Niños degene ados. Medicina men al
y
egene acionis no
en la España del cambio
siglo
(*)
RAFAEL
HUERTAS
(**)
SUMARIO
In oducción. 1.-Re o mismo social
y
p o ección de la in ancia. 2.-E1 niño gol o.
3.-Los niños men almen e ano males. 4.-La i upción de las psicosis in an iles.
RESUMEN
El p esen e abajo p e ende analiza algunos aspec os del discu so psiquiá ico
y
médico-social que, en o no a las elaciones en e in ancia
y
locu a, se desa olló en
España a inales del siglo XIX
y,
sob e odo, du an e el p ime e cio del XX. Se
es udian las p incipales eo izaciones sob e los niños «degene ados. (in ancia delin-
cuen e e in ancia ano mal) a la luz, undamen almen e, de dos de las ob as más
pa adigmá icas de la li e a u a médica española:
Es udio médico-social del niño gol o
de
José Sanchís Banús
y
Los niños men almen e ano males
de Gonzalo Rod íguez La o a.
BIBLID [O21 1-9536 (1998) 18; 157-1791
Fecha de acep ación: 4 de ab il de 1998
Es á su icien emen e documen ado que la escola ización obliga o ia
in odujo no edades impo an es en los c i e ios clasi ica o ios de la
in ancia, al de ini dos ipos de niños que, p ecisamen e po su elación
(*)
Es e abajo se ha ealizado en el ma co del P oyec o de In es igación nVB94-
0060, sub encionado po la DGICYI'.
(**)
Depa amen o de His o ia de la Ciencia. Cen o de Es udios His ó icos del CSIC.
C/ Duque de Medinaceli, 6. 28014 Mad id.
DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus.
1998,
18,
157-179.
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RAFAEL HUERTAS
con la escuela, hab ían de se obje o de la in e ención de médicos,
educado es
y
demás écnicos de la no ma i ización
y
la in eg ación
social. Julia Va ela
y
Fe nando Al a ez-U ía han de inido con acie o
es as dos ca ego ías:
1)
La
in ancia delincuen e:
niños que no cumplen
con la obliga o iedad escola , e dade os nómadas u banos que ienen
po e i o io la calle;
y
2)
La
in ancia ano maE
niños que asis en a esas
pequeñas epúblicas escola es sin acomoda se a las no mas
y
eglamen-
os que en ellas einan,
y
sin asimila los ap endizajes que en ellas se
imponen
(1).
An e ellos, la sociedad se a oga á una misión u ela di igida a
p o ege
y
soco e al niño desampa ado, a educa
y
co egi al niño
di ícil
y
a cas iga con du eza al u u o delincuen e, con el p opósi o de
palia , en lo posible, su u u a al a de p oduc i idad o su belige ancia
con las no mas es ablecidas.
Mi p opósi o en las páginas que siguen es alo a el papel que la
medicina men al jugó en odo es e p oceso al colabo a , de mane a
sob esalien e, en el p og ama de « egene ación. que, con mejo o peo
o una, imp egnó la sociedad española del cambio de siglo. La in ancia
u elada ue ambién medicalizada, de al mane a que el discu so
ideológico enden e a la cons ucción social de la in ancia ue ibu a ia
no solo de ca ego ías sociológicas
y
pedagógicas, sino biológicas
y
mé-
dicas
(2).
(1) Sob e el pa icula , éase VARELA,
J.;
ÁLVAREZ-URÍA, F.
A queología de la escuela,
Mad id, La Pique a, 1991, p. 213.
(2) Exis e una amplia bibliog a ía al espec o, imposible de ep oduci aquí. De
especial ele ancia me pa ecen los abajos de RODRÍGUEZ OCANA, E. Aspec os
sociales de la Pedia ía española an e io a la Gue a Ci il.
Zn:
Pese , J.L. (ed.),
La
Ciencia Modma
y
el
Numo Mundo,
Mad id, CSIC, 1985, pp. 443-460; BALLESTER,
R.; BALAGUER, E. La in ancia como alo
y
como p oblema en las luchas
sani a ias de p incipios de siglo en España.
Dynamis,
1995,
15,
177-192; RODRÍGUEZ
OCAÑA, E. Una medicina pa a la in ancia.
Zn:
José Ma ía Bo ás Llop (di .),
His o ia de la in ancia en la EspaRa con empo ánea,
1834-1936,
Mad id, Minis e io de
T abajo
y
Asun os Sociales
y
Fundación G. Sánchez Ruipé ez, 1996, pp. 1.49-183
y
189-192.
DYNAMZS. Ac a Hisp. Med.
Sci.
His . Zllus.
1998,
18,
157-179.
Medicina men al
y
egene acionismo
en España
159
1.
REFORMISMO SOCIAL
Y
PROTECCIÓN
A
LA
INFANCIA
Con las c isis económicas del úl imo e cio del siglo XIX, las calles
de las g andes ciudades indus ializadas se pobla on de niños
y
adoles-
cen es que, p o enien es en gene al de los ba ios pe i é icos, bien de
mo u p opio, bien po manda o exp eso de sus pad es, in en aban po
odos los medios a su alcance «busca se la ida». Las no elas de Dickens
o de Galdós nos o ecen un cla o e a o de lo que ello supuso en
ciudades como Lond es o Mad id. En pa icula , Cha les Dickens (1812-
1870) en su Oli e Twis , llega a desc ibi con oda p ecisión los llama-
dos Fagin's child en, es ableciendo una se ie de asgos de ini o ios que
alcanza ían, con el iempo, ango de ca ego ía sociológica: los niños
delincuen es son pob es, u banos, sin amilia, que ac úan en bandas,
i en al ma gen del abajo
y
de las aulas, adquie en sus habilidades
pa a el obo median e un len o ap endizaje en la «escuela>> de delin-
cuen es
y
con ecuencia son ins umen alizados po adul os sin esc ú-
pulos que se ap o echan de sus a e ías (3).
