scieee Science in your language
[es] (orig)

La panorámica protohistórica peninsular y el estado actual de su conocimiento en el Levante septentrional (Castellón de la Plana)

Read accessible full text

La panorámica protohistórica peninsular y el estado actual de su conocimiento en el Levante septentrional (Castellón de la Plana)

Author: Arteaga Matute, Oswaldo
Publisher: Diputació de Castelló: Servei d'Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques
Year: 1976
Source: http://repositori.uji.es/bitstreams/dee8ef70-4b50-4be4-bf51-42ca7c671fc6/download
la
pano amica p o o-his ó ica peninsula
yel es ado ac ual
de
su
conocimien o en el
le an e
Sep en iónal (Cas ellón
de
la Plana)
OSVVALDO ARTEAGA
En
el
p esen e
abajo
que emos
esumi
algunas de las mas
impo an es
e iden·
cias
que
la
a queología de
campo
ha
lIegado a
o ece
pa a el
mejo
conocimien o
del
pe íodo
p o o-his ó ico
de la Península Ibé ica.
Median e un
lige o
a amien o
de
la
p oblema ica
gene al, sob e
odo
en lo
que
se e ie e a
la
achada medi e anea,
pa e
de
la
a lan ica
e«hin e land» mas
inmedia o,
in en am
os
la
con emplación
de un
ma co
cul u al
ap oxima i o,
pa a luego eseña el
posi
ble
o denamien o
de
los
nue os
elemen os
ma e iales
que
ecien emen e
se han
descubie o
en las
ie as
del Le an e
Sep en ional.
La
p incipal
mo i ación
de es as Iíneas queda
jus i icada
po
la
misma
si uación
geog a ica
de
la egión an es dicha,
pues o
que
nos
pe mi e
una
con on ación
mas
di ec a
en e
a ios
de los
aspec os
cul u ales
que en
la
Península se pueden
consi-
de a
p o o-his ó icos.
1
EL
PROBLEMA DEL BRONCETARDIO COMO EPOCA
DE
TRANSICION
Has a
no
hace
mucho
iempo
se había
enido
pensando
que
el
lo ecimien o
de lo
ibé ico
2se
undamen aba
en
la
acción eje cida
po
los
in lujos
que
los
pueblos
colon
i-
zado es hab ían
abocado
sob e
cie os
ambien es
del
mundo
indígena peninsula ,
cuyos
es adios
cul u ales
se con inua ían
mani es ando
de una mane a
ma e ialmen e
idén ica
a
la
que conocían
du an e
el
B once
Pleno.3
Es e
c i e io,
an
ampiamen e
compa ido,
esul aba
dE:
la
inexis encia
de
o os
com-
plejos
ma e iales que
en
ealidad si ie an pa a
signi ica
una época in e media.
1.
Ag adecemos
muy
co dialmen e
a
don
F ancisco
Gusi
Jene ,
di ec o
del
Se icio
de
In es iga-
ción
A queológicas
y
P ehis ó icas
de
la
Dipu ación
de
Cas ellón
de
la
Plana,
la
opo unidad
que
nos
b inda
de
pa icipa
en
es a
publicación.
2.
Pa a una
idea
gene al
de
los
es udios'
ibé icos,
has a
p incipios
de
la
dècada
de
los
se en a,
puede e se
la
ecopilaci6n
de:
R.
ENGUIX
ALEMANY,
Ap oximación
auna
his o ia
de
/a
in es igación
de
/a
Cul u a
Ibé ica,
en Papeles del
Labo a o io
de
A queologia
de
Valencia,
n.o 9,
Valencia,
1973, pp. 19-28.
3.
Adop amos
la
denominaci6n
de
B once
Pleno,
como
pudié amos
habe
u ilizado
las de
B once
Medio
o
B once
11.
Es
deci ,
e i iéndonos
aun
pe íodo
con empo aneo
con
las ases A y B
de
la
cul u a
de
El
A ga ,
según
la
sis ema ización
de
Bea ice
Blance.
174 O.
ARTEAGA
La
mayo ía de los
abajos
que se dedicaban al p oblema,
mien as
que
no
al aban
las
opmiones
con a ias, ba ajaban el paso
en e
la
Edad del
B once
y
la
Edad del Hie o
de
muy
di e sas
mane as, pe a casi siemp e
p olongando
la ida de
la
e apa p ecu -
so a has a bien a anzado el
siglo
V
a.
C.,
cuando
se suponía que comenzaba el
p ime
pe íodo
de
la
Cul u a
Ibé ica.
En· el País Valenciano,
que
siemp e
ha
enido
asumiendo
una
posición
des acada
en
la
ma cha de los
es udios
ibé icos,4 el
ho izon e
cul u al
an es
dicho
quedaba ep e-
sen ado
po
yacimien os
del
ipo
de
la
Bas ida de
Mogen e
5ydel Puig de
Alcoy.6
Es
deci , que an e
la
al a de
depósi os
con
una
es a i icación
mas ap opiada,
no
que-
daba
o o
emedio
que
ecu i
al manejo
de
los
da os
suminis ados
po
un buen
núme o
de
nec ópolis
y
poblados
ibé ícos,
q~e
a eces se hallaban
supe pues os
alos
es os
ma e iales de
la
Edad del B once,7
excelen emen e
echados
po
impo aciones
de ce a-
mica a ica de igu as ojas yde ba niz neg o.8
AI
inal, han sidolas
mismas
e idencias
a queológicas
las
que
e mina on
po
sumi-
nis a ,
median e
a ios
esul ados
es a ig a icos
log ados
en
di e sos
luga es de
la
Pe-
nínsula, los
mo i os
su icien es
pa a
comp ende
la
mayo
complejidad
del esquema p e-
ibé ico: que
o os
au o es
p e ie en lIama
«p o o-ibé ico».
Los
cuad os
empo ales
yma e iales que o ecen los
abajos
mas ecien es
denun-
cian acada paso las
con adicciones
que
se end ían que supe a , a
la
ho a de
que e
sus en a
una
hipó esis
de
ansición,
pa iendo
del
c i e i
ode
la
con inuidad
del
B once
Pleno ysin
alo a
o os
p ocesos
cul u ales
y
humanos
que,
al
pa ece , desemboca ían
en
la
con igu ación
de
la
Cul u a Ibé ica.
Lo
que
en
nues os
días se pudie a
i
consíde ando
como
supe ación
de una e apa
mas,
den o
de
la
ma cha no mal de los
es udios
ibé icos,
se había
comenzado
a
omen-
a ,
cie amen e,
desde
que se
inició
la
a gumen ación
de un
pe íodo
p o o-his ó ico,
en
algunas
egiones
de
la
Península.
Dicho
de
o a
mane a: el
ho izon e
p e-ibé ico
se enía
que
supone
empo almen e
p edeceso
de
la
Cul u a Ibé ica;
como
suceso
del
úl imo
es adio
p ehis ó ico
en
que
se
hubiese
is o
inme so
el
ambi o
geog a ico
que
la
ie a lo ece .
Sin emba go,
po
una
so p enden e
casualidad, los
esul ados
de
la
a queología
de
los Ibe os
no
lIegaban a
coincidi
con aquellos que, en
odo
caso, pudie an lIama se
p~o o-his ó icos,
pues o
que
las
cues iones
ibé icas se desa ollaban,
como
ya
hemos
dicho,
a
eno
de los
da os
apo ados
po
unas egiones
donde
los
signi ican es
de una
época in e media,
en e
la
Edad del
B ance
yel
nue o
g an
momen o
cul u al,
no
aca-
baban
de
apa ece
po
ninguna pa e.
Lo
mismo
puede
deci se
en el
sen i
do
con a io
pa a
o as
zonas,
donde
son los
da os
ibé icos
los que allan,
mien as
que
abundan las e idenciasdel pe íodo de an-
sición. Tal ez el
ejemplo
mas in e esan e sea el de
la
Baja Andalucía,
donde
los
es u-
dios
o ien alizan es
pe mi en
la
pos ulación
de un
cla o
momen o
p o o-his ó ico,
sin
que oda ía sepam03 lo que
ocu ió
en e
lo
a ésico
y
lo
u de ano,
aun
exis iendo
con ados
elemen os
pa a
comenza lo
asupO:1e .
4.
Sob e
odo
po
la
g an
labo
desplegada,
desde su
undación,
po
el
Se icio
de I
n es igación
P ehis ó ica
de
la
Excma.
Dipu ación
P o incial
de
Valencia
y
po
el
g upo
de
in es igación
del
Labo a o io
de
A queologia
de
Valencia,
e o mado
desde
la
inco po ación
del
p o eso
Miguel
Ta adell
a
aquella
Uni e sidad.
5.
D.
FLETCHER,
E.
PLA,
J.
ALCACER, La
Bas ida
de
les
Alcuses
(Mogen e-Valencia),
2 ols.,
en
T abajos
Va ios
del SI
P,
n.o 24 y25,
Valencia,
1965 y1969.
6.
V.
PASCUAL,
El
poblado
ibé ico
de
El
Puig
(Alcoy),
en
A ch.
de P eh. Le .,
III,
Valencia,
1952,
pp. 135-146; M. TARRADELL,
No icia
de las
ecien es
exca aciones
del
Labo a o io
de
A queologia
de la
Uni e sidad
de
Valencia,
en XI C.N.A.,
Mè ida,
1969 (Za agoza, 1970), p. 185.
7.
Pa a una posi
ble
in e p e ación
de es e
p oblema
de
supe posición
e :
O.
ARTEAGA, M.
R.
SERNA,
Die
Ausg abungen
on Los Salada es, en
Mad ide
Mi eilcngen,
15,
Mad id,
1974; O. ARTEAGA, M.
R.
SER-
NA, Los Salada es-71
(Memo ia
O icial),
A queologia
III,
Mad id
(en p ensa).
8.
Pa a el
conjun o
de
elemen os
de
echación
puede
consul a se:
N.
LAMBOGLlA,
La
ce amica
p ecampana
delia
Bas ida,
en
A ch.
de
P eh. Le ., V,
Valencia,
1954; G.
TRIAS
DE
ARRIBAS,
Ce amicas
g iegas
de la Peninsula
Ibé ica,
2 ols.,
Valencia,
1967 y1968; M. VALLS
DE
PLA,
El
poblado
ibé ico
de
Co al a
(Albaida-Va/encia),
Valencia,
1971.
PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR 175
Po
odo
lo
dicho
puede
comp ende se
que
la
gene alización
peninsula
del
con-
cep o
p e-ibé ico,
que
aho a
podemos
u iliza ,9
no
se pudie a habe lIe ado a
cabo
po ~
que al aban las
exca aciones
que
o ecie an una
es a i icación
ap opiada,
en
impo an-
,
es a eas del
mundo
ibé ico.
Cuando es as
es a i icaciones
apa ecen, son
sus
depósi os
los que
pe mi en
com-
ple a
una idea mas cla a
sob e
la
complejidad
çlel
mosaico
peninsula , que se ía
de
ma co
ecep o
a
los
es ímulos
que
impulsa on
la
apa ición del
enómeno
cul u al
ibé ico.
Son
es os
yacimien os
los
que
o ecen, en
de ini i a,
la
posibilidad
de ca ac e iza
un
ho izon e
p o o-his ó ico,
de una mane a
o almen e
di e en e
a
la
que se pudie a
habe
in en ado
desa olla ,
median e
el
es udio
de
aquellos
complejos
que
se
conocen
como
p opios
de las
di e sas
a eas
cul u ales
de
la
Península Ibé ica en
la
Edad
del
B once.
