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La didáctica del teatro a través de los textos: hacia el concepto de edición escénica

Abstract

Revisión del artículo publicado originalmente en: Teatro, n. 5, junio de 1994, pp. 179-228

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La didáctica del teatro a través de los textos: hacia el concepto de edición escénica

Author: Pérez Jiménez, Manuel
Publisher: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá
Year: 2007
Source: https://ebuah.uah.es/dspace/bitstream/10017/765/1/1994%20A3%20Edici%c3%b3n%20esc%c3%a9nica.pdf
Manuel Pé ez Jiménez
1
La didác ica del ea o a és de los ex os:
hacia el concep o de edición escénica
*
Manuel Pé ez Jiménez
Uni e sidad de Alcalá
0. INTRODUCCIÓN
Es sabido que en e el au o de un ex o ea al y los expe os enca gados de la pues a
en escena del mismo han empezado a apa ece con c ecien e in ensidad un a iado
conjun o de p ocedimien os in e medios, capaces de aco a la dis ancia exis en e en e el
ex o imp eso a la mane a con encional y las nomencla u as especializadas manejadas en
la pues a en escena, ales como plan illas pa a e ec os luminosos, in o mes écnicos sob e
música y sonido o no aciones y cla es -a menudo, de ca ác e pe sonal- empleadas po los
egido es ea ales. En e ec o, en e dos mensajes como "dec ece la luz len amen e" y
"e ec os 2 y 3, en 15 segundos" debe exis i un é mino medio (que no c eemos sea,
p ecisamen e, del ipo "la escena, ígneo co azón, se di umina en una mue e len a de onos
opacos").
Dichos caminos in e medios es án empezando a se ansi ados, en p ime luga , desde
el p opio campo de la c eación d amá ica, po un núme o conside able de d ama u gos
que, en nues os días, c ean sus ob as empleando p ocedimien os de esc i u a ea al
ce canos a la ealidad ísica del escena io, con lo que consiguen que su c eación llegue a
se una e dade a "esc i u a escénica".
En es e con ex o, cualquie in en o de ap oxima has a el ecep o la es é ica de un
ex o d amá ico - abajo en que, en úl imo é mino, consis e la edición del mismo- no
puede pe manece hoy anclado en una adición que uel e os ensiblemen e la espalda a
odo lo que no sea explici a , desde c i e ios más ex a ea ales que e dade amen e
escénicos, los elemen os componen es de la li e a y de la anécdo a na a i a que és a
ansmi e.
Se á, pues, necesa io da cuen a, en el ejemplo aído al p incipio, del signi icado
ea al de la a enuación de la luz escénica y del i mo con que es a es lle ada a cabo. Es e
mismo ipo de conside ación puede se aplicado, en é minos simila es, a una éplica
e bal, a una en ada en escena, a un mu is, a un de e minado modelo de en onación, a
*
La e sión aquí o ecida cons i uye una e isión de la pubicada en 1994.
Manuel Pé ez Jiménez
2
una p esencia inad e ida -pa a el público o pa a o os ac o es-, a una apa ición
so p esi a, a un suceso e e ido en escena y, en in, a un la go e cé e a coinciden e con el
complejo de elemen os que de e minan el endimien o escénico de un ex o ea al.
Resul a, po o a pa e, e iden e que el conjun o de espec áculos si uados en la línea
del silencio escénico o a enidos a la c eación de la nue a imagen dinámica median e la
in es igación de la ges ualidad del au o cons i uye un campo de casi inexcusable
u ilización de un concep o de edición di e en e al con encional, más aún si se piensa en la
incohe encia del in en o de o o ga una in e p e ación g á ico- e bal a un espec áculo
concebido, p ecisamen e, como c eación des inada a o os canales ecep i os dis in os de
los pues os en juego po los códigos idiomá icos o ales o esc i os.
P ecisamen e, la e lexión que p oponemos en es e abajo in en a sali al paso de ales
p ác icas e óneas, cen ando su in e és en la posibilidad de una edición escénica de los
ex os ea ales, en an o que ex os imp esos y edi ados pa a un ecep o que accede a
ellos a a és de la lec u a de los mismos. El modo de p esen ación de los ex os
d amá icos imp esos que aquí p oponemos halla nume osas a inidades y posibilidades de
aplicación en di e sos sec o es a ines a la in es igación ea al, en e ellos la didác ica del
ea o, con odo lo que dicha ac i idad supone pa a la o mación de los c i e ios ea ales
del suje o discen e. La edición de ex os, lle ada a cabo desde un pun o de is a
espec acula , puede se un alioso elemen o que, desde la ecepción pe sonal, acos umb e
a los lec o es a isualiza espacial, empo al y es uc u almen e los ex os d amá icos.
I. LA EDICIÓN CONVENCIONAL DE TEXTOS TEATRALES
Es ealidad bien conocida que el conjun o, conside ablemen e abundan e, de ediciones
de ex os ea ales que el me cado pone a disposición del es udian e, del expe o o del
p o esional de la escena e is e unas ca ac e ís icas que pe mi en habla de un ipo de
edición con encional, aplicable en igual medida a los ex os li e a ios de di e en e
na u aleza y a los ex os especí icamen e d amá icos. En dicho modelo común se inse an
-no siemp e con un c i e io es é ico cohe en e y, casi siemp e, sin un c i e io ea al
p opiamen e dicho- una se ie de no as léxico-semán icas, lingüís icas, g ama icales,
cul u alis as y con ex uales que, si bien dan cuen a en mayo o meno g ado de las
ci cuns ancias y elemen os que componen la anécdo a na a i a del ex o y acili an su
ansposición a la acul ad imagina i a del lec o , no consiguen en modo alguno es ablece
en e ex o y ealidad imagina ia el nexo -necesa io y con igu ado de la na u aleza ea al
de los ex os- cons i uido po la ealidad ísica del escena io, como ámbi o que aduce a
códigos di e sos los signos e bales del ex o y en ía a la men e del espec ado un
conjun o a iado de signos, pe enecien es a dichos códigos, que po encian y amplían el
código exclusi amen e lingüís ico del ex o imp eso.
A in de con as a empí icamen e lo que acabamos de deci , analizamos en las líneas
siguien es un conjun o educido de es as ediciones con encionales de ex os d amá icos,
las cuales, más que un co pus analí ico seleccionado con igo , cons i uyen una se ie de
mues as signi ica i as, co espondien es odas ellas a ediciones de ex os ea ales
con empo áneos y que hemos conside ado con enien e di idi en los dos g upos que
Manuel Pé ez Jiménez
3
señalamos enseguida. Sin emba go, es necesa io ad e i p e iamen e que nues o
comen a io es á e e ido exclusi amen e al ex o ea al edi ado y a las ano aciones
ealizadas sob e el mismo po el esponsable de la edición, sin de ene se -ni se és e
nues o p opósi o- a analiza las in oducciones y es udios c í icos que acompañan -casi
siemp e, an epues os- a las ob as en cues ión.
1º) El p ime g upo aba ca dos ob as, esc i as ambas en la p ime a mi ad del siglo XX,
cuya eno me di usión las ha con e ido en popula es y, po lo mismo, p o usamen e
edi adas en colecciones de ca ác e académico y aun escola , lo cual nos ha pe mi ido
accede sin di icul ad a a ias ediciones dis in as de cada una de ellas. En conc e o, se
a a de las siguien es:
- La casa de Be na da Alba, de Fede ico Ga cía Lo ca. Hemos conside ado es
ediciones:
a)
1
El núme o ela i amen e educido de ano aciones abo da en es a edición aspec os,
de ca ác e ex ual siemp e, an a iados como los geog á icos, cul u ales, onomás icos,
es ilís ico- e bales y aún lingüís icos ("E iden e laísmo, que espe amos", página 121,
no a 3
bis
). Buena pa e de es as no as es án dedicadas a demos a la base eal de los
pe sonajes del d ama, que el au o o ece como esis p opia en el es udio in oduc o io,
in en ando así pone en cues ión la hipó esis de la simbología onomás ica en el d ama
lo quiano. Po con a, ni una sola ano ación es á dedicada al comen a io de los aspec os
escénicos de la ob a ni alude a una hipo é ica o eal ep esen ación de la misma sob e un
escena io.
b)
2
Es a edición quin uplica el núme o de ano aciones de la edición a) y, sin emba go,
no consigue palia en absolu o la e e encialidad exclusi amen e ex o-li e a ia de aquella,
pues o que la inmensa mayo ía de las no as poseen aquí un ca ác e léxico-semán ico, con
o ma o que incluso ep oduce las en adas habi uales en lexicog a ía.
Po o a pa e, el co ejo en e ambas ediciones pone de elie e c i e ios de ano ación
di e en es en e sí, pe o igualmen e alejados del p opósi o de desc ipción de los alo es
escénicos del ex o, como pa ecen mos a los ejemplos que siguen. El p ime o iene
dado po una de las escasas no as eminen emen e ea ales de la edición a), e e ida al
co o de segado es cuyas canciones, aunque ue a de escena, llegan a oídos del espec ado
en el segundo ac o. Aunque la edición a) a ibuye a dicho co o el alo de se un elemen o
gene ado de ensión d amá ica (página 160, no a 24), no se conside a su inse ción en el
con ex o gene al que hace del co o, ya desde la agedia g iega, un elemen o d amá ico de
p ime o den. La edición b), po su pa e, no egis a ano ación alguna en es e pun o. El
segundo ejemplo es á cons i uido po los comen a ios explica i os de las didascalias
e e idas al espacio escénico, las cuales si úa Lo ca al comienzo de cada uno de los es
ac os ( espec i amen e "Habi ación blanquísima del in e io ", "Habi ación blanca del
in e io " y "Cua o pa edes blancas lige amen e azuladas del pa io in e io de la casa").
Mien as que la edición a) no egis a ano ación alguna al espec o, la edición b) inse a
una escue a no a ("El ono azulado sugie e la luz noc u na", página 79, no a 113)
1
Cá ed a (Le as Hispánicas), Mad id, 1992
19ª
(edición de Allen Josephs y Juan Caballe o).
2
Edi o ial Luis Vi es (Clásicos Edel i es), Za agoza, 1990 (edición, in oducción, no as y ac i idades de
Julio Huélamo).
Manuel Pé ez Jiménez
4
únicamen e pa a la didascalia del e ce ac o, ob iando cualquie in en o de explica la
p opues a escenog á ica del au o a pa i de la línea es é ica p edominan e en el d ama.
3
c)
4
Con iene es a edición un es udio in oduc o io a las es ob as lo quianas que
componen el olumen (Ye ma, La casa de Be na da Alba y Doña Rosi a la sol e a). Sin
emba go, a di e encia de las ediciones a) y b), és a ca ece absolu amen e de no as a los
ex os, los cuales son así p esen ados sin acla aciones ni comen a ios de ningún ipo.
- T es somb e os de copa, de Miguel Mihu a. Conside amos dos ediciones de la ob a:
a)
5
Se a a de una edición de ca ác e didác ico, exp esamen e di igida a jó enes
es udian es de enseñanzas medias. Tal ez po es a azón el olumen incluye algunas
ilus aciones en blanco y neg o, que ienen a se dibujos en los que se mues a a los
pe sonajes en di e sas ac i udes que se co esponden, más que con la ealidad ísica del
escena io, con si uaciones pe enecien es al plano imagina io de la his o ia na ada.
