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Solemne inauguración de la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad de Santiago verificada el domingo 19 de febrero de 1888

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DE SANTIAGO INAUGURACIÓN DE LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS DE SANTIAGO. se U'JlVKHSlDADh ™ oM^s n.., SOLEMNE INAUGURACIÓN DE LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS DE LA CIUDAD DE SANTIAGO VERIFICADA EL DOMINGO 19 DE FEBRERO DE 1888. Imp eso po acue do del Exo no. Ayun amien o Cons i ucional de es a ciudad. SANTIAGO: E sc l el a T ipo g á ic a d el H o spic io , Asilo de S. Agus ín, isss. se UN1VLKS1DADL DF SANTIAGO u ejemplo, en el manejo de la lanzade a con la eje  do a A acne, que, á pesa de los poe izamien os de O idio (1), pa ece más bien pe soni ica el ipo po desg acia impe ecede o del ob e o ó indus ial de pocos esc úpulos, que no se cuida del esme o sino de acaba p on o la ob a, siquie a sea an osca, de an endeble ama y e íme a du ación como las e  las del insec o en que la cas a Deidad encole izada con i ió á la audaz y desp eocupada ope a ía lidia: las elas de a aña. Y ya que as la gos p epa a i os, du an e los cua  les hemos enido muchas eces que e ena las im  paciencias del deseo, ha llegado el dia en u oso de que se inaugu e es a ins i ución, llamada á p oyec  a su bienhadada in luencia y o ma época en la his o iá indus ial de San iago, pe mi idme que en los momen os ac uales, solemnes po la impo an  cia p opia del acon ecimien o, po la au o idad con que lo sella la ele ada ep esen ación o icial y cien  í ica y p es igio del Exo no. S . P esiden e del Con  sejo de Ins ucción Pública D. Eugenio Mon e o Ríos, que se ha dignado p esidi es e ac o, po el ealce que al mismo p es an las Au o idades y Co po acio  nes que lo hon an con su asis encia, po la concu  encia que ha a aído de odas las clases sociales del pueblo, desde las más encumb adas á las más mo  des as, pe mi idme, epi o, que moles e aho a, que enga que moles a ues a a ención discu iendo á la lige a sob e la enseñanza écnica indus ial, y o  ma y mane a en que se ap es an ú dispensa la cs- (1) Melmno phos. lió. VI. as Escudas de A es 1/ O icios; y al pedi os ese pe  miso no me e ie o al de echo en si, que me con  ceden las disposiciones supe io es, y es más bien pa a mí es ic ísimo debe de hon a, sino á la bene olen  cia que abundan e necesi o pa a con el modo ha o impe ec o en que hab é de sa is ace al obligación, y llena un come ido no poco di ícil pa a mi co o ingenio, si he de hui an o de discusiones imp o  pias de la ocasión, como de la i ialidad, como de la a ec ada palab e ía. Ni la mejo in ención, ni el sen imien o más ex  quisi o del pundono p o esional bas an pa a p odu  ci una ob a acabada, ni siquie a de condiciones admi ables. Es axiomá icamen e necesa io sabe ejecu a la, ealizando sin pé didas de iempo ni de ma e iales que in oluc en uina, el in en o p opues  o; conoce pa a ello el a e, que no es el ciego empi ismo, ni el loco cap icho, sino conjun o de eglas, de i adas más ó menos inmedia amen e de p incipios cien í icos, pa a hace bien lo que sin ellas no se ha ía, ó se ha ía al aza ó mal. Como nadie nace enseñado, según asien a la sa  bidu ía popula , y has a pa a el o icio mecánico más udimen a io es p eciso, cuando menos, a eza el b azo á la labo , de ahí que se hubiese econo  cido siemp e la necesidad del ap endizaje en las a es y o icios, que cada época p ac icó con a e  glo al espí i u que en ella dominaba, y á su a  ia o ganización indus ial. ¡Qué dis ancia an in  mensa, Seño es, como que en ella cabe odo lo que — 13 — en bueno ó mal sen ido se llama ci ilización mo  de na, desde las iniciaciones mis e iosas de la ac- masone ía, cuando sólo e a asociación indus ial, ue emen e imp egnada, po cie o, de celo eli  gioso (1), desde aquellos i os con que se asmi- ian los sec e os p o esionales y simbólicos de la cons ucción á que obedece la aza y ejecución de las galla das ca ed ales gó icas, has a las escuelas écnicas con empo áneas, que llaman á p egón he i  do, y aun poniendo en juego los más ingeniosos alicien es, á odos los que quie an ap ende ó pe  ecciona se en los udimen os, en la eo ía ó en las p ác icas de alguno de los muchos amos en que se eje ci a la indus ia humana! Un siglo a ás, el ap endizaje se e i icaba en el alle , con a eglo á los es a u os g emiales: égi  men que si había se ido al p incipio pa a p o ege la indus ia nacien e, cuan o pa a a o ece la inde  pendencia de la clase ob e a, concluye a, acumulando abas, po se émo a de la libe ad del a esano y de los p og esos de la indus ia. Cuando ese o den de cosas empezó á desploma se pa a cae después en el abismo de lo pasado, se sin ió pa alelamen e la necesidad de omen a la ins ucción de los a e  sanos, que iba dejando mucho que desea , según es imonio de los con empo áneos, en e ellos Cam- pomanes (2), an o espec o á la p ecisión y esme_ j de los abajos cuan o á los medios empleados pa a (1) Le assiu : Ilis oi e de clases oiu- ií- cs. Tom. l. n página 505. (2) Discu so sob e la indus ia popula . — 11 — despe a la emulación de los ap endices. Las p i  me as escuelas p o esionales son de es e iempo, y de es e iempo ambién la denominación de escuelas de a es y o icios, la cual espondía á aquella caduca cons i ución indus ial que se mani es aba po los ya he idos de mue e G emios ó Co po aciones de a es y o icios, ases que son sinónimas- El ad enimien o de la g an indus ia, y la des  ucción del égimen co po a i o, achica on cada ez más el cí culo de los conocimien os del ob e o. La di isión del abajo se ué a inando y ex emando al compás de la ans o mación que expe imen aba el alle con e ido en áb ica, y de áb ica en ma  nu ac u a. El ope a io, en ez de domina cual an  es la he amien a y se i se de ella como ins  umen o de su labo , llegó á con e i se en pieza semo ien e de máquina que ejecu a de po sí la ob a sin que él se dé cuen a de cómo la unción se ealiza. Un ap endizaje se io y de enido e a supe  ino pa a el caso inmedia o, y poco compa ible con la p isa que el ap endiz enia de luc o; el mismo es ue  zo muscula es en cie as a eas insigni ican e: y de ahí que se hubiesen p ecipi ado sob e las manu ac  u as, eemplazando á los homb es, que monopoli  zaban an es es os abajos, las muje es y los niños; hecho que me limi o á señala po una de sus p in  cipales causas, po no se ocasión la p esen e pa a emi i ace ca de él juicio ad e so ó a o able. Aun en la pequeña indus ia, al queda desligados de odo comp omiso ju