Pa a da se
cuen a
de es a
incon o e ible
ealidad,
sólo
hace al a
compa a
los
ma e iales que
si en
pa a
iden i ica
alas
cul u as
de
El
A ga
10
ydel
B once
Valen-
ciano,l1
con
los que se es a i ican,
bas an e
después,
has a
empalma
con
la
época
de
le ce amica hecha a o no,12
en
yacimien os
como
los del Cabezo de San Ped o
(Huel-
a),13
El
Ca ambolo (Camas, Se illa),14 Ca mona (Se illa),15 Se e illa (Lo a del Río, Se-
illa),16 Colina de los Quemados (Có doba),17
Monachil
(G anada)l8
Ce o del Real
(Ga-
le a, G anada),19
El
1acalón
(Ne pio,
Albace e),20 Los Salada es (O ihuela, Alican e),21
Vina agell (Bu iana,
Cas ellón)
22
y
o os
'llenos
conocidos.
23
Sin
ene
que
p o undiza
en
la
signi icación
cul u al
y
empo al
de
o os
ma e iales,
como
los
que
se
es a i ican
en
el ni el mas
p o undo
de Ca mona (Se illa),24
en
cie as
9.
ARTEAGA, SERNA. Die
Ausg abungen
...
,
ci ado;
O.
ARTEAGA. M.
R.
SERNA.
In lujos
enicios
en la
egi6n
del
Baja
Segu a. en
XIII
C.N.A
.•
Huel a. 1973 (Za agoza. 1975), pp. 737-750.
10.
E.
Y
L.
SIRET. Las P ime asEdades
del
Me al
en
el
Sudes e de España,
Ba celona.
1890;
B. BLANCE.
Die
An ange
de
Me al/u gie
au
de
Ibe ischen
Halbinsel,
Be lín.
1971.
11.
Ve
en e
o os:
L.
PERICOT.
F.
PONSELL,
El
poblada
de Mas de
Menen e
(Alcoy),
en
A ch.
de
P eh. Le ..
I.
Valencia.
1929; J. ALCACER GRAU. Dos
es aciones
a ga icas
en la
egi6n
le an ina,
en
A ch.
P eh.
Le
.•
III,
Valencia,
1945;
D.
FLETCHER VALLS.
E.
PLA BALLESTER,
El
poblado
de la
Edad
del
B once
de la Mon anye a de Cab e a
(Veda
de To en e,
Valencia),
en
T abajos
Va ios
del Sip, n.o 18.
Valencia.
1956;
E.
LLOBREGAT,
El
poblada
de la
cul u a
del
B once
Valenciana
de la Se a G ossa
(Alican e),
en Papeles
del
Labo a o io
de
A queología
de
Valencia,
1969.
12. En
la
mayo ía
de
es os
poblados
se
documen a
una
asociación
de
la
ce amica
impo ada
del
mundo
enicio
con
la
ce amica
indígena
del
B once
Final.
que
gene almen e
pe enece
a
la
úl ima
e apa
de
es e
pe íodo
yse
encuen a
hecha
amano. En un
desa ollo
no mal,
la
ce amica
hecha
a
o no.
p o-
píamen e
ibé ica
o
peninsula .
apa ece
en un
ho izon e
pos e io .
La
a iedad
de es e
"esquema"
se
encuen a
comp endída
según sea
la
egión
en
que
se
es udie
el
momen o
p e-ibé ico.
13. M. BLAZQUEZ. y
o os.
Las
ce amicas
del
Cabezo de San Ped o, Huel a
A queológica.
Mad id.
1970. 14.
J.
DE
M. CARRIAZO. Ta essos y
EL
Ca ambo/o,
Pa ona o
Nacional
de
Museos,
Di ección
Ge-
ne al de
Bellas
A es,
Mad id.
1973.
donde
se
ecoge
oda
la
bibliog a ia
an e io .
15.
J.
DE
M. CARRIAZO.
K.
RADDATZ.
E gebnise
eine
e s en
s a ig aphischen
Un e suchung
in
Ca -
mona, en
Mad ide
Mi eilungen,
2.
Mad id.
1962.
16. El
poblado
de
es a
impo an e
nec ópolis
ha
sido
inalmen e
localizado,
po
debajo
del
Cas illo
medie al.
que
se
encuen e a
al
ondo
de
la
misma
mese a de
la
E mi a
de
Se e illa,
du an e
los
!lI i
mos
abajos
ealizados
po
la
doc o a
Ma ia
E.
Aube .
17.
J.
M. LUZON. Las
aices
de C6 doba,
Có doba.
1974.
donde
se
ecoge
la
bibliog a ia
an e io .
18. A.
ARRIBAS
PALAU Y
o os,
Exca aciones
en
el
poblada
de la Edad
del
B once
"Ce o
de la
Encina",
Monachil
(G anada), El
co e
es a ig a ico
núm.
3,
en Exc.
A q.
Esp., 81.
Mad id.
1974.
19. M. PELLICER.
W.
SCHULE.
El
Ce o
del
Real
(Gale a-G anada),
en Exc. A q. Esp
.•
12 y52,
Mad id.
1962 y1966.
20. M. A.
GARCIA
GUINEA.
J.
A. SAN MARTIN RUIZ.
Poblado
Ibé ico
de
El
Macal6n
(Ne pio-
Albace e),
en Exc.
A q.
Esp
.•
25,
Mad id.
1964.
21. ARTEAGA, SERNA. Die
Ausg abungen
....
ci ado;
ARTEAGA. SERNA. Los Salado es-71
....
ci ado;
ARTEAGA, SERNA,
In lujos
enicios
...
,
ci ado.
(En
p ensa
o os
abajos
sob e
es e
mismo
yacimien o).
22. N. MESDO OLIVER.
Vina agel/
(Bu iana-Cas eI/6n),
en
T ab.
Va ios
del
SIP. n.o 46.
Valencia,
1974
(con
la
bibliog a ia
e e ida
a
yacimien os
de
la
egión).
23. Des aca
en e
odos,
po
su
inmínen e
exca ación,
el
poblado
ecien emen e
descubie o
en
C e illen e.
del
que
se
espe an
esul ados
en
g an
pa e
simila es
a
los
de
Los
~alada es
y
Vina agell;
según
in o mación
p esen ada
po
A. GonzAlez P a s al
XIV
C.N.A.
(Vic o ia.
1975).
24.
Los
ma e iales
del
es a o
Vde
Ca mona
con as an
no ablemen e
con
los
que
se
supe ponen
en
la
misma
secuencia.
La
ele ación
c onológica
del
lIamado
es a o
IV
pe mi i ia
igual :nen e
una
echa-
ción
mucho
mas
an igua
pa a
dichos
ma e iales.
Pa a és e
p oblema
e : O. ARTEAGA,
F.
MOLINA,
Ano a-
ciones
al
p oblema
de
las
ce amicas
excisas
peninsula es,
XIV, C.N.A.
Vi o ia,
1975 (en p ensa).
176
O. ARTEAGA
ases de
Monachil
(G anada),25
en
el Cabezo Redondo (Villena),26
en
la
Isle a del Cam-
pello
(Alican e),27
e c., puede asegu a se que a
odo
lo la go de
la
achada
medi e a-
nea ypa e de
la
a lan ica,28
como
en
el mas
p óximo
«Hin e land», habi aban a ios
g upos
humanos,
di e enciados
cul u al
y
empo almen e
de lo
que
en
sus
espec i as
egiones pudie a habe se e e ido
al
B once Pleno.
Es os
g upos
humanos,
que
oda ía esul a
p ema u o
discu i
desde un
pun o
de
is a
é nico,
se ían los que después de habe pasado
po
un
p oceso
de
despegamien o
cul u al.
con
espec o
a
la
época p eceden e, a
a és
de unos
enómenos
p opios
de
la
e apa
que
gus osamen e
lIama íamos BRONCE
TARDIO
1,29
queda ían inalmen e
ans-
o mados,
pa a
la
época del BRONCE
TARDIO
li,
en
un
sus a o
ep esen a i o
que
se ía el
p ime amen e
a ec ado
po
los
nue os
es ímulos
que
desembocan
en
la
o ma-
ción de
·10
ibé ico.
De es a mane a que emos llega a
como ende ,
pa a
la
mecanica
e minológica
de
aquellos
asun os,
que
en una
g an
pa e
de
la
Península los
elemen os
que lIamamos
p e-ibé icos
se i ían pa a da le un
con enido
cul u al
al
ambi o
mas a anzado del
campo
p o o-his ó ico
(B once
Ta dío
11).
Po lo
an o,
desde
el
pun o
de
is a
de las
adiciones
cul u ales
mas inna as, pa e-
ce
que
podem
os
conc e a
el inal de es e
apa ado
diciendo
que habla de
gen es
del
B once
Final, pa a
signi ica
alas
poblaciones
mas
ep esen a i as
de
la
Península Ibé-
ica,
du an e
los
iempos
p o o-his ó icos,
no
esul a,
en
p incipio,
inap opiado.
EL
MUNDO
DE
LOS
CAMPOS
DE
URNAS COMO FACTOR CONFLUYENTE
EN
ALGUNOS AMBIENTES
DE
LA
PROTO-HISTORIA PENINSULAR
Según lo que acabamos de
exp esa
en
el
capí ulo
an e io , aho a
nos
amos
a
ocupa
del pe íodo
p o o-his ó ico
mas a anzado,
cuando
se desa ollan
c ecien emen e
odos
los
enómenos
p opios
de
la
Edad del Hie o,
jun o
con
o os
impo an es
ade-
lan os
cul u ales
que se
in oducen
en
la
Península
po
u as
con inen ales
yma í imas.
Sin
ol ida
las
di e sas
elaciones
que
el
pequeño
con inen e
man enía
du an e
es os
mismos
iempos,30 puede deci se que las lIamadas
in asiones
cél icas
31
cons i uyen
uno
de los mas apasionan es
capí ulos
abo dados
po
la
in es igación.
25. Nos
e e imos
a
los
úl imos
es a os
de
la
ida del
g an
bas ión.
que
p o isionalmen e
se
conside an
como
pe enecien es
aun
A ga
Bmuy
e olucionado.
po
no
p opone
una nue a
sigla
li e al.
En
es os
es a os
se
documen an
impo aciones
" ipo
mese a".
que
se an
publicadas
en b e e
iempo
po
los
exca-
ado es. pa a
comple a
la
idea
pa cial
que se ha
o ecido
en
la
Memo ia
del
Co e
3.
donde
se
encon ó
un
agmen o
deco ado
con
la
écnica
del
"boquique".
Es e
agmen o
ep esen a ía
el
úl imo
da o
sob e
la
pe i encia
de un
ho izon e
de
impo aciones.
que
en
Monachil
comenza on
desde
mucho
an es.
26.
En
el Cabezo Redondo
exis en
nume osos
ma e iales
que se pueden
coloca
al inal del
B once
Medio.
si no a
comienzos
del
B once
Ta dio.
Una
compa ación
con
los
yacimien os
de
Andalucia
O ien al.
den o
de es e
mismo
ho izon e
empo al.
pudie a
se
muy e elado a.
G acias
a
la
gen il
amabilidad
de
don
José
Ma ia
Sole .
podemos
ene
algunas
ideas al espec o. De
odas
mane as esul a
undamen al
la
echación
del
comienzo
de Los Salada es.
como
posible
ope
pa a
la
ma e ialidad
ipo
Cabezo Redondo.
mien as
apa ece
la
publicación
de ini i a
de es e
impo an e
yacimien o
alican ino.
Mien as
an o
e :
J. M. SOLER GARCIA,
El
eso o
de
Villena,
en Exc. A q. en Esp
.•
36.
Mad id.
1965.
sob e
odo
pagina
49.
27.
F.
FIGUERAS PACHECO.
Exca aciones
en la
isla
del
Campello
(Alican e),
en
Jun a
Supe io
de
Exca aciones.
Mem:. n.o132.
Mad id.
1934; e
ambién
comen a ios
sob e
c onologia
ela i a
del
complejo
ce amico
del
Campello
en: ARTEAGA.
