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Acta de la sesión pública inaugural que en 8 de enero de 1860 celebró la Real Academia de Medicina y Cirugía de Granada

Abstract

Rúst.

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Acta de la sesión pública inaugural que en 8 de enero de 1860 celebró la Real Academia de Medicina y Cirugía de Granada

Author: Real Academia de Medicina y Cirugía (Granada)
Publisher: Granada : Imprenta de Don Juan María Puchol
Year: 1861
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/56830/1/C-001-100%20%285%29.pdf
AC
W
A C T A
SESION PÚBLICA INAUGURAL
OTE
en 8 de Ene o de 1860
CELEBRÓ LA REAL ACADEMIA
DE MEDICINA Y CIRl iíA
GRANADA,
PUBLÍCASE POR ACUERDO DE LA MISMA CORPORACION.
GRANADA.
Imp en a de Don Juan Ma ía Puchol.
1861. Á
BIBLIOTECA HOSPITAL REAL
GRANADA
Sala: £ >
Es an e: OoJi
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¿L w s
DE LA
SESION PÚBLICA INAUGURAL
QUE
en 8 de E n e o de 1 8 6 0
CELEBRÓ LA REA L ACADEMIA
DE MEDICINA Y CIRUGIA
HE
GRANADA.
PUBLÍCASE POR ACUERDO DE LA MISBIA CORPORACION.
GRANADA.
Imp en a de Don Juan Ma ía Pachol.
•1801
SESION PÚBLICA INAUGURAL
de 8 de Ene o de 18G0.
Pmldn cu del S . D. Auloulo Coca.
SEÑORES
Coca.
Ma eos.
Alonso.
Lap esa.
C eus.
A güe a.
A ila.
Medina.
En ocho de Ene o de mil ochocien os se
sen a, y una del dia, eunidos en la Sala de
Jun as del Hospi al del Re ugio los Seño es
que al má gen se exp esan, y ademas algu
nos indi iduos de la Sociedad de Amigos
del País y de la Academia de Bellas A es de
es a Capi al, con a ios Ca ed á icos de la
Uni e sidad y o os p o eso es de Medicina
y Ci ujía, se dió p incipio á la sesión ap o
bando el ac a an e io .
Después el Socio D. Nicolás de Á ila, se
ocupó en la lec u a del Discu so inaugu al
de que es aba enca gado, y e sando és e so
b e el
Abo o Qui ú gico
, exp esó de una
áculos; pe o son los mas acep ables po su segu idad
y po que sob e los muchos p ocede es p opues os, son
de los que menos di icul ades o ecen. La punción de
las memb anas, dando luga al de ame de las aguas
del annios , eplega la ma iz sob e el e o, y esci ando-
se con el con ac o inmedia o de es e cue po, acaba po
p oduci con acciones que de e minan el pa o. La
comp esión di ec a que el e o su e po las pa edes del
ú e o p i adas de las aguas annió icas que le p o egen,
hace á eces en o pece el cí culo e al, y es e es un
incon enien e que a ec a al manual ope a o io; p e i
iendo muchos la dila ación mecánica, ejecu ada con
cue pos dila an es in oducidos en el cuello u e ino, que
á la ez de p oduci aquel esul ado, es imulan la ma
iz y p o ocan sus con acciones. Mas, como quie a
que es e e ec o no se ob iene an p on o cual con end ía,
e a dándose á eces dos y es dias la p esen ación de
las con acciones de la ma iz; dá luga la pe manencia
de es os cue pos á es ados i i a i os an in ensos, que
obligan á sepa a los an es de iempo; es deci , de que
hayan p o ocado el pa o.
Yo me a e e ía á p opone una ope ación mis a, que
al ez ob ia a los incon enien es de es os dos mé odos.
La dila ación , punción y aponamien o , p ac icadas
á la ez, pod ían se en ajosas á cualquie a de es as
ope aciones aisladas. Un pedazo de esponja colocado
en el cuello u e ino, si á las diez ó doce ho as no ha
p oducido con acciones, debe á sepa a se, hace se
la punción de las memb anas, y al ins an e se p ocede
á al aponamien o, que se i á de obs áculo á la salida
comple a de las aguas, dejándolas escapa paula ina
men e. La dila ación del cuello po la esponja ; la o u a
de las memb anas; el de ame len o de las aguas po
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medio del apón , y el es ímulo que es e p oduce en la
ma iz, deben causa las con acciones de es e ó gano
an es de es a ácuo comple amen e de líquido; pudién
dose e i ica de es a mane a el pa o sin g a es acci
den es.
