AIBR
Re is a de An opología
Ibe oame icana
www.aib .o g
Volumen 17
Núme o 3
Sep iemb e - Diciemb e 2022
Pp. 543 - 568
Mad id: An opólogos
Ibe oame icanos en Red.
ISSN: 1695-9752
E-ISSN: 1578-9705
Sac i icio, en iquecimien o y obo de cue pos
enMozambique: Namakaka ha
Ane Sesma G acia
Soledad Viei ez Ce deño
Rose Manzane a Ruiz
Ins i u o Uni e si a io de In es igación de Es udios de las Muje es y de
Géne o, Depa amen o de Sociología, Uni e sidad de G anada.
Co espondencia: [email p o ec ed]
Recibido: 15.11.2020
Acep ado: 09.09.2021
DOI: 10.11156/aib .170306
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
RESUMEN
Las mue es de pe sonas y la desapa ición de cue pos o pa es de ellos se elacionan con el
namakaka ha, el en iquecimien o mone a io, la p oducción (y c ecien e ci culación) de
manu ac u as y la ue za de abajo en el no e de Mozambique. Es e a ícu lo abo da la
cosmo isión macua en cuan o a la concepción del sac i icio y su elación con la ue za de
abajo, en conexión con la ene gía i al y el en iquecimien o. La me odología es cuali a i a
(obse aciones pa icipan es, en e is as semies uc u adas y dia io de campo). Los esul a-
dos mues an que los cambios económicos es uc u ales han incidido en las in e p e aciones
sociocul u ales sob e sac i icio y en iquecimien o. Es a in es igación es no edosa en cuan o
al análisis de las mue es en elación con el sac i icio, el abajo y la p oducción ab il.
PALABRAS CLAVE
Sac i icio, ue za de abajo, en iquecimien o, obo de cue pos, economía mo al.
SACRIFICE, ENRICHMENT AND BODY THEFT IN MOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
ABSTRACT
The dea hs o people and he disappea ance o bodies o body pa s a e ela ed o namaka-
ka ha, mone a y en ichmen , he p oduc ion (and inc easing ci cula ion) o manu ac u ed
goods and labo powe in no he n Mozambique. This a icle add esses he Macua wo ld-
iew in e ms o he concep ion o sac i ice and i s ela ion o he labo o ce, in connec ion
wi h i al s engh and en ichmen . The me hodology is quali a i e (pa icipan obse a ions,
semi-s uc u ed in e iews and ield dia y). The esul s show ha s uc u al economic chang-
es ha e had an impac on socio-cul u al in e p e a ions o sac i ice and en ichmen . This
esea ch is no el in e ms o he analysis o dea hs in ela ion o sac i ice, wo k and ac o y
p oduc ion.
KEY WORDS
Sac i ice, labo o ce, en ichmen , body he , mo al economy.
545ANE SESMA GRACIA, SOLEDAD VIEITEZ CERDEÑO y ROSER MANZANERA RUIZ
In oducción
La globalización ha ans o mado el e i o io mozambiqueño con el úl-
imo cambio de siglo (Cunha y Casimi o, 2019; Meneses, 2008). En
Txikoko (Niassa), al no e del país, en an nue as me cancías y su gen
opo unidades económicas come ciales que han modi icado c eencias y
alo es e incidido en los p ocesos de en iquecimien o (Mosca y Selemane,
2011). La explo ación de nue os p oduc os (gas, pe óleo, ca bón…) ha
llamado la a ención de ac o es ex e nos (Bidau a zaga y Colom, 2015)
y ha al e ado mucho las dinámicas socioeconómicas y las elaciones so-
ciales. Ello coincide con un aumen o de mue es y desapa iciones en con-
diciones ágicas, incluidos descua izamien os y denuncias de á ico de
ó ganos (ABC, 2019; BBC, 2004a y b; Ca bajosa, 2004; El Mundo, 2017;
Jiménez, 2007; Monse a , 2004). Rod íguez señala los dos ines ( e apéu-
ico y i ual) del á ico con dos momen os álgidos en Mozambique: uno
al ededo de 2006-2007 di igido al asplan e de ó ganos y o o, casi una
década más a de, des inado a los i uales, como exp esa su in o man e.
Hay su icien es escla ecimien os hacia el ema en p ensa nacional e in e nacio-
nal. En aquella p ime a opo unidad, supues amen e la ed de á ico e a p o-
enien e de «blancos» de Sudá ica En es a segunda «oleada» de in o mación
al espec o, años 2015-2016 iene ocu iendo con ca ac e ís icas de «hechice-
ía» o asociada al enómeno mig a o io que ocu e en el ex emo es e de la
P o incia de Te e, on e a con Malawi donde unos 10.000 mozambiqueños
han sido desplazados po di e en es causas (Rod íguez, 2016: 16).
Meneses (2008: 178-179) analiza es os sucesos y di ie e de lo publi-
cado en la p ensa. En su análisis, dichos sucesos esponden a dispu as
en e población local y ex anje a po la disponibilidad de ie as. El ima-
gina io colec i o local desplaza es a di ícil y ágica ealidad hacia los
cambios económicos y de p es igio social. Es e a ícu lo analiza especí ica-
men e el enómeno sociocul u al, denominado namakaka ha, el cual
apun a a los esponsables de las mue es de pe sonas y la desapa ición de
cue pos o pa es de los mismos. Ellas son asociadas con p ocesos de en-
iquecimien o mone a io que an desde la p oducción en áb icas manu-
ac u e as (i.e. áb icas de u ensilios domés icos) has a los molinos eléc-
icos, así como con los p ocesos de come cialización de manu ac u as y
el uso de la ue za de abajo, eque ida pa a ( e)p oduci la ida. Exis e
abundan e bibliog a ía que conec a lo sob ena u al con las economías y
los me cados locales (Bohannan,1959; Geschie e, 1992; Guye , 1995;
Hu chinson, 1992; Meneses, 2008; O uño, 2006). Es a in es igación
apo a elemen os inno ado es sob e el obo de cue pos y á ico de ó ga-
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
nos en Mozambique, median e la in oducción de una dimensión, poco
analizada, que elaciona las mue es con el sac i icio, el abajo y la p o-
ducción ab il. Aquí, los cue pos o man pa e in ínseca de los p ocesos
de p oducción ma e ial (en áb icas), in e p e ados como ue za i al,
en endida a su ez como combus ible de máquinas o ecnologías e incluso
de los mismos obje os p oducidos en ellas. La población local aduce el
uso de cue pos y ó ganos como el sac i icio necesa io pa a la p oducción
que suple el uso de la ue za de abajo. El uso de es os cue pos ambién
es un componen e esencial del en iquecimien o mone a io, p opio del
come cio. Es e empleo de cue pos, aun siendo necesa io (el en iquecimien-
o y la p oducción esul an imposibles sin ellos), es condenado, igilado
y emido po la población.