MOLINA.
Ano aciones
al
p oblema
...•
ci ado.
no a
24.
28. Nos
e e imos
sob e
odo
a
la
egión
comp endía
en e
la
desembocadu a
del
Tajo
yel Es-
echo
de
Gib al a .
Pa a
algunos
aspec os
de
g an
ímpo ancia
cul u al
e :
H.
SCHUBART, Die
Kul u
de
B onzezei
im
Südwes en
de
Ibe ischen
Halbinsel,
en
Mad ide
Fo schungen. 9.
Be lin.
1974
(con
oda
la
bibliog a ia
an e io );
H.
SCHUBART.
Ace ca
de la
Ce amica
del
B once
Ta dio
en
el
Su
yOes e
peninsula ,
en
T abajos
de
P ehis o ia.
n.o 28. Nue 3 Se ie.
Mad id.
1971;
ambién
puede e se
ecien e-
men e:
M. AMO yde
la
HERA. Nue as
apo aciones
pa a
el
es udio
de la
Edad
del
B once
en
el
Su oes e
peninsula :
Los
en e amien os
en
cis a
de la
p o incia
de Huel a, en
XIII.
C.N.A
.•
Huel a. 1973. Za agoza.
1975. pp. 433-454.
29.
Ve
al
espec o:
O.
ARTEAGA. M.
R.
SERNA. Las
p ime es
ases
del
poblado
de Los
Salada es
(O ihuela-Alican e),
Es udio
C i ico
I(en p ensa).
30.
No
se nos puede
escapa
la
g an
ac i idad
que
po
es os
mismos
iempos
man enía
la
egión
del
No oes e
peninsula .
con
o os
impo an es
oc
os
cul u ales
de
la
e ien e
a lan ica
y
que
an as
consecuencias
hab ía
de
desa olla .
en
p o
de
la
Península.
31. Puede e se.
en e
muchas mas
ob as:
P.
BOSCH-GIMPERA.
E nologia
de la
Peninsula
Ibé ica,
PANORAMICA
PROTOHISTORICA
.PENINSULAR
177
Son elias las qua ienen
si iendo,
en
de ini i a,
pa a desa olla una
p oblema ica
en
o no
a
la
posible
indoeu opeización de buena
pa e
de
la
Península,
du an e
la
época
del B once Final.
La
posible
pene ación de
gen es
anspi ena:cas ysu p opagación
po
las ie as
hispanicas, que has a
en onces
hab ían
enido
siendo
ocupadas
po
las
gen es
peninsu-
la es del B once Ta dío y
con empo aneas,
ha
sido
una
cues ión
la gamen e a ada,
po
pa e de los mas
p es igiosos
in es igado es
de
la
p ehis o ia
peninsula .
32
C eemos,
po
lo
an o,
que
no
esul a necesa ioque
nos
de engamos
en
la
con emplación
del
p ocescl
his ó ico
de ales
es udios.
Sin emba go,
admi iendo
la
p opagación de
cie os
elemen os
anspi enaicos
hacia
la
Península has a
e los
con luyendo
en
el I) oceso
p e-ibé ico
de una buena pa e de
la
achada medi e anea,33
a a emos
de
esumi
algunós
c i e ios
gene ales en elación
con su
di usión,
pa a después
p oyec a
sus
posibles
consecuencias
hacia el Le an e
Sep en ional,
que es
la
egión que
p incipalmen e
nos
in e esa.
Como
bien se sabe,
la
expansión de los
Campos
de U nas hacia el
cen o
de Eu opa
se
conoce
a
pa i
del 1300
a.
C.,
ap oximadamen e.
34
En
aquella egión sus
es ímulos
queda ían amalgamados con
la
ieja
adición
cul u-
al de los
úmulos,
llas a deja la ma e ialmel1 e
sume gida
en
un
no eble
apagamien o.
35
Desde aquella
misma
zona,
p incipalme., e
ci cunsc i a
en
o no
al
no oes e
de
los
Alpes,36
en
echas que
la
mayo ía de los
especialis as
ap oximan
al
siglo
VIII
a.
C.,37
la
cul u a
de los
Campos
de U nas pasa ía a
ocupa
as os
e i o iòs
del ac ual país
ancés,38 después de habe se
desa ollado
un
ho izon e
de elaciones p eceden es.
Se piensa que
sus
es ímulos
ap o echa ían
la
g an
iabilidad
del
Co edo
del Ró-
dano
39
pa a
ex ende se
hacia
la
P o enza,
como
ambién
po
odo
el Languedoc,40 pa a
inalmen e
ala ga se has a el Rosellón ygana los pasos del Pi ineo O ien al,
pene ando
en
la
Península Ibé ica.
41
La
di usión
de ini i a
de
es os
enómenos
po
los ac uales
e i o ios
españoles, si se
desca a
la
p imacía de los pasos
occiden ales
del Pi ineo, se suele
iden i ica
po
la
p e-
sencia de una g an
can idad
de
poblados
y
nec ópolis
de incine ación, en las
coma cas
de
Ca aluña
42
ydel Bajo
A agón.
43
Ba celona.
1932;
P.
BOSCH
GIMPERA.
El
poblamien o
yla
o mación
de
los
pueblos
de España,
México,
1945;
J.
MARTINEZ
SANTA-OLALLA.
Esquema
pale nológico
de la
Peninsula
Ibé ica,
Mad id.
1946;
M.
AL-
MAGRa,
La
in asión
cél ica
en
España, en
His .
de
Esp. (R.
Menéndez
Pida:j,
Mad id.
1952;
J. MALUQUER.
La
Edad
del
Hie o
en la Cuenca
del
Eb o
y
en
la Mese a
Cen al
española,
en
IV
Cong eso
In .
de
Cienc.
P eh. y
P o oh.,
Mad id,
1954;
A. BELTRAN,
P ehis o ia
del
Bajo
A agón,
Za agoza,
1956.
con
buena
bi-
bliog a ia.
32.
Ve
ob s.
ci s.
no a
an e io .
33. M. TARRADELL.
El
pais
alenciano
del
neoli ico
ala
ibe ización,
Las
in il aciones
indoeu opeas,
Valencia,
1962.
pp.
184-186,
con
I·a
p oblema ica
gene al
has a
p incipio
de
la
década
de
los
sesen a.
34.
Ve
po
ejemplo:
W.
KIMMIG.
Die
U nen elde
am
Rheim,
en
Rheinische
Vo zei
im
Wo
und
Bild,
I.
1938;
H.
KIMMIG.
Bei age
zu
F ühphase
de
U nen elde
Kul u
am
Obe heim,
en
Badische
Fundb
..
17,
1941;
H.
BIMMIG,
Die
U nen elde
Kul u
in Baden, en
R6misch-Ge manische
Fo sch.,
14,
1940.
35.
Ob s.
ci .
no a
an e io .
También
en:
C.
UNZ,
Die
spa b onzezei liche
Ke amik
in
Südwes deu sch-'
land,
in
de
Schweiz
und
in
Os ak eich,
en
P aehis o ische
Zei sch i .
48.
He
1..
Band
1973.
en
lo
que
espec a
ala
ce amica
ca ac e is ica
de
la
Cul u a
de
los
Túmu:os.
36.
W.
KIMMIG,
Ou en Es
L'E ude
de la
Ci ilisa ion
des Champs
d'U nes
en
F ance,
Dijon,
1951-1953,
pp.
113-118.
37.
W.
KIMMIG,
Ou en Es
....
ci ado.
Tam. en J. J. HATT. De
l'age
du
B onze
ala
in
du
le
Age
du
Fe
(Li e
Jubilai e.
1954);
HATT.
Vo geschich e,
F ank u
am
Main,
1966.
con
se:ección
bib!iog a ica.
38.
W.
KIMMIG,
Ou en Es
l'E ude
...
,
ci ado.
39.
W.
DEHN. Le
Couloi
Rhodanien,
en
Es udios
dedicados
al p o .
L.
Pe ico .,
Publ.
e en ual
n.O
23,
Ins i u o
de
A q.
yP eh.,
Ba celona,
1973,
pp. 241-246.
40. M. LOUIS,
O.
yJ.
TAFFANEL.
Le
p emie
Age
du
Fe
Languedocien,
1-11-111.
Bo diguhe a-Mon pel-
lie .
1955,
1958,
1960.
41. J.
MALUQUER
DE MOTES, Las
cul u as
halls a icas
de
Ca aluña,
en
Ampu ias,
VII-VIII,
Ba -
celona,
1946.
42.
MALUQUER
DE
MOTES, Las
cul u as
halls a ícas
....
ci ado.
Tamb.
en:
PALOL. La
nec ópolis
halls a ica
de
Agullana.,
en
Bibl.
P aeh., ol. I.
Mad id,
1958.
con
buena
bib~iog a ia;
e ídem,
ob s.
ci .,
nola
31.
43. BELTRAN,
P ehis o ia
del
Bajo
A agón
...
,
ci ado.
12

178
O.
ARTEAGA
Desde es as egiones se piensa que
la
cul u a
de los Campos de U nas
emon a-
ía
el
Valle del Eb o has a alcanza
la
Rioja na a a yala esa,
donde
ampoco
al an
los
yacimien os
ca ac e ís icos.
44
Puede deci se
ambién
que
desde las ie as
p oxlmas
al Eb o end ían
que
habe
a ancado las
posibles
in il aciones
de aquella
cul u a
hacia
o os
pun os
de
la
Penín-
sula,
u ilizando
las u as na u ales, que
po
con ados
si ios
eluden o ompen el
Sis ema
Ibé ico.
Según
la
mayo ía de los especialis as,
en
la
Rioja se da ía una
coincidencia
de ela-
ciones:
en e
las
gen es
que emon aban el Eb o ylas que se
supone
que c uzaban, des-
de los
e i o i
os del
Su oes e
ancés,
po
los pasos
occiden ales
del Sis ema Pi enaico.
Sin emba go,
po
o a pa e, se p esume
que
los
in lujos
«cé! icos»
apenas si lIega-
ían a
p esiona
sob e
cie os
e i o ios
del Pi ineo
donde
con inua ían
pe i ien
do, en-
e
o os,
algunos
g upos
humanos adiciol"'almen e a caicos, ezagados allí desde
épo-
cas mas emo as.
45
Vis o
el
p oblema
desde
con ados
luga es de
la
e ien e
ancesa del
mencionado
sis ema
mon añoso,
esul a
p ac icamen e
igual
po
lo
que al ez
no
esul e
desencami-
nado pensa que muchas u as del
mismo
pudie an habe sido
mucho
menos
ansi a-
das, que lo que has a el p esen e se iene
conside ando.
Po lo
p on o
se
ha
ido
quedando
la en e
la
posibilidad
de que, pa a
unos
momen os
conc e os
de
la
p opagación
de los Campos de U nas,
la
u a del Ga ona pudie a habe
uncionado,
en e
la
F ancia
Me idional
y
la
F ancia del Su oes e,46
como
llegó a
unciona
el
Valle
dal
Eb o, pa a
la
expansión de
in lujos
simila es,
en e
Ca aluña y
la
Rioja.
Cie amen e
ca ecemos de un
es udio
po meno izado
de
es os
p oblemas
que es-
cla ezca
inde ec iblemen e
las
e idencias
de
pene ación
a
odo
lo la go del
Sis ema
Pi enaico,
como
se hace pa a
sus
pasos mas o ien ales.
Pa ece necesa io
p egun a le
a
la
ca og a ía a queológica del
momen o,
si
cuando
los
p incipales
ocos
de
la
di usión
cul u al
es aban
es ablecidos,
en unos luga es
con-
c e os,
como
se puede
deduci
de las
es a i icaciones
p olongadas
que
mues an
Co -
es
de Na a a
47
y
o os
yacimien os
conocidos,48 se puede habla de unas elaciones
in ensas.