El in e io del ex o posee dos ipos de no as: las p ime as, si uadas en el ma gen,
con ienen acla aciones de ca ác e p edominan emen e léxico y semán ico; las segundas, a
pie de página, p e enden da cuen a de las ci cuns ancias del desa ollo d amá ico y se
mues an más p óximas a la explicación de la ea alidad del ex o, po lo que cons i uyen
el obje o de nues o in e és.
Es e úl imo ipo se inicia con dos no as p elimina es que aluden, espec i amen e, a los
nomb es de los pe sonajes (sin o ece la explicación deseable) y a la didascalia inicial
que desc ibe el espacio escénico (la no a des aca el de allismo de la aco ación, pe o no
explica su unción d amá ica). El es o de las no as e san sob e aspec os muy a iados
del ex o d amá ico, ales como pe sonajes, es ua io, obje os escénicos, aspec os
escenog á icos (pue a la e al, a ma ios y incones, indispensables pa a el en edo),
si uaciones, e ec os cómicos, sen ido ideológico de la ob a y es ilo e bal (símiles y o os
ecu sos lingüís icos).
Se a a, en sín esis, de una edición que se apa a con cla idad de una conside ación
me amen e li e a ia de la ob a, con alusiones exp esas al ca ác e escénico de la misma
(incluso se alude, en alguna ocasión, al espec ado ). Sin emba go, las ano aciones no
acaban de compone , en su conjun o, una ansc ipción del ex o espec acula (así, se
in e calan no as de ca ác e cul u alis a, alusi as a composiciones musicales) ni
cons i uyen la no ación cohe en e de una pues a en escena - eal o i ual- de la ob a. El
lec o no pe cibe con cla idad cuándo las explicaciones aluden al ex o, cuándo a la
ealidad ísica del escena io o cuándo al plano me amen e imagina io de la sucesión de
ci cuns ancias comunicadas al lec o .
3
Véase, al espec o, Ángel Be engue "Tea o y sub ea o en Fede ico Ga cía Lo ca", en Reichenbe ge ,
K. y Rod íguez López-Vázquez, A. (ed.), Fede ico Ga cía Lo ca. Pe iles c í icos, Kassel, Edi ion
Reichenbe ge , 1992, pp. 1-17.
4
Magis e io Español (Colección No elas y Cuen os), Mad id, 1974
3ª
(in oducción de Rica do
Domenech).
5
Anaya (Biblio eca Didác ica Anaya), Mad id, 1986 (edición, in oducción, no as, comen a ios y apéndice
de A cadio López-Casano a).
Manuel Pé ez Jiménez
5
b)
6
Es a edición con iene un núme o de ano aciones conside ablemen e educido si se
compa a con la edición a). Se al e nan y se mezclan no as de ca ác e léxico con o as que
explican aspec os y si uaciones de la ama. Algunas de es as úl imas emi en a la
in e p e ación de la es uc u a ideológica del ex o, pe o p ác icamen e ninguna de ellas
conside a aspec os e e idos a la ep esen ación escénica de la ob a.
Del co ejo -si bien, supe icial- en e ambas ediciones se sigue, además, la
comp obación de una casi absolu a al a de coincidencia, no ya solamen e en los c i e ios
y inalidades de la no ación, sino incluso en las pa es y momen os del ex o que son
obje o de comen a io. Es más, en algún caso en el que sí exis e coincidencia, las
explicaciones incluidas en las no as di ie en casi diame almen e en lo conce nien e al
sen ido ea al que se a ibuye a los pasajes ano ados.
2º) En el segundo g upo incluimos es ob as pe enecien es a dis in os momen os de la
c eación d amá ica española de la segunda mi ad del siglo XX, es enadas -y aun
epues as- en condiciones que han gene ado un conside able olumen de c í icas ea ales,
cuyo co ejo con la edición de los espec i os ex os es imamos de in e és pa a el p opósi o
de nues o abajo. Dichas ob as son:
- El sueño de la azón, de An onio Bue o Vallejo.
7
La edición que señalamos incluye abundan es y, en algunos casos, muy ex ensas no as
al ex o del au o . Tales no as o ecen un ca ác e a iado en cuan o a p opósi os y
con enidos, con p edominio de aquellas que acla an -con no able documen ación
his o iog á ica y apa a o bibliog á ico- la ci cuns ancia his ó ica que en uel e el p esen e
de los pe sonajes (con apues o en es a ob a, como es sabido, al p esen e del au o ). No
siendo el p opósi o p imo dial de es a edición da cuen a del endimien o escénico del
ex o bue ino, se incluyen sin emba go no as que explican la densa simbología plás ica y
sono a con enida en el d ama, así como o as que ienen en cuen a aspec os del
uncionamien o eal de la ob a sob e el escena io ( al, la no a 155, página 174, que e sa
sob e la pe cepción po el espec ado de cie as éplicas de los pe sonajes, co ejando
incluso la opinión del edi o con la exp esada po la c í ica del es eno de la pieza).
La eposición de la ob a que se ha lle ado a cabo en el inicio de la empo ada 1994-
1995 en el Tea o Ma ía Gue e o, de Mad id, ha susci ado la apa ición en la p ensa
pe iódica de un buen núme o de c í icas ea ales, cuyo conjun o, si bien ha enido en
cuen a los aspec os esenciales del ex o de Bue o, ha cen ado sin emba go su in e és en
desc ibi y alo a la pues a en escena di igida po An oni To de a. Las c í icas ea ales
o ecen, de es e modo, una isión escénica de la ob a de supe io in ensidad a la edición
con encional -con se és a excelen e- del ex o li e a io de la misma.
- Bodas que ue on amosas del Pingajo y la Fandanga, de José Ma ía Rod íguez
Méndez.
8
A pesa de habe sido lle ada a cabo po o o d ama u go, las no as que, en núme o
conside able, jalonan el ex o son en su mayo pa e de ipo con encional, con p edominio
6
Cá ed a (Le as Hispánicas), Mad id, 1992
18ª
(edición de Jo ge Rod íguez Pad ón).
7
Espasa-Calpe (Colección Aus al), Mad id, 1991
14ª
(edición de Ma iano de Paco).
8
Cá ed a (Le as Hispánicas), Mad id, 1990
4ª
(edición de José Ma ín Recue da).

Manuel Pé ez Jiménez
6
absolu o de aquellas dedicadas a explica el sen ido de las abundan es exp esiones de
a go que componen la especi icidad lingüís ica del ex o li e a io.
En con as e con lo an e io , el conjun o de las c í icas ea ales que die on cuen a del
es eno mad ileño de la ob a, di igido en 1978 po José Luis Gómez, sí abo da on los
aspec os especí icamen e escénicos de la misma, cons i uyendo de es e modo una lec u a
espec acula del ex o d amá ico. Los comen a ios de es as c í icas a ienden a la es uc u a
d amá ica de la ob a:
Es á mal hil anada d amá icamen e. Se a a de una se ie de cuad os, a a és de los
cuales ni la acción ni los pe sonajes son a ados en p o undidad. La escena inicial (...) es
poco c eíble.
9
O a la explicación de los pe sonajes desde la iliación gené ica del d ama:
En cuan o a los ipos, se i ían pa a un saine e -le al a g acia su icien e pa a eso (...)- o
pa a un espe pen o -no hay dis o sión g o esca en un sen ido es ic o-, pe o se queda en
un e a o neu o- ealis a, sin comicidad ni pa e ismo, ío (...). Se educe a una
diaposi i a desmedulada y muda.
10
O a la alo ación de las si uaciones con enidas en la ama:
Sin emba go, el eno me in e és del d ama p o iene de que el au o ha sabido descub i
unos pulsos de la ida española, ha sabido o mula unas si uaciones sociales, (...), nos
ha dado, en in, un ma e ial.
11
O bien, en o os casos, a la alo ación del elemen o lingüís ico en consonancia con el
géne o d amá ico adop ado:
Incluso el diálogo, a apado en e el cas icismo del saine e y el p opósi o de alumb a
ealidades que jamás osó oca el cos umb ismo (...) es, a eces, con encional y
epidé mico.
12
Las ci as an e io es pe enecen al ámbi o del comen a io de los aspec os ex uales de la
ob a, los cuales son conside ados, sin emba go, desde la óp ica del endimien o escénico
de los mismos. Po descon ado, los juicios sob e la pues a en escena acaban de comple a
una desc ipción del ex o espec acula que ni an siquie a esul a imaginable en el ipo de
ediciones con encionales en el que se insc ibe la edición ci ada. Véase, como ejemplo, el
siguien e comen a io:
9
C í ica ea al publicada en la e is a T iun o y i mada po José Monleón.
10
C í ica ea al publicada en el dia io Ya y i mada po Manuel Gómez O iz.
11
C í ica de José Monleón en T iun o.
12
Ídem.
Manuel Pé ez Jiménez
7
José Luis Gómez, di ec o del espec áculo, adquie e en es e caso una ca ego ía
equipa able a la del au o (...). El ealizado [de la escenog a ía] ha sabido da , a un
escena io único y solidísimo, un ai e cambian e y e sá il, capaz de e leja , en
segundos, ambien es an dis in os como la ba iada, el cua el, la plaza pública, el pa que
elegan e, el luga de las ejecuciones.
13
O bien, es e o o:
José Luis Gómez (...) ha abajado acen uando al máximo una concepción de ealismo
que se ace ca a Ba oja en la misma medida en que se aleja de A niches (...) [en] un
mon aje lleno de solida idad esponsable.
14
- Baja se al mo o, de José Luis Alonso de San os.
15
La edición del ex o se compone de más de un cen ena de no as, la mayo pa e de las
cuales consis en en acla aciones del signi icado de é minos y exp esiones, con nume osas
e e encias a epe o ios lexicog á icos de p es igio, sin que al en o as de ca ác e
cul u al y es ilís ico. Se a a de indicaciones necesa ias, sin duda, pa a la co ec a
comp ensión del ex o li e a io y de sus de i aciones je gales, pe o, aunque unas pocas
aluden a si uaciones de la ama o a ac i udes de los pe sonajes, no exis en ano aciones
que den cuen a del plano espec acula ni del endimien o escénico de una ob a que, sin
emba go, había sido es enada cua o años an es de la edición que comen amos y
ep esen ada desde en onces con no able p o usión.
El co ejo con algunas de las c í icas ea ales publicadas en la p ensa con mo i o del
es eno de la ob a, lle ado a cabo en Mad id en 1985, con pues a en escena di igida po
Ge a do Malla, nos mues a una mayo incidencia de los comen a ios de la c í ica en
aspec os que apa ecen con emplados desde la óp ica del endimien o espec acula del
ex o d amá ico. Así, hallamos no as que ponen de elie e cues iones ela i as a la
es uc u a d amá ica:
Encon amos ambién cie os oques del as acán en algunas si uaciones y diálogos,
den o de un esquema d amá ico ealizado sob e un conocimien o de la ca pin e ía
ea al y de lo que el público equie e de so p esa y de complacencia.
