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Niños degenerados. Medicina mental y regeneracionismo en la España del cambio de siglo

Huertas, Rafael

Abstract

Proyecto de Investigación nVB94- 0060 DGICYT

Full text

Niños degene ados. Medicina men al y egene acionis no en la España del cambio siglo (*) RAFAEL HUERTAS (**) SUMARIO In oducción. 1.-Re o mismo social y p o ección de la in ancia. 2.-E1 niño gol o. 3.-Los niños men almen e ano males. 4.-La i upción de las psicosis in an iles. RESUMEN El p esen e abajo p e ende analiza algunos aspec os del discu so psiquiá ico y médico-social que, en o no a las elaciones en e in ancia y locu a, se desa olló en España a inales del siglo XIX y, sob e odo, du an e el p ime e cio del XX. Se es udian las p incipales eo izaciones sob e los niños «degene ados. (in ancia delin- cuen e e in ancia ano mal) a la luz, undamen almen e, de dos de las ob as más pa adigmá icas de la li e a u a médica española: Es udio médico-social del niño gol o de José Sanchís Banús y Los niños men almen e ano males de Gonzalo Rod íguez La o a. BIBLID [O21 1-9536 (1998) 18; 157-1791 Fecha de acep ación: 4 de ab il de 1998 Es á su icien emen e documen ado que la escola ización obliga o ia in odujo no edades impo an es en los c i e ios clasi ica o ios de la in ancia, al de ini dos ipos de niños que, p ecisamen e po su elación (*) Es e abajo se ha ealizado en el ma co del P oyec o de In es igación nVB94- 0060, sub encionado po la DGICYI'. (**) Depa amen o de His o ia de la Ciencia. Cen o de Es udios His ó icos del CSIC. C/ Duque de Medinaceli, 6. 28014 Mad id. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. 158 RAFAEL HUERTAS con la escuela, hab ían de se obje o de la in e ención de médicos, educado es y demás écnicos de la no ma i ización y la in eg ación social. Julia Va ela y Fe nando Al a ez-U ía han de inido con acie o es as dos ca ego ías: 1) La in ancia delincuen e: niños que no cumplen con la obliga o iedad escola , e dade os nómadas u banos que ienen po e i o io la calle; y 2) La in ancia ano maE niños que asis en a esas pequeñas epúblicas escola es sin acomoda se a las no mas y eglamen- os que en ellas einan, y sin asimila los ap endizajes que en ellas se imponen (1). An e ellos, la sociedad se a oga á una misión u ela di igida a p o ege y soco e al niño desampa ado, a educa y co egi al niño di ícil y a cas iga con du eza al u u o delincuen e, con el p opósi o de palia , en lo posible, su u u a al a de p oduc i idad o su belige ancia con las no mas es ablecidas. Mi p opósi o en las páginas que siguen es alo a el papel que la medicina men al jugó en odo es e p oceso al colabo a , de mane a sob esalien e, en el p og ama de « egene ación. que, con mejo o peo o una, imp egnó la sociedad española del cambio de siglo. La in ancia u elada ue ambién medicalizada, de al mane a que el discu so ideológico enden e a la cons ucción social de la in ancia ue ibu a ia no solo de ca ego ías sociológicas y pedagógicas, sino biológicas y mé- dicas (2). (1) Sob e el pa icula , éase VARELA, J.; ÁLVAREZ-URÍA, F. A queología de la escuela, Mad id, La Pique a, 1991, p. 213. (2) Exis e una amplia bibliog a ía al espec o, imposible de ep oduci aquí. De especial ele ancia me pa ecen los abajos de RODRÍGUEZ OCANA, E. Aspec os sociales de la Pedia ía española an e io a la Gue a Ci il. Zn: Pese , J.L. (ed.), La Ciencia Modma y el Numo Mundo, Mad id, CSIC, 1985, pp. 443-460; BALLESTER, R.; BALAGUER, E. La in ancia como alo y como p oblema en las luchas sani a ias de p incipios de siglo en España. Dynamis, 1995, 15, 177-192; RODRÍGUEZ OCAÑA, E. Una medicina pa a la in ancia. Zn: José Ma ía Bo ás Llop (di .), His o ia de la in ancia en la EspaRa con empo ánea, 1834-1936, Mad id, Minis e io de T abajo y Asun os Sociales y Fundación G. Sánchez Ruipé ez, 1996, pp. 1.49-183 y 189-192. DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Zllus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 159 1. REFORMISMO SOCIAL Y PROTECCIÓN A LA INFANCIA Con las c isis económicas del úl imo e cio del siglo XIX, las calles de las g andes ciudades indus ializadas se pobla on de niños y adoles- cen es que, p o enien es en gene al de los ba ios pe i é icos, bien de mo u p opio, bien po manda o exp eso de sus pad es, in en aban po odos los medios a su alcance «busca se la ida». Las no elas de Dickens o de Galdós nos o ecen un cla o e a o de lo que ello supuso en ciudades como Lond es o Mad id. En pa icula , Cha les Dickens (1812- 1870) en su Oli e Twis , llega a desc ibi con oda p ecisión los llama- dos Fagin's child en, es ableciendo una se ie de asgos de ini o ios que alcanza ían, con el iempo, ango de ca ego ía sociológica: los niños delincuen es son pob es, u banos, sin