Es
deci , si exis ía un
ue e
y
man enido
con ac o
en e
las poblaciones,
cul u al-
men e
he manadas, que habi aban
en
las
dos
zonas sepa adas
po
el Pi ineo, a
a és
de
odos
los
pasos
que de él se ien
en
conside ando
ansi ables.
Po
lo
p on o,
pa ece
que
no
se puede
igno a
que el
é ice
p incipal,
pa a
la
con-
inuada p opagación de
elemen os
cul u a!es hacia las
dos
e ien es
del Pi ineo, se
encon a ía
si uado
en
el
ex emo
mas o ien al de aquel
sis ema
mon añoso:
siemp e
mas
expues o
alas
cons an es
eno aciones del
p oceso
p o o-his ó ico,
que, a
pa i
de
allí,
podem
os
conside a
medi e aneo.
Desde las
mismas
coma cas
ca alanas
pued~
comp ende se
la
expansión de
los
es-
ímulos
cul u ales
de los
Campos
de U nas,
siguiendo
po
el acil
camino
del li o al,49
has a llega
mucho
mas alia de
la
desembocadu a del Eb o.
5o
Nos
encon am
os así con
la
opo unidad
de
suspende
momen aneamen e
la
e i-
sión del
p oblema
di uso
de
es os
enómenos
en
lo
que se e ie e
al
Le an e
Sep en-
ional,
has a después que hayamos
e minada
con
la
eseña de
o os
impo an es
de a-
lles de
la
pano amica
p o o-his ó ica
en
gene al.
44.
J.
MALUQUER, El
pobla
do
hall a ico
de
Co es
de Na a a
(Es udio
C i ico),
Pamplona, 1958.
45. Ve
po
e;emplo:
L.
PERICOT,
J.
MALUQUER, La
humanidad
p ehis ó ica,
Mad id,
1969.
pago
164.
46
..
W.
KIMMIG.
Les
Ci ilisa ions
A lan iques
de
l'Age
du
Fe ,
P emie
Colloque
A lan ique
de B es .
Rennes. 1963. pp. 105-110;
J.
P.
MOHEN yA. COFFYN. Les
néc opoles
hal/s a iennes
de la
egion
d'A ca-
chon,
en
Bibl.
P aeh.
Hisp
.•
XLI,
Mad id,
1970.
47.
J.
MALUQUER, El
poblado
hal/s a /co
...,
ci ado;
J.
MALUQUER y
o
os. Ca a
es a ig a ica
en
el
poblado
de la Ped e a
en
Val/logona
de
Balague ,
Lé ida
(Ba celona),
1960.
48.
J.
MALUQUER, Ca a
es a ig a ica
...
,
ci ado.
49. M. TARRADELL,
El
pais
alenclano
...•
ci ado,
pp. 184-186.
50. Has a el p esen e.
apa e
de
los
hallazgos
de la
p o incia
de
Cas ellón,
conocidos
desde
la
época
de
los
abajos
del
p o eso
Bosch-Gimpe a,
solamen e
podemos
hace
mención
de
algunos
ag-
men os
encon ados
en
Salada es
(O ihuela).
que
a a emos
mas
adelan e.
PANORAMICA
PROTOH/STORICA
PENINSULAR
LAS
CUESTIONES
MEDITERRANEAS
COMO
ELEMENTOS
ACTIVADORES
DEL PROCESO PROTO-HISTORICO
PENINSULAR
179
Pa ece
bas an e
acil
admi i
que las lIamadas
colonizaciones
medi e aneas, de
la
p ime a
mi ad
del
úl imo
milenio
p ec is iano,
cons i uye on,
en
su
conjun o,
el
ac o
mas ele an e del
desencadenamien o
p o o-his ó ico
en
la
Península Ibé ica.
G acias
al
ca ac e
incon undible
de los
es ímulos
ex e nos
que elias canalizaban
ma í imamen e, e lejando
la
supe io idad
cul u al
de los
ambien es
de los cuales
depen-
dían,
podemos
con a
con
una mas sencilla
posibilidad
de
con on ación,
con los ele-
men os
«con inen ales»
sob e
los cuales ac uaban.
La
época de las
colonizaciones
medi e aneas ep esen a,
en
de ini i a,
una
sensible
mul iplicación
de los hallazgos ma e iales,
Gon
signi icación
empo al,
que
acili a
la
asi-
milación de los
p ocesos
cul u ales
de
la
Península
al
esquema
c onológico
mundial.
T a a emos
de
esumi
algo de lo que se a
conc e ando
al
espec o,
de una mane a
bas an e
amplia y
a endiendo
únicamen e
alo que se pueda echa
po
encima de me-
diados
del
siglo
VI
a.
C.,
pues o
que a
pa i
de ese
momen o
conside amos
que
la
Cul u a Ibé ica se
encon aba
comple amen e
o mada.
Vale
la
pena comenza
eco dando
que
cuando
en
la
Península se habla de
gen es
colonizado as,
du an e
la
p ime a
mi ad
del
úl imo
milenio
yun
poco
después,
siemp e
se
hace e e encia alos
enicios
y a los g iegos, sin que al en las
menciones
de los
odios, samios,
calcidios,
e uscos,
e c., y
sob e
odo
de las
posibles
ac i i
dades de
es os
pueblos
en
el
Medi e aneo
Occiden al.
En
elación con los
enicios
se
dice
que comenza on sus na egaciones hacia
acci-
den e
en
una época
bas an e
an igua,
Que
se
coloca
en
o no
alos
siglos
XII-XI
a.
C.,
cuando
se
supone
que unda ían una ciudad
en
Cadiz, mas alia del Es echo de Gib al a .
51
Algunos
in es igado es
opinan, sin emba go, que las echaciones de
la
colonización
p opiamen e
dicha se ienen
que
ebaja has a el
siglo
VIII
a.
C.,
dejando
pa a el
nebu-
loso pe íodo que se
ex iende
hacia el
cambio
de
milenios
la
posibilidad
de algunos
con-
ac os
come ciales, que lIama ían mas bien p e-coloniales.
52
Si lo
enicio
mas
an iguo
puede
conside a se
iden i icado
con los ma e iales
encon-
ados
en
yacimien os
« ipo
cho e as» puede
deci se
que las
e idencias
a queológicas,
que
siemp e
son el
úl imo
basamen o
en
que
podem
os
apoya nos,
aun
econociendo
el espí i u de
ondo
que ienen las
uen es
esc i as. pa ecen
con i ma
aque!
c i eno;
de echas bajas,
cuando
menos has a lo que hoy se conoce.52
bis
De
odas
mane as, pa a lo que aho a nos in e es.a, p.uede asegu a se
que
los ha-
lIazgos
enicios
en
la
Península esul an sum:Jmen e abundan es.
La
documen ación
ma e-
ial de los
mismos
ha
quedado
bien
conseguida
en
las
exca aciones
de
la
nec ópolis
de Almuñéca ,53
como
en las ac o ías de Toscanos,54 Guadalho ce
55
y
en
o os
impo -
an es
yacimien os,56
emon andose
c onológicamen e,
en algunos casos, has a
media-
dos
del
siglo
VIII
a.
C.,
cuando
menos.
57
51. A. GARCIA YBELLI DO,
Fenicios
y
Ca agineses
en
acciden e,
Mad id,
1942;
P.
BOSCH-GIMPERA,
P eceden es
y
e apas
de
los
enicios
en
acciden e,
en
Anales
de
An opologia,
X,
México,
1973
(en e
muchos
o os).
52. BOSCH-GIMPERA,
P eceden es
y
e apas
...
,
ci ado.
M. TARRADELL, Los
enicios
en
Occiden e,
en
H.
Ha den, Los
Fenicios,
Ed. Ayma,
Ba celona,
1967, pp. 279-314; M. TARRAOELL,
Economia
de
la
co/onizaci6n
enicia,
en
Es udios
de
Economia
An igua
de
la
Península
Ibé ica,
Ba celona,
1968.
52
bis. M.
E.
AUBET,
Exca aciones
en Las
cho e ¿s
mezqui illa,
Ma/aga,
en Py enae, 10,
Ba celona,
1974. 53. M. PELLICER CATALAN,
Exca aciones
en
la
nec 6polis
púnica
"Lau i a"
del
Ce o
de San
C is-
6bal,
A/muñeca ,
G anada,
en
Exc.
A q.
en Esp. 17,
Mad id,
1962.
54.
H.
SCHUBART, H. G. NIEMEYER, M. PELLICER,
Toscanos,
en Exc. A q. en Esp., n.o 66,
Mad id,
1969.
55. A. ARRIBAS,
O.
ARTEAGA
(Memo ia
Gene al,
en p ensa).
56. Pa a una buena
ecopilación
e :
Ac as
del VSymp. de P eh. Pen.,
Je ez
de
la
F on e a, 1968
(Ba celona,
1969).
57. Las
úl imas
exca aciones
e ec uadas
po
M.
E.
Aube
yel I
ns i u o
A queológico
Aleman
de
Mad id,
en el
si io
denominado
Las
Cho e as
(Malaga),
pa ecen
con i ma
las
c onològias
del
siglo
VIII
a.C.,
180
O.
ARTEAGA
Según los
da os
exis en es
pa ece
que
los
enicios
o ien aban sus na egaciones hacia
el
occiden e,
a aídos
p incipalmen e
po
los me ales de
la
Península
(o o,
es año, hie o,
pla a
...
),
es ableciéndose
en
pequeñas ac o ías,58 encla adas
en
luga es
bas an e
neu-
algicos de
la
cos a
pa a asegu a el
man enimien o
de un
a ico
y
me cado
abase de
di e sos
p oduc os
come ciales.
Es
deci , pa a
man ene
la
o ganización de unas
ac i i-
dades
económicas
ag an escala.
De
acue do con los
esul ados
a qCJeológicos, que se han
enido
ob eniendo
paula-
inamen e,
mas
que
nada
en
los
conocidos
yacimien os
de
la
cos a
malagueña,59 pa e-
ce
que aquellas gen es,
p ime amen e
olcadas
hacia el
desa ollo
come cial, se ue on
abocando
poco
a
poc
o
en
la
ins au ación
de
e dade os
núcleos
coloniales,
cuando
sus
p imi i as
ac o ías ue on
e olucionando
indus ialmen e
in
si u,
haciéndose cada ez
mas
independien es
de
la
me ópolis
lejana,60 has a
queda
indi ec amen e
a ec adas,
como
odos
los
enicios
de
occiden e,
po
lo~
acon ecimien os
his ó icos
del
Medi e a-
neo
O ien al.
Es
deci ,
quedando
mas
p edispues as
auna
in eg ación
peninsula , que
co e ía pa alela
con
la
disminución
sensible
de las
ac i i
dades medi e aneas de g an
alcance.
Pa a lo que aquí
enimos
a ando,
sin
ol ida
la
impo ancia
de
las
ac i idades
enicias
en
el
ma co
del
Gol o
de Cadiz,61 puede
con il
ma se que en el
educ o
de
la
cos a
malagueña,
du an e
los
iempos
p o o-his ó icos
ydespués, habi aba una e da-
de a
muchedumb e
' enicia.
Es a
población,
cie amen e
colonial, se encuen a
documen ada,
an o
en
luga es
de
habi ación
como
en
amplias
nec ópolis,6~
cuando
menos
en e
los
siglos
VIII
y
IVa.
C.63
En
cualquie
caso,
lo
que oda ía queda ía
po
dilucida
se ía
lo
que
pudo
habe
ocu ido
con ella has a
la
época de los ba quidas,
cuando
no
has a
la
de
la
omaníza-
ción.
Es
deci ,
po
lo
menos
has a los
iemoos
en
que
la
numisma ica
pa ece asegu a -
nos
la
pujanza de algunas de sus ciudades.
