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De la batalla de Vejer ó del Lago de la Janda conmunmente llamada del Guadalete

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De la batalla de Vejer ó del Lago de la Janda conmunmente llamada del Guadalete

Author: Oliver Hurtado, José
Publisher: Granada : s.n.
Year: 1869
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/66076/1/C002008-29.pdf
o
& lin
O DEL LAGO DE LA JANDA,
COMUNMENTE LLAMADA DEL GUADALETE.
AL EXCMO. SR. D. ANTONIO CÁNOVAS DEL 'CASTILLO,
(de lasReales Academias Española y de la His o ia.)
I.
Há más de un año, nues o buen amigo, que odos pe dimos al
que lo ué an que ido, Emilio La uen e Alcán a a. Mue o en
edad lozana, cuando e an de espe a sus más sazonados u os en
e campo de la His o ia, lló anlo oda ía sus pa ien es y allegados,
llo anlo sus compañe os de Academia, y los que como noso os
compa imos con él, en los albo es de una ju en ud isueña el
en usiasmo y el desalien o de las aulas.
De Roma á Ñapóles, de Nápoles á Flo encia, nos acompañaba
la memo ia de nues o malog ado amigo, du an e nues o úl imo
iaje po la he mosa península i aliana. Al eg esa á nues a des
en u ada pá ina, omamos po melancólico solaz un lib o al aca
so, y ué la Colección de adiciones (Ajba -Machmuá), cu ioso
manusc i o del siglo X I, con cuya publicación dió comienzo á la
séne de ob as a ábigas de his o ia y geog a ía, que con noble em
peño le encomenda a la Academia.
De es a c ónica anónima decía D. Pascual de Gayangos, el p i
me o en da nos no icias de su exis encia en la Biblio eca de Pa ís,
que e a «una de las más impo an es pa a la his o ia nacional, y
«me ece ía bien se asladada á nues o idioma.» Ha salido á luz
■.UliiVERsiT ARIA.
OÉ
DE LA BATALLA DE VEJER
O DEL LADO DE LA JANDA.
COMUNMENTE LLAMADA DEL GUADALETE.
Há más de un año, nues o buen amigo, que odos pe dimos al
que lo ué an que ido, Emilio La uen e Alcán a a. Mue o en
edad lozana, cuando e an de espe a sus más sazonados u os en
el campo de la His o ia, lló anlo oda ía sus pa ien es y allegados,
llo anlo sus compañe os de Academia, y los que como noso os
compa imos con él, en los albo es de una ju en ud isueña el
en usiasmo y el desalien o de las aulas.
De Roma á Nápoles, de Nápoles á Flo encia, nos acompañaba
la memo ia de nues o malog ado amigo, du an e nues o úl imo
iaje po la he mosa península i aliana. Al eg esa á nues a des
en u ada pá na, omamos po melancólico solaz un lib o al aca
so , y ué la Colección de adiciones (Ajba -Machmuá), cu ioso
manusc i o del siglo X I, con cuya publicación dió comienzo á la
séne de ob as a ábigas de his o ia y geog a ía, que con noble em
peño le encomenda a la Academia.
De es a c ónica anónima decía D. Pascual de Gayangos, el p i
me o en da nos no icias de su exis encia en la Biblio eca de Pa ís,
que e a «una de las más impo an es pa a la his o ia nacional, y
«me ece ía bien se asladada á nues o idioma.» Ha salido á luz
AL EXGMO. SR. D. ANTONIO CÁNOVAS DEL 'CASTILLO.
(de las Reales Academias Española y de la His o ia.)
I.

BATALLA DE VEJER
en e dad con c eces que aumen an su Ín e es, pues la acompañan,
además del ex o o iginal, aducciones de o os his o iado es á a
bes, en la pa e e e en e á la in asión de los Sa acenos y domina
ción de sus Gobe nado es en España, así como los agmen os de
los c onicones la inos sob e el mismo pa icula . De ese modo ba
p incipiado ya á ealiza se el pensamien o cons an e de V. sob e
es a clase de publicaciones, que an o ban de con ibui pa a de 
ama la luz en el pe íodo más con uso de nues a his o ia pá ia.