amilia, que ac úan en bandas, i en al ma gen del abajo y de las aulas, adquie en sus habilidades pa a el obo median e un len o ap endizaje en la «escuela>> de delin- cuen es y con ecuencia son ins umen alizados po adul os sin esc ú- pulos que se ap o echan de sus a e ías (3). Como es sabido, el jo en Oli e acaba sal ándose de un is e des ino g acias a su ele ado o igen y a una na u aleza mo al esis en e a la deg adación. No en ano, la ob a de Dickens puede insc ibi se ya en esa «doble ola de ho o y a acción [que] odeó en el in de siglo a esa igu a sanguina ia y emida del delincuen e, enemigo p ime o de las an p egonadas i udes bu guesas de la época» (4). No es menos cie o, sin emba go, que la olun ad e o mado a del no elis a ponía el dedo en una de las llagas sociales más sang an es de la Ingla e a ic o iana, ma cando el acen o en el caldo de cul i o social en el que se desa ollaba la c iminalidad in an il y ju enil. Po ci a o o ejemplo, ex aído de la li e a u a, Beni o Pé ez Galdós (1843-1920) se e ie e a la in ancia mad ileña en La deshe edada (1881), de iniéndola como «la aleg ía y el es o bo del ba io, es ímulo y apu o de sus pad es, dese o es más que alumnos de escuela, un plan el del que sald ían quizás homb es de p o echo y, sin duda, agos y c imina- (3) Así lo de inen VARELA; ÁLVAREZ-URÍA, no a l, p. 240. (4) MAXWEL, J. El c imen y la sociedad, Mad id, Biblio eca de Filoso ía Cien í ica, Jaime Ra a Imp eso , 1914, p. 148. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. 160 RAFAEL HUERTAS les»; ap eciación compa ida po Concepción A enal (1820-1993), cuando, desde las páginas del Bole zíz de la Ins i ución Lib e de Enseñanza, denuncia que «Es a es la educación de la calle, donde ago, mendigo o a e o, se deja al niño pillea , ya solo, ya ag upado o asociado; así co en cien os y miles po las calles y plazas, sin que nadie emedie su des en u a, sos enga su debilidad, ni le a aje en su desdichado camino» (5). Se iniciaba en las úl imas décadas del siglo XIX un amplio mo i- mien o de e o ma social que u o, en el ema que nos ocupa, una aducción di ec a en los in en os sociales y legisla i os de P o ección a la in ancia y de p e ención de la delincuencia in an il. Muy p on o se empezó a dis ingui en e «niños en pelig o» y «niños pelig osos», en e .in ancia abandonada. e «in ancia culpable», e c., de mane a que higienis as, psiquia as, pedagogos, ju is as y demás expe os ue on ápidamen e con igu ando y desa ollando una amplia gama de es a e- gias encaminadas, po un lado a conciencia a la sociedad en su conjun- o de la au én ica «lac a social. que suponía la in ancia abandonada y, po o o, a auna hábilmen e ac i idades educado as y p e en i as con o as de igilancia y con ol, cuando no es ic amen e ep esi as, des i- nadas a aquellos meno es que a en a an con a los alo es é icos y es é icos hegemónicos. Higiene y mo alización ue on, como se sabe, los dos pila es básicos de una Medicina Social que colabo ó, de mane a sob esalien e, en el aludido p oceso de e o ma social (6). El discu so en p o de la in ancia que p onuncia el galdosiano D . Gol ín en Ma ianela (18'78), pod ía habe sido susc i o, sin duda, po no pocos colegas comp ome idos, en la ida eal, con la higiene social y la p o ección de la in ancia: ~Es ais iendo delan e de oso os, al pie mismo de ues as cómodas casas, a una mul i ud de se es abandonados, al os de odo lo necesa- io a la niñez, desde los pad es a los jugue es [...]; los es ais iendo, sí [...], nunca se os ocu e in undi les un poco de dignidad, hacién- (5) ARENAL. C. Algunas ideas sob e la complicidad social de los deli os. B.I.L.E., 1889, p. 218. (6) Véase CAMPOS, R. La sociedad en e ma: Higiene y mo al en España en la segunda mi ad del siglo XIX y p incipios del XX. Hispania, 1995, 55 (3), 1093- 1112. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 161 doles sabe que son se es humanos, dándoles las ideas de que ca ecen; no se os ocu e ennoblece los, haciéndoles pasa del bes ial abajo mecánico al abajo de la in eligencia; los eis i iendo en habi acio- nes inmundas, mal alimen ados, pe eccionándose cada día en su sal aje us icidad, y no se os ocu e ex ende un poco has a ellos las comodidades de que es ais odeados [...] {Toda la ene gía la gua dáis luego pa a declama con a los homicidios, los obos y el suicidio, sin epa a que sos eneis escuela pe manen e de es os es c ímenes» (7). Pe o si el espacio social cons i uye una «escuela de c iminalidad*, los espacios de eclusión ins i ucional se an haciendo cada ez más e ec i os, de mane a que pa a los niños no escola izados, el co eccio- nal o el asilo, se án des inos habi uales. Cla o que el alan e y obje i o de los mismos puede se muy di e en e según los casos. Un ín imo amigo de Galdós, el pedia a