido,
con
odas
nues as
ideas
y
nues as
cos umb es
en
la
ma e ia,
como
Museos
écnicos
no
inmó iles
y
en
-
ce ados
en
salones,
sino
mo ilizados
y
ac uando
sob e
odo
un
e i o io,
cual
el
de
la
Sociedad
cen

al
de
a e
y
de
indus ia,
cons i uida
en
Dussel

do
en
1881,
y
cuyos
obje os,
colecciones
de
modelos,
dibujos,
es ampas,
o og a ías
y
lib os,
se
emi en
po
la
modicísima
cuo a
de
susc ición
de
6
pese as
al
año,
á
domicilio
de
los
socios,
que
esiden,
si
es
caso,
á
la
dis ancia
de
40
ó
50
kilóme os
del
Museo.
Y
se
pudie a,
así
mismo,
ci a
í
Rusia,
cuyas
so

ciedades
Impe ial
poli écnica,
undada
en
1866,
y
pa

a
la
mejo a
del
abajo
nacional
en
memo ia
del
Cza
libe ado
Alejand o
II,
es ablecida
en
1885,
han
omado
con
an a
decisión
y
an
calu oso
en

usiasmo
la
di usión
de
la
ins ucción
p o esional
en
aquel
as ísimo
Impe io,
que
ha
me ecido
que
el
-
IR
-
p ime
Cong eso
in e nacional
de
enseñanza
écnica,
celeb ado
en
Bu deos
en
Se iemb e
de
1886,
hubiese
ijado
como
luga
de
su
p óxima
eunión,
en
Junio
del
co ien e
año
de
1888,
la
Ciudad
de
San
Pe e sbu go.
Y,
inalmen e,
las
demás
naciones
eu opeas,
Bélgica,
Aus ia,
Suiza,
Po ugal,
Rumania,
e c.,
odas
ellas,
en
los
úl imos
años,
han
e o mado
ó
desen uel o
su
legislación
en
es e
amo
de
la
ins ucción
pública,
y
consag ado
sucesi amen e
mayo es
can idades
de
sus
p esupues os
al
es ablecimien o
ó
mejo a
de
las
es

cuelas
écnicas
popula es
ó
supe io es,
y
de
los
alle

es
de
ap endizaje.
No
en
ano
hemos
aído
á
cuen o
los
an e io es
p eceden es,
po
que
aun
cuando
el
pa io ismo
no
deba
cega nos
y
siemp e
ha
de
esul a
en
ello
Es

paña
ezagada,
es
bien
que
cons e,
en
desag a io
de
nues a
a onía,
se
de
echa
mode nísima
la
cues
ión
de
la
enseñanza
écnica
indus ial,
á
lo
menos
como
de
esolución
que
no
cabe
mi a
con
indi e

encia,
ó
aplaza
pa a
iempos
de
mayo
desahogo
de
la
Hacienda
pública,
ó
en
que
la
Ciencia
haya
ya
allado
sob e
su
o ganización
más
con enien e,
que
es á
po
hoy
en
li igio,
Respec o
á
es o
odas
las
nebulosidades
que
en

uel en
los
p oblemas
de
la
ins ucción
pública,
pa ece
que
se
espesan
oda ía
al
a a se
de
la
en

señanza
écnica,
cuya
misma
u ilidad
ha
llegado
á
pone se
en
duda.
Elocuen e
p ueba
o ece
el
ci ado
Cong eso
in e nacional
de
1886,
con ocado
bajo
un
p og ama
magis al,
siquie a
algo
ambicioso,
y
que
si
allegó
g ande
iqueza
de
documen os
y
memo ias
-
19
-
llenas
de
in e és,
que
nos
imponen
del
es ado
de
es a
enseñanza
en
sus
dos
amas
de
indus ial
y
me can il
en
las
di e en es
naciones
de
Eu opa
(1),
ha
sido
un
an o
escaso
y
pob e
en
conclusiones;
y
sin
que,
á
pesa
de
habe
omado
en
las
eunio

nes
pa e
e dade as
eminencias
eu opeas
en
la
ma e ia,
se
hubiese
a ibado
á
p ecisa
la
misma
signi icación
de
las
denominaciones
escuela
énica
indus ial,
p o esional,
e cé e a.
Y
es
que
así
como
el
come cio,
que
sólo
es
una.
elación,
iende
al
cosmopoli ismo
y
á
la
uni icación
de
ope aciones
y
p ocedimien os,
la
indus ia
ab il
iene
ca ác e
más
pa icula is a,
y
se
adap a
más
es echamen e
á
las
a iedades
del
es ado
social
y
á
la
di e encia
de
hábi os
y
adiciones.
Los
mode

los
in lexibles
son
po
lo
mismo
con ap oducen es
en
su
enseñanza,
y
és a
debe
ende
más
bien
á
pe

ecciona
las
indus ias
exis en es,
ab iendo
la
in e

ligencia
á
su
conocimien o,
y
p opagando
nue os
mé

odos
y
p ocedimien os
adelan ados,
que
no
á
c ea las
donde
no
las
haya,
papel
que
oca
p incipalmen e
des

empeña
al
espí i u
de
emp esa
auxiliado
del
capi al.
Po
eso
es
de
alaba
sin
asa
ya
no
solamen e
el
pensamien o
en
sí,
que
ha
lle ado
á
eliz
é mino
el
ac ual
Exo no.
S ,
Minis o
de
Fomen o,
de
implan a
en
las
di e sas
egiones
de
España,
do ándola
con
los
abundan es
ecu sos
del
P esupues o,
la
ense

ñanza
popula
écnica,
educida
has a
aquí
á
los
es*
(1)
Cong es
in c nalional
ayanl
pou
obje
enscigne-
men
ecliniquc,
cominc cial
el
iiulusl iel.
Gomplc
endu
des
a aux:
20-25
SepLemb e
1880.
u
-
20
-
echos
lími es
de
la
Co e,
ó
abandonada
á
las
ins

pi aciones
y
cuidados
de
las
asociaciones
pa icula

es,
sin
medios
en
lo
gene al
bas an es
pa a
dispensa
es a
de
suyo
cos osa
ins ucción,
que,
sin
emba go,
es
ue za
econoce
encaja
pe ec amen e
den o
de
la
ó bi a
de
su
ac i idad,
y
puede
se
aun
más
uc
uosa
en
sus
manos
que
en
las
del
Es ado,
pa a
que
se
pliegue
mejo
á
las
necesidades
de
la
indus ia
del
espec i o
país:
sino
que
ambién
es
digno
de
odo
encomio
el
modo
como
es á
azado
en
sus
asgos
p incipales
ese
pensamien o
en
el
Real
Dec e

o
de
5
de
No iemb e
de
1886,
ó
sea
la
o ganización
sus ancial
de
las
nue as
Escuelas
de
A es
y
O i

cios.
La
men e
del
Gobie no,
que
se
anspa en a
ó
mani ies a
en
dicho
Dec e o,
en
el
Reglamen o
de
la
misma
echa,
y
en
las
Ins ucciones
comunicadas
á
las
Jun as
o ganizado as,
es
que
la
enseñanza
no
se
encie e
en
abs acciones
aplicables
á
los
di

e sos
conocimien os
humanos,
ó
á
las
di e en es
p o esiones
de
la
ida,
como
la
dada
en
nues os
Ins i u os
clásicos,
sino
que
sea
eminen emen e
p ác

ica
y
aplicada
desde
luego
á
las
a es
y
o icios.
La
pa e
eó ica
es
an
esencial
como
compendiosa:
A i mé ica
y
Geome ía,
ins umen o
la
p ime a
de
con abilidad,
de
que
no
puede
p escindi
ninguna
indus ia,
supues o
obligado
la
úl ima
del
dibujo
in

dus ial,
y
base
de
las
a es
manuales,
cuyos
p o

duc os
no
se
han
de
ab ica
á
lo
que
salga
sino
con
p ecisión
y
medida:
á
es a
asigna u a
a
unida,
como
su
ema e
y
complemen o
ecundan e,
el
es

udio
de
los
p incipios
del
a e
de
cons ucción
y
el
de
los
ma e iales,
su
esis encia,
empleo,
e c.,
en
cuan o
s j
elacionen
más
di ec amen e
con
los
co

