LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO
EN EL ORDENAMIENTO COMUNITARIO
po Ángel G. CHUECA SANCHO (*)
SUMARIO
I. INTRODUCCIÓN: 1) La me odología del T ibunal de Jus icia
en la aplicación de los p incipios gene ales. 2) Re e encia a las
unciones de los p incipios gene ales en el sis ema no ma i o
comuni a io.—II.
PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO Y
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA COMUNIDAD EURO-
PEA.—III.
PROBLEMAS QUE LA APLICACIÓN DE LOS PRINCI-
PIOS GENERALES SUSCITA EN EL DERECHO COMUNITARIO:
1) La cau ela del T ibunal espec o a las a gumen aciones
deducidas del De echo In e nacional. 2) La p oblemá ica de los
p incipios comunes a los o denamien os de los Es ados miem-
b os.—IV. ANÁLISIS DE LOS PRINCIPIOS GENERALES APLICA-
DOS POR EL TRIBUNAL: 1) El p incipio de la segu idad ju í-
dica y su « amilia». 2) Los p incipios del espe o de los de e-
chos de la de ensa y de la «con idencialidad». 3] La p opo cio-
nalidad,
p incipio de ascendencia undamen almen e econó-
mica.
4) O os p incipios gene ales aplicados po el T ibunal.—
V. CONCLUSIÓN: LA TRASCENDENCIA DE LOS PRINCIPIOS
GENERALES DEL DERECHO EN EL ORDENAMIENTO
COMUNITARIO.
I. INTRODUCCIÓN
Como suele sucede en cualquie sis ema ju ídico, en el de echo comuni a io
coexis en dos g upos de uen es, de ca ác e esc i o uno, y de na u aleza no
esc i a el o o. Sin nega (al menos eó icamen e) la posible exis encia de no -
mas comuni a ias consue udina ias, al habla de las uen es de dicho o dena-
mien o de na u aleza no esc i a puede di igi se la a ención hacia los p incipios
gene ales del de echo.
Sin duda los p incipios gene ales cumplen Impo an es unciones en el sis e-
ma comuni a io; a ellas me e e i é con pos e io idad. Mas, en una ap oximación
(*) P o eso Adjun o Con a ado de De echo In e nacional Público en la Facul ad de De echo de la
Uni e sidad Complu ense.
863
REVISTA DE INSTITUCIONES EUROPEAS
Vol.
10, núm. 3, sep iemb e-diciemb e 1983
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
in oduc o ia al ema, pod ía pensa se que aquéllas adquie en mayo elie e en
los casos de los a ados de la CEE y de la CEEA, pues (en cuan o es a clasi ica-
ción sea álida) dichos ex os cons i u i os han de cali ica se como a ados*
ma co y, po an o, necesi ados de desa ollo; sin emba go, el T ibunal ía
apli-
cado p incipios gene ales en asun os ela i os a la Comunidad Eu opea del Ca -
bón y del Ace o, aun cuando su a ado ins i u i o haya de inclui se en el g upo
de los a ados-ley.
Acudiendo al a iculado de los a ados de Pa ís y Roma, se comp ueba que
los p incipios gene ales del de echo no son exp esamen e ci ados en ninguno de
ellos con es a o mulación conc e a. No es menos cie o que los a ados de
Roma mencionan «los p incipios gene ales comunes a los o denamien os de los
Es ados miemb os» (1), pe o p e iendo su aplicación únicamen e al es ingido
ámbi o de la esponsabilidad ex acon ac ual de las Comunidades nacidas en 1957.
En los a ados no se acul a de mane a exp esa al T ibunal pa a que aplique
los p incipios gene ales del de echo, pe o ampoco se le p ohibe ale se de los
mismos. Es a si uación se ía esuel a po el T ibunal median e la in e p e ación
simul ánea de los a ículos 164 y 173 del T a ado de la CEE y no mas conco dan-
es (2). Según el a ículo ci ado en p ime luga , «el T ibunal de Jus icia asegu a
el espe o del de echo en la in e p e ación y la aplicación del p esen e a ado»;
an e la gene alidad de la disposición, la in e p e ación de la misma conduce a
inclui en el é mino «de echo» an o al de ca ác e esc i o como al no esc i o.
El a ículo 173 a ibuye al T ibunal el con ol de la legalidad de los ac os de
los ó ganos comuni a ios espec o al a ado y «a oda egla de de echo ela i a
a su aplicación»; pa ece que al in e p e a es e p ime pá a o del a ículo 173
ambién ha de inclui se el de echo no esc i o. En la ma e ia conc e a de los
p in-
cipios gene ales, la cues ión se había plan eado ya en elación con el a ículo 33
del a ado de Pa ís, que se i ía de base pa a la edacción de las no mas con-
co dan es inse as en los a ados de Roma; como ha des acado MATHIJSEN, en
e! sis ema de la Comunidad ca boside ú gica, la doc ina, e incluso una de las
delegaciones que pa icipa on en la edacción del a ado, admi ían que en esa
o mulación se incluían los p incipios gene ales (3).
La base del a ículo 173 mencionado, ha sido explici ada po el T ibunal en
alguna ocasión; así, en el caso TÜPFER, a i ma que
«conside ando que la pa e demandan e alega ambién que el eglamen o
a acado a en a con a el p incipio de la p o ección de la con ianza legí-
ima;
conside ando que el a gumen o deducido de la iolación de es e
p in-
cipio es admisible en el ma co del ecu so en i ud del a ículo 173, al
o ma pa e el p incipio en cues ión del o den ju ídico comuni a io, de
modo que su desconocimien o cons i ui ía ina « iolación del a ado o de
(1) A ículos 188 y 215, espec i amen e. El a ículo 40 del a ado de la C.E.C.A. no menciona
es os 'p incipios gene ales comunes».
(2) A ículos 136 y 146. del a ado de la C.E.E.A.. y 31 y 33 del a ado de Pa ís.
(3) Le d ol de la Communau é Eu opéenne du Cha bon e de
l'Acle
(Une é ude des sou ces),
Nljho . La Haya, 1958. pp. 108*13. especialmen e p. 110; la delegación a la que se alude es la
ancesa.
864
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
oda egla de de echo ela i a a su aplicación», en el sen ido del a ículo
ci ado...» (4).
Po o o lado, cabe ano a en una isión in oduc o ia la ci cuns ancia de que
en la p ime a ju isp udencia se obse a cie a inde e minación e minológica.
Así,
el T ibunal habla de «un p incipio de de echo unánimemen e admi ido» (5), o
se e ie e a una « egla de de echo gene almen e admi ida» (6), mencionando
asimismo exp esamen e los p incipios gene ales del de echo (7). Mas es a ci -
cuns ancia e minológica no debe hace pensa que el ó gano judicial se sen ía
insegu o al p ac ica es a ía de los p incipios, pues el examen de sus decisiones
demues a la idea con a ia.
La segu idad del T ibunal pa ece de i a se de su posición p o agónica en odo
el p oceso de in eg ación. En ese sen ido ad ie e PESCATORE que el ó gano
judicial «en luga de deja se ap isiona po los ex os, ha ecu ido ampliamen e
a los p incipios gene ales del de echo, o sea, a ese ondo común de ideas de
o den,
de jus icia y de azón que son la base de la ci ilización ju ídica a la que
pe enecen los Es ados miemb os» (8).
La ascendencia de los p incipios gene ales en el o denamien o comuni a io
puede deduci se de la in ensa aplicación que el T ibunal ealiza de los mismos.
A ello ha de suma se el hecho de que los p incipios han pe mi ido que el ó gano
judicial p o eja los de echos undamen ales de la pe sona; si se ecue da que la
p o ección de ales de echos no había sido exp esamen e a ibuida a la Comuni-
dad,
pod á comp oba se la eal incidencia de los p incipios; pa ece que en es a
ma e ia hay que conside a exac a la posición de R. LECOURT, pa a quien, si el
T ibunal no p o egie a los de echos undamen ales, « al a ía sob e odo al p ime o
de sus debe es si limi aba su ac uación, en una acepción es echa y ecnoc á ica
de su unción, a la le a de los ex os eludiendo oda la base humana sob e la
cual ha sido edi icado el de echo» (9).
1) La me odología del T ibunal de Jus icia en la aplicación
de los p incipios gene ales.
En una In oducción al es udio de los p incipios gene ales puede o ece in-
e és el examen (aunque sea ealizado de modo sin é ico) de la me odología de
la que sea si e el T ibunal en el momen o de la aplicación de aquéllos. El in e és
(4) As. 112/77. Rec. 1978. p. 1032: sub ayado añadido.
(5) As. 27/59 y 39/59, CAMPOLONGO. Rec. 1960, p. 817.
(6) Conclusiones del Abogado Gene al LAGRANGE al as. 8/55 (FÉDÉRATION CHARBONNIÉRE DE
BELGIOUE. Rec. 1955-56. p. 304): el T ibunal se ale de es a e minología en el as. 8/56. ALMA..
