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Memoria formada con arreglo á lo prevenido en el artículo 60 de la Ley de 23 de setiembre de 1863, sobre el estado que tenian en esta provincia los diferentes ramos de la administración provincial ... / redactada ... Ignacio Muñoz y López

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Memoria formada con arreglo á lo prevenido en el artículo 60 de la Ley de 23 de setiembre de 1863, sobre el estado que tenian en esta provincia los diferentes ramos de la administración provincial ... / redactada ... Ignacio Muñoz y López

Author: Muñoz y López, Ignacio
Publisher: Granada : Taller Tipográfico Provincial del Hospicio
Year: 1868
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/51432/1/C-001-007%20%282%29.pdf
GRANADA
DE LA
ADMINISTRACION
PROVINCIAL,
FORMADA
POR ACUERDO DE LA DIPUTACION,
CONFORME Á .O PREVENIDO
en el a ícu lo 60 de la L ey de 25
de Se iem b e de 1863.
M B M M A
SOBRE
LOS D IFE R E N TES HAMOS
MEMORIA
FORMADA
CON ARREGLO Á LO PREVENIDO EN EL ARTÍCULO 60
DE LA LEY DE 23 DE SETIEM BRE DE 1863,
SOBRE EL ESTADO QUE TENIAN EN ESTA PROVINCIA
LOS DIFERENTES RAMOS
DE LA
ADMINISTRACION PROVINCIAL,
Y MEJORAS QUE PUDIERAN INTRODUCIRSE EN ELLA',
REDACTADA
D E O R D E N Y P O R A C U E R D O D E L A D I P U T A C IO N
POR E L SEC RETARIO QUE ERA DE LA MISMA
EN AQUELLA É POCA,
D. IGNACIO MUÑOZ Y LOPEZ,
ABOGADO DEL ILUSTRE COLEGIO BE ESTA CAPITAL.
*-/■$- 27
FEBR. 95
GRANADA.
TALLER TIPOGRÁFICO PROVINCIAL DEL HOSPICIO.
1868.
BIBLIOTECA HOSPITAL REAL
g anada
Sala:
____
_
•Es an e:
___
;
MEMORIA
FORMADA
CON ARREGLO Á LO PREVENIDO EN EL ARTÍCULO 60
OE U LEY DE 23 DE SETIEM BRE DE 1863,
SOBRE EL ESTADO QÜE TENIAN EN ESTA PROVINCIA.
LOS DIFERENTES RAMOS
DE LA
ADMINISTRACION PROVINCIAL.
Y MEJORAS QUE PUDIERAN INTRODUCIRSE EN EL L A ,
REDACTADA
D E O R D E N Y P O R A C U E R D O D E L A D IP U T A C IO N
PO R EL SECRETARIO QUE ERA D E LA MISMA
EN AQUELLA ÉPOCA ,
D. IGNACIO MUÑOZ Y LOPEZ,
ABOGADO DEL ILUSTRE COLEGIO DE ESTA CAPITAL.
'-/■J- 27
FEBR. 95
GRANADA.
TALLER TIPOGRÁFICO PROVINCIAL DEL HOSPICIO.
18 68 .

.
'
• ■
La Ley de 25 de Oc ub e de 1865 p e iene que las Dipu a
ciones edac en, pe iódicamen e, una Memo ia sob e odos los
amos de la adminis ación p o incial, y de las e o mas ó me
jo as de que sean suscep ibles. La de G anada llena hoy es e
debe , no solo po obediencia al p ecep o legal, sino ambién
po que desea que el público conozca sus ac os, y los ap ecie y
juzgue con su impa cial c i e io; á es e iin, di idi emos nues o
abajo según lo exijan las di e sas ma e ias de que amos á
ocupa nos, pa a e i a así la con usion que esul a ía p esen
ándolo en conjun o, y acili a al mismo iempo el exámen ó
es udio de cualquie a de ellas.
Las an iguas leyes, o madas en iempos en que el elemen o
popula e a y enia que se , necesa iamen e, la base de nues a
o ganización polí ica, adminis a i a y económica, espondían
cie amen e á la época en que se dic a on, y dando á es as
Co po aciones amplísimas acul ades, que se ex endían á odo
el mecanismo de la adminis ación pública, y ponian en sus
manos áciles y expedi os medios de ob a , las colocaba en si
uación en ex emo a o able pa a acome e cualquie a em 
p esa ó p oyec o que endie a al mejo amien o de los in e eses
ma e iales y mo ales de los pueblos. Mucho se debe á los an i
guos Cue pos popula es, y acaso hab ían hecho algo m as, si
menos u bulen as las épocas que a a esa on, y apa ados ellos
de la incie a y escab osa senda de la polí ica, que e a la idea
dominan e en onces, hubie an podido dedica se con calma y
azón ia al único obje o pa a que debie on se c eados.
Pasa on esos iempos, y inie on o os en que, po la ue za
de los acon ecimien os, se incu ió en el ex emo opues o, pues
que iendo pone un dique que e ena a la incon as able in
luencia que eje cían las Dipu aciones P o inciales, queda on
és as casi comple amen e p i adas de oda in e ención en los
negocios públicos, sin o a acul ad que la de ap oba los epa 
imien os de la con ibución Te i o ial, y hace el so eo de
décimas en los eemplazos anuales, es deci , lo mas odioso que
ienen sob e sí es os ca gos: no e an, pues, o a cosa que un
ecue do de lo que ue on.