Manuel Tolosa La ou (1857-1919), uno de los p incipales inspi ado es y a í ices de la Ley de P o ección a la In ancia p omulgada en España el 12 de agos o de 1904, se mues a c í ico con el posi i ismo lomb osiano al indica que «Lomb oso c ee con enien e un asilo pe pe uo pa a meno es, a ec os de malas endencias. De es o a ol e a los iempos bíblicos, en que se mandaba lapida po los ancianos al hijo malo, ebelde y bo acho no hay más que un paso. Cla o que la educación no puede cambia lo o gánico, y que di ícilmen e se modi ica al que nació con ins in os pe e sos; pe o es o no impide econoce que cumple una g an mi- sión» (8). Aunque, inalmen e, acaba acep ando que «cuando es imposible l co egi al niño po se ancamen e epilép ico, imbécil o idio a, la sociedad debe ecoge le en asilos adecuados, donde la ciencia p o eja a los sanos de sus e ibles impulsos» (9). I (7) PÉREZ GALDOS, B. Ob as Comple as, Mad id, Aguila , ol. 1, [1878] 1981, p. 733. (8) TOLOSA LATOUR, M. Medicina e Higiene de los Niños, Mad id, Biblio eca Cien í- ica Mode na, 1893, p. 160. El ex o co esponde al capí ulo i ulado «La locu a en la in ancia», pp. 143-160; ep oducido, con una b e e in oducción, en HUERTAS, R. Sob e la psiquia ía in an il del siglo XIX: La locu a en la in ancia, de M. Tolosa La ou . Re is a de la Asociación Española de Neu opsiquia ná, 1986, 6, 135-141. (9) TOLOSA LATOUR, no a 8. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. 162 RAFAEL HUERTAS cial i a Como puede e se, las causas sociales del compo amien o an iso- no desca an nunca el de e minismo biológico que la ciencia posi- ha cimen ado con an a ue za. Puede habe , en odo caso, opinio- nes encon adas en cuan o a la o ma de ac ua , al papel y al alan e de las ins i uciones o a la ac i ud más o menos ilan ópica hacia los suje os, pe o el co sé me odológico que el degene acionismo y la an o- pología c iminal impusie on se dejó no a has a en los au o es más « egene acionis as». Ya en la segunda década del siglo XX, el sociólogo Julián Jude ías seguía insis iendo en es os mismos aspec os, al esc ibi : «Los delincuen es jó enes p oceden gene almen e de las clases in e- io es de la población, es deci , de aquellas cuya exis encia oscila en e el abajo emb u ecedo y la amenaza del hamb e, en e el alcohol y la áb ica. los niños pe enecien es a es as clases sociales es án expues os a come e deli os, po que nadie co ige sus malos ins in os y po que el ambien e que espi an es el más a p opósi o pa a su degene ación mo al como lo es pa a su degene ación ísi- caD (10). No cabe duda que el p og ama egene acionis a u o como uno de sus obje i os p io i a ios, comba i y supe a ese p e endido p oceso de degene ación ísica y mo al, eal o simbólico, que a ec ó a la sociedad de en esiglos y, de mane a pa icula , a sus clases popula es. La escuela apa ece en onces como una pieza básica en la cons ucción del o den social, como un espacio de «ci ilización» y de «mo alizaciÓn» de los hijos de los abajado es que, a di e encia de la in ancia ousseauniana, nacían con el es igma de la pelig osidad y la degene ación (1 1). Pe o la (10) JUDERIAS, J. La ju en ud delincuen e. Leyes e ins i uciones que ienden a su egene a- ción, Mad id, Memo ia p emiada po la Real Academia de Ciencias Mo ales y polí icas, 1912, p. 8. (11) Con iene no ol ida que la Escuela obliga o ia, g a ui a (y laica), en endida hoy como uno de los elemen os undamen ales del de echo a la educación y la cul u a, puede conside a se, en sus o ígenes, como un ins umen o de mode ni- zación y egene ación, pe o ambién como una es a egia de dominación di igi- da a los hijos de los pob es pa a consegui su docilidad y e adica en ellos los «malos hábi os» e oluciona ios. En es a línea, exis en abajos de in e és como DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sn'. His . lilus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 163 escuela o eció, asimismo, la posibilidad de de ec a y clasi ica o o ipo de población in an il: aquella incapaz de adap a se a su disciplina escola o de in e io iza sus no mas y enseñanzas. Es a in ancia aano - mal», al igual que la «delincuen e», se á in e p e ada ambién, al me- nos en muy buena medida, a la luz del degene acionismo e, incluida, po an o, en la ju isdicción de cien í icos y expe os. Veamos, a con inuación de qué mane a la medicina men al españo- la se en en ó al p oblema en sus dis in as e ien es. De iciencia emo- al* y de iciencia men al, conside adas jun as o po sepa ado, cons i u- ye on el eje del discu so que p e endió, como he indicado al p incipio, la medicalización y u ela de la in ancia «degene ada». 