El namakaka ha es una o ma de nomb a a los esponsables del
obo, la mue e y el en iquecimien o; una es a egia an e las ans o ma-
ciones socioeconómicas y una o ma de con ol social sob e la p ospe i-
dad. El é mino namakaka ha desc ibe el enómeno, pe o designa am-
bién a la pe sona. Nume osos es udios sob e el á ico de ó ganos en
Á ica O ien al (Ma iano, B aga y Mo ei a, 2016; Meneses, 2008; Mwiba,
2018; Rod íguez, 2016; Wes , 2005) in es igan los cambios económicos
y la incidencia c ecien e.
Namakaka ha exp esa un con lic o social y mues a las ensiones
gene adas po los cambios económicos de las úl imas dos décadas, que
han inc emen ado su incidencia. Inspi adas en Gluckman (2009), se ana-
liza es e enómeno que condena el excesi o en iquecimien o en é minos
de economía mo al (B aga, 2019; Fassin, 2019; Fos e , 1972; Lonsdale,
1992; Mwiba; 2018). Las mue es y desapa iciones son eales y, como
ales, quedan ecogidas en adiciones o ales compa idas y en la opinión
pública o la p ensa. El pode de dominación, manipulación y mue e de
de e minadas pe sonas median e hechizos o enómenos sob ena u ales
es á bien documen ado (Ge shman, 2016; Golooba, 2005; Laheij, 2018;
Mo o, 2018). Exis en además o as in es igaciones sob e ello du an e el
pe iodo p ecolonial en Á ica aus al (Cas o, 1941; Fe audy, 2007; F izzi,
comunicación pe sonal; Ge ay, 2000; Le ma, 2009; Mwiba, 2018).
Es a in es igación u o luga en e 2018 y 2019 en Txikoko, p o in-
cia de Niassa, de e nia mayo i a ia macua-xi ima. Mozambique cuen a
con 27.909.798 habi an es; solo el 6,5% i e en Niassa, siendo es a la
p o incia menos densa (INE, 2017b). Macua o wa-amphuala (Le ma,
2009: 38)1 ocupa cua o p o incias (Cabo Delgado, Niassa, Nampula y
Zambezia) y se ubica ambién en Tanzania, Malawi, Madagasca , Islas
1. Los/as macua-xi ima son ap oximadamen e 625.000 pe sonas (Funada-Classen, 2012).
547ANE SESMA GRACIA, SOLEDAD VIEITEZ CERDEÑO y ROSER MANZANERA RUIZ
Seychelles e Isla Mau icio (Le ma, 2009: 22). Cas o (1941), Ca alho
(1988), Le ma (2009), F izzi (2008), o P emawa dhana (2018) in es igan
la his o ia, el conocimien o y la cul u a macua. Más del 29,5% habla
emakhuwa (macua), siendo la lengua e nácula más hablada po delan e
del po ugués (INE, 2017a; Jasse, Nassabe, Ib aimo, Macamo y Mandla e,
2018).
La me odología ha sido cuali a i a con abajo de campo ex enso,
obse ación pa icipan e, in es igación documen al y bibliog á ica, y en-
e is as semies uc u adas. El a ícu lo se o ganiza en o no a las siguien-
es pa es: en p ime luga , la desc ipción del con ex o e nog á ico; segun-
do, las p opues as eó icas; e ce o, la me odología; cua o, los hallazgos
y esul ados; po úl imo, las conclusiones.
Con ex o e nog á ico
El dis i o de Txikoko se si úa en la p o incia de Niassa (capi al: Lichinga).
Linda con Malawi y las p o incias de Cabo Delgado, Nampula y
Zambezia. El censo o icial egis a 70.000 pe sonas (INE, 2017a: 19).
Du an e la p ime a mi ad del sigloXVII, la co ona de Po ugal o o gó
ie as (p azos da co oa o haciendas) a p azei os, quienes con olaban
pun os es a égicos de la u a del o o de Mu apa (Valle del Zambezi).
Pode osas je a u as macua o yao, p óximas a la cos a, se in oluc a on en
la a a ansa lán ica de escla os/as du an e el sigloXVIII con g an im-
pac o en la egión (Ca alho, 1988: 102; Le ma, 2009: 48-50; No man,
2008: 613). Según Ca alho, «du an e odo el sigloXIX el pano ama
polí ico y económico del no e de Mozambique ue comple amen e domi-
nado po la cap u a, anspo e, come cialización y expo ación de escla-
os. Las poblaciones macua-lómuè ue on las p incipales sac i icadas»
(Ca alho, 1988: 102). T as la con e encia de Be lín (1884-85) y desde
1920, Po ugal ocupó la egión, si bien la Compañía inglesa de Niassa
eje ció con ol adminis a i o-mili a , imponiendo cul i os o zados del
algodón desde 1938 (Ca alho, 1988; Le ma, 2009) has a la independen-
cia a mediados de los se en a.