No es amos llamados á hace el análisis del Ajba -Machmuá, y
deseando sólo consag a un ecue do á nues o común amigo y
compañe o, amos á p opone ó consul a á V. las obse aciones
que nos ban ocu ido al bojea el lib o, y al ad e i , de paso,
que aún le asal aban dudas á su au o ace ca del si io donde se dió
la ba alla de mayo es consecuencias, que se egis a en las c ónicas
a ábigas y c is ianas: aludimos al desas oso in del Rey Rod igo
á o illas del Guadale e, al como se ba esc i o bas a aho a sin
con adicción en nues as his o ias gene ales y c ónicas cas ella
nas; y sob e cuya localidad discu íamos con Emilio, al iempo de
da se su ob a á la es ampa, siendo nues a opinión á la suya con a ia.
Us ed, que ba eco ido los campos de Pa ía, donde cayó p isio
ne o el pode oso Rey de F ancia: V ., que ha paseado con no pe
queñas moles ias los luga es que e e niza on en el an iguo eino
de Nápoles las glo iosas hazañas del G an Capi án; que ba con o
e ido, con Nibbi en la mano, sob e el asal o y saco de Roma po
las opas del Condes able y Duque de Bo bon; y que, po úl imo,
ba esc i o concienzudamen e ace ca de la amosa ba alla de Ro-
c oy; iene más de un í ulo de compe encia pa a alla en la
cues ión que some emos á su c i e io y exámen.
Además que V. en o a época, lle ado siemp e de su espí i u
in es igado y obse ado po excelencia, isi ó los campos de
Je ez en memo ia de aquella sang ien a lid, acompañado de un
his o ióg a o mode no de Cádiz, que la supone en e A cos y Espe
a, en los llanos de Caulina, á la banda de echa del io Guadale e.
Us ed, sin emba go, al eco da es a ca ás o e en su excu sión
ún es ci ada, con mo i o de la semejan emen e acaecida á F an
cisco I jun o á la Ca uja de Pa ía, ad ie e, al pié de la página,
'que aún «se igno a, á la e dad, el p eciso luga de la ba alla
de Guadale e.»
La C ónica gene al coloca á los dos ejé ci os en e á en e di
2
idiéndolos el io, y la adición ulga si úa á Godos y Muslimes
á la banda izquie da, en e Je ez y Medinasidonia. Aquí deben
se los campos, que, según Rod igo Ca o, se llaman de San gole a
en una His o ia gene al MS. de Lope Ga da de Salaza ; pe o
nada dice pa a noso os es e nomb e, que el e udi o an icua io de
Se illa in e p e a Sang elella (más aguda que ace adamen e),
po la que allí de amá an los Españoles, Godos y Romanos. (.An i
güedades de Se illa, ólio 122 uel o.)
O o au o más mode no, iaje o y a is a, el ap eciable Ponz,
ansi ó po odo es e e i o io desde Je ez á Ta i a, y al a a esa
el Guadale epo el puen e de la amosa Ca uja esc ibe: «Al ins
an e que se pasa, se p esen a una llanu a dila ada, y con ella la
»memo ia unes a del desg aciado dia en que acabó el eino de los
»Godos— Aun llaman el Real de D. Rod igo á un ce illo inmedia
o , que queda sob e mano izquie da, y es e ué el ea o de aque
lla g an agedia.» ( Viaje de España, omo X V I I , pág. 289.)
En la con inuación de su iaje c uzó po el luga (que pa a nos
o os ué e dade amen e el de la ba alla), «al adea el ioBa ba-
» e, y algo más adelan e o o iachuelo llamado Celemín, que po
»la inmedia a laguna de Janda á á desagua en el es echo.»
Es e lago ó laguna bien p on o pod á se , acaso, obje o de in es i
gaciones, pues se hacen g andes es ue zos pa a deseca la. Al lee
aquella pa e del Viaje de Ponz, nos hemos con i mado en la idea,
que V. no se cansa de epe i sob e nues a España, cuya asom
b osa e ilidad o os desmesu adamen e ensalzan. Habla el c í ico
a is a de la Andalucía baja, el Ja dín de las hespé ides,según la
ábula, y esc ibe en los iempos abundosos de Fe nando VI y
Cá los III; y sin emba go, pa icula men e de Medinasidonia á
Ta i a, asegu a que caminaba po un e dade o desie o, sin más
albe gue pa a descansa que el du o suelo, ni o a cosa pa a come
que lo que llé ala ( Viaje, omo X V I I I ,p á g . 72). Es a desc ipción,
que obus ece las opiniones de V., ace ca de los ecu sos de nues o
país, es an poco lisonje a que oda ía pa ece de opo unidad no
eno a ales a en u as, y con en a nos aho a con el es udio de los
ex os, que se án, no obs an e, da os su icien es, y sin pe juicio
de la excu sión á que nos comp ome emos con V., en iempos más
se enos.