2. EL NINO GOLFO José Sanchis Banús (1890-1932) lle ó a cabo, ya en la segunda década del siglo XX, un pequeño, pe o muy pa adigmá ico, es udio médico-social, an opológico y psiquiá ico, de ese niño «calleje o. no escola izado conside ado como el p ime eslabón de la delincuencia in an il. Me ece la pena analiza con cie o de enimien o es a apo a- ción po que, aunque es p o usamen e ci ada en la his o iog a ía médica y psiquiá ica española, sus con enidos son, en ealidad, muy poco conocidos, llegando a cons i ui , en mi opinión, una pieza modélica de es e ipo de in es igaciones en una época en la que la psiquia ía española pasaba po un pe iodo de e dade o esplendo . El «niño gol o. ue desc i o po José Sanchis Banús como «[ ...] un niño ebelde, no suje o a la acción de sus na u ales u o es, pa ási o de las g andes u bes en cuyas calles i e lib e e ineducado, bu lando la disciplina social, is iendo sucios ha apos, comiendo so- b as o p opo cionándose alimen os a cos a del po dioseo, del hu o o de pequeños se icios y abajos que ealiza siemp e en la ía pública el de MUEL, F. La escuela obliga o ia y la in ención de la in ancia ano mal; en W. AA., Espacios de pode , Mad id, La Pique a, 1986, pp. 123-142. O iginal en ancés, publicado en Ac es de la eche che en Sciences Sociales, 1975, 1, 60-75. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Rlus. 1998, 18, 157-179. 164 RAFAEL HUERTAS y que suele abandona cuando le han endido p oduc o su icien e pa a sa is ace sus dia ias necesidades. (12). Tal desc ipción se ía simila a la p opo cionada, según hemos is o, po no elis as y sociólogos, si a con inuación no se p ocedie a a la o mulación de odo un discu so medicalizado con el obje o de o ece cla es pa a la comp ensión cien í ica de un p oblema que cons i uía un «obs áculo pa a el p og eso de la sociedad. y pa a la adopción de soluciones po pa e de los pode es polí ico y judicial. La ob a de Sanchis Banús, Es udio médico-social del niño go@ (1916) debe, en e ec o, encuad a se en el ma co de un amplio p oceso que desembocó en una nue a cons ucción social de la in ancia (13). Sin emba go, lo que me in e esa des aca en es e momen o es la pa e más psiquiá ica de es a apo ación y, en pa icula , las anomalías «degene a i as» adjudicadas a es e ipo pa icula de in an es. Sanchis Banús, as es udia una se ie de cincuen a niños gol os, llega a la conclusión de que las ano malidades men ales po hipo unción son muy ecuen es, con un al o po cen aje de imbéciles (26 %) en los que, de acue do con la escuela i aliana, encuen a es ca ac e ís icas de ini o ias: «una he encia muy eca gada, p esencia de es igmas somá icos de degene ación y exis encia innegable de as o nos de o den a ec i- o» (14). En la mencionada se ie no se apo a, sin emba go, ningún caso de idiocia p o unda, lo cual es explicado, desde el pun o de is a psicopa ológico, de mane a impecable cuando se a i ma que al ausen- cia de idio as << [...] e a muy de p e e dadas las condiciones en que la ida del gol o se desen uel e, pe o más oda ía eniendo en cuen a que la agancia en la ciudad ep esen a siemp e una ano mal eacción a la inju ia mesológica, bien po que el es ímulo sea ano mal, bien po que lo sea (12) SANCHIS BANÚS, J. Es udio médico-social del niño gol o, Mad id, ip. Excelsio , 1916, p. 26. Una pa e del mismo se ep odujo y comen ó en An onio M. REY GONZÁLEZ (ed.), Es udios médico-sociales sob e ma ginados en la España del siglo XIX, Mad id, Minis e io de Sanidad y Consumo [Colección Tex os Clásicos Espa- ñoles sob e Salud Pública, n. 171 1990, pp. 43-47 y 172-195. (13) Véase BALLESTER; BALAGUER, no a 2. (14) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 79. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . lllus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 165 el indi iduo que esponde; y ya se ha dicho cómo en el idio a, el ca ác e undamen al es más bien la ausencia de eacciones, de la de ec uosa di ección de és as. (15). Pe o si las ano malidades men ales son desc i as con cie o de alle, las anomalías de o den mo al, es o es, el as o no de las unciones a ec i as, cons i uyen uno de los ejes undamen ales en la con igu ación médica del niño gol o. El au o español, modi icando o as clasi icacio- nes de au o es i alianos y anceses, conside a que las ano malidades de ca ác e mo al que su en los niños gol os pueden se de dos ipos: la ano malidad y la locu a mo al. La p ime a, .cons i uye el úl imo é mino de una se ie con inua iquísima de ipos, que comienza con la no malidad absolu a, inicia poco a poco su descenso en el g ado de anomalía con los simples dismo ales, má case más y más en los hipomo ales, pa a acaba en in con los g a es as o nos que cons i uyen la amo alidad» (16). Con espec o a la pa a no alidad - é mino que p e ie e al de locu a mo al-, es ablece su di e enciación con la amo alidad ya que «la ca ac- e ís ica de los locos mo ales no