Rec. 1957, p. 190; habla de -es a egla gene al-, e i iéndose a los p incipios gene ales, en los
as.
32 y 33/58, S.N.U.P.A.T.. Rec. 1958-1959, p. 299.
(7) As. 43. 45 y 48/59. LACHMÜLLER. EHRHARDT ET PEUVRIER. Rec. 1960. p. 958.
(8) Rdle e chance du d ol e des Juges dans la cons uc lon de l'Eu ope, ponencia p esen ada
al Cong eso celeb ado en Luxembu go en mayo de 1973 (p. 13 del ol. publicado en 1976 po Ca i
Heymans Ve lag).
(9) L'Eu ope des Juges, B uylan . B uselas. 1976. p. 210.
865
ÁNGEL
G.
CHUECA SANCHO
adica, sob e odo, en dis ingui en e la uen e de na u aleza no esc i a que se
es udia en el p esen e abajo y algunas no mas inse as en los a ados
Ins i-
u i os ambién denominadas «p incipios». Po eso la pe spec i a me odológica
ha de pa i de las dos conside aciones siguien es:
a) El T ibunal obse a inse as en los ex os ins i u i os cie as no mas de
ca ác e es uc u al que (como he a i mado) aquéllos denominan «p incipios». Se
a a de no mas que despliegan con especial ue za sus e ec os en odo el sis ema
comuni a io. Aun cuando el p oblema ha de e isa se con pos e io idad (10), in-
e esa dis ingui es os p incipios (que denomina é PRINCIPIOS FUNDAMENTA-
LES) de los p incipios gene ales del de echo.
b) Al in oduci el T ibunal un p incipio gene al del de echo en el o dena-
mien o comuni a io lo hace a endiendo no al alo in ínseco del p incipio con-
c e o, sino a las necesidades de la in eg ación. En o os é minos, pa a que un
p incipio gene al sea aplicado en el de echo comuni a io, han de cumpli se dos
condiciones: La p ime a exige que el p incipio no se oponga a la in eg ación: la
segunda (de signo posi i o) exige que el p incipio si a a la in eg ación.
Es as dos condiciones indican, sin luga a dudas, que el ó gano judicial ealiza
una p o unda y cuidadosa a ea de selección; és a se o ien a a e i a oda dislo-
cación del o denamien o. Po o a pa e, pa ece que an sólo en la hipó esis de que
el p incipio a aplica o ezca la solución «más ap opiada y juiciosa» (11) se
apli-
ca á en el o denamien o comuni a io.
BOULOUIS y CHEVALLIER obse an que el juez comuni a io debe ex ae
(cada ez en mayo medida) los p incipios del mismo o den-amien o comuni a io,
pa a que aquél no llegue a si ua se «en los lími es del de echo posi i o» (12).
Sin desp ecia el in e és mani es ado po ambos au o es po man ene la cohe-
sión del sis ema ju ídico comuni a io, in e esa pone de elie e que de sus pala-
b as pa ece deduci se que pa en de una concepción excesi amen e es ic a del
de echo posi i o, limi ándolo al de echo de ca ác e esc i o; si ello es así, con a
semejan e concepción se ha alzado el T ibunal, pues en su sen encia en el asun-
o 108/63 indica que el hecho de que una no ma in ocada po una de las pa es
en el p oceso «no sea mencionada en el de echo esc i o no es su icien e pa a
exclui su exis encia» (13).
Impo a ambién eco da que la aplicación de los p incipios gene ales es
ealizada po el T ibunal de una mane a lexible. Además, su aplicación le o o ga
(10)
Ve
in a PRINCIPIOS GENERALES
DEL
DERECHO
Y
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
DE LA
COMUNIDAD EUROPEA.
(11) TOTH.
A. G •
Legal p o ec lon
o
Indi iduáis
In he
Eu opean Communl les (p ólogo
da
A
M.
DONNER),
dos
ols., No h-Holland, Ams e dam,
1978, p. 87 del ol. I. La
me odología
ha
sido
es udiada, sob e odo,
po
PESCATORE.
P • -Le
ecou s, dans
la
ju lsp udence
de la
Cou
de
Jus lce
des Communau és Eu opéennes.
á des
no mes dedul es
de la
compa alson
des
d ol s
des
E a s
mem-
b es*.
Rowie In e na ionale
de
D oi Compa é,
1980. pp.
337-359.
(12) G ands a é s
de la
Cou
de
Jus lce
des
Communau és Eu opéennes, omo
I, 3.a
edic. Dalloz.
Pa ís.
1983. p. 90.
(13) OFFICINE ELETTROMECCANICHE
ING. A.
MERLINI.
Rec. 1965. p. 14.
866
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
una conside able libe ad en el ins an e de la decisión (14); el ó gano judicial
ha eje cido dicha libe ad conjugándola con el ealismo ju ídico, pues ha ac uado
con cau ela. Po eso (al menos has a el momen o) el T ibunal no se ha si uado
en los lími es del de echo posi i o, sino que, po el con a io, lo ha e o zado y
acionalizado median e la aplicación de los p incipios gene ales.
2) Re e encia a las unciones de los p incipios gene ales
en el sis ema no ma i o comuni a io.
Como ya he obse ado, la posición del T ibunal es p o agónica en odo el
enómeno de la in eg ación. Mas no es el simple deseo de p o agonismo la base
sob e la que se cimen a la u ilización de los p incipios gene ales po aquél. Dicha
base se encuen a en las impo an es unciones que los p incipios cumplen en el
o denamien o comuni a io.
Desde luego, los p incipios gene ales si en como imp escindible elemen o
de in e p e ación del de echo esc i o (15). En ma e ia de in e p e ación, el de e-
cho comuni a io ha sido inicialmen e ibu a io del De echo In e nacional Público,
pa a ale se con pos e io idad, sob e odo, del mé odo eleológico.
Pa ece ambién cla o que los p incipios gene ales cumplen la unción de co-
egi los pe juicios que de la aplicación ígida de la no ma esc i a pudie an
de i-
a se pa a la jus icia ma e ial. Es a unción co ec o a ha sido admi ida po el
T ibunal en ocasiones, acudiendo sob e odo al p incipio de la p opo cionalidad,
y obse ando que
«se ía con a io al p incipio de p opo cionalidad aplica la misma sanción
a la Inejecución del comp omiso de impo a , que la caución es á des i-
nada a ga an iza , y a un simple e aso en la p esen ación de las p uebas
de la ejecución del comp omiso ealizado co ec amen e y en los plazos
p e is os» (16).
O sea, en los casos en los que pudie a pe judica se la jus icia ma e ial, el
juego de los p incipios gene ales, o bien excluye la aplicación de la no ma con-
c e a,
o bien lo dulci ica.
Una unción p opia de los p incipios gene ales iende sin duda a supe a la
impe iosa necesidad de que el T ibunal decida incluso en los supues os en los
que no exis e no ma esc i a aplicable o en los que és a no cub e odos los aspec-
(14) HARTLEY, T. C: The ounda lons o he Eu opean Communl y Lew, Cla endon. Ox o d. 1981.
pp.
143-144.
(15) Ve BREDIMAS. A.: Ue hods o In e p e a lon and Communl y Law, No i-Holland, Am9 e -
dam.
1978, pp. 124-143. Consul a ambién la ob a de GUÉGAN, J : Les mé hodes de la Cou de
Jus lce des Communau és Eu opéennes, Unl e sl é de Rennes, I. dos omos, pp. 468-504 del p ime o,
y el Rencon e Judíclal e e unl e sl al e 27-28 sep emb e 1976, publicado po el mismo T ibunal
(sob e odo las ponencias de H. KUSTCHER y M. F. DUMON) y las conclusiones del Abogado Gene al
MAYRAS a los as. 21 a 24/72 (INTERNATIONAL FRUIT COMPANY, Rec. 1972, pp. 1234-1235).
(16) As. 122/78. BULTONI. Rec. 1979. p. 684.
867
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
os del asun o; se a a, desde luego, del di ícil p oblema de las lagunas en el
o denamien o comuni a io. Median e la aplicación de ales p incipios, el T ibunal
e i a á p onuncia un NON LIQUET. La hipó esis no es eó ica, como lo p ueba
la sen encia al caso ALGERA Y OTROS; en ella se indica que, no habiendo sido
egulada en el de echo comuni a io la e ocabilidad de ac os adminis a i os
gene ado es de de echos subje i os,
«el T ibunal, so pena de come e una denegación de jus icia es á, pues,
obligado a esol e (el asun o) inspi ándose en eglas econocidas po las
legislaciones, la doc ina y la ju isp udencia de los países miemb os» (17).
Cumplen,
po an o, los p incipios gene ales impo an es unciones en el de e-
cho comuni a io. Acaso la sin e izada e e encia, que se acaba de ealiza a las
unciones, pudie a comple a se obse ando que, a a és de aquéllos, se man-
iene la p og esión y la cohe encia del o denamien o comuni a io. Cohe encia
que asegu an i memen e los que denomina é p incipios undamen ales de la Co-
munidad Eu opea.