—
27
—
ins uidos,
subiendo
el
ni el
de
la
cul u a
écnica
gene al
ó
especial,
desa ollando
po
su
medio
ap i

udes,
y
acili ando
consiguien emen e
ecu sos
á
las
ingen es
masas
que
en
oda
la
nación
consumen
sus
es ue zos
en
ans o ma
p oduc os
pa a
que
puedan
aplica se
á
la
sa is acción
de
nues as
nece

sidades
desde
las
más
ulga es
has a
las
más
e ina

das.
Aun
p escindiendo
po
un
momen o
del
lado
social,
de
que
es a
enseñanza
se
di ije
al
mayo
nú

me o,
á
quien
ab e
ó
hace
más
accesible
un
po e

ni
de
modes o
bienes a
cuando
no
de
p ospe idad,
las
de iciencias
de
la
ins ucción
no
se
no an
ac ual

men e
an o
en
las
cumb es
como
en
la
base
de
la
inmensa
población
indus ial;
ni
son
an
ácil

men e
emediables,
pues
si
se
puede- ae
p on o
de
cualquie a
pa e
un
di ec o
en endido
(y
cuen a
que
no
menciono
o as
do es
necesa ias
pa ^
que
pueda
deci se
excelen e,
po
que
no
las
da
el
es u_
dio)
no
es
an
asequible
asplan a
odo
el
pe sonal
in e io
de
una
indus ia,
ni
imp o isa
su
ins ucción
cuando
la
a ea
iene
que
se
desempeñada
con
cie

o
g ado
de
in eligencia
y
de
conocimien os
écnicos.
Tal
es
el
sen i
que
ha
dominado
sin
con adición
en
el
Cong eso
in e nacional
de
1886,
y
al
ambién,
el
que
p incipalmen e
de e mina
y
es
como
blanco
p e

e en e
del
impulso
que
se
es á
dando
en
odas
pa

es,
po
los
Gobie nos
y
po
las
Co po aciones
ó
So

ciedades
ci iles
y
eligiosas,
á
la
enseñanza
écnica
indus ial.
Acaso
los
esul ados
no
co espondan
en
la
medida
que
se
ape ece
á
los
es ue zos
de
la
ins i ución.
La
al a
de
p epa ación
con enien e,
la
igno ancia
de
o os
conocimien os
de
ins ucción
p ima ia
que
se
UN^ERSIDADE
DL
SAN
iAGO
u

—
as

ios
que
se
encie an
en
ese
dip ongo
de
la
más
udimen a ia
enseñanza
que
se
dice
lee
y
esc ibi ,
y
que
es
la
única
condición
que
el
Reglamen o
de
es as
Escuelas,
cediendo
an e
la
ealidad
más
áspe a,
y
ab iendo
libe almen e
de
pa
en
pa
sus
pue as
á
oda
la
población
ob e a,
exige
á
los
alumnos
pa a
su
admisión
á
ma ícula,
ha á
quizás
que
ma che
el
adelan o
con
paso
sino
a do,
poco
ápido.
El
cu so
del
iempo
con
sus
p og esos,
cuando
no
o as
cau

sas
más
inmedia as,
pod án
modi ica
es a
si uación
de ec uosa,
e i ando
que
so
en e enga
en
las
p i

me as
labo es
de
la
cul u a
in elec ual,
en
la
o u

ación,
po
deci lo
aáí,
de
las
in eligencias,
el
iem

po
que
cumplía
in e i
sin
pé dida,
pa a
con inua
la
me á o a,
en
las
labo es
ya
di ec as
de
la
cul u a
écnica.
Y
si
á
l
$
a
ins ucción
p ima ia
un
poco
des

en uel a,
se
añadiese
en
la
escuela
de
p ime as
le

as,
según
a
siendo
ya
clamo
de
los
en endidos,
algo
de
udimen os
de
dibujo,
que
naciones
hay,
co

mo
Bélgica
y
F ancia,
donde
es
al
ins ucción
obliga

o ia;
y
algo
ambién
de
abajo
manual,
que
desa olla
las
ue zas
ísicas
del
niño,
le
amilia iza
con
ú iles
de
uso
ecuen e
y
ulga
en
las
necesidades
de
la
ida
y
con
p ác icas
que
son
o os
an os
medios
sencillos
de
aleccionamien o
cien í ico,
y
puede
cual
nada
ins ui
al
indi iduo
sob e
su
ocación
p o e

sional,
an
impo an e
de
a e igua
pa a
alcanza
éxi os,
y
no
su i
conscien e
ó
inconscien emen e
en
la
ca e a
de
la
ida
decepciones
que
aen
apa

ejada
la
desg acia,
en onces
sí
que
es as
Escuelas,
consag adas
de
lleno
y
sin
dilaciones
á
su
misión
p o esional,
ob a ían
ma a illas,
y
se ían
obus ísima
palanca
que
le an a a
inmedia amen e
con
la
cul u

a
indus ial,
la
misma
p oducción
del
país.
u
Asomb a
el
esul ado
que,
ascendiendo
al
o den
indus ial,
p oduce
es a
enseñanza
cuando
se
di ige
con
e
y
con
ino.
No
hay
que
apela
pa a
demos

a lo
á
conside aciones
gene ales,
ni
ae
his o ias
de
an año
como
ejemplos.
Bas a
busca los
en
los
años
úl imos,
en
esa
Nación
alemana,
cuyos
p oduc

os
es amos
iendo
cómo
in aden
odos
los
me ca

dos,
y
de
que
mane a
an
ma cada
adelan an
en
gus o
a ís ico,
has a
el
pun o
de
dispu a
la
palma
de
la
elegancia,
y
no
digamos
ya
de
la
ba a u a,
á
los
mismos
a ículos
de
Pa ís.
Re e i é
un
caso
cu ioso.
Hacia
la
on e a
belga
cae
una
p o incia
llamada
del
Ei el,
cuyo
sob enomb e
de
Saha a
alemán
su
icien emen e
la
desc ibe,
y
cuyos
habi an es,
buhone

os
en
su
mayo
pa e,
me ecían
an
mala
epu ación
que
ni
aun
hallaban
muje es
con
quienes
casa se.
Mas
he
aquí
que
aquella
Sociedad
cen al
de
a e
-y
de
indus ia,
a ás
ci ada,
undada
en
Düsseldo
hace
sie e
años,
y
que
en
1886
con aba
ya
unos
7000
-miemb os
diseminados
po
un
as o
e i o io
y
dis ibuidos
en
36
asociaciones
unidas,
lo
que
le
da
un
pode
de
acción
gigan esco,
u o
la
eliz
idea
de
en ia
allá
una
misión
de
ins ucción
éc

nica,
o mada
de
p o eso es
no ables,
que
acome ie

on
la
noble
emp esa
de
le an a
de
su
aba imien o
y
egene a
dicho
país,
desa ollando
en
él
las
in

dus ias
menudas.
Empeza on
po
un
pueblecillo
cuya
ab icación
se
educía
á
a one as
oscas,
y
donde,
con
ocasión
de
pe ecciona las,
es ablecie on
alle es
pa a
abajos
a ios
en
alamb e.
En
o o,
eclamados
po
los
mismos
a esanos
á
quienes
cau

i ó
al
p ueba,
mejo a on
la
cons ucción
de
las
ca e as:
en
un
e ce o,
las
sillas
pa a
niños
que
—
30
-
lab aban
an es
aquellos
paisanos
con
un
cuchillo,
y
que-hoy,
abajadas
en
alle es
de
ca pin e ía,
son,
como
los
an e io es,
a ículos
de
expo ación
que
alcanzan
buenos
p ecios.
Así
el
incul o
Ei el,
dedi