Aho a bien: ¿En qué casos pod á se necesa io p o
oca el pa o, en e i ación de iesgos de la mad e y
del e o ?
Cuando llega el momen o de desca a se la ma iz,
colocada den o de una ca idad huesosa, del p oduc o
de la concepción; es e iene que a a esa dicha ca i
dad ; la cual es á de al modo dispues a po la sábia
na u aleza, que sus dimensiones cOncue dan con los
diáme os de las ex emidades de aquel: si es as ela
ciones al an, el pa o se hace imposible. El es ado de
ges ación p oduce as o nos an a iados y algunos de
ellos de al impo ancia, que amenazan la ida de la
p eñada de una mane a mny di ec a , sin que los ecu 
sos médicos sean bas an es á co egi los; siendo el
pa o el único que puede pone in á es ados an ala 
man es. De es os úl imos me ocupa é después. T a emos
aho a de las es echeces de los diáme os de la pél is.
Si son ales es as que no pe mi en el paso de un e o de
odo iempo; pudiendo e i ica lo an es de su comple o
desa ollo; y , si en es e caso es aquel iable; ecla
man es a ope ación. ¿Qué eglas debe án segui se pa a
c ee la debidamen e au o izada? Siemp e que la es e
chez sea al que no pueda espe a se a a iese po ella
el ex emo ce álico de un e o de odo iempo, y que
es é en elación con los diáme os de la cabeza del e o
de sie e meses , en cuya época la c ia u a iene odas
las condiciones de ida ; es deci , se la conside a ia
ble; pa ece que pod á se p ac icada. Los ocólogos
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ap ecia án con exac i ud los icios de con o mación de
la pel is con el auxilio de los pel íme os, que ma can
las p opo ciones de elación en e la capacidad de la
ca idad pel iana y el desa ollo que la cabeza del e o
ha adqui ido á la época en que puede nace con ida y
conse a la p obablemen e. Pues bien, en onces el
Abo o qui ú gico ha á que el pa o se e i ique sin que
la mad e pelig e, y con undadas espe anzas de que la
c ia u a se sal e. La na u aleza, po sí sola , no conse
gui la e mina el pa o, cuando la es echez pel iana
uese al, que el e o de odo iempo no pudie a a a
esa la. En semejan e es ado ocu i á la mue e ine i
able de ambos se es, si la ciencia no in e iene con
sus ecu sos.— Con o os cuen a, á mas del Abo o
qui ú gico, siemp e que no quie e que el pa lo sea
p ema u o. La Sin isio omia y la ope ación Cesá ea.—
Una ú o a deben se p ac icadas, según las ci cuns an
cias del caso á que me e ie o. La p ime a , á in de que
se e mine el pa o , cuando la es echez no es demasia
da , pe o bas an e pa a impedi el descenso del e o po
el es echo supe io , y calculando su icien e el ensanche
que o ece la sepa ación de la sín isis pu iana. Todos
conocemos es a ope ación: sabemos su g a edad; es
ino ensi a pa a el e o, mas nó pa a la mad e. Los
cuad os es adís icos nos p esen an la e ce a pa e de
de unciones en un núme o dado de ope adas; y mu
chas de las es an es a as an una exis encia en e ma,
pos adas en cama, y sucumben al in de la gos su i
mien os; de modo que puede g adua se la pé dida de
aquellas en mas de un cincuen a poF cien o . Repi o, que
es ino ensi a pa a el e o la Sin isio omia; pe o,sin
emba go, ya po que se p ac ica cuando el abajo del
pa o se ha p olongado mucho y pe dídose la espe anza
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de que la na u aleza bas e, po sisóla, i e i ica lo;
ya po que á eces hay que ayuda le con la aplicación
del o cep, pe ece ambién una mi ad de aquellos,
según los mismos cuad os es adís icos. Po lo an o,
debe ene se p esen e que al pa de se una ope ación
de necesa ias y g a es consecuencias pa a la pa u
ien e, causa una pé dida eno me eulos e os.
