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Vicente Ferrero. Escultura como lenguaje urbano

Abstract

La escultura pública monumental y los conjuntos escultóricos, actúan como definitorios del Espacio Urbano, poseyendo un lenguaje propio capaz de dialogar, cambiar y caracterizar el espacio. A través de la obra Vicente Ferrero, nos acercamos a una ciudad educadora. Una obra próxima a lo conceptual desde la figuración, transmisora de ideas y realidades. El trabajo previo del artista marcará el estudio del entorno, el emplazamiento, la proporción y la luz, dando lugar a una serie de obras que serán ya parte del patrimonio de nuestras ciudades, de nuestra cultura y de lo que somos como sociedad. La escultura es parte fundamental de lo urbano y a la necesidad de las ciudades de ponerla en valor, como parte de su propio prestigio histórico-artístico y como vertebradoras de espacios comunes.

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Vicente Ferrero. Escultura como lenguaje urbano

Author: Ferrero Punzano, Sara Milagros; Morant Gisbert, Sofía
Publisher: Universitat Jaume I. Servei d'Activitats Socioculturals (SASC); Publicacions de la Universitat Jaume I
Year: 2019
Source: http://repositori.uji.es/bitstreams/a94ec9b1-a8ca-4c53-96c5-d9e0b310bc39/download
En p o undidad Vicen e Fe e o. Escul u a como lenguaje u bano
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issn: 2386-5458 - ol. 6, nº12 2019
En p o undidad
La escul u a pública monumen al y los conjun os escul ó icos, ac úan como
de ini o ios del Espacio U bano, poseyendo un lenguaje p opio capaz de dia-
loga , cambia y ca ac e iza el espacio.
A a és de la ob a Vicen e Fe e o, nos podemos ace ca a una ciudad edu-
cado a, po medio de una ob a p óxima a lo concep ual desde la igu ación,
que es ansmiso a de ideas y ealidades.
El abajo p e io del a is a ma ca á el es udio del en o no, el emplazamien o,
la p opo ción y la luz, dando luga a una se ie de ob as que se án ya pa e del
pa imonio de nues as ciudades, de nues a cul u a y de lo que somos como
sociedad.
La escul u a se ía pa e undamen al de lo u bano y las ciudades end ían que
pone la en alo , como pa e de su p opio p es igio his ó ico-a ís ico y como
e eb ado as de espacios comunes.
VicEn E E E o
Escul u a como lEnguajE u bano
sa a milag os E E o punzano. uniVE sidad dE alican E
so ía mo an gisbE . uniVE sidad dE alican E
Figu a 1. El Escul o VicEn E FE E En su Es udio. 2005. ibi. AlicAn E.
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La escul u a des inada a espacios públicos es muy ecuen e en la
ob a del escul o Vicen e Fe e o. El p opio Fe e o mues a su
in e és po la escul u a como la ‘ob a en el espacio que sob e i e po
ella misma y que in i a a se pa icipada po odo aquel que en a en
con ac o con ella’. Ma e iales como la pied a o el b once, a empo ales
y du ade os, lo hacen posible y son u ilizados en cada una de las épocas
de la His o ia del A e.
Desde el anhelo de se eco dados a a és de la ma e ia, has a la
in ención mo alizan e de ejecuciones como el ca ecismo pé eo
ománico o gó ico, los abajos en pied a o b once han eje cido his ó-
icamen e un pode sob e la cul u a global. Pode hoy diluido po in e-
eses masi os que esponden a azones más p osaicas.
La escul u a de ine el espacio u bano con un lenguaje p opio, di e en e
y ca ac e ís ico. El eje cicio in elec ual del escul o consis e en com-
pa i sus in e eses con los del espacio. Debe c ea se un en endimien o.
Un monumen o con igu a el espacio u bano, iene una inalidad, es á
do ado de una unción. Quienes pa icipan de la ob a, aquellos que
la dis u an, que compa en su espacio con ella, o man pa e de una
expe iencia es é ica. Pa a Fe e o: «és a es una con ibución humilde
a la ciudad que debe lle a a su embellecimien o». La ob a, según el
escul o , debe ansmi i un mensaje con alo es es é icos y plás icos de
in e és pa a oda pe sona que en e en con ac o con ella.
El au o p e ende ansmi i sus ideas a a és de su ob a, de es ilo igu-
a i o, en un pa icula diálogo con el espacio u bano. En el o igen de
la escul u a que ocupa á un espacio público, exis e el deseo y la espe-
anza de que la igu a se con ie a en un símbolo econocible, buscado,
en endido y compa ido. El p opósi o de que se es ablezca un diálogo
en e la ob a y oda pe sona que en able con ac o con ella, pa a en a
así a o ma pa e de la memo ia colec i a.