16
Jun o a es as, o as ponen su én asis en la inculación gené ica de la ob a, desde la que
son explicados o os aspec os de la misma:
Y odo ello con ado a mane a de saine e, con ipos bas an e simples, sacados de esa
adicional e a ea al española, amable y popula , con una lige ísima c í ica
aleccionado a y espe anzado a, sin p o undiza .
17
13
C í ica ea al apa ecida en el dia io ABC y i mada po H. Pé ez Fe nández.
14
C í ica de José Monleón publicada en T iun o.
15
Cá ed a (Le as Hispánicas), Mad id, 1989
3ª
(edición de Fe mín Tamayo y Eugenia Popeanga).
16
C í ica ea al publicada en el dia io Ya y i mada po Julia A oyo.
17
Ídem.
Manuel Pé ez Jiménez
8
Mien as o as a ias aluden al endimien o escénico de los ecu sos d amá icos
pues os en juego po el au o :
Como en los mejo es saine es, si uaciones apa en emen e absu das se hacen muy p on o
c eíbles; el di ec o y los ac o es manejan el lenguaje y los ipos con una es ilización
p ecisa, buscando la ieja e dad ea al de la agicomedia y el melod ama popula .
18
Finalmen e, o as ano aciones in e p e an la p opia in encionalidad del au o desde la
óp ica de la espec acula idad:
Di ección e in e p e ación consiguen que el ex o cumpla su obje i o: en e ene a un
público sin excesi as exigencias.
19
No se hace ácil ex ae conclusiones de ini i as a pa i del escaso núme o de
es imonios que hemos o ecido y, menos aún, amplia las al conjun o o al de las
ediciones de ex os ea ales exis en es. Sí c eemos pode a i ma , si bien de mane a ha o
gene alizado a, que las ediciones con encionales ienden a des aca de un modo
incues ionable aquellos ac o es que explican la c eación del au o en é minos na a i os
(dando cuen a de la sucesión de ci cuns ancias), en é minos e e enciales (suminis ando
al lec o los da os necesa ios pa a lle a a cabo la adecuada con ex ualización de la
anécdo a), o bien en é minos exclusi amen e lingüís icos (acla ando el signi icado de
ocablos y exp esiones, o des acando los alo es es ilís ico-li e a ios del egis o e bal
empleado po el au o ). Es posible ambién man ene , sin abandona del odo los iesgos
de la gene alización, que dichas ediciones con encionales p escinden casi po comple o
del p opósi o de explica la c eación del au o en é minos escénicos, es o es, poniendo de
elie e pa a el lec o la capacidad que el ex o imp eso posee de gene a -en la escena,
pe o ambién en la men e- el conjun o de códigos que cons i uyen el ex o espec acula de
la ob a.
En suma, aquellas ediciones que -como el común de las ediciones con encionales-
únicamen e dan cuen a de las ca ac e ís icas del ex o li e a io de la ob a se si úan, po
de inición, al ma gen de una conside ación especí icamen e ea al de la misma, eniendo
en cuen a que dicha conside ación o zosamen e debe inclui po igual los aspec os
ex uales y los elemen os de la pues a en escena:
Se pod ía de ini la especi icidad mínima como la p esencia simul ánea -en el caso del
ea o hablado- de la ex ualidad y de la iconicidad, es deci , de lo a bi a io lingüís ico y
de lo icónico escénico.
20
18
C í ica publicada en Dia io 16 y i mada po José Monleón.
19
C í ica de Julia A oyo en Ya.
20
Pa ice Pa is, Voix e images de la scène (Ve s une sémiologie de la écep ion), Villenueu e d'Ascq,
P esses Uni e si ai es de Lille, 1985
2ª
, pág. 28. (Nos hemos pe mi ido o ece aducidas las ci as que de es a
ob a ealizamos en di e sos pasajes de nues o abajo).
Manuel Pé ez Jiménez
9
II. EL CONCEPTO DE EDICIÓN ESCÉNICA
Pa a la adecuada ma e ialización sob e la página y, mejo aún, sob e la men e del
lec o - ecep o indi idual del hecho d amá ico imp eso-, de la esencia y ca ac e ís icas
ea ales del ex o sopo e de la c eación d amá ica, se hace imp escindible, pensamos,
sob epasa los modos y p ác icas -un an o dispe sos- de la edición li e a ia y p og esa
sin ambages hacia el concep o de edición escénica.
En endemos po al el abajo de p esen ación imp esa de un ex o c eado pa a la
escena, abajo cuyo obje i o y me odología consis en p imo dialmen e en e ela las
i ualidades de ese ex o como guión pa a la ep esen ación, es o es, en hace os ensible
pa a el lec o la isión escénica del au o en el ac o de la c eación, en cuan o que el úl imo
incula conscien emen e su labo a la comunicación de su ob a a a és de las
coo denadas de un iempo y de un espacio ísicos, así como a la ansmisión de con lic o
y anécdo a a a és de los elemen os humanos y ma e iales que con igu an una pues a en
escena de e minada po dichas coo denadas.
II.1. Vi ualidad escénica de la lec u a del ex o ea al
La p ác ica de la imp esión y edición de los ex os ea ales, pese a su ca ác e de
p o isionalidad con espec o al p opósi o escénico de los c eado es, halla una
jus i icación e iden e, desde una doble conside ación eó ica y didác ica, pa a su
exis encia habi ual desde la in ención de la imp en a y pa a su p oli e ación en é minos
que, con ecuencia, exceden a las ep esen aciones de una misma ob a ea al y si en de
sopo e a una labo de indudable e icacia en la di usión y análisis de es as c eaciones a
a és de la enseñanza del ea o en acul ades uni e si a ias e ins i uciones docen es de
oda índole.
His ó icamen e, la e lexión sob e la capacidad del ex o imp eso pa a susci a en la
men e del lec o una ep esen ación escénica de ca ác e i ual, equipa able pa a algunos
eó icos a la pues a en escena e incluso supe io , pa a un cie o núme o de ellos, a la
p opia ac ualización ísica de la p opues a d amá ica del c eado , conoce momen os de
auge cuya eseña, si bien ap esu ada, puede a oja luz sob e la na u aleza de la
mencionada i ualidad escénica del ea o leído. Hemos seleccionado, sin ningún a án de
exhaus i idad, dos momen os de la his o ia de las eo ías ea ales especialmen e
e elado es pa a nues o p opósi o.
Como es sabido, du an e la p ime a mi ad del siglo XIX la adición empi is a
ca ac e iza buena pa e de la eo ización ea al inglesa del pe íodo. Los eó icos,
excep uando a Cole idge, más p óximo a las eo ías idealis as del oman icismo alemán,
adop an c i e ios de ca ác e ísico y isiológico (Hazli ) an es que abs ac os, me a ísicos
o ilosó icos. Tan o es e úl imo, como ambién Cha les Lamb son bien conocidos po su
a gumen ación a p opósi o de que los d amas de Shakespea e son mejo pa a leídos que
Manuel Pé ez Jiménez
16
los p incipios de ca ác e gene al que pueden ga an iza la especi icidad escénica del
abajo de edición de un ex o ea al, sin dis ingui , aho a, en e los g upos sis ema izados
en el epíg a e que aho a concluye.
II.4. P opues a de p incipios gene ales pa a la edición escénica
El conjun o de las e lexiones susci adas po las cues iones conside adas en el apa ado
an e io pe mi e se sin e izado en a ios co ola ios que, a modo de p incipios gene ales,
pueden egi , en nues a opinión, el abajo de edición escénica de ex os ea ales:
1º) El ca ác e je á quico de los c i e ios conside ados pa a la no ación, de cuyo
conjun o end án p io idad aquellos que condicionan a un mayo núme o de los demás.
De es e modo, la edición de, po ejemplo, La casa de Be na da Alba debe ía es a
o mada po un conjun o de no as que die an cuen a an e odo de la iliación simbolis a de
la es é ica gene al del d ama, como ma co y condicionan e de la explicación y no ación de
los dis in os aspec os y códigos de la ob a.
Dicha je a quización se ex ende á igualmen e al empleo de uen es y de ma e iales de
e e encia, de cuyo conjun o debe desp ende se un p edominio de aquellos que poseen
una na u aleza ea al, comenzando po el plano eó ico y siguiendo po los que e endan
aspec os conc e os de la edición. En es e sen ido -y según hemos a i mado más a iba- la
doc ina d amá ica del A e Nue o debe condiciona la edición escénica de un ex o
pe enecien e a la comedia ba oca española, en cla a si uación de p i ilegio con espec o
a oda o a in o mación o comen a io sob e pe sonajes, es ua io, escenog a ía o cualquie
o o aspec o de la ep esen ación.
En úl imo é mino, como señala Pa is, "la no ación no puede po menos de ap o echa
los esquemas eó icos que dan cuen a del uni e so de sen ido y e i an al ‘no ado ’ e ela
únicamen e de alles insigni ican es".
29
2º) El ca ác e selec i o de la edición. El edi o debe desecha una mul i ud de
posibilidades no ele an es, egis ando únicamen e y sis ema izando de mane a adecuada
aquellos elemen os de la pues a en escena i ual que puedan e ela al lec o las ace as
de la esencia de la ob a y, muy especialmen e –como se ha señalado- los aspec os
con o mado es de su escenicidad.
Es e es el sen ido que, en elación con la selección y sis ema ización in ocadas pa a
nues o p opósi o, e is e la siguien e ad e encia, con la que Pa is se e ie e a la
posibilidad de econs ucción de los sis emas de signos que in e ienen en la
ep esen ación:
Una e dade a econs i ución de los sis emas de signos consis i á sob e odo en de ini
los sis emas, en de e mina sus unidades, en es ablece la elación en e las unidades de
un mismo sis ema y las de los sis emas pa alelos. Lejos de p e ende iden i ica
exhaus i amen e los signos de un sis ema, impo a más bien mos a los momen os
29
Pa ice Pa is, op. ci ., pág. 149.

Manuel Pé ez Jiménez
17
ue es de la línea signi ican e, e idencia las g andes e apas del p oceso de la
semiosis.
30
3º) El ca ác e cohe en e de la p opues a. El edi o debe o ece una lec u a
espec acula del ex o que sea comple a en sí misma y solida ia en cada uno de sus
elemen os componen es. La pues a en escena i ual así e lejada pod á es a inspi ada en
una pues a en escena eal, pe o, en odo caso, el edi o debe á elabo a una p opues a
global de ep esen ación, siquie a men al, de la ob a cuyo ex o se p opone ano a .
Hallamos, en elación con es e úl imo pun o, un ipo de di icul ad que en buena medida
explica la ausencia de ediciones escénicas en el pano ama edi o ial dedicado a los ex os
ea ales. El enca gado de la edición, en e ec o, se e obligado a ebasa el conjun o de
e e encias, gene almen e pa cas, es ablecidas en las didascalias ex uales po el au o
d amá ico y a pone en juego soluciones y opciones a ias, que son el p oduc o de su
p opia c ea i idad y aun, con ecuencia, de su p opia imaginación. Las aco aciones del
au o , que cons i uyen la base inexcusable de la p opues a con enida en la edición
escénica, deben así se comple adas po un conjun o de obse aciones y de suge encias
encaminadas a po encia , sin des i ua la, la na u aleza ea al del ex o del au o .