cado
ac ualmen e
á
la
cons ucción
pe eccionada
de
obje os
ulga ísimos,
que
se
exhiben
al
lado
de
las
ob as
de
a e
en
el
Museo
de
Düsseldo ,
ha
lle

gado
á
se
una
p o incia
indus iosa,
y
se
halla
en
ías
de
p ospe idad
isible
(1).
No
es
dado
al
ingenio
humano
p edeci
las
ans-
-
o maciones
que
expe imen a á
en
lo
u u o
el
mo

do
de
se
de
la
indus ia
ab il.
La
g ande
indus ia,
ase
que
co esponde
á
es e
siglo,
y
que
pa ece
do ada
de
una
po encia
incon as able
de
abso ción
que
inu iliza
oda
compe encia
de
las
pequeñas,
si
ma ó
á
algunas
de
és as,
ha
dado
ida
á
o as
que
c ecen
á
su
lado
como
acceso ias;
y
cual
si
ella
doblase
la
cu a
de
su
e olución,
y
ec i icase
su
economía,
no
e is e
ya
como
única
o ma
la
aglome ación
de
abajos
en
el
ecin o
ce ado
de
una
g an
áb ica,
sino
que
se
disemina
ambéin
en
múl iples
alle es
domés icos,
some idos
á
la
ley
de
la
di isión
del
abajo,
y
bajo
la
unidad
de
emp esa
que
la
ca ac

e iza,
de
sue e
que
economis as
hay
que
colocan
las
indus ias
domés icas
en
la
ca ego ía
de
la
g an
(1)
Cong es
inle na ional
ayanl
pou
objcl
l
enseigne-
menl
echnique
ele.
Memo ia
muy
in e esanle
p esen ada
po
M.
Ma io
Vachon
sob e
los
Museos
de
paisanos
en
Alema
nía.
SC
DL
SAN
)
1AG
■
DE
COMPOS"
u
-
31
-
indus ia
(1).
Los
p og esos
de
la
misma
y
las
com

binaciones
del
come cio,
aba a ando
máquinas
y
a

cili ando
su
adquisición,
han
pues o
muchas,
las
de
cose ,
.
g.,
al
alcance
de
los
co os
aho os
del
a

esano:
la
ciencia
abaja
in a igable
pa a
consegui
la
ba a u a
y
la
ulga ización
de
los
agen es
mecá
nicos
que
has a
aho a
sólo
han
podido
u iliza
los
g andes
capi ales:
en e an o
hállase
en
uso
en
algunas
pa es,
como
especulación
luc a i a,
la
en a
ó
el
a iendo
de
can idades
de
ue za
mo iz
pa a
el
se icio
de
las
indus ias
en
pequeño:
és as
p e

sen an
á
su
ez
en ajas
p opias,
y
pueden
con a

balancea
su
debilidad
con
el
s o c o i o
de
la
asociación,
que
cen uplica
las
ue zas.
Y
como
ocupan
y
ali

men an
á
la
mayo
pa e
de
la
población
ob e a,
pues
has a
en
las
naciones
donde
p i a
la
g an
indus ia
es án
los
ope a ios
de
áb ica
en
mino ía,
esul a
que,
cual
en
la
época
de
Campomanes,
con

inúa
siendo
aquí,
como
en
odas
pa es,
de
in e és
nacional,
combinado
con
el
social
de
que
hoy
la
cues ión
se
iñe,
el
que
se
di ija
la
enseñanza
éc

nica
p incipalmen e
en
a o
de
la
indus ia
popula
i
ó
mejo
oda ía,
pa a
comp ende
la
ab icación
jiña
y
no
conc e a se
á
la
Las a,
á
que
se
e e ía
en
el
siglo
pasado
aquella
denominación,
en
a o
de
las
pequeñas
indus ias
(galicismo
co ien e),
pe o
inclu

yendo
en
la
clase,
ó
asimilándoles
las
indus ias
domés icas,
an
necesi adas
unas
y
o as
pa a
su
(1)
Wi lh;
Tomo
4.°
de
sus
P incipios
de
Economía
polí ica,
aducido
al
ancés
po
la
Ba onesa
de
Comb ugghe
bajo
el
í ulo
de
Luis
du
a ail
au
XIX
siécle.
u
—
32
—
adelan o
de
cul u a
p o esional
y
a ís ica.
Á
es a
exigencia
ocu e
sa is ac o iamen e,
y
po
ello
he

mos
aído
á
cuen o
las
p eceden es
conside aciones,
el
K.
D.
o gánico
de
las
Escuelas
de
A es
y
O icios
al
es ablece ,
como
su
segundo
obje o,
c ea
y
p omo

e
la
ins alación
de
alle es
de
pequeñas
indus ias.
Discu iendo
Campomanes
sob e
la
indus ia
po

pula
p esen a
á
la
Galicia
de
su
iempo
como
ipo
de
cons i ución
indus ial
sólida
y
bené ica,
que
co

loca
aún
po
encima
de
la
de
Ca aluña,
aduciendo
en
su
encomio,
y
en
p ueba
de
los
elices
esul ados
de
la
indus ia
popula ,
el
hecho
de
no
habe
podi

do
ap o echa se
de
la
condonación
de
a asos
de
con ibuciones,
dec e ada
po
D.
Ca los
III
á
su
ad enimien o
al
ono,
po
que
nada
adeudaba
(1).
No
discu amos
la
ce eza
y
exac i ud
de
la
causa
alega
da,
pues o
que
de
cualquie a
mane a
hay
que
econoce
con as a
no ablemen e
aquella
si uación
con
la
an

gus iosa
ac ual,
que,
á
pe mi i lo
el
égimen
ibu

a io,
o ece ía
ancho
campo
pa a
que
se
eje ci asen
la
piedad
del
Rey
ó
del
Es ado,
ya
no
en
emi i
a asos
de
ibu os,
sino
en
desemba ga
mul i ud
de
incas
a ec as
á
su
esponsabilidad.
Galicia
i e
de
la
ag icul u a;
pe o
la
ag icul u a
de
po
sí,
y
más
en
los
iempos
que
co en,
es
in

su icien e
pa a
lab a
el
bienes a
de
un
país:
nece

si a
del
concu so
de
la
indus ia,
e dad
ya
an
i-
(1)
Discu so
sol e
el
onienlo
de
la
indus ia
popula ,
X.
u

ial
que
exime
po
comple o
de
p obanza.
Nada
an
pode oso
como
las
g andes
explo aciones
ab i

les
pa a
desen ol e
en
poco
iempo
la
iqueza
en
un
e i o io;
mas
demandan
pa a
su
uncionamien o
condiciones
especialísimas,
y
no
bas a
pa a
imp o

isa las
el
mejo
deseo,
ni
la
exci ación,
ni
el
simple
es ue zo:
iene
ambién
su
e e so
la
medalla,
y
conocidas
son
las
neg as
in as
que
a ean
el
sobe bio
cuad o
de
la
p ospe idad
de
las
poblaciones
manu

ac u e as.
Es
más
asequible
el
einado
de
las
peque

ñas
indus ias;
más
llana
la
p opagación
de
los
o icios,
los
cuales
sub ienen
á
mayo
núme o
de
ne

cesidades
de
la
ida,
equie en
pequeño
capi al
pa a
su
es ablecimien o
y
eje cicio,
y
pueden
(lo
cual
cie amen e
no
es
un
bien
en
absolu o)
egula
su
p oducción
po
el
consumo:
y
aun
cuando
no
ab an
an
ancha
ía
hacia
la
iqueza
deslumb an e,
conducen,
sin
emba go,
á
esa
au ea
medioc i as
que
es
el
sueño
de
la
poesía
y
de
la
i ud
modes a.
Implan ada
cada
una
de
las
nue as
Escuelas
de
A es
y
O icios
en
dis in a
egión,
y
habiendo
así
de
esponde
á
di e en es
necesidades
indus iales,
ninguna
acaso
como
la
de
San iago
iene
an
cla a