Si di igimos una mi ada a la pe sonalidad del a is a, econocemos a un
escul o sob io, dedicado en cue po y alma a su abajo en su alle , a
su o icio. Delicado y comp ome ido con su ob a, es un g an dominado
de la écnica escul ó ica, siendo el modelado una de sus i udes más
des acables. «El abajo es lo más signi ica i o en la ida de Fe e o,
bas a e su ab umado lis ado de ob as, buscando siemp e la sín esis
ob iando eca gamien os anecdó icos», esc ibió sob e él Felipe Ga ín.
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En la idea de que la ob a pe du e en el espacio escogido pa a su ubi-
cación, los ma e iales u ilizados pa a su ealización cob an una especial
impo ancia. Vicen e Fe e o ecu e insis en emen e al b once (aleación
de cob e y es año, pudiéndose añadi zinc y plomo), debido a su con-
sis encia y du abilidad es pa a el au o una elección p io i a ia en los
monumen os al ai e lib e.
El dibujo es pa a el escul o la aíz de oda su labo . El abajo p epa a-
o io donde se ealiza á no solo un es udio de olúmenes y o mas, sino
ambién un análisis del emplazamien o de la ob a, en el que se end á
en cuen a el en o no, las p opo ciones y la luz de la que dispond á la
escul u a. Pa a el au o , «cada ob a iene que ep esen a lo que es, pa a
lo que ue concebida. Sus o mas deben de se o undas, compac as y un
an o a qui ec ónicas. En la ciudad es de i al impo ancia la escala, que
a a se la he amien a que pe mi a al escul o humaniza el espacio. Y
el amaño no es la escala, es la elación del se humano con lo que le
odea y es capaz de econoce ».
Si nos e e imos al emplazamien o, se necesi a una coo dinación de las
necesidades de la ob a pública. También se deben es udia los desni-
eles que se puedan encon a , ya que es o de e mina á la exis encia o
no de esco zos. La al u a se esol e á a a és de la pe spec i a y quizá
al e ando con ello las p opo ciones de mane a muy cuidadosa.
Las p opo ciones y las escalas p e enden ambién se ansmiso as de
una idea, debiendo se en endido po odos, ya que es á en un espacio
común. Debemos se conscien es de la idea y el concep o que a a de
ansmi i la ob a. Po ejemplo, el pun o y e o no de un paseo co i-
diano en la ensoñación del Medi e áneo y nues a cul u a, se obse a
en Mi ando al ma ( ig. 6), mien as que el conjun o escul ó ico de
Vo ama de les escul u es ( igs. 7, 8, 9 y 10, pasa a o ma pa e del
paisaje como u a de una ciudad.
Dejamos pa a el inal la luz. La luz es esencial en la escul u a al ai e
lib e, ayuda á a descub i la ob a y a mos a sus olúmenes y su
modelado. El escul o abaja con la luz que ac úa como elemen o
c eado de exp esión a ís ica.
Técnicamen e ambién se án p imo diales los boce os p e ios, apa e-
ciendo siemp e la igu a humana como elemen o de p opo ción y de
e e encia de conjun o.
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Esa mi ada hacia la ciudad, que solo pueden p opone con su ob a los
escul o es, pa ece es a desapa eciendo. La escul u a monumen al que
a moniza con su en o no es á siendo sus i uida po o o ipo de in e -
enciones que me ece ían un es udio apa e. Se puede comp oba cómo
nues as ciudades, y sus espacios públicos, es án siendo in adidos po
elemen os que esponden a modas o a cap ichos pun uales de pe sonas
que di ícilmen e pueden jus i ica los bajo un c i e io madu o. Acu-
dimos, en muchas ocasiones, a una de o mación del lenguaje que, como
habíamos a gumen ado, se es ablece en e la ob a y el espacio que la
acoge. Todo es o puede implica la desapa ición de espacios undamen-
ales en nues as comunidades que nos de inen y que o man pa e de
nues a cul u a y de nues a sociedad.
Den o de la ciudad, el que la escul u a a monice con su en o no
ambién signi ica que lo haga con la a qui ec u a de ese en o no, posi-
bili ando la apa ición de espacios abie os a la ciudadanía en los que,
además, puedan ansmi i se conocimien os. Espacios que sean pa e
de una época y en los que nos podamos e leja como indi iduos que
pe enecen a un colec i o.