E a p eciso, po lo an o, ó que es os Cue pos deja an de
exis i , pues pa a nada se ían, ó que, dando nue a y mas con
enien e o ma á su o ganización, pudie an, sin incu i en
exage aciones, se un elemen o ú il y necesa io á la p o incia
y, en caso p eciso, un pode oso auxilia de los gobie nos. Así
lo econocie on los legislado es, y o mula on á es e in la Ley
y eglamen o de 25 de Se iemb e de 1865, y las demás que su
cesi amen e se han dado como complemen o de la adminis a
ción p o incial; las cuales, limi ando po un lado la ancha es
e a en que gi aban las p imi i as Dipu aciones y el omnímodo
pode que eje cian, y e is iendo, po o o, á las ac uales de
ex ensas acul ades en su ges ión adminis a i a y económica,
edándoles la en ada en el es é il ó in ecundo campo de la po
lí ica , pe m i en que es os Cue pos puedan m a cha con des
emba azo y holgu a y sin ningún géne o de abas ni obs ácu
los po el camino de las e dade as y ú iles e o mas.
La Dipu ación P o incial de G anada, cuyos indi iduos son
los p ime os que lian enido la hon a de o ma pa e de ella
desde la publicación de la nue a Ley, comp endie on desde un
p incipio cuál e a la misión que es aban llamados á desempe-
ñaiVy animados odos del mas i o in e és po cumpli la, y
deseosos de co esponde iel y dignamen e, en cuan o sus ue 
zas alcanza an, á la con ianza que habia deposi ado en ellos la
p o incia, o ma on el decidido p opósi o de dedica se con a an
y sin descanso á es e obje o; cosa, á la e dad, no di ícil, sien
do como e a uno el pensamien o de odos y unánime y con o 
me su olun ad de lle a lo á é mino.
E a pa a ello indispensable conoce p e iam en e el es ado
de la adminis ación p o incial en odos sus am os, pues de
o a sue e hubie a sido camina á la en u a y pe de las i
mosamen e el iem po, sin esul ado alguno pa a la p o incia.
No e a emp esa ácil que la Dipu ación en masa se ocupa a en
la in es igación de odos los de alles y acciden es de las cosas
que, despues, habían de se obje o de su exámen; y pa a ob ia
es a di icul ad eligió comisiones de su seno que, p ac icando
aquel p elimina abajo, p esen asen luego en conjun o los
hechos que enian que se i á la Co po acion de pun o de pa 
ida en sus discusiones y acue dos; y no se descuida on aquellas
en cumpli su come ido: pues, á poco iempo, p esen a on sus
abajos con juiciosas y p uden es obse aciones, encaminadas
á demos a la con eniencia de in oduci algunas e o mas en
de e minados amos de la adm inis ación, que conside aban
al amen e necesa ios, así en el de Bene icencia como en el de
Ins ucción pública y algunos o os.
Sen ados es os p eceden es, que demues an que la Dipu a
ción no descuidó un momen o sus debe es, pasa emos á hace
una elación de sus ac os, no an b e e como se ia de desea ,
po que sob e algunos hechos hay que da explicaciones pa a
que puedan se conocidas bajo su e dade o pun o de is a, y
no se ex a ie la opinion de los que deben juzga los.
cion del Éxpedien e de pe mu a del an iguo Hospi al de San a
Ana y el cua el llamado de la Compañía, que ob a bace algu
nos años en el Gobie no de S. M., el cual, según indicios, se
encuen a inclinado á accede á ella; en cuyo caso la Escuela
No mal se ins ala á de ini i amen e en es e pun o.
Un hecho hay que consigna en es a pa e de la Memo ia,
que o m a, al pa ece , ex año y a o con as e con odos los
an e io es; y es la sup esión de la Escuela No mal de maes as
aco dada po la Dipu ación en una de sus sesiones. Es e hecho,
que á p im e a is a, conside a án al ez algunos como un
a aque udo y a bi a io con a la educación de las jó enes que
se dedican al magis e io de p ime a enseñanza, exige necesa
iam en e u n a ,explicación, que de ienda á es e Cue po de in
me ecidos ó injus os ca gos, y demues e que al oma esa de
e minación, que es á den o del lími e de sus acul ades, ob ó
110 po an ojo ni cediendo al cap icho ni á ú iles p e ex os,
lino al con encimien o, pe o al con encimien o mas p o undo,
de que la Escuela No mal de maes as, c eada po ci cuns an
cias especiales, que desapa ecie on, y que la hacían indispen
sable en onces, lejos de se un es ablecimien o ú il habia pe 
dido su azón de se y enido á con e i se en una ca ga del
p esupues o, sin p o echo alguno pa a la educación. lie aquí
li e almen e copiado el acue do de la Dipu ación ela i amen e
a es e pun o, despues de habe es udiado de enida y concien
zudamen e la cues ión , y de conoce en su o igen las causas
que die on ma gen a la c eación de dicha Escuela, y que de
mos a a si ué digna.de aplauso ó de censu a su conduc a.
«La Comision enca gada de in o ma espec o á la con enien
cia de que se sup ima la Escuela No mal de maes as, po ha
be desapa ecido las causas, pode osas en onces, que mo i a on
su c eación, lia examinado odos los an eceden es de es e asun-
o, y lejos de o ece le mé i os pa a a ia su opinion, que
esul a consignada en la sesión de 12 de Oc ub e de 1864, lian
enido á con inua la á p oduci en ella el ín imo con enci
mien o de que en la ac ualidad no solo es innecesa io ese Es a
blecimien o, sino que has a puede conside a se pe judicial á la
—12—
i

misma clase que p e ende a o ece . Mo i ó la c eación de la
Escuela No mal de maes as un o icio del Rec o de la Uni e 
sidad á la Dipu ación en 40 de Ab il de 1858, exci ando su celo
pa a que a endiese á es e se icio, po la escasez de maes as
que había en aquella época, o ando al e ec o las can idades
necesa ias pa a sos ene la. Siguió su am i ación el expedien e
has a que en 16 de No iemb e del mismo año de 1858, ue on
ap obadas las disposiciones adop adas po la Au o idad supe io
de la p o incia; pe o con el ca ác e de p o isionales, según
Real o den de aquella echa.