Así pues, la edición escénica exige a quien ha de lle a la a cabo la ealización de un
abajo de pues a en escena i ual que debe se comple o, si no en su ex ensión, sí en el
ca ác e global de su p esen ación. Dicha labo implica un bagaje de conocimien os
eó ico-p ác icos que no pa ecen asluci se del común de las ediciones de ex os ea ales
exis en es en los ca álogos edi o iales. En es e sen ido, Pa is ha señalado cómo el ea o
se ein en a -de mane a di e en e- en cada ep esen ación, sin deja se o maliza , po
an o, más que en el in e io de cada nue a pues a en escena ( azón és a po la que ningún
sis ema desc ip i o ha log ado impone se en el es udio del ea o). Así pues, es necesa io
admi i que oda no ación es ambién in e p e ación, po cuan o hace enace el sen ido de
la ob a, de o ma que el p opio ac o de no ación -y de edición escénica, añadimos- iene a
se , en sí mismo, un ac o ea al.
31
III. HACIA LA EDICIÓN ESCÉNICA DE TEXTOS TEATRALES
O a posible explicación de la ausencia de abajos de edición que, supe ando los
p opósi os con encionales de la edición li e a ia, den cuen a del uncionamien o del ex o
espec acula , iene dada po la cues ión "de la imposible no ación y conse ación del
espec áculo", asen ada en p ime a ins ancia en azones gnoseológicas ales como el ase o
que es ablece que "la desc ipción modi ica adicalmen e el obje o desc i o". Tales
conside aciones ienen ambién ea i madas po la p opia esencia del a e d amá ico,
dado que, como hace e Pa is, "no exis e, has a el p esen e, pa a el ea o ningún
30
Id., pág. 27.
31
Id., pág. 163.
Manuel Pé ez Jiménez
18
me alenguaje", lo que se explica "po la di e sidad de sis emas signi ican es de la
ep esen ación y po la imposibilidad de homogeneiza los en una no ación única".
32
En es e con ex o, puede se de g an ayuda pa a el edi o escénico conside a o os ipos
de ac i idad analí ica del hecho d amá ico que gua dan di e en es g ados de a inidad con
los p opósi os y p ocedimien os que aquél debe segui . En e ec o, el camino que
in en amos eco e en es e abajo, yendo de la eo ía a la p ác ica y a ibando a la
conc eción de un conjun o de p ocedimien os ap os pa a la ealización de la edición
escénica, ha sido ya ansi ado po un a iado núme o de eo izaciones y ac i idades que
a ec an de un modo u o o al hecho ea al y cuyas e lexiones y soluciones pueden se i ,
po lo mismo, como guía en el abajo de edición escénica.
III.1. A inidades con o as pa celas del ámbi o d amá ico
a) La esc i u a ea al
Es indudable que, si el edi o de un ex o ea al debe da cuen a del p oyec o escénico
comple o elabo ado po el au o , una ap oximación álida a es e p oyec o end á dada po
la conside ación de los p ocesos seguidos po el d ama u go pa a lle a a cabo, desde una
pe spec i a escénica, su c eación. Tales p ocesos se co esponden con la denominación,
ex endida en alguna pa e de los ac uales es udios d amá icos, de esc i u a ea al.
La c eación d amá ica, en e ec o, queda hoy lejos de un ac o median e el cual se
elabo a una pieza aliosa li e a ia y aun lingüís icamen e (po más que ales cualidades
puedan esul a pe ec amen e cons a ables y, aun en cie os casos, ecompensadas y
p emiadas). An es bien, el escena io -y no la página- es el medio que ma e ializa
adecuadamen e la ex e io ización del p oyec o men al del au o , po lo que és e no se
limi a a enlaza -como hace, po ejemplo, el no elis a- el uni e so ic icio diseñado en su
men e con el uni e so imagina io que aquél debe gene a en la men e del ecep o . Po el
con a io, exis e en e ambos el medio ísico del escena io, que impone al d ama u go la
obligación de ajus a a él su c eación men al, exp esada sob e la página en é minos
escénicos y no solamen e en é minos lingüís ico-imagina ios.
Resul a e iden e, po o a pa e, que odo au o ea al espe a que -an es o después de
la ep esen ación- su ex o sea publicado y al modo de di usión impone unas
con enciones bien es ablecidas, que e is en de opajes li e a ios a lo que había sido
concebido únicamen e como p oyec o ac ualizable sob e un escena io. Tales opajes
li e a ios, de los que habi ualmen e apa ecen cubie os los ex os ea ales edi ados,
esul an asequibles y amilia es pa a el público lec o y, a la ez, e icaces pa a ayuda a
és e a con igu a sus p opios uni e sos imagina ios que, an es que se escénicamen e
homologables (po su capacidad de ep oduci en la men e del lec o un conjun o de
códigos equipa ables a los que p o ienen del escena io ísico), p oducen sob e el
psiquismo de aquel un conjun o de e ec os -basados en el pode e ocado de la
exp esi idad lingüís ica- consis en es en suge i una se ie de sensaciones y de imágenes
32
Id. (Las ci as en ecomilladas se hallan en la página 145).
Manuel Pé ez Jiménez
19
cuya suma anspone la sucesión de ci cuns ancias implíci a en odo ex o d amá ico. Nos
pa ece opo uno señala , como ejemplo elocuen e de lo que enimos diciendo, el
espec áculo C ónica de una mue e anunciada, an o más e elado si enemos en cuen a
la condición de di ec o escénico -mucho an es que de au o li e a io- de su c eado ,
Sal ado Tá o a.
33
La publicación de la ob a es pos e io a su es eno y, sin emba go, se
e idencia que el ex o publicado no ha sido p ecisamen e el guión de abajo o documen o
p e io elabo ado po Tá o a pa a mon a su espec áculo, ni ampoco el ex o esul an e de
la ansc ipción g a o- e bal de la pues a en escena, con eccionado con pos e io idad a
és a. An es que ex o de o igen espec acula , lo que el di ec o de La Cuad a da a la
imp en a es un p oduc o asimilable a la condición y a las con enciones pa ali e a ias del
común de los ex os ea ales publicados, con eccionado con los ade ezos y ecu sos
necesa ios pa a se p esen ado, digamos, en la sociedad del mundo de las le as. En el
ex o imp eso no se halla, desde luego, ni siquie a la pa e p incipal de los elemen os
empleados po Tá o a pa a lle a a cabo la ma e ialización escénica de su p opues a
c eado a; pe o, en compensación, el c eado ha ob enido un esul ado ag adable, suge ido
y ado nado con algunas de las cualidades con o mado as de la li e a iedad. Tal modo de
p esen ación no pa ece, sin emba go, el más adecuado pa a in e pone , en e el uni e so
imagina io c eado po el au o y el uni e so imagina io su gido en la men e del lec o , el
necesa io elemen o nexi o cons i uido po la ealidad ísica de la escena, cuya
con igu ación es á de e minando el conjun o de mecanismos que ponen en
uncionamien o la ea alidad de la ob a.
Así pues, y en igo , el ex o-sopo e, guión p e io pa a un espec áculo ea al, no
necesi a habe sido edac ado adop ando necesa iamen e un egis o lingüís ico de al u a,
asimilable al lenguaje li e a io. An es bien, pa ece ácilmen e acep able que la adopción
de un egis o exposi i o, enden e a la obje i idad, lo o na ía más e icaz pa a el di ec o
escénico y, en su caso, pa a el escenóg a o. Pese a odo, y dado que ningún ex o puede
iguala , a base de las indicaciones escénicas con enidas en sus didascalias, el caudal
imagina i o que un escenóg a o o un di ec o a ezados son capaces de añadi en la
ma e ialización escénica de aquél, es p ác ica habi ual en e los au o es d amá icos
edac a sus indicaciones sin p ecisa las has a el de alle y dejando, con ello, a los
esponsables de la pues a en escena la a ea de p olonga ísicamen e los uni e sos
ea ales c eados.
En es e con ex o, la cues ión de la esc i u a ea al -en endida como p oceso c eado de
una ob a d amá ica- es á dando luga en la ac ualidad a e lexiones que esul an muy
escla ecedo as pa a la labo de edición escénica.
34
A su ez, o as pa celas de los es udios d amá icos abo dan el é mino y el concep o de
esc i u a ea al desde pe spec i as di e en es a la desc i a. Así, los p ocesos de esc i u a
33
El ex o de Sal ado Tá o a (a pa i de la no ela de Ga cía Má quez) apa eció publicado en la e is a
P ime Ac o, núme o 237, Ene o-Feb e o, 1991.
34
Véase, como mues a, el a ículo "No as sob e la enseñanza de la esc i u a ea al en España", en es e
mismo olumen, en el que los d ama u gos en e is ados po C is ina San ola ia apo an e lexiones sob e su
ac i idad c eado a y docen e que, sin duda, o ecen g an can idad de elemen os ap o echables pa a el edi o
escénico.
Manuel Pé ez Jiménez
20
d amá ica han enido siendo obje o de in e és y análisis pa a de e minados sec o es de
expe os y es udiosos del a e ea al especializados en la ijación de la memo ia del
espec áculo, pun o és e que gua da e iden e elación con la conside ación de los medios
empleados po el c eado pa a la ijación de su p opues a ex ual. Tal ue el obje o de
discusión del Cong eso que, bajo el lema "Documen ación de las A es del Espec áculo
en una Sociedad en Mu ación", u o luga en la capi al po uguesa.
35
En su comunicación
al Cong eso, Ma ie-Claude Billa d pone de mani ies o el hecho de que, en la ac ualidad,
el au o ea al no pe manece alejado de la escena, pues o que es allí p ecisamen e adonde
debe acudi pa a di undi su ex o en e los p o esionales del ea o. Ello es así has a el
pun o de que, en F ancia, la edición del ex o ea al a a ez es hoy an e io a la pues a en
escena, an es bien, el acceso de un ex o a la imp en a sob e iene únicamen e cuando un
di ec o de escena se ha in e esado po él. Se p oducen de es e modo elices encuen os
en e au o es y di ec o es, que es án modi icando adicalmen e las condiciones y asgos de
la c eación ea al. En es e con ex o, la edición es la e dade a consag ación pa a el ex o
ea al, po que le asegu a una cie a pe ennidad. Pe o en con apa ida, las ediciones de los
ex os ea ales se es án iendo necesa iamen e en iquecidas po las expe iencias
esul an es de las pues as en escena de los mismos.
No al an ampoco o os ipos de ap oximaciones que en ienden el p oblema de la
esc i u a ea al desde la óp ica de los p ocedimien os de elabo ación y exp esión ma e ial
del ex o d amá ico. Así sucede, de modo sob esalien e, con la e lexión pos - ea al
lle ada a cabo po Joseph-Angel, que p opone una eno ación de los medios pues os al
alcance del au o pa a ija su c eación y lle a a cabo, en de ini i a, la elabo ación de un
nue o modelo de ex o d amá ico:
La c eación pos - ea al pa e del cues ionamien o de la palab a como ins umen o
p incipal del lenguaje d amá ico, lle ando a cabo una sus i ución del elemen o e bal
po signos pe enecien es a códigos empa en ados, sob e odo, con el campo de la
plás ica. Es a e olución an i- e bal a ec a, no sólo a la eliminación de la palab a del
ex o p incipal o diálogo d amá ico, sino ambién al ac o mismo de c eación, lle ado a
cabo a a és de p ocedimien os que ponen en juego oda la gama pe cep i a del se
humano.