II.
PRINCIPIOS GENERALES DEL 'DERECHO Y PRINCIPIOS
FUNDAMENTALES DE LA COMUNIDAD EUROPEA
Habi ualmen e, al abo da el ema de los p incipios gene ales se incluye en e
és os un g upo de no mas de ca ác e esc i o que cons i uyen p incipios unda-
men ales -de la Comunidad Eu opea; se a a de «p incipios» enunciados en las
ca as ins i u i as de cada una de las Comunidades. En el caso conc e o del
a ado de la Comunidad Económica, es as no mas se hallan en la p ime a pa e,
p ecisamen e i ulada «Los p incipios» (18). Sin emba go, un análisis de enido
conduce a pensa que ales «p incipios» no son los gene ales del de echo, sino
que con o man una ca ego ía de ca ác e dis in o.
•Es os «p incipios» se deducen de la misma na u aleza de la Comunidad, cons-
i uyen el en amado ju ídico mínimo pa a la con igu ación de dicha O ganización
In e nacional como una Comunidad y pueden se denominados con LOUIS como
p incipios de la «cons i ución económica» (19). A pesa de su denominación en
el a ado de Roma mencionado, eniendo en cuen a su na u aleza y unciones
en el de echo comuni a io, y pa a e i a los iesgos que sin duda su gen de la
poli alencia del é mino, in e esa dis ingui es as no mas esc i as de los p inci-
pios gene ales del de echo y pa ece po ello p e e ible habla en es e caso de
REGLAS FUNDAMENTALES o de PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA COMU-
(17) As. 7/56 y 3 a 7/57. Reo. 1957. pp. 114-115. Pos e io men e el T ibunal no ei e a la Inexis-
encia de no mas, sino que acude di ec amen e a los p incipios gene ales (as. 42 y 49/59. S.N.U.P.A.T.,
Rec. 1961. p. 160).
(18) Incluye los a ículos 1 a 8. En el a ado de la C.E.E.A. puede e se el a iculo 2 y el
a iculo 3 en el co espondien e a a C.E.C.A.
(19) El o denamien o Ju ídico comuni a io, aduc. del ancés. Comisión de las Comunidades
Eu opeas. B uselas. 1980. p. T5.
868
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
NIOAD EUROPEA, en cuan o ijan los obje i os más impo an es que aquélla p e-
ende consegui . Es a es la posición man enida po pa e de la doc ina (20) y
es á,
a mi en ende , jus i icada, eniendo asimismo p esen e que ambién o as
no mas de los a ados ins i u i os hablan de «p incipios» (21). Po eso, espec o
a los p incipios undamen ales de la Comunidad Eu opea, puede a i ma se con
GANSHOF VAN DER MEERSCH, que «mien as el 'p incipio gene al del de echo'
es insepa able del ca ác e de gene alidad de la no ma, 'el p incipio' es insepa a-
ble del ca ác e undamen al de la no ma que exp esa» (22).
Los p incipios undamen ales habían sido analizados po PESCATORE en un
conocido es udio; incluía en es e g upo la libe ad, la igualdad, la solida idad y
la unidad (23). E iden emen e, hay que eco da sus in e elaciones, obse ables,
po ejemplo, en e la igualdad y la libe ad de ci culación de pe sonas y me can-
cías;
si no se pa ie a de la igualdad, la lib e ci culación se e ía en en edicho,
se ía alseada o esul a ía inexis en e en la ealidad.
La concepción que dis ingue en e p incipios gene ales del de echo y p inci-
pios undamen ales de la Comunidad Eu opea halla base i me en la ju isp uden-
cia.
Ello puede comp oba se ya en las p ime as sen encias en ma e ia ca boside-
ú gica, como las de 21 de diciemb e de 1954 y de 23 de ab il de 1956, en las
que el T ibunal obse a que «los a ículos 2, 3 y 4 del a ado, a los que een ía
el a ículo 60-1°, ep esen an las disposiciones undamen ales que es ablecen el
me cado común y enuncian los obje i os comunes de la Comunidad» (24).
Idén-
ica solución se da al asun o 118/75, en el que el ó gano judicial econoce que
las disposiciones del a ículo 7 del a ado de la Comunidad Económica cons i-
uyen p incipios undamen ales, a i mando a con inuación que hay «un p incipio
undamen al consag ado po el a ículo 3, le a c) del a ado» (25). Po su pa e,
en el caso REYNERS, el T ibunal a i ma que «la egla del a amien o nacional
cons i uye una de las disposiciones ju ídicas undamen ales de la Comunidad»,
mien as en la sen encia, en el caso INZIRILLO, habla del «p incipio undamen al
de la igualdad de a o», ecogido en el a ículo 3 del Reglamen o del Conse-
jo
1408/71,
y, como es bien sabido, en o os ex os comuni a ios (26).
Puede deduci se de las líneas an es expues as, que los p incipios undamen-
ales cons i uyen no mas p og amá icas que ijan los obje i os de la Comunidad;
(20) En e o os. DUMON (a . cl .. pp. 58-59) y GU6GAN (op. cl .. omo II, p. 749).
(21) En el a ado C.E.E. pueden e se, po e|emplo, los a ículos 119 (en el que se p ohibe la
disc iminación en ma e ia sala ial po azón del sexo) y el a ículo 113 (en ¿I se a i ma que -la
polí ica come cial común se undamen a á en p incipios uni o mes»).
(22)
L'o d e
Ju idique des Communou és Eu opéennes e le D ol In e na ional, R.C.A.D.I., 1975-V.
olumen 148. p. 146.
(23) Les ob|ec i s de la Communau ó Eu opáenno comme p incipes d'ln e p e a lon dans la Ju is-
p udence de la Cou de Jus lce, Miscellanea W. J. GANSHOF VAN DER MEERSCH. omo II. B uylan .
B uselas. 1972. pp. 325-363. Ve ambién
MÉGRET.
J.: LOUIS. J. V.: VIGNES, D. e WAELBROECK, M.:
Le d ol de la Communau é Économique Eu opéenne. ol. I, p. 25 (Edi . de l'Unl e si é de B uxelles.
1972:
la edacción de esa pa e se debe a VIGNES).
(24) As. 1/54 (se en en aban el gobie no ancés y la Al a Au o idad. Rec. 1954-1955, p. 23) y
as.
7/54 y 9/54, GROUPEMENT DES INDUSTRIES SIDÉRURGIOUES LUXEMBOURGEOISES, Rec. 1955-
1956.
p. 91.
(25) WATSON ET BELMANN. Rec. 1976. pp. 1196-1197.
(26) As. 2/74. Rec. 1974. p. 651 y as. 63/76. Rec. 1976. p. 2067.
869
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
mas,
al cali ica los como no mas p og amá icas, ello ha de en ende se en el sen-
ido de no mas que despliegan sus e ec os con especial ue za en odo el ámbi o
comuni a io y no como no mas que pe manecen en el e é eo espacio del p o-
g ama sin incidi en la ealidad. Po eso el T ibunal ha desca ado en alguna oca-
sión que los «p incipios» inse os en los a ículos 1 al 8 del a ado de la CEE
con engan «solamen e un p og ama gene al, desp o is o de e ec os ju ídicos»,
pues «el a ículo 3 conside a la consecución de los obje i os que enuncia como
indispensable pa a el cumplimien o de las misiones con iadas a la Comunidad;
que en lo que concie ne más pa icula men e a la le a ), se a a de un obje i o
que halla su aplicación en a ias disposiciones del a ado...» (27). En la misma
di ección ha de con empla se la sen encia de 1978 en el caso UNITED BRANDS
COMPANY ET UNITED BRANDS CONTINENTAL BV, en la que el ó gano seden e
en Luxembu go obse a que «el a ículo 86 es una exp esión del obje i o gene al
asignado po el a ículo 3, ], del a ado a la acción de la Comunidad» (28).
In e esa eco da asimismo los é minos de los que se alie a el T ibunal
espec o a la solida idad, en uno de los casos en el que se en en aban la Comi-
sión de las Comunidades e I alia. En él se a i ma
«que el hecho, pa a un Es ado, de ompe unila e almen e, según la con-
cepción que se hace de su in e és nacional, el equilib io en e las en ajas
y las ca gas de i adas de su pe enencia a la Comunidad, pone en en e-
dicho la igualdad de los Es ados miemb os an e el de echo comuni a io...,
que es e incumplimien o de los debe es de solida idad, acep ados po los
Es ados miemb os po el hecho de su adhesión a la Comunidad, a ec a
has a a las bases esenciales del o den ju ídico comuni a io...» (29).
Con las an e io es ideas queda cla a la dis in a na u aleza de los p incipios
undamen ales de la Comunidad Eu opea, en compa ación con los p incipios gene-
ales del de echo. En esumen, puede a i ma se que, a di e encia de los gene ales,
los p incipios undamen ales sin e izan los obje i os de la Comunidad; en e a
los undamen ales, los p incipios gene ales con o man esa uen e del de echo
comuni a io de na u aleza no esc i a.