men e
asignado
pa a
ac ua
es e
e eno
de
la
pe

queña
indus ia:
los
o icios
mecánicos
cuen an
aquí
un
pasado
ilus e,
y
hay
a í ices
dis inguidos
que
p ocu an
man ene
enhies a
la
bande a
de
las
glo

iosas
adiciones
y
de
la
ganada
epu ación
a ís

ica.
Pe o
en
la
e olución
adical
que
ha
su ido
la
indus ia,
y
que
p osigue
su
ca e a
e iginosa
de
adelan os,
se
han
in en ado
u ensilios
y
máqui

nas,
se
han
ideado
mé odos,
se
han
descubie o
p ocedimien os
que
cambian
po
comple o
las
con-
-
3'1
—
¿liciones
del
abajo
manual,
y,
lo
que
es
más
im

po an e,
sus
esul ados
económicos.
Cuando
odo
ma cha,,
el
pa a se
es
queda se
muy
a ás,
y
en
indus ia,
condena se
á
la
mise ia:
que
el
consumo
no
iene
en añas
ni
aun
cu iosidad
espec o
á
las
necesidades
del
p oduc o ,
y
busca
siemp e
lo
me

jo
y
más
ba a o.
La
Escuela
que
hoy
se
inaugu a
como
emb ión,
y
que
i á
desa ollándose
en
suce
si os
p esupues os
con
a eglo
á
las
necesidades
que
le
mues e
y
haga
oca
la
expe iencia,
al
an o
po
su
ilus ado
pe sonal
de
los
adelan os
con em

po áneos,
es á
des inada,
si
sus
alumnos
coope an
al
es ue zo,
á
in undi
nue a
sa ia
en
las
indus ias
del
país.
Su
es e a
de
escla ecimien o
es
po
aho a
San

iago,
pe o
de
se
oco
in enso
de
luz,
és a,
con o

me
á
leyes
que
igen
an o
en
lo
ísico
como
en
lo
in elec ual,
p opagándose
po
sucesi as
ondulacio

nes
á
mayo es
dis ancias,
pod á
ilumina
más
ó
menos
ue emen e
un
adio
ex enso.
¡Oh
si
llegase
á
los
campos!
Po que
no
son
solamen e
las
indus

ias
ag ícolas
las
llamadas
á
obus ece
y
se i
de
apoyo
á
la
ag icul u a,
p es ando
de i ación
in

media a
á
sus
p oduc os,
sino
ambién
las
mismas
indus ias
u banas,
en
la
o ma
de
indus ias
á
domicilio,
las
que
en
algunos
países
o nan
p óspe

a
y
supe io
á
la
del
ob e o
de
las
poblaciones,
la
si uación
económica
del
paisano,
el
cual
compa e
sus
abajos
según
las
es aciones,
ó
dis ibuye
los
de
oda
su
amilia
en e
el
cul i o
de
los
campos
ó
la
c ianza
del
ganado,
y
las
aenas
delicadas
de^
alle
domés ico.
Asi
ocu e
en
Bélgica
espe o
á
los
encajes
y
a ias
clases
de
ejidos;
en
Sajonia
y
en
algunos
can ones
de
Suiza,
con
el
bo dado
en
blanco;
en
o os
can ones,
en
el
amo
de
sede

ías,
de
enzado
de
paja,
de
picado
de
made a;
en
la
misma
Nación
hel é ica,
como
en
algún
pun o
de
Alemania,
espec o
á
los
elojes,
que
aun
los
de
cons ucción
más
delicada
y
de
mayo
p ecisión
c onomé ica,
se
elabo an
po
piezas
ú
ope aciones,
con
a eglo
á
una
de alladísima
di isión
del
a

bajo,
en
las
aldeas
del
Ju a
be nés
y
de
la
Sel a
Neg a
(1).
Si
és as
ú
o as
indus ias
domés icas
acomodadas
á
las
exigencias
y
gus os
einan es,
y
aunque
uesen
de
co os
endimien os,
pudie an
ad

qui i
ca a
de
na u aleza
en
nues a
población
u al,
que
se
con en a
con
an
poco,
que
no
aspi a
más
que
á
lo
necesa io,
no
se
la
e ía,
po
cie o,
oma
dolo osamen e
á
bandadas,
y
has a
po
ag u

paciones
de
amilias,
el
camino
de
la
emig ación,
mu mu ando
quizás
aquella
is e
sen encia
ubi
be-
ne,
ibi
pa ia,
dic ada
po
el
helado
egoísmo,
ó
an as
eces
ambién,
po
la
ama ga
necesidad
im

pe iosa
de
i i .
Pe o
sin
que
deje
de
aca icia
esos
ideales
gene

osos,
que
acabamos
de
e
no
son
quime as
de
la
an asía,
sino
ealidades
que
palpi an
en
o as
nacio

nes,
es a
Escuela
iene
an e
sí,
po
de
p on o,
la
as a
y
noble
a ea
de
p opo ciona
g a ui amen e
á
nues os
a esanos,
que
ya
en
g an
núme o
han
llamado
á
sus
pue as,
aquella
cul u a
écnica,
cien í

ica
y
a ís ica
que
ins uyéndoles
en
el
po qué
y
(1)
Wi lh:
Luis
du
a ail
an
XIX
siéclc
2/
pa le,
Economie
u al.
—
36
-
en
los
adelan os
de
sus
o icios,
y
emancipándoles
de
a
u ina
que
es anca
la
in eligencia
y
la
indus ia,
es
pe mi a
di igi
la
mi ada
po
un
ho izon e
más
ex enso
y
a anza
con
paso
i mo
en
el
camino
de
su
p o esión
y,
po
esul ado,
en
el
de
su
po eni
y
de
su
o una.
El
menes al
ó
a esano,
el
ob e o
en
gene al,
el
que,
po
la
du a
ley
de
la
necesidad,
i e
de
la
ím
p oba
labo
de
sus
manos
no
cuen a
casi
nunca
con
o o
pa imonio
que
el
á
eces
pingüe
de
sus
do es
ísicas,
in elec uales
y
mo ales;
la
salud,
que
se
la
ha
cali icado
de
unidad
que
da
alo
á
odos
los
ce os
l
i
ia
i
m'h'
la
ene gía
íSÍCa
»
Pa a
la
aena;
la
habilidad
manual,
que
ejecu a
p on amen e
el
pen

samien o,
el
golpe
de
is a,
que
allana
el
obs áculo»
el
buen
gus o,
que
da
a ac i os
al
p oduc o;
la
ins

ucción,
que
conduce
á
su
pe eccionamien o;
el
amo
al
abajo,
que
ueca
la
pena
en
goce;
la
hon

adez
,
que
asegu a
la
colocación
ó
la
clien ela;
las
cos umb es
mo ige adas,
que
acili an
el
aho o;
la
icligiosidad,
po
úl imo,
que
mode a
los
ape i os
y
hace
lle ade as
las
ama gu as
que,
cual
más,
cual
menos,
aciba an
oda
exis encia.
Cuando
an
p e

ciadas
do es
se
hallan
en
pe ec a
ecuación,
ó
no
es án
á
lo
menos
des uidas
las
unas
po
la
ca en

cia
ú
oposición
de
las
o as,
cons i uyen
lo
que
es
aún
mejo
que
un
capi al,
la
pode osa
máquina
que
oija
los
capi ales:
que
ácil
ue a
ci a
nomb es
p o

pios
de
g andes
po en ados
de
la
ac ualidad
que
han
salido
de
las
úl imas
ilas
de
la
clase
ob e a
pa a
ele a se
po
sus
p opios
me ecimien os
y
po
su
p opio
impulso
á
las
egiones
supe io es
de
la
o

una,
á
donde
no
alcanzan
apenas
los
descendien es
de
los
an iguos
magna es.
u
DISCURSO
PRONUNCIADO
POR
EL
RECTOR
DE
LA
UNIVERSIDAD
LITERARIA
DE
SANTIAGO
EXCMO.
SEÑOR
DON
ANTONIO
CASARES.
------
-esgR»>»
----- -
Según
el
a iculo
14
del
Real
Dec e o
de
5
de
No