Es undamen al es udia y conoce qué es lo que nos apo an cul u al
y socialmen e algunas de las ob as escul ó icas que nos odean pa a
pode las econoce como el eje e eb ado , que pueden llega a se , de
nues os espacios comuni a ios.
La escul u a end ía a o ma pa e undamen al de lo que pod íamos
llama la «ciudad educado a», en la que los ciudadanos han no ma-
lizado su p esencia y en la que la escul u a ac úa como o ganizado a del
espacio y como e lejo de la sociedad a la que pe enece.
Vicen e Fe e o ahonda en es a idea cuando dice que «siemp e hemos
mi ado hacia nues os ecinos del no e donde lo público p e alece
incluso sob e lo p i ado […] y se c ean espacios de a monía, espe o
y con i encia plena». El escul o e lexiona sob e la deg adación que
su en las ob as expues as en espacios públicos debido a una mala as-
misión de hábi os de con i encia y espe o po lo público: « e lexiono a
eces sob e el es ue zo educa i o que desde las aulas y desde el hoga se
hace y que, en ocasiones, no si e de nada». Fe e o ambién se e ie e
a los ac os de andalismo que ienen luga sob e los monumen os en
espacios públicos al deci que «cuando el indi iduo es incí ico no es
lib e, es escla o de su p opia sin azón, deja de se ciudadano».
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Se hace necesa io ansmi i es a idea y abaja po una ciudad que
ecupe e su pode cul u al a a és del a e que se e y que se oca. La
escul u a bien en endida iene su base en un eje cicio in elec ual, en
el es udio. Pe o la escul u a en luga es públicos ambién necesi a de
la p epa ación de los ciudadanos que compa en el espacio con ella.
Una sociedad p epa ada pa a en ende el eso o que posee y pa a sabe
espe a lo.
Como hemos comen ado, la escul u a des inada a espacios públicos es
una cons an e en la ob a de Vicen e Fe e o. El escul o , se ha p eo-
cupado po es a emá ica y ha hondado en ella en nume osas ocasiones
dejándonos magní icos ejemplos de escul u a en pe ec a a monía con
su en o no.
Podemos ija nos en el monumen o dedicado a La Música ( igs. 2 y 2b),
ubicado en la ciudad de San Vicen e del Raspeig (Alican e), ealizado
en b once en el año 2013. Obse a emos cómo po su emplazamien o
como po su escala, el monumen o e eb a el cen o his ó ico de la
ciudad do ándolo de belleza y c eando un espacio que se compa e y se
econoce con acilidad. La inalidad de es a ob a es des aca el alo de
la música en la sociedad alenciana, compa i , a a és de la escul u a,
su adición. El monumen o consigue in oduci se en la ealidad de la
ciudad y o ma pa e de su día a día. Comulga con el sen imien o que
iene a la música como nexo en e gene aciones.
Figu as 2 y 2b. Monumen o a la Música. B once, 205x115x110. San Vicen e del
Raspeig, Alican e.

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O o ejemplo de ob a en espacios públicos del escul o Vicen e Fe e o
es el enca go e ec uado pa a la celeb ación del cen ena io de la apa-
ición de la p ime a ac o ía dedicada a la ab icación de jugue es en
1905, en la ciudad alican ina de Ibi. El monumen o es á concebido
como una ma e nidad espléndida con un niño que po a un jugue e
en e sus manos. En un encla e muy signi ica i o pa a la illa, con-
sigue ans o ma el espacio u bano, an e io men e ocupado po pa e
de es a indus ia (Fáb ica Payá), símbolo de o o cambio en el espacio
u bano, el que signi icó el paso de un pueblo de no muchos habi an es
en la « illa del jugue e». La ma e nidad ep esen a a la indus ia que
ab aza ese cambio.
Como pa e de la ob a, el monoli o in e io es á compues o po cua o
elie es con alusiones al mundo de la in ancia, a los sueños y al jugue e,
a la ez que ecoge el nomb e de odas aquellas emp esas nacidas de
esa p ime a inicia i a y que hoy siguen siendo pa e de la ida de la
localidad.
Como ciudad educado a, se inde homenaje a aquellos que, a a és de
es a escul u a monumen al, con su abajo quisie on cambia la ida
de los ibenses y ans o ma un pueblo dedicado a la ag icul u a y a
la ab icación de helado, en la cuidad que es a día de hoy, pione a en
I+D+i, en el sec o jugue e o.
Figu as 3 y 3b. Cen ena io del Jugue e. B once-hie o, 500x80x80. Plaza del
Cen ena io. Ibi. Alican e.