ídico pa ones y ap endices po e ec o de la caída en desuso de las esc i u as de ap endizaje, és e se esin ió po las negligencias de los unos, po las in empe ancias y eleidades de los o os. Los mismos maes os ienen al a de cul u a, y no conocen ó no quie en desapega se de o os p o  cedimien os que los u ina ios. Pe o á odo es o, las ciencias empeza on á dispu a la p imacía á las le as, y saliendo de la abs ac  ción se di igie on á ecunda la indus ia; y po o a pa e, el p oblema de la di usión do la ins ucción y las cues iones sociales que se ponían á la o den del dia, eclamando con impe io la a ención de los pen  sado es y homb es de Es ado, de e mina on un mo imien o en a o de la enseñanza écnica, que si iniciado á úl imos del pasado siglo, como a ás queda indicado, no alcanzó e dade a impo ancia has a es a segunda mi ad de la ac ual cen u ia. Las Exposiciones uni e sales ue on una e ela  ción y un ené gico eso e. Ingla e a, la pa ia de los g andes in en os indus iales, y que se c eía en posesión del ce o de la indus ia, lo ió aci  la en la Exposición de 1851; y a on ando consi  de ables dispendios, y po un igo oso empuje na  cional, de que es es imonio el amoso y ecien e Ins ihi o de la Ciudad y G emios de Lond es (The Ci y and Guilde o London Ins i u e) , que ex ien  de á odo el país sus es ímulos, se ap esu ó á mon  a la enseñanza cien í ica de ca ác e écnico y la indus ial a ís ica. F ancia, á su ez, empezó á en e e en la Ex  posición uni e sal de 1862, y pudo comp oba en la de 1867, po el ó gano de su Ju ado, que la in  dus ia nacional, de an me ecido enomb e po su adicional buen gus o, se había es ancado, y aun degene aba, debido á las de iciencias del ap endizaje en p ác ica. La sub ención que pa a co egi es e - 10 - unes o mal o ó el Municipio de Pa ís en a o de los jó enes ob e os que ac edi a an habe llena  do las condiciones de un cumplido ap endizaje y que casi quedó sin aplica se ¡ an pocos ue on los que se p esen a on al concu so! de e minó, como base, la c eación de las escuelas de ap endices, de es uc u a a ia, e izadas de di icul ades, y cuya o ma de ini  i a, si cabe aquí lo axa i o, es uno de los muchos p oblemas que o ece la in incada cues ión de la enseñanza écnica. I alia ambién, en es a úl ima época, omando po pa ón á Alemania, aunque dándole co e p opio, o ganizó pa alela á la enseñanza clásica, la écnica, como es udio gene al á es ilo de las Realscliulen ge  mánicas, ó escuelas eales, según bá ba amen e se ha aducido al español y al ancés sin ija se en que Realicn signi ica en lengua alemana las Ma e  má icas, que cons i uyen la no a dominan e de al ins ucción y es ablecimien os. Y á la pa de es a enseñanza gené ica, que depende del Minis e io de Ins ucción Pública, c ece igo osa o a ama de ins  ucción écnica aplicada á los o icios, de enseñanza a esana, como la llama mi que ido maes o D. Joa  quín M. a San omá en su no abilísima Memo ia o i  cial, an abundan e en no icias como sob ia de pa  lab as (1), o mada dicha ama po múl iples y a  iadísimas escuelas de a es y o icios subo dinadas al Minis e io de Ag icul u a, Indus ia y Come cio, (1) Memo ia sob e las Escuelas de A les y O icios en Ingla e a, I alia, F ancia y Bélgica, edac ada po mán  dalo del Excmo. S . Minis o de Fomen o. Mad id, 188G. u y que ealizan la usión ¿leí a e con la indus ia en la pa ia de las a es. En Alemania, donde desde 1870 la indus ia ha omado un uelo so p enden e, y expe imen ado la cu iosísima e olución, que acaso se imponga como ley gene al, de hace se u al la misma u bana, pa a sos ene po el meno cos o de la ida del ob e o en los campos la compe encia de la ba a u a, ca ac  e ís ica de la ab icación alemana, no solamen e se han mul iplicado las escuelas ele ojíelos (geioe Le - schulen), sino que po aquel Gobie no que an o, cuando no an desmedidamen e, se p eocupa de las cues iones ob e as, y po los mismos indus iales que comp enden sus in e eses como ni el mismo John Bull les iguala, se han es ablecido ingeniosísimos medios de enseñanza que chocan, po lo a e ido, con odas nues as ideas y nues as cos umb es en la ma e ia, como Museos écnicos no inmó iles y en - ce ados en salones, sino mo ilizados y ac uando sob e odo un e i o io, cual el de la Sociedad cen  al de a e y de indus ia, cons i uida en Dussel  do en 1881, y cuyos obje os, colecciones de modelos, dibujos, es ampas, o og a ías y lib os, se emi en po la modicísima cuo a de susc ición de 6 pese as al año, á domicilio de los socios, que esiden, si es caso, á la dis ancia de 40 ó 50 kilóme os del Museo. Y se pudie a, así mismo, ci a í Rusia, cuyas so  ciedades Impe ial poli écnica, undada en 1866, y pa  a la mejo a del abajo nacional en memo ia del Cza libe ado Alejand o II, es ablecida en 1885, han omado con an a decisión y an calu oso en  usiasmo la di usión de la ins ucción p o esional en aquel as ísimo Impe io, que ha me ecido que el - IR - p ime Cong eso in e nacional de enseñanza écnica, celeb ado en Bu deos en Se iemb e de 1886, hubiese ijado como luga de su p óxima eunión, en Junio del co ien e año de 1888, la Ciudad de San Pe e sbu go. Y, inalmen e, las demás naciones eu opeas, Bélgica, Aus ia, Suiza, Po ugal, Rumania, e c., odas ellas, en los úl imos años, han e o mado ó desen uel o su legislación en es e amo de la ins ucción pública, y consag ado sucesi amen e mayo es can idades de sus p esupues os al es ablecimien o ó mejo a de las es  cuelas écnicas popula es ó supe io es, y de los alle  es de ap endizaje. No en ano hemos aído á cuen o los an e io es p eceden es, po que aun cuando el pa io ismo no deba cega nos y siemp e ha de esul a en ello Es  paña ezagada, es bien que cons e, en desag a io de nues a a onía, se de echa mode nísima la cues ión de la enseñanza écnica indus ial, á lo menos como de esolución que no cabe mi a con indi e  encia, ó aplaza pa a iempos de mayo desahogo de la Hacienda pública, ó en que la Ciencia haya ya allado sob e su o ganización más con enien e, que es á po hoy en li igio, Respec o á es o odas las nebulosidades que en  uel en los p oblemas de la ins ucción pública, pa ece que se espesan oda ía al a a se de la en  señanza écnica, cuya misma u ilidad ha llegado á pone se en duda. Elocuen e p ueba o ece el ci ado Cong eso in e nacional de 1886, con ocado bajo un p og ama magis al, siquie a algo ambicioso, y que si allegó g ande iqueza de documen os y memo ias - 19 - llenas de in e és, que nos imponen del es ado de es a enseñanza en sus dos amas de indus ial y me can il en las di e en es naciones de Eu opa (1), ha sido un an o escaso y pob e en