iemb e
de
1886,
las
Escuelas
de
A es
y
O icios
o man
pa e
de
las
enseñanzas
que
dependen
del
Rec o
de
la
Uni e sidad
del
Dis i o.
Como
ocupo
es e
hon oso
pues o,
aunque
inme ecidamen e,
c eo
de
mi
debe
di igi
en
es e
ac o
solemne
mías
pocas
palab as
á
los
dignos
p o eso es
y
á
los
alumnos
de
es a
Escuela.
Nada
oy
á
deci
de
las
en ajas
queá
los
a is as,
indus iales
y
a esanos
p opo cionan
las
enseñanzas
que
en
ella
han
de
da se;
elocuen emen e
lo
ha
expues

o
el
S .
Di ec o
en
el
b illan e
discu so
que
acaba
de
lee ,
y
an
sólo
quie o
mani es a
á
unos
y
á
o os
que
en
odo
lo
que
de
mi
dependa
como
Rec o
y
como
pa icula ,
pueden
con a
con
mi
coope ación
en
lo
que
se
e ie e
al
desa ollo
y
p ospe idad
de
es e
nacien

e
es ablecimien o.
Seño es:
hace
más
de
medio
siglo
que
empecé
mi
ca e a
de
p o eso ,
y
p ecisamen e
en
una
cá ed a
aplicada
á
las
a es;
muy
jo en
en onces,
y
lleno
de
ilusiones,
me
dediqué
con
a án
á
la
enseñanza,
ín i

mamen e
con encido
de
que
pa a
el
desa ollo
de
la

—
'lí
—
indus ia,
pa a
la
p ospe idad
de
las
a es,
y
pa a
mejo a
la
condición
de
las
clases
abajado as,
que
o man
la
mayo
pa e
de
las
ue zas
i as
de
la
Na

ción,
e a
p eciso
di undi
la
ins ucción,
ulga iza los
conocimien os
cien í icos,
demos a
que
la
aplicación
de
los
descub imien os
que
hacen
los
sabios
en
sus
gabine es
y
labo a o ios,
de
las
e dades
que
ponen
de
mani ies o
con
sus
in es igaciones,
son
los
medios
más
e icaces
de
mejo a
los
p oduc os
de
la
indus ia,
de
c ea
o as
nue as,
y
de
e i a
que
los
a esanos
se
abandonen
á
las
u inas
de
sus
o icios,
y
puedan
emplea
con
u o
su
inicia i a,
pe sonal.
C eía
yo
que
se
ac ecen a ían
las
pocas
cá ed as
de
aplicación
que
se
habían
es ablecido
en
algunas
p o incias,
y
que
no
se
a da ía
mucho
en
ene
nue os
cen os
de
enseñanza
pa ecidos
á
los
que
uncionaban
en
o os
países
mas
adelan ados
que
el
nues o.
Desg aciada

men e,
en
aquella
época
a a esaba
España
uno
de
los
pe iodos
más
is es
de
su
his o ia
mode na;
en
odas
sus
p o incias
a día
la
gue a
ci il,
y
el
es uen

do
de
las
a mas,
la
al a
de
segu idad
pe sonal,
la
disco dia,
emba gaban
odos
los
ánimos,
y
no
había
eposo
pa a
ocupa se
en
el
es ablecimien o
de
la
enseñanza,
que
no
p ospe a
sino
á
la
apacible
somb
a
del
á bol
de
la
paz.
Po
es o
salie on
allidas
mis
espe anzas,
y
en
ez
délos
aumen os
con
que
yo
soñaba,
u e
el
desconsuelo
de
e
que
desapa ecían
las
cá e

d as
que
se
habían
c eado.
T anscu ie on
muchos
años;
la
necesidad
de
enseñanzas
de
aplicación
se
sen

ía
con
más
in ensidad,
y
po
in
una
pe sona
de
g an
alen o,
de
mucho
amo
al
país,
y
que
po
su
abajo
y
po
sus
excepcionales
do es
ha
conquis ado
una
posición
que
le
p opo ciona
eje ce
una
me ecida
in-
S(
DE
JAN
J1A
DE
COMPn
u
—
45
—
luencia
con
los
al os
pode es
del
Es ado,
ha
consegui

do
que
se
consignasen
en
el
p esupues o
las
can idades
necesa ias
pa a
la
c eación
y
sos enimien o
de
las
Escuelas
de
A es
y
O icios
en
p o incias,
y
que
una
de
ellas
se
es ablecie a
en
San iago.
Cong a ulémonos
po
al
esul ado
y
consag émonos
odos
á
que
dé
opimos
u os.
No
se
consegui án
es os
en
co o
iempo;
las
semillas
que
aquí
se
siemb en
a da án
en
ge mina
y
en
da
u o;
mas
no
po
eso
se á
menos
sab oso.
Voso os,
seño es
p o eso es,
con
ues as
sabias
lecciones
y
con
el
in e és
que
omáis
po
la
ins ucción
y
adelan os
de
los
alumnos,
podéis
con ibui
á
que
sean
copiosos
y
sazonados:
y
oso os,
alumnos
de
la
Escuela,
es
indispensable
que
engáis
asiduidad,
apli"
cación
y
amo
al
abajo,
que
es,
en
sus
di e en es
mani es aciones,
lo
que
más
hon a
al
homb e
y
puede
p opo ciona le
mayo es
sa is acciones
y
en ajas.
Repi o
que
po
mi
pa e
con ibui é
en
los
pocos
dias
que
me
es an
de
ida,
y
en
lo
poco
que
algo,
á
que
p ospé ela
Escuela
que
hoy
se
inaugu a.
u
DISCURSO
PROXUXCIADO
POR
EL
VICEDIRECKR
DE
LA
SOCIEDAD
ECONÓMICA
DE
AMIJOS
DEL
PAÍS
DE
SANTIAGO
SEÑOR
DON
RAMÓN
RAMIRO
RUEDA.
------------
{-«xse »#
--------------
ina es:
En
la
ida
de
las
naciones
como
en
la
ida
de
la
humanidad,
en
la
ida
de
los
indi iduos,
como
en
la
ida
de
los
pueblos,
hay
enómenos,
acon eci

mien os
y
sucesos
que
in luyen,
po
decisi a
mane a,
en
sus
u u os
y
ul e io es
des inos,
cambiando
el
cu so
de
su
his o ia,
mos ándoles
más
isueños
y
dila ados
ho izon es,
a ayéndoles
hacia
di e sos
idea

les,
y
ab iendo
desconocidos
cauces
al
empleo
de
sus
ac i idades
y
ene gías.
De
al
na u aleza
es,
el
acon ecimien o
que
en
es e
ins an e
nos
cong ega,
bajo
la
p esidencia
de
un
ilus e
y
p ecla o
hijo
de
es a
que ida
egión
y
de
es e
pueblo,
cuyos
in e eses,
adelan os
y
p og esos
ienen
en
él
un
decidido
campeón
y
un
adalid
cons

an e.
Suceso
de
al ísima
ascendencia
es,
sin
duda
al

guna,
pa a
la
Nación
española
el
que
celeb a
al
inaugu a
la
Escuela
Cen al
de
A les
y
O icios
y
S(
UMVLKSIDA
DE
SANTIAí.
DE
COMPO5:
u
-
47
-
las
sie e
Escuelas
¿le
Dis i o,
c eadas
en
i ud
de
Real
dec e o
de
5
de
No iemb e
de
1886,
po
que
puede,
debe
ene ,
y
es
de
espe a
que
enga
decisi a
in luencia
en
el
o al
desa ollo
de
nues a
indus

ia,
llamando
á
ella
las
in eligencias
y
ac i idades
de
la
ju en ud,
que
has a
el
p esen e
no
eíala
posibi