La Cesá ea es aun mas g a e oda ía; c uen a has a
el ex emo de ho o iza á los que la p esencian , es de
unes os esul ados el mayo núme o de las eces. Dos
e ce as pa es de ope adas sucumben, según las obse 
aciones hechas y da os ecogidos; y á la e dad que
pa ece p o idencial que se sal e la e ce a pa e es
an e. La ex ensa he ida que debe p ac ica se; los e
jidos que se in e esan, y la in lamación que, po con
secuencia, se desa olla, nos hacen has a duda del buen
éxi o de es a e ce a pa e de ope adas. La me ope-
i oni is pue pe al, debida á causas acciden ales, es
una de las en e medades mas g a es : pues bien , en la
ope ación Cesá ea ha de desa olla se con p ecisión;
los medios de abo a la son insu icien es, po que la
g ande he ida que se ha p ac icado la sos iene, y el
de ame de líquidos den o de la ca idad hace que la
pe i oni is sea an in ensa y aguda, que no se concibe
llegue á sal a se una muge de las que la su en. En
es a ope ación el e o no debe pe ece , y , sin sabe
po qué, según dice O ila, de cien o diez ex aídos
po ella mu ie on ein e y nue e y cua o nacie on
muy endebles; luego ampoco dejan de co e pelig o
po es e medio. O a ope ación pudie a emplea se en
los casos de es echeces de la pél is. Me e ie o á la
Emb io omia. Pe o es a solo se pod ía p ac ica e
niendo ce eza de la mue e del e o; pues, como su
—la—
nomb e demues a, consis e en la des ucion del mismo:
el udmi i la como suple o ia de las an e io es, dando
po esul ado cie o la mue e de un se , al lado de
o as que o ecen p obabilidades de sal a lo, se ia
inmo al.
Aho a bien: ¿Qué iesgos o ece el Abo o qui ú 
gico, admi ido como pa o p ema u o a i icial? De
doscien as ein a y ocho ope adas po á ios P o eso
es, casos eunidos pa a o ma un cuad o es adís ico,
esul a; que solo han mue o cua o: és o con elación
á la mad e. Respec o del e o: cien o doce pe ecie on
y cien o ein e y seis se sal a on. De aquí se deduce
e iden emen e: que el Abo o qui ú gico es ino ensi o
pa a la mad e; pues un núme o igual de pa os na u
ales, pod ía da la misma pé dida, á consecuencia de
los iesgos que la muge co e en el pue pe io: y con
e e encia á los e os , que se sal an mas de la mi ad.
En las ope aciones Cesá ea y Sin isio omia sucumben
mas de la mi ad de las muge es , y suponiendo que los
e os se sal a an odos, que, como hemos demos ado,
no sucede así; ¿Son iguales las conside aciones que se
deben al e o y las que me ece la mad e ? C eo que nó.
La mad e es á ligada á la sociedad po los ínculos de
la amilia; po los debe es que desempeña; po los
as o nos que su mue e causa, al deja un acío én
elas pe sonas que la odean: iene mas de echo á la
ida, po que ha co ido odos los iesgos que la in an
cia o ece, á que la pube ad expone y se encuen a
en una edad en que la exis encia iene mas segu idad
de conse a se; y, po úl imo , es ú il á la sociedad en
odos sen idos. El e o, po el con a io, aunque con de
echos desde el ins an e en que es concebido, ca ece
de muchos has a el de su nacimien o; co e g andes
- H 3 -
nosgos en la in ancia, y, po lo mismo, sus p obabi •
lidades de ida son escasas; no iene debe es que cum-
pli y la sociedad no le u iliza bas a mas a de, cuando
su edad lo pe mi e. Queda, pues, p obado que la ma
d e me ece se p e e ida al e o ; y no a en ando di ec
amen e á la ida de és e el pa o p ema u o a i icial,
an es bien, eniendo po obje o sal a la de ambos se es
con menos pelig os que las ope aciones Cesá ea ySiu i-
sio omia; deba á p e e i se á es as siemp e que haya
una es echez de la pél is, que, no pe mi iendo el pa o
na u al de odo iempo, pueda e i ica se al inal del
sép imo mes de la p eñez. — ¿Po qué se ha echazado
has a aho a, y aun es á an poco en p ác ica en algu
nos pa os es a ope ación? —Po que ha co ido las ici
si udes del c i e io, como o os muchos pun os de la
ciencia, c eyéndola pe judicialé inmo al. En cuan o á
lo p ime o , ya hemos is o que, á la al u a en que se
encuen a la Ci ugía, es a ope ación es á simpli icada
de al modo que es ino ensi a á la mad e y di ec amen e
al e o; me eciendo la p e e encia, en los casos que
es á indicada, á las demas que pueden sus i ui la. En
cuan o á lo segundo, eamos si hay azón pa a lla
ma la así, y, po inmo al, epele la.
