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Influencia de las ciencias económicas y sociales en la educación de la mujer : novena conferencia : 18 de abril de 1869

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Rúst.

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Influencia de las ciencias económicas y sociales en la educación de la mujer : novena conferencia : 18 de abril de 1869

Author: Rodríguez, Gabriel
Publisher: Madrid : Imprenta y Estereotipia de M. Rivadeneyra
Year: 1869
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/75207/1/C002007-11.pdf
UNIVERSIDAD DE MADRID. h I
CONFERENCIAS DOMINICALES
LA EDUCACION DE LA MUJER.
NOVENA CONFERENCIA.
INFLUENCIA
DE LAS
CIEN CIAS ECONÓMICAS Y SO CIALES
EN L A ED U C A C IO N DE L A M U J E R ,
POR
D. GABRIEL RODRIGUEZ,
P o eso de la Escuela de Ingenie os de Caminos.
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MADRID,
IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYRA,
calle del Duque de Osuna, núm. 3.
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B I B L IO T E C A H O S P IT A
G R A N A D A
Sala: C2 |
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UNIVERSIDAD DE MADRID,
CONFERENCIAS DOMINICALES
SOBRE
LA EDUCACION DE LA MUJER.
INFLUENCIA
DE LAS
CIEN CIAS ECONÓM ICAS Y SOCIALES
E N L A ED U C A CIO N D E L A M U JE R ,
D. GABRIEL RODRIGUEZ,
P o eso de la Esencia de Ingenie os de Caminos,
IMPRENTA T ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYBA,
calle del Duque de Osuna, núme o 3.
B I B L IO T E C A H O S P IT A L R E A L
G R A N A D A
Sala: c
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UNIVERSIDAD DE MADRID,
CONFERENCIAS DOMINICALES
SOBRE
LA EDUCACION DE LA MUJER.
NOVENA CONFERENCIA.
INFLUENCIA
DE LAS
CIENCIAS ECONÓM ICAS Y SOCIALES
E N L A ED U C A C IO N D E L A M U JE R ,
D. GABRIEL RODRIGUEZ,
IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYR A ,
calle del Duque de Osuna, núme o 3.

El ilus e p omo edo de es as Con e encias, mi
digno amigo D. Fe nando Cas o, que en es e mo
men o nos p eside , es una de las pe sonas que me
inspi an más p o unda simpa ía y conside ación
más espe uosa, po su g an alen o, po su as a
ins ucción, y po algo que ale más que odo eso ,
po sus al as cualidades mo ales. Sin emba go, al
subi boy á es a ibuna, al e me en e á en e
con un público an nume oso, an espe able y an
bello si mi o á mi mano izquie da, igualmen e es
pe able, aunque no an bello, si mi o á mi de echa;
al eco da que desde es a misma ibuna os lian
di igido la palab a o ado es an eminen es como
los S es. Sau omá, Canalejas , Co adi, Mo e ; al
pensa que debeis conse a i a oda ía la imp e
sión del discu so elocuen ísimo p onunciado po el
S . Echega ay el domingo úl imo, me encuen o-
en una si uación an des a o able y an comp ome
ida, engo una isión an cla a de la insu iciencia
de mis ue zas, que, ancamen e lo con ieso, sien o
hacia el S . Cas o una especie de malque encia,
algo de enco amis oso; que al in y al cabo él me
ha pues o en es e apu o con su bené ola in i ación,
que yo ni podia ni debia desa ende . Pido al seño
Cas o pe dón po es e mal sen imien o, de que
públicamen e me acuso, y que ademas es injus o;
po que, aunque yo no enga, como no engo segu a
men e , cualidades pa a ocupa dignamen e es a i
buna, y po lo mismo que no las engo, debo ag a
dece más al S . Cas o que me haya p opo cionado
ocasión de coope a á es as Con e encias, cuyo ob
je o es digno de oda sue e de alabanzas, y cuyo
esul ado no puede ménos de se bene iciosísimo
pa a el enacimien o de nues a pa ia á la ida de
los pueblos ci ilizados. Po poco que ap endié amos
aquí; aunque no ap endié amos nada, lo cual no su
cede , po que mucho hemos ap endido y ap ende e
mos , cuando o os o ado es ocupen es a ibuna, o
da ía es as euniones se ian ú iles y mo ales. El
amo á la ciencia, el deseo i o de posee la, el a
bajo y la asociación pa a alcanza la, son ac os y
sen imien os que lle an en sí mismos su en aja y
su p emio, po que pu i ican el alma, le an ándola
po encima de las mise ias de la ida, pa a hace la
pensa en ines más g andes, más sublimes, más
dignos del se acional, que sien e en lo ín imo de
su conciencia algo de in ini o y de di ino.