* * *
Po o a pa e, es a ez
con
espec o
alos g iegos, se suele
conside a
que hacia
el año 630 a
C.,64
un
poco
después
de
la
undación
de Ibiza
po
pa e de los púnicos,65
un na egan e de Samos IIamado Kolaios descub ía
la
u a de
Ta essos,
poniéndose
en
con ac o
con las abulosas iquezas peninsula es, que has a
en onces
hab ían
explo ado
los
enicios
de una mane a casi exclusi a.
66
que
en
pa e
se
suponían
pa a
los
es a os
I y II de
Toscanos.
Es os
abajos
ecien es
se
encuen an
en
p ensa,
ag adeciéndole
a
la
doc o a
Aube
la
in o mación
al
espec o.
También
puede
e se el
p oblema
de
las
eêhaciones
de
obje os
en el
siglo
VIII
a.C.
cuando
menos,
en:
J. PAORO yPARCERISA,
P ecisiones
sob e
la
iden i icaci6n
del
ca ucho
de un ey
Sheshonq
en
Almuñeca ,
en
Ac as
del
XIII
C.N.A.,
Huel a,
1973
.Za agoza, 1975),
con
la
discusión
ac ualizada.
58.
Ve
ob s.
ci .,
no as
51,
52
y53,
en e
o
as.
59. ARRIBAS, ARTEAGA,
Ob o
ci .,
no a
55,
e e en e
a
los
esul ados
es a ig é icos
p elimina es
de
Guadalho ce
(en p ensa).
60. Un
hecho
cla o
queda
e lejado
en
la
ab icación
de
ce amica
indus ializadamen e
en
las
p o-
pias
ac o ía~,
como
se ha
demos ado
en
las
exca aciones
de
la
cos a
me idional,
po
ci a
un
ejemplo.
61. Son
abundan es
los
hallazgos
que
se
documen an
en
Huel a
yen el
Bajo
Guadalqui i .
Ve ,
po
ejemplo:
Ac as
del VSymp.
de
P eh. Pen.,
Je ez
de
la
F on e a,
1968
(Ba celona,
1969).
62.
Sob e
odo
ale
la
pena
des aca
los
nomb es
de
si ios
que
ya
uncionan
en
la
bibliog a ia,
como
Toscanos,
Guadalho ce,
Casa
de
la
Viña,
Nec ópolis
Ja din,
Mo o
de
Mezqui illa,
T ayama ,
F igiliana,
Aumuñéca ,
e c.
Buena
e e encia
en:
A.
ARRIBAS, Nue os
hallazgos
enícios
en la Cos a
Andaluza
medi e-
anea, en Zephy us,
XVIII,
Salamanca,
1967,
pp.
121-127;
H. SCHUBART,
Colonias
enicias
en la
egi6n
de Ma aga, en
A bo ,
280,
Mad id,
1969,
pp.
34-45.
63. ARRIBAS, ARTEAGA,
ob o
ci .,
no a
59;
Idem,
no a
57.
64. Ve ,
po
ejemplo:
A.
GARCIA
yBELLI DO, Las
p ime as
na egaciones
g iegas
en
Ibé ica,
en
A ch.
Esp.
de
A q.,
Mad id,
1940.
65. Ve ,
po
ejemplo:
GARCIA
y
BELLlOO,
Fenicios
y
Ca agineses
en
Occiden e
...
,
ci ado.
J.
MA-
LUQUER,
Fenicios
en
Ca aluña,
en
V.
Symp.
In .
de
P eh. Pen.
Je ez
de
la
F on e a,
1968,
Ba celona,
1969,
p. 246.66.
GARCIA
yBELLI
D0,
Las
p ime as
na egaciones
...
,
ci ado;
A.
GARCIA
yBELLI
D0,
La
coloniza-
ción
phokaia
en España, en
Ampu ias,
11,
1940,
pp. 74 ss.
PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR 181
Sin emba go,
ambién
se
dice
que
no
lIega on ase los samios, si
no
o
os na egan-
es
jonios,
los que
desde
un
poca
mas
a de
pudie on
o ganiza una emp esa de eal
en e gadu a, hacia el
Medi e aneo
Occide!'l al: los
g iegos
ocenses.
67
No
en
balde a
es os
úl imos
se les
a ibuye,
en e
muchas
o as,
la
undación
de
impo an es
ciudades
como
Mainake,
en
la
cos a
malagueña,68
Heme oskopeion,
en
la
cos a
alican ina,69 Ma sella, ce ca de
la
desembocadu a
del Ródano,70 yde
Ampu ias,
en
el
Gol o
de Rosas.71 .
La
con i mación
a queológica de
la
ciudad
de
Ampu ias,
cuando
menos,
e is e
una
g an
impo ancia,
de ca a alos
p oblemas
de
la
colonización
g iega,
en
la
Península
Ibé ica.
En
cuan o
alo
que
se e ie e a
la
an igua
ciudad
de Rhode,
que
se
supone
undada
po
los
odios
72
ycuya localización se
p esume
en el
mismo
luga
que
aho a ocupa
la
ciudad de Rosas,73
no
se puede
deci
casi nada,
sob e
odo
en
lo que espec a al
pe íodo
p o o-his ó ico
que aquí nos ocupa.
74
Las
exca aciones
que has a el p esen e se
con inúan
lIe ando
a
cabo
en
el
in e io
de
la
lIamad ciudadela de Rosas, oda ía
no
han
a ojado
ningún
esul ado
c onológico
que se
emon e
po
encima del
siglo
V-IV
a.
C.75
Como
bien se sabe, mas que nada de acue do
con
los
da os
suminis ados
po
las
uen es esc i as,76 los
odios
hab ían comem:ado sus na egaciones hacia el lejano
occi-
den e
an es de que se celeb a a
la
p ime a Olimpiada.
Es
deci ,
cuando
menos
hacia el
siglo
IX-VIII
a.
C.77
Pe o al
con a io
de
lo
que eíamos
al
1: a a el caso de los enicios,
la
a queología
no acaba de
o ece
una e idencia
decisi a
pa a
la
con i mación
de al an igüedad.
Cie amen e, esul a
muy
ex año
que
en
el
Gol o
de Rosas,
donde
se
supone
que
una
undación
odia
emp ana
podía habe
desa ollado
una
ac i idad
equi alen e
a
la
que desplegaban las
undaciones
enicias de
In
cos a
me idional, hubiese
pe du ado
con
an a
ue za el
ca ac e
cul u al
de los
Campos
de U nas,
como
pa a
conse a se
con
an-
a
«mismidad»
has a los
iempos
en que se unda on Ma sella y
Ampu ias,
las
menciona-
das ciudades ocenses.
78
67.
GARCIA
YBELLlDO, La
colonización
phokaia
...
,
ci ado;
P.
BOSCH-GIMPERA, Los Foceos en
el
lejano
Occiden e,
México,
1946, pp. 94
SS.;
R.
CARPENTER, The G eeks in Spain, B yn Maw , 1925;
e c.
68. La
a queologia,
sin
emba go, no
acaba
de
comp oba
la
exis encia
de un
es ablecimien o
g iego
en
la
zona.
Ve
po
aho a:
ob o
ci .
no a
54,
donde
se
hace
e e encia
al
p oblema
ac ual.
69.
Como
ocu e
con
la
an e io
ciudad,
has a el
p esen e
no se
ienen
da os
posi i os
sob e
Heme oskopeion.
Puede e se en: G. MARTIN, La supues a
colonia
g iega
de
Heme oskopion,
en
Papeles
de
Labo a o io
de A queolo.Qía de Va:encia, n.o
3,
Valencia,
1968,
donde
se
ecopila
oda
la
bibliog a ia
p eceden e,
sob e
in es igaciones
en
la
zona Denia-Ja ea.
70. Ve ,
po
ejemplo:
F.
VI
LLARD, La
ce amique
g ecque
de
Ma seille,
en
Bibl.
Ec. F an.
d'A hênes
e
Rome, asc. 195, Pa is, 1960.
71.
P.
BOSCH-GIMPERA, J. de
C.
SERRA RAFOLS,
Empo ion,
Ba celona,
1929; M. ALMAGRO,
Am-
pu ias.
His o ia
de la
ciudad
yGuia de las
exca aciones,
Ba celona,
1951; M. ALMAGRO, Las
nec ópolis
de
Ampu ias,
2 o:s.,
Ba celona,
1953 y1955,
e c.
72. Pa a
L:na
pe spec i a
ecien e:
J. MALUQUER
DE
MOTES,
En
o no
alas uen es
g iegas
sob e
el
o igen
de Rhode, en
Simposio
de
Colonizaciones,
Ba celona-Ampu ias,
1971, pp. 125-138.
73. Ve ,
po
e;emplo:
J. MALUQUER
DE
MOTES, La
colonia
g iega
de Rhode,
localizada,
en
Ze-
phy us XIV, Salamanca, 1963, pp. 99-100; J. MALUQUER
DE
MOTES, Rhode, la
ciu a
més
an iga
de Ca a-
lunya, en
Homenaje
aJ. Vicens-Vi es,
Ba celona,
1965, ol.
I,
143 ss.
74.
Ve
al
espec o:
J. MALUQUER,
En
o no
a
las
uen es
...
,
ci ado
(c i e io
sob e
la
isión a -
queo:ógica
del
p oblema).
75.
Ag adecemos
a
las
seño i as
A. MARTIN Y
E.
PONS,
la
in o mación
que
al espec o nos han
enido
la
amabilidad
de
o ece ,
du an e
la
isi a
que
hicié amos
alas
exca aciones
que
elias
con inúan
ealizando,
después
de
la
sen ida
desapa ición
del
doc o
Oli a.
76. J. MALUQUER
DE
MOTES,
En
o no
alas uen es...,
ci ado.
77.
J.
MALUQUER
DE
MOTES,
En
o no
alas uen es
...
,
ci ado;
J. MALUQUER
DE
MOT-ES, La
colonia
g iega
...
,
ci ado;
J. MALUQUER
DE
MOTES, Rhode
...
,
ci ado.
78. En
la
Palaiapolis
de
Ampu ias
abundan
las
ce amicas
hechas
amano,
ipicas
de
la
Cul u a
de
los
Campos
de U nas. Hemos
podido
obse a
los
ma e iales
g acias
a
la
amabilidad
del
p o eso
E.
RIPOLL ydel
doc o
E.
SAN MART! GREGO.
También
en
la
zona
de
ULLASTRET,
la
ce amica
de
los
Campos de U nas
esul a
sumamen e
e elado a. Puede
deci se
que
en
los
albo es
de
la
undación
de
Ampu ias
la
si uación
cul u al
del
Ampu dan
habia
a iado muy
poco,
con
espec o
a
la
que
se
pudie a
habe
ap eciado
du an e
el
siglo
VIII-VII
a.C.
188
o.
ARTEAGA
espe a
p uden e
an es de
pode
conclui
decisi amen e
sob e
la
signi icación
egional
que pudie an habe alcanzado,
con
su p esencia ydesapa ición,
es os
ipos
cenímicos
de Vina agell inicial.
Mien as
an o
pa ece que
podemos
asegu a que lo que
conocemos
en
o as
pa es
de
la
Península
como
p opio
del
B once
Ta dío, lIegaba a
a ec a
de alguna mane a alas
ie as del Le an e
Sep en ional.
Cie amen e
que íamos
conside a
que
Ja
ase inicial de Vina agell se i ía pa a
jus-
i ica ,
cuando
menos,
la
p esencia de un
pequeño
lo e
de
obje os
del B once
Ta dío
en
la
desembocadu a
del
Mija es,
o almen e
di e enciado
del B once
Valenciano
y
po
ello
mismo
pa alelizable con
o os
yacimien os
de su
misma
época,
bas an e
an es de
que se pusie an
en
ma cha los
p ocesos
que
desemboca
en
la
Cul u a Ibé ica.