Niassa es una zona aislada, boscosa y de di ícil acceso en el No e del
país, lo que in luyó de o ma di ec a en los e en os de la Gue a Ci il
(1977-1992) con un en en amien o abie o en e el F en e de Libe ação
de Moçambique (F elimo) y la Resis ência Nacional Moçambicana
(Renamo). F elimo gobie na desde 1975 as la independencia (Acue dos
de Lusaka, 1974).
La mayo conexión come cial y adminis a i a del dis i o Txikoko
es Nampula ciudad (de las más impo an es, económicamen e hablando).
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
En la ac ualidad, con is as a mejo a las elaciones come ciales in e na-
cionales, se cons uyen más de no ecien os kilóme os de ca e e a as al-
ada en e la p o incia de Niassa y la ciudad de Nampula, complemen-
ando el p oyec o e o ia io del Co edo de Nacala pa a la expo ación
del ca bón.2 La ca e e a y la línea é ea se o iginan en la p o incia de
Te e, y a a iesan Malawi has a alcanza el pue o de Nacala
(Mozambique). Ninguna de es as conexiones pasa po Txikoko; hay que
eco e casi 150 km pa a alcanza las po una ca e e a nacional de ie a.
Compa ada con Nampula, Niassa iene ecu sos económicos limi ados y
meno in e sión ecnológica (INE, 2017a); no cuen a con salida al ma y
la ag icul u a es p edominan e (92%) (INE, 2017a: 21)3. Es a mayo de-
dicación ag ícola median e di isión sexual del abajo incide pa adójica-
men e en meno desnu ición, aun cuando los indicado es de consumo y
posesión de bienes son más bajos espec o de p o incias ecinas (Cas go
y Sal ucci, 2016: 5). El abaco es el cul i o come cial mayo i a io con g an
impac o en las elaciones socioeconómicas.
Txikoko es la sede y el cen o adminis a i o del dis i o, compues o
de 99 comunidades. Con o man g upos ma ilineales con p edominio de
uxo ilocalidad, pe o cada ez es más común que las pa ejas se muden a
la sede, ob eniendo así más ácil acceso a elec icidad, In e ne y opo u-
nidades come ciales adicionales. Las comunidades no suelen dispone de
elec icidad, aunque cada hoga , según capacidad adquisi i a, cuen a con
pequeñas placas sola es pa a ca ga de mó iles. En Txikoko hay apagones
egula es de elec icidad e In e ne po an ena. El agua suele ob ene se de
pozos o de íos, pe o la sede dispone de agua canalizada desde un pan a-
no ce cano, usado ambién pa a el cul i o de a oz. Txikoko concen a
g an pa e del come cio, el ambula o io, la escuela secunda ia, la comisa-
ía, los juzgados, los pues os adminis a i os, el me cado, el almacén de
abaco, el banco, e c. La ca e e a nacional a a iesa Txikoko y allí se
ubican la mayo pa e de edi icios de cemen o con ejado de chapa ( esi-
dencias de bu óc a as, come cios bien a enidos…). Es ecuen e que las
es uc u as domés icas sean de oncos, bambú, adobe y echos de paja o,
lo más común, la mezcla de odos ellos u o os. En las comunidades, casas
y es uc u as se cons uyen con elemen os na u ales. Fue a de Txikoko,
en algunas localidades mayo es, se ealiza un me cadillo semanal exclu-
2. En el Co edo de Nacala se econs uye la línea é ea que a desde la p o incia de Te e
al pue o de aguas p o undas de Nacala (Nampula), a a esando Malawi, esencial pa a la
impo ación de manu ac u as.
3. Niassa, una de las p o incias más g andes del país, iene menos ins alaciones de eleco-
municaciones (1,3/100 km2). Nampula (4,7 habi an es po 100 km2) o Mapu o (92,3/100
km2) mues an ese cla o desequilib io (INE, 2017a: 86).
549ANE SESMA GRACIA, SOLEDAD VIEITEZ CERDEÑO y ROSER MANZANERA RUIZ
si amen e de p oduc os manu ac u ados. Las comunidades son muy di-
e sas en cuan o a densidad de población, se o ganizan según di e en es
clanes o nihimo en o no al pa en esco.
Ma co eó ico
Po globalización se en iende aquí la acele ación c ecien e de los p ocesos
come ciales y la des egulación de me cados y capi ales nacionales; a gu-
men os neolibe ales que ganaban espacios de hegemonía mundial (Ahedo,
2019; Cunha y Casimi o, 2019). La ape u a come cial e ie e a una ma-
yo in eg ación local, egional y nacional de Mozambique a ni el global.
Un mayo núme o de impo aciones lle a a la especialización y la dis i-
bución de ecu sos. Es as polí icas son ambién cen ales pa a los ci cui os
p oduc i os y la compe i i idad (Rossi, 2020). El come cio local de me -
cado es á elacionado con una mayo en ada de dine o y manu ac u as.
En es e con ex o, las mue es de pe sonas y la desapa ición de sus cue pos
o pa es de ellos se elacionan con el en iquecimien o mone a io, las ma-
nu ac u as, la p oducción ab il y la ue za de abajo, gene ando di e sas
espues as sociocul u ales. El abo daje de es as con ibuye a explica las
economías locales en elación con aquellas espues as (Polanyi, 2020;
Polanyi-Le i , 2014), las cuales de allamos en apa ados subsecuen es.
1. Robo de cue pos y ó ganos como mo o es de iqueza
Es e a ícu lo abo da la in e p e ación de las mue es iolen as que apa e-
cen con al a de ó ganos o las desapa iciones de pe sonas en Txikoko.
Es as se elacionan con las ans o maciones económicas, especí icamen e
la in oducción de p oducción manu ac u e a y come cio.