Ya o os o ado es os lian dicho con una elocuen
cia que yo no puedo imi a , y os han demos ado
que el in gene al de pe ecciona se y de ealiza la
na u aleza humana, an o obliga á la muje como
al homb e, po que la pe sonalidad acional a anca
en ambos se es de igual o igen, y iene en ambos
se es ca ac e es y condiciones iguales. La di isión,
la sepa ación de los dos sexos en odo lo que iene
elación con la ciencia; di isión que ha du ado an
os siglos, y áun subsis e en pueblos muy adelan
ados; la p eocupación que edaba á la muje el
conocimien o de las admi ables leyes que igen el
mundo ísico , el mundo económico, el mundo mo
al , son cosas conside adas ya como absu dos en
nues o siglo, po odo el que piensa, y no hay
ob a más ú il, más digna de ap ecio, que la de a
cili a os los medios de adqui i el conocimien o de
esas leyes, dando empleo ap opiado y digno á ues
a in eligencia, igual á la nues a; á ues o sen
imien o , an supe io al nues o.
Po eso el p ime pensamien o del S . Cas o,
consag ado siemp e á las buenas ob as, al plan ea 
se en España la libe ad de eunión y de enseñan
za, ha sido llama os á es as Con e encias, y ecla
ma ues o concu so, no pa a que en ellas lo
ap endamos y lo expliquemos odo, sino pa a que
os a i méis en el con encimien o de la necesidad de
e o ma en España la educación de la muje , y
» ye a, ó de o o cualquie géne o de lana, á excep-
» cion de las mangas y uel as de las mangas de las
» casacas, y las medias, en las cuales se pe mi e el
» uso de la seda. »
Todo es o, Seño as, es eminen emen e idículo;
pe o luego iene en la p agmá ica una cosa que ya
no es idicula, que es ho ible : la pa e ela i a á
las penas que se imponian á los ciudadanos que al
aban á es as p esc ipciones. La pena e a di e en e
según la clase de las pe sonas. Si se a aba de una
pe sona de dis inción, se cas igaba con benignidad,
dejando es e pun o «al a bi io del Consejo y de los
jueces que conocie en de las causas.» Po el con a
io, si e a menes al el delincuen e, se le cas igaba
po p ime a ez con el pe dimien o de lo denun
ciado, y ademas con « cua o años de p esidio ce 
ado de Á ica»; y po la segunda, con ocho años
de gale as. No puede da se mayo igualdad y jus i
cia en el cumplimien o de las leyes.
P escindo de deci os lo que p ecep uaba la mis
ma p agmá ica sob e los en ie os , lu os, así en los
es idos como en los a aúdes, colgadu as, núme
o de hachas y ci ios, e c. Los gobie nos disponían
en aquella época como seño es absolu os de odos
los ac os de nues a ida, incluso el alimen o, pues
ijaban has a el núme o de pla os que cada ciudada
no podia pone en su mesa.