EL
PROBLEMA PROTO-HISTORICO
DEL
LEVANTE SEPTENTRIONAL, VISTO
DES
DE
LA
VERTIENTE MEDITERRANEA
Una ez
que
hemos eseñado
la
panon :lmica
ac ual
del
Le an e
Sep en ional
du-
an e los
iempos
p o o-his ól
icos, en
lo
que
espec a alos
posibles
enómenos
con i-
nen ales
(B once
Final y
Campos
de
U nas),
amos
a
a a
de
p oyec a
sob e
ellos
el
«componen e
medi e {meo» sin
p o undiza
po
aho a
en
los
p oblemas
del
sus a o
esul an e.
En
p incipio,
puede
deci se
que
la
egión del Le an e
Sep en ional,
como
odas
aquellas
que
le son ecinas, había quedad:>
comp endida
como
pe enecien e
al a ea
de
los
in lujos
g iegos,
que
eó icamen e
se c:on aponía auna
supues a
a ea de
in lujos
enicios.
Como
bien se sabe, al idea se había
enido
e o zando
con
la
c eencia de
que
los
na egan es
enicios
delimi aban
sus elaciones peninsula es
den o
del
é mino
comp en-
dido
en e
las ac uales
p o incias
de Huel a yAlme ía.
Sin emba go,
no
pa ece que
la
con igu ación
de unas a eas de in luencia,
como
las
que
en
é minos
pa ecidos
e leja on
despuús
los
amosos
a ados
en e
Roma yCa -
ago, se pudie an habe
comenzado
adema ca ,
cuando
menos
de una o ma
socio-
polí ica,
desde
una época an an igua,
sino
mas bien
en
la
misma
medida
en
que
se
ue on
desa ollando
los
acon ecimien os
que a' inal
desemboca on
en
las gue as púnicas.
Desde es e
pun o
de is a,
la
posibilidad
de que exis ie an
dos
a eas de in luencia,
en e
los
g iegos
ylos enícios,
no
se puede man ene ,
du an e
el
siglo
VII
a.
C.
ypa e
del
VI
a.
C.
Has a
nues os
días, los
da os
a queológicos
que bien se pudie an habe lIegado
a
con on a ,
pa a
a a
de p oba las, pa ecen mas bien
consecu i os,
que
nunca
con-
empo aneos.
Con
lo
cual,
odos
los
en en amien os
eó icos
que
se hicie an
al
espec o
sólo
pod ían habe
b indado
esul ados
inope an es.
De
odas
o mas, pa a gana una
mayo
cla idad
en
el
es ado
ac ual de
la
cues ión,
amos a
compa a
los
dos
g andes
aspec os
del
p oblema:
a)
G iegos
Como
habíamos
is o
en
las paginas
p ~ceden es,
has a
que
no
se
demues e
algo
pa ecido
po
pa e de
los
odios,125 samios, e c., los
únicos
g iegos
que
la
in es igación
puede
conoce ,
has a aho a,
como
capaces de habe
iniciado
una
ac i idad
de en e ga-
du a, de ca a a
la
Península, son los
g iegos
ocenses.
125.
Como
po
e;emplo
la
localización
de unas ases mas
an iguas
que
las
que
has a
aho a
se han
podido
exca a
en
la
ciudadela
de Rosas.

PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR
189
Sin emba go,
no
pa ece
que
el peso de las elaciones
ocenses
en
suelo
peninsula
se pudie an habe hecho sen i ,
di ec a
o
indi ec amen e,
po
encima del
siglo
VI
a.
C.
Es
deci ,
mucho
an es de
que
se hubie an
undado
Ma sella y
Ampu ias.
b)
Fenicios
Los enicios,
po
el
con a io,
habían
comenzado
sus
na egaciones hacia
occiden e
con una
p io idad
bas an e
sensible. Sus
ac i idades
medi e meas, desa olladas ag an
escala,
en e
o ien e
y
la
Península, se
encon aban
en
pleno
apogeo,
po
lo
menos
du-
an e los
siglos
VIII
y
VII
a.
(;
Cuando se
supone
que Kolaios de Samos llegó a
descub i
la
u a de
Ta essos,
los
enicios
enían
cxplo ando
su
come cio
y
la
isla de Ibiza uncionaba,
desde
hacía
a ios
años,
como
un encla e
o ien ado,
en e
o as
cosas, hacia las elaciones
con
el
No oes e
de
la
cos a
peninsula .
Como
puede
comp ende se,
incluso
si se
demos ase
la
p esencia de
o os
come -
cian es
o ien ales, los
enicios
llega an a
desplega
unas na egaciones capaces de
oca
en
odos
los
pue os
de
la
achada medi e anea de
la
Península, aunque
sus
in e eses
undamen ales
pudie an
encon a se
ci ados
en
los
ambien es
mas
me idionales
de
la
misma,
unos
150 años an es de
que
los
g iegos
ocenses
pudie an
ha
be les
dispu ado
un a ea de in luencia.
En
el
es ado
ac ual de los
conocimien os
no
pa ece
que
se le pueda
concede
una
misma
impo ancia
a
la
o ganización
que
e lejan las ac o ías enicias, que se hallan
documen adas
po
la
a queología, y a
unos
iajes mas o
menos
espo adicos,
como
los
que pudie an habe ealizado Kolaios de Samos y
o os
na egan es o ien ales si
no
se
demues a
que
con a
ban con el espaldo de una o ganización simila .
Po
es a
mismo,
si
enemos
que
con a
con
el
as ondo
que pudie an
gua da
cie -
as
uen es
esc i as,
como
las que se encuen an
pendien es
del
esul ado
inal de las exca-
"aciones
en
Rosas,12G
no
queda mas
emedio
que
concede le
al
u u o
las
úl imas
pala-
b as,
sob e
las elaciones
que
pudie an habe
man enido
los
enicios
ylos
g iegos
en
occiden e,
du an e
los
siglos
VIII
yVII
a.
C., sin
ol ida
que las
que
lIega on adesa o-
lla
du an e
es os
mismos
siglos,
en
el
es o
del
Medi e aneo,
no
se pueden cali ica
de
i an es.
Si
con emplamos
el
p oblema
un
poco
después, pa ece que las
undaciones
de
Ma sella y
Ampu ias
coincidie on
con un
momen o
bas an e
a anzado de las
ac i ida-
des
enicias ag an escala,
como
ya
hemos
dicho,
pe a
ambién
con
un
momen o
an-
camen e
decaden e
de las
mismas.l
27
Sin emba go, pa ece
bas an e
p obable
que
los
ba cos
enícios, después de habe
enido
eco iendo
con
el ma.,
mínima
de alle
oda
la
achada medi e anea peninsula ,
hubiesen alcanzado a
come cia
con
las ecién undadas
ciudades
ocenses.
Es
deci ,
que
con inuasen
man eniendo
con los g iegos,
en
suelo peninsula . una polí ica
simila
a
la
que
habían
sabido
man ene ,
du an e
los
siglos
pasados, en los
ambien es
no
eni-
cios
del
Medi e aneo
Cen al yO ien al.
Po
ci a
un
ejemplo,
bas a
eco da
que las
impo aciones
g iegas ye uscas,
de
la
misma
época, apa ecen en los
yacimien os
semi as
de
la
cos a
me idional,128
como
a
la
in e sa apa ecen
impo aciones
ípicamen e
enicias en
Ampu ias.
129
Puede
po
ello
p esumi se
que
oda ía
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
VI
a.
C.,
en
luga
de a eas de in luencias,
en e
enicios
yg iegos, lo que exis ían
en
ealidad e an amplias
zonas de elación yde
con ac o
anco
con
na egaciones
muy
complejas.
126. Las
exca aciones
han
p oseguido,
bajo
la
di ección
de A. Ma ín,
du an e
el pasado e ano
àe 1975,
sin
que
se
ob engan
ele aciones
c onológicas
po
encima
de
los
siglos
V-IV
a.C.,
po
lo
que
la
expec ación
con inúa.
127, ARTEAGA,
Db .
ci .,
nola
59 (en p ensa).
128. ARRIBAS, ARTEAGA,
Db .
ci .,
no a
59 (en p ensa).
129. Pueslas de
mani ieslo
po
J.
MALUQUER,
Fenicios
en Ca aluña,
ci ada.
190 O.
ARTEAGA
~
..".
;~~
""
...
:: I
~
-.
Las
e idencias
ma e iales de ese
es ado
de
cosas
quedan
igualmen e
documen adas
~
•
~
..
, o''''''!.''
:
~en
los
yacimien os
indígenas del
p óximo
hin e land.
,
••
,..
:~
•.
~
Una pode osa azón pa a llega a
duda
de las
Iimi aciones
geog a icas que se le
).
•..
~
~.
J"
.. ,
...
' ellían
concediendo
alas
ac i idades
enicias, al supone las cen adas
en e
Huel a y
.....
~
Alme ía,
la
b indó
la
exca ación del
poblado
de Los Salada es (O ihuela,
Alican e),
en
le egión del Bajo
Segu a.l
30
Los hallazgos
enicios
de es e
yaclmlen o
del Le an e
Me idional
esul a on
suma-
men e
comple os
en
su a iedad,131
como
nume osos
en
su
can idad,
demos ando
la
po encia
que hab ían alcanzado las elaciones
que
has a allí los lIe a on, has a el
pun o
de que puedan se
conside ados
como
mo o
p incipal
de los
p ocesos
p e-ibé icos
de la
egión.l
32
En
lo
que
espec a al
No es e
de
la
Península,
el
p o eso
J.
Maluque
de
Mo es
habia
denunciado
la
exis encia
de algunos
obje os,
que
posiblemen e
hab ían
sido
aí-
dos
po
el
come cio
enicio,
an a
en
Ampu ias
133
como
en
las
nec ópolis
ibé icas
del
Eb o.l
31
Es a
posibilidad
de los
enicios
en
el
No es e
peninsula ,
como
ambién
había sos-
pechado
F.
Benoi , pa a el
Gol o
de León,135 pa ece que se conmienza acon i ma , si
bien de una mane a indi ec a,
en
cie os
yacimien os
del Bajo A agón,136 al
iempo
en
que
se ienen
es udiando
y
dando
a
conoce
o os
hallazgos, de o igen egipcio,137
que
los especialis as
conside an
lIegados a
la
Península de
la
misma
mane a.
13S
Den o
de es a pano amica de
cues ionamien os
se exca aba el
poblado
de
Vina-
agell,
en e
los años de 1968 a1972,
en
la
desembocadu a
de! ío
Mija es,
ce ca de
la
cos a
que
mas se
en en a
a
la
isla de Ibiza,
donde
se
supone
que exis i ía un es a-
blecimien o
enicio-púnico,
a
pa i
del año 654 a
C.
13
!)
Es e
ho izon e
de
impo aciones,
según nues a
opinión,
end ía
que
coloca se,
po
lo
menos,
empo almen e
pa alelo con el
uncionamien o
del
es ablecimien o
an iguo
de los
enicio-púnicos
en
Ibiza, aunque
po
aho a
sólo
ue a de una mane a
hipo é ica.
pues o
que es e
úl imo
no
se acaba de
documen a .
Los
ma e ia~es
enicios
de Vina agell
140
lisnen
un3.
compa acién
p obab~e
con los
i-
pos
que apa ecen
en
los
es a os
IV
b, c, d, de
la
ac o ía malagueña de
Toscanos
141
ycon los que se
es a i ican
en
la
p ime a ase de
la
del Guadalho ce;142 que eciben
una echación
en
o no
a
la
segunda
mi ad
del
siglo
VII
a.
C.
y
como
mucho
has a
p in-
cipios
del
siglo
VI
a.
C.
130. ARTEAGA. SERNA, Los
Salada es-71...,
ci ado;
ARTEAGA, SERNA. Die
Ausg abungen
....
ci ado;
ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71...•
ci ado;
ARTEAGA, SERNA.