Se dan dos usos a cue pos y ó ganos, a sabe : asplan e o ines i ua-
les (Coma o y Coma o , 1999; Daniel, 2015; Ma iano, B aga y Mo ei a,
2016; Meneses, 2008; Mwiba, 2018; Rod íguez, 2016; Schepe -Hughes,
2000; Wes , 2005). A ni el in e nacional, el obo de ó ganos y cue pos,
incluyendo la en a de ó ganos de pe sonas i as, es u ilizado pa a as-
plan es (Schepe -Hughes, 2000). En Mozambique exis en di e sas in e -
p e aciones, pe o las mue es de pe sonas y el obo de ó ganos no se di-
igen al á ico e apéu ico po di icul ades écnicas y médicas (Ma iano,
B aga y Mo ei a, 2016: 39). Meneses (2008: 180-181) in es iga la eso-
lución de con lic os e in e p e a los obos de cue pos con ines i uales.
A i ma que las denuncias publicadas en la p ensa es án mo i adas po
con lic os de ie as. También menciona la imposibilidad écnica pa a ea-
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
liza asplan es, po el uso del mache e pa a el desmemb amien o y la
conse ación en congelado es domés icos. Sin emba go, la p ensa con a-
dice lo an e io , señalando el obo pa a asplan e como mo i o p incipal
de es as mue es y o eciendo es imonios (ABC, 2019; BBC, 2004a y b;
Ca bajosa, 2004; El Mundo, 2017; Jiménez, 2007; Monse a , 2004).
La in e p e ación económica de es e asun o se ha in ensi icado con
la globalización económica. Schepe -Hughes (2000) des aca que los as-
plan es de ó ganos se han con e ido en obje o de comp a en a in e na-
cional, con i iéndose en un negocio, y señala la necesidad de epensa los
códigos é icos del asplan e de ó ganos a ni el global. El es imonio del
in o man e de Ma iano, B aga y Mo ei a es cla i icado :
Es amos en una economía de me cado en la que odo se ende. Las pe sonas
que c een, que buscan la magia, buscan el dine o, hacen con que el p oblema
del á ico de pa es humanas sea una ealidad ligada a la condición socio-
económica. En un país pob e, en que odos luchan po la supe i encia, odo
lo que apa ece si e pa a come cializa , has a los p opios niños, los p opios
hijos son endidos. Pienso que es e conjun o de ac o es con ibuye al ele ado
núme o de casos de á ico (Ju is a, Mapu o, 2015) (2016: 50).
El uso de ó ganos en i uales con ines de en iquecimien o es á eco-
gido en nume osos es udios. Coma o y Coma o (1999) ecogen la
p eocupación exis en e en Sudá ica po una g an iqueza, ob enida ápi-
damen e y sin que pueda asocia se con un es ue zo isible. En el pe iodo
de 1994-1996 aumen ó la p eocupación po la p oducción y ep oducción
de la iqueza, iden i icando la magia inancie a (Coma o y Coma o ,
1999: 286-288). O os/as au o es/as dan cuen a de que los médicos a-
dicionales mozambiqueños poseen conocimien os pa a c ea iqueza, me-
dian e la p epa ación de medicamen os de i ados del cue po humano
(Ma iano, B aga y Mo ei a, 2016: 36). Mwiba (2018) ambién elaciona
el obo de ó ganos y cue pos con el desa ollo económico de Malawi,
des acando el uso de cue pos de albinos/as en i uales de en iquecimien o
como consecuencia de la colonización, asociando blanqui ud con iqueza.
De hecho, Mwiba conec a el aumen o de es as mue es con la cons ucción
de la ca e e a en e Malawi y Tanzania, lo que impulsó económicamen e
la egión. Los/as in o man es de a ios/as au o es/as achacan es as mue -
es a pe sonas icas con g andes iendas y negocios u banos (Ma iano,
B aga y Mo ei a, 2016: 50; Mwiba, 2018: 44-46). Po úl imo, cabe des-
aca la pe spec i a que e en es as acusaciones de obo de cue pos un
disposi i o de dispu a del pode , p opo cionando una conexión cla e de
las elaciones de pode con los asesina os y las p ác icas mágicas (Meneses,
2008; Wes , 2005).
551ANE SESMA GRACIA, SOLEDAD VIEITEZ CERDEÑO y ROSER MANZANERA RUIZ
2. Economía mo al, en iquecimien o mone a io y me cados globales
La economía mo al implica elaciones de ecip ocidad, o ien adas a sa-
is ace las necesidades básicas de la comunidad y ca ac e izadas po
disposi i os de solida idad comuni a ia y ayuda mu ua. No malmen e se
da en sociedades ag ícolas adicionales pa a en en a si uaciones de
p eca iedad, es o es, como o ma de edis ibución cons an e que man-
iene el equilib io (Pé ez de A miño, 2000; Polanyi, 2020; Sco , 2005).
Según P ince, «los an opólogos u ilizan la economía mo al en un sen ido
más amplio pa a desc ibi las cos umb es y alo es compa idos con los
que las pe sonas e alúan sus elaciones con los demás» (2012: 536),
haciendo alusión al ca ác e social, compa ido y de igilancia. En es e
úl imo sen ido, pa a Fos e (1972) la economía mo al es un mecanismo
de con ol que limi a el en iquecimien o de un sec o social, man eniendo
la igualdad económica comuni a ia. B aga (2019), po o a pa e, apun-
a al paula ino indi idualismo p omo ido po la economía de me cado
que soca a y ans o ma la economía mo al igen e en sociedades ag í-
colas. Es as ideologías se han in ensi icado con el discu so economicis a
e indi idual-consumis a p omo ido po décadas de globalización neoli-
be al en Á ica Subsaha iana desde los se en a (Ahedo, 2019: 78). Cuando
las ins i uciones económicas de ganancia indi idual se ex ienden a algu-
nas es e as de la ida económica comuni a ia, se educen las opciones de
la doc ina economicis a indi idual, quedando debili ados los lazos co-
muni a ios de ecip ocidad e incen i ando los me cados locales como
in e nacionales (Ahedo, 2019: 71; Polanyi-Le i , 2014: 206). En es e
sen ido:
Las e lexiones sob e las cualidades co osi as del dine o y de la p oducción
de me cancía ayudan a in e p e a es as ealidades (Taussig, 1980; Snodg ass,
2002; Wes , 2005). T abajos más ecien es des acan el es e eo ipo que de ine a
las «sociedades adicionales» como esis iéndose a la economía de me cado.