Facili ado el medio de pode dedica se con comodidad y sin
g andes dispendios á una p o esión decen e y luc a i a, na u al
e a que la c eación de la Escuela si iese de es ímulo á las se
ño as,, que al ez, sin aquella ci cuns ancia, ni aun hubie an
ab igado semejan e idea. Así ue en e ec o, pues en el pe íodo
ascu ido desde 1858, es an excesi o el núme o de maes as
examinadas, que supe a con mucho al necesa io pa a la do a
ción de las escuelas i ula es y al que, po un cálculo p uden e,
a endido al ecinda io de la poblacion, debe habe con el ca
ác e de pa icula es; y se comp ende mas es e ase o po la
ci cuns ancia de se sumamen e educido el de las ma ículas.
Po es o se e que son muy a as las maes as de ins ucción
p ima ia que deben su subsis encia a la p o esion que eje cen,
al paso que son in ini as las que, después de habe concluido su
ca e a, se encuen an sin colocacion ni espe anza de ob e
ne la, pues odas son jó enes, á pesa de habe in e ido en
alcanza el í ulo p o esional un iempo p ecioso, que pudie an
habe des inado á o o obje o de mas segu o éxi o. La Comi
sió n e en es o un mal que debe emedia se ; y así como en
o den in e so exis ía o o no menos g a e en 1858, po al a
de maes as y se acudió á su emedio, c eando la Escuela No 
mal, hoy que lian desapa ecido aquellas ci cuns ancias y que
hay un exceso de maes as, que p oduce un mal con a io, con
side a con enien e, po igual mo i o, la sup esión de dicho Es
ablecimien o. Pa a ello ha enido la Coinision p esen e no an
solo las conside aciones a iba expues as, sino ambién el es a
—15—
do de los ondos p o inciales, la mul i ud de obligaciones que
iene sob e sí la Dipu ación y la imposibilidad de a ende con
sus exiguos ecu sos á o os se icios de in e és gene al; y po
lo mismo p opone es a econom ía, sin la cual y sin o as que se
in oduzcan en el p esupues o, en ano se á que la Co po acion
p e enda, como es jus o, llena su come ido dignamen e. La Di
pu ación sabe y á odos cons a, que debido á ci cuns ancias á
ella ex añas, su c édi o acila po que no sa is ace con eli
giosidad sus comp omisos; que las eclamaciones se suceden
unas á o as; que su Deposi a ía a a ez cuen a con ondos
pa a hace los pagos de engados; que si se anuncia una subas
a, sea en g ande ó en pequeña escala, no hay lici ado es; y
aun cuando nada de es o debia ocu i , po que en los p esu
pues os; es án cubie as con ecu sos na u ales odas las a en
ciones, ello es que sucede y que, po consecuencia, la Dipu a
ción iene que apela á odos los medios que den o de la ley
pueda u iliza pa a consegui su obje o y esponde noblemen
e á la con ianza que en ella lia deposi ado la p o incia. La
Comision, pues, undada en lo expues o, insis e en la opinion
que ya anunció en 12 de Oc ub e de 1864, y iene el hono de
p opone á la Dipu ación se si a aco da la sup esión de la Es
cuela No mal de maes as.—Con cuyo dic ámen se con o mó la
Dipu ación, aco dando que se asc iba al limo. S . Gobe na
do , á in de que, cuando haya e minado el eje cicio del p esu
pues o del co ien e año, se si a dispone se lle e áe ec o es e
acue do, y que al mismo iempo se ecojan en su dia, p é io
in en a io, odos los e ec os y mobilia io de dicho Es ableci
mien o pa a que la Dipu ación pueda des ina lo á los usos que
sean con enien es.»
Comunicóse en su dia el p eceden e acue do al S . Gobe na
do á los e ec os de la ley; y ascu ido ya mucho iempo, se
expidió una Real o den po el an e io S . Minis o de Fomen
o, desap obando la medida adop ada po la Dipu ación, y
mandando que se con inua a incluyendo en el p esupues o la
pa ida necesa ia pa a el sos enimien o de la Escuela.
Ese Real manda o en ol ía una ue e acusación pa a la Co -
—14—
po acion P o incial de G anada: po ella podia supone se que
es a aspasó, á sabiendas, la línea de sus a ibuciones ó que
lo hizo po igno ancia íe la ley, y en uno y o o caso quedaban
bas an e mal pa adas su mo alidad ó su in eligencia; y no po
el ano y pue il deseo de de ende sus ac os y sos ene su acue 
do, ni mucho menos po el de hace idículos ala des de hos i
lidad al Gobie no, pues espe aban la al a p ocedencia de aquel
m anda o, sino po su p opio deco o, po de ende sus ue os y
p e oga i as, ue os y p e oga i as que es án basados en las
leyes, 110 podia gua da silencio an e una disposición que así
las ponia en duda y de al mane a a ec aba al buen nomb e y
espe abilidad o icial de la Co po a ion.
En es e apu ado caso, y po las azones expues as, 110 po
o as, edac ó y ele ó po el conduc o debido, alExcm o. S .