Y no se limi aban los legislado es, si puede
da se es e í ulo á los que de al modo ol idaban que

hay leyes económicas y sociales de c eación di ina;
no se limi aban á los ac os de la ida ísica; impo
nían al homb e la c eencia eligiosa, el lib o que
podía lee , las dis acciones á que podia en ega se,
y el empleo que debía hace de sus capi ales; en
una palab a, des uían la libe ad en odo, absolu
amen e en odo cuan o se e ie e á las necesidades,
al abajo, á las sa is acciones humanas. Y aunque
hemos andado mucho en el camino de la jus icia,
al a a ún bas an e camino que eco e . Hace pocos
meses que en España el Gobie no no nos pe mi ía
celeb a es as euniones, aunque nos dejaba en e a
libe ad pa a i á los o os; nos impedia lee o os
lib os y asis i á o os espec áculos ea ales que
aquellos que ap obaban sus censo es ; no podíamos
ap ende o as ciencias que las que nos enseñaban
sus maes os; no podíamos, po ul imo, deja de p o
esa la c eencia, eligiosa o icial sin exponemos a
se cas igados con el ex añamien o ó el p esidio.
¿ Y po qué es os e o es, po qué es os disla es,
po qué es a mane a de egi la sociedad ? Po que
los legislado es que esas p esc ipciones dic a on, no
se ocupaban de sabe si había una ciencia social;
no se ocupaban de sabe si, asi como en el o den
ísico exis en leyes a ales y necesa ias, de cuya obe
diencia no puede p escindi se, hay ambién le
yes en el o den mo al que deben espe a se y cum
pli se.
Ya eis, Seño as, cómo el conocimien o de las
ciencias económicas y sociales del o den na u al es
de absolu a necesidad pa a la ida. ¿Y sabéis lo
que en esúmen esas ciencias nos dicen, la egla
sup ema que nos aconsejan pa a la o ganización
de las sociedades ? El espe o de la libe ad, el es
pe o de la pe sonalidad (humana. Las leyes cien í i
cas demues an que cuando los pueblos se o gani
zan sob e la base de la jus icia , cuando la libei ad
y el de echo es án cuidadosamen e asegu ados, los
pueblos p og esan sin o a in e ención de los go
bie nos , y po la acción na u al de las leyes socia
les alcanzan en cada época el g ado máximo de
p ospe idad mo al y ma e ial que el es ado de las
ue zas económicas pe mi e. En b e e bosquejo de
es as leyes os da á, ya que no el conocimien o com
ple o que debeis a a de adqui i , y que no cabe
en el b e e espacio de es a Con e encia, una lige a
idea de la mane a como po su acción puede eali
za se el p og eso gene al de la humanidad en odas
las es e as de la ida.
El se humano, pa a pode i i como se in e
ligen e y mo al á la ez que como se animal, es á
obligado á sa is ace mil necesidades di e en es. Su
o ganización ísica exige un alimen o, un es ido,
una habi ación; su o ganización in eligen e y mo
al exige un alimen o ambién, menos ap emian e
al ez pa a la exis encia, pe o no ménos necesa io
pa a que el homb e ealice su des ino. Desnudo,
mise able, igno an e iene á la ie a, y no puede
cub i esa desnudez, le an a se de esa mise ia, des
ui esa igno ancia, sin pone en eje cicio las a
cul ades de que es á do ado, aplicándolas a los
elemen os y agen es que la na u aleza le p opo 
ciona.
Pa a aspi a á la sa is acción de las necesidades
sin que le epugnen y desalien en los es ue zos y
a igas que el abajo causa, exis e en el sé bu-
mano un mó il pode osísimo. Hay en él un deseo
insaciable de bienes a , una aspi ación incesan e a
una condición más ele ada. Cuando sa is ace una
necesidad se le p esen a una necesidad nue a; á un
deseo cumplido eemplaza o o deseo; á la ealiza
ción de la ilusión más ex a agan e sucede o a
nue a ilusión, y la an igua y conocida leyenda,
que odas hab éis oido con a en ues a niñez, de
aquel pob e pescado que con el auxilio de las Ha
das llegó á se un homb e acaudalado; que- quiso
se , y hé después, noble, más adelan e p incipe, ey
luégo, que oda ía quiso se ey de eyes, y ea
lizado es e úl imo deseo, aspi aba á se ado ado
como Dios, se unda en una idea p o undamen e
exac a, y p esen a á la humanidad como copiada
po un apa a o o og á ico.