Cuando conocido un de ec o de con o mación en la
pél is de la muge emba azada , se enga la con icción
de que el pa o de odo iempo no puede e i ica se,
po que los diáme os de aquella no son su icien es á
da paso á la ex emidad ce álica del e o, que ha lle
gado á su comple o desa ollo , y que á los sie e me
ses se á ac ible es e paso, po deci elación los diá
me os que en onces iene la cabeza de la c ia u a con
las es echeces de la ca idad pel iana de la mad e; ¿Se
ia inmo al p o oca el pa o p ema u o, oda ez que
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el e o es iable á es a época, y que á la muge no se
la lince co e pelig o alguno; supues o que las demas
ope aciones que pueden e i ica se son de g a es con
secuencias pa a la una y el o o? ¡ Nó, y mil eces nó!
Pues, ¿En qué ci cuns ancias se emplea á pa a cali i
ca la an du amen e? — Los icios dominan al géne o
humano; la muge , débil po su o ganización delicada,
es mas sucep ible de pasiones ehemen es que el hom
b e; el amo es una délas que, po la o ganización
especial de la misma, pa ece desa olla se en ella con
mas ene gía: la educación que la sociedad la o o ga,
odeándola de p i aciones , é imponiéndola cie os de
be es , la hacen oda ia mas p opensa á se dominada
po es a pasión. El eca o , la hones idad y la conse 
ación de la i ginidad son p endas que la ado nan;
pues la sociedad las dá un jus o alo , echazando con
esca nio á laque ol ida sus debe es y al a á ellos en
egándose á la pasión que la domina.
A la az del mundo se ocul an los icios po algún
iempo: con un elo hipóc i a se cub en al as g a es
que pasan desape cibidas ; pe o p on o es as al as apa
ecen en oda su de o midad, y ni se pe donan , ni se
ol idan. Un emba azo ilíci o cons i uye á la muge en
el caso de se desp eciada , y la que débil se en egó
á una pasión que domina no supo, suele se ue e,
a e ida y has a c iminal, po no e se en si uación an
is e y bocho nosa. Muchas acep a ían, en ella, el
Abo o qui ú gico, y ed aquí lo inmo al de es a ope
ación. Yo la llama é en onces c iminal, pues que la
Ley la cali ica de deli o y como al la cas iga. Pe o si
en es a ci cuns ancia iene una aplicación delincuen e:
¿ Deja á po eso de se noble y humani a ia cuando se
emplea líci amen e, como medio el mas ad-hoc y se-
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gu o de conse a la ida de dos se es,.en los casos ya
e e idos?
Y si la llegamos á condena po que enga es a apli
cación o cida : ¿Qué ha emos de odos los medicamen
os que la admi en semejan e? ¿Se bo a án de la ma
e ia médica? ¿ Inu iliza emos odas las sus ancias que,,
como enenos , pueden se i de ins umen os al c i
men? Nos p i a íamos, en onces, de los ecu sos mas»
p eciosos pa a cu a las en e medades.
Pues bien : ¿Qué hace en ci cuns ancias ales? ¿ De
secha ei pa o p ema u o, po que puede emplea se
mal; ó admi i le, en is a del obje o loable que se p o
pone el Tocólogo , cuando le acep a como único medio
de sal a la ida de la mad e y del e o? Yo pienso,
con el mayo núme o de P o eso es que se han ocupado,
de es a ma e ia , que, sin epugnancia alguna , se de
be admi i en la p ác ica de obs e icia , como ope a
ción de u ilidad posiú a,, empleada debidamen e. Pa a'
ello, siemp e que se c ea p ecisa, hab á de dá sela-,
la publicidad necesa ia, y p ecede una consul a en
la que esul e adop ada po con o midad absolu a.