COMUNMENTE LLAMaDA DEL GUADALETE. 3
4BATALLA DE VEJER
n.
Las pe sonas que igu an en el sang ien o d ama que amos á
expone son: Juliano, Tá ik y Rod igo. El nomb e del p ime o ba
pasado maldecido de gene ación en gene ación; que en ano la
no ela ó la poesía han a ado de ehabili a su odiosa memo ia, y
una mal llamada c í ica ha que ido nega su exis encia, ó las cau
sas que le a as a on á se aido á su pá ia.
E a Juliano, seg'un el Pacense (admi ida la co ección de U —
lani en Juliani p opues a po M. Dozy), a ón nobilísimo de la
egión a icana, nacido bajo el dogma de la e ca ólica ( Ch onicon
Pac. in Ajia -M achm uá, pág. 150), ó lo que o os con más con
cisión y cla idad exp esan: Seño de Ceu a y c is iano ; sin nece
sidad de con e i la oz exo i del Pacense en exa chae, según
p e ende el p opio Dozy, haciéndole g iego y exa ca de es a pa e
de A ica, á nomb e del Empe ado de Cons an inopla. En al caso
cesa ia oda aición, cuando es pun o es e en que con ienen sin
disc epa a ábigas y c is ianas c ónicas.
Cuen an las p ime as que el Conde Julián, indignado de la o en
sa causada al hono de su hija Flo inda, ju ó enga se, y que al
despedi se con ella de Rod igo, pidiéndole és e le ajese o a ez
algmnos halcones del A ica, Juliano le con es ó: «Po la e del
«Mesías ¡ oh R ey! que si i o, he de ae e unos halcones como
«jamás los hayas is o;» aludiendo al p opósi o ocul o que enía de
ae los A abes [A l-M a lha í, omo I . pág. 158). ¡Cosa singula !
El enga i o Conde, que les ab ió las pue as de España, dejó, en
an o, po ehenes sus dos hijas, únicas que enia, en pode de los
sec a ios de Mahoma (Abdo-l-Háguem, Relación de la Conquis a
de Rspaña) ; que an a e a la con ianza del aido , y la descon
ianza que de él ab igaban los Muslimes.’
Alen ado Muga po la a o unada expedición de Ta i , en el año
an e io (710), designó pa a o a nue a á Tá ik, al que muchos
han con undido con el p ime o, y le encomendó un cue po de o
pas de 7.000 homb es, según nues a c ónica , que o os hacen
subi á 12.000; sin duda po comp ende bajo es e úl imo nú
me o el e ue zo de 5.000, que pos e io men e le en ia a. Seg’un
el Ajba -Machmuá y la His o ia de Al-Makka í e an en su mayo
pa e be be iscos y libe os, pues habia en e es os p ime os in a
so es poquísimos A abes.
La gen e be ebe , que habi aba el e i o io de Tánge , acababa
de se some ida po los a mas de Muca, ab azando en su conse
cuencia la alsa eligión del Ko an, y pa ece que se obliga on á
suminis a á los encedo es es e cue po auxilia pa a la in asión.
En las emba caciones p e enidas po Juliano y en las ab icadas
después po Muca, pasa on odos, á las ó denes de Tá ik, las aguas
del Es echo, du an e la p ima e a del año 711. Quizás Muca, á
quien Al-Walid habia p e enido an e io men e que no expusie a
los suyos «á los aza es de un ma de e uel as olas,» mandá a
delan e es e pequeño ejé ci o, casi en su o alidad de be be iscos,
(gen e, po o a pa e, an á ida de apiña, como ue e pa a com
ba i ,) e i ando á sus á abes el ance de la p ime a ba alla, a 
iesgada y dudosa, y en la que, caso de pe de se, la e i ada e a
di ícil y comp ome ida. Si el éxi o, po el con a io , e a en u
oso, se p oponía en seguida conquis a oda España, iniendo,
como lo hizo, acompañado en ónces de los co aixi as, caudillos
á abes, y o os gobe nado es que le seguían, y euniendo más
de ein e bande as. En de alle las enume a Á -Razi (pad e del cé
leb e his o iado y geóg a o del mismo nomb e) en un lib o que
compuso, i ulado po es a azón De las Bande as, del cual nos
ha conse ado la no icia, con es e da o cu iosísimo, el Minis o del
Empe ado de Ma uecos en iado á España pa a a a de paz en
iempo de'Ga los II. ( Manusc i o que ué del S . Es é anez Cal
de ón.)