Como es sabido, el jo en Oli e acaba sal ándose de un is e
des ino g acias a su ele ado o igen
y
a una na u aleza mo al esis en e
a la deg adación. No en ano, la ob a de Dickens puede insc ibi se ya
en esa «doble ola de ho o
y
a acción [que] odeó en el in de siglo
a esa igu a sanguina ia
y
emida del delincuen e, enemigo p ime o de
las an p egonadas i udes bu guesas de la época»
(4).
No es menos
cie o, sin emba go, que la olun ad e o mado a del no elis a ponía el
dedo en una de las llagas sociales más sang an es de la Ingla e a
ic o iana, ma cando el acen o en el caldo de cul i o social en el que
se desa ollaba la c iminalidad in an il y ju enil.
Po ci a o o ejemplo, ex aído de la li e a u a, Beni o Pé ez Galdós
(1843-1920) se e ie e a la in ancia mad ileña en La deshe edada (1881),
de iniéndola como «la aleg ía
y
el es o bo del ba io, es ímulo
y
apu o
de sus pad es, dese o es más que alumnos de escuela, un plan el del
que sald ían quizás homb es de p o echo y, sin duda, agos
y
c imina-
(3)
Así lo de inen
VARELA; ÁLVAREZ-URÍA,
no a
l,
p.
240.
(4)
MAXWEL,
J.
El c imen
y
la sociedad,
Mad id, Biblio eca de Filoso ía Cien í ica,
Jaime Ra a Imp eso ,
1914,
p.
148.
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160
RAFAEL
HUERTAS
les»; ap eciación compa ida po Concepción A enal (1820-1993), cuando,
desde las páginas del Bole zíz de la Ins i ución Lib e de Enseñanza, denuncia
que «Es a es la educación de la calle, donde ago, mendigo o a e o, se
deja al niño pillea , ya solo, ya ag upado o asociado; así co en cien os
y
miles po las calles y plazas, sin que nadie emedie su des en u a,
sos enga su debilidad, ni le a aje en su desdichado camino»
(5).
Se iniciaba en las úl imas décadas del siglo
XIX
un amplio mo i-
mien o de e o ma social que u o, en el ema que nos ocupa, una
aducción di ec a en los in en os sociales
y
legisla i os de P o ección a
la in ancia
y
de p e ención de la delincuencia in an il. Muy p on o se
empezó a dis ingui en e «niños en pelig o»
y
«niños pelig osos»,
en e .in ancia abandonada. e «in ancia culpable», e c., de mane a que
higienis as, psiquia as, pedagogos, ju is as
y
demás expe os ue on
ápidamen e con igu ando
y
desa ollando una amplia gama de es a e-
gias encaminadas, po un lado a conciencia a la sociedad en su conjun-
o de la au én ica «lac a social. que suponía la in ancia abandonada
y,
po o o, a auna hábilmen e ac i idades educado as
y
p e en i as con
o as de igilancia
y
con ol, cuando no es ic amen e ep esi as, des i-
nadas a aquellos meno es que a en a an con a los alo es é icos
y
es é icos hegemónicos.
Higiene
y
mo alización ue on, como se sabe, los dos pila es básicos
de una Medicina Social que colabo ó, de mane a sob esalien e, en el
aludido p oceso de e o ma social
(6).
El discu so en p o de la in ancia
que p onuncia el galdosiano D . Gol ín en Ma ianela (18'78), pod ía
habe sido susc i o, sin duda, po no pocos colegas comp ome idos, en
la ida eal, con la higiene social
y
la p o ección de la in ancia:
~Es ais iendo delan e de oso os, al pie mismo de ues as cómodas
casas, a una mul i ud de se es abandonados, al os de odo lo necesa-
io a la niñez, desde los pad es a los jugue es
[...];
los es ais iendo,
sí
[...],
nunca
se
os ocu e in undi les un poco de dignidad, hacién-
(5)
ARENAL.
C.
Algunas ideas sob e la complicidad social de los deli os.
B.I.L.E.,
1889,
p.
218.
(6)
Véase
CAMPOS,
R.
La sociedad en e ma: Higiene
y
mo al en España en la
segunda mi ad del siglo
XIX
y
p incipios del XX.
Hispania,
1995,
55
(3), 1093-
1112.
DYNAMIS.
Ac a
Hisp.
Med.
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en España
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doles sabe que son se es humanos, dándoles las ideas de que ca ecen;
no se os ocu e ennoblece los, haciéndoles pasa del bes ial abajo
mecánico al abajo de la in eligencia; los eis i iendo en habi acio-
nes inmundas, mal alimen ados, pe eccionándose cada día en su
sal aje us icidad,
y
no se os ocu e ex ende un poco has a ellos las
comodidades de que es ais odeados
[...]
{Toda la ene gía la gua dáis
luego pa a declama con a los homicidios, los obos
y
el suicidio, sin
epa a que sos eneis escuela pe manen e de es os es c ímenes»
(7).