conclusiones; y sin que, á pesa de habe omado en las eunio  nes pa e e dade as eminencias eu opeas en la ma e ia, se hubiese a ibado á p ecisa la misma signi icación de las denominaciones escuela énica indus ial, p o esional, e cé e a. Y es que así como el come cio, que sólo es una. elación, iende al cosmopoli ismo y á la uni icación de ope aciones y p ocedimien os, la indus ia ab il iene ca ác e más pa icula is a, y se adap a más es echamen e á las a iedades del es ado social y á la di e encia de hábi os y adiciones. Los mode  los in lexibles son po lo mismo con ap oducen es en su enseñanza, y és a debe ende más bien á pe  ecciona las indus ias exis en es, ab iendo la in e  ligencia á su conocimien o, y p opagando nue os mé  odos y p ocedimien os adelan ados, que no á c ea las donde no las haya, papel que oca p incipalmen e des  empeña al espí i u de emp esa auxiliado del capi al. Po eso es de alaba sin asa ya no solamen e el pensamien o en sí, que ha lle ado á eliz é mino el ac ual Exo no. S , Minis o de Fomen o, de implan a en las di e sas egiones de España, do ándola con los abundan es ecu sos del P esupues o, la ense  ñanza popula écnica, educida has a aquí á los es* (1) Cong es in c nalional ayanl pou obje enscigne- men ecliniquc, cominc cial el iiulusl iel. Gomplc endu des a aux: 20-25 SepLemb e 1880. u - 20 - echos lími es de la Co e, ó abandonada á las ins  pi aciones y cuidados de las asociaciones pa icula  es, sin medios en lo gene al bas an es pa a dispensa es a de suyo cos osa ins ucción, que, sin emba go, es ue za econoce encaja pe ec amen e den o de la ó bi a de su ac i idad, y puede se aun más uc uosa en sus manos que en las del Es ado, pa a que se pliegue mejo á las necesidades de la indus ia del espec i o país: sino que ambién es digno de odo encomio el modo como es á azado en sus asgos p incipales ese pensamien o en el Real Dec e  o de 5 de No iemb e de 1886, ó sea la o ganización sus ancial de las nue as Escuelas de A es y O i  cios. La men e del Gobie no, que se anspa en a ó mani ies a en dicho Dec e o, en el Reglamen o de la misma echa, y en las Ins ucciones comunicadas á las Jun as o ganizado as, es que la enseñanza no se encie e en abs acciones aplicables á los di  e sos conocimien os humanos, ó á las di e en es p o esiones de la ida, como la dada en nues os Ins i u os clásicos, sino que sea eminen emen e p ác  ica y aplicada desde luego á las a es y o icios. La pa e eó ica es an esencial como compendiosa: A i mé ica y Geome ía, ins umen o la p ime a de con abilidad, de que no puede p escindi ninguna indus ia, supues o obligado la úl ima del dibujo in  dus ial, y base de las a es manuales, cuyos p o  duc os no se han de ab ica á lo que salga sino con p ecisión y medida: á es a asigna u a a unida, como su ema e y complemen o ecundan e, el es  udio de los p incipios del a e de cons ucción y el de los ma e iales, su esis encia, empleo, e c., en cuan o s j elacionen más di ec amen e con los co  — 27 — ins uidos, subiendo el ni el de la cul u a écnica gene al ó especial, desa ollando po su medio ap i  udes, y acili ando consiguien emen e ecu sos á las ingen es masas que en oda la nación consumen sus es ue zos en ans o ma p oduc os pa a que puedan aplica se á la sa is acción de nues as nece  sidades desde las más ulga es has a las más e ina  das. Aun p escindiendo po un momen o del lado social, de que es a enseñanza se di ije al mayo nú  me o, á quien ab e ó hace más accesible un po e  ni de modes o bienes a cuando no de p ospe idad, las de iciencias de la ins ucción no se no an ac ual  men e an o en las cumb es como en la base de la inmensa población indus ial; ni son an ácil  men e emediables, pues si se puede- ae p on o de cualquie a pa e un di ec o en endido (y cuen a que no menciono o as do es necesa ias pa ^ que pueda deci se excelen e, po que no las da el es u_ dio) no es an asequible asplan a odo el pe sonal in e io de una indus ia, ni imp o isa su ins ucción cuando la a ea iene que se desempeñada con cie  o g ado de in eligencia y de conocimien os écnicos. Tal es el sen i que ha dominado sin con adición en el Cong eso in e nacional de 1886, y al ambién, el que p incipalmen e de e mina y es como blanco p e  e en e del impulso que se es á dando en odas pa  es, po los Gobie nos y po las Co po aciones ó So  ciedades ci iles y eligiosas, á la enseñanza écnica indus ial. Acaso los esul ados no co espondan en la medida que se ape ece á los es ue zos de la ins i ución. La al a de p epa ación con enien e, la igno ancia de o os conocimien os de ins ucción p ima ia que se UN^ERSIDADE DL SAN iAGO u — as  ios que se encie an en ese dip ongo de la más udimen a ia enseñanza que se dice lee y esc ibi , y que es la única condición que el Reglamen o de es as Escuelas, cediendo an e la ealidad más áspe a, y ab iendo libe almen e de pa en pa sus pue as á oda la población ob e a, exige á los alumnos pa a su admisión á ma ícula, ha á quizás que ma che el adelan o con paso sino a do, poco ápido. El cu so del iempo con sus p og esos, cuando no o as cau  sas más inmedia as, pod án modi ica es a si uación de ec uosa, e i ando que so en e enga en las p i  me as labo es de la cul u a in elec ual, en la o u  ación, po deci lo aáí, de las in eligencias, el iem  po que cumplía in e i sin pé dida, pa a con inua la me á o a, en las labo es ya di ec as de la cul u a écnica. Y si á l $ a ins ucción p ima ia un poco des  en uel a, se añadiese en la escuela de p ime as le  as, según a siendo ya clamo de los en endidos, algo de udimen os de dibujo, que naciones hay, co  mo Bélgica y F ancia, donde es al ins ucción obliga  o ia; y algo ambién de abajo manual, que desa olla las ue zas ísicas del niño, le amilia iza con ú iles de uso ecuen e y ulga en las necesidades de la ida y con p ác icas que son o os an os medios sencillos de aleccionamien o cien í ico, y puede cual nada ins ui al indi iduo sob e su ocación p o e  sional, an impo an e de a e igua pa a alcanza éxi os, y no su i conscien e ó inconscien emen e en la ca e a de la ida decepciones que aen apa  ejada la desg acia, en onces sí que es as Escuelas, consag adas de lleno y sin dilaciones á su misión p o esional, ob a ían ma a illas, y se ían obus ísima palanca que le an a a inmedia amen e con la cul u  a indus ial, la misma p oducción del país. u Asomb a el esul ado que, ascendiendo al o den indus ial, p oduce es a enseñanza cuando se di ige con e y con ino. No hay que apela pa a demos  a lo á conside aciones gene ales, ni ae his o ias de an año como ejemplos. Bas a busca los en los años úl imos, en esa