Tá ik desemba có en un mon e muy ue e, si uado á o illa del
ma , y ab ió la conquis a, según Abdo-l-Háquem y Aben-Adha i,
po el cas illo ó alque ía de Ca achena ó Ca agena, la an igua
Ca eya. De aquí hubo de pasa á Algeci a Al-Had a (Isla Ve de),
que en ónces ecibió el nomb e Umm-Eaquim, po llama se de es e
modo una su escla a, cuya ci cuns ancia nos se i á más adelan e
pa a escla ece la cues ión p esen e.
Según nues a c ónica, cuando llegó á no icia de Tá ik que se
ace caba Rod igo con pode oso ejé ci o, esc ibió á Muca, al pedi le
e ue zos, que se habia hecho dueño de Algeci as y del lago. (Ajba -
Machmuá, p. 21.) En idén icos é minos se exp esa Al-Makka í,
diciendo: que habia conquis ado á Algeci as, pue o de España, y
dominado el paso del Es echo, haciéndose dueño de odo aquel e 
COMUNMENTE LLAMADA DEL GÜADALETE. 5
BATALLA DE VEJER
los da os que nos suminis an las adiciones é his o iado es á abes,
así po su si uación como po su an iguo nomb e.
Pa a explica abo a á nues os c onis as cas ellanos, es udiemos
la g adación de e o es que ha lle ado an amoso suceso bas a los
campos de Je ez. Aben-Adha i, con e e encia á A -Razi, es uno
de los que a i man que se ealizó en la co a ó dis i o de Sidonia, lo
que muy pos e io men e asladó á su his o ia Al-Makka í. Nues o
A zobispo D. Rod igo, que án es u o p esen es pa a esc ibi su c ó
nica las a ábigas, y que según el o ien alis a D. Pascual de Gayan-
gos, en odo lo que copió de la in asión délos Muslimes y o a del^
ejé ci o c is iano, siguió la del ci ado A -Razi, en endió que la oz
Sidonia, cual debió encon a se en el ex o esc i a simplemen e,
indicaba la ciudad y no la co a ó dis i o así llamado, aduciendo
p ope Assidoniam, po no obse a que los A abes cuando habla
ban de la ciudad lo exp esaban de un modo e minan e, esc i
biendo, en ez de aquel nomb e sencillo, el comple o de Medina
Sidonia, que bas a boy damos noso os á aquella población. Pa
sando luego del p ime o á un segundo e o , y que iendo ci cuns
ancia más el luga , añadió quae nunc Xe ez dici u . Tal nomb e
es el mismo de Ge e , que lle aba en lo an iguo es a o a ciudad,
la cual se apellidó después Xe ez SAdunia ó Sidonia, pa a dis in
gui la de la Ge e cél ica (hoy Je ez de los Caballe os), como
a inadamen e ha conge u ado el Doc o Hübne en su Viaje epi
g á ico po España.
Apa ados ya á an a dis ancia del io Becca ó de Veje , desde
el iempo de D. Rod igo de Toledo, no se podia deja de in e p e
a el W adi-Becca ó Guadi-Beque, y más aún el Guadilele de los
di e sos ex os á abes, po el caudaloso y conocido io Guadale e,
bácia cuya más la ga co ien e ué a anzando á poco la econ
quis a, mién as que la laguna de la Janday el io Ba ba e es
u ie on sin impo ancia his ó ica, bas a que un siglo adelan e
log a on ilus a las ie as coma canas el nue o emba e dado
á la mo isma po el undécimo de los Al onsos, y la no ménos me
mo able ba alla del Salado.
12

COMUNMENTE LLAMADA DEL GUADALETE. 13
IV.
B e es se án nues as palab as sob e el esul ado inal de la
que boy pod émos llama de Veje ó de la Janda. De ámbos ban
dos se comba ió éciamen e, bas a que las alas del ejé ci o godo,
mandadas po losbijos de Wi iza, emp endie on, seg’unel con enio,
la uga. El cen o en que es aba Rod igo, p esen ó oda ía alguna
esis encia, pe o e a ya impo en e: odos huye on; el des en u ado
ey cayó en un lodazal con su caballo, y al desmon a se dejó en el
ango uno de sus bo ines, que según Al-Makka í e a de o o, y o 
nado de pe las y ubíes. El lago de la Janda y el io inmedia o
o man á ias cha cas y lodazales du an e la es ación de e ano,
que ué p ecisamen e la época de la ba alla (19— 26 de Julio). A
Rod igo no se le encon ó i o ni mue o, y se c ee que se ahogó;
de mane a que la laguna po donde a a iesa el an iguo Guadi-
Becca ó io de Veje , y á la cual asegu a A -Razi no hallá sele
ondo, se ía en ónces p obablemen e la umba del úl imo mona ca
godo.