Es e mó il, es a aspi ación, que es el g an eso 
e de la economía social; que es en las sociedades
lo que en el indi iduo el p incipio de la ida ; que
es el mo o que pone en eje cicio la ac i idad hu
mana, se conoce con el nomb e de in e es pe sonal.
Sus endencias se di igen á la mejo a del indi i
duo; pe o como és e es muchas eces igno an e y
epugna el abajo, el in e es pe sonal puede em
puja nos po dos caminos, el del abajo y el de la
expoliación. El homb e puede que e mejo a de
condición, abajando sin las ima el de echo y la
libe ad de sus semejan es, ó despojando á és os de
los u os que con el abajo han ob enido, y iolan
do po consiguien e su de echo y su libe ad. Y
aquí se p esen a la necesidad y la azón de se de
la ins i ución llamada gobie no, del Es ado, cuyo
in acional, es ealiza la jus icia, impedi oda
ag esión, odo ac o injus o, ce ando el camino de
la expoliación pa a el homb e, pa a que el in e es
pe sonal no pueda lle a le sino po el camino del
abajo. Con es a acción del Es ado, bas a pa a que
odas las ue zas sociales uncionen a mónica y o 
denadamen e.
En e ec o, siendo el único ecu so del homb e el
abajo, iene o zosamen e que aplica su in eli
gencia y sus acul ades ísicas á aquellas ope acio
nes que c ea más con enien es pa a la sa is acción
de sus necesidades. En esas ope aciones encuen a
obs áculos y esis encias, y es udia la mane a de
ence las, ob eniendo como esul ado de sus es
ue zos , lo que llama la ciencia económica p oduc
os ó u ilidades. Y en ended bien que esa denomi
nación an o se aplica á las cosas ó se icios que
sa is acen necesidades del o den ma e ial, como á
la música que nos ec ea, al lib o que ab e nue os
ho izon es á nues a in eligencia; á odo, en in, lo
que da sa is acción á nues as necesidades ísicas,
in elec uales y mo ales.
En la lucha del abajo, el homb e obse a que
algunos de sus semejan es ienen mayo ap i ud que
él pa a cie a clase de ope aciones, y es ablece con
ellos el cambio y la di isión de las ocupaciones; e
nómenos económicos de inmensa impo ancia en la
economía na u al de las sociedades. La di isión del
abajo aumen a la po encia p oduc i a y pe mi e
sa is ace mayo núme o de necesidades, y como
ademas, la obse ación enseña á los homb es que
no dedicando odo su es ue zo al log o de sa is ac
ciones inmedia as, y ese ando una pa e pa a
o ma medios auxilia es de abajo, pueden con
segui mayo es esul ados, se c ea inmedia amen e
el capi al. É s e pe mi e á su ez desa olla las e
laciones en mayo escala po medio del cambio, y
como cada indi iduo desea ob ene muchas u ili
dades en cambio del p oduc o de su abajo, pa a
hace és e más uc í e o, es udia y mejo a los p o
cedimien os , y nacen y c ecen las ciencias y las a 
es, sus i uyéndose la acción de las ue zas y agen
es na u ales á la acción humana, y ap o echán
dose el ien o, el agua, el apo , la elec icidad.
Cada u ilidad a, de es e modo, cos ando cada ez
meno es ue zo de p oducción al homb e, y p o
po cionándole mayo es en ajas, cuando acude con

ella á cambia la po o as en el me cado gene al,
donde se es ablece la compe encia de los que en
den y de los que comp an, ijándose la impo ancia
ela i a de cada p oduc o y de cada se icio, ó sea
el p ecio, que se dis ibuye en e los p oduc o es
en p opo ción del concu so que á la p oducción
hayan p es ado.