Pe o si el espacio social cons i uye una «escuela de c iminalidad*,
los espacios de eclusión ins i ucional se an haciendo cada ez más
e ec i os, de mane a que pa a los niños no escola izados, el co eccio-
nal o el asilo, se án des inos habi uales. Cla o que el alan e
y
obje i o
de los mismos puede se muy di e en e según los casos. Un ín imo
amigo de Galdós, el pedia a Manuel Tolosa La ou (1857-1919), uno
de los p incipales inspi ado es
y
a í ices de la Ley de P o ección a la
In ancia p omulgada en España el 12 de agos o de 1904, se mues a
c í ico con el posi i ismo lomb osiano al indica que
«Lomb oso c ee con enien e un asilo pe pe uo pa a meno es, a ec os
de malas endencias. De es o a ol e a los iempos bíblicos, en que se
mandaba lapida po los ancianos al hijo malo, ebelde
y
bo acho no
hay más que un paso. Cla o que la educación no puede cambia lo
o gánico,
y
que di ícilmen e se modi ica al que nació con ins in os
pe e sos; pe o es o no impide econoce que cumple una g an mi-
sión»
(8).
Aunque, inalmen e, acaba acep ando que «cuando es imposible
l
co egi al niño po se ancamen e epilép ico, imbécil o idio a, la
sociedad debe ecoge le en asilos adecuados, donde la ciencia p o eja
a los sanos de sus e ibles impulsos» (9).
I
(7)
PÉREZ
GALDOS, B.
Ob as Comple as,
Mad id, Aguila , ol. 1, [1878] 1981, p. 733.
(8) TOLOSA LATOUR, M.
Medicina e Higiene de los Niños,
Mad id, Biblio eca Cien í-
ica Mode na, 1893, p. 160. El ex o co esponde al capí ulo i ulado «La locu a
en la in ancia», pp. 143-160; ep oducido, con una b e e in oducción, en HUERTAS,
R. Sob e la psiquia ía in an il del siglo
XIX:
La locu a en la in ancia, de M.
Tolosa La ou .
Re is a de la Asociación Española de Neu opsiquia ná,
1986,
6,
135-141.
(9) TOLOSA LATOUR, no a 8.
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162
RAFAEL
HUERTAS
cial
i a
Como puede e se, las causas sociales del compo amien o an iso-
no desca an nunca el de e minismo biológico que la ciencia posi-
ha cimen ado con an a ue za. Puede habe , en odo caso, opinio-
nes encon adas en cuan o a la o ma de ac ua , al papel
y
al alan e de
las ins i uciones o a la ac i ud más o menos ilan ópica hacia los
suje os, pe o el co sé me odológico que el degene acionismo
y
la an o-
pología c iminal impusie on se dejó no a has a en los au o es más
« egene acionis as».
Ya en la segunda década del siglo XX, el sociólogo Julián Jude ías
seguía insis iendo en es os mismos aspec os, al esc ibi :
«Los delincuen es jó enes p oceden gene almen e de las clases in e-
io es de la población,
es
deci , de aquellas cuya exis encia oscila
en e el abajo emb u ecedo
y
la amenaza del hamb e, en e el
alcohol y la áb ica. los niños pe enecien es a es as clases sociales
es án expues os a come e deli os, po que nadie co ige sus malos
ins in os y po que el ambien e que espi an es el más a p opósi o
pa a su degene ación mo al como lo es pa a su degene ación ísi-
caD
(10).
No cabe duda que el p og ama egene acionis a u o como uno de
sus obje i os p io i a ios, comba i
y
supe a ese p e endido p oceso de
degene ación ísica
y
mo al, eal o simbólico, que a ec ó a la sociedad
de en esiglos y, de mane a pa icula , a sus clases popula es.
La
escuela
apa ece en onces como una pieza básica en la cons ucción del o den
social, como un espacio de «ci ilización»
y
de «mo alizaciÓn» de los
hijos de los abajado es que, a di e encia de la in ancia ousseauniana,
nacían con el es igma de la pelig osidad
y
la degene ación
(1
1).
Pe o la
(10)
JUDERIAS, J.
La ju en ud delincuen e. Leyes e ins i uciones que ienden a su egene a-
ción,
Mad id, Memo ia p emiada po la Real Academia de Ciencias Mo ales y
polí icas, 1912, p. 8.
(11) Con iene no ol ida que la Escuela obliga o ia, g a ui a
(y
laica), en endida hoy
como uno de los elemen os undamen ales del de echo a la educación y la
cul u a, puede conside a se, en sus o ígenes, como un ins umen o de mode ni-
zación y egene ación, pe o ambién como una es a egia de dominación di igi-
da a los hijos de los pob es pa a consegui su docilidad
y
e adica en ellos los
«malos hábi os» e oluciona ios. En es a línea, exis en abajos de in e és como
DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sn'. His . lilus.
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18,
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y
egene acionismo
en España
163
escuela o eció, asimismo, la posibilidad de de ec a
y
clasi ica o o
ipo de población in an il: aquella incapaz de adap a se a su disciplina
escola o de in e io iza sus no mas
y
enseñanzas. Es a in ancia aano -
mal», al igual que la «delincuen e», se á in e p e ada ambién, al me-
nos en muy buena medida, a la luz del degene acionismo e, incluida,
po an o, en la ju isdicción de cien í icos
y
expe os.
Veamos, a con inuación de qué mane a la medicina men al españo-
la se en en ó al p oblema en sus dis in as e ien es. De iciencia emo-
al*
y
de iciencia men al, conside adas jun as o po sepa ado, cons i u-
ye on el eje del discu so que p e endió, como he indicado al p incipio,
la medicalización
y
u ela de la in ancia «degene ada».