El pensamien o dominan e es que la mone a ización ag a a las us aciones y
los deseos de las pe sonas, omando muchas me cancías eó icamen e accesi-
bles, pe o en la p ác ica, inalcanzables (Pa y y Bloch, 1989). La mone a iza-
ción iende a aumen a el ni el de iqueza en e los miemb os de una comuni-
dad con espec o a la di e encia de opo unidades de ida. Es a misma
mone a ización ambién pe mi e que las pe sonas se alejen de las obligaciones
de «ni elamien o», de ecip ocidad y edis ibución que se p esuponen po las
no mas de ida de la aldea, o que se nieguen a cumpli es as obligaciones. Los
umo es ace ca del á ico de ó ganos pa a la b uje ía debe se analizado en el
amplio con ex o de ape u a neolibe al polí ica y económica mozambiqueña
(Meneses, 2008: 181-182).
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ge al; o o día al suge i le a Ca e ina (14 de agos o de 2019) es a solución
es ando en el bosque, se negó en o undo po miedo a que alguien nos
iese y se iesen de ella. El p es igio de los homb es macua se mide según
los bienes que adquie an; pa a Ge ay (2000) son las capulanas6. A eno
de nues os da os, los bienes de mayo impo ancia son el jabón, la sal y
la opa. Según la población, el aumen o de manu ac u as y el en iqueci-
mien o eloz equie e de mayo es sac i icios y, po ende, mue es de pe -
sonas o obo de pa es de los cue pos. Es os se pe ciben como males ne-
cesa ios que la gen e al mismo iempo echaza, siendo el emo a los
namakaka has un sen imien o gene alizado. Así los come cian es se con-
side an pe sonas pelig osas; si p ospe an, han debido usa sang e humana
en sus iendas y, po ello, se les esponsabiliza de mue es y obos. Izabel,
al se p egun ada po Agus ín, un come cian e en iquecido, comen ó: «Sí,
iene una ienda ue e, usó sang e ambién. No hay ninguna cosa g ande
y ue e que pueda unciona sin sang e» (Izabel, 25 de junio de 2019).
G an pa e de las iendas g andes y medianas de Txikoko pe enecen a
pe sonas o igina ias de Bangladesh y, en meno medida, a come cian es
ue es, descendien es de po ugueses con mad es mozambiqueñas. Cabe
des aca , no obs an e, la exis encia de pequeños come cios, no conside ados
pelig osos, pe enecien es a mozambiqueños, que ampoco son o igina ias
de Txikoko. Las obligaciones adicionales de solida idad ecíp oca se en
muy e osionadas po los ínculos mone a ios y el aumen o de las di e encias
sociales, despun ando una éli e que acumula más ecu sos, pe o cuya legi i-
midad adicional ha descendido como el caso de Agus ín (Lonsdale, 1992).
Exis e una pa adoja en e el p es igio que apo an las manu ac u as
y el acceso excesi o a los mismos espec o de la economía mo al. Los
p ocesos de p oducción y come cialización de manu ac u as se inculan
con sac i icios de sang e, en endidos como males necesa ios. Cualquie
bene icio implica sac i icio de es ue zo ísico ( abajo) u o enda i ual
(Fe audy, 2007), al como ocu e con la p oducción y come cialización de
manu ac u as, un ínculo asociado ine i ablemen e con cue pos y pe so-
nas, sis emá icamen e desapa ecidos en Txikoko. El mal necesa io se á
legí imo o no, dependiendo de si el sac i icio implica la ap opiación de
cue pos den o de la p opia amilia o de cue pos ajenos a la misma, pa a
cumpli con las no mas de man enimien o de la o ganización social (Le y,
Sacks y Tyle , 2009; O uño, 2006). El en iquecimien o de una pe sona o
amilia con el uso del cue po de o a es ilegí imo, po que oba ue za de
abajo que no pe enece a su co pus social sin compensación alguna a la
o a amilia.
6. Tejido colo ido de g an alo simbólico, p ác ico y de es ima social.
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2. Namakaka ha y en iquecimien o
Los sac i icios de sang e animal y humana en Txikoko se legi iman po
su inalidad y la pe enencia al co pus social. Es impo an e especi ica
que ambién hay sac i icios y o endas pe sonales: de animales pa a ce e-
monias de sanación u o enda, pago o pedido en el á bol mu holo.
Exis en di e encias con espec o a la legi imidad del sac i icio de sang e
humana, dependiendo de si el bene icio ob enido a ec a di ec amen e a
una colec i idad o si, po el con a io, bene icia al indi iduo. Según Le ma
(2009), la ida de las pe sonas pe enece a la amilia, mien as que la ida
en sí es un ínculo elacional.