lidad
de
co e
po
semejan e
camino
pa a
llega
á
la
me a
de
sus
aspi aciones
y
deseos.
No
puede
menos
de
conside a se
como
un
mal
de
nues a
pa ia,
en
el
p esen e
momen o
de
su
his o ia,
la
exube ancia
de
jó enes
que,
con
el
in
de
lab a

se
un
po eni ,
acuden
á
las
di e sas
ca e as
del
Es ado,
como
únicas
sendas
que
les
pe mi e
di isa
en
lon ananza
una
posición,
p oblemá ica
en
la
ma

yo ía
de
los
casos,
o ciendo
con
ecuencia
o igi

na ias
inclinaciones
y
na u ales
ap i udes.
Las
Escuelas
de
A es
y
O icios
pod án
cobija
en
su
seno
ca iñoso
una
pléyade
de
jó enes
que
lo

g a án
emplea
su
aplicación,
labo iosidad
y
alen o
en
las
a es
y
la
indus ia,
con
en aja
econocida
pa a
sus
legí imas
aspi aciones
y
pa a
el
bienes a
p opio,
de
sus
amilias,
de
sus
conciudadanos
y
de
la
Pa ia.
Ya
la
Sociedad
Económica
de
Amigos
del
País,
ganosa
siemp e
de
omen a
y
ob ene
el
bien
y
la
p ospe idad
de
la
clase
ob e a,
habíase
p eocupado,
iempo
ha,
de
la
c eación
de
una
Escuela
de
A es
y
O icios,
y
log ó
e la
ins alada
en
los
locales
de
que
dispone
aunque
al a
de
los
ecu sos
y
condi

ciones
que
ue an
de
desea ,
pe o
de
que
no
pudo
se
p o is a
po
de iciencia
de
medios
y
ecu sos.
Debemos,
pues,
cong a ula nos
hoy
de
que
la
ac
ción
del
Es ado,
más
e icaz
y
pode osa,
enga
á
u
-
48
-
co ona
el
noble
es ue zo
de
la
Sociedad
en
cuyo
nomb e
engo
el
hono
de
habla ,
do ando
á
es a
ciudad
de
un
cen o
de
ins ucción
pa a
la
clase
ob e a,
que,
á
la
pa
que
la
ins uya
y
la
haga
ap a
pa a
consegui
un
po eni
isueño
y
una
posición
desahogada,
le
in unda
hábi os
de
labo iosidad,
con
la
cual
a
siemp e
he manada
la
p ác ica
de
las
i

udes
cí icas.
u

DISCURSO
PnOXUXCIADO
POR
EL
PRIMER
TENIENTE
ALCALDE
FRESIDENTE
a c c id en a l
d el
ex c mo
.
a y u n a mien o
c o n s i u c io n a l
d e
sa n ia g o
SIL
D.
MANUEL
PIÑEIRO
HERBA.
----------------------------------------------
J
ec u o
,
^¡eñoi:
Di igi
la
palab a
á
una
Asamblea
an
espe able
po
su
ilus ación,
es
a ea,
pa a
mí,
ha o
di ícil.
Á
pesa
de
ello,
me
a e o
á
le an a
mi
débil
oz
en
es e
’
si io,
po que
no
se
halla ía
jus i icado
el
si

lencio
que
me
impusie a
asis iendo
con
mis
dignos
compañe os
del
Municipio
á
la
solemne
inaugu a

ción
de
la
Escuela
de
A es
y
O icios,
la
cual
sig

ni ica
ó
e ela
de
una
mane a
elocuen ísima,
el
pen

samien o
lle ado
hoy
á
eliz
é mino
po
la
aliosa
y
e icaz
in luencia
del
dignísimo
P esiden e,
en
p ó
de
los
in e eses
de
San iago.
Es e
acon ecimien o,
Seño es,
e oca
en
mi
ánimo
el
ecue do
de
las
ases
emi idas
po
el
céleb e
es

c i o
L.
Aimé
Ma in:
«El
pensamien o
i e
más
que
el
má mol;
y
su
in luencia
sob e i e
á
las
nacio

nes.
Si
ocho
ó
diez
homb es
no
hubiesen
exis ido,
no
hubie an
pensado
en
A enas
y
en
Roma;
no
en-
-
M
-
¿I íamos
li e a u a
clásica,
ni
educación
social,
ni
go

bie nos
lib es.
Es o
p ueba
no
solamen e
el
pode
del
pensamien o
humano,
sino
ambién
una
olun

ad
p o idencial.
La
educación
nacional
debe
un

da se
sob e
el
es udio
de
los
g andes
genios
que
ilus a on
el
mundo».
Es
innegable
que
en
nues a
sociedad
ac ual,
se
ex ienden
y
dila an,
cada
ez
más,
los
ho izon es
del
sabe ,
po que
no
se
hallan
ya
limi ados
po
los
é minos
de
un
a alismo
c uel,
ni
po
las
somb as
de
un
é ico
y
unes o
indi idualismo.
También
pa ece
indiscu ible
que
si
en
el
o ganismo
social
domina
el
e dade o
espí i u
eligioso,
en on

ces
las
ciencias
y
las
a es
adquie en
oda ía
mayo
g ado
de
pe ección;
y
aun
de
és as,
las
que
ienen
po
obje o
p incipalísimo
la
exp esión
de
lo
bello,
no
llega ían
nunca
á
os en a
po
mane a
especial
y
sublime,
su
esplendo
y
magni icencia,
po que
es
e iden e
que
sin
la
noción
de
lo
in ini o
no
hay
po

sibilidad
de
concebi
y
explica
la
belleza.
Si
po
algunos
ins an es
siquie a,
ijo
mi
a ención
en
las
bellas
a es,
cuyo
desa ollo
iene
luga
en
el
iempo,
hab é
de
signi ica
que
son
las
que
hie en
con
mayo
delicadeza
y
pene ación
las
ib as
de
nues o
se .
¿Quién
no
sabe
que
los
poe as
bíblicos
ue on,
y
se án
siemp e
los
p ime os
del
mundo?
¿Quién
ig

no a
que
en
las
gene aciones
sucesi as,
no
ol ie on
á
epe i se
los
sua es
y
a moniosos
ecos
que
llena

ban,
mi
día,
el
emplo
de
Salomón?
No
puede
ingi se
duda
ace ca
de
la
es echísima
alianza
que
exis e
en e
la
poesía
y
la
música.
Yo
en iendo
que
es as
dos
he manas
gemelas,
i i án
SC
DL
SANTIAG:
n
oMPn -
.-i
*
u
—
51
-
dulcemen e
unidas,
y
que
sus
acen os
sua ísimos
alcanza án,
al
a és
de
los
siglos,
has a
la
úl ima
gene ación.
Me
pa ece
muy
con enien e
exp esa ,
en
an
so

lemne
ocasión,
que
los
an iguos
nos
han
legado
ob as
muy
acabadas
y
dignas
de
imi a se.
La
es a ua
de
Mine a,
la
cual
a i man
Cice ón
y
Plu a co
habe
sido
hecha
po
el
céleb e
Lidias,
me eció
se
con

side ada,
po
la
g ande
pe ección
que
eunía,
como
uno
de
los
in en os
más
p odigiosos
del
a e.
No
puedo
menos
de
ae
á
la
memo ia
al
di ino
Só

c a es,
pues
me
admi a
que
es e
insigne
ilóso o
de
la
an igüedad,
ue a,
según
es imonio
de
Diógenes
Lae cio,
uno
de
los
p ime os
escul o es
del
mundo,
a ibuyéndosele
las
T es
G acias
que
exis ían
en
A enas.
.
.
P escindiendo
ya
de
es e
linaje
de
conside acio

nes,
y
eco dando
aho a
uno
de
los
concep os
e

idos
po
el
Delegado
Regio,
Di ec o
de
la
Escuela
de
A es
y
O icios,
en
su
an
bien
medi ado
como
elegan e
discu so,
á
sabe :
«que
bajo
la
égida
de
Mi