Nación alemana, cuyos p oduc  os es amos iendo cómo in aden odos los me ca  dos, y de que mane a an ma cada adelan an en gus o a ís ico, has a el pun o de dispu a la palma de la elegancia, y no digamos ya de la ba a u a, á los mismos a ículos de Pa ís. Re e i é un caso cu ioso. Hacia la on e a belga cae una p o incia llamada del Ei el, cuyo sob enomb e de Saha a alemán su icien emen e la desc ibe, y cuyos habi an es, buhone  os en su mayo pa e, me ecían an mala epu ación que ni aun hallaban muje es con quienes casa se. Mas he aquí que aquella Sociedad cen al de a e -y de indus ia, a ás ci ada, undada en Düsseldo hace sie e años, y que en 1886 con aba ya unos 7000 -miemb os diseminados po un as o e i o io y dis ibuidos en 36 asociaciones unidas, lo que le da un pode de acción gigan esco, u o la eliz idea de en ia allá una misión de ins ucción éc  nica, o mada de p o eso es no ables, que acome ie  on la noble emp esa de le an a de su aba imien o y egene a dicho país, desa ollando en él las in  dus ias menudas. Empeza on po un pueblecillo cuya ab icación se educía á a one as oscas, y donde, con ocasión de pe ecciona las, es ablecie on alle es pa a abajos a ios en alamb e. En o o, eclamados po los mismos a esanos á quienes cau  i ó al p ueba, mejo a on la cons ucción de las ca e as: en un e ce o, las sillas pa a niños que — 30 - lab aban an es aquellos paisanos con un cuchillo, y que-hoy, abajadas en alle es de ca pin e ía, son, como los an e io es, a ículos de expo ación que alcanzan buenos p ecios. Así el incul o Ei el, dedi  cado ac ualmen e á la cons ucción pe eccionada de obje os ulga ísimos, que se exhiben al lado de las ob as de a e en el Museo de Düsseldo , ha lle  gado á se una p o incia indus iosa, y se halla en ías de p ospe idad isible (1). No es dado al ingenio humano p edeci las ans- - o maciones que expe imen a á en lo u u o el mo  do de se de la indus ia ab il. La g ande indus ia, ase que co esponde á es e siglo, y que pa ece do ada de una po encia incon as able de abso ción que inu iliza oda compe encia de las pequeñas, si ma ó á algunas de és as, ha dado ida á o as que c ecen á su lado como acceso ias; y cual si ella doblase la cu a de su e olución, y ec i icase su economía, no e is e ya como única o ma la aglome ación de abajos en el ecin o ce ado de una g an áb ica, sino que se disemina ambéin en múl iples alle es domés icos, some idos á la ley de la di isión del abajo, y bajo la unidad de emp esa que la ca ac  e iza, de sue e que economis as hay que colocan las indus ias domés icas en la ca ego ía de la g an (1) Cong es inle na ional ayanl pou objcl l enseigne- menl echnique ele. Memo ia muy in e esanle p esen ada po M. Ma io Vachon sob e los Museos de paisanos en Alema nía. SC DL SAN ) 1AG ■ DE COMPOS" u - 31 - indus ia (1). Los p og esos de la misma y las com  binaciones del come cio, aba a ando máquinas y a  cili ando su adquisición, han pues o muchas, las de cose , . g., al alcance de los co os aho os del a  esano: la ciencia abaja in a igable pa a consegui la ba a u a y la ulga ización de los agen es mecá nicos que has a aho a sólo han podido u iliza los g andes capi ales: en e an o hállase en uso en algunas pa es, como especulación luc a i a, la en a ó el a iendo de can idades de ue za mo iz pa a el se icio de las indus ias en pequeño: és as p e  sen an á su ez en ajas p opias, y pueden con a  balancea su debilidad con el s o c o i o de la asociación, que cen uplica las ue zas. Y como ocupan y ali  men an á la mayo pa e de la población ob e a, pues has a en las naciones donde p i a la g an indus ia es án los ope a ios de áb ica en mino ía, esul a que, cual en la época de Campomanes, con  inúa siendo aquí, como en odas pa es, de in e és nacional, combinado con el social de que hoy la cues ión se iñe, el que se di ija la enseñanza éc  nica p incipalmen e en a o de la indus ia popula i ó mejo oda ía, pa a comp ende la ab icación jiña y no conc e a se á la Las a, á que se e e ía en el siglo pasado aquella denominación, en a o de las pequeñas indus ias (galicismo co ien e), pe o inclu  yendo en la clase, ó asimilándoles las indus ias domés icas, an necesi adas unas y o as pa a su (1) Wi lh; Tomo 4.° de sus P incipios de Economía polí ica, aducido al ancés po la Ba onesa de Comb ugghe bajo el í ulo de Luis du a ail au XIX siécle. u — 32 — adelan o de cul u a p o esional y a ís ica. Á es a exigencia ocu e sa is ac o iamen e, y po ello he  mos aído á cuen o las p eceden es conside aciones, el K. D. o gánico de las Escuelas de A es y O icios al es ablece , como su segundo obje o, c ea y p omo  e la ins alación de alle es de pequeñas indus ias. Discu iendo Campomanes sob e la indus ia po  pula p esen a á la Galicia de su iempo como ipo de cons i ución indus ial sólida y bené ica, que co  loca aún po encima de la de Ca aluña, aduciendo en su encomio, y en p ueba de los elices esul ados de la indus ia popula , el hecho de no habe podi  do ap o echa se de la condonación de a asos de con ibuciones, dec e ada po D. Ca los III á su ad enimien o al ono, po que nada adeudaba (1). No discu amos la ce eza y exac i ud de la causa alega da, pues o que de cualquie a mane a hay que econoce con as a no ablemen e aquella si uación con la an  gus iosa ac ual, que, á pe mi i lo el égimen ibu  a io, o ece ía ancho campo pa a que se eje ci asen la piedad del Rey ó del Es ado, ya no en emi i a asos de ibu os, sino en desemba ga mul i ud de incas a ec as á su esponsabilidad. Galicia i e de la ag icul u a; pe o la ag icul u a de po sí, y más en los iempos que co en, es in  su icien e pa a lab a el bienes a de un país: nece  si a del concu so de la indus ia, e dad ya an i- (1) Discu so sol e el onienlo de la indus ia popula , X. u ial que exime po comple o de p obanza. Nada an pode oso como las g andes explo aciones ab i  les pa a desen ol e en poco iempo la iqueza en un e i o io; mas demandan pa a su uncionamien o condiciones especialísimas, y no bas a pa a imp o  isa las el mejo deseo, ni la exci ación, ni el simple es ue zo: iene ambién su e e so la medalla, y conocidas son las neg as in as que a ean el sobe bio cuad o de la p ospe idad de las poblaciones manu  ac u e as. Es más asequible el einado de las peque  ñas indus ias; más llana la p opagación de los o icios, los cuales sub ienen á mayo núme o de ne  cesidades de la ida, equie en pequeño capi al pa a su es ablecimien o y eje cicio, y pueden (lo cual cie amen e no es un bien en absolu o) egula su p oducción po el consumo: y aun cuando no ab an an ancha ía hacia la iqueza deslumb an e, conducen, sin