Rela an los A abes, al habla del iquísimo despojo alcanzado
po los encedo es, que és os econocían en e los cadá e es á los
nobles po las so ijas de o o que lle aban en sus dedos, á los más
in e io es en que las lle aban de pla a, y á los escla os en que
las suyas e an de cob e: lo cual nos ecue da la o a de Cannas,
cuando los Ca agineses midie on po módios los anillos de los
caballe os omanos, al deci de los his o iado es la inos.
Ganada la ba alla, Tá ik se di ig-ió á E ija, pasando, según
nues a c ónica y Aben-Adha i, po la Angos u a de Algeci as.
« Desde el Guadale e (añade nues o Emilio ec i icando su p ime
dic ámen) has a Ecija, no hay que pasa angos u a alguna, y si
la hubie a, no es p obable que lle a a el nomb e de Algeci as.
Es a angos u a no puede se o a que la ga gan a que hay jun o
al pueblo llamado los Ba ios, no léjos de aquella ciudad, ó bien
el paso de las lomas de Cáma a, que a a iesa la co dille a peni-
bé ica, en e Jimena y Alcalá de los Gazules.» Al e los C is ia
nos que Tá ik a anzaba y se in e naba en el e i o io , llená onse
de espan o, huyendo de las llanu as cual en o o dilu io, y unos
se ampa a on de las mon añas, ó se e ugia on en los cas illos o
14 BATALLA DE TEJER
que os, o os se ence a on en las ciudades, y p incipalmen e en la
de Toledo, capi al del eino. En ónces Julián se ace có á Tá ik y
le dijo: «Ya lias concluido con España: di ide aho a u ejé ci o,
»al cual se i án de guias es os compañe os mios, y ma cha ú
»hácia Toledo.» Di idió en e ec o el conquis ado sus haces desde
Ecija, y en iando un buen golpe de gen e de á caballo á Có doba,
o o á Rayya (co a de Málaga) y o o á El i a (pues conseguida la
ic o ia, odos los in ieles ue on gine es á cos a de los c is ianos),
él en pe sona se di igió con el g ueso de sus opas á la an igua
co e de los eyes godos. Aqui ha émos al o, nues o buen amigo,
po que lo suponemos con azón anheloso de oma descanso y
alien o: que la lec u a de la p esen e ca a debe habe a igado á
V. oda ía más que su ápida ma cha al caudillo aga eno. De
jémosle á aquel p osegui en su po en osa conquis a, con la que
hi ió el co azón del en idioso Muca, y concluyamos ya, hablando
á V. de la céleb e Mesa de Salomón, que ha exci ado la cu iosidad
de nues os e udi os, como en aquella época despe ó la codicia de
los in aso es.
Cuen a Aben-Hayyan, ci ado po Al-Makka í ( . I, p. 172):
« ^ue aquella an amosa mesa que se dice p ocede de Salomón,
»no pe eneció á és e, sino que, según los c is ianos, en iempo de
»sus eyes había la cos umb e, al mo i un seño pode oso, de
«deja mandas á las iglesias, y con es os bienes hace g andes
«u ensilios de mesas y onos, y o as cosas semejan es de o o y
»pla a, en que sus sace do es y clé igos lle aban los lib os de los
«E angelios, cuando se mos aban en sus ce emonias. Con al
«mo i o encon ábase es a mesa en Toledo, y los eyes se es o za-
«ban á po ia po en iquece la, añadiendo cada uno alguna cosa
»á lo que su p edeceso había hecho, has a que llegó á excede á
« odas las demás halajas de es e géne o. Es aba ab icada de o o
«pu o, inc us ado de pe las, ubíes y esme aldas, de al sue e,
«que no se había is o o a semejan e.... Hallábase colocada la
«mesa en cues ión sob e un al a de la iglesia de Toledo, cuando
«en a on los Muslimes, olando po odas pa es la ama de su
«magni icencia.» Aquella p eciosa halaja es aba alo ada en
200.000 adina es, según Abdo-l-Háquem; p óximamen e unos
ocho millones de eales, con o me el cálculo o dina io que se hace
de los adina es ( Véase á Slane, His oi e des Be ebe es, . / , pá
gina 222): an o e a el o o y iquísimas pied as que la ado naban;
y así no es ex año e ie a el ci ado his o iado que al llega Tá-
ik á Toledo p egun ase po la, mesa, que e a lo, único que le in e
ésala.