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La ciudad de Alcoy, po su pa e, inde ibu o a la imagen del aba-
jado ( ig. 4), adje i ado su espacio u bano, con el enca go y la eali-
zación de o a escul u a monumen al y ubicándola en una de las ías de
acceso a la localidad. Fe e o, en es e monumen o al abajo, es ablece
una elación muy ín ima en e escul u a y a qui ec u a, añadiendo el
agua como pa e del conjun o. A a és de un es udio po meno izado
del espacio eúne dis in os ma e iales y acabados que do an al conjun o
que g an exp esi idad.
Figu a 4. T abajo, 2006. B once-ace o, co en-pied a. 423x90x80. Alcoy. Ali-
can e.
Un nue o ejemplo es á en el enca go p opio de una cuidad p eocupada
po su legado cul u al y olcada en la idea de que su pa imonio se p e-
se e. Villena econoce, con un elie e del escul o , el abajo de una
de las pe sonas que dedica on su ida a la his o ia de la localidad. El
monumen o dedicado al a queólogo de José Mª Sole ( ig. 5). La com-
posición ela a la ida del pe sonaje y su pasión.
La igu a de Mi ando al ma ( ig. 6), po su pa e, se ap opia de un
pedazo del espacio u bano alican ino do ando de sensibilidad, belleza
y poesía, pa e de la cos a bañada po el ma Medi e áneo y ap o echa
magní icamen e la luz que p opo ciona el encla e. Es un caso donde la
escul u a no abaja en el espacio, sino que lo ep esen a. Se di ía que
exis en espacios que necesi an silencio y que es a escul u a p o oca ese
es ado.
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Es a ob a es analizada po En ique Ce dán Ta o, quien no además p o-
undiza sob e las cualidades écnicas y es é icas de la ob a de Vicen e
Fe e o: «En los b onces Mi ando al ma , la Muchacha del a o o
Muchacha a caballo, el escul o ub ica su idelidad al o malismo igu-
a i o, pe o desde o a pe spec i a más ín ima: la e e enciada solem-
nidad on al y es á ica, y las ac i udes ce emoniales, dan paso a unas
escul u as más es ilizadas, esbel as y dinámicas. La c í ica ha apun ado
que el ealismo minucioso y de ac u a depu ada, cede a la ez, en oca-
siones, a las endencias hipe ealis as».
Po úl imo cen amos la mi ada en un conjun o escul ó ico que ca ac-
e iza al espacio u bano de una sensibilidad única. Vo ama de les escul-
u es, cons a de cua o piezas: Leyendo, Gimnas a, To so y Bañis a
( igs. 7, 8, 9 y 10), epa idas po la cos a de la ciudad alican ina de EL
Campello. Cada una, en sí misma, iene un signi icado p opio apo -
ando al en o no ca ác e , desde la in ospección al exhibicionismo.
Figu a 5. José Mª Sole .
2006. B once-g ani o.
210x70x60. Paseo Chapí.
Villena. Alican e.
Figu a 6. Mi ando al ma .
1999. B once.190x76x100.
Playa del Pos igue .
Alican e.
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Figu a 7. Leyendo. 1999. B once. 90x44x33. Playa de la Almad aba. El
Campello. Alican e.
Se pueden con empla es as piezas escul ó icas en una ciudad donde,
po el asiego de isi an es, se hace de i al impo ancia que las
mi adas se di ijan hacia ob as que apo en elemen os cul u ales y de
calidad, o mando pa e del paisaje, como pa e ambién de la u a his-
ó ico-a ís ica de ese en o no. A es a ob a emenina de es e encla e en
el Medi e áneo, se e ie e José Ga ne ía: «Den o del clasicismo posee
una pa e de mode nidad. Todo con la idea de comunica sen imien os,
concep os y la idos i ales que esul en p óximos a nues o en o no
co idiano».
Después de hace un eco ido o mal po una pequeña pa e de la ob a
pública u bana del escul o alenciano y pudiendo conclui que es a
disciplina a ís ica pod ía modi ica su medio, es e pensamien o se e ía
plasmado en es as líneas:
A Vicen e Fe e o se llega po la e a es a ua ia del má mol, po el ojizo undido
del b once, po la ie a, po el á bol, po la palab a que es ambién sus ancia pa a
modela un ai e de silencios p e ios, de inicia i as ho neadas a la exac a empe-
a u a de la e lexión […] se llega, en in, po la quie ud del discu so ín imo, de
los plan eamien os es é icos, y po la inquie ud que se desbo da, emb iagada de
igo y de sabio o icio, humanizando más la humana a cilla y ennobleciendo más
el noble me al o la pied a noble.