2.
EL
NINO
GOLFO
José Sanchis Banús (1890-1932) lle ó a cabo, ya en la segunda
década del siglo
XX,
un pequeño, pe o muy pa adigmá ico, es udio
médico-social, an opológico
y
psiquiá ico, de ese niño «calleje o. no
escola izado conside ado como el p ime eslabón de la delincuencia
in an il. Me ece la pena analiza con cie o de enimien o es a apo a-
ción po que, aunque es p o usamen e ci ada en la his o iog a ía médica
y
psiquiá ica española, sus con enidos son, en ealidad, muy poco
conocidos, llegando a cons i ui , en mi opinión, una pieza modélica de
es e ipo de in es igaciones en una época en la que la psiquia ía
española pasaba po un pe iodo de e dade o esplendo . El «niño
gol o. ue desc i o po José Sanchis Banús como
«[
...]
un niño ebelde, no suje o a la acción de sus na u ales u o es,
pa ási o de las g andes u bes en cuyas calles i e lib e e ineducado,
bu lando la disciplina social, is iendo sucios ha apos, comiendo so-
b as o p opo cionándose alimen os a cos a del po dioseo, del hu o o
de pequeños se icios
y
abajos que ealiza siemp e en la ía pública
el de MUEL,
F.
La escuela obliga o ia
y
la in ención de la in ancia ano mal; en
W.
AA.,
Espacios de pode ,
Mad id, La Pique a, 1986,
pp.
123-142. O iginal en
ancés, publicado en
Ac es de
la
eche che en Sciences Sociales,
1975,
1,
60-75.
DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Rlus.
1998,
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157-179.
164
RAFAEL HUERTAS
y
que suele abandona cuando le han endido p oduc o su icien e
pa a sa is ace sus dia ias necesidades.
(12).
Tal desc ipción se ía simila a la p opo cionada, según hemos is o,
po no elis as y sociólogos, si a con inuación no se p ocedie a a la
o mulación de odo un discu so medicalizado con el obje o de o ece
cla es pa a la comp ensión cien í ica de un p oblema que cons i uía un
«obs áculo pa a el p og eso de la sociedad.
y
pa a la adopción de
soluciones po pa e de los pode es polí ico y judicial. La ob a de
Sanchis Banús,
Es udio médico-social del niño go@
(1916)
debe, en e ec o,
encuad a se en el ma co de un amplio p oceso que desembocó en una
nue a cons ucción social de la in ancia
(13).
Sin emba go, lo que me
in e esa des aca en es e momen o es la pa e más psiquiá ica de es a
apo ación y, en pa icula , las anomalías «degene a i as» adjudicadas a
es e ipo pa icula de in an es.
Sanchis Banús, as es udia una se ie de cincuen a niños gol os,
llega a la conclusión de que las ano malidades men ales po hipo unción
son muy ecuen es, con un al o po cen aje de imbéciles
(26
%)
en los
que, de acue do con la escuela i aliana, encuen a es ca ac e ís icas
de ini o ias: «una he encia muy eca gada, p esencia de es igmas somá icos
de degene ación
y
exis encia innegable de as o nos de o den a ec i-
o»
(14).
En la mencionada se ie no se apo a, sin emba go, ningún
caso de idiocia p o unda, lo cual es explicado, desde el pun o de is a
psicopa ológico, de mane a impecable cuando se a i ma que al ausen-
cia de idio as
<<
[...]
e a muy de p e e dadas las condiciones en que la ida del gol o
se desen uel e, pe o más oda ía eniendo en cuen a que la agancia
en la ciudad ep esen a siemp e una ano mal eacción a la inju ia
mesológica, bien po que el es ímulo sea ano mal, bien po que lo sea
(12) SANCHIS BANÚS,
J.
Es udio médico-social del
niño
gol o,
Mad id, ip. Excelsio ,
1916, p. 26. Una pa e del mismo se ep odujo
y
comen ó en An onio
M.
REY
GONZÁLEZ (ed.),
Es udios médico-sociales sob e ma ginados en la España del siglo
XIX,
Mad id, Minis e io de Sanidad
y
Consumo [Colección Tex os Clásicos Espa-
ñoles sob e Salud Pública, n. 171 1990, pp. 43-47
y
172-195.
(13) Véase BALLESTER; BALAGUER, no a 2.
(14) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 79.
DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . lllus.
1998,
18,
157-179.
Medicina men al
y
egene acionismo
en
España
165
el indi iduo que esponde;
y
ya se ha dicho cómo en el idio a, el
ca ác e undamen al es más bien la ausencia de eacciones, de la
de ec uosa di ección de és as. (15).
Pe o si las ano malidades men ales son desc i as con cie o de alle,
las anomalías de o den mo al, es o es, el as o no de las unciones
a ec i as, cons i uyen uno de los ejes undamen ales en la con igu ación
médica del niño gol o. El au o español, modi icando o as clasi icacio-
nes de au o es i alianos y anceses, conside a que las ano malidades de
ca ác e mo al que su en los niños gol os pueden se de dos ipos: la
ano malidad y la locu a mo al. La p ime a,
.cons i uye el úl imo é mino de una se ie con inua iquísima de
ipos, que comienza con la no malidad absolu a, inicia poco a poco su
descenso en el g ado de anomalía con los simples dismo ales, má case
más
y
más en los hipomo ales, pa a acaba en in con los g a es
as o nos que cons i uyen la amo alidad»
(16).