emba go, á esa au ea medioc i as que es el sueño de la poesía y de la i ud modes a. Implan ada cada una de las nue as Escuelas de A es y O icios en dis in a egión, y habiendo así de esponde á di e en es necesidades indus iales, ninguna acaso como la de San iago iene an cla a  men e asignado pa a ac ua es e e eno de la pe  queña indus ia: los o icios mecánicos cuen an aquí un pasado ilus e, y hay a í ices dis inguidos que p ocu an man ene enhies a la bande a de las glo  iosas adiciones y de la ganada epu ación a ís  ica. Pe o en la e olución adical que ha su ido la indus ia, y que p osigue su ca e a e iginosa de adelan os, se han in en ado u ensilios y máqui  nas, se han ideado mé odos, se han descubie o p ocedimien os que cambian po comple o las con- - 3'1 — ¿liciones del abajo manual, y, lo que es más im  po an e, sus esul ados económicos. Cuando odo ma cha,, el pa a se es queda se muy a ás, y en indus ia, condena se á la mise ia: que el consumo no iene en añas ni aun cu iosidad espec o á las necesidades del p oduc o , y busca siemp e lo me  jo y más ba a o. La Escuela que hoy se inaugu a como emb ión, y que i á desa ollándose en suce si os p esupues os con a eglo á las necesidades que le mues e y haga oca la expe iencia, al an o po su ilus ado pe sonal de los adelan os con em  po áneos, es á des inada, si sus alumnos coope an al es ue zo, á in undi nue a sa ia en las indus ias del país. Su es e a de escla ecimien o es po aho a San  iago, pe o de se oco in enso de luz, és a, con o  me á leyes que igen an o en lo ísico como en lo in elec ual, p opagándose po sucesi as ondulacio  nes á mayo es dis ancias, pod á ilumina más ó menos ue emen e un adio ex enso. ¡Oh si llegase á los campos! Po que no son solamen e las indus  ias ag ícolas las llamadas á obus ece y se i de apoyo á la ag icul u a, p es ando de i ación in  media a á sus p oduc os, sino ambién las mismas indus ias u banas, en la o ma de indus ias á domicilio, las que en algunos países o nan p óspe  a y supe io á la del ob e o de las poblaciones, la si uación económica del paisano, el cual compa e sus abajos según las es aciones, ó dis ibuye los de oda su amilia en e el cul i o de los campos ó la c ianza del ganado, y las aenas delicadas de^ alle domés ico. Asi ocu e en Bélgica espe o á los encajes y a ias clases de ejidos; en Sajonia y en algunos can ones de Suiza, con el bo dado en blanco; en o os can ones, en el amo de sede  ías, de enzado de paja, de picado de made a; en la misma Nación hel é ica, como en algún pun o de Alemania, espec o á los elojes, que aun los de cons ucción más delicada y de mayo p ecisión c onomé ica, se elabo an po piezas ú ope aciones, con a eglo á una de alladísima di isión del a  bajo, en las aldeas del Ju a be nés y de la Sel a Neg a (1). Si és as ú o as indus ias domés icas acomodadas á las exigencias y gus os einan es, y aunque uesen de co os endimien os, pudie an ad  qui i ca a de na u aleza en nues a población u al, que se con en a con an poco, que no aspi a más que á lo necesa io, no se la e ía, po cie o, oma dolo osamen e á bandadas, y has a po ag u  paciones de amilias, el camino de la emig ación, mu mu ando quizás aquella is e sen encia ubi be- ne, ibi pa ia, dic ada po el helado egoísmo, ó an as eces ambién, po la ama ga necesidad im  pe iosa de i i . Pe o sin que deje de aca icia esos ideales gene  osos, que acabamos de e no son quime as de la an asía, sino ealidades que palpi an en o as nacio  nes, es a Escuela iene an e sí, po de p on o, la as a y noble a ea de p opo ciona g a ui amen e á nues os a esanos, que ya en g an núme o han llamado á sus pue as, aquella cul u a écnica, cien í  ica y a ís ica que ins uyéndoles en el po qué y (1) Wi lh: Luis du a ail an XIX siéclc 2/ pa le, Economie u al. — 36 - en los adelan os de sus o icios, y emancipándoles de a u ina que es anca la in eligencia y la indus ia, es pe mi a di igi la mi ada po un ho izon e más ex enso y a anza con paso i mo en el camino de su p o esión y, po esul ado, en el de su po eni y de su o una. El menes al ó a esano, el ob e o en gene al, el que, po la du a ley de la necesidad, i e de la ím p oba labo de sus manos no cuen a casi nunca con o o pa imonio que el á eces pingüe de sus do es ísicas, in elec uales y mo ales; la salud, que se la ha cali icado de unidad que da alo á odos los ce os l i ia i m'h' la ene gía íSÍCa » Pa a la aena; la habilidad manual, que ejecu a p on amen e el pen  samien o, el golpe de is a, que allana el obs áculo» el buen gus o, que da a ac i os al p oduc o; la ins  ucción, que conduce á su pe eccionamien o; el amo al abajo, que ueca la pena en goce; la hon  adez , que asegu a la colocación ó la clien ela; las cos umb es mo ige adas, que acili an el aho o; la icligiosidad, po úl imo, que mode a los ape i os y hace lle ade as las ama gu as que, cual más, cual menos, aciba an oda exis encia. Cuando an p e  ciadas do es se hallan en pe ec a ecuación, ó no es án á lo menos des uidas las unas po la ca en  cia ú oposición de las o as, cons i uyen lo que es aún mejo que un capi al, la pode osa máquina que oija los capi ales: que ácil ue a ci a nomb es p o  pios de g andes po en ados de la ac ualidad que han salido de las úl imas ilas de la clase ob e a pa a ele a se po sus p opios me ecimien os y po su p opio impulso á las egiones supe io es de la o  una, á donde no alcanzan apenas los descendien es de los an iguos magna es. u DISCURSO PRONUNCIADO POR EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD LITERARIA DE SANTIAGO EXCMO. SEÑOR DON ANTONIO CASARES. ------ -esgR»>» ----- - Según el a iculo 14 del Real Dec e o de 5 de No  iemb e de 1886, las Escuelas de A es y O icios o man pa e de las enseñanzas que dependen del Rec o de la Uni e sidad del Dis i o. Como ocupo es e hon oso pues o, aunque inme ecidamen e, c eo de mi debe di igi en es e ac o solemne mías pocas palab as á los dignos p o eso es y á los alumnos de es a Escuela. Nada oy á deci de las en ajas queá los a is as, indus iales y a esanos p opo cionan las enseñanzas que en ella han de da se; elocuen emen e lo ha expues  o el S . Di ec o en el b illan e discu so que acaba de lee , y an sólo quie o mani es a á unos y á o os que en odo lo que de mi dependa como Rec o y como pa icula , pueden con a con mi coope ación en lo que se e ie e al desa ollo y p ospe idad de es e nacien  e es ablecimien o. Seño es: hace más de medio siglo que empecé mi ca e a de p o eso , y p ecisamen e en una cá ed a aplicada á las a es; muy jo en en onces, y lleno de ilusiones, me dediqué con a án á la enseñanza, ín i  mamen