El p esen e abajo no iene po inalidad analiza la p oblemá ica ni de ini
los con o nos de los p incipios undamen ales; el examen de odos ellos en odas
sus e ien es o implicaciones es a ea que supe a con c eces las posibilidades
Indi iduales (piénsese, po ejemplo, en el caso de los p incipios de igualdad y
libe ad). Po ello educi emos es a exposición a los p incipios gene ales.
(27) As. 6/72, EUROPEMBALLAGE CORPORATION ET CONTINENTAL CAN COMPANY INC.,
Hec. 1973. p. 245.
(28) As. 27/76. Rec. 1978. p. 281.
(29) As. 39/72, Rec. 1973, p. 116.
870
LOS PRÍNCIPlOS GENERALES DEL DERECHO...
III.
PROBLEMAS QUE LA APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS
GENERALES SUSCITA EN EL DERECHO COMUNITARIO
Al ealiza el es udio del p esen e ema suele e ec ua se una clasi icación de
los p incipios gene ales, que iene po base el o igen (in e no o in e nacional)
de aquéllos. Con dicha clasi icación se in en a consegui (a mi en ende ) dos
obje i os: Ap ecia la in luencia de o os o denamien os en el de echo comuni-
a io y alcanza cla idad exposi i a. Cie amen e cabe la clasi icación, pudiendo
és a e ec ua se en los es g upos siguien es:
— P incipios gene ales en sen ido es ic o o p incipios «consag ados po o-
dos los sis emas ju ídicos» (30); en ellos la gene alidad no end ía excep-
ción alguna.
— P incipios comunes a los o denamien os de los Es ados miemb os, y
— P incipios p oceden es del De echo In e nacional.
Mas,
sin echaza on almen e el alo de la clasi icación, en el ac ual es udio
oma emos un camino dis in o: Examina emos indi idualizadamen e los p incipios
gene ales de los que se ha alido el T ibunal, sin con a con su o igen (31); en
algún caso, los p incipios pueden ag upa se po amilias. Ha de en ende se, po
o a pa e, que los p incipios aho a some idos a examen son únicamen e aquéllos
de los que se ha alido el T ibunal en epe idas ocasiones; ello se debe al hecho
de que el análisis de absolu amen e odos los p incipios que apa ecen en la ju is-
p udencia comuni a ia esul a p ác icamen e imposible.
El a gumen o en el que se apoya la elección del mé odo del examen indi i-
dualizado ha de si ua se en la ci cuns ancia de que el T ibunal an sólo en oca-
siones (algunas de las cuales señala é a con inuación] ija el o igen de los
p in-
cipios que aplica como gene ales. Habi ualmen e la aplicación se p oduce sin
menciona dicho o igen, sea in e nacional o p ocedan de los sis emas in e nos
de los Es ados miemb os.
Mas el mé odo p opues o no implica un echazo on al a la clasi icación, pues
una posición semejan e desconoce ía el hecho de que el T ibunal (al aplica los
p incipios gene ales) ha debido supe a algunos p oblemas que p ecisamen e se
enga zan con el o igen de aquéllos. Po ello se abo da a con inuación la cau ela
del T ibunal espec o a las a gumen aciones deducidas del De echo In e nacional
y las cues iones susci adas po los p incipios comunes a los o denamien os de
los Es ados miemb os.
(30) LOUIS, op. ci ., p. 65; ambién BOULOUIS y CHEVALIER, op. ci .. p. 90. incluyen una ca e-
go ía «cons i uida po los p incipios inhe en es a odo sis ema Ju ídico o ganizado».
(31) Es a linea ha sido seguida, po ejemplo, po SCHERMERS, H. G.: Judicial p o ec lon in ha
Eu opaan Communi ias, 2" edlc , Kluwe , De en e , 1979, pp. 23-54.
871
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
necesa io pa a consegui
los
obje i os
que la
au o idad es á obligada
a
ealiza ,
de
ello
no se
deduce
que
es a obligación deba
se
medida
con
ela-
ción
a la
si uación pa icula
de un
g upo de e minado; semejan e e alua-
ción,
dada
la
mul iplicidad
y
complejidad
de las
si uaciones económicas,
se ía
no
solamen e i ealizable, sino
que
cons i ui ía ambién
una
uen e
pe pe ua
de
insegu idad ju ídica»
(52).
De
lo
an e io
se
deduce
que el
ó gano judicial
no
busca
la
segu idad ju ídica
a cualquie cos o.
Po eso no
a ibuye
al
p incipio
un
alo absolu o indi idualizado
ni
lo
aplica desconec ado
de los
in e eses gene ales.
Si
admi iese
su
alo abso-
lu o indi idualizado, ello supond ía osiliza si uaciones,
con lo
cual
se
llega ía
has a lími es insos enibles.
Un p incipio ampliamen e econocido
po la
ju isp udencia comuni a ia, en ai-
zado
a su ez en el de la
segu idad ju ídica
y en
p o unda conexión ambién
con
el ela i o
a la
p o ección
de los
de echos adqui idos,
es el del
RESPETO
DE LA
CONFIANZA LEGITIMA.
En los
supues os
en los que se
alegue
la
con ianza legí-
ima,
al
alegación
se
p oduci á po que
el
in e esado
es
conscien e
de que
oda ía
no
ha
log ado adqui i
un
de echo;
en
caso con a io, alega ía
el más
i me
p in-
cipio
de los
de echos adqui idos.
La
alegación
de la
con ianza legí ima suele pa i
de conside aciones subje i as,
que la
pa e co espondien e in en a á undamen a
en
la
conduc a
de las
ins i uciones
(53); si el
T ibunal ap ecia
la
inexis encia
de
ac os (a ibuidos
a las
ins i uciones)
que
hayan podido
da
luga
a la
apa ición
de
la mencionada con ianza, és a se á cali icada
po
aquél como «expec a i a»
(54), y
en
al
supues o,
la
alegación ca ece á
de
incidencia.
Pa a delinea
los
pe iles
del
p incipio
de la
con ianza legí ima
( al
como
lo
aplica
el
ó gano judicial)
ha de
obse a se
que la
iolación
del
mismo suele
coin-
cidi
con las
modi icaciones no ma i as.
Mas en
ales si uaciones pueden en en-
a se
la
con ianza legí ima
y el
elemen o
que la
ju isp udencia denomina «in e és
público pe en o io»;
si se
p oduce dicho en en amien o,
el
in e és público p ima á
cla amen e sob e
la
con ianza legí ima
y
és a deja á
de
juga
(55). En ese
sen ido,
el T ibunal a i ma á
que
«en
el
ma co
de una
eglamen ación económica como
la de las
o ganiza-
ciones comunes
de los
me cados ag ícolas,
el
p incipio
del
espe o
a la
con ianza legí ima p ohibe
a las
ins i uciones comuni a ias... modi ica es a
eglamen ación
sin
adop a medidas ansi o ias, sal o
que un
in e és
pú-
blico pe en o io
se
oponga
a la
adopción
de al
medida»
(56).
(52) Ve los as. 5/73 (BAIKAN) y 9/73 (SCHLUTER). Rec. 1973, pp. 11*1-1112 y 1155-1156, es-
pec i amen e.
(53) TOTH, op. ci ., omo I. p. 90.
(54) As. 100/74. CAM, Rec. 1975, p. 1405.
(55) Ve el caso IÜHRS. as. 78/77, Rec. 1978. p. 178; consul a asimismo los as. 74/74, CNTA,
Hec. 1975. p. 549. y 2/75. EINFUHR- UND VORRATSSTELLE GETREIDE, Rec. 1975, p. 616; en el úl imo
se Indica que de e minada medida adop ada po la Comisión cons i uye -una p ecaución Jus i icada
con a conduc as de na u aleza especula i a».
(56) As. 84/78, TOMADINI, Rec. 1979, pp. 1814-1815.
878
LOS PRINCIPIOS GENERALES
DEL
DERECHO...
De es e modo se p o ege la con ianza legí ima de quienes comenza on a ac ua
en el ma co de la egulación modi icada; y ello has a en la hipó esis de que el
inicio de sus ac uaciones hubie a supues o únicamen e la ob ención de la docu-
men ación necesa ia pa a ealiza una ac i idad, como ecue da el T ibunal en el
asun o 84/78, aho a ci ado.
Mas,
pa a que el p incipio examinado pueda juga , quien lo alegue ha de cum-
pli o a condición, la de habe man enido la p e isibilidad necesa ia a «un ope-
ado económico p uden e» (57); en el supues o de habe enido un compo a-
mien o me amen e pasi o, el incumplimien o de es a condición conduce a que la
alegación del p incipio esul e i ele an e. Ello se obse a ní idamen e en el caso
LÜHRS,
en el cual el T ibunal a i ma que la imposición de una asa a la expo ación
de pa a as hacia países ex acomuni a ios
•
no podía so p ende a los medios p o esionales que, si oda ía no habían
sido conscien es de la si uación ano mal, en odo caso habían sido ad e -
idos po las medidas comuni a ias p eceden es (suspensión de los de echos
de aduana a la impo ación) y po las medidas ya omadas po los Es ados
miemb os adicionalmen e expo ado es de pa a as» (58).