Con espec o a la pa a no alidad - é mino que p e ie e al de locu a
mo al-, es ablece su di e enciación con la amo alidad ya que «la ca ac-
e ís ica de los locos mo ales no es la ausencia de eacciones en la
es e a de la mo alidad: es su pe e sión» (17). En de ini i a, si la amo-
alidad es compa ada con la idiocia, la locu a mo al debe se conside-
ada una e dade a alienación, ca ac e izada, en sín esis, po «la pé di-
da de la acul ad de ap ecia ec amen e la signi icación mo al de las
ealidades obje i as» (18). No se ex iende Sanchis Banús en las pe e -
siones p opias de la pa ano malidad, aunque o o ga especial impo an-
cia a las anomalías del ins in o sexual, ecuen es, según sus in es iga-
ciones, en los niños gol os; sob e es e pa icula se limi a a ecomenda
la lec u a de K a -Ebbing (1840-1902) y Ha elock Ellis (1859-1939) (19),
(15) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 79.
(16) SANCHIS BANÚs, no a 12, p. 107.
(17) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 108.
(18) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 108.
(19) Sob e pe e siones sexuales es clásico el lib o de LANTERI-LAURA,
G.
Lec u e des
pe ue sions. His oi e de leu app opia ion médicale,
Pa is, Masson; 1979. Puede e se
ambién HUERTAS,
R.
El concep o de 'pe e sión' sexual en la medicina posi-
i is a.
Asclepio,
1990,
42
(2),
89-100.
DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus.
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des aca la colabo ación que en e ambos p o esionales u o luga en el
seno de ins i uciones c egene acionis asn como la Ins i ución Lib e de
Enseñanza.
Sin emba go, los médicos, en gene al, cen a on su in e és en
des ela las causas biológicas y el a amien o médico de la in ancia
ano mal. El conocido eclec icismo de La o a, no le impide abo da , de
mane a p io i a ia, los aspec os somá icos del p oblema, conside ando
como causas indi iduales de «ano malidad* in an il una la ga lis a de
pa ologías que an desde la as ixia del ecién nacido has a las ege acio-
nes adenoideas o las hipe o ias lin á icas, pasando po las meningi is
o las ence ali is oxi-in ecciosas
(36).
En cuan o a las causas amilia es
o he edi a ias, La o a asegu a que «La imbecilidad, la debilidad men al
y
la epilepsia se ansmi en ín eg amen e con g an ecuencia, cons i u-
yéndose á boles genealógicos con abundan es miemb os a ec os de in-
e io idad in elec ual» (37).
La alusión a la he encia mo bosa y al degene acionismo es más que
e iden e pe o La o a, conocedo de la gené ica mendeliana, se mues a
cau o y llama la a ención sob e la excesi a u ilización de la degene a-
ción como diagnós ico. Dis ingue en e
he encia
p opiamen e dicha
y
ansmisión
congéni a y ad ie e que «en el mode no concep o
eugénico
sólo se acep a como he edi a io lo que ha modi icado en cie o sen ido
a uno de los gé menes y és e lo ansmi e a la descendencia de acue do
con cie as leyes biológicas de p opo cionalidad (Leyes de Mendel)
»
(38).
Po eso, an e la endencia a inclui en el concep o de degene ación
cualquie modi icación ansmi ida he edi a iamen e, opina que
«Es e es un abuso del é mino degene ado, con a el que se ha eac-
cionado ya mucho, admi iéndose po algunos degene aciones en o-
dos los ano males.
No odos los he edi a ios son degene ados, sino solo
aquellos que, a más de ene pe u baciones in elec uales
y
un ce eb o mal
desa ollado, p esen an a ios signos degene a i os e dade os*
(39).
(36)
LAFORA,
no a 29, p. 81.
(37)
LAFORA,
no a 29, p. 73.
(38)
LAFORA,
no a 29, p. 72. Sob e el pensamien o eugénico de La o a, éase
ÁLVAREZ,
R. He encia, sexo
y
eugenesia.
In:
Hue as; Rome o; Ál a ez (coo ds.), no a 28,
pp. 203-218.
(39)
LAFORA,
no a 29, p. 72. Cu si a en el o iginal.
DYNAIWS. Ac a
Hisp.
Med.
Sci.
His .
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en España 173
En cambio, desc ibe como «causas que más ac úan congéni amen-
e», el alcoholismo, la sí ilis, la ube culosis
y
los as o nos endoc inos.
La elación en e las es «plagas blancas»
y
la degene ación no se án
obje o de análisis en es e luga , pe o me ece la pena des aca aquí la
impo ancia o o gada a la in luencia de dichas en e medades sociales
sob e la p ole: los de as ado es e ec os del e ilismo de los pad es sob e
la descendencia
y
la he edoin oxicación e ílica, la acción de la lúes
congéni a, que no he edi a ia, o la in luencia de la isis que, según
La o a, con ibui ía, po un mecanismo indi ec o, «a la p oducción en
la he encia de o mas iniciales de ines abilidad ne iosa, ales como
jaquecas, neu as enia e his e ismo» (40).
Mención especial me ecen las disendoc inias o disglandula ismos,
conside ados como as o no he edi a io o como e iología indi idual.
La o a dedica odo un capí ulo de su monog a ía a las al e aciones de
las glándulas de sec eción in e na (hipó isis, i oides, pa a i oides, gónadas,
sup a enales, e c) como causas de de iciencia men al
y
de ano malidad
in an il
(41).