e con encido de que pa a el desa ollo de la — 'lí — indus ia, pa a la p ospe idad de las a es, y pa a mejo a la condición de las clases abajado as, que o man la mayo pa e de las ue zas i as de la Na  ción, e a p eciso di undi la ins ucción, ulga iza los conocimien os cien í icos, demos a que la aplicación de los descub imien os que hacen los sabios en sus gabine es y labo a o ios, de las e dades que ponen de mani ies o con sus in es igaciones, son los medios más e icaces de mejo a los p oduc os de la indus ia, de c ea o as nue as, y de e i a que los a esanos se abandonen á las u inas de sus o icios, y puedan emplea con u o su inicia i a, pe sonal. C eía yo que se ac ecen a ían las pocas cá ed as de aplicación que se habían es ablecido en algunas p o incias, y que no se a da ía mucho en ene nue os cen os de enseñanza pa ecidos á los que uncionaban en o os países mas adelan ados que el nues o. Desg aciada  men e, en aquella época a a esaba España uno de los pe iodos más is es de su his o ia mode na; en odas sus p o incias a día la gue a ci il, y el es uen  do de las a mas, la al a de segu idad pe sonal, la disco dia, emba gaban odos los ánimos, y no había eposo pa a ocupa se en el es ablecimien o de la enseñanza, que no p ospe a sino á la apacible somb a del á bol de la paz. Po es o salie on allidas mis espe anzas, y en ez délos aumen os con que yo soñaba, u e el desconsuelo de e que desapa ecían las cá e  d as que se habían c eado. T anscu ie on muchos años; la necesidad de enseñanzas de aplicación se sen  ía con más in ensidad, y po in una pe sona de g an alen o, de mucho amo al país, y que po su abajo y po sus excepcionales do es ha conquis ado una posición que le p opo ciona eje ce una me ecida in- S( DE JAN J1A DE COMPn u — 45 — luencia con los al os pode es del Es ado, ha consegui  do que se consignasen en el p esupues o las can idades necesa ias pa a la c eación y sos enimien o de las Escuelas de A es y O icios en p o incias, y que una de ellas se es ablecie a en San iago. Cong a ulémonos po al esul ado y consag émonos odos á que dé opimos u os. No se consegui án es os en co o iempo; las semillas que aquí se siemb en a da án en ge mina y en da u o; mas no po eso se á menos sab oso. Voso os, seño es p o eso es, con ues as sabias lecciones y con el in e és que omáis po la ins ucción y adelan os de los alumnos, podéis con ibui á que sean copiosos y sazonados: y oso os, alumnos de la Escuela, es indispensable que engáis asiduidad, apli" cación y amo al abajo, que es, en sus di e en es mani es aciones, lo que más hon a al homb e y puede p opo ciona le mayo es sa is acciones y en ajas. Repi o que po mi pa e con ibui é en los pocos dias que me es an de ida, y en lo poco que algo, á que p ospé ela Escuela que hoy se inaugu a. u DISCURSO PROXUXCIADO POR EL VICEDIRECKR DE LA SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIJOS DEL PAÍS DE SANTIAGO SEÑOR DON RAMÓN RAMIRO RUEDA. ------------ {-«xse »# -------------- ina es: En la ida de las naciones como en la ida de la humanidad, en la ida de los indi iduos, como en la ida de los pueblos, hay enómenos, acon eci  mien os y sucesos que in luyen, po decisi a mane a, en sus u u os y ul e io es des inos, cambiando el cu so de su his o ia, mos ándoles más isueños y dila ados ho izon es, a ayéndoles hacia di e sos idea  les, y ab iendo desconocidos cauces al empleo de sus ac i idades y ene gías. De al na u aleza es, el acon ecimien o que en es e ins an e nos cong ega, bajo la p esidencia de un ilus e y p ecla o hijo de es a que ida egión y de es e pueblo, cuyos in e eses, adelan os y p og esos ienen en él un decidido campeón y un adalid cons  an e. Suceso de al ísima ascendencia es, sin duda al  guna, pa a la Nación española el que celeb a al inaugu a la Escuela Cen al de A les y O icios y S( UMVLKSIDA DE SANTIAí. DE COMPO5: u - 47 - las sie e Escuelas ¿le Dis i o, c eadas en i ud de Real dec e o de 5 de No iemb e de 1886, po que puede, debe ene , y es de espe a que enga decisi a in luencia en el o al desa ollo de nues a indus  ia, llamando á ella las in eligencias y ac i idades de la ju en ud, que has a el p esen e no eíala posibi  lidad de co e po semejan e camino pa a llega á la me a de sus aspi aciones y deseos. No puede menos de conside a se como un mal de nues a pa ia, en el p esen e momen o de su his o ia, la exube ancia de jó enes que, con el in de lab a  se un po eni , acuden á las di e sas ca e as del Es ado, como únicas sendas que les pe mi e di isa en lon ananza una posición, p oblemá ica en la ma  yo ía de los casos, o ciendo con ecuencia o igi  na ias inclinaciones y na u ales ap i udes. Las Escuelas de A es y O icios pod án cobija en su seno ca iñoso una pléyade de jó enes que lo  g a án emplea su aplicación, labo iosidad y alen o en las a es y la indus ia, con en aja econocida pa a sus legí imas aspi aciones y pa a el bienes a p opio, de sus amilias, de sus conciudadanos y de la Pa ia. Ya la Sociedad Económica de Amigos del País, ganosa siemp e de omen a y ob ene el bien y la p ospe idad de la clase ob e a, habíase p eocupado, iempo ha, de la c eación de una Escuela de A es y O icios, y log ó e la ins alada en los locales de que dispone aunque al a de los ecu sos y condi  ciones que ue an de desea , pe o de que no pudo se p o is a po de iciencia de medios y ecu sos. Debemos, pues, cong a ula nos hoy de que la ac ción del Es ado, más e icaz y pode osa, enga á u - 48 - co ona el noble es ue zo de la Sociedad en cuyo nomb e engo el hono de habla , do ando á es a ciudad de un cen o de ins ucción pa a la clase ob e a, que, á la pa que la ins uya y la haga ap a pa a consegui un po eni isueño y una posición desahogada, le in unda hábi os de labo iosidad, con la cual a siemp e he manada la p ác ica de las i  udes cí icas. u DISCURSO PnOXUXCIADO POR EL PRIMER TENIENTE ALCALDE FRESIDENTE a c c id en a l d el ex c mo . a y u n a mien o c o n s i u c io n a l d e sa n ia g o SIL D. MANUEL PIÑEIRO HERBA. ---------------------------------------------- J ec u o , ^¡eñoi: Di igi la palab a á una Asamblea an espe able po su ilus ación, es a ea, pa a mí, ha o di ícil. Á pesa de ello, me a e o á le an a mi débil oz en es e ’ si io, po que no se halla ía jus i icado el si  lencio que me impusie a asis iendo con mis dignos compañe os del Municipio á la solemne inaugu a  ción de la Escuela de A es y O icios, la cual sig  ni ica ó e ela de una mane a elocuen ísima, el pen  samien o lle ado hoy á eliz é mino po la aliosa y e icaz in luencia del dignísimo P esiden e, en p ó de los in e eses de San iago. Es e