El p incipio de la PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS ADQUIRIDOS, empa en ado
(como ya se obse ó) con el de la con ianza legi ima, cons i uye un desa ollo de
excepcional ascendencia del p incipio de la segu idad ju ídica. Pa a la conc eción
del p incipio y pa a su aplicación a un caso conc e o es imp escindible con a con
dos aspec os: el momen o en el que se adqui ie on, y el modo en el que ue on
adqui idos. Ambos pueden sin e iza se de la siguien e o ma:
1) El 'momen o en el que ue on adqui idos los inicialmen e p esun os de e-
chos,
des ela á si e ec i amen e se llega on a adqui i o, po el con a io, no
cons i uyen más que si uaciones de con ianza legí ima (en la mejo de las hipó esis)
o Incluso an sólo simples expec a i as. En el ámbi o ag ícola, al decidi sob e
mon an es compensa o ios, el ó gano judicial ha ad e ido que «el de echo a
bene icia se de un mon an e compensa o io o la obligación de paga lo no nacen
más que po la ealización de la expo ación y solamen e a pa i del momen o
en el que és a u o luga » (59).
2) Cons a ada la adquisición e ec i a de los de echos, el analis a ha de p e-
gun a se si lo ue on egula o legalmen e o si, po el con a io, se adqui ie on
con a legem. Como ha señalado el T ibunal en ei e adas ocasiones, el p incipio
(57)
As.
97/76. MERKUR.
Rec. 1976. p. 1078.
(58)
As. y loe.
ci a.
En la
sen encia
de 30 de
sep iemb e
de 1982 (as.
MO/81,
ROQUETTE,
Rec. 1982,
pp.
2947-2948),
el
T ibunal habla
de
«ope ado es... azonablemen e ad e idos*.
Po
o o lado, cuando
la con ianza legi ima
se
undamen a
en una
di ec i a, aquélla
no
puede nace «an es
de la
expi ación
del plazo p e is o pa a
su
aplicación-
po los
Es ados miemb os
(As.
148/78. RATTI.
Rec. 1979. p.
1645).
(59)
As. 95 a
98/74
y 15 y
100/75. UNION NATIONALE
DES
COOPERATIVES AGRICOLES
ET AU-
TRES.
R ic.
1975. p. 1636.
Es a esis se á de endida
en
a ias ocasiones
po el
Abogado Gene al
MAYRAS
( e sus
conclusiones
a los
casos TOPFER,
as.
112/77.
Rec. 1978. p. 1037. y
STIMMING.
as.
90/77,
Rec. 1978. pp.
1014-1015).
879
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
no alida si uaciones o de echos adqui idos i egula men e (60); en conc e o, en
su sen encia en el caso HERPELS, el ó gano judicial a i ma que
«en el de echo de la unción pública, la concesión o la con inuación i egula
de elemen os de la emune ación no pueden c ea de echos adqui idos que
po na u aleza se opongan a una de ogación..., los unciona ios, que es-
án obligados a conoce es a disposición, no pueden, po an o, in oca una
con ianza legí ima al espec o...» (61).
Luego no solamen e no se adquie en de echos i egula men e, sino que ampoco
puede cimen a se la con ianza legí ima en una si uación i egula ; se deduce,
además, del pá a o ansc i o, la elación en e el p incipio que aho a e isamos
y el ela i o á la e ocabilidad de ac os adminis a i os ¡legales gene ado es de
de echos subje i os, al que nos e e i emos a con inuación.
•Aun sin ci a exp esamen e el p incipio de los de echos adqui idos, el T ibunal
pa ece hace e e encia a él en o as ocasiones; en el caso KLOMP, dicho ó gano
decla a que
«con o me a un p incipio común a los sis emas ju ídicos de los Es ados
miemb os, cuyos o ígenes pueden as ea se has a el de echo omano, en
caso de modi icación de la legislación, sal o exp esión de una olun ad
con a ía po el legislado , hay luga a asegu a la con inuidad de las es-
uc u as ju ídicas» (62).
Po o a pa e, en el conocido caso SIMMENTHAL, la conjugación del p incipio
de la segu idad ju ídica y del que p o ege los de echos adqui idos (así como la
iolación de un Reglamen o) conducen al T ibunal a decla a nula una Decisión
de la Comisión, aun cuando se limi en los e ec os de dicha decla ación a los que
hubie an incidido en la ci ada sociedad (63).
O o p incipio, que puede inse a se en la p esen e amilia, es el de la REVO-
CABILIDAD DE ACTOS ADMINISTRATIVOS ILEGALES GENERADORES DE DERE-
CHOS SUBJETIVOS. Ya en los conocidos casos ALGERA y OTROS, el T ibunal (en-
onces an sólo de la Comunidad ca boside ú gica) obse a que
«un es udio de de echo compa ado conduce a a i ma que en los seis Es a-
dos miemb os un ac o adminis a i o que con ie e de echos subje i os al
in e esado no puede en p incipio se e ocado, si se a a de un ac o le-
ía» Ve . as. 15/60. SIMÓN. Rae. 1961. p. 242; 56/75. ELZ. Rec. 1975. p. 1108, y 92/77, AN DORD
BAINNE CO-OPERATIVE. Rec. 1978. p. 514.
161) As. 54/77, Reo. 1978. p. 599; cuando se e ie e a «es a disposición-, el T ibunal se e ie e
al Es a u o de los unciona los.
(62) As. 23/68, Rec. 1969. p. 50; como puede comp oba se, en es e y o os casos el T ibunal s(
señala el o igen del p incipio.
163) As. 92/78, Rec. 1979. pp. 811-812. Los p oblemas plan eados po el p incipio de los de echos
adqui idos en ma e ia de segu idad social han sido abo dados, en e o os, en el as. 100/78, ROSSI,
Hec. 1979, p. 844, undamen almen e.
880
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
gal...
Si, po el con a io, el ac o adminis a i o es ilegal, el de echo de
üdos los Es ados miemb os admi e la posibilidad de una e ocación. La
ausencia de una base legal obje i a del ac o a ec a al de echo subje i o
del In e esado y jus i ica la e ocación de dicho ac o... la e ocabilidad de
un ac o adminis a i o iciado po su ilegalidad es á, pues, admi ida en odos
los Es ados miemb os... El T ibunal admi e el p incipio de la e ocabilidad
de los ac os ilegales al menos du an e un pe íodo azonable» (64).
De acue do con es e cla o p onunciamien o ju isp udencial, la e ocabilidad de
un ac o adminis a i o que engend a de echos pa a pa icula es depende p inci-
palmen e de la conside ación de dicho ac o como ilegal. Con pos e io idad el T i-
bunal se ocupa á del ema del plazo azonable, conside ándolo an sólo «uno de
los aspec os a oma en conside ación en la balanza de los in e eses» y eco dando
su peso « ela i amen e modes o» (65).
2) Los p incipios del espe o de los de echos de la de ensa
y de la «con idencialidad».
Si el p incipio de la segu idad ju ídica y los es an es de su « amilia» ienen
una excepcional impo ancia, los aho a enunciados despliegan ambién sus e ec os
en a iadas si uaciones. El co espondien e a los de echos de la de ensa ha sido
aplicado en el o denamien o comuni a io en ei e adas ocasiones; el que p o ege
el ca ác e sec e o de las comunicaciones en e los abogados y sus clien es se á
enunciado en una sen encia de 1982, po lo que pa ece se po el momen o el más
jo en de los p incipios gene ales que el T ibunal aplica.
El núcleo del p incipio del RESPETO DE LOS DERECHOS DE LA DEFENSA ha
de si ua se en el de echo del pa icula a se oído cuando a a oma se una
deci-
sión que le a ec a, sob e odo en el ámbi o judicial; po eso con inúa u ilizándose
su o mulación en la ín (audi al e am pa em o audia u e al e a pa s). Gené ica-
men e es e p incipio implica (en palab as del Abogado Gene al WARNER, asumidas
po el T ibunal) que
«an es de hace uso de una compe encia legal en pe juicio de un pa icula ,
la au o idad adminis a i a que la os en a ¿ebe en gene al oí lo que es a
pe sona iene que deci sob e la cues ión, y ello incluso cuando la ley no
lo exija exp esamen e» (66).
Pa a el T ibunal, el p incipio es espe ado siemp e que «cada una de las pe so-
nas a ec adas ha enido la posibilidad de p esen a obse aciones esc i as u o a-
(64) As. 7/56 y 3 a 7/57, Rec. 1957. pp. 114-116; consúl ese asimismo el as. 111/63, LEMMERZ-
WERKE GMBH. Rec. 1965. p. 852 y sup a, caso HERPELS.
(65) As
14/61.
KONINKLEJKE NEDERLANDSCHE HOOGOVENS, Rec. 1962. p. 520.