Minis o de la Gobe nación una exposición, explicando el c i
e io legal de su acue do, y añadiendo algunas azones pa a
jus i ica su necesidad y con eniencia. Dice así el documen o
ci ado:
«En la sesión del dia 7 del ac ual, úl ima que ha celeb ado
es a Dipu ación, de la p ime a eunión o dina ia del co ien e
año, se dió cuen a de una Real o den expedida po el Minis e
io de Fomen o, con echa 27 de Ab il úl im o, deses imando,
de con o midad con el dic ámen del Real Consejo de Ins uc
ción pública, el acue do d éla Dipu ación, sup imiendo la Es
cuela No mal de m aes as, y mandando en su consecuencia
que se con inúe incluyendo en los espec i os p esupues os la
suma que enia igu ando en ellos pa a su sos enimien o. La
Dipu ación aca a y e e encia la Real disposición an es ci ada;
pe o al mismo iempo no puede dispensa se de expone á la
conside ación de V. E. algunas e lexiones con a ese manda o,
po que así cumple á los ue os de la Ley y al deco o de una
Co po a ion, que al oma aquel acue do ob a den o de la
es e a de sus legí imas a ibuciones, sin al a á los p ecep os
legales, y cediendo á pode osos mo i os de in e és y con enien
cia. Aunque á g andes asgos, consignados es án es os en el
acue do, cuya copia es adjun a bajo elnúm . 1.", y su simple
lec u a, sin en a en mas p olijos de alles, bas a á al ilus ado
c i e io de Y. E. pa a comp ende que la Dipu ación P o in
cial de G anada, ni se dejó lle a de un exage ado deseo de
hace economías en sus gas os, ni mucho menos del de ocasio
na pe juicios á la enseñanza pública, y que al adop a esa
medida no hizo mas que concilia ambos ex emos, sin de i
men o de uno de los mas impo an es amos déla adm inis a
ción. Sen ado es o, seamos pe mi ido discu i ace ca de la
si uación que ha enido á c ea la ci ada Real o den, si uación
al amen e emba azosa pa a la Dipu ación, que se é, á pesa
suyo, en la necesidad de eclama con a su cumplimien o,
po que en la o ma y en el ondo es con a ia á la ley o gánica
de es os Cue pos y á las que igen en la ma e ia á que se e ie e.
Con e ec o, si se consul a el a ículo 46 de la Ley de 25 de Se
iemb e de 186o, so e á que la o ma empleada pa a e oca
el acue do de la Dipu ación no es el que aquella de e m ina, y
no siéndolo ni habiéndose llenado odas las solemnidades que
la misma de e mina, pa ece que su cumplimien o lle a ía con
sigo una e iden e asg esion legal, y eso no es dado á una Co 
po a ion cuyo p incipal debe es espe a y ejecu a las le es,
lis as, po o a pa e, ienden á da á los acue dos de las Dipu
aciones P o inciales mas solidez y ga an ía que les o o gaban
las an e io es; y p escindi de ello la p im e a Dipu ación nom 
b ada con a eglo á las p esc ipciones de la de 25 de Se iemb e
de 1865, se ia sen a un unes o p eceden e que no debemos
lega á nues os suceso es. Es o en cuan o á las Ib mas, sin que
sea necesa io ex ende se en o as conside aciones, pues sob an
las expues as pa a demos a la exac i ud de lo mani es ado cu
es a pa e. Pasemos aho a á la cues ión de esencia, y á poco
que se m edi e, se e á ambién que, bajo es e pun o de is a,
la Dipu ación no ha ex alimi ado la ó bi a de sus debe es y
que, lejos de ello, su acue do es igo osninenle legal, ya se
a ienda á la legislación económica igen e pa a la o mación
de los p esupues os p o inciales, ya á la que ige pa a los Es a
blecimien os de que se a a. La ley de P esupues os con abi
lidad de 20 de Se iemb e de 1865, clasi ica en olun a ios
—16—
obliga o ios los gas os p o inciales, igu ando en e los p im e
os (pá a o 1.° del a ículo 5.°) los que se acue den pa a la
undación de nue os es ablecimien os de Ins ucción pública,
en cuyo caso p ecisamen e nos encon amos. Y no podia se
o a cosa: la ley de 9 de Se iemb e de 1857 p e iene que haya
en cada Capi al de p o incia una Escuela No mal de maes os,
cuyos gas os deben sa is ace los ondos p o inciales, según el
a ículo 111; y el 114 dice únicamen e, que el Gobie no p ocu
a á que se es ablezcan Escuelas No males de maes as pa a
mejo a la ins ucción de las niñas; y siendo es o así, cla o es
que el sos enimien o de es as no iene el ca ác e de obliga o
io , que es lo que, á pesa de lo dispues o en el a ículo 5.° de
la ley de Con abilidad p o incial, iene á con e i lo la Real
o den an es mencionada, y que, po consiguien e la Dipu ación
es u o en su luga eliminando ese gas o de su p esupues o,
po que no lo conside aba necesa io en la ocasion p esen e, y
po las demás azones que consignó en su acue do de 7 de Ene
o úl imo, no pudiendo, po igual azón, ene e ec o lo m an
dado , mien as que po una nue a ley no se de ogue la ac ual
como lo han sido po es a odas las an e io es (a ículo 57 de la
misma). Pe o hay mas: el Minis e io de Fomen o no es com
pe en e pa a hace , po sí, modi icaciones en el p esupues o;
la ap obación de es e co esponde al de la Gobe nación, el cual,
(a . 17 de la misma ley) oyendo á los demás Minis e ios, cuan
do lo enga po con enien e pod á educi ó desecha cual
quie a pa ida de gas os olun a ios, pe o no aum en a ni aña
di sino las co espondien es á gas os obliga o ios, y en ambos
casos con cie as limi aciones. Si, pues, la au o idad que ap ue
ba no iene acul ades pa a hace una modi icación an esen
cial ¿cómo habia de a ibuí sela y menos aun en la o ma que
se lia hecho, el que solamen e iene, cuando se le concede, el
de echo de se oido en el pa icula ? Pudie a al ez obje a se
que desde el momen o en que po una Real o den ue ap obada
la ins alación de la Escuela No mal, su sos enimien o es indis
pensablemen e necesa io y obliga o ios los gas os que ocasione;
pe o es o no puede admi i se en buena lógica. Á mas de lo que,
3

espec o á la c eación de dicha-Escuela se dice en el acue do
de la Dipu ación, adjun as son ambién las copias núme os 1.°,
Í2.° y 3.° de las ó denes que media on en aquella época, y ex
plican las causas que in luye on pa a es ablece la y los mo i os
en onces pode osos que lo aconsejaban. Po esos documen os
se demues a que la c eación de la Escuela 110 ué e ec o de un
manda o que e a p eciso, indispensable obedece , sino solo la
ap obación de un hecho que, sin ella no podia ealiza se; y del
mismo modo que, aun habiéndola ob enido, pudo la Dipu a
ción dispensa se de ins ala la Escuela, po que aquella no
imponía ni podia impone ningún géne o de obligación, así
ambién y aun cuando las leyes an e io men e ci adas ue an
mehos e m inan es, ha podido aco da la sup esión del Es a
blecimien o de que se a a, si llegó á pe suadi se de su ine i
cacia, ó de que habia llenado la necesidad que mo i ó su c ea
ción; y aun hubie a usado de un de echo legí imo ambién,
sup imiéndola sin media esas azones, po que como queda
indicado, ni las Escuelas No males de maes as son obliga o ias
ni ampoco los gas os que, al es ablece se, ocasione su sos eni
mien o. Una necesidad u gen e, pe en o ia, impulsó á la Dipu
ación, cediendo á los laudables déseos del Rec o déla Uni e 
sidad li e a ia, á c ea la Escuela; la al a de p o eso as e a an
no able en onces, que exigia impe iosamen e la adopcion de
esa medida, si habia de epa a se el daño que, po e ec o de-
aquella al a enia expe imen ando la educación de las niñas.