36
A caballo en e la e lexión in es igado a y la c eación ea al, los abajos de Joseph-
Angel esponden a una in encionalidad de alcance gene al: da espues a a los p oblemas
de i ados de la no ación ea al, bajo los cuales subyace en úl imo é mino una
p eocupación po ede ini el concep o global de ea alidad. Así, en las ob as pos -
ea ales se da cuen a al lec o de odo el conjun o de elemen os que componen el ex o
35
Las ponencias del Cong eso es án publicadas en el olumen, edi ado po José Ca los Al a ez,
Documen a ion des A s du Spec acle dans une Socie é en Mu a ion, Ac es du 19ème Cong ès In e na ional
(Lisbonne, 7-11 sep emb e, 1992), Socie é In e na ionale des Biblio hèques e des Musées des A s du
Spec acle (SIBMAS), Lisboa, 1994. (El ex o de la comunicación leída po Ma ie-Claude Billa d apa ece en
las páginas 77-78).
36
Manuel Pé ez, "Escenog amas pos - ea ales. Una isión inédi a del ex o ea al", en Tea o (Re is a de
Es udios Tea ales), núme o 1, Junio, 1992, op. ci ., pág. 126.
Manuel Pé ez Jiménez
21
espec acula : espacio escénico, pe sonajes, escenog a ía, obje os y secuenciación
apa ecen minuciosamen e desa ollados median e g á icos y dibujos, co es seccionales y
olumé icos, pe spec i as g á ico-espaciales y p oyecciones o ogonales, con mínima o
nula in e ención de la palab a en la mayo pa e de los casos. El nue o modelo de
esc i u a d amá ica o ecido po el Pos - ea o consis e, pues, en un conjun o de
p ocedimien os que in oducen cauces inno ado es en la no ación del hecho ea al, y que
señalan ías ex emadamen e in e esan es pa a la conc eción de los p ocedimien os de
edición escénica que aquí p oponemos.
Dicho in e és esul a acen uado, en lo ocan e a nues o p opósi o, po un asgo común
a la mayo pa e de c eaciones pos - ea ales: el hecho de habe sido concebidas, en g an
medida, pa a un espec ado indi idual, azón que las ap oxima al modo de ecepción de
las ediciones de ex os d amá icos:
Se a a, además, de una pues a en escena in e ac i a, en la que el ecep o , que es
simul áneamen e di ec o , egido , amoyis a, in é p e e y espec ado , puede in e eni
y con ola el desa ollo de la ep esen ación. Así pues, el ecep o pos - ea al pa icipa
en algún modo de las ca ac e ís icas y a ibuciones del es o de los elemen os de la
pues a en escena.
37
La edición escénica puede halla , de es e modo, en la esc i u a pos - ea al un modelo
plenamen e álido pa a la no ación y explicación del ex o espec acula de las ob as
d amá icas imp esas.
38
b) Las adap aciones ea ales
Las adap aciones pa a la escena de ex os di e sos -ya se a e de c eaciones
o igina iamen e d amá icas, ya sean ex os no ea ales some idos a un p oceso de
adap ación escénica- o ecen con ecuencia in e esan es ejemplos de una labo ex ual de
in encionalidad escénica, que señalan ías de g an in e és pa a la ma e ialización sob e la
página del ex o espec acula que oda edición escénica debe p opone se.
De los ejemplos que, en e los muchos posibles, hemos seleccionado, los dos p ime os
p esen an el asgo común de a a se de adap aciones escénicas de ex os o igina iamen e
na a i os -en conc e o, dos no elas de Pé ez Galdós-, ecien emen e lle adas a cabo po
sus espec i os adap ado es y publicadas con no able p oximidad a la echa en que
edac amos es e abajo.
1) Fija emos nues a a ención p ime amen e en la adap ación ea al de Ma ianela,
39
publicada con el sub í ulo "Visión plás ico-escenog á ica y con e sión del lenguaje
37
Manuel Pé ez, "Simbolismo pos - ea al en el Cy ano de Joseph-Angel", en Pliegos de la Ínsula
Ba a a ia, núme o 1, P ima e a, 1994, Uni e sidad de Alcalá de Hena es, pág. 128.
38
Pa a una más comple a documen ación sob e la na u aleza y ca ac e ís icas del Pos - ea o, pueden
consul a se el conjun o de abajos publicados en la segunda pa e de Tea o (Re is a de Es udios Tea ales),
núme o 1, Junio, 1992, op. ci .
39
Beni o Pé ez Galdós, Ma ianela (adap ación ea al en XXI es udios po Edua do Camacho Cab e a),

Manuel Pé ez Jiménez
22
li e a io al espacio idimensional", el cual in o ma elocuen emen e del in e és que pa a
el concep o de edición escénica e is e el p opósi o del esponsable de la adap ación, al
iempo que se a iene, en pe ec a cohe encia, con el ca ác e de expe o en plás ica
escenog á ica que és e posee.
Debemos p escindi aquí de conside aciones ela i as al p oceso de dialogización de
un ex o que, aunque no hué ano de pa es dialogadas, es, en su es ado o iginal,
p edominan emen e na a i o y desc ip i o. Tal p oceso lo lle a a cabo Edua do
Camacho es uc u ando la ma e ia d amá ica ( éplicas y aco aciones) en ein iuna
secciones que el adap ado denomina "es udios". Po que lo que e dade amen e in e esa a
nues o p opósi o es la conside ación de los elemen os que hacen del nue o ex o -aho a,
d amá ico- una isualización de la ob a, es o es, una ansc ipción del ex o espec acula
conscien emen e elabo ado po el adap ado .
En e ales elemen os se cuen a un conjun o de documen os coadyu an es que
explici an cla amen e los obje i os y pos u a es é ica adop ados po Camacho. Así, el
ex o a seguido inmedia amen e po un es udio i ulado "Visión plás ico-escenog á ica
de Ma ianela", elabo ado po el au o /adap ado , en el que se abo dan los p oblemas
susci ados y las soluciones adop adas en los campos de la escenog a ía, mobilia io,
iluminación, p oyección de audio isuales, e ec os sono os, pe sonajes y di ección
escénica. En es e mismo apa ado se inse an dos boce os g á icos -el p ime o, con
ep esen ación en plan a; el segundo, en pe spec i a axonomé ica- del espacio
escenog á ico adop ado, con explicación, median e ab e ia u as, de los dis in os
elemen os que lo componen. La isualización se comple a más adelan e con la
ep oducción de o os boce os e e en es a es ua io, escenog a ía y ca ac e ización de
pe sonajes. Los p opósi os a los que esponde el ci ado conjun o de ma e iales apa ecen
sin e izados en una decla ación ex ual que indica cómo "la adap ación ea al de la no ela
de Galdós es á concebida pa a esal a la en un escena io ea al", pa a lo cual el nue o
ex o "se nos p esen a como una ob a plás ico-escenog á ica".
40
Un segundo g upo de elemen os con igu ado es de la isión escénica del
au o /adap ado -igualmen e iluminado es del concep o de edición escénica- es el
cons i uido po el ipo de aco aciones que inse a Camacho a lo la go de su ex o, las
cuales mues an el in e és del adap ado po es ablece el uncionamien o de los di e sos
códigos cons i u i os del ex o espec acula así elabo ado. De en e ellas, es posible ci a
algunas pe enecien es a la no ación de la escenog a ía:
Un amplio ciclo ama cub e el ondo del espacio escénico (si iendo pa a p oyec a se
di e sas secuencias). Nume osas escale as en di e en es di ecciones (símbolo de un
camino, una e eda, camino de césped...). Toda una es uc u a escenog á ica (pág. 17).
Se p oyec an en la pan alla de ondo g andes ped uscos, espacios sin ege ación... (pág.
18).
Mad id, Publicaciones de la Asociación de Di ec o es de Escena de España, 1991.
40
Id., pp. 168-169.
Manuel Pé ez Jiménez
23
O bien, elacionadas con la no ación del endimien o escénico de la lumino ecnia:
La escena se encuen a iluminada y se i á oscu eciendo len amen e, a medida que
a anza la si uación (pág. 17).
Van saliendo de la escena, mien as se oscu ece o almen e (pág. 72).
Un amplio e lejo de luz c uza el espacio escénico, mien as la igu a de Flo en ina
des aca con una luz blanca (pág. 136).
E incluso, o as des inadas a ija aquella pa e del ex o espec acula elacionado con
el mo imien o de los ac o es:
En a en escena (po la de echa del ac o ) EL VIAJERO; a subiendo po la escale a y
mi a al ho izon e. Pa ece impacien e (pág. 17).
Le p oduce un e ec o en los pies, como si su cue po se a lojase (pág. 18).
Todo es e conjun o de no aciones que, en e o os muchos ejemplos posibles, hemos
seleccionado en el ex o de Camacho, pa a acla a a pa i de ellas el concep o de edición
escénica, pe siguen, en úl imo é mino, un obje i o explíci amen e decla ado po el
adap ado :
El lenguaje li e a io de Ma ianela, en su con e sión al espacio escénico idimensional
(la ansmu ación del ex o-no ela a ex o- ea al) ha seguido conse ándose; lo que
hemos que ido es ans o ma su en o no en exp esión plás ico- ea al. P e endemos que
exis a un en en amien o en e la e acidad del ex o de Galdós (la palab a esc i a,
exp esada po los ac o es) y el mon aje escénico (escenog a ía, es ua io, e ec os
sono os, música, medios audio isuales, e c.).
41
Como se señala en un b e e p elimina al ex o ( esal ando un aspec o de la adap ación
que e is e capi al impo ancia pa a nues o concep o de edición escénica, al y como
hemos señalado en e los p incipios gene ales de la misma), la a ea de adap ación
ealizada po Camacho "inco po a el p oyec o de esceni icación".
42
2) La segunda adap ación escénica, que elegimos ambién como mues a de un
quehace que p esen a g andes simili udes con el concep o de edición escénica que
es amos desc ibiendo, ha sido ealizada po un au o d amá ico, con ob a o iginal an e io
a es e abajo y expe imen ado en p ocedimien os de esc i u a escénica más ce canos a la
usual p esen ación li e a ia de los ex os ea ales.
43
Po es a úl ima ci cuns ancia, y
conside ando que Rica do López A anda llega a ma ca en es a ob a la imp on a de su
c ea i idad pe sonal, has a el pun o de i ma la como c eación p opia, el ex o esul a bien
41
Id., pp. 158-159.
42
Id., pág. 7.
43
Rica do López A anda, Fo una a y Jacin a (basada en la no ela del mismo í ulo de Beni o Pé ez
Galdós), San ande , Publicaciones del Fes i al In e nacional de San ande , 1993.
Manuel Pé ez Jiménez
24
signi ica i o del modo en que la a ea de adap ación escénica de ex os no ea ales en su
o igen impone a quienes la lle an a cabo un ipo de esc i u a que iende a esal a el
ca ác e escénico de sus c eaciones.