In luios
enicios
....
ci ado.
131. ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71
....
ci ado;
ARTEAGA, SERNA, Die
Ausg abungen
....
ci ado;
ARTEAGA, SERNA,
In luios
enicios
....
ci ado.
132. ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71
....
ci ado;
ARTEAGA, SERNA, Die
Ausg abungen
....
ci ado;
ARTEAGA. SERNA.
In luios
enicios
...
,
ci ado.
133.
J.
MALUQUER
DE
MOTES.
Fenicios
en Ca aluña,
ci ado.
134.
J.
MALUQUER
DE
MOTES,
Fenicios
en
ca aluña;
ci ado.
135.
F.
BENOIT,
Reche ches
su
l'hellenisa ion
du
Midi
de la Gaule,
Aix-en-P o ence.
1965.
136.
Exca aciones
en el
Coll
del
Mo o.
ealizadas
po
Be ges yFe e . en
la
nec ópolis
umula ,
encon ando
asijas
de
cla a
ascendencia
eno-púnica.
Ag adecemos
aM.
Fe e
la
in o mación
sob e
es os
hallazgos,
de
p óxima
publicación.
137.
J.
MALUQUER,
"Cow oid"
de
ce amica
id iada
hallado
en
el
poblado
ibé ico
del
Tossal
del
Mo o, en Pinye as, Ba ea-Ta agona, Salamanca, 1962, pp. 343 Yss.;
D.
FLETCHER VALLS, La
nec 6polis
de
la
Soli ella
(Alcala
de Chi e ), en
T abajos
Va ios
del SIP, n.O32.
Valencia,
1965.
138. En e
o
os
abajos
del
mismo
au o
e :
J.
PADRO. B eus
no es
sob e
el
esca abeus
i
esca-
aboids
de la
nec 6polis
de Can Canyis, en Py enae
3,
Ba celona,
1871. pp. 129-139;
J.
PADRO. A
p op6si o
del
esca abeo
de La
Soli ella
(Alcala
de
Xi e -Cas eIl6n)
yde
o as
piezas
egipcias
de la zona
del
Baio
Eb o, en
Cuade nos
de P eh. yA q.
Cas ellonenses,
1.
Cas ellón,
1974. pp. 71-78;
ag adecemos
al
doc o
Pad ó el
habe nos
pe mi ido
la
lec u a
de enida
del
manusc i o
de su
esis
doc o al.
donde
abunda
en
p ecisiones.
139.
Memo ia
de
los
abajos
de 1972, en p ensa
po
pa e
del S.I.P.
de
la
Excma.
Dipu ación
P o-
incial
de
Valencia.
También
en:
J.
MALUQUER
DE
MOTES,
Fenicios
en Ca aluña,
ci ado.
140.
Memo ia
sob e
Vina agell-72,
ci ada
en
la
no a
an e io .
141. SCHUBART. NIEMEYER. PELLICER, Toscanos,
ci ado.
142. A. ARRIBAS, O. ARTEAGA,
Memo ia
gene al.
en p ensa.
PANORAMICA
PROTOHISTORICA
PENINSULAR
191
~,....
í /~
Es a c onología se
co esponde
pe ec amen e
con
el
ambi o
empo al
que
se le
~
,
end ía que
concede
auna
é-se
an igua de
la
Ibiza
enicio-púnica,
pues o
que
la
mism
:
~
81I&.IIRUI
..
hab ía
de
conside a se enma cada
en e
la
mencionada
undación,
hacia el año 654
a.
C., y
~~
~
~
el
comienzo
de
la
nec ópolis
del Puig des
Molins.l
43
C'
..
"Q
1I.1~""O
Es a
nec ópolis
del Puig
des
Molins
p esen a algunos ma e iales que
sólo
se pueden S .
'"
compa a
con los que se
conocen
en
Guadalho ce 11,144 que a ancan a
pa i
de un
de e minado
momen o
de
la
p ime a
mi ad
del
siglo
VI
a.
C.,145
con
lo cual queda ía
explicada, en
ambos
si i
os,
la
o al
ausencia de
o os
ma e iales mas
an iguos
que
se ían
aquellos que apa ece'1 en
Toscanos
IV,
en
Guadalho ce
I,
y
ambién
en
el
ho izon e
de
.
impo aciones
de Vina agell III.
En
es e
poblado
de Bu iana se
es a i ican
los
cuencos
ípodes, las an o as
pi i o -
mes de
homb o
ca enado ylas asijas panzudas de
cuello
indicado,
con asas
geminadas
que a ancan del ebo de ymue en
en
el
homb o,
pin adas
abase de bandas anchas
de
colo
ojizo o
p opiamen e
ojo, que quedan
delimi adas
po
o as
mas delgadas
de
colo
neg uzco.
Si
nues o
in en o
de p eCISlon
c onológlca
se pudie a
con i ma ,
co espondiéndose
con
la
ida de un
es ablecimien o
an iguo
en
la
isla de Ibiza, gana íamos una g an
posi-
bilidad de echación,
an a
pa a los
es a os
con
impo aciones
enicias de Vina agell,
como
pa a el
es o
de los ma e iales
que
allí se asocian
en
la
segunda
mi ad
del si-
glo
VII
a.
C.
y
p incipios
del
siglo
VI
a.
C.
En
Vina agell al an has a el p esen e
o os
hallazgos
ípicamen e
enicios,
que
has-
a el p esen e
solamen e
se
conocen
(en !o
que
a
la
Península se e ie e)
po
debajo
del Peñón de I ach. Nos
so p enden
po
su ausencia,
sob e
odo,
la
ce amica
g is
y
la
de «ba niz» ojo.
Vis os
los
es
g upos
ce amlcos
que
has a aho a apa ecen en Vina agell III
(cuen-
cos
ípodes,
an o as y asijas
políc omas)
y
eco dando
la
g an a iedad que
mos aban
los
hallazgos del
poblado
de Los Salada es,
en
el Le an e
Me idional.
pa ece que
puede
ap ecia se
que
los
obje os
enicios
del
yacimlen o
de Bu iana,
en
el Le an e
Sep en io-
nal.
no
IIegan a e leja mas que una
conc e a
ac i idad
come cial.
Pa a el
desen ol imien o
de
la
mecanica
p o o-his ó ica
de
la
egión,
supond íamos
que
en
la
cos a
inmedia a
aVina agell
no
había ningún
es ablecimien o
enicio,
pues o
que de
lo
con a io
S .J
p esencia se hab ía
aducido
en una
mayo
a iedad y
can idad
de las
impo aciones
y, lo mas
impo an e,
en un
p oceso
de cl..il u ación mas ele-
an e.14B
Es e hecho pudie a
se i nos
indi ec amen e
pa a e o za
la
posibilidad
de
Que
las
ce amicas enicias del Le an e
Sep en ional
se hubie an ala gado a
a és
de Ibiza.
Po o a
pa e
esul a
in e esan e
señala
cómo
los
p opios
an eceden es
cul u ales
de la egión, que ya
hemos
m en ado
e isa en sus
pun os
mas gene ales, pueden
se
alidos
pa a o ece ,
jun o
con
la
me a p ssencia de los
enicios
en
sus
cos as,
una
idea mas
ap oximada
de
lo
que
pudo
habe
sido
el
ho izon e
p o o-his ó ico
en
el Le-
an e
Sep en ional.
cuando
no
en
una
mayo
ex ensión
e i o ial
del
No oes e.
147
El
mínima
da o
de
la
egión puede
se
compa ado,
po
lo
p on o,
con
aquellos
que
se han
enido
ob eniendo
en
o os
ambien es
cos e os
de
la
Península, pa a
a a
de
143. Pa a una
isi6n
ecien e
sob e
ma e iales
de
Ibiza
puede
consul a se:
M. TARRADELL, M. FONT,
Ei issa Ca aginesa,
Ba celona,
1975.
144.
Como
po
ejemplo
algunos
pla os,
pin ados
en
Ibiza
yen
Guadalho ce
11
a ados
con
Ba niz
Rojo, aunque
conse ando
la
misma
o ma:
que
se
halla
o almen e
ausen e en
Guadalho ce
I.
Ve
ab .
ci .,
no a
142, de
p óxima
apa ición.
145. Las
echaciones
de
Guadalho ce
11
se
encuen an
jus i icadas
po
las
impo aciones
jonias
y
e uscas
que
abundan en sus es a os.
146.
Como
emos
que
ocu e
en el Le an e
Me idional,
g acias
a
la
exca aci6n
del
poblado
de
los
Salada es.
147. Has a el p esen e,
la
a ención
de
la
in es igación.
p e-ibé ica
se
man iene
con
inusi ada
espec ación
en
la
desembocadu a
del Eb o,
po
la
necesidad
de
conc e a
si
allí
pudie a
habe
exis ido
un
encla e
enicio,
o
po
el
con a io
ocu i6
como
en el
Bajo
Mija es:
ganando
la
posici6n
de
Ibiza
una
unci6n
de ini i a,
como
puen e
dispe so
de
los
obje os
eno-púnicos
hacia
odo
el
No oes e.
192
O.
ARTEAGA
comple a
un
c i e i
omas
conco dan e
con
la
complejidad
de
es os
p ocesos
pues o
que
a
lo
la go de
la
achada medi e anea y
a lan ica
no
enían
po
qué habe sidoidén-
icos.
Así pues, sin que
ol idemos
que
la
p esencia de
impo aciones
enicias se encuen-
a
demos ada
en
o os
yacimien os
de
la
p o incia
de Cas ellón,148
que emos
oma
buena
no a
de los
p incipales
aspec os
que los b inda
la
secuencia de Vina agell, has a
que
nue os
abajos
pe mi an
a anza un
poco
mas
en
la
p o undidad
del p oblema,
como
en
el
escla ecimien o
de
o as
cues iones
p o o-his ó icas
ciel
Le an e
Sep en-
ional.
En
p ime
luga sal a a
la
is a
la
g an
impo ancia
de un hecho: que
podamos
con a
con
una
es a i icación
que
documen e
ma e iales enicios,
asociados
di ec amen e
con
las
e idencias
de
la
p opagación
de
la
cul u a
de los
Campos
de U nas,
con i mando
y
comple ando
lo
que algunas
nec ópolis
habían
pe mi ido
sospecha .
149
Después ale
la
pena esal a , pa a
la
p.labo ación
c onológica
de los
p ocesos
cul-
u ales
del
e i o i
o
en
cues ión,
que
las
impo aciones
enicias comienzan en Vina agell
cuando
los elemen o,:; ma e iales de
la
cul u a
de los
Campos
de U nas se habían es-
a i icado,
po
encima de los es os de Vina agell inicial, con su acies del B once
Final peninsula .
Po
úl imo
hay que hace
no a
que
la
ce amica enicia desapa ece
epen inamen e
-en
los
es a os,
con inuando
después de su ausencia
unos
ni eles con ce amica hecha
amano,
como
suponiendo
la
pe i encia
,-le
la
cul u a
local, an es de que apa ezcan
las ce amicas ibé icas
p opiamen e
dichas.1
5o
Es
deci , que según los
da os
con
que
con am
os has a el p esen e,
no
se puede
pe cibi
en Vina agell un
p oceso
g adual
en e
las ce amicas enicias yel
o no
ibé ico,
de una mane a an cla a
como
la
que
noso os
mismos
hemos lIegado a
obse a
en
la
secuencia del
poblado
de Los Salada es (O ihuela,
Alican e)
.151
Po
odo
lo
an e io men e
expues o,
aunque
no
nos
ocupem
os
de enidamen e
de los
p oblemas
consecuen es,152
que
de
odas
mane as ya se pueden supone , queda una
cues ión
bas an e
cla a:
la
exis encia
de un
complicado
pano ama de
asun os
p o o-
his ó icos,
que se in e cala
en e
la
ípica
cul u a
del
B once
Pleno yel
lo ecimien o
de
la
Cul u a Ibé ica,
ambié
en
las ie as del Le an e
Sep en ional.