Se a endió como e a jus o á esa necesidad, y lia sido al el e
sul ado, que hoy es án cubie as con p o eso as jó enes odas
las escuelas i ula es, exis iendo además un conside able nú
me o de maes as pa icula es, y o o, 110 muy educido, de
ellas que no pueden ene colocacion, como se deja e po la
copia núm. 4.°
Desapa ecie on , pues, los undamen os que die on luga al
es ablecimien o de la Escuela; nada se oponía á que la Dipu a
ción P o incial aco dase su sup esión: las leyes le daban esa
(acui ad y ese de echo, pues el pe miso ó la ap obación que
ob u o pa a c ea la, no podia impone le la obligación de es a
blece la, ni ya es ablecida, la de <|ue uese pe manen e; y aieii-
diendo a lodo oslo y a pode osas conside aciones económicas,
omó su acue do de 7 de Ene o del año an e io , que p e ende
anula hoy la Real ó den de "27 del mes úl imo. De lo expues o
se in ie e sin ningún géne o de duda, 1.° Que la Dipu ación
11 o inoiál de G anada ha ob ado den o del cí culo de sus
a ibuciones, al aco da la sup esión de la Escuela No mal de
maes as, po que es os es ablecimien os no son obliga o ios, y
sus gas os igu an en la se ie de los olun a ios, según la clasi
icación que hace la ley de P esupues os y con abilidad p o in
cial. 2. Que su acue do es á y iene que conside a se subsis
en e, ya po que no se le ha comunicado su suspensión po la
Au o idad compe en e, que es el Gobe nado de la p o incia,
ya po que aun, en es e caso, y suponiendo que aquella hubie a
eje ci ado la acul ad que le con ie e el a ículo 46 de la ley de
25 de Se iemb e ic 1865, no pod ía in alida se, sino siguiendo
la cues ión los ami es y solemnidades que en el mismo se es
ablecen. 5." Que, como consecuencia necesa ia de la an e io
deducción, no puede se e icaz la lleal ó den de 27 de Ab il
pa a anula el acue do de la Dipu ación, siquie a uese con
a io á las leyes y eglamen os igen es, pues p ecisamen e
pa a ales casos es á esc i o el ci ado a ículo 46. 4.° Que no
solo no es po es a i o en el Minis e io de Fomen o dic a la Real
disposición desap obando el acue do de es e Cue po, sino que
lo es menos en manda que con inúe incluyéndose el gas o de
la Escuela en el p esupues o, po que á ello se oponen las leyes
de con abilidad que se han ci ado an es, y de e minan la pa 
icipación de cada Minis e io en la o mación del p o incial,
y po que la consignación de ese gas o lle a ía en pos de sí la
anulación de un acue do, sin habe se obse ado pa a ello los
ámi es indispensables que ma ca Ja ley. 5.° y úl imo. Que,
dando cumplimien o á la Real ó den expedida po el Minis e io
de Fomen o se con a ía abie amen e el a ículo 99 déla ley
de 25 de Se iemb e de 1365, que dispone que los p ecep os de
es a no puedan anula se sino po medio de o a ley. En is a,
pues, de odo lo mani es ado, la Dipu ación aco dó en sesión
—19—
de 7 del co ien e ele a á Y. E. es e esc i o, que iene el doble
obje o de signi ica que, en la cues ión que nos ocupa, ob ó con
medi ación y consul ando pa a esol e la odas las disposicio
nes igen es en la m a e ia, y á la ez el de expone á su con
side ación el con lic o en que nos encon amos lmy, po con
secuencia de un manda o, (pie no es á en consonancia con los
p ecep os legales, y con a el cual, po lo mismo, aunque es
pe ando su al a p ocedencia, se e obligada á eclama la Di
pu ación, á lin de que V. E. en is a de lo expues o se si a
adop a las disposiciones opo unas, pa a que la ley se cumpla
y queden á sal o y ga an idos los luc os y de echos de la Co -
po acion P o incial de G anada.»
Véase, pues, si la Dipu ación p ocedió con lige eza en es a
pa e y sin conciencia de sus ac os; y cómo, según se ha dicho
an es, ninguna idea mezquina la impulsó, en un p incipio, á
sup imi la Escuela, ni despues á de ende su acue do; impó 
ale poco el éxi o de la cues ión, que aun es á sin decidi ;
pe o sí le impo a mucho que no se ponga en duda el buen
deseo que anima á odos sus indi iduos po el bien y p ospe i
dad de la p o incia, y que se liaga jus icia á la ec i ud de sus
in enciones.