El in e és del ex o espec acula que comen amos se e inc emen ado po la
ci cuns ancia de habe sido es enado con an elación a la edición del mismo, de modo que
es a úl ima ha es ado de e minada po la pues a en escena es ablecida -en una línea
es é ica bien de inida, como e emos- po el di ec o escénico Juan Ca los Pé ez de la
Fuen e. Po al azón, la edición que desc ibimos cumple con un manda o de indudable
in e és en el abajo de edición escénica: el in en o de que las no aciones que la con o man
ep oduzcan en su conjun o una pues a en escena -hecha ya ealidad o imaginada po el
edi o - del ex o c eado po el au o .
El ex o de Rica do López A anda apa ece acompañado, en e o os documen os
anexos, po la mención del epa o y icha écnica de la pues a en escena de la ob a, lo
cual -si bien es común a o as ediciones con encionales de ex os d amá icos- da idea -
aquí ambién po la inclusión del equipo écnico- de la impo ancia que adquie e la
conside ación de los aspec os espec acula es en el ex o publicado. O os elemen os
acen úan dicha impo ancia, ales como la ep oducción de los igu ines empleados pa a
la con ección del es ua io de los pe sonajes o, en el campo de la escenog a ía, la
ep oducción mul ic omada de la maque a del espacio escénico jun o a a ios planos a
escala del mismo y a o os a ios c oquis del diseño de la lumino ecnia. Un conjun o inal
de o og a ías en blanco y neg o esul a ex emadamen e e icaz, an o más que pa a
desc ibi los dis in os momen os de la pues a en escena, pa a explici a e icazmen e los
asgos de la es é ica adop ada -y seguida con igo ejempla , como han demos ado las
c í icas ea ales y hemos podido cons a a en la p opia sala- po el di ec o escénico, la
cual se a iene cohe en emen e a los p incipios de la ea alidad simbolis a dominan es en
buena pa e de la c eación ea al que a a iesa la di iso ia en e los siglos XIX y XX.
44
El ex o c eado po López A anda ex iende la isión escénica del au o /adap ado a
a és de los dis in os planos con igu ado es del espec áculo, en e los que mencionamos
en p ime luga los ela i os al abajo in e p e a i o de los ac o es. El au o incluye en
odas las éplicas -inmedia amen e después de la mención del nomb e del pe sonaje-
indicaciones ela i as a la si uación de enunciación,
45
gene almen e median e adje i os
(abso a, mo boso, al i o, cínico, segu a, e c.) o po medio de b e es sin agmas
ci cuns anciales (con angus ia, con asco, con au o idad, con abia, con deseo, con pasión,
e c.). Los mo imien os ac o ales quedan, además, ní idamen e es ablecidos en elación
con el escena io ísico:
Juan es á en el cen o del escena io, ellas gi an a su al ededo sin que se dis inga quién
es Jacin a y quién Fo una a (pág. 16).
44
Manuel Pé ez, “Simbolismo pos - ea al en el Cy ano de Joseph-Angel”, op. ci .
45
Pa ice Pa is, op. ci ., pág. 162. (En el pasaje al que alude es a no a, Pa is explica el concep o de
si uación de enunciación, al que o o ga una impo ancia undamen al en la cons ucción del ex o
espec acula .)
Manuel Pé ez Jiménez
25
Juan se coloca en el eje supe io (pág. 61).
Maximiliano y Papi os en el cen o. Papi os deposi a un elón en la esquina izquie da
del módulo cen al (pág. 84).
Igual sucede en lo e e en e a las en adas y salidas de escena:
Salen Jacin a y Doña Guille mina po el la e al de echo p ime a caja. Se queda
Fo una a, que sale más a de po el la e al izquie do p ime a caja. En an en el módulo
cen al Papi os y Maxi (pág. 84).
Fo una a a anza a p ime é mino a la izquie da del módulo. Doña Lupe, Maximiliano
y Papi os en an po la de echa. En e las dos muje es han deposi ado a Maximiliano en
la cama (pág. 52).
La isión eminen emen e escénica del ex o de López A anda se comple a con un
conjun o de aco aciones escenog á icas si uadas en la misma línea de isualización del
ex o espec acula que los elemen os an e io men e comen ados:
Telón neg o. Cuando en a el público, suena un imbal í micamen e, es un i mo
obsesi o. Es e i mo se á u ilizado a in e alos has a el inal de la ob a (pág. 16).
En an Segunda y José de en e al público po el la e al izquie do del escena io. No
hab á elación con Fo una a y Juan, le di án el ex o al público (pág. 19).
Po úl imo, algunas de es as aco aciones -y es o se a iene bien con los p incipios
gene ales de la edición escénica- esponden a la inalidad de plasma en el ex o imp eso
los asgos ca ac e izado es de la es é ica simbolis a adop ada en la pues a en escena de la
ob a:
A mós e a de sueño y de locu a (pág. 16).
En Fo una a hay un ex año p esagio de despedida (pág. 18).
3) Nos e e imos inalmen e, en es e apa ado dedicado a la edición de ex os
adap ados pa a la escena, a la adap ación d amá ica de una ob a ya ea al en su o igen (La
mojiga a, de Leand o Fe nández de Mo a ín), some ida aho a a una e isión de las
condiciones de su ea alidad a a és de una pues a en escena ela i amen e ecien e y
lle ada a cabo con una cla a olun ad ac ualizado a.
46
En es e caso, el ex o inal de la adap ación no di ie e esencialmen e del o iginal, has a
el pun o de que se man iene -aunque no ipog á icamen e- la e si icación en oc osílabos
omanceados adop ada po Mo a ín. Las didascalias en que, esencialmen e, se cen a la
46
Leand o Fe nández de Mo a ín, La mojiga a (un abajo ea al de Juan An onio Ho migón), Delegación
de Cul u a de la Dipu ación de Mad id, 1982. (El es eno de la adap ación, di igido po el p opio Ho migón,
había enido luga en el año 1981.)
Manuel Pé ez Jiménez
32
obje i o de la no ación escénica mos a la o ganización sin agmá ica de es e ex o
espec acula sis ema izando los signos pe cibidos, es deci , no ando los p incipales
pa adigmas del espec áculo.
De es e modo, el esul ado conc e o de la a ea de no ación es denominado po Pa is el
espacio-plano, elemen o g á ico en el que odos los pa adigmas, así como su disposición
sin agmá ica en la ep esen ación, se insc iben en una pa i u a que, sin p e ende
ep oduci el espacio escénico, cons i uye un simulac o in elec ual del acon ecimien o
mul imedial de la escena. El espacio-plano no consis i á en una sue e de o og a ía
ealis a del espec áculo, sino, más bien, en un diag ama, en el sen ido que Pie ce a ibuye
al é mino (es o es, un signo unido a su obje o po una elación bina ia y análoga, en el
que las elaciones en e sus elemen os ep oducen ielmen e las del obje o desc i o). Así
pues, el espacio-plano man end á la sucesión lineal del espec áculo, en la cual se án
señalados los nudos y los momen os densos, median e sis emas signi ican es
supe pues os. Tales momen os pod án se explicados, cuando sea necesa io, median e un
comen a io lingüís ico que explici e el sen ido de los mismos.
Finalmen e, el c i e io esencial de la no ación no se á la exhaus i idad, sino la
idelidad de p opo ciones y la libe ad de maniob a del 'lec o de la pa i u a'.
En suma, pa a Pa ice Pa is la no ación debe mos a la es echa elación exis en e
en e lo dicho y lo mos ado (o no dicho), en e enunciado y enunciación. Aquí eside la
ue za del sen ido ea al y aquí debe ija su a ención el 'no ado ' (incluso si iéndose, si
es p eciso, del comen a io e bal). Se debe ía, po úl imo, indica aquellos momen os en
los que las indicaciones enuncia i as in luyen sob e el ex o y llegan a descodi ica lo.
III.2. P opues as me odológicas pa a la edición escénica
P e endemos con inuación ap oxima la exposición ealizada has a es e pun o a la
desc ipción de unos p ocedimien os que pe mi an ma e ializa en la p ác ica el concep o
de edición escénica que, has a aho a, hemos enido o mulando p incipalmen e desde un
plano eó ico.
La ausencia de una adición consolidada en lo conce nien e a mé odos de no ación del
ex o espec acula , más acen uada en el campo de la edición de ex os ea ales debido al
p edominio ab umado de las ediciones de ipo con encional, necesa iamen e limi a
nues o p opósi o a la enunciación de algunas p opues as, cuya conc eción debe á se
lle ada a cabo y con as ada con la p ác ica de ediciones de ex os que engan en cuen a el
ca ác e espec acula de los mismos. Tales p opues as, que a con inuación exponemos as
la enume ación de cada una, hallan su o igen empí ico en las di e en es mues as y
écnicas de egis o (di igidas a comunica una isión escénica de los ex os ea ales) que
hemos p ocu ado desc ibi , con minuciosidad espe amos que adecuada, en las pa es que
an eceden a es e apa ado inal de nues o abajo.

Manuel Pé ez Jiménez
33
1ª) Ace ca del in en a io:
La de e minación del in en a io de aquellos elemen os escénicos que deben se obje o
de no ación cons i uye uno de los pun os de mayo di icul ad pa a la pues a en p ác ica de
la edición escénica.
El edi o escénico, en e ec o, hab á de da cuen a de un conjun o ideal de elemen os an
a iados como los que a con inuación se enume an: pe sonajes (en escena o p esen idos;
acciones, ges os, mo imien os, ac i udes, es ua io y maquillaje de los mismos); espacio
escénico (disposición y ocupación po los ac o es, deco ados, u ile ía, obje os),
mo imien o y p og esión d amá ica, elemen os audi i os (códigos e bales - éplicas y
didascalias-, sonidos, música), elemen os plás icos (c oma ismo, lumino ecnia), a omas,
condiciones ambien ales y o os muchos signos que apa ecen en la ep esen ación. Dada
la imposibilidad p ác ica -señalada po Pa is- de ano a el conjun o o al de es os
elemen os, así como sus nume osas combinaciones en el in e io del ex o espec acula ,
se á necesa io depu a el análisis p e iendo la exis encia de igu as en la o malización
escénica. En e es as igu as se cuen an las iso opías (que pueden se na a i as, emá icas,
igu a i as, musicales, e c.), los pun os nodales (dados po la coexis encia u oposición de
a ios códigos) y las indicaciones o males ace ca de la disposición de los signos
(momen os de up u as, edundancias, acumulaciones). También se á de ayuda pa a el
lec o que la edición escénica in o me sob e la si uación de enunciación, la cual in luye en
el ex o de e minando su sen ido y p esen a una se ie de ma cas de enunciación ales
como la en onación, los ges os modelizan es del discu so, la igu ación del espacio, las
elaciones p oxémicas en e los ac o es, la elación en e escena y sala, y la elación
signi ica i a exis en e en e la lec u a d ama ú gica y su conc eción en los pe sonajes y
acciones.