De es e modo, Seño as, po medio de es as le
yes , con homb es aislados, con homb es que nada
ligaba, al pa ece , ue a del lazo común de la ins
i ución gobie no, se o ma na u almen e una aso
ciación lib e, p ime o de pocos homb es; después,
cuando po el aumen o del capi al llegan á se las
comunicaciones más áciles y la p oducción más
ex ensa, de un núme o de homb es más conside a
ble. Así, po el solo es ímulo del in e es pe sonal,
ob ando den o de los limi es de lai jus icia, p ocu
ando alcanza siemp e el bienes a po medio del
abajo, se o ganiza na u al y lib emen e la socie
dad , se ligan los homb es con los lazos de una so-
lida idácl indes uc ible, sin pe de un á omo de su
libe ad como de echo, aumen ando en una escala
inmensa la es e a en que puede unciona esa libe 
ad; aumen ando, po lo an o, esa libe ad como
po encia, como medio de acción.
No quie o deci , sin emba go, Seño as, que po
ob a el homb e lib emen e den o de los lími es de
la jus icia haya de al a el mal en las sociedades.
El mal es un elemen o ine i able en la economía
social, una condición de la humana na u aleza. No
puede el homb e p og esa sin des ui obs áculos
y esis encias. Puede, ademas, equi oca se, y se
equi oca con suma ecuencia, en el empleo de los
medios p oduc i os de que dispone. Ademas, la
epugnancia al abajo puede hace se supe io al
in e es pe sonal, y as o ma al indi iduo en de
sidioso é inac i o. Pe o cuando es lib e, el daño
que el homb e causa con sus e o es ó con su desi
dia se con ie e en lección e icaz, y si e pa a que
se e i en en lo sucesi o los e o es semejan es, con
se ando i o en las conciencias el sen imien o de
la esponsabilidad, compañe o insepa able de la li
be ad. Y de desacie o en desacie o, de lección
en lección, el campo del e o y del mal disminuye
cada ez m ás; la in eligencia y la labo iosidad ex
ienden sus conquis as, y los pueblos an pasando
de igno an es y mise ables á ilus ados y p óspe
os , po los solos es ue zos indi iduales, po la sola
acción de la libe ad, ob ando según las leyes na
u ales del o den económico y social.
En es e b e e cuad o, que sien o no pode os p e
sen a con más cla idad y mayo es de alles, c eo,
sin emba go, que hay lo bas an e pa a que com
p endáis bien el sen ido gene al de las leyes cien
í icas, cuyo conocimien o me p oponía ecomen
da os en la p esen e Con e encia. ¿Y qué se deduce
de es e b e e cuad o? Que la condición necesa ia
de odo p og eso en la ida es la libe ad; que no
es posible hace mejo as en el empleo del abajo,
halla nue os medios pa a la ealización de los ines
humanos, da cumplida sa is acción á nues os sen
imien os y deseos legí imos, sin la independencia
del pensamien o, que busca y halla la ó mula del
p og eso, sin la libe ad de acción que ealiza esa
ó mula en la ida. De ese cuad o se deduce una
egla gene al pa a la ida de las sociedades huma
nas , que pod ía o mula se de es e modo: « Realí
cese el de echo po una ins i ución á es e obje o
exclusi amen e des inada, y déjese hace á la ac i
idad indi idual; espé ese la jus icia, y déjese
paso anco á la acción ecunda de la libe ad.»