Du an e el abajo de campo se ecogen es imonios que legi iman
de e minadas mue es como necesa ias pa a el bien común. El sac i icio
humano legí imo se da en pocas ocasiones (i.e. pa a con e i se en
adi ino/a). Es a igu a es cen al en la comunidad, pues esuel e p oblemas
sociales, de salud o en e medad, hechizos, mala sue e, pé dida de dine o,
abo os, di o cios Hace, po an o, un bien po /pa a la comunidad. Las
mue es i uales necesa ias pa a eje ce de adi ino/a se conside an legí i-
mas y sec e as. Pa a pasa de cu ande a a adi ina hay que sac i ica san-
g e de la p opia amilia median e la mue e de uno de sus miemb os,
no malmen e un/a niño/a, según Ca e ina, Te eza y Rena a. El espí i u de
la pe sona allecida se con ie e en comunicado /a en e adi ino/a y an-
epasados/as. Lau a, o a in o man e cla e, ue llamada po los/as an e-
pasados/as pa a con e i se en adi ina, pe o sus hijos le p ohibie on hace
la ce emonia po miedo al sac i icio que eque ía (dia io de campo, 8 de
no iemb e de 2019). Es impo an e des aca que la legi imidad de esa
mue e eside en el bien común de es a igu a y, sob e odo, en que el sa-
c i icio es del p opio co pus social amilia . Es as mue es no es án incu-
ladas con los namakaka has, pe o se conside an po encialmen e pelig o-
sas po lo que los/as adi inos/as siemp e es án bajo sospecha de
con e i se en hechice os/as y/o namakaka has. Los/as hechice os/as son
muy emidos po es a inculados/as, al igual que los come cian es o los
ope a ios de las áb icas, con es e ipo de mue es y obos. Sin emba go,
las pe sonas apenas hablan de los namakaka has po el emo que inspi-
an y, solo en una ocasión, Ca e ina habló de ello:
Es a mañana, mien as caminaba con Ca e ina, me ha con ado que es aba muy
angus iada po que hace dos días ino su cuñada con su nue o ma ido de Cabo
Delgado unos días. Le había pa ecido una pe sona ex aña, pe o no le había
dado impo ancia has a aye que le escuchó habla po elé ono sob e ma a
pa a hace un hechizo po que un homb e le había obado la muje a o o. Ella
empezó a ene mucho miedo, pe o le p egun ó si hablaba de ma a un animal
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
o una pe sona y el homb e le dijo que una pe sona (dia io de campo, 7 de
oc ub e de 2019).
La igu a del namakaka ha ep esen a el sac i icio ilegí imo. Es quien
p ocu a el en iquecimien o y, a al e ec o, asesina o oba cue pos (o huesos
humanos). Los namakaka ha se iden i ican con come cian es ue es, no
necesa iamen e g andes, quienes pueden ende los a alguna áb ica y ga-
na dine o. No malmen e, las mue es o el obo de cue pos (o cuando
apa ecen cue pos desmemb ados) se a ibuyen a algún namakaka ha, a
quienes se e ie e siemp e de mane a anónima. Pueden sospecha de al-
guien, como ela a Ca e ina, cuando se opó con un p o eso mien as
ecogía leña y huyó po c ee lo un namakaka ha (Ca e ina, 14 de sep-
iemb e de 2019). Es e ipo de obos, mue es y desapa iciones son muy
comunes. Las en e is as des elan, de o ma ei e ada, la apa ición de
cue pos asesinados y la al a de ó ganos o la desapa ición de sus huesos.
Ca e ina, Rena a y Filipa lo ela an así: «al chico que ha apa ecido mue -
o al o o lado del ío le al aban los geni ales y los ojos» (Ca e ina, 3 de
junio de 2019); «el sob ino de mi cuñada, as a ias semanas desapa e-
cido, han encon ado pa es de su cue po i ado ce ca de la casa de la
mad e» (Filipa, 16 de agos o de 2019); «al día siguien e de en e a a mi
sob ina en el pa io de sus pad es, ya habían obado su cue po» (Rena a,
23 de julio de 2019).
Es os acon ecimien os indican en iquecimien o ilegí imo, es o es, que
los cue pos o las pa es de los mismos se enden o usan como medio pa a
ello. Esos óbi os se inculan ambién con el p incipal símbolo de cambio
económico en la egión, es o es, el almacén de abaco.
El hijo de Sil ei o ha apa ecido mue o es a mañana en un campo ce cano.
Según las p ime as in o maciones que me han dado le han obado la sang e,
he es ado p egun ando cómo sabían eso y me han dicho que po los pinchazos
del b azo. Todo el mundo es á muy al e ado po que lo han encon ado en el
camino que lle a al almacén de abaco. Ho as después, he sabido po Te eza
que es a misma mañana ha apa ecido mue o o o chico a dos kilóme os del
almacén de abaco pe o en la o a di ección del camino. Es a no icia ha causa-
do mucho e uelo po que al chico le al aban los ojos y los geni ales.
[...]
Las pe sonas elacionan los asesina os con el almacén de abaco. El hecho de
que hayan apa ecido dos cue pos, an p óximos la misma noche pa ece se un
indicio de que hay una elación di ec a con el almacén de abaco. Según las
in e p e aciones locales el almacén necesi a sang e pa a p oduci y gene a
dine o. Es as in e p e aciones coincidían con las de Angelino sob e cómo el
dine o se ab ica en Suiza median e la sang e de los a icanos (dia io de campo,
10 de mayo de 2019 y 24 de mayo de 2019).
561ANE SESMA GRACIA, SOLEDAD VIEITEZ CERDEÑO y ROSER MANZANERA RUIZ
La elación di ec a en e el en iquecimien o o el es ablecimien o de
un come cio p óspe o ( ue e) con el uso de los cue pos hizo que ue a
muy comen ada la iqueza epen ina de un homb e de Txikoko, quien
ca ecía de empleo. Es e homb e cons uyó una casa de cemen o y chapa,
comp ó una mo o y con aba con abundancia de ca ne. En su casa había
un cua o ce ado con candado al que solo accedían él y su socio.
Aquel homb e e a namakaka ha sí, él co aba los geni ales, los ojos pa ecía
un homb e g ande [pode oso] pe o no abajaba, no enía empleo, pe o enía
es casas de lad illo ¡con baños con agua y odo! A las pe sonas no les gus a-
ba ese homb e, e a pelig oso, muchas pe sonas mu ie on. Encon a on en su
casa odo lleno de congelado es con pe sonas mue as pa a ende en Malawi.
Aho a su muje hace p és amos con in e eses muy al os, solo los p o eso es
consiguen los p és amos. Pe o ella deja mucho dine o pa a hace una casa
g ande (Ca e ina, 9 de oc ub e de 2019).