Al a a del Abo o qui ú gico lo he conc e ado
los casos de icios de con o mación en la ca idad pel
iana, y no me he ex endido á o as en e medades», en»
las cuales ambién se ecomienda. En los iolen os a a
ques de asma; en los ne iosos, en» que suelen p esen
a se con ulsiones ue es; en las a ecciones del co a
zón; en» las hid opesías , y o as a ias que amenaza e
la ida de la emba azada, ha sido aquel p opues o*,
siemp e que odos los medios sean insu icien es , y.
que, c eyéndolas sos enidas po la ges ación , se espe a
e minen cuando concluye es a.
Muy di ícil de esol e es el p oblema de si debe ó
- e 
ñó p ac ica se el Abo o qui ú gico en ales ci cuns an
cias. Yo me gua da é bien de hace lo; pues unaeslic-
eliez puede ap ecia se con oda exac i ud po los me
dios que la ciencia posee, y p oba se ma emá icamen e
que no se e i ica á el pa o, cuando, llegado á su e mi
no , no gua den elación los diáme os del con enido
con los del con inen e; pe o deci que dichos padeci
mien os e mina án po comple o cuando el emba azo
cese; que en los momen os de e ec ua se aquel no se
ag a a án , y que el pue pe io , es ado de suyo expues
o , no se complica á con la en e medad exis en e , es
muy a en u ado pa a decidi lo , y an ela duda no c eo
que deba au o iza se la p o ocación de un pa o p ema
u o. Po lo an o, asi como lo admi o decididamen e en
los casos de con o mación de la pel is que, cons i uyen
do es echeces en sus diáme os, imposibili en el de
odo iempo; lo echazo cuando quie a emplea se bajo
el p e es o de comba i una en e medad que se c ea
sos enida po el emba azo,
Al ale me délas palab as «Abo o qui ú gico» no las
he usado en su acepción igo osa ; me he alido de ellas
pa a de e mina una ope ación que iene po obje o
p o oca las con acciones de la ma iz , á in de que
se desca e del p oduc o de la concepción ; mas cómo el
abo o solo se denomina así no siendo el e o iable, y
llámase pa o p ema u o eniendo es elas condiciones
de iabilidad; yo, epi o que únicamen e me he ocu
pado del úl imo. Añadi é , pa a conclui , algunas a
ses, ace ca del e dade o abo o.
En e los Tocólogos se ha discu ido s i, cuando exis
a cualquie a de las en e medades enume adas an e io 
men e; de esas que sos enidas ó ag a adas po el em
ba azo , ponen en pelig o la ida de la muge ; debe á
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p o oca se el abo o, en su e dade o sen ido; es de-
c. , an es do que el e o sea iable. Ya pod á in e i se
mi opinión. Si cuando es elo es, no c eo su icien e
men e jus i icada es a ope ación, ni o o medio ahnino
ine de e miue el pa o: ¿Con cuan a mas azón debe á
desecha se, eniendo la ce eza de sac i ica la ida
de mi se , sin la segu idad de conse a la de o o? Y
aunque es a se u ie a : ¿Le es dado al P o eso elegi
ida po ida? Se me obje a á que en es a misma Me
mo ia he dicho que iene la mad e mas de echos que el
e o á la exis encia; pe o ad ié ase que son muy jus
as eilesiones cuando se a a solo de aumen a , po
una necesidad impe iosa, los pelig os que al mismo o
dean , mas nunca de p onuncia su sen encia de mue 
e. Asíes que la Emb io omia se impugna po el mayo
núme o de los Au o es, habiendo en aquel señales de
ida; y, po idén ica azón , el abo o, en su genuino
sen ido, no debe admi i se, sino cuando haya mues
as inequí ocas de la mue e del e o.
Reasumiendo.
He p ocu ado demos a qne el Abo o qui ú gico es
un manual ope a o io, que se emplea en obs e icia con
obje o de p o oca el pa o an es de iempo ; que es á
indicado siemp e que, exis iendo un icio de con o 
mación en la pel is que de e mine disminución de la
longi ud de sus diáme os na u ales, allen las elacio
nes de p opo ción con los de la ex emidad ce álica del
e o de odo iempo, y se haga imposible el paso de
es a po aquella, llegado su é mino egula ; pe © sien
do indispensable que la es echez no impida que pueda
a a esa la el e o al cumpli el sép imo mes; en cuya
época, si bien es meno su desa ollo, iene odas las
condiciones de iabilidad necesa ias. Que es a ope a-