ne a
no
mili a on
exclusi amen e
las
ciencias,
sino
que
en
cie a
época
las
a es
y
los
o icios
ecu ie on
á
la
u ela
p o ección
de
aquella
Diosa»,
me
eo
en
el
caso
de
deci
algo
ace ca
del
concep o
gene

al
de
las
a es
mecánicas
y
aun
de
la
di e encia
que
exis e
en e
és as
y
las
denominadas
a es
de
lo
bello.
.
Es
indubi able
que
las
p ime as
ienen
po
obje o
la
u ilidad
que
se
elaciona,
po
modo
esencial,
con
cie as
exigencias
ó
necesidades
del
homb e;
y
que
el
undamen o
cien í ico
de
las
eglas
cuya
apli
cación
se
hace
indispensable
pa a
que
las
ob as
DE
COMPOSTELA
-
52
-
ealicen
su
especial
obje o
y
adecuado
in,
no
se
da
ni
puede
da se,
sino
en
el
conocimien o
de
las
leyes
de
la
na u aleza.
De
aquí,
Seño es,
se
deduce
que
la
Ma emá ica,
la
Física,
y
la
Mecánica
son
nece

sa ias
pa a
odo
aquél
que
haya
de
dedica se,
con
u o,
á
las
mencionadas
a es.
¿Qué
se
di ía
de
una
cons ucción
des inada
á
mo ada
del
homb e,
la
cual,
o mando
un
conjun o
de
ex ao dina ia
belleza,
amenaza a,
sin
emba go,
desploma se
á
cada
ins

an e
sob e
las
cabezas
de
los
habi an es
de
an
g aciosa
y
bella
mansión?
Decía,
á
es e
p opósi o,
un
amigo
mío,
pe sona
muy
ilus ada:
No
hay
belle

za
con
pelig o.
Las
a es
de
lo
bello
no
se
sus aen
á
las
leyes
na u ales;
y
como
quie a
que
su
especialísimo
obje o
consis e
en
exp esa
la
belleza,
de
aquí
que
la
an a

sía
sea
la
acul ad
que
p edomina
en
la
dila ada
es e a
que
eco en,
capaz
de
descub i
siemp e
no

ísimos
ho izon es,
en
ue za
de
la
inspi ación
y
del
genio.
No
bas a
la
in en i a:
equié ese
además
la
acul

ad
de
sen i
la
belleza
en
el
dominio
de
la
na u

aleza
y
del
a e,
ó
sea
lo
que
se
llama
gus o.
Si
bien
en
muchas
p oducciones
de
es e
géne o,
no
puede
el
a is a
ealiza
lo
bello
ue a
de
las
condiciones
p esc i as
po
las
leyes
na u ales,
alean-,
za,
sin
emba go,
en
algunas,
á
ele a se
has a
un
lími e
de
pe ección
apenas
accesible;
desapa ecien

do
lo
g ose o
de
la
ma e ia
á
impulsos
de
las
ideas
y
del
sen imien o.
Es o
acon ece ía
á
un
pin o
que
asladase
al
lienzo
una
apa ición
sublime.
Po
es a
causa
los
pin o es
ilóso os
Miguel
Ángel,
Ra ael,
Velázquez,
Mu illo,
y
o os,
no
u
—
59
-
A es
y
O icios
comience
á
da
los
opimos
u os
que
odos,
y
yo
el
p ime o,
nos
p ome emos
de
la
ilus ación
y
del
celo
de
los
seño es
p o eso es
en

ca gados
de
las
enseñanzas
que
iene
á
dispensa ,
algunos
de
ellos
hijos
ilus es
de
es a
ciudad
y,
ó
lau eados
y
dis inguidos
a is as,
ó
jó enes
de
g an

des
y
undadas
espe anzas,
¿Y
cómo
no
han
de
oma
aquí
uelos
las
a es,
si
sus
biza as
concepciones
nos
ci cundan
po
donde
quie a,
y
ienen
de
odas
pa es
á
exci a
nues a
cu iosidad,
ó
á
despe a
nues a
admi ación'
¿Có

mo
no
han
de
lo ece
en
es a
monumen al
ciudad
sí
á
cul i a las
nos
empujan,
con
impulso
i esis i

ble,
glo iosas
y
ene andas
adiciones?
Es
así
nece

sa io
que
no
haya
soluciones
de
con inuidad
en
esas
adiciones
a ís icas,
que
no
se
in e umpan
un
solo
momen o:
indignos
suceso es
se íamos
de
los
homb es
ilus es
que
nos
las
han
legado
si
al
cosa
acon eciese.
Ape cibios,
pues,
hon ados
hi

jos
del
abajo,
á
cul i a
con
a do
y
con
cons

ancia,
las
a es
y
los
o icios:
pene aos
de
la
di

ección
que
ienen
imp imiéndoles
el
espí i u
de
la
época
en
que
i imos,
las
co ien es
de
la
opi

nión,
las
necesidades
de
la
sociedad,
sus
gus os
y
sus
a iciones;
y,
sin
de imen o
de
la
p opia
ini

cia i a
y
de
la
independencia
de
ues o
genio
y
de
ues a
inspi ación,
lib es
como
el
águila
que
en
su
audo
uelo
se
cie ne
en
los
espacios,
p o

cu ad
ajus a
ues a
incesan e
y
medi ada
labo
á
odas
es as
ci cuns ancias,
segu os
de
que
ob ando
así
ecaba éis
pa a
ues os
p oduc os
y
pa a
ues

as
ob as,
áciles
y
segu os
me cados,
y
ceñi éis
á
ues as
sienes
co onas
inma cesibles
ejidas
con
las
u

-
60
-
e des
hojas
que
el
á bol
inmo al
de
Da ne
ese

a
á
los
hijos
p edilec os
del
a e.
Con
i me
olun ad
y
con
amo
al
abajo,
con
e
en
el
po eni ,
con
g ande
con ianza
en
el
éxi o
que
se
ob iene
po
el
p opio
es ue zo,
con
la
cons

ancia
que
nos
ca ac e iza,
y
con
el
concu so
de
odos,
llega emos,
ya
que
no
á
alcanza
la
p ospe

idad
y
la
iqueza
que
gozan
los
países
más
ade

lan ados,
á
e i a ,
á
lo
menos,
que
ge mine
y
a ai

gue
en e
noso os
la
unes a
plaga
del
paupe ismo.
No
pe dáis
nunca
de
is a
los
sabios
consejos
y
las
enseñanzas
p o echosas
que
con
an
pa ió ico
deseo,
y
con
an
loables
ines
os
iene
dando
la
ilus e
Sociedad
Económica
de
Amigos
del
País,
á
la
cual
an o
debéis,
y
la
que
an o
se
a ana
po
lab a
ues a
dicha
y
mejo a
ues a
condición
social:
seguid
los
de o e os
que
ella
os'
ace
en
la
con ianza
de
que
os
conduci án
á
segu o
pue o:
inspi aos
en
las
máximas
que
os
inculca,
pues
os
se i án
algún
día
pa a
a on a
las
e en ualidades
del
p o eni .
Ella
se
des i e
po
oso os,
os
ense