es la ausencia de eacciones en la es e a de la mo alidad: es su pe e sión» (17). En de ini i a, si la amo- alidad es compa ada con la idiocia, la locu a mo al debe se conside- ada una e dade a alienación, ca ac e izada, en sín esis, po «la pé di- da de la acul ad de ap ecia ec amen e la signi icación mo al de las ealidades obje i as» (18). No se ex iende Sanchis Banús en las pe e - siones p opias de la pa ano malidad, aunque o o ga especial impo an- cia a las anomalías del ins in o sexual, ecuen es, según sus in es iga- ciones, en los niños gol os; sob e es e pa icula se limi a a ecomenda la lec u a de K a -Ebbing (1840-1902) y Ha elock Ellis (1859-1939) (19), (15) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 79. (16) SANCHIS BANÚs, no a 12, p. 107. (17) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 108. (18) SANCHIS BANÚS, no a 12, p. 108. (19) Sob e pe e siones sexuales es clásico el lib o de LANTERI-LAURA, G. Lec u e des pe ue sions. His oi e de leu app opia ion médicale, Pa is, Masson; 1979. Puede e se ambién HUERTAS, R. El concep o de 'pe e sión' sexual en la medicina posi- i is a. Asclepio, 1990, 42 (2), 89-100. DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. 172 RAFAEL HUERTAS des aca la colabo ación que en e ambos p o esionales u o luga en el seno de ins i uciones c egene acionis asn como la Ins i ución Lib e de Enseñanza. Sin emba go, los médicos, en gene al, cen a on su in e és en des ela las causas biológicas y el a amien o médico de la in ancia ano mal. El conocido eclec icismo de La o a, no le impide abo da , de mane a p io i a ia, los aspec os somá icos del p oblema, conside ando como causas indi iduales de «ano malidad* in an il una la ga lis a de pa ologías que an desde la as ixia del ecién nacido has a las ege acio- nes adenoideas o las hipe o ias lin á icas, pasando po las meningi is o las ence ali is oxi-in ecciosas (36). En cuan o a las causas amilia es o he edi a ias, La o a asegu a que «La imbecilidad, la debilidad men al y la epilepsia se ansmi en ín eg amen e con g an ecuencia, cons i u- yéndose á boles genealógicos con abundan es miemb os a ec os de in- e io idad in elec ual» (37). La alusión a la he encia mo bosa y al degene acionismo es más que e iden e pe o La o a, conocedo de la gené ica mendeliana, se mues a cau o y llama la a ención sob e la excesi a u ilización de la degene a- ción como diagnós ico. Dis ingue en e he encia p opiamen e dicha y ansmisión congéni a y ad ie e que «en el mode no concep o eugénico sólo se acep a como he edi a io lo que ha modi icado en cie o sen ido a uno de los gé menes y és e lo ansmi e a la descendencia de acue do con cie as leyes biológicas de p opo cionalidad (Leyes de Mendel) » (38). Po eso, an e la endencia a inclui en el concep o de degene ación cualquie modi icación ansmi ida he edi a iamen e, opina que «Es e es un abuso del é mino degene ado, con a el que se ha eac- cionado ya mucho, admi iéndose po algunos degene aciones en o- dos los ano males. No odos los he edi a ios son degene ados, sino solo aquellos que, a más de ene pe u baciones in elec uales y un ce eb o mal desa ollado, p esen an a ios signos degene a i os e dade os* (39). (36) LAFORA, no a 29, p. 81. (37) LAFORA, no a 29, p. 73. (38) LAFORA, no a 29, p. 72. Sob e el pensamien o eugénico de La o a, éase ÁLVAREZ, R. He encia, sexo y eugenesia. In: Hue as; Rome o; Ál a ez (coo ds.), no a 28, pp. 203-218. (39) LAFORA, no a 29, p. 72. Cu si a en el o iginal. DYNAIWS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 173 En cambio, desc ibe como «causas que más ac úan congéni amen- e», el alcoholismo, la sí ilis, la ube culosis y los as o nos endoc inos. La elación en e las es «plagas blancas» y la degene ación no se án obje o de análisis en es e luga , pe o me ece la pena des aca aquí la impo ancia o o gada a la in luencia de dichas en e medades sociales sob e la p ole: los de as ado es e ec os del e ilismo de los pad es sob e la descendencia y la he edoin oxicación e ílica, la acción de la lúes congéni a, que no he edi a ia, o la in luencia de la isis que, según La o a, con ibui ía, po un mecanismo indi ec o, «a la p oducción en la he encia de o mas iniciales de ines abilidad ne iosa, ales como jaquecas, neu as enia e his e ismo» (40). Mención especial me ecen las disendoc inias o disglandula ismos, conside ados como as o no he edi a io o como e iología indi idual. La o a dedica odo un capí ulo de su monog a ía a las al e aciones de las glándulas de sec eción in e na (hipó isis, i oides, pa a i oides, gónadas, sup a enales, e c) como causas de de iciencia men al y de ano malidad in an il (41). Es e iden e que pa ologías como el mixedema, el c e inis- mo o las di e sas o mas de in an ilismo cu san con e aso in elec