—20—
III.
BENEFICENCIA.
Regida ambién po leyes especiales la Bene icencia pública,
y encomendado su égimen y mecanismo in e io á las .lun as
p o inciales del amo, quédale solo á las Dipu aciones la obli
gación de con ibui con sus ecu sos al sos enimien o de ella,
y la acul ad de inspecciona los Es ablecimien os de la misma,
pa a p opone las e o mas é inno aciones que juzguen nece-
sacias pa a mejo a es e impo an ísimo se icio de la adminis
ación pública.
G ande, sublime es la misión que en él deben desempeña
las Dipu aciones P o inciales: soco e al necesi ado, ampa a
al des alido, p ocu a emedio á la dolencia del pob e, lle a
el consuelo á las amilias, lib a de la deshon a á la desg acia,
son los debe es mas sag ados que impone Dios al homb e. La
Dipu ación de G anada, in é p e e iel de los piadosos y hum a
ni a ios sen imien os que dis inguen á los hijos de es a p o in
cia, no hubie a co espondido dignamen e á ellos, si hubiese
p escindido un solo momen o de ija su a ención en un pun o
de an a magni ud y ascendencia; y con e ec o, aunque los
gas os que la Bene icencia ocasiona abso ben, casi en su o a
lidad, los ing esos del p esupues o, ha p ocu ado que nada
al e pa a cub i las e dade as necesidades de los espec i os
.es ablecimien os, acili ándoles pa a es e in cuan o ha sido
p eciso, y es aba al alcance de su si uación económica. Nunca
ha pe mi ido és a g ande holgu a, como ya en o o luga liemos
indicado; y po lo mismo, pa a que 110 ca ecie an siquie a de
lom as indispensable se lian in oducido, aunque no de g an
impo ancia, algunas economías, ya en la o ma de abas ece
á aquellos de los a ículos de alimen ación, ya en los de medi
camen os, como ambién en la sup esión de do aciones de ciei-
os empleados que, ni e an de plan illa, ni sus se icios necesa
ios al obje o con que igu aban. Exiguo enia que se y ha sido,
sin emba go, el esul ado ob enido en es a pa e, pe o no alcan
zaban á mas las acul ades de la Dipu ación, y ha enido que
ence a se den o de ellas, si bien p opuso, en su «lia, cie as
inno aciones hijas del es udio y p olijo exámen que, p e ia
men e, había hecho del es ado y condiciones de la Bene icen
cia en G anada. Tales ue on: 1.” Que desde luego se lle e a
elec o lo dispues o po Iieal o den espec o al Asilo de m endi
cidad, quedando desde luego á ca go de quien según la misma
co esponda. (*) 2.a Que igualmen e se cumpla lo que p e iene
—21—
(*) Al ]i wno. Ayun amien o de la Capi al.
c¡a de G anada desde que, úl imo balua e de los á abes, ué
conquis ada po los es ue zos del ejé ci o c is iano que m anda
ba la he oica y sábia Reina de Cas illa: si en época emo a
b illa on la indus ia, las a es y el come cio en nues o suelo,
es lo cie o que g adual pe o sensiblemen e, ue on decayendo
esas es e dade as y únicas uen es de la iqueza pública, y
que hoy apenas nos queda un es igio de lo que uimos, sin que
nos es e mas que aquello que el homb e no puede des ui ; la
ag icul u a. No pueden algunos explica se la azón po qué,
siendo ella la base p incipal de la iqueza de es e país, la única
con que con amos hoy, la que debe da paso al desa ollo de
o as indus ias no menos ú iles y luc a i as, la que ¡puede sa
ca á la p o incia del es ado de ma asmo en que se encuen a,
no haya ecibido mas impulso y le an ádose á la al u a en que
la han colocado en o as p o incias el es udio y la in a igable
labo iosidad de sus habi an es. Pe o cuando emos, y es un he
cho que á odo el mundo adm i a, la e acidad de nues o suelo,
cuando enemos icos y abundan es manan iales que le ecun
dizan, cuando la benignidad del clima es inmejo able y a o
ece bas a un pun o abuloso los es ue zos del lab ado , p eciso
es que alguna causa pode osa in luya en que la ag icul u a haya
adelan ado an poco, en una p o incia que an os dones ha de
bido á la na u aleza.
La Dipu ación no podia, pues hubie a sido injus o, a ibui
es e es ado de cosas á la incu ia ó pe eza de sus adminis ados;
y comp endió desde luego que mas que á o a cosa, se debia á
la escasez de comunicaciones, de que ya an es y con o o m o
i o liemos hablado, escasez que no pe mi e el cambio y salida
de las p oducciones ue a la p o incia, y á eces, ni aun en e
pueblos limí o es, al ando po consiguien e el mas e icaz es í
mulo que impulsa al lab ado y da ida y mo imien o á la ag i
cul u a. En onces ue cuando, guiada po el deseo de a o ece
es a indus ia ú ilísima y gé men de o as muchas, a ó de po
ne en juego el expedien e sob e au o ización pa a con a a
un emp és i o de doce millones, con des ino á ca e e as p o
inciales, y ele ó al Gobie no la siguien e exposición:
—28—

«Al insUila .se la Dipu ación de G anada en 1.° de Ene o del
co ien e año, se p opuso an e odo, conoce las necesidades
de la p o incia, po que sin es e conocimien o p é io, inú il
hab ía sido su deseo de a ende al emedio de ellas, é ine icaces
las ges iones que se hubiesen p ac icado en al sen ido. G a
nada es hoy una p o incia pu a y exclusi amen e ag ícola, su
suelo es e az, mas que el de ninguna o a de España, y bajo la
in luencia de su he moso clima c ecen y uc i ican odo géne
o de plan as, cualquie a que sea la egión de que p ocedan.