ña,
os
es imula,
os
ayuda
en
ues as
emp esas,
p emia
ues os
adelan os,
sos iene
ues os
en u

siasmos,
os
alien a
en
ues os
desmayos,
y
di ige
y
encauza
ues as
ap i udes:
es,
en
suma,
pa a
oso

os
mad e
ca iñosa
que
os
amaman a
á
sus
pechos,
Y
que
p ocu a
incansable
ues o
adelan amien o
y
ues o
bienes a ;
debe
es,
pues,
espondáis
en
la
medida
de
ues as
ue zas,
á
los
sac i icios
de
odo
géne o
que
iene
haciendo,
y
le
ibu éis
el
econoci

mien o
á
que
es
de
odo
pun o
ac eedo a.
P ocu ad,
luego
que
oméis
es ado,
se
aman es
y
leales
esposos,
pad es
ci cunspec os
y
de
conduc a
u
-
61
-
ejempla :
eje ced
con
ino
y
con
mode ación
ues

a
au o idad
domés ica
den o
del
sag ado
ecin o
del
hoga :
egid
con
acie o
los
des inos
de
la
ami

lia,
en
cuyo
amo oso
seno
se
o man
el
homb e
y
el
ciudadano.
La
amilia
es
el
p ime "
undamen o
del
o den
social;
la
sólida
base
sob e
que
se
asien

an
odos
los
demás
o ganismos;
la
p ime a
escuela
en
que
el
homb e
ecibe
las
udimen a ias
nociones
de
lo
jus o,
de
lo
ú il
y
de
lo
hones o;
el
san ua io
donde
comienza
á
imp egna se
el
niño
de
las
p i

me as
mani es aciones
del
sen imien o
eligioso.
En
la
amilia
eclu a
la
pa ia
sus
es o zados
de enso es,
de
ella
saca
el
Es ado
los
ecu sos
con
que
su aga
los
gas os
públicos,
en
ella
halla
los
medios
de
man

ene
la
jus icia
y
de
es ablece
el
de echo
allí
donde
han
sido
pe u bados.
Pene aos,
pues,
de
la
anscenden al
misión
que
es áis
llamados
á
ealiza
den o
de
la
sociedad
amilia ,
y
si
la
ealizáis
hon

adamen e,
cual
la
pa ia
espe a,
con ibui éis,
al
o ma
homb es
hon ados
é
Ín eg os
ciudadanos,
á
hace
de
es a
nación
gene osa,
á
la
que
odos
amamos
con
deli io,
una
nación
eliz,
p óspe a
y
espe ada.
No
he
de
conclui
sin
p opone os
an es
un
o o
de
g acias
pa a
el
Gobie no
de
S.
M.,
á
cuya
soli

ci ud
po
el
bien
público
debe
la
ciudad
que
engo
la
hon a
de
ep esen a
en
Co es,
es a
Escuela
de
A es
y
O icios,
llamada
á
omen a
los
in e eses
y
á
desen ol e
los
gé menes
de
iqueza
que
encie
a
es a
he mosa
Galicia,
en
la
que
he
nacido,
á
la
cual
me
unen
las
más
ca as
a ecciones,
y
en
la
que
deseo
mo i .
P opongo
además
con
oda
la
e usión
de
mi
alma
o o
o o
de
g acias
exp esi ísimo
S(
UNIVERSIDAD
DE
SAN
iACO
DE
COMPOSTÍ
u
pa a
la
excelsa
Reina
Regen e
que
se
a ana,
con
c ecien e
anhelo,
y
como
nadie,
po
hace
la
elici

dad
y
la
en u a
de
su
pueblo
que ido:
pa a
la
au

gus a
Seño a,
que,
no
epues a
aún,
del
in enso
dolo
que
sin ió
su
co azón
al
pe de
al
llo ado
es

poso,
se
consag a
á
c ia
y
educa
con
e ien e
amo
y
delicado
esme o
al
ie no
y
egio
as ago,
en
quien
enemos
pues as
nues as
más
ca as
espe
anzas,
y
en
el
cual
ci amos
la
ealización
de
los
más
b illan es
des inos
del
país.
Ayudemos
odos,
Seño es,
con
amo ,
con
en usiasmo,
con
abnega

ción,
y
con
desin e és,
en
su
pa ió ica
a ea,
á
la
angus a
Seño a
que
compa e
con
el
Rey
niño
el
gobie no
de
es a
nación
noble
y
magnánima.
En
su
nomb e
decla o
inaugu ada
la
Escuela
de
A es
y
O
Helos
de
San iago;
y
abie o
el
cu so
de
1887
á
1888.
PERSONAL
ADMINISTRATIVO,
FACULTATIVO
Y
SUBALTERNO
DE
LA
ESCUELA
DE
ARTES
Y
OFICIOS
DE
SANTIAGO
»
---
—
—
—
—
•
DIRECTOR,
Excmo.
S .
D.
Joaquín
Díaz
do
Rábago,
Delegado
Regio.
SECRETARIO,
D ,
D.
Césa
Fe nández
Ga ido.
PROFESORES,
D.
Edua do
Vasallo
y
Roselló.
D.
Césa
Fe nández
Ga ido.
D.
Fede ico
Molla
Conde.
D.
José
M.
a
Fenolle a.
D.
Juan
Sanma lín
de
la
Se na.
AYUDA
ATES,
D.
José
Rey
Villa e de.
D.
José
Peña
Meléndez.
D.
F ancisco
Ál a ez
Ruíz.
D.
Jesús
Landei a.
Esc n>ien e
de
Sec e a ía,
D.
An onio
Buyos
Lo enzo.
CONSERJE,
O.
Juan
López
Alende.
3I
o z o m
de
aseo,
D.
Jesús
López
Cisne os.
D.
Ramón
Vázquez.
u

ESCUELA
DE
ARTES
Y
OFICIOS
DE
SANTIAGO.
Cuad o
de
las
asigna u as,
P o eso es
que
las
desempeñan,
Ayudan es
asignados
á
las
mis

mas,
y
ho as
á
que
se
dan
las
espec i as
clases,
odas
dia ias.
V.-
B.
“
,
El
Di ec o ,
^Diaz
de
9 _ábago.
Asigna u as.
P o eso es.
Ayudan es,
non
AN.
Ta de.
Noche.
A i mé ica,
Geome ía
y
P in

cipios
del
a le
de
consl uc-
¡
D.
Edua do
Vasallo.
D.
José
Rey.
6
|
á8
ción
.........................................
Física,
Química
y
Mecánica.
D.
Césa
Fe nández.
Id.
3á4|
8
á9|
Dibujo
geomé ico
indus ial,
D.
Fede ico
Mo a.
D.
José
Peña.
6
á
8
con
ins umen os
y
á
mano
alzada
..................................
Dibujo
de
ado no
y
de
igu a
con
aplicaciones
de
colo ido
^D.
José
Fenolle a.
D.
F ancisco
Ál a ez.
8
á
10
á
la
o namen ación.
.
.
.
Modelado
y
Vaciado
...................
D.
Juan
Sanma ín.
D.
Jesús
Landei a.
12
á
2
San iago
19
de
Feb e o
de
1888.
El
Sec e a io,
"Cesa
yemández
ga ido.
I
8
I
se
UNIVERSIDADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTELA
lib a ía
.
de
El
$,l ado
'
9
couce
o
Telé ono
56
58
12
S
1
H
T1
1
6
0
se
UK1VERSIDADE
ÜLSANIIA
)
DE
COMPOS
TELA
u
-
67
-
Es ado
de
la
Ma ícula
en
las
di e sas
asig

na u as
que
cons i uyen
la
enseñanza
de
es a
Escuela.
ASIGNATURAS.
NÚMERO
1
de
ALUMNOS.
A i mé ica,
Geom
e ía,
y
P incipios
de
i
cons ucción
................................
(
303
Dibujo
geomé ico
indus ial.
.
.
101
Física,
Química
y
Mecánica.
.
.
1
Dibujo
de
ado no
y
de
igu a.
.
.
4
Modelado
y
Vaciado
.......................
2
T
o a l
d e
ma íc u l a s
.
.
.
411

V.°
B.°
San iago
19
de
Feb e o
de
1888.
El
Di ec o .
El
Sec e a io.
^iaz
(le
bálago.
"Gcsa
^emandez
ga ido.
Según
Ins ucciones
la
asigna u a
de
A i mé ica,
Geo

me ía
y
Cons ucción
y
la
de
Dibujo
geomé ico
son
de
es udio
p e io,
no
podiendo
los
alumnos
ma icula se
en
las
demás
sin
habe
p obado
an es
aquéllas,
ó
en
su
de ec o
ac edi ado
su
su iciencia
en
las
mismas
po
medio
de
un
examen.
se
UNIVERSIDAD?
DC
SAN
I
JACO
u
u