ual, pe o ambién es cie o que en las p ime as décadas del siglo XX, el in e és po la «endoc inología psiquiá ica* ascendió la simple sin oma ología psíquica de las en e medades endoc ino-me abólicas. Cabe eco da , en es e sen ido, la elación es ablecida po algunos au o es en e epilepsia y al e ación ímica (42), o el in en o de cons- ucción de una «endoc inología c iminal» an e la e idencia de que de e minados as o nos ho monales podían ocasiona eacciones o compo amien os ag esi os, lo cual supuso una nue a posibilidad de explica la isiología y la psicología del deli o desde p esupues os simi- la es a los de la an opología c iminal lomb osiana; es o es, median e la medición de pa áme os «somá icos», en es e caso ho monales (43). (40) LAFORA, no a 29, p. 79. (41) El capí ulo XVIII lle a po í ulo «Ano males disglandula es e in an ilismo. (pp. 435-451 de la p ime a edición; pp. 440-451 de la segunda). (42) BROOKLIN, M. The ques ion o himic epilepsy, N. Yo k, 1920 ( i ada apa e de Medical Reco d, n."7). (43) Algunos au o es i alianos quisie on e en es e ipo de explo aciones un esu gi de los iejos pos ulados de su glo iosa escuela posi i is a. Un buen ejemplo de DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. 174 RAFAEL HUERTAS Aplicado a la in ancia ano mal, es as disendoc inias se ían pa a explica cuad os de de iciencia men al, pe o ambién podían se ans- mi idas como a as he edi a ias y de e mina , según hemos is o al analiza la ob a de Sanchis Banús, el ipo somá ico del niño gol o. En el ondo, es os as o nos endoc inos e an conside ados como e dade- os «es igmas isiológicos de degene ación», en endiendo como ales las diá esis y en e medades cons i ucionales en las que se p oducían «sen- sibilizaciones o suspec ibilidades especiales del o ganismo, las cuales siguen una ma cha p og esi a en las gene aciones u u as, a menos que la mezcla de amilias limpie a las nue as gene aciones. (44). Es os es igmas isiológicos se o mulaban, como es ob io, en con a- posición a los es igmas isicos o ana ómicos, acep ados pe o, en cie o modo, «desp es igiados# an e los abusos an opomé icos. La o a admi- e que «las a ipias mo ológicas, muchas de las cuales se han conside a- do como es igmas de degene ación, son ecuen ísimas en e los niños men almen e ano males» (45), pe o se ap esu a a indica que «la signi- icación de los es igmas de la degene ación ha sido sumamen e exage- ada, lo que ha dado luga a una eacción más cien í ica con a es a supe alo ación de los es igmas degene a i os» (46). Po eso, el alo que, inalmen e, se o o ga a es os es igmas es ela i o y a pos e zo i, es deci , cuando el diagnós ico de ano malidad ya ha sido ealizado; la opinión que, según La o a, debe p e alece es que «es as de o macio- nes no ienen signi icación más que cuando exis en en g an núme o en un indi iduo y an acompañadas de ca ac e es psíquicos ano males» (47). La e lexión del psiquia a español sob e los es igmas isicos de los niños ano males se comple a con la adap ación esumida de la clasi i- ello puede se la ob a de VIDONI, J. Valon e limi i dell'endocnnologie nello s u io dei delinquen e, To ino, Biblio eca an opologico-giu idica, se ie 1, ol. 44, 1923. (44) MORA, no a 29, p. 97. Además de la endoc inopa ías, son conside ados «es ig- mas isiológicos,> los ics, la mo ilidad de músculos o dina iamen e inmó iles, los ómi os cíclicos, las jaquecas y neu algias, los as o nos asomo o es simpá icos, los emblo es y la hemo ilia; insis iéndose en la di icul ad de su diagnós ico y en la exigencia de un esc u inio médico de allado. (45) LAFORA, no a 29, p. 93. (46) MORA, no a 29, p. 94. (47) MORA, no a 29, p. 94. DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 175 cación médica p opues a po San e de Sanc is (1862-1935) en su ob a Educazioni dei de icien i (1914). Ci ando al au o i aliano, La o a indica la exis encia de es clases de a ipias, a sabe : a) las de o midades somá icas o de enciones y de i aciones del desa ollo p oducidas po ac o es pa ológicos du an e el pe iodo emb ional o e al, es deci , las a ipias congéni as; b) signos de en e medades sob e enidas du an e el abajo del pa o o después del nacimien o, y c) e ec os de la acción del ambien e o de hábi os especiales. Especi ica que «sólo las a ipias congé- ni as ienen impo ancia como signos degene a i os, y son las que se obse an con más ecuencia en los ano males, llamados biopá icos po S. de Sanc is, es deci aquéllos que no p esen an signos ma cados de en e medad o gánica del sis ema ne ioso (pa álisis, e c.), sino que deben su insu iciencia a pe u baciones en la e olución p ena al del ce eb o que dependie on de causas he edi a ias o congéni as. Po el con a io, en los ano males ce eb opá icos se obse an los signos del segundo g upo (pa