Es e iden e que pa ologías como el mixedema, el c e inis-
mo o las di e sas o mas de in an ilismo cu san con e aso in elec ual,
pe o ambién es cie o que en las p ime as décadas del siglo
XX,
el
in e és po la «endoc inología psiquiá ica* ascendió la simple
sin oma ología psíquica de las en e medades endoc ino-me abólicas.
Cabe eco da , en es e sen ido, la elación es ablecida po algunos
au o es en e epilepsia
y
al e ación ímica
(42),
o el in en o de cons-
ucción de una «endoc inología c iminal» an e la e idencia de que
de e minados as o nos ho monales podían ocasiona eacciones o
compo amien os ag esi os, lo cual supuso una nue a posibilidad de
explica la isiología
y
la psicología del deli o desde p esupues os simi-
la es a los de la an opología c iminal lomb osiana; es o es, median e la
medición de pa áme os «somá icos», en es e caso ho monales (43).
(40) LAFORA, no a 29, p. 79.
(41)
El
capí ulo XVIII lle a po í ulo «Ano males disglandula es e in an ilismo. (pp.
435-451 de la p ime a edición; pp. 440-451 de la segunda).
(42) BROOKLIN,
M.
The ques ion o himic epilepsy,
N. Yo k, 1920 ( i ada apa e de
Medical Reco d,
n."7).
(43) Algunos au o es i alianos quisie on e en es e ipo de explo aciones un esu gi
de los iejos pos ulados de su glo iosa escuela posi i is a. Un buen ejemplo de
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Aplicado a la in ancia ano mal, es as disendoc inias se ían pa a
explica cuad os de de iciencia men al, pe o ambién podían se ans-
mi idas como a as he edi a ias y de e mina , según hemos is o al
analiza la ob a de Sanchis Banús, el ipo somá ico del niño gol o. En
el ondo, es os as o nos endoc inos e an conside ados como e dade-
os «es igmas isiológicos de degene ación», en endiendo como ales las
diá esis
y
en e medades cons i ucionales en las que se p oducían «sen-
sibilizaciones o suspec ibilidades especiales del o ganismo, las cuales
siguen una ma cha p og esi a en las gene aciones u u as, a menos que
la mezcla de amilias limpie a las nue as gene aciones.
(44).
Es os es igmas isiológicos se o mulaban, como es ob io, en con a-
posición a los es igmas isicos o ana ómicos, acep ados pe o, en cie o
modo, «desp es igiados# an e los abusos an opomé icos. La o a admi-
e que «las a ipias mo ológicas, muchas de las cuales se han conside a-
do como es igmas de degene ación, son ecuen ísimas en e los niños
men almen e ano males»
(45),
pe o se ap esu a a indica que «la signi-
icación de los es igmas de la degene ación ha sido sumamen e exage-
ada, lo que ha dado luga a una eacción más cien í ica con a es a
supe alo ación de los es igmas degene a i os»
(46).
Po eso, el alo
que, inalmen e, se o o ga a es os es igmas es ela i o y
a
pos e zo i, es
deci , cuando el diagnós ico de ano malidad ya ha sido ealizado; la
opinión que, según La o a, debe p e alece es que «es as de o macio-
nes no ienen signi icación más que cuando exis en en g an núme o en
un indi iduo y an acompañadas de ca ac e es psíquicos ano males»
(47).
La e lexión del psiquia a español sob e los es igmas isicos de los
niños ano males se comple a con la adap ación esumida de la clasi i-
ello puede se la ob a de VIDONI,
J.
Valon e limi i dell'endocnnologie nello s u io dei
delinquen e,
To ino, Biblio eca
an opologico-giu idica,
se ie 1, ol. 44, 1923.
(44) MORA, no a 29, p. 97. Además de la endoc inopa ías, son conside ados «es ig-
mas isiológicos,> los ics, la mo ilidad de músculos o dina iamen e inmó iles, los
ómi os cíclicos, las jaquecas
y
neu algias, los as o nos asomo o es simpá icos,
los emblo es
y
la hemo ilia; insis iéndose en la di icul ad de su diagnós ico
y
en
la exigencia de un esc u inio médico de allado.
(45) LAFORA, no a 29, p. 93.
(46) MORA, no a 29, p. 94.
(47) MORA, no a 29, p. 94.
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cación médica p opues a po San e de Sanc is (1862-1935) en su ob a
Educazioni dei de icien i (1914). Ci ando al au o i aliano, La o a indica
la exis encia de es clases de a ipias, a sabe : a) las de o midades
somá icas o de enciones y de i aciones del desa ollo p oducidas po
ac o es pa ológicos du an e el pe iodo emb ional o e al, es deci , las
a ipias congéni as; b) signos de en e medades sob e enidas du an e el
abajo del pa o o después del nacimien o,
y
c) e ec os de la acción del
ambien e o de hábi os especiales. Especi ica que «sólo las a ipias congé-
ni as ienen impo ancia como signos degene a i os, y son las que se
obse an con más ecuencia en los ano males, llamados biopá icos po
S. de Sanc is, es deci aquéllos que no p esen an signos ma cados de
en e medad o gánica del sis ema ne ioso (pa álisis, e c.), sino que
deben su insu iciencia a pe u baciones en la e olución p ena al del
ce eb o que dependie on de causas he edi a ias o congéni as. Po el
con a io, en los ano males ce eb opá icos se obse an los signos del
segundo g upo (pa álisis, es abismo, e c.) p oducidas después del na-
cimien o o du an e és e» (48).