El o igen de su iqueza no es aba asociado con el abajo legí imo, ni
la comunidad se bene iciaba de aquella, po lo que el sac i icio es ilegí imo
y necesa iamen e iene que eni desde o o luga , es deci , la mue e y el
uso de cue pos de o as pe sonas o el obo de la ue za de abajo de o as
amilias.
3. Robo de cue pos, abajo y co pus social
Las o mas des acadas de en iquecimien o de homb es o de amilias de la
comunidad conlle an igilancia y sospecha sob e el o igen de la p ospe-
idad económica de que se a e (Fos e , 1972). Si no se conoce la p oce-
dencia de la iqueza o los bienes, angibles o no, esa ápida p ospe idad,
sin apa en e explicación, se explica localmen e median e el « obo» de la
ue za de abajo de alguien, de cuyo cue po se ap opia, y se conside a
ilegí imo (O uño, 2006).
El en iquecimien o económico en Txikoko iene dos e ien es, según
sea legí imo o ilegí imo. Po una pa e, la legi imidad del abajo que e-
quie e de es ue zo ísico, en endido como ene gía i al y que compo a
sac i icio: una en ega pa a la ep oducción de la ida y el pila unda-
men al de la concep ualización macua. Todas las acciones que equie en
es ue zo ísico o in elec ual y conlle a sac i icio (gas o ene gé ico) pa a la
ep oducción de la ida se conside an abajo: cul i a alimen os, ans-
po a agua, cocina , hace ces os, cuida , hace ce emonias Además, hay
abajos, masculinos undamen almen e, di igidos a ob ene dine o, que
no son conside ados pelig osos: cul i a abaco, a egla bicicle as y simi-
la es, pues o que se emplea la ue za de abajo p opia. Un p o e bio
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
macua eza: «no ale la pena abaja si as a come solo»; es deci , el
abajo debe bene icia al co pus social y, solo en onces, es conside ado
legí imo (Le ma, 2009). «Cuando abajas con el cue po no necesi as san-
g e, usas la ue za, ienes ue za, es un abajo en el que se ealiza es ue zo
co po al… Las pe sonas que cul i an abaco es po que se es ue zan mu-
cho pa a pode ob ene iqueza» (Izabel, 25 de junio de 2019). Es e e a el
caso de un homb e de una comunidad ecina que había p ospe ado con
el cul i o de abaco, enía a ios empleados y sus hijas es udios supe io es;
no e a conside ado pelig oso po que su iqueza e a isible (Coma o y
Coma o , 1999). Po o a pa e, el en iquecimien o ilegí imo no conlle a
es ue zo ísico, ni p opo ciona una o enda del abajo (ene gía i al)
como sac i icio, po lo que ampoco bene icia al co pus social.
Especí icamen e, se e ie e a aquellos medianos y g andes p opie a ios de
come cios y molinos de maíz, siendo es as las ac i idades que mayo es
ing esos gene an. En ambos casos los p opie a ios son pelig osos. Exis en
ambién di e encias en e es as dos ac i idades espe o del sac i icio nece-
sa io pa a el uncionamien o y la gene ación de ing esos (Meillassoux,
1977). El come cian e hace un sac i icio de sang e pa a ob ene bene icios,
es deci , se bene icia de la mue e de o a pe sona y o ece su cue po como
pago po la ue za de abajo no eje cida, ya que no usa la suya p opia ni
la de su amilia como sac i icio. Según Izabel: «Hay quienes necesi an
cue pos, esos que ienen iendas, ienen cue pos, los que ienen iendas
ue es en el me cado, los de la calle p incipal son de sang e humana»
(Izabel, 25 de junio de 2019).
La ilegi imidad de esa iqueza p o iene del hecho de que oba la
sang e a o a amilia. Los dueños de los molinos ambién usan cue pos de
ue a del co pus social pa a que las máquinas uncionen; po an o, cuan-
do aquellos se es opean o se inaugu an se ex iende el emo de una mue -
e p óxima: «No hay peo que oí que el molino se ha es opeado, no ale
la pena pasa po allí [po que u ida co e pelig o] son las palab as que
me ha dicho Ca e ina cuando comen ábamos la ecien e inaugu ación de
un molino en elación a la necesidad de coloca sang e en el mismo cuan-
do se inaugu an o se es opean» (dia io de campo, 19 de sep iemb e de
2019). Las pe sonas se a emo izan cuando es o ocu e, po sabe que al-
guien mo i á p on o, pues debe á in oduci se sang e pa a a egla lo.
Yo había ido al molino a mole maíz. Ahí que i que en la ha ina había caído
alguna cosa, y pensé: «ixii, ¿qué se á eso que ha caído en mi ha ina?» ui a e ,
¡una mano!, ¡la mano de un homb e en mi ha ina! Empecé a g i a pa a el
enca gado del molino y él me de ol ió el dine o y me pidió que no se lo con-
ase a nadie, pe o se lo con é sí, ese molino ce ó pe o ab ió o o ce ca.
563ANE SESMA GRACIA, SOLEDAD VIEITEZ CERDEÑO y ROSER MANZANERA RUIZ
P egun ada al espec o si oda ía ecuen aba el molino, Adelinda me espon-
dió: «ah sí, oy sí, mole en el pilão [almi ez de g an amaño] es mucho aba-
jo» (Adelinda, 26 de sep iemb e de 2019).
La o alidad de in o man es consul ados/as es iman necesa io el uso
de cue pos humanos pa a la p oducción de jabón, pla os y dine o, y pa a
el uncionamien o del molino eléc ico. «Noso os a icanos, pa a que una
pe sona llegue a ene un molino iene que ma a a alguien, pa a que la
sang e de esa pe sona mue a en e ahí en el molino y empiece a unciona .
Si no se le pusie a sang e al molino, es e molino acaba ía es opeándose
enseguida. Oí deci así» (Izabel, 25 de junio de 2019).