álisis, es abismo, e c.) p oducidas después del na- cimien o o du an e és e» (48). Den o de es a misma adición médico-pedagógica, La o a dedica un pequeño capí ulo de su ob a a los alsos ano males, a los que de ine como .aquellos escola es que, a consecuencia de causas ex ínsecas y sin su i ninguna pe u bación in elec ual, ca ecen de los conocimien- os co espondien es a su edad. Su ce eb o se ha desa ollado espon á- neamen e en ez de se ayudado po el medio» (49). El in e és de La o a po el p oblema de los alsos ano males es, desde luego, muy escaso; le dedica muy pocas páginas y se limi a a ci a ex ualmen e y con p o u- sión a S. de Sanc is pa a desc ibi los signos de la alsa ano mali- dad (50). (48) MORA, no a 29, pp. 95-96. La ob a de e e encia es SANCTIS, S. Educazioni dei de icien i, Milano, F. Valla di, 1914. Un ecien e análisis de su doble sis ema clasi ica o io, basado en c i e ios médicos y médico-pedagógicos, puede e se en HUERTAS, R.; DEL CURA, M. La ca ego ía <<in ancia ano mal» en la cons uc- ción de una axonomía social en el p ime e cio del siglo XX. Asclepio, 1996, 48 (2), 115-127. (49) MORA, no a 29, p. 452. (50) MORA, no a 29, pp. 457 y SS. DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sn'. His . Zllus. 1998, 18, 157-179. 176 RAFAEL HUERTAS 4. LA IRRUPCION DE LA PSICOSIS INFANTILES Recué dese que ue, p ecisamen e San e de Sanc is el au o que, a comienzos de siglo, desc ibió una nue a en idad nosológica, a la que llamó demencia p ecocísima, al in en a es ablece el diagnós ico di e en- cial de la de iciencia men al con un cuad o psíquico en el que los niños: «[ ...] escapan al diagnós ico de idiocia o de imbecilidad y más bien se les debe conside a bajo el concep o de demencia p ecoz, en el sen- ido de que p esen an sín omas de es a psicosis, ales como buena memo ia, buena capacidad de pe cepción, cosas odas que con as an con la ines abilidad ex ema de la a ención, una debilidad o ausencia de o mación del pensamien o de o den supe io , pe u baciones g a es de la ac i idad olun a ia, del ca ác e y de las ac i udes, ales como nega i ismo, endencia a las acciones í micas, impulsi idad ... (51). La in luencia de la nosog a ia k aepeliniana se deja sen i en es a nue a mi ada hacia el niño loco y el é mino de ((demencia p ecocísima», en cla a alusión a la demen ia p eacox de K aepelin, es acep ado y asumi- do po di e sos au o es (52), has a llega a la de inición de esquizo enia in an il es ablecida ya en 193'7 (53). En España, la i upción de la nosog a ia k aepeliniana y, po an o, los deba es sob e el concep o de demencia p ecoz comienzan a p odu- ci se ya desde los p ime os años del siglo XX (54). En lo que se e ie e (51) Exis en a ios abajos de es e au o dedicados a es a nue a en idad y publicados en e 1906 y 1909; la ci a ex ual ha sido omada de SANCTIS, S. Demen ia p aecocissima ca a onica ode Ka a onie des ühe en Kindesal e s? Folia neu obiologica, 1908, 2, 2-12 (p. 9). (52) Así, AUBRY, E. Psychoses de l'en ance a o me de démence p écoce. LEncéphale, 1910, 10, 272-278. (53) Tal desc ipción ue p esen ada en el P ime Cong eso In e nacional de Psiquia- ía del Niño, celeb ado en Pa ís en 1937 y publicado con de alle en LUTZ, J. Übe die Schizoph enie in Kinde sal e . A ch. Neu ol. Neu ochi . Psych., 1937, 39, 335-372 y 40, 141-161. El esquema que sigue, aplicado al niño, es muy simila al de Bleule . (54) Un ace ado análisis de dicha discusión puede e se en PLUMED, J.; DUALDE, F.; REY, A. El deba e en o no a la demencia p ecoz a a és de las e is as DYNAMIS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 177 a la demencia p ecocisima, cabe deci que su ecepción esul ó algo más desigual. Sanchis Banús no pa ece conoce o, al menos no ci a en ningún momen o, los abajos de de Sanc is ni el concep o de ~demen- cia p ecocísima», lo que sí hace es segui en odo momen o los plan ea- mien os de K aepelin, dis inguiendo o mas de demencia p ecoz como la hebe eno-ca a ónica o la pa anoide en es e ipo de niños. El abajo de La o a es, en mi opinión, más ino y documen ado y, en él, podemos des aca dos aspec os ele an es: la minuciosa desc ip- ción clínica de los cuad os y la cla a ocación higienis a del au o a la ho a de in e eni sob e el p oblema. En lo que se e ie e a la p ime a cues ión, a las adicionales o mas hebe énica, ca a ónica y pa anoide, añade la heboido enia, desc i a o igina iamen e po Kahlbaum, y deno- minada ambién demencia simple po se «la menos in ensa, la de desa- - - ollo más len o, y en la que al an esos sín omas peculia es de las o as o es án muy elados» (55). Me pa ece especialmen e ele an e la consi- de ación de es a a iedad, ausen e en Sanchis Banús, po se p ecisa- men e la que se desc ibe como más ecuen e en e los suje os inadap ados