acon ecimien o, Seño es, e oca en mi ánimo el ecue do de las ases emi idas po el céleb e es  c i o L. Aimé Ma in: «El pensamien o i e más que el má mol; y su in luencia sob e i e á las nacio  nes. Si ocho ó diez homb es no hubiesen exis ido, no hubie an pensado en A enas y en Roma; no en- - M - ¿I íamos li e a u a clásica, ni educación social, ni go  bie nos lib es. Es o p ueba no solamen e el pode del pensamien o humano, sino ambién una olun  ad p o idencial. La educación nacional debe un  da se sob e el es udio de los g andes genios que ilus a on el mundo». Es innegable que en nues a sociedad ac ual, se ex ienden y dila an, cada ez más, los ho izon es del sabe , po que no se hallan ya limi ados po los é minos de un a alismo c uel, ni po las somb as de un é ico y unes o indi idualismo. También pa ece indiscu ible que si en el o ganismo social domina el e dade o espí i u eligioso, en on  ces las ciencias y las a es adquie en oda ía mayo g ado de pe ección; y aun de és as, las que ienen po obje o p incipalísimo la exp esión de lo bello, no llega ían nunca á os en a po mane a especial y sublime, su esplendo y magni icencia, po que es e iden e que sin la noción de lo in ini o no hay po  sibilidad de concebi y explica la belleza. Si po algunos ins an es siquie a, ijo mi a ención en las bellas a es, cuyo desa ollo iene luga en el iempo, hab é de signi ica que son las que hie en con mayo delicadeza y pene ación las ib as de nues o se . ¿Quién no sabe que los poe as bíblicos ue on, y se án siemp e los p ime os del mundo? ¿Quién ig  no a que en las gene aciones sucesi as, no ol ie on á epe i se los sua es y a moniosos ecos que llena  ban, mi día, el emplo de Salomón? No puede ingi se duda ace ca de la es echísima alianza que exis e en e la poesía y la música. Yo en iendo que es as dos he manas gemelas, i i án SC DL SANTIAG: n oMPn - .-i * u — 51 - dulcemen e unidas, y que sus acen os sua ísimos alcanza án, al a és de los siglos, has a la úl ima gene ación. Me pa ece muy con enien e exp esa , en an so  lemne ocasión, que los an iguos nos han legado ob as muy acabadas y dignas de imi a se. La es a ua de Mine a, la cual a i man Cice ón y Plu a co habe sido hecha po el céleb e Lidias, me eció se con  side ada, po la g ande pe ección que eunía, como uno de los in en os más p odigiosos del a e. No puedo menos de ae á la memo ia al di ino Só  c a es, pues me admi a que es e insigne ilóso o de la an igüedad, ue a, según es imonio de Diógenes Lae cio, uno de los p ime os escul o es del mundo, a ibuyéndosele las T es G acias que exis ían en A enas. . . P escindiendo ya de es e linaje de conside acio  nes, y eco dando aho a uno de los concep os e  idos po el Delegado Regio, Di ec o de la Escuela de A es y O icios, en su an bien medi ado como elegan e discu so, á sabe : «que bajo la égida de Mi  ne a no mili a on exclusi amen e las ciencias, sino que en cie a época las a es y los o icios ecu ie on á la u ela p o ección de aquella Diosa», me eo en el caso de deci algo ace ca del concep o gene  al de las a es mecánicas y aun de la di e encia que exis e en e és as y las denominadas a es de lo bello. . Es indubi able que las p ime as ienen po obje o la u ilidad que se elaciona, po modo esencial, con cie as exigencias ó necesidades del homb e; y que el undamen o cien í ico de las eglas cuya apli cación se hace indispensable pa a que las ob as DE COMPOSTELA - 52 - ealicen su especial obje o y adecuado in, no se da ni puede da se, sino en el conocimien o de las leyes de la na u aleza. De aquí, Seño es, se deduce que la Ma emá ica, la Física, y la Mecánica son nece  sa ias pa a odo aquél que haya de dedica se, con u o, á las mencionadas a es. ¿Qué se di ía de una cons ucción des inada á mo ada del homb e, la cual, o mando un conjun o de ex ao dina ia belleza, amenaza a, sin emba go, desploma se á cada ins  an e sob e las cabezas de los habi an es de an g aciosa y bella mansión? Decía, á es e p opósi o, un amigo mío, pe sona muy ilus ada: No hay belle  za con pelig o. Las a es de lo bello no se sus aen á las leyes na u ales; y como quie a que su especialísimo obje o consis e en exp esa la belleza, de aquí que la an a  sía sea la acul ad que p edomina en la dila ada es e a que eco en, capaz de descub i siemp e no  ísimos ho izon es, en ue za de la inspi ación y del genio. No bas a la in en i a: equié ese además la acul  ad de sen i la belleza en el dominio de la na u  aleza y del a e, ó sea lo que se llama gus o. Si bien en muchas p oducciones de es e géne o, no puede el a is a ealiza lo bello ue a de las condiciones p esc i as po las leyes na u ales, alean-, za, sin emba go, en algunas, á ele a se has a un lími e de pe ección apenas accesible; desapa ecien  do lo g ose o de la ma e ia á impulsos de las ideas y del sen imien o. Es o acon ece ía á un pin o que asladase al lienzo una apa ición sublime. Po es a causa los pin o es ilóso os Miguel Ángel, Ra ael, Velázquez, Mu illo, y o os, no u — 59 - A es y O icios comience á da los opimos u os que odos, y yo el p ime o, nos p ome emos de la ilus ación y del celo de los seño es p o eso es en  ca gados de las enseñanzas que iene á dispensa , algunos de ellos hijos ilus es de es a ciudad y, ó lau eados y dis inguidos a is as, ó jó enes de g an  des y undadas espe anzas, ¿Y cómo no han de oma aquí uelos las a es, si sus biza as concepciones nos ci cundan po donde quie a, y ienen de odas pa es á exci a nues a cu iosidad, ó á despe a nues a admi ación' ¿Có  mo no han de lo ece en es a monumen al ciudad sí á cul i a las nos empujan, con impulso i esis i  ble, glo iosas y ene andas adiciones? Es así nece  sa io que no haya soluciones de con inuidad en esas adiciones a ís icas, que no se in e umpan un solo momen o: indignos suceso es se íamos de los homb es ilus es que nos las han legado si al cosa acon eciese. Ape cibios, pues, hon ados hi  jos del abajo, á cul i a con a do y con cons  ancia, las a es y los o icios: pene aos de la di  ección que ienen imp imiéndoles el espí i u de la época en que i imos, las co ien es de la opi  nión, las necesidades de la sociedad, sus gus os y sus a iciones; y, sin de imen o de la p opia ini  cia i a y de la independencia de ues o genio y de ues a inspi ación, lib es como el águila que en su audo uelo se cie ne en los espacios, p o  cu ad ajus a ues a incesan e y medi ada labo á odas es as ci cuns ancias, segu os de que ob ando así ecaba éis pa a ues os p oduc os y pa a ues  as ob as, áciles y segu os me cados, y ceñi éis á ues as sienes co onas inma cesibles ejidas con las u - 60 - e des hojas que el