Aho a bien, a endido el ela o de Aben-Hayyan, ¿qué enia
á se es a celeb ada Mesa, dicha de Salomón, sin duda po es a
dedicada en el emplo al cul o sag ado? Fácil es adi ina lo eco 
dando nues a an igua li u gia, y cuán a ué siemp e la pompa
y majes ad de las ce emonias de nues a Iglesia; pe o liabia una,
hoy en desuso en e noso os, que singula men e se p ac icaba
con los San os E angelios. El lib o que con enia la palab a del
Hijo de Dios e a lle ado en p ocesión, con pa icula idad en la
Dominica de Palmas, en cuya es i idad, aun más solemnemen e,
iba conducido con unas a as muy ado nadas sob e los homb os
de los Diáconos, pa a ep esen a á C is o iun an e (Alcuino, De
Di . O ic. cap. 24); emedando, al pa ece , la o ma como as
po aban los Le i as el A ca del An iguo Tes amen o. Sabida es
ambién la cos umb e uni e sal de la Iglesia en la cons i ución de
los Concilios, pa a los que se coloca, en medio de la sala donde se
celeb an, una mesa ó ono sob e el cual se pone el lib o de los
San os E angelios, y nues a Mesa de Salomón debió ene un uso
an p incipal en los insignes Concilios de Toledo.
Que la exis encia de al alhaja no es leyenda o jada po los
o ien ales, como algunos han c eído, se comp ueba po un his o
iado anco, F edega io, la p ime a ez alegado con ese in en o
po nues o di un o compañe o. Cuando Sisenando ( e ie e el con
inuado de la His o ia de San G ego io de Tou s) pidió ayuda al
Rey Dagobe o pa a de iba á Suin illa, le p ome ió unas mag
ní icas andas de o o, ó ono po á il, que así in e p e amos en
es e caso la oz del ex o missu ium ó misso ium au eum, oz
o mada en la baja la inidad del e bo mi o en la acepción de
lle a ó pasa de un luga á o o. Dicha p enda, de g ande es i
mación, había sido donada á Tu ismundo po el pa icio Aecio, y
pesaba 500 lib as. Vencedo con el auxilio de los F ancos el Rey
Sisenando, mandó el de F ancia embajado es que ecogie on la
alhaja p ome ida; pe o los Godos se la qui a on po ue za, ién
dose al in obligado Sisenando, después de muchas negociaciones,
á da á Dagobe o en ecompensa la suma de 200.000 sueldos en
que es aba aquella ap eciada; y de aquí la alo ación de 200.000
adina es, á que alude Abdo-l-Háquem. | Dichosa edad, y siglos
COMUNMENTE LLAMADA DEL SUADALETE. 15
dichosos, aquellos en que un pueblo log a se es i uya á la Iglesia
la eina de sus joyas, conside ando su pé dida ó conse ación como
pun o de hon a nacional!
Al deja la pluma, un sen imien o de dolo p o undo emba ga
aún hoy nues a alma, á más del de la mue e de nues o inol i
dable amigo: al es el que nos causa is e ecue do del desas oso
in que u o la mona quía de A aúl o, Reca edo y Wamba; siendo
necesa ios ce ca de ocho siglos de po iada lucha pa a bo a las
consecuencias de una sola ba alla. Hoy, cual en ónces, pod ía ex
clama se con ases an a do osas y exp esi as como las de Isido o
de Beja, cuasi con empo áneo de aquellos deplo ables acon eci
mien os: Quis enim na a e quea an a pe iculaí Quis dinume
a e am impo una nau agia ? Nam si omnia memb a e e-
en u in linguas, omnino nequáquam Hispaniae uinas, el
eius o an aque mala dice e po e i humana na u a.
Hemos concluido, emiendo habe ahusado de su amable con
descendencia en lee es as páginas; pe o, en cambio, ap o echamos
la g a a ocasión de asegu a le una ez más la since idad del acen*
d ado a ec o que le p o esan sus apasionados y cons an es amigos,
ss. ss. q. b. s. m.
José Oli ee y Hu ado. Manuel Oli e y H u ado.
16 BATALLA DE VEJSR LLAMADA DEL GUADALETE.
G anada 3 de Se iemb e de 1869.