socialmen e y la que más se ap oxima ía al pe il del <<gol o». «A ella pe enecen -explica La o a- muchos dese o es, c iminales, agabun- dos y p os i u as en pe pe ua inadap ación al medio, y que, más o menos a de, con mo i o de alguna emoción iolen a o p o unda, caen en un es ado de mayo pe u bación in elec ual o en la demencia simple» (56). En cuan o a la «demencia p ecocísima» La o a asegu a que a[ ...] el cuad o clínico co esponde bas an e exac amen e con el de la demencia p ecoz; pe o su e olución es mucho más ápida y p og esi- a, p oduciéndose en poco iempo, una desin eg ación in elec ual que da luga a una e dade a demencia in an il, an o, que es os casos han sido con undidos con o os de ce eb opa ías in an iles adqui idas. (57). médicas españolas (1902-1928). Zn: W. AA. La locu a y sus ins i uciones, Valencia, Dipu ación de Valencia, 1997, pp. 481-496. (55) LAFORA, no a 29, p. 421. (56) MORA, no a 29, p. 421. (57) MORA, no a 29, p. 422. DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. 178 RAFAEL HUERTAS En segundo luga , an o la demencia p ecoz como la p ecocísima deben se , en opinión de La o a, obje i o p io i a io de la Higiene men al. Nue amen e la escuela juega un papel p eponde an e en la obse ación de es os niños. «No sólo in e esan al educado y psiquia a los a os casos de demen- cia p ecocísima, sino ambién aquellos muy ecuen es de demencia p ecoz, los cuales, desde la in ancia, mues an ya lige os sín omas hebe énicos. Es os candida os a demen es p ecoces p esen an en los años escola es peculia idades in elec uales y modi icaciones del ca ác- e de ipo au ís ico, que mo i an el que los cama adas los llamen 'chi lados' o ' a os' y los di e encien y se apa en de ellos. (58). El diagnós ico p ecoz de de e minados «signos de ala ma» acili a- á, ob iamen e, la aplicación de medidas higiénicas que p e engan la ins au ación del cuad o clínico, po eso, «[ ...] en p esencia de un escola con una pe sonalidad muy ma cada, que se aisla de los demás, que mues a impulsiones y acciones inespe- adas, que p esen a dep esiones ansi o ias y épocas de alguna indi- e encia o de deli io pe secu o io, debemos sospecha en la posibili- dad de una demencia p ecoz en incubación y an es de que empiece a ma ca se el de ec o en oda su pujanza, debe segui se una higiene men al cuidadosa, e i ando oda a iga men al y oda emoción ue e al niño, sob e odo al ap oxima se a la adolescencia)) (59). (58) MORA, no a 29, p. 418. (59) MORA, no a 29, p. 419. El concep o de «incubación» de la en e medad men al es mucho más an iguo. Sob e el pa icula , éase MARTÍNEZ-PÉREZ, J. La no- ción de 'incubación' de la locu a y su signi icado pa a el desa ollo de la psiquia ía o ense ancesa en el p ime pe cio del siglo XIX. Zn: González De Pablo, A. (coo d.), En e medad, clínica y pa ología. Es udios sob e el o igen y desan-0110 de la Medicina Con empo ánea, Mad id, Ed. Complu ense, 1993, pp. 265-280. Tam- poco puede ol ida se, como ya hemos apun ado, que en el deli io c ónico de e olución sis emá ica, desc i o po Magnan y Sé ieux, se conside a una e apa de «incubación», que los au o es anceses denominan «humo deli an e-. Véase MAGNAN, V.; SÉRIEUX, P. Le déli e ch onique a é olu ion sys éma ique, Pa is, Masson, 1892. Un documen ado es udio sob e es a cues ión puede encon a se en BERRIOS, G.; FUENTENEBRO, F. Deli io. His o ia, Clínica, Me a eona, Mad id, T o a, 1996, pp. 71 y SS. DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179. Medicina men al y egene acionismo en España 179 Se con i ma, de es a mane a, la ocación p e en i a y médico-social de los psiquia as que p epa a on el g an p oyec o de e o ma psiquiá- ica de la IIVepública española (60), ascendiendo el in e és emi- nen emen e clínico y sin conno aciones sociales que hacia el degene- acionismo demos ó el alienismo español decimonónico. Encuad ando el discu so psiquiá ico en el ma co de la Medicina Social y de la Salud Pública, se p e endía abo da la pa ología men al en gene al, y el ya muy de aluado y ma izado p oblema de la degene ación en pa icula , median e la in e ención en el espacio social desde p esupues os que p e endie on supe a la es ic a asis encia manicomial inco po ando los p incipios de la Higiene Men al. (60) Véanse, a es e espec o, ESPINO, A. La e o ma de la legislación psiquiá ica en la Segunda República: su in luencia asis encial. Es udios de His o ia Social, 1980, n."4, 59-106.; COMELLES, J. M. La azón y la sin azón. Asis encia psiquiá ica y desa ollo del Es ado en la Espa ia con empo ánea, Ba celona, PPU, 1988; HUERTAS, R. El papel de la higiene men al en los p ime os in en os de ans o mación de la asis encia psiquiá ica en España. Dynamis, 1995, 15, 193-209. DYNAMZS. Ac a Hisp. Med. Sci. His . Illus. 1998, 18, 157-179.