á bol inmo al de Da ne ese  a á los hijos p edilec os del a e. Con i me olun ad y con amo al abajo, con e en el po eni , con g ande con ianza en el éxi o que se ob iene po el p opio es ue zo, con la cons  ancia que nos ca ac e iza, y con el concu so de odos, llega emos, ya que no á alcanza la p ospe  idad y la iqueza que gozan los países más ade  lan ados, á e i a , á lo menos, que ge mine y a ai  gue en e noso os la unes a plaga del paupe ismo. No pe dáis nunca de is a los sabios consejos y las enseñanzas p o echosas que con an pa ió ico deseo, y con an loables ines os iene dando la ilus e Sociedad Económica de Amigos del País, á la cual an o debéis, y la que an o se a ana po lab a ues a dicha y mejo a ues a condición social: seguid los de o e os que ella os' ace en la con ianza de que os conduci án á segu o pue o: inspi aos en las máximas que os inculca, pues os se i án algún día pa a a on a las e en ualidades del p o eni . Ella se des i e po oso os, os ense  ña, os es imula, os ayuda en ues as emp esas, p emia ues os adelan os, sos iene ues os en u  siasmos, os alien a en ues os desmayos, y di ige y encauza ues as ap i udes: es, en suma, pa a oso  os mad e ca iñosa que os amaman a á sus pechos, Y que p ocu a incansable ues o adelan amien o y ues o bienes a ; debe es, pues, espondáis en la medida de ues as ue zas, á los sac i icios de odo géne o que iene haciendo, y le ibu éis el econoci  mien o á que es de odo pun o ac eedo a. P ocu ad, luego que oméis es ado, se aman es y leales esposos, pad es ci cunspec os y de conduc a u - 61 - ejempla : eje ced con ino y con mode ación ues  a au o idad domés ica den o del sag ado ecin o del hoga : egid con acie o los des inos de la ami  lia, en cuyo amo oso seno se o man el homb e y el ciudadano. La amilia es el p ime " undamen o del o den social; la sólida base sob e que se asien  an odos los demás o ganismos; la p ime a escuela en que el homb e ecibe las udimen a ias nociones de lo jus o, de lo ú il y de lo hones o; el san ua io donde comienza á imp egna se el niño de las p i  me as mani es aciones del sen imien o eligioso. En la amilia eclu a la pa ia sus es o zados de enso es, de ella saca el Es ado los ecu sos con que su aga los gas os públicos, en ella halla los medios de man  ene la jus icia y de es ablece el de echo allí donde han sido pe u bados. Pene aos, pues, de la anscenden al misión que es áis llamados á ealiza den o de la sociedad amilia , y si la ealizáis hon  adamen e, cual la pa ia espe a, con ibui éis, al o ma homb es hon ados é Ín eg os ciudadanos, á hace de es a nación gene osa, á la que odos amamos con deli io, una nación eliz, p óspe a y espe ada. No he de conclui sin p opone os an es un o o de g acias pa a el Gobie no de S. M., á cuya soli  ci ud po el bien público debe la ciudad que engo la hon a de ep esen a en Co es, es a Escuela de A es y O icios, llamada á omen a los in e eses y á desen ol e los gé menes de iqueza que encie a es a he mosa Galicia, en la que he nacido, á la cual me unen las más ca as a ecciones, y en la que deseo mo i . P opongo además con oda la e usión de mi alma o o o o de g acias exp esi ísimo S( UNIVERSIDAD DE SAN iACO DE COMPOSTÍ u pa a la excelsa Reina Regen e que se a ana, con c ecien e anhelo, y como nadie, po hace la elici  dad y la en u a de su pueblo que ido: pa a la au  gus a Seño a, que, no epues a aún, del in enso dolo que sin ió su co azón al pe de al llo ado es  poso, se consag a á c ia y educa con e ien e amo y delicado esme o al ie no y egio as ago, en quien enemos pues as nues as más ca as espe anzas, y en el cual ci amos la ealización de los más b illan es des inos del país. Ayudemos odos, Seño es, con amo , con en usiasmo, con abnega  ción, y con desin e és, en su pa ió ica a ea, á la angus a Seño a que compa e con el Rey niño el gobie no de es a nación noble y magnánima. En su nomb e decla o inaugu ada la Escuela de A es y O Helos de San iago; y abie o el cu so de 1887 á 1888. PERSONAL ADMINISTRATIVO, FACULTATIVO Y SUBALTERNO DE LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS DE SANTIAGO » --- — — — — • DIRECTOR, Excmo. S . D. Joaquín Díaz do Rábago, Delegado Regio. SECRETARIO, D , D. Césa Fe nández Ga ido. PROFESORES, D. Edua do Vasallo y Roselló. D. Césa Fe nández Ga ido. D. Fede ico Molla Conde. D. José M. a Fenolle a. D. Juan Sanma lín de la Se na. AYUDA ATES, D. José Rey Villa e de. D. José Peña Meléndez. D. F ancisco Ál a ez Ruíz. D. Jesús Landei a. Esc n>ien e de Sec e a ía, D. An onio Buyos Lo enzo. CONSERJE, O. Juan López Alende. 3I o z o m de aseo, D. Jesús López Cisne os. D. Ramón Vázquez. u ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS DE SANTIAGO. Cuad o de las asigna u as, P o eso es que las desempeñan, Ayudan es asignados á las mis  mas, y ho as á que se dan las espec i as clases, odas dia ias. V.- B. “ , El Di ec o , ^Diaz de 9 _ábago. Asigna u as. P o eso es. Ayudan es, non AN. Ta de. Noche. A i mé ica, Geome ía y P in  cipios del a le de consl uc- ¡ D. Edua do Vasallo. D. José Rey. 6 | á8 ción ......................................... Física, Química y Mecánica. D. Césa Fe nández. Id. 3á4| 8 á9| Dibujo geomé ico indus ial, D. Fede ico Mo a. D. José Peña. 6 á 8 con ins umen os y á mano alzada .................................. Dibujo de ado no y de igu a con aplicaciones de colo ido ^D. José Fenolle a. D. F ancisco Ál a ez. 8 á 10 á la o namen ación. . . . Modelado y Vaciado ................... D. Juan Sanma ín. D. Jesús Landei a. 12 á 2 San iago 19 de Feb e o de 1888. El Sec e a io, "Cesa yemández ga ido. I 8 I se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA lib a ía . de El $,l ado ' 9 couce o Telé ono 56 58 12 S 1 H T1 1 6 0 se UK1VERSIDADE ÜLSANIIA ) DE COMPOS TELA u - 67 - Es ado de la Ma ícula en las di e sas asig  na u as que cons i uyen la enseñanza de es a Escuela. ASIGNATURAS. NÚMERO 1 de ALUMNOS. A i mé ica, Geom e ía, y P incipios de i cons ucción ................................ ( 303 Dibujo geomé ico indus ial. . . 101 Física, Química y Mecánica. . . 1 Dibujo de ado no y de igu a. . . 4 Modelado y Vaciado ....................... 2 T o a l d e ma íc u l a s . . . 411  V.° B.° San iago 19 de Feb e o de 1888. El Di ec o . El Sec e a io. ^iaz (le bálago. "Gcsa ^emandez ga ido. Según Ins ucciones la asigna u a de A i mé ica, Geo  me ía y Cons ucción y la de Dibujo geomé ico son de es udio p e io, no podiendo los alumnos ma icula se en las demás sin habe p obado an es aquéllas, ó en su de ec o ac edi ado su su iciencia en las mismas po medio de un examen. se UNIVERSIDAD? DC SAN I JACO u u