Pe o en ano es que la na u aleza nos b inde con sus dones, cu
ano que el lab ado mul iplique sus es ue zos pa a ob ene el
jus o p emio de sus penosos a anes, en ano que ecu a á la
aplicación de los p incipios de la ciencia pa a alcanza á menos
cos o mayo éxi o; odo es inú il, odo acasa an e un escollo
insupe able; la absolu a al a de ias de comunicación. En e ec
o, quizás sea es a la única p o incia de la Mona quía que
p esen a el enómeno de que los pueblos de sus pa idos judi
ciales apenas puedan comunica se en e sí, ni con la cabeza del
dis i o, y aun es o po áspe as y escab osas sendas, a a esan
do ios y ba ancos que las hacen in ansi ables, especialmen e
en la es ación del in ie no, acon eciéñdoles lo mismo ela i a
m en e á la Capi al de la p o incia. Consecuencia o zosa de ello
es, que nues os u os, á pesa de su abundancia y de su pas
mosa a iedad, no sea dable expo a los, sino en muy educida
escala y á g an cos o, y que po lo an o, no puedan lle a se
á o os me cados, donde concu en de di e sos pun os que,
con ando con áciles, expedi os y ba a os medios de aspo e,
pueden sos ene la compe encia. Y como la p oducción es ex
cesi amen e mayo que el consumo, las exis encias son g andes
y cos osa su expo ación; de ahí el que, si se e i ica es a, que
en ocasiones es p eciso pa a da les salida, a a ez es án ela
cionados los p ecios con los gas os de cul i o y aspo e. No se
a ed ó la Dipu ación an e la idea, que lia llegado ya á se con
encimien o, de la indi e encia con que se lia mi ado siemp e
á la p o incia de G anada; de que nunca lian sido oidos sus cla
mo es ni a endidas sus demandas po que se le ienda una mano
—29—
p o ec o a, que la saque de la i i an e pos ación que su e.
Al con a io, al :ez po eso mismo, po el deseo de conju a
esa especie de a alidad que iene pesando sob e es e in o una
do país, ha o mado doble empeño en apu a odos los ecu sos
que puedan acionalmen e u iliza se y con ibui á su in en o
de egene a lo. Na u al e a, pues, que la Dipu ación al comen
za su ob a se ija a, con especial p e e encia, en la ap emian e
cues ión de caminos ecinales; po que la cons ucción de es os,
hábil y p uden em en e calculada, es lo que, en su dia, ha de
saca á es a p o incia de la inconcebible y p olongadísima pos
e gación en que se encuen a, y le an a la á la al u a que le
co esponde. Pa a log a lo, la Dipu ación an e io solici ó del
Gobie no de S. M. que se le au o iza a pa a con a a un em 
p és i o de seis millones de eales; y la ac ual, comp endiendo
que e a insu icien e pa a el obje o esa sum a, ins ó pa a que se
ampliase á doce, y así se le o o gó en e ec o po Real dec e o
de 29 de Junio del co ien e año. Pe o pa a pone en ejecución
es e pensamien o, necesi a que enga en su auxilio la p o ec
ción del Gobie no de S. M,; sin ella se á poco menos que im 
posible ealiza lo, y po eso y en la con ianza de ob ene la,
ecu e hoy á V. E. la Dipu ación P o incial. Dicho es á y co
nocida es de algunos de los dignos indi iduos que o man pa e
del Gabine e, la deplo able escasez de ias ie comunicación en
es a p o incia, yV.E. comp ende á sin di icul ad, que doce
millones de eales no son, ni con mucho, bas an es pa a po
ne la en egula es condiciones de iabilidad. No igno aba es o
la Dipu ación; pe o no debia exage a su celo y buen deseo
has a el ex emo de impone á la p o incia un sac i icio inso
po able, y se limi ó a aquella can idad con el obje o de p epa
a y da p incipio á las ob as de mas inmedia o y p e e en e
in e és, dejando pa a en adelan e y á medida que las ci cuns
ancias lo uesen pe m i iendo, da cima y complemen o á
odo el p oyec o. Pe o aun así, oda ía opeza ía con un g a e
incon enien e, sino se agí ala cons ucción de las ca e e as
que c uzan po es a p o incia y igu an en el plan gene al del
Gobie no, ecien em en e publicado en la Gace a. Ellas, en e ec-
—50—
—Si
lo, lian de se el pun ó de enlace y comunicación con los ca
ninos ecinales, y sob e esa base, po lo an o, han de Hace se
dose os n l V eS °S ÚI Ím0S; De ° a SU6 e’ y 110 e^ ™ -
dose los aba os con esa mu ua elación, pod ía ocu i que
an icipándose la Dipu ación á comenza los suyos, y hechos yá
os gas os inie a á inu iliza lo odo cualquie a al e ación, que
bien po los acciden es del e eno, ó debido á o as causas- im-
1-ie is as, luese necesa io in oduci en el p oyec o del Gobie 
no. En al es ado las cosas, la Dipu ación P o incial de G ana
da, no puede menos de ecu i á V. E„ suplicándole que, en
a ención a lo expues o y á la necesidad de da algún impulso
a las ob as de las ca e e as de que se ha hecho m é i o, con
p e e encia a los de o as p o incias que no es án en las excep
cionales condiciones de es a, se si a dispone lo que en su al a
y econocida ilus ación juzgue con enien e, pa a que con la
posible u gencia, se dé p incipio á los abajos de dichas ca 
e e as, a linde que la Dipu ación pueda en onces comenza
los suyos sin el iesgo y gas os que, en o o caso, end ia que
co e y se le ocasiona ían, po las azones que deja expues as
al p incipio.»