ALGUNAS
REFLEXIONES SOBRE
EL
COMIENZO
DEL BRONCE
FINAL
EN
EL
LEVANTE SEPTENTRIONAL
Tal ez
no
es é de
mas
que añadamos unos
cuan os
pa a os, saliéndonos de
lo
que
p opiamen e
pudie a con -ide a se
p o o-his ó ico,
a in de
mani es a
nues a p eo-
cupación
po
lo que hubiese
sildo
el
comienzo
del
B once
Final,
en
ie as del Le an e
Sep en ional.
Como
hemos
in en ado
señala , los
es ímulos
de
la
cul u a
de los Campos de U -
nas pa ecen habe apagado, de alguna mane a, las
mos aciones
ma e iales de aquel
honzon e,
que hemos
is o
es a i ica se
en
los ni eles mas
an iguos
de Vina agell.
148. Ve ,
po
ejemplo:
MESADO OLIVER,
Vina agell
...
,
ci ado,
lo
e e en e
a
los
hallazgos
del
poblado
de
El
Polsegue
(Rosell),
que
hoy
se
conse an
en el
Museo
Municipal
de
Bu iana
( e
pago
150).
149.
Sob e
odo
las
nec ópolis
de
la
desembocadu a
del Eb o, la
nec ópolis
de
úmulos
que
exca an
3e gés y
Fe e
ce ca
de
Gandesa,
la
umba
184
de
Agullana,
las
impo aciones
p esen es
en
las
nec ó-
polis
de
Ampu ias,
e c.
150. Es e
p oblema,
elacionado
con
la
cues ión
de
la
ibe ización
del
Le an e
Sep en ional,
se
a a
de enidamen e
en un
es udio
c í ico,
de
p óxima
publicación
po
pa e
del
SIP
de
la
Excma.
Dipu-
ación
de
Valencia,
siendo
un
hecho
al o
de
co obo ación
de ini i a
151. ARTEAGA, SERNA,
Los
Salada es-71
,
ci ado;
ARTEAGA, SERNA, De
Ausg abungen
...
,
ci ado;
ARTEAGA,
SERNA, Los
in lujos
enicios
...
,
ci ado;
y
o as
en' p ensa.
152.
Ve
lo
dicho
en
no a
150.
PANORAMICA PROTOHISTORICA. PENINSULAR
193
Sin emba go, uese
como
uese
el
desenlace de es e p oblema, siemp e queda ía
esuel o el
asun o
inal de
la
cues ión, man eniéndose la en e lo que se elaciona
con
sus o ígenes.
La
p oblema ica, que
po
aho a
no
podemos a a
de
desa olla , puede deja se'
plan eada de
la
mane a siguien e:
a)
¿Podemos llega apensa que los hallazgos de Vina agell inicial ep esen an
solamen e una
in il ación
ma e ial,
o ui a
en
la
egión?
Si así uese end íamos que
p egun a nos
cuaIse ía
la
mos ación
cul u al
p opia
de la zona
en
el
iempo
en que
ocu ió
la
hipo é ica
in il ación
man eniéndose
i a
la
incógni a sob e
cómo
pudo
habe inalizado su desa ollo el B once Pleno del Le an e
Sep en ional.
b)
¿Podemos
supone
mas bien
que
exis ía un
ho izon e
cul u al, algo p eceden e,
en
el
mencionado
e" i o io,
desde el cual se hubie an
de i ado
los ma e iales de
Vina-
agell inicial?
En
es e caso es a ía sol en ada
la
insegu idad sob e el o igen
di ec o
de Vina agell
inicial, pe o queda ía pendien e el escla ecimien o del ho izon e cul u al p eceden e.
Es
deci ,
la
p egun a de si el B once Ta dío de Vina agell e lejaba una
con inuidad
del
B once Pleno,
empo almen e
conside ado, osi sucedía aun
p oceso
mas
e olucionado
como
el
que
conocemos
en
o as egiones con el
nomb e
de B once Ta dío
I.
Desde luego, los p oblemas de un
o denamien o
me ódico
en
el
Le an e
Sep en io-'
nal se encuen an con el
asun o
adicional
:Je
los
Campos
de
U nas.
que
en
la
pe iodi-
zación cul u al de
o as
zonas esul a
muy
secunda io,
cuando
no
inexis en e.
De
odas
mane as,
no
se
nos
que ía escapa
la
posibilidad
de que exis an o as
e idencias a queológicas
en
la
egión que
no
se puedan ba aja
den o
del ho izon e
que aquí
enimos
lIamando
p o o-his ó ico;
como
ampoco
den o
de lo que
adicional·
men e se suele
conside a
como
p opio
del B once Pleno en el luga .
Con ello únicamen e
podemos
ex ende
una p egun a
de
comp omiso
hacia la
posi-
bilidad de que
ambién
en
es as ie as se pudie a habe
conocido
un
a n
bi o
p oblema-
ico, algo despegado del B once Pleno, pe o
ambién
p edeceso
de las mani es aciones
cul u ales que se obse an
en
el
poblado
:nicial
de
Vina agell.
AI espec o, aunque
só!::>
sea
muy
de pasada,
podemos
mani es a
nues o
g an
in e és
po
la p esencia
de
un
complejo
ce amico, que
ha
publicado
el D .
F.
Es e e
Gal ez,
p oceden e
del Tossal del Cas elle ,
si o
en el
é mino
de
Bo iol.
153
Los
nume osos
agmen os
aque nos e e imos, si
excep uam
os los
o os
que apa-
ecen
en
el
mismo
yacimien o,
pe enecieh es a
la
cul u a
de
los
Campos
de
U nas,154
p esen an una deco ación idén ica a
la
que se obse a en los ba os mese eños
de
las
Cogo as An iguas,155 con cuya cul u a se ienen que elaciona sin ningún géne o de
dudas.
156
Es e
g upo
ce amico del
« ipo
mese a», siendo
in usi o
en
la
p o incia
de Cas e-
lIón,
como
lo se ía
en
o as egiones no mese eñas de
la
Península,
donde
ambién se
halla in il ado,157
no
es aba p esen e en
los
es a os
de Vina agell,
como
ampoco
se conoce
en
los
poblados
~picos
del B once Pleno le an ino.
¿Pod ía deci se,
po
es e simple hecho, que su in il ación es aba e e ida aun
ho izon e in e calado en e aquellos
dos
g andes
momen os?
153.
F.
ESTEVE
GAlVEZ,
Un
poblado
de la
p ime a
Edad
del
Hie o
en la Plana de Cas e/l6n, en
Ampu ias
IV,
Ba celona,
1944.
154. Sob e
la
p esencia
de
ce amica
de
los
Campos de
U nas
y
sob e
la
necesidad
de
dilucida
es a ig é icamen e
si en el
Cas elle
de
Bo iol
se
daban
asociadas
osupues as, a
los
demas
ma e iales
que
allí
se
conocen,
e
lo
dicho
en:
ARTEAGA,
MOLINA,
Ano aciones
al
p oblema
...
,
ci ado.
155.
J.
CABRE
AGUllO,
Exca aciones
en Las Cogo as, I,
El
Cas o, en Mem. 110, de
la
Jun a
Sup.
de Exc. y
An igüedades,
Mad id.
1930.
156. ARTEAGA,
MOLINA,
Ano aciones
al
p oblema
...
,
ci ado,
con
mas
p ecisiones
sob e
es a
iden-
i icación.
157. ARTEAGA,
MOLINA,
Ano aciones
al
p oblema
.....
ci ado,
con
impo an es
ejemplos.
13

194
O.
ARTEAGA
He aquí el
p oblema
que hab ía
que
conc e a ,
con andose
po
aho a
con
los
da os
que
documen an
o as
egiones:
como
medianamen e
posible.
158
Po
o a
pa e,
ampoco
que emos
ol ida
la
exis encia
de
cie as
asijas,
que
e-
cien emen e
han
sido
publicadas
po
don
F ancisco Gusi,
p oceden es
de su
exca ación
en
el
poblado
de
To elló
(Onda)
.159
La
Iínea
ipológica
de es as asijas del
To elló
se
ap oxima
bas an e
a
la
que p e-
sen an las
uen es
ca enadas.
que
hemos señalado
como
ípicas
de
Vina agell inicial.
Los
ipos
del
To elló
se encuen an
echados
median e
el
mé odo
del
Ca bono
14,
en
los
úl imos
siglos
del
Segundo
Milenio;
esul ando
po
lo
an o
un
poco
an e io es
al
ho izon e
en
que
se
di undie on
po
es os
e i o ios
los
es ímulos
ma e iales de los
Campos
de
U nas.
160
Po
lo
p on o,
pa ece
lógico
que
es os
úl imos
no
queda an e lejados de ninguna
mane a
en
la
secuencia
del
To elló,
mien as
que
en
la
es a i icación
del
poblado
de
Vina agell comienzan aapa ece
dominando
sob e
la
ase mas an igua del
mismo,
que e a
la
que
enía asijas en
o ma
de
uen es
ca enadas.
¿No pudie an
habc
sido
las asijas del
To elló
como
un
p eceden e
egional de
de las
que
después
e emos
es a i ica se
en los ni eles del
p ime
poblamien o
de
Vina agell?
Es a
posibilidad,
después
de lo
que
hemos
is o,
end ía que comenza se a
discu i
como
bas an e
e osímil.
Mien as
an o,
los
de alles
mas
p o undos
de
la
p oblema ica
que acabamos de
expo-
ne , sin apenas
in en a
una
solución
ap oxima i a,
se quedan la en es,
como
una
impe-
iosa deside a a de
la
in es igación,
si
que emos
conside a
enma cado el
ho izon e
que
aquí
inimos
a ando
como
es ic amen e
p o o-his ó ico.
Cie amen e, los
p oblemas
del B once Ta dío en el Le an e
Sep en ional
no
se
pueden esol e , ni
mucho
menos,
con
los
da os
que se lIegan a
p oyec a ,
de
acue do
con las
e idencias
ma e iales de Vina agell inicial.
Pe o, en
odo
caso, al ez
en
es a
limi ación
se
encuen e
ce ado
el
p óximo
obje-
i o,
que
la
in es igación
u u a
enga
que
desa olla , pa a
que
den o
de un b e e
iempo
las insegu idades
p esen es
se ean
cabalmen e
supe adas.
Oc ub e,
1975.
158. ARTEAGA,
MOLINA,
Ano aciones
al
p oblema
...
,
ci ado,
con
deducciones
c onológicas
pa a
co-
menza
a
pensa
en una
posible
i adiación
de
gen es
de
la
Mese a
Cen al,
hacia
di e sos
pun os
de
la
Península, en
o no
a
inales
del
segundo
milenio
o
p incipios
del
milenio
siguien e.
159.
F.
GUSI JENER,
Exca aciones
del
ecin o
o i ica
do
del
To elló
de Onda,
Cas ell6n,
en Cua-
de nos
de
P ehis o ia
y
A queología
Cas ellonense,
1,
Cas ellón,
1974, pp. 19-62, ig. 1(3-4),
pago
32
(dibujo
·supe io ).
160.
F.
GUSI JENER,
Exca aciones
del
ecin o
...
,
ci ado,
pago
44
(cuad o
c onológico,
en el
que
se
puede
ap ecia
la
echación
del
ca bono
14 pa a
la
ase 3del
yacimien o
en un 1315 a.C.;
quedando
pa a
la
ase 4-5, a
la
cual
pe enece
la
asija
ca enada
de
la
pagina
32, una
c onología
ela i a
den o
de
los
siglos
XII-XI
a.C.).