54
La azón úl ima de las di icul ades que debe a on a el in en a io de elemen os de un
ex o d amá ico en la edición escénica del mismo iene dada po la cons a ación,
exp esada po Pa is, de que no exis e un signo ea al especí ico, es o es, una en idad en
cuyo in e io lo icónico de la escena y lo simbólico del ex o se undan pa a cons i ui un
odo indi isible y p opiamen e ea al. An es bien, los signos simbólicos del ex o y los
signos isuales y musicales de la ep esen ación conse an su au onomía, incluso si de su
combinación y disposición sin agmá ica se de i a un sen ido homogéneo y uní oco. No
exis en, pues, signos ea ales 'sin é icos', sino in e acciones con inuas en e los
signi icados p oducidos po los sis emas signi ican es. Así pues, lo que la edición
escénica hab á de pone de elie e se á la in e acción (especí icamen e ea al) de los
códigos de la ep esen ación. De es a mane a, la edición escénica debe acili a al
espec ado el abajo de descodi ica la ep esen ación, es o es, lle a a cabo una lec u a
de los códigos que in e ienen en ella, así como de las elaciones en e es os códigos. No
hay que ol ida , en es e sen ido, que es el espec ado quien, en úl imo é mino, 'c ea' su
espec áculo, o o gando p imacía a unos códigos de e minados de la ep esen ación.
A la ho a de de e mina la na u aleza de es os códigos que in e ienen en la
ep esen ación ea al, Pa is o ece una clasi icación que supone una sis ema ización de
54
Pa ice Pa is, op. ci ., pág. 161-162.
Manuel Pé ez Jiménez
34
los signos ea ales pe ec amen e ap o echable po el edi o escénico pa a lle a a cabo el
in en a io de es os úl imos. Así, Pa is dis ingue:
1) Códigos especí icos 'lexicalizados':
a) Las con enciones gene ales de la ep esen ación: el ac o como enca nación de un
pe sonaje, la escena como ep oducción de un uni e so, la cua a pa ed, el espacio
bidimensional, e c.
b) Las con enciones que apa ecen ligadas a un géne o, a una época, a un ipo de
pe sonaje (po ejemplo: la a sa, la época clásica, A lequín).
2) Códigos no especí icos:
Se a a de códigos que apa ecen ambién en la es e a de la ealidad o en los ámbi os de
o as a es, po lo que su de inición y enume ación esul an mucho más di íciles. Una
posible clasi icación se ía la siguien e:
a) Códigos lingüís icos: el idioma empleado po los pe sonajes y su pe enencia a un
de e minado momen o de la his o ia de esa lengua.
b) Códigos ideológicos o cul u ales: odos aquellos elemen os que pe mi en al
espec ado iden i ica el sis ema de alo es ehiculados en el con enido de la ob a. En
ellos se incluyen los di e en es mecanismos de ecepción del espec áculo.
c) Código de la pe cepción: pe spec i a, umb ales de pe cepción, e c.
3) Códigos mix os (especí icos y no especí icos): más que o ma una ca ego ía
dis in a de las dos an e io es, es os códigos esul an del empleo de un código no
especí ico en una si uación ea al (lo cual implica su adap ación a los medios de
exp esión escénica).
55
2ª) Ace ca de la conside ación de los códigos del espec áculo:
Es imamos de g an u ilidad, pa a la a ea de edición escénica, lle a a cabo la no ación
clasi icando y adsc ibiendo las no as a cada uno de los códigos de la pues a en escena que
Tadeusz Kowzan sis ema iza en su ya clásico a ado Li e a u a y espec áculo.
56
De es a
o ma, cada elemen o ano ado debe se insc i o en el ma co del sis ema sígnico al que
pe enece y en cuyo in e io desa olla su apo ación a la ea alidad de la ob a.
Sob e la página, el edi o escénico puede a bi a p ocedimien os que in o men al
lec o ace ca del código en el que se insc ibe el signo ano ado, bien sea median e la
o denación nume ada de los elemen os de cada código o bien iden i icando con símbolos,
colo es o o ma os especiales cada uno de los códigos. Se á ambién necesa io, como
indicaba Pa is a p opósi o de la no ación del ex o espec acula , es ablece con cla idad
cuáles elemen os escénicos uncionan simul áneamen e en el in e io de códigos
di e sos.
57
En de ini i a, la edición escénica debe econs ui sob e la página la composición y
uncionamien o de cada uno de los códigos de la ep esen ación p esen es en el
espec áculo ea al.
55
Id., pág. 30.
56
Mad id, Tau us, 1992.
57
Véase el pa ág a o p eceden e "La no ación del ex o espec acula según Pa ice Pa is".
Manuel Pé ez Jiménez
35
3ª) Ace ca de la o denación:
La disposición sob e la página de la ansc ipción del ex o espec acula pod á adop a
una e iden e di e sidad de o ma os que, en ningún caso, debe ob ia la obligación de
hace e iden e pa a el lec o uno de los elemen os que ca ac e izan la na u aleza y esencia
del hecho d amá ico: la sucesión de ci cuns ancias que cons i uye el plano empo al de la
ep esen ación. La edición escénica debe á, pues, e ela con ni idez el ca ác e sucesi o
de los elemen os que componen cada uno de los códigos y señala , en su caso, los pun os
en que coinciden de mane a simul ánea a ios de es os elemen os.
58
4ª) Ace ca de la in e p e ación:
El simple egis o de los elemen os ele an es de cada sis ema sígnico, si bien obje i a
y pone de elie e la p esencia de aquéllos, no cumple sin emba go con el p opósi o úl imo
de des aca el alo ea al de los mismos. El signi icado ea al de cada elemen o ano ado
debe se pues o en elación con la se ie en la que dicho elemen o se insc ibe, es o es, en el
in e io del código de la ep esen ación que lo comp ende.
A es e espec o, Pa is hace no a que el espacio-plano debe indica , no solamen e
cuáles signos se hallan p esen es, sino sob e odo cómo és os imponen un cie o
diseño/designio, lo que equi ale a deci que en la no ación deben camina unidas o ma e
in ención. De es e modo, al lle a a cabo, a a és de la no ación, una sis ema ización de
los da os, nos si uamos en un ni el eó ico abs ac o, lo cual hace pasa el ac o de
no ación desde la es e a de la desc ipción al ámbi o de la in e p e ación.
59
La obje i ación del alo de cada elemen o ano ado debe eni dada a pa i de la
conside ación de su ele ancia, es o es, de la apo ación que su p esencia supone y, a la
ez, de la oposición que se es ablece en e su apa ición y la ausencia de o os elemen os
posibles en es e mismo pun o. Se a a, en de ini i a, de conside a las elaciones
sin agmá icas y pa adigmá icas que a ec an a cada elemen o obje o de ano ación en la
edición escénica del ex o. El ine i able iesgo de subje i idad debe á se paliado, en cada
caso, po el adecuado empleo de las uen es de e e encia elegidas.
La explici ación ma e ial del alo de cada elemen o puede se ealizada po el edi o
escénico, bien a a és de una in e p e ación de conjun o si uada en el inicio de cada
unidad de análisis, bien en el momen o mismo de la apa ición del elemen o en el ex o de
la ob a.
58
El modelo de ex o d amá ico pues o en juego po la c eación pos - ea al desa ollada po Joseph-Angel
adop a p ocedimien os encaminados a pone de elie e el plano empo al de la pues a en escena. En e ec o,
en el ex o pos - ea al (al que hemos aludido en un apa ado an e io ), la sucesión de los signos pos -
ea ales ep oduce de mane a asomb osamen e iel el dinamismo, el cu so empo al de la acción, a eces
con ayuda de un mode no c onóme o digi al que llega a ma ca la du ación p ecisa de cada secuencia.
59
Pa ice Pa is, op. ci ., pág. 149.
Manuel Pé ez Jiménez
36
5ª) Ace ca de la de e minación de las unidades de análisis:
Resul a imp escindible la di isión del ex o espec acula en unidades conc e as, las
cuales pueden o no coincidi necesa iamen e con la di isión adicional del d ama (ac os,
cuad os, escenas).
A es e espec o, son e elado as las indicaciones de Pa is en el sen ido de que el ex o
espec acula no es a á comple amen e es ablecido si al a es e equisi o: co a y
es ablece los cuad os en cuyo in e io man ienen un alo uni o me cie o núme o de
p incipios y leyes.
60
La azón es iba en que, en el in e io de cada unidad, los signos de di e en es códigos
que la componen se unen según su p opia combina o ia an es de que la unidad así
cons i uida se asocie con o as. La pues a en escena esul a, de es e modo, un compues o
de unidades signi ican es ela i amen e au ónomas, que a su ez se componen de
subconjun os je a quizados.
Consecuen emen e, la ansc ipción del ex o espec acula en que consis e la edición
escénica debe á ma e ializa se, al comienzo de cada unidad de análisis, po medio de una
ep esen ación g á ica (c oquis, esquema, dibujo) que dé cuen a an icipada del juego de
los elemen os ea ales que in e ienen en dicha unidad. Ello, sin pe juicio de las
ano aciones pa icula es que se ayan sucediendo -de acue do con la o denación
adop ada- a lo la go de la misma.
6ª) Ace ca de los signos u ilizados en la no ación:
Pa ece con enien e la adopción de un sis ema de ep esen ación de ca ác e mix o, de
mane a que en él engan cabida signos de na u aleza g á ico- e bal (no ación simbólica,
pa a Pa is) jun o a o os de ca ác e icónico. Es os úl imos, que poseen no able e icacia
pa a la no ación de los elemen os ma e iales y plás icos (espacio escénico, escenog a ía,
es ua io, plás ica c omá ica y luminosa, mo imien os ac o ales), se hacen especialmen e
aconsejables en las ediciones escénicas ealizadas con una inalidad exp esamen e
didác ica. El edi o escénico debe á elegi un código de e minado de es os signos (planos,
dibujos, o os, líneas de desplazamien o), el cual pod á se comple ado -como hemos is o-
con indicaciones de ca ác e e bal.
P egun ándose ace ca de la posibilidad de una " o malización de los agmen os del
ex o espec acula ", señala Pa is el hecho de que, dada la he e ogeneidad de los sis emas
semiológicos (lengua, ges ualidad, música, e c.) que con o man el espec áculo, la
no ación e in e p e ación del mismo ac úa -cuando se si e únicamen e de la mediación
lingüís ica- como un ac o que homogeneiza la ep esen ación y elimina las di e encias
en e sus di e sos componen es. Se hace, pues, necesa io, un ipo de o malización que
pe mi a conse a ales di e encias, lo cual supond ía imagina un sis ema de no aciones
capaz de codi ica el ges o, la melodía, la oz, e c., lo cual dis a de se écnicamen e ácil
e impedi ía, además, compa a en e sí los dis in os códigos, dado el ca ác e he e ogéneo
de las no as pe enecien es a cada uno de ellos. An e al si uación, Pa is señala los
siguien es ipos de o malizaciones, cuyo meno g ado de di icul ad ha pe mi ido p o ee
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no aciones sis emá icas del ex o espec acula : o malización del ci cui o de los
signi ican es (cómo se u iliza al sis ema en elación con al o o, qué es lo que p oduce al
sen ido, e c.), ínculos en e los aspec os ex ual y isual ( isualización y simulación del
e e en e, signos icónicos e indicios que pe mi en pasa de un dominio a o o), dialéc ica
de los di e en es ipos de signos (icono, indicio, símbolo; elación en e lo p agmá ico y lo
simbólico) y econs ucción de un código de p io idad en e los di e en es códigos de la
ep esen ación (con la dis inción en e los sis emas a iculan es y los sis emas a iculados).