Po el con ex o de es e esc i o se comp ende á ácilmen e
que la Dipu ación no descuidó un momen o ninguno de los de
be es que es aba llamada á cumpli , y que 110 es culpa suya si
los esul ados no han co espondido has a aho a á sus deseos;
peí o iniciada es á la cues ión, nues os suceso es, en quienes
debemos supone igual endencia po lo menos, con inua án
la ob a y le da án eliz é mino y cima.
Tal ez po las mismas causas que hemos indicado an es, no
se hayan gene alizado aquí los ú iles de lab anza, acep ados ya
en odas pa es, que acili an y mejo an las ope aciones de la
ag icul u a, con no able economía en los gas os; la Dipu a
ción conside ó que es aba en el caso de hace conoce algunos
de ellos, pa a que comp endiendo su impo ancia los lab ado
es del país, se es imulasen á adqui i los, luego que conociesen
sus en ajas. Á es e in y sin pe juicio de las sumas consignadas
pa a la Jun a de Ag icul u a en el p esupues o p o incial, des
ino o as pa a la adquisición de una máquina segado a y o a
semb ado a, con las cuales se lian hecho públicos ensayos, que
han dado el esul ado mas sa is ac o io. De desea es que des
apa ezcan los obs áculos que hoy ienen pa alizada es a indus
ia, y espe amos que así suceda, pa a que la p o incia de G a
nada uel a á se an ica y lo ecien e como debe se lo y lo
ue, con sus p opios ecu sos, en época lejana.
Un acon ecimien o no able egis a nues a his o ia, y es un
ecue do is e que demues a lo que ciega la pasión polí ica, y
has a donde llega la saña y el enco de los pa idos; nos e e i
mos á la m ue e de la jo en é in o unada D.a Ma iana Pineda,
íc ima sac i icada en a as de una causa que se c eia jus a y
a o ecida po la P o idencia.
Hace mucho iempo que se p oyec ó e igi una es a ua á su
m emo ia, y despues de ascu idos muchos años, el Excino.
Ayun amien o de G anada se p opuso conclui la ob a com en
zada; pe o no con ando con medios su icien es impe ó el auxi
lio de la Dipu ación; y es a, espondiendo al llamamien o pa
ió ico del Municipio, consignó en su p esupues o una suma de
50,000 eales pa a aquel obje o, cumpliendo así la obligación
que en cie o modo con ajo la Dipu ación P o incial que, en
aquella época, inició la idea de le an a ese monumen o.
No hemos ob ado en es e pun o impulsados po una idea po
lí ica: nues a misión no es esa, y espe amos como un sag ado
las opiniones de los demás, pe o en el is e suceso á que consa
g amos es as b e es líneas, descuella un hecho al am en e no
ble, al am en e he oico y digno de se i de ejemplo á los que
sien an la i en su pecho un co azon gene oso y hon ado. Doña
Ma iana Pineda, jo en, he mosa, y cuando odo en el mundo
le son eía, bajó á la umba sin habe a as ado en su caida
ni una sola íc ima; semejan e ac o de alo y abnegación me
ece que no se ol ide nunca, pues cons i uye una i ud que
odos debemos espe a y adm i a , sin ene pa a nada en
cuen a la época en que se e i icó el sac i icio, ni los mó iles
que die on luga á él.
Hemos e minado nues a a ea; y al ela a los hechos que
han enido luga en el pe íodo á que se con ae es a Memo ia,
nos queda el sen imien o de que, á pesa del buen deseo que
nos anima no hayamos podido, po causas ajenas á nues a
olun ad, da solucion acabada á odas las cues iones, pe o
como la asiduidad y la cons ancia allanan y supe an odos los
obs áculos, y esas condiciones no nos al an ni pueden al a á
los que nos sucedan en es e hon oso pues o, con iamos en que
no ha de a da mucho sin e sa is echas nues as espe anzas,
bien po nues os p opios es ue zos, bien po los de o os que
engan á ocupa es e si io.
VUXMOL
iV i. c X |o d o de 1866.
5

■
-
QUE FORMARON PARTE
DE LA
DIPUTACION PROVINCIA]
EN. EL PERIODO A QUE SE REFIERE ESTA MEMORIA.
--
---------
DISTRITOS. NOM BRES.
G a n a d a
.......
D. F ancisco de Paula Sie a.
> D. Joaquín Ma in.
» I). Manuel Mo eno Ag ela.
» D. Beni o Ma ínez.
» D. Ángel Bazo.
» B. T inidad Ga cía del Real.
> B. Felipe Ma in.
Alb u ñ o l
........
...
B. Juan Ra ael Gómez.
Alhama
.........
...
B. Indalecio López Cóza .
B a z a .
..................
....
B .
Cá los Manuel de Funes.
» B. F ancisco Ma ínez Moline o.
Guadix
..........
...
B. José Ma ía Espina .
» B. Juan Ramí ez Pe ez.
» B. An onio Be na do de Casas.
Huésca
........
...
B. Ped o Gómez Pelayo.
D IS T R IT O S . N O M B R E S .
Mo n e io . ... D. José Sánchez Villanue a.
» S . Conde de Mi a alle.
Lo ja
..............
....
I>. Joaquín Campos.
» i). F ancisco Andaya.
» D. Ma ciano Gue e o.
Mo il
..........
....
D. Juan Fe nando Ca ayo.
» D. Caspa Es e a.
» B. An onio Villalobos.
Izn a l lo z ............
.....
D . Je ónimo Comez.
Ó g iy a
..........
...
D. Nicolás Bonell y Guzman.
» D. An onio Pagés.
San a F e
.........
.....
D . Segismundo Rosales.
I J g íja
...........
...
D. An onio Espejo.
D. Ignacio Muñoz y López, Se c e a io .