Den o de es a misma adición médico-pedagógica, La o a dedica
un pequeño capí ulo de su ob a a los alsos ano males, a los que de ine
como .aquellos escola es que, a consecuencia de causas ex ínsecas y
sin su i ninguna pe u bación in elec ual, ca ecen de los conocimien-
os co espondien es a su edad. Su ce eb o se ha desa ollado espon á-
neamen e en ez de se ayudado po el medio» (49). El in e és de La o a
po el p oblema de los alsos ano males es, desde luego, muy escaso; le
dedica muy pocas páginas y se limi a a ci a ex ualmen e y con p o u-
sión a S. de Sanc is pa a desc ibi los signos de la alsa ano mali-
dad (50).
(48) MORA, no a 29, pp. 95-96. La ob a de e e encia es
SANCTIS, S.
Educazioni dei
de icien i,
Milano,
F.
Valla di, 1914. Un ecien e análisis de su doble sis ema
clasi ica o io, basado en c i e ios médicos
y
médico-pedagógicos, puede e se en
HUERTAS, R.; DEL
CURA,
M.
La ca ego ía <<in ancia ano mal» en la cons uc-
ción de una axonomía social en el p ime e cio del siglo
XX. Asclepio,
1996,
48
(2), 115-127.
(49) MORA, no a 29, p. 452.
(50) MORA, no a 29, pp. 457
y
SS.
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RAFAEL HUERTAS
4.
LA
IRRUPCION
DE
LA
PSICOSIS INFANTILES
Recué dese que ue, p ecisamen e San e de Sanc is el au o que, a
comienzos de siglo, desc ibió una nue a en idad nosológica, a la que
llamó demencia p ecocísima, al in en a es ablece el diagnós ico di e en-
cial de la de iciencia men al con un cuad o psíquico en el que los
niños:
«[
...]
escapan al diagnós ico de idiocia o de imbecilidad
y
más bien se
les debe conside a bajo el concep o de demencia p ecoz, en el sen-
ido de que p esen an sín omas de es a psicosis, ales como buena
memo ia, buena capacidad de pe cepción, cosas odas que con as an
con la ines abilidad ex ema de la a ención, una debilidad o ausencia
de o mación del pensamien o de o den supe io , pe u baciones
g a es de la ac i idad olun a ia, del ca ác e
y
de las ac i udes, ales
como nega i ismo, endencia a las acciones í micas, impulsi idad
...
(51).
La in luencia de la nosog a ia k aepeliniana se deja sen i en es a
nue a mi ada hacia el niño loco
y
el é mino de ((demencia p ecocísima»,
en cla a alusión a la demen ia p eacox de K aepelin, es acep ado y asumi-
do po di e sos au o es (52), has a llega a la de inición de esquizo enia
in an il es ablecida ya en 193'7 (53).
En España, la i upción de la nosog a ia k aepeliniana y, po an o,
los deba es sob e el concep o de demencia p ecoz comienzan a p odu-
ci se ya desde los p ime os años del siglo
XX
(54). En lo que se e ie e
(51)
Exis en a ios abajos de es e au o dedicados a es a nue a en idad y publicados
en e
1906
y
1909;
la ci a ex ual ha sido omada de SANCTIS, S. Demen ia
p aecocissima ca a onica ode Ka a onie des ühe en Kindesal e s?
Folia neu obiologica,
1908, 2, 2-12
(p.
9).
(52)
Así, AUBRY, E. Psychoses de l'en ance
a
o me de démence p écoce.
LEncéphale,
1910,
10,
272-278.
(53)
Tal desc ipción ue p esen ada en el P ime Cong eso In e nacional de Psiquia-
ía del Niño, celeb ado en Pa ís en
1937
y publicado con de alle en
LUTZ,
J.
Übe die Schizoph enie in Kinde sal e .
A ch. Neu ol. Neu ochi . Psych.,
1937,
39,
335-372
y
40,
141-161.
El esquema que sigue, aplicado al niño, es muy simila al
de Bleule .
(54)
Un ace ado análisis de dicha discusión puede e se en PLUMED,
J.;
DUALDE,
F.;
REY, A. El deba e en o no a la demencia p ecoz
a
a és de las e is as
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a la demencia p ecocisima, cabe deci que su ecepción esul ó algo
más desigual. Sanchis Banús no pa ece conoce o, al menos no ci a en
ningún momen o, los abajos de de Sanc is ni el concep o de ~demen-
cia p ecocísima», lo que sí hace es segui en odo momen o los plan ea-
mien os de K aepelin, dis inguiendo o mas de demencia p ecoz como
la hebe eno-ca a ónica o la pa anoide en es e ipo de niños.
El abajo de La o a es, en mi opinión, más ino
y
documen ado y,
en él, podemos des aca dos aspec os ele an es: la minuciosa desc ip-
ción clínica de los cuad os
y
la cla a ocación higienis a del au o a la
ho a de in e eni sob e el p oblema. En lo que se e ie e a la p ime a
cues ión, a las adicionales o mas hebe énica, ca a ónica
y
pa anoide,
añade la heboido enia, desc i a o igina iamen e po Kahlbaum,
y
deno-
minada ambién demencia simple po se «la menos in ensa, la de desa-
- -
ollo más len o,
y
en la que al an esos sín omas peculia es de las o as
o es án muy elados»
(55).
Me pa ece especialmen e ele an e la consi-
de ación de es a a iedad, ausen e en Sanchis Banús, po se p ecisa-
men e la que se desc ibe como más ecuen e en e los suje os inadap ados
socialmen e
y
la que más se ap oxima ía al pe il del <<gol o».