En conclusión, la p opia e i icación de es e ipo de o malizaciones cons i uye -po la
misma na u aleza del a e d amá ico- una pues a en escena del ex o, lo cual, po o a
pa e, iene a se una especie de solución lími e que no hace más que ecu i a la p ác ica
pa a esol e lo que, en el campo eó ico, admi e únicamen e una solución de ca ác e
pa cial.
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7ª) Ace ca de la no ación del espacio escénico:
El empleo de signos de no ación de ca ác e icónico halla uno de sus p incipales
campos de aplicación en la ep esen ación del espacio escénico. Como hemos señalado,
esul a imp escindible la in oducción de, al menos, un plano ep esen a i o del escena io
al comienzo de cada unidad de análisis. Sólo a pa i de es e equisi o el lec o pod á
isualiza , du an e odo el iempo que du e la lec u a de esa unidad de ex o, la p esencia y
disposición de los más e iden es elemen os de la pues a en escena y, en especial, de los
ac o es/pe sonajes que pa icipan en cada momen o.
La necesidad de que el lec o isualice pe manen emen e el plano del escena io de i a
de la p opia na u aleza del hecho ea al, en cuya ep esen ación apa ece un elemen o
ísico eal idimensional (escena), in e pues o como nexo exp esi o esencial en e dos
uni e sos imagina ios: el c eado po el au o y el pe cibido po el espec ado . La adecuada
ecepción del mensaje equie e, en el caso de la comunicación d amá ica, la co ec a
ansposición al plano escénico del uni e so imagina io del c eado y, a su ez, la co ec a
ansposición al plano imagina io del ecep o del uni e so ma e ializado sob e el plano
eal de la escena. Es e es el sen ido que cob a la p esencia de una imagen dinámica
idimensional -el cue po del ac o - como nexo ma e ial en e dos ealidades i uales.
Ello, si bien di e encia cla amen e al a e d amá ico de la li e a u a, lo ap oxima a las
con enciones pe cep i as que igen, po ejemplo, en las a es plás icas. En es e sen ido,
esul a e iden e que, pa a una desc ipción es é icamen e cohe en e de un cuad o o de un
g upo escul ó ico, no bas a con ep oduci y ano a la anécdo a na a i a de los mismos;
an es bien, si que emos que el lec o de esa hipo é ica desc ipción se o me una idea
pic ó ica o escul ó icamen e adecuada de ales mues as a ís icas, se á p eciso da cuen a
de las ca ac e ís icas écnicas que p oceden del desa ollo bidimensional o idimensional
de es as a es. Una ayuda ines imable en al p opósi o es a á indudablemen e cons i uida
po la ep oducción sob e la página de la dis ibución del espacio del cuad o o conjun o
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Pa a odo lo indicado en es e úl imo pun o, éase el capí ulo II (páginas 22-32) del lib o, ei e adamen e
ci ado en es e abajo, Voix e images de la scène, de Pa ice Pa is, el cual se i ula "Déba su la sémiologie
héâ ale"; y, especialmen e, la página 31.

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escul ó ico y de la disposición ap oximada de cada igu a o elemen o que in e ienen en
su composición.
Así pues, en la edición escénica de ex os ea ales, aspec os del ex o espec acula
ales como la disposición del espacio escénico en elación con los elemen os
escenog á icos, la ocupación de ese espacio o la indicación del mo imien o de los ac o es,
hallan un adecuado medio de exp esión -no ablemen e supe io al de la esc i u a e bal-
en la inclusión, pa a cada unidad es uc u al adop ada o pa a cada página de ex o, de una
ep esen ación g á ica del espacio escénico, es deci , de un plano o c oquis del mismo. De
es e modo, las en adas y salidas de los pe sonajes, su p esencia conc e a en un pun o
de e minado de la escena y la o ma en que los elemen os y obje os escénicos condicionan
los mo imien os de aquéllos (aspec os especialmen e ele an es en cie as escuelas
es é icas) pueden se comunicadas al lec o de mane a que és e lle e a cabo su
isualización inmedia a de acue do con las coo denadas espaciales del escena io. En es e
sen ido, el ecu so a p ocedimien os como líneas di eccionales o lechas cons i ui á una
no able ayuda pa a da una idea adecuada de los desplazamien os de cada uno de los
ac o es.
8ª) Ace ca de la adopción del pun o de is a del espec ado :
La edición escénica de un ex o ea al debe se ealizada a pa i de la conside ación
del lec o como un espec ado si uado en e a un escena io, cuya ma e ialidad -aunque
i ual o men al- debe á hacé sele pa en e p ecisamen e a a és de las indicaciones de la
edición. Po ello, pa a da cuen a de la ep esen ación se á necesa io que el 'no ado '
adop e la posición - ísica e in elec ual- del público en en ado al acon ecimien o ea al.
El edi o debe elegi , pues, un luga ea al imagina io desde el que lle a a cabo la
isualización que desea ansmi i al lec o , señalando una pe spec i a condicionada po
la elación en e escena y sala que impone el luga ea al.
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Pe mí asenos ci a , en e o os muchos posibles, el ejemplo, e elado de lo que enimos diciendo, del
mon aje de la ob a de Fe nando A abal Pic-Nic, ecien emen e lle ado a cabo po el Aula de Es udios
Tea ales de la Uni e sidad de Alcalá. En él, la adopción como ámbi o escénico de una lób ega gale ía de la
an igua cá cel de muje es, de e mina una elación en e público y escena que oda desc ipción de la
ep esen ación debe ene en cuen a, como lo hizo la c í ica ea al del es eno: "El espec ado , ap e ado
con a el ío mu o ca cela io, anonadado bajo pisos de angos as gale ías y en en ado con unos ac o es que
le pisan cons an emen e las pun as de los pies, se halla inme so en un ámbi o polisémico, ca gado de
signi icaciones, que es an e odo escena io u bano del desa ollo de una gue a c uel, ansmu ada
d amá icamen e de campo en calle de ba alla. Espacio op esi o, en in, as ixian e, que se opone a los
ac o es y se impone al espec ado e o zando el mensaje de angus ia que ya des ila po sí mismo el ex o
a abaliano. (...) El ámbi o escénico elegido impone o a condición undamen al, que al e a el modo
con encional de ecepción: el pun o de is a agmen a io, pa cializado, que necesa iamen e sopo a, más
que posee, el espec ado . (...) El espec ado no es nunca obse ado p i ilegiado, dominado en pano ámica
de oda la si uación, sino que, si uado en un pun o cualquie a de un espacio escénico longi udinal, con o ma
de pasa ela, se e obligado cons an emen e a elegi el obje i o de su pe cepción, el ac o que le in e esa o el
aspec o de la ep esen ación que él mismo a seleccionando, de acue do con la línea in e p e a i a, de
ca ác e simul áneo, elegida po el di ec o escénico." (Manuel Pé ez, "El balle de la mue e", Dia io de
Alcalá, 14 de Mayo de 1994).
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Como Pa is ha señalado, la no ación del ex o espec acula debe á se ela i a, es
deci , se á más ú il con a con a ios ipos de no ación en unción del obje i o buscado,
pe o ambién en unción del ecep o que mi a el espec áculo (lo cual des uye, de paso,
oda espe anza de no ación 'cien í ica' en sen ido posi i is a). Los e ec os depa ados po la
ep esen ación no exis en más que "si son pues os de elie e po el espec ado , a pa i del
cual debe á se elabo ada la no ación sis emá ica del espec áculo". De es a mane a, el
espacio-plano ideal, como ep esen ación diag amá ica de los elemen os ea ales que
in e ienen en cada unidad escénica adop ada, inclui á la mención de los p incipales
cambios en la isión del público: luga conc e o, pe spec i a, dis ancia del juego ea al e,
incluso, g ado de e acidad o de dis anciamien o en la enca nación de los pe sonajes po
pa e de los ac o es. Se a a, en de ini i a, de inclui en el espacio-plano la medida de
es os ac o es de pe cepción, de mane a simila a la indicación del ai e musical en las
pa i u as.
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9ª) Ace ca de la in e p e ación global:
Como hemos indicado, la selección e in e p e ación pa cial de cada no a de la edición
escénica debe eni de e minada po el man enimien o de la cohe encia con la línea
es é ica y con la me odología adop adas, as la que debe alen a necesa iamen e un
concep o de e minado del hecho d amá ico.
Lo dicho no excluye la elabo ación - ecuen e, po o a pa e, en cie as p ác icas de
edición con encional- de un es udio p e io al ex o edi ado en el que se lle e a cabo, no
sólo la explicación de la ob a en el ma co de la his o ia de la c eación d amá ica, sino
ambién la elación exis en e en e la es é ica ea al que de e minó la c eación de la pieza
y los p esupues os adop ados en la no ación. Pe o, dado que ales documen os p e ios no
cub en po sí solos las exigencias de la no ación ni cons i uyen una edición en sí mismos,
se á necesa io man ene , a lo la go del abajo de edición de odo el ex o, los
p esupues os adop ados, de mane a que cada ano ación y cada comen a io e elen una
in encionalidad de i ada de dichos p esupues os.
Es e es el signi icado que, en nues a opinión, e is en las indicaciones ealizadas po
Pa is en el sen ido de que, así como oda desc ipción, en cuan o ac o he menéu ico,
explica ambién a su in é p e e, el espacio-plano ambién debe da cuen a de las hipó esis
de abajo de la no ación. En consecuencia, el 'dibujo' del ex o espec acula debe
necesa iamen e i acompañado de una e lexión sob e los p esupues os ideológicos y
es é icos del discu so c í ico (incluyendo en e ellos la inalidad de la no ación), lo cual,
po o a pa e, se i á pa a o ien a al lec o en la pe spec i a elegida po el enca gado de
la no ación.
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F en e a algunos p ocedimien os analí icos de o ien ación semiológica que disg egan
los sis emas sígnicos, analizando po sepa ado cada código y las elaciones en e los
p incipales signos que lo in eg an, es imamos p e e ible, en o den a la in e p e ación
global implíci a en oda edición escénica, la adopción de p ocedimien os que se basen en
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Id., pág. 148.
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Pa ice Pa is, op. ci ., pág. 162.
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una conside ación del ea o den o del ma co gene al de las a es y, po an o, en una
explicación del lenguaje d amá ico desde el ámbi o más gene al de los es ilos a ís icos.
En suma, como ha indicado Pa is, la mayo pa e de los mé odos de no ación del
espec áculo ea al
opiezan con la cues ión de la ansc ipción del juego ac o al, del i mo de la pues a en
escena, de la in e acción escena/sala y, en un plano global, de la in e dependencia de las
a es y de las écnicas escénicas.
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F en e a es as limi aciones, la labo de edición escénica, que hemos p ocu ado
desc ibi a lo la go de es e abajo, debe ex ae su sen ido úl imo de la co ec a
in e p e ación semán ica del ex o edi ado, pa iendo, pa a ello, necesa iamen e de la
conside ación de las co ien es a ís icas gene ales en cuyo in e io se insc iben los es ilos
escénicos que de e minan la c eación del d ama u go y p o een los elemen os y ecu sos
especí icamen e ea ales de la ob a.
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Pa ice Pa is, op. ci ., pág. 157.