Cla o es á, Seño as, que como consecuencia na
u al de es a egla, y pa a que su aplicación die a
sus na u ales esul ados, con end ía que nos ué
amos acos umb ando á i i sin el apoyo del Go
bie no; que ecu ié amos á él lo ménos posible, y
sólo pa a que de ienda nues a libe ad y nues o
de echo. Con end ía que abandonásemos esa idea,
oda ía bas an e gene alizada, de que el o den no
puede eni sino de la au o idad; que el Gobie no
iene la misión de ocupa se en odo y de a egla lo
odo.
Es a idea domina segu amen e oda ía en mu
chas de oso as. Os eco da é, pa a p oba lo, un
hecho ulga ísimo. Muchas de oso as eneis á
ues o ca go la adminis ación y cuidado de la
casa, y como adminis ado as celosas, p ocu áis eco-
nomiza los gas os y sac i icios, y es áis in e esa
das en la ba a u a de los obje os que consume la
amilia. Y ¡ cuán as eces, al sabe que ha subido el
p ecio de cie os a ículos, el pan ó el acei e, ó
cualquie a o o, os hab éis quejado y lamen ado,
indignadas po que el S . Alcalde, ó el S . Gobe 
nado , no se oponen á la codicia de los endedo
es , y no p ocu an, con la in luencia que les da su
au o idad, es deci , po medio de la ue za, eali
za la ba a u a! Quejas y lamen os po los que no
os censu o, que sois en es o an o menos culpables,
cuan o que los ois ambién á muchos homb es que
pasan po ilus ados, y has a los encon áis e
cuen emen e en le as de molde en las gace illas de
cie os pe iódicos.
Y lo que digo de es e caso pod ía decilio de
o os muchos pun os ela i os á las ciencias socia
les, que no puedo ci a po al a de iempo, y en
los cuales u ge des anece cie as p eocupaciones,
que cons i uyen un g a e obs áculo pa a el p o
g eso de nues a pa ia. Pe o no quie o deja de
habla os de uno de esos pun os que iene inmensa
impo ancia, po que el es ado de la ci ilización de
nues o siglo eclama una solución p on a, que po
d ía di icul a se mucho si, po al a de conocimien-
o su icien e, c eye ais debe opone os á ella. Me
e ie o al ma imonio ci il.
¡ Cuán o hab éis oido habla de es a ins i ución!
P obablemen e muchas de oso as hab éis oido ca-
i
V:

CONFERENCIAS PUBLICADAS.
Discu so inaugu al, leído po D. Fe nando de Cas o.
P im e a co n e en c ia : Sob e la educación social de
la muje , po D. Joaquín Ma ía San omá.
Segunda co n e en cia : Sob e la educación de la
muje po la his o ia de o as muje es, po D. Juan de
Dios de la Rada y Delgado.
Te c e a c o n e en cia : Sob e la educación li e a ia
de la muje , po D. F ancisco de Paula Canalejas.
Del L u jo , a ículo leído en la Con e encia domini
cal del 14 de Ma zo de 1869, po D. An onio Ma ía
Sego ia.
Cua a con e encia : Ace ca de la in luencia del
C is ianismo sob e la muje , la amilia y la sociedad,
po D. Fe nando Co adi.
Quin a con e encia : Sob e la muje y la legisla
ción cas ellana, po D. Ra ael M. de Lab a.
Lec u a sob e los lamen os de Je emías, dada en la
quin a Con e encia, po D. An onio M. Ga cía Blanco.
Se x a C o n e e n cia : Sob e la higiene de la muje ,
po D. San iago Casas.
Sé im a C on e en c ia : In luencia de la mad e sob e
la ocación y p o esión de los hijos , po D. Segismundo
Mo e y P ende gas .
Oc a a C o n e en c ia : In luencia del es udio de las
ciencias ísicas en la educación de la muje , po D. José
Echega ay.
Es as Con e en cias se hallan de en a en la po e
ía de la Uni e sidad, en el A eneo de Mad id, y en
las lib e ías de Du án, Bailly-Baillié e, Leocadio Ló
pez , San Ma in, y Cues a, al p ecio de m i# #*cal de
ellón.