El p opio p oceso de p oducción p ecisa de pa es del cue po, como
señala Angelino: «Usan odo eso [los cue pos] pa a p oduci en las áb i-
cas, pa a p oduci dine o. Allí en Suiza, donde se ab ica odo el dine o,
necesi an de nues a sang e pa a pode ab ica ese dine o que es amos
iendo en el me cado» (Angelino, 1 de mayo de 2019).
La ecnología y las manu ac u as ecien es o man pa e del p oceso
de globalización7. Aun siendo necesa ia, la elec icidad es pe cibida como
algo ex e no a la comunidad y poco conocido, pues la mayo pa e de
abajos y ac i idades dependen de la acción manual. La p oducción
manu ac u e a no compo a el uso de ue za de abajo, sino que el es-
ue zo lo ealiza una máquina. Las concepciones locales sob e la ue za
necesa ia pa a el uncionamien o de es os molinos p o iene del sac i icio
de algún cue po. Que sea necesa io el cue po humano y no o a clase de
sac i icio es á di ec amen e elacionado con el es ue zo ísico a aslada -
se a la máquina, que de po sí no lo iene; solo las pe sonas p opo cionan
ue za de abajo. La ue za de abajo necesa ia pa a el uncionamien o
del molino supone « abajo mue o» po la necesidad de inyec a le ue za
i al en o ma de cue po humano (Lopes, 2011). En la lógica macua la
p oducción es posible median e la elación en e abajo y sac i icio, lo
que hace posible la en ega de cue pos humanos.
El an iguo ac o is a, que sabía conduci , una ez se lle ó el cue po de un
homb e que había mue o y quiso lle a lo has a Malawi pa a ende lo en las
áb icas de jabón y capulanas. Como la policía e isaba los coches, él le in o-
dujo un bambú po el ano pa a que se man u iese ec o y que pa eciese que
iajaba con un amigo, pe o la policía se dio cuen a de que e a un mue o
(Ahmad, 27 de ab il de 2019).
La c eencia de que las máquinas « agoci an» a las pe sonas se incu-
la con la c í ica a o mas de p oducción que no ep oducen ni man ienen
7. La elec icidad llegó a Txikoko hace ein e años.
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SACRIFICIO, ENRIQUECIMIENTO Y ROBO DE CUERPOS ENMOZAMBIQUE: NAMAKAKATTHA
la ida. La elación es ablecida en e las mue es iolen as y el c ecien e
desa ollo neolibe al en la egión exp esa una denuncia a las o mas de
ida que c ea el me cado global y que, como apun a B aga (2019), ans-
o ma la economía mo al igen e.
Conclusiones
En la concep ualización del abajo macua, nada puede exis i , c ece o
p oduci se sin su jus o pago de sac i icio en ene gía i al. Cuando es a no
imp egna el abajo, es p eciso sac i icio de sang e. Solo el uso de ue za
de abajo y su ene gía i al pe mi en la iqueza legí ima. Es e caso ilus a
la imposibilidad de aisla aspec os sociales y c eencias de las elaciones
económicas del me cado. Una pe spec i a de luc o ápido y sin es ue zo
pa a sí y pa a la amilia es pelig osa. La condena del obo de cue pos y
las mue es exp esa es e echazo aun cuando, pa adójicamen e, los moli-
nos y los p oduc os manu ac u ados se siguen usando. Ello obedece a la
lógica del «mal necesa io» como con las mue es legí imas. Es una o ma
de esis encia a la iloso ía neolibe al, ampa ada en el indi idualismo. La
pelig osidad asociada al come cio y a los come cian es ue es ep esen a
una o ma de con ol mo al comuni a io que man iene una apa en e
igualdad de ecu sos/ abajo en e odas las amilias.
Al obo de pe sonas y cue pos la población le coloca una eladu a
pa a sal agua da su inocencia. El abú sob e es as p ác icas en uel e es a
ealidad social de mayo di icul ad de denuncia y con ol de los acon eci-
mien os en e a los esponsables gube namen ales. Sin emba go, la alca-
hue e ía sob e las in e p e aciones de es as mue es, como o ma de con-
ol social y de economía mo al, exp esa no solo una o ma de igilancia
ecinal, sino que encie a una c í ica al sis ema económico neolibe al-
global desde su cosmo isión. La elación es ablecida en e el «me cado»
y la abso ción de la ene gía i al pa a la p ospe idad implica una o ma
de esis encia, de c í ica y análisis sob e las o mas de ida que p oduce
el capi alismo. Es as, lejos de se desace adas, exp esan de mane a cla a
y concisa cuáles son las consecuencias que iene pa a la población el p o-
ceso de globalización e in e nacionalización.
El equilib io en e el «mal necesa io» pa a ob ene manu ac u as
esenciales (i.e. jabón) y posiciona se socialmen e se con apone a la nece-
sidad de oba pe sonas y cue pos pa a en ega los a máquinas o come -
cios. Txikoko i e en cons an e ans o mación, iéndose a ec ada po los
cambios es uc u ales de Mozambique. Los modos de en ende los y las
ein e p e aciones locales se exp esan en o mas cul u ales conc e as, ma-
ni es ándose el «d ama» social i ido an e la acele ada globalización. El
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namakaka ha ep esen a una c isis cul u al con e ec os di ec os sob e los
asesina os de la egión, asociados a una ac i idad come cial excesi a y
una indus ia, como uen e de ex acción, p oducción y ans o mación,
que busca el bene icio del capi alismo global. Es as lec u as e in e p e a-
ciones pe mi en comp ende el cambio social y económico desde o o
ángulo. O ecen una ealidad in e p e a i a que supe a los lími es de lo
o gánico y hace e lexiona sob e la cualidad on ológica de la p oducción,
de las manu ac u as y del en iquecimien o, imp imiendo en los mismos
una c í ica a la ealidad económica en ans o mación que se es á i ien-
do localmen e, y que echaza que la ida enga que es a al se i cio del
me cado mundial.
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