«A
ella
pe enecen -explica La o a- muchos dese o es, c iminales, agabun-
dos
y
p os i u as en pe pe ua inadap ación al medio,
y
que, más o
menos a de, con mo i o de alguna emoción iolen a o p o unda, caen
en un es ado de mayo pe u bación in elec ual o en la demencia
simple»
(56).
En cuan o a la «demencia p ecocísima» La o a asegu a que
a[
...]
el cuad o clínico co esponde bas an e exac amen e con el de la
demencia p ecoz; pe o su e olución es mucho más ápida
y
p og esi-
a, p oduciéndose en poco iempo, una desin eg ación in elec ual que
da luga a una e dade a demencia in an il, an o, que es os casos han
sido con undidos con o os de ce eb opa ías in an iles adqui idas.
(57).
médicas españolas (1902-1928).
Zn:
W.
AA.
La locu a
y
sus ins i uciones,
Valencia,
Dipu ación de Valencia, 1997, pp. 481-496.
(55) LAFORA, no a 29, p. 421.
(56) MORA, no a 29, p. 421.
(57) MORA, no a 29, p. 422.
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En segundo luga , an o la demencia p ecoz como la p ecocísima
deben se , en opinión de La o a, obje i o p io i a io de la Higiene
men al. Nue amen e la escuela juega un papel p eponde an e en la
obse ación de es os niños.
«No sólo in e esan al educado
y
psiquia a los a os casos de demen-
cia p ecocísima, sino ambién aquellos muy ecuen es de demencia
p ecoz, los cuales, desde la in ancia, mues an ya lige os sín omas
hebe énicos. Es os candida os a demen es p ecoces p esen an en los
años escola es peculia idades in elec uales
y
modi icaciones del ca ác-
e de ipo au ís ico, que mo i an el que los cama adas los llamen
'chi lados' o ' a os' y los di e encien
y
se apa en de ellos.
(58).
El diagnós ico p ecoz de de e minados «signos de ala ma» acili a-
á, ob iamen e, la aplicación de medidas higiénicas que p e engan la
ins au ación del cuad o clínico, po eso,
«[
...]
en p esencia de un escola con una pe sonalidad muy ma cada,
que se aisla de los demás, que mues a impulsiones y acciones inespe-
adas, que p esen a dep esiones ansi o ias y épocas de alguna indi-
e encia o de deli io pe secu o io, debemos sospecha en la posibili-
dad de una demencia p ecoz en incubación
y
an es de que empiece
a ma ca se el de ec o en oda su pujanza, debe segui se una higiene
men al cuidadosa, e i ando oda a iga men al
y
oda emoción ue e
al niño, sob e odo al ap oxima se a la adolescencia)) (59).
(58) MORA, no a 29, p. 418.
(59) MORA, no a 29, p. 419. El concep o de «incubación» de la en e medad men al
es mucho más an iguo. Sob e el pa icula , éase MARTÍNEZ-PÉREZ,
J.
La no-
ción de 'incubación' de la locu a y su signi icado pa a el desa ollo de la
psiquia ía o ense ancesa en el p ime pe cio del siglo XIX.
Zn:
González De
Pablo,
A.
(coo d.),
En e medad, clínica y pa ología. Es udios sob e el o igen y desan-0110
de la Medicina Con empo ánea,
Mad id, Ed. Complu ense, 1993, pp. 265-280. Tam-
poco puede ol ida se, como ya hemos apun ado, que en el deli io c ónico de
e olución sis emá ica, desc i o po Magnan
y
Sé ieux, se conside a una e apa de
«incubación», que los au o es anceses denominan «humo deli an e-. Véase
MAGNAN,
V.;
SÉRIEUX, P.
Le déli e ch onique
a
é olu ion sys éma ique,
Pa is, Masson,
1892. Un documen ado es udio sob e es a cues ión puede encon a se en BERRIOS,
G.; FUENTENEBRO,
F.
Deli io. His o ia, Clínica, Me a eona,
Mad id, T o a, 1996,
pp. 71 y
SS.
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Se con i ma, de es a mane a, la ocación p e en i a
y
médico-social
de los psiquia as que p epa a on el g an p oyec o de e o ma psiquiá-
ica de la IIVepública española
(60),
ascendiendo el in e és emi-
nen emen e clínico
y
sin conno aciones sociales que hacia el degene-
acionismo demos ó el alienismo español decimonónico. Encuad ando
el discu so psiquiá ico en el ma co de la Medicina Social
y
de la Salud
Pública, se p e endía abo da la pa ología men al en gene al,
y
el ya
muy de aluado
y
ma izado p oblema de la degene ación en pa icula ,
median e la in e ención en el espacio social desde p esupues os que
p e endie on supe a la es ic a asis encia manicomial inco po ando los
p incipios de la Higiene Men al.
(60)
Véanse, a es e espec o, ESPINO, A. La e o ma de la legislación psiquiá ica en
la Segunda República: su in luencia asis encial.
Es udios de His o ia Social,
1980,
n."4,
59-106.;
COMELLES,
J.
M.
La azón y la sin azón. Asis encia psiquiá ica y
desa ollo del Es ado en la Espa ia con empo ánea,
Ba celona, PPU,
1988;
HUERTAS,
R. El papel de la higiene men al en los p ime os in en os de ans o mación de
la asis encia psiquiá ica en España.
Dynamis,
1995,
15,
193-209.
DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus.
1998,
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157-179.