(66) Conclusiones al as. 17/74. TRANSOCEAN MARINE PAINT, Rec. 1974. p. 1089. Es a Idea es
seguida po el T ibunal en el mismo asun o (ídem, p. 1080) y en los as. 121/76, MOLÍ, Rec. 1977,
p. 1979 y 85/76. MOLLET. Rec. 1978. p. 907.
881 .
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
les» (67). Pe o an amplias y gene osas o mulaciones (más, desde luego, la
co espondien e a WARNER) no ocul an un hecho, cual es el de que el ó gano
judicial es inge la aplicación del mencionado p incipio únicamen e a los casos
en los que se p oduzca una iolación an lag an e del mismo que lle e a la inde-
ensión de una pa e o a una solución ma e ialmen e injus a; el T ibunal pasa po
al o la iolación del p incipio si no se ha p oducido una de las si uaciones enume-
adas.
Algunos da os pueden con i ma ase e ación an es ic a:
1) Respec o a un elemen o conc e o del p incipio (la obligación de comunica
las acusaciones median e el en ío de las piezas del p oceso), el T ibunal ha obse -
ado que, si no se en ían odas las piezas pe o ello no obs aculiza «las posibilidades
de de ensa de la demandada», no se da iolación de los de echos de la de en-
sa (68). Hay que eco da , no obs an e, que si se die a dicha ci cuns ancia (en ío
incomple o) al ez no se p odujese una iolación on al del p incipio; mas ello
segu amen e supond á soca a las posibilidades de la de ensa o (en el mejo de
los casos) eco a las se iamen e.
En es e pun o básico de la comunicación de las acusaciones y de la documen-
ación,
en una ecien e sen encia el T ibunal conside a
• su icien e que la comunicación de las acusaciones enuncie, Incluso some-
amen e pe o de mane a cla a, los hechos esenciales sob e los cuales la
Comisión se basa, siemp e bajo condición de que és a, du an e el p ocedi-
mien o adminis a i o, apo e los elemen os esenciales pa a la de ensa» (69).
Si se analiza en p o undidad la an e io a i mación, se comp oba á que las
posibilidades de la de ensa quedan eco adas median e la comunicación pa cial
del conjun o de piezas p ocesales; el eco e se comp ueba en mayo g ado al
obse a que la demandan e decide qué hechos son an esenciales como pa a
se incluidos en la comunicación y decide po segunda ez qué elemen os son
esenciales pa a da los a conoce a la o a pa e du an e el desa ollo del p oceso
adminis a i o.
Sin duda, los de echos de la de ensa se en oncan di ec amen e con la posibi-
lidad de que la pa e demandada disponga de un plazo azonable pa a el examen
de la documen ación y la p epa ación de su de ensa; en caso con a io, po as
indi ec as aunque ealmen e e icaces, los de echos de la de ensa su i ían un
g a e a en ado. El ema es plan eado po la UNITED BRANDS COMPANY, al alega
que el p ocedimien o se había desa ollado con excesi a apidez; el T ibunal no
admi e dicha alegación, obse ando que la mencionada sociedad había dispues o
de dos meses, azón po la cual «el p ocedimien o ha sido lle ado en los plazos
no males y no puede su i el ep oche de un p ocedimien o p ecipi ado» (70).
167) As. 41/69, ACF CHEMIEFARMA, Reo. 1970, p. 690.
(68) As. 44/69, BUCHLER, y 45/69. MANNHEIM. Rec. 1970, pp. 755 y 801. espec i amen e.
(69) As. 209 a 215/78, VAN LANDWYCK. Rec. 1980. p. 3237.
170) As. 22/76, Rec. 1978, pp. 309-310. Sob e es e p oblema puede e se ambién el as. 98/79,
PESCATAING, Rec. 1980. p. 716, en el que se alegaba que se habla iolado el a iculo 6 de la Con-
882
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
2) El e móme o de la so p esa sube bas an es g ados cuando se lee la sen-
encia en el caso DISTILLERS COMPANY; en ella se a i ma que
«no es necesa io examina las i egula idades de p ocedimien o alegadas
. po la demandan e. Sucede ía de o o modo si exis iese una posibilidad de
que,
en ausencia de es as i egula idades, el p ocedimien o adminis a i o
hubie a podido llega a un esul ado di e en e» (71).
3) Con inuando con la me á o a é mica, hay que a i ma que el mencionado
e móme o se dispa a al lee la sen encia en el caso HOFFMAN-LA ROCHE; en ella
apa ece una decla ación gene al, que se á desmen ida po el mismo ó gano
judi-
cial en el mismo caso:
— «el espe o de los d echos de la de ensa en odo p ocedimien o suscep-
ible de 'llega a sanciones, sob e odo a mul as o p ohibiciones, cons i-
uye un p incipio undamen al del de echo comuni a io, que debe se
obse ado incluso cuando se a e de un p ocedimien o de ca ác e
adminis a i o»;
— «si, du an e el p ocedimien o an e el T ibunal, se ha pues o emedio
e ec i amen e a las i egula idades de es a na u aleza, és as no conducen
necesa iamen e a la anulación de la decisión impugnada, pues o que los
de echos de la de ensa no se hallan a ec ados po es a egula ización
a día» (72).
Puede conclui se a i mando que la aplicación del p incipio que obliga a espe a
los de echos de la de ensa ha sido e ec uada po el T ibunal de mane a bas an e
laxa.
Y la aplicación esul a más c i icable si se obse a que los a aques a los
de echos de la de ensa no suelen consis i (po lo menos en el espacio eu opeo
en el que nos mo emos) en una negación o al de aquéllos sino en un eco e, en
una negación pa cial e indi ec a.
A o unadamen e el T ibunal man iene c i e ios más segu os y ju ídicamen e
mucho mejo cimen ados an e el p incipio de la PROTECCIÓN DEL CARÁCTER
SECRETO DE LAS COMUNICACIONES ENTRE LOS ABOGADOS Y SUS CLIENTES
o p incipio de la «CONFIDENCIALIDAD». El ¡p incipio aho a mencionado es admi-
ido po el ó gano judicial comuni a io en su sen encia de 18 de mayo de 1982,
dic ada en el caso AN AND EUROPE LIMITED; po o o lado, no es necesa io
explica que es e p incipio aplica y po encia el ela i o a los de echos de la
de ensa.
En dicha sen encia, el T ibunal obse a que
ención Eu opea de De echos Humanos, que exige un p oceso equi a i o; el T ibunal, sin en a en
dicha alegación, obse a que el de echo comuni a io espe a esa exigencia.
(71) As. 30/78, Rec. 1980. p. 2264.
(72) As. 85/76. Rec. 1979. pp. 511 y 513. L. GOFFIN («La ju lsp udence de la Cou de Jus lce su
les d ol s de la de ensa-, Cahle s de D oi Eu opéen, 1980, pp. 142-143) c i ica jus amen e es a sen-
encia:
el au o se p onuncia po la nulidad absolu a de un ac o cuando se ha iolado una egla
undamen al o una o malidad sus ancial (p. 144). juicio que pa ece ace ado.
883
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
«el de echo comuni a io, nacido de una in e p e ación no sólo económica
sino ambién ju ídica de los Es ados miemb os, debe con a con los
p in-
cipios y concepciones comunes a los de echos de es os Es ados en lo aue
concie ne al espe o de la «con idencialidad», sob e odo en elación con
cie as comunicaciones en e los abogados y sus clien es» (73).
Dos elemen os apa ecen en la sen encia como esenciales pa a la aplicación
del p incipio: La inalidad de aquél, que se si ua á en el ya ci ado espe o y po en-
ciación de los de echos de la de ensa y, en segundo luga , la condición indepen-
dien e del abogado.
En cuan o a la inalidad queda cla a, al eco da la a i mación del T ibunal de
que «el p incipio de la con idencialidad» no puede obs aculiza que el clien e de
un abogado e ele la co espondencia habida en e ellos, si conside a que iene
in e és en hace lo» (74). De es a a i mación se deduce que el sec e o no se im-
pone de mane a absolu a, pues decae cuando el clien e iene in e és en hace
pública dicha co espondencia; y se deduce ambién que el abogado no puede
ac ua lib emen e, e elando esos da os, pe o sí pod á hace lo con pe miso del
clien e.
Po lo que se e ie e, inalmen e, a la condición del abogado como indepen-
dien e,
median e es a exigencia se excluye a los abogados «ligados al clien e po
una elación de empleo». El mismo T ibunal explica la necesidad de independencia
del siguien e modo:
«p ocede de una concepción del ol del abogado conside ado como colabo-
ado de la jus icia y llamado a o ece , con oda independencia y en el
in e és supe io de aquélla, la asis encia legal de la que el clien e iene
necesidad.
Es a p o ección iene como con apa ida la disciplina p o esional,
impues a y con olada, a a o del in e és gene al, po las ins i uciones
habili adas a es e in» (75).
3) La p opo cionalidad, p incipio de ascendencia
undamen almen e económica.
El T ibunal ha esal ado en nume osas ocasiones la impo ancia del p incipio
de la p opo cionalidad en el ámbi o económico (76). Mas su aplicación a ec a
ambién a o os e enos, en los cuales subyace cla amen e el da o económico
pe o que no pueden educi se a es a dimensión, como e emos seguidamen e.
(73) As. 155/79. Rec. 1982, p. 1610. El en ecomillado del é mino es añadido y obedece a su
ca ác e de neologismo en nues a lengua. Obsé ese que ambién aquí se Indica el o igen del
p incipio.
(74) ídem, p. 1613.
(75) ídem, pp. 1610-1612.
(76) Ve los as. 5/73: BALKAN; 9/73. SCHLÜTER, y 63 a 69/72. WERHAHN ET AUTRES (Rec. 1973.
pp.
1112. 1156 y 1249-1250. espec i amen e). En e la ju isp udencia más ecien e des acan los
as.
138/79. ROOUETTE, y 139/79, MAIZENA (Rec. 1980. pp 3359-3360 y 3422. espec i amen e), en
los que se a i ma que la ijación de cuo as pa a cie o p oduc o no con a ia la p opo cionalidad si
las emp esas no ago an su cuo a máxima.
884
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
En gene al, puede deci se que la p opo cionalidad exige una elación adecuada
en e los obje i os a consegui y los medios pues os a disposición de la conse-
cución de dichos obje i os. Puede a i ma se con NERI que el juez comuni a io
ap ecia iolación de es e p incipio cuando se da «la desp opo ción en e el in
legal buscado y el sac i icio in ligido a los in e eses pa icula es» y es a desp o-
po ción es «mani ies a» (77). Po eso cuando los Es ados miemb os (po ejemplo,
pa a comp oba las denominaciones de o igen de de e minados p oduc os) oman
medidas an es ic as que ác icamen e conducen a impedi el come cio in a-
comuni a io de esos p oduc os, a ende , con a las no mas sob e concu encia; en
es e caso, la p opo cionalidad les obliga a lexibiliza su pos u a (78).
En el ámbi o económico-pe cal la p opo cionalidad exige que la sanción sea
adecuada a la co espondien e in acción, no pe mi iendo da a aquélla ca ác e
ejempli icado alguno. En al sen ido el T ibunal a i ma, en el caso DONCKER-
WOLCKE, lo siguien e:
«el hecho de que el impo ado no espe e la obligación de decla a el o igen
p ime o de una me cancía no puede da luga a la aplicación de sanciones
desp opo cionadas, eniendo en cuen a el ca ác e pu amen e adminis a i o
de la in acción... De mane a gene al, oda medida adminis a i a o ep e-
si a que supe e el ma co de lo que es es ic amen e necesa io, ( omada)
po el Es ado miemb o de impo ación... debe se conside ada como medida
de e ec o equi alen e a una es icción cuan i a i a p ohibida po el a-
ado.
(79).
En la misma di ección (comple ando de algún modo los an e io es é minos)
el ó gano judicial a i ma á en la sen encia en el caso RIVOIRA que
«si el hecho de que la u a española impo ada en F ancia de I alia haya
sido decla ada como o igina ia de I alia puede, en su caso, da luga a
sanciones penales p e is as con a las alsas decla aciones, se ía desp o-
po cionado aplica , sin dis inción, las sanciones penales p e is as pa a las
alsas decla aciones ealizadas con is as a e ec ua impo aciones p ohi-
bidas» (80).
Puede admi i se en gene al la idea de
NERI,
pa a quien «el T ibunal es á mejo
dispues o al juego del p incipio de p opo cionalidad cuando no se a a de cues-
iona la alidez de un ac o comuni a io y se a a de que (el T ibunal) se p onuncie
sob e la in e p e ación de es e ac o» (81). Pe o ello no siemp e sucede así, pues
en 1977 el ó gano judicial decla a no álido el Reglamen o del Consejo núme-
o 563/76, en es sen encias; dicho Reglamen o imponía «una obligación de com-
177) Ve «Le p incipe de p opo lonnali é dans la ju isp udence de la Cou ela i o au d ol
communau al e ag lcole-. Re ue T imes ielle de D ol Eu opéen, 1981, p. 658.
(78) As. 8/74. DASSONVILLE. Rec. 1974. p. 852.
(79) As. 41/76. Rec. 1976. p. 1938. Ve ambién sup a. no a 16.
(80) As. 179/78, Rec. 1979. p. 1158.
(81) A . cl .. p. 679.
885
ÁNGEL G. CHUECA SANCHO
p a an desp opo cionada que cons i uía un epa o disc imina o io de las ca gas
en e los di e en es sec o es ag ícolas», obligación no mani ies amen e necesa ia
pa a consegui los obje i os p e is os (82). Luego la elación medios-obje i os
pe mi e o ma un juicio de alo sob e la mesu a o desmesu a de una conduc a,
de de e minada medida (83).
In e esa asimismo eco da que la p opo cionalidad no debe medi se con e e-
encia an sólo a un sec o pa cial de ope ado es económicos, sino que se elaciona
con el sec o conside ado en su o alidad. Así lo ha eco dado el T ibunal en
alguna sen encia, conec ando el p incipio de p opo cionalidad con la p ohibición
de disc imina (84).
Si el p incipio aho a analizado iene especial incidencia en el ámbi o económico
(y, más pa icula men e, en el e eno de la concu encia), no po ello deja de
desplega sus e ec os en o os sec o es, como el de la lib e ci culación de pe so-
nas o el e e en e al de echo de p opiedad. A pesa de que en ambos sec o es
subyace sin ningún géne o de dudas el elemen o económico, pa ece in e esan e
esal a las cues iones di e en es a és e:
— En ma e ia de lib e ci culación de pe sonas, la p opo cionalidad obliga a
que el incumplimien o de las o malidades p e is as po el de echo comu-
ni a io pa a su eje cicio no sea espondido po el Es ado miemb o co es-
pondien e con la expulsión del ciudadano de o o Es ado comuni a io que
in en a eje ce ese de echo; la expulsión «se ía cie amen e incompa ible,
pa a las pe sonas p o egidas po el de echo comuni a io, con las disposi-
ciones del a ado». Incluso o as medidas (como mul as cuan i a i amen e
Impo an es o la p isión) cons i ui ían «una sanción an desp opo cionada a
la g a edad de la in acción que llega ían a se una aba a la lib e ci cula-
ción de las pe sonas». Luego en si uaciones semejan es, en las que el ciu-
dadano comuni a io ca ece de un documen o de iden idad o de un pasapo e
y eje ce su de echo a la lib e ci culación, «las penas aplicadas no pueden
supe a la medida de lo que pa ece p opo cionado a la na u aleza de la
in acción come ida» (85).
(82) As. 114/76. BELA-MÜHLE. as. 116/76, GRANARÍA, y 119 y 120/76, OLM0HLE ET BECHER
IRec. 1977, pp. 1221. 1265 y 1287. espec i amen e).
(83) As. 136/79, NATIONAL PANASONIC. Rec. 1980. pp. 2059-2060 Ha de obse a se que. en ea-
lidad,
la aplicación o Inaplicación del p incipio depende del Juicio de alo que se o me el Juez:
los é minos «medida adecuada», «mesu a-, «p opo ción-desp opo ción*, po su aguedad, o ecen,
pues,
una amplia libe ad al T ibunal: pe o se hallan en la esencia del mismo p incipio y es muy
di ícil ajus a los o conc e a los en mayo medida.
(84) As. 26 y 86/79. FORGES DE THY-MARCINELLE ET MONCEAU. Rec. 1980. p. 1093. En al sen-
ido,
esc ibe
NERI:
«cuan o más se 'indi idualizan', son p opios de una pe sona de e minada o de
un ci culo es ingido de ope ado es económicos, los In e eses pa icula es a ec ados po el ac o,
el T ibunal es á menos dispues o a oma los en conside ación pa a pone en duda la p opo cionalidad
del ac o comuni a io» (p. 679).
(85) As. 118/75. WATSON ET BELMANN. Rec. 1976. pp. 1198-1199 ( e no a de Ch. TOMUSCHAT,
Cahle s de D ol Eu opeen, 1977. pp. 97-102); pueden e se ambién los as. 8/77. SAGULO, BRENCA
ET BAKHOUCHE. Rec. 1977, pp. 1506-1058. y el 157/79. REGINA, Rec. 1980, pp- 2186-2187.
886
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO...
— La conexión en e el p incipio de p opo cionalidad y el de echo de p opiedad
ue es ablecida de «nodo indubi able en el caso HAUER. En él se p egun a
si las p ohibiciones de ealiza plan aciones de iñas
« esponden e ec i amen e a obje i os de in e és gene al pe seguidos po
la Comunidad y no cons i uyen, espec o al in pe seguido, una in e ención
desmesu ada e in ole able en las p e oga i as del p opie a io».
La espues a dada po el T ibunal consis i ía en a i ma que ealmen e se pe -
siguen obje i os de in e és gene al y que, en azón de ello, no se ompe la p o-
po cionalidad (86).
'Pa ece, en sín esis, que el T ibunal ha usado p uden emen e de es e p inci-
pio (87). No ha seguido, po an o, la misma línea que espec o a los de echos de
la de ensa, p incipio en el cual la ac uación del T ibunal ia de c i ica se.
4) O os p incipios gene ales aplicados po el T ibunal.
Además de los p incipios has a aho a analizados, el ó gano judicial comuni a io
aplica o os. Se encuad an en es e úl imo g upo la buena e, la p ohibición del
en i-
quecimien o sin causa, el p incipio p ocesal de Non bis in ídem y el de la ue za
mayo como causa de inejecución de obligaciones. Como en los an e io es supues-
os,
In en a é deduci las líneas básicas, pa iendo de la misma ju isp udencia.
En un educido núme o de ocasiones (en dos de mane a especí ica) se ha alido
el T ibunal del p incipio de la BUENA FE. En una de ellas la buena e es exigida
a la au o idad; en la o a juega en su e eno más habi ual de las elaciones en e
pa icula es. En ambas se a aba de asun os de ca ác e con ac ual.
En la sen encia en los casos LACHMOLLER, EHRHARDT y PEUVRIER, el men-
cionado ó gano enuncia es e p incipio con una o mulación p ecisa, obse ando que
• la acción de la au o idad, an o en el e eno adminis a i o como en el
con ac ual, se halla siemp e some ida al espe o del p incipio de la buena
e;
que los con a os li igiosos, que se enma can en el de echo adminis a-
i o,
se hallan some idos al espe o de es e p incipio; que su ca ác e p o-
isional o empo al no puede sus ae los a es a exigencia» (88).
En el o o caso, en el que ha enido en cuen a el ó gano judicial es e p incipio,
los hechos pueden sin e iza se del siguien e modo: Se a aba de un con a o de
comp a en a, concluido e balmen e; al en ia el endedo la me cancía, incluye
una no a en la que expone sus condiciones gene ales y en la que señala que los
(86) A9. 44/79, Rec. 1979, pp. 3747-3749.
(87)
NERI.
que liga el p incipio a la adopción de un ac o legisla i o po el ó gano co espon-
dien e,
señala que es a ap oximación es inge -el campo de aplicación del p incipio de p opo cio-
nalidad a los se os legisla i os que su au o ha adop ado en el eje cicio de un amplio pode dis-
c ecional,
(a . cl .. p. 659).
(88) As. 43, 45 y 48/59. Rec. 1960, p. 956.
887
ÁNGEL G. CHUECA SERRANO
Sans p é end e analyse ous les p incipes qu'applique la Cou (ca cela es
p a iquemen impossible) l'examen indi idualisé nous pemie a de décou i
les con ou s ondamen aux de ceux qui acquié en la plus g ande ¡mpo ance
dans la législa ion communau ai e.
C'es
ce qui a i e a ec le p incipe de la
sécu i é ju idique e ceux qui o men sa « amille» (ceux du espec de la con-
iance legi ime, de la p o ección des d oi s acquis e de la é ocabili é des ac es
adminis a i s illégaux géné a eu s de d oi s subjec i s). On ne peu pas oublie
le p incipe du espec des d oi s de la dé ense (que la Cou applique de manie e
eláchée, applica ion qui mé i e d'é e c i iquée), ni le plus écen (admis en
1982 dans la sen ence de l'a ai e 155/79) du ca ac é e con iden iel des commu-
nica ions en e les a oca s e leu s clien s. On é udie aussi le p incipe de la
p opo ionnali é don l'incidence se p odui essen iellemen dans la domaine éco-
nomique. En in, on abo de le p incipe de la bonne o¡, qui in e di 'l'en ichisse-
men sans cause, celui du Non bis ¡n ¡dem e celui de la o cé majeu e.
L'impo ance des p incipes géné aux du d oi dans la législa ion communau-
ai e,
conclu -on, se dédui du ai que ceux-ci ne s'appliquen pas uniquemen
en cas d'obscu i é, d'insu isance ou de lacune du d oi éc i . Au con ai e, en
une occassion, la Cou es a i ée á décla e il'in alidi é d'un Réglemen pa
l'applica ion d'un p incipe gene al (c'es ce qui a i e a ec celui de la sécu i é
ju idique dans les ass. 4/79, 109/79 e 145/79, au suje d'un Réglemen de la Com-
mission.
On peu a i me la méme chose pou le p incipe de la p opo ionnali é,
don l'applica ion dans les ass. 114/76, 116/76 e 119 e 120/76 améne á décla e
qu'un Réglemen du Conseil
n'es
pas alide). On cons a e leu impo ance éga-
lemen en appelan que les p incipes géné aux on pe mis á la Cou de p o ege
les d oi s ondamen aux de la pe sonne dans le domaine de la Communau é.
894
GENERAL PRINCIPLES OF LAW IN THE COMMUNITY LEGAL ORDER
ABSTRACT
The s udy o he gene al p incipies o law as he sou ce o he unw i en
Communi y legal o de mus ake ju isp udence as i s s a ing poin . In addi ion
o his, A icles 215 and 188 o he T ea ies o Rome p o ide o he applica ion
o he «gene al p incipies common o he legal o de s o he membe S a es»
in he e en o liabili ies no co e ed by he ea ies incu ed by he Communi ies
c ea ed in 1957. Howe e , he Cou o Jus ice has made wlde use o he gene al
p incipies, and did so e en be o e he da e men ioned, on he basis o A icle 33
o he T ea y o Pa ís and A icles 164 and 173 o he T ea y o Pa ís and
A i-
cles 136 and 146 o he ECSC T ea y.
Fo a p incipie o be accep ed as gene ally applicable in Communi y law,
he Cou equi es no only ha i should no un coun e ) o ¡n eg a ion, bu
ha I should se e o u he ¡n eg a ion. The unc ions o a gene al p incipie
mus o guide he p ocess o in e p e a ion and o a oid he deli e ing o a judge-
men o NON LIQUET.
To unde s and his ma e co ec ly, a dis inc ion mus be nade be ween
gene al p incipies and he undamen al p incipies o he Eu opean Communi y.
The la e a e ules o a s uc u al
kind,
w i en in o he cons i u í e ea ies
unde he ñame o «p incipies». This heading includes eedom, uni y, equali y
and solida i y.
Gene al p incipies ha e been s udied in he specialis li e a u e hi he o by
classi ying hem acco ding o hei o igin. Thus hey may be di ided in o gene al
p incipies in a s íc sense [o p incipies con i med by all he legal sys ems), p inci-
pies common o he legal o de s o he membe S a es and hose a ising om
In e na ional Law. Howe e , in his s udy, we do no s a om he o igin o he
p incipies bu examine indi idually hose applied by he Cou . We do his be-
cause he Cou only occasionálly e e s o he o igín o he p incipies i uses.
Fu he , we should men ion he cau ion wi h which he Cou deals wi h a gumen s
deduced om In e na ional Law (see, e.g., cases 90 and 91/63).
895
ÁNGEL G. CHUECA SERRANO
Al hough i would be p ac ically impossible o analyse all he p incipies ha
he Cou applies, an indi idual examina ion will enable us o ace he main
ea u es o he mos impo an p incipies in he Communi y legal o de . This
is he case o he p incipie o legal secu i y and hose ela ed o i ( espec o
legi íma e con idence, p o ec ion o es ed igh s, e ocabili y o ¡Ilegal ac s he
publics adminis a on gi ing ise o subje i e igh s). Ño mus we o ge he
p incipie o espec o he igh s o he de ence (which he Cou applies in a
lax manne wo hy o censu e) o he mos ecen (admi ed in 1982 in he jud-
gemen on case 155/79) o he con iden ial na u e o Communica ions be ween
lawye s and hei clien s. The p incipie o p opo ionali y, which is o impo ance
chie ly in he economic
ield,
is also s udied. Finally, he p incipie o good
ai h,
he p incipie p ohibi ing en ichmen wi hou p ope cause, he p incipie o Non
bis in idem and ha o o cé majeu e a e also discussed.
The impo ance o he gene al p incipies o law in he Communi y legal o de
may be deduced om he ac ha hey a e no only applied ¡n he e en o he
w i en law being obscu e, inadequa e o incomple e. On he con a y, he Cou
has on occasion decla ed a Regula ion o be in alid by applying a gene al
p in-
cipie ( his happened wi h he p incipie o legal secu i y in cases 4/79, 109/79
and 145/79 wi h ega d o a Regula ion issued by he Commission; he same is
ue o he p incipie o p opo ionali y, he applica ion o which in cases 114/76,
116/76 and 119 and 120/76 led o a Council Regula ion being decla ed in alid).
Fu he con i ma ion o he impo ance o hese p incipies is p o ided by he
ac ha hey ha e enabled he Cou o p o ec he undamen al igh s o he
indi